Mostrando entradas con la etiqueta INMORALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta INMORALES. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de mayo de 2019

ROMÁN IBARRA: CINICO Y CANALLA

En otro de sus alardes grotescos, e inmorales, Maduro ha soltado la propuesta de elecciones parlamentarias adelantadas para confundir, y dividir a la oposición, como si la crisis del país fuera producto de la acción del legislativo, y no de su régimen incapaz, corrupto e insensible con las necesidades de los venezolanos de a pie.

Esa propuesta solo es posible en mentes retorcidas como la suya, y la de sus amos cubanos, cuyas mentes están al servicio siempre de la dominación y destrucción de los pueblos, sin importar su ruina y desmoralización.

El mundo civilizado tiene claro que la destrucción y decaimiento social, económico, y político de nuestro país se debe exclusivamente al plan diabólico del comunismo internacional dirigido por la dictadura cubana, a través del  Foro de Sao Paulo.

Todo un diseño maléfico, que tiene vinculaciones con el terrorismo fundamentalista del medio oriente; el narcotráfico; las guerrillas colombianas, y el paramilitarismo que ellos mismos alimentan y financian, conocidos como colectivos, que no son otra cosa que una fuerza armada paralela al Estado con el fin de defender sus tiranías, y el sometimiento forzoso de los pueblos.

Sin embargo, tratándose de un régimen malandro como este de Maduro, hay que advertir que con ello van a insistir para confundir y dividir. Es obvio para nosotros entonces, que no debemos caer en la provocación, y contraatacar con fuerza para encontrar una solución mayor.

El usurpador es él, y no la AN, razón por la cual, debemos presionar nacional e internacionalmente para conquistar elecciones presidenciales, con nuevo CNE; supervisión internacional; voto de todos los venezolanos, en nuestra tierra como en el exterior; depuración del registro electoral, y liberación de todos los presos políticos.

Pero digamos que el régimen se niega a aceptarlo e insistirá en adelantar las elecciones parlamentarias. Nos cruzamos de brazos? Pues no, salgamos a la ofensiva y propongamos entonces una salida aceptada por todos los factores internacionales. Vamos a presionar para realizar elecciones parlamentarias, y también presidenciales, conjuntamente. Así se satisfacen las dos aspiraciones: del régimen, y de la mayoría democrática venezolana.

Aprovechemos la oportunidad y salgamos unidos a presionar y conquistar ese escenario. Ojalá no tengamos que pasar por el sufrimiento de lidiar con extremismos innecesarios de quienes aseguran que no hay nada que negociar con el régimen. 

Estamos frente a un gran desafío que debemos resolver con inteligencia y sabiduría. No caigamos de nuevo en el error de abstenernos; eso solo conviene al régimen y sus aliados. Recordemos que la AN –único poder legítimo hoy- es producto de elecciones, y no de abstenciones.

Tenemos la gran oportunidad de recomponer las cosas, pero sobre todo, en caso de realizarse ese proceso conjunto, estoy seguro de que lo ganaremos y con ello avanzaremos más rápidamente hacia la reconstrucción de país.

No perdamos ni un segundo; salgamos al encuentro de todos los venezolanos de buena fe, e invitémosles a que nos acompañen en esta cruzada por la reconquista de la democracia. Es el mejor camino.

Que nadie caiga en la tentación de solicitar guerras que solo dejan muerte y destrucción. Propongamos soluciones racionales y democráticas. 

Estoy convencido de que mediante elecciones libres la derrota del comunismo corrupto y malandro será más dolorosa, lo otro sería victimizarlos.

No perdamos el foco, y recordemos que nuestros triunfos están asociados al hecho electoral como el del 6D/15. Con ello habrá oportunidad de enrumbar al país hacia un mejor destino en medio de un sistema de libertades que garantice igualdad de oportunidades para todos.

El triunfo que nos merecemos depende del acompañamiento unitario de todos los venezolanos de bien; hagámoslo posible. Venezuela nos necesita.  

Román Ibarra
@romanibarra

sábado, 12 de marzo de 2016

CLAUDIO FERMÍN, MAGISTRADOS INMORALES Y PERVERSOS

Los abogados que hacen de magistrados en el Tribunal Supremo de Justicia están siendo cuestionados en escuelas de Derecho, en centros comerciales, en programas radiales, en estacionamientos, areperas y en cualquier sitio donde se habla del día a día, de las necesidades que confrontamos y de las soluciones a esos problemas.

