sábado, 15 de junio de 2019

ELLIOTT ABRAMS: CONTINUAREMOS APLICANDO PRESIÓN SOBRE EL RÉGIMEN DE MADURO

Cuando comencé a trabajar en asuntos latinoamericanos por primera vez hace casi 40 años, Venezuela era una de las pocas democracias en Latinoamérica. No solo fue el lugar de nacimiento de Simón Bolívar, sino un fuerte partidario de los movimientos democráticos en lucha en toda Latinoamérica, y recibió a migrantes y refugiados de todo el Hemisferio Occidental y Europa. Así lo reseña elnuevoherald.com

Pero en Venezuela en la actualidad, la grave escasez de alimentos, medicamentos y agua limpia se agrava por repetidos cortes de energía eléctrica. La falta de empleos y la hiperinflación de un millón por ciento significan una pobreza aplastante, y la opresión en aumento del régimen impide el ejercicio de los derechos humanos básicos. Venezuela es ahora una fuente de migrantes y refugiados.
Durante la semana del 30 de abril, el mundo fue testigo del intento de los venezolanos de volver a poner al país en un camino constitucional. La mayoría de los venezolanos, así como miembros del círculo interno del régimen y principales oficiales militares y de inteligencia, han perdido la fe en la capacidad de Maduro para gobernar.

Las grietas dentro del régimen de Maduro se están multiplicando y ensanchando, y su tiempo se está acabando. No puede resolver ni incluso paliar los problemas desesperados que aquejan al pueblo de Venezuela.

Su solución es simplemente más represión y un esfuerzo brutal para destruir la última institución democrática de Venezuela, la Asamblea Nacional, como vimos cuando su Primer Vicepresidente, Edgar Zambrano, fue encarcelado el 8 de mayo.

Los venezolanos deben poder unirse y tomar las decisiones que enfrenta su país a través de elecciones libres y justas que reflejen la voluntad de la mayoría, no solo de unos cuantos corruptos que ostentan el poder.

Todos los partidos y facciones democráticos deberán unirse y desarrollar un marco para la transición que conduzca a esas elecciones. Y es la Asamblea Nacional, como el único organismo electo previsto en la Constitución venezolana, la que mejor puede gestionar este proceso.

Apoyamos plenamente el trabajo que está realizando para desarrollar un marco de transición en el que todos los venezolanos tengan voz.

Los chavistas tienen que tomar una decisión. ¿Permitirán que su partido sea solo el partido de Maduro y de la Asamblea Nacional Constituyente ilegítima e inconstitucional? ¿O los chavistas apoyarán la democracia y permitirán que el pueblo de Venezuela elija libremente a sus líderes políticos? Para aquellos miembros Chavistas de la Asamblea Nacional que dejaron el organismo, el paso más importante que pueden dar para revertir la crisis política de Venezuela es regresar a la Asamblea Nacional y ocupar sus escaños.

Allí pueden defender sus ideas e ideales dentro del marco institucional que brinda la Constitución venezolana.

Tanto la oposición como las voces Chavistas son esenciales para una transición pacífica y la reconciliación nacional. Como todos los ciudadanos del país, los Chavistas deberán desempeñar un rol en la reconstrucción de Venezuela. En su mejor momento, el Chavismo representó la inclusión de voces venezolanas que tradicionalmente habían sido excluidas de la conversación nacional. Pero para que el Chavismo sea parte del futuro de Venezuela, debe ser verdaderamente democrático y no puede ser impuesto por la fuerza.

El objetivo de la política de los Estados Unidos es claro: ayudar a los venezolanos que se esfuerzan por devolver a su país primero a la democracia y al estado de derecho, y luego a la prosperidad.

La recuperación solo puede comenzar cuando el gobierno respete los derechos de todos los venezolanos, independientemente del partido político, la riqueza o las conexiones. Cuando se cumplan estas condiciones, la población con talento de Venezuela tendrá el firme apoyo de la comunidad internacional, en cuanto un gobierno nuevo y legítimo comience el largo proceso de recuperación de la mala gestión y la cleptocracia de Maduro.

Maduro y sus cómplices robaron decenas de miles de millones al pueblo venezolano, pero Venezuela todavía tiene sus vastas reservas de petróleo como base para la recuperación.

No hace muchos años, el país tenía empresas prósperas que creaban empleos de alta calidad y bien remunerados. ¿Qué se interpone entre el pueblo de Venezuela y un futuro más brillante? El régimen de Nicolás Maduro.

Seguiremos ejerciendo presión sobre el régimen de Maduro y sobre aquellos que facilitan sus tácticas represivas, incluidas Rusia y Cuba. Continuaremos apoyando a los actores democráticos y al pueblo venezolano.

Estados Unidos está seguro de que los venezolanos perseverarán en la construcción de un país democrático, próspero y reconectado con el mundo. Seguimos comprometidos a ayudarles a lograrlo.

Pero para conseguirlo, Venezuela necesita una transición pacífica decidida por todo su pueblo. Ahora es el momento para que los venezolanos comprometidos con un futuro democrático se unan para hacer realidad esta nueva Venezuela.
Elliott Abrams
Elliott Abrams es el Representante Especial de los Estados Unidos para Venezuela.

https://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article231324803.html

Esta traducción fue proporcionada como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés. Este artículo de opinión fue originalmente publicado por The Miami Herald.

LEANDRO RODRÍGUEZ L.: EL PUEBLO QUE SE JOD…

Resulta indignante el mutismo con que se castiga a los venezolanos, indistintamente al sector político al que pertenezca, una nación sumergida en la peor inflación del mundo, con servicios públicos a la par del tercer mundo, una sociedad cubanizada que sobrevive del rebusque, anegada en inconstitucionalidades e ilegitimidades, y que sus “líderes” no suministren información, a pesar que es público y notorio los acercamientos entre ellos, es no menos que indignante.  

La indignación continúa cuando observamos cómo la oposición deja vislumbrar la aplicación de mismas recetas fracasadas en el pasado, ello ha hecho que nuevamente el régimen tome la sartén por el mango cuando hace un par de meses ni siquiera podía prender la hornilla. Se blande unas presuntas elecciones ¿Serán viables? difícilmente, casi imposible que el chavismo acepte elecciones limpias, transparentes, en atmósfera institucionalizada, porque:  

Las perdería, y sí logra sobrevivir en un ambiente electoral depurado ese remanente tendría que enfrentar un nuevo liderazgo, la actual cúpula perdería control y situación, tendrían muchísimo que perder (pagar). 

Las elecciones están siendo tratadas (una vez más) como técnica dilatoria, para presuntos diálogos, mientras ello transita, Guaidó se enfría, el país se congela políticamente, el régimen logra apagar fuegos. 

Al final, veremos como el régimen se hartará señalando que “con la oposición no se puede dialogar” y, probablemente, termine convocando adelanto de parlamentarias, las cuales ganará porque en este ambiente de desinstitucionalización el venezolano no votará, repetimos, el venezolano dejó de creer en el voto porque no premia, no castiga, ni genera cambios, la poca población esclavizada electoralmente acude a estos sufragios a cambio de miserables dádivas. 

Sí aún duda de lo aquí descrito, dese cuenta que mientras se “dialoga” en secreto el régimen continúa allanando inmunidades parlamentarias, al imponer otro nuevo cono monetario se proyecta a futuro y la represión atroz vuelve ser su único muro de contención.  

Por otra parte, ya Guaidó no se sabe qué es ¿Será presidente de la AN, será presidente interino de la nación o será candidato? A todas estas, en su giramanía, tiene más pinta de candidato presidencial que de lo otro, aquello de cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres fue una agenda muy atinada, lastima que, al parecer, no hay quien logre imponerla. 

Primero la carreta y luego los caballos, el que la oposición presuntamente se esté alistando para unas elecciones, que deberían ser la última acción, deja mucho que desear, mucho mal que pensar, aceptarlas sin cese de la usurpación y sin reinstitucionalizar el país da cuenta que nos enfrentaríamos a otra farsa electoral, pero esta vez muchísimo peor que las anteriores porque éstas serían preconcebidas por ambos bandos ¡Gravísimo!  

El que un régimen como el chavismo, que todo lo que tiene es ilegal, ilegitimo, a la fuerza, que es repudiado por propios y extraños, aún sostenga el poder y sea capaz de imponer condiciones y modificar escenarios, da cuenta que quienes están para combatirlo no lo hacen, y sí en efecto hay elecciones con esta desinstitucionalidad, no solo no lo hacen, sino que se han aliado con él… es una verdad absoluta.  

Sí la política no es transparente, si no existe interlocución real de sus actores con el pueblo, si no permite vislumbrar soluciones y en lugar a ello todo empeora, la sociedad política existente (oposición y gobierno) usufructúan en maligna sobrevivencia reciproca ¡el pueblo que se jod..! Todavía hay tiempo para que quien fue llamado por la historia para hacer grandes cosas aún lo haga ¿Oyó Sr. Guaidó? Asuma, corrija y actúe... 

Leandro Rodríguez L.
@leandrotango 

IBSEN MARTÍNEZ: LIBERALISMO DEL DÍA DESPUÉS

La idea de que, tarde o temprano, el fracaso del socialismo del siglo XXI hará resplandecer —por oposición, casi forzosamente— la alternativa liberal como programa futuro para lo que se ha dado en llamar “la Venezuela del día después”, tal vez no sea una inoportuna extravagancia.

Para muchos opositores venezolanos es concebible que, en un ambiente electoral en el que estuviesen garantizados las libertades públicas y la transparencia en el cómputo de los votos, el repudio a todo el sufrimiento que la era Chávez ha traído a mi país inclinaría decididamente la balanza hacia quienquiera que ofrezca un plan dirigido a propiciar una economía de mercado y haga posible un Estado que no antagonice cruelmente la prosperidad y la dicha de los individuos. Quienes hoy en Venezuela piensan así, no son pocos.

Sostienen que la trágica cauda de muerte y desolación que ha empujado a millones a preferir dejar el país, la omnipresencia y la magnitud sideral de la corrupción, la pasmosa ineptitud de un Gobierno incapaz de brindar y sostener servicios públicos de ninguna especie, la violencia criminal de un Estado fallido y la cínica tiranía de unos pocos no habrá hecho sino acercar al público elector a una plataforma partidaria del freedom of choice, la libre competencia y el Estado pequeño.

Mi comentario respecto a esta proposición es que soñar es barato y, además, tal como afirmó el filósofo de Brooklyn, Mario Puzo, los tontos mueren. Tal vez me equivoque, como en tantas otras ocasiones. Mi escepticismo se funda en el perfecto idiota latinoamericano que, hace ya más de 20 años, perfilaron Carlos Alberto Montaner, Álvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza como comprensiva sátira al aparentemente insumergible amasijo de ideas y supercherías que hoy más que nunca da sustento a nuestros populismos.

Tengo para mí que, dolorosamente, el perfecto idiota latinoamericano no es solo un brillante constructo descriptivo, un ingenioso y provocador recurso de argumentación. Mirando hacia atrás, se comprende ahora que el perfecto idiota latinoamericano —el libro— prefiguró cabalmente a los electores chavistas, trabalhistas, kirchneristas, correístas y, últimamente, morenistas que han dado una vez más espaldarazo al proteico, insumergible populismo de nuestra América durante el último cuarto de siglo.
El perfecto idiota latinoamericano —el sujeto populista— no solo existe en la vida real, sino que tiene una terca carnadura y ganarlo para una disposición liberal es quizá el cometido más escarpado y noble que, actualmente pueda asumir un político en nuestra América. El retorno kirchnerista que se cierne sobre Argentina es prueba de ello.

Por otra parte, y al mismo tiempo, es justo hacer notar que Venezuela ostenta un extraño récord en la historia de las ideas en Latinoamérica: en mi país han aparecido, de tiempo en tiempo y a contrapelo de lo que esperaría la sabiduría convencional, figuras intelectuales como Carlos Rangel, cuyo libro Del buen salvaje al buen revolucionario, publicado en 1976 en medio de la orgía de gasto público y omnipotencia del petroestado que caracterizó la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, pudo parecer entonces una práctica de vuelo en solitario.

El libro de Rangel se lee ahora como una pionera y desapasionada inspección de las extraviadas relaciones entre el individuo y el Estado en nuestra región, desde el Descubrimiento hasta nuestros días. Es también muchas otras cosas, me apresuro a decir, pero lo que hoy quiero destacar es el acento que Rangel puso en la necesidad de superar exitosamente, y no solo en el terreno de las ideas, el déficit que suponen las supersticiones del estatismo latinoamericano.

Nadie puede vaticinar, a fecha cierta, cuándo finalizará la pesadilla venezolana ni avizorar siquiera si en un futuro cercano mis compatriotas podrán elegir libremente a sus gobernantes. Pero, con todo y la parsimonia con que desde enero pasado han comenzado a moverse las cosas, hay señales en el cielo.

Aunque la desengañada sabiduría del tiempo indique que el perfecto idiota latinoamericano, como el Espartaco de Howard Fast, regresa siempre y siempre son millones, no luce prematuro comenzar a airear un programa que logre infundir en el perfecto idiota venezolano la noción de que no son Maduro y su panda de narcogenerales quienes han arruinado el legado de Chávez, sino que el único legado de Chávez, antonomasia del populismo, es el fementido, catastrófico y asesino “Estado comunal” de Nicolás Maduro.

Ibsen Martínez
@ibsenmartinez 

LUIS FUENMAYOR TORO: NUEVO CNE IMPARCIAL VS SANCIONES CONTRA EL PAÍS

En sus últimas declaraciones sobre la oposición venezolana de la AN, el secretario de estado Mike Pompeo señaló: “Maduro no se fía de los venezolanos. No lo culpo. No debería. Todos estaban conspirando contra él. Lamentablemente, todos estaban conspirando para sí mismos. Éste ha sido nuestro dilema: mantener a la oposición unida ha demostrado ser tremendamente difícil”. Estas declaraciones, dadas ante las principales organizaciones judías estadounidenses y publicadas por primera vez por The Washington Post y luego por CNN, implican con claridad una queja y un reclamo dirigidos al liderazgo de la oposición, que viene apoyando la ruta del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, pues cada uno viene trabajando para sí y no en forma unitaria.

Pompeo deja claro la actuación del gobierno gringo desde hace bastante tiempo, en apoyo de organizaciones religiosas, concretamente de la Iglesia Católica, para tratar de lograr “que la oposición se uniera”. “En el momento en que Maduro se vaya, todos levantarán la mano y dirán: ‘Desígneme, soy el próximo presidente de Venezuela’. Son más de cuarenta personas quienes creen ser los herederos legítimos de Maduro”. Es claro que conoce las aspiraciones de todos los líderes opositores por la Presidencia de la República, y que las mismas le parecen un estorbo en la vía del logro de la necesaria unidad para vencer a Maduro y al PSUV.

El fracaso del golpe reciente lo atribuye a que los líderes opositores trabajaron para sí mismos, descuidando el éxito de los planes que habían sido elaborados. El gobierno estadounidense deja bien clara su intervención directa en el intento golpista, así como su apoyo a distintas organizaciones religiosas en su lucha contra el régimen de Maduro. El presidente Trump, por su parte, parece haberse retirado de su participación personal directa en el asunto. Una de sus últimas declaraciones se produjo durante la segunda ronda de las negociaciones de Noruega, en las que fue extremadamente cauto, a diferencia de la posición del vicepresidente Pence. Señaló algo como: “Estoy observando la situación, hay varios diálogos por ahí”. Un mensaje por Twitter de Abrams del 6-6-2019 pidió al gobierno que incorporara a los diputados del PSUV a la AN.

La ruta Guaidó, en mi opinión, se debilita crecientemente, lo que abre camino a posiciones mucho más racionales. Es claro de las últimas encuestas (Datanálisis  Datincorp), ambas del pasado mes de mayo, que la mayoría de los venezolanos prefiere el diálogo y la negociación. Este grupo, sumado a quienes plantean la insurrección popular y el golpe de Estado como salidas, configura una importante mayoría en función de una salida nacional, sin intervención militar extranjera. Partidos y grupos opositores como el MAS, Soluciones, Cambiemos, COPEI, AP, la Plataforma de Defensa de la Constitución, REDES, el Frente por el Referendo Consultivo, UPP89, entre otros, han señalado la vía electoral, pacífica, nacional y apegada a la Constitución como elementos centrales de sus políticas.

La derrota de la ruta Guaidó, las divisiones de la oposición de la AN y los cambios que se desprenden de lo ya señalado en la posición estadounidense, abren un escenario en el que la salida electoral cobra primera importancia. Aparece entonces como fundamental, ya no el “Maduro vete ya”, sino la designación de un Consejo Nacional Electoral de consenso, equilibrado, independiente como poder, sin tutelaje del TSJ ni de la ANC, confiable para todos, que realice las modificaciones necesarias al REP, al voto asistido, a la conformación de las mesas, a las inhabilitaciones, los testigos y, vital para una democracia futura de mucho mayor nivel, rescate la proporcionalidad electoral del artículo 63 de la Constitución.

El gobierno ya había cedido en Santo Domingo sobre una nueva y paritaria integración del CNE. No hay ninguna razón para que lo deseche en este momento, cuando su situación es más crítica que hace un año. La contrapartida, a esta aceptación gubernamental de un CNE con las características descritas, sería el cese de las sanciones económicas y diplomáticas contra el país y el reconocimiento de Nicolás Maduro como Presidente. El rescate de la proporcionalidad se haría de una forma muy sencilla, pues bastaría con solicitarle al TSJ que declare inconstitucionales los artículos de la LOPRE que violan la proporcionalidad electoral. El CNE designado se encargaría de todas las elecciones futuras: Referendo Consultivo y las que se deriven del mismo, si lo hubiere; Asamblea Nacional, Revocatorio Presidencial, gobernadores y consejos legislativos, alcaldes y concejos municipales, y Presidenciales si fueren procedentes.

De lograrse estos acuerdos, las partes, que desde el principio deberían incluir a la oposición que no se dejó seducir por los atajos de siempre, seguirían buscando consensos que vayan enfrentando el resto de los problemas de la crisis, sobre todo aquellos que golpean a los venezolanos: la escasez, la hiperinflación, la insalubridad, los pésimos salarios, la improductividad, el déficit de los servicios, la inestabilidad monetaria, el respeto del debido proceso y de los DDHH, los presos políticos y los exiliados y la inseguridad personal. De actuarse en esta forma, la recuperación de la república arrancaría junto con los cambios electorales y políticos.

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro 

viernes, 14 de junio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, SÁBADO 15 -06-2019


MIBELIS ACEVEDO DONÍS: DE PANTANOS Y EQUILIBRIOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
Tildado por algunos severos críticos como “anodino” por carecer, presuntamente, de filiación ideológica; tachado de cómodo e “inmovilista”, de vivir lejos de la “confrontación brutal” que, según también se presume, entraña la política; de oportunista y sujeto “a las decisiones de otros”, como suelta Ferrater Mora; visto como espacio de “descompromiso” con posiciones que impliquen algún grado de participación con los extremos, a decir de Rodríguez Kauth. No, la opinión no ha sido justa con el centro político. Durante la Revolución Francesa y para el momento en que la Convención Te... más »

NÉSTOR SUÁREZ: HAY RAZONES PARA SER OPTIMISTA EN VENEZUELA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
Que debemos hacer? Cuál es la Salida o el Remedio? No es otra Revolución, sino un Cambio Para mejor, no para peor. Un cambio de Régimen, y no sólo de Gobierno o de Constitución A pesar de ser el mayor desastre económico jamás visto en la historia de la humanidad. Según el Premio Nobel de Economía, Richard Thaler. Venezuela es el país de mayores reservas petroleras certificadas del mundo. La segunda reserva mundial de Gas. La primera reserva mundial de Oro. La segunda reserva de Coltan y de Uranio y por si fuera poco también somos la primera reserva de Thorium en el mundo. La pregun... más »

ROMÁN IBARRA: ¿HASTA CUANDO?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
Ya son veinte años desde que –para desgracia de los venezolanos- llegó al poder en nuestro país lo peor que nos podía pasar como sociedad, esto es, el militarismo acompañado del ropaje del comunismo más ruin y cruel sobre la faz de la tierra, llamado pomposamente socialismo del siglo XXI. El oportunismo y la ambición desmedida de Caldera, fueron pieza clave para justificar el golpe militar del 4F/92 con su discurso irresponsable de ese día en el Congreso, y luego su acceso al poder para hacer un gobierno inútil, pero sobre todo perverso por haber sobreseído la causa de un criminal ... más »

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: AUMENTAN LAS MIGRACIONES A EUROPA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 37 minutos
En la década de 1880 empieza la siembra y exportación de bananos en Costa Rica. Intereses estadounidenses compran tierra de cultivo a lo largo de las líneas de un ferrocarril poco rentable que encuentra en el transporte y comercio de bananas una mejor renta. Así nace la Tropical Trading Company que en pocos años controla la producción de bananos en Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Honduras y el Caribe. En 1899 se forma la conocida “Yanay,” o la United Fruit Company, UFC, que también es dueña de una flota mercante, absorbe compañías pequeñas y compra tierras que deja baldía... más »

GABRIEL BORAGINA: SOBRE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES ARGENTINAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 45 minutos
En un escenario de alta polarización política y frente a elecciones inminentes, no entiendo bien cuál sería la lógica de aquellos que dicen que votarán a un candidato en primera vuelta y a otro en segunda. Si ya tengo definido mi voto por el candidato "X" ¿Qué cambia si es en primera o segunda vuelta? En las dos debería votar por "X" y punto. Puesto a reflexionar sobre esta cuestión, sólo se me ocurren estas posibles respuestas al interrogante así planteado: 1. Inmadurez política y/o falta de cultura cívica. 2. El votante no cree en la ... más »

ALFREDO M. CEPERO: EL ÁGUILA SOLITARIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
Tal como esta ave icónica, Donald Trump vuela alto, divisa los objetos a larga distancia, se niega a volar en bandadas con otras aves y traza su derrotero en forma solitaria cuando es obligado por las circunstancia. El águila ha cautivado la imaginación de los seres humanos desde la legendaria fundación de Roma por los gemelos Rómulo y Remo. En el Aventino, Rómulo contempla un águila. La estima señal de buen augurio. El ave se convierte luego en estandarte y emblema del Imperio Romano. Desde entonces, el águila se ha contemplado como un símbolo de dignidad, libertad y fascinación. ... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: DE PANTANOS Y EQUILIBRIOS

Tildado por algunos severos críticos como “anodino” por carecer, presuntamente, de filiación ideológica; tachado de cómodo e “inmovilista”, de vivir lejos de la “confrontación brutal” que, según también se presume, entraña la política; de oportunista y sujeto “a las decisiones de otros”, como suelta Ferrater Mora; visto como espacio de “descompromiso” con posiciones que impliquen algún grado de participación con los extremos, a decir de Rodríguez Kauth. No, la opinión no ha sido justa con el centro político. 

Durante la Revolución Francesa y para el momento en que la Convención Termidoriana impone su reacción al reinado del Terror, ese centro heterogéneo y mayoritario sentado en el área llana de la “Salle du Manège”, situado entre la derecha representada por la Gironda y los bancos ocupados por la izquierda encrespada de cordeliers y jacobinos de “la Montaña”, fue conocido como “Le Marais”, “El pantano”. A los del Pantano, precisamente, incumbió una movida crucial en la Convención, el retiro del apoyo al “incorruptible”, el asceta, el monstruoso Robespierre; evento que marcará el cese del radicalismo montañés y el viraje hacia la moderación. 

Defensores de la idea de unión de todos los republicanos y afines a las conquistas de la revolución, como el propio abate Sieyès, no se libraron sin embargo del acre bautizo de sus detractores: eran los “crapauds du Marais”, sapos del Pantano. La moderación, asociada más bien al conservadurismo y al apaciguamiento, difícilmente podía verse como virtud en época azuzada por la ebullición jacobina, por el convencimiento rousseauniano de que había en la revolución una fuerza moral que sojuzgaba a la política, por la creencia de que el cambio debía ser tajante y sin miramientos. Un frenesí que, de paso, la historia registra con sangre en vez de tinta. 

Del derrotero de un centro vilipendiado por extremos excluyentes y en disputa irracional por el poder (durante la revolución bolchevique, Lenin tildó a los de centro de “ruedecilla” de vacilantes y los confinó retóricamente a “La charca”) es difícil librarse incluso hoy. Llega un punto en que la brega existencial abrazada por fuerzas ubicadas en los polos -esclavas de la tensión que arrastra al desequilibrio endémico- lleva a ver en la pluralidad una enemiga. Es el anticipo del verdadero pantano. 

Es un hecho que la lógica amigo-enemigo desvirtúa la lucha agonal. En esa disputa entre rivales cuyas identidades buscan excluirse mutuamente, opera entonces una repetición de métodos, la obra del speculum invertido. La necesidad de purificar rasgos para diferenciarse del opuesto empieza a forcejear con lo disímil e “indefinido”, con la zona gris y por tanto “sospechosa”… ¡Ah! Justo el lugar donde la política, en tanto ejercicio de conciliación de lo inconciliable, gana cuerpo. 

He allí el infeliz sino de los tiempos de revolución en Venezuela: la reducción de la lucha política al afán por imponerse sobre el otro, la asfixia del centro. La chapucera interpretación de la “receta” dialéctica –ese duelo entre tesis y antítesis del cual surgirá una síntesis capaz de anular la contradicción- nos ha condenado a infiernos donde el natural conflicto se percibe como anomalía. Penosamente, sobre esa cultura de la aniquilación se levantó una generación de políticos que, aún pinchada por la bonhomía del mito democrático, no se salva del referente y su perversión. Sobre ellos pesa el barrunto de que la lucha por el poder no se distingue del uso de la fuerza y la amenaza, la cólera y su consecuente desagravio, la apuesta al garrote y la rendición, una concepción trágica de lo político donde necesariamente hay ganadores y perdedores absolutos. Es tarea imbuida de ardor, voluntad de poder y ética guerrera; Machtpolitik, como apunta Carlos Raúl Hernández. 

Puesto que el tiempo profundiza la torcedura, urge librarse cuanto antes de ella. De allí la importancia de fortalecer un centro sanador y despolarizante que, lejos de mostrar ambigüedad o blandura, se planta en medio del fuego cruzado para asumir beligerante antagonismo con dos extremos agusanados por la irracionalidad y el binarismo más recalcitrante. El centro en este caso no aspira a eliminar la contradicción, sí a gestionarla de forma realista y pragmática a favor del logro de equilibrios. Hay aquí un deber insoslayable, el de superar la impotencia que surge de la “lícita” violación de los principios de la política. 

¿Cómo hacer de la política un principio sólido en tiempos de desbordado “vale todo” y cabezazos contra la pared? Todo sugiere que ante un espacio público vaciado de contenido hay que insistir en la vigorosa deliberación. No poca cosa ha logrado esa crítica centralidad a la que algunos atribuyen “quietismo”. La presión a favor de una realidad que desactiva los delirios extremistas estaría perfilando una posibilidad: consensos mínimos, elecciones libres, solución pacífica a la crisis. Sospechamos, sí, que tras las declaraciones de Abrams, esa apuesta a la mesura ya no luce tan pantanosa. 

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

NÉSTOR SUÁREZ: HAY RAZONES PARA SER OPTIMISTA EN VENEZUELA

Que debemos hacer? Cuál es la Salida o el Remedio? No es otra Revolución, sino un Cambio Para mejor, no para peor. Un cambio de Régimen, y no sólo de Gobierno o de Constitución

A pesar de ser el mayor desastre económico jamás visto en la historia de la humanidad. Según el Premio Nobel de Economía, Richard Thaler.

Venezuela es el país de mayores reservas petroleras certificadas del mundo. La segunda reserva mundial de Gas. La primera reserva mundial de Oro. La segunda reserva de Coltan y de Uranio y por si fuera poco también somos la primera reserva de Thorium en el mundo. La pregunta que debemos formular nos es : Porque somos pobres y Porque somos el desastre económico jamás visto en la historia de la humanidad?

Si países como Singapur cuyo espacio geográfico es de apenas 699 km2, menos de la mitad de la isla de margarita, sin recursos naturales es hoy uno de los países más ricos del mundo y de los principales centros financieros del mundo y la sede del mercado asiático del dólar. Singapur es el país donde más ha aumentado la riqueza en los últimos 50 años. Singapur se ha convertido en uno de los países económicamente más prósperos del mundo, con una renta per capita de $56.000. Es uno de los países más prósperos, limpios, avanzados y seguros del mundo y el primero en acabar con la pobreza y el desempleo.

Que debemos hacer? Cuál es la Salida o el Remedio? No es otra Revolución, sino un Cambio Para mejor, no para peor. Un cambio de Régimen, y no sólo de Gobierno o de Constitución. 

La Estrategia para la "transición tranquila" debería considerar dos objetivos fundamentales, a saber, manifestó el Economista Néstor Suárez, Profesor de Macroeconomia y Economía de la Oferta, además de ser miembro de la comisión de Energía y Minas y de la comisión Plan País del Presidente Guaidó.

En primer lugar, hay que construir una economía de libre mercado, con un elevado grado de eficiencia para adaptación a circunstancias cambiantes, y capaz de producir un crecimiento económico sostenido a largo plazo. Con instituciones políticas y económicas favorables, de tal manera que los venezolanos cuenten con suficientes capacidades de resistencia a los problemas que ocurren en todas las sociedades, y continuar con los ajustes enfrentando nuevas necesidades y problemas con creatividad.

El segundo objetivo debe ser algo que nunca se ha hecho como debe ser : el crecimiento debe llegar a todos los participantes en la sociedad. Esto implica desarrollar un nuevo marco institucional, con una reestructuracion en los nexos entre el sistema político, el sistema judicial y la economía. El sistema político debe fijar normas capaces de lograr bajos costos de transacción en los negocios, empresas y mercados, lo cual implica una clara definición de los derechos de propiedad, para generar incentivos a las actividades productivas.

Si el Gobierno no es creíble, continuó afirmando Suárez, si las instituciones no son confiables, si nadie sabe a qué atenerse o qué esperar en lo adelante, la incertidumbre e inseguridad serán cada vez mayores. Los altos costos de transacción lleva a las personas, a no participar en inversiones de capital a largo plazo. También para que todo esto funcione bien, continuó Suárez afirmando, se requiere que el Petróleo ni se siga Manejando a Mansalva, y usufructuando como una mina de oro que no es de nadie, por todos los grupos de interés. Esto debe ser muy importante.

A pesar de todo este panorama catastrófico, y del mayor desastre conocido hasta hoy en manejo económico, hay razones para ser optimista. Venezuela tiene todas las posibilidades de salir de ésta crisis si cambia no sólo el Gobierno, sino el sistema completo. Esto es posible y vale la pena hacerlo.
Venezuela puede convertirse en la OLLA de Oro de América Latina y del mundo.

Néstor Suárez 
@NestorSuarezRB ‏ 

ROMÁN IBARRA: ¿HASTA CUANDO?

Ya son veinte años desde que –para desgracia de los venezolanos- llegó al poder en nuestro país lo peor que nos podía pasar como sociedad, esto es, el militarismo acompañado del ropaje del comunismo más ruin y cruel sobre la faz de la tierra, llamado pomposamente socialismo del siglo XXI.

El oportunismo y la ambición desmedida de Caldera, fueron pieza clave para justificar el golpe militar del 4F/92 con su discurso irresponsable de ese día en el Congreso, y luego su acceso al poder para hacer un gobierno inútil, pero sobre todo perverso por haber sobreseído la causa de un criminal peligroso y engreído, cuyos complejos y resentimientos lo llevaron, seducido por su amo, a entregar nuestro país en bandeja de plata para ser colonizado por la dictadura asesina, y chupasangre de los Castro.

Hoy, 20 años después, Venezuela a pesar de sus inmensas riquezas naturales, y demás potencialidades, es considerado –por culpa del régimen- como uno de los países más pobres y peligrosos de la tierra. Paradójicamente, los otrora dirigentes austeros de izquierda vinculados hoy al oficialismo, están multimillonarios en bolívares; euros y dólares. Qué tal

El deterioro no se frena y por el contrario se agudiza todos los días, haciendo tortuosa la vida de los ciudadanos, especialmente de los más desposeídos. Estas condiciones miserables tendrán repercusión en las próximas generaciones producto de la desnutrición, la imposibilidad de acceder a la educación formal, y la falta de servicios.

Mientras la destrucción social, y económica corren a sus anchas en nuestro país, los factores que tienen la responsabilidad de las decisiones políticas no terminan de ponerse de acuerdo. Los del régimen jugando a ganar tiempo y al cansancio de la gente que acompaña y respalda al presidente de la AN, Guaidó; y los de oposición, echándose cuchillo en las redes para ver cómo hacen fracasar los avances del presente y posicionarse como los nuevos líderes.

No se dan cuenta de que la crisis puede alcanzar niveles tales de gravedad, que termine arrastrándonos a todos. Es hora de olvidarse de los egos y dar paso a una solución electoral que nos ayude a salir de la crisis política y desde allí comenzar la reconstrucción socioeconómica.
No sigamos buscando fórmulas mágicas que no existen. No va a haber ninguna incursión militar internacional para hacer el trabajo que no hagamos nosotros en lo político, y el régimen lo sabe. Por eso se atreve a meter presos a los diputados como un mensaje para el resto de la población, y con ello desmovilizar a la gente.

Ya son muchos los diputados a quienes se les ha allanado la inmunidad parlamentaria, sin posibilidad de revertir esos atropellos en lo inmediato. Lo real es que Maduro sigue en Miraflores, y eso no va a cambiar si no logramos presionar la realización de unas elecciones supervisadas internacionalmente, y con nuevo CNE, que nos permita participar a todos, dentro y fuera de Venezuela, y derrotar a los bárbaros.

Es un error grave no atender las necesidades y carencias de la gente común; la gente se está muriendo de hambre porque no les alcanza el sueldo a quienes trabajan. Imaginemos lo que le sucede a quienes no trabajan por cualquier razón. 

Es hora de negociar una salida electoral, pues creo que sin elecciones no se podrá alcanzar el cese de la usurpación. Ya estamos terminando la primera mitad del año, y la destrucción sigue avanzando.
El líder de la oposición es el presidente de la AN, Guaidó. Vamos con él y luego en democracia se abrirá el juego para la participación todos los aspirantes. Hasta cuándo?

Román Ibarra
@romanibarra

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: AUMENTAN LAS MIGRACIONES A EUROPA

En la década de 1880 empieza la siembra y exportación de bananos en Costa Rica. Intereses estadounidenses compran tierra de cultivo a lo largo de las líneas de un ferrocarril poco rentable que encuentra en el transporte y comercio de bananas una mejor renta. Así nace la Tropical Trading Company que en pocos años controla la producción de bananos en Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Honduras y el Caribe. En 1899 se forma la conocida “Yanay,” o la United Fruit Company, UFC, que también es dueña de una flota mercante, absorbe compañías pequeñas y compra tierras que deja baldías de modo que la gente no tenga más opción que trabajar en los sembradíos bananeros de la UFC que paga poco y gana mucho sobre todo con la exportación a EEUU. En los 1930 la UFC está en su mayor apogeo. Extiende su red ferroviaria en Guatemala y El Salvador para solo transportar banano. Evita la competencia comprando tierras que no trabaja. Influye para que los gobiernos jamás recurran al reparto de tierras ni menos acepten la formación de sindicatos de trabajadores, paga poco impuesto. Hubo gobernantes centroamericanos accionistas de la UFC y por lo tanto acoplados y fieles servidores.

El democráticamente electo, “soldado del pueblo,” coronel Jacobo Árbens (1913-1971) de Guatemala es acusado de comunista y reemplazado en 1957 en un coup d’etat, u operación PBSUCCESS de la CIA, por el coronel C. Castillo Armas que resultaría fiel a los intereses extranjeros. Los Somoza de Nicaragua, otro tanto. Lo mismo acaece en El Salvador y Honduras. Así, los países centroamericanos se ven enfrascados en la producción del banano cuyo precio es determinado por EEUU. El resultado es la costosa y cruel ausencia de un desarrollo económico balanceado en estos países que, desde hace décadas, se han convertido en un fenómeno migratorio sobre todo al país  que “compra fruta,” pero que incluso hoy, en la era post UFC, descuida la gestación de un “Plan Marshall” de Centro América que de una vez por todas inicie el desarrollo balanceado y sostenible de la región.

Como hasta hoy no hay tal, la migración por miles a EEUU se convierte en una constante que provoca la ira del presidente D. Trump, nacionalista de pura raza, que torna la frontera sur del país en “zona de guerra” donde envía miles de soldados que como “enemigo” ven a hombres, mujeres y niños que buscan paz, tranquilidad y trabajo. En vista de semejante campo de conflicto y hasta de batalla donde los niños son incluso separados de sus madres, los centroamericanos que buscan asilo en Europa han aumentado hasta un 4.000% en la última década, según el NYT, y el porcentaje aumenta. Cerca de 7,800 en 2018, 4.835 en 2017. Obviamente, España es el destino preferido porque la probabilidad de encontrar parientes o amigos, y trabajar en el sector informal, es mayor que en EEUU. Se sabe que el viaje a Europa es más seguro y menos oneroso… que pagar hasta US$ 10,000 a intermediarios para pasar por México y llegar a la frontera de EEUU.

Contrario a España, Bélgica reconoce la violencia de armas de fuego como razón para conceder asilo y por eso se ha convertido en el tercer país de preferencia para los que lo buscan, después de España e Italia. En 2018 Bélgica recibió 288 solicitudes, 244 en los que va de 2019, 25 en 2014 y ninguna en 2009. España reconoce la persecución estatal como razón de asilo. Además, a los que rechaza, generalmente concede la opción de apelar… que permite una permanencia prolongada.

Jorge V. Ordenes-Lavadenz
@JvordenesV

GABRIEL BORAGINA: SOBRE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES ARGENTINAS

En un escenario de alta polarización política y frente a elecciones inminentes, no entiendo bien cuál sería la lógica de aquellos que dicen que votarán a un candidato en primera vuelta y a otro en segunda.

Si ya tengo definido mi voto por el candidato "X" ¿Qué cambia si es en primera o segunda vuelta? En las dos debería votar por "X" y punto. Puesto a reflexionar sobre esta cuestión, sólo se me ocurren estas posibles respuestas al interrogante así planteado:

1.                        Inmadurez política y/o falta de cultura cívica.

2.                        El votante no cree en la polarización de candidaturas.

La respuesta numero 2 suena bastante poco creíble, si es que tenemos en cuenta el agudo grado de información política que existe en la actualidad en los medios masivos de comunicación, redes sociales, etc. y -por, sobre todo- en la experiencia de épocas pasadas, y de otros países, donde la regla ha sido -poco más o poco menos- la polarización de candidaturas en dos o tres partidos como máximo.

