martes, 21 de marzo de 2017

ADOLFO P. SALGUEIRO, LA OEA ANTES ERA BUENA, HOY ES MALA

¿POR QUE SERA?

En junio del año pasado el Secretario General de la OEA, Almagro,  presentó ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) un informe acerca de la muy deficitaria situación de la democracia en Venezuela. Como era natural el gobierno del señor Nicolás puso el grito en el cielo, la Canciller con la grosería que le es propia hizo las protestas del caso y finalmente, en una muy movida reunión se obtuvieron los votos necesarios para permitir la lectura pública de dicho informe ante el Consejo Permanente  en sesión televisada a todo el continente. 

En la oportunidad se tomó  nota del contenido   conviniéndose en efectuar gestiones diplomáticas destinadas a resolver la crisis cuya existencia se reconoció pese a las objeciones del gobierno venezolano. Unos dicen que eso activó la aplicación de la Carta Democrática, otros opinan que no es así. En todo caso el gobierno “bolivariano” jamás autorizó el ingreso de ninguna misión internacional que pudiera constatar o desmentir los alegatos pese a haberlo solicitado numerosísimas veces  igual como lo han hecho los organismos de Derechos Humanos nacionales y universales con idéntica suerte.

Lo cierto es que en esta misma semana el señor Almagro presentó una actualización del referido informe el cual está disponible en internet (https://www.oas.org/documents/spa/press/OSG-243.pdf ).

En dicho documento el Secretario General analiza con seriedad el deterioro ya intolerable de la situación que los venezolanos conocemos de sobra y recomienda a la organización tomar las acciones que la misma Carta Democrática autoriza  que pueden culminar con la suspensión de Venezuela del seno de la OEA como ya nos ocurrió con MERCOSUR. Creemos que Almagro tiene suficiente experiencia y además no es tonto por lo cual nos permitimos suponer que es probable que haya gestionado el apoyo de votos necesarios para que el tema no quede otra vez en el tintero.

Ya en junio pasado, cuando se iba a leer el informe, Venezuela hizo desesperadas gestiones de última hora para tratar de impedirlo. Para ello contó con el apoyo de los aliados de siempre, algunos ideológicos y otros tarifados, pero no le fue suficiente y hasta sorpresas hubo. Todo el continente observó en las pantallas de televisión como se ponía en evidencia una verdad que en Venezuela se tapaba a todo evento.

Desde entonces hasta hoy han pasado algunos meses y junto con ellos el deterioro de la situación venezolana no solo en cuanto a la vigencia de la democracia sino en temas de supervivencia como alimentación, salud, seguridad etc. se ha hecho mas visible y en casi todo el mundo es materia de comentario, resoluciones, presiones etc. Paralelamente algunos de los “tarifados” ya han tomado nota de que el Tío Rico  está en bancarrota y que se acabó la regaladera,  otros se han acercado ya a ofertas alternativas y otros mas se han ido por toda la calle del medio denunciando la dictadura (Paraguay, Perú, Brasil, Argentina, Costa Rica, etc.). Algunos, administrando eficientemente la cara de pendejos se hacen los locos y observan como van soplando los nuevos vientos.

El ex Canciller Chaderton acaba de declarar que “se puede vivir sin la OEA”. No parecía ser esa la opinión del gobierno venezolano que por mas de cinco años acreditó a su diplomático estrella para tratar de manejar un escenario que hasta hace poco acompañaba los procederes de la “revolución”bolivariana 

Pero… en este mundo todo evoluciona y es así como MERCOSUR, UNASUR, CELAC, Consejo de Derechos Humanos de la ONU, etc. han ido cambiando sus orientaciones para transformarse en críticos de lo que otrora aplaudían. Solo el ALBA y alguno que otro pedigüeño irredento de Petrocaribe se mantienen “leales” hasta que haya nuevas deserciones como la que se asoma en Ecuador en su segunda vuelta electoral.

De allí pues la OEA que en tiempos de Insulza oficiaba de cómplice de Chávez,  hoy está con aires de cambio y en las semanas por venir podrá ser  posible que nos deje fuera.

Este opinador entiende que lo anterior atañe e importa a un reducido numero de conciudadanos ocupados mas en sortear las inclemencias de la “guerra económica” que nos priva del pan, prevenir el consumo de la yuca amarga que promueve el “imperio” para envenenar al pueblo, defenderse del hampa y hurgar en la basura para recoger un mendrugo. 

Pero… en todos los frentes la cosa se va poniendo chiquita y nadie niega que el aire empieza a faltar.


Adolfo P. Salgueiro
apsalgueiro1@gmail.com
@apsalgueiro1
Internacionalista
Miranda - Venezuela

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