miércoles, 6 de julio de 2022

AQUÍ TITULARES DE HOY MIERCOLES 06/07/2022, DESDE VENEZUELA PARA EL MUNDO, PARA LEER PULSAR SOBRE EL TITULAR ESPECÍFICO

 

  HOY - OPINIONES TEMAS INTERNACIONALES Y NACIONALES -  

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: AUNQUE USTED NO LO CREA, LA BIOLOGÍA CUÁNTICA ES EL PAN DE CADA DÍA. DESDE VENEZUELA




GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: AUNQUE USTED NO LO CREA, LA BIOLOGÍA CUÁNTICA ES EL PAN DE CADA DÍA. DESDE VENEZUELA

“Nos envejece más la cobardía que el tiempo; los años sólo arrugan la piel pero el miedo arruga el alma” Facundo Cabral

“Guardar silencio también es tomar partido” Laureano Márquez

"Verde es el color principal del mundo, y a partir del cual surge su hermosura" es frase atribuida al poeta español Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). No sabía el bardo cuánto, además de hermosura, le debemos los seres vivos a ese color en las hojas que conforman la biomasa vegetal del planeta. Verdes son las hojas por la clorofila, el pigmento que mayoritariamente absorbe la energía lumínica del sol, la transforma en energía química y hace posible la transformación de materia inorgánica en orgánica, en un proceso llamado fotosíntesis, del cual depende la vida en el planeta.

Simplificando un proceso complicado, podemos decir que una vez atrapada la energía del sol en energía química, con el auxilio de fotones, se generan reacciones que finalmente conducen a la síntesis de derivados de carbono en forma de azúcares (materia orgánica), indispensables en la constitución de cualquier ser vivo, a partir del anhídrido carbónico (CO2), materia inorgánica que existe abundantemente en la atmósfera. Cada año los organismos fotosintetizadores fijan en forma de materia orgánica en torno a 100 mil millones de toneladas de carbono (3 mil toneladas de carbono por segundo, aproximadamente). Con ello aseguran la perpetuación de la vida en el planeta; sin ese proceso no existiría vida.

Ahora bien, desde hace algunas décadas la fotosíntesis y otros fenómenos de la naturaleza están siendo observados desde un ángulo nuevo y promisorio, en el cual gobiernos y empresas privadas están invirtiendo sumas ingentes de dinero, como veremos más adelante: la biología cuántica. Al respecto, converso con Vladimiro Mujica, científico venezolano en la Arizona State University, Estados Unidos, quien recientemente ha recibido una importante subvención para financiar un proyecto en biología cuántica que apunta a estudiar los mecanismos fundamentales que influyen sobre el movimiento de electrones en moléculas biológicas.

¿Qué es biología cuántica? ¿Con qué se come eso? ¿Para qué nos sirve? Son preguntas que lanzo a Vladimiro en aras de valorar la importancia de su proyecto, así como el impacto de la biología cuántica y sus aplicaciones en la vida diaria de todos nosotros.

Para hablar de biología cuántica -me dice- primero debemos definir quantum (cantidad mínima de energía que puede ser absorbida, propagada o emitida por la materia) y física cuántica, la física que explica la naturaleza de las partículas atómicas y subatómicas (protones, neutrones, electrones). Es la ciencia de lo más pequeño. Cómo estas partículas trabajan e interactúan es el tema de la mecánica cuántica. Sobre esta ciencia está montado el mundo de las computadoras, lasers, transcriptores, microscopía electrónica, imágenes por resonancia magnética, fibras ópticas, telecomunicaciones, entre otras aplicaciones.

La biología cuántica, por su parte, es un área que si bien dio unos pocos pasos en los años 20 del siglo pasado, es ahora cuando tomó impulso, una vez conocidas en mejor detalle las estructuras celulares y las reacciones químicas que se producen en ellas. La biología cuántica es entonces el estudio de las aplicaciones de la mecánica cuántica y de la química a organismos vivos, en procesos que no pueden ser descritos adecuadamente por las leyes de la física clásica y bajo el criterio de que, constituidos por moléculas, también estarán sometidos a las leyes de la materia. Así, por ejemplo, los procesos de conversión de energía luminosa en energía química y las transformaciones subsiguientes del proceso fotosintético al que ya nos referimos en párrafo anterior, son de naturaleza cuántica. Consecuencia directa de dichas investigaciones son, por ejemplo, las aplicaciones derivadas en complejos fotosintéticos, todavía en etapa preliminar, que podrían conducir a prototipos de tecnologías de energías verdes en celdas solares, con miras a paliar los perniciosos efectos del cambio climático.

Otro ejemplo viene de las enzimas. Ellas son biomoléculas (proteínas) que aceleran la velocidad de las reacciones químicas en las células vivas y aseguran la sobrevivencia de los organismos. Así, por ejemplo, la lipasa digiere las grasas y la tripsina, las proteínas; dos ejemplos entre miles. Por otro lado, la carencia o existencia defectuosa de ciertas enzimas pueden dar lugar a defectos congénitos del metabolismo. Por ejemplo, el mal funcionamiento de la fenilalanina hidroxilasa, inducido por una mutación en el gen correspondiente, hace que bebés con fenilcetonuria sufran de retardo mental, si no son tratados adecuadamente.

