sábado, 16 de julio de 2022

CORINA YORIS-VILLASANA DIFERENCIAS CONCEPTUALES QUE SEPARAN EL ÉXITO DEL FRACASO EN UN DIÁLOGO. DESDE VENEZUELA

En nuestro acontecer nacional se ha vuelto un lugar común hablar de “diálogos”. En esta página de Opinión, he escrito algunos artículos al respecto. Pero, voy a insistir en el tema.

Usualmente, por diálogo se entiende una cadena de intercambios de mensajes o «actos de habla» entre varios participantes. Y, recordemos que un «acto de habla es la unidad básica de la comunicación lingüística, propia del ámbito de la pragmática, con la que se realiza una acción». Por lo general, sin embargo, en un diálogo suelen ocurrir series de preguntas y respuestas entre las partes involucradas. Se debe enfatizar que hay distintas clases de diálogos y que cada uno tiene un objetivo muy específico y distintivo; además, la condición sine qua non del éxito de un diálogo estriba justamente en la cooperación que debe existir entre las partes que dialogan.

¿Qué significa este compromiso? Esto representa que cada dialogante está comprometido en velar por cumplir su propio objetivo en el diálogo, y también tiene la obligación de ayudar con la observancia del objetivo por parte del otro participante.

La razón básica por la que cualquier diálogo se convierta en un fracaso siempre se sintetiza en una inobservancia de alguno de estos convenios básicos.

De acuerdo con una excelente taxonomía de los diálogos, Douglas Walton, quien fue un brillante académico canadiense ampliamente conocido y citado por sus obras sobre argumentación, falacias y lógica informal, analiza y evalúa con mucho detalle seis tipos de diálogos en Informal Logic: persuasión, indagación, negociación, búsqueda de información, deliberación y erístico (que abusa del procedimiento dialéctico hasta el punto de convertirlo en vana disputa). Daré una breve descripción de ellos, parafraseando a Walton.

Empecemos por la disputa personal, caracterizada por ser un ataque personal agresor, donde se apelan a las emociones y priva la pretensión de vencer en la discusión a cualquier precio. La principal característica de la disputa es la presencia de riñas ácidas, ausencia absoluta de puntos de vista imparciales y, subsiguientemente, en la generalidad de los casos, los participantes terminan sintiéndose arrepentidos por el abuso de las desatinadas agresiones personales. La disputa tiene como enemiga a la lógica, y, sin lugar a duda, encarna la peor cara de una argumentación. El propósito de la disputa es que cada argüidor «golpee» sin consideración alguna al antagonista, y para ello, se valdrá de cualquier método, sin importar su razonabilidad o justicia. De allí, es fácil concluir que en la disputa abundan las falacias, sobre todo aquellas conocidas como argumentum ad hominem, donde se ataca a las personas y no a sus argumentos, y también están presentes los argumentos emocionales. Cuando una discusión cae en el terreno de una pelea, habitualmente se ha entrado en un terreno muy problemático. Ya no hay razonabilidad alguna que valga.

Otra situación de diálogo es el debate forense, el cual, ciertamente, está más regulado que la disputa. Un elemento diferenciador es la presencia de jueces o árbitros que decretan, posiblemente emitiendo un voto, qué parte ha usado el mejor argumento. Como hemos presenciado muchas veces, en ciertas circunstancias, un debate puede ser evaluado por una audiencia que emite su voto al final del debate. Enfatizo que esa decisión no tiene por qué ser «indiscutible». Obedece a una apreciación sobre la «bondad» de los argumentos usados.

El debate forense es más receptivo al razonamiento lógico que la disputa personal, en tanto el éxito o fracaso es decretado por una tercera persona, quien no está sometida a las agresiones personales que pueden estar contenidas en los argumentos (o pseudoargumentos). Al mismo tiempo, ciertos debates poseen reglas que impiden los ataques personales más graves y otros procedimientos cáusticos o falaces. No obstante, las reglas del debate forense son frecuentemente muy permisivas y terminan aceptando cualquier tipo de argumentos falaces. En más de una ocasión, al ver u oír un debate, bien sea de manera presencial, o en transmisiones digitales, se les da cabida a preguntas contentivas de imputaciones personales muy nocivas, y el interrogado se ve envuelto en situaciones sumamente comprometidas para responder adecuadamente. Justamente en este contexto, suele aparecer la conocida «falacia de la pregunta compleja». Hay algunas preguntas que, por la manera en que están constituidas, se han calificado habitualmente como falaces, porque están preñadas de presupuestos que atrapan a quien se le pregunta en una emboscada independientemente de cómo responda. El ejemplo más famoso es la clásica pregunta: «¿Ha dejado usted de golpear a su cónyuge?».

La principal característica objetable de esta pregunta engañosa es que, independientemente de la forma en que responda, «sí» o «no», acepta haber abusado de su cónyuge en algún momento u otro. La pregunta es un truco coercitivo para atrapar al interrogado y que admita algo perjudicial. Es un ejemplo que resulta muy interesante analizarlo a fondo.

Tenemos un tercer tipo de diálogo, el de persuasión, conocido en ocasiones como discusión crítica. Sus protagonistas son dos participantes y cada uno de ellos sostiene una tesis (conclusión) que debe demostrar. El procedimiento primordial del diálogo de persuasión consiste en que cada participante justifique su propia tesis de acuerdo con las reglas de inferencia de las concesiones del otro participante. Se parte de una situación inicial de un conflicto de opiniones; el objetivo de los participantes es persuadir al otro, y el diálogo se plantea resolver o aclarar un problema. Aunque la obligación principal de un participante en el diálogo de persuasión es probar su tesis a partir de las concesiones del otro participante, también existe una obligación secundaria de cooperar con los intentos del otro participante de probar su tesis. Esta obligación requiere dar respuestas útiles y honestas a las preguntas del otro participante, con el fin de permitirle obtener compromisos de usted en el diálogo que luego puedan usarse como premisas en sus argumentos.

