sábado, 17 de noviembre de 2018

CARLOS ALBERTO MONTANER, LA PROPIEDAD NO ES UN ROBO, ES UN DERECHO HUMANO


 
“Se comienza por declarar impotente al individuo y se concluye por justificar la intervención de la sociedad en su acción. Destruyendo la libertad, sujetando sus pensamientos, sus más íntimas afecciones, sus necesidades, sus acciones todas”.

Mayor General Ignacio Agramonte

Ésta es una magnífica oportunidad de abordar el tema de la propiedad. La estructura de poder en Cuba, incluido Raúl Castro, sabe que se equivocó totalmente al suscribir el comunismo, especialmente desde 1968, cuando Fidel Castro decretó la “ofensiva revolucionaria” y fueron confiscadas hasta las herramientas de los zapateros.

Entonces, unas 60.000 microempresas, casi todas familiares, pasaron a ser operadas por el Estado, con todo lo que ello tiene de ineficiencia y desidia. La situación, que ya era catastrófica, se agravó hasta la desesperación. La Isla se convirtió en el país más comunista del planeta y así le ha ido a esa pobre nación.

Hoy, quienes erraron y traicionaron la revolución colocándola bajo la advocación del marxismo-leninismo y la dictadura, tratan de enmendar el desastre, pero no saben cómo hacerlo. Han convocado a una nueva Constituyente, pero no permiten que los intelectuales y artistas afines, agrupados en la UNEAC, muchos de ellos aparentemente partidarios de la Revolución, participen en las discusiones. Les temen a las ideas no controladas.

Ni siquiera se atreven a elegir el camino chino o el vietnamita (cero libertades políticas y abundante propiedad privada). Los paraliza el fantasma de Fidel Castro. ¿Qué hubiera hecho o dicho el Máximo Líder? Durante más de medio siglo abdicaron de la facultad de pensar con cabeza propia y ya no saben cómo hacerlo. Tienen la certeza de haber destruido los fundamentos de una sociedad, pero carecen del coraje de admitirlo.

Comencemos.

La primera persona que declaró que algo era suyo no cometió un delito. Lo que afirmaba que le pertenecía, probablemente así era. Quien arrancó una fruta o mató a un animal para comérselo, sintió que eran suyos. Había invertido su propio esfuerzo y tiempo en lograrlo.

Entre los mamíferos superiores dedicados a la cacería se repite la tendencia. La criatura alfa que dirige la manada, captura y mata a su presa, sacia su apetito y luego deja los restos, que a veces son abundantes, a los miembros de su grupo.

Ese es el comienzo remoto de la prosperidad y el progreso: la propiedad. La propiedad podía ser privada, de un individuo o de una familia, del grupo o del Estado, pero alguien debía asumir la posesión del bien.

¿Es la propiedad un robo?

“La propiedad es un robo”, escribió Pierre Joseph Proudhon en 1840.

Era una frase para epatar a la burguesía, pero se trasformó en un juicio moral compartido absolutamente injusto. La propiedad, por el contrario, es un elemento clave en cualquier sociedad. Otras personas respondieron a la frase de Proudhon agregando que el verdadero robo era apoderarse de unos bienes por los que no habían luchado.

La propiedad privada, en cualquiera de sus formas, es una manera objetiva de remunerar a los emprendedores, lo que a veces no está reñido con el altruismo. Bill Gates dedica el 90% de su inmensa fortuna a ejercer la caridad por medio de su fundación. Y si EE.UU. es una nación extremadamente rica y poderosa, es porque ha alentado la labor de los emprendedores: los Edison, los Ford, los Steve Jobs de este mundo.

La democracia liberal no les encuentra inconvenientes a los emprendedores y mucho menos le teme al éxito económico que pueden obtener. Es al revés: son los empresarios que fracasan los que destruyen el capital. Los triunfadores lo crean y todos nos beneficiamos de ellos directa o indirectamente.

Directamente, se benefician los trabajadores que devengan un salario, los consumidores que obtienen un bien o un servicio que valoran positivamente, o los accionistas que ven cómo se multiplica el precio de sus acciones al tiempo que reciben dividendos.

Indirectamente, se beneficia el conjunto de la sociedad con el pago de impuestos de estos empresarios. ¿Para qué arriesgar el capital colectivo en una empresa pública, cuando recibimos el 20 o 25% (o más) de los beneficios de las empresas privadas? Si ganan, ganamos todos. Si pierden, pierden ellos, los capitalistas.

En los Estados bien administrados, sin corrupción o amiguismos, esos beneficios se convierten en escuelas, alcantarillados, electricidad, puentes y otras obras de infraestructura que multiplican la eficacia de los empresarios privados.

Por otra parte, sabemos que la empresa pública suele ser una fuente de corrupción, de clientelismo y de pérdidas de recursos. Por eso, entre los criterios empleados por la Unión Europea para admitir a las naciones ex comunistas que llamaron a sus puertas, estuvo que privatizaran todas las empresas en manos del Estado. Fue una sabia medida.

La discusión sobre las virtudes y defectos de la propiedad privada o pública es muy antigua y desde entonces no se ha terminado de debatir. Los griegos tuvieron dos modelos clásicos: Esparta y Atenas. La sociedad espartana era un apéndice del Estado. El Estado ateniense, en cambio, era un apéndice de la sociedad. Platón era un defensor del modelo estatista espartano. Aristóteles, del modelo liberal ateniense.

Aristóteles afirmaba algo que todavía es un razonamiento correcto: cuando todo es de todos, nada es de nadie. Nadie se responsabiliza con el mantenimiento de los bienes comunes y es inevitable la decadencia.

En las ciudades cubanas, especialmente en La Habana, el señalamiento de Aristóteles es absolutamente claro. ¿Por qué, después de seis décadas de comunismo, las calles, los parques, las viviendas están destruida como si hubieran sufrido un bombardeo? Porque nada era de nadie, y porque las decisiones sobre el mantenimiento de esas infraestructuras eran tomadas por unos apparatchicks remotos que carecían de un interés directo en los bienes.

En donde existe propiedad privada, los dueños quieren preservarlas y aportan una parte de sus ahorros a estos fines. Yo adquirí en Madrid un hermoso piso construido en 1807 sobre los muros de donde había vivido y donde murió Cervantes dos siglos antes. Mi familia y yo vivimos diez años en esa vivienda. Luego la vendimos. La casa se mantiene en perfecto estado, pese a los defectos de la construcción original.

La “plusvalía”

Marx hablaba en Das Kapital de “la acumulación primaria de capital” como una forma de despojar a los trabajadores de lo que les pertenecía. Esta operación de despojo es la raíz de su teoría de “la plusvalía”, un error conceptual que muchas personas continúan propagando. La plusvalía era esa diferencia entre lo que vale el trabajo de una persona y lo que realmente le pagan. El capitalista se queda con la plusvalía y acumulaba más capital.

Hasta que, en su propia época, Eugen von Böhm-Bawerk, de la Escuela Austriaca de economía, definió esa diferencia como un premio que, a veces, recibían los inversionistas por arriesgar su capital generando bienes o servicios que las personas podían o no adquirir. Cuando uno sabe que las empresas de nueva creación fracasan un 75% de las veces, advierte que Marx estaba minuciosamente equivocado.

Cuando uno sabe que una deriva de la regla de Pareto, esa que establece que apenas el 20% de los productos que se ofertan alcanzan el 80% de las ventas, advierte que Marx no tenía una idea muy clara de cómo se creaba la riqueza o cómo se perdía.

Estaba tan afianzada la definición marxista de la plusvalía que recuerdo en Moscú, durante la transición a la economía de mercado, a un excamarada que a voz en cuello justificaba los atropellos y la corrupción con la hipótesis que se trataba de “una forma de acumulación primaria de capital”. Había dejado de ser marxista, pero no podía alejarse del razonamiento fundamental del fundador de la secta.

La plusvalía era algo tan esencial en el pensamiento de Karl Marx que cuando éste muere, en 1883, en la despedida de duelo que le hace Friedrich Engels, su amigo del alma y del bolsillo, quien mejor conocía su obra, afirma que al pensador alemán se le deben dos hallazgos clave para la humanidad: la plusvalía y el materialismo dialéctico. Dos errores –agrego– basados en dos ilustres pensadores también equivocados: David Ricardo con su “teoría del valor”, donde se origina la hipótesis de la plusvalía, y Georg Hegel, punto de partida del materialismo dialéctico.

¿Hay algún asidero que demuestre el carácter de “derecho natural” de la propiedad. Creo que sí. Las personas son capaces de dar la vida por lo que les pertenece o por lo que creen que les pertenece. Están dispuestas a matar o morir por adquirir ciertos bienes. No hay nada más humano que defender “lo nuestro” con los dientes. Así como también protestar contra cualquier “agravio comparativo” en la posesión de los bienes.

Egoísmo y altruismo

No obstante, frente a ese “derecho natural” a la propiedad, quienes se oponen a ella no sólo opinan que ahí radica el inicio de las actitudes egoístas que dan lugar a sangrientas querellas, sino que existen determinadas personas que muestran su disposición a compartir los bienes en comunas, cooperativas y otras formas de propiedad colectiva.

Eso en gran medida cierto. Nadie debe dudar que hay algunas personas extremadamente solidarias que se sienten moralmente compensadas en sociedades igualitarias en las que no existe la propiedad privada. La Madre Teresa es un buen ejemplo. Al Dr. Albert Schweitzer le concedieron el Premio Nobel en 1952 por haber dedicado su vida al bienestar de las personas más pobres y enfermas del planeta.

El problema surge cuando se les trata de imponer a todos los seres humanos lo que parece ser la tendencia de una minoría. Esto suele ocurrir en las sociedades colectivistas. Al fin y al cabo, la “dictadura del proletariado” fue proclamada por el propio Marx y durante los 74 años que duró el experimento de la URSS todo lo que se consiguió fue endurecer la represión hasta que que resultaba obvio que no se trataba de un fenómeno temporal, sino que el carácter contra natura del sistema requería de la mano dura y los gulags para poder prevalecer.

Afortunadamente, la “democracia liberal” ha resuelto ese dilema autorizando todo tipo de propiedad, siempre que la vinculación sea libremente escogida por los ciudadanos. En Israel, España o EE.UU., en cualquier “democracia liberal”, las personas pueden acceder a una cooperativa, sumarse a una comuna, poseer una empresa por acciones o tener una empresa personal o familiar. La afinidad puede ser religiosa, ideológica, étnica o de cualquier índole. Lo esencial es la existencia de libertad para elegir y cumplir con las leyes.

¿Es mejor o peor la propiedad colectiva o la privada en cualquiera de sus formas? A mi juicio, y al de cualquier observador que no vea los resultados a través de los anteojos ideológicos, le privada es infinitamente mejor.

Es mejor, en la creación de riquezas. Ahí están los ejemplos de las dos Alemania y las dos Corea para demostrarlo.

He utilizado el ejemplo decenas de veces: los mismos ingenieros alemanes que en Occidente fabricaban los Mercedes Benz, en la Alemania Oriental creaban los Trabant, y apenas lograban alcanzar el 50% del per cápita de los occidentales. Los de la Alemania comunista, ante la competencia, habían creado un muro en Berlín y dado órdenes de disparar a matar para evitar que sus ciudadanos continuaran huyendo del “paraíso del proletariado”.

En 1953, cuando terminó la Guerra de Corea con un precario armisticio, los surcoreanos, esencialmente la zona agrícola de la Península, tenían los niveles de pobreza de Honduras. Los del norte, los colectivistas, en cambio, contaban con una base industrial muy afectada por los bombardeos, pero con una tradición de éxitos indiscutible. Hoy los surcoreanos alcanzan la riqueza de Holanda y es la tierra de Samsung, Kia, Hyundai y un honroso etcétera. Los del norte tienen el per cápita de Honduras y han provocado hambrunas que han matado a dos millones de personas.

Es bastante evidente: la propiedad no es un robo. Es un derecho humano que a todos nos conviene que exista.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner

LUIS UGALDE, TRES EN UNO


Necesitamos concentrarnos en dos o tres razones que expresen el sentir profundo de los venezolanos, unirnos y movilizarnos para producir la salida del régimen dictatorial e impedir su continuidad con otro período presidencial ilegítimo. Movilizados con la esperanza activa de vida libre, justa y democrática en Venezuela. El cambio no vendrá ni de la pasividad ni de grupos y grupitos de pequeños intereses que acentúan sus diferencias del resto y -para regocijo del gobierno- impiden una unidad superior indispensable para salvar a esta Venezuela que se nos muere. Proponemos tres razones que se refuerzan y constituyen una unidad superior.

1.         No a la dictadura que fabrica miseria

No importa de dónde venga cada uno, sino a dónde quiere ir; lo fundamental es la indignación y capacidad de reconocer que es totalmente inaceptable la actual hiperinflación, el envilecimiento del salario, la ruina de la producción y productividad, el colapso de los servicios públicos, de salud, agua, gas, electricidad, transporte, seguridad, educación… Carestía y hambre sin comida, enfermedad sin medicamentos, y colapso político sin voluntad de corregirlo. Políticas gubernamentales que han convertido a Venezuela en una nación de muerte, de la que han huido tres millones de compatriotas. Cambiar estas políticas es el clamor sordo de la inmensa mayoría sin distingos políticos. Unidos contra la fábrica de miseria nacional.

2.         No a la violación de la Constitución

La gran mayoría de los venezolanos rechaza la sistemática violación de la Constitución y ahora la decisión tiránica no solo de violarla sino cambiarla por una antidemocrática - al modo de todos los regímenes comunistas en el poder -que lo legitime y le permita perpetuarse eliminando toda oposición y alternancia legal.

3.         No a la ilegítima prolongación de la tiranía el 10 de enero de 2019
El período para el que fue electo Maduro termina para esa fecha. El régimen inventó una votación tramposa para eliminar la elección constitucional de fines de 2018 para el nuevo período presidencial (2019-25); para lograrlo impuso una Asamblea Nacional Constituyente por encima de todos los poderes constitucionales y anuló la Asamblea Nacional legítimamente elegida. Por eso la mayoría del pueblo venezolano se negó a esa falsa elección de mayo, trampa que también fue repudiada por los países democráticos del mundo.

4.         Sí a la movilización integral para la salida y elección democrática

Ahora tenemos el gran reto de convertir esas tres negaciones en una movilización nacional múltiple y que la resistencia nacional e internacional se dé la mano en lo fundamental, sin dividirse ni distraerse en diferencias secundarias.

El régimen venezolano-cubano está decidido a no cambiar el modelo aferrado a políticas económicas que producen la actual agonía creciente; para ello utiliza la Fuerza Armada y la represión. Los venezolanos sabemos que cada día que pase, la situación empeorará porque la tiranía está empeñada en negar la enfermedad e imponer como medicina lo que es su causa. No hace falta ni siquiera encuestas para saber que la inmensa mayoría de los venezolanos sufre y está desesperada por salir de este infierno. Solo falta un poco de humildad en los dirigentes políticos y sociales para decir juntos un no rotundo a la prolongación de la dictadura y trazar una ruta clara y fácil de entender para el cambio de modelo, la defensa de la Constitución y la no prolongación el 10 de enero. En positivo defendemos las medidas básicas de cambio socioeconómico (freno radical a la hiperinflación, refuerzo del poder adquisitivo salarial, reducción y refinanciamiento de la inmensa deuda externa, fomento de la producción nacional con garantías jurídicas y fuerte inversión privada, privatización de las empresas estatizadas cuya ruina desangra al país, junto con el rescate y saneamiento de las instituciones y servicios públicos, hoy destruidos por la ineptitud y la corrupción.

Sabemos que este cambio lo tenemos que hacer los venezolanos con un espíritu de unión, de reconciliación y de reconstrucción propios de un renacer nacional, como ocurre después de guerras o de inmensas catástrofes. En esa negociación y transformación del país, juegan un importante papel quienes creyeron en el “proceso” y hoy reconocen honestamente el desastre que ha producido, y ahora tienen voluntad de cambio. Pero nada de esto se puede hacer sin un extraordinario apoyo internacional que no podrá actuar mientras no aprecie una unidad nacional superior con una ruta clara. Desde luego ese apoyo no lo atraerá la actual dictadura que cínicamente habla de diálogo mientras persigue sistemáticamente a la oposición, ilegaliza los partidos y persigue a sus líderes con cárcel y exilio. El apoyo externo, la calle movilizada y la sociedad organizada y sus partidos, deben unirse en este “tres en uno”.

Ciertamente la negociación es necesaria, no para prolongar la agonía, sino con presión fuerte para salir del régimen ayudándole a hacer las maletas y para rescatar la vida económico social, con plena vigencia de la Constitución legítima y un gobierno nuevo de transición con unas elecciones democráticas y constitucionales en el 2019.

Luis M. Ugalde O. s.j.

lugalde@ucab.edu.ve
fernandamujica@gmail.com


viernes, 16 de noviembre de 2018

BEATRIZ DE MAJO, LA BUENA HORA DE GUSTAVO PETRO. COLOMBIA EN CÁPSULAS


Una importante transformación se ha producido en el seno del grupo revolucionario que acompaña a Gustavo Petro en medio de la campaña sin cuartel que este libra por hacerse de la Presidencia colombiana cuando a Ivan Duque le toque entregar la banda presidencial.

Posibilidades ciertas de convertirse en huésped del Palacio de Nariño tiene, por variadas razones. La primera es que la votación obtenida por esta ficha de las izquierdas colombianas fue muy significativa en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Apenas 4 puntos menos que Duque y con una cifra porcentual muy elevada que se acercaba peligrosamente a la mitad de los votos.

Con esta capital político dentro de su morral, Petro no ha dejado pasar ocasión para ponerle palitos entre las ruedas al ahora mandatario colombiano y el juego no le está resultando tan complicado. Es muy cuesta arriba tratar de robarle popularidad a cualquier Presidente recién electo con el favor popular y con el ánimo del electorado a favor de los cambios que promete.

Pero la cuesta a escalar por parte de Ivan Duque al inicio de su mandato ha sido harto empinada. Por un lado la avalancha de refugiados venezolanos que se ha acentuado desde su llegada al poder ha requerido de una atención dedicada del gobierno a resolver los problemas de más de millón y medio de refugiados, todo ello en medio de la debilidad económica y social que Colombia traía ya a cuestas. En ese terreno, luego de trescientos días del inicio de periodo presidencial, aun no hay soluciones eficientes para abordar y resolver el drama de la afluencia y la atención a millones y medio de seres hambreados en busca de ocupación y vivienda. Dentro del mismo tema, el gobierno, a pesar de haber estado muy activo en el terreno multilateral, no ha logrado armar un plan coherente de la comunidad internacional para detener las atrocidades que se gestan dentro de la dictadura venezolana y que son las que provocan el éxodo masivo.