Mutaciones como ésta surgen de errores en la replicación del ADN. A todos nos es familiar la imagen entorchada de doble cadena que constituye el ADN de todos los seres vivos, moléculas que contienen información genética y la transmiten de una generación a otra, en un proceso fiel de replicación. En el ADN hay enlaces químicos que forman el cuerpo de la “escalera”, los cuales se mantienen juntos por medio de “peldaños” donde hay uniones de hidrógeno. En ciertas condiciones y por efectos cuánticos, los hidrógenos pueden ubicarse en la cadena equivocada al comenzar el proceso replicativo, lo que lleva a mutaciones puntuales en el ADN, de gran influencia en los procesos evolutivos y metabólicos. Tener un mayor entendimiento de este proceso tiene el potencial, a largo plazo, de estar en condiciones de estudiar soluciones a problemas biomédicos por medio de aplicaciones de la biología cuántica.

En áreas biomédicas, hay tres ramas especialmente relevantes para el futuro de la medicina, la biología y la genética: la computación, la simulación y la óptica cuánticas. El dominio de esos procesos es esencial para el desarrollo de técnicas que permitan detectar órganos dañados o tumores y manipularlos a nivel molecular con alta precisión y de manera inocua. Con la capacidad exponencialmente mayor de la computación cuántica, los expertos tratan de simular con computadoras el efecto de diferentes compuestos químicos sobre organismos a nivel molecular y diseñar nuevos medicamentos de manera más rápida y barata.

Prueba de lo prometedor de estas tecnologías son las inversiones y alianzas que ya se están formando en el sector privado para el desarrollo de estas técnicas. Un ejemplo es la colaboración iniciada en 2017 entre la consultora internacional Accenture, la compañía de software cuántico 1Qbit y la firma de biotecnología Biogen para diseñar la primera aplicación cuántica capaz de desarrollar soluciones médicas a problemas como la esclerosis múltiple, el Alzheimer, el Parkinson o la enfermedad de Lou Gehrig.

La promesa de esta nueva era tecnológica también constituye una gran oportunidad que las principales potencias mundiales no desaprovechan, al punto de que se ha establecido una suerte de competencia entre ellas por invertir fortunas en el mundo cuántico, como llave para el progreso en el siglo XXI. Japón está invirtiendo US$ 700 millones en tecnologías cuánticas y ha creado el Instituto de Ciencias Médicas Cuánticas, que apunta a investigar mecanismos de enfermedades como cáncer o Alzheimer, entre diversos proyectos. China ha implementado un programa nacional para investigación y desarrollo de tecnologías cuánticas, respaldado con un aporte de 10 mil millones de dólares; igualmente han hecho la Unión Europea y los Estados Unidos con presupuestos por encima de mil millones de dólares cada uno. Se calcula que en todo el mundo, en estos momentos están invertidos más de US$ 30 mil millones para respaldar investigaciones y aplicaciones derivadas del mundo cuántico, con proyección a US$ 42,4 mil millones en 2027. De manera que no hay duda, el mundo cuántico ya no nos es ajeno. Está aquí para beneficio de la humanidad, si sabemos utilizarlo.

Muy a nuestro pesar, en América Latina y el Caribe el universo cuántico no ha logrado arrancar con el impulso de otras regiones, salvo algunas iniciativas puntuales de investigación, desarrollo e innovación, que si bien son de alabar, no satisfacen los esfuerzos que deben hacerse para enfrentar el mundo de hoy, mucho menos el mañana.

Todos estos desarrollos tecnológicos se basan en aplicación de conocimientos fundamentales obtenidos laboriosamente en los laboratorios de investigación científica. Ha sido la ciencia, ciencia costosa, imprescindible e impredecible, la que ha aportado los grandes resultados que han abierto nuevos campos para el progreso del ser humano y de las sociedades en las que nos desenvolvemos. Es a eso a lo que debemos apostar: ciencia y tecnología para el desarrollo a mediano y largo plazo. La era cuántica ya está entre nosotros, no es ciencia ficción. Será nuestra responsabilidad convertirla en una oportunidad de progreso para nuestros pueblos.

Dra. Gioconda Cunto de San Blas
Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales,
Individuo de Número, Sillón XX
acfiman.org
Investigadora Titular Emérita
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)
Caracas, Venezuela
Twitter: @daVinci1412
Website: giocondasanblas.blogspot.com
Venezuela

"Allí donde se niega el conocimiento científico, se difunden las teorías de la conspiración y la agitación". Angela Merkel, discurso de despedida como Canciller de Alemania. 02/12/2021

“El castigo por rehusarte a participar en política es ser gobernado por personas inferiores a ti”. Platón

CARLOS E. AGUILERA A.LA AUTONOMÍA . UNIVERSITARIA, BASTIÓN DE LA DEMOCRACIA DESDE VENEZUELA

La educación forma al hombre moral, y para formar un legislador se necesita ciertamente de educación, en una escuela de moral, de justicia y de leyes" SIMÓN BOLÍVAR

La autonomía universitaria es la independencia política y administrativa de una universidad pública respecto de factores externos. El principio de autonomía universitaria sostiene que la universidad debe ser autónoma y auto-gobernada, y que debe elegir sus propias autoridades sin injerencia del poder político, decidiendo sus propios estatutos y programas de estudio.

La autonomía universitaria permite procesar las demandas educativas o de conocimiento que le puedan hacer instituciones, actores, grupos sociales o personas, y tiene un papel fundamental en las relaciones entre las universidades públicas y el Estado.

Queda claro entonces, que principio de autonomía universitaria sostiene que la universidad debe ser autónoma y auto-gobernada, y que debe elegir sus propias autoridades sin injerencia del poder político, decidiendo sus propios estatutos y programas de estudio.

La Reforma Universitaria, constituye uno de los movimientos de transformación universitaria, más relevantes en la historia de las instituciones educativas superiores de América Latina. Democratizó el gobierno de las universidades y abrió la posibilidad a todos los sectores de acceder a un título universitario.

El principio de autonomía universitaria, en su dimensión histórica, normativa, académica, pedagógica y administrativa, constituye la matriz esencial y sustantiva que define la más genuina naturaleza e identidad institucional de las Universidades Públicas.

Carlos Monge Alfaro prestigioso académico, señala que la autonomía universitaria se encuentra íntimamente asociada “a la concepción de vida y al régimen democrático de un país”, a la vez que constituye la “esencia y la naturaleza fundamental del ser universitario”.

Tarea y responsabilidad fundamental de las Universidades Públicas, es la de ser la instituciones privilegiadas en las la generación del conocimiento, la formación de alto nivel y la puesta del conocimiento al servicio de la sociedad, -funciones sustantivas que definen el quehacer académico de las Instituciones -; se lleven a cabo en un amplio espacio de ejercicio de la libertad del pensamiento, el diálogo, la crítica y la reflexión.

Es en este marco precisamente, es en el que la autonomía universitaria adquiere toda su validez y su especial significado. Forjada como condición institucional, ha de sustentarse toda la vida académica de las Universidades Públicas, lo cual nos demanda un constante y permanente compromiso con su renovación, fortalecimiento y proyección futura.

La autonomía universitaria fue enunciada, a principios del siglo XIX, por Guillermo de Humboldt, cuando, junto con otras personas, fundó la Universidad de Berlín. Decía este erudito alemán que la sociedad se beneficiaría más de la universidad si ella fuera libre y pudiera desempeñarse sin la injerencia del Estado, de la religión o la política, ya que el desarrollo del conocimiento, el avance científico y tecnológico, así como la innovación social y cultural, requieren de condiciones de libertad para otorgarle a la sociedad sus mejores propuestas.
En América Latina, estas ideas de Humboldt cobraron vida gracias a la llamada Reforma de Córdoba de 1918.

La autonomía universitaria brinda independencia a las universidades públicas en el desempeño de sus funciones y plena capacidad legal. Garantiza el derecho a organizarse, administrarse y regularse a sí misma, sin interferencias de grupos o sectores externos, así como a emplear sus recursos de acuerdo con sus propias decisiones. Todo esto dentro de los límites establecidos por la misma Carta Magna.

La autonomía universitaria se creó históricamente, en la mayoría de universidades públicas de América, y del mundo, para democratizar la educación superior pública y para acercarla a las necesidades de la sociedad, en procura de alejarla de los intereses de sectores económicos o políticos influyentes. Ese fue uno de los principales reclamos del movimiento que lideró la Reforma de Córdoba.

El concepto de autonomía, es claro al manifestar que “las Universidades del Estado están dotadas de independencia para el desempeño de sus funciones, y de plena capacidad jurídica para adquirir derechos y contraer obligaciones, así como para darse su organización y gobierno propios". Esa autonomía, es completa y por ésto, distinta de la del resto de los entes descentralizados en nuestro ordenamiento jurídico”.

Las universidades públicas han sido dotadas de facultades y poderes administrativos para llevar adelante el fin que se les ha encomendado, sin injerencias externas. Pueden establecer sus planes, programas, presupuestos, organización interna y estructurar su propio gobierno, regular el servicio que prestan y decidir libremente sobre su personal. Todas estas modalidades: administrativa, política, organizativa y financiera de la autonomía, se han considerado como indispensables para asegurar la democracia de las universidades en el importante servicio que brindan a toda la sociedad.

Las universidades, como centro de pensamiento libre, deben y tienen que estar exentas de presiones o medidas de cualquier naturaleza que tiendan a impedirle cumplir, o atenten contra su cometido.

La autonomía no significa aislamiento, ni actuar al margen del ordenamiento jurídico; al contrario, es una forma de vínculo socialmente responsable y comprometido con el bien común de toda la sociedad.

Mañana jueves, los egresados de las distintas Facultades de la UCV, tenemos un compromiso moral que nos obliga a acudir al proceso eleccionario, para elegir a los representantes de los egresados, y dar al traste con la pretensión del régimen de politizar la máxima casa de estudios, y por ende el control de la misma.

