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miércoles, 28 de agosto de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 29-08-2019

BEATRIZ DE MAJO: MEROS “CUENTOS CHINOS”

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
La Real academia de la lengua define a un “Cuento Chino” como un embuste o mentira disfrazada de artificio. Un uso coloquial de esta expresión en muchos países latinoamericanos da a entender que un “cuento chino” no es otra cosa que una falacia disimulada, ingeniosa, encajada dentro de una historia fantástica o de dudosa veracidad.  Y es exactamente eso lo que hicieron los funcionarios e PDVSA que pusieron a rodar la especie de que una prestigiosa empresa privada china aceptó apuntalar la abandonada red de refinación de la estatal venezolana para aliviar la escasez de combustibl... más »

INDIRA URBANEJA: PATRIA O PATRIA, LA MUERTE NO PUEDE SER UNA OPCIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Decía el estadista español Antonio Maura:“La patria no existe sin el amor de sus hijos”. La crisis venezolana es compleja y multidimensional. Se equivocan quienes piensan que todo el problema de nuestro país se circunscribe a Nicolás Maduro y con su salida se resolverá. Venezuela arrastra deudas sociopolíticas y económicas históricas a las cuales se suman las nuevas problemáticas que surgieron a la luz de un modelo errático, apartado de la Constitución, del respeto de los derechos humanos, fortalecido en el totalitarismo, el patrimonialismo y el crimen organizado. Hablar sobre la ... más »

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: SALARIO, SAL Y AGUA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
El trabajo, hecho social, debe gozar de la protección del Estado. Los derechos laborales son irrenunciables. Toda acción que implique renuncia o menoscabo de estos derechos es nulo de nulidad absoluta. Según nuestra Constitución, el Estado debe garantizar un salario mínimo vital ajustado cada año, uno de los parámetros es la canasta básica, considerando que 95% de los venezolanos somos asalariados. Un salario mínimo insoslayable permite garantizar el proyecto de justicia social, núcleo de un proyecto nacionalista y soberanista, opuesto a la violenta acumulación del capital que dism... más »



CARLOS BLANCO: VIOLAR COMPROMISOS SE PAGA…

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 36 minutos
1.- El compromiso derivado del artículo 233 de la Constitución es: el presidente de la Asamblea Nacional se encargó de la Presidencia de la República para encabezar un gobierno de transición, al cabo del cual habría elecciones presidenciales. La Constitución ordena la convocatoria en 30 días, pero, dadas las circunstancias, esa convocatoria solo puede tener lugar en forma efectiva una vez que sea desplazado el régimen; es decir, cuando “cese la usurpación”. 2.- El mandato para Guaidó es el de encabezar la salida del régimen y presidir el Ejecutivo hasta las elecciones presidenciale... más »

GUSTAVO ROOSEN: ANGUSTIA, COMPROMISO Y ESPERANZA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 41 minutos
No hay manera de acercarse a las noticias sin toparse con nuevas razones para la preocupación y sin repreguntarse sobre lo difícil que va a ser cambiar el rumbo: abandono de las aulas de más de 250.000 maestros unida a una deserción escolar de 30% y a una sustancial reducción (50%) de los días de escolaridad; exigencia de pago en dólares o su equivalente por parte de los trabajadores del Estado; anuncio de Fedeagro de una cosecha para este año 50% por debajo de la de 2018 y capaz de cubrir apenas 25% de los requerimientos nacionales; agudización de las carencias en la prestación de ... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¡O TE VAS O TE VAS!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 49 minutos
A diferencia de Cuba y probablemente Nicaragua, Venezuela es un país de una importancia geopolítica extremadamente importante, vital y lo ha demostrado. Justamente por ella, desde el 2000 la región se plenó de gobiernos izquierdosos financiados por el chavismo, también es acusado presuntamente de dar resguardo/apoyo a grupos irregulares como Farc, ELN, etarras, entre otros. Más aún, la visión comunistoide afecta toda relación económica no solo en la región sino internacionalmente, inclinando la balanza hacía socios incómodos como China y Rusia, entre otros. Ese es el verdadero pode... más »

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: SALARIO, SAL Y AGUA

El trabajo, hecho social, debe gozar de la protección del Estado. Los derechos laborales son irrenunciables. Toda acción que implique renuncia o menoscabo de estos derechos es nulo de nulidad absoluta. Según nuestra Constitución, el Estado debe garantizar un salario mínimo vital ajustado cada año, uno de los parámetros es la canasta básica, considerando que 95% de los venezolanos somos asalariados.

