viernes, 1 de marzo de 2019

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¿MADURO 1 GUAIDÓ 0?


Hechos, sucesos, eventos… la política es acumulativa. Ciertamente, existen detonantes que propician aceleración en los desenlaces, pero para que ello ocurra previamente deben existir condiciones que conlleven a dicha volatilidad. En Venezuela ha habido de todo, sin exageraciones, hasta el punto de llegar al extremo de contar hoy con dos presidentes, algo inédito.



¿Qué pasó el 23F? sí Maduro aceptaba la ayuda humanitaria se anotaría una derrota, pero era su derrota menos traumática, con el acérrimo control mediático que posee habría podido inventar a su reducido staff de seguidores pretextos para ello. Sí la negaba, como en efecto ocurrió, se recrudecería su percepción villanesca alrededor del mundo, sobre todo, en las condiciones como ocurrieron los hechos, con violencia atroz, donde el protagonismo de colectivos armados (civiles apertrechados con armamentos y demás) acompañados por la Ministra Iris Valera dio qué hablar en todo el planeta, más aún, la represión (con muertes incluidas) contra los aborígenes en el sur del país incrementa la lista de delitos de lesa humanidad contra el régime

Sacan punta a la afirmación de Guaidó que “Si o si” la ayuda iba concretarse, probablemente, la expectativa de la mayoría de los venezolanos era ver esas medicinas y alimentos en las alacenas de sus hogares, al ser evitada, es allí dónde surge la interrogante ¿Ganó Maduro, perdió Guaidó? Nadie ganó, Maduro afrontará las consecuencias de su decisión, por el lado de Guaidó la impaciencia del pueblo puede comenzar afectar su extraordinario momentum.

Todo está sobre dicho, sobre escrito, analizar la condición de Maduro y su régimen es llover sobre mojado. Hay una realidad que poco o nada controlan los actores venezolanos y es el comportamiento internacional, por demás, elefantiásico, indolente, muy temeroso a las formas. Sin embargo, el gran hegemón mundial, Estados Unidos, ha orquestado las acciones contra el chavismo, sanciones que con el pasar de los días se incrementan.

De la misma forma, la historia corrobora que poco o nada parecen importar las decisiones de la OEA, de la ONU y demás organizaciones mundiales, todas progobiernos, ninguna propueblos, al final de cuenta siempre se termina haciendo lo que Estados Unidos determine. Su actuación ante el último Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas parecía más bien un diagnostico actualizado para justificar las venideras acciones, sin importarles lo que los demás miembros opinen. Sí analizamos el nivel de involucramiento de Trump y demás integrantes de su alto gobierno podemos darnos cuenta que, al parecer y a la luz de los hechos, ya tienen una decisión irreversible con respecto Venezuela.

Venezuela continúa en su senda de inestabilidad e incertidumbre, a la par del empeoramiento de la calidad de vida de los habitantes de esta nación caída en desgracia, lo único certero es que el chavismo desde hace rato escogió la vía de la confrontación, vía que sus detractores no han querido afrontar por exceso (hasta sospechoso) de buena fe, de espíritu democrático o porque sencillamente no cuenta con las herramientas necesarias para “ir a la batalla”.

Hasta ahora nadie ha ganado, Venezuela en su conjunto pierde a diario, pierde vidas, recursos, talentos, oportunidades… lo que vaya ocurrir ocurrirá con el mundo como testigo, con el acompañamiento forzoso de la diplomacia internacional, el pueblo venezolano no puede solo contra las secuestradas, indolentes y desquiciadas armas de quienes se niegan comprender que su tiempo en la historia de este país ya pasó.

Leandro Rodríguez Linárez
@leandrotango

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