lunes, 24 de abril de 2017

RICARDO VALENZUELA, LOS JINETES DEL APOJODISTES

REFLEXIONES LIBERTARIAS

Hace unos días el gobierno mexicano anunció con bombo y platillos, le detención del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, cuando, después de saquear el estado sin misericordia, escapaba para encontrar un bello escondite en Guatemala y evadir la justicia. Me imagino que el presidente Peña Nieto se encuentra a la expectativa de un pueblo mexicano que, ante tal hazaña, tome las calles para mostrarle el agradecimiento colectivo de la nación, a solo un año de las elecciones presidenciales.

Pero ¿Qué pasa con el Duarte de Chihuahua? Padrés en Sonora ya libre y repitiendo el famoso grito que, su amigo Gustavo Madero, utilizara en la pasada campaña por la gubernatura del estado, oda de un profundo contenido filosófico; “Nos la van a pellizcar”. ¿Qué pasará con el resto de gobernadores que, no conformes con sus jugosas sociedades con el narco, saquean los estados y los dejan  endeudados? Todo esto me hace recordar el libro del gran Lawrence Harrison, comentando cómo López Portillo, en el colmo de su descaro, ordenara una investigación para detectar cuánto se habían robado sus colaboradores. El resultado arrojaba la cifra de $45 billones de dólares (pág. 185 del libro The Pan American Dream)

En Noviembre de 1993, el presidente Clinton se dirigía al congreso pidiendo se aprobara el TLC, con la participación de Mexico. Él pensaba que las políticas liberatorias del presidente Salinas, eran argumentos válidos para abrir las puertas al nuevo México que se perfilaba en el horizonte. Si en esos momentos a Clinton lo hubieran invadido poderes clarividentes y, al cerrar su oda a los congresistas, continuara su mensaje; “A propósito, dentro de unos meses, Colosio, candidato del PRI a la presidencia, será asesinado. Dentro de un año el peso sufrirá una devaluación de más del 100% quebrando a la banca, millones de empresas, y le costará a México $500 billones. Pero además, tendremos que toser $20 billones de dólares para evitar su quiebra. Nuestro superávit comercial con México de $10 billones, se convertirá en un déficit de $30 billones. El presidente Salinas se convertirá en un apestado debiendo abandonar el país. Luego se dará a conocer que su hermano Raúl, mantiene cuentas secretas de cientos de millones de dólares, producto de su sociedad con el narco”. ¿Qué hubiera sucedido?

Si los poderes clarividentes de Clinton no lo hubieran abandonado, le dibujarían el México post aprobación del TLC. Un país que sucumbiera ante el poder del narco, cuando los mexicanos desplazaban a los colombianos asumiendo el monopolio de producción y venta de cocaína, heroína, meta anfetamina etc. Hubiera también visualizado la violencia que lo arroparía, desembocando en cerca de 200,000 muertos y desaparecidos en los últimos 25 años. La violencia, la corrupción, y la ineptitud de la clase política en el manejo de la economía, provocarían el arribo de otros 10 millones ilegales en EU, huyendo de la miseria.

Igualmente hubiera podido visualizar, ante el hartazgo, la expulsión del PRI de Los Pinos y la avenida del PAN. Pero solamente para atestiguar la tibieza de carácter y la pobreza de espíritu de Vicente Fox, quien, de ser la gran esperanza del país, se convirtiera en la gran decepción, dedicando sus seis años de gobierno a nadar de muertito. El pugilístico relevo de Calderón para llevar de nuevo al hartazgo de la gente, provocando el regreso del PRI. Sin embargo, si habría un importante logro; la activación del federalismo. Pero un federalismo que se puede describir con el popular grito mexicano: “Arrebatinga dijo la gringa”. Los gobernadores recibían licencia para robar, y vaya que lo han hecho.

Si Clinton con sus poderes, hubiera podido atestiguar la putrefacta corrupción que cubriría a nuestro país, su violencia, la ilegalidad, la injusticia ¿Habría presionado a su congreso para tener un socio como Mexico? Se podría haber dado cuenta que, en el futuro de México, los viejos problemas persistirían y se agravarían. Que el país viviría una crisis tras otra y no sería solo confinada al aspecto económico. Su putrefacto sistema político habría estado develando un capullo que, al abrir sus filamentos, mostraría cómo la sociedad ha sido infectada por el autoritarismo, la falta de estado de derecho y la corrupción. La presencia de los millones de ilegales en EU, sería un cruel símbolo del fracaso de todo lo que se hubiera probado, pero nada ha cambiado.

Pero ya no hablemos de ciencia ficción. En medio de aquella vorágine, sí hubo alguien quien, sin tener esos poderes clarividentes, pudo ver con gran puntería, hacia donde se dirigía el país si no había cambios. En mayo de 1987, se llevó a cabo una pomposa reunión de grandes personalidades internacionales en la ciudad de Querétaro. Era el final de la administración de Miguel de la Madrid, y su grupo neoliberal sudaba optimismo ante tan selecta concurrencia, la cual se contagiaba y mostraban su entusiasmo. Sin embargo, Larry Harrison tomaba la palabra al final de la reunión para decir:

“Me gustaría señalar algo que no se tocó en esta reunión, una realidad que hace imposible lograr una relación balanceada, justa y digna—una relación de iguales—entre Mexico y EU, de la forma que todos buscamos. Mientras el sistema político de México continúe controlado y diseñado para asegurar la continuidad en el poder del mismo grupo; mientras que las palabras “fraude electoral” continúen flotando en el aire; mientras México continúe proyectando su complacencia por la corrupción institucional en todos los niveles de la sociedad, especialmente en el sector público; mientras continúe presentando los peores indicadores mundiales en distribución de riqueza, ingreso, y oportunidades; una relación balanceada y justa—una relación similar a la de Canadá y los EU—entre México y EU no podrá existir”.    

Pero a 30 años de distancia vemos que México no ha modificado absolutamente nada de lo señalado. La corrupción se ha agravado; la economía no se ha liberado; el estado de derecho continua cojeando; el sistema político continua en manos de los mismos, sea PRI, PRD, MORENA, PAN, son todos los mismos; los indicadores de riqueza, ingreso, oportunidades, han empeorado. El PIB mexicano continúa siendo el 5% del de EU, el ingreso per cápita se comporta de la misma forma. La educación y los educadores son la vergüenza del país, y continuamos promoviendo un estado mental de subdesarrollo.

EU transitó también caminos difíciles los últimos 30 años, hasta conducir a la gente a un hartazgo, que llevó a la presidencia a Donald Trump. Si Clinton hubiera mantenido sus poderes clarividentes, pudiera visualizar las elecciones del año entrante en Mexico y, con el hartazgo en turno, si producen un presidente López Obrador, de inmediato notificar a Trump y se prepare para el nuevo estallido de la economía mexicana, interminables hordas de ilegales invadiendo su país, el nuevo gobierno mexicano solicitando otro rescate, y pase luego a pedir al FED eche andar la maquinita para el Tsunami que se cocina en toda América Latina.

Ricardo Valenzuela
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero 
  Frontera México Estadounidense

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