domingo, 12 de mayo de 2019

RAFAEL MARTÍNEZ NESTARES, RECONOCERSE EN EL OTRO

Al ver la situación actual de Venezuela, nos percatamos que, pareciera como si hubiésemos involucionado a la nuestra ya lejana historia nacional del siglo XIX. Ciertamente, los actores políticos y sociales actuales, en especial los representantes del régimen chavista/madurista han venido haciendo un esfuerzo inconmensurable por retrotraernos a las ya superadas etapas decimonónicas, propio Chávez sentía, al parecer, una fijación por ese triste período nacional, destructor del legado del Libertador y de todo lo que fue su obra, la independencia y creación de la Gran Colombia, con los países fruto de sus luchas emancipadoras. 

Hoy día vemos con preocupación cómo bastiones armados del régimen, llamados colectivos, se enfrentan armados a dirigentes políticos y civiles opositores y a venezolanos en general. Esta tan grave nueva forma de practicar la política es justamente a lo que llamamos el regreso a las montoneras de nuestro siglo XIX en el siglo XXI. 

No puede haber paz en el chantaje ni en la conculcación de las libertades humanas de nuestros compatriotas. La paz tan cacareada como propia y, casi exclusiva, de un régimen que promueve el amor, a su muy “sui géneris” manera. 

Es así que, el momento actual mueve a dos grupos fundamentales que pugnan por el poder político nacional. Por un lado nos encontramos al conjunto de ciudadanos que, con militancia política o no, estamos de seguro ajenos al conflicto pero inmersos en él. Mientras que del otro lado, se encuentran los aspirantes al poder gubernamental, bien sean opositores o, psuvistas más sus aliados. 

De esta forma se abre una interesante puerta en nuestra historia contemporánea. Cierto es que el estamento político y militar venezolano tienen una relevancia singular a los fines de detentar, en forma directa o subrepticia, el poder del régimen; pero no es menos cierto, que el colectivo nacional, entendido el colectivo al conjunto de venezolanas y venezolanos que conforman nuestra patria y no las montoneras decimonónicas reinstauradas en el siglo XXI por los trasnochados líderes del gobierno actual. 

Debemos formar el conglomerado de compatriotas que seremos signatarios de un nuevo pacto político, económico y social que, cual Pacto de Punto Fijo, permita a las generaciones venideras construir y preservar una sociedad mejor y más justa de cara a los venideros años. Nuevo pacto que debe provenir de las multitudes sin nombre, de quienes somos la mayoría y, que a pesar de nuestras eventuales posturas somos capaces de vernos, reencontrarnos en el otro, en el distinto, en el diferente y descubrirnos nuevamente como venezolanos. 

Rafael Martinez N.
@RafaelMartinezN  
@ProyectoPais

FERNANDO MIRES – EL MARX DE VLADIMIR PUTIN

De acuerdo a la religión oficial de la URSS, Lenin llegó a ser la representación de Marx sobre la tierra. Algo así como “Marx es Dios y Lenin su profeta”. Ocurrió durante los tiempos del marxismo de la Santísima Trinidad: Marx- Lenin - Stalin. Mediante ese procedimiento, Marx, un alemán de proveniencia judía, eslabón de una larguísima cadena del pensamiento filosófico de su patria a la que pertenecen nombres como Kant, Hegel y Nietzsche, fue extraído de su contexto cultural originario para ser convertido en patrimonio del Estado soviético.

Pese a que Marx en sus referencias al llamado “modo de producción asiático“ había insistido en que en Rusia, inmenso país de campesinos bárbaros, no estaban dadas las condiciones para alcanzar el socialismo, fue convertido por Lenin en el padre espiritual del socialismo ruso. Escándalo que llevaría mucho después al joven Rudi Dutschke a plantearse desde mediados de los setenta la inmensa tarea teórica de re-europeizar a Marx. Su tesis doctoral “Un intento para poner a Lenin sobre sus pies” fue estudiada con ahínco en diversas sectas universitarias. Aunque ya era tarde. Repensar al Marx de la era industrial en pleno corazón de la llamada “sociedad post-industrial” tenía un sentido puramente académico.

Los dos Marx, el del pensamiento alemán y el de Lenin, son hoy tan importantes para la política como las bicicletas para los peces. Después de los dos milagros, el de la Perestroika y el de la caída del muro de Berlín, el cuento terminó. Llegó la posmodernidad, la era del pensamiento líquido (Bauman), el fin de los grandes relatos (Lyotard), la euforia deconstructivista (Derrida) y el fin de las ideologías (Fukujama). Solo Rusia, la del Zar, la de Lenin y Stalin, no fue tragada por las vorágines de las modas intelectuales. Y ahora la tenemos de nuevo ahí, con Putin a la cabeza, dispuesto a recuperar los fantasmas hegemónicos del pasado, intentando ocupar un gran sitial, si no en el orbe, en gran parte de Europa, en el mundo islámico, e incluso en Latinoamérica.

Vladimir ll. ¿Un nuevo Lenin? No parecía serlo. Ex comunista, ex KGB, ex cualquier cosa, actuaba como simple administrador del quilombo que había dejado Jelzin entre una y otra curda. A su manera gangsteril puso orden: a las mafias las articuló a su gobierno, a los opositores ofreció buenos puestos, a los más honestos los borró de la lista de los vivos. Descubriría a la confesión ortodoxa y a sus popes, almas arcaicas de la Santa Rusia al lado de quienes los islamistas son un ejército de libertinos. A ellos ofreció nada menos que la des-secularización de Rusia. Una que ni siquiera habían podido obtener bajo el Zar Nicolás. 

Ordenado así el frente interno se dedicó a expandir su imperio territorial: En las dos guerras de Chechenia muy pocos quedaron para contar la historia. Con Georgia ha sido más sutil: hostigamiento permanente. Y como todavía no puede apoderarse de Ucrania decidió hacerlo con sus habitantes regalando pasaportes rusos a cada ucraniano que lo pida. Gracias a la guerra contra el terrorismo y a las torpezas de Bush ll, más la inocencia de Obama, ha logrado convertir a la república de Siria en su enclave islámico, la puerta de oro que le abre paso hacia el Medio Oriente. A partir de ahí descubrió sus afinidades con la Turquía de Erdogan y con el Irán ayatólico: dos potencias regionales con los cuales ha construido una suerte de comunidad histórica. La alianza Rusia-Turquía- Irán parece ser cada vez más sólida.

Evidentemente Putin sabe que su inferioridad militar con respecto a los EEEU e incluso la OTAN no es recuperable en el corto tiempo y en ese sentido Rusia no parecería ser un peligro físico inmediato para ninguna otra potencia. No obstante, lo que la física no da, la metafísica lo puede prestar. Ese ha sido efectivamente el nuevo re- descubrimiento del jerarca ruso: el arma de Lenin: la ideología. Un arma que puede ser tanto o más efectiva que una bomba atómica. Con la ventaja de que con las armas ideológicas se pueden conquistar las almas sin destruir a los cuerpos.

Lenin tenía, claro está, la palabra santa de Marx detrás de sí, palabra a la que no titubeaba en modificar, adulterar, censurar, cada vez que lo consideraba conveniente. Para el efecto convirtió la obra del alemán en manuales de fácil acceso. Stalin solo continuó la gesta depredadora iniciada por Lenin. Así nació el marxismo-leninismo o “marxismo soviético” (Herbert Marcuse), subproducto ideológico hecho a la medida de las decisiones del Buró político. Y los partidos comunistas dependientes de la URSS adoptaron el marxismo-leninismo como si hubiera sido la nueva religión de Occidente sin darse cuenta de que consumían un producto asiático, algo que tenía que ver más con Genguis Kahn que con Marx. Putin en cambio no tenía detrás de sí a la sombra de Marx y si la hubiera tenido, no le habría servido demasiado. Necesitaba pues con urgencia un nuevo Marx. Otro Marx. Y lo encontró. Su nombre: Alexandr Dugin

¿Quién es Alexandr Dugin? Los periodistas menos ingeniosos lo llaman el Rasputín de Putin. No es cierto. Rasputin manejaba a la corte. En cambio Dugin es un historiador, filósofo y politólogo independiente muy apto para cumplir las funciones ideológicas encomendadas por Putin. Esa es una gran ventaja de “su” Marx sobre el Marx de Lenin. Putin no necesita adulterarlo. Basta un llamado telefónico para pedir que resalte una u otra opinión. Tiene además una segunda ventaja: es más ruso que el vodka de modo que no hay que ni siquiera traducirlo. Y por si fuera poco, no es cualquier intelectual. Todo lo contrario: se trata de un pensador de altísimo vuelo, como casi ya no los hay en occidente, respetado hasta por sus más enconados adversarios. Dugin ya es considerado el ideólogo del ultranacionalismo mundial y por eso se codea con mandatarios como Orban, Salvini y otros similares, y por supuesto con casi todos los líderes de los partidos del populismo nacionalista europeo.

Nacido en enero del 1962 hizo sus primeras apariciones públicas como consejero de la federación nacional rusa. El aῇo 1990 fundó el Partido Nacional Bolchevique cuya misión debería ser mantener en alto los principios nacionalistas de Stalin en medio de la borrasca desatada por Gorbachov. Como era de esperarse, fue calificado de “fascista” por sus adversarios lo que es cierto solo en parte. Dugin bebe de aguas fascistas, pero de otras muchas más. El mismo se declara seguidor del tradicionalismo conservador de Julius Evola y René Guenón. En su libro “Geopolítica de Rusia” recurre efectivamente a las concepciones pre-fascistas de Karl Hausofer relativas al “espacio vital”. Allí postula la tesis que más debe haber deslumbrado a Putin: “Eurasia”: un espacio de afinidades culturales y religiosas cuyo centro no puede ser sino Rusia.

Pero “Eurasia” es algo distinto a la “Germania” de Hitler. La diferencia es fundamental: La “Germania nazi” era un espacio vital racial. La “Eurasia” de Dugin (y la de Putin) es un espacio vital cultural, tradicional y sobre todo religioso. Y allí reside justamente la gran diferencia de la doctrina Dugin con el fascismo. Dugin no es racista. Si tuviéramos que catalogarlo podríamos decir que estamos frente a un tradicionalista radical, muy radical. Terriblemente radical.
Dugin defiende antes que nada las tradiciones rusas. Podríamos decir que en cierto sentido es un tolstoiano, concepto que endilgó Dutschke al “último Solyenitizin”, enemigo mortal de la modernidad. Pero a la vez se nombra defensor de todos los pueblos que defienden sus tradiciones haciendo resistencia a las ofensivas globalizadoras y neo-liberales de nuestro tiempo. Esas tradiciones solo pueden estar aseguradas, según Dugin, por instituciones religiosas. Planteamiento que lo lleva a negar de cuajo el principio de la secularización política. De ahí su amor declarado a las naciones islámicas como Irán y a la cada vez más fuerte religiosidad del estado de Israel.
Para Dugin el sujeto del pensamiento liberal es el individuo quien arrancado del contexto de sus tradiciones olvida su razón de ser para adentrase en el mundo del hacer y del tener, tesis heideggeriana que él asume con absoluta convicción. Pero Dugin va más allá de Heidegger quien buscó siempre una concordancia entre su filosofía y la de Nietzsche. Dugin es definitivamente antinitzscheano. Con absoluto aplomo opone a la apología ditirámbica de Dionisios el ideal de Apolo: la serenidad, la templanza, la forma y sobre todo, el orden. Orden, Patria y Familia en contra de la disociación capitalista de la modernidad (ahí se junta con el Marx de Lenin) De ahí que su grito de batalla vaya dirigido en contra de la democracia liberal, sobre todo la norteamericana y la de gran parte de los países europeos. Naturalmente Putin pone oído atento a esas tesis. En cierto modo son las suyas. Pero Dugin les otorga, además, el formato intelectual para interpelar a las elites de otras naciones en la lucha ideológica que, igual que Lenin ayer, necesita para debilitar los fundamentos culturales del orden democrático occidental. Putin y Dugin se necesitan el uno al otro como si fueran el mar y la arena.
Precisamente siguiendo los pasos de su mentor político Putin, Dugin advierte hacia donde van los tiros. Por eso y de modo rápido se apresuró a detectar al enemigo número 1 de “Eurasia”. Este no puede ser otro sino la Unión Europea. “Eurasia” versus la UE. Una declaración de guerra ideológica a Merkel y a Macron, este último considerado por Dugin como el “Anti-Cristo” de la posmodernidad. Del triunfo de “Eurasia” dependerá el futuro no solo de Europa sino de la entera humanidad.
Dugin ha ahorrado a Putin la ingrata tarea que emprendió Lenin con Marx, la de envasar sus ideas en manuales de explicación fácil. El mismo Dugin ha sistematizado su concepción del mundo en un capítulo de su libro titulado “La Cuarta Teoría Política”, lectura obligatoria en los institutos de enseñanzas de Rusia y, por cierto, muy estudiado por los ultranacionalistas de Hungría, Italia, Eslovenia y Polonia.
¿Por qué “cuarta teoría”? Las tres primeras son: 1. El capitalismo liberal cuyo sujeto es el individuo abstracto 2. El fascismo, incluyendo la variante nazi alemana, cuyo sujeto es el Estado-Nación. 3. El marxismo cuyo sujeto es la clase social proletaria.
La cuarta teoría es la que fundamenta la revuelta de la tradición representada por Rusia, Putin y el mismo Dugin.
Hay que tomarlo en serio. Más allá de su ostensible charlatanería, de su anti-humanismo cruel y exhibicionista, de sus simplificaciones históricas, hay que tomarlo muy en serio. Estamos frente a un filósofo de prosa poderosa y pensamiento cósmico. Un gigante del intelecto. Un pensador cuya potencia destructiva parece no tener límites. Habrá que exigirse a fondo para enfrentarlo. No será esta por lo tanto la última vez que deberemos referirnos a Alexandr Dugin: el “Marx de Vladimir Putin”. Valga este artículo solo como una carta de presentación.
Fernando Mires
@FernandoMiresOl 