En cuarto lugar, tenemos el diálogo de investigación, cuya situación inicial está caracterizada por la necesidad de conseguir pruebas. Quien investiga persigue encontrar y verificar evidencias, y el diálogo busca probar o refutar una hipótesis. Un elemento esencial en este tipo de diálogo es que las premisas, donde descansa la investigación, solo pueden ser proposiciones cuyo valor veritativo es la verdad, y se ha determinado que son pertinentes y aceptadas a satisfacción de todas las partes en la investigación. Para ejemplificar esta característica, Walton recuerda que el «Informe de la Comisión Warren», elaborado para detallar los hechos que se consideraban relevantes en el caso del asesinato de John F. Kennedy, y, cuyo propósito era establecer una prueba de las conclusiones que se conocían, ha sido una investigación que siempre levantó mucho escepticismo. De tal manera que es de estricta necesidad que una investigación debe eliminar cualquier duda existente probando de manera concluyente alguna proposición escogida.

¿Qué diferencia un diálogo de investigación de uno de persuasión? Esta distinción radica básicamente en que un diálogo de persuasión podría ser sobre un tema como «¿Son las clases presenciales más recomendables para los jóvenes?» donde el propósito no es conseguir una evidencia que permita una conclusión consistente, sino que se trata de evaluar cuál de los argumentos en pro y en contra es más persuasivo. El objetivo básico de la investigación es el incremento del conocimiento y, por lo tanto, la investigación es un tipo de diálogo esencialmente acumulativo. La prioridad probatoria es la característica clave de la investigación, puesto que la investigación está fuertemente dirigida a derivar conclusiones de premisas que puedan establecerse sobre la base de pruebas sólidas. Esto contrasta con el diálogo de persuasión, donde lo mejor que uno puede esperar es un compromiso plausible con una opinión basada en evidencia razonada (pero no concluyente).

En relación con el diálogo de negociación, el objetivo principal es el interés propio, y el método es negociar. La negociación no pretende ser una investigación objetiva de la verdad de un asunto. De hecho, la negociación, en contraste con el diálogo de persuasión, no tiene por qué implicar el compromiso con la verdad de las proposiciones, o la convicción de que los ideales se basan en argumentos sólidos. En la negociación, las opiniones sobre lo que es verdad, o las convicciones sobre lo que es creíble, no están en juego, e incluso pueden ser contravenidas por un buen negociador. Las concesiones en la negociación no son compromisos en el mismo sentido que en el diálogo de persuasión, sino compensaciones que pueden sacrificarse por ganancias en otros lugares. Pero, ojo, se negocian intereses, no principios.

La posición ahora se convierte en una posición de negociación. La prueba lógica no es importante en el diálogo de negociación, dado que este prototipo es completamente antagónico y se basa claramente en el beneficio personal; no pretende ser neutral u objetivo, o de ser una investigación de la verdad. Se pueden hacer coaliciones con socios, pero el objetivo siempre es el interés propio en «hacer un buen trato».

Aunque los tipos de diálogo de persuasión, investigación y negociación son los arquetipos primordiales, susceptibles de ser analizados con el propósito de estudiar los tipos fundamentales de crítica razonada en la argumentación, es preciso señalar otros tres modelos básicos de diálogo que deben tenerse en cuenta. Uno de ellos es el diálogo de búsqueda de información, donde una de las partes constituyentes tiene como propósito encontrar la información que presume la tiene la otra parte integrante del diálogo. Otro, es el de búsqueda de acción, donde el objetivo de una de las partes es lograr que la contraparte realice una determinada acción. Y el tercero, es el diálogo educativo, donde una parte (el instructor) tiene la aspiración de impartir conocimiento a la otra parte (el estudiante). Cada uno de estos paradigmas de diálogo parte de una situación inicial diferente, como diferentes son las reglas procedimentales para llegar a la meta planteada al inicio.

Desde el punto de vista de la argumentación crítica, el diálogo de persuasión (discusión crítica) constituye la «joya de la corona». Es el símbolo de un diálogo razonado, porque tiene reglas preceptivas que, en conjunto, instauran un estándar de cómo debe realizarse el argumento racional esgrimido para persuadir. Sin embargo, es importante saber reconocer los otros tipos de diálogo indicados anteriormente, porque pueden ocurrir errores y malentendidos significativos cuando hay un cambio dialéctico de un tipo de diálogo a otro. Si tal variación pasa desapercibida, puede conducir a interpretaciones erróneas, traspiés y argumentos falaces.

¿Aceptarían los encargados de las «benditas negociaciones» del país que han estado confundiendo desde el inicio estas características indispensables para llegar a acuerdos aceptables? ¿Todavía se preguntan por qué no han logrado entenderse?

Corina Yoris-Villasana
cyoris@gmail.com  
@yorisvillasana
Venezuela

OMAR ESTACIO Z.: BIDEN ¿PERDÓN EXPRESS PARA MADURO Y SAAB?. DESDE VENEZUELA

Con motivo de los posibles acuerdos entre el gobierno presidido por el señor Joseph Biden Jr., y el régimen usurpador de Venezuela, con Nicolás Maduro Moros al frente, surge la probabilidad cierta, lex fori regit processum -de acuerdo con las leyes locales norteamericanas- que el último de los nombrados quede exonerado o relevado o perdonado, sine die o por tiempo indefinido, de las gravísimas acusaciones que le han sido formuladas ante una corte de EE. UU..

Contra Maduro, contra el narcoguerrillero colombiano, Luciano Martín Arango (a) “Iván Reyes” y contra 13 altos funcionarios de su desgobierno cursa, en específico, ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, caso:1:11-cr-00205-AKH querella de los fiscales Geoffrey S. Berman del referido distrito y Ariana Fajardo Orshan del Distrito Sur de Florida, por confabularse durante largos 20 años con el objeto de introducir en EE. UU., miles de toneladas de cocaína y de armas de destrucción masiva con propósitos terroristas. En dicho proceso un gran jurado, ante el exorbitante cúmulo de pruebas incriminatorias, dictaminó “causa probable” contra los acusados lo que se tradujo en el libramiento de sendas órdenes de capturas y las ofertas de jugosas recompensas por colaborar en los apresamientos. De ser declarados culpables podrían ser condenados a cadena perpetua, pena máxima en Nueva York, porque en ese estado ha sido abolida la pena de muerte.

Cualquier naturaleza de documento que suscriba el señor Biden (si es a través de su State Department, todavía peor) que le reconozca a Maduro, expresa o de manera tácita, la calidad de jefe de Estado de Venezuela, le otorgaría, ipso iure, inmunidad para ser juzgado por los tribunales de EE. UU.. En tal supuesto a la citada corte de Nueva York no le quedaría otro camino que declarar su falta de jurisdicción y revocar la orden de captura del hasta entonces considerado prófugo peligroso.

