jueves, 12 de septiembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: PROFETAS DEL COLAPSO

95 años a cuestas y una salud minada. La muerte de uno de los tiranos más señeros de nuestros tiempos, Robert Mugabe, no nos toma exactamente por sorpresa; eso a pesar de que criaturas feroces como el “Padre fundador” de Zimbabue a menudo se nos antojen ajenas a las migajas de la mortalidad. Lo que no deja de sorprender es que su historia, que es la del país que sojuzgó a punta de capricho y mano de hierro, haya estado tan cruzada por el asedio democrático del mundo, sin que eso lo obligase a matizar su angurria o a renunciar al ventajismo electoral que lo llevó repetidamente a la presidencia. Mugabe, promotor de una de las mayores hiperinflaciones registradas y héroe de un reino quebrado, fue depuesto en 2017 por un golpe de Estado que lideró su viejo camarada Emmerson Mnangagwa, pero se mantuvo 37 años en el poder capeando una severa política de sanciones internacionales en su contra. 

La de Zimbabue es paradoja que seguro mortifica a estrategas convencidos de que asfixiar financieramente a gobiernos autoritarios –aun a costa de la mengua en la calidad de vida de los pueblos, el daño colateral, el pago de justos por pecadores- es vía eficaz para debilitar y derrocar a los déspotas. El caso es llamativo, sin duda, pero no único. En la cola de remisos figuran Rusia, Irak, Irán, Siria, Sudán, Libia, Corea del norte, Nicaragua… ni hablar de la dictadura cubana dando rumboso ejemplo de anti-fragilidad, de facultad para ajustarse, como bestia de genes complacientes, a las acritudes del hábitat. El embargo a la isla sirvió no sólo para asegurar la sobrevida del modelo en términos discursivos, sino que llevó a una redistribución del impacto de la mengua que, para variar, favoreció a los leales. 

La polémica por la contradicción entre bellas intenciones y efectos visibles de las sanciones generalizadas y con fines de coercing-constraining-signaling, en fin, no es gratuita. La investigación empírica luce irrebatible: tales movidas recrudecen el empobrecimiento de naciones donde se aplican, haciendo al ciudadano más dependiente del gobierno opresor. En otros casos, tienden a activar a grupos opositores no necesariamente democráticos (como ocurrió en países árabes) con correspondiente saldo de violencia interna e inestabilidad crónica; o generan dinámicas de victimización-defensa y represión por parte de los sancionados, como advierte Ronald Wintrobe, que agravan el socavamiento de las libertades originalmente reclamadas y atornillan a los mandones. Es la penosa crónica del autogol; el sino de quien corre, suda y sangra para terminar logrando lo contrario de lo que desea.

Con una línea entre “malos” y “buenos” que empieza a desdibujarse cuando los cuerazos de la crisis se acentúan, es difícil zafarse de responsabilidades. El caso de Venezuela -un naufragio cabalmente asentado en el informe de la Alta Comisionada de ONU para los DDHH- no escapa de esa trampa. Todo indica que las llamadas sanciones inteligentes, esas que al afectar intereses de individuos pudiesen fungir como incentivo para concesiones focalizadas, fueron vistas por el gobierno de EEUU como un medio de presión insuficiente. En rapto de desbarajuste y nerviosismo (¿pesa la jugada electoral de Trump?) terminan reforzadas con sanciones dirigidas principalmente a Pdvsa. La amenaza para un país despellejado por 20 años de chavismo es palmaria. Pero gracias a los Profetas del Colapso, el costo de una vajilla hecha trizas puede terminar cargado a la cuenta de quienes incluso denunciaron la francachela; y de un pueblo, claro está, cuyos entecos bríos apenas alcanzan para desgranar el corto, cortísimo plazo. 

Por eso propuestas como la que el año pasado lanzara el ex embajador William Brownfield (“la mejor resolución sería acelerar el colapso, aunque ello produzca un periodo de sufrimiento de meses, quizás años”) no dejan de consternar; no sólo por la falta de piedad que de ellas emana, sino por lo erráticas, porque tales barruntos dan la espalda al dato verificado. Apostar al derrumbe económico como forma de hacer saltar las bases de apoyo político-militar del chavismo ya no luce, de hecho, tan factible como en enero. Ah, pero acá también asoma un contumaz desapego por el “sensus communis” (y eso “significaba para los romanos, además de sentido común, humildad, sensibilidad”, musita Voltaire). El empeño en tener la razón, en ensayar una tesis rocambolesca no importa cuántas veces nos estrellemos contra la tapia de la realidad es, por lo menos, inquietante. 

Cuentan que Edison, interpelado sobre los mil intentos previos a la invención de la bombilla incandescente, decía que no había fracasado, sino que aprendió 999 modos de cómo no hacer una bombilla. 

Lamentablemente el largo enamoramiento que inspiran las ideas interesantes no siempre es sostenible en política. Consciente de la agonía de gente de carne y hueso, un líder no puede darse el lujo de revivir una y otra vez trágicas pifias para entender que sin certezas mínimas, sus decisiones terminarán siendo bombas de tiempo.

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

TRINO MÁRQUEZ: FELIPE GONZÁLEZ, HAY QUE RESPETAR LAS INSTITUCIONES

Felipe González es uno de los pocos políticos de proyección mundial que se ocupa de reflexionar acerca de los conflictos que sacuden al género humano y analiza las tendencias que despuntan a partir de esos nudos críticos. Hace unos días sostuvo una larga conversación con Soledad Gallego-Díaz, directora del diario El País. La periodista tituló la entrevista “El capitalismo triunfante está destruyéndose a sí mismo”. Además de denunciar la agresiva concentración del ingreso que se ha producido en el mundo con el avance la revolución tecnológica, y cómo la pavorosa crisis financiera de los años 2007-2008 no sirvió para atenuar esa perversa propensión, sino para exacerbarla, el expresidente del gobierno español examina la anomia que afecta a los sistemas políticos e institucionales en diversas partes del planeta.

Una de sus ideas centrales apunta a criticar la tesis según la cual “la democracia está por encima de las reglas institucionales”.   Nada de eso. La democracia no puede utilizarse como carnada para destruir el sistema. Donald Trump, Boris Johnson y Jair Bolsonaro son mencionados por González como ejemplos de esos líderes, con más o menos carisma, que atropellan las normas establecidas, afincados en las mayorías circunstanciales que en momentos determinados los apoyan. Las instituciones y las normas que las regulan pueden ser modificadas, pero respetando los mecanismos institucionales previstos en el ordenamiento jurídico para garantizar que las reformas sean ordenadas y eviten el caos. 