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE, PERRO QUE LADRA NO MUERDE

En un artículo titulado “El populismo de Trump y Venezuela” de comienzos del mes pasado, decíamos lo siguiente: Está  claro que el viento que mueve la veleta del presidente norteamericano sopla en dirección a Noviembre del 2020 y que cualquier circunstancia política con capacidad de afectar su reelección será diferida, apartada o menospreciada, pues no solo desea ganar sino hacerlo, esta vez, sin ninguna mácula que empañe su investidura. Solo esperemos que en el caso de Venezuela, el apoyo a Guaidó y, sobre todo, al sufrido pueblo venezolano, no se vea comprometido por dicha causa en esta segunda mitad que todavía le queda de mandato y no caiga en el saco de las promesas incumplidas u olvidadas, en la agenda del candidato Trump.

Desde el malogrado intento de ayuda humanitaria del 23 de febrero, pasando por la abortada  Operación Libertad del día 30 de abril, y después de varias manifestaciones multitudinarias,  de esas que son ya costumbre en la Venezuela chavista, desde el 11 de abril del 2002, muchos piensan que la ofensiva de calle liderada por Guaidó ha entrado en un proceso de enfriamiento y recesión del que costará reponerse. Una de la principales razones, entre otras, sería el cansancio y la desilusión de la gente después de tres lustros de protestas populares; primero contra Chávez y ahora contra Maduro, con los resultados de represión brutal, muerte y violencia, ya mundialmente conocidos. También hay quienes van más allá y piensan que, en general, toda la estrategia y ofensiva contra Nicolás Maduro y su régimen, incluida cualquier lejana posibilidad de una intervención militar directa o indirecta de los Estados Unidos en Venezuela ha fracasado, y que solo queda como camino a seguir el  de la diplomacia y negociación a través de Rusia y Cuba.

Las críticas en esta dirección son  concretas y apuntan, en línea recta, al gobierno norteamericano, al que acusan de llevar el asunto venezolano a remolque, siempre, de las iniciativas ruso-cubanas y con el manejo de una diplomacia abierta, llevada con torpeza, que dejó en evidencia a muchos de esos interlocutores oficialistas. Una negociación, por otra parte, a distancia, cuyos principales objetivos se anunciaban en la prensa; basada en amenazas vacías, el ofrecimiento de beneficios penales, y que para quienes aceptaban, tenía como premio mayor el botín correspondiente. En definitiva, una estrategia con componentes nada éticos y muy pragmáticos, con los cuales, la gran mayoría de los venezolanos, esos que llevan diecisiete años marchando y protestando contra el chavismo, no pueden estar  de acuerdo. 

Pero, al parecer, no son  los venezolanos los únicos que se sienten frustrados, según The Washington Post, uno de los diarios de mayor prestigio en el país norteño, el propio Donald Trump se siente  engañado por sus consejeros con respecto a Venezuela. Especialmente, por su asesor de Seguridad Nacional John Bolton quien lo convenció de que lo de Venezuela sería pan comido y que, por lo tanto, había que apoyar a Juan Guaidó para que liderará todas esas marchas de protesta cívica, ayuda humanitaria y demás acciones políticas, como consecuencia de lo cual  Maduro y su régimen caerían pronto. 

Sin embargo, la falta de buenos resultados mediante la ofensiva diplomática y sancionatoria empleada por los Estados Unidos, hasta ahora, de la cual Trump no se hace personalmente responsable, no va a tener como consecuencia inmediata, para quienes ansían una pronta acción militar en Venezuela, la intervención de los marines norteamericanos. No obstante la ingenuidad del mandatario de la Casa Blanca, a quien sus asesores engatusan tan fácilmente, Bolton no ha sido despedido de su cargo, a pesar de las circunstancias, así como de los antecedentes de volatilidad que registra el gabinete de Trump en estos dos años y medio de presidencia, con números de récord. Por el contrario, el mandatario norteamericano le ha pedido a su halcón que más bien se concentre en el problema venezolano; aunque ya le ha avisado, primero en forma de chiste y ahora, mas seriamente, que no se dejará involucrar en una guerra como la de Siria de la cual acaban de salir. Que es lo mismo que le han venido aconsejando sus asesores políticos de campaña, quienes consideran que pudiera perder muchos más votos de los que ganaría.

Hasta ahora, Trump ha demostrado ser un populista de lo más típico. Amenaza, vocifera, habla con una verborrea belicosa; pero como dice un viejo refrán popular “perro que ladra no muerde” y eso parece que lo saben muy bien los cubanos, Putin y , por supuesto, Maduro.

José Luis Méndez La Fuente
@xlmlf

LUIS FUENMAYOR TORO, EL ORIGEN DE LA POLÍTICA EXTREMISTA Y SECTARIA ACTUAL

El origen de la política actual se remonta a la consulta hecha por la AN el 16-7-2017, sin la participación del Consejo Nacional Electoral ni de ningún organismo técnico oficial, a la que se llamó Plebiscito Nacional, y que fue concebido como un acto de desobediencia civil y de desconocimiento del CNE y del Tribunal Supremo de Justicia. Tuvo como motivación o excusa la consideración de que el hilo constitucional se había roto. En esta consulta, según la Mesa de la Unidad Democrática hubo una participación de 7 millones de personas, cifra que tiene la misma credibilidad que la señalada por el CNE de 8 millones de votantes, en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, realizada poco después por el gobierno como respuesta al plebiscito señalado. En ambos casos los testigos fueron sus organizadores, lo que le quita total seriedad a las cifras señaladas.

El enfrentamiento polarizado continúa, aunque pareció tener un lapso de distención, con la apertura de conversaciones y negociaciones entre los polarizados a finales de ese mismo año, las cuales tuvieron como sede a la República Dominicana y como facilitador, y si se quiere fiador de ambos negociadores, al Presidente de dicha nación. Jorge Rodríguez y Julio Borges fueron los protagonistas por los bandos en pugna y todo pareció caminar sobre ruedas hasta el final. La última reunión, sin embargo, se suspendió por la aparición de un desacuerdo sobre la fecha para la realización de la elección presidencial adelantada, solicitud que había hecho la oposición y que había aceptado el gobierno. En aquel momento, el gobierno proponía la realización de los comicios en el mes de abril, mientras la MUD proponía que fueran en mayo. Fijan entonces una última reunión para finiquitar la fecha y proceder a firmar el acuerdo negociado por meses.

Esta información se obtiene de conversaciones con la MUD y el gobierno y era hasta ese momento coincidente, incluso con la dada por el Presidente de Dominicana. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué no se firmó? Saliendo a Dominicana para la última reunión, Borges señala que todo está listo, incluso lo del CNE paritario, y que va a firmar el acuerdo negociado. Así lo cree el gobierno, que se lleva la sorpresa al llegar que Borges no sólo no firma sino que se saca de la manga un acuerdo distinto, para presentarlo posteriormente como el propuesto por ellos y objetado por la representación gubernamental. Esta afirmación mentirosa es fácilmente descubierta pues los medios Tal Cual y Últimas Noticias publican el acuerdo negociado que se iba a firmar, el cual fue ratificado como tal por el Presidente de Dominicana. El desagrado y cólera del gobierno no tenía límites, pues habían sido engañados como unos novatos políticos por Julio Borges.

Mi opinión personal es que no se firmó porque ya la línea de la MUD había sido decidida en el plebiscito señalado, pero sobre todo porque ya habían logrado convencer a sus aliados extranjeros de desconocer cualquier elección en el país y de impulsar la salida no electoral de Nicolás Maduro, para así obtener la Presidencia de la República como un hecho de facto, sin la realización de la consulta electoral constitucional. De ahí viene el cuento de que el cese de la usurpación tiene que ser el inicio del proceso y de allí la designación por Trump de Guaidó como Presidente de la República. 

Encabezará la transición que puede durar lo que ellos decidan y organizará unas elecciones sin acuerdos de ningún tipo, en la que sólo ellos saldrían victoriosos. Y esta burla tramposa a los venezolanos y estas violaciones constitucionales tenemos que aceptarlas, pues de no hacerlo somos reos que pagaremos en la hoguera de la nueva inquisición nuestro desafío.

Reafirmamos que queremos salir del gobierno de Maduro. Pero nuestra propuesta es nacional, es decir soberana y sin invasiones ni presiones indebidas; y es constitucional y electoral desde sus inicios, para que sea el pueblo soberano quien decida y no Trump ni su instrumento Duque, ni los instrumentos partidistas ni personales que hacen vida en Venezuela o en el exterior.

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro 

sábado, 11 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DOMINGO 12-05-2019,

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, EL CASTIGO DE LA SORPRESA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
Que se cocinaban “sorpresas” llegamos a escuchar, sin dar mucho crédito a la especie. Pero en efecto, sorpresa hubo, y una difícil de tramitar, como el aviso de un parto prematuro. El 30A nos madrugaron las movidas de lo que parecía el ensayo de una insurrección: un ejercicio que nunca cobró forma, que no dibujó propósitos nítidos, que no ocultó el azoramiento de sus actores. Al término de la inescrutable jornada, tras noche sacudida por la expectativa de que “algo” ocurriría y visto el saldo trágico del día siguiente, la sorpresa tuvo más que ver con el barrunto de que el voluntar... más »

ELIDES J. ROJAS L., EL DÓLAR ES LA BASE DEL SISTEMA CHAVISTA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 37 minutos
El líder intergaláctico mantuvo una especie de orden verbal repetido hasta el cansancio en la que delineaba la gran mentira que estaba construyendo con la mafia de mantenidos cubanos y sus colegas militares venezolanos, aliñados con un corte ideológico de izquierda que viene a ser, a fin de cuentas, el disfraz del fraude que es en realidad la llamada revolución chavista. Prometía a gritos el fallecido eterno, en cadenas de medios o en discursos de calle, en entrevistas o en giras internacionales, que estaban construyendo la Venezuela potencia, la patria grande, el renacer de la izq... más »

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI, LIBERTAD HAY UNA SOLA: LA LIBERTAD

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Los humanos no creemos en la libertad, decimos que sí… pero con límites que, por cierto, son los que a cada uno se le antoja y que justifica con argumentos “razonables” siendo el más utilizado el de que “la libertad no puede ser absoluta”. Discusión bizantina. Efectivamente, en los hechos la libertad no es absoluta, nadie puede hacer todo lo que quisiera, no puede, por caso, lanzarse desde un edificio y pretender volar como un pájaro. Pero que la libertad no sea absoluta no da derecho a que cada uno le ponga límites “razonables” y los fuerce con violencia, ya sea personal, policia... más »

CARLOS PADILLA, UNA INEQUÍVOCA POSICIÓN EDITORIAL

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Como editor de El Republicano Liberal desde su primera edición ocurrida el 13 de enero de 2007, hace 12 años, definimos cual sería nuestra línea editorial, absolutamente ceñida a nuestro pensamiento liberal de dar cabida a todo testimonio que se encuadre en el campo de la democracia, sea esta opinión expresada por un socialista, social demócrata, social cristiano, de cualquier orientación política o independiente que promulgara de alguna manera los valores propios de la democracia, y de la libre expresión del pensamiento sin otra limitante que la expresada. Personalmente, en lo do... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER, VENEZUELA Y EL PELIGROSO MODELO NICARAGÜENSE

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Están a punto de meter en la cárcel a Juan Guaidó. Nicolás Maduro y los servicios cubanos lo están sopesando. La detención de Edgar Zambrano, Primer Vicepresidente de la Asamblea Nacional, es un ensayo general para la aprehensión del presidente Guaidó. Tientan el terreno. Maduro y Raúl Castro han llegado a la conclusión de que no es posible controlar el poder con otro foco de autoridad suelto en Venezuela. No menciono al “presidente” cubano Miguel Díaz-Canel porque es el chico de hacer los mandados. Se proponen destruir totalmente la Asamblea Nacional acusándola de “traición a la... más »

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS, CON LA PATRIA A CUESTAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Escribo estas líneas en la oscurana de una noche más a la luz de una linterna, sumergida en un silencio profundo solo quebrado por el cri-cri de los grillos en el jardín, alborotados por la pertinaz llovizna de este día. Rescato ese arte olvidado de escribir borradores a mano, como quien lleva un diario (¿habrá hoy quien lo haga?), obligada por la circunstancia de vivir en esta tierra devastada, con apagones diarios de largas horas de duración, que nos han regresado a los penumbrosos ambientes medievales donde escribidores a la luz de las velas copiaban e iluminaban manuscritos en ... más »



MIBELIS ACEVEDO DONÍS, EL CASTIGO DE LA SORPRESA

Que se cocinaban “sorpresas” llegamos a escuchar, sin dar mucho crédito a la especie. Pero en efecto, sorpresa hubo, y una difícil de tramitar, como el aviso de un parto prematuro. El 30A nos madrugaron las movidas de lo que parecía el ensayo de una insurrección: un ejercicio que nunca cobró forma, que no dibujó propósitos nítidos, que no ocultó el azoramiento de sus actores. Al término de la inescrutable jornada, tras noche sacudida por la expectativa de que “algo” ocurriría y visto el saldo trágico del día siguiente, la sorpresa tuvo más que ver con el barrunto de que el voluntarismo y la improvisación hacían de las suyas. Otra vez. 

A merced del secretismo, del vistazo a estrategias que “existen, pero que no se pueden revelar”, la perplejidad no nos abandona. Junto a la maña del régimen para torear el imprevisto, algo que habla no de invulnerabilidad y sí de una suerte de “anti-fragilidad”, como sugiere Francisco Contreras, la falta de claridad respecto al contenido/destino de empresas como la “Operación Libertad” –¿movilización masiva, catártica; toma periódica de calles, demostración simbólica de fuerzas sin mención de demandas concretas…?- amenaza con socavar la confianza. 

Y es que lejos de disminuir, claro, las preguntas cunden en medio del marasmo. ¿Qué espera la dirigencia de una ciudadanía sin fuerza militar, pero resteada con la necesidad de cambiar un modelo que nos arrastra al peor de los sótanos? ¿Cuál es el rol de ese ciudadano a la hora de empujar salidas que, según anuncio original, transitarían la ruta pacífica y democrática? Mientras nos embarcamos en el “suspense” del ensayo y error, en la calle ciega del “sí o sí”, ¿cuántos podrán aguantar el salvaje deterioro de la calidad de vida? A falta de resultados tangibles en términos de la consecución del objetivo de finiquitar la usurpación, ¿no es lógico insistir en el ajuste de la ruta o examinar la pertinencia de ciertos métodos, antes de ser víctimas de una praxis recurrente y suicida? 

No basta pedir fe. Para desbrozar el enmarañado terreno de las expectativas y definir el alcance de la adhesión ciudadana al menú de opciones “sobre la mesa”, habrá que recordar que la agenda del bloque democrático representado en la AN -y a sabiendas de que la lucha asimétrica contra el autoritarismo terminó haciendo de esta institución un bastión opositor- responde en primer término al interés nacional. El voto de 14 millones de venezolanos avaló la legitimidad de un desempeño, una auctoritas reconocida además por la mayoría de países democráticos del mundo. En ese sentido, cualquier política que dimane del parlamento debería ser lo más amplia y plural posible, fruto del respeto y la proliferación de ideas divergentes, capaz de prever recursos para gestionar el conflicto, no para atizarlo en función de agendas personales o partidistas, por más justas que parezcan. 

Tras lo visto el 30A surgen motivos para la suspicacia. Las tercas señas de la ruta insurreccional que en 2014 y 2017 impusieron los promotores de “La Salida”, salen de nuevo al paso, con el descaro de la vieja arruga que no se disimula tras el refreshing. En las antípodas de una negociación en curso (“pecado” que el mismo Bolton hizo público) la natural desesperación ofrece coartada para vender soluciones “definitivas” que van desde una salida de Maduro forzada por la FAN, hasta una intervención extranjera, la guerra-que-no-es-guerra sino operación rápida, sin costos, a tono con el siglo XXI, como la pinta un risueño Brownfield. Absurdo puro: así la defensa de la violencia, el “¡no a la paz!” trueca en imperativo “moral”, y el discurso de sectores extremistas (enemigos de la política y de la propia AN) cobra cuerpo, animado por la dilución de esa identidad democrática que las circunstancias ponen a bailar sobre la cuerda floja. 

¿Habrá explicación para tanto déja-vù? Quizás sea que el error no se percibe como tal, que aparezca como visión refractaria a cualquier modificación porque al margen de la evidencia, lo que allí impera es el sesgo de confirmación: solamente se presta atención al dato que refuerza la propia creencia. Penosamente, el dislate que no pasa por el cedazo de la consciencia no dejará cicatriz ni lecciones. Bastará entonces pedir “borrón y cuenta nueva” para bregar con la ocasional espinita; pero cuando haya otra oportunidad de equivocarse, allí estaremos, auto-engañados y prestos a remozar consignas para justificar el mismo traspié. 

Al tanto de ese uróboros, lo justo es librarse del castigo de la sorpresa perenne. No se podrá culpar a la ciudadanía de “perder la fe” cuando lo que intenta es apelar al pesimismo de la inteligencia y superar el atasco crónico, el círculo infernal. De allí la pertinencia de una crítica revigorizada y autónoma, de iniciativas como el documento de Provea para exigir lo que nunca debimos dejar de exigir: cooperación internacional virtuosa, (el caso de la UE-GIC) entendimiento, elecciones, alternabilidad. Todo eso de lo que toca reapropiarse, urgentemente. 

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

ELIDES J. ROJAS L., EL DÓLAR ES LA BASE DEL SISTEMA CHAVISTA

El líder intergaláctico mantuvo una especie de orden verbal repetido hasta el cansancio en la que delineaba la gran mentira que estaba construyendo con la mafia de mantenidos cubanos y sus colegas militares venezolanos, aliñados con un corte ideológico de izquierda que viene a ser, a fin de cuentas, el disfraz del fraude que es en realidad la llamada revolución chavista. Prometía a gritos el fallecido eterno, en cadenas de medios o en discursos de calle, en entrevistas o en giras internacionales, que estaban construyendo la Venezuela potencia, la patria grande, el renacer de la izquierda latinoamericana, la igualdad de todos los venezolanos, cero hambre, sistema de salud de primer mundo, educación gratuita y de excelencia, trabajo productivo y de calidad para todos, justicia social, oportunidades sin discriminaciones, un sistema judicial verdaderamente justo y rápido. La eliminación de cuajo de la corrupción y los privilegios. Producción agrícola suficiente hasta para exportar. Y, tal vez lo mejor de la suprema lenguarada, el difunto fue constante en eso de alcanzar un alto poder adquisitivo para toda la población. Y el impelable cuento de la soberanía y el nacionalismo por amor a la patria. Eso lleva a la promesa mayor: tenemos patria. Y no tenemos moneda. El bolívar no lo quieren los chamos ni para jugar Ludo. 

La verdad verdadera: un fraude enorme, gigantesco. Eso es el chavismo. Eso es la revolución. ¿La prueba? Está al frente de todos. No es necesario entrar en debates profundos ni en complicados razonamientos ideológicos. Veamos la realidad, la realidad que sufrimos. La vida de cualquier venezolano en el sistema chavista. Veamos. 

Papeleo e identificación. Los pasaportes no existen para los ciudadanos comunes. Solo para militares, altos enchufados o ciertas agrupaciones amigas. De resto bajarse de la mula es la opción. En dólares y bien feo. Lo mismo, pero más barato aplica para otros instrumentos como la cédula, por ejemplo. Obtener copias certificadas de actas de nacimiento o actas de matrimonio en dólares. Antecedentes penales en dólares. Legalizar y apostillar también se cotiza en dólares. Notarías y registros mercantiles o inmobiliarios tienen el siguiente mecanismo de operación. Reciben el documento, pero le dirán que estará asentado dentro de dos meses. No obstante, para esta misma semana, en dólares. ¿Quiénes son los jefes de estas mafias? El régimen seguro lo sabe con toda claridad. 

Entrada y salida del país. El problema no es tanto ingresar o dejar el país. El verdadero rollo está con el chequeo del Seniat. Su equipaje, que seguramente tendrá mayormente medicinas, alimentos, productos de baño y cosméticos es la clave para que aparezca la palabra mágica: dólares. Todo entra con dólares. Un maletero cobra alrededor de 15 dólares por llevar las maletas hasta el estacionamiento en Maiquetía. Mire que son dólares. Un taxi cobra 20 dólares por bajar de Caracas al aeropuerto. Dólares para consumir dentro del aeropuerto. La revolución de los dólares. 

Licores y bebidas. El dólar es la unidad de cambio para bebidas del tipo Whisky. Todo lo importado se paga en dólares. 

Comida. Muchísimos automercados y pequeños abastos trabajan en dólares desde hace rato.

Grandes mafias. Contrabando de gasolina, extracción de oro, explotación de minerales y metales raros, salida ilegal de comida comprada en el exterior con dólares preferenciales. La mafia que controla las carreteras y autopistas revisando hasta coches de bebés para ver que se les pega o, como es de esperar, cobra en dólares para dejar circular la mercancía. Droga y estimulantes, una de las más poderosas y peligrosas. Secuestro y extorsión manejado desde las propias cárceles. Malandros trabajando con los mismos equipos policiales y militares cuando se trata de reprimir a los ciudadanos que protestan desarmados. 

Solo por mencionar algo. Lo demás lo verá usted en las calles cada día. Desde un atraco delante de todo el mundo hasta un carro a toda velocidad pasando en luz roja sin pena ni miedo a nada. Y ni hablar de la gente comiendo basura en franca competencia con los perros.
Venezuela chavista. Pele el ojo.

Elides Rojas
elidesr@gmail.com
Twitter: @ejrl

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI, LIBERTAD HAY UNA SOLA: LA LIBERTAD

Los humanos no creemos en la libertad, decimos que sí… pero con límites que, por cierto, son los que a cada uno se le antoja y que justifica con argumentos “razonables” siendo el más utilizado el de que “la libertad no puede ser absoluta”. Discusión bizantina. 

Efectivamente, en los hechos la libertad no es absoluta, nadie puede hacer todo lo que quisiera, no puede, por caso, lanzarse desde un edificio y pretender volar como un pájaro. Pero que la libertad no sea absoluta no da derecho a que cada uno le ponga límites “razonables” y los fuerce con violencia, ya sea personal, policial o militar. 

Dos periodistas de Reuters, Wa Lone y Kyaw Soe Oo, pasaron año y medio en la cárcel por violar la ley de secretos oficiales cuando investigaban una matanza militar de rohingyas en Birmania, investigación que les valió el Pulitzer. Condenados a 7 años, salieron de prisión gracias a una amnistía que benefició a 6520 presos. 

Todo muy “legal”, a criterio de los mandantes del momento, tanto que el Tribunal Supremo rechazó el último recurso de apelación de los reporteros. Irónicamente, según Human Rights Watch, desde que la “muy respetable” Aung San Suu Kyi -premio Nobel de la Paz por defender los derechos humanos- accedió a la dirección política del país, tras ganar los comicios de 2016, el número de periodistas detenidos creció hasta 43. 

Sucede que la Información es la mejor solución contra la violencia. Si nos “defendemos” con armas corremos el riesgo de salir heridos o herir a inocentes. En cambio, con información suficiente podemos adelantar al agresor y resguardarnos. De modo que los violadores necesitan controlar la información porque la violencia solo es posible con desinformación. Por caso, nada puede el ejército más poderoso contra un niño solo si éste puede anticiparlo y escapar. 

Según un informe de Reporteros sin Fronteras -que podría ser ideológicamente ubicada en la centroizquierda- el número de países seguros para los periodistas disminuyó en 2019. Muchos gobiernos autoritarios están fortaleciendo su control sobre los medios de comunicación. 

Este ranking de Libertad de Prensa en el mundo, que incluye a 180 países, empieza con Noruega, Finlandia y Suecia. Luego, entre los que mejoraron figuran Uruguay hoy en el puesto 19, España 29, Gran Bretaña 33, Dominicana 55, Panamá 79, Perú 83, Colombia 129, México 144, Eritrea 178 y Corea del Norte 179. 

Entre los que no variaron figuran Costa Rica en el puesto 10 y Guatemala en el 116. Finalmente, entre los que cayeron están Chile en el puesto 46, EEUU. 48, Argentina 57, Ecuador 97, Brasil 105, Bolivia 113, Nicaragua 114, Honduras 146, Venezuela 148, China 177 y, el último de la lista, Turkmenistán 180. 

Ahora al comparar esta lista con la de Libertad Económica de la conservadora The Heritage Foundation comprobamos que, considerando las diferencias ideológicas, ambas tienen un destacado grado de coincidencia: en general, los países con mayor “libertad económica” gozan de más “libertad de prensa”. Lo que resulta lógico, ya que “ambas libertades” están íntimamente relacionadas -de hecho, es la misma libertad- ya que para coartar ambas hace falta la misma fuerza de la violencia estatal directa, o indirecta como en los países donde algunas drogas muy dañinas están prohibidas por el Estado, y surgen bandas de narcos que asesinan periodistas, en México por caso. 

Alejandro Tagliavini
Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California 
@alextagliavini 
www.alejandrotagliavini.com

CARLOS PADILLA, UNA INEQUÍVOCA POSICIÓN EDITORIAL

Como editor de El Republicano Liberal desde su primera edición ocurrida el 13 de enero de 2007, hace 12 años, definimos cual sería nuestra línea editorial, absolutamente ceñida a nuestro pensamiento liberal de dar cabida a todo testimonio que se encuadre en el campo de la democracia, sea esta opinión expresada por un socialista, social demócrata, social cristiano, de cualquier orientación política o independiente que promulgara de alguna manera los valores propios de la democracia, y de la libre expresión del pensamiento sin otra limitante que la expresada. 