En procesos como el seguido contra Maduro Moros, no rige la Ley de Inmunidades Extranjeras (FSIA, por sus siglas en inglés) de EE. UU., ni ninguna otra ley especial, en lo que se refiere a la inmunidad de los jefes de Estado extranjero en ejercicio. Ante tal vacío normativo, son obligatorios los usos y costumbres. En casos como el que comentamos, la llamada doctrina “The Schooner Exchange”, adoptada entre otros muchos, en los siguientes precedentes judiciales: Samantar v. Yousuf: 560 US 305 (2010); Ye v. Zemin, Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito, 383 F.3d 62; Tachiona v. Mugabe y su canciller Stan Mugende. Con base en los referidos postulados, los jueces norteamericanos no pueden discutir, ni revisar bajo ninguna forma las calificaciones de jefe de Estado de país extranjero de determinada persona, emanadas del Poder Ejecutivo. En tales hipótesis los magistrados deben declarar su falta de jurisdicción, abstenerse de seguir enjuiciando a quien posee inmunidad en razón de la citada investidura y anular cualquier medida previamente adoptada en su contra.

Irrelevante, a los efectos de la declinación de la competencia de la referida Corte de Nueva York, para seguir procesando a Maduro, que el reconocimiento expreso o tácito de este último como jefe de Estado, por cualquier acuerdo suscrito con el gobierno del señor Biden, sea posterior a la orden de captura decretada en marzo de 2020, porque en estos casos la inmunidad es ex tunc, es decir desde siempre o con efectos retroactivos, presentes y futuros (Cfr. Turki Bin Abdulaziz v. Metropolitan Dade County).

En tal escenario, Nicolás Maduro, además de quedar exonerado de la causa que se le sigue ante la mencionada corte de Nueva York, tendría derecho a nombrar, con plenos efectos ante el gobierno de EE. UU., canciller de Venezuela. Por ejemplo, ministro de Relaciones Exteriores a su pretentido testaferro, Alex Saab Morán, alto cargo que le otorgaría a este último, inmunidad judicial similar a la adquirida por Maduro por obra y gracia del señor Biden, pues es doctrina de aceptación casi universal que los ministros de Relaciones Exteriores, en ejercicio, adquieren, ipso iure, inmunidad equiparable a la de los jefes de Estado. El juez de EE. UU., que esté procesando, en ese momento a Saab Morán estaría en una situación idéntica al juez del caso Maduro. Vale decir, obligado a aceptar, sin chistar, la inmunidad de Saab Morán, declarar su falta de jurisdicción y ordenar la inmediata libertad del nuevo canciller.

Suele afirmarse en el mundo de la diplomacia que los países no tienen amigos ni enemigos, sino intereses. Allá el señor Biden, su conciencia y las cuentas que tiene que rendirles a sus electores, si en oblación de pragmatismo para nosotros condenable, suscribe acuerdos que se traducen en la exoneración de los supuestos autores de delitos atroces.

Censura más servera merecería la sedicente oposición venezolana si, so pretexto del apoyo del gobierno norteamericano o del solo reinicio de las jornadas de diálogo, se suma a absoluciones, perdones o exoneraciones por arte de birlibirloque, distintas al debido proceso judicial, de los posibles delincuentes peligrosos, Nicolás Maduro, jefe de la organización internacional del crimen y de uno o varios de sus compinches..

Nota: El cronista, como ha sido la pauta que se ha autoimpuesto, al ejercer el derecho ciudadano a la libre expresión en temas jurídicos, se abstendrá de prestar ningún servicio profesional, como abogado, ni pro bono, ni remunerado, en asuntos relacionados con las materias desarrolladas en la presente publicación.

Omar Estacio Z.
www.escritorioestacio.com
@OmarEstacio
@omarestacio

RAFAEL GARCÍA MARVEZ: CARABOBO, LA LUCHA DE LOS DIGNOS CONTRA LOS INFECTOS. DESDE VENEZUELA

Más que escribir una nota conceptual sobre el conocimiento, como la representación de una idea abstracta, de una significación que surge de las ilustraciones sobre varios temas, sencillamente, esto que hoy escribo, es escasamente una simple alerta. Quizá un llamado de atención a la cordura, a la decencia, a la dignidad, si es que esto posible. Si es que esto no es mucho pedir, o más bien un exceso de ingenuidad de mi parte, o son todas estas cosas a la vez, todas amontonadas, sin orden ni concierto. Lejos de la academia, lejos de estudios de elevada calificación. Es sencillamente una lista de cosas sin mayores normas. Algo parecido a un punto final a la insolente sin razón, a la mediocridad indocta. A la antipolítica, aunque paradójicamente proveniente de un grupete que se dice dirigente político proveniente del fiel partido Acción Democrática, geográficamente ubicado en el estado Carabobo.

Entiendo que es un introito abusivamente amplio, por eso solicito la ayuda de sus inteligencias. De cualquier modo el deterioro, en cuanto a valores morales nos referimos, es cada vez más marcado en el mundo entero. Cuestiones de principios donde las cosas deberían ser blancas o negras y donde se debería distinguir claramente lo que está bien de lo que está mal, han adoptado una extensa gama de grises donde todo es justificable. Tomemos la bandera de la honestidad, del honor, para enfrentar y echar a los corrompidos donde se encuentren. Sacarlos hasta debajo de las piedras. Insisto, esta lucha que retomamos está planteada entre los honestos en contra de los corruptos, de manera maniquea, aunque parezca contradictorio con lo expuesto en algún párrafo más arriba. ¿Hasta cuándo ustedes echan vaina? Sí, hasta cuándo van a seguir inmunes.

La decencia pública y las personas de reconocida honorabilidad, son incómodas para algunos que otros grupitos políticos, caso del estado Carabobo, como acertadamente lo ha venido sosteniendo a través de las redes sociales el ecuánime amigo Feliciano Montes. Muchas veces se es injusto con los políticos que se les juzgan con un doble rasero a la hora de calificar la gravedad de los casos de corrupción; que por culpa de unos pocos cuasi delincuentes comunes, la factura roja se la etiqueten a todos. Además de cobardes, que se valen del uso de nombres inexistentes para ofender, para vaciar sus inmundicias, quizá, probablemente, no tanto por cobardes, rectifico, sino más bien porque sus cartas de buena conducta están plagadas de tachones en rojo. Y de un rabo, de unos cuernos de cabra, y las orejas, la nariz y los caninos de un cerdo. Doctora Mariela, mire, yo le aconsejo, le sugiero, que se deje de esas tonteras que no le dan réditos ni a usted en lo personal ni al grupo político identificado con el paisano y amigo Henry Ramos Allup. Doctora, yo tengo en mi poder la nota vejatoria, cobardona, pero insulsa que por WhatsApp usted le hizo llegar a un dirigente del grupo político que manda en Carabobo. ¿La publicaré? Verdad qué no sé qué hacer con esa bazofia, con tal bodrio; Dios proveerá…

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez
Venezuela

JOISE MORILLO ; INCIDENCIA, IGNORANCIA Y CONSCIENCIA. DESDE VENEZUELA-USA

"“Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza, y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición (...) Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia.“ (Bolívar)

Cada cosa tiene identidad en la medida de ser lo que es con propiedad y no lo que aparenta ser y no es. La cuestión es que la cosa por apariencia es difícil de detectar como veras o concebir como real si no hay en la conciencia una información clara y concisa de la misma.

La lingüística de Wittgenstein lo explica con el pato-conejo. No obstante, tal opción compete a la apariencia y la visión que se tiene del espécimen o cosa observada, de modo que en ello se incluye el efecto ambiental y también el estado de ánimo del observador. Por lo tanto, lo que aparenta ser ¡Posiblemente no es! Igual sucede con los eventos cotidianos y los sucesos inesperados, que existen, pero de los cuales no se tiene o es escasa la información.

En esto estriba la limitación del desprevenido y la capacidad informativa que tiene el individuo de la cosa o el fenómeno que está aconteciendo. Aquí sucede lo siguiente: o vale el proverbio, "¡todo depende del cristal con que se mire!" o "¡ojos que no ven corazón que no siente!"

El primer caso compete a un estado contingente en el cual la información está enfocada desde un punto de vista convencional, calculado y, donde un sector es beneficiado y otro posiblemente no o su beneficio es asimétrico en comparación con quienes tienen un conocimiento claro y conciso del evento o episodio que acontece in situ y momento.

¡Así, como lo anterior señalado, trabaja la politiquería! (valga el término)

En el segundo caso impera el total desconocimiento del fenómeno que está afectando al individuo o colectivo, la diferencia estriba o impone un no sentir también aparente, pues al ignorar el origen de lo que le afecta ignora lo que sucede aunque no lo siente en el corazón lo siente en la consciencia, ejemplo: la consciencia de que se tiene hambre. No obstante, también tiene la posibilidad de creer que es a causa de algo de lo cual tiene información tergiversada o sencillamente lo ignora totalmente y, por lo cual es imputado (achacado) a una situación de suerte, fortuna o de impronta absurda, poco sólida o circunstancial.

En ello estriba la visión del victimismo de los sectores, desposeídos de Pablo Coelho y las denuncias en contra de la falacia izquierdista de Carlos Rangel.

No obstante, existe la posibilidad de hacer de lo que se piensa un hecho en función de crear beneficio o perjuicio. He ahí el quiasma -el deseo se hace realidad por la fuerza del espíritu que le impulsa- que expone el magíster de filosofía de la ÚNICA, Gerardo Cohen y, no es solo a propósito, ni por actividad propias sino basado en la importancia de lo que se desea para bien o para mal, qué, manifestado, hace mella en las conciencias, misma y de otros.

De la filosofía clásica, en "El banquete", filosofando acerca del amor, Sócrates expone, refiriéndose al genio indigente de Penia -madre de Eros- que: el ignorante no desea lo que no cree necesitar. He ahí el dilema, "ser o no ser" diría Hamlet el príncipe de Dinamarca de Shakespeare, sabiendo del abuso de su parentela en contra de su Padre (asesinado); cito:

(...) "¿Qué es más noble para el espíritu, sufrir los golpes y dardos de la insultante fortuna, o tomar armas contra un océano de calamidades y, haciéndoles frente, acabarlas? Morir... dormir: no más... Y si se advierte que con sólo dormir ponemos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos de los que la carne es heredera, tal extinción resulta digna de ser devotamente deseada." (W Shakespeare, Hamlet)

Hamlet, de no haber sabido su situación hubiese vivido en una burbuja real tenida como verdadera. Como Segismundo en "la vida en sueño" de Calderón de la Barca

Ignorar a ciencia cierta por causa de la enajenación, la desinformación y el victimismo, el origen -con lujos de detalles- del mar de calamidades que les atañen a países como Cuba, Nicaragua, Venezuela, y otros más de la periferia latinoamericana es producto del desconocimiento de política y civismo de sus pueblos que postulan Simón Bolívar en "El congreso de Angostura de 1819" y F. NIETZSCHE, en Más allá del bien y del mal, parafraseando al segundo:

"Un viejo a otro, responde: ¿Que, que un hombre saque a su pueblo de la ignorancia del motivo de su paz y tranquilidad para involucrarse en asuntos de política de lo cual no tienen la menor idea, es grande? ¡No, es un loco, loco y fuerte, no grande! (F. Nietzsche, Aforo VIII, pueblos y patrias en Más allá del bien y del mal)

En Macondo, Los Buendía trocaban pececitos de oro puro por hielo, a gitanos que les hacían creer que era un gran diamante. (G.G. Márquez, Cien años de Soledad)

Al contrario de lo que decía Alí Primera en una de sus obras musicales "La inocencia no mata al pueblo. Pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia."; Si hay la posibilidad que lo mate, por la ignorancia que involucra, no totalmente, pero sí parcialmente, de hambre y miseria.

Joise Morillo
@kao_joi_lin
Venezuela-USA

viernes, 15 de julio de 2022

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LA MALDICIÓN DE CUOTAS Y RECURSOS DE CAMPAÑA. DESDE VENEZUELA

Insistimos, los partidos políticos del siglo XXI nada tienen que ver con los del siglo pasado, incluso, los partidos de países subdesarrollados, como los de Venezuela, tampoco se emparentan en lo más mínimo con los existentes en las naciones del primer mundo. El chavismo ha sido exitoso en retroceder la política de nuestro país al menos 60 o 70 años, a fin de inhabilitar estas organizaciones, desfasarlas del contexto histórico, hacerse inmune a ellas.

Los partidos políticos en Venezuela, con sus honrosas excepciones, son tumultos de personas que giran alrededor de una persona o, cuando mucho, alrededor de presuntas ideologías que hace décadas han quedado en desuso por las sociedades avanzadas por ser obtusas, radiografías de un pasado indecoroso.

Desde hace mucho, los países nórdicos dejaron atrás las ideologías, la nomenclatura “derecha o izquierda” es solo nominal, durante la campaña electoral y, sobre todo, en las gestiones públicas, los políticos se avocan a los problemas reales de la gente, al pragmatismo, tanto que es difícil diferenciar los discursos de “ambos bandos”, tanto que la abstención es siempre alta porque estas sociedades se sienten tan conformes con sus políticos que prácticamente les da igual quien gane.

En el siglo XXI, los partidos políticos son unas organizaciones más en el contexto de las sociedades donde se desenvuelven, partidos históricos como el PRI en México, con casi 100 años en el poder, fue desplazado por un nuevo movimiento. Lo mismo ocurrió en El Salvador y otras naciones, todas con diversos resultados, buenos y malos, pero el meollo del asunto es que ya no hay partido político “indispensable”.

¿El secreto? Una sociedad civil organizada, comprometida con su destino. La sociedad civil ha sido la protagonista en el siglo XXI donde los cambios políticos han tenido lugar. Tristemente, en Venezuela la visión de los enemigos de la democracia ha sido destruirla, paradójicamente, partidizarla.

La “democracia protagónica” y “el poder popular” han sido recursos verborreicos en un plan mucho más amplio y perverso, el de limitar, castrar y mantener en condición de secuestro a toda organización, movimiento o estructura social, un paternalismo de Estado que luego se transformó en una relación de esclavitud, a través de una pobreza planificada de la que hablaremos en otro momento.

Todo esto nos ha hecho llegar a un vergonzoso 2022, donde la política retrocede mucho más, empujada por una débil burbuja económica y una coyuntura internacional que hace los recursos energéticos de Venezuela opaquen la tragedia de los habitantes de este país. El chavismo, más rechazado que nunca, a través de la violencia institucionalizada, recobra fuerza al saber extraer ventaja de su entorno. La oposición venezolana se asfixia en un circulo vicioso de diálogos furtivos y procesos electorales cada vez en condiciones más absurdas.

El régimen juega sus cartas, con sus opositores de siempre y una nueva generación que ha manufacturado a su imagen y semejanza, empujan la política venezolana al sendero que le da la gana, controlando y manipulado a sus colaboradores por medio de cuotas de poder y tras la apetitosa oferta de recursos para las pretendidas campañas electorales, por eso observamos infaustos personeros hablando solo de elecciones y no de lo realmente importante, la libertad.

No todo está perdido, la sociedad civil se organiza, ella (como ha ocurrido en otras latitudes) puede organizarse e incluso transformarse en organización con fines políticos, pudiendo ser una alternativa a la podredumbre politiquera dizque opositora. Solo se rescatan de esa podredura quienes involucran en sus discursos y acciones a la sociedad civil, quienes la llaman a ser protagonista.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Desde Venezuela

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: ¿DÓNDE SE ATASCÓ LA DEMOCRACIA?. DESDE VENEZUELA

El más ligero examen de la situación política de la democracia, como sistema político, da cuenta del estado de desconcierto y fracaso que la ha ahogado en el tremedal de las crisis. Pareciera innecesario repetir los distintos problemas que han atascado la democracia. Problema este que puede advertirse en un buen número de países ubicados alrededor de la totalidad espacial del planeta.

Aún así, vale recordar algunos de los problemas que han venido carcomiendo la democracia. Entre otros, se tienen:

La decadencia de las instituciones democráticas.

La generalización de la pobreza crítica.

La intempestiva inflación monetaria.

Las deudas nacionales acumuladas.

El ocaso de las ideologías políticas.

El decaimiento de los partidos populares.

La desconfianza en los liderazgos democráticos.

La corrupción galopante.

Las crisis de los servicios públicos.

El aumento de grupos de población abatidos.

Un análisis más a fondo: 

Quizás, estos problemas pueden explicar la razón del deterioro que ha venido observando la democracia. No obstante, habrá que sumar otros motivos que se disfrazan según la ocasión o la coyuntura que atraviesa la situación. Pero que en el fondo, proceden con cruda incidencia ante la democracia. Actúan con solapada sutileza. Sin embargo, sus efectos son tan insidiosos que sus consecuencias son notadas de primera mano dado su nivel de asedio.

De manera que hay más problemas. Y de secuelas catastróficas. Ellos son:

1. La opacidad bajo la cual actúa el pluralismo. Sobre todo, cuando es inducido por criterios políticos trabajados desde la oscuridad y el silencio cómplice configurado en medio de las relaciones turbias que se dan entre factores del poder y de la política dominante.

2. La incidencia de la política entendida como cauce del hostigamiento producido por quienes son desplazados de sus estrados por operadores políticos (esquiroles y usurpadores) que buscan imponer su poder a costa de lo que sea. Cabe destacar que el mismo arrastra conflictos que desequilibran el andamiaje de las instituciones sobre las cuales descansa el poder político.

3. La antipolítica entendida como la decepción de la ciudadanía al ver desterradas sus esperanzas. E incumplidas las promesas propias de la oferta político-electoral. En este sentido, la antipolítica viene considerándose como un modo de “negación a la política” toda vez que actúa como “antítesis” de la política misma. Y aunque pudiera lucir como lo opuesto, su manera de corresponderse con el funcionamiento de la democracia la hace contradictoria.

4. Otro problema nace del populismo el cual opera como modalidad ideológica engendrada por concepciones políticas persuadidas de que el Estado debe dominar por encima de todo. En el fondo, el populismo ha sido ejercicio político de un mesianismo popular y de caudillismo tradicional cuyos resultados han generado serias crisis económicas y sociales.

5. La mentalidad de un “determinismo político” del Estado hacia los ciudadanos y en contrario. Este problema ha causado la ausencia de legitimidad en la vida política y en la economía. Por consiguiente, la sociedad no ha podido desarrollarse en sí misma. Tampoco, por sí misma.

