jueves, 30 de mayo de 2019

TRINO MÁRQUEZ: HAY QUE APOYAR A NORUEGA

Gracias al golpe de audacia dado en enero por la oposición representada en la Asamblea Nacional, la dictadura y el drama  venezolano pasaron a ser de nuevo tema central de la agenda internacional. No ha sido opacado ni por la crisis política nicaragüense, ni por el descalabro económico del gobierno de Mauricio Macri, que puso, de forma insólita, a la señora Cristina Kirchner a puntear las encuestas para la presidencia de Argentina. Como se sabe, en un giro inesperado, la conocida viuda decidió optar por la vicepresidencia para evitar un todos contra Cristina y aprovechar al máximo los números que la favorecen.

La crítica situación venezolana constituye un problema regional mayúsculo por la estampida que ha desatado. El último informe de Acnur habla de al menos 3.700.000 venezolanos  que han huido de las garras de Maduro. Esta fuga se ha producido durante lo que va de la segunda década del siglo XXI. 

La diáspora venezolana, unida a la pavorosa pobreza que azota a la inmensa mayoría del país, al colapso de los servicios  públicos,  a la escasez creciente de gasolina, a la multiplicación de las protestas callejeras y a la violación sistemática de los derechos humanos de ciudadanos comunes y corrientes y de dirigentes políticos, han llevado a numerosas naciones a la conclusión según la cual en Venezuela se han creado las condiciones objetivas para que estalle la violencia en gran escala, y que conviene actuar cuanto antes para prevenir que la ira popular se desate o que la oposición se incline por alternativas armadas, como ocurrió en Nicaragua cuando la obstinación del sandinismo bloqueó los caminos democráticos.

Uno de los gobiernos que se ha sensibilizado frente a nuestra calamidad es el de Noruega, con amplia experiencia ejerciendo de facilitador y mediador en conflictos tan complejos como el que tiene lugar en Venezuela. Noruega se suma a los países que propician una salida al descalabro nacional: Estados Unidos, Canadá, Grupo de Lima, Unión Europea y Grupo de Contacto Internacional. Lo hace desde una perspectiva distinta, por ejemplo, a la de Estados Unidos y el Grupo de Lima. No sé si su estilo  contemporizador de aproximarse al problema es más eficaz que el otro, mucho más pugnaz y confrontacional. De lo que sí estoy seguro es de que el esfuerzo de Noruega es complementario y clave. Ese país, por su experiencia y conocimiento en el tratamiento de conflictos agudos, puede dar una enorme contribución, tal como lo hizo en su momento con los árabes y los israelitas o entre el gobierno español y la ETA, para solo mencionar dos casos representativos.

El régimen de Nicolás Maduro tratará de darle largas al asunto. Hará lo posible por ganar tiempo para intentar capear el temporal y permanecer el mayor tiempo posible en Miraflores. Señalar estos presupuestos para descalificar el esfuerzo no resulta muy ingenioso, como tampoco lo es tratar de inventar la rueda. Estamos hablando  de un grupo al que no le importa gobernar sobre los escombros. Eso lo sabe la oposición venezolana y, podemos suponer, lo han entendido los expertos noruegos. El gran reto para los nórdicos, al igual que para el resto de la comunidad internacional que evita el uso de la fuerza, reside en obligar a un régimen quebrado, aislado, y desprestigiado en el plano internacional, e inmensamente impopular en el ámbito doméstico, pero que posee la armas, a que encuentre una solución acordada a las penurias  que sufren los venezolanos. La piedra angular del convenio, ellos lo saben, es el pacto por unas elecciones libres, competitivas, transparentes y supervisadas por la comunidad internacional. Aunque entre las peticiones se encuentra la desactivación de los colectivos violentos, nadie pide que depongan las armas y se pacifiquen, como ocurrió en Colombia con las Farc. Se trata de algo tan naif como recuperar la dignidad del voto y la soberanía popular, aplastadas con la elección de la asamblea constituyente y con los comicios del 20-M de 2018. Así, sencillo. Inobjetable desde la perspectiva democrática.

Para obligar a Maduro a negociar están en marcha varios procesos. El primero, la colosal tragedia nacional que sigue su propio ritmo y avanza sin que el régimen tenga la menor posibilidad de resolverla. Los problemas y carencias que confrontamos en la actualidad, se agravarán mientras Maduro se encuentre al frente del Ejecutivo. Luego hay que anotar los conflictos y temores dentro del Psuv. Existen sectores en el oficialismo convencidos de que la permanencia a rajatabla de Maduro en el poder, erosionará al partido y a la opción política que ellos representan. Es mejor negociar ahora que pueden obtener ventajas, que hacerlo cuando todo esté perdido. Hasta podría aceptarse que Maduro sea candidato; el dilema más serio reside en si lo hace como Presidente en ejercicio o como candidato fuera de Miraflores. Para los militares las conversaciones en Noruega también deben de tener un significado especial. Allí nadie amenaza al país con invasiones militares, ni violencia de ningún género. Solo se trata de admitir la crisis de gobernabilidad y representatividad del régimen, y buscarle una solución en el marco de la Constitución y la democracia.

Por estas razones y otras más, debemos apoyar a Noruega.

Trino Márquez
@trinomarquez

CARLOS PADILLA: NEGOCIACIÓN CON MUERTE ANUNCIADA

Se negocia con un delincuente que nos amenaza, se negocia con un vendedor regateando precios; pero no se puede negociar con quien utiliza ese mecanismo de supuesto entendimiento para fines no relacionados con los aspectos o asuntos de la negociación y si para sus propios fines que trata infructuosamente de ocultar.  

Todo negociador, que pudiéramos llamar “bien intencionado”, lleva al encuentro tabuladas las aspiraciones que quisiera lograr en máximas, intermedias y mínimas pues si solo lleva máximas la negociación fracasará. No se debe ir a una negociación a entregarlo todo. Eso no tiene sentido. No se debe ir a una negociación para aparecer tan solo como dispuesto falazmente a perder en ella y ganar prebendas posteriores. Eso tampoco tiene sentido ni político ni ético.   

No se puede ir a una negociación cuando ambas partes tienen una posición de todo o nada; tampoco cuando se sabe la carta que tiene la contraparte escondida bajo la manga y mucho menos cuando se reconoce a uno de los receptores como emisor público de mentiras. 

Lenin lo expreso claramente: "Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos; por medio del diálogo alcanzamos aquellos objetivos a corto y mediano plazo para ganar tiempo, y cuando efectivamente seamos más fuertes, entonces tomamos sin contemplaciones lo que queremos y sin que nos conmuevan las reclamaciones y las apelaciones de los enemigos venidos a menos."  

Estamos seguros de la buena fe de los que se muestran partidarios de un dialogo con aquellos que no son comunistas, ni socialistas, ni nada; pero que se ponen ese disfraz para ocultar sus incapacidades y corruptelas y utilizan las estrategias y tácticas aprendidas en los cenáculos castristas para mantenerse en el poder a costa de lo que sea. 

En sus recientes intentos de distraer, el madurismo usando al catalizador noruego, impulso un encuentro de mediación con un sector de la oposición venezolana que sobrevive en la Asamblea Nacional. Pero ese intento está integrado por posiciones irreductibles tendientes a garantizar su permanencia en el poder para usufructuarlo depredadoramente.  

 El planteamiento llevado por los demócratas no era otro que el de “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”. Es decir, todo lo contrario de lo que quiere el régimen.  

Como se podrá apreciar allí no puede haber acuerdo alguno y si ganancia de tiempo para apretarse los gastados tornillos que sostienen a la oligarquía madurista de los 500 sentados sobre las bayonetas en su precario disfrute del poder.  

Como demócratas no nos queda más que agradecer a Noruega su intermediación para la búsqueda de soluciones a la tragedia venezolana y solicitarles a sus autoridades que se sumen a los otros sectores que apoyan el retorno de la democracia a Venezuela tales como con el Grupo de Lima y el Grupo de Contacto en la búsqueda de la solución anhelada por el sufrido pueblo venezolano. Si los contactos entre los representantes de la Asamblea Nacional y  el madurismo continúan bajo los auspicios de Noruega esperamos que el talante autoritario del régimen recapacite y acepte una salida honorable a la crisis de gobernabilidad que atosiga al pueblo venezolano.    

No desechamos el dialogo per se. Somos partidarios de un dialogo entre factores opositores que ha fin de cuentas tenemos el mismo objetivo estratégico con algunas diferencias tácticas y mantenemos la posición de la búsqueda de la solución de la crisis que nos castiga mediante una salida deseada como pacífica, constitucional, democrática y electoral.  Todo ello dentro de la ruta indicada por los auténticos caminos democráticos, un contador de votos idóneo, garantías electorales firmes, salvaguarda del secreto del voto, actualización del padrón electoral y certificación internacional.  

Carlos Padilla 
@carpa1301 

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LA OPOSICIÓN ROSA

La Belle Epoque enmarcó la vida europea haciendo alusión a una “bella época” que se circunscribió a la vida de ese continente antes de los horrores de la primera guerra mundial, conflicto bélico que agudizó las añoranzas. Sin lugar a dudas, el mundo comenzó ser distinto luego de la primera guerra mundial, el trabajo se hizo necesario aún para las clases pudientes, las armas se especializaron a raíz de esas crueles batallas, las naciones comenzaron a recelarse unas a otras… la guerra pasó ocupar un lugar preponderante en las políticas de Estado, es decir, mucho más. 

En Venezuela existe en el seno de la oposición un preocupante cúmulo de líderes que, al parecer, viven en la “Belle Epoque”, tras 20 años de chavismo parecen no darse cuenta que a lo que nos enfrentamos los venezolanos es al castrismo puro, sistema dictatorial que no se va por votos aunque los promueva, que no se va con diálogos aunque sea su estandarte, que no se va con sanciones pues controla las riquezas de, probablemente, el país más rico del mundo. Sistema dictatorial que no se va con marchas, contra marchas ni con protestas solas, pues usa las armas y las instituciones públicas como escudo de sus intereses. Esa es una oposición rosa absolutamente equívoca, contraria a los objetivos patrios, lamentablemente con mucha tarima pública.  

Todo lo que esta oposición rosa propone ya se ha intentado con anterioridad aquí en Venezuela y en Cuba, con mismos resultados catastróficos para el pueblo. Ahora, sin lugar a dudas, la presión social es indefectiblemente necesaria, pero debe estar acompañada de otras acciones contundentes, como por ejemplo, todo el peso de la diplomacia internacional, donde los socios del chavismo tienen papel preponderante en acción y omisión, China (al parecer) ya dio su brazo a torcer con el chavismo, se percató que sus inversiones no peligrarán, al contrario, estarán mejores resguardadas de la mano de otra dirigencia nacional ajena al chavismo, fanal de corrupción y desidia. 

El chavismo sí ha comprendido cabalmente su condición y momentum, sabe depende exclusivamente de la violencia institucionalizada, tanteó a Guaidó y guardó postura hasta conocer, al menos, sus primeros pasos, luego redobló su tradicional manera de tiranizar a todo un pueblo a través de las necesidades que él mismo creó y, circunstancialmente, las sanciones internacionales agravan, lo que le ha servido de excusa para mantener engañada a su remanente de seguidores.  

El camino es electoral ¡Claro que sí! pero primero hay que reinstitucionalizar la nación, acudir a nuevos procesos electorales hoy incurriría en los mismos errores en que cayeron Avanzada Progresista, Copei y el Mas, abstenciones históricas promovidas por la carencia absoluta de confianza en las instituciones públicas, lo que ha hecho que el voto pierda sus tres principales características; premiar, castigar y generar cambios, en ese afligido escenario gana quien pueda arrastrar más votantes, es decir, el régimen. Quienes nos oponemos a procesos electorales hoy día somos más demócratas que quienes lo promueven a sabiendas de su farsa.  

Se necesita una oposición con los pies en la tierra, no romántica ni soñadora ¡Realista! Que comprenda que así como lo supiera Bolívar, Miranda y demás próceres, esta es una guerra que no podemos librar solos los venezolanos, ameritamos mediación internacional, de lo contrario estamos condenados ser la segunda Cuba de la historia.

Leandro Rodríguez Linárez 
 @leandrotango      

ENRIQUE CONTRERAS RAMIREZ: NUESTRAS UTOPÍAS

Hay quienes creen o creemos que la democracia es una utopía, que no es posible mientras se siga dando en nuestras sociedades latinoamericanas y particularmente en Venezuela, la influencia colonialista y dominante del eurocentrismo, quienes impusieron los modelos de sociedad que actualmente imitamos, me refiero a esos dos modelos  que nos presenta el socialismo y el capitalismo, pues los intereses de los que lo impulsan niegan en la practica la posibilidad real del ejercicio democrático, en esa línea de la verticalidad y relaciones de poder  que se esconde detrás de un llamado Estado, donde el mismo no se encuentra al servicio de la gente, sino es la gente en una relación de servidumbre la que tiene que estar al servicio de ese Estado, en una sociedad que cada vez exige mayores libertades y mejores modos de vida, para la realización plena de nuestras  condiciones humanas. 

Tal situación, para muchos es irremediable y de allí proviene la resignación –esta realidad hay que aceptarla- porque no hay una salida, ni se ve en el horizonte de la patria, perdiendo la esperanza y su propia fe en el porvenir y es aquí donde está el problema, porque tal tipo de conducta asume la derrota, además de ser una derrota inducida, sembrada, motivada para que se tome en ese teatro del que no hay nada que hacer. Al respecto el profesor Victor Bravo al referirse a la situación planteada nos indica: “Sólo el hombre desprovisto de los escudos de la fe, como diría Kierkegaard, sean estos no sólo religiosos sino también políticos, sociales, culturales, podrá rozar el sentimiento de la angustia y del absurdo de más allá de los limites y preguntar sobre el sentido de la existencia.” (BRAVO, Victor (1998).Editorial Universidad de los Andes. Mérida). 

Si el logos en términos filosóficos, es asumir una actitud racional ante el mundo, ante la vida. La adoración, el fanatismo, la pleitesía,  la subordinación y la servidumbre a los que ejercen el poder, no puede ser parte de la naturaleza  humana, al contrario, la naturaleza humana es la que  hace que la humanidad  sea inteligente y en seres inteligentes no puede tener cabida  semejantes escenarios. Es por ello que cuando hablamos de libertad, para los que ejercen el poder bien sea en el socialismo o el capitalismo, es como si estuviésemos invocando –para ellos-  los poderes demoniacos, además les parece monstruoso y siniestro pues esa libertad que por naturaleza pertenece a la humanidad, es lo que coloca en crisis el orden establecido, porque esa libertad implica libertad de acción, de pensamiento, sin imposiciones ni impedimentos. Es cuando hay capacidad de razonar pensar y concientizar como se debe actuar ​ y obrar según la propia voluntad de la persona en comunión con los otros, en igualdad de condiciones, es un proceso ontocreador en busca de ese bienestar colectivo que el Libertador sintetizo como “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de bienestar social y la mayor suma de estabilidad política”. Una utopía propia de la inteligencia humana, cuando se es sujeto histórico capaz de transformar los modelos socio-económicos  que oprimen  a la humanidad y que por analogía deducimos, que ese era el centro de su “delirio” que le inspiro el volcán del Chimborazo en tierras de Ecuador. “…El tiempo, no ha podido detener la marcha de la libertad (…) Al fin, la tremenda voz de Colombia me grita: resucito, me siento, abro con mis propias manos mis pesados parpados: vuelvo a ser hombre, y escribo mi delirio.” Es la pasión que inundo el alma de nuestro Bolívar y con su ejemplo exalto y se sigue exaltando la lucha por la libertad, libertad hoy negada como en el ayer, por quienes dicen ser defensores de la misma, desde los pináculos del poder. 

 MATAR LAS UTOPÍAS 

Hoy más que nunca, el mensaje utópico del Libertador, es la de la esperanza, la posibilidad real de realización de nuestros pueblos, pueblos que siguen y seguimos indagando sobre el horizonte originario de la patria latinoamericana, sigue investigando y tratando de construir en la lucha caminos por la libertad y más cuando hoy día tanto el capitalismo como el llamado socialismo, nos quieren aplicar el pensamiento único de sus concernientes ideologías, ideologías que se esconden detrás de las utopías de los pueblos, para seguir engañando y manipulando a los de abajo. 

En una oportunidad Francis Fukuyama (1992), le señalo al mundo que la única utopía posible, se encontraba en la llamada “democracia  liberal” y sostenía que esa “democracia liberal” era el punto final de la evolución ideológica de la humanidad, semejante villanía y obscenidad, confundió a más de uno de los llamados “intelectuales” de academia, cuando lo que se quería era la de consolidar el corpus doctrinario –sobre todo en materia económica del paradigma globalizador- que ve el planeta como simple mercancía y a las muchedumbres como un gran obstáculo para el desarrollo del gran capital y de esta propuesta eliminar los sueños de los pueblos a ser libres, matar sus utopiás, con la complicidad de los gobiernos que en la actualidad tenemos en América Latina y cuyo ejemplo más claro lo tiene  Venezuela, que a nombre de un socialismo le entrega toda su riqueza a los grandes conglomerados del imperio del capital, tal y como lo está haciendo con el Arco Minero –incluso-  sin medir las consecuencias ambientales catalogados por muchos científicos ambientalistas de pronósticos irreversibles. 

Si pretendemos hacer un vuelo pindárico, hemos conocido que a lo largo de los tiempos históricos, la humanidad siempre ha sido quimérico, soñador y ha impulsado sus luchas para tener un mundo donde desaparezca la pobreza y la miseria tanto intelectual como material, la desgracia de la injusticia social, la represión del que domina en esas relaciones de poderes perversas que ha conducido a la humanidad al hambre y la violencia. La propia historia nos describe y sobre todo en la edad media, de cuentos y leyendas nacidas del seno del propio pueblo, aspirando a vivir en un modelo social y económico perfecto, fábulas y mitos que germinaban del imaginario popular donde evocaban un lugar, un espacio, un sitio carente de angustia, sufrimiento y desde luego, poder disfrutar de los placeres que se hallaban por doquier. 

De todo esto, podemos concluir en la necesidad de buscar un “Tercer Camino” o “Terceros Caminos” que sea inventiva de un colectivo llamado América Latina, ya que dentro de los actuales modelos (capitalismo o socialismo) nuestros pueblos están condenados al sufrimiento y  la muerte. Es la utopía del TERCER CAMINO. Inventamos o Erramos, como nos dijo el maestro del Libertador, nuestro Simón Rodríguez. 

Hoy más que nunca, la palabra utopía – sembrada en nosotros por Bolívar y Simón Rodríguez- sigue representando la esperanza de realización de nuestros pueblos, pueblos que siguen y seguimos buscando el horizonte originario de la patria latinoamericana. “Inventamos o Erramos”.  

Enrique Contreras Ramirez 
@enriqcontrerasr 

JOSE LUIS ZAMBRANO: CON LA VERDAD SALDRÍA EL RÉGIMEN

La libertad de un país encadenado a un sistema oprobioso, no se destraba con sueños apacibles. No es un hallazgo mental ni una conjetura por atragantarme de emociones. Las mafias del poder tienen sus aviones de príncipes, sus alcobas señoriales, sus entuertos medidos y sus ganas inmensas de continuar traficando con la paz de un pueblo.

Se requiere más que un paraíso discursivo o una mera premisa para alcanzar la meta hartamente señalada. Los abusos dejaron de camuflarse para volverse evidente en el mundo entero. El mercado de almas perturba a todos, pues el hambre descalabra al vecino y no está en un continente lejano como el africano.

Por eso desmerito sobremanera la afirmación de un colega, quien a través de un tuit descomunal, aseguraba más con una erudición de baja monta que con una convicción verdadera, que “la comunidad internacional impondrá a Venezuela unas elecciones vigiladas, pero con la participación del chavismo. Hay que unirse para ganarlas”.

  Es tan mala, vulnerable y rudimentaria esa hipótesis desafiante, que echaría al trasto la visión de transición defendida por Guaidó casi con sangre. Es apoyar a la usurpación y a sus sufragios de fantasía. Sobre todo, no veo al veterano periodista con oráculos entrañables y precisos, ni tan poco oigo ecos dispersos en el mundo que concilien en ese postulado.

Lo que sí empuño como un paso hacia adelante es la aprobación de un proyecto de ley para enfrentar nuestra enervante crisis, cuyo propósito real es restaurar la democracia en el país. Tal propuesta -considerada como la legislación más severa y amplia hasta la fecha en torno a nuestra realidad-, fue admitida por el comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos.

El mencionado estamento tiene por nombre: Ley de Ayuda de Emergencia, Asistencia para la Democracia y Desarrollo de Venezuela (VERDAD). El proyecto, apuntalado por senadores demócratas y republicanos, muestra un camino providencial de que no existe en el congreso norteamericano, rebatiñas entre partidos ni vacilaciones perdidas, sobre la necesidad de devolverle la capacidad democrática a la nación con mayores reservas petroleras del planeta.

Marco Rubio fue uno de los precursores de esta idea genial. “Es un esfuerzo significativo por parte de EEUU” -dijo sin dispersar su foco sobre la restauración del estado de derecho y el orden democrático-, “acompañado de nuestros aliados regionales y de la comunidad internacional”.

El senador demócrata Bob Méndez, otro de los artífices de esta cruzada, no tuvo empachos para referirla como un paso trascendental para apoyar a los venezolanos, en el oscuro y difícil capítulo de lucha por recuperar al país del régimen de Nicolás Maduro y restaurar un proceso democrático.

El loable y oportuno proyecto VERDAD establece, no solo 400 millones de dólares en ayuda humanitaria, revocar visas a diestra y siniestra, sancionar el endeudamiento indebido de Maduro y el comercio de oro, sino reconoce los esfuerzos del presidente Guaidó para acelerar la planificación, con instituciones financieras internacionales, en la reconstrucción de Venezuela posterior a la salida del tirano.

Ningún país mojaría tanto sus barbas y mucho menos uno tan poderoso como el yanqui, si no tuviese planes reales y rigurosos para desquebrajar las barreras de la dictadura venezolana.

El cese de la usurpación es una meta irremplazable. Nada ni nadie nos puede imponer a la usanza de los últimos comicios, un proceso electoral viciado y con el mismo esquema turbulento. Hoy se cuenta con más cartas para ganar la partida. El sendero está lleno de obstáculos inadecuados, con zancadillas terribles y con el estruendo de risotadas de unos forajidos sin una pizca de humanidad, que no quieren desenroscarse del poder. Pero la lucha tiene una perspectiva medida y clara.

Mientras Maduro aprueba recursos para la activación del proyecto de creación de una línea de producción de la ametralladora Caribe, calibre 9.19 mm, y un país entero padece de una hambruna incomparable por tener todos los estándares de producción alimenticia paralizados, existe otro proyecto en marcha en el senado norteamericano para cambiarle la cara a la calamidad.

Hace seis años escribí en redes sociales una frase a las volandas, que hoy tiene más vigencia: “al superar con fe, la tormenta más aciaga y llena de truenos, siempre florece un arcoíris en forma de sonrisa, como premio de Dios”. Nunca mi cursilería sin remedio ha sido más oportuna.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571

miércoles, 29 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 30-05-2019


MARÍA TERESA ROMERO: EL GRUPO DE LIMA DEBE SEGUIR SIENDO EL CENTRO DE GRAVITACIÓN PARA LA SALIDA DEL RÉGIMEN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
No cabe duda de que con el apoyo del Grupo de Lima se podrá construir la transición que reclama el pueblo de Venezuela y los demócratas del mundo No cabe la menor duda: el régimen de Nicolás Maduro, en su desesperación por mantenerse en su corrupta usurpación del poder y seguir sacando provecho de las arcas y del sufrimiento del pueblo venezolano, está llegando a lo inimaginable y está llevando la crisis venezolana a niveles que rozan en la total falta de cordura. Los recientes ataques y medidas represivas contra los diputados a la Asamblea Nacional, a quienes con coraje y decisión... más »

CARLOS BLANCO: LA EXPEDICIÓN A NORUEGA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
Existe alta probabilidad de que los delegados de Guaidó a Noruega cierren ese capítulo esta semana, al plantear como condición ineluctable la salida de Maduro de Miraflores. Es lo que ha ofrecido Guaidó y el país entero ha compartido. Esta ruta puede ser tortuosa si se le buscan las cinco patas al gato. Hay quienes plantean que una opción sería que Maduro y Guaidó abandonaran sus respectivas posiciones "presidenciales" y que un chavista simpático, en caso de haberlo, ocupara el cargo hasta unas elecciones en las que competirían ambos. Otros argumentan que si se le ofrecen al país ... más »

NOEL ÁLVAREZ: PERDÍ MI SANTO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
Examinando el título escogido para este artículo, ustedes se preguntarán ¿Se le perdió o le robaron una imagen religiosa, una estatuilla, un cuadro o algo similar? Les informo que ese no fue mi caso, por lo demás, hasta donde yo sé, no existe un santo con mi nombre, por cierto, yo tampoco lo soy. Lo más cercano a esta afirmación es la de un personaje con barba y barrigón que en USA es conocido como Santa Claus, en algunos países es llamado San Nicolas y en otros le dan el nombre de Papá Noel. Para no continuar elucubrando, voy a suministrar algunas pistas para luego aproximarme a ... más »

OMAR ÁVILA: REGRESO A LA PREHISTORIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
Nuevamente Maduro anuncia que a partir del próximo 1ero de junio va a arrancar un “Plan Nacional de Cambios, Renovación y Rectificación”, pero con acciones concretas, que conllevará al anuncio de nombramientos de un nuevo gabinete, que según Delcy Rodríguez desde hace al menos dos meses atrás todos habían puesto su cargo a la orden, y donde el único cambio fue el ex ministro Motta “sabotaje” Domínguez, luego de los recientes apagones. Ante la crisis de energía eléctrica, el 31 de marzo, Nicolás anunció el inicio de un plan de racionamiento eléctrico que duraría 30 días. Sin emba... más »

ELIDES J. ROJAS L.: Y GANÓ OSLO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
Golpe, invasión, militares al ataque, revuelta popular, paro nacional. Estallido social. Otro golpe. Cuatro golpes en cuatro meses. Parlamentarios presos o secuestrados. Asistentes tras las rejas. Palo y palo. Más llamados a los militares para saltar la talanquera. La llorona de Isaías Rodríguez y su peluca de culebras con cabezas triangulares, militares jefes de inteligencia militar pasando de revolucionarios a la oposición o a las celdas de terror del cubanochavismo, más golpes. Hambre pareja, desempleo, miles de empresas cerradas, apagón nacional de tres semanas graves pero que ... más »

DOMINGO ALBERTO RANGEL: MOSCA CON ALMAGRO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Busquemos un genio que descifre el enredo creado por Luis Almagro. Sucede que al Secretario de la OEA hay que tenerlo en la mira, porque sus últimas andanzas levantan sospechas. Recordemos: Almagro fue electo en la OEA con votos y lobby de Hugo Chávez quien suponía que el uruguayo, habiendo sido canciller de don Pepe y embajador de Tabaré en la China, sería su aliado incondicional. Pésima apreciación del comandante … Almagro saltó la talanquera y desde el 2014 hasta ayer fue acérrimo enemigo de Venezuela y sus aliados. Incluso llegó a ser interlocutor de los presidentes Obama y Tru... más »

MARÍA TERESA ROMERO: EL GRUPO DE LIMA DEBE SEGUIR SIENDO EL CENTRO DE GRAVITACIÓN PARA LA SALIDA DEL RÉGIMEN

No cabe duda de que con el apoyo del Grupo de Lima se podrá construir la transición que reclama el pueblo de Venezuela y los demócratas del mundo

No cabe la menor duda: el régimen de Nicolás Maduro, en su desesperación por mantenerse en su corrupta usurpación del poder y seguir sacando provecho de las arcas y del sufrimiento del pueblo venezolano, está llegando a lo inimaginable y está llevando la crisis venezolana a niveles que rozan en la total falta de cordura. Los recientes ataques y medidas represivas contra los diputados a la Asamblea Nacional, a quienes con coraje y decisión el pueblo de Bolívar dio mayoritario poder en diciembre de 2015, es una muestra de ello.

En los últimos días el régimen madurista  ha allanado los  derechos inalienables de los diputados, tales como la inmunidad parlamentaria, reconocida por la Constitución, así como la toma militar de su  sede, el Palacio Legislativo.  Y, como si fuera poco,  secuestró al vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano -de quien, hasta el momento de redactar este artículo, se desconoce su destino- luego de ser perseguido y apresado por el Sebín, la tenebrosa policía política del régimen. De igual forma, ya hace semanas que se desconoce el paradero del diputado Gilber Caro, nuevamente apresado, sin que den cuenta ni de su detención ni del sitio de reclusión. Claramente un secuestro de Estado.
    
Es obvio que los avances políticos y diplomáticos del gobierno de la Asamblea Nacional le está pesando mucho al régimen usurpador y está decidido a arrasar al Parlamento legítimo. Eso sí: sin tocar al presidente encargado, Juan Guaidó. Por ahora.

Es por ello que hoy más que nunca se hace imprescindible y muy necesaria la decidida presión internacional que desde hace tiempo se viene ejerciendo contra Nicolás Maduro y su eje de corruptos funcionarios vinculados al narcoterrorismo internacional. Y esto lo entiende con meridiana claridad la mayoría de países de América Latina, que con valor y determinación han logrado entenderse y juntar esfuerzos por lograr que la Democracia, así, con mayúscula, vuelva a Venezuela, luego de tantos años de menoscabo de la libertad y de los derechos humanos de la mayoría de los venezolanos.

Así, es justo hoy día resaltar la existencia y labor que desde 2017 viene realizando el Grupo de Lima, conformado por 12 países del continente, empeñados en buscar salidas a la cada vez más terrible y oprobiosa crisis venezolana, originada por el mantenimiento en el poder del usurpador Nicolás Maduro, a quien no le ha temblado la mano para ejercer una cada vez más fuerte represión contra la gran mayoría de venezolanos que hoy por hoy se le oponen.

Desde su creación, el Grupo de Lima, conformado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y México – si bien este último ha tomado distancia desde la llegada a la presidencia de Andrés López Obrador, ideológicamente identificado con Maduro- no ha cejado en su empeño por lograr que Venezuela vuelva al carril democrático, algo que no es posible mientras siga en el Palacio de Miraflores el nefasto pupilo de Hugo Chávez.


Si bien, como sabemos, el Grupo no es un organismo ni una organización multilateral formal, y por lo tanto no se trata de una instancia con poder concreto en materia diplomática (como sí lo es la OEA) por la seriedad y solvencia de sus integrantes ha adquirido reconocimiento internacional, y bien puede compararse con los ya lejanos Grupo de Contadora y su posterior Grupo de Río que tanto hicieron para lograr superar los conflictos vividos por los países centroamericanos en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX. Esos mecanismos de consulta y concertación política propios de América Latina y el Caribe fueron fundamentales para el logro de la paz en Centroamérica. Y como bien reconoció el excanciller mexicano Bernardo Sepúlveda en una oportunidad, los  esfuerzos de esas iniciativas demostraron «la capacidad de América Latina de resolver por sus propios medios y de manera conjunta los conflictos de gran magnitud que le afectan».

Quizá el hecho más importante alcanzado hasta el momento por el Grupo de Lima, es la visibilización de la crisis venezolana a nivel internacional y el cada vez mayor aislamiento del régimen de Nicolás Maduro en la región. Sus miembros han concertado varias medidas de suma importancia, empezando por el  no reconocimiento de las írritas elecciones del dictador venezolano del pasado 20 de mayo de 2018, al decidir desde entonces reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas en el país, así como llamar a consulta a sus embajadores en Caracas.

Posteriormente, reconocieron decididamente  al presidente encargado Juan Guaidó, a todos los miembros de la AN y a sus representantes diplomáticos, haciendo «personalmente» responsable a Maduro de «la vida, la libertad y la integridad de ellos y sus familiares», al tiempo que decidieron impedir a altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de sus países, como forma de presión para lograr el cese de la usurpación ejercida por Maduro. Asimismo, el Grupo ha solicitado al secretario general de las Naciones Unidas, su Asamblea General y al Consejo de Seguridad, medidas concretas para evitar el «deterioro de la paz y la seguridad», así como ofrecer ayuda humanitaria a los venezolanos dentro y fuera del país.

Es cierto,  a sus integrantes aún les falta materializar varios de los puntos acordados en las diversas declaraciones del grupo, así como tomar mayores medidas de presión concretas como  bien lo viene haciendo el gobierno de los Estados Unidos. Pese a ello, no podemos dejar de reconocer que el Grupo de Lima ha cosechado varios logros y entre ellos, que el cerco diplomático en torno al régimen sea más poderoso, más efectivo, para el cese de la usurpación del poder que, por ahora, ostenta Nicolás Maduro, para desgracia de todos los venezolanos y también para los ciudadanos del resto de la región que ya se han visto afectados por la emergencia humanitaria compleja que vive nuestro país.

No cabe duda de que con el apoyo de este grupo también se podrá construir rápidamente esa transición que reclama a gritos el pueblo de Venezuela y los demócratas del mundo, y que es la garantía real para la realización de unas nuevas elecciones presidenciales verdaderamente democráticas, libres, justas y transparentes. Sus integrantes, como otros aliados democráticos –los EE.UU a la cabeza-,  están claros y se han comprometido con la ruta trazada por el presidente Guaidó: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones democráticas.

Por todo lo anterior, es que creemos que el Grupo de Lima es la iniciativa llamada –además de la más natural por su situación geográfica- a convertirse en el centro gravitacional o gravitatorio de estrategias y acciones de presión que permitan el regreso de la democracia en Venezuela.  Es por ello también que  estamos convencidos de que el  Grupo Internacional de Contacto, GIC, creado por la Unión Europea y otros países suramericanos para los mismos fines, se debe sumar y alinear de una vez por todas  con la posición política y diplomática del Grupo de Lima. A estas alturas de la crisis terminal venezolana y del cerco de presión logrado, no ayuda para nada  la dispersión de esfuerzos y visiones.

Termino con lo afirmado tajantemente por el mismo Juan Guaidó: agradecemos todos los esfuerzos e iniciativas, incluido el de mediación del gobierno de Noruega que apenas recién se ha conocido públicamente, pero con la condición que sumen, no que resten, que sirvan para abonar en el proceso de búsqueda de una salida a la crisis bajo la ruta ya trazada y bien encaminada por el presidente (E) de Venezuela y sus aliados continentales, en primer plano el Grupo de Lima.


María Teresa Romero 
@MT_romero.

CARLOS BLANCO: LA EXPEDICIÓN A NORUEGA

Existe alta probabilidad de que los delegados de Guaidó a Noruega cierren ese capítulo esta semana, al plantear como condición ineluctable la salida de Maduro de Miraflores. Es lo que ha ofrecido Guaidó y el país entero ha compartido.

Esta ruta puede ser tortuosa si se le buscan las cinco patas al gato. Hay quienes plantean que una opción sería que Maduro y Guaidó abandonaran sus respectivas posiciones "presidenciales" y que un chavista simpático, en caso de haberlo, ocupara el cargo hasta unas elecciones en las que competirían ambos.

Otros argumentan que si se le ofrecen al país elecciones "libres", aun con Maduro en Miraflores, la pela opositora al régimen sería imbatible, porque “con este CNE se le ganó a Maduro la AN”. Mas aun –se argumenta– si hay un cambio en el CNE, supervisión internacional y liberación de algunos presos políticos (dentro de los cuales los dialogantes no siempre incluyen a los militares y policías) sería un tiro al piso. Todo hacia 2020.

Esas tratativas no conducirán a nada por las restricciones existentes en la negociación; la fundamental de las cuales es que tanto el régimen como Guaidó y sus representantes tendrían que renunciar a sus irrenunciables. En el caso de la pandilla roja tendría que aceptar poner en cuestión la continuidad de ese bochinche criminal que llaman revolución; en el caso de Guaidó, tendría que renegar del "cese de la usurpación" como condición primera.

El diálogo de Noruega ya ha favorecido a Maduro aunque al final no obtenga nada específico, que, por lo demás, Guaidó no está en condiciones de ofrecer. He sostenido que el régimen ha ganado tiempo y algunos, no sin argumentos, me han increpado: ¿qué tiempo ganó Maduro que con otra estrategia le habríamos suprimido?

El régimen ha ganado un tiempo en el que ha fortalecido sus alianzas, se ha convertido internacionalmente en heraldo de un diálogo en el cual no cree, ha logrado “la neutralidad benevolente” de la Unión Europea. En cambio Guaidó y la alianza nacional que ha representado han perdido el apogeo, por los desastres del 23 de febrero (“sí o sí”), el levantamiento del 30 de abril asociado a Padrino López y el Maikel, la forma en la que se manejó lo de los bonos 2020 y ahora lo de Noruega. Ha sido el mismo tiempo cronológico para el régimen y la oposición, pero para el primero ha sido de reajuste y para el segundo de desgaste. A ambas fuerzas afecta la catástrofe humanitaria: sí, Maduro es el culpable; pero la desesperanza se impone hacia todo.

Puede rehacerse la dinámica si se coloca la salida del régimen en el primer lugar, lo cual requiere sincronizar la fuerza para hacerlo: fuerza cívica organizada (no me refiero a marchas), fuerza militar organizada, y fuerza internacional para la intervención humanitaria. Esta ruta podría restaurar la alianza nacional y global.

Carlos Blanco
@carlosblancog

NOEL ÁLVAREZ: PERDÍ MI SANTO

Examinando el título escogido para este artículo, ustedes se preguntarán ¿Se le perdió o le robaron una imagen religiosa, una estatuilla, un cuadro o algo similar? Les informo que ese no fue mi caso, por lo demás, hasta donde yo sé, no existe un santo con mi nombre, por cierto, yo tampoco lo soy. Lo más cercano a esta afirmación es la de un personaje con barba y barrigón que en USA es conocido como Santa Claus, en algunos países es llamado San Nicolas y en otros le dan el nombre de Papá Noel. 

Para no continuar elucubrando, voy a suministrar algunas pistas para luego aproximarme a la conclusión del porqué escogí, el citado título. Hasta hace muy poco, en Venezuelandia, donde todos éramos tan felices, que este sentimiento pasaba desapercibido, existía la tradición de que, los comerciantes regalaran a sus clientes a finales de cada año, un catálogo de mesa o de pared que contenía, cada uno de los días del año siguiente. Este sumario era conocido con el nombre de: calendario o almanaque.   

El almanaque, además de marcar los días, contenía datos astronómicos, como salidas y puestas del Sol; entrada del Sol en cada signo del Zodíaco y algo muy importante para los creyentes: el Santoral, que es una lista de los santos cuya fiesta se celebra en cada uno de los días del año. A partir de este hecho, se desarrolló en los caseríos venezolanos una amplia tradición. Cuando nacía un niño, aun sin que la comadrona le cortara el cordón -antes las madres daban a luz en sus hogares- los familiares corrían a buscar en el calendario, el santo correspondiente al día, y ese era el nombre que le colocaban al neonato. Por solo citar un ejemplo, el 19 de marzo, corresponde a la festividad de San José, en consecuencia, todos los niños que venían al mundo en esa fecha, les ponían el nombre de José, Josefa o Josefina, según su género.   

Con el transcurrir del tiempo, el término “santo” pasó a ser sinónimo del nombre propio de la persona, hasta tal punto que, en el Trujillo de mi época, no era muy extraño que algún desconocido, te preguntara ¿Cuál es su santo? Obviamente quería averiguar cuál era tu nombre. Con la información aportada hasta ahora, pretendo establecer una primera precisión, la cual me servirá, en las líneas subsiguientes, para continuar despejando el enigma planteado. Para que sigamos el hilo, reitero, me he aproximado a una primera conclusión: santo es igual a nombre o viceversa.  

Ubicado el segundo término de la ecuación, trabajemos ahora para ubicar el primero: la perdida. Se ha convertido, casi, en una leyenda urbana, repetida de boca en boca que cuando una persona cumple los sesenta años, automáticamente, pierde su nombre. Esto guarda relación con el tratamiento que los medios de comunicación dan a las noticias relativas a las personas de una determinada edad. Su relato es más o menos el siguiente: hoy ha ocurrido un hecho lamentable, en la avenida Batatal, cruce con la calle el Jobo, ha perdido la vida un “SEXAGENARIO”, como consecuencia de un arrollamiento vehicular. Al ver esta información, al lector le queda claro que el pobre infeliz, no solo perdió la vida, sino también el nombre que lo distinguía de entre sus pares.  

Me corresponde ahora igualar la ecuación a cero: nombre es igual a santo y sexagenario es igual a perdida de nombre. Hechas estas dos aclaratorias debo confesarles que este 20 de mayo de 2019, cumplí sesenta años, en consecuencia, para los medios de comunicación mi nombre ya no es Noel. Pasé a integrar esa inmensa legión de seres humanos, a quienes eufemísticamente llaman “tercera edad”, en un inútil intento por edulcorar los tan vilipendiados términos: viejo, anciano o maestro, como nos llaman algunos jóvenes. Empieza para mi una nueva etapa, en la cual, la acción de los órganos dará paso a la reflexión y al verbo, por lo tanto, decreto que, a partir de ahora, ejecutaré mucho lenguaje y poco trote. 

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv 
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE  

OMAR ÁVILA: REGRESO A LA PREHISTORIA

Nuevamente Maduro anuncia que a partir del próximo 1ero de junio va a arrancar un “Plan Nacional de Cambios, Renovación y Rectificación”, pero con acciones concretas, que conllevará al anuncio de nombramientos de un nuevo gabinete, que según Delcy Rodríguez desde hace al menos dos meses atrás todos habían puesto su cargo a la orden, y donde el único cambio fue el ex ministro Motta “sabotaje” Domínguez, luego de los recientes apagones.  

Ante la crisis de energía eléctrica, el 31 de marzo, Nicolás anunció el inicio de un plan de racionamiento eléctrico que duraría 30 días. Sin embargo, los días pasaron y aún el interior del país continúan los apagones. 

Actualmente se ha sumado a la larga lista de todas las penurias que tenemos que sufrir gracias a esta “revolución”, la problemática de la gasolina, que no es solo la producción de este combustible, es la baja en la producción de petróleo de calidad. Es el deterioro del parque refinador (apenas un 15 % de su capacidad operacional), es la falta de dólares para importar, la pérdida del crédito internacional, la limitación de la entrada de tanqueros al país, además de la pérdida de capacidad de transporte de gasolina a las estaciones de servicio, situación que ha llevado a que disminuyan las operaciones en cientos de E/S del territorio nacional.  

El Socialismo del siglo XXI, nos ha hecho retroceder al siglo XIX, al tener a muchos cocinando con leña, bañándose con tobos, alumbrándose con velas, - si es que el dinero le alcanza para comprarlas-, curándose con yerbas y tener que usar como medio de transporte las perreras; estos son algunos de los “adelantos” en revolución, en resumen, es el retorno a la prehistoria.  

La crisis venezolana se agrava a tal magnitud, que niños y adultos se reúnen a primera hora a diario en las afueras de los supermercados en Maracaibo para “alimentarse” directamente de los desperdicios. Otros han tenido que volver a la época del trueque para poder comer y movilizarse. En el estado Vargas por ejemplo, intercambian productos alimenticios por pescado y en Portuguesa café por gasolina. 

Hoy, en una Venezuela en la que el alto costo de la vida es tal que más del 80% de los venezolanos necesita el sueldo de 4 años de trabajo para poder adquirir la Canasta Alimentaria de un mes.  

En fin, es imposible negar que tenemos una crisis sin precedentes, pero como siempre todos los voceros del régimen niegan cualquier situación, no hablan con la verdad o simplemente buscan de excusarse en terceros. Ya el ministro del área salió en días pasados a colocar en su cuenta en twitter que “nuevamente Pdvsa está bajo el ataque con FakeNews. La empresa y sus trabajadores están en la capacidad de suministrar la gasolina que necesita la Nación. Pdvsa seguirá garantizando los combustibles al Pueblo ¡No caigas en rumores!”, fueron las palabras textuales que el mismo divulgó desde la cuenta oficial de Pdvsa. 

Si algo tienen en común estos señores del régimen, es el cinismo. En medio de esta nueva crisis, vemos ahora bombas de gasolina exclusivas para funcionarios y dirigentes del PSUV, pero además siguen aplicándosela al interior del país, no solo es la escasez, es que de paso le restringen la misma a solo 20 o 30 litros semanales. Donde hay que preguntarse entre otras cosas: ¿qué pasó con el sistema biométrico? En el Táchira por cierto, donde ya el 20% de sus municipios están sin estaciones de servicios; estado que lleva más de 10 años con este sufrimiento de la gasolina, al igual que el Zulia. Con inventos y experimentos que solo le han servido a los que han propuesto todas y cada una de estas “medidas”. También hay que preguntarle a estos genios del desastre: ¿qué pasó con el chip de racionamiento? 

¿Cuántas compañías han construido en estos 20 años, de la calidad de las empresas básicas de Guayana. Lo que sí han hecho es acabar con todas aquellas empresas no solo del Estado, sino con todas las que han expropiado. En resumen el chavismo es una máquina de destrucción que unos pocos insisten en mantener. 

Ahora le quieren achacar todo a las sanciones. ¿Estas han generado problemas? Sin duda, pero no causaron la destrucción de Pdvsa, el despilfarro de la bonanza petrolera, la recesión, ni la hiperinflación, entre muchos otros males. Todo eso ha sido responsabilidad exclusivamente del régimen que hoy encabeza Maduro.  

Omar Ávila
@OmarAvilaVzla

ELIDES J. ROJAS L.: Y GANÓ OSLO


Golpe, invasión, militares al ataque, revuelta popular, paro nacional. Estallido social. Otro golpe. Cuatro golpes en cuatro meses. Parlamentarios presos o secuestrados. Asistentes tras las rejas. Palo y palo. Más llamados a los militares para saltar la talanquera. La llorona de Isaías Rodríguez y su peluca de culebras con cabezas triangulares, militares jefes de inteligencia militar pasando de revolucionarios a la oposición o a las celdas de terror del cubanochavismo, más golpes. Hambre pareja, desempleo, miles de empresas cerradas, apagón nacional de tres semanas graves pero que sigue en todo el territorio, inestabilidad eterna y suprema del sistema eléctrico. Crisis de gasolina casi que para detener al país. Agua solo en los ríos, trampas y matracas de militares chavistas y empleados públicos hasta para conseguir un camión cisterna. Un país quebrado, pobre y con ciudadanos en escape. Y sin embargo… Maduro y el combo chavista están gobernando, duros y curveros, sin más contratiempos que una marchita por ahí, algunas amenazas del imperio y aliados y mucha declaradera de micrófono caliente. Pero más nada. 


Bajo este escenario, gana la tesis de Noruega y se impone el protocolo de Oslo. Elecciones en un año a partir de vaya usted a saber cuándo. Pero cuando sea, el mantra se acaba. Fin de la usurpación, el día que la puerca cante. Gobierno de transición, el día que la rana eche pelos. Y elecciones libres, pues es lo que quedó. No hay otra. Esa es la opción sobre la mesa. Una de las opciones sobre el mesón más grande del mundo. Así que, con los ojos de toda la comunidad internacional en sus niveles correspondientes, la caliente, la media y la chavista, la única opción sobreviviente es ir a elecciones en un año. 

Dicen los expertos que el trabajo es arduo y peludo. Pero eso es técnico. Desde cambio de directiva del CNE hasta el último funcionario chavista clavado en los últimos 10 años en la organización que les garantiza a los cubanos seguir comiendo de la teta venezolana. Registros, votos en el exterior, mesas, testigos, cambios de zonas de votos, testigos, plata, supervisión extranjera. Miembros de mesa, testigos suficientes, logística, transporte, campaña justa e igualitaria, presencia en medios. Esa es la verdadera guerra, no la invasión militar. Parece. Los rojos saben que van a perder, salvo que… 

Y lo peor, Drogar las apetencias de los mucho grupos de oposición que están a la caza de un chance para encabezar la cuestión a sabiendas de que el mejor candidato del chavismo es Maduro y realmente es un paracaidista sin paracaídas. Se ganará con la zurda. Así que saldrán desde los candidatos genuinos de la oposición con agallas de dragón hasta los pagados por el castrocomunismo para hacer bulto y robar votos. El candidato de Cuba, Rusia y demás aliados, será Maduro. Cabello no cuenta por sus problemas duros con Estados Unidos. Y algunos otros posibles candidatos son unos nulos. Y Maduro es un cero a la izquierda, pero es lo que hay. La oposición, siempre cuerda e inteligente, lanzará a unos 530 candidatos. Jóvenes, viejos, envejecidos en tránsito de 20 años, predicadores, exchavistas. No importa. 

El acuerdo de Oslo, conociendo a los líderes de lo que queda de sociedad venezolana con visión contra el chavismo, terminará es un saco de gatos con un llamado final casi que conocido: así no se puede votar. Abstención. El que vote es un traidor y colaboracionista. Y a volver a empezar. Solo que para ese momento quedarán en el país a lo sumo unos 15 millones de venezolanos, todos chavistas arrepentidos, pero sin oposición organizada. Haciendo cola hasta por aire y hablando contra Maduro, otras vez electo, en las calles y plazas.

Y, eso está cantado, unos ocho millones huidos de esta miseria de país este mismo 2019, antes de que ya ni aviones lleguen o salgan. Como parece ser que ocurrirá pronto. 

¿Pesimismo? No. Hiede a realismo puro. Ganó Oslo. Cayó Betulio. 

Elides Rojas
elidesr@gmail.com 
Twitter: @ejrl   

DOMINGO ALBERTO RANGEL: MOSCA CON ALMAGRO

Busquemos un genio que descifre el enredo creado por Luis Almagro. Sucede que al Secretario de la OEA hay que tenerlo en la mira, porque sus últimas andanzas levantan sospechas.

Recordemos: Almagro fue electo en la OEA con votos y lobby de Hugo Chávez quien suponía que el uruguayo, habiendo sido canciller de don Pepe y embajador de Tabaré en la China, sería su aliado incondicional.

Pésima apreciación del comandante … Almagro saltó la talanquera y desde el 2014 hasta ayer fue acérrimo enemigo de Venezuela y sus aliados. Incluso llegó a ser interlocutor de los presidentes Obama y Trump.

Pero luego de una fiesta en “El Chapare” (Bolivia) donde fue invitado… el legalista Almagro olvidó que Evo Morales va a la reelección, torciendo lo que dice la Constitución boliviana y un referendo donde se rechazó la reelección indefinida.

El enredo viene porque Almagro sigue criticando a Venezuela con lo que se le puede alinear a la política de Donald Trump, pero con la variable de que el insólito Secretario de la OEA ahora apoya a Bolivia… y a Nicaragua, para sorpresa del oposicionismo venezolano, la trata con guante de seda.

¿Qué busca Almagro entonces?

Reelegirse imposible: ¡Como va a ser reelecto sin el apoyo del Uruguay natal siendo que las elecciones en el mundo diplomático obedecen a negociaciones y sin el aval de su gobierno jamás conseguirá un solo voto!

Entonces ¿qué diría Cantinflas?

Nada y todo porque este cambio, que no obedece a las fases de la luna, hay que analizarlo en profundo.

Si fue sobornado en “El Chapare” allá él y nosotros hasta allí llegamos, porque mientras América Latina carezca de un sistema de justicia serio que solo gobiernos liberales, pro-mercado lo pueden construir, denunciar sobornos y comisiones es inútil.

Pero si se trata de una jugada a dos… preparada para confundir a los aliados del gobierno venezolano… mientras Trump y Almagro, el primero con una reelección en puertas y el segundo con poco tiempo de vida útil… urden otra payasada como la del 30 de abril, estilo Guaidó… cabría suspender la pugna política para formar filas en defensa de la integridad territorial de nuestra patria.

El oposicionismo a ultranza armará berrinche y habrá que recordar lo que hace poco escribió otro liberal venezolano “ni Maduro es dictador ni la oposición es de derecha”.

Domingo Alberto Rangel
doalra@yahoo.com
@DomingoAlbertoR