Personalmente, en lo doctrinario, somos republicanos y libertarios porque creemos en un país cuya máxima autoridad y representatividad pública sea elegida periódicamente por los ciudadanos. Porque profesamos el credo de la independencia de los poderes públicos y de su sinergia. Porque entendemos que nos hay otra riqueza distinta a la que es fruto del trabajo, porque hacemos nuestro los principios fundamentales de la constitución que defienden la igualdad de las personas ante la ley, los derechos de propiedad, la libre empresa y el estado de derecho. Porque creemos en la federación y en la descentralización ya que el gobierno más eficaz, responsable y sensible es aquel que se encuentra más cerca del pueblo. Porque no queremos que nos gobierne ni represente una casta basada en la sucesión, en ideologías caducas ni en los privilegios del poder o en la exclusión de un sector de la población por otro. Porque, al fin y al cabo, nos oponemos a cualquier dictadura que enfrente al concepto "República" y no proteja los valores y derechos de la familia, la religión, la moral y la ética. Por ello nos proponemos lograr un país de propietarios con un gobierno limitado y una Venezuela que viva con bienestar y libertad excluyendo todo intento populista.

Personalmente, en lo político, tenemos un compromiso con una salida pacífica, constitucional, democrática y electoral de la crisis que nos castiga. Todo ello dentro de la ruta indicada por los auténticos caminos democráticos, garantías electorales firmes,  salvaguarda del secreto del voto, actualización del padrón electoral y certificación internacional. Soy gestor de una especie de Tercera Vía que permita aglutinar la disidencia para enfrentar electoralmente a los polos existentes.

En relación a quienes de manera voluntaria y sin costo alguno nos hacen llegar sus opiniones o testimonios, por las diferentes redes sociales, páginas web o correos a nuestras cuentas, no les exigimos ni solicitamos que piensen como nosotros pues como libertarios, comprometidos con la libertad individual, respetamos las diferentes maneras de pensar con la expectativa de ser un medio de encuentro ciudadano. A nuestros apreciados lectores los exhortamos a que enriquezcan las opiniones publicadas con sus comentarios que siempre serán bienvenidos,

Hacemos el esfuerzo diario, junto con los twitteros que nos apoyan, de hacer llegar nuestro medio de comunicación especializado en divulgar opiniones a nuestros potenciales lectores salvo en las oportunidades que nos vemos limitados por la ausencia de electricidad o la caída de las redes.

Damos las gracias a nuestros colaboradores sin cuyo aporte nos sería imposible cumplir con nuestro objetivo de entregar públicamente sus esfuerzos creativos hijos de su preocupación por el país y de la situación internacional que nos son pertinentes.

Un cordial saludo libertario,

Carlos Padilla
@carpa1301
carpa1301@gmail.com
carpa.carpa@outlook.es
https://www.facebook.com/elrepublicanoliberal
http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/

CARLOS ALBERTO MONTANER, VENEZUELA Y EL PELIGROSO MODELO NICARAGÜENSE

Están a punto de meter en la cárcel a Juan Guaidó. Nicolás Maduro y los servicios cubanos lo están sopesando. La detención de Edgar Zambrano, Primer Vicepresidente de la Asamblea Nacional, es un ensayo general para la aprehensión del presidente Guaidó. Tientan el terreno. Maduro y Raúl Castro han llegado a la conclusión de que no es posible controlar el poder con otro foco de autoridad suelto en Venezuela. No menciono al “presidente” cubano Miguel Díaz-Canel porque es el chico de hacer los mandados.  

Se proponen destruir totalmente la Asamblea Nacional acusándola de “traición a la patria”. Al madurismo no le importa que nadie le crea. El juego consiste en elaborar coartadas paralelas para “explicar” el desastre. Hay hiperinflación por culpa de Venezuela Today, una página web manejada por “los enemigos de la patria”. Hay escasez de alimentos y medicinas debido al embargo de los americanos. Hay cortes de luz y falta el agua potable porque John Bolton lo decidió y personalmente dirigió los estropicios. Los venezolanos escapan del paraíso confundidos por el canto de sirena de los adversarios capitalistas. La verdad no importa. Sólo el relato.   

El régimen cubano está desesperado, pero elabora su estrategia para mantenerse a flote. Raúl teme a motines callejeros producto de las carencias. Necesita el subsidio venezolano como Drácula necesitaba la dosis de sangre de sus víctimas. El “aparato” de inteligencia de La Habana cree, a estas alturas, que Donald Trump es un perro ladrador, pero no mordedor. Por eso lo tratan con guantes de seda y se reservan las baterías más gruesas contra Marco Rubio, Mike Pompeo, John Bolton y Elliot Abrams. El núcleo duro que respalda a Guaidó. Esos son los enemigos que deben maniatar. Son los “mordedores”, aunque carezcan de fuerza para utilizar el peso de las armas americanas.       

La conclusión a que ha llegado la inteligencia cubana con respecto a Trump tiene cierta lógica. Si quiere retirarse del Medio Oriente, ¿qué sentido tendría que metiera las tropas en Venezuela? Si es capaz de debilitar a la OTAN o a la Unión Europea, porque está persuadido de que su país paga la parte del león y no se beneficia en lo absoluto, ¿por qué en América Latina jugaría el rol de “cabeza del mundo libre” cuando los principales afectados son los propios latinoamericanos? Si el gordito de Corea del Norte unas veces es el rocket many otras un muchacho confiable, ¿por qué temerle al inquilino de la Casa Blanca? Ya saben que están frente a un vendedor que dice cualquier cosa, y amenaza y patalea, pero no recurre al garrote.   

No obstante, Nicolás Maduro huele a pasado. Eso Cuba lo comprende. Llegó al poder de contrabando. A principios del 2013, cuando murió Hugo Chávez, el régimen cubano lo eligió no por sus virtudes, sino por sus debilidades. Le “tocaba” a Diosdado Cabello, pero era un bribón demasiado independiente que no seguía órdenes de nadie. Maduro, en cambio, era obediente y mantendría vigente lo único que a La Habana le interesaba: el suministro de petróleo y el dinero nonsancto que se repartían las nomenclaturas de ambas dictaduras, como aquel “negocio” glorioso por medio del cual una “empresa” cubana le alquiló en un millón de dólares diarios a PDVSA una plataforma para extraer petróleo del lago Maracaibo. La factura real era medio millón todos los días de Dios, pero al triangular los costos desde La Habana se duplicaban mágicamente. 

Maduro debe salir del juego para salvar los intereses cubanos. Maduro está de acuerdo. Ya todos saben que el nuevo hombre de Cuba es el general Vladimir Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas, y la persona que hizo abortar el golpe del 30 de abril y engañó a los servicios de inteligencia enemigos. Pero ¿cómo lograr dar el cambiazo? Una posibilidad es convencer al Grupo de Lima, a Estados Unidos y a la propia oposición de la necesidad de solucionar la crisis mediante el “modelo nicaragüense”. 

¿Qué es eso? En 1990 la dictadura sandinista se sometió a unas elecciones pensando que las ganaría, como casi todas las encuestas indicaban, incluso las que ordenó Washington. Pero ocurrió lo impensable: ganó Doña Violeta Chamorro por un margen enorme, como me había vaticinado D. Oscar Arias tras ver la encuesta de Borge y Asociados, una modesta empresa tica que acertó plenamente. 