6. Este inventario de gruesas dificultades que han terminando desconcertando el ejercicio político de la democracia, no puede agotarse sin incluir el problema cuyo impacto ha aturdido la democracia como sistema político. Tiene que ver con la “narcopolítica”. Es la influencia del narcotráfico en el ejercicio de la política gubernamental. Que los cárteles de la droga infiltren y coopten al poder político, ha hecho que las actividades ilícitas se vean amparadas de la impunidad necesaria para realizar sus negocios. Ello busca la obtención de beneficios mutuos tanto para activistas de los cárteles, como para miembros del gobierno.

En conclusión

Podría finalizar esta disertación, sumando problemas relacionados con la polarización en la política, la exagerada concentración del poder existente, el acceso restringido de ciudadanos a canales de influencia política.

Igualmente, con la centralización de la Administración Pública, el exceso de controles, la reducción de las capacidades del sistema democrático, la partidización de la función pública, la militarización desenfrenada de la política, la represión como forma de coacción desesperada, la anomia o el “Estado blando” (un Estado sin estructura cierta y fácil a las presiones emocionales).

Todos estos problemas, han tenido un efecto negativo en el auge de la sociedad. Asimismo, en la mentalidad de la ciudadanía. Y en la consolidación de estructuras económicas y sociales. Por tanto, en el afianzamiento y fortalecimiento de la democracia. No habría duda pues de que al interior de uno de estos problemas, o en su sumatoria, podría estar situada la razón que daría con la explicación de ¿dónde se atascó la democracia?

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

AQUÍ TITULARES DE HOY VIERNES 15/07/2022, DESDE VENEZUELA PARA EL MUNDO, PARA LEER PULSAR SOBRE EL TITULAR ESPECÍFICO

  HOY - OPINIONES TEMAS INTERNACIONALES Y NACIONALES -  

BEATRIZ DE MAJO: CHINA HOY. PASO A PASO, UN YUAN CONVERTIBLE . DESDE ESPAÑA




BEATRIZ DE MAJO: CHINA HOY. PASO A PASO, UN YUAN CONVERTIBLE . DESDE ESPAÑA

Es posible que Deng Xiaoping haya sido el más destacado futurólogo de su país. Uno se pregunta hoy si este visionario, cuando anunció la internacionalización de China en 1979 habría sido capaz de atisbar que ella pasaría de aportar menos de 1% a los intercambios internacionales a contribuir con más del 13% de los mismos para esta hora, dejando atrás la cuota-parte del gigante estadounidense en menos de 11% desde el año 2017. Los que lo sucedieron en el poder pusieron en ejecución un plan de penetración comercial de gran vigor que se ha estado cumpliendo sin pausa.

Pero donde Pekín no ha podido ser eficiente, sin embargo, es en convertir su moneda en un instrumento determinante de los intercambios globales. Lo financiero no ha podido seguir el ritmo de lo comercial. Ya para esta hora en que China es reconocida como la segunda potencia mundial, los responsables de los asuntos macroeconómicos en la capital han tomado conciencia de la importancia del salto cualitativo que les falta por alcanzar: transformar al yuan en una moneda convertible.

Nadie sabe a ciencia cierta, en este momento, porque no se ha acelerado este proyecto que configuraría un instrumento de poderío mundial con el cual colocarse en un plan de mejor competencia con su adversario norteamericano. La razón más plausible es la prudencia, el pecado capital chino y a la vez su mejor virtud. Y es que la economía y las finanzas chinas son como un cuero seco: al pisar por un lado, se levanta por el otro. En el año 2015 una liberación parcial de su signo monetario desplomó sus reservas en un tercio de las mismas cuando fue necesario usarlas para estabilizar al yuan ante la significativa salida de capitales.

Para disponer de una moneda convertible haría falta una real apertura financiera, pero ella tendrá que ser progresiva. Hoy por hoy, si bien las inversiones extranjeras son bien recibidas en China, la repatriación de activos está estrechamente regulada. La moneda se transa a través de un sistema dentro del cual cada día el Banco Central fija una tasa de referencia que se autoriza a fluctuar un 2% contra una cesta de divisas. Este mercado es intervenido a la guisa de la autoridad monetaria usando las cuantiosas las reservas de dólares que generan los excedentes comerciales del país. Es decir, el control de cambios es total y los Estados Unidos lo califican, no sin razón, de “dumping” monetario.

Así pues, en Pekín no hay prisa por forzar las cosas en este terreno aunque el Plan Quinquenal mencione la internacionalización de la moneda como una meta a alcanzar. Aun en el 2021 el yuan solo representaba 1,7% de las transacciones comerciales mundiales, mientras que el dólar se usaba para el 38,5% de ellas y el Euro para 39%.

La invasión rusa de Ucrania y el fortalecimiento de los intercambios chinos con Rusia pudieran estar creando un ambiente dentro del cual se comienzan a generar las condiciones para debilitar la hegemonía del dólar y el fortalecimiento de la moneda china. Pero ello no será para mañana.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Venezuela - España

jueves, 14 de julio de 2022

MANUEL MALAVER: AMÉRICA LATINA EN LA ERA DE LA POSTDEMOCRACIA. DESDE VENEZUELA

Existen múltiples mecanismos para acabar con una democracia (golpes de Estado, insurrecciones populares, guerra de guerrillas) pero sigo pensando que el menos ruidoso y más eficaz se instrumenta cuando corporaciones económicas capitalistas y “democráticas” superan en su extensión y riqueza al Estado y proceden a darle órdenes y usar la Constitución y las Leyes para convertirse en los auténticos dueños del poder.

Es el momento cuando la democracia se vuelve polvo, una cáscara sin otro contenido que la ambición de las mafias que mueven partidos, instituciones y al pueblo como marionetas de un gran teatro, donde solo priva una política y una causa: la de enriquecer más y más a los poderosos que ya no hay forma de desplazar, suplantar ni aniquilar.

Aclaremos que este eclipse de la democracia y su conversión en postdemocracia que “sobreviene” casi sin que los partidos y los electores lo perciban, ha resultado más crítico con el surgimiento de los grandes medios de comunicación -sean impresos, audiovisuales o digitales- los cuales, al hacer parte de la estructura del capitalismo privado pueden perfectamente ser interferidos según se abulten o bajen las facturas para su funcionamiento y ganancias.