En Argentina no puede decirse ya que exista un sistema bipartidista como sucedía en el pasado donde la alternativa, sobre todo a partir de la irrupción en escena política del peronismo, era de estos o del radicalismo, dado que la UCR -en los hechos- se ha fragmentado a un punto tal que ya no es posible decir que configure un sólo partido político. Por otra parte, hemos insistido siempre que, desde la aparición del peronismo se instaló en la Argentina una única forma de gobernar, que se puede sintetizar en la palabra populismo, porque desde Perón en adelante todos los gobiernos lo hicieron siguiendo los lineamentos del populismo (obviamente en escalas que van del 1 al 100%, pues los sistemas puros de gobierno no existen) incluidos los militares que, más allá de su forma antidemocrática de acceder al poder, una vez en el mismo han debido adaptarse a la contracultura creada por Perón (que no pudieron, no supieron o no quisieron erradicar) y que ha logrado -tristemente- perdurar hasta la actualidad.

De tal suerte que, podemos decir siguiendo los lineamientos anteriores que, en el panorama político actual tenemos populismo de grado superlativo (peronismo y su variante K) y populismo de grado medio o bajo (representado por la coalición "Cambiemos" integrada por la UCR y la CC-ARI).

Esto excluye a las disyuntivas antipopulistas (liberales) y a los populismos extremos o ultrapopulistas ("izquierdas").

En otras palabras, el próximo teatro electoral se presenta -análogamente- como uno más bipartidista o más precisamente bi-populista, por llamarlo de alguna manera.

Ya nos hemos explayado mucho sobre las razones por las cuales no creemos que la secta creada por el matrimonio Kirchner tenga diferencias sustanciales con el peronismo de donde emergieron y dentro del cual nosotros los incluimos. Históricamente, y desde el derrocamiento de Perón, su partido siempre tuvo esas veleidades, ambigüedades y travestismos. En este sentido, el de los K es uno más de ellos. Por lo cual -reiteramos- que no existen diferencias. Ambos sumados son peronismo puro y duro.

Las aparentes "divisiones" del peronismo siempre han sido exactamente nada más que eso: aparentes. Forman parte de una antigua "estrategia" política que simula "fracturarse" con fines puramente electorales, y con el sólo objetivo de restar votos al candidato opositor (u oficialista en este caso puntual) para habilitar a una segunda vuelta (ballotage) e imponer a su candidato en ella.

Esta "estrategia" (chicana política en rigor) comenzó a utilizarse en 2003 en cuyas elecciones compitieron por la presidencia de la nación cuatro candidatos peronistas bajo distintas denominaciones, llegando a la paradójica situación que dos de ellos de la misma extracción partidaria (Menem y Kirchner) quedaron en condiciones de acceder a la segunda vuelta. Quien habilitó tal evento fue el presidente de ese entonces (Duhalde) a la sazón también miembro del mismo partido peronista. En otras palabras, entre ellos mismos trasladaron una interna partidaria a nivel nacional.

En las posteriores competencias electorales el peronismo ha repetido sucesivamente el mismo artilugio. Cuando finalmente uno de ellos logra obtener el poder, automáticamente todos los que antes "disentían" se alinean detrás del/la nuevo/a jefe/a, porque la doctrina "justicialista" es precisamente verticalista, con lo que cae la máscara de aparente "quebrantamiento" interno, que sólo se utilizó como estrategia (chicana) electoral.

En las próximas elecciones el peronismo estará repitiendo el mismo esquema brevemente descripto antes, si bien con otros candidatos. Esto así, porque la "lógica" de la doctrina peronista -desde su fundación y su líder máximo en adelante- ha sido y sigue siendo la del poder por el poder mismo, y en su consecución adhiere al método de que "El fin justifica los medios".

El problema real es que el espectro político actual, tanto peronista como no-peronista, en lo que coinciden ya sean los candidatos como los electores, concuerda en la aplicación de diferentes dosis de populismo (total, mayores o menores) a la acción de gobierno.

Y en una atmósfera semejante las opciones antipopulistas no tienen ninguna chance real siquiera de estar en condiciones de acceder a una segunda vuelta. No parece sensato ante similar cuadro de situación "rifar" el voto a presidente entre candidatos que sólo por medio de un milagro o acto de magia sobrenatural podrían llegar a arañar los números necesarios como para ingresar en un segundo lugar que los habiliten para competir en un eventual ballotage.

En cuanto a las funciones para presidente se refiere, entiendo que la opción más razonable es votar al que menos populismo nos ofrece y no al que declama implementarlo en forma absoluta y total, dado que estas son las dos únicas posibilidades que al momento se nos presentan con más perspectivas.

Distinta es la cuestión en materia legislativa. Aquí cambio el enfoque. Este es el lugar para votar todas las propuestas antipopulistas existentes. Y la misma solución, por supuesto, para los cargos provinciales y municipales. La coyuntura no admite otra vía.

Y tampoco luce razonable votar pensando en rectificar el voto en una segunda vuelta. Esto no consiste de ninguna manera una "estrategia" electoral, a mi modo de ver. Frente al contexto actual, se debe votar la candidatura a presidente (al menos) con la mira a un triunfo definitivo en la primera vuelta. No hacerlo así aseguraría prácticamente el lamentable retorno del populismo absoluto con todas las desastrosas consecuencias conocidas ampliamente por todos.

Gabriel S. Boragina
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 

ALFREDO M. CEPERO: EL ÁGUILA SOLITARIA

Tal como esta ave icónica, Donald Trump vuela alto, divisa los objetos a larga distancia, se niega a volar en bandadas con otras aves y traza su derrotero en forma solitaria cuando es obligado por las circunstancia.

El águila ha cautivado la imaginación de los seres humanos desde la legendaria fundación de Roma por los gemelos Rómulo y Remo. En el Aventino, Rómulo contempla un águila. La estima señal de buen augurio. El ave se convierte luego en estandarte y emblema del Imperio Romano. Desde entonces, el águila se ha contemplado como un símbolo de dignidad, libertad y fascinación. Un ave majestuosa entroncada con el sol, la tormenta, el ímpetu guerrero, el triunfo del espíritu sobre la materialidad inerte. Más adelante en la historia, junio 20 de 1782, el águila fue adoptada como símbolo nacional por los Estados Unidos. Y en estos tiempos de resurrección del patriotismo y el orgullo americanos el águila simboliza la política populista y nacionalista de Donald Trump, resumida en forma brillante en su lema de "Hagamos grande a América".