En ese punto, los sandinistas tenían en contra a la mayoría de la población y a los Estados Unidos, pero conservaban el aparato militar, de manera que hicieron una proposición indecorosa que todo el mundo acabó aceptando para salir de aquel avispero. Los sandinistas admitirían la derrota en las urnas a cambio de quedarse al frente de las Fuerzas Armadas sin que el nuevo gobierno pudiera controlarlas. En el periodo previo a la toma de posesión eliminarían a los peores adversarios. Fue entonces cuando asesinaron a decenas de jefes de la “Contra”. 

La Habana piensa que la salida de Maduro puede darse de igual forma con una variante: unas elecciones impecables en las que el chavismo seguramente sería derrotado, pero Padrino López quedaría al frente de las fuerzas armadas y se respetaría el acuerdo de petróleo por médicos, vital para Cuba, y el regreso al dulce clima entre los dos países de la época de Obama, so pena de desatar sobre Estados Unidos otro Camarioca, otro Mariel, otro “balserazo”, dado que a la Isla le sobran los presuntos emigrantes ansiosos de llegar a Estados Unidos y la crisis económica se agrava con cada vuelta a la tuerca de la ley Helms-Burton. 

Ojalá que eso no suceda y los demócratas venezolanos no lo admitan. Es pan para hoy y hambre para mañana. Treinta años después de las elecciones de 1990 Daniel Ortega y el sandinismo continúan gravitando sobre Nicaragua, mientras el Socialismo del Siglo XXI se mantiene en ese país, en Venezuela y en Bolivia orquestado por La Habana. Padrino no es sólo el jefe de las FFAA, como era el general Humberto Ortega en Nicaragua. Es el protector de un narcoestado aliado de los terroristas del Medio Oriente. El problema no se soluciona con parches, sino con medidas drásticas. Es la hora de los cirujanos de hierro, no de las “curitas”.

Carlos A. Montaner
@CarlosAMontaner   

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS, CON LA PATRIA A CUESTAS

Escribo estas líneas en la oscurana de una noche más a la luz de una linterna, sumergida en un silencio profundo solo quebrado por el cri-cri de los grillos en el jardín, alborotados por la pertinaz llovizna de este día. Rescato ese arte olvidado de escribir borradores a mano, como quien lleva un diario (¿habrá hoy quien lo haga?), obligada por la circunstancia de vivir en esta tierra devastada, con apagones diarios de largas horas de duración, que nos han regresado a los penumbrosos ambientes medievales donde escribidores a la luz de las velas copiaban e iluminaban manuscritos en monasterios construidos sobre riscos escarpados, para asegurar el aislamiento y la contemplación de los monjes.

Contemplar, eso hago. Contemplar esta patria, nuestra patria, desgarrada tras dos décadas de destrucción sistemática de la institucionalidad, empobrecidos hasta la indigencia, imposibilitados de atención médica apropiada o de educación cabal, es un ejercicio que nos mueve a la acción para intentar una y otra vez, las veces que haga falta, el desalojo de la casta usurpadora que permita retomar la ruta de ascenso al progreso y al desarrollo.

Andamos “con la patria a cuestas”, como bien lo expresa la tuitera @CacaitoPuro. Es verdad; cual via crucis moderno hemos transitado 14 estaciones, faltando solo la última, la de la resurrección que dé paso a ese país que soñamos, renacido de las cenizas en que la ha convertido una revolución que eso prometió: “no renunciaremos al poder, pero si hubiera que hacerlo, dejaríamos al país en cenizas”.  ¡Vaya prueba de amor por esta tierra y sus habitantes!

Cenizas estructurales como las ya mencionadas, las hay de sobra; cenizas morales, también. La semilla de la discordia, sembrada por el régimen para dividirnos y disminuir nuestro poder de lucha y convocatoria, ha estado dando algunos frutos. “Divide y vencerás”, esa vieja pero siempre eficaz conseja, a la orden para intentar disolvernos. Somos cerca del 90% de la población adversando al régimen. No obstante, la instalación de un pensamiento radical, atizado por grupos minoritarios dedicados a predicar el desconcierto, hace ruido entre quienes nos manifestamos opositores al régimen. 

Pareciera que todo vale para tensar la pugnacidad entre nosotros. Si no pienso igual que tú, me descalificas. Si tú planteas un punto de vista diferente al mío, te bato contra el suelo tuitero. La concordia y el entendimiento se han ido de paseo entre quienes debemos tener un único adversario común, el que está enfrente, no a los lados. Todo o nada. Blanco o negro. “Puros” contra “indignos”. Nada de matices, parece ser la consigna. El chavismo radical, como manera de ser, se ha instalado en el corazón de muchos demócratas. Así será difícil levantar el país de la postración en que está.

Sería apropiado en este punto recordar el decálogo que alguna vez escribió el Prof. José María Cadenas, recientemente fallecido, a  manera de orientación sobre los pasos a seguir en circunstancias difíciles como las actuales: 1) Respeta las ideas de otros, así como quieres que respeten las tuyas;  2) Defiende tus ideas con ideas, no con armas; 3) Convivir con otros no es renunciar a ideales ni a posiciones;  4) Dividir a los semejantes en buenos y malos propicia la violencia;  5) Tienes adversarios, no enemigos;  6) Rechaza la violencia porque al fin te hará daño;  7) La paz es el respeto al otro;  8) Lucha por tus ideas, pero lucha en paz;  9) Defiende tus derechos por medios pacíficos;  10) La democracia es la paz.

La democracia no se legitima con fusiles sino con votos, clamaba hace poco A. Barrera Tyszka, a la vez que alertaba sobre la inevitabilidad de negociaciones para salir del autócrata, una vez definido cómo hacerlo, con quiénes, bajo qué condiciones. Un camino pacífico hacia la democracia, mensaje central del Presidente (e) Juan Guaidó, que asegure una transición en convivencia para beneficio de los habitantes de este dolido terruño. 

TUITEANDO

1.- Samuel, Yosner, Jurubith, Yoifre, jóvenes entre 14 y 26 años, son algunos de los fallecidos en las manifestaciones del 30 de abril y 1º de mayo, abatidos por las balas de cuerpos represivos del estado. ¿Hasta cuándo tantas pérdidas? 

2.- Por orden de Conatel, la emisora Radio Caracas Radio 750 AM ha salido del aire, por ahora. Mucho demoraron. RCR 750 ha sido un ejemplo indeclinable de valentía en defensa de la democracia y la libertad a lo largo de estos 20 años. 

3.- Rechazamos la toma del edificio rectoral de la Universidad de Oriente por parte de grupos afectos al régimen y su pretensión de destituir a la Rectora Milena Bravo.

Gioconda San Blas
@davinci1412