Como muchos asumen que son personas con años de estudio no achacan a su ignorancia las decisiones que han tomado en contra de lo que en el imaginario colectivo se considera correcto.
Anularon la elección de los diputados por quienes los amazonenses manifestaron abierta preferencia. De nada valió una larga campaña en la que los electores pudieron examinar las ofertas de los distintos candidatos, así como los postulados promovieron por todos los medios a su alcance  esas promesas.
Tampoco valoraron esos magistrados el civismo del pueblo de Amazonas. No hubo incidentes que lamentar a pesar de la virulencia verbal que en ocasiones la campaña tomó. Fue una clara manifestación de voluntad de 102.070 venezolanos inscritos en el registro electoral de ese estado.
No hay razón para que los pobladores de Puerto Ayacucho, de San Juan de Manapiare, de San Fernando de Atabapo, o de San Carlos de Río Negro, no tengan hoy representación en la Asamblea Nacional.
No tienen ellos, llenos de necesidades y graves problemas, que pagar los platos rotos de un abusador partido de gobierno que decidió arrebatarle tres diputados a la oposición creyendo que de esa manera le bajaban el copete a la mayoría de dos tercios que el descontento nacional produjo en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.
La Sala Constitucional ha tenido un comportamiento bajo y mezquino. Le ha negado su legítima representación a un pueblo urgido de voces que los reivindiquen. Es una vergüenza. Y todo porque se lo ordenaron sus jefes políticos.
Entre la autodeterminación de los amazonenses, expresada en limpias elecciones, y hacer méritos para prebendas adicionales, de esas que como sobras tiran al piso los poderosos del PSUV, los de la Sala Constitucional optaron por lo último.
Algunos de esos magistrados no cumplen con los requisitos de haber ejercido la abogacía y/o la docencia universitaria por un período mínimo de quince años, pero no fue la falta de estudios o de dedicación docente lo que causó esa conducta. Fue su desviación ética. Su bajo rasero moral.
La Constitución establece en su artículo 339 que los estados de excepción, como el contenido en el decreto de emergencia económica que Maduro presentó el 14 de enero de 2016, deben ser aprobados por la Asamblea Nacional para entrar en vigencia. Sin embargo, esos mismos magistrados desconocieron que 109 diputados rechazaron ese decreto y lo reivindicaron con una arbitraria sentencia.
En contra de la representación legítima del pueblo venezolano y pisoteando la Constitución, esos abogados de la Sala Constitucional impusieron a juro unas medidas de excepción que caprichosamente el gobierno reclamaba.
¡Y pensar que juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución! ¡Qué farsantes!
El más reciente desaguisado ha sido sentenciar que el Ejecutivo Nacional puede actuar sin controles. La función contralora de la Asamblea Nacional queda pintada en la pared y Maduro podrá hacer y deshacer sin que poder alguno pueda contenerlo. Queda así legalizada la tiranía por parte de estos abogados de la Sala Constitucional.
La verdad es que no estamos ante un debate político o programático. No se trata de una disquisición de orden jurídico. Es un tratado de inmoralidad el que se está escribiendo desde la Sala Constitucional. Siete sujetos se ponen por encima de la Constitución. Guapos “y apoyaos” porque sus decisiones son inapelables.
La Constitución de 1999 está llena de esas trampas. Por eso y otras razones me negué a suscribirla cuando estuve de constituyente y llamé a votar NO en el referendo en el que se decidió la suerte de ese texto constitucional.
Se engañó ayer a nuestro pueblo al vender como democrático el proyecto autoritario contenido en esa Constitución. Y se le engaña y atropella hoy al violar cualquiera de las disposiciones de ese texto que disminuya en un momento determinado el poder absoluto que estos autócratas demandan.
Estas actuaciones reñidas con la ética son, además perversas. Tienen intenciones políticas complementarias del propósito tiránico.
Pretenden sumergir al venezolano descontento, pero demócrata y pacífico, en la creencia de que no valió la pena votar, que con las jornadas del pasado mes de diciembre ningún cambió se logró, que fueron un fraude y, en consecuencia, ¿para qué votar de nuevo en el futuro?
Comienza así la estrategia electoral del gobierno para las elecciones de gobernadores y de diputados a los Consejos Legislativos que debe tener lugar a finales del año en curso. Buscan inyectar un sentimiento abstencionista en la gruesa masa que protesta al gobierno culpable del hundimiento de la economía y de la calidad de vida.
Intentan con esos arrebatos reanimar a sus otrora seguidores, a quienes votaban por Hugo Chávez, como si esos venezolanos no tuviesen también que hacer colas de días enteros para conseguir algo de harina o de aceite, a la vez que van de farmacia en farmacia, una y otra vez, tratando de que en alguna les digan si hay.
Creen que con la distracción del enfrentamiento del Tribunal Supremo de Justicia con la Asamblea Nacional, el desabastecimiento y la matazón de todos los días pasarán a un segundo plano, al olvido. Se equivocan. Simplemente se abulta el memorial de agravios contra este infame desgobierno.
Y no escapa al cínico criterio de los jefes del gobierno que si las masas comienzan a rumiar su frustración con las vías pacíficas de cambio, podrían optar por intensas protestas de calle, justamente lo que el truculento comando del gobierno desea para así reprimir en su máxima expresión, lo que supuestamente estaría justificado por las perturbaciones de orden público y generar entonces nuevos mecanismos de control
Estamos enfrentando una gente maluca. Su crueldad no tiene límites. 

Claudio Fermin
claudioefm@gmail.com
@claudioefermin
@claudiocontigo

Caracas, Venezuela