Un salario mínimo insoslayable permite garantizar el proyecto de justicia social, núcleo de un proyecto nacionalista y soberanista, opuesto a la violenta acumulación del capital que disminuye y fracciona a los trabajadores

Si algún derecho ha sido afectado en esta guerra sin cuartel ha sido percibir un salario digno. La Revolución está obligada constitucionalmente a garantizar un régimen de justicia salarial alejado de las prácticas de hiperexplotación capitalista, a proteger los ingresos de los trabajadores venezolanos. 

El primer impulso para recuperar la revolución debe comenzar con la justicia salarial, aislar a los que asumen que el salario ajustado a la canasta básica es inadecuado para los “equilibrios macroecónomicos”, receta con tufo neoliberal, así como garantizar niveles de consumo e intercambios con salarios adecuados y justos que nos protejan de la bomba de destrucción social de la hiperinflación. 

No podemos bajo ninguna circunstancia permitir que los poderes salvajes del capitalismo derroten nuestro modelo social, ni seguir perdiendo tiempo en programas de ajustes inadecuados e inconstitucionales, actuemos a favor de quienes hoy son los más afectados en esta guerra criminal, y su derecho irrenunciable a un salario vital y justo, garante de condiciones materiales, morales, espirituales e intelectuales de autovaloración ciudadana. Estas pequeñas derrotas conducen a la entropía política.

Venezuela fue una sustracción cuando la clase trabajadora y los ciudadanos, a través de la concreción constituyente, se empoderaron de la soberanía sobre las riquezas en una acción, expresada en su justa y equitativa redistribución, política salarial progresiva y digna. Evitar que el salario se siga convirtiendo en sal y agua es obligatorio para nuestro Estado democrático, social de derecho y de justicia. 

El trabajo, hecho social, debe gozar de la protección del Estado. Los derechos laborales son irrenunciables. Toda acción que implique renuncia o menoscabo de estos derechos es nulo de nulidad absoluta. Según nuestra Constitución, el Estado debe garantizar un salario mínimo vital ajustado cada año, uno de los parámetros es la canasta básica, considerando que 95% de los venezolanos somos asalariados.

Un salario mínimo insoslayable permite garantizar el proyecto de justicia social, núcleo de un proyecto nacionalista y soberanista, opuesto a la violenta acumulación del capital que disminuye y fracciona a los trabajadores

Si algún derecho ha sido afectado en esta guerra sin cuartel ha sido percibir un salario digno. La Revolución está obligada constitucionalmente a garantizar un régimen de justicia salarial alejado de las prácticas de hiperexplotación capitalista, a proteger los ingresos de los trabajadores venezolanos. 

El primer impulso para recuperar la revolución debe comenzar con la justicia salarial, aislar a los que asumen que el salario ajustado a la canasta básica es inadecuado para los “equilibrios macroecónomicos”, receta con tufo neoliberal, así como garantizar niveles de consumo e intercambios con salarios adecuados y justos que nos protejan de la bomba de destrucción social de la hiperinflación. 

No podemos bajo ninguna circunstancia permitir que los poderes salvajes del capitalismo derroten nuestro modelo social, ni seguir perdiendo tiempo en programas de ajustes inadecuados e inconstitucionales, actuemos a favor de quienes hoy son los más afectados en esta guerra criminal, y su derecho irrenunciable a un salario vital y justo, garante de condiciones materiales, morales, espirituales e intelectuales de autovaloración ciudadana. Estas pequeñas derrotas conducen a la entropía política.

Venezuela fue una sustracción cuando la clase trabajadora y los ciudadanos, a través de la concreción constituyente, se empoderaron de la soberanía sobre las riquezas en una acción, expresada en su justa y equitativa redistribución, política salarial progresiva y digna. Evitar que el salario se siga convirtiendo en sal y agua es obligatorio para nuestro Estado democrático, social de derecho y de justicia. 

Maria Alejandra Diaz Marin
@MariaesPueblo
http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/salario-sal-y-agua/