Y así, una de las grandes herramientas que fue fundamental para el nacimiento y consolidación de la democracia, el derecho a la libertad de expresión, termina siendo coartado por las grandes corporaciones, y al día de hoy, ya resulta difícil en los países democráticos decidir si los medios están informando u ocultando la verdad.

Es una pandemia para la cual hasta ahora no existe vacuna y si la hubiera sería para llenar las botijas de los fondos financieros como “Black Rock” y “Vanguard”, de los cuales se dice controlan el 85 por ciento de los medios de comunicación que circulan en el mundo.

Pero nos referimos a solo uno de los virus que vienen parejos con la postdemocracia, porque, mucho antes de imponerse y hacer estragos con los gobiernos democráticos, comienzan corrompiendo a todos y cada uno de los miembros de las instituciones democráticas (congresos, magistrados, fiscales, jueces, procuradores, militares), sobre los cuales hace llover cuentas en metálico de cualesquiera denominación), como un preámbulo para usarlos en decisiones, acusaciones y procesos que terminan sacando de juego a políticos y funcionarios que no cuentan con su confianza.

De ahí que se puede inferir que, cuando en un país democrático las denuncias sobre la corrupción pasan a ser el tema del día, ya nos encontramos en el mundo en que democracia es igual a corrupción y entonces desde algunas tribunas, algunos medios, algunos cuarteles, algunos partidos, la consigna es que se debe cambiar al gobierno, o al sistema, para que llegue el reino de los puros, de los inocentes, de los impolutos.

Si hacemos un poco de memoria, nos recordaremos que el primer golpe de estado de Chávez el 4 de febrero de 1992, estuvo precedido por este tipo de aquellarre, donde coincidieron políticos, comunicadores, empresarios y hasta prelados de la Iglesia de izquierda y de derecha, que se creyeron de repente a la orillas del Jordán y clamando porque las autoridades democráticas del momento fueran destituidas y sustituidas por un Mesías.

El Mesías vino pero ocho años después, y no con un golpe de Estado, ni una insurrección popular, ni una guerra de guerrillas, sino en unas elecciones democráticas libres y pulquérrimas donde una mayoría de electores votó por un instaurar el “reino de Dios en la tierra”.

Se ha hablado mucho y escrito poco sobre estos sucesos, sobre todo de la deriva que fue tomando la “democracia” chavista según las condiciones se lo permitieron, e ir poco a poco mutilando instituciones, asfixiando partidos, controlando y liquidando opositores, abriendo y cerrando cárceles, hasta dejar a Venezuela 22 años después convertida en un enclave de países extranjeros que a través de créditos, empréstitos o dádivas le garantizan su precaria existencia.

De todas maneras, en el año 2000 y coincidiendo con los sucesos de Venezuela, el politólogo de la Universidad de Warwick, Colin Crouch, publicó un ensayo que haría época, “Enfrentando la postdemocracia”, llamando la atención de cómo en la Italia de Berlusconi y otros países de la Eurozona en la década de los 90 se había practicado cualquier cosa menos la democracia.

Otra voz que se haría oír casi uno o dos años después de Crouch, fue la del también politólogo alemán, Ralf Dahrendorf, quien en una entrevista con el periodista italiano Antonio Polito nos deja una larga reflexión sobre la época que no duda en llamar: “Después de la democracia” (Editorial Crítica. Barcelona. España. 2002)

Vivimos en un época, dice Dahrendorf, donde no se es importante para ser famoso, sino ser famoso para ser importante.

De modo que, preocupaciones, inquietudes, dramatizaciones y prediagnósticos sobre el futuro de la democracia ya estaban circulando en el mundo y desde luego, que el escenario donde podían verse sus peores síntomas era en América Latina, grupo de países donde más había costado imponerlas y una vez impuestas, más barato desmoronarlas.

Porque después de Chávez el modelo postdemocrático -que ahora pasó a llamarse “Socialismo del Siglo XXI”-, se impuso en Brasil con Lula Da Silva, en Argentina con los esposos Kirchner, en Bolivia con Evo Morales, en Ecuador con Rafael Correa y en Nicaragua con Daniel Ortega.

En otras palabras, que todo un modelo no post sino contrademocrático, que ondeando unas veces de socialismo, otras de capitalismo y otras de populismo ha tenido resultado diversos, pero cómo ha renunciado a no presentarse como un socialismo stalinista y castrista sino allendista y europeísta, dándose quiebras como las de Lula en Brasil pero también regresos como el de Evo Morales en Bolivia.

De todas maneras, en Venezuela Maduro cumple 22 años como guardián de la herencia chavista en medio de una destrucción apocalíptica del país, Ortega permanece con ínfulas de que no saldrá del poder sino en carroza fúnebre y en Cuba un Raúl Castro que se acerca a los 100 años rinde sus últimos suspiros a que su sucesor, Miguel Díaz Canel, no haga el menor gesto de acercarse a los yanquis.

De modo que, a semanas de convertirse en el presidente electo de Colombia, el exguerrillero y socialista Gustavo Petro tiene en frente muchos modelos postdemocráticos que escoger, consciente de que Colombia tiene la democracia más antigua del subcontinente, un pueblo que casi es un Ejército armado por los 50 años que gastó combatiendo la guerrilla, un Ejército que es el más entrenado y democrático de la región y un líder histórico, Álvaro Uribe, que derrotó a las Farc y no le faltarán guáramos (es una expresión venezolana) para llamar de nuevo a las armas para defender la democracia.

No quiero intimidar a Petro, y creo que tiene razón en el esfuerzo de reducir la pobreza en Colombia, que es mucha, igual hay mucha corrupción, sobre todo en el sistema judicial y deben dirigirse recursos para que la educación y la salud lleguen a todos.

La tierra también debe conocer otro régimen de tenencia pues la concentración llega a niveles del siglo XIX y el narcotráfico debe volverse a enfrentar porque ya acabó con la democracia venezolana y va acabar con la ecuatoriana.

Y muy importante, aléjese de Juan Manuel Santos y del globalismo, cuya agenda es cambiar la naturaleza humana de la sociedad para convertirla en una caricatura de monstruos goyescos.

Manuel Malaver
manuelmalaver@gmail.com
@MMalaverM
Caracas - Venezuela

SIMÓN GARCÍA: POLÍTICA EN CLAVE DE CELIA CRUZ. DESDE VENEZUELA

1.-«Ay Que lío»


Tenemos un mundo político al revés. Ni el gobierno resuelve ni la oposición canaliza el descontento. El PSUV concentra sus energías en prolongarse en el poder y la oposición, concentra las suyas en permanecer fuera de él.

El país, golpeado y desesperado, se desintegra.

2.-«¿Por qué fue que Songo le dio a Borondongo?»

Cada quien amontona acusaciones y responsabilidades sobre otras aceras. A pocos le importa por qué nada importa y por qué el abuso autoritario nos lanza a la ciénaga de calamidades donde inocentes, justos y pequeños pecadores soportamos los suplicios cotidianos.

La revolución se desenvuelve como una pesadilla que continúa sus rutinas destructivas. Los políticos opositores entonan su trabalenguas para separarse más de la realidad.

3.-«Si quieres llegar derecho/ mejor camina de frente».

La viga en nuestros ojos descansa en un punto ciego. No hay ruta despejada hacia la democracia.

Caminar de frente se entendió como invitación a embestir frontalmente y tomar atajos. Se confundió ganar con aniquilar al contrincante mientras un público imaginario mostraba sus pulgares hacia abajo.

4.-«La decepción que yo sufrí/ las falsas promesas que hacías»

Hubo una vez políticos que cumplían promesas. Pero, los engaños profanaron el poder de la palabra y la democracia se fracturó. Ahora el lenguaje es la magia que oculta lo que se piensa. No hay en quien creer.

La antipolítica es el mecanismo de protección frente a la política sin grandeza.

El gobierno recicla sus promesas móviles, tras las cuales unos pillos raspan el dinero de obras para el museo de maquetas con telarañas.

5.-«tu pa’bajo no sabes mirar»

La incapacidad de mirar hacia la gente arroja un grueso repudio al gobierno y aísla a la oposición. A la política le deshojaron sus fines sociales y éticos.


Los de siempre son más desiguales. La pobreza se masifica y escala en la pirámide social. La riqueza es súbita para los que contribuyen a mantener el poder arriba.

6.-«Y me perdona/ por seguir con este tema»

El retroceso de la unión y el entendimiento nos condena al fracaso. La crisis no es solo la de un sistema, es la de todos nosotros.

7.-«Que le den candela/ay que le den castigo».

La salida electoral triunfó sobre el vano fulgor de la otra salida. La emoción destructiva ya es ceniza de la oposición extremista. Al fin percibimos los límites del caos nacional y resurge la sensación de avanzar hacia otro país posible. La oposición no es candela ni castigo, sino reconstrucción positiva.

8.-«Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar /Tiene que saber que no es así».

Creo en la resurrección de la esperanza. Si se desbarata el sistema político convencional y los partidos tradicionales reciben su derrota de advertencia no será el fin de mundo. Surgirá una alternativa para sustituirlos como ha ocurrido en otros países.

Ningún régimen que cierre la sociedad, destruya el mercado, aumente la pobreza y niegue la libertad puede prolongarse indefinidamente.

9.-«Traigo abrecaminos pa’ tu destino».

Así lo pregona Úrsula Hilaria Celia Caridad de la Santísima Trinidad Cruz Alfonso, negra con tumbao de salsa desde que el director de La Sonora Matancera, Rogelio Martínez, creyó en ella en El Tropicana e invirtió la sentencia de Santo Tomás.

10.- «Aunque tú me has echado en el abandono»

Siempre hay oportunidad para ser libres de servidumbre. Es hora de tomarla individualmente y hacerla gesta junto a otros.

Simon Garcia
simongar48@gmail.com
@garciasim
Venezuela  

JESÚS ELORZA GARRIDO: BALANCE JUEGOS BOLIVARIANOS...VERSIÓN FINAL . DESDE VENEZUELA

Estimado lector, una de las principales vías para el análisis de resultados deportivos, es la revisión de cuadros estadísticos contentivos de diferentes aspectos relacionados con las actuaciones de los atletas, equipos y los lugares ocupados al final de los eventos. Esto permitiría tener una visión objetiva de lo acontecido en el evento deportivo y, lo más importante, propiciar el análisis e interpretación de las cusas que incidieron en los resultados finales para de allí proponer las acciones necesarias para superar o corregir las fallas detectadas.

En tal sentido, me permito presentarles para sus consideraciones algunos cuadros comparativos que nos pueden permitir un acercamiento objetivo a los resultados alcanzados por nuestro país en la recientemente finalizada edición XIX Juegos Bolivarianos celebrada en Valledupar:


En comparación, de los deportes o campeonatos logrados podemos ver el significativo retroceso entre los Juegos del 2017 y el 2022. En el primero de los nombrados logramos conquistar el primer lugar en 10 disciplinas deportivas para luego quedar reducidos este año a solamente tres deportes. Si profundizamos el análisis, podemos establecer que, de 34 deportes en los juegos del 2017 al ganar en 10 de ellos, tuvimos un rendimiento del 29% y no alcanzamos el primer lugar en el 71% de los deportes- Pero, en el 2022 ganamos en menos del 6.6 % de los deportes y nos vimos alejados del primer lugar en el 93.4 % de los deportes programados

-CUADRO COMPARATIVO DE MEDALLAS

Edición 2017 2022

Medallas de Oro Venezuela 94 61

Colombia 213 171

En este cuadro se puede observar el progresivo retroceso de nuestro país en cuanto a medallas de oro se refiere. Este año, Colombia logró superarnos por ¡¡¡ 110 medallas!!!

La cifra de 61 medallas, es la peor cifra alcanzada por nuestro país en toda la historia de los Juegos Bolivarianos.

-CUADRO COMPARATIVO POR DEPORTE





































En el cuadro se evidencia solo una mejoría en 11 de 45 deportes. Pero, solo obtuvimos 3 campeonatos (Esgrima-Judo- Lucha).


Finalmente, apreciado lector, saque usted sus propias conclusiones. Y creo no equivocarme en que vamos a coincidir 100 % en que las autoridades deportivas del régimen: Ministerio del Deporte, Instituto Nacional de Deporte y el Comité Olímpico Venezolano deberían renunciar a sus cargos por su demostrada incompetencia e incapacidades en la búsqueda de soluciones para superar la crisis del deporte venezolano,

Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza
Venezuela