jueves, 23 de mayo de 2019

TRINO MÁRQUEZ: SIN FUERZA NO HAY NEGOCIACIÓN

La cita en Oslo revivió un viejo debate que aparece y desaparece, según las circunstancias, en la oposición. Se dialoga y negocia con el régimen presidido por Maduro para buscar una salida pacífica y concertada a la crisis; o no se dialoga ni se negocia, sino que se  le derrota y derroca. Quienes se pronuncian contra el acercamiento entre el gobierno y la oposición acusan a quienes lo promueven de colaboracionistas, entreguistas y otros calificativos parecidos. Con delincuentes ni se habla ni se llega a acuerdos, se les derrota: este es el santo y seña  de quienes se niegan a aproximarse a la cúpula gobernante.  Los otros, los dialogantes, tildan a sus detractores de violentos, guerristas y obtusos. 

La polémica transcurre en medio de un maniqueísmo tan simplista que bloquea cualquier posibilidad de inteligencia entre ambas partes. 

Hasta el más obcecado opositor a Nicolás Maduro y a todo el entramado que representa, debería entender que es preferible establecer puentes, conversar y llegar a acuerdos que faciliten la resolución del conflicto actual, antes que propiciar la confrontación irracional. Este sano principio también tendría que asumirlo cualquiera que se identifique con Maduro. Con la violencia nadie gana. Todos perdemos.

Las condiciones objetivas para que se efectúe un acercamiento entre el gobierno y la oposición sobran. El país va camino a la disolución y el Estado se convertió en un Estado fallido. No satisface ninguna de las necesidades primarias de la población. No sirve ni para otorgar una cédula de identidad o un pasaporte. En Caracas, ni los semáforos funcionan. Todos los problemas que se derivan de la ineptitud, la corrupción y la improvisación tienden a agravarse. El Estado se ha retirado de amplias zonas de la nación. En  los barrios pobres de las ciudades, no existe; tampoco al sur de Venezuela. En el Arco Minero se mueven funcionarios con uniforme y armados, pero esa circulación no denota la presencia del Estado, sino su distorsión y perversión.

Si el régimen de Maduro estuviese interesado en analizar las dificultades nacionales y buscarles soluciones, en común acuerdo con la oposición, ya lo habría propiciado. ¿Por qué no promueve el entendimiento? ¿Por qué desaprovechó la excepcional oportunidad  que significó la presencia del Grupo de Contacto Internacional para promover el acercamiento con los opositores? Las declaraciones de Ricardo Merlo, vice canciller italiano y miembro del GCI, al diario Clarín fueron categóricas: Maduro no está pensando en elecciones presidenciales, aspecto crucial del diálogo y las negociaciones. En ese encuentro, concebido para explorar las posibilidades de acercamiento entre  el régimen y sus oponentes, Maduro se dedicó a acusar a Juan Guaidó, a Leopoldo López y a los Estados Unidos. Obvió que estaba frente a un grupo de facilitadores de buena voluntad, sacó el hacha y decapitó a los contrincantes.

Nicolás Maduro no negocia porque aún se siente fuerte. Porque considera que todavía puede permanecer en Miraflores con el respaldo del Alto Mando, de los rusos, de los colectivos armados y de ese 20% de la población que todavía lo apoya. Lo que decida la oposición en nada lo afecta. La oposición puede compactarse en torno de la iniciativa del diálogo sin que, en las actuales condiciones,  esa solidez  cambie sus convicciones. Se equivocan quienes creen que el diálogo no se produce porque segmentos de la  oposición lo rechazan. También yerran  quienes piensan que no se puede entablar ninguna conversación con el régimen.  Las negociaciones, en otras palabras, los acuerdos para ir a elecciones transparentes, con otro CNE, supervisadas por la comunidad internacional y con un gobierno sometido a la Constitución, que no esté presidido por Nicolás Maduro, aunque eventualmente pueda ser candidato presidencial, se darán cuando Maduro se sienta incapaz de contener la presión interna y externa, y la oposición haya alcanzado tal nivel de fortaleza con los recursos endógenos y foráneos que posee, que no sea posible detenerla. 
La fenomenal crisis nacional, el apoyo de los países democráticos, el descontento en núcleos del chavismo y en sectores de las Fuerzas Armadas, elevan de forma acelerada el costo de la permanencia de Maduro en Miraflores. Este cuadro tiende a agudizarse. Su margen de maniobra es cada vez más reducido. Bastaría un acuerdo entre Trump y Putin, con el apoyo del Alto Mando, para que ese frágil andamiaje  se desplome. Las variables en juego son numerosas. Algunas puede manejarlas la oposición. Otras no. En relación con la catástrofe del país, nada puede hacer. La responsabilidad total es de Maduro.
De lo que podemos estar seguro es de que si Maduro percibe ingenua, indecisa y confusa a la oposición, jamás sostendrá una negociación transparente con ella. Solo serán para calmar a la gradería.  Esa fue una de las lecciones que le dejó Fidel Castro. Con los débiles, ni a la esquina. La primera tarea consiste en acumular energía abundante en todos los terrenos. Sin fuerza no hay negociación.

Trino Márquez
@trinomarquezc

ORLANDO VIERA-BLANCO: LOS OPINADORES Y NUESTROS VICIOS

«El liderazgo de opinión debe gestionar información. Debe cabalgar sobre argumentos y conceptos sólidos, clásicos, cabales. Informar no es escandalizar sobre lo que le gusta al lector».

La búsqueda de salidas pactadas a la grave crisis del país no podemos convertirla en tabú. Se ha venido creando una matriz perversa a nivel de “líderes de opinión” donde buscar soluciones pacíficas es dialogar, claudicar, entregar, cooperar. En fin, dialogar es tradición. Una peligrosa demonización que sólo conduce a la fragmentación y la violencia.

El manejo de la Opinión Pública. y los vociferos.

Incidir sobre la opinión publica demanda dominio de los conceptos. El caso Venezolano no se reduce a una crisis convencional. Hablamos de un Estado Paria, criminal, fallido. Una monstruosidad que incluye récords en mortalidad infantil, mal nutrición, detenciones arbitrarias, