miércoles, 26 de abril de 2017

LUIS RAPOZO, ENTRE CIELO Y TIERRA...

NO HAY NADA OCULTO

Maduro supuestamente le ganó a Capríles en el año 2014 por muy poco margen.

Supongamos que su victoria fue lícita sin la menor duda y que el CNE no hizo una marramuncia. Pues bien, el período de gobierno de Maduro debió ser marcado, caracterizado por la mayor concordia posible, intercambio, tolerancia y entendimiento con todas las instituciones, partidos afines o contrarios. Nunca debió profundizar el camino que tomó de aplanadora, intensificación de su proyecto y “revolución” como si hubiese arrollado a la oposición. Debió ser todo lo contrario. 

Ya la revolución con esa derrota se había ido para la porra. Pero, resulta, que siguieron desconociendo a la oposición y en los medios hablaban a sus seguidores directamente, obviando; marginando, “invisibilizando” al resto del país, que ya no les tenía el cariño de antes. Hasta los partidos del polo patriótico se sentían convidados de piedra, que valían nada a la hora del té.

Lo hacían con el abuso de transmitir por VTV-por ejemplo- y hasta en cadena nacional cuestiones internas de su partido, cuestiones ajenas al interés nacional usando las herramientas del estado para uso del PSUV y hasta programas de televisión donde su partido se dirigía al país como si viviéramos una dictadura mono política, uni-partido como la dictadura cubana. Para cualquier cristiano que nos visitara y observara… el panorama era demasiado claro ver que Maduro controlaba todos los poderes y que violaba la democracia; que cada día su gobierno se vestía de autocracia y hasta quitaba y ponía gobernadores a dedo. 

Una cosa loca, anormal, indebida, abusiva y…Cuando pierden la asamblea –como dije- la cosa se pone peor. Un rencor terrible y sus diputados perdieron la compostura al verse impotentes ante el predominio de los nuevos dueños del patio. Parece que no se habían dado cuenta de la cosa y Ramos Allup, les puso en su sitio. Sin embargo, la actitud antidemocrática de los comunistas fue creciendo y entonces comenzaron con una campaña destructiva hacia la Asamblea, creándole todos los obstáculos  imaginables para evitar su funcionamiento. Hasta las turbas de malandrines liderizados por el “enfermo” de Jorge Rodríguez pasó por encima de la Guardia Nacional y se metió dentro del hemiciclo perturbando una sesión extraordinaria: Increíble.

Es decir, este gobierno de Maduro no tenía la fuerza necesaria para sentirse mayoría y eso quedó evidenciado en las elecciones parlamentarias donde recibieron una paliza electoral; perdieron el parlamento y quedaba evidenciado que debían entenderse con la nueva disposición de diputados que el país elector había decidido.

Ustedes saben, que el gobierno hizo lo contrario. Mantuvo su quinta columna en los Estados dónde gobernaba la oposición con organismos paralelos-que si protector de esto, que si padrino de aquello, que si madrina del estado tal – con presupuestos y proyectos destinados a competir con la institución legal a quién además se le hizo la guerra y se le menguaban los recursos con serios visos de corrupción.

Lo cierto, es que llegamos a un momento difícil donde la pobreza crece aceleradamente, la inflación se eleva como un elevado al jardín central sin que descienda, el desabastecimiento, la escasez y las políticas erradas del gobierno comienzan a crear un desencanto terrible, que se acentúa y se profundiza con un tren gubernamental incapaz; ineficiente y más perdido que el hijo de Lindbergh, que pareciera no saber cómo sale del lío.

En este momento los seguidores del populismo rojo comienzan a descubrir el desencanto, a padecer la pobreza, sin ver en el futuro empleo; progreso, tranquilidad, seguridad y avance social. Y digan lo que digan los seguidores habladores de gamelote del gobierno… no tienen nada que ofrecerle al pueblo, más que chácharas, clichés y expresiones de manual, que no llegan al corazón. 
Lo cierto, así José Vicente Rángel lo niegue con estudios de opinión política que saca del sombrero de un mago, que Maduro tiene el camino "culebrero" y se ve difícil que se le pueda tolerar dos años más de mal gobierno, descalabro del país, hambre, desempleo, diáspora de nuestra hermosa juventud, corrupción  y desmadre.

NOTA: Si yo fuera Maduro y quisiera terminar mi gobierno lo mejor posible, reconozco que la revolución dio lo que se daba; libero todos los presos políticos sin excepción vistiéndome de gloria; colaboro en el nombramiento de un nuevo TSJ, Defensoría y CNE, sin prurito; se le devuelve a la AN sus facultades; se eligen los diputados de Amazonas con urgencia; se crea un equipo económico abierto, amplio para que implemente nuevas ideas; se requiere la ayuda humanitaria para superar el mal momento en salud y alimentos…pero, ustedes saben y yo también,que no lo va a hacer; que prefiere seguir pegando gritos en cadena nacional, amenazando a todo el mundo, como un machote de barrio y
saliendo del closet proclamándose mariposón.

“¡Qué broma tan seria, tenemos encima,  parece una maldición china!”

Sin embargo, la mayoría del pueblo ha llegado a la conclusión que ya no hay revolución; que esos sueños se los llevó el Río Guaire y, que entre cielo y tierra

siempre se termina de ver la verdad.

Luis Alfredo Rapozo
luisalfredorapozo@gmail.com
@luisrapozo
Anzoategui - Venezuela

No hay comentarios:

Publicar un comentario