Carlos Aguilera
@toquedediana
Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)
Venezuela

SIMÓN GARCÍA: SALIRSE DE LA FILA. DESDE VENEZUELA

La oposición decidió encerrarse en su burbuja, continuar la riña por una botella inexiste y mantener como objetivo de cada parte debilitar el todo. Se observa que los cuatro bloques opositores, siguen su camino de pólvora hacia un estallido centrípeto.

Allí no se percibe un centro de gravedad ni un debate que proporcione cohesión a la oposición e integración al país. La política requiere calidad y la oposición pretende darle cantidades. Números para establecer el orden de llegada de los perdedores. Y es lo que sucederá si el método de selección excluye votos, en vez de cumplir con el principio lógico de sumarlos.

No se puede negar que la designación de Omar Barboza en la Plataforma Unitaria refrescó el viciado clima partidista. Sus decisiones, acertadas o erróneas, son las de un político de convicciones, inclinado al equilibrio y con cartas moderadas bajo la manga. Es un negociado eficaz. Pero, ¿qué puede lograr con la madera torcida que le entregan?

Es difícil que primarias concebidas dentro de un cuadro de división sean un estimulo para unir a la sociedad que cotidianamente se rebela y protesta cívicamente contra políticas destructivas del gobierno. En la visión parcial que guía a las primarias falta un mensaje, un propósito claro y nombres para representar la indignación con el régimen y el cansancio con las élites partidistas.

La apuesta no puede ser que los partidos pierdan una oportunidad estelar para ser útiles. Aún hay chance para que pongan su estrategia a tono con el país, vinculen sus acciones a los problemas reales de la gente y muestren sentido de nobleza. En esa élite hay dirigentes con experiencia, formación y vocación por el bien público, pero resistentes a un entendimiento inicial que abra un verdadero camino hacia la transición de la autocracia a la democracia por vía del voto y del entendimiento entre fuerzas con proyectos opuestos. .

Si los partidos vuelven a fallar hay que buscar otros modos, otros motores y otros actores para descontar la ventaja que acumula Maduro para lograr su reelección. Tal vez sea el momento de pensar como Mariano Picón Salas en una desintoxicación de la política tradicional «al menos a la manera trágica como ella se siente…» Es la adaptación a la que acuden muchos venezolanos esquilmados por las fantasías y las frustraciones.

Los independientes, los mejores profesionales, empresarios, dirigentes sociales y a políticos que ya no están en los partidos deben romper con la apatía y activarse pensando en mejorar la vida de la gente y la situación del país. Su participación puede proporcionar un impulso hacia lo que hay que hacer para recuperar las instituciones democráticas y la economía sin convulsiones.

El capital humano que está fuera de los partidos será decisivo para recobrar el país que no tenemos, razón para abrirles espacio en los centros de decisión y ampliar significativamente su presencia en cargos de elección desde el presidente de la República a los concejales.

Los partidos pueden movilizar el voto duro de la oposición, pero hoy carecen de las capacidades para atraer el decisivo voto de los descontentos que no se identifican con los partidos. Si los independientes asumen una función política con autonomía, nuevo lenguaje y propuestas pueden sacar de sus casas al votante que quiere creer en un cambio.

Simon Garcia
simongar48@gmail.com
@garciasim
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ: ¡DESPOLITICEMOS LA POLÍTICA!. DESDE VENEZUELA

La actual crisis venezolana es producto de un proceso cíclico de reincidencia de presuntos diálogos y procesos electorales al margen de la ley, de la Constitución. Ocurre posterior a determinadas crisis, por ello no es casualidad que después de cada elección la calidad de vida de los venezolanos merma cada vez más a prisa.

Otro factor común es que la dirigencia partidista opositora, caduca, agotada en estrategias, se ha negado permitir el surgimiento de nuevos liderazgos. En más de 20 años mismas cúpulas han insistido sospechosamente en mismas fórmulas repetidas. con mismos resultados trágicos a la nación.

2022 no es la excepción, la bandera de la oposición es un endeble proceso de elección primaria con miras a las presidenciales 2024, obsequiándole al régimen más de 2 años de relativa paz, sacrificando a los venezolanos durante todo este tiempo, dicho sea de paso, con esperanzas infundadas, orando el régimen permita una elección competitiva a pesar de dar diariamente demostración de profundizar su radicalismo, envalentonado como nunca por el alzamiento de la izquierda en la región y la flexibilización de las sanciones por orden energético. En conclusión, lo electoral una variable totalmente dependiente de la voluntad del chavismo.

Así pues, está demostrado, la solución al oscurantismo venezolano no provendrá de la buena voluntad de sus culpables (el chavismo), tampoco por actuación de una oposición divorciada de la gente y mucho menos por una acción internacional, ocupada en sus propios asuntos. Sin más alternativa, recae en los hombros de los venezolanos la posibilidad de rescatar su democracia, su institucionalidad, una labor nada sencilla considerando las armas, recursos e instituciones con que cuentan los enemigos de la libertad.

De pronto surge la sociedad civil como su propia salvación, sus liderazgos naturales, sus organizaciones a lo largo y ancho del territorio nacional resultan ser los nuevos soldados de esta lucha sobrevenida. La gran ventaja es que la sociedad civil se encuentra mucho más clara y engranada que la sociedad política, desde hace tiempo encara inagotables luchas exigiendo la restitución de sus derechos y libertades. El lado débil es el desánimo y la apatía que ha envuelto a los habitantes de este desnaturalizado país ante la reiterada burla de sus actores políticos.

Así, cuando se trata dar forma a las nuevas luchas por nuestra libertad, los escenarios que se asoman deben ser liderados por la sociedad civil, incluyendo el proceso de primarias, el rescate del voto, la presión social, entre otros. A la par de la lucha electoral sensata, se unen también las exigencias consuetudinarias por el respeto al estado de derecho, a la dignificación de la vida, renglones olvidados por la dirigencia partidista.

Para muchos la sociedad civil es un acertijo, pero quien les escribe ha atestiguado en primera persona ella se encuentra sumamente estructurada en todo el territorio nacional, contando entre sus filas con personas, no solamente aptas/capaces, sino en sintonía con las necesidades reales y sentidas de la población, además, la sociedad civil es poseedora de los niveles necesarios de organización, con liderazgo en abundancia.

La política es realidad y hoy es muy cuesta arriba, por su tozudez e intereses particulares, que del seno de los partidos surja un nuevo liderazgo capaz de llamar la atención de los venezolanos. En ese sentido, la sociedad civil también representa una alternativa tan estratégica como factible, asegurando en mayor grado (que el de los partidos) el resguardo de los intereses de la nación. Así pues, cuando en momentos que se presumía de total oscuridad, la sociedad civil debe emerger como una luz salvadora de sí misma ¡Despoliticemos la política, socialicémosla! 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

OMAR ÁVILA : SIN COMBUSTIBLE NO HAY DESARROLLO . DESDE VENEZUELA

Nuevamente la inflación viene haciendo de las suyas y hemos visto como de abril a mayo 2022, por ejemplo, prácticamente se triplicó; han aumentado las divisas -incluyendo la oficial del Banco Central de Venezuela (BCV)- la carne duplicó su precio en comparación al valor que tenía esta hace par de meses. Pareciera que el éxito económico de Maduro fue efímero.

Con la objetividad que nos caracteriza podemos decir, que a excepción del queso que ha sido el único rubro de los productos básicos con menor precio, el costo de la vida del venezolano se ha incrementado y el salario ha mermado de marzo a la fecha, razón por la cual quiero ratificar nuestra propuesta que hiciéramos hace cuatro meses donde señalábamos que la recuperación del salario solo es posible si está anclada al Petro.

Desde Unidad Visión Venezuela tenemos claro que a la mayoría de nuestro pueblo le importa poco o nada si hacen o no primarias un sector de la oposición, porque el problema va mucho más allá de un candidato. Hace falta acordar una estrategia que permita demandar al gobierno de Nicolás Maduro que tome las medidas necesarias para evitar que la capacidad adquisitiva de las familias venezolanas se siga deteriorando.

Hace mes y medio aproximadamente en mi artículo de opinión que titulé: “Los venezolanos primero” hacía referencia al retorno de las largas colas para surtir de gasolina o gasoil el transporte público; en el interior del país es peor la situación, al punto que ni siquiera el servicio de combustible dolarizado se mantiene con la regularidad que se requiere para que pueda garantizarse el suministro permanente de forma tal que los trabajadores del volante puedan prestar un servicio más eficiente a los pasajeros.

Hay que recordar que son dos décadas en la que el gobierno congeló los precios del combustible, trayendo como resultado grandes pérdidas a la Nación, que incluyen más de 200 mil millones de dólares que se fueron en subsidios de gasolina, -ojo-, no estamos en contra del subsidio, pero este debe estar direccionado a sectores como el transporte público, salud, así como a ciertos rubros alimenticios que tienen impacto social.

El propio presidente de PDVSA, Asdrúbal Chávez, reconoció desde hace 8 años que producto de la fuga de más de 45 mil barriles diarios por nuestras fronteras, el Estado pierde más de 200 millones de dólares al año.

Urge voluntad política, inversión y contratar a los especialistas que sean necesarios para poder recuperar nuestra industria petrolera; de lo contrario, sirve de poco -o mejor dicho de nada- decir que nuestra Venezuela es el país con mayor cantidad de reservas de crudo probadas. Es menester recordar que las reservas en el subsuelo y sin capacidad de explotación, carecen de valor alguno.

Estamos convencidos de la necesidad de una mejor gerencia, no puede ser que en un país petrolero, productores agrícolas pierdan sus cosechas ante la falta de gasoil, o que mueran ciudadanos en una cola para surtir combustible, como lamentablemente ha ocurrido en varios estados del país, o peor aún, como murió hace menos de dos semanas una niña de tan solo 3 años de edad en el hospital de El Tigre, mientras sus familiares buscaban gasolina para la ambulancia que la trasladaría hasta el Hospital Luis Razetti de Barcelona, en el estado Anzoátegui.

No hay derecho a que los venezolanos vivan esta situación de precariedad, después de que nuestro país fuera unos de los principales productores de petróleo del mundo. Las sanciones no son excusa. Irán lleva décadas sancionado y a pesar de ello, produce cerca 3.4 millones de barriles de petróleo al día. Está bueno de excusas. Es hora de ponerse a trabajar.

Omar Avila
oavila1973@gmail.com
@omaravila2010
Diputado a la AN
Secretario General de
Unidad Visión Venezuela
Venezuela

NOEL ÁLVAREZ: TRANSPARENCIA ELECTORAL. DESDE VENEZUELA

El hecho de que la ciudadanía haya otorgado su apoyo a un candidato o partido, en un momento determinado, no garantiza que después de cierto tiempo tal soporte se mantenga. Ello dependerá de la gestión del gobernante o del partido. Muchos políticos no logran superar la prueba del ejercicio del poder, o bien después de un tiempo, caen en diversos vicios, conductas extremistas o abusos, lo que, los deslegitima ante sus electores. De ahí la necesidad e importancia de que, a fecha cierta, sean celebradas elecciones periódicas, libres y transparentes.

Es un hecho aceptado que, para que una democracia funcione, adecuadamente, cada vez que se van a renovar los poderes, nacionales o locales, es indispensable la participación electoral de la ciudadanía. Es a través del sufragio como los electores pueden influir sobre el proceso político y lo más importante, permite brindar legitimidad a las autoridades electas. Si la mayoría de ciudadanos renunciara, por el motivo que fuera, a ejercer este derecho, muy probablemente la democracia se volvería trizas, o al menos se desvirtuaría su funcionamiento básico. Sin embargo, el bajo nivel de politización, detectado en casi todo el mundo, plantea la incógnita de cómo reconquistar el favor de los electores para que se manifiesten a través del voto.

Hasta los albores del siglo XIX, la mayoría de los países de Europa y Estados Unidos solo reconocían el derecho al sufragio a quienes eran miembros prominentes de la comunidad. Esta membresía estaba asociada con el linaje, la clerecía o la vinculación con quienes detentaban el poder. Con el devenir de ese siglo, se extendió el acceso civil a la participación política, y el sufragio se reconoció a los hombres que acreditaban requisitos de propiedad o ingreso. Con todo, el sufragio seguía estando limitado a una minoría de la población, a la élite. A finales del siglo, la mayoría de los criterios sociales y económicos para el derecho al sufragio fueron abolidos, en la medida en que los movimientos revolucionarios y la industrialización apoyaron la organización y movilización de los trabajadores. Como resultado, la mayoría de los varones adultos obtuvieron el derecho al sufragio en Europa y Estados Unidos.

A partir de la generalización del derecho al voto, el financiamiento de las campañas electorales se convirtió en uno de los principales mecanismos para manipular elecciones. Algunos candidatos emplearon el soborno para asegurar su victoria comprando votos y haciendo regalos. Desde entonces, el uso intensivo de la televisión ha incrementado drásticamente los fondos necesarios para realizar campañas y las contribuciones de individuos y corporaciones pasaron a ser mecanismos cotidianos para influir sobre las propuestas y decisiones de los candidatos.

Cuanto mayor importancia adquieren las elecciones, más refinadas y diversas se vuelven las prácticas fraudulentas. Una de las formas de manipular los comicios consiste en que, el partido dominante o el gobierno administre elecciones inequitativas para preservar sus ventajas. Entre ellas, los factores dominantes pueden adelantar los eventos electorales para complicar la participación de sus opositores.

La persecución e inhabilitación de candidatos, así como, la intimidación de sus simpatizantes, también ha sido una práctica utilizada para restringir la competencia e influir de manera injusta en el resultado. La intimidación y el hostigamiento incluyen amenazas, violencia física o psicológica; confiscación de propiedades, encarcelamiento o destierro.

En Venezuela nos encontramos a las puertas de otro proceso electoral, a diferencia de otros, no me preocupa el creciente número de candidatos por estar seguro de que, la población sabrá aplicar el principio de la economía del voto. Mi mayor inquietud se concentra en obtener unas óptimas condiciones electorales, que incluyan, entre otros temas: Observación Internacional; Registro Electoral confiable: actualizado, con voto de la diáspora y sin migración de electores; cese de inhabilitaciones: de personas y partidos; desjudicialización de partidos; campaña electoral sin ventajismo; subordinación del plan república a las autoridades civiles; auditorías confiables y eliminación de los puntos rojos. Sin olvidar la tragedia de los presos políticos.

Algunos me dirán, eso es imposible de obtener, nadie en su sano juicio puede pensar que será fácil, pero, para lograrlo, se debe desplegar toda la artillería política de que dispongan quienes se consideran opositores al régimen gobernante, a fin de llevarlo a entender, aunque sea a regañadientes, que repetir el guion de la historia que se escribió en 2018, sería fatal para Venezuela, pero también para una organización política que pretenda permanecer como tal, a través del tiempo.

Noel Alvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento político GENTE
Venezuela

martes, 5 de julio de 2022

AQUÍ TITULARES DE HOY MARTES 05/07/2022, DESDE VENEZUELA PARA EL MUNDO, PARA LEER PULSAR SOBRE EL TITULAR ESPECÍFICO

 

  HOY - OPINIONES TEMAS INTERNACIONALES Y NACIONALES -  

MARY ANASTASIA O'GRADY: CONSECUENCIAS DE CONSIDERAR INMORAL AL MERCADO Y MORAL AL ESTADO, DESDE USA




MARY ANASTASIA O'GRADY: CONSECUENCIAS DE CONSIDERAR INMORAL AL MERCADO Y MORAL AL ESTADO, DESDE USA

Muchos de ustedes sin duda están preguntándose qué posiblemente podría América Latina enseñarle a EE.UU. —dada nuestra fuerte Constitución, mercados abiertos, un poder federal limitado, y un banco central independiente (nada de mofas, por favor). 

Yo solía pensar así. Pero, en los últimos años, he visto una serie de similitudes alarmantes entre este país y nuestros vecinos del sur. Por supuesto que aquellos paralelismos no comenzaron con este presidente, pero definitivamente se han acentuado bajo la actual administración. 

La explicación de moda para el subdesarrollo de América Latina ha sido la corrupción, la falta de educación, una infraestructura deficiente y —mi explicación favorita— la escasez de dinero. Pero estos son síntomas de malas políticas, las cuales resumo como las Tres P’s de la Pobreza: Populismo, proteccionismo y prohibición. 

Nuestros desafíos son, ¿Cómo podemos evitar que nuestros políticos nos hagan dependientes del gobierno? ¿Cómo mantenemos los mercados abiertos? ¿Cómo cambiamos las leyes sobre las drogas de forma que prevengan que el crimen organizado reemplace a las instituciones democráticas? 

Sin embargo, estoy cada vez más convencida de que, al igual que la corrupción y la mala infraestructura son productos derivados de las Tres P’s, las Tres P’s son también producto de algo más. 

La fuente de nuestros problemas económicos —tanto en América Latina como EE.UU. — es, creo yo, mucho más fundamental. Considere dos simples observaciones. Primero, tomando prestado un principio fundamental del Instituto Cato, las ideas importan. Para ser más específica, aquellas ideas que prevalecen en la sociedad como legítimas son lo que importa. 

Y en segundo lugar, sin un espíritu emprendedor es imposible que una sociedad alcance la prosperidad. Mirando más allá de los desafíos inmediatos de las políticas en América Latina, se vuelve evidente que son las ideas de la academia —y más ampliamente, de los intelectuales— las que han jugado el papel más importante en desalentar el espíritu emprendedor en América Latina durante el último siglo. 

Ideas hostiles a la actividad empresarial no son solo parte de la cultura popular, sino que están enraizadas en las instituciones elementales de estos países. En su esencia, estas ideas sostienen que las ganancias son moralmente sospechosas y que la propiedad privada no está justificada, y son estas ideas las que obstaculizan directamente la prosperidad para cientos de millones de latinoamericanos. 

¿Cómo sucedió esto? Como John Maynard Keynes escribió, «Las ideas de los economistas y los filósofos políticos, tanto cuando están en lo correcto como cuando no, son más poderosas de lo que comúnmente se entiende. En realidad, el mundo está gobernado por poco más. Los hombres prácticos que se creen totalmente exentos de cualquier influencia intelectual son por lo general esclavos de algún economista difunto. 

Los locos con autoridad» —no mencionaremos nombres— «que escuchan voces en el aire destilan su frenesí de algún escritorzuelo académico de algunos años atrás. Estoy seguro que el poder de los intereses creados es muy exagerado en comparación con la penetración gradual de las ideas». 

Esta es una verdad que América Latina no entendió hasta que fue demasiado tarde —y así es como nosotros lo haremos también si no hacemos hincapié en una defensa moral del mercado. Los latinoamericanos, por supuesto, no tienen problemas con ser emprendedores. Los que migran a EE.UU. tienen un largo historial de crear sus propios negocios una vez que llegan. 

Así que, ¿por qué no muestran estas mismas habilidades en casa? Creo que esto se debe a que las ideas que han dominado la región durante el siglo pasado han sido hostiles a la iniciativa empresarial. En un nuevo libro titulado Redentores: Ideas y poder en América Latina, en el que el historiador mexicano Enrique Krauze perfila a doce individuos a quienes considera que representan las principales ideas políticas en la región desde mediados del siglo XIX hasta el siglo XX. Comienza con José Martí y termina con Hugo Chávez —y a lo largo incluye los perfiles de Eva Perón, Che Guevara, Octavio Paz, Gabriel García Márquez y el obispo Samuel Ruiz, entre otros. Estas personas, afirma Krauze, fueron los que sembraron las principales ideas políticas durante este período. Y estas ideas se enfocaron en la hostilidad hacia el individualismo. 

El colectivismo, la igualdad económica, y la socialización del riesgo fueron los temas seleccionados por la filosofía política —y fue la difusión de estas ideas lo que moldeó las normas y valores de sus respectivos países. Ni un solo nombre en esta lista, por cierto, es un empresario. 

Debería agregar que Krauze también incluye a Mario Vargas Llosa en el grupo. Él no es un colectivista pero es la excepción a la regla. El poder de las ideas fue ampliamente entendido entre los intelectuales de izquierda durante todo el siglo XX. Se propusieron conseguir el control de la academia y lo lograron. Considere a Venezuela, donde la izquierda obtuvo el control total de las universidades y en las aulas surgió una nueva narrativa. Le dio la autoridad moral al Estado y denunció al mercado como inmoral. Venezuela está cosechando los frutos de ese adoctrinamiento en la actualidad. 

Millones de estudiantes latinoamericanos alrededor de la región han sido marinados en el mismo guiso. Esta perspectiva —que la redistribución del gobierno es la fuente de justicia y que el mercado es avaro y lleno de fracaso— ha tenido un profundo efecto en el clima político y económico de la región. 

Hoy en día, las ideas del Che Guevara y de Eva Perón han sido desacreditadas. Los socialistas modernos —aquellos que rechazan al comunismo y al fascismo pero apoyan alguna otra forma de colectivismo— no atacan a la empresa privada de frente. Eso sería suicida porque el mercado ha creado tanta prosperidad. 

Ellos, por lo tanto, enfatizan no la riqueza de las naciones, sino la inmoralidad de la desigualdad. Esto, para los socialistas, es la parte más vulnerable del mercado. En sociedades donde la moralidad del mercado es comprensible, defendida vigorosamente e impartida a las mentes jóvenes, a la ética del colectivismo no le va muy bien. 

Pero América Latina muestra lo que puede suceder cuando el mercado no es defendido. Incluso en una sociedad que ha logrado ganancias económicas mediante la adopción de políticas de libre mercado, si la población no está convencida de la legitimidad del mercado, intentará destruir lo que ha alcanzado. 

Considere el caso de Chile, donde desde el año pasado los estudiantes se han desbocado por las calles, haciendo todo tipo de demandas a su gobierno, y acusando a aquellos que no ceden de ser inmorales. La tragedia es que el establishment del país —incluyendo al presidente— no ha sido capaz de presentar una defensa firme. 

Esto ocurre en Chile, el único lugar en la región que ha reducido la pobreza de manera realmente significativa. Debemos estar agradecidos con académicos como José Piñera, quienes han llevado la antorcha de la libertad a Chile. Pero el hecho es que mientras los chilenos son beneficiaros del sistema de mercado, no parecen convencidos de la moralidad de la propiedad privada —y de los diferentes resultados. 

Fuera de Chile, las cosas son aún peores. En la mayor parte de la región, la idea de que la igualdad es la meta fundamental fue transmitida desde las universidades y consagrada en las mismas constituciones. Las constituciones latinoamericanas son de cientos de páginas. Tienen objetivos como garantizar el desarrollo nacional, la erradicación de la pobreza y la protección del patrimonio cultural. La Constitución de Brasil de 1988 establece derechos constitucionales para todo, desde la educación a la salud. Garantiza salarios mínimos, bonos de fin de año y vacaciones pagadas. La sección dedicada al deporte especifica que «el gobierno incentivará el ocio como una forma de promoción social». Por supuesto, ¿quién podría oponerse si la meta principal es igualar al niño pobre con el empresario rico? 

El problema con una constitución que garantiza la igualdad de resultados es que no puede proteger los derechos individuales. Le da al gobierno no solo el poder, sino la obligaciónde utilizar la coerción hacia ese fin. El problema fundamental con el desarrollo de América Latina es la falta de libertad que emana de los mandatos constitucionales, los cuales se inmiscuyen en cada aspecto la acción humana. Lo que estoy describiendo se origina en la clase intelectual, por supuesto, pero muchas de estas malas ideas en América Latina ganaron influencia porque la clase empresarial las ha apoyado. 

La Constitución venezolana de 1961 fue, en su mayor parte, un documento bastante sólido. Pero las facciones, como las hubiese llamado James Madison, comenzaron a desarticularla. La clase empresarial jugó un papel clave. El periodista venezolano Carlos Ball describió el proceso así: «Muchos en la comunidad de negocios no se rebelaron contra la creciente intromisión del Estado porque vieron que era más fácil convencer a un ministro del gabinete que a un mercado de consumidores. Nunca olvidaré ver a empresarios venezolanos celebrando la nacionalización de las compañías petroleras extranjeras, sin darse cuenta que pronto los políticos irían tras ellos con más controles, regulaciones e impuestos». 

La lección es que cuando el Estado se apodera de la autoridad moral en materia de decisiones personales, no hay fin a las medidas que tomará para restringir la libertad en el nombre de la justicia social. Nuestros vecinos del sur lo han demostrado. Usted puede pensar que esto no puede suceder en EE.UU. Desafortunadamente, yo estoy muy lejos de estar convencida. Este artículo fue publicado originalmente en el Cato Policy Report (EE.UU.) en inglés, edición de mayo/junio de 2012. Origen: Consecuencias de considerar inmoral al mercado y moral al Estado | elcato.org

Mary Anastasia O'Grady
O'Grady@wsj.com
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Wall Street Journal
Blog de Mary Anastasia O'Grady
Nueva York - Estados Unidos