martes, 17 de enero de 2017

MILOS ALCALAY, ESCÁNDALOS DE ODEBRECHT (SALVO EN VENEZUELA)

BRÚJULA DIPLOMÁTICA

Una de las políticas recurrentes del Gobierno “bolivariano “ha sido  silenciar  los diferentes  escándalos como los del maletín de Antonelli Wilson, los narco sobrino y tantos otros. La “política de la avestruz “ sin embargo no puede esconder la triste realidad de escándalos a escalas nunca antes vistas, pero que los Gobernantes se niegan a pronunciarse en espera de que se olviden.

Las comisiones ilegales de la Empresa Odebrecht, han llegado a poner en el banquillo de los acusados al ex Presidente Lula da Silva,  quien a pesar de haber tenido las riendas del Poder, está a punto de ser condenado y probablemente lo veamos  ir a prisión por pretender estar por encima de la ley. Pero además es el que promociono  una escala de corrupciones a nivel internacional.

A pesar de que los contratos del Gobierno de Lula con los Gobiernos de Chávez y de Maduro han sido los más ventajosos para los políticos que buscaban una “vía de enriquecimiento ilegal express”, las máximas autoridades del “Poder Moral” en nuestro país actúan con total desconocimiento de los hechos imputados. Y ello sin contar otros casos escandalosos de otras Constructoras, que pervirtieron su funcionamiento con el BNDS, Petrobras, o las denuncias asociadas con la operación Lava Jato que distribuyó entre los felices beneficiados millardos de dólares entre el 2001 y el 2016 sin que tengan hoy  la menor preocupación por sus fechorías.

Ese no es el caso de otros Gobiernos de América Latina que si bien se beneficiaron -en menor medida que en Venezuela- sin embargo, la fuerza de las denuncias ha obligado a esos Gobiernos  a reaccionar de manera firme. En el caso de Panamá, el Ministerio Publico participa activamente  para investigar el pago de sobornos tanto a personas como a empresas que actuaron ilegalmente entre el año 2010 y 2014, mientras que la Procuradora General de la Republica Kenia Porcell le impuso a la Empresa constructora una multa de US$ 59 millones de dólares. Hace tres semanas representantes del Istmo se encuentran en Sao Paulo, Curitiba y Brasilia reuniéndose con los responsables de la Odebrecht – quienes aceptaron presentar las evidencias solicitadas- al igual que con los que adelantan las investigaciones en contra de la Constructora.

Reacciones similares se han producido por parte de los Gobiernos de Ecuador, Perú, Argentina, Colombia, México y otros ocho países quienes han exigido el cumplimiento de las múltiples obligaciones contratadas y la paralización de  contratos hasta que se conozcan más detalles.


Ante tan dramática corrupción, calificada por el Departamento de Justicia Norteamericano como “el mayor caso de pagos de sobornos de la Historia” la Empresa Odebrecht abrió la Caja de Pandora al declarar que está cooperando abiertamente con otros países para exponer claramente los escandalosos casos de corrupción, y que seguirán cooperando, debido al hecho de que “hemos asumido un cambio de posición en la relación con los entes públicos o privados, adoptando conductas que buscan la ética y la transparencia”. Ante el silencio habitual del Gobierno, nuestra Asamblea Nacional tiene la palabra y una responsabilidad patriótica: denunciar a los corruptos.

Milos Alcalay
milosalcalay@yahoo.com
@MilosAlcalaym
Internacionalista
Miranda - Venezuela

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