El llamado de Duque en la capital de Europa a un “consenso global para una acción multilateral” aun no cobra forma. Por todo ello, nada hace pensar que la solución a estos dramas que impactan al país y al gobierno tenga pronta resolución. De lo que se habla, más bien, es de una desestabilización de Colombia.

A Petro también le están dando alas otras equivocaciones del gobierno de turno. El todo el territorio nacional se están gestando marchas contra las políticas de Duque que aparecen como impopulares y ellas serán impulsadas por las izquierdas hasta obtener algún genero de satisfacción que se materialice en planes que contengan medidas contundentes a favor de las clases más necesitadas.

El caso es que el aumento de los impuestos a los empleados de medianos ingresos , la falta de presupuesto para la educación y las universidades, la ausencia falta de una política útil a la generación de empleos y el pobre manejo de la economía en términos generales mantienen a Duque con una desaprobación de más del 70 %. Pues bien, Gustavo Petro tiene el ambiente a favor para pescar en medio de este rio revuelto.

Y lo está favoreciendo otro elemento inesperado: sus desaveniencias con personeros de la “ Revolucion Bolivariana” del otro lado de la frontera, un tema que muchos ven con buenos ojos en Colombia y a los que se les ha dado amplia publicidad. No le han

faltado los insultos al excandidato presidencial de parte de Diosdado Cabello frente a las cámaras de televisión.

Las molestias por los desatinos tan visibles de parte del gobierno de Nicolás Maduro y sus adláteres que han llevado a un país rico a la ruina, los altos niveles de corrupción asociados a la gestión de gobierno, el favorecimiento de la implantación del ELN y de bandas criminales en suelo venezolano , la connivencia con el tráfico de drogas, la comandita activa compartida por los militares venezolanos los eyectados de las FARC y las BACRIM , son compartidas por toda Colombia, no solo por los simpatizantes con el gobierno.

De esta manera un poco de sagacidad política es todo lo que le hace falta al representante de Colombia Humana para mantenerse en la cresta de la ola

Beatriz De Majo

bdemajo@gmail.com
@beatrizdemajo1

LUIS "BALO" FARÍAS, “EL PUEBLO DECIDE”


 Proclama del Táchira para Venezuela y el Mundo

Desde el Táchira, gentilicio pionero de insignes iniciativas nacionales, proclamamos, a los venezolanos dentro y fuera del país y al mundo, nuestro  irrevocable propósito constitucional, de luchar por el rescate de la libertad y la democracia de Venezuela y convocarnos para emprender esta magna gesta liberadora, ante quienes traicionan y esclavizan nuestra patria bajo el yugo de la opresión  a un pueblo noble y generoso, pionero de libertad.

El grave problema nacional trascendió al mundo y en especial a la comunidad latinoamericana que preocupada, atiende nuestros desplazados, busca y propone formulas diversas para solventar lo que ya es una grave amenaza a la estabilidad política y paz social de la región.

Esta situación  obliga a una solución constitucional, revestida de la fuerza y contundencia ética,  plural y justa, que da la fuente de la libertad y la democracia: El Ciudadano; el ciudadano en ejercicio de la Soberanía Popular, su Poder Originario y el principio de Libre Determinación de los Pueblos.

Que hacer y cómo hacerlo: A la fuerza del régimen, opresora y violadora de derechos. Opongamos la fuerza soberana, constitucional y democrática del pueblo venezolano. Por ello,  La Sociedad Civil Tachirense,  de reconocida tradición democrática, fundamentada  en sus diferentes organizaciones e instituciones, propone ante la dramática situación de caos que vive la Nación, la realización de una Consulta Popular Nacional mediante la cual EL PUEBLO DECIDE: la Convocatoria de una Asamblea Constituyente Originaria por Iniciativa Popular y a través de ella designar el 19 de Abril de 2019 un Gobierno de Transición de Unidad Nacional y la ejecución del Proyecto País: Venezuela Reconciliada…Vía Constituyente .

La Propuesta, integra esfuerzos con visión y trascendencia nacional, con la finalidad de transitar hacia la solución de la tragedia, aplicando la Constitución y que, frente a la dispersión ideológica   y la división social, es imperativo: El Pueblo Decide, en Consulta Popular, sobre los objetivos superiores referidos al presente y futuro de la nación en ejercicio de la soberanía y poder originario, en quien reside y es titular: Reestablecer el sistema democrático. Propugnar la Reconciliación en Justicia, Reconstrucción de la República e Impulsar su desarrollo integral, en Democracia y Libertad.

La Propuesta promueve frente a este caos cruento e inmerecido, la unidad de la República; siendo trascendentales, en estos aspectos, las conclusiones coincidentes de la Conferencia Episcopal Venezolana, manifestada el pasado, 13 Enero 2018, del cual se extrae lo sguiente:

“…Realidad de tragedia y sufrimiento… Éxodo... Implantación de un proyecto político totalitario… Asamblea Nacional Constituyente inconstitucional e ilegítima... Presos Políticos y torturas. Y exhortan a  Que la Sociedad Civil, adelante una consulta para señalar el rumbo (Art 70, Constitucional)…y se presente un proyecto de país creíble y realizable…”

Corresponde al pueblo soberano,  por derecho natural y constitucional, dar el mandato y solución al grave mal que aqueja la nación y  ser el árbitro social supremo, para decidir en convocatoria, aspectos para el funcionamiento normal de la República, dentro del Estado de Derecho. Aspectos claves para solucionar, en la coyuntura caótica  el vacío de poder existente, máxime, después del 10 de Enero 2019, es formalizar Constitucionalmente, la sustitución del actual Presidente Nicolás Maduro, exigir a las FAN respeto absoluto a la Constitución y rechazo popular contra  la denominada “Asamblea Constituyente”, no originaria. Artilugio engendrado por el sector oficial, no reconocido por las mayorías nacionales e internacionales.

