jueves, 28 de noviembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS:DESENGAÑOS ÚTILES

Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador… el piso de la democracia cruje en Latinoamérica. Mientras la región se entrega a la vorágine que puso a la democracia representativa a caminar en una cuerda floja, mientras en algunos casos parece masticar y escupir sus logros, en Venezuela observamos todo con el desconcierto del hambriento frente al caótico festín. Y no se trata, claro está, de desear para nosotros esos mismos cataclismos; pero es inevitable apreciar otro tenor en las angustias que movilizan a estas sociedades, favorecidas en su mayoría por una evolución que acá luce desdibujada, casi inasible. Desde el apeadero del retroceso, vemos cómo el mundo exhibe un malestar asociado al aumento de expectativas que por ahora resultan del todo ajenas a nuestra precariedad. Comida, salud, seguridad: sometidos por el reino de los imperativos biológicos, el de la esfera doméstica, el oikos, en nuestro país resulta cada vez más difícil salir “de uno mismo” para entrar libremente en el espacio público, el de la polis.

Entretanto, muchas democracias que creíamos funcionales saltan hoy al banquillo de los acusados. Y los venezolanos, émulos de Tántalo, una y otra vez apartados del fruto o del agua que aliviaría esta avidez de cambios que tanto nos desordena, debemos ser testigos del inopinado descarrilamiento… ¿se agotó la democracia antes de que pudiésemos alcanzarla? Conscientes de nuestra desventaja, la conmoción obliga a hacer preguntas, a procurar algunas explicaciones: ¿cómo se vincula ese feroz desengaño al siempre traumático acomodo entre utopía y realización? ¿Es este un signo del acabose de la democracia, de su colapso definitivo como sistema, o habla más bien del puntual desempeño de sus operadores, de quienes le dan rostro e identidad precisa? 

En cuanto al primer planteamiento, importa considerar las tensiones entre el envión del deber y la resistencia del ser. “Así como hay un realismo malo, en el extremo opuesto hay un idealismo malo: el perfeccionismo. (...) El problema consiste en establecer la distinción entre ideales bien entendidos y mal entendidos, y por lo tanto entre ideales bien empleados y mal empleados, en donde el perfeccionismo es el modo equivocado de entenderlos y emplearlos”, apunta Giovanni Sartori. En tanto régimen que camina a contracorriente, que desafía esas “leyes inerciales que gobiernan a los grupos humanos” y alientan la prosaica afición por el poder, la democracia enfrenta una paradoja: la de un ideal que demanda fe en nuestros más sublimes rasgos, pero cuya concreción es imposible sin efectivos demiurgos, sin la asistencia de esa visión realista que según Constant, interpone principios intermediarios, portadores de medios de aplicación.

¿Es posible que esa confusión esté retratando el fin de la gran infatuation inicial; un proceso que podría llevar, ora a comprometerse con la mejora de la calidad de lo existente, ora a encresparse y confundir la tentación de la sustitución con la regresión autoritaria, gracias al influjo de ese idealismo mal entendido y peor empleado? A los signos del malestar en curso, por cierto, habría que añadir las polémicas irrupciones de neo-populistas, xenófobos o ultranacionalistas al estilo de Trump u Orbán. Liderazgos del todo alejados de ese centro político en el que cobra cuerpo la democracia, expertos en medrar en la herida abierta, la desconfianza que suscita la decepcionante mediación de actores e instituciones.

Esto lleva a aterrizar en la segunda consideración. Una crítica atada a factores como la erosión del vínculo de representación entre partidos y ciudadanos, y que conduce a la desafección cívica, a la dilución de los espacios de participación y la pérdida del interés de los convocados, parece estar en la base de la anomalía en curso. Estudios indican que cuanto más bajos son los niveles de confianza en los partidos, tanto peor son los niveles de satisfacción respecto al sistema y sus oportunidades. La voz de alarma resulta especialmente importante para nuestro país, donde la mayoría de los partidos todavía no logra completar una genuina labor de democratización de sus estructuras tras la bomba de destrucción que activó la llegada de la revolución bolivariana. 

Pero “en lugar de enfurecerse contra la noche que viene”, como escribe Adam Tooze al citar a Runciman, conviene adoptar una actitud de “realismo desilusionado”. A expensas de datos que miden la hondura del cisma entre políticos y ciudadanos (y los extemporáneos ecos de 2014 ó 2017 en un contexto muy distinto ponen en evidencia esa desconexión) lo útil es alistarse para superar lo superable, la reparación del ethos extraviado y asiento de la eventual regeneración de la democracia en Venezuela. Sin “idealismos malos”, lo sensato es optar por lo que funciona. El rescate del voto, del diálogo, el respeto por las minorías o la horizontalización del intercambio, por ejemplo, serán prácticas que marquen la diferencia cuando todo obligue a recomponer una potencia que hoy luce trágicamente menguada.

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

TRINO MÁRQUEZ: LA CALLE ESTÁ FRÍA

El llamado de Juan Guaidó a mantenerse a partir del 16 de noviembre en la calle sin retorno, no tuvo éxito. La petición partió de una visión demasiado voluntarista. La premisa fue más o menos la siguiente: Si hubiese un líder que convocase, los venezolanos seguirían el ejemplo de los ecuatorianos, chilenos, bolivianos y colombianos, pueblos que se han alzado con fuerza y furia por distintas razones contra sus respectivos gobiernos. 

La ‘primavera suramericana’ podría extenderse a Venezuela, pues si en algún país existen razones para indignarse y protestar, ese es el nuestro.  

La hipótesis resultó falsa. Los venezolanos, en efecto, tienen muchas razones para movilizarse. El problema es que también poseen otro tanto  para no hacerlo. Estas han predominado. En el origen de la desmovilización -o el reflujo, como se diría en el lenguaje más tradicional-, se encuentran el éxodo de millones de venezolanos jóvenes, que podrían participar en las convocatorias de masas, la rutinización de las marchas, y el fracaso de las movilizaciones masivas y revueltas de 2014 y 2017, que dejaron un trágico saldo de estudiantes acribillados, y dirigentes políticos detenidos o exiliados.  

El resultado concreto de esas grandes manifestaciones fue magro. El régimen logró pulverizar el referendo revocatorio que acabaría con el mandato de Nicolás Maduro. No se firmó en Santo Domingo un acuerdo que permitiera resolver la crisis. Las direcciones de los partidos políticos más importantes fueron desbaratadas. El régimen impuso la Constituyente y, luego, las elecciones presidenciales de mayo de 2018, cuando Maduro fue reelecto. Las movilizaciones en masa entre 2014 y 2018 no produjeron victorias, sino que propiciaron respuestas por parte del gobierno que descalabraron a los opositores.

2019 despuntó con un esperanzador renacimiento del movimiento ciudadano. Juan Guaidó logró reanimar a una oposición frustrada, desesperanzada y resignada a calarse los siguientes seis años de Maduro. El Presidente de la Asamblea Nacional se conectó con el malestar de millones de venezolanos maltratados por el régimen. Propuso la  famosa tríada, millones de veces repetida: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Por unos meses pareció que esta vez las metas sí se alcanzarían y que una nueva etapa se abriría para la nación. Finalizando el año, los objetivos no se han alcanzado y el gobierno se ve tan robusto como siempre, a pesar de su impopularidad, de las calamidades que ha desatado y del aislamiento internacional.  Por supuesto, que la frustración ha resurgido. La sensación de fracaso vuelve a apoderarse de la gente. Este sentimiento conduce a la parálisis.

A estos factores hay que agregar la política deliberada diseñada y ejecutada por el gobierno, dirigida a desmovilizar a los ciudadanos y aterrorizarlos. El instrumento fundamental de extorsión son las cajas Clap, para muchos habitantes de los sectores más pobres, el único medio del cual disponen para proveerse de ciertos alimentos y bienes, por precarios que estos sean.  Más de 80% de los pobladores de los barrios reciben, aunque de manera irregular, esas cajas. El temor a dejar de recibirlas constituye un poderoso factor de inhibición. El gobierno amenaza con los Clap. 

El otro componente de la tenaza es el Carnet de la Patria, vehículo para obtener las pequeñas prebendas, limosnas, concedidas por Maduro. Retirarle, anularle o no concederle el carnet a una persona, significa excluirlo de los Clap y del sistema de reparto clientelar  de dinero a través de la banca oficial,  diseñado por el régimen. La nación se encuentra en manos de unos señores que manejan el presupuesto público para comprar lealtades y, cuando esto resulta insuficiente, para intimidar a los ciudadanos.

La combinación entre el fracaso, la decepción, la manipulación y el chantaje, han creado esta realidad paradójica: el país se encuentra arruinado, la población empobrecida,  los motivos para manifestar abundan, pero la gente no acude a las jornadas convocadas por la oposición. Las miles de protestas que ocurren en todo el territorio nacional por la escasez de agua, luz, etc., se dan en  una escala tan reducida, que no afectan en nada la estabilidad del régimen.

La dirigencia opositora no logra anular la acción del gobierno, ni puede conectarse con el malestar de la ciudadanía y avivarlo. Ahora, toca recomponer el liderazgo, dividido por numerosos conflictos internos, diseñar una nueva estrategia que redefina los objetivos trazados al inicio de 2019, promover metas alcanzables que no conduzcan al escepticismo.  

Anda en curso la designación de un nuevo CNE. Pronto hay que definir la participación en las parlamentarias. Ambos son temas de enorme importancia. Esperemos que se recupere la sensatez y se eviten espectáculos tan deplorables como el que ha girado en torno a Humberto Calderón Berti. 

Volver a movilizar los ciudadanos representa un reto colosal. Los venezolanos no se han rendido. Las protestas cotidianas lo demuestran. El desafío reside en cómo canalizarlas hacia el cambio del régimen. Las próximas elecciones parlamentarías serán una excelente ocasión para reacoplarse con la gente.

Trino Márquez 
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

ENRIQUE CONTRERAS RAMÍREZ: DÓNDE IREMOS A BUSCAR MODELOS

Muchos de nuestros pueblos, están precisando que la llamada modernidad que trajo consigo gradualmente el neoliberalismo globalizado, fragmento a la humanidad y lo que se está planteando en éste momento es como reunificarla, como unir los pedazos dispersos y devolverles esa relación humana, donde en el ayer (antes de los procesos colonizadores) la convivencialidad y la solidaridad estaban presentes, para ver con mayor pertenencia el futuro.  

Un amigo sociólogo me comentaba, que la situación del país, ha llegado a tal extremo, que él particularmente no tiene calificativo, para señalar la capacidad de aguante que en la actualidad posee el pueblo venezolano, ante una clase política y económica tan corrompida, degenerada y perversa, que llamarse de izquierda o derecha da lo mismo, pues la ética y los valores desaparecieron de éste escenario. 

Esas elites de la llamada derecha o de la llamada izquierda, han sido parte de esa política tramposa y bribona impuesta por el eurocentrismo, para dividir a nuestros pueblos, para generar esa violencia horizontal que en la actualidad vivimos, para poder manipular y esconder sus propias ambiciones de dominio, para negociar en intercambios fraudulentos los recursos naturales cuya propiedad es de nuestros pueblos y entregar en contratos leoninos al imperio del capital las riquezas del país. Esa izquierda y esa derecha es hoy día impulsadora del paradigma globalizador, que esclaviza y somete a los pueblos condenandolos a vivir en plena pobreza.  

Pero si nuestro análisis quiere ir más allá, observemos lo que dice el cura Leonardo Boff, militante de la Teología de la Liberación: “Las salidas que encuentran los países que hegemonizan el proceso global son siempre de la misma naturaleza: más de lo mismo. O sea, continuar con la explotación ilimitada de bienes y servicios naturales, orientándose por una medida claramente material (y materialista) como es el PIB. Y ay de aquellos países cuyo PIB disminuye. 

Este crecimiento empeora aún más el estado de la Tierra. El precio de los intentos de reproducción del sistema es lo que sus corifeos llaman «externalidades» (lo que no entra en la contabilidad de los negocios). Estas son principalmente dos: una injusticia social degradante con altos niveles de desempleo y creciente desigualdad; y una amenazadora injusticia ecológica con la degradación de ecosistemas completos, erosión de la biodiversidad (con la desaparición de entre 30-100 mil especies de seres vivos cada año, según datos del biólogo E. Wilson), el calentamiento global creciente, la escasez de agua potable y la insostenibilidad general del sistema-vida y del sistema-Tierra.” (Boff, Leonardo: El capitalismo será derrotado por la tierra. Tomado de la Revista RUPTURA CONTINENTAL No.5. Caracas, 2018. Venezuela.). 

LA REBELIÓN DEL PENSAMIENTO 

Muchos de nuestros pueblos, están precisando que la llamada modernidad que trajo consigo gradualmente el neoliberalismo globalizado, fragmento a la humanidad y lo que se está planteando en éste momento es como reunificarla, como unir los pedazos dispersos y devolverles esa relación humana, donde en el ayer (antes de los procesos colonizadores) la convivencialidad y la solidaridad estaban presentes, para ver con mayor pertenencia el futuro.  

 Hoy estamos frente a un gran reto y una inmensa tarea, romper con la racionalidad colonial dominante, con las ideologías, que no deja que los intentos de rebelión, que han cursado a lo largo de nuestra historia, permitan la libertad de nuestro continente, pues estas rebeliones han sido capturadas, para evitar los procesos de emancipación de nuestras naciones. Estamos a punto, aunque muchos no lo crean- de producir un nuevo parto en el planeta, con características muy propias, que nos lleva a generar y crear un modelo civilizatorio con identidad propia, donde la negritud y la indianidad en este continente Abya Yala, se levanta y se agiganta sin complejos frente a la civilización occidental, rompiendo con los viejos modelos civilizatorios del capitalismo y del llamado socialismo real.  

 Es un camino propio, una revolución propia, sin apellido y patrocinio de ningún tipo, no es positivista, ni funcionalista, ni estructuralista, ni tampoco marxista. Es una revolución que nos permite repensar el pasado y el presente, es una revolución contra la racionalidad y las ideologías dominantes, que siempre han negado nuestra riqueza cultural y étnica de nuestro entorno real. Es una revolución donde lo indiano y la negrura se torna subversivo, es la respuesta de los “derrotados” y “vencidos” desde el mal llamado “descubrimiento” hasta nuestros días. Es una revolución donde nuestra riqueza pluricultural y multiétnica se abre paso y comienza a generar espacios convivenciales como respuestas necesarias frente a la dominación. Es un proceso dialéctico que se hace presente en el que más temprano que tarde se producirá la ruptura histórica de la dominación que hará posible la construcción de caminos distintos, que no tienen nada que ver con el capitalismo, sea de Estado o privado.  

El planteamiento de nuestro Simón Rodríguez, cada día toma mayor vigencia: “¿Dónde iremos a buscar modelos?...  –La América Española es original = i ORIGINALES los medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos.”

Enrique Contreras Ramírez
unasimpleopinion7@gmail.com 
@enriqcontrerasr

AURORA LACUEVA: LA INFANCIA NO PUEDE ESPERAR

En este momento hay en Venezuela demasiados pequeños y pequeñas sufriendo fuertes problemas que podrían resolverse. Están los que requieren una cirugía y no encuentran respuesta en los hospitales, y también los que no reciben las medicinas que salvarían sus vidas. Día tras día hay centenares de miles de niñas y niños que no llegan a alcanzar una alimentación suficiente, con todas las consecuencias que eso trae para su desarrollo físico y mental. Y otros menores no van con regularidad a clases por falta de transporte o agua.

Los datos generales son importantes pero si -personalmente o aun a través de las redes sociales- conocemos de algún caso concreto, nos hacemos más conscientes y esta tragedia nos llega hasta el fondo del corazón. Confiamos en que el diálogo entre todos los factores de la sociedad lleve a soluciones para la crisis económica, política, social y ética que padecemos. Pero las niñas y los niños no pueden esperar por los grandes acuerdos: necesitan medidas urgentes que mejoren su situación desde ahora.

Es imperativo que el Gobierno se movilice más rápido al respecto, y que los diversos sectores de la oposición acuerden su apoyo. Las iniciativas no deben buscar ventajas partidistas y todos deben ceder en lo que haya que ceder, lo que no implica “bajar la cabeza” sino tener flexibilidad y no detenerse en formalismos.

En la Mesa de Diálogo Nacional se ha propuesto desarrollar con apoyo de la ONU y otras instancias internacionales un programa de Petróleo por Alimentos y Gastos Médicos que puede ser una buena opción de emergencia, eludiendo las sanciones de Trump. A la par, la oposición que participa en la Mesa propone cambios en la legislación que permitirían aumentar más aceleradamente nuestra producción petrolera. Por ejemplo, reducir la estipulada participación estatal en las inversiones, que es alta y no hay recursos para asumirla hoy, podría permitir en pocos meses nuevos emprendimientos junto a inversores externos.

Hoy incluso tenemos cerrados buenos pozos por falta de apenas algunas decenas de miles de dólares para reponer equipos: algo insólito. Otra idea es atraer inversión con venta de petróleo a futuro. La riqueza está, hay que saber usarla para nuestra infancia que sufre.

Aurora Lacueva
@AuroraLacueva 

DANILO ARBILLA: URUGUAY: PERDIÓ LA IZQUIERDA

Cambio de mando en Uruguay. Tras 15 años  en el gobierno el Frente Amplio perdió el poder. El domingo 24 los uruguayos divididos en mitades casi iguales , por una ajustada diferencia de 28.666 votos de un padrón electoral de 2.433.216 votantes, eligieron a Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional –PN; el histórico partido “blanco”- para presidir al país por 5 años a partir del próximo 1º. de marzo.

Y todo se desarrolló tranquilamente. Sin incidentes, sin denuncias serias de irregularidades. Hasta el filo de la medianoche del domingo decenas de miles de “frentistas” y decenas de miles de  partidarios de Lacalle y de lo que él llamo la “alianza multicolor” ( de centro, centro derecha  y derecha) conformada por su partido, el  “Colorado” –PC, el otro partido histórico y fundacional-, el Partido de derecha Cabildo Abierto –CA- (la sorpresa de estas elecciones ) y otros partidos menores partidarios de “ el cambio”,  esperaron el cierre definitivo del escrutinio aupando a sus líderes. Pese a la tensa y larga espera y a que ambas multitudes de dieron cita en el centro de Montevideo, a poco mas de un kilómetro una de otra, todo se desarrollo muy pacíficamente. Y fue un final de bandera verde, tanto que la Corte Electoral no proclamó formalmente a Lacalle, por cuanto restan computar 35.229 votos observados (la diferencia son 28.666) lo  que quedará finiquitado el fin de esta semana, que matemáticamente impiden hablar oficialmente de un ganador. No obstante, ello es cosa juzgada que Lacalle ganó, aunque su rival, el oficialista Daniel Martínez  por esa razón matemática no lo haya formalmente reconocido.  Es casi imposible que los “observados” cambien el resultado primario. Nunca ocurrió, incluso con cifras aun mas cercanas y ajustadas.

La cuestión es que la izquierda perdió. Y eso fue lo que ocurrió en las elecciones generales del pasado 27 de octubre en que el FA obtuvo de 39,2% de los votos, frente a 28,6% del PN, 12,3% del PC, 10,9% de CA, más 2% de partidos menores, todos de oposición, que sumaban 54% del electorado y los colocaba en una situación de ventaja para la segunda vuelta de un mes después entre Martínez y Lacalle, los dos más votados. Las elecciones de octubre hacen que el FA pierda la mayoría parlamentaria que lo acompañó durante los tres gobiernos ( de 16 bajó a 13 senadores en un total de 31, y de 50 a 42 diputados en  99). Los partidos opositores pasaron a ser mayoría y de hecho se coaligaron para apoyar a Lacalle – la alianza multicolor- en el balotage.

Pasado el mes, Martínez y el FA lograron un importante repunte y  consiguieron 47,51% de los votos validos (quedan por fuera en blanco y anulados 3,78%). Lacalle ganó con  el 48,71%, apenas 1,2% de diferencia.

La variación electoral muestra que la izquierda mantiene mucha fuerza, pero a su vez que en la coalición ganadora hay algunas pequeñas fisuras que dicen que aun no esta del todo consolidada. Lacalle ya ha anunciado que será un gobierno multicolor, con un gabinete multicolor. Está decidido a afianzar esa alianza y necesita hacerlo por cuanto la tarea es difícil y tendrá que realizarla con una izquierda que será la minoría mayor en ambas cámara y que domina a la poderosa central sindical  PIT-CNT, y que nadie sabe cual será su conducta.

El FA  perdió por varios factores, entre los que resalta un aumento muy importante de la inseguridad pública,- en un país acostumbrado a vivir sin problemas en ese campo-, un deterioro grande de la educación,- que era uno de los orgullos de los uruguayos-, algo de corrupción de quienes se autoproclamaban los fiscales de la nación y los dueños de la honestidad , y la política exterior de apoyo a la dictadura venezolana, que se aparto de lo tradicional y se vinculo a “ negocios”, y tuvo su incidencia. Y por supuesto el tema económico: la inflación prevista de 7%, va en el 8,34, el desempleo ha trepado al 9,5% (hace un año era de 8,7 y hace ocho no llegaba a 6%), el déficit fiscal, en aumento, está en 4,9% del PBI, y este en el 2019 no llegaría crecer 1% ( de 2005 a 2014 el crecimiento fue de 5,1% promedio y del 2015 a 2018 de 1,6%). Mas una creciente deuda externa.

Todas estas razones, que no son pocas ni chicas, conforman la herencia que recibirá Lacalle Pou, con la izquierda enfrente, que no asumirá sus culpas y responsabilidades sin duda alguna.

No será tarea fácil para  el nuevo  presidente ni la flamante alianza.

Danilo Arbilla
@DaniloArbilla
Desde Uruguay

GABRIEL S. BORAGINA: ESTATOLATRÍA

La tendencia a pensar y a creer que todo debe esperarse del estado-nación tiene una muy larga data. En realidad, es un resabio de la autocracia de antiguos caudillos y cabecillas que -con el tiempo- se convirtieron en jefes y soberanos de pueblos y más tarde de naciones, hasta conformar lo que actualmente se denomina genéricamente con el vocablo gobierno.

"Es grotesco que se hable mucho más acerca de los logros de la Autoridad del Valle de Tennessee que acerca de todos los logros sin precedentes ni paralelos de las industrias de procesado estadounidenses operadas privadamente. Sin embargo fueron solo estas últimas las que permitieron a las Naciones Unidas ganar la guerra y hoy permiten a Estados Unidos acudir en ayuda de los países del Plan Marshall."[1]

Los actos de gobierno tienen mucha más prensa que cualquier otra actividad privada comercial. Esto marca la tendencia que se describió con anterioridad. Existe una especie de psicología de masas en tal sentido podría decirse. L. v. Mises destaca en este párrafo la valiosa y fundamental contribución de las empresas privadas norteamericanas que fueron las que -en definitiva- determinaron y financiaron la mayor parte o todo el aporte que el Plan Marshall cooperó a la reconstrucción de la Europa de posguerra. Esto equivale a decir que fue el capital privado el que venció en la guerra, y ningún "capital estatal" si es que pudiera hablarse de cosa semejante en este último término.

"El dogma de que el estado o el gobierno es la encarnación de todo lo que es bueno y benéfico y de que los individuos son subordinados miserables, tratando exclusivamente de infligir daño a los demás y con una necesidad imperiosa de un guardián, es casi indisputado. Es tabú cuestionarlo en lo más mínimo."[2]

Otra idea que pervive entre nuestros contemporáneos es la expresada en la cita anterior. Es la base del paternalismo, según el cual el "padre estado" debe vigilar, controlar y reprender a sus "súbditos hijos", los que en caso contrario no harían más que destrozar todo lo que encuentren a su paso, inclusive a sus "hermanos" ciudadanos tan hijos de aquel mítico "padre estado" como de los demás "súbditos hijos".

Este mito subsiste campante en nuestros días, inclusive en los llamados "estados democráticos" donde lo que se procura mediante el voto es en elegir el mejor "padre-gobernante" de todos, o el político que mejor represente el papel de padre protector del resto de los votantes. Esto es a lo máximo a lo que parecen aspirar las dudosamente llamadas democracias "modernas".

"Quien proclama la bondad del Estado y la infalibilidad de sus sacerdotes, los burócratas, es considerado como un estudioso imparcial de las ciencias sociales. Todos los que plantean objeciones se califican como tendenciosos y estrechos de mente. Los defensores de la nueva religión de la estatolatría no son menos fanáticos e intolerantes de lo que eran los conquistadores mahometanos de África y España."[3]

Otras veces nos hemos referido a esa mágica metamorfosis que parece producirse en la mente de millones de votantes por la cual creen que, si dicho sufragio convierte en gobernante al candidato de su predilección este quedará -por ese solo y simple hecho- transformado en un ángel celestial que -ya en función de gobierno- no podrá hacer ninguna otra cosa más que el bien de la manera más perfecta y más absoluta que pueda concebirse. Esta ficción está profundamente arraigada en nuestra sociedad. Lo más curioso del tema es que quienes sostienen esta idea sean considerados como grandes y profundos intelectuales, en tanto aquellos que la critiquen sean ridiculizados como si fueran ignorantes.

Antiguamente, el súbdito vivía su sumisión al rey con resignación fatalista, como algo que -pensaba- debía ser necesariamente así. Rendía pleitesía a su amo más por una cuestión de supervivencia que por la fe en un "dios terrenal". El culto a la estatolatría era impuesto desde arriba hacia abajo so pena de suplicio o pérdida de favores y hasta de sustento. La libertad se veía como un sueño, como una utopía. La esclavitud como una amarga realidad.

La nueva religión de la estatolatría es algo diferente a aquello. Es un sometimiento que se da de manera inversa al antiguo partiendo de abajo hacia arriba, aceptado casi espontáneamente por la gente rasa, no ya con estoicismo sino con entusiasmo, surgiendo del hecho que resulta natural que exista gente que "deba" obedecer los dictados de otros que desde el poder "deben" dominar y mandar.

"La historia llamará a nuestra época la era de los dictadores y tiranos. En los últimos años, hemos sido testigos de la caída de dos de estos superhombres hinchados. Pero sobrevive el espíritu que aupó a estos granujas al poder autocrático. Permea libros de texto y periódicos, habla a través de las bocas de maestros y políticos, se manifiesta en programas de partidos y en novelas y obras de teatro. Mientras prevalezca este espíritu, no puede haber ninguna esperanza de una paz duradera, de democracia, de conservación de la libertad o de una mejora constante en el bienestar económico de la nación."[4]

Evidentemente L. v. Mises se refiere a Hitler y a Mussolini. Sobrevivía Stalin, pero bien señala el profesor austriaco que no eran, en el fondo, las personas de los tiranos (por muy espeluznantes que fuera sus métodos) sino las ideas que los inspiraban y que le daban forma lo verdaderamente importante y a la vez peligroso. Como tantas veces señaláramos -junto con otros- son las teorías las que mueven al hombre, y este al mundo que lo circunda. Quizás haya una referencia indirecta a Antonio Gramsci en la cita anterior de L. v. Mises, pero evidentemente va más allá de Gramsci, porque pone de manifiesto la realidad de que no solamente la educación formal está impregnada de socialismo y de nazi-fascismo, sino también los medios de información, es decir, la prensa oral y escrita. Y va más allá, como enseña el maestro, porque los sobrepasa y asimismo alcanza el ámbito del arte, la literatura y la cultura. En una palabra, comprendía y abrazaba absolutamente todas las esferas del actuar humano.

[1] Ludwig von Mises, Caos planificado, fuente: http://mises.org/daily/2454 (Publicado el 3 de febrero de 2007). Pág. 4.

[2] L. v. Mises ibidem, pág. 4.

[3] L. v. Mises ibidem, pág. 4-5

[4] L. v. Mises ibidem, pág. 5

Gabriel S. Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 
Desde Argentina

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 28/11/2019

ADRIANA MORAN - ¿QUIÉNES SON "LA MAYORÍA"?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 11 minutos
En Venezuela hay una mayoría muy bien identificada: la que formamos todos los que nos oponemos a ese proyecto de destrucción encabezado por Nicolás Maduro y que queremos un cambio. Una mayoría que si bien comparte un objetivo común, es diversa y no responde a un solo liderazgo o a un solo color a pesar de los esfuerzos de algunos grupos por atribuirse su representación y llamarse oposición verdadera en detrimento de otros que serían los falsos, o en algunos casos, y para coincidir más aún con la jerga revolucionaria, los traidores. Y es cierto que una vez el grupo formado por los ... más »

REINALDO AGUILERA: VENEZUELA, LA CUBA DE TIERRA FIRME

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
El régimen Chavista de izquierda dirigido por Nicolás Maduro en nuestro país, bajo la supervisión de Raúl Castro y compañía desde la isla caribeña, está creando un desajuste socioeconómico nunca antes visto, lo que antes fue una Venezuela que siempre apuntó a niveles de desarrollo que generaron en el pasado logros para toda la población, en éstos momentos va en franco retroceso, hundiendo a la nación en pobreza y desesperación, abarcando prácticamente todo lo pensable, es decir tanto bienes como servicios. En la Cuba de hace 39 años, el denominado éxodo del Mariel, fue un gran mov... más »

OSCAR ARNAL:SITUACIÓN INSOSTENIBLE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
En Venezuela se violan de manera sistemática la Constitución y los Tratados internacionales de Derechos Humanos. El informe Bachelet de la ONU lo ratificó. El Estado de Derecho no existe. No hay alternancia, ni independencia de poderes. Al parlamento le vaciaron sus competencias y le castraron sus poderes de control y legislación. Sin fiscalización del Congreso se les hizo más fácil saquear a Pdvsa, que bajó su producción en unos 3 millones de barriles. Así mismo, coartaron la soberanía popular. La prueba más elocuente fue la cancelación del referendo revocatorio de mitad de perio... más »

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: GUERRAS BLANDAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
La tercera guerra mundial está aquí. Es una guerra blanda contra la humanidad. Delirio de psicópatas, que usan algoritmos y lógicas difusas, atizan las contradicciones, lo dicotómico, lo ambiguo y disonante, invirtiendo la realidad para infiltrarnos cognitivamente: blackout epistemológico. Incierta y caótica, utiliza armas diversas, desgarrando el tejido social: loops, lazos o ciclos de retroalimentación son impulsados por dopamina destruyendo y quebrando a la sociedad, remodelando sus piezas, recolectar perfiles, información privada y personal, sofisticadamente y con propaganda i... más »

CARLOS BLANCO:MANGOS BAJITOS EN LA REGIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
1. La cadena de protestas en la región ha producido perplejidad, aunque no debería. En América Latina y el Caribe hay déficits democráticos que es necesario encarar. Precisamente por esos déficits es que llegan malandros y aventureros al poder. 2. Es cierto que la pezuña del Foro de Sao Paulo y ahora el rabillo de su pequeño y retorcido engendro del Grupo de Puebla están metidos en la instigación violenta, pero ellos surfean las olas que estimulan pero no crean. 3. Tengo la convicción de que el 27 de febrero, el Caracazo, fue en su inicio un movimiento espontáneo, pote... más »

ELIDES J. ROJAS L.: LA TRAMPEADA REELECCIÓN DE CHÁVEZ

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 52 minutos
Chávez perdió el referendo con el que buscó, en primera instancia, quedarse hasta la muerte en el poder, cosa que efectivamente ocurrió. Ese día, en diciembre de 2007, la agencia Reuters reseñó, lo que el comandante fallecido calificó como pírrica victoria de la oposición, de la siguiente manera: *Chávez pierde el referéndum sobre la reforma de la Constitución* CARACAS (Reuters) - El presidente Hugo Chávez asumió el lunes su primera derrota electoral en casi nueve años en el poder, después de que su polémica reforma constitucional fuera rechazada por un estrecho margen en el refer... más »

ADRIANA MORAN - ¿QUIÉNES SON "LA MAYORÍA"?

En Venezuela hay una mayoría muy bien identificada: la que formamos todos los que nos oponemos a ese proyecto de destrucción encabezado por Nicolás Maduro y que queremos un cambio. Una mayoría que si bien comparte un objetivo común, es diversa y no responde a un solo liderazgo o a un solo color a pesar de los esfuerzos de algunos grupos por atribuirse su representación y llamarse oposición verdadera en detrimento de otros que serían los falsos, o en algunos casos, y para coincidir más aún con la jerga revolucionaria, los traidores. 

Y es cierto que una vez el grupo formado por los que nos oponemos al régimen y la unidad opositora fuimos un mismo gran grupo. Un grupo que pasó por encima de intereses individuales y partidistas y logró reunir, con el objetivo de enfrentar electoralmente al régimen, una fuerza que nos contenía a todos los que estábamos dispuestos a manifestarnos para cambiar. Y entonces actuamos como un solo bloque y ganamos las parlamentarias en 2015. 

Pero hoy, ese gran grupo de 2015 ya no existe. Muchos ya no estamos allí. Y no dejamos de estar porque cambiamos. Nosotros seguimos queriendo lo mismo que queríamos entonces y queríamos seguir usando las mismas armas que entonces usamos para irle arrebatado al régimen espacios de poder y hacernos más fuertes.

Muchos ya no estamos porque los que cambiaron fueron ellos. Porque el voto ya no les pareció suficiente ni necesario si no estaba acompañado del cálculo que les aseguraba la victoria a uno u otro grupo. Porque se impusieron la mezquindad y la ambición que una vez lograron sofocar por el bien de todos. Porque desde las mismas curules que consiguieron con el voto le dijeron a sus votantes que el voto no era la herramienta que necesitábamos. Porque empezaron a jugar el juego del todo o nada en el que hasta ahora, Maduro se sigue quedando con todo y nosotros con nada. 

Nosotros no cambiamos. Ellos nos cambiaron por un proyecto que se volvió personal y desconectado de las mayorías que solo han visto como el paso del tiempo sigue deteriorando sus vidas. Y para ser mayoría y poder llamarse así, hay que medirse. No es un título nobiliario ni un cargo vitalicio. Ser mayoría es ser el reflejo de lo que la mayoría quiere y se consigue cuando la gente se expresa en las urnas electorales.

Adriana Moran
@NuevaTec47

REINALDO AGUILERA: VENEZUELA, LA CUBA DE TIERRA FIRME

El régimen Chavista de izquierda dirigido por Nicolás Maduro en nuestro país, bajo la supervisión de Raúl Castro y compañía desde la isla caribeña, está creando un desajuste socioeconómico nunca antes visto, lo que antes fue una Venezuela que siempre apuntó a niveles de desarrollo que generaron en el pasado logros para toda la población,  en éstos momentos va en franco retroceso, hundiendo a la nación en pobreza y desesperación, abarcando prácticamente todo lo pensable, es decir tanto bienes como servicios.

En la Cuba de hace 39 años, el denominado éxodo del Mariel, fue un gran movimiento migratorio en el que más de 125.000 cubanos salieron de la isla en apenas siete meses con destino a Estados Unidos, la ciudad de Miami se vio superada por la masiva y repentina llegada de ciudadanos que huían del régimen de Fidel Castro, quién todavía contaba con el apoyo de la Unión Soviética. 
El éxodo masivo fue un momento traumático para Cuba y para el régimen que ya estaba domesticado por Fidel Castro, la oposición, los últimos focos guerrilleros, estaban extinguidos, así como todo lo que era contrario a los ideales de la revolución; en la isla se había institucionalizado la economía soviética con los planes quinquenales, es decir, el país estaba plenamente sovietizado sin dar lugar a ningún cambio.

Antes del incidente del puerto de Mariel, pero de una forma más ordenada, también hubo una salida de muchos cubanos, para aquel momento 1965 hasta 1973 fue de 260.561 cubanos, en los llamados vuelos de la libertad que partían de Cuba dos veces al día durante cinco días a la semana.
Sin embargo, a la larga esa salida de miles de cubanos y muchos que huyeron después, de alguna forma ayudaron a sostener por muchos años más a la Revolución Cubana y a su régimen, cuando nueve años después cayera el Muro de Berlín y tras eso se desintegrara la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

El caso es que esos miles de cubanos, comenzaron a enviar las famosas remesas a sus familiares en la isla, lo que sin duda fue un foco de atención para el régimen cubano y su dirigencia, que de alguna manera tenía que continuar manteniendo el control y el poder a costa de cualquier cosa.

Es así como millones de dólares fueron a parar tanto a manos de los familiares de quienes e fueron, como al régimen castrista que cobra o descuenta un porcentaje por concepto de impuestos sobre esas remesas, ésta práctica sin duda ayuda al mantenimiento de la economía maltrecha de la isla.
Para tener una idea de lo que se refiere, en la última década ha recibido un poco más de $29 mil millones de dólares en remesas en efectivo desde el exterior a lo que se debe sumar una cantidad similar con lo que tiene que ver con mercancía, siendo ésta de $27,321 millones de dólares, combinando los dos tipos de remesas, la población cubana ha recibido un total de $57,269 millones de dólares durante los años que coincidieron con la etapa de flexibilización puesta en marcha por la administración de Barack Obama.

Todo lo comentado tiene una explicación, es claramente lo que está ocurriendo en Venezuela, el régimen Madurista sin dar por oficial el desbarajuste económico en el que se encuentra el país, da rienda suelta a una dolarización subyacente que proviene de la circulación ya pública y notoria del dólar como moneda que prácticamente sustituye al bolívar, sin que nadie pueda hacer nada, pues el manejo de dicha moneda hace que además de lo poco que puedan enviar en remesas los Venezolanos que huyeron de las calamidades revolucionarias, también ayuda sin lugar a dudas a que quizás se lave dinero producto de actividades ilícitas y así para por desapercibido.

Lo cierto es que el desastre se vive y se siente aun habiendo dólares en la calle, pues Venezuela a causa de los malos manejos económicos y la destrucción del aparato productivo, junto al deterioro del poder adquisitivo de los ciudadanos se ha convertido en la Cuba de tierra firme, dando un claro ejemplo del daño masivo que las directrices Castristas hacen en las naciones y que para este momento mantienen en jaque a Suramérica.

Para concluir, lo que está pasando en Venezuela es caracterizado erróneamente como una crisis económica o política, cuando en realidad no es así, si analizamos detalladamente, lo que está ocurriendo es un acto criminal sin precedentes que está penetrando en toda América Latina; el manejo masivo de la población de bajos recursos, las maquinaciones burocráticas y el empleo de las Fuerzas Armadas para controlar el país han permitido la captura y el saqueo sistemático del Estado venezolano, en la última década, según antiguos funcionarios gubernamentales venezolanos, hasta 300 mil millones de dólares pudieron haber sido desviados de las arcas públicas a cuentas privadas de los afines al régimen.

Esto ha convertido al régimen de Nicolás Maduro en un mal gobierno de naturaleza criminal y con la comprobación de estos actos y sus consecuencias son cada vez más evidentes para sus ciudadanos que la solución no es ni será para nada fácil, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R. 
@raguilera68 / @AnalisisPE


OSCAR ARNAL:SITUACIÓN INSOSTENIBLE

 En Venezuela se violan de manera sistemática la Constitución y los Tratados internacionales de Derechos Humanos. El informe Bachelet de la ONU lo ratificó. El Estado de Derecho no existe. No hay alternancia, ni independencia de poderes. Al parlamento le vaciaron sus competencias y le castraron sus poderes de control y legislación. Sin fiscalización del Congreso se les hizo más fácil saquear a Pdvsa, que bajó su producción en unos 3 millones de barriles. Así mismo, coartaron la soberanía popular. La prueba más elocuente fue la cancelación del referendo revocatorio de mitad de periodo. El Ejecutivo, bajo en popularidad, si se aplicaba la Constitución iba a ser destituido y sin embargo el TSJ evitó que el pueblo votara. Antes el propio Chávez que había perdido la reforma constitucional y la posibilidad de reelegirse de manera indefinida, a pesar de ser derrotado y de que la Constitución establece que solo se puede consultar una vez, volvió a hacerlo, ahora bajo la figura de la enmienda.  

 Hace un año cuando tenían que celebrarse elecciones presidenciales, se insistió en mantener inhabilitados a los principales candidatos y junto a ellos a los partidos más importantes. Además, se hicieron unas elecciones con quienes quedaban, con unos ventajismos inaceptables, a tal punto que se impugnó todo el proceso: cadenas, puntos rojos, oferta de bonos con compra de votos, etc… 

 Ahora el régimen pretende volver al mismo esquema. No negociar con los factores mayoritarios, pero sí con quienes les conviene que participen, para legitimar unas elecciones parlamentarias y no presidenciales. La oposición no puede cometer el error de dividirse, que es a lo que juega el desgobierno. La unión haría posible una gran victoria. Pactar condiciones y garantías para que se respeten derechos fundamentales es legítimo. Bolívar y Pablo Morillo un año antes de la batalla de Carabobo negociaron para acabar con “La guerra a muerte”. Mientras tanto, los militares siguen siendo el fiel de la balanza, en la historia latinoamericana han actuado cuando sienten que un modelo se agotó, se viola la constitución, llega un líder que les dice más, reina la anarquía o no llegan con su salario a fin de mes. La situación es insostenible. La cuerda revienta por lo más delgado. Cifras del FMI pronostican una hiperinflación del 500 mil por ciento para el 2020. Las explosiones sociales de Chile, Bolivia, Ecuador, Haití y Colombia están a la vuelta de la esquina. Cuando por menos, se ven las barbas del vecino arder, es hora del cambio. 

Oscar Arnal
@OscarArnal  

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: GUERRAS BLANDAS

La tercera guerra mundial está aquí. Es una guerra blanda contra la humanidad. Delirio de psicópatas, que usan algoritmos y lógicas difusas, atizan las contradicciones, lo dicotómico, lo ambiguo y disonante, invirtiendo la realidad para infiltrarnos cognitivamente: blackout epistemológico.

Incierta y caótica, utiliza armas diversas, desgarrando el tejido social: loops, lazos o ciclos de retroalimentación son impulsados por dopamina destruyendo y quebrando a la sociedad, remodelando sus piezas, recolectar perfiles, información privada y personal, sofisticadamente y con propaganda imperceptible corroer todo bien o valor. Nos paralizan mientras saquean territorios tangibles e intangibles. En el gobierno mundial la humanidad, homogeneizada, es un zombi colectivo.

Esta guerra “amigable” aniquila el homo sapiens. Impone una ingeniería social disolviéndonos. Alianza criminal de las élites para el reseteo ontológico y económico, dolarización y emigración de mano de obra barata, promoviendo la ignorancia, psiquiatría de la dominación de masas: shock y caos programado.

Nihilista e hiperliberal destruye la esencia de la sociedad tradicional: su cultura y su natura. Verdadera catástrofe ontológica que carcome el ser. ¿La estrategia de los globalistas? Gobernar por caos, confiscación de salarios, pensiones y ahorros de los trabajadores, narcotización, estimulando economías sumergidas, destruyendo monedas y símbolos patrios.

Países y pueblos son atacados con armas de destrucción masiva, social y conceptual de nuevo tipo, accionadas mediante dispositivos jurídicos, políticos, económicos, tecnológicos, biológicos, sociales y culturales. Son “guerras suaves” que destruyen con mensajes, símbolos e inteligencia las estructuras psicológicas, institucionales, políticas y culturales (Nye).

Hoy está en juego la soberanía de los pueblos y personas, lo natural y lo vivo: comunidades, acervos, arraigos, la Patria… ante esto el hombre extraviado en un mundo de túneles y pasillos, tiembla ante la posibilidad de toda meta y fracaso de todo encuentro… por ello les propongo que nos abracemos en un compromiso…sólo quienes sean capaces de sostener la utopía, serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido (Sábato).

María Alejandra Díaz Marín
@MariaesPueblo
@UNoticias

CARLOS BLANCO:MANGOS BAJITOS EN LA REGIÓN

1.     La cadena de protestas en la región ha producido perplejidad, aunque no debería. En América Latina y el Caribe hay déficits democráticos que es necesario encarar. Precisamente por esos déficits es que llegan malandros y aventureros al poder.

2.     Es cierto que la pezuña del Foro de Sao Paulo y ahora el rabillo de su pequeño y retorcido engendro del Grupo de Puebla están metidos en la instigación violenta, pero ellos surfean las olas que estimulan pero no crean.

3.     Tengo la convicción de que el 27 de febrero, el Caracazo, fue en su inicio un movimiento espontáneo, potenciado por los medios de comunicación que convirtieron –algunos a conciencia– un incidente local en una turbulencia regional. Pero que no fueron hechos creados por la izquierda insurreccional sino sobre los cuales esta cabalgó con presteza.

4.     Los movimientos insurreccionales de la región, antes y ahora, siempre se han preparado para el día del Armagedón. Muchos de sus miembros han envejecido lubricando los fusiles y guardando dinamita para el día del Juicio Final y cuando encuentran lo que suponen son “las condiciones objetivas” se lanzan por la pendiente a ver qué resulta.

5.     El papel de los medios de comunicación cuando apenas cuaja un embrión insurreccional es de multiplicarlo como noticia y como nuevo estadio, a partir de lo cual se agregan nuevas capas de protesta y acción. Eso que ocurre para los insurrectos de la vieja izquierda también ha sido factor de multiplicación para las primaveras democráticas y nuestros procesos latinoamericanos, el venezolano y boliviano reciente, en particular.

6.     Por supuesto que Fidel Castro siempre se vio animado a provocar la guerra revolucionaria, fuese por la vía guerrillera o por la de levantamientos populares, a los cuales preveía combustible; pero los descontentos estaban y están allí.

7.     La lucha contra la corporación criminal de Chávez y Maduro, vuelta causa para buena parte del mundo democrático, no puede obviar que antes de la furibunda ola de desestabilización que conocemos, había una demanda por reformar y actualizar las instituciones del Estado. La exigencia para producir cambios fundamentales en las sociedades no venía de esa izquierda insurreccional sino de las corrientes democráticas contemporáneas.

8.     Son muchas las razones por las cuales existe esa exigencia urgente, la fundamental de las cuales es la ruptura entre representantes y representados, entre los de abajo y los de arriba. Los instrumentos clásicos de representación están en crisis en casi todo el planeta: partidos, gremios, sindicatos, federaciones estudiantiles y ONG.

9.    La simultaneidad de las protestas puede aludir a las manos peludas de los rojillos, pero también a los mecanismos de identificación que procura la instantaneidad de la información.

10.   No regalemos la demanda de cambios al Foro de Sao Paulo.

Carlos Blanco G.
@carlosblancog

ELIDES J. ROJAS L.: LA TRAMPEADA REELECCIÓN DE CHÁVEZ

Chávez perdió el referendo con el que buscó, en primera instancia, quedarse hasta la muerte en el poder, cosa que efectivamente ocurrió. Ese día, en diciembre de 2007, la agencia Reuters reseñó, lo que el comandante fallecido calificó como pírrica victoria de la oposición, de la siguiente manera:

Chávez pierde el referéndum sobre la reforma de la Constitución

CARACAS (Reuters) - El presidente Hugo Chávez asumió el lunes su primera derrota electoral en casi nueve años en el poder, después de que su polémica reforma constitucional fuera rechazada por un estrecho margen en el referéndum celebrado el domingo en Venezuela.

Sin embargo, el mandatario aseguró durante un discurso televisado al país que su propuesta, con la que pretendía ampliar sus poderes y eliminar los límites a la reelección presidencial, sigue “viva”, dejando la puerta abierta para volver a insistir con el proyecto.

Tras largas horas de espera, el Consejo Nacional Electoral divulgó los datos del escrutinio en la madrugada del lunes, en los que dio un resultado favorable al “No” por un 50,7 por ciento, con una alta abstención del 44 por ciento.

“Una recomendación (a la oposición): sepan administrar su victoria (...) no se desboquen ahora (...) no es que se la doy, no. Ustedes se la ganaron y es de ustedes, pero yo esa victoria pírrica no la hubiera querido”, dijo el mandatario, que parecía cansado pero tranquilo frente a las cámaras de televisión.

Grupos de estudiantes y representantes del heterogéneo “Bloque del No” se fundieron en abrazos y lágrimas de alegría cuando oyeron el primer boletín electoral, mientras en las calles de Caracas se oía el toque de bocinas de los coches.

“Esta reforma iba a suponer unos cambios espantosos para nuestro país, iba a ser prácticamente una copia de la de Cuba. Eso representaba un atraso total en nuestra democracia”, dijo Astrid Badell, de 18 años, mientras celebraba la derrota de Chávez

Este es un duro golpe para Chávez, que convirtió la campaña en un plebiscito sobre su gestión al advertir que quien votara contra su propuesta estaba votando contra él y contra su “revolución socialista”.

La realidad de esa época y también la agria actualidad viene reflejada en otra nota de La Vanguardia de Barcelona, que publicamos a continuación:

Febrero de 2009.

Chávez gana el referéndum que le permite la reelección indefinida

Hugo Chávez podrá perpetuarse en el poder. Había redoblado la apuesta sin escatimar recursos y la ganó. Logró allanar el camino hacia su reelección indefinida al aprobarse la enmienda de tres artículos de la Constitución. El presidente venezolano ganó el referéndum con amplio margen que le permitirá en 2013 volver a ser candidato por otros seis años. En el primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), con el 94 por ciento de las actas escrutadas, el sí a la reforma constitucional obtuvo el 54, 36% de los votos, mientras que el no que propugnaba la oposición obtuvo un porcentaje de 45,63%.

Minutos después de que el CNE proclamara el triunfo gubernamental, empezaron a estallar cohetes en el cielo de Caracas. Los partidarios de Chávez salieron a la calle para gritar: “¡Victoria, victoria popular!”

El presidente Hugo Chávez no tardó en salir al llamado Balcón del Pueblo del palacio de Miraflores para dirigir un mensaje al país acompañado de hijas y nietos.

“Victoria, victoria, victoria popular. 15 de febrero, hemos escrito otra página memorable en el calendario. Febrero rebelde, siempre rebelde, febrero de pueblo unido, febrero de pasión patria. La dignidad del pueblo se ha impuesto, hemos abierto las puertas del futuro. Venezuela no volverá al pasado de indignidad”, dijo Chávez, mientras la gente gritaba “¡Uh, ah, Chávez no se va!”

“Los que pretenden volver a los recovecos de la cuarta República han fracasado y fracasarán para siempre”, manifestó Chávez.

"En 2012 habrá elecciones y a menos que Dios disponga otra cosa, a menos que el pueblo disponga otra cosa, este soldado que está aquí ya es precandidato a la presidencia de la república para el mandato de 2013-2019", señaló ante cientos de partidarios que se reunieron para celebrar el triunfo electoral.

Chávez dijo que diez segundos después del anuncio del primer boletín del CNE recibió un mensaje de felicitación de Fidel Castro: “Una victoria linda, bonita. Fidel me dice: Querido Hugo: felicidades para ti y para tu pueblo por una victoria que por su magnitud es imposible medirla. Fidel Castro”.

“Es una victoria de toda Venezuela, incluso de los que no votaron, incluso de los que votaron por el no. Es una victoria de Venezuela y ellos son parte de Venezuela”, dijo Chávez, mientras la gente volvía a gritar “¡Victoria popular!”

“Me han acusado de que quiero ser perpetuo. Dios es perpetuo. La Patria es perpetua. Pero para que la Patria sea perpetua tiene que haber un pueblo perpetuo, que no lo empaña ese ser insignificante”, dijo Chávez.

Esto mismo ocurrió en Bolivia hace apenas unos días. Y el pueblo sacó a patadas al fraudulento y violador de la voluntad popular, Evo Morales. Son las claras y definitivas diferencias de la historia que dependen exclusivamente de la sana y clara reacción de los pueblos. Si no la hay con suficiencia y contundencia, se impone el sátrapa. Así de simple.

Y así ha sido.

Elides J. Rojas L.
elidesr@gmail.com
Twitter: @ejrl