Felipe González recordó el atropello de Hugo Chávez a la Constitución de 1961. Apenas lo menciona de pasada. Vale la pena refrescar el episodio porque allí se encuentra en gran medida el origen de los desmanes que vinieron después. Debido a que Chávez había ganado los comicios de 1998 con una cómoda ventaja y una de sus principales ofertas electorales había sido la convocatoria a una asamblea constituyente, la Corte Suprema de Justicia decidió, pasando por encima de la Carta del 61, autorizar al recién electo Presidente a llamar a una consulta en la cual el pueblo se pronunciara acerca de si debía o no convocarse la Constituyente. Chávez impuso su voluntad con la aquiescencia del único órgano del Estado investido de la autoridad legal para impedírselo. El argumento central de la CSJ era que en las elecciones del 98, ya el pueblo se  había pronunciado favorablemente por esa opción, pues había votado de forma  categórica por la oferta del Comandante.

Siguiendo la lógica de Felipe González, el criterio democrático se impuso sobre el principio constitucional.  La Carta del 61 no  contemplaba la convocatoria popular a una asamblea constituyente, no porque a los diputados y senadores del Congreso instalado en 1959 se les hubiese olvidado. Ese tema no fue incluido en la Constitución exprofeso. Los parlamentarios desecharon la idea debido a que consideraron que la naciente y aún frágil democracia surgida en 1958, tras el derrocamiento de Pérez Jiménez, debía consolidarse. La experiencia enseñaba que las constituyentes  en Venezuela solo habían servido para atornillar caudillos en el poder. 

Esta práctica viciosa había que evitarla. La discusión aparece en los diarios de debate. Esta historia tenían que conocerla los miembros de la CSJ. Era su obligación. Aún así sucumbieron a la demanda de Chávez. Tras ese atropello a la Constitución vinieron en cascada todos los otros abusos. En la forma como se eligieron los integrantes de la Constituyente de 1999, se violó el principio de representación proporcional, una de las claves que había garantizado la estabilidad del sistema político y la reconciliación, después de los azarosos años 60, cuando la izquierda insurreccional se alzó en armas contra la democracia. Con menos de 60% de los votos, Chávez se quedó con 95% de los diputados constituyentes.

Es probable que Hugo Chávez no se hubiese detenido frente a los argumentos legales de la CSJ. Su talante autoritario, personalista y caudillesco habría convertido su capricho en una fuerza incontenible. Sin embargo, habría quedado el testimonio de un grupo de magistrados instruidos que habrían actuado, no para complacer al autócrata, sino para velar por el Estado de Derecho y la legalidad constitucional. Ese antecedente sirvió para que a partir de entonces  la anomia, el desorden, la arbitrariedad, el desprecio por las instituciones y las reglas, que tanto preocupan a Felipe González, se entronizaran durante dos décadas en Venezuela. La nación es en la actualidad el compendio de todas las depravaciones autoritarias.

La recuperación de la democracia y el retorno a la convivencia civilizada solo podrán concretarse si entendemos, como sugiere Felipe González, que las instituciones, las leyes y las reglas, no son adornos florales que pueden suprimirse sin que se altere el paisaje. La aplicación a rajatabla del principio de la mayoría suele conducir a la destrucción de la libertad y de la propia democracia.

Trino Márquez 
@trinomarquezc 

REINALDO J. AGUILERA R. : DE LA ESPECULACIÓN, ABUSOS Y OTROS CUENTOS ROJOS ROJITOS

En la Venezuela de 2019 nos encontramos en una encrucijada económica tan distorsionada que conjuntamente al fenómeno hiperfinflacionario, también se señala directamente a los especuladores, como los causantes de los grandes males que estamos sufriendo los ciudadanos, sin dejar de lado las perversas consecuencias que tienen dichas prácticas sobre el empleo, la adquisición de productos de primera necesidad y el crecimiento económico en general.

Por otra parte, para muchos ya es casi imposible que ocurra algo que no esté marcado por la mentira o el engaño de parte del régimen actual y sus políticas en materia macroeconómica que no resuelven, que no han podido controlar nada de lo relacionado con la serie de abusos en lo que a control de precios se refiere y que tienen a todo el mundo deambulando por las calles en busca de alimentos u otro producto a un precio que sea digno de verdad, por no decir las colas interminables que muchos hacen a diario.

Sin ir muy lejos aún se están esperando los anuncios de “medidas económicas” que terminaron en un Bono Complementario sólo para una parte de los Venezolanos, como si el resto no existiera.
Ahora bien, no se puede obviar ni por un instante que en medio de las convulsionadas aguas de la política actual venezolana, debemos analizar las diversas situaciones existentes y que no pasan desapercibidas, por un lado están los ciudadanos comunes, los de a pie, los que trabajan duro todos los días para lograr el sustento miserable de 2$ mensuales y en la otra acera aquellos que pretenden hacerse millonarios de la noche a la mañana como en efecto lo hacen y el mejor ejemplo es la proliferación de Bodegones con todo importado encada esquina de las ciudades.

No es posible que el precio por ejemplo de un kilo de queso blanco que era el más económico para las personas de zonas populares, ya esté en Bs 60.000,00 y se haya prácticamente duplicado en cuestión de 1 semana, es una cosa extremadamente loca, ¿nadie controla eso? nos preguntamos. 
Al señalar el caso anterior no queda duda, que la acción debiera ser ejercida por la autoridad competente léase SUNDEE, pero resulta que ésta solamente actúa en el terreno que le conviene o que es importante para algún accionar del mal gobierno, del resto ni se escucha y mucho menos se nota su presencia, no es que intervenga en todo ya que causaría más problemas de los que se pretenden resolver, pero debe haber algo de control esa es la realidad.

En cuanto a la capacidad de asombro, ya un alto porcentaje de venezolanos la hemos perdido, aquí puede pasar lo que sea que ya no es sorprendente, en algunos casos el abuso y atraco ocurre a mano desarmada, en cualquier comercio si le provoca al encargado ahora te cobran en dólares, euros, pesos colombianos o en cualquier otra moneda, vivimos con una economía totalmente desfigurada  esas son las cosas que suceden a diario y NADIE CONTROLA. 

Ante la cruda realidad que se agrava con las horas, estupefactos sí quedan unos, al saber de noticias por ejemplo de que unos “Señores” venían desde el año 2011 haciendo mega negocios y disfrutando de las bondades de la vida como ricos y famosos en Andorra España y toda Europa,  cuadrando comisiones a cambio de jugosos contratos con la estatal petrolera PDVSA.

Cosas como las compras en las que los caballeros Diego Salazar Carreño primo hermano del exjefe de PDVSA Rafael Ramírez (que ahora se hace la víctima), Nervis Villalobos y otros, gastaron 3 MILLONES de Euros en joyería; 2 MILLONES en obras de arte; 1 MILLÓN de Euros en vinos y 516.012 mil Euros en alquiler de helicópteros para que los trasladen a yates, también 953.000 mil Euros en trajes hechos a la medida,  125.000 mil Euros en caviar de beluga y jamón ibérico, como en las películas pues, ni más ni menos; todas esas cosas son las que nos llevan a inferir que si éstos llevaron ese tren de vida, la de los demás debe ser inexplicable, por lo que con justa razón el país está en la ruina, no hay otra explicación.