Desde el Táchira reiteramos al  país la convocatoria para consultar al pueblo soberano, como instancia superior  de poder y de gobierno inapelable, consulta que ratifique la realizada el 16 de Julio del 2017, cuyo mandato no fue acatado a satisfacción por los convocantes; Igualmente  proponemos, que de manera acordada y concertada asuma la Comunidad Internacional esta exigencia de acudir a la voluntad de los ciudadanos como solución, utilizando los mecanismos legítimos disuasivos que posee, para garantizar,  con su apoyo, presencia y supervisión técnica y logística, que libremente los venezolanos expresemos nuestra voluntad, dentro y fuera de Venezuela y que decidamos el presente y porvenir del país, en ejercicio de la soberanía popular y poder originario, en concordancia con los artículos 1, 2, 3, 5, 6, 7, 19, 23, 25, 62, 70, 139, 233, 328, 333, 335, 347 y 350  constitucionales.

Los ciudadanos, debemos asumir el compromiso de liberarnos, e iniciar la refundación de la república en el marco de un Nuevo Proyecto de País y Nuevo Pacto Social, producto de una autentica y originaria Asamblea Nacional Constituyente, convocada por iniciativa popular,  organizada por un ente Electoral Independiente para darnos un nuevo modelo político, y administrativo, verdaderamente descentralizado y sea posible con nuestro esfuerzo y potencialidades regionales del país y su gente, proyectarnos con certeza hacia un futuro seguro, en el cual prive la Justicia, la Reconciliación y la Paz entre hermanos.

Desde el Táchira convocamos las regiones del país, a asumir la responsabilidad histórica de liberar a Venezuela  y concretar la propuesta planteada en esta proclama. Convocamos a la Sociedad Civil representada en las organizaciones políticas, gremiales, eclesiásticas, académicas, universitarias, estudiantiles, empresariales y laborales, para asumir concertadamente con la Comunidad Internacional, la ruta del rescate de la nación. Es urgente y perentorio acudir al ciudadano para que de manera  contundente asuma lo que le es propio: DECIDIR EN CONSULTA EL PRESENTE Y FUTURO DEL PAIS, para acometer su refundación y decidida marcha hacia el progreso y desarrollo. Venezuela sufre  una inédita crisis que requiere de una inédita solución constitucional, participativa y electoral. Hagámosla con el orgullo de ser venezolanos: definitivamente  libre e imprescindiblemente democrática.

“En una palabra, mi querido general, yo no conozco más partido de salud, que el de devolver al pueblo su soberanía primitiva para que rehaga su pacto social. Vd. dirá que esto no es legítimo: y yo, a la verdad, no entiendo qué delito se comete en ocurrir a la fuente de las leyes para que remedie un mal que es del pueblo y que sólo el pueblo conoce. Digo francamente que si esto no es legítimo, será necesario a lo menos, y, por lo mismo, superior a toda ley: pero más que todo es eminentemente popular, y, por lo mismo, muy propio de una república eminentemente democrática.”  Simón Bolívar. Carta dirigida a Santander,  Octubre de 1826.                                                                    

 “No habrá una verdadera solución de los problemas del país hasta tanto el pueblo no recupere totalmente el ejercicio de su poder”… “Urge consolidar un gran movimiento democrático nacional que permita al soberano decidir él mismo, y no ya a través de individualidades o grupos, qué quiere para este país”…Mons. Ovidio Pérez Morales. Emérito Obispo tachirense

Gloria al bravo pueblo que al yugo lanzo, la ley respetando la virtud y honor… Abajo cadenas…¡EL PUEBLO DECIDE!.

Luis "Balo" Farias

balofarias@gmail.com
@LuisBaloFarias

SOLEDAD MORILLO BELLOSO, DEJEN DE MIRARSE EL OMBLIGO


Todavía no he leído ni escuchado ni un solo argumento de peso que me convenza que sin negociación vamos a llegar a parte alguna. Y miren que lo busco por todas partes. Yo leo a todos, escucho a todos.

Lo voy a decir sin medias palabras: tenemos que presionar a políticos, organizaciones, influenciadores, consultores y ciudadanos para que entiendan y acepten que, unidos, en bloque, hay que iniciar un proceso de negociación. No de diálogo, no de intercambio de ideas, no de tertulia o conversadera. Negociación. 

Cada día que pasa sin que se emprenda un proceso de negociación, el país y la ciudadanía de cualquier color político (si acaso quedan colores aún) se perjudican más y más y el gobierno se atrinchera y atornilla más. El gobierno (o régimen), en una estrategia costosa y desgastante para él, hace lo que le da la gana, la mayor sarta de errores y estupideces imaginables, porque no necesita de mayor cosa para atrincherarse.

Todavía no he leído ni escuchado ni un solo argumento de peso que me convenza que sin negociación vamos a llegar a parte alguna. Y miren que lo busco por todas partes. Yo leo a todos, escucho a todos. Al gobierno, a los revolucionarios, a las oposiciones, a los analistas, a los liderazgos de todas las tendencias. Los sigo muy de cerca en sus declaraciones. Radio, televisión, Facebook, Twitter, páginas web, blogs. Analizó discursos, intervenciones, planteamientos, opiniones. Quiero que me persuadan. Nadie me ha ofrecido razones lo suficientemente sensatas para suponer que existe otro camino salvo el de la negociación para darle un parao al desastre que ya, está clarísimo, tiene todas las características de rumbo al colapso. 

Ya no es cuestión de lo que queremos oír, de lo que nos gustaría. Estamos mucho más allá de largas o cortas letanías. No se trata de recitar deseos como si fuera una carta al Niño Jesús, y menos de decir lo que la gente en su desesperación quiere oír. Es entender lo que está pasando (horroroso) y lo que puede pasar (todo se puede poner mucho peor). Y a los que se lanzan a distribuir por todos los medios promesas edulcoradas y maquilladas de colorinches heroicos, de esas que despiertan esperanzas vanas, hay que preguntarles, así, directamente, sin ambages, qué día, a qué hora, integrada por quiénes, con qué y cómo va a venir una fuerza liberadora internacional al rescate de Venezuela.

Maduro está metido en un pozo de impopularidad. Es cierto. Tiene el rechazo más alto que ha contabilizado presidente de Venezuela alguno. Pero no está ni derrocado ni derrotado. Cada semana se atrinchera más y nos hunde más. Y ha entendido que no necesita ser popular o tener aplauso internacional para seguir pegado como garrapata en el sillón de Miraflores. No le importa en lo absoluto el costo que para el país supone su gobierno. Y eso tampoco le importa a quienes le garantizan que siga ahí, porque esos, pocos pero muy poderosos, también están muy bien en medio del desastre. Pero hay más. La estrategia de dividir a la oposición ha sido extraordinariamente efectiva, eficiente y eficaz y fue ejecutada con precisión. Hoy la percepción y la sensación del país de a pie es que los dirigentes de oposición se dividen en inútiles, oportunistas, colaboracionistas y mangasmeás. No hay un solo líder que llegue a números de apoyo popular que siquiera se asemejen a los que llegaron a tener. El gobierno instaló una molienda y le dijo al país que la usara para destruir a la oposición. Y la ciudadanía siguió la pauta, con el coro de muchos que creyeron que así se hacían de prestigio o que pensaron que era una estrategia correcta y productiva.

¿Estamos a tiempo de evitar que el colapso se convierta en destrucción total? Sí, mil veces sí. Pero se requiere coraje, no ridícula gritadera. Es imprescindible "cantarle" las verdades al país y dejar de "llorarse las mentiras". Y es imperativo dejar la narrativa idiota de etiquetas políticas y económicas que, a los ojos de los millones que sufren, no hacen sino pintar de banalidad y frivolidad el debate. Pero si bien estamos a tiempo, hay que apurarse. El país no aguanta mucho más. Dejen de mirarse el ombligo
.
Soledad Morillo Belloso
Soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

EDUARDO RIVEROS QUIROZ, LOS ESCUDEROS VENEZOLANOS DE BOLSONARO


La irrupción de Jair Bolsonaro ha generado múltiples reacciones en Venezuela, desde la euforia hasta el susto, distancia y miedo de factores ligados al poder, algunos de gobierno y otros de “oposición”. 

Pero el fenómeno Bolsonaro también tuvo protagonistas a venezolanos, nos referimos a Eduardo Bittar y Roderick Navarro, líderes del movimiento Rumbo Libertad, quienes incluso fueron recibidos horas después por el mismo ganador de las elecciones de Brasil en su casa, que más que una anécdota es una señal fuerte del reconocimiento del nuevo líder del gigante amazónico hacia estos jóvenes quienes han sido el rostro de la lucha venezolana en Brasil.

Propuesta “Renacer”

En efecto, estos jóvenes dirigentes políticos tienen una relación estrecha con el primer anillo político de Bolsonaro, es más, Eduardo Bolsonaro, hijo del próximo presidente y diputado, ha sido explícito en reconocer al movimiento Rumbo Libertad como los interlocutores válidos de la oposición, en detrimento de la tradicional oposición venezolana ligada a la Mesa de la Unidad que está conformado casi en su totalidad por partidos pertenecientes a la izquierda venezolana.

“Que en Venezuela no existe el verdadero socialismo”, “que Maduro no es de izquierda”, esas frases no están en el vocabulario de Rumbo Libertad, ya que ellos se definen como un grupo de derecha, que aboga por la disminución del Estado, el libre comercio y el respeto a la propiedad privada, y su propuesta de transición se llama Renacer el cual tiene como eje recomponer el Estado venezolano y adecuarlos a los paradigmas de la libertad. 

Afinidad ideológica

Razones sobran para entender la simbiosis entre Rumbo Libertad y el equipo que respalda ideológicamente a Bolsonaro, en especial cuando el programa económico brasileño está diseñado por un economista de la Universidad de Chicago y que Eduardo Bolsonaro es un público partidario de la escuela austríaca de economía (graduado en economía liberal en el instituto Mises de Brasil), en especial de Ludwig Von Mises y también es reconocido su conocimiento en criptomonedas, develando coincidencias ideológicas con Hayek, quien en su libro La desnacionalización del dinero ya profetizaba la circulación de monedas privadas (al igual que Milton Friedman), y en términos de seguridad y la lucha contra la corrupción son ejes que los hacen coincidir. 

Brasil y la oposición venezolana

Mientras casi la totalidad de la oposición venezolana ligada a los partidos tradicionales lloraba la muerte de su líder ideológico, Teodoro Petkoff, tanto Bittar como Navarro estaban delineando su trabajo político en especial la nueva estrategia para enfrentar al gobierno de Maduro; en ese sentido es válido que ellos serán la puerta de entrada tanto desde el mundo de las ideas como la parte política con los Bolsonaro, lo que será un cambio radical en la relación Brasil-Venezuela, donde nombres tradicionales de la oposición, como Timoteo Zambrano o Luis Florido, es muy difícil que participen en comisiones o mesas de diálogo, ya que tomando en cuenta la cosmovisión de la nueva administración brasileña ellos son del pensamiento de que se extinga el Foro de Sao Paulo y sus satélites, donde tienen el valioso apoyo de la administración Trump, quien fue categórico en apoyar públicamente al nuevo líder de Brasil. 

Gobierno venezolano y Rumbo Libertad

Si el silencio e indiferencia ha sido el sello de la oposición, incluyendo políticos e intelectuales, hacia Rumbo Libertad, imaginen qué estarán pensando en la sala situacional del gobierno por la irrupción de este movimiento como “embajadores” de Venezuela ante el próximo gobierno de Bolsonaro, en primer lugar porque ellos se declaran partidarios de la libertad, antisocialistas y anticomunistas, donde símbolos político-culturales como Pompeyo Márquez o Alí Primera están totalmente desacreditados por este movimiento, y también porque tanto Bittar como Navarro han sido frontales contra el gobierno venezolano, así que sorpresas como posiciones ambiguas frente a la partida de nacimiento de Maduro, reconocimientos democráticos que buscan legitimación o faltas de quórum en casos emblemáticos, como Odebrecht, no serán parte del discurso de este dueto político; al contrario, ellos serán claros y directos, espada y escudo de Bolsonaro, hermanados en la lucha por renacer a Venezuela y en una nueva alianza con Brasil, bajo los caminos de la libertad empresarial, seguridad jurídica y propiedad privada que plasmen en los hechos los nuevos vientos de prosperidad, más cuando se tiene la anuencia del gobierno de Estados Unidos en la búsqueda de la liberación total… ¿ se aproxima la peor pesadilla para el gobierno venezolano y sus aliados?

Eduardo Riveros Quiroz
visionbionica@gmail.com
@eduardoriverosq

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES, CONDICIONES PARA NEGOCIAR


Una vez más, al gobierno le interesa dialogar con la oposición para comprar tiempo e imagen; sin que nada cambie. Se trata de una estrategia para legitimar la juramentación de Nicolás Maduro, el 10-01-2019, ante unos 50 países que no reconocieron su elección. Pero, las derrotas que sufrió la oposición en los diálogos de 2016 y 2018 le inclinan a no dialogar. Sin embargo, las estadísticas mundiales muestran que las prácticas más comunes en los procesos de cambio de regímenes autoritarios son la participación electoral y la negociación. Entonces la oposición no puede escapar a este reto y necesita re encuadrarse psicológicamente bajo esta perspectiva y completarla exigiendo un proceso de negociación que le convenga y una agenda que sea justa. 

El proceso conveniente. Referirse a “Negociación“,nunca a “Diálogo”. Escoger el lugar; Venezuela. Acompañarse por países amigos y enemigos para facilitar la divulgación de la experiencia. Fijar la fecha lo antes posible para poder pararse a tiempo de la mesa antes del 10 de enero, si el gobierno no acepta una agenda justa. 

La agenda justa. Empieza por rechazar la agenda anterior y por reconocer que repetir la elección no tiene bases sólidas. Maduro la ganó; se la regalaron los abstencionistas. Además, lo más probable es que los países que no han reconocido la elección de Maduro lo hagan porque en Venezuela hay demasiados recursos. La agenda justa contiene los siguientes puntos incuestionables: Renovación de los 13 Magistrados express, de los rectores vencidos en el Consejo Nacional Electoral, del Fiscal, Contralor y Defensor, todos inconstitucionales, por la Asamblea Nacional; eliminación de la Asamblea Nacional Constituyente y la juramentación del Presidente ante dicha AN. 

Con esta agenda, la oposición siempre gana: Si el gobierno no la acepta, quedaría expuesto como no democrático y a mayores sanciones. Si la acepta, sería el principio del fin de su autocracia hegemónica. En este caso, los opositores necesitarían volver a re encuadrarse psicológicamente pues el gobierno sólo aceptaría repartir su poder a cambio de “garantías” o, en términos de Robert Dahl, “de que le bajen el costo al reparto porque, si no, no reparte.”

José Antonio Gil Yepes

Directivo Datanalisis
@joseagilyepes


JOSÉ LOMBARDI, SÍNDROME DE VICTIMISMO

Dedicado a Sarita

No hay dudas que los venezolanos sin excepción hemos y seguimos estando sometidos a una presión emocional terrible, vivir en una sociedad en donde la vida cotidiana transcurre entre malas noticias e inestabilidad permanente, ponen a prueba nuestra salud mental, planificar cualquier actividad es una tarea difícil, el denominador común es la incertidumbre, nadie sabe que podrá ocurrir en la hora siguiente, una vida en suspenso que se agrava cuando la situación económica particular es mala, un cuadro realmente enloquecedor.

La esperanza nace de la desesperanza, al igual que la luz del día es consecuencia de la noche oscura, la felicidad derrota a la tristeza y así miles de situaciones opuestas que no son más que los equilibrios de la vida determinados por Dios, quizás son estas contraposiciones las que ponen a prueba nuestra fortaleza espiritual, no es casual que el Papa Francisco en la puerta de entrada de su habitación en el vaticano tenga un aviso de advertencia con letras grandes y rojas, tal como si fuera un aviso de emergencia, con la frase: “Prohibido Quejarse” seguido de la siguiente explicación: “los transgresores son sujetos a un síntoma de victimismo con la consecuente disminución del tono del humor y de la capacidad de resolver problemas” y finalmente cierra el aviso con la siguiente frase: “la sanción es doble si la violación es cometida ante la presencia de niños. Para volverse el mejor de uno mismo hay que concentrarse en las propias potencialidades y no en los propios límites, por lo tanto: Deja de quejarte y actúa para hacer mejor tu vida”

La solución a los problemas empieza por identificarlos y aceptarlos, después de eso se abre un abanico de soluciones espontáneas que debemos identificar y luego trabajar de forma positiva hasta lograr superar el problema que nos aqueja, en algunos casos la actitud positiva y paciente es suficiente para superar un problema que en principio creemos que es grave pero luego con el transcurrir del tiempo nos enteramos de que no lo era. 

El convertirnos en víctima de todo lo malo que nos sucede es un atentado hacia nuestra propia integridad, es inaceptable que teniendo la capacidad de razonar no seamos capaces de liberarnos de un síndrome tan destructivo como el victimismo que además de perjudicarnos de forma individual termina por contaminar a toda la sociedad.

Los ciudadanos que por cierto es una tarea pendiente para los venezolanos, tenemos el compromiso de generar un clima agradable de convivencia y respeto hacia los demás, el ciudadano moderno participa y se involucra en lo público como si se tratara de su esfera privada, procura generar propuestas positivas para resolver problemas y sobre todo debe ser un fiel cumplidor de las leyes. 

Nos dice el psicólogo Salvo Noe que los lamentos son como una mecedora, te entretienen pero no te llevan a ningún lado, de tal manera que el reto que tenemos los venezolanos en la época difícil que nos ha tocado vivir es ser luz guía, tal como nos lo recuerda el Papa Francisco: “el núcleo de la Fe cristiana es la resurrección de Jesús, por eso el cristiano no puede ser un profeta de desgracias…ninguna noche oscura es eterna”

Jose Lombardi
jjlombardiboscan@gmail.com
@lombardijose

NOEL ÁLVAREZ, CRISIS POLÍTICA O POLÍTICA EN CRISIS


Antiguamente se consideraba que la vida política era un género exclusivo, que iba acompañado de una excelsa educación, debido a lo cual, solo las personas buenas y preparadas podían tener acceso a esta forma de actuación. Desde esta perspectiva, cuando alguien aprendía a vivir políticamente, se convertía de inmediato, en dueño y señor de su conducta y actuaba siempre en razón del bien común y no de individualidad o grupo en particular.



Auscultando el derrotero que actualmente lleva la política en nuestro país, fácilmente se puede concluir que, en nuestros días, para acceder a un cargo, es más importante ser amigo o protegido del jefe del partido, agrupación política o facción de gobierno, que demostrar algún grado de preparación, combinada con principios morales y valores éticos. Esto me recuerda una anécdota que leí: siendo presidente, a Juan Domingo Perón, se le ocurrió realizar una consulta entre sus más estrechos colaboradores, sobre la conveniencia, o no, de nombrar a un compañero justicialista, Ministro de Comunicaciones. El rechazo a la moción fue generalizado, argumentaron, que no era sindicalista, ni técnico, mucho menos profesional graduado, ante lo cual, Perón remató la consulta con esta lapidaria frase: ¡El cargo habilita Che!

En la antigua Grecia pensaban de forma radicalmente diferente porque a las personas que lograban gran reconocimiento y decoro eran considerados “Hombres Ley”. Reconociendo que son los hombres quienes dan forma a las leyes y a las instituciones y no al contrario. Igualmente, también a la persona que formara parte de la administración pública y actuara con principios éticos, podía llegar a ser considerado un “Hombre Institución”. Marco Aurelio escribió: “en la constitución del hombre, el deber preponderante es el bien común; el segundo es no ceder ante las pasiones corporales, porque es propio del movimiento racional e inteligente marcar sus confines y no dejarse vencer por el movimiento sensorial o impulsivo”.


Cualquier mejora en la operación de las instituciones públicas, y por tanto, en la credibilidad en éstas, solo será posible si se eleva la conducta moral de los individuos que las integran, mediante una adecuada formación ética. La importancia de poner atención en la conducta de los hombres públicos la resaltó Douglas North al decir: “las instituciones son una creación humana, evolucionan y son alteradas por humanos. Por consiguiente, para mejorarlas se debe empezar por mejorar a las personas”.

Para lograr buenos resultados en la política y en la gestión pública se requiere contar con gobernantes y funcionarios que hayan interiorizado valores y posean una conducta íntegra. Son estos servidores públicos quienes marcan las directrices y operan las instituciones. Una de las causas que ha provocado la desconfianza en las instituciones públicas es la ausencia de principios y valores, lo que da pie al incremento de actitudes antiéticas o vicios, tales como la corrupción, el abuso de autoridad y el tráfico de influencias. Estas aberraciones impiden el alcance de las metas y objetivos institucionales.

La catástrofe que vivimos actualmente los venezolanos, según mi criterio, más que una crisis política, es una crisis de la política. Definiendo la primera como: la circunstancia cuando en una sociedad, se rompe el equilibrio de fuerzas del cual depende la estabilidad política, sin que por ello se destruya la idea, ni la misión de la política. Una crisis de la política se produce cuando, esta actividad humana fundamental, necesaria para que una sociedad crezca y se desarrolle, pierde sentido y deja de ser esencial.


Con la política en crisis sobreviene el peligroso fenómeno de la antipolítica, terreno fértil para el cultivo de los “outsiders” de la política, camino ya transitado por nuestro país a finales de la década de los 90s. Sobre ese lunar de la historia venezolana, un consultor político me comentó: el poder político andaba regado por las calles o flotando por el aire, un demagogo muy habilidoso interpretó el fenómeno correctamente, conectó un cable a tierra y se apropió de él. Después de tanta sangre corrida, hogares destrozados y sinsabores degustados, espero que jamás repitamos esa experiencia.

En todo caso, la crisis de la política venezolana hinca sus raíces en la ausencia de diálogo entre gente seria, coherente, honesta y con sólidos principios éticos y morales, que sea capaz de llevar adelante una comunicación efectiva y garantizar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados. Heidegger decía: “somos un diálogo desde que el tiempo es. Desde que el tiempo surgió y se hizo estable, desde entonces somos históricos. Ser en diálogo y ser histórico, son igualmente antiguo antiguos, se pertenecen mutuamente y son lo mismo”.


Noel Alvarez
noelalvarez14@gmail.com
Noelalvarez10@gmail.com
“Gente” Generación Independiente
@alvareznv 

ERNESTO GARCÍA MAC GREGOR, CUERDA DE BANDIDOS

Dos noticias de prensa tomadas al azar la semana pasada atestiguan la magnitud de la corrupción existente en la dirigencia chavista. La primera se refiere a los 38 mil millones de dólares gastados desde 1999 hasta 2016 en los dos planes de desarrollo eléctrico nacional, cuyos resultados negativos están a la vista de todos, aparte del sobreprecio calculado en 23 mil millones de dólares.

Eso significa que el 61 % del dinero invertido en 15 años se lo robaron. La noticia es pertinente porque el ex viceministro de Chávez, Nervis Villalobos (2001-2006) fue detenido por segunda vez el miércoles pasado en España, por blanqueo de capitales. Le decomisaron la pequeña bicoca de 72 millones de euros.

El segundo ejemplo es la misión Agro Venezuela, que tenía previsto la siembra de millones de hectáreas para triplicar la producción agrícola, de pollos, huevos, carne y pescado según proyectos presentados. Para lograr este fin expropiaron granjas (de donde procedía el 50% del pollo y huevos que consumíamos), procesadoras de leche (Lácteos Los Andes), decenas de hatos donde se producía el 40% del consumo nacional de carne. Se adquirió maquinarias, vehículos, barcos de pesca, equipos e implementos de todo tipo por el orden de los 50 mil millones de dólares mediante créditos en bolívares y dólares preferenciales.

Hoy no se produce ni el 15% de lo que producían estas empresas cuando eran privadas. Sólo quedaron una cantidad de plantas, equipos, galpones, muelles, instalaciones a lo largo del país que no lograron arrancar ni producir aunque fuera una mínima parte de lo previsto. Es así como la Planta Procesadora de Soya por ejemplo, hoy está abandonada y sus instalaciones y equipos irrecuperables, mientras que miles de hectáreas están abandonadas.

Todo lo cual demuestra, que desde el principio de este comunismo, los ladrones de la dictadura se han estado robando, y lo siguen haciendo descaradamente, el dinero de los venezolanos, al tiempo que destruyen sistemáticamente al país.

La idea es robar y dejar robar para que se embadurne todo el mundo dejando una estela de complicidad que compromete desde el ambicioso magnate, pasando por el sinvergüenza sindicalista hasta el inútil obrero que nunca ha trabajado en su perra vida. Que oiga quien tiene oídos

Ernesto Garcia Macgregorgarciamacgregor@gmail.com@garciamacgregor