lunes, 4 de noviembre de 2019

RICARDO GIL OTAIZA: EL PODER DE LAS PALABRAS

El abuso de las palabras desde los centros de poder trae consigo el que nosotros, sus receptores, sintamos que los mensajes carecen de sustancia, de fuerza, de convicción y de veracidad

Si algo he aprendido a lo largo de estos 33 años de oficio como escritor, es acerca del poder de las palabras. Su portento se pierde de vista. Es más, toda una vida no alcanza para sortearlo en una obra ni para aprehenderlo en toda su magnitud. Si estuviésemos conscientes de esto utilizaríamos cada palabra como quien agota con celo una fortuna, y prestaríamos más atención a lo que decimos y escribimos. Me asombra, eso sí, cómo en nuestro contexto las palabras son lanzadas al aire como si nada, de la manera más irresponsable, sin sopesarse ni por un instante las consecuencias que todo esto trae a nuestras vidas. 

Los hombres de mi generación no cabemos del asombro cuando en la calle escuchamos calificativos que para nosotros representaban afrentas, y que hoy se han trivializado de tal forma, que han perdido toda su connotación y fuerza. Que se nos endilgara el calificativo de marica, por ejemplo, era una ofensa tal que aquello terminaba en golpiza. Hoy los jóvenes (indistintamente del sexo y de sus preferencias) se dan ese trato como parte de un canon, que implica aceptación grupal y, más que un agravio, camaradería. Para nosotros una mentada de madre significaba el súmmum de los insultos, y eso no se podía dejar sin dar o recibir el respectivo castigo. Hoy la gente se mienta la madre en medio de risotadas y el emisor y el receptor lo asumen como parte de la idiosincrasia. 

En el ámbito político las palabras son agotadas hasta el extremo de dejárseles desnudas y sin su esencia. En este país (y quizá en toda América Latina) el más abyecto de los populismos ha abusado tanto de palabras como pueblo, patria, democracia, socialismo, derechas, izquierdas, libertad, elecciones, constitución, respeto, usurpación, cese, fraude, presidente, diputado, ministro, constituyente, escuálido, enchufado, y paremos de contar, que ya no representan lo que la lengua castellana dice de ellas, hasta perder fuerza, carácter y significado entre nosotros. 

Cuando las palabras se emiten sin que haya plena correspondencia entre pensamiento y acción, caen en el abismo, se hacen huecas como cascarones, y quienes las recibimos nos empalagamos tanto con ellas, que terminamos agotados en medio del estertor de la náusea. 

La lengua es un organismo vivo y como tal se enriquece o empobrece, pero indiscutiblemente cambia con el tiempo. El castellano barroco para nosotros es ininteligible y el de hoy lo sería quizás para nuestros antepasados. Empero, hay reglas y normas que buscan denominadores comunes entre quienes hacemos uso de ellas para comunicarnos y entendernos. Pero más allá de las normas estamos los usuarios de la lengua y nuestra responsabilidad frente a ella y nuestro tiempo histórico. Si banalizamos el lenguaje más temprano que tarde caeremos en una suerte de Babel, que intentará por la fuerza de las circunstancias un caos que daría al traste con la unidad social, territorial y continental. 

La lengua es el punto de encuentro entre los ciudadanos y el lenguaje es su expresión cultural. El abuso de las palabras desde los centros de poder trae consigo el que nosotros, sus receptores, sintamos que los mensajes carecen de sustancia, de fuerza, de convicción y de veracidad. Entre la verdad y la mentira, el creer o no creer, la realidad o la ficción, nos mecemos en nuestro día a día, pero nada es ad infinítum. Todo tiene su término. Y tarde o temprano el día de la verdad llegará para asombro de muchos. 

Ricardo Gil Otaiza
rigilo99@hotmail.com
@GilOtaiza 

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ: ECONOMÍA DE MERCADO CHIVO EXPIATORIO DE LA HIPOCRESÍA SOCIALISTA

Iniciemos señalando, que la hipocresía es inducida, usualmente, por el deseo de esconder a los demás motivos reales; es decir un hipócrita es alguien que esconde sus verdaderas intenciones. 

El conocimiento económico, por su parte, es considerado por muchos como esotérico (incomprensible o difícil de entender) habida cuenta de ser una disciplina que combina el enfoque cuantitativo (basado en números) con el estudio del comportamiento humano individual y colectivo al tiempo de estar al servicio del bien común teniendo como objetivo lograr un mundo mejor, enfatizando en la necesidad de hacer que los objetivos individuales sean acordes con los objetivos colectivos, o lo que es lo mismo, armonizar al individuo con la sociedad y por ende rechaza tanto la supremacía del mercado como la del Estado. 

A pesar de ello, se les reprocha a los economistas su incapacidad para predecir acontecimientos que podrían tener un impacto negativo para la sociedad; reproche en mucho propiciado por dos obstáculos: 1.- La carencia de datos o la comprensión solo parcial del fenómeno analizado, y 2.- La imposibilidad material de predecir ya que puede dar lugar a las profecías autocumplidas que partiendo de una definición “falsa” de la situación despierta un nuevo comportamiento que convierte en “verdadera” la falsa concepción original. 

De igual modo, la economía apoyándose en el “Homo economicus” entendido como como un ser que toma decisiones conscientes sobre sus propios intereses e iba por ellos de modo racional, asume la teoría de la elección racional (la opción más adecuada para nuestros intereses); pero que al no tener el individuo la información suficiente puede equivocarse víctima de sesgos cognitivos (efectos psicológicos que causan una alteración en el procesamiento de la información) que generan un juicio errado a la luz de asumir atajos de razonamiento (simplificar la solución de problemas). 

En tal sentido, vale resaltar que el Estado no dispone, usualmente, de la información necesaria para decidir por sí mismo la asignación de bienes y servicios razón por la cual adopta en muchos casos políticas económicas nefastas, tanto por la ambición de mantener el control (y el poder) como para hacer “favores” al ciudadano elector quien busca, impulsado por su propia ignorancia,  protección y subsidios al extremo de dar impulso a los populismos de derecha e izquierda; en un contexto donde tales populismos soslayan los mecanismos más elementales como el mercado que si lo dejan funcionar protegería al consumidor de los grupos de presión y del favoritismo, al punto que un alto porcentaje de los economistas están a su favor al considerarlo un simple instrumento y nunca un fin en sí mismo a diferencia de especialistas en otras ciencias sociales, y gran parte de la sociedad civil, que tienen una visión diferente del mercado al confundir (algunos intencionalmente) el impacto que tiene sobre el vínculo social;  muy especialmente, sostienen, en cuanto a que puede fortalecer el egoísmo de sus actores habida cuenta que el mercado es, en efecto, un lugar de competencia (rivalidad entre quienes se disputan una misma cosa) que está, y así debe entenderse, al servicio de la sociedad teniendo como beneficio más resaltante la baja de los precios para el consumidor; e igualmente se convierte en un espacio para la colaboración (trabajo en conjunto) que favorece una producción eficaz, eficiente,  innovadora y de tendencia creciente.

Es de manifiesta obviedad, la preocupación histórica en cuanto a que el Estado se vea cautivo de intereses particulares en detrimento del interés colectivo; y de que en un sistema democrático el interés por ser elegido o reelecto tenga prelación sobre otras preocupaciones. 

Ante tal preocupación, la mayoría de los Estados del mundo procuran los beneficios de la libertad económica combinando la economía de mercado y la intervención del Estado en razón que el mercado necesita del Estado tanto para corregir sus fallas, garantizar el marco legal a través del sistema jurídico, y para proteger la libertad de empresa; como en razón a que el Estado no puede lograr que los ciudadanos puedan vivir correctamente ¡sin mercado! 

El Estado en la modernidad, se ha transformado para asumir la responsabilidad de fijar las “reglas de juego” e intervenir para corregir las anormalidades del mercado, pero no para sustituirlo; al tiempo de abandonar su condición de pésimo empresario para asumir un rol de regulador donde la burocracia y los funcionarios no están al servicio del Estado sino del ciudadano, e igualmente vigilando que las políticas sociales no incrementen el desequilibrio de las finanzas públicas.  

Desde un ángulo complementario, resulta pertinente resaltar que en el presente la desigualdad social responde fundamentalmente a: 

1.- El cambio tecnológico que favorece a los ciudadanos más cualificados y con acceso a la “economía del conocimiento”, lo cual implica un reto para el sistema educativo; y 

2.- La globalización ya que los eficaces se ven beneficiadas al poder exportar, mientras que las que son menos ven limitada su actividad al tener que enfrentarse a las importaciones. 

De igual modo, la revolución tecnológica, la digitalización y la economía colaborativa han perfilado una economía digital que incorpora nuevos competidores que entran con facilidad en la cadena global de valor generando ventajas competitivas con énfasis en la cadena de suministro, apuntalado por personas que han adquirido un conocimiento abstracto (capacidad de asumir un marco mental de forma voluntaria) más allá de conocimientos sencillos y por ende capacitados  solo para realizar tareas sencillas; situación que les dificulta una mejor participación en la generación y distribución de la riqueza.

Reflexión final: Para la época de la muerte de K. Marx en 1883, ya la historia ponía en duda sus predicciones habida cuenta que la concentración y centralización del capital, el surgimiento de compañías por acciones, cárteles y trust no marcaron el fin del capitalismo como un todo sino del capitalismo competitivo. 

Cuando en 1917 Lenin anunció que ya estaban maduros para tomar el poder y avanzar hacia el socialismo, lo formuló sin la existencia de una teoría de la transición al socialismo (¡que aún no existe!) ya que el marxismo había “estudiado” más intensamente el colapso del capitalismo. 

Lo que Lenin se planteó en El Estado y la Revolución fue: ¿Qué debe ocurrir en caso de una transición del capitalismo al comunismo? Su respuesta: Una transformación revolucionaria del capitalismo en un estado transicional llamado “socialismo”, que luego evolucionaria hacia el comunismo. 

El estado capitalista debía ser destruido y un nuevo estado-la dictadura del proletariado-lo reemplazaría. Esta dictadura se extinguiría, dando lugar al comunismo; y su tarea económica sería eliminar el capitalismo centralizando la propiedad y el control de los medios de producción; y la tarea política sería instituir una democracia radical que garantizara la extinción de la forma democrática de Estado. 

En fin, el mayor “logro” de la revolución marxista fue la instauración del socialismo de Estado entendido como el uso de los instrumentos del Estado para construcción de “algún” modelo socialista; al tiempo que el capitalismo ha mantenido su vigencia a escala mundial lo cual ha “facilitado” la supervivencia del marxismo a la luz de un sueño o hipocresía de una “utopía realizable” en pro de un socialismo a nivel mundial o al menos latinoamericano impuesto a la fuerza como respuesta a un terrorismo destructor de democracias.

Jesús Alexis González
jagp611@gmail.com
@JesusAlexis_Gon

OFELIA AVELLA: LA DIMENSIÓN DEL NOSOTROS

La lectura de un ensayo del filósofo personalista Karol Wojtyla, Persona: sujeto y comunidad, puede resultarnos de mucha utilidad en estos momentos, pues todos necesitamos siempre herramientas para encontrarnos cada vez con mayor profundidad en lo común: eso en lo que consiste cualquier comunidad. La sociedad, entendida como una comunidad más amplia y diversa, se funda de algún modo en la unión de sus miembros.

Lo que es fundamentalmente común a todos es que somos personas y entre los hombres-persona se establecen relaciones, pues como diría cualquier filósofo personalista, no hay un yo sin un tú. Uno podría pensar que se basta a sí mismo para alcanzar el perfeccionamiento interior al que tendemos, pero para este filósofo y otros de sus contemporáneos, toda persona confirma su “yo” más íntimo cuando se abre a un “tú”. Wojtyla propone conciliar lo objetivo y lo objetivo en el hombre en el concepto de experiencia. Nada es más único e intransferible en nosotros que la conciencia de nuestra subjetividad personal: de esa experiencia en la que nos hacemos conscientes de nuestros actos. Esta subjetividad de la experiencia es realidad y por lo mismo es cognoscible, tanto por nosotros mismos como por esos otros con quienes ahondamos en una relación.

Nadie piensa en el vacío y Wojtyla tampoco lo hizo. Su intensa experiencia de vida no le dejó demasiado tiempo para estudiar, como dice él mismo. No es por eso gratuito que la subjetividad de toda experiencia humana sea nuclear en su propuesta de comprensión de lo insondable en la persona, pues a ese núcleo íntimo que revela lo que somos solo accede Dios y la conciencia de quien se hace consciente  de lo vivido. Luego serán las acciones las que mostrarán nuestro ser.

El dolor siempre horada el alma y la prepara para dar frutos y esta visión del hombre abre una vía interesante para explorar la intimidad. Las inquietudes de Wojtyla nacieron asociadas a sufrimientos de todo tipo. Su orfandad prematura, la pobreza, la austeridad de vida que forjó su recio carácter, sus vivencias con el nacionalsocialismo, la desaparición y muerte de amigos y profesores por su condición de judíos, la invasión a su amado país –entrenado en la difícil lucha por lograr su independencia–, así como la experiencia del prolongado sufrimiento de una guerra a la que siguió la invasión comunista, supusieron todas realidades que definieron su inquietud por la misión del hombre en el mundo.

Su interés por la intimidad humana no tiene nada que ver con una exploración egoísta de la interioridad. El hombre, para él, tiende al encuentro con los demás. No es, pues, un ser encapsulado. 

Por ello, tras la experiencia de la inhumanidad de la guerra; de la podredumbre humana que queda 
siempre en evidencia en situaciones atroces; del miedo existencial que genera la soledad, la alienación, la exclusión, el exterminio de que se es objeto por parte de otros, la búsqueda de Wojtyla giró en torno al valor de la persona concreta y la verdad de su humanidad. Su vivencia de procesos sociales que destruyeron el “nosotros”, que bloquearon la posibilidad de las relaciones con los otros, provocando la alienación de los diversos sujetos, le llevó a concluir que la propia subjetividad se nos revela a nosotros mismos cuando profundizamos en la relación con el tú y con el nosotros. Solo cuando el amor se intensifica nace el sentido de responsabilidad por el otro y se confirma el “yo” en su subjetividad. Una subjetividad siempre nueva y retroalimentada, dispuesta a fundar comunidad con los otros.

Nuestra sociedad ha sufrido y tenemos necesidad de repensar al hombre con más profundidad, pues a la dimensión social subyace la relación interpersonal yo-tú, sin la cual no podemos pretender un proceso social que restituya el “nosotros” que ha sido tan golpeado.

Ofelia Avella
@ofeliavella
ofeliavella@gmail.com

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: EVO, ORTEGA, BORGES Y ALGUNOS OTROS

Cuando Daniel Ortega en el año 2009 buscaba la relección que la constitución nicaragüense le prohibía, a mediados de ese mismo año Tomás Borges decía que todo podía pasar en su país, menos que el Frente Sandinista perdiera el poder, “podemos, decía el líder del sandinismo, pagar cualquier precio, digan lo que digan, lo único que no podemos es perder el poder”. Por supuesto que no solo no lo perdieron, sino que pudieron continuarlo hasta ahora. Y digan lo que digan, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua gracias a la mayoría de seis magistrados sandinistas, pues asistieron algunos suplentes en lugar de los titulares de la oposición, declaró la no aplicación del art. 147 de la Constitución que prohibía a Ortega y al resto de los funcionarios públicos la reelección inmediata al mismo cargo. 

Pero el camino para acudir al poder judicial, judicializando así un hecho político, en razón de que el poder legislativo no le daba la tan ansiada reforma de la constitución que le permitiera mantenerse en el poder en la próximas elecciones del 2011, no fue idea suya, lo había iniciado ya en Cota Rica el premio nobel Oscar Arias una vez que después de ser presidente a finales de los ochenta, la comezón de volver a serlo se le metió en el cuerpo, aunque haya quienes afirman que más bien se la contagiaron. Como quiera que sea y de después de varios intentos la famosa Sala cuatro o Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, declaró finalmente la prohibición de la reelección consagrada en la constitución costarricense como una limitación no solo al derecho constitucional de los individuos a ser reelegido, derecho fundamental, sino también al derecho de los electores para ejercer votar sufragio por quien consideraran oportuno.

En este asunto de la reelección, cada maestrillo tiene su librillo como dice un viejo refrán popular. Chavez, por ejemplo, lo tenía todo atado con la constitución que llevaba en el bolsillo cuando fue electo presidente en el 98, logrando en el 2009 luego de perder un referéndum anterior, la reforma constitucional deseada para ser reelegido eternamente. Otros, sin embargo, como Lula o Correa tuvieron que delegar confiando en camaradas de viaje como Dilma Rousseff o Lenin Moreno, aunque con diferente suerte. Quizás por eso, y aun cuando podía ser candidata, Cristina Fernández, sin lugar a dudas una mujer astuta e inteligente, prefirió aplazar su turno y esperar mejores tiempos para lanzarse nuevamente al ruedo presidencial, cediéndole su derecho candidatural a Alberto Fernández quien fuera jefe del gabinete de su esposo Nestor Kirchner. Sin duda, una movida estratégica que le permite seguir manejando el poder tras bastidores, pero desde un puesto con cero responsabilidades políticas, sin exposición que la desgate, y que además la convertiría en presidenta en caso de una vacante temporal o total del presidente de acuerdo con la constitución argentina. 

Si Morales fuese un pintor, seguramente hubiese sido un pintor ingenuo o un poeta ingenuo, a diferencia de Tomás Borges, si se hubiese dedicado a escribir versos. Pero en su lugar prefiere ser, a veces, un politico ingenuo que dice cosas que ningún otro político se atrevería a decir, aunque como él las piensen y las practiquen. A finales del año pasado con ocasión de recibir un doctorado honoris causa en la Universidad de San Carlos (USAC) de Guatemala, Evo Morales confesó que tiene una adición: se ha acostumbrado al poder y no quiere dejarlo.  Un problema según el mismo lo definió que recientemente, en plena campaña electoral, con diferentes palabras volvió a plantear a la periodista brasileña Sylvia Colombo a quien le manifestó que no sabría qué hacer si ya no era presidente, pues Bolivia era su vida y su familia.

No sabemos si Evo Morales conocía lo que había dicho Borges, pero seguramente si lo que hizo Ortega y anteriormente Arias quien volvió a ser presidente en el 2006, casualmente el mismo año en el cual Morales acababa de iniciar su primer mandato y Ortega ganaba en Nicaragua sus primeras elecciones presidenciales de este siglo. 

Por eso, cuando en el 2016, Evo Morales buscando emular a Chávez, pierde el referéndum popular, lo que le obsatculiza la vía para derribar la pared constitucional que le impide ser reelecto para un cuarto periodo presidencial, decide utilizar la fórmula centroamericana y acudir directamente al Tribunal Constitucional donde interpuso un recurso sobre la base de que prohibirle una nueva reelección atentaba contra sus derechos políticos; es decir, el mismo absurdo argumento de Arias y de Ortega. Le llevó muy poco tiempo recorrer aquel atajo, pues en el 2017 los magistrados le concedieron lo que tanto el pueblo como la Asamblea Nacional le habían negado, habilitándolo para buscar la reelección, no la cuarta, sino las que quisiera. 

Es obvio después de visto lo que ha ocurrido en los recientes comicios presidenciales bolivianos, que aquella experiencia centroamericana de la primera década de este siglo le quedó a Morales muy bien aprendida y grabada en piedra. Una piedra similar a aquella otra a la que se refirió el propio Daniel Ortega luego de publicarse en el 2009 la decisión reeleccionista de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua: “Como decían los magistrados, ésta ya es una sentencia aprobada en piedra, es inapelable, y esto es importante que lo tengan claro los oligarcas vendepatrias”.

José Luis Méndez La Fuente
@xlmlf

REINALDO AGUILERA: BOLIVIA O LAS ELECCIONES QUE EVO SE ROBÓ

El pasado 20 de octubre se llevaron a cabo Elecciones en Bolivia, para elegir al presidente y vicepresidente del llamado Estado Plurinacional, también 130 diputados y 36 senadores para el período gubernamental 2020-2025, todo esto luego de que el actual mandatario Evo Morales, obviara el hecho de que ya no debería ser candidato a la presidencia de ese país al perder un referéndum, con lo cual como ocurre en la Venezuela Bolivariana se activó el denominado reeleccionismo implacable, esta vez con apoyo del Tribunal Constitucional Plurinacional, quien falló por una repostulación indefinida, lo que genera un fenómeno que se hace presente en varios países de Latinoamérica.

Para el momento de la redacción del presente artículo, la Organización de Estados Americanos (OEA) realiza una auditoría para determinar si efectivamente hubo alteración de los resultados en el cómputo que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hizo de los comicios, ante las denuncias de fraude adelantadas por la oposición.

La situación ha generado que definitivamente como resultado de lo que sucede, hay un país polarizado entre los que defienden al presidente y los que quieren su salida mientras denuncian su intención de eternizarse en el poder.

Lo que ocurre en Bolivia no es ajeno a otros países de la región, más aún con respecto al modo de actuar, tanto del referido mandatario como de la autoridad electoral, llama poderosamente que luego del referéndum celebrado en febrero de 2016el cual proponía reformar la Constitución Nacional para permitir un cuarto mandato al presidente y que fue rechazado por la mayoría de los votantes, el Tribunal Supremo Electoral de Boliviano en franco desacato a la voluntad popular, aceptara la postulación de Morales para las elecciones que estaban en ese momento por venir.

Ciertamente todo lo que rodea al proceso electoral Boliviano, al menos en cuanto al cargo de elección popular para Presidente, está muy turbio; en medio de la crisis surgida, el experto electoral de origen Mexicano Arturo Espinoza, jefe de la Misión de la OEA que audita las referidas elecciones, renunció sorpresivamente, el motivo sería no comprometer la imparcialidad de la misma, veremos qué sucede.
Por lo pronto en las calles se mantiene la protesta de miles que señalan el fraude cometido por Evo Morales y sus seguidores, ya hay fallecidos, para poner más aguda la situación, partidarios de Carlos Mesa, candidato opositor, han establecido un lapso de 48 horas para que se defina lo que ocurre, ante lo cual Morales indicó que de arrojar inconsistencias la auditoría está dispuesto a ir a la segunda vuelta.

Clima enrarecido y actuar similar en algunos aspectos de cuando se han celebrado elecciones en Venezuela, eso sí, la diferencia estriba en que aquí el CNE no ha permitido auditoría alguna y a causa de no poder comprobar mayor cosa, los resultados electorales se mantienen y punto, con las consecuencias que vivimos en éstos momentos, que se traducen en 21 años de Chavismo controlando, manipulando y destruyendo todo a su paso.

Es de destacar que, hacia finales del siglo XIX, el gran filósofo alemán Friedrich Nietzsche describió el socialismo como “un asunto desesperado y agrio” y señaló también que, en una sociedad socialista, “la vida se niega a sí misma”, sin embargo, a pesar de sus deficiencias inherentes, Nietzsche predijo que el socialismo se extendería; lo que ha ocurrido en las últimas décadas en múltiples sitios en especial en nuestra Venezuela lo demuestra.

Concluyendo y con los acontecimientos en pleno desarrollo, no es de extrañar que aun yendo a Segunda Vuelta los resultados terminen favoreciendo a Evo Morales, consumándose el robo de unas elecciones que podrían cambiar el rumbo de la nación consentida del Libertador, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R. 
@raguilera68  

domingo, 3 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, LUNES 04/11/2019

MERCEDES MALAVÉ: GOLPE DE TIMÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 59 minutos
Hace cuatro años veíamos con optimismo el surgimiento de alternativas al populismo apoyadas por mayorías electorales. Circulaban mapas de América Latina ilustrando el cambio del color rojo al azul. Soñábamos con que, de ahora en adelante, se implementarían medidas necesarias para combatir la inflación, el despilfarro, el gasto público, etc., para conducir a los países hacia un desarrollo económico integral, sostenible y hasta ecológico. Hoy debemos entender que implementar políticas adecuadas en materia macroeconómica requiere de mayores consensos sociales. No basta ganar una elecc... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: ACUÉSTENSE, QUE VIENE EL NEOLIBERAL A DEVORARLOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Diario de Cuba le contó a Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, 22 faltas de dicción en su discurso de 17 minutos ante los “No-alineados”. Es cierto: habla “con un tabaco en la boca”, aunque no fuma puros, como algunos villaclareños, y trastoca la erre y la ele, algo habitual en ciertas zonas de Andalucía y el Caribe. Pero más grave fue lo que destacara 14 y Medio, otra publicación de la oposición: un garrafal disparate en el terreno de la homofonía o paronimia. Díaz-Canel confunde los verbos “propiciar” y “propinar”. El mandatario cubano felicitaba a Alberto Fernández y Cristin... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Se subrayan las dificultades para comprender lo que ocurre en Chile, pero están principalmente dentro de nosotros, más en lo real-pensado que en lo real-concreto, diría Kosik, porque sobre los hechos hay suficiente iluminación. La tradición nos acostumbró a nuestra insignificancia ante fuerzas ciegas que nos controlan. En la Edad Media éramos marionetas de Dios, después de la Ilustración, de la historia y la sociedad. Las ciencias sociales suprimieron al sujeto que decide su vida y opta dentro para retar al destino. Si alguien comete delinque es porque se crió pobre o mami lo pell... más »

ROBERTO MALAVER: ESPERANDO EL PERNIL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Cuando Juancho Alfinger Pérez escuchó al presidente Nicolás Maduro aprobar 11 millones 800 mil euros para comprar 13 mil 500 toneladas de pernil, se puso de pie de su sillón Luis XVI, procurando no dañarle la piel donde está la marca del mueble, y llamó a su señora esposa: —Eufrasia. Eufrasiaaaaaaaa. La señora estaba en la cocina -como siempre- preparando la cena. Abandonó por un momento el sartén y las ollas y se fue a la sala a atender a su esposo. —Dime Juanchón. —Llámate al compadre Pancho, que es el único chavista al que le dirijo la palabra, para ver si nos anota desde ya, ... más »

JESÚS GONZÁLEZ BRICEÑO: HOMO HOMINI LUPUS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Desde que el hombre, la familia y el clan se organizaron en sociedades firmes y estables deben acordarse reglas para la convivencia desechando la jungla animalesca para dar lugar a una conglomeración de ciudadanos, una especie de polis en que se respetan los derechos individuales y se erigen los comunes o colectivos que deben ser respetados por todos para sobrevivir en paz, armonía y tolerancia Tito Marcio Plauto, a.C, ´ prolijo comediante latino acuñó por primera vez esa locución latina que posteriormente hizo famoso el inglés, filósofo y estadista, Thomas Hobbes qued... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS EN LA AN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
En la última reunión de la Asamblea Nacional surgieron dos situaciones que es necesario analizar, como forma de saber “por dónde van los tiros”, como decimos los venezolanos. Hasta ese momento, las fracciones de diputados del gobierno y de Cambiemos, partido dirigido por Timoteo Zambrano, habían venido actuando en función de incorporar en las agendas de las reuniones de la Asamblea, el inicio del proceso para la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Esta estrategia iba orientada a presionar a los diputados de la franquicia opositora a asumir dicho proceso, pues d... más »

MERCEDES MALAVÉ: GOLPE DE TIMÓN

Hace cuatro años veíamos con optimismo el surgimiento de alternativas al populismo apoyadas por mayorías electorales. Circulaban mapas de América Latina ilustrando el cambio del color rojo al azul. Soñábamos con que, de ahora en adelante, se implementarían medidas necesarias para combatir la inflación, el despilfarro, el gasto público, etc., para conducir a los países hacia un desarrollo económico integral, sostenible y hasta ecológico. Hoy debemos entender que implementar políticas adecuadas en materia macroeconómica requiere de mayores consensos sociales. No basta ganar una elección basados en un discurso de crítica al contrario, promoción de escándalos y denuncias de corrupción. Es necesario establecer dinámicas de acuerdos, comunicación recíproca y aprobación de abajo hacia arriba. Que nazcan de la misma sociedad organizada y que sus demandas sean escuchadas desde el primer momento.

La alternativa

Pienso que América Latina reclama gobiernos de centro, altamente comprometidos con el interés nacional; que coloquen las demandas de los ciudadanos y su fuerte reclamo de equidad social por encima de intereses económicos, variables macroeconómicas y recetas foráneas. Cada país debe encontrar sus propios mecanismos de diálogo social, y los partidos políticos han de impulsarlo con la misma fuerza con la que completan sus cuadros electorales. Necesitamos políticos de centro que no se dejen llevar de planteamientos extremistas, bipolares y mucho menos injerencistas; que reclamen por el respeto a los pueblos latinoamericanos, a sus tradiciones ideológicas y a la libre determinación de su destino que bastantes guerras nos ha ocasionado.

El año que viene Venezuela tiene el gran desafío de salvaguardar dos instituciones democráticas, garantes de la libertad y el cambio en paz: las universidades autónomas y el parlamento nacional. Debemos preguntarnos con sensatez e inteligencia de qué han servido actitudes como la abstención y el desconocimiento de sentencias judiciales. Hemos de reconocer que las grandes victorias de las fuerzas democráticas han sido electorales, pese a la ausencia de condiciones, violaciones sistemáticas a la ley de procesos electorales y al ventajismo grosero. Nada obsta para que una fuerza electoral masiva y contundente no se lleve todo por delante como un tsunami.

Rectificar

Es necesario evaluar la estrategia que la Asamblea Nacional se planteó desde enero de este año. La directiva del parlamento nacional es el primer responsable de emprender las rectificaciones pertinentes, como voceros más importantes de la oposición. Hoy en día, líderes del mundo y del hemisferio dan ejemplo de aceptar errores y enmendarlos en primera persona. No iría en detrimento del liderazgo de los diputados que encabezan la Asamblea Nacional asumir la decisión de abrir su liderazgo a la representación de todas las fuerzas democráticas venezolanas, en lugar de seguir actuando como un dudoso apéndice del Departamento de Estado.

Vengo de recorrer el estado Mérida y no hay palabras para describir las penurias que están atravesando. El problema de la gasolina afecta a los productores: 80% de la producción de frutas y hortalizas del país se produce en la zona baja de la cordillera andina y no hay gasolina. Productores pierden cosechas porque no hay quien las distribuya. Colas entre 4 y 6 días mantiene a los transportistas en un paro técnico. En la Universidad de Los Andes la deserción estudiantil es altísima: estamos hablando de aulas de 60 y 80 alumnos que hoy sólo tienen entre seis y diez. Hay un importante número de jóvenes que no asisten a la universidad porque no hay transporte ni tienen qué comer. La situación de los servicios básicos es deplorable. A la solución de esos enormes padecimientos nos debemos, y hasta ahora la estrategia de poder dual no ha sido útil excepto para hacer propaganda, sosteniendo decretos y consignas de autoayuda.

Mercedes Malavé
@mercedesmalave

CARLOS ALBERTO MONTANER: ACUÉSTENSE, QUE VIENE EL NEOLIBERAL A DEVORARLOS

Diario de Cuba le contó a Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, 22 faltas de dicción en su discurso de 17 minutos ante los “No-alineados”. Es cierto: habla “con un tabaco en la boca”, aunque no fuma puros, como algunos villaclareños, y trastoca la erre y la ele, algo habitual en ciertas zonas de Andalucía y el Caribe.  

Pero más grave fue lo que destacara 14 y Medio, otra publicación de la oposición: un garrafal disparate en el terreno de la homofonía o paronimia. Díaz-Canel confunde los verbos “propiciar” y “propinar”. El mandatario cubano felicitaba a Alberto Fernández y Cristina Kirchner y escribió en Twitter: "Merecido triunfo que “propicia” (sic) una derrota al neoliberalismo”. Supongo que quería decir “propina”. 

Tampoco sabe que el “neoliberalismo” no existe. Es una etiqueta vacía utilizada por los socialistas de todo pelaje para descalificar a sus adversarios. Ricardo López Murphy, un brillante economista argentino, amenaza a sus nietos con esa pavorosa fabricación: “acuéstense o viene el neoliberal a devorarlos”. El fantasmagórico neoliberal es la versión moderna del “hombre del saco”. 

Lo que existe son algunas medidas económicas sensatas que defendemos los liberales, aunque vaya por delante que el liberalismo es, primero, una convicción moral; en segundo término, una cuestión legal; y, por último, ciertas propuestas económicas surgidas de la experiencia. Por ejemplo, controlar la inflación (el más devastador fenómeno contra los pobres), contar con una baja presión fiscal, limitar el gasto público y el número de funcionarios al nivel de los ingresos, y tener pocas regulaciones (las indispensables), dado que la experiencia nos indica que ésa es la hendija por la que suele colarse la corrupción.

No se trata de que desaparezca el Estado, sino que haga bien las tareas que le hemos encomendado. Fundamentalmente, que proteja la seguridad de los individuos y sus propiedades; que los crímenes y las violaciones de la ley no queden impunes, incluidos los destructores encapuchados y los saqueadores; y que tutele y estimule imparcialmente la presencia de mercados abiertos absolutamente hospitalarios con los emprendedores. 

En cuanto a la salud y la educación, es muy importante potenciarlas como un esfuerzo conjunto de la sociedad, pero sin colocarlas directamente bajo el control del Estado. Es preferible pagar esos servicios mediante “vouchers” para que las familias elijan el mejor hospital y escuela, como hacen en Suecia desde el fracaso del estatismo a principios de los años noventa, para conseguir que las instituciones compitan y no se duerman sobre los laureles. 

Ésa es la verdadera distinción entre liberales y socialistas. Los liberales pensamos que los individuos son capaces de tomar mejor las decisiones personales, mientras los socialistas están seguros de que es preferible que esa selección la haga el Estado. 

Los trabajos del Premio Nobel de Economía James M. Buchanan debían haberle puesto punto final a esa eterna discusión. Buchanan y sus discípulos demostraron con sus estudios (Escuela de Virginia) que los funcionarios y los políticos, como cualquier hijo de vecino, toman sus decisiones en procura de sus propios beneficios electorales y económicos y no en aras de un hipotético “bien común”. [The Calculus of Consent: Logical Foundations of Constitucional Democracy por James M. Buchanan y Gordon Tullock].  

Por eso son mil veces preferibles las cuentas privadas de capitalización y ahorro para las pensiones (por ejemplo, las 401k norteamericanas o las AFP chilenas) que los fondos públicos, siempre al alcance de la “contabilidad creativa” de políticos y funcionarios deshonestos interesados en fomentar la clientela con el dinero de otros.  

Esto no quiere decir que los individuos tomen siempre las decisiones correctas. Los argentinos llevan setenta años equivocándose sistemáticamente. Los cubanos aplaudimos delirantemente la llegada de Fidel Castro al poder. Los venezolanos lo hicieron mayoritariamente con Hugo Chávez y, más tarde, con Nicolás Maduro. Los dictadores Daniel Ortega de Nicaragua y Evo Morales tienen el respaldo de al menos el 20% del censo nacional. Errar es de humanos, pero mucho más humano es persistir en el error. [©FIRMAS PRESS] ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­

*El autor publica muy próximamente Sin ir más lejos, sus memorias personales. Editorial Debate, un sello de Penguin-Random House.

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner   

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO

Se subrayan las dificultades para comprender lo que ocurre en Chile, pero están principalmente dentro de nosotros, más en lo real-pensado que en lo real-concreto, diría Kosik, porque sobre los hechos hay suficiente iluminación. La tradición nos acostumbró a nuestra insignificancia ante fuerzas ciegas que nos controlan. En la Edad Media éramos marionetas de Dios, después de la Ilustración, de la historia y la sociedad. Las ciencias sociales suprimieron al sujeto que decide su vida y opta dentro para retar al destino. 

Si alguien comete delinque es porque se crió pobre o mami lo pellizcaba. En otro caso se debe a la crianza de niño rico malcriado, o un tercer caso, que lo hace por ser producto de una clase media frustrada en sus objetivos. Pero todos en el fondo son buenandros víctimas del entorno, sin responsabilidad personal (“¡es que no me tienen paciencia!”). Para los marxistas en el socialismo, al derogar la injusticia social, seremos felices, obreros en la mañana, arquitectos en la tarde y poetas borrachos en la noche.

La dedicación al trabajo, al estudio, a producir, la austeridad, la bondad, la abnegación, las virtudes weberianas, la calidad y voluntad personales son factores secundarios e incluso rechazados por los marxistas. Así Shakespeare y Cervantes son productos necesarios del ambiente, como los hongos y si no hubiera nacido Winston Churchill, otro ocupara su lugar. Los hooligans, pirómanos en Santiago, expresan desarreglos, desigualdades sociales, aunque se argumente mil veces que eso pasó igual en las urbes más humanas del planeta. 

El dildo y el fusil

Lo padecieron NY, Montreal, Los Ángeles, París, Londres, Estocolmo, Amsterdam, Barcelona. Misteriosamente los que argumentan que el levantamiento chileno tiene causas sociales, no las ven en Barcelona con apenas días de diferencia. La clase media saqueaba televisores, tabletas, DVDs y los arrojaba a las piras incendiarias, se autosodomizaban para repudiar la dictadura sexual, mientras otros se declaraban “hijos del Che”. Un gran reclamo era derogar los impuestos al libro. 

En síntesis un perfecto aquelarre de grupos con necesidades básicas cubiertas, como en el mayo francés de 1968, en una sociedad que los cansa. Los mapuches, cuya vida se ha humanizado y sus ingresos se multiplicaron por miles en la democracia, desfilaron para expresar su descontento. Marchaban con sus atavíos coloridos, pulcros y planchados, al estilo de una escola de samba, y no harapientos, famélicos y malolientes, como en el viejo Chile o Perú de los 80, condenados a la miseria. 

Quienes destruyeron el metro no lo necesitan mucho, en protesta más propia de una sociedad posmoderna que de una moderna. Hay una razón de fondo de la izquierda global para sacar partido de lo ocurrido en Chile. Cuando el socialismo se derrumbó en todas sus formas durante los 80, inventaron rápidamente el esperpento del “neoliberalismo” para desviar la atención de su fracaso y calificaron así los titánicos esfuerzos de los bomberos para recoger los escombros y ponerle sensatez a las economías. Con el descrédito del socialismo XXI, necesitan degradar el modelo chileno.

Boberías ilustradas

El portentoso tratado de Ronald Inglehart, Modernización y postmodernización en 43 sociedades (Princeton, Paperbacks: 2010), que debiera ser obligatorio en todas las facultades de ciencias sociales, da claves. Una es esta violenta paradoja: mientras la expectativa de vida de un africano pobre puede ser de 38 años y muere de hambre (no puede incinerar una TV de 60 pulgadas) la de un ciudadano de país desarrollado (o un chileno) casi llega a ochenta años y muere de sobrealimentación (infarto, ACV, diabetes, obesidad). 

Mientras en países atrasados o en proceso de modernización, la angustia de 80% de los encuestados es recibir mayores ingresos o mejorar su situación económica, en naciones posmodernas un porcentaje parecido declaraba que las suyas son la conservación del medio ambiente, el bienestar animal, el desarrollo espiritual, religioso, la soledad y la falta de afecto. Apenas a la minoría le interesaba ganar más dinero. A Piñera lo quieren destituir porque no resuelve los problemas existenciales de los ciudadanos. 

También hay un pensamiento bobo de la posmodernidad y mencionaremos uno proverbial. El filósofo coreano-alemán Byung-Chul Han, escribió, entre otros, La sociedad del cansancio (Barcelona, Herder: 2010) un pequeño libro muy leído que tal vez nos ayude a comprender, no por su análisis del asunto, sino como síntoma. Dice que los conceptos con los que vivimos fueron pensados para una sociedad disciplinaria de sujetos en el entorno de fuerzas externas que explotaban el trabajo, pero ahora las garras opresivas son internas, el sujeto es su propio esclavo (¿) 

El demonio al servicio del mercado es el FMI que da dinero a cambio del alma y su forma extrema es la flexibilidad laboral que permite tiempo libre para que el hombre se auto explote y se esclavice al narcisismo en las redes, “su libertad es una condena a la auto explotación”. Explica que en el siglo pasado las enfermedades eran bacterianas “pero ahora son producto de el exceso de afirmación, porque la gente puede hacer lo que le da la gana”. Eramos pocos. 

Carlos Raúl Hernández
@CarlosRaulHer

ROBERTO MALAVER: ESPERANDO EL PERNIL

Cuando Juancho Alfinger Pérez escuchó al presidente Nicolás Maduro aprobar 11 millones 800 mil euros para comprar 13 mil 500 toneladas de pernil, se puso de pie de su sillón Luis XVI, procurando no dañarle la piel donde está la marca del mueble, y llamó a su señora esposa:

—Eufrasia. Eufrasiaaaaaaaa.

La señora estaba en la cocina -como siempre- preparando la cena. Abandonó por un momento el sartén y las ollas y se fue a la sala a atender a su esposo.

—Dime Juanchón.

—Llámate al compadre Pancho, que es el único chavista al que le dirijo la palabra, para ver si nos anota desde ya, con unos perniles para diciembre.

—¿Y eso Juanchón?

—El presidente de verdad, que no es el nuestro, o sea Guaidó, acaba de anunciar la compra de un montón de toneladas de pernil para esta Navidad, así que por muy de oposición que uno sea, no va a pelar ese boche. Eufrasia.

—¿Y cuántos cochinos irán a matar para tener esa cantidad de perniles, Juanchón?

—Eso no es nuestro problema, Eufrasia. Nuestro problema es conseguir por lo menos dos perniles bien gordos con el compadre Pancho.

—Lo malo es que uno no está inscrito ni el Clap, ni en las Ubch, ni en las Comunas, ni en ese montón de cosas chavistas que han creado. Así que lo veo difícil, Juanchón.

—Eso lo soluciona el compadre Pancho, que para eso lo pusimos compadre.

Y, viendo que no tenía más armas de destrucción masiva que utilizar contra su esposo, Eufrasia salió a llamar al compadre Pancho.

Al rato, después de lograr comunicarse con el compadre Pancho, Eufrasia volvió a la sala y le dijo a Juancho.

—El compadre nos anotó en una lista.

—¿Cómo es eso? -Le preguntó Juancho.

—Me dijo que ya tenía muchos anotados y que estábamos en una lista de pre-inscritos pro el pernil.

—Ese compadre sí es, después de viejos venir a ponerlo a uno en la lista de pre-inscritos, como que uno estuviera buscando cupo en la universidad.

Y desde ya, Juancho y Eufrasia están a la espera de ese cupo.

Roberto Malaver
@robertomalaver

JESÚS GONZÁLEZ BRICEÑO: HOMO HOMINI LUPUS

Desde que el hombre, la familia y el clan se organizaron en sociedades firmes y estables deben acordarse reglas  para la convivencia desechando la jungla  animalesca para dar lugar a una conglomeración de ciudadanos, una especie de  polis  en que  se respetan los derechos individuales y se erigen los comunes o colectivos que deben ser respetados por todos para sobrevivir en paz, armonía y tolerancia 

Tito Marcio Plauto, a.C, ´ prolijo    comediante latino acuñó por primera vez  esa locución latina que posteriormente  hizo famoso  el inglés, filósofo y estadista, Thomas Hobbes  quedando para siempre  en la   memoria de la ciencia sociología y  política por cuanto  la sociedad se ha debatido entre la libertad y la tiranía, a  lo que no escapa muchas naciones  en  nuestros  días por el   fortalecimiento  de la arbitrariedad, el despotismo, persecución y muerte por  el desacato   de las normas de convivencia social  entre gobernantes y gobernados, súbditos y ciudadanos que hicieron   vida en mundo   del ayer y  también el  contemporáneo. 

Hobbes patentizó  esta frase el Hombre es el Lobo del Hombre  para  restablecer  la paz y armonía  por la desavenencia y  la desconfianza  entre los ciudadanos de una nación o ciudad, en que el  estado  se ve obligado a implantar tiranía absoluta  y omnipotente para restablecer la  convivencia humana. 

La Infantilada   hobbsoniana secundada  por  la feroz doctrina marxista, han conducido a los pueblos  por la ruina y la desconfianza de  la mayoría de sus ciudadanos Muchas naciones  caídas   en esta trampa de la libertad, igualdad  y la eterna felicidad sin  prevenir su falsía y su   desgracia, No parecen tener escapatoria, no es  fácil salir de ella después de  llevarlos  por un largo proceso de angustia, desesperación y muerte, aprovechando la ocasión  para imponer su hegemonía en las reglas de conducta, la  economía un desastre, el éxodo imparable  de diásporas millonarias de hombres, mujeres y niños buscando la solución de una lucha fratricida, mientras  mandatarios,  jerarcas y magistrados viven en  abundancia y confort, hambre se muere la gente, en prisión o de la mano de funcionarios en armas.  No es posible expresar su voluntad por  el voto universal, justo, secreto y  virtuoso cartas fundamentales, leyes y costumbres violadas sin estupor. Hobbes no se equivocó al escribir esta  INFANTILADA del régimen devorador  del acervo  cultural,  alguna  vez de una nación sometida  por  él poder tiránico  de las armas de parte de un LOBO FEROZ y   nacionales  y extranjeros, gente de su misma   calaña, devoradores de hombres y   sociedades, convertidos en esclavos de un  régimen dictatorial.  Tendrán  que levantarse con sus voces y sus brazos, con piedras  y con garrotes sufrirán    graves consecuencias de maldad, odio  y persecución.No hay otro expediente para resolver la cuestión,  Si no quieren vivir  por décadas, sumisos  de la revolución seudobolivariana, 

“Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y  haremos que nos obedezca”, así lo dijo Simón. Y otro del que se copió.   

Rousseau y Marx se contradijeron en sus teorías sociales y dialécticas, al  ser el segundo de ellos el que desarrolló su materialismo histórico al  pregonar la destrucción total de su acerbo material y espiritual para construir su socialismo comunista  devolver la felicidad lo que no ha conseguido desde 1917 hasta el día de hoy, porque en vez de bien  ha sembrado el odio, la muerte y la destrucción social e individual de sus concédanos. La lucha  fratricida pregonada como  la razón de ser para imponer  el pensamiento único y el Hombre Nuevo, desata la ferocidad entre sus propios conciudadanos, HOMO HOMINI LUPUS, la hecatombe total,   Mientras que  el  pensamiento rusoiniano, al contrario, pregonaba la bondad del hombre  siendo la sociedad que lo corrompe, anteponiendo  la libertad, el orden la justicia, virtud, el trabajo… para edificar la democracia en la que el Voto Universal, Secreto y  Voluntario es la forma de expresar su libre albedrío  y el gobierno que se quiere dar para lograr su bienestar y progreso, dentro del pluralismo propio de la diversidad individual y social. 

Jesús González Briceño
jesusrafael768@gmail.com
@jesusgonzalezbr  

LUIS FUENMAYOR TORO: LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS EN LA AN

En la última reunión de la Asamblea Nacional surgieron dos situaciones que es necesario analizar, como forma de saber “por dónde van los tiros”, como decimos los venezolanos. Hasta ese momento, las fracciones de diputados del gobierno y de Cambiemos, partido dirigido por Timoteo Zambrano, habían venido actuando en función de incorporar en las agendas de las reuniones de la Asamblea, el inicio del proceso para la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Esta estrategia iba orientada a presionar a los diputados de la franquicia opositora a asumir dicho proceso, pues de lo contrario sería declarada una omisión legislativa y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se encargaría de dicha designación.RI

Curiosamente, el punto fue incorporado a la agenda asamblearia por la fracción de Guaidó y no por las fracciones que lo venían manejando. Cabría preguntarse: ¿Acaso las intervenciones de los diputados dialogantes convencieron al extremismo opositor de tomar la política con seriedad? ¿Decidió por fin la franquicia opositora, asumir las negociaciones para cumplir la obligación constitucional de designar un nuevo CNE? Sería iluso si respondiera afirmativamente. Las declaraciones de Guaidó no dejan lugar a dudas de que no es ése el caso, por lo menos por ahora. Pareciera que lo que se quiere es seguir impulsando las líneas fracasadas, mediante el refuerzo de la política de constitución de un gobierno paralelo.

Tendríamos dos presidentes, dos asambleas, dos TSJ, dos fiscales y ahora dos CNE, pues la AN designaría uno con su supuesta mayoría de los dos tercios sin un acuerdo de consenso con el gobierno, que entonces recurriría a dejar el CNE existente o a cambiarlo en el TSJ por uno previamente acordado con la oposición democrática de la mesa nacional de diálogo. Esto último sin duda sería una mejora cualitativa en relación a la situación que hoy existe, pero no sería completamente aceptado por todos los sectores políticos del país ni reconocido por quienes internacionalmente hoy apoyan a Guaidó. De darse una elección de AN en estas condiciones, la abstención se reduciría pero nunca en una proporción imposible de ser negada.

La otra situación sobrevenida fue la reacción de los diputados del PSUV a la propuesta ya explicada de los opositores extremistas. En lugar de apoyar una propuesta similar a la que ellos mismos venían haciendo, se sorprendieron, se confundieron y procedieron a no aceptar participar en la designación del comité de postulaciones y a abandonar el hemiciclo. No sin antes reafirmar que la AN no había salido del desacato y que ellos designarían el nuevo CNE en el TSJ. Esa actitud es contradictoria con su incorporación a la AN y con la conformación de la mesa nacional de diálogo. Es meridianamente claro de esta actitud la existencia de serias contradicciones entre el gobierno de Maduro y el PSUV.

Aunque las confusiones surgidas y las disputas se pudieron resolver en pocas horas, por lo que el proceso para nombrar un nuevo CNE en la AN continuará con participación de todos, es claro que ambos sectores enfrentados parecen estar convencidos de que no llegarán a un acuerdo de consenso en esta materia o, incluso, de que no desean alcanzar ningún consenso. El gobierno parece desear que se produzca la omisión legislativa de la AN y ya está listo para que sea el TSJ quien haga las designaciones. Los extremistas opositores se alegrarían también de la falta de consenso en la AN y estarían listos para designar un CNE a su imagen y conveniencia.

Sin embargo, que todos acepten que sea la AN el organismo que intente designar al CNE, para lo cual será necesario mucho diálogo y negociaciones, es indiscutiblemente un avance, a pesar de que unos ya estén preparando abortar el posible acuerdo y otros se preparen para cuando esto ocurra. De lo que no debe quedar duda ninguna es que en 2020 toca constitucionalmente elegir a una nueva AN y eso no puede diferirlo nadie. Es cuestión de escoger si se hace con el actual CNE o se hace con un nuevo CNE escogido de consenso por todos.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Caracas-Venezuela