En otro orden de ideas, capítulo aparte constituye lo relacionado con las sanciones que impone el gobierno de los Estados Unidos y que gota a gota va penetrando el entramado en que se ha convertido el Chavo/Madurismo durante los años; por otra parte el caso El Aissami dará mucho que hablar en un futuro respecto a las implicaciones en el mal manejo de la red consular de Venezuela y la sustracción de pasaportes que no tienen destino definido y como ese surgirán otros que dejará a más de uno con la boca abierta, veremos.

Ante éste panorama, de verdad toca invitar a la colectividad, a ver todo esto como una gran lección, debemos aprender de los gravísimos errores para no cometerlos más, se tiene que lograr la madurez política, social y cultural necesarias para poder enrumbar a Venezuela hacia un futuro mejor que el actual presente que es tétrico por decir lo menos.

Así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R. 
@raguilera68
Coordinador Nacional Electoral Adjunto de Primero Justicia

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: ENTRE HOLGAZANES, ARROGANTES Y FANFARRONES

Pretender una “revolución”, no es asunto de agazapados, arrogantes o bravucones. Es un proceso que compromete la intelectualidad sobre la cual se yerguen valores de moralidad, justicia y verdad. Es un proceso que, dada su esencia y nivel de subsistencia, traspasa las fronteras de la economía, de la política y de la sociedad donde circunscribe sus acciones. Por eso cuando se habla de “revolución”, debe hacerse con la observancia que su acaecer merece. 

De ahí que la historia, aún cuando no siempre ha sabido discernir entre revoluciones folkloristas y de seria envergadura, contempla casos de revoluciones de importancia. Así se tiene, por ejemplo, el caso de la revolución cultural forjada a partir de las tradiciones que hicieron de China, el símbolo de la cultura asiática. O de otras revoluciones que indistintamente del carácter que contuvieran, marcaron hitos que trascendieron los tiempos y acontecimientos. 

Pero de eso, a lo que vulgarmente se ha pretendido en Venezuela llamando “revolución”, la brecha luce casi indeterminada. Precisamente, por la desproporción que hay entre una situación engrosada por una narrativa sin contenido, preparada para que sirva de cebo a ilusos, incultos, corruptos, violentos y furibundos, y otra situación concebida en la perspectiva de una realidad definida por libertades, deberes y derechos que encausen la igualdad, la tolerancia y la solidaridad. En un todo con los principios que fundamentan la vida en correspondencia con los estamentos que cimientan el andamiaje de la democracia. 

Por eso, para la historia nacional venezolana, termina siendo un acontecimiento de insólita referencia, considerar la “revolución” que ha presumido el manido “socialismo del siglo XXI”, infortunadamente instalada en Venezuela, como el camino expedito, que a decir del discurso político de rojo trazado, ha buscado refundar una República en el contexto de una “(…) sociedad democrática, participativa y protagónica”. Así lo anunciaba la Constitución Nacional la cual para diciembre de 1999, le apostaba al replanteamiento de una Venezuela soportada en un “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia” (Del artículo 2). 

Sólo que luego de veinte años, los susodichos preceptos constitucionales cayeron en la desidia provocada por el descaro de un gobierno que desperdició groseramente inmensas oportunidades dispensadas por el fabuloso ingreso del mercado petrolero. Así, el país fue convirtiéndose en el terreno apto para el cultivo de las maledicencias, la corrupción, el delito, la venganza, el chantaje, el crimen y el ultraje político. Realidades estas, animadas por el resentimiento, el odio, las apetencias y la soberbia de sus gobernantes cívico-militares. 

Fueron estos los elementos fácticos que estructuraron la política gubernamental. Al extremo, que apagaron buena parte de las libertades, garantías y necesidades que le impregnan sentido a la vida del venezolano. Y además, tales actitudes fijaron el modo de accionar medidas de las cuales se ha valido el régimen para usurpar cualquier función de gobierno posible que conduzca a ganar el mayor espacio político o algún ápice de autoridad que le garantice enquistarse en el poder. A desdén, de las consecuencias que sus torcidas ejecutorias acarrearían y devinieron en trágicas realidades. 

De forma que en esta retahíla de incorrecciones y trivialidades, degeneró la política revolucionaria, mal llamada “socialismo del siglo XXI” Razón por la cual, se han valido de aquella parte de la población que, desafortunadamente, cayó en el engaño de la “antipolítica”. Pues así lograron hacerse del poder las huestes que fantasearon en momentos en que la inercia de una historia buchona y bullanguera,  hizo de Venezuela el escenario para deparar sobre sus fauces el mejor espectáculo que en la desidia podía montarse. 

Fue así también, como estos funcionarios de mala calaña, se aprovecharon de la gestión gubernamental convirtiéndola en el medio expedito para actuar con la demagogia que el tiempo de la política requirió para afianzar sus atrevimientos. 

De esa manera,  el régimen diseñó la estrategia política necesaria para urdir cuantas posibilidades le ha permitido el aprovechamiento de situaciones en beneficio propio. Por tanto, puede inferirse que para haber escalado en su maraña de complicidades, el régimen se valió de una fuerza popular que, sin méritos, se ha prestado para validar  las condiciones necesarias para que el régimen se haya enquistado en el poder. Por eso exalta sin fundamento la presencia de un “pueblo”. Pero no “pueblo” en el sentido antropológico, ni sociológico. Menos, demográfico. Apenas ese tal “pueblo”, ha sido un grupo de vividores de oficio, apertrechados políticamente, carroñeros de camino, preparados para aupar y embrollarse entre quienes han sabido usurpar posturas y posiciones de gobierno. O sea, entre holgazanes, arrogantes y fanfarrones.    

Antonio José Monagas 
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas 

RUBÉN CONTRERAS: EL BOICOT

El boicot debe ser el arma de la ciudadanía, contra este pésimo gobierno En vez de pensar en el boicot para no comprar huevos o artículos de 1ra necesidad, deberíamos pensar en hacerle un boicot al gobierno, en sus tres niveles, nacional, regional y municipal. 

Por ejemplo, todo el estado Vargas es una cloaca a cielo abierto, las aguas negras fluyen en Catia la Mar, Montesano, El Rincón, la quebrada Algarin, la calle Bolívar entre La Guipuzcoana y la sede de Alcaldía es un asco, El Guamacho, la calle principal de Caraballeda, la playa Lido, la zona del C. Comercial Costa del Sol; la basura en la mayoría de avenidas, calles, caminos peatonales, quebradas, urbanizaciones, barrios y si va al pueblo de Chuspa se sorprenderá con el basurero frente a la playa, que es competencia de La Alcaldía, pero esta es un ente u organismo parásito, ya que practicamente no cumple con sus competencias ni atribuciones. 

Si usted va a Corpolec a pagar el suministro de energía eléctrica en La Guayra, o en Margarita, no lo puede hacer porque no funciona el sistema, o no hay luz eléctrica. El seguro social de La Guayra, tiene 20 años restaurándose y la mayoría de sus servicios son deficientes e inoperantes, El periférico de Pariata, la Unidad Sanitaria de La Guayra, el hospitalito de Catia La Mar, Los CDI y la maternidad de Macuto, en iguales condiciones. El transporte público, al igual que los camiones de recolección de basura, comprados por Carneiro son exhibidos en el museo de chatarra, ubicado en las adyacencias del balneario de Camurí Chico. 

Otra muestra de la indiferencia e ineficiencia del estado nacional, la palpamos y constatamos con el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, sin Aire Acondicionado, sin luz cuando alguna iguana rae las lineas conductoras, baños deprimentes y el piso, el cual es una de las manifestaciones más importantes del arte cinético, obra de Cruz Diez, totalmente destruido. 

Es decir, quienes formamos o integramos esta sociedad venezolana, que sufrimos y padecemos por la falta de buenos servicios públicos, nos mostramos en su mayoría indiferentes e indolentes, ante esta catástrofe. No reclamamos nuestros derechos, y este estado manirroto y desprejuiciado sigue con su rol ideologizarte, imponiéndonos dogmas, para pretender subyugarnos. El boicot debe ser contra el gobierno, contra el sentía, las gobernaciones y alcaldías, que no cumplen sus atribuciones y competencias. 

Lo último que acaba de acontecer en la planta eléctrica de Arrecifes, es otra muestra del pésimo desempeño de quienes tienen que gerenciar el sistema eléctrico nacional, dado que esa planta no está prestando ningún servicio y sólo operan las dos barcazas que generan 42 megavatios, y cuando dicha planta funcionaba generaba 120 megavatios, La explosión registrada en sus instalaciones este lunes, ha sumido a una buena parte de la población varguense y de la gran Caracas, a unas cuantas horas de penumbra. 

Ya el discurso o la excusa de la iguana, el rabipelado, o los ataques electromagnéticos o cibernéticos, Así como las indicaciones del Ing. Milton Cabas, dejaron de ser creíbles por la ciudadanía, la cual Ya no les cree, porque han sido demasiado incompetentes en el manejo de la cosa pública y lo único que han demostrado es que son una banda de delincuentes y narcotraficantes que se apoderaron del estado para robar a sus anchas y eso lo demuestran cuando el Inmaduro invita a venir a Venezuela a los terroristas de las FARC y a los fundamentalistas del mundo islámico, a quienes se les ha detenido en varios aeropuertos internacionales con pasaportes venezolanos se les percibe es la mentira. Ahí está la clave de nuestra acción, pensar en estas cosas y reclamar por derecho lo que nos compete.


Rubén G. Contreras G.  
rubencontrerasg@gmail.com
@RubenContreras‏  

NOEL ÁLVAREZ: DESVELANDO LAS PARTES NOBLES

La historia de la moda refleja la evolución cronológica de las prendas de vestir. La novedad es el arte del vestido, de la confección de prendas sobre la base de parámetros funcionales y estilísticos, tanto en ropa como en accesorios. El vestido es una necesidad básica para el ser humano, para protegerse de las inclemencias del tiempo. Comienza con la aparición del Homo sapiens, que en principio se cubrió con las pieles de los animales que cazaba.   

En el neolítico el ser humano sabía ya hilar y tejer, pero las ropas que utilizaba eran trozos de pequeñas dimensiones, que no se adaptaban al cuerpo, aunque allí aparecieron los primeros dibujos ornamentales, en forma de cenefas. En Egipto se encontraron vestigios de prendas muy elaboradas, siendo el lino la principal materia para confeccionar telas. La base de su indumentaria era el shenti, una pieza de lino que envolvía las caderas, sujeta con un cinturón. Durante el Imperio Nuevo de Egipto apareció el calasiris, una túnica ceñida al cuerpo, considerada de lujo. La principal prenda femenina era la blusa, una túnica larga y ceñida de distinto color según la posición social: blanca para las campesinas, rojo o azafrán para rangos más elevados.   

En Mesopotamia, la otra gran civilización del Próximo Oriente, los sumerios solían vestir con largos mantones de lana, de tipo falda, adornados con franjas de vivos colores y con pliegues y largos mechones de tela. Los asirios usaban túnicas de lana, cuya longitud dependía de la clase social: hasta las rodillas el pueblo llano, hasta los pies las clases dirigentes o políticos. Los persas usaban prendas de vivo colorido, destacando el púrpura y el amarillo, adornados con dibujos de colores, generalmente círculos, estrellas y flores, de color azul, blanco o amarillo.   

​Con el tiempo el vestido ha adquirido un carácter estético, por cuanto ha reflejado el gusto y el carácter de su portador, y se ha ido convirtiendo en un adorno más de la persona, sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización. Durante la Edad Media, en Europa, la ropa masculina que se usaba era el taparrabos, que fue reemplazado poco a poco por la ropa interior que era similar a los pantalones. Con la llegada de la era industrial, los tejidos de algodón revolucionaron el mercado de las prendas íntimas, lo cual trajo como resultado su fabricación en masa.   

En el año 1717, estando de viaje en París, Pedro I de Rusia, mientras paseaba por una concurrida calle, presenció cómo, frente a su caballo, una joven resbaló y cayó de espaldas, con las piernas hacia arriba.  El Zar, observando aquella preciosa tijera de piernas francesas, exclamó con picardía: ”Las puertas del paraíso están abiertas”. Implícita la travesura en el hecho de que, para aquella época las francesas acostumbraban no usar ropa interior. Un mensaje parecido fue reproducido, en nuestro tiempo, por Vicente Fernández en una canción cuya letra dice: “con el arca abierta hasta el ser más justo peca”.  

La prensa rosa europea publica información sobre la moda y los asistentes a desfiles sostienen que los anticuados atuendos íntimos “no volverán”. Algunos compatriotas, atrincherados en las esferas del poder, que regurgitan dólares por los poros, coinciden con esos criterios de los europeos y para sus fastuosos gustos, esos tiempos tampoco volverán.   

Hasta finales del siglo XVIII la ropa interior consistía solo en blusas largas y holgadas que era la más común y en blusas con ojales en la cintura o corsés que en sus inicios era una prenda aristocrática. También las enaguas fueron populares, especialmente cuando los médicos asociaron gordura con salud y como subir de peso era un lujo en esa época, la gordura y caderas anchas estaban reservadas para la gente de la alta sociedad.   

En los tiempos que corren en Venezuela, la inflación provocada por torpeza o mala fe de la clase revolucionaria, ha convertido en misión imposible adquirir, entre otras cosas, la ropa interior para ambos sexos y como no se vislumbra una pronta salida a la crisis económica, no es descartable que pronto veamos, en las calles de Caracas, personas vestidas como luchadores de Sumo, en traje de Adán y Eva o retornando a la moda que despertó los instintos naturales de Pedro “El Grande” de Rusia. 

Noel Álvarez
Noellvarez10@gmail.com 
@alvareznv   
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

miércoles, 11 de septiembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 12/09/2019

MARTA DE LA VEGA: EL CRIMEN ORGANIZADO TRANSNACIONAL EN EXPANSIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
El manifiesto del 29 de agosto de 2019, difundido para anunciar que comenzaba una segunda “Marquetalia” y un grupo de antiguos guerrilleros empuñaba otra vez las armas, que leyó Luciano Marín, alias Iván Márquez, rodeado de 8 jefes de las guerrillas narcoterroristas de las FARC como “El Paisa”, “Romaña”, “Jesús Santrich” y otros desertores de la civilidad, al parecer desde algún territorio venezolano, es un desafío al proceso de paz y a la seguridad nacional en Colombia. Es una declaración de guerra contra el Estado y contra los llamados “enemigos del pueblo”, que en la jerga comun... más »

CARLOS BLANCO: PODRÍAMOS IR BIEN…

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
1.- La convocatoria del Órgano de Consulta del TIAR tiene inmensas repercusiones. Es el reconocimiento de que “algo hay que hacer” en el caos de Venezuela. La Corporación Maduro ha producido la internacionalización de hecho de la tragedia nacional; ahora viene una internacionalización de derecho con la discusión del instrumento interamericano para “la asistencia recíproca”, ante la presencia de tropas extranjeras (cubanas, rusas, guerrilleras, terroristas) en el territorio nacional. 2.- Esta convocatoria hace que ese muerto andante, el diálogo de Oslo-Barbados, deba recogerse en su... más »

ELIDES J. ROJAS L.: SIEMPRE AL BORDE DEL COLAPSO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 32 minutos
Es una de las principales cualidades del chavismo: siempre está al borde del colapso, de la caída definitiva, del desborde situacional; pero siempre consigue la manera de sobrevivir y mantenerse a flote; aunque cueste hambre, sangre, sudor y lágrimas a los venezolanos que todavía andan por esta tierra. No importa que la gente quede en la inopia, que se destruya algún pilar institucional, que se violen leyes o normas. Nada de eso importa. No hay límites para el chavismo a la hora de sobrevivir. No tiene problemas morales o éticos al momento de aplicar medidas sean de carácter económ... más »

SADIO GARAVINI DI TURNO: EL RÉGIMEN HA DEBILITADO LA RECLAMACIÓN DEL ESEQUIBO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 36 minutos
La falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado a que dos secretarios generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, alegando sus atribuciones en el Acuerdo de Ginebra (1966), hayan decidido llevar la controversia por el Esequibo a la Corte Internacional de Justicia, lo que siempre fue la alternativa preferida por Guyana. Los crasos errores de comisión y omisión nos han llevado a este resultado. La memoria histórica venezolana no podrá olvidar que, en marzo del 2004, Chávez declaró que Venezuela no se oponía a que Guyana otor... más »

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: LO QUE NOS CREEN ES DISTINTO A LO QUE SOMOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
Que “Su Excelencia” vuelva a ser candidato a presidente cuando se le dijo que no electoralmente demuestra que los bolivianos no hemos avanzado, aprendido mejor dicho, quizá porque nadie ha enseñado, desde la traumática revolución de 1952, pasando por las reformas agarradas de los cabellos, los campos de concentración, los exilios, Roca y Coronado, la Gulf, la calle Harrington, Ñankahuazú, Teoponte, el narcotráfico, el gas, el contrabando, la Haya, el Tipnis, las confabulaciones regionalistas y los incendios provocados adrede, et. al., y todo “administrado” por gobernantes patoteros ... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: UNA VACUNA CONTRA LA “VOLVEDERA”

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
Creo que la palabra “volvedera” la acuñó el novelista peruano Alfredo Bryce Echenique. Le preguntaron por qué regresaba a Perú después de tantos años en Europa. Se quedó meditando un instante y respondió: “no sé, me dio la “volvedera”. Y se quedó felizmente instalado en una Lima que cada día es más habitable y hermosa. Otro que volvió a sus orígenes fue mi amigo el escritor Plinio Apuleyo Mendoza. Plinio había pasado su juventud en París. Regresó a Bogotá varias veces, pero siempre para coger impulso y escapar de nuevo. En una de esas volteretas acabó en La Habana, en Prensa Latin... más »

MARTA DE LA VEGA: EL CRIMEN ORGANIZADO TRANSNACIONAL EN EXPANSIÓN

El manifiesto del 29 de agosto de 2019, difundido para anunciar que comenzaba una segunda “Marquetalia” y un grupo de antiguos guerrilleros empuñaba otra vez las armas, que leyó Luciano Marín, alias Iván Márquez, rodeado de 8 jefes de las guerrillas narcoterroristas de las FARC como “El Paisa”, “Romaña”, “Jesús Santrich” y otros desertores de la civilidad, al parecer desde algún territorio venezolano, es un desafío al proceso de paz y a la seguridad nacional en Colombia.

Es una declaración de guerra contra el Estado y contra los llamados “enemigos del pueblo”, que en la jerga comunista son empresarios, ganaderos, compañías transnacionales, integrantes de las fuerzas armadas y la policía que no se pongan del lado del “pueblo” y todos aquellos que no se plieguen a sus propósitos de “redención social” impuestos con prácticas paramilitares y acciones criminales como medios de coacción y sometimiento de la población.

La proclama de Iván Márquez no solo ratifica su incumplimiento a lo pactado con rango constitucional, sino una sublevación o golpe de Estado contra la República

Peor aún: con la coordinación y alianza operativa que esperan organizar con los grupos del ELN, que mantienen el control de varias regiones de Venezuela, sobre todo en el Arco Minero con la explotación ilegal de minerales muy codiciados, el resurgimiento de este movimiento subversivo amparado por el régimen tiránico de Maduro y los militares que lo sostienen, se convierte en amenaza crítica a la lucha por la restauración de la democracia venezolana.

Marquetalia surgió como grupo agrario de campesinos de ideología comunista en el departamento de Tolima, bajo el liderazgo de Pedro Antonio Marín Marín, alias Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Acusados del robo de 200 cabezas de ganado por José María Oviedo, alias “Mariachi”, bandolero que se consideraba a sí mismo de las guerrillas liberales, Isaías Pardo, otro de los jefes, le contestó: “las tomamos porque el gobierno no nos ha cumplido las promesas”. Para “arreglar” el asunto, el 11 de enero de 1960 “Mariachi” invitó a alias “Charro Negro”, Jacobo Prías Alape, al que asesinó. La reacción de Tirofijo fue reorganizar a sus hombres y tomar las armas. Así, un crimen y una venganza fueron el inmediato origen de las llamadas FARC.

Hoy sorprende la similitud en la justificación de Iván Márquez para “el nacimiento de una nueva guerrilla”: “los incumplimientos del Gobierno del Acuerdo de Paz”. Su discurso pareciera estimular la venganza social, el odio, el resentimiento, un Estado ausente que no responde a las demandas de sus ciudadanos. Pareciera proponer una nueva modalidad operativa para encubrir las prácticas criminales del secuestro y la extorsión. Pareciera pretender un nuevo Pacto Político de carácter binacional bolivariano.

Es claro que no son ideales de justicia social y altruismo ni razones ideológicas los que parecen estar detrás de su iniciativa bélica, sino la necesidad de asegurar las ganancias y el lucro de la economía paralela vinculada al crimen organizado transnacional que desarrollaron cuando aún se consideraban fuerzas revolucionarias.

El presidente Iván Duque afirmó tajante: “se trata de una banda de narcoterroristas” para reorganizar sus actividades criminales y sus negocios ilícitos.

También el partido de las FARC que se acogió al proceso político de reinserción para abandonar la violencia, ha sido contundente en su rechazo a la conducta de los reincidentes

El presidente de esta organización, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, puso en evidencia la cruel y utilitaria voluntad de poder de sus antiguos compañeros cuando afirmó: “No hay una causa política en la decisión de volver a las armas”, en cumbre convocada el 30 de agosto por distintas organizaciones de la sociedad civil para hacer un balance acerca de la implementación y cumplimiento del Acuerdo Final para la paz.

La comunidad internacional democrática, los organismos transnacionales y de derechos humanos, en un contexto geopolítico cada vez más tenso, requieren actuar ante la impunidad creciente del régimen usurpador de Maduro y su gobierno criminal

Solos no podemos. Urge el cese de la usurpación, para que haya gobierno de transición y elecciones libres.

Marta de la Vega
@martadelavegav

CARLOS BLANCO: PODRÍAMOS IR BIEN…

1.- La convocatoria del Órgano de Consulta del TIAR tiene inmensas repercusiones. Es el reconocimiento de que “algo hay que hacer” en el caos de Venezuela. La Corporación Maduro ha producido la internacionalización de hecho de la tragedia nacional; ahora viene una internacionalización de derecho con la discusión del instrumento interamericano para “la asistencia recíproca”, ante la presencia de tropas extranjeras (cubanas, rusas, guerrilleras, terroristas) en el territorio nacional.

2.- Esta convocatoria hace que ese muerto andante, el diálogo de Oslo-Barbados, deba recogerse en su tumba de una vez, porque, como era previsible, no fue más que una pantomima desafortunada dada la naturaleza esencial del régimen.

3.- No va a haber invasión con tropas norteamericanas, colombianas o brasileñas; pero, las opciones contempladas, incluidas las militares, son variadas. El artículo 8 del TIAR distingue: “El retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y el empleo de la fuerza armada”. Un ejemplo de medida militar que no requiere tropas en el suelo es la creación de zonas de exclusión aérea, que significa prohibición de vuelos sobre todo o parte de un territorio.

4.- Este proceso internacional requiere absoluta claridad y transparencia en la política doméstica para que las acciones hacia el mundo puedan ser tomadas con toda la seriedad requerida. Lo primero es que se tenga por cierto y sin dudas que Juan Guaidó es presidente de la República encargado y no un candidato presidencial. Como presidente es responsable de conducir al país a la salida del régimen, encabezar un gobierno efectivo de transición que conduzca a elecciones libres y limpias. No puede ni debe ser candidato presidencial a menos que renuncie a su condición de presidente de la transición. Los que le están calentando la oreja no le hacen un favor. Debiera declarar inequívocamente cuál rol prefiere jugar.

5.- La discusión sobre si él va a presidir en enero otra vez la Asamblea Nacional ya sugiere que Maduro no se va este año, lo cual es darle más tiempo al régimen. Pero como la discusión se ha planteado es absolutamente claro que Guaidó es presidente encargado por ser presidente de la AN, lo cual sugiere que si la tragedia continúa hasta enero, podría ser reelecto en la AN dadas las especialísimas circunstancias del país. Pretender que puede seguir como encargado sin ser el titular de la AN es en extremo riesgoso.

6.- Si estos temas internos se clarifican, los de afuera caminarán mejor y más rápido. Recordemos que la avaricia rompe el saco.

Carlos Blanco  
@carlosblancog  

ELIDES J. ROJAS L.: SIEMPRE AL BORDE DEL COLAPSO

Es una de las principales cualidades del chavismo: siempre está al borde del colapso, de la caída definitiva, del desborde situacional; pero siempre consigue la manera de sobrevivir y mantenerse a flote; aunque cueste hambre, sangre, sudor y lágrimas a los venezolanos que todavía andan por esta tierra.

No importa que la gente quede en la inopia, que se destruya algún pilar institucional, que se violen leyes o normas. Nada de eso importa. No hay límites para el chavismo a la hora de sobrevivir. No tiene problemas morales o éticos al momento de aplicar medidas sean de carácter económico, social o militar. Y menos si se trata de reprimir o perseguir. La leña vendrá. Y las consecuencias siempre han sido duras y graves para todos, menos para el régimen y su cúpula. Veamos algo.

En diciembre del año 2002 la oposición de la época se jugó una carta muy pesada para intentar salir de Chávez: un paro nacional al comienzo que luego pasó a ser la paralización de la industria petrolera nacional y un hachazo enorme a Pdvsa, asumiendo que había muchos elementos de carácter político de legalidad internacional que atarían de manos al chavismo. Pues nada de eso. En diciembre el mismísimo Chávez anunció el contrataque basado fundamentalmente en tomar por asalto a Pdvsa despidiendo a más de 20 mil trabajadores y a lo mejor del recurso humano de la empresa le sonó el pito mientras le daba la gran patada y, por si fuera poco, le entregó los tanqueros y las operaciones de la compañía a fuerzas extranjeras, expertos de afuera. Hasta iraníes se montaron en los tanqueros. El chavismo para febrero del 2003 ya había derrotado a la oposición que quedó al borde de la quiebra. Y Pdvsa comenzó el tránsito hacia su muerte. 15 años después no hay producción petrolera, no hay ni siquiera plata para que el chavismo siga saqueando como le gusta, pero el régimen está en el poder sobre una tumba de país y un féretro gigante de industrias privadas y oficialistas. Al borde del colapso, pero no les importa. Para eso están los rusos y chinos que ponen plata y protección geopolítica. Y los cubanos que ponen al servicio del régimen toda la sapiencia de los criminales del Caribe para mantenerse mandando y esclavizando. Para los cubanos el aporte, a cambio de petróleo y muchos dólares, es pródigo en seguridad y represión. Nada más.

El sistema eléctrico, por mencionar otro sector vital, está técnicamente muerto. Con la ayuda de los rusos lo tienen dándole mucha fuerza a Caracas, la mimada, y racionamiento general al interior del país. En provincia destaca el Zulia en el ámbito de la sobrevivencia paupérrima. Pero a la cúpula chavista esta miseria no le importa. Que la gente sufra es lo de menos. Lo importante es que los jefes del chavismo sigan montados en el coroto y asegurando su impunidad. Lo demás es tontería.

Con todo pasa lo mismo. Hay control de cambio eterno y supremo, pero permiten que la gente compre con dólares que recibe de remesas de venezolanos que el propio chavismo obligó a irse. Es decir que en Venezuela el que come y vive depende de una economía diferente a la chavista donde hay un venezolano que trabaja y vive, pero en otro país. Mientras, el chavismo sigue tranquilo, a pesar de que la mayoría no cuenta con remesas. Cuenta con hambre y las migajas del otro negoción del chavismo: las cajas Clap. Ahí lo que hay es plata pareja. El casi colapso, con sobrevivencia incluida, pasa por medicinas, colegios, educación oficial, universidades, sistema de transporte, el metro de Caracas, repuestos para industrias y vehículos. Todo está al borde del colapso, pero con el aire suficiente para que el chavismo siga de cadena en cadena respirando y hablando bolserías todos los días como método único de trabajo.

Hasta la muerte de Chávez la superaron. Para peor, pero salieron de tremendo golpe natural, aunque se empeñen en decir que vive y vive. La verdad es que está muy muerto, pero el miedo a perderlo todo hace rato está superado. Con Maduro al frente nada más y nada menos.

Ciertamente, Venezuela, cuando la ves desde afuera, da lástima. Y adentro la sufres. El chavismo puso al país en el último escalón del colapso y así lo mantendrá. Es la fórmula para no caer. Y por lo que se ve, no caerá.

El colapso como forma de gobierno. Ni más ni menos.

Elides J. Rojas L.
elidesr@gmail.com
Twitter: @ejrl

SADIO GARAVINI DI TURNO: EL RÉGIMEN HA DEBILITADO LA RECLAMACIÓN DEL ESEQUIBO

La falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado a que dos secretarios generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, alegando sus atribuciones en el Acuerdo de Ginebra (1966), hayan decidido llevar la controversia por el Esequibo a la Corte Internacional de Justicia, lo que siempre fue la alternativa preferida por Guyana. Los crasos errores de comisión y omisión nos han llevado a este resultado.

La memoria histórica venezolana no podrá olvidar que, en marzo del 2004, Chávez declaró que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías transnacionales en el Esequibo, si esto favorecía el desarrollo de la región, con lo cual acabó con casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas armas de negociación. Para colmo, en febrero del 2007, afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962, por parte del Gobierno de Rómulo Betancourt, fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el gobierno autónomo de izquierda (pero todavía no independiente) del Primer Ministro de la entonces Guayana Británica, Cheddi Jagan. Lo cual es una absoluta falsedad histórica, que, en privado y me consta, no se la creen los mismos guyaneses, además con esta afirmación poco seria, para no decir irresponsable, se deslegitima la misma reclamación venezolana.

Cuando Guyana en el 2014 manifestó que el proceso de los Buenos Oficios, a través de un Representante del Secretario General no había dado ningún resultado en 25 años de vigencia y proponía al Secretario General optar por la CIJ, el gobierno Maduro insistió negligente y tercamente en continuar los Buenos Oficios, en cambio de proponer otro de los medios de solución, como la Mediación, por ejemplo. Guyana desde hace tiempo ha estado preparándose para enfrentar el complejo proceso que implica defender su posición ante la CIJ, para lo cual ha contratado al experto jurista internacional canadiense-iraní el Dr Payam Akhavan y al muy respetado ex Canciller de Guyana y ex Secretario General del Commonweath, Sir Sridath Ramphall. Recordemos también que en la Secretaría General de Ban Ki-moon trabajaron en estos años dos altas funcionarias guyanesas: Valerie Moss, Sub Secretaria General para Asuntos Humanitarios y Catherine Pollard, Secretaria General Asistente para la Asamblea General. Mientras tanto ¿qué hacía el gobierno de Venezuela? Ni siquiera nombró un negociador a tiempo completo apoyado por un equipo de funcionarios. El encargado oficial, el Embajador Roy Chaderton, tuvo al mismo tiempo, por años, otros cuatro cargos que ejercer. Y en cuanto a la asesoría, extraoficialmente me han informado que los asesores internos son unos respetables profesores de Derecho Penal y sólo más recientemente, por tanto tardíamente, se ha contratado al jurista español Antonio Remiro Brotons que ha asesorado a Bolivia en su enfrentamiento con Chile en la CIJ. El gobierno Maduro, al no respetar la decisión del Secretario General pagará costos políticos relevantes en la comunidad internacional , ya que será acusado, con razón o sin razón, de violar el Acuerdo de Ginebra y el principio del “Pacta sunt servanda”.

Las ridículas recientes acusaciones de Maduro contra Guaidó de querer entregar el Esequibo, basadas en una grabación ilegal de una conversación informal entre dos asesores de Guaidó, que expresaban sólo sus opiniones, olvidando en cambio las posiciones oficiales de la Asamblea Nacional al respecto, demuestran una vez más la falta de seriedad del régimen y la intención de crear una burda cortina de humo para tratar de ocultar la amenaza a la paz y la seguridad del hemisferio, que representa la presencia en territorio venezolano de grupos terroristas como el ELN y las FARC disidentes.

Sadio Garavini Di Turno
@sadiocaracas

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: LO QUE NOS CREEN ES DISTINTO A LO QUE SOMOS

Que “Su Excelencia” vuelva a ser candidato a presidente cuando se le dijo que no electoralmente demuestra que los bolivianos no hemos avanzado, aprendido mejor dicho, quizá porque nadie ha enseñado, desde la traumática revolución de 1952, pasando por las reformas agarradas de los cabellos, los campos de concentración, los exilios, Roca y Coronado, la Gulf, la calle Harrington, Ñankahuazú, Teoponte, el narcotráfico, el gas, el contrabando, la Haya, el Tipnis, las confabulaciones regionalistas y los incendios provocados adrede, et. al., y todo “administrado” por gobernantes patoteros y propensos a culpar al cúmulo de vicisitudes históricas de los pueblos de Bolivia entre las que se destaca la reciente no declaración de desastre nacional… y la increíble negación de ingreso a bomberos de Argentina. 

Digo “pueblos” porque una sola actitud vital… que piense parecido y hable el mismo idioma… simplemente y hasta hoy… no ha habido… ni hay en Bolivia. Lo de “plurinacional” resume la anomalía. Y el remedio pasa por eliminar lo “pluri” y hacer un todo Nacional ante la ley producto de un parlamento decentemente electo. Con solo canchas de fútbol, aeropuerto en El Chapare, algo de caminos y de servicios de agua, escuelas sin maestros, museos de reverencia, teleféricos, gastos superfluos y sembradíos de coca, et. al., jamás llegaremos a nada que sea Nacional. Por eso no avanzamos en pos de mancomunarnos para hacer un país que empiece a serlo sobre todo estudiándose… lo que quiere decir compenetrándose.

Los que sí somos es pluri-idiosincráticos aunque todos nos inclinamos ante la tricolor (varios ante la whipala española), el himno nacional y el folclore, poco más nos une aunque las que deberían unirnos son las leyes. No todos estamos de acuerdo en que las universidades estatales, pagadas con nuestros impuestos, no enseñen redacción del castellano… ni ofrezcan licenciaturas en historia, literatura y geografía de Bolivia cuando, de enseñarlas,  los nuevos ciudadanos empezarían a enterarse quienes son y de dónde vienen, qué pisan, cómo y por qué… que harta falta hace sobre todo, pero no solamente, en el occidente del país donde todavía ¿se desvive? la mayoría de la población sobre todo rural y minera. Yo creo que vive bien desde hace miles de años. Ofrécele educación y salud y permanecerá en el terruño repleto de sus memorias, dioses e historia. No había lugares más apetecidos para trabajar y vivir bien que Catavi, Llallagua y Siglo XX antes de 1952.

Tampoco sirve prolongar la angustia nacional del llamado “juicio del siglo” que hace quedar mal a Bolivia por más de diez años. Al respecto, el trabajado libro Labrado en la memoria, del laureado periodista boliviano Harold Olmos, está siendo leído en el exterior como un retrato detallado y cruel de las abyecciones de la injusticia nacional.

En pos de pensamiento extranjero que tanto atrae a algunos gobernantes bolivianos que enaltecen a Cuba, Venezuela y Nicaragua, cito al teorista francés de centro-izquierda, Pierre Bourdieu, que en su libro El campo político, (Plural, 2001, p. 135) escribió en los años 1960: “El éxito de la política racional supone que sea comprendida y admitida por la mayoría. Cuando se pretende producir transformaciones profundas, uno no puede apoyarse solamente en la disciplina elemental del tiempo de combate, hay que convencer y persuadir, es decir, dialogar y enseñar.” Hoy, muchos bolivianos pensantes no tienen dónde invertir sus esperanzas… lo que viene a ser no solamente desgraciado sino… ¡nefasto!

Jorge V. Ordenes-Lavadenz
@JvordenesV  

CARLOS ALBERTO MONTANER: UNA VACUNA CONTRA LA “VOLVEDERA”

Creo que la palabra “volvedera” la acuñó el novelista peruano Alfredo Bryce Echenique. Le preguntaron por qué regresaba a Perú después de tantos años en Europa. Se quedó meditando un instante y respondió: “no sé, me dio la “volvedera”. Y se quedó felizmente instalado en una Lima que cada día es más habitable y hermosa. 

Otro que volvió a sus orígenes fue mi amigo el escritor Plinio Apuleyo Mendoza. Plinio había pasado su juventud en París. Regresó a Bogotá varias veces, pero siempre para coger impulso y escapar de nuevo. En una de esas volteretas acabó en La Habana, en Prensa Latina, y se trajo a Cuba a García Márquez, su amigo “Gabo”.  

El contacto con la realidad cubana (los fusilamientos y otros datos asquerosos) comenzó a curarle la rubeola ideológica. Hasta que en 1971, tras el lamentable “caso Padilla”, la venda cayó del todo. La Isla era una satrapía estalinista. Años después regresó a Europa como embajador en Italia y Portugal. Finalmente, le dio la “volvedera”, se instaló en la bonita zona norte de Bogotá, rodeado de “cachacos” y con un tráfico endemoniado, pero mucho mejor que la ciudad que él había abandonado varias décadas antes. 

El escritor Néstor Díaz de Villegas acaba de publicar un libro en el que demuestra por qué es un error volver a Cuba. De alguna manera, la obra es una vacuna contra la “volvedera” de los nostálgicos cubanos que llevan toda una vida en el destierro. La obra, prodigiosamente escrita, se titula De donde son los gusanos y lleva un subtítulo aclaratorio: “Crónica de un regreso a Cuba después de 37 años de exilio”. 

En 1974 Néstor fue condenado a varios años de cárcel porque le “ocuparon” unos poemas “contrarrevolucionarios”. Era un muchacho que cursaba el onceno grado. La policía política lo sacó de la clase de Historia. Seis años más tarde, en 1979, estaba en el campo de concentración de Ariza, cuando Fidel Castro, magnánimamente, le “regaló” tres mil presos políticos a Jimmy Carter siempre que se los llevara de la Isla.  

El presidente de los gringos, débil y con una inflación de dos dígitos en el país, inútilmente intentaba arreglar las diferencias con un régimen envalentonado por sus victorias en África y los triunfos diplomáticos de Castro. Fidel era el presidente de los No-alineados, pese a su subordinación total a la URSS. Ese fue el año, 1979, en que Fidel le profetizó al historiador venezolano Guillermo Morón que algún día se pasearía triunfante por un Washington sometido a Moscú.  

En medio de ese tumulto, Néstor llegó a Estados Unidos. En Los Ángeles, poco a poco, se transformó en uno de los grandes cronistas en español. Pero en el 2014 el presidente Barack Obama, decidido, como Jimmy Carter, a arreglarse con los díscolos vecinos, rompió sigilosamente todas sus promesas de mantener las presiones comerciales mientras el régimen de la Isla no mostrara señales de cambio y restableció los vínculos diplomáticos.  

Fue entonces cuando a Néstor Díaz de Villegas le dio la “volvedera”, acaso víctima de esa maniobra oscura del cerebro que emborrona nuestros recuerdos negativos y nos hace creer que los cambios ocurridos (todas las sociedades algo se modifican) y pudiera ser que la Isla albergara esperanzas. 

El autor confirmó, desde el aeropuerto, que Cuba era prácticamente inhabitable. Mientras todas las capitales de América Latina en los últimos sesenta años habían dado un salto a la modernidad y el progreso, unas más que otras, Cuba había involucionado, como consecuencia de la incapacidad de un sistema que sólo crea riquezas para la pequeña cúpula de militares que lo dirige. 

El grueso del perfil urbano es desolación, destrucción, hedor y pobreza. Los funcionarios son indolentes. La policía política continuaba apaleando a las gentes. No hay casi nada que indique que se intenta rectificar. El régimen continúa anclado en la vulgata leninista de un partido único y unas ideas únicas que inexorablemente han conducido el país al desastre. 

Una última confesión: al cabo de mi vida, con 76 años de edad y 57 fuera de Cuba, secretamente me había dado la “volvedera”. Leer De donde son los gusanos me convenció que ese país nada tiene que ver conmigo o con mi familia. Prefiero recordar la Cuba que dejé, a vivir en el infierno en que se ha convertido mi país. Es triste, pero es así.  

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner