domingo, 27 de enero de 2019

GUSTAVO TOVAR-ARROYO, ¿QUIÉN ES JUAN GUAIDÓ?


EL NUEVO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: Si aspiras a conocer la abundante carrera curricular (académica y política) de Juan Guaidó Márquez esta entrega no es para ti. Te recomiendo que busques en Wikipedia.

Si por el contrario deseas conocer, aunque sea someramente, al ser humano, al sereno pero corajudo y valiente venezolano que es el nuevo presidente de la república de Venezuela, esto te servirá, te dará una noción más cercana sobre el ser humano.
Al menos, eso intentaré.

OTRO TIBURÓN RENACIDO DE LA CENIZA

Juan Guaidó es un guaireño de pura cepa, no deja de hablar de las maravillas de La Guaira o del estado Vargas, incluso cuando no hay razón para hacerlo. En su argot, el rostro de Venezuela (La Guaira) y sus curiosidades rurales y urbanas son una constante. Su memoria del deslave de Vargas es a un tiempo escalofriante e inspiradora, literalmente renacer de las cenizas.

Cuando lo conocí venía uniformado de tiburón, iniciábamos actividades con el movimiento estudiantil y Guaidó era el representante de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Si no hubiese sabido que nuestra actividad era clavar cruces blancas por todos los rincones de Caracas y pintarrajear siluetas de fallecidos en las calles como protesta por tanta muerte chavista habría pensado que nos preparábamos para un juego de pelota. Pero no, no era béisbol lo que nos acontecía, era política, iniciábamos el movimiento cívico más importante del siglo XXI en Venezuela: el movimiento estudiantil.

“¿En qué puedo ayudar y servir, señor?”, fue lo primero que me dijo.

PARÉNTESIS SOBRE EL SEÑOR TOVAR

(Nunca les permití que me dijeran “señor”, nunca. De ahí que me llamaran “el Gus”, “poeta”, “Gandalf”, o cualquier vaina que se les ocurriese menos “señor”. Yo era uno más en la lucha, otro de ellos, un venezolano más que aspiraba a la libertad y luchaba como joven por alcanzarla. Siempre intuí que para derrocar al chavismo sería la juventud la protagonista. Siempre creí en ellos. Conociéndolos los confirmé: son muchísimo mejores que uno, son espíritus arrechísimos. Por eso los apoyé como un hermano mayor alcahueta. Todo lo que necesitaban –y más– intentaba procurárselos. El destino de Venezuela estaba en sus manos, ¿cómo no hacerlo? Por eso mi casa, mis recursos (y el de algunos gentiles amigos), mi vida estaba a su orden. Lucharía con ellos y por ellos, de ahí que no aceptaba que me dijeran “señor”: entre los que luchan no hay distancias sociales ni políticas, no hay categorías ni formalismos: hay hermandades. Juan lo entendió de inmediato y desde entonces me llamó “poeta” –y decir que no he dado aún con el poema que honre semejante alteza…, pero ese es otro tema. Sigo.)

¿MUCHACHO?

Me sorprendió del joven Guaidó su temple imperturbable, su serenidad. Amigable, conciliador y siempre dispuesto a ayudar y servir. Es miembro fundador de la prehistoria lúcida del movimiento estudiantil y miembro insigne de su historia, digamos, de su período clásico: 2007. Es decir, tiene años, muchos años, de experiencia como activista social y político. Por eso me burlo de los sesudos o magistrales habladores de huevonadas cuando lo llaman: “muchacho”. No tienen la más remota idea de lo que dicen. Juan Guaidó ha luchado desde que tenía frenillos o pepas en la cara contra la dictadura. Como joven fue uno de los estrategas principales en la única derrota electoral de Hugo Chávez en 2007. Sí, él fue uno de los “generales” que le metieron al dictador aquella memorable revolcada. Lleva esa insignia en su espíritu. Tenía 24 años.

¿Muchacho? No jodan, investiguen…

EL LÍDER

Por ejemplo, recuerdo con especial curiosidad que después de las inolvidables discusiones ideológicas o políticas que se dieron en el seno del movimiento estudiantil –antológicas las de Yon Goicoechea y Stalin González– Juan Guaidó, quien participó activamente en ellas, aunque no apareciese en reflectores, decía: “Bueno, ¿ahora qué hacemos? ¡Ejecutemos, líderes!”

Líder es una palabra recurrente entre los jóvenes de la generación 2007, así se llaman unos a otros. El líder para ellos era aquél capaz de idear y ejecutar la idea, era quien arriesgaba la vida y la libertad por un principio, el que no temía desafiar a la dictadura, pero, sobre todo, el líder era quien estaba al servicio de la causa de la libertad. Juan Guaidó representa a cabalidad la palabra “líder”.

¿Alguna duda?

EL CONCILIADOR

Cualquiera de los líderes de aquella generación: Guevara, Stalin, Goicoechea, Pizarro, Olivares, Diamanti, Mejía, Smolansky, Guaidó, exceptuando acaso a Ricardo Sánchez (a quien siempre le distraían los lujos, las putas y otras nimiedades capitalistas), podría estar liderando este momento histórico con la misma determinación, temple e inteligencia que lo está haciendo el actual Presidente de la República, quizá la única diferencia sea que en el caso especial de él (Guaidó) y de Guevara ambos representaban la urgida conciliación en el movimiento, eran los conciliadores.

Juan Guaidó, el conciliador, tiene años de experiencia cumpliendo ese rol. Lo hizo con el movimiento estudiantil que derrotó electoralmente a Chávez en 2007; lo hizo entre los partidos políticos que en 2015 derrotaron al chavismo en las elecciones de la Asamblea Nacional.

No por casualidad Juan Guaidó es el actual presidente de la república, Venezuela necesita concilio.

EL SERVIDOR PÚBLICO

Guaidó siempre estuvo al servició de la “causa” o de las causas, no de personas o de grupos. En ese sentido encarna como ningún otro la noción del “servidor público”, de hecho, la rescata. Ese “deber ser” del político al servicio de su país, que no aspira al poder sino a servir, a hacer, a ayudar, a conciliar posturas manteniendo inalterablemente los principios y el coraje, que entiende que uno le debe a la patria y no la patria a uno, y que la patria se hace corpórea en el pueblo, en la cultura, en los símbolos, en el lenguaje, en el arte y en la política.

La historia gira por completo con el ascenso de Juan Guaidó a la presidencia de la República de Venezuela, la misma que en su momento presidieron Bolívar o Miranda, Vargas o Páez, Gallegos o Betancourt. Para mí y espero que para muchos otros esto es un aprendizaje y un ejemplo: el servidor público, al fin, en nuestra historia contemporánea, queda reivindicado. Lo celebró infinitamente.

LA BUENA EDUCACIÓN DE CASA Y EL BUEN HOMBRE

El padre de Maickel Melamed (otro líder fundador del movimiento estudiantil) es uno de los hombres que silenciosamente más me ha formado en la vida. Ese señor, su paciencia, su dedicación, su entrega, me hicieron entender lo que la palabra “amor” y la palabra “disciplina” pueden ofrecerle a la civilización. Mucho de lo que hoy es ese ser alado –que no camina sino que flota, nuestro queridísimo Melamed– se lo debe a la educación de su padre, a los principios, a la formación intelectual, a la conciencia del esfuerzo y la disciplina que siempre le exigió. Cuando veo a un joven capaz de ofrecerle al mundo bondad, nobleza, una ayuda generosa, una simple mejoría, interpreto inmediatamente un hogar donde hay buenos y disciplinados padres, buenos hombres.

En ese orden de ideas, Juan Guaidó, lo certifico, es ante todo un buen hombre, un venezolano educado y con principios, cuyos padres le exigieron buena educación, disciplina y respeto, cuya madre –bella venezolana al fin– se ha sacrificado porque su hijo sea un ciudadano de bien, moral y espiritualmente integro.

¿QUIÉN ES JUAN GUAIDÓ?

Un buen hombre, ni nuevo ni viejo, simplemente bueno. Un venezolano decente dispuesto a servir a su país y que, en este momento crítico, ha ejercido su liderazgo con coraje para iniciar la transición de la dictadura a la democracia. Sabe, porque tiene mucha experiencia en ello, cómo hacerlo. Y lo hará porque entiende que un líder encarna y ejecuta las ideas que profesa.

En la era chavista, cualquiera que sea un “buen hombre” –un venezolano decente– es un enemigo acérrimo, hay que perseguirlo, encarcelarlo o asesinarlo.

Juan Guaidó ha decidido ponerse al servicio de los venezolanos decentes en la conquista su sueño de libertad. Por eso es un enemigo de la tiranía, como lo somos la mayoría de los venezolanos.

No lo dejemos solo, no nos dejemos solos, luchemos unidos: el destino está cerca, el destino es la libertad…

Gustavo Tovar-Arroyo
@tovarr

OMAR ÁVILA, DETRÁS CÁMARA DE #GUAIDÓCHALLENGE


Esta última semana ha sido muy movida, las cosas han pasado tan rápido que no ha dado tiempo de reaccionar ni de un lado, ni del otro. Y es que con el paso de los días continúa aumentando la presión exterior contra el gobierno, aunque a lo interno cuente con el apoyo militar. Lo cierto es que en apenas unas horas renació la confianza y con ella la esperanza ante un colega poco conocido en la política nacional, al punto de que en las primeras de cambio, el régimen –de manera peyorativa- lo calificó de “muchacho”. 

Uno de los eventos más resaltantes, y que ha mantenido a la gente con ánimos, fue la juramentación de Juan Guaidó ante miles de personas que se volcaron a las calles, no solo de Caracas, sino de todo el territorio nacional e incluso en más de 200 ciudades del mundo.

Otro hecho noticioso, fue la ruptura de las relaciones diplomáticas y políticas de Nicolás Maduro con el gobierno de Donald Trump, cuando Nicolás, en medio de su desespero, osó pedirle a los funcionarios de la embajada de Estados Unidos que abandonaran el país en 72 horas; plazo que extendió por 24 horas más, y recién le dio 30 días en total, para que se vayan a su tierra de origen. Todo parece indicar que Maduro se terminó de poner la soga  al cuello. 

Uno de los eventos que más ha gustado a los venezolanos, fueron las supuestas pruebas que mostró Jorge Rodríguez acerca de una presunta reunión entre Guaidó con Diosdado Cabello y Freddy Bernal en un hotel capitalino. De ser cierto este encuentro, debo admitir que lo correcto en estos casos es la negociación y diálogo para llegar a acuerdos. Esto no sería un pecado, ni es nada nuevo, solo que muchos han satanizado estas  conversaciones entre factores del gobierno y de la oposición.

Tampoco juzgo a los “incrédulos”, pues el régimen siempre se valió de esto para dar a entender que la oposición se “vendía” al gobierno; pero en esta oportunidad, los vacilados fueron de aquel lado, ya que la maldad se le revirtió y se convirtieron en motivo de burla nacional e internacional.

La lectura que le dieron los ciudadanos a este evento, fue que de haber sido verdad, a Guaidó no le tembló el pulso para hacer ante miles de personas lo que le dictaba su conciencia, ni le temblaron las piernas ante aquel que se creía “invencible”.

Otro punto importante, es que el propio Diosdado Cabello reconoció -luego de los descalificativos a Juan Guaidó- la ascendencia del representante de una institución que supuestamente está inhabilitada por desacato; cuando recientemente, durante la apertura del nuevo año judicial, Maikel Moreno también hizo un llamado a la Asamblea Nacional para sentarnos a resolver el supuesto desacato. En fin, todo parece indicar que el gobierno quiere negociar y, ahora sí, “cumplir”. 

Lo cierto es que el régimen se encuentra gravemente herido, en terapia intensiva, sin medicinas, ni dinero ni comida para revivir; así como han venido padeciendo millones de venezolanos a causa de las malas políticas de Maduro. El pueblo se cansó y salió a la calle; ya el chantaje de una mísera caja con comida importada de México, y los míseros bonos esporádicos que le llegan a unos cuantos a través de un carnet regulador, no los mantiene callados, ya el pernil no es motivo, los argumentos son mayores, el pueblo quiere libertad.
     
Omar A. Ávila H.
Diputado a la Asamblea Nacional
@OmarAvilaVzla

GONZALO VILLAMIZAR ADARME, EL REGIMEN CHAVEZ MADURO


Casi la mitad de los médicos venezolanos se ha exiliado en búsqueda de trabajo

En veinte años este gobierno ha destruido a Venezuela,  crimen que Hugo Chávez, por su odio a la propiedad privada, inició gritando “exprópiese”, imitando a Stalin, para abatir 600 haciendas de agricultura y ganadería entregándolas a delincuentes, acabando con la Soberanía Alimentaria; cierre de 4.500 empresas grandes y pequeñas que elaboraban medicamentos y todo tipo de utensilios; agresión a un país de treinta millones de habitantes, en este momento de 26 amillones porque cuatro salieron en vergonzoso éxodo  por el hambre y demás miserias impuestas por un gobierno enemigo de la Democracia. Es el mayor desastre socio económico de nuestra historia. La ineficacia administrativa se observa al ir por las carreteras comprobando el abandono de muchas obras dejadas inconclusas: vías casi  destruidas, hospitales, institutos educacionales, obras para electricidad, gas, aguas, viviendas, porque los presupuestos fueron al bolsillo de corruptos; impresionante  es la presencia de torres sobre el río Orinoco que sostendrían otro puente; lo mismo sobre el lago de Maracaibo, por doquier obras inconclusas debido a presupuestos robados.

                La tragedia de PDVSA causa dolor y avergüenza. La OPEP, fundada por eminente  venezolano, pone a un lado a nuestra gran empresa convertida en pulpería  después de ser una de las más importantes compañías petroleras del mundo; antes de 1.999 producía tres millones diarios de barriles de petróleo, ahora apenas se acerca al llón, los técnicos afirman que para el 2020 será de 700.000. ¿De qué viviremos?       

           Compraron el alto mando militar, la perversión ha orientado a algunos oficiales  en la protección por el sur del país del transporte aéreo de grandes paquetes de droga elaborados en Colombia;  diversas dependencias civiles están ocupadas por oficiales ignorantes del cargo que desempeñan, se agrega la multitud de empleos en oficinas que no pueden cumplir sus funciones por la dirección de civiles incapaces, generando inoperancia  total en la administración pública, ruina para la salud, la educación, economía, de toda institución del Estado, daño a la moral. Figura emblemática de los favorecidos por el  saqueo a la nación es la hija mayor de Hugo Chávez, quien “heredó” de su padre 4.500 millones dólares.

                  Nos han convertido en Colonia Cubana, siete mil militares cubanos espiando nuestra Fuerza Armada con métodos propios del nazismo y policía soviética  para evitar alzamientos. Causa estupor y rechazo la conducta del Alto Mando militar que se exhibe en conjunto para respaldar y casi venerar a Maduro con su oferta de protección, con un palabreo que ofende al Libertador, y causa estupor e incredulidad al comprobar que esas reuniones son presididas por  las figuras de Simón Bolívar y de Hugo Chávez de  igual tamaño,  fingiendo que ignoran la grandeza del Padre de la Patria  para colocarlo en igualdad con un sujeto ignorante y perverso que tanto daño le ha hecho al país y a toda Latinoamérica.  Se hace urgente recuperar la dignidad del Ejercito Libertador.

                El saqueo del dinero público realizado por el régimen de Chávez y Maduro es único en la historia nuestra, durante todo el ejercicio y aprovechando  altos precios petroleros, saciaron su instinto de ladrones de la cosa pública, enriqueciendo indebidamente a un grupo de privilegiados, dejando en ruinas el erario nacional; se evidencia cómo en manos de ladrones, por el mundo muestran sin pudor grandes edificios, costosísimas viviendas principescas propias de grandes millonarios, yates, aviones privados, costosas  celebraciones.  

               El repudio mundial y del 90% de los venezolanos pronto nos rescatará la Democracia, con la ayuda de Dios y del Padre de la Patria.

Gonzalo Villamizar Adarme
gonvillan1924@gmail.com
@GonzaloVillami2

LUIS FUENMAYOR TORO, LA LUCHA POR EL PODER


Los últimos 20 años del modelo instalado en 1959 fueron de gran deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos. A muchos les disgusta que se les recuerde esta verdad, pues estuvieron entre sus causantes o sus cómplices, o incluso entre quienes la “disfrutaron”, como hoy son muchos quienes disfrutan de la miseria y necesidades de sus compatriotas. Pero fue así, y aquella situación de descomposición fue la que permitió ocurrieran todos los hechos políticos de finales de siglo, desde el caracazo en 1989 hasta la victoria electoral de Chávez en 1998, pasando por las movilizaciones diarias de calle de 1990 y 1991, el golpe de Estado de 1992, la destitución de Carlos Andrés Pérez en 1993 y la victoria de Caldera contra el bipartidismo en 1994, en una alianza con fuerzas de izquierda.

El gobierno de Chávez, que se inicia en 1999, va logrando paulatinamente el control hegemónico del país, no sin antes tropezar con muchísimos escollos y superar conspiraciones de todo tipo. Recordemos el paro general de 2001, el golpe de estado de 2002 y el “lockout” petrolero de 2003-2004, eventos todos organizados contra un régimen electo democráticamente, con respaldo popular mayoritario y que había actuado dentro de la nueva Constitución aprobada en referéndum en diciembre de 1999. Y hago este preciso señalamiento no para hacer un juicio moral de sus autores y participantes, sino para dejar claro que, en la política, la confrontación tiene como objetivo la lucha por el poder político, por lo que se hace al margen de razones legales, constitucionales o morales y sin limitaciones de otro tipo. 

Las razones legales, constitucionales, éticas y morales se utilizan para tratar de convalidar lo actuado y las decisiones tomadas. Y es así como deberíamos tratar los actuales acontecimientos. Quienes acaban de declarar a Guaidó como Presidente son prácticamente los mismos que dieron el golpe de Estado de abril de 2002. En aquel momento hablaron de vacío de poder, sin importarles que ellos mismos eran los causantes del supuesto vacío, que en realidad no era tal, pues ya se había juramentado ante el órgano competente el Presidente encargado. Era una simple justificación leguleya de la acción política tomada. Hoy, aunque no les guste a muchos, estamos en una situación similar. También se declara un vacío de poder inexistente y se procede a llenarlo en la forma menos legal y constitucional posible, dando una serie de justificaciones que son sólo eso, justificaciones de decisiones políticas tomadas para hacerse con el poder.

De ahí que no tenga mucho sentido la discusión legal ni constitucional del asunto, pues repito no es lo que determina las actuaciones. Estamos en presencia de una lucha por el poder: unos por mantenerlo y otros por tomarlo.

Si fuéramos a los aspectos legales y constitucionales, Maduro era más ilegítimo ayer que hoy, pues hace 6 años fue candidato presidencial violando la norma constitucional, que expresamente prohíbe al Vicepresidente Ejecutivo ser candidato a la Presidencia de la República. Sin embargo, se lo dejó gobernar sin hacer de esta violación mayores problemas. Y se hizo de esta manera, porque la oposición no tenía suficientes fuerzas para asumir esa lucha. O sea, dicho de otra forma para que los fanáticos entiendan, si es que eso es posible, no tenían con qué enfrentarlo. El asunto entonces es de poder y no de quién tiene la razón o cree que la tiene.

Esto no significa que estar asistido, o creer estarlo, por la razón y las leyes no sea importante. Lo es en relación con la unidad de quienes combaten y los apoyos, externos e internos, que puedan obtener. La confrontación actual en Venezuela parece irreversible en su desenlace: Maduro sale, son muy poderosas las fuerzas mundiales que lo adversan, y es rechazado mayoritariamente por una población hambrienta, desesperada y arruinada, por 20 años de desatinos, corrupción y conchupancia. Lo que se discute es cómo sale, si obligado internamente por las mismas fuerzas militares que hoy lo apoyan o a través de una invasión militar extranjera, escenario este último de mayor gravedad para la patria y su existencia futura, por la destrucción material y moral que conlleva.  

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro

GUILLERMO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, ¿QUÉ ES EL SOCIALISMO EN SENTIDO AMPLIO Y POR QUÉ ES TAN DESTRUCTIVO?


Para refutar los dogmas socialistas, es menester conocer, sin romanticismos, sus postulados.

Comenta la periodista Vanessa Novoa, que mientras observaba cómo del cubo de basura de un puesto callejero de comida una persona lamía escasos restos de comida, pensó en todas las personas que morirán hoy en Venezuela: asesinados por bandas armadas, por la falta de medicinas e insumos médicos en los hospitales, enfermos por epidemias que ya habían sido erradicadas, vencidos por el hambre. Víctimas de un régimen comunista. Explica que los líderes del socialismo opositor no quieren ver la dimensión real de la tragedia. Y tiene razón.

Tanto los políticos que pretenden encabezar al poco más de 80% de venezolanos (que rechazan al desastroso gobierno socialista revolucionario) como los que se aferran al poder (y la teoría aristocrática del dogma religioso marxista ,con poco menos de 20% de apoyo real, mientras hunden en la miseria hasta a sus esbirros, en nombre del  igualitarismo socialista) son un gigantesco fracaso para sus gobernados –no para ellos mismos, todo hay que decirlo. Pero exigen apoyo incondicional de gente que, por acción u omisión, han hundido en la miseria. Unos y otros. No es de extrañar, porque son socialistas todos. O casi todos. Al igual que la inmensa mayoría de los empobrecidos ciudadanos. Estos últimos en un autodestructivo sentido amplio que nos condena a todos.

Mises consideraba que “el socialismo es el paso de los medios de producción de la propiedad privada a la propiedad de la sociedad organizada, el Estado” y aclaró que “si el Estado se asegura una influencia cada vez más importante sobre el objeto y los métodos de la producción, si exige una parte cada vez mayor del beneficio (…) al propietario (…) sólo le queda (…) la palabra propiedad, vacía de sentido, pues la propiedad misma ha pasado enteramente a manos del Estado”. Todo socialista con el poder necesario impondría lo que Mises define como socialismo. Pero ese es el fin de un camino. Y es prudente recordar que el socialismo comienza en cuanto logra ponernos en una ruta que llevará a ese fin. Mucho antes de llegar ahí.

Huerta de Soto define socialismo “como todo sistema de agresión institucional al libre ejercicio de la función empresarial”. Definición económica de socialismo en sentido amplio que identifica en el libre ejercicio de la función empresarial una condición sine qua non para la tendencia al equilibrio dinámico del mercado. Una definición que no toma por dado el marco normativo armónico necesario para el funcionamiento del proceso de mercado, pues están implícitos necesariamente los efectos nocivos de la distorsión de dicho marco en el concepto mismo de agresión institucional.

Guillermo Rodríguez González 
@grgdesdevzla
@PanAmPost_es

sábado, 26 de enero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DOMINGO 27-01-2019

DULCE MARÍA TOSTA, LEGÍTIMO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
Desde hace varias horas se percibe una campaña internacional, auspiciada y ejecutada por poderosos medios de comunicación, dirigida a presentar a Juan Guaidó como un usurpador de la Presidencia de la República, una suerte de Carmona II, con la evidente intención de repetir los dolorosos acontecimientos del día 13 de abril de 2002, que terminaron con la reposición en el poder de Hugo Chávez. Esta campaña, en países donde la opinión tiene peso suficiente como para determinar la acción de sus gobiernos, debe ser desmontada antes de que logre sus inconfesables propósitos; debe ser comb... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER, VENEZUELA: SEIS HOMBRES (Y MEDIO) Y UN DESTINO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 18 minutos
Maduro se tendrá que ir pacíficamente, o morirá como consecuencia de un ataque de su propio grupo, como le ocurrió a Maurice Bishop. Veamos a seis de los factores clave del conflicto. Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente de Venezuela en funciones hasta que se celebren unas elecciones. Tiene el respaldo de la OEA y de 20 naciones importantes. Entre ellas, las mayores o más acreditadas democracias: Canadá, Estados Unidos, Inglaterra o Suiza. También Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Paraguay. Pero tiene en contra no sólo a Maduro y su banda, ... más »

RUBÉN DARÍO BUSTILLOS RÁVAGO, EL DESENLACE

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 31 minutos
Estimulados por la rebelión militar de Tropas Profesionales de la Guardia Nacional, el pasado 21 de enero, acantonados en Caricuao, Cotiza y Petare, el pueblo de Caracas se lanzó a la calle iniciándose unas 30 acciones de protestas que se mantuvieron hasta altas horas de la madrugada, en zonas consideradas bastiones del oficialismo, en las que los manifestantes piden el fin del Narco-régimen de Nicolás Maduro. Cada día se suman más voluntades para desconocer a “El Usurpador”, al tiempo que reconocen y defienden a la Asamblea Nacional, AN, como única institución legítima del país y ... más »

HEISY MEJÍAS, LOS BASTARDOS DE LA UBV

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 39 minutos
Mucho es lo que se habla de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Para algunos es un lugar donde se "desarrollan los guerreros de las nuevas batallas por enfrentar contra las hegemonías del mundo" (yo tampoco se con qué se come eso) y para otros, es sencillamente la peor universidad del país. El caso es que siempre que se hable de esta universidad, la polémica seguramente florecerá. La Casa de los Saberes fue creada en 2004 con la finalidad de ampliar la matrícula universitaria (escasa para ese entonces) y ofrecer una educación de vanguardia. Buenas fueron las intenciones de mu... más »

JOSÉ ERNESTO PONS B. SÍ RESBALA PIERDE.

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 53 minutos
La situación del gobierno de Nicolás Maduro y su banda de socios están en estos momentos en manos de las acertadas formas en que maniobren en las relaciones diplomáticas; aspecto del cual, su manejo deficiente y chambón ha caracterizado estos últimos 20 años, ahora, sin contar con la chequera petrolera cosa que disculpo los exacerbados instinto y las inadecuadas formas en que Chávez y su persona, lograron tener el control y manejo en esta rama de la Ciencia Política. Ya no es mucho el margen de maniobra que tienen, las facturas son inmensas en el campo de la diplomacia, de los Dere... más »

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL, JUAN GUAIDÓ, ENTRE LAS DUDAS Y LA ESPERANZA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Hace solo unos días hicimos un breve comentario sobre el inesperado apoyo que recibió Juan Guaidó en el ámbito internacional como líder de la oposición venezolana, como se sabe ahora, el pasado 23 de enero de 2019 Guaidó se convirtió en el presidente encargado de Venezuela respaldado por lo que dice su propia Constitución, recibió el respaldo mayoritario del pueblo de Venezuela dentro y fuera de su país, nunca en la historia se había visto tal demostración, el pueblo venezolano se hizo presente en las calles de forma masiva en 53 ciudades del territorio venezolano y de la misma for... más »

DULCE MARÍA TOSTA, LEGÍTIMO


Desde hace varias horas se percibe una campaña internacional, auspiciada y ejecutada por poderosos medios de comunicación, dirigida a presentar a Juan Guaidó como un usurpador de la Presidencia de la República, una suerte de Carmona II, con la evidente intención de repetir los dolorosos acontecimientos del día 13 de abril de 2002, que terminaron con la reposición en el poder de Hugo Chávez.

Esta campaña, en países donde la opinión tiene peso suficiente como para determinar la acción de sus gobiernos, debe ser desmontada antes de que logre sus inconfesables propósitos; debe ser combatida con la verdad, con una explicación sencilla, clara, digerible y de difusión masiva que exponga la realidad constitucional en que se encontraba Venezuela el 10 de enero de 2019, y la obligación ineludible del Presidente de la Asamblea Nacional (sea cual fuese su nombre), de cubrir el vacío de poder provocado por la inexistencia de un Presidente electo, derivado de un acto electoral ilegítimo, tanto por su convocatoria como por su ejecución.

Por una de esas jugarretas que el destino suele hacerles a los pueblos y a los hombres, un joven político, ayuno de la experiencia necesaria, se encontró un día con la inmensa obligación constitucional de conducir a su pueblo de regreso a la libertad. El artículo 233 de la Constitución Nacional vigente, en su segundo párrafo, le impuso la obligación de encargarse de la Primera Magistratura de su País; es evidente que la inmensidad de los deberes a cumplir lo hizo dudar, al punto que en vez de juramentarse el día 10 para evitar la vacancia presidencial, prefirió hacerlo trece días después, una vez comprobado el inmenso apoyo popular a su mandato.

Lo sucedido el 23 de enero de 2019, deberá ser estudiado con detalle por sociólogos, políticos e historiadores. En el humilde criterio de quien esto escribe, lo más importante de esa fecha histórica fue la demostración de valor, intrepidez y madurez política del pueblo venezolano. El hombre común, esos que llamamos venezolanos de a pie, percibió la importancia y cumplió con su deber de grano en el granero de la libertad; captó que estaba solo, engañado muchas veces por políticos despreciables; lo movió el hambre y la mengua, pero también la necesidad de rescatar su autoestima, de ratificar con hechos concretos que no había perdido la fe ni el orgullo de haber nacido en tierra de libertadores.

Nunca en la historia de este País o de otro de América, un hombre juró cumplir los deberes que le imponen la Constitución y la Ley, con la legitimidad con que lo hizo  nuestro recién estrenado Presidente. Lo percibo así, porque desde hace más de un siglo se acostumbra que los presidentes de la República asuman sus funciones ante la Asamblea de representantes del pueblo; esta vez no sucedió así. Haciéndonos recordar los albores de la democracia, de ese sistema político que prevaleció en Atenas durante el siglo V y que resumió Pericles en su inmortal Oración Fúnebre, Guaidó juró ante la gente misma reunida en inmensa Asamblea. No exagero cuando digo que fueron mares de gente en Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia y demás ciudades y pueblos de nuestra geografía.

Además, hay un hecho humano que vale la pena resaltar: concluido el juramento, miles estallaron en llanto. Esas lágrimas que corrían por las mejillas de mujeres de diversa edad y de hombres recios, fue una explosión de sentimientos encontrados: la fusión de las tristezas pasadas con la ilusión de un futuro mejor; el recuerdo de los emigrantes y de los que no volverán jamás porque entregaron sus vidas a la noble causa de la libertad; la vívida angustia que producen la mentira, el engaño, la traición, que renovaron la vigencia del criterio de El Libertador de que “se nos ha dominado más por el engaño que por la fuerza”.

Hoy, 24 de enero de 2019, Venezuela tiene un Presidente provisional dotado de la más completa legitimidad, no solamente porque lo hace con apego a los artículos 233 y 236 de la Constitución Nacional, sino porque juró cumplir sus deberes, por exigencia expresa de un pueblo que ve en él un instrumento de la libertad.

Dulce María Tosta R.
@DulceMTostaR
turmero_2009@hotmail.com

CARLOS ALBERTO MONTANER, VENEZUELA: SEIS HOMBRES (Y MEDIO) Y UN DESTINO


Maduro se tendrá que ir pacíficamente, o morirá como consecuencia de un ataque de su propio grupo, como le ocurrió a Maurice Bishop. Veamos a seis de los factores clave del conflicto.

Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente de Venezuela en funciones hasta que se celebren unas elecciones. Tiene el respaldo de la OEA y de 20 naciones importantes. Entre ellas, las mayores o más acreditadas democracias: Canadá, Estados Unidos, Inglaterra o Suiza. También Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Paraguay. Pero tiene en contra no sólo a Maduro y su banda, sino también, secretamente, a parte de sus compañeros que desearían ser candidatos y ganar las elecciones frente al chavismo. Para ellos sería tranquilizador que Guaidó anunciara unas primarias en las que no participaría. Como es joven le sobran tiempo y condiciones para ser Presidente. 

Nicolás Maduro tiene una bien ganada fama de idiota. Eso es muy grave para sus aliados. Al Príncipe se le teme o respeta. A Maduro ni lo temen ni lo respetan, pese a la violencia que suele acompañarlo. Y los venezolanos tienen buenas razones para ello. Es muy difícil temer o respetar a un sujeto que habla con los pájaros. La inflación es el rayo que no cesa. Ha pulverizado los salarios, los alimentos, las medicinas. Falta el agua, la electricidad, fallan los teléfonos o la Internet. A veces falta hasta el petróleo. El país está quebrado y se deshace. El 64% de los venezolanos perdieron 11 kilos en el 2017. Más de 24 libras. Frente a este cuadro que ha provocado el éxodo de tres millones de venezolanos desesperados, Maduro responde con “truquitos” económicos como el petro, una moneda virtual que no sirve para nada. 

Luis Almagro es el mayor aliado de Juan Guaidó y de los venezolanos libres. Se los ha echado a la espalda, como Cristo a la cruz, con la intención de salvarlos de sus pecados políticos. Procede de la izquierda y eso es conveniente. Es uruguayo. Viene de un país pequeño y decente que, lamentablemente, se ha alineado con Maduro, lo que le costará votos en las elecciones presidenciales a esa izquierda carnívora que gobierna en Montevideo. Nadie en sus cabales acusará a Almagro de venderse a Wall Street o al imperialismo yanqui. Sin embargo, sus antiguos camaradas lo expulsaron de la secta sin siquiera escucharlo. Nunca tantos le debieron tanto a una sola persona. 

Donald Trump no es santo de mi devoción, pero no hay duda de que en el tema venezolano se ha comportado como un estadista comprometido con la democracia y los Derechos Humanos y eso es de agradecer. Es verdad que la política venezolana de la administración de Trump la han trazado el senador Marcos Rubio, el Secretario Mike Pompeo, el congresista Mario Díaz-Balart y el vicepresidente Mike Pence, pero sin el respaldo de Trump todo sería inútil y los chavistas y sus cómplices podrían asesinar o encarcelar a los miembros de la Asamblea Nacional. En síntesis: si Trump mantiene firme su respaldo a Guaidó, la Asamblea Nacional tiene todas las de ganar. 

Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel (el medio hombre) saben que es cuestión de tiempo, de poco tiempo, el desmoronamiento del régimen de Maduro si no hacen algo urgentemente. Los dos –y casi toda la estructura de poder cubana- tienen una pésima opinión de Maduro como hombre de Estado. Les parece un buen muchacho medio tonto. La Habana le tiene pánico a un enfrentamiento con Estados Unidos y verse arrastrada al conflicto por la incapacidad de la colonia. Todavía recuerdan lo que les sucedió en Grenada en 1983 cuando se enfrentaron a los marines. Eran 800 cubanos que corrieron velozmente. Ahora se trata de casi cien mil, incluidos los médicos, el personal sanitario y los millares dedicados a labores de contrainteligencia. Aunque “los cubanos” saben que su mejor opción es continuar esquilmando a los venezolanos, están preparados para retirarse ordenadamente ante la posibilidad de chocar con los norteamericanos. 

Vladimir Putin ha saltado a la crisis venezolana en respaldo de Maduro y ha amenazado a Estados Unidos. Esa torpeza garantiza que Trump ya no puede abandonar Venezuela sin sufrir una grave pérdida de credibilidad. O sea: se quedará. En realidad, Putin quiere restaurar el prestigio de la Federación Rusa y cobrar las deudas contraídas por Venezuela, pero sin llegar a un enfrentamiento con Washington. Rusia tiene la estructura económica de un país del tercer mundo. Exporta gas, petróleo, madera e importa productos elaborados. Se trata del país mayor del planeta, con 144 millones de habitantes, pero con un PIB per cápita semejante al de Costa Rica. El PIB de USA es casi 20 billones (trillones en inglés). El de Rusia es aproximadamente el de Corea del Sur (más o menos 1.6 billones). Es un país pobre. Maduro le rogó que acudiera para amedrentar a los americanos. No podrá. Es un falso guardaespaldas.

Carlos Alberto Montaner
@CarlosAMontaner
España-Estados Unidos

RUBÉN DARÍO BUSTILLOS RÁVAGO, EL DESENLACE


Estimulados por la rebelión militar de Tropas Profesionales de la Guardia Nacional, el pasado 21 de enero, acantonados en Caricuao, Cotiza y Petare, el pueblo de Caracas se lanzó a la calle iniciándose unas 30 acciones de protestas que se mantuvieron hasta altas horas de la madrugada, en zonas consideradas bastiones del oficialismo, en las que los manifestantes piden el fin del Narco-régimen de Nicolás Maduro.

Cada día se suman más voluntades para desconocer a “El Usurpador”, al tiempo que reconocen y defienden a la Asamblea Nacional, AN, como única institución legítima del país y proclaman a su presidente, el Diputado Juan Guaidó, como presidente de Venezuela.

No dudamos de que en la medida en que las protestas se vayan generalizando a través del territorio nacional, otras unidades militares, voltearán sus armas en contra del narco-régimen y se irán sumando a los movimientos cívicos para proteger a la sociedad civil y accionar en contra del narco-régimen.

En las próximas horas, otras ciudades seguirán el ejemplo de Caracas para rechazar la narco-tiranía hambreadora y asesina de Nicolas Maduro.

El pueblo despertó y no hay fuerza alguna que lo logre detener. El fin de la dictadura está cerca. De manera que después de 20 años de denunciarla, me corresponde, a través de este medio, asumir mi responsabilidad en honor a “Los Libertadores” representados por los “Escudos de Cartón” que ofrendaron su sangre en las trincheras de la Independencia y la libertad, con algunas puntualizaciones para preservar la Seguridad del nuevo Estado venezolano que estamos forjando:

1.   Si el destino te pone en el camino de “El Usurpador” y/o cualquiera de sus narcos-secuaces, toma las accione que estimes necesarias. Y si te embarga la duda, solo recuerda el daño que le hicieron a nuestros hijos y a nuestra patria.

2.   A los traidores que entregaron nuestra patria a los cubanos, rusos y chinos, saquearon sus arcas y arruinaron el país y sometieron al pueblo a un genocidio por hambre, les recomiendo someterlos a un juicio sumario del pueblo quien tiene la última palabra para sentenciar. El nuevo Estado tiene la obligación de confiscar los bienes robados a la nación.

3.   A las fuerzas cubanas de ocupación hay que devolverlas a su isla dentro de bolsas funerarias para que no regresen.

4.   A los miembros del Hezbollah, las FARC y del ELN, hay que combatirlos hasta expulsarlos del país.

5.   A los llamados Colectivos y miembros del FAES de Freddy Bernal, hay que aplicarles los mismos métodos que ellos nos aplican a nosotros: eliminarlos y confiscarles sus bienes.

6.   A los miembros del SEBIN y de la DGCIM y sus generales corruptos, esbirros, asesinos y torturadores, hay que someterlos a la justicia del pueblo y tratarlos como terroristas.

7.   A los generales y demás miembros del “Cartel de los Soles” y otros carteles de la droga, hay que confiscarles todos sus bienes antes de entregarlos a la justicia norteamericana o perseguirlos hasta exterminarlos. Hay que evitar que paguen condenas en Venezuela.

8.   A los corruptos y sus testaferros, saqueadores de las arcas públicas, hay que someterlos a la justicia y confiscarles todos sus bienes hasta la tercera generación.

9.   Al PSUV hay que execrarlo y declararlo proscrito para negarle cualquier participación política que contamine el verdadero sentimiento democrático de los venezolanos.

Rubén Darío Bustillos Rávago
rdbustillos@gmail.com,
@rdbustillos
Caracas

HEISY MEJÍAS, LOS BASTARDOS DE LA UBV


Mucho es lo que se habla de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Para algunos es un lugar donde se "desarrollan los guerreros de las nuevas batallas por enfrentar contra las hegemonías del mundo" (yo tampoco se con qué se come eso) y para otros, es sencillamente la peor universidad del país. El caso es que siempre que se hable de esta universidad, la polémica seguramente florecerá. 

La Casa de los Saberes fue creada en 2004 con la finalidad de ampliar la matrícula universitaria (escasa para ese entonces) y ofrecer una educación de vanguardia. Buenas fueron las intenciones de muchos profesores que intentaron forjar un camino académico distinto. Lástima que las cúpulas antiacadémicas hayan mandado al infierno, las nobles intenciones de muchos fundadores. 

Para pesar de muchos, la Casa de los Saberes es hoy día, un recinto del oscurantismo, un lugar donde reina la antiacademia, la negación del pensamiento, el conocimiento y la investigación. Allí, es donde me han forjado. En esta alma máter, unos cuantos bastardos, hemos crecido; porque son contados los profesores y estudiantes que se deslindan de la oscuridad y se consagran a la búsqueda del conocer. 

De estos maestros, se puede decir que representan un cobijo en aquella orfandad. Se preparan, investigan arduamente, se siguen formando para ofrecer a sus estudiantes una buena educación. Muchos de ellos en el exilio ya, así como muchos egresados, representan la bastardía. 

Existen otros seres que dan clases, homúnculos de docentes, flojos e indolentes, que se deben al partido. Son la clase estúpida que forman parte de la feligresía chavista-madurista y aplauden sin cesar, aquello que diga el líder de turno, aunque ello contravenga lo que fue estudiado por muchos años en otras casas de estudio. Dichos lugares son generalmente UCV, UCSAR, UPEL, UDO, entre otras. Sépalo estimado lector, la mayoría de los profesores de la UBV son de la Central, lo cual devela también, el patético estado en el que se encuentra la casa que vence las sombras. 

Pero hay otra clase de docentes que perturban. Son aquellos que ultra sabidos, bastante letrados, con doctorados en su investidura y hasta pertenecientes al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC); rezan, oran, hacen misas y cánticos, prenden velas, y así andan, cual feligreses, cantando a viva voz y justificando lo injustificable. Esta gente me parece que es la más: ¿Mala? ¿Peligrosa?... Esta es la gente que forma parte de la banalidad del mal. Porque envían al matadero a cientos de jóvenes cada semestre y cuando se les pregunta ¿Usted dijo esto o aquello en contra del pensamiento libre y del conocimiento? ¿Usted mató aquél cerebro? Responden: yo no fui, yo solo daba clases. 

Entonces, uno incrédulo vuelve y pregunta ¿Usted dijo y ofreció un artículo que evidencia la imposibilidad de que un niño desnutrido asista a un salón de clases, cuando los índices de nutrición infantil del país iban en picada y aun así la ausencia escolar era del 40%? ¿Usted apoya el uso de las armas de fuego en las protestas estudiantiles y la muerte de muchos? 

¿Es en serio profesor, que ve con buenos ojos tener un rector cuya trayectoria académica son 5 minutos en comparación con la suya y la de sus colegas? ¿Apoya que un licenciado tenga potestad para otorgarle la investidura de doctor a quien tanto ha estudiado para llegar a ese eslabón? ¿Llegó a decir, que en su clase #NoSeHablaMalDeChávez? ¿Usted mató las ideas críticas de esos jóvenes? ¿Usted les dijo que había suficiente tierra para sembrar, diciendo al mismo tiempo que gracias a la "guerra económica" no se importaban granos? Vuelvo a la pregunta principal ¿Usted mató a esos jóvenes? Y dirán: "No, yo solo di clases. Yo di lo que debía dar." 

Y así como se justifican en la ideología, también justifican los atropellos contra sus compañeros y la persecución que les hacen, cuyas consecuencias es el exilio de más de un buen maestro. Para quedarse solos, en su infierno. 

Los bastardos nos vamos, somos demasiado incómodos, demasiado "nube negra", excesivamente apátridas. Nosotros, la bastardía ubevista, buscamos nuevos horizontes, nuevas luces que iluminen el sendero.

Heisy Mejías,
@HeisyVisionaria
@visionvenezuela
Caracas