martes, 14 de mayo de 2019

REINALDO J. AGUILERA R., ERROR DE CÁLCULO

Luego de los acontecimientos ocurridos durante el llamado “Levantamiento de La Carlota”, no podemos dudar que existen dos países muy distintos conviviendo en uno solo; uno compuesto por unas personas que sin importarles nada y a costa de lo que sea, se aferran al poder y pretenden continuar utilizándolo para beneficio propio, en perjuicio de la mayoría y otro en el que nos encontramos los ciudadanos que queremos, deseamos y luchamos cada día por un país diferente, que salieron ese día a apoyar a quienes lo pedían, mucha gente que quiere prosperidad, igualdad y equilibrio social, pero mientras transcurría el evento sucedió algo.

Para algunos quizás suene chocante, pero las cosas buenas y las malas hay que decirlas, mucho más en estos tiempos, la sinceridad hacia la colectividad es sumamente necesaria, es obligante diría yo, la revolución se ha encargado de mentir por más de 20 años y creo que ya es suficiente, no podemos caer en lo mismo.

En primer lugar la gente no salió como se esperaba, cada quién tiene sus razones y se respetan pero esa es una realidad inocultable, fueron muchos los que salieron pero no los suficientes para abarrotar las calles.

Por otro lado ocurrió algo que aunque emocionó a todo el mundo tampoco fue contundente, el alzamiento de parte del área castrense no cumplió los objetivos esperados, para el Presidente (E) Juan Guaidó constituyó un error de cálculo, lo que ha costado que en éste momento nos encontremos en una especie de zona gris, no es blanca ni es negra, es un momento incierto y las consecuencias aún se están evaluando.

Muy importante es que el propio Guaidó está asumiendo ese error y eso se aplaude pues el asumir las responsabilidades no es precisamente una característica de muchos y en la Venezuela Bolivariana menos.

En una entrevista concedida al diario estadounidense “The Washington Post”, Guaidó admitió que esperaba que al producirse una oleada de deserciones dentro del Ejército, Maduro dimitiese y ocurriera lo que todos o la gran mayoría espera, sin embargo, el llamamiento de Guaidó para que los militares se “sumasen al proceso de cambio” no produjo deserciones masivas y el evento se fue desinflando, al menos eso parece.

Hace unos días, en otro de mis artículos dije que la cosa definitivamente no está fácil y que no mejoraría tan rápido hacia el futuro, definitivamente es así, las actuaciones del régimen no hacen sino confirmar el talante antidemocrático, falso y bajo de los que accedieron al poder engañando al pueblo, manejaron la fortuna más grande de la historia y llevaron a un país como Venezuela al desastre en el que se encuentra.

Ante la múltiple presión internacional que no cesa ni un minuto,  “ellos” continúan amparándose en una Asamblea Nacional Constituyente que sigue actuando al margen de la ley por su inconstitucional elección. 

Por otra parte, ya el mundo entero ha visto que aquí no respetan ningún tipo de norma jurídica, sea de derecho nacional o internacional, hemos observado cómo el régimen ordena arremetidas violentas que ya no son solamente contra ciudadanos comunes, lo hace contra diputados violando inmunidad parlamentaria, de igual forma lo hacen con estudiantes, sean damas o caballeros, en conclusión aquí los organismos represores del estado no distinguen raza o sexo y mucho menos condición social; el mal gobierno con tal de no permitir que le quiten el poco “poder” que aún le queda, hace y va a hacer lo que sea.

Hay que recordar que el génesis de lo que hoy vivimos fue un Golpe de Estado, sí, contra el gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, que era malo, que no le gustaba a todos, puede que sea cierto o no, pero que con todos los defectos del pasado y con todos los problemas que existían, Venezuela para aquellos años nunca estuvo como lo está ahora.

Todo esto nos lleva irremediablemente a pensar que no se pueden cometer esos “errores de cálculo” así como así, no estamos para eso, la gente se encuentra en un estado de desesperación y al pedirle a los ciudadanos que apoyen debe hacerse con la seriedad que ya nos merecemos todos, no puede haber más relajo, se debe buscar mayor precisión.
Para ir cerrando, quiero referirme al constante llamado que de parte de la administración Trump se hace a los militares “Bolivarianos”, eso tiene un sentido y una intensión aunque muchos no lo crean, habría que leer entre líneas para entender todo lo que significa cuando dice el Vicepresidente Mike Pence que: ¡Aún están a tiempo!, definitivamente les están advirtiendo algo.
En conclusión y por el momento, se debe tener mucho ojo mientras se desarrollan los sucesos, sean cuales sean, pues no todo lo que brilla es oro, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.
@raguilera68/@AnalisisPE




RONNY PADRÓN, CUANDO LOS ANTIVALORES GOBIERNAN

Se trata no solo del régimen socialista, criminales que esclavizan y asesinan venezolanos día tras día mediante el hambre, la enfermedad y el hampa, siempre conforme a una receta de dominación típica de esa ideología del mal. No, es algo mucho peor, resulta que los antivalores como referente ético fueron asumidos como propios por la dirigencia demócrata nacional que encabezada por el Presidente Encargado está llamada precisamente a confrontar y someter a la precitada tiranía en el poder. 

Veamos.

Porque es el caso que en la República de Venezuela, en medio de un genocidio mundialmente reconocido se comprendería objetivamente la negativa del régimen socialista a poner fin a tal estado de cosas, porque es precisamente en el genocidio donde tienen la única garantía para alcanzar su desiderátum: “La eterna permanencia en el poder”. Pero resulta extraño – por llamarlo de algún modo – la aplicación de ese mismo manual conductual por parte del gobierno legítimo (demócratas) en medio del proceso llamado “Cese de la Usurpación”.

Ahora bien ¿cómo explicar que ese gobierno legítimo, representado por un Presidente Encargado niegue de manera infundada la aplicación inmediata de todos los mecanismos políticos y jurídicos conducentes a la finalización de una guerra de exterminio?

Lo anterior solo se entiende cuando apenas se cuenta con una dirigencia que en el ejercicio de funciones políticas no tiene por referente de su accionar a los valores éticos comunes a la civilización occidental, a saber: La vida, la dignidad humana, el trabajo, la solidaridad, y especialmente la compasión. Por el contrario, a Venezuela le ha tocado en suerte un grupo de dirigentes demócratas que en la supuesta procura del “Cese de la Usurpación” pretende hacer creer a los sobrevivientes y al mundo en general la existencia de una prioridad por sobre la terminación inmediata del genocidio, algo que requiere precisamente la activación constitucional de una fuerza militar (art.187.11 CRBV) en capacidad real de someter al Estado socialista criminal.

Cuando la clase política de una sociedad alcanza tal nivel de despropósito pasamos a entender que no es solamente la tiranía en el poder quien deba ser castigada. Prohibido Olvidar. Ora y labora.

Ronny Padrón, Cuando los antivalores gobiernan
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci

LEANDRO AREA PEREIRA, VENEZUELA: UN ENSAYO EXPLICATIVO (3ª. PARTE)

El segundo mirador u observatorio anunciado en artículo anterior es el que nos invita a prestar especial atención, en combinación con los tres promontorios restantes -orfandad, imprecisa libertad y enfermizo manejo del poder- al hecho que la sociedad venezolana se ha sentido históricamente despojada, invadida, herida en sus entrañas, maniatada e impedida en el ejercicio pleno de sus potestades soberanas, por fuerzas “superiores”, siempre malignas y destructivas.

Ha sido este argumento ventajoso y moldeable a voluntades, circunstancias, intereses, teorías, gustos y no pocas veces caprichos, para justificar ya tanto la acción política en sus más variadas formas. “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó…”. Profusa es la bibliografía existente.

Toda o casi toda la historia de Venezuela se ha narrado bajo ese supuesto explicativo: cuando no victimas, héroes. Estigma pesimista o justificador, periscopio desde el cual pareciéramos sentirnos cómodos u obligados a entender y narrar repitiendo nuestras vivencias colectivas, escondidos frágiles e irresponsables, protegidos allí, guapos con excusa y libreto, sin pecado original concebidos y por tanto inocentes de culpa, geografía intocada, paraíso, de regreso al edén, liquido amniótico, Tierra de Gracia. 

Desde esa mirada compartida, matriz de opinión dominante, la nación desde sus inicios se ha descubierto y expresado así, sentido, luchado, llorado y escrito de esa forma, disconforme frente al espejo en el que se refleja una imagen deteriorada y distante de lo que ella supone debió ser pero que no dejaron, arrancada de sus raíces y brazos, privada, secuestrada porque sí de un destino que pudo ser el suyo, exuberante, épico y glorioso, por supuesto.

De ese Olimpo inmaculado, expulsada, separada, amputada por fuerzas exteriores o desde allá en conjunción y concordancia con factores internos. Externalidad (los imperios, el capitalismo, las empresas multi o transnacionales, etc.) e internalidad (la oligarquía criolla, clases dominantes, escuálidos, intereses bastardos, militares, golpistas, apátridas, usurpadores, etc.) que sumadas y aliñadas dentro de un mismo saco de gatos, maúllan en coro discordante los salmos “anti históricos”, “anti imperialistas”, “anti nacionales”, “neo liberales”, “anti progresistas”, “anti democráticos” y tantos “antis” más.

Tendríamos también que recalcar que esa percepción o hipersensibilidad no está relacionada necesariamente con un tiempo específico o con un período en particular sino que antes bien ha sido una persistente semilla sembrada o dejado sembrar no exclusivamente pero sí fundamentalmente por nosotros, no se olvide, regada, abonada y germinal multiplicada, que ha dejado huella profunda de minusvalía en el inconsciente colectivo. 

Estamos en todo caso en presencia de un segundo mirador, lenguaje, que en conjunción con los tres restantes conformaría un cuadrilátero analítico con el que o desde el cual se pudiera ayudar entender el proceso histórico venezolano en el largo plazo. 

Con ello tal vez se ampliarían las perspectivas existentes sobre nuestro creer, pensar y hacer, estar y ser como nación, así como también sobre períodos concretos, incluyendo coyunturas y por qué no biografías, el nosotros hoy de cada uno, para poder captar el sentido y la intensidad del excesivo e interminable transcurrir del presente, del que nunca salimos ilesos y nos agobia, para al menos ojalá encontremos el tiempo para mirar y entender el borroso porvenir que quizás se asoma y nos engulle difuso cual huracán engreñado de interrogantes y adivinanzas. 

Todo ello, sea dicho con fuerza, con la intención de aclararlo y otorgarle propósito civilizado y generoso a nuestra energía colectiva tantas veces dispersa o estancada en luchas intestinas, aprovechada por otros, siempre otra vez los otros, en razón probable de esas anclas dominantes que determinan nuestro transcurrir.

A la conclusión que somos una sociedad irresponsable ella de su destino y en nada pues proclive hasta ahora y permanentemente a la civilidad, que se percibe y entiende como huérfana y despojada, y que requiere entonces de padres guardianes dominantes protectores castrantes benefactores sustitutos, he llegado luego de detenerme a pensar en las razones profundas por las que hemos alcanzado el estado de barbarie al que nos han conducido nuestros propios errores y omisiones, de los cuales ahora después de veinte años de destrucción, sin aparente guerra declarada, nos ha llevado, frecuentemente con nuestro permiso, no poca complacencia y también, cómo no destacarlo, con el rechazo abrumador y mayoritario de los venezolanos expresado en urnas, dolor, calles, persecución y resistencia cotidiana y obstinada, el socialismo del siglo XXI.

Recapitulando desde lo distante: esa sensación, complejo o estructura del despojo, se instala y multiplica desde los tiempos del descubrimiento en el que se nos bautizó como “Tierra de Gracia”.
De allí en adelante, con ese San Benito al hombro, todo el proceso de conquista, colonización, la independencia, llamada también, resentidos, “Abolición de la Monarquía”; la instauración de la Gran Colombia y su ulterior desmembramiento; la muerte de Bolívar y el caudillismo posterior; el tiempo de los golpes de Estado, cuándo no otra vez, seguido del de la larga dictadura militar; el interregno o paréntesis posterior o República Democrática con partidos políticos, caudillos modernos, con sus logros y enemistades militares o guerrilleras, extranjeras o propias, conspiraciones civiles o castrenses o en comandita, hasta que finalmente el giro del tornillo de vuelta, nuevamente a la más larga, profunda, inhumana y cruenta dictadura militar que hayamos padecido.

En tal sentido, el país no ha dejado de constatar en los hechos esa evidencia en la que se escudan y apertrechan también los fulanos “salvadores de patria”, pájaros de todos los plumajes y de mal agüero, en nombre del “rescate nacional”, en cualquiera de sus versiones.

Todos sin excepción enarbolan, dicen representar la redención, la justifican la violencia, la venganza, la envidia, el “poder popular”, el revanchismo, el desquite, la tropelía, el populismo, la corrupción, todas y cada una pendenciera, adherida a ese estatus V.I.P que otorga la leprosa condición bíblica de minusvalía “originaria” o “adquirida” a causa del despojo. 

Discurso que ha sido regado y regalado con tinta demagógica, “pueblo” lo mientan, que gusta ser oída y rumiada, en fin, explotada mercancía relamida desplazada contra nosotros mismos de retruque. Desagravios, auto flagelaciones, calle ciega, egos perversos ofuscados por el poder eunuco, binomio dictadura-obediencia. 

El despojo del que hablamos y al que siempre le salen “vengadores”, es percibido y digerido de varias formas, gustos y degradaciones, proveniente de distintos espacios e intereses, lo que requeriría de un esfuerzo clasificatorio y analítico concienzudo, así como del análisis de las diferentes reacciones, individuales y colectivas frente a esos estímulos conceptuales y de sensibilidad transmitidos como perversos en las formas de enseñar por ejemplo nuestra Historia Patria, de sembrar estructura moral y cívica, definir constitución y organización del Estado, de las Fuerzas Armadas y la seguridad ciudadana, en el desarrollo de la actividad económica y productiva, en el comportamiento político interno e internacional, en la dimensión territorial y fronteriza, el medio ambiente, el tema racial, espiritual, la estructuración de creencias y comportamientos, los Derechos Humanos, la Cultura.

En fin, lo simple y lo complejo, discusión que debería provocarse en el diseño y constitución de un nuevo Pacto Social, nada comienza desde cero, brújula aún pendiente. Estamos urgidos de la construcción de una sensibilidad colectiva enfocada en lo justo y en lo próspero más allá de lo inmediato, minero y petrolero.

Las formas de reacción frente a ese supuesto “saqueo” del que hemos sido víctimas y convertido en victimarios, se observan desde el comportamiento básico y cotidiano, hasta en el más oscuro y subyacente, no por ello escondido o disimulado, al contrario. El “complejo del despojado” justifica cualquier exceso o atropello así como también su complemento social y estructural: la sumisión. 

Ayer y hoy, tanto unos como otros, no hemos cesado de repetir cual letanía interminable: Los descubridores nos arrebataron la virginidad, La Monarquía nos esclavizó, nos despojaron de territorio, nos birlaron el triunfo electoral, nos borraron los mitos, nos robaron la democracia, nos malversaron el petróleo, el Imperio es culpable… Aunque en verdad hay una excepción: nunca hemos llegado al extremo de afirmar que nos robaron la dictadura, aunque algunos aún sueñen con la resurrección de Pérez Jiménez o de Juan Vicente Gómez. ¡Qué tiempos aquellos, compadre! 

La “cultura política” del venezolano, que no es cívica sino militarista o militarizada, con permiso, temor y anuencia y a veces complacencia del poder civil, estuvo y está repleta del culto reverencial por los héroes, escudos, medallería, banderías, himnos, imágenes, desfiles, plazas, nomenclaturas estatales, nombre de urbanizaciones, no sé si barrios, calles y demás veredas y paisajes; recreación de batallas y glorias puestas en escena y al servicio del mito de lo épico bajo nuestro eterno cielo azul. El ruido del culto permanente del mito. 

Este esquema, que es en buena medida histórico, psicosocial y ni se diga político, militar y eclesiástico también, corre incansablemente por nuestras otras experiencias. No somos los únicos, habría que establecer comparaciones, no para justificar o maquillar lo propio, sino para entender y encontrar causas y actuar en consecuencia. Cada país posee sus especificidades pero es una realidad inobjetable que en Venezuela no hemos dejado de ser definitivamente barbarie.

Pendiente y en ebullición queda el compromiso de cómo salir de esa realidad. Lo dicho en estas líneas no implica por supuesto una idea de destino cumplido como un vicio con horario establecido de antemano del que seremos presa eterna, sino la convicción de estar frente a una fuerza voraz que nos ha traumatizado como nación y arruinado como sociedad a lo largo de buena parte de nuestras vidas y que hay que comprender para dominar humanamente, no milagrosamente. 

Esta es la oportunidad, cuántas veces se habrá repetido, para que los venezolanos nos hagamos responsables de nuestro presente que comienza en el inmediato confuso, presuroso y agobiante tiempo que vivimos. Hoy es un ya urgente, mañana después. 

Leandro Area Pereira
@leandroarea 

OMAR ÁVILA, LA UNIDAD V ENCERÁ LA OPRESIÓN

Desde Unidad Visión Venezuela, queremos reiterar nuestra invitación a sentarnos a dialogar y acordar entre los distintos factores de la oposición, que tenemos  visiones diferentes de cuál sería realmente la vía para poder salir de esta crítica situación en la que hoy nos encontramos, para busca llegar a un consenso que nos aclare el camino a seguir, ya que mientras más tardemos en tomar todos el mismo rumbo, más costosa será la salida.

Es nuestra obligación como líderes aprovechar esta coyuntura para salir del peor gobierno que hayamos tenido en la historia de Venezuela. Es necesario evitar desperdiciar la oportunidad en medio de un régimen que está débil, y que no le queda otra forma de mantenerse en el poder que no sea la represión.

Hoy tenemos una Asamblea Nacional que está siendo disuelta; entre la judicialización y el éxodo de los diputados. Donde por cierto tenemos a un TSJ que habla en sus sentencias chimbas de flagrancia, que significa apresado cometiendo el hecho delictivo, es decir no hay flagrancia 8 días después. Por ello desde Unidad Visión Venezuela le decimos a estos analfabetas funcionales, que dicen ser magistrados que no hay una "flagrancia diferida".

Ya han pasado 15 días desde la desaparición forzosa de nuestro colega Gilber Caro. También tenemos parlamentarios presos, exiliados y asilados, con lo que hay que preguntarse: ¿Necesita el régimen decir que va a allanar la inmunidad de algún diputado para actuar arbitrariamente?

Ahora le tocó al primer vicepresidente del Parlamento Nacional Edgar Zambrano, antes fue Requesen, están en la mira varios diputados más. En lo que va de mes al menos media docena de manifestantes asesinados, 300 heridos y 280 detenidos.

No podemos olvidar que ya antes le había tocado a otro vicepresidente (Freddy Guevara), también a Julio Borges, en fin hoy tenemos a 29 diputados que sufre el exilio, la cárcel, torturas y persecución.

Resulta inexplicable que haya gente que acusa de “colaboradores” a colegas diputados. Que son los amenazados, golpeados y que hoy se encuentran presos, mientras que aquellos "opositores puros y valientes" siguen libres y nunca los acusan o les pasa nada. Otra de esas cosas raras que ocurren en nuestro país.

Urge plantear una dirección diferente, ante un gobierno que está reaccionando luego de los hechos del pasado 30-A, con violaciones de la inmunidad parlamentaria. En fin, hay que abrir espacios de entendimiento, porque en medio de esta presión de lado y lado, está nuestro pueblo y el conflicto tiende a estancarse mucho más.

Ni el R2P ni el TIAR o el 187.11, son recursos de acción inmediata, requieren de la ONU, OEA y de los países dispuestos a asistirnos. Lo único valedero de forma inmediata e independiente es la acción conjunta de la oposición en UNIDAD sin parcialización partidista. 

En un país en el que reina la desconfianza de todos, sean militares, chavistas, maduristas o cabellistas, y es normal que entre ellos esto esté ocurriendo ante la falta de apoyo popular, ahora es imperdonable que entre los opositores a este régimen, también reine la desconfianza.

Hay que aprender de los errores, urge una agenda compartida en la oposición realmente democrática. ¿Que es difícil?, por supuesto que sí, pero no imposible. Urge entender en cómo nos comportamos ante un régimen que nos conduce a un Estado fallido. Que empecemos a remar todos en la misma dirección, partiendo como elemento principal que todos tenemos un mismo objetivo. Ya que lo que sucede en el interior del país es un verdadero infierno. Lo que está ocurriendo en la provincia es un crimen de lesa humanidad: sin agua, sin luz, sin poder comprar al menos las cosas básicas. Y no es que en Caracas no la estemos pasando mal, pero en comparación de lo que están viviendo nuestros hermanos zulianos por solo mencionar un estado, en el que no hay apagones, sino alumbrones, en medio de ese calor inclemente, es realmente una crueldad.

Por ahora el “imperio” amenaza y el régimen actúa. Eso es lo que tenemos… 

Omar A. Ávila H
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla

lunes, 13 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, MARTES 14-05-2019,

MARIANELLA SALAZAR, UNA LARGA AGONÍA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
No entiendo a detractores en la oposición que están empeñados en demostrar las debilidades de la ruta trazada por el presidente Juan Guaidó para lograr el cese de la usurpación. Juegan a su fracaso, que es el de la mayoría de los venezolanos. En vez de apoyarlo, le facilitan el trabajo al régimen que viene jugando a su desgaste. La pugnacidad y descalificación junto al componente hormonal y una sobredosis de ansiedad no dejan ver los resultados de esa gesta liberadora y el avance democrático iniciado el 5 de enero, con el invalorable apoyo de gran parte de la comunidad internacio... más »



CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, SI TE VAN A DAR LO QUE PIDES ¡CUIDADO!

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
Las mil y una noches enseña que lo peligroso de los deseos es que se pueden cumplir. De esa maravillosa obra se derivan centenares de cuentos y chistes populares sobre las crueldades que hacen los espíritus cautivos en botellas y lámparas a sus desprevenidos liberadores, como el hombre condenado a cargar sobre su hombro una paloma enorme e insaciable por equívoca petición a uno de esos espíritus. También Homero dice que los dioses castigan a los hombres al hacer realidad sus sueños y en términos prácticos, pocas cosas tan escalofriantes como un político soñador. Mucho cuidado con lo... más »

NOEL ÁLVAREZ, TE CAMBIO UNA BARAJITA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
En nuestro devastado territorio se libran, diariamente, múltiples batallas en el campo de la guerra posmoderna, es decir, centradas, más en el ámbito de la imaginación, que en el de la realidad. Informaciones y desinformaciones surcan velozmente las redes sociales y el simple mortal carece de la capacidad tecnológica y política para diferenciarlas. A pesar de todas estas circunstancias, me queda meridianamente claro que este es un conflicto de carácter geopolítico que atraviesa transversalmente el ámbito de las fronteras y las nacionalidades para situarse en el terreno de las afini... más »

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, SIN SISTEMA ECONÓMICO: ORIGEN DE LA CRISIS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 34 minutos
Iniciemos con una visión: Venezuela transita hacia una crisis económica, cuya intensidad será del tamaño de las distorsiones macroeconómicas propiciadas por las improvisaciones e indefiniciones inducidas por la puesta en marcha de acciones para alcanzar una economía totalmente estatizada bajo la figura de un socialismo democrático (mercado con fuerte participación estatal); lo cual equivale a la implantación de una economía socialista en la economía de mercado, en torno a un enfoque productivo socialista de heterodoxa conformación, orientando la política económica a la luz de const... más »

HUGO J. BYRNE, LA INCÓGNITA VENEZOLANA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
Nadie sabe lo que sucederá en Venezuela durante los próximos meses. Sin embargo, las posibilidades tienen implicaciones intensas y extremadamente variadas, desde la catástrofe total hasta la victoria de los derechos ciudadanos. Ahora todo depende de las decisiones en Washington y eso es lo peor, si tenemos en cuenta la triste historia de inconsistencias de Washington hacia sus aliados. Cuba sufrió de esas inconsistencias, que culminaran en la permanencia de la dinastía de los Castro en el poder totalitario. Por supuesto, la tendencia de Estados Unidos a no ser un aliado confiable ... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, OPOSICIÓN AMENAZA, EL RÉGIMEN ACTÚA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 54 minutos
Nos encontramos con una oposición en etapa cíclica, donde sus actuaciones orbitan en sanciones y actos esporádicos, mientras el régimen pasó de una etapa de estudio, desde que Guaidó asumió la presidencia interina, a una etapa de acción. Al verse solo sancionado y presionado con marchas/concentraciones que disgrega a placer, retomó su violencia institucionalizada a toda marcha. China brilla por su ausencia, imaginamos logró convencerse que un cambió de gobierno en Venezuela no colocaría en riesgo sus inversiones, al contrario, las aseguraría toda vez que se retome la transparencia ... más »

MARIANELLA SALAZAR, UNA LARGA AGONÍA

No entiendo  a  detractores en la oposición que están empeñados en demostrar las debilidades de la ruta trazada por el presidente Juan Guaidó para lograr el cese de la usurpación. Juegan a su fracaso, que es el de la mayoría de los venezolanos. En vez de apoyarlo, le facilitan el trabajo al régimen que viene jugando a su desgaste.

La pugnacidad y descalificación junto al componente hormonal y una sobredosis de ansiedad no dejan ver los resultados de esa gesta liberadora y el avance democrático iniciado el 5 de enero, con el invalorable apoyo de gran parte de la comunidad internacional. Si no se logró el objetivo de un pronunciamiento militar para sacar al usurpador el pasado 30 de abril, quedaron  expuestas las grandes fragilidades del gobierno de Maduro, quien no pudo reaccionar de inmediato ante el madrugonazo propinado por Guaidó-López sino después de doce horas, flanqueado por quienes negociaban su salida y terminarán por entregarlo. Se jactaron de tener el control de la Fuerza Armada pero fueron incapaces de ponerles el guante a Guaidó y a López, ni al puñado de militares que los respaldaban, que por cierto no llegaron a disparar ni un solo tiro durante los acontecimientos de ese día. Fue un duro golpe para la tiranía, el preso político más emblemático y líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, fue liberado por el cuerpo de seguridad que lo tenía en custodia.

La temida policía política del Sebin y su director, el general Manuel Cristopher Figuera, estaba apoyando el cambio promovido por el presidente de la Asamblea Nacional y liberó nada menos que a Leopoldo López. Ese si fue el verdadero golpe del cual Maduro no se ha podido recuperar,

Cristopher Figuera fue el alto oficial que sustituyó en ese cuerpo de inteligencia a Gustavo Gónzález López, destituido por un grave e inexplicable incidente, registrado en octubre del año pasado, cuando Maduro pudo perder la vida al ser interceptada y tiroteada por funcionarios del Sebin la caravana presidencial.

Maduro  demuestra que está sin margen para maniobrar y le devuelve a  Diosdado Cabello el control del Sebin, al reenganchar al último hombre en quien alguien con verdadero sentido común pudiera confiar, Gustavo González López, sobre todo después de aquel oscuro suceso o ¿atentado?

Hubo un quiebre el 30 de abril, no solo en el Sebin, los cambios en la FAES y la PNB lo demuestran. El DGCIM también está bajo sospecha. La debilidad de Maduro saltó a la vista al quedarse en su búnker del Fuerte Tiuna, mientras Cabello desde Miraflores capitalizaba el espacio abandonado por su inquilino. Maduro no confía ni en su sombra y se muestra errático, el develamiento  hecho por el asesor de Seguridad de Estados Unidos, John Bolton, al afirmar que se retractaron los hombres con los que estaban negociando la transición política –el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López; el director de Inteligencia Militar, Iván Hernández Dala; y el presidente del  Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno– no lo dejan dormir. Los ansiolíticos lo tienen loco. Visita guarniciones para tratar de conectar con la tropa, dan lástima esos soldados expuestos a convertirse en carne de cañón en caso de una acción militar extranjera, y por ser humillados y degradados al punto de arrodillarse ante el tirano, como lo hicieron el pasado 2 de mayo durante la vergonzosa parada militar en el Patio de las Academias en Fuerte Tiuna. Aquella lamentable escena recuerda los excesos del llamado “carnicero de Uganda”, el cruel dictador africano Idi Amín Dada.

Maduro es percibido en el mundo como un dictador cuyo régimen se derrumba. Si el 30 de abril hubo un error de cálculo en la estrategia trazada por Guaidó, el usurpador lo que ha recibido son unos días más en su larga agonía.

Marianella Salazar 
@aliasmalula

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, SI TE VAN A DAR LO QUE PIDES ¡CUIDADO!

Las mil y una noches enseña que lo peligroso de los deseos es que se pueden cumplir. De esa maravillosa obra se derivan centenares de cuentos y chistes populares sobre las crueldades que hacen los espíritus cautivos en botellas y lámparas a sus desprevenidos liberadores, como el hombre condenado a cargar sobre su hombro una paloma enorme e insaciable por equívoca petición a uno de esos espíritus. También Homero dice que los dioses castigan a los hombres al hacer realidad sus sueños y en términos prácticos, pocas cosas tan escalofriantes como un político soñador. Mucho cuidado con lo que pedimos. 

El escalofrío lo sentimos a diario desde que a algunos se les ocurrió la idea de invocar a un “quiebre” o una “fractura” de la estructura castrense, la intervención militar democrática. Eso revela la espontaneidad de quienes aspiran derrotar al gobierno en un país cuya política se hizo torva porque éste se caracteriza por escasez de escrúpulos y demasiada rudeza. En 2017 comparamos esa relación con la que habría en una reyerta entre Lady D y Bin Laden. En Venezuela triunfaron en los últimos dos siglos cinco golpes militares entre más de dos decenas de “intentonas” como se les dice en la jerga. 

Los que derrocaron al General Medina Angarita en 1945, Rómulo Gallegos en 1948, Marcos Pérez Jiménez, Hugo Chávez el 11 de abril de 2002 y a Pedro Carmona dos días después. Todos tienen un rasgo en común: fueron pronunciamientos en bloque de los estados mayores conjuntos y no “quiebres”, ni “fracturas”, ni niño muerto. Por eso no se derramó sangre y podría decirse que el stablishment militar se limitó a informar al presidente que ya no lo era. 

Yeso y fractura 

De haber “fractura” hubiéramos tenido conato de o guerra civil, que nos hundió en la miseria extrema desde la Independencia hasta 1899 fecha en que el arquetipo del gocho trabajador, discreto y sobrio suplantó al llanero, con grandes beneficios para el país. Vallenilla Lanz lo describe en Cesarismo Democrático como un guerrero bárbaro que montaba en pelo, desnudo, lanza en mano, cubierto de barro y que devoraba carne asada o cruda sin bajarse del caballo. Los andinos por el contrario eran silenciosos, trabajadores, tenaces, apegados a la tierra porque debían arrancarle papas a laderas empinadas, frutos a una naturaleza hostil. 

Campesinos sedentarios, en un estadio más cercano a la civilización que aquellos jinetes nómadas de Gengis Kahn perdidos en nuestras llanuras. Las fracturas militares son el preámbulo de guerras civiles que nadie sabe cuánto duran, pero los polemólogos consideran más sanguinarias y terribles que las convencionales. Pueden terminar en secesiones o estados fallidos y no así en los nacientes EEUU, España (y otros) porque ambos bandos se ahogaron en sangre y horror. O en guerras internas de baja intensidad como Argentina y Chile, con miles de desaparecidos y torturados.

Mucho de eso enseñaron África y los Balcanes. Hasta ahora entre los militares no se concreta una fractura ya que tienen conciencia clara de que son la última frontera que resguarda la unidad nacional, garantía frente a la marea de las megabandas, el narcotráfico, los colectivos, los grupos irregulares colombianos y el hampa simple que tomarían el país en un escenario de violencia ¡Cuidado con lo que pides! La guerra es una maquinaria de asesinar niños y así lo espeta el furioso Aquiles a Agamenón: “en la guerra los jóvenes mueren y los viejos pactan”. Hay que regresar a la ley y el orden.

Advertencias inútiles

Es preferible que los viejos pacten antes y no mueran los jóvenes. Por desgracia desde que llamaron a la abstención en 2018, una de las burradas políticas más grandes que se recuerden, parte de la sociedad desarmada pasó a la contra natura condición de militarista, a depositar sus aspiraciones políticas en algo que no controlan y ni siquiera conocen. Los sectores que derrocaron a Allende en 1973 creían que una vez tranquilizadas las cosas, en cuestión de semanas Pinochet entregaría el poder a la democracia cristiana en tanto fuerza fundamental de la oposición. Esperaron sentados por diecisiete años. 

La novillada del 30 de abril parece que marca un hito y los principales sorprendidos por su estridente fracaso son los que lo intentaron. Ya hay una amplia hemerografía sobre la vacuidad sin límites de la ruta emprendida desde hace ya varios años cuando se adoptó una desmangurrillada insurrección civil para hacer estallar el mundo militar. Mucha gente se ha cansado de advertir la ingenua ceguera de ese plan, que a partir de 2014 y antes, logró perpetuar en el poder a los que ya hoy deberían estar fuera de él. Es gracias a ellos aun gobiernan. Arruinaron la posibilidad del cambio, nuestras vidas y las suyas, exiliados, presos o acorralados. 

Parece que sigue siendo inútil advertir nada porque algún incorregible mecanismo de la mente crea incapacidad de procesar la realidad, hacer sinapsis en los decisores. Tal vez lo que procede es, para advertir, crear una fuerte corriente de opinión que se oponga al gobierno pero también a la sistemática vocación para el error que se destaca. Es desesperanzador que los militares, según sabemos, hayan perdido respeto al liderazgo civil, lo chalequeen y lo vean como un ridículo peligroso y no como una posibilidad. Alguien debe asumir el regreso a la ley y el orden. 

Carlos Raúl Hernández
@CarlosRaulHer

NOEL ÁLVAREZ, TE CAMBIO UNA BARAJITA

En nuestro devastado territorio se libran, diariamente, múltiples batallas en el campo de la guerra posmoderna, es decir, centradas, más en el ámbito de la imaginación, que en el de la realidad. Informaciones y desinformaciones surcan velozmente las redes sociales y el simple mortal carece de la capacidad tecnológica y política para diferenciarlas. A pesar de todas estas circunstancias, me queda meridianamente claro que este es un conflicto de carácter geopolítico que atraviesa transversalmente el ámbito de las fronteras y las nacionalidades para situarse en el terreno de las afinidades ideológicas o crematísticas. En último término, las damas más ultrajadas en este proceso son: Constitución, Frontera y Soberanía.

De todas las situaciones concomitantes en nuestro territorio solo me gustaría referirme al caso específico de Rusia, país en que devino la otrora poderosa URSS. Con su inoportuna presencia en Venezuela, Vladimir Putin, está tratando de hacerle ver a sus connacionales que él tiene suficiente poder para plantarle cara a la primera potencia del mundo y además, obligarla a sacrificar algunas piezas que han venido siendo defendidas por ella, con este comentario, me refiero al caso específico de Crimea.

Desde tiempos remotos, Crimea es considerada como la joya de la corona para los rusos. Es una península situada al norte del Mar Negro, poblada por múltiples grupos étnicos. Este territorio presenta una magnífica geografía, excelente clima e ingentes recursos terrestres y marítimos. La historia moderna de Crimea comenzó con su anexión por el Imperio ruso en 1783 durante el mandato de Catalina II quien venció a los otomanos. Muchos años después tomó el poder el zar Nikolái II Aleksándrovich Románov quien fue derrocado por el golpe de Estado de 1917 donde apareció Lenin con su Partido bolchevique.

En 1921 se creó la República Socialista Soviética Autónoma de Crimea. Esta república se disolvió en 1945, y la Crimea se convirtió en una provincia, primero de la RSS de Rusia, y luego de la RSS de Ucrania. Desde 1991 tiene el status de una república autónoma dentro de Ucrania hasta su anexión por la Federación Rusa en la crisis de Crimea 2014. La propaganda del Kremlin, justificó esta anexión, afirmando que el territorio fue un regalo que Nikita Jruschov hizo ilegalmente a Ucrania en 1954.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Crimea estaba devastada y despoblada. Dependía del suministro de energía y agua de Ucrania. La clave para el traspaso de Crimea a Ucrania fue la reconstrucción de la economía de esta península. La decisión fue tomada colectivamente, al contrario de lo que Moscú afirma. Tras la caída de la Unión Soviética, Crimea pasó a ser parte de Ucrania. En 1992, el Consejo Supremo de Crimea adoptó una Constitución por la cual su territorio se convertía en una república asociada a Ucrania mediante tratados.

Hoy en día, Crimea se ha vuelto a convertir en un campo de batalla entre Rusia, que se empeña en restaurar su antiguo imperio por la fuerza, y Occidente, con el que Ucrania desea construir su futuro democrático. Coincidencialmente, al igual que algunos otros países, el futuro de esta tierra y de su comunidad multiétnica no lo decide su gente, sino las consecuencias de otro choque de civilizaciones. Putin ha desafiado los llamados de Occidente a retirar sus tropas, insistiendo en que Rusia tiene el derecho a proteger sus intereses en Crimea y en el resto de Ucrania. Ante el argumento utilizado por Putin para justificar su intervención en Crimea, uno podría preguntarse ¿Tendrá Occidente el mismo derecho a proteger sus intereses ideológicos y económicos en América Latina? La historia demuestra que sí.

En 2014, Obama sostuvo una conversación telefónica con Putin, expresándole en ella su "profunda preocupación" sobre la clara violación rusa de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Obama le advirtió que si Rusia seguía infringiendo las leyes internacionales eso la llevaría a un mayor aislamiento político y económico. Putin desechó las recomendaciones manifestadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y sus tropas, aun hoy, continúan en Crimea.

Como se puede percibir, los intereses de Rusia están claramente demarcados y anda en busca de obtener un mecanismo de presión y posiblemente de intercambio para quedarse con un territorio que es sumamente estratégico para sus intereses. Las paradojas de la vida nos permiten contrastar que mientras los rusos, a principios del 2019, criticaron la creciente presencia militar de la OTAN en las zonas aledañas a Crimea, su país muestra y pasea sus cañones y aviones en América Latina.

Una breve nota a manera de conclusión: en su oportunidad, los americanos salvaron a Rusia de caer en las garras de Hitler. Durante las guerras y hambrunas los países europeos, pidieron y recibieron ayuda internacional ¿Acaso los venezolanos no tenemos derecho de invocar ese mismo principio?

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv 
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, SIN SISTEMA ECONÓMICO: ORIGEN DE LA CRISIS

Iniciemos con una visión: Venezuela transita hacia una crisis económica, cuya intensidad será del tamaño de las distorsiones macroeconómicas propiciadas por las improvisaciones e indefiniciones inducidas por la puesta en marcha de acciones para alcanzar una economía totalmente estatizada bajo la figura de un socialismo democrático (mercado con fuerte participación estatal); lo cual equivale a la implantación de una economía socialista en la economía de mercado, en torno a un enfoque productivo socialista de heterodoxa conformación, orientando la política económica a la luz de construir un Estado socialista.

Tal intención (de indefinido sustento doctrinario), está propiciando un mayor desbalance macroeconómico ante la ausencia de un sistema económico, entendido como un conjunto de procesos vinculados funcionalmente entre sí mediante relaciones, reglas, procedimientos e instituciones que caracterizan el funcionamiento económico del país; para lo cual se han de instrumentar las políticas que se estimen necesarias en función de organizar la actividad económica de la sociedad (producción y distribución de bienes y servicios) en un marco de ordenamiento jurídico que facilite el desarrollo de las fuerzas productivas, y de una estructura económica que perfeccione las relaciones entre los sectores de la economía (primario, secundario y terciarios). Tal desenvolvimiento, ha de responder a un modelo económico perfilado por el Gobierno (dirección de la colectividad social mediante la instrumentación de políticas públicas) para organizar la actividad económica en vínculo armónico entre el tejido empresarial (privadas, socialistas y mixtas) con el resto de los actores sociales. Formulemos una interrogante: ¿Venezuela cuenta con un sistema y modelo económico concebido como política de Estado?

Veamos: El 5 de agosto de 2000, según Decreto No 923 de la Presidencia de la Republica, a los efectos de la creación de la Comisión Presidencial para la Constituyente Económica se consideró sobre el deber del Estado de promover conjuntamente con el sector privado el desarrollo armónico de la economía nacional, así como de evolucionar hacia una actividad económica diversificada mediante el estímulo a la inversión de los capitales nacionales y foráneos; en un todo de acuerdo con el Artículo 236 Constitucional. Tan apropiado postulado de coherencia macroeconómica, fue efímero en el tiempo ya que ese mismo año se inició la erosión de la autonomía del BCV al reformar su Ley de creación para permitir al Ejecutivo Nacional hacer uso de las utilidades cambiarias acumuladas por años en el ente emisor, creando luego el FONDEN (sin mecanismos de rendición de cuentas) en aras de consolidar dicha acción, a la par de consagrar al Gobierno el derecho a distribuirse los dividendos del banco; hasta la posterior instrumentación de las denominadas reservas excedentarias para permitir que el BCV transfiriera al Ejecutivo Nacional las reservas internacionales con la finalidad de financiar el gasto público, creando las condiciones para la posterior eliminación de la autonomía del BCV, subordinándolo a las líneas gubernamentales violando la CRBV que señala la obligación de una coordinación macroeconómica entre el Gobierno y el BCV para elaborar un Acuerdo Anual de Políticas (solo se acordó un primero y único en 2003); desatendiendo al propio tiempo sus funciones medulares relativas a preservar el valor de la moneda, la regulación de la liquidez monetaria y de no avalar políticas fiscales deficitarias asumiendo el indebido rol de agente financiero del Gobierno.

Muy variados han sido los efectos negativos que se han originado en Venezuela ante la ausencia de un sistema económico, hasta configurar una estructura caracterizada por (1) una caída tanto de la producción petrolera, como de la producción interna de bienes y servicios;(2) decrecimiento de las exportaciones no petroleras; (3) aumento de la demanda de importaciones; (4) reducción de la inversión extranjera directa; (5) contracción del mercado cambiario;(6) crecimiento del nivel e ineficiencia del gasto fiscal; (7) uso intensivo de créditos adicionales; (8)déficit en la gestión financiera del Gobierno Central, cubierto con emisión de dinero inorgánico (monetización) y colocación en el mercado interno de Bonos DPN y Letras del Tesoro; (9) expansión de la liquidez monetaria; (10) aumento de la deuda pública interna; (11) remonetización de la economía (liquidez monetaria por encima de la inflación); (12) expansión secundaria de dinero por vía crediticia

(excedente de liquidez en la banca); (13) crecimiento económico real apuntalado por la Demanda Agregada Interna, en función al consumo público y privado (con mínima inversión reproductiva); (14) crecimiento significativo de la Población Económicamente Inactiva (participación en programas sociales no generadores de puestos de trabajo); (15) sector informal cercano a la mitad de la fuerza laboral; (16)disminución de la productividad del trabajo (inamovilidad laboral); (17) elevado índice de escasez y desabastecimiento; (18) devaluación continua ante la sobrevaluación y el déficit fiscal;(19) recesión por el decrecimiento del PIB durante 2 trimestres consecutivos; (20) altas posibilidades de una estanflación, y de una hiperinflación;(21) corrupción desbordada; (22) unificación cambiaria con fines fiscales; (23) reforzamiento del control de cambio;(24)profundización del ejercicio de la economía como herramienta de dominación político-partidista; (25) racionamiento (electrónico-biométrico) de los alimentos y las medicinas; y (26) elevada percepción negativa sobre el devenir económico nacional.

A la luz de una reflexión final, sostenemos que para la existencia de un sistema económico en Venezuela, se hace necesaria una eficiente interrelación (con implícita diferenciación) entre el régimen sociopolítico (concepción y estructuración del Estado) y la administración pública (formulaciones políticas y administrativas); en un escenario donde exista una transparente diferenciación entre el Estado, el Gobierno y el Presidente, y una definida estrategia (visión de largo plazo) de desarrollo en función del bienestar del pueblo venezolano.

Jesús Alexis González
@jesusalexis_gon 

HUGO J. BYRNE, LA INCÓGNITA VENEZOLANA

Nadie sabe lo que sucederá en Venezuela durante los próximos meses. Sin embargo, las posibilidades tienen implicaciones intensas y extremadamente variadas, desde la catástrofe total hasta la victoria de los derechos ciudadanos. Ahora todo depende de las decisiones en Washington y eso es lo peor, si tenemos en cuenta la triste historia de inconsistencias de Washington hacia sus aliados. Cuba sufrió de esas inconsistencias, que culminaran en la permanencia de la dinastía de los Castro en el poder totalitario.

Por supuesto, la tendencia de Estados Unidos a no ser un aliado confiable no empezó con Cuba ni se ciñó a este hemisferio. He observado los acontecimientos políticos y estratégicos mundiales desde la primera parte de la década de los cincuenta.  Contemplé el rapto de Hungría por los Soviéticos, ante la inacción de América. En Washington la administración de Eisenhower, supuestamente conservadora y anticomunista, no levantó un dedo por ayudar a los patriotas húngaros en su lucha desigual contra las hordas de Moscú. Peor aún fue que el alzamiento en Budapest lo sugirió con frecuencia "La Voz de América" y otras emisoras financiadas por Estados Unidos.

Esta sublevación de Venezuela empieza amostrar algunos notables paralelismos con la de Hungría en 1956. El levantamiento en Budapest fue organizado, dirigido y encabezado por los hasta entonces obedientes a Moscú, Imre Nagy, jefe del estado comunista húngaro y el General Pal Maleter, Jefe del Ejército de ese país.  Nagy fue capturado y ahorcado después de un "monkey trial" al estilo soviético. Maleter, quien emplazó su tanque en la puerta de los cuarteles principales de Budapest, cayó peleando.

Sin hacer comparaciones que serían injustas, es preciso recordar que el Presidente de la Asamblea venezolana Juan Guaidó dista mucho de ser un político derechista. Por su parte la señora Lilian Tintori, esposa del líder antichavista Leopoldo López pertenece a la Cuarta Internacional Socialista de la que acaba de recibir un galardón.

Venezuela enfrenta una crisis sin precedentes en su historia. El único producto real de su economía era el crudo. El resultado del desastre que caracteriza una administración socialista como la inflación que ella genera, añadido a la evidente estupidez de sus mandones hace imposible mantener una nación de 30 millones de personas. En Venezuela hay hambre y esto no es retórica. El éxodo a la vecina Colombia es masivo. Las demostraciones no cesan, las víctimas de ellas continúan creciendo y la impunidad es universal. Los crímenes, tanto por parte del poder espurio en Miraflores, como la nada reprimida criminalidad callejera ocurren a cada hora del día o de la noche.

Nadie está a salvo de la caótica violencia. La situación que tomó años para convertir a Cuba en el infierno presente, ha llegado a Venezuela en los últimos tiempos.

Existe una enorme diferencia entre un régimen totalitario y otro solamente autoritario. El primer régimen totalitario en este Hemisferio fue establecido en Cuba en 1959 y el segundo en Caracas a comienzos del XX. Castro fue mandón único desde el principio. No Chávez, quien al principio disimuló. También disimuló algo Salvador Allende en Chile. Augusto Pinochet Fue siempre un dictador autoritario y nada más. Muchos cubanos del exilio (entre ellos un servidor de los lectores) lo consideran un traidor, aunque ese tema es para otra oportunidad. Franco, otro que bien bailaba, de totalitario pasó a autoritario y es por eso que se mantuvo en el poder después de 1945. El abrazo con Eisenhower y su breve entrevista con Hitler en Hendaya durante la guerra, lo salvaron.

Regresando a Venezuela y para terminar este análisis, su futuro depende ahora solamente de las decisiones del presidente Trump. Las protestas callejeras no han traído el derrumbe de la dictadura totalitaria de Maduro. Trump, indeciso y tentativo en su política exterior, en contraste con el éxito rotundo de sus decisiones domésticas en economía, como la baja de impuestos y eliminación de regulaciones redundantes, necesita una victoria en el teatro exterior. La desnuclearización de Corea del Norte hasta ahora no ha sucedido a pesar de sus abrazos con el "Chairman". Éste último, ¿Se convertirá de nuevo en "Rocket man"? ¿Tendremos otra línea roja en la arena al estilo Obama?

Juan Vicente Gómez y Pérez Jiménez, fueron dictadores autoritarios que sufrieron y sobrevivieron los venezolanos. Bolívar, muy admirado como libertador independentista, era de todo menos un civilista respetuoso de la ley. Aunque el cabezón Maduro sea el más obtuso e ignorante de todos los espadones en su historia, sus promotores no lo son. Su continuación en el poder puede ser fatal a nuestros intereses nacionales.

Hugo Byrne 
Pasadena, mayo 7 del 2019.

Enviado a nuestros correos por
Luis Marín
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, OPOSICIÓN AMENAZA, EL RÉGIMEN ACTÚA

Nos encontramos con una oposición en etapa cíclica, donde sus actuaciones orbitan en sanciones y actos esporádicos, mientras el régimen pasó de una etapa de estudio, desde que Guaidó asumió la presidencia interina, a una etapa de acción. Al verse solo sancionado y presionado con marchas/concentraciones que disgrega a placer, retomó su violencia institucionalizada a toda marcha.

China brilla por su ausencia, imaginamos logró convencerse que un cambió de gobierno en Venezuela no colocaría en riesgo sus inversiones, al contrario, las aseguraría toda vez que se retome la transparencia en el manejo de los recursos del Estado. Rusia, en un arrebato de sinceridad, en días recientes confesó que su preocupación es no perder lo invertido en Venezuela, ello permite calcular que convencerla es tarea fácil.

Ahora bien, por descarte obligado, solo queda Cuba y un puñado de países innombrables que prestan su apoyo a Maduro a través de la represión y todo tipo de amedrentamientos contra sus detractores. El chavismo hastiado de amenazas estériles de intervenciones militares, de disfuncionales conclaves de países que apoyan a Guaidó, pero no ejecutan nada, recargó sus agallas y sigue siendo fiel a su modus operandi.

La oposición orgánica se debilita, el descontento contra el gobierno sigue in crescendo, pero Guaidó pierde respaldo, además, la Asamblea Nacional se encuentra cada vez más reducida operacionalmente y con sus integrantes cada vez más neutralizados. El régimen se alza triunfante ante una población que lo repudia, pero desorganizada, inmersa en sobrevivencia, a la que se reprime en las formas y maneras que el régimen le plazca.

“El Lobo” (Estados Unidos) es una gran incógnita, sin lugar a dudas es quien inclina la balanza internacionalmente, a pesar que voceros del alto gobierno continúan con sus coleccionables amenazas contra Maduro y su elite, Trump ha entrado en un resonante silencio respecto a Venezuela ¿Reflexiona? ¿Evalúa? ¿Replantea? Es toda una incertidumbre…

Sea como sea, el régimen chavista se atornilla al poder, juega al desgaste de Guaidó, sabe no debe tocarlo y es allí donde demuestra su debilidad y temor, sin embargo, toca a figuras muy cercanas a él. Ahora bien, al igual que en estos 20 años, el gobierno mientras más se consolida en el poder más se debilita el pueblo, cada vez más oprimido, arrastrado a la sobre vivencia, manipulado a través de sus necesidades.

La oposición amenaza mientras el régimen actúa, esa es la gran diferencia entre los actores políticos del momento, el pueblo aguanta, se resigna, ha puesto sangre, sudor y muchas lágrimas en sus batallas desiguales, un pueblo desarmado, resguardado solo con escudos de dignidad y pujanza, pero que no son impermeables a balas criminales.

La palabra clave para la oposición es replanteo, abandonar la locura einsteniana de repetir lo mismo esperando resultados diferentes, debe pasar de las amenazas a las acciones concretas. Es cierto, el régimen se afianza en el poder, pero con bases cada vez más débiles, que no aguantaría la arremetida bien organizada y planificada de un pueblo al cual la libertad yace en su ADN. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com 
@leandrotango