martes, 24 de diciembre de 2019

CORINA YORIS-VILLASANA: EL NIÑO JESÚS, METÁFORA DE LA ESPERANZA

A mis hijos y nietos

Hoy, 24 de diciembre, quiero hacer una pausa en los artículos dedicados a los dioses griegos. Voy a escribir la tradicional carta venezolana al Niño Jesús.

Ayer, ante la imagen del Nacimiento que adorna la entrada de mi casa, elevé una plegaria pidiendo paz para Venezuela, y, acto seguido, tomó cuerpo mi idea de convertir esa oración en la peculiar carta que en Venezuela se le envía al Dios recién nacido.

Niño Jesús, que naces donde no hay expectativa de vida; que ese acto de entrar al mundo terrenal está impregnado de la metáfora de la esperanza, extiende tu manita y deja caer en esta Tierra de Gracia una lluvia de bendiciones, que fertilicen los labrantíos y nuestras tierras vuelvan a ser productivas. Que esas bendiciones fructifiquen en cada corazón de millones de venezolanos en fuerza para continuar y labrar esas campiñas para dar de comer a tantos compatriotas hambrientos.

Niño Jesús, esa apetencia no es solo de alimentos, es hambre de justicia, hambre de paz, hambre de libertad.

En esta nación devastada, como si hubiese vivido una guerra, hay niños famélicos que extienden sus manos pidiendo pan; es un país donde la desesperación de un padre lo llevó a cometer asesinato y suicidio; esta nación, repito, fue llamada Tierra de Gracia por Cristóbal Colón en su carta a los reyes católicos, en la que exclamó: “Yo muy asentado tengo en mi ánima que allí donde dije, en Tierra de Gracia, se halla el Paraíso Terrenal”; este país te pide, Niño Jesús, que con un beso de amor limpies la pesadilla de nuestros sueños, concretando el reinado de la fraternidad, el reinado de la justicia.

Que las disidencias, las discrepancias sean dirimidas en el ámbito de la razón, no en la sinrazón, esta tan solo conduce al terrible estado de naturaleza hobbesiano que tanto daño nos ha causado, convirtiéndonos en Homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre). Necesitamos el reinado de la paz.

Dice el Salmo, “justicia y paz se abrazan”; ¿cómo se pueden abrazar, si a diario vemos muertes por falta de medicinas? ¿Puede un país seguir adelante cuando al lado de los harapientos que buscan alimentos en la basura, hay mascotas famélicas, tristes, abandonadas que luchan con ellos por las migajas?  Para que haya paz, hay que vivir una vida coherente, se nos dice en las Sagradas Escrituras.


El reinado de la paz necesita de la justicia y ya desde tiempos inmemoriales, decía Isaías que “un rey reinará según la justicia, y los magistrados gobernarán según el derecho”. ¡Niño Jesús, que se haga realidad esa profecía! ¡Que no haya un solo preso más por diferencias de opinión, de creencias!

Tu nacimiento, Niño Jesús, es el símbolo de la vida familiar. En Venezuela, se oyen villancicos en los que se invoca esa unión de familias. Hoy, la tristeza empaña nuestra celebración, porque tradicionalmente hemos centrado esa reunión en la conjunción de los dos extremos de la familia: nietos y abuelos. Estas navidades, nosotros, los abuelos estamos solos, sin los hijos y sin los nietos, porque una diáspora, difícil de entender y menos de explicar, se los ha llevado de nuestros hogares. Por eso, te pido, Niño Jesús, que les lleves mi voz dándole fuerzas y coraje para continuar en la lucha que culminará en un maravilloso reencuentro en esta tierra de la libertad.

Abre tus manitas, Niño Jesús, y rocía sobre nuestro país las flores de la Guadalupe, que simbolizan la verdad llevada por Juan Diego al obispo y que quedan en la Tilma con la imagen de la Guadalupana, símbolo de unidad, símbolo de plenitud.

Abre tus manitas y esparce perlas como las que el pescador margariteño encontró con la imagen de su pierna, y le llevó a la Virgen del Valle. ¡Así esas perlas sanarían las fuertes heridas que nuestra ciudadanía tiene con peligro de gangrenarse!

Niño Jesús, dile a la Virgen de Coromoto, nuestra advocación de tu Santa Madre, que la saludamos diciendo ”Salve, Virgen de los Llanos, /siempreviva del amor. /cautivas Tú el corazón de cada venezolano. /Flores de nieve en los Andes, /olas de azul en el mar, /todo me dice un cantar, /para rimar tus bondades”.

Que la razón se imponga, que la sabiduría nos señale los senderos transitables, que la civilidad triunfe; sobre todo, Niño Jesús, que cada gota de agua salida de tus manos confluya en un río de paz, que cada vertiente de ese río contenga las sabias enseñanzas que parecen haberse olvidado.

Permite que aquella inefable Carta Encíclica, Pacem in Terris, de su Santidad Juan XXIII, se concrete: “El hombre exige, además, por derecho natural el debido respeto a su persona, la buena reputación social, la posibilidad de buscar la verdad libremente y, dentro de los límites del orden moral y del bien común, manifestar y difundir sus opiniones y ejercer una profesión cualquiera, y, finalmente, disponer de una información objetiva de los sucesos públicos (…) También es un derecho natural del hombre el acceso a los bienes de la cultura. Por ello, es igualmente necesario que reciba una instrucción fundamental común y una formación técnica o profesional de acuerdo con el progreso de la cultura en su propio país. Con este fin hay que esforzarse para que los ciudadanos puedan subir, si su capacidad intelectual lo permite, a los más altos grados de los estudios, de tal forma que, dentro de lo posible, alcancen en la sociedad los cargos y responsabilidades adecuados a su talento y a la experiencia que hayan adquirido”.

Y ya que cité a Juan XXIII, hago mías también las palabras de su predecesor, su santidad Pío XII, quien exclamaba vehementemente en su alocución a los trabajadores italianos en la fiesta de Pentecostés, 1943: “No en la revolución, sino en una evolución concorde, están la salvación y la justicia. La violencia jamás ha hecho otra cosa que destruir, no edificar; encender las pasiones, no calmarlas; acumular odio y escombros, no hacer fraternizar a los contendientes, y ha precipitado a los hombres y a los partidos a la dura necesidad de reconstruir lentamente, después de pruebas dolorosas, sobre los destrozos de la discordia”.