Tal como esta ave icónica, Donald Trump vuela alto, divisa los objetos a larga distancia, se niega a volar en bandadas con otras aves y traza su derrotero en forma solitaria cuando es obligado por las circunstancia. De esa manera ha actuado durante su vida empresarial, la campaña política que lo llevó a la Casa Blanca y una presidencia hostigada por enemigos jurados de ambos partidos. Porque tanto demócratas como republicanos resienten la majestuosidad y la independencia de un hombre al que no entienden y que está cambiando los patrones de conducta en un Washington putrefacto. Para unos buitres que durante años se han alimentado de la carroña que les lanzan los cabilderos y los intereses espurios Donald Trump es una amenaza a su inconsecuente existencia. Por eso le hacen la guerra en todos los temas y en todo momento.

Pero este hombre que ni se cansa ni se rinde sigue cumpliendo las promesas que les hizo a sus partidarios durante la campaña electoral de 2016. La principal de ellas fue la de la construcción de un muro en la frontera sur que pusiera fin a una inmigración ilegal y multitudinaria. Una pesadilla que pone en peligro la seguridad nacional y amenaza con transformar en forma radical a la sociedad norteamericana. Frustrado ante la renuencia del congreso a cumplir su deber aprobando una ley migratoria que tenga como prioridad los intereses de los Estados Unidos, Trump ha decidido actuar por sí mismo. Como el águila de esta historia, el presidente vuela alto, mira lejos, no hace caso al graznido de los buitres y no le teme a la soledad.

Dentro del contexto de la Ley de Emergencia de Poderes Económicos Internacionales de 1977, Trump decidió hace un par de semanas utilizar el procedimiento innovador de tarifas aduaneras para obligar al gobierno mexicano a poner fin a su complicidad en la inmigración ilegal. Amenazó con imponer una tarifa del 5 por ciento a los productos elaborados en México que son exportados a los Estados Unidos. Y lo peor, esas tarifas aumentarían todos los meses en proporción del 5 por ciento hasta llegar a un 25 por ciento en el mes de octubre. El comunista vociferante de López Obrador mantuvo un inesperado silencio y envió enseguida a Washington a su Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Ambos dijeron sentirse optimistas de que todo será solucionado en forma amistosa. Todo esto demuestra que cuando el águila americana se enfurece, el águila mexicana se somete.

Según el acuerdo al que llegaron Mike Pompeo y Marcelo Ebrard, el Presidente Trump suspendería por tiempo indefinido las tarifas sobre productos manufacturados en México. Por su parte, México se ha comprometido a desplegar su guardia nacional a través de todo el país con prioridad en su frontera sur para impedir la inmigración procedente de América Central. Los solicitantes de asilo que logren cruzar la frontera sur de los Estados Unidos serán enviados de regreso a México, donde deberán esperar el fallo sobre su solicitud de asilo. Para muchos, el acuerdo constituye una victoria para la política nacionalista del Presidente Trump. Por mi parte, miro con escepticismo y cautela las promesas de un comunista fanático para quien, estoy seguro, "el fin justifica los medios", incluyendo desde luego la mentira.

Los Estados Unidos, sin embargo, confrontan una verdadera emergencia nacional. Las cifras astronómicas de inmigrantes ilegales a través de la frontera sur en los últimos meses no pueden ser ignoradas. El Comisionado de la Protección de Aduanas y Fronteras, John Sanders, declaró que 144,000 inmigrantes ilegales entraron a los Estados Unidos por la frontera sur en el mes de mayo. Esta cifra representa el mayor número de inmigrantes ilegales mensuales en 13 años. A su vez, un informe de la prestigiosa organización Encuesta de la Comunidad Americana afirma que en los Estados Unidos residen 45 millones de inmigrantes. Esto se traduce en que 1 de cada 7 habitantes actuales de este país ha nacido en el extranjero.

A pesar de estas alucinantes estadísticas, numerosos republicanos en ambas cámaras del congreso se han opuesto a las tarifas decretadas por el presidente. Argumentan que México es el tercer socio comercial de los Estados Unidos. Que si bien es cierto que, en 2018, este país importó 371,000 millones de dólares en productos mexicanos, también es cierto que Estados Unidos exportó a México 299,000 millones.

La realidad detrás de este argumento es que estos legisladores no están defendiendo a México sino los intereses de sus respectivos estados. El republicano Presidente del Senado, Mitch McConnell, declaró con su enigmática mesura: "Estoy seguro que, entre los republicanos, no hay mucho apoyo para estas tarifas". Una vez más fueron proféticas las palabras del demócrata ex presidente de la Cámara de Representantes, Tip O'Neil, de que "toda política es local".

Ahora bien, los grandes responsables de esta debacle son los hipócritas y obstruccionistas del Partido Demócrata. Antes de oponerse al muro en  la frontera sur estuvieron a favor de construirlo y financiarlo. La Ley de Cercas Seguras de 2006 fue aprobada con el voto de luminarias del partido como Hillary Clinton, Joe Biden y Chuck Shumer. Hasta el Mesías Barack Obama, senador entonces por el estado de Illinois, declaró: "Es indudable que el  proyecto de ley que tenemos ante nosotros será beneficioso" Y agregó: "Ayudará a poner fin a la ola de inmigración ilegal en este país". Exactamente lo que lleva dos años diciendo Donald Trump.

¿Qué es lo que ha cambiando entre el 2006 y el 2019?, es la pregunta que todos debemos hacernos. Para quienes seguimos de cerca la política norteamericana la respuesta es muy fácil: Donald Trump es Presidente de los Estados Unidos. Más insultante todavía para los demócratas, Trump es el hombre que literalmente les arranco de sus garras una victoria que creían garantizada. Por ese motivo lo odiarán a perpetuidad y llegarán a cualquier extremo con tal de destruirlo. Incluso hacerle un daño irreparable a unos Estados Unidos que han jurado defender y proteger de sus enemigos nativos y foráneos.

Hace un año, en un artículo que titulé "Los demócratas no quieren DACA sino la guerra", escribí: "Carentes de argumentos para negar o contrarrestar los éxitos de la política del presidente, su único recurso sigue siendo el obstruccionismo, la intriga y la mentira". Lamentablemente, en eso andan también muchos republicanos. El presidente está solo pero, como el águila americana, estoy seguro de que seguirá volando alto y que no se dejará cortar las alas. De ahí que, parafraseando el refrán español, "es mejor gobernar solo que mal acompañado". Trump es uno de los pocos hombres que puede hacerlo realidad.  

Alfredo M. Cepero
www.lanuevanacion.com
@AlfredoCepero