Niño Jesús, tú también eres venezolano, como dice uno de nuestros villancicos, escucha nuestro clamor, y como buena venezolana, caraqueña para más señas, finalizo ¡pidiéndote la bendición!

Corina Yoris-Villasana
cyoris@gmail.com  
@yorisvillasana
@ElNacionalWeb

AIXA LÓPEZ: EL AÑO 2019 FUE UN AÑO NEGRO Y EL 2020 SE AVIZORA PEOR. ANALICEMOS JUNTOS

En materia eléctrica es triste tener que afirmar que el año 2019 fue un año oscuro, terrible y agobiante para los usuarios a nivel nacional. Este año, a tan solo 15 días para despedir el año 2019, se han contabilizado 80.700 fallas eléctricas a escala nacional, lo que significa que se quintuplicó al año anterior.

El sistema eléctrico nacional no mejora, pese a la cantidad de dinero aprobado para su recuperación. El Estado que se ha visto más afectado es el Zulia con 40.877 fallas. A esta entidad le siguen Táchira, Mérida, Trujillo y Miranda.

Es impostergable que el gobierno convoque a los expertos en materia eléctrica para buscar soluciones al problema y dejar de señalar culpables aduciendo la tesis del sabotaje. Ya está bueno. El año 2020, en materia eléctrica, no se avizora muy bueno.

“Hay un proyecto de ley redactado por diputados de los grandes partidos de oposición que busca un préstamo por la cantidad de 350 millones de dólares. Lo dirigirá la CAF y la ONU  para ayudar el fortalecimiento del sistema eléctrico y los estados que se van a ayudar son el Zulia, Táchira, Mérida, Nueva Esparta, Carabobo, Distrito Capital y Miranda. Esta aprobación no se ha hecho todavía por parte de la Asamblea Nacional por falta de consenso entre las fracciones de la oposición que hacen mayoría en la Asamblea Nacional, ya que para un sector se trata de lanzarle un salvavidas al gobierno, que en estos momentos afronta dificultades económicas por las sanciones de Estados Unidos.

Esa ayuda que ofrece la ONU y la CAF es necesaria para solventar parte de crisis eléctrica; pero la duda es quién administrará ese dinero, por eso hacemos votos para que la administración sea por parte de la CAF y la ONU a través del PNUD. De lo contrario se perderían esos reales. Para estabilizar el sistema eléctrico se necesita más o menos la cantidad de 2 millones de dólares.

Aixa López   
@aixacaracas 
@enpaiszeta

CARLOS E. AGUILERA: LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DERECHO A LA INFORMACIÓN


“La primera de todas las fuerzas es la opinión pública”. Simón Bolívar

La libertad de expresión es el más humano, intelectual y público de todos los derechos del hombre; sin embargo, es el más asediado por la ley en algunos países del mundo, entre otros el nuestro.

La trascendencia de la libertad de expresión, cuyas normas se concretan en tratados, acuerdos, conferencias, congresos y otras, señalan pautas con absoluta prescindencia de toda discriminación, al extremo de que la Constitución de muchos países la establece. La nuestra, llamada Constitución de la República Bolivariana de Venezuela refiere en su artículo 57: “Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión, y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura. Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por todo lo expresado”.

Pero en este texto existe una gran contradicción, si de libertad de prensa hablamos, pues una coletilla final del mismo artículo refiere textualmente: “Se prohíbe la censura a los funcionarios o funcionarias para dar cuenta de los asuntos bajo su responsabilidad”. Cosas de esta revolución socialista del siglo XXI que contradicen el mismo espíritu del referido artículo.

La libertad de prensa está garantizada en todas las cartas constitucionales y también concebida en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre en las Naciones Unidas, el cual reza textualmente: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, lo que implica el derecho de no ser inquietado por sus opiniones, así como el de buscar, recibir y difundir, sin consideración de fronteras, las informaciones, las ideas de cualquier medio de expresión que sea”.

La declaración anteriormente referida hace ostensibles dos elementos fundamentales de la libertad de pensamiento, que son: el derecho de información, para y por la prensa y la autonomía de opinión, es decir, libre valoración crítica, sujeta a responsabilidad por delito y derecho de réplica.

No debemos olvidar que toda la historia del periodismo del pasado y presente siglo se resume en una desgarradora y dramática insurgencia contra la violencia opresiva, que va más allá de las agresiones físicas a los periodistas, tal como ha venido ocurriendo en los últimos días, hechos recurrentes que ponen en tela de juicio el talante democrático del que presume el gobierno socialista, marxista y mal llamado bolivariano.

El ejercicio periodístico tiene un conocido fundamento constitucional que penetra en las demás formas de la ciencia jurídica. Pero el ordenamiento que la regula tiene más bien carácter penal, punitivo y poco se ocupa de garantizarla, protegerla y hacerla eficaz.

El derecho a la información implica libertad de acceso a todas las fuentes de la noticia. El derecho a la información presume también una fluidez de las relaciones humanas que haga posible una fiel y exacta transmisión de las noticias.

La libertad de prensa no solo es un derecho sino también un poder del hombre. La censura del pensamiento es un artificio contra la propia naturaleza humana. Luis Sanoja –eminente periodista y abogado, fundador de nuestro primer periódico jurídico– decía que “no puede haber gobierno popular sin libertad de prensa”.

Basado en ello y por la experiencia adquirida a través de largos años de ejercicio, desde que egresamos de la Escuela de Periodismo de la Universidad Central de Venezuela en el año 1963, y por los sucesivos ordenamientos que han regido el derecho a la información, podemos señalar que el límite entre la libertad y el abuso solo es posible a posteriori y nunca a priori, en otras palabras, que la censura previa a la publicación es ilegal y moralmente intolerable.

Nos encontramos con que el drama de la prensa en nuestro país, no es sino la expresión de nuestra  crisis de la democracia. En los últimos años y concretamente con el presente régimen no hemos logrado disfrutar de una holgada parcela de libertad, que hubiera sido suficiente para crear esos hábitos de democracia, que tanto afirman la dignidad de la vida y aseguran la respetuosa convivencia humana.

Llegamos a una valiosa conclusión que se desprende de nuestro proceso histórico sobre la legislación en esta materia y es que no debemos tolerar ninguna censura previa. Ya lo dijo Albert Camus en su filosofía del absurdo: “No existen culpables ni inocentes, solo existen responsables”.

A las nuevas generaciones de periodistas nos permitimos recordarles una significativa frase de Giner de los Ríos, quien concebía la universidad como una “potencia ética de la vida” y Ramón Cajal, como “la escultura de su propio cerebro”. Entre ambas ideas oscila un fundamento que fue expuesto en las propias actas del nacimiento de nuestra primera Escuela de Periodismo, bajo la dirección de Miguel Acosta Saignes y después con Gustavo Díaz Solís, cuando en el año 1947 se recibieron con el título de Periodistas Titulares dos años después 1949, integrando la Promoción Leoncio Martínez, ductora del periodismo nacional.

Se dijo entonces, que el propósito básico de la Escuela de Periodismo debía ser “una contribución concreta al desarrollo de la democracia de Venezuela”, que debía impartir enseñanza técnica periodística y “ampliar el fundamento cultural y ético de los alumnos, en tal forma que garantice la aplicación de esos conocimientos del progreso democrático de la comunidad venezolana”.

Así pues jóvenes colegas  demuestren la fecunda enseñanza que recibieron en sus aulas y ahora como profesionales del periodismo al servicio del colectivo, ávido de un necesario espacio con verdadera autonomía expresiva. No olviden que “el periódico es el único documento humano capaz de recoger la memoria integral del hombre”.  Y que por nada en el mundo debemos claudicar, o entregarnos en las fauces de un régimen comunista, que nada le importa cerrar medios de comunicación impresos y radioeléctricos, críticos de las felonías que a diario perpetra Maduro y sus conmilitones enchufados en el gobierno. Una de sus últimas víctimas, el colega Elides Rojas, vicepresidente de Información del diario El Universal, sometido a juicio penal por “instigación al odio”. ¿Cuál odio, acaso sus propios conmilitones que hacen uso de las pantallas de la televisora del Estado, no ofenden. Insultan, agravian y exponen al escarnio público a  quienes adversan al régimen, hasta con vulgares expresiones que ofenden a los venezolanos? La salsa que es buena para el pavo, también lo es para la pava.

Es dignificante nuestro derecho histórico de la información, y por ello es menester que las nuevas generaciones de periodistas, tengan clara conciencia del dolor y la sangre que la ha costado a Venezuela, conservarla humana e irrenunciablemente, por lo tanto no debemos tolerar ninguna censura previa, pues esta siempre será obstáculo para el ejercicio de nuestra actividad profesional.

A nuestros amables lectores les deseamos una feliz Navidad y Próspero Año 2020

(*) Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

Carlos E. Aguilera
careduagui@yahoo.com 
@_toquedediana

ORLANDO VIERA-BLANCO: UNA NOVIA Y UNA IDENTIDAD...

Siempre por estos días nos atrapa la nostalgia. Tres episodios en un dia me hicieron aliviar las cargas sobre los hombros que son ansiedades acumuladas de paz y de libertad. Quiero compartirlas con ustedes. Es mi regalo de navidad….

49 cuartos vacíos…

María Julia Baccino es una amiga de toda la vida. Estudiamos Derecho en la UCAB. Escribió el libro 49 cuartos vacíos. Historias vivas de arraigo costumbrista, que acompañadas de una fotografía de cada cuarto vacío por cada migrante, cuentan lo vivido y adonde nos llevó la vida….

49 cuartos vacíos es la representación sublime de la Venezuela pujante, menesterosa y sana que en esas recámaras se iba a la cama con un sueño y se levantaba con una canción, un emprendimiento, un libro que escribir, un madrugar a trabajar o estudiar. 49 cuartos vacíos es la historia de nuestros padres y nuestros hijos. Aquellos que nos educaron en una Venezuela entre los próceres y el parque del este, entre el lago de Maracaibo y el puente de Angostura, entre sabanas y llanos, playas y montañas…Nuestros hijos a quienes tratamos de darle lo mismo.

Padres que nos enseñaron que cada cuarto donde crecimos, es valor, amor, sudor, orgullo y esperanza. Grandes historias en «pequeños rincones» donde soñamos lo que somos, sembramos lo que hicimos, cantamos rock, trova y bolero e hicimos nuestras primeras promesas a nuestra primera novia. Cuartos que guardan la esencia de nuestra vida, nuestros secretos, nuestros estudios, amores y pesares. Nuestros libros y muñecos. Nuestros recuerdos...Cada fotografía de 49 cuartos vacíos es un cuarto humilde, cálido y decente, limpio y colorido, abundante en gentilicio, en memorias, hábitos y desafíos. 49 cuartos vacíos son vivencias llenas de Venezuela que refuerzan un cantar y una bandera tricolor que llevamos en el pecho por cada calle del planeta.

Pero cada “cuarto vacío” es también un estruendoso silencio de alegrías, dolor y desprendimiento, que hablan o callan la grandeza de cada corazón que se ha ido. Una nube andante y gitana que no se evapora, una luz que no se apaga. Dios te recompense a Maria Julia esa bella dedicación a la vida del migrante y del vibrante luchador. Una hermosa pausa en el andar, porque en la fatiga, el reposo es mi cuarto vacío de Caracas…

Noche de paz, noche de humor

Wilmer Ramirez, ese estupendo actor, productor y animador venezolano, nos invitó a ver su obra de teatro, Noche de paz, noche de humor, acompañado de Joselyn Rodriguez y el Sr. Carlos Acosta, bajo la producción de Giandry Alfonzo. Fue un melodiso paseo por nuestra infancia. Como decía Wilmer, los venezolanos crecimos con la TV. Imágenes de las bellas producciones navideñas de Venevisión y de RCTV, donde al son de villancicos y gaitas los actores de planta nos regalaron un trozo de tierra de gracia. La obra desliza con inteligencia y fino humor nuestras costumbres navideñas. Nuestra madre que nos decía al montar su mesa de pascuas [entre velas, perniles, ensaladas, hallacas, pan de jamón, sopa de gallina y sopón de pavo], “¡cuidadito y me tocas esa mesa que está así para la foto!"...Una pieza ligera y ocurrente donde vi con gracia, la Venezuela que iba al CCCT y le alcanzaban sus aguinaldos para comprar el niño Jesús, que exhibía con orgullo su tarjeta del Banco Unión o disfrutaba su pan de jamón Plumrose...

Noche de paz, noche de humor es la demostración del tesón y talento Venezolano que no se deja, que sigue adelante y que con poco o nada, vuelve a comenzar porque le sobra ímpetu y voluntad. Así Josselyn, Wilmer y el Sr. Acosta, con un equipo de producción todos compatriotas, nos hicieron pasar un rato realmente nostálgico y alegórico a la vez. El cierre fue no menos adecuado: "Vemos cerca un nuevo futuro que nos llevará a nuestro hermoso pasado, pero con el aprendizaje y dolor de vuelta en la maleta, para que esta v… no se vuelva a repetir y no nos vuelvan a arrebatar a nuestra linda Venezuela".

Soy extranjero... no soy de aquí no soy de allá

Tuve el honor de estar con Luis Enrique desprendido de tarimas, luces y protocolos. Una sencilla tenida en honor a su amigo y compositor venezolano, el gran Fernando Osorio. “Dice su prosa: “Hoy tengo un hijo y no quisiera verlo pasar esa experiencia si un día no hubiera frontera, creo que mi historia no se repitiera...crecí en las sombras del silencio fui un ilegal con miedo sin papeles y sin dirección". La historia del inmigrante cantada por un poeta y músico consagrado, eleva inmensamente la grandeza de sus esfuerzos, penas y silencios. Lo he vivido y trato de sujetarme cada día al último nudo de la cuerda que son mis reminiscencias de Venezuela. El café de la abuela en la trinidad, la quincalla del abuelo en Campo Claro, mi escuela de béisbol en la ciudadela, nuestros hurras y león en el universitario o mis andares por Venezuela en carro o a caballo...

Y cierra la prosa del trovador: Desde los quince años soy el extranjero, no soy de aqui ni soy de allá, entre mi gente soy la voz que vive lejos, pero jamás voy a olvidar esos amaneceres bellos de Somoto, los juegos en la calle real, mi primera novia y mi identidad.."

Volveremos a llenar el cuarto vacío, con lo aprendido y sufrido en la maleta. No te olvido Venezuela, soy tu voz que vive lejos, fuiste mi primera novia que jamás olvido...y mi única identidad. !Feliz Navidad!

Embajador designado de Venezuela en Canadá.

Orlando Viera-Blanco
ovierablanco@vierablanco.com 
@ovierablanco

DOMINGO A. RANGEL: LA ESTÉTICA

Recuerdo cuando la MUD pretendía monopolizar, sin ningún mérito, el vasto mundo opositor y los directivos de la alianza se habían reunido con el gobierno incluyendo al presidente Maduro. En esos días por las calles se escuchaban testimonios que señalaban a esos directivos como hipócritas que mantenían pingues negocios con funcionarios nacionales.

Aclarado el panorama explico que en aquella oportunidad la MUD impidió, ejerciendo su veto contra los grupos liberales, acercarnos siquiera a los sitios donde se escenificaban los diálogos entre el gobierno y la oposición.

Los del veto emulaban las hermanastras de Cenicienta que inútilmente intentaron invisibilizar a quien era mejor que ellas. Dijeron que aquí no habían liberales y que los pocos existentes carecíamos de propuestas propias.

De esos diálogos convertidos en circo de arrogancia inútil, no recuerdo haber escuchado una solución a los tantos problemas que tenemos.

Duro pero es la verdad y en esas condiciones sobresalía el Secretario General de AD a quien se le podía aplicar aquello del tuerto en el reino de los ciegos.

Así las cosas la Presidencia tomó la iniciativa y se convocó una reunión en Miraflores… sin televisión… con partidos de la oposición vetados por la MUD.

En esa reunión muchos participantes desaprovecharon la ocasión… y dedicaron sus intervenciones a señalar problemas conocidos hasta por las piedras… sin aportar ninguna solución.

Hubo un asistente que señaló como criminales a los integrantes de la Fanb… mención que al ser rebatida airadamente por el gobierno… ocasionó un vergonzoso retracto.

Cuando me tocó el turno preferí explicar cómo veíamos los liberales la pugna política… le agradecí a la Primera Dama el buen estado del palacio… y ante la cara de sorpresa de algunos presentes que se negaban a admitir lo que estaba a la vista… dije… “La estética es un valor”.

Recuerdo que en un papelito Cilia Flores escribió “estética” porque a diferencia del resto de los compañeros opositores me despedí con apretón de manos: Lo cortés no quita lo valiente… decía mi abuela.

Y estética es lo que se está haciendo con las calles y autopistas… eso no está mal… y menos en Navidad… pero faltan cosas más importantes.

Feliz Navidad… Janucá… o lo que sea.

Domingo Alberto Rangel
doalra@yahoo.com
@DomingoAlbertoR
@UNoticias

lunes, 23 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MARTES 24/12/2019

LINDA D'AMBROSIO: LA ÚLTIMA CENA, UNA VENEZOLANA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Acudí, en días pasados, a la presentación de una obra de teatro en Barista, un atractivo local español ubicado en pleno corazón de Chueca. Un poco al estilo de los tradicionales café concert, el público se preparaba a disfrutar de un espectáculo al tiempo que paladeaba su trago. En esta oportunidad se trataba de La última cena. El retorno del chef, una obra escrita e interpretada por el actor Dimas González, producida por Natasha Gómez Rocha y Clay Hernández, y dirigida por Pedro González. Un equipo venezolano, en suma. Si bien la trayectoria actoral de Dimas permitía anticipar que... más »

LEANDRO AREA PEREIRA: HASTA CUÁNDO Y AÚN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 11 minutos
La sociedad venezolana, en caso de que aún exista, huye de sí misma y se refugia en la nostalgia. El presente es una interminable calle ciega. La vida no fluye sino que yace estancada en un pozo. Escribimos telegramas sin destinatario conocido. No hay dirección alguna. Hablamos incongruencias que se repiten en el río de un silencio que rebota en nuestro interior y se desploma. Hasta cuándo y aún. Tiempo para explorar en el pasado, fotos, mirar el paisaje, memorias olfativas, esquivar al otro, recurrir avestruz al celular. Es escape, es tiempo de pretextos. Quienes no se han ido ya ... más »

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA NAVIDAD INMENSA EN NOSOTROS. SAINETE EN CÁPSULAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
De niño estaba convencido que la estrella de Belén existía y trazaba el recorrido glorioso hacia el pesebre. Que emprendía su operación valerosa de posarse y recibir la luz de Jesús. Por eso era tan brillante. Ese niño incandescente le llenaba de energía para cumplir con su misión de iluminar derredor y más allá. Tamaña proeza. Ya no habría reyes magos confundidos, sin brújulas para la época, pero con una guía sincera en el cielo. Es que la natividad del Señor va más allá de los imposibles. Se rio de los naufragios de Herodes. Desenmarañó la madeja de si era propicio tener al hijo ... más »

OMAR ÁVILA: RECONSTRUIR PASA POR RECONCILIAR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
Desde Unidad Visión Venezuela, estamos claro que tenemos una oposición diversa, variopinta, con distintas visiones, por ello hemos venido proponiendo un Encuentro Nacional de la Oposición, para poder dirimir las diferencias, debatir y decidir democráticamente una hoja de ruta clara, realizable. Hasta ahora, esto ha sido imposible; pero estamos convencidos que más temprano que tarde, bien sea con estos u otros actores, ese va a ser el camino que nos lleve a conseguir una salida pacífica, constitucional y democrática. Urge darle un parado a ese toma y dame interno, porque se puede o... más »

NOEL ÁLVAREZ: DICTADORES MEGALÓMANOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
La megalomanía de los dictadores es de tal profundidad, que en cuanto se sientan y empiezan a gobernar, las ambiciones y sueños de grandeza los oprimen. Es aquí, desde el poder que manejan a su antojo y con la aquiescencia de sus lacayos que se lanzan a denostar sin límite alguno a sus adversarios, y a todo aquél que no se pliegue a sus designios. De esta manera, muestran su verdadera catadura como gobernantes y más temprano que tarde, la ambición contenida se desborda; su período en el poder les parece poco para tantos sueños de grandeza, y obras faraónicas que plantean construir.... más »

ARIEL PEÑA: REIVINDICACIONES O MERCADO PERSA. CASO COLOMBIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
Con ocasión de las movilizaciones que se han realizado en el país desde el 21 de noviembre, se le presentaron al gobierno por parte del Comando Nacional de Paro, 13 puntos, que después se convirtieron en 104, por lo que el cuatrienio no le alcanzaría al actual mandatario de los colombianos para negociar semejante mercado persa; además con ello se están dilatando las verdaderas reivindicaciones laborales, sociales y económicas de la población que son apremiantes. El problema no es de parte del sindicalismo serio que tiene claro lo que busca en materia de reivindicaciones, la... más »


LINDA D'AMBROSIO: LA ÚLTIMA CENA, UNA VENEZOLANA

Acudí, en días pasados, a la presentación de una obra de teatro en Barista, un atractivo local español ubicado en pleno corazón de Chueca. Un poco al estilo de los tradicionales café concert, el público se preparaba a disfrutar de un espectáculo al tiempo que paladeaba su trago.

En esta oportunidad se trataba de La última cena. El retorno del chef, una obra escrita e interpretada por el actor Dimas González, producida por Natasha Gómez Rocha y Clay Hernández, y dirigida por Pedro González. Un equipo venezolano, en suma.

Si bien la trayectoria actoral de Dimas permitía anticipar que presenciaríamos algo interesante, no esperábamos el giro que cobraría lo que se anunciaba como el eje central de la obra: las peripecias de un chef venezolano en Nueva York.

Una historia profundamente personal, la de Jorge, se desvelaba ante el público con todas las vicisitudes de la migración forzosa: el piso compartido, las arduas jornadas de trabajo y la soledad, así como los esfuerzos inútiles por acceder a quienes le habían precedido en el exilio y estaban ya establecidos en la ciudad. Resultaban también personales las anécdotas, las preferencias del protagonista, sus rasgos de carácter, su vocación por la cocina, su historia familiar y su pueblo, uno de Venezuela.

Mas, de repente, la historia se tornó también estremecedoramente colectiva, cuando afloraron los términos en los que el chef llegaría a los Estados Unidos: las condiciones que habían rodeado a su partida, la progresiva desintegración de su familia; la pérdida de las personas más próximas en oscuras y dramáticas circunstancias; la resistencia y sus peligros. Cualquiera de los venezolanos allí presentes pudo haberse visto reflejado en el personaje, sabría a quién y a qué se estaba aludiendo. Pero, sobre todo, agradecimos que alguien levantara la voz para decirle a los españoles lo que nos forzó a tantos a salir de Venezuela….

Jorge narra su vida en fechas señaladas: canjea la posibilidad de presentarse a relatar su historia por la preparación de una comida opípara, la última que elaborará: una cena navideña a la venezolana. De allí el nombre de la obra que, además, introduce al público en las tradiciones culturales y gastronómicas de nuestro país.

El texto cuenta con diversos méritos, entre los cuales está el movilizar una enorme cantidad de emociones que varían desde la ternura hasta la náusea, valiéndose además de sub-historias dentro de una trama que, lejos de ser lineal, va arrojando diversos episodios ante el espectador, quien debe organizarlos hasta construir una imagen nítida de las fuerzas que constriñen al personaje a tomar las decisiones que toma.

Invalorable resulta la estrategia de personalizar la historia contemporánea de nuestro país para comunicar el verdadero significado de la diáspora. Cualquier persona ajena a nuestra realidad nacional puede, sin duda, empatizar con la figura trémula de Jorge e identificarse con lo esencialmente humano que hay en ella. A eso contribuye la veteranía de Dimas González, quien no solo ha recorrido una ya dilatada senda como actor, productor y director, sino que además ha sido reconocido por sus méritos con infinidad de premios relacionados con el teatro, el cine y la televisión.

La crisis de nuestra nación ha engendrado estupendas creaciones que, a más de servir para que cada autor elabore individualmente su tránsito a través de la realidad, constituyen eficientes estrategias para visibilizar la realidad de Venezuela, trasladándola al plano de lo humano y yendo más allá de la esfera de las estadísticas.

Linda D´ambrosio
linda.dambrosiom@gmail.com
@ldambrosiom
@ElUniversal

LEANDRO AREA PEREIRA: HASTA CUÁNDO Y AÚN

La sociedad venezolana, en caso de que aún exista, huye de sí misma y se refugia en la nostalgia. El presente es una interminable calle ciega. La vida no fluye sino que yace estancada en un pozo. Escribimos telegramas sin destinatario conocido. No hay dirección alguna. Hablamos incongruencias que se repiten en el río de un silencio que rebota en nuestro interior y se desploma. Hasta cuándo y aún.

Tiempo para explorar en el pasado, fotos, mirar el paisaje, memorias olfativas, esquivar al otro, recurrir avestruz al celular. Es escape, es tiempo de pretextos. Quienes no se han ido ya se fueron. Calles vacías, vidrieras turbias en las que se refleja el peligro que corroe nuestras espaldas. Las cosas han tomado el papel de las personas. Sombras. Siluetas. Formas. Hasta cuándo y aún.
Escribo y no concluyo. La mente se refiere a distancias que no encuentra, a una realidad trastocada que es a la vez tan próxima y dolorosa que se parece al hielo o al calor en su estado excesivo y por tanto inhumano. Hasta cuándo y aún.

Aislados, acurrucados, ensimismados, inventando un lenguaje hacia afuera que no tiene convicción ni prestigio hacia adentro. Que tantea, esconde, palabrea, pero no hilvana porque no tiene conexión con eso que pudiéramos llamar alma, aquella ilusión iluminada de país, hogar, sentimiento de luto, de añoranza que no despega. Hasta cuándo y aún.

El poder es quien domina la escena, el territorio, y se burla. La tensión inconclusa que no encuentra salida, la doble imposibilidad ha fijado su reino, presentado eucaristía. En esa tirantez de zancudo que zumba en nuestro oído, caminamos dispersos. El chiflido ha desplazado al latir. Hasta cuándo y aún.

El año que termina ha dejado esta salvajada: selva que nos traga. Urgidos de orientación 
bamboleamos frenéticos entre la maraña de brújulas corrosivas y nos quejamos, y nos culpamos, y envenenados nos hacemos daño, y no llegamos a ninguna parte. Hasta cuándo y aún.
Inventamos discursos, hacemos un esfuerzo, dos, tres, todos los esfuerzos posibles y no llegamos a ninguna parte. El año se termina. La esperanza inhala. El anhelo aguarda. La fe no duerme. Hasta cuándo y aún.

Leandro Area Pereira
leandro.area@gmail.com
@leandroarea

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA NAVIDAD INMENSA EN NOSOTROS. SAINETE EN CÁPSULAS

De niño estaba convencido que la estrella de Belén existía y trazaba el recorrido glorioso hacia el pesebre. Que emprendía su operación valerosa de posarse y recibir la luz de Jesús. Por eso era tan brillante. Ese niño incandescente le llenaba de energía para cumplir con su misión de iluminar derredor y más allá. Tamaña proeza. Ya no habría reyes magos confundidos, sin brújulas para la época, pero con una guía sincera en el cielo.

Es que la natividad del Señor va más allá de los imposibles. Se rio de los naufragios de Herodes. Desenmarañó la madeja de si era propicio tener al hijo de Dios entre nosotros. Hasta nos dio una lección de humildad; de que se puede ser el más grandioso de la humanidad y nacer en un establo. Por eso creo en Dios hasta las últimas consecuencias.

La Navidad siempre ha logrado amainar las angustias. Las festividades decembrinas han sido irremplazables, categóricas e inmemoriales. Siempre llega ese aire fresco, una pizca de felicidad ininteligible. Puede haber contrariedad y una mesa insatisfecha. Pero ese amor invisible, ineludible, tan notable y complejo, se encuentra con nosotros.

Es una rutina desempolvar el árbol y los adornos. Remendar con pegamento las piezas del pesebre y escuchar los añosos villancicos de los abuelos. Cantar una gaita a tres voces y soñar que siempre estará allí. Una tradición irresistible para ser felices. A todos se nos endereza el humor y hasta desaparecen por algunas horas las rencillas con los amigos indiscretos.

Soy un creyente obstinado y para esta época me olvido de los inciertos. Las dudas las extravío adrede y cumplo sin desmayos con las costumbres nacionales. Por eso ese aire decembrino no desaparece. Se encuentra conmigo en cualquier rincón o a horas indefensas. Siempre arriba. Todos los años me susurra cuando más taciturno me hallo. Y me devuelve una sonrisa, con una paz determinante, de que todo irá mejor.  

Los recuerdos los mido por metro cúbico. Me salpican en la conciencia y a veces aguanto un sollozo que se cuela entre líneas. Porque siempre hemos sido felices para estas fechas y ese debería de ser un dictamen existencial, el no permitir perder ese encanto.

Por eso tendemos a dejar para final de año la necesidad de rememorar, el verificar que estamos vivos y de que sobran los motivos para compartir. Es el momento para olvidarnos de la fatalidad, del pesimismo desgañitado y de las ofensas políticas. El alma debe poseer un aspecto distinguido.

La Navidad es una fortaleza, por eso se escribe con letra mayúscula y con emoción suprema. No podemos perder el fervor. No se necesitan frases enciclopédicas para creer, ni un mentor experto en autoayuda. Solo se requiere hurgar con tesón en las convicciones y en los sentimientos verdaderos. Por eso soy tan severo en mis argumentos y los defiendo aunque existan rostros agudos.

Mi hermano menor me decía que una vez vio al niño Jesús escapar por un escondrijo de la pared, difuminándose, tras dejar el regalo navideño debajo de la cama. Le creí el cuento y sigo convencido que fue verdad. No era la ilusión de infante, esperando su obsequio. Era esa fe ciega en su existencia y en su amor por mantenernos contentos. Y esa sensación sigue estando en mis sueños repetidos y en cada meta tozuda.

La fe es un arma para los logros. La herramienta perfecta para los cometidos imprevistos y las guerras perdidas. Tan frágil que se desliza y se pierde en la memoria. Se olvida en los momentos de precariedad. Pero todo es posible, aunque se caiga el obelisco y la tierra se desvanezca. El grano de mostaza puede verse inmenso en nuestras resoluciones sinceras; el nunca abandonar la lucha, pese a los escamoteos y la turbulencia.

Ese niño, que se atrevió a retozar en un pesebre discreto, sin mayores posesiones que la misión encomendada, nos enseñó a todos que existen los milagros y que está en cada uno, para compartirlos con una fuerza desmesurada y total.

Son tiempos para reconciliarnos con nosotros mismos. Esbozar planes, combatir a los taimados con bondad y repeler la mala senda con una meta justa. La Navidad sirve para tantas cosas, que es pecado estar triste. Nuestro país renacerá. No tengo dudas al respecto. De ahí yace la fe, pese a las dificultades.  

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571
Ex director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

OMAR ÁVILA: RECONSTRUIR PASA POR RECONCILIAR

Desde Unidad Visión Venezuela, estamos claro que tenemos una oposición diversa, variopinta, con distintas visiones, por ello hemos venido proponiendo un Encuentro Nacional de la Oposición, para poder dirimir las diferencias, debatir y decidir democráticamente una hoja de ruta clara, realizable.

Hasta ahora, esto ha sido imposible; pero estamos convencidos que más temprano que tarde, bien sea con estos u otros actores, ese va a ser el camino que nos lleve a conseguir una salida pacífica, constitucional y democrática.

Urge darle un parado a ese toma y dame interno, porque se puede o no estar de acuerdo con la visión de una persona, partido o grupo, pero eso no me da el derecho de creerme dueño de la verdad, propietario de la oposición y mucho menos de poner en duda la condición de opositor del otro.

Digo esto porque el régimen actúa desde la culpabilidad y un sector de la oposición hace exactamente lo mismo, aun cuando toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Quiero dejar claro que no estoy defendiendo a nadie, pero este es el deber ser.

Acusar sin pruebas y someter al escarnio público a cualquier ciudadano, -diputado o no- es un delito. Promover el linchamiento moral, no es búsqueda de justicia, es una práctica demasiado baja que el chavismo puso de moda. Son libres de expulsarlo de su partido, pero deja mucho que desear de una organización política que dice estar luchando por restaurar la democracia en Venezuela.

Esto nos preocupa y mucho, ya que evidencia que la democracia en nuestro país va a costar ser restaurada. Con prácticas como estas, es imposible hacer una “Mejor Venezuela”.

En nuestra organización política continuaremos apostando a la política con “P” mayúscula, a su buen ejercicio. Ella no falla, fallan los “políticos" mediocres. Por ello seguiremos luchando contra la mediocridad.

También estamos convencidos, que se le da demasiada importancia a ciertos sectores de la oposición venezolana, llamándolos “traidores, colaboracionistas, divisionistas”. Lo que divide a las fuerzas democráticas es una falta de estrategia y narrativa que nos logre movilizar unidos. Para ello, ratificamos que lo único que hace falta es voluntad política para reunir y entablar ese diálogo interno en el que se pongan a un lado los intereses personales, los egos, la mezquindad y prive la sensatez entre todos y cada uno de los que realmente nos interesa sacar a nuestra Venezuela de este foso en el que nos encontramos sumergidos.

Una “dirigencia” que se niega a rectificar, y no se da cuenta que por su terquedad cada vez más pierde apoyo, y la mejor muestra es el alto rechazo del que gozan todos reflejado no solo en los estudios de opinión, sino que nos lo ratifica la calle en su día a día, en ese contacto directo que mantenemos con los ciudadanos.

Urge que se saquen ese chip “chavista” de llamar “traidor y vendido”, a los que piden el cumplimiento del pacto institucional firmado en el 2015 en la Asamblea Nacional, a los que solicitan que se aclare todas y cada una de las denuncias que se han venido haciendo, a los que exigimos que se rinda cuenta, de Citgo, Monómero, Embajada de Washington, en fin, que se escuchen todos y cada uno de los reclamos que desde distintos sectores se vienen haciendo a Juan Guaidó y compañía.

El que vaya a acusar que lo haga con prueba en mano. Basta ya de acusaciones vacías de contenido.

Preocupémonos y ocupémonos todos en Unidad, de los sectores más desposeídos, de buscar puntos en común con la disidencia, de organizar electoralmente a la gente.

La política venezolana, tiene un solo camino viable: el de la política, es decir, negociación, acuerdos, elecciones, debate de ideas, propuestas, a estas alturas si algo debería de estar claro, es que por medio de la violencia el cambio no es posible. Porque la política es diálogo, no violencia. Apostemos a la reconciliación, y con ella a la reconstrucción de nuestra amada Venezuela.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional

NOEL ÁLVAREZ: DICTADORES MEGALÓMANOS

La megalomanía de los dictadores es de tal profundidad, que en cuanto se sientan y empiezan a gobernar, las ambiciones y sueños de grandeza los oprimen. Es aquí, desde el poder que manejan a su antojo y con la aquiescencia de sus lacayos que se lanzan a denostar sin límite alguno a sus adversarios, y a todo aquél que no se pliegue a sus designios. De esta manera, muestran su verdadera catadura como gobernantes y más temprano que tarde, la ambición contenida se desborda; su período en el poder les parece poco para tantos sueños de grandeza, y obras faraónicas que plantean construir.

En la película El dictador, Charles Chaplin interpreta a dos personajes que son físicamente iguales, uno el dictador totalitario de un país que se identifica claramente con la Alemania Nazi, y el otro, un barbero judío que ha quedado en coma y sin memoria en la Primera Guerra Mundial y que cuando despierta, no entiende nada de lo que está pasando. Por habilidad del guionista de la película, el discurso que debía pronunciar el dictador, a las tropas asignadas para invadir un país, termina dándolo el barbero judío. Este discurso es uno de los tantos alegatos contra el poder descontrolado, así como una enumeración de los males que aquella sociedad padecía y que el mundo político no ha sabido, o no ha querido, resolver del todo, en casi ninguno de los casos.

El protagonista recibe muchas peticiones para que controle el estamento político y social de Alemania y el mundo, pero él las rechaza y prefiere las libertades a través de la democracia. A continuación, copio para ustedes, mis estimados lectores, la respuesta del barbero judío en el monólogo final de la película: "Lo siento. Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles”.

“Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura”.

“Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros. Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano”.

“El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará, y, así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá. Soldados, no luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. Vosotros los hombres tenéis el poder, el poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura. En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán”.

“Los dictadores son libres solo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia y el progreso nos conduzcan a todos a la felicidad. Soldados; en nombre de la democracia, debemos unirnos todos".

Este abreboca discursivo. hoy más vigente que nunca, me sirve como introducción para expresarles mis mejores deseos porque en estas navidades, el niño Jesús regale a sus hogares y a Venezuela entera, el cese al sectarismo, mayor entendimiento y tolerancia, pero, sobre todo, paz, reconciliación y reencuentro para toda la familia venezolana ¡Feliz Navidad!

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

ARIEL PEÑA: REIVINDICACIONES O MERCADO PERSA. CASO COLOMBIA

Con ocasión de las movilizaciones que  se han realizado  en el país desde  el 21 de noviembre, se le presentaron al gobierno por parte  del Comando Nacional de Paro, 13 puntos, que después se convirtieron en 104, por lo que el cuatrienio no le alcanzaría al actual mandatario de los colombianos para negociar semejante  mercado persa; además  con ello se están dilatando las verdaderas reivindicaciones laborales, sociales y económicas de la población que son apremiantes.  

El problema no es de parte del sindicalismo serio que tiene claro lo que busca en materia de reivindicaciones, las dificultades surgen por la mamerteria con sus diferentes partidos que quieren convertir las protestas en un aquelarre, exigiendo de todo, pretendiendo hacer “la revolución” por decreto,  subrayando que el sindicalismo quien fue el promotor inicial de las movilizaciones a veces se deja manosear de los políticos de la llamada izquierda, que solo les interesa  conquistar la burocracia estatal y por eso usan las protestas ciudadanas para  sus intereses, tomando  la política como una manifestación pública  de sus pasiones privadas, de ahí que en  sana lógica las organizaciones sindicales y sociales deberían tomar distancia de toda esa politiquería izquierdista y tener una agenda independiente.  

En estos tiempos los caminos del movimiento sindical de ninguna manera pueden ser los caminos del proyecto totalitario  marxista leninista, por ello el Comando Nacional Unitario que componen las centrales obreras CGT,CUT,CTC  y las confederaciones de pensionados, deberían replantear su línea de acción frente al Estado, independientemente de la postura política  e ideológica que tengan sus dirigentes,  para no caer en la movilización por la movilización o el paro por el paro, ya que eso desmotiva la protesta ciudadana al no mostrar resultados tangibles.  

Hay que reconocer  que no hubo una conducción acertada de  las fuerzas populares, pues muchas de ellas  obedecen  a   grupos y partidos marxistas, que no les interesa las reivindicaciones sociales y económicas de la población, por ello las protestas que buscaban en  principio soluciones  a situaciones concretas, con los trabajadores, los pensionados y  los estudiantes, entre otros,  al meterle el hocico los politiqueros  de la izquierda, lo que hicieron fue dilatar las exigencias que se le hacían al gobierno, incluyendo temas fuera de contexto, como  la eliminación  del Esmad, las negociaciones con el Eln, los acuerdos de paz, reforma a las Fuerzas Militares, libertad de presos, la salida de Colombia de la OCDE, la terminación de los TLC y toda una miscelánea mamerta que   pasa por el espejismo y la ficción, en donde una  Asamblea Nacional Constituyente le quedaría  pequeña, porque en esa instancia si no fuera monopolizada por  un sector determinado, tendría que haber consensos.   

Todos esos temas políticos partidistas que  colgaron como puntos para negociar con el gobierno, tendrían diferentes escenarios como  el parlamento y  la administración de justicia,  ya que no se puede al calor  de la calle suplantar  la obligación constitucional que tiene las otras  ramas del poder público y, por eso  se  dejan de lado los asuntos, laborales, económicos y sociales  que son    preferentes, lo que demuestra  imprecisiones  en la orientación, pues no se supo percibir  el momento, por eso hay que proponer que  sindicatos y movimientos sociales actúen solos, sin ese  fardo oportunista  de los partidos de la denominada izquierda,  porque se demostró  incapacidad  y eso desmotiva a la población para futuras marchas.  

Se debe hacer por parte de los sindicatos una racionalización, acerca de los sucesos que han acontecido desde noviembre, para no caer en los mismos errores, porque esto es igual, guardadas las proporciones,  a cuando los trabajadores  por medio de un sindicato presentan su pliego de peticiones a una empresa determinada, en donde hay que mostrarle resultados  concretos a los asalariados en materia reivindicativa, ya que de lo contrario surge la desazón.  Rectificar, basándose en el pluralismo, la independencia  y la democracia.  

Es muy bien sabido que al extremismo marxista, no le importan las soluciones de los problemas sociales y económicos del pueblo, como lo hemos visto con la camarilla comunista venezolana, para no ir tan lejos, siendo esa la misma receta que le tienen los mamertos a Colombia o ¿cuál otra? Entonces la movilización popular es para concertar con el gobierno en  asuntos puntales y no  entrar en alucinaciones que distraen a las masas, por eso la lucha por las reivindicaciones no la pueden convertir en un mercado persa, que es lo que está haciendo la gruperia comunista para materializar sus  aviesos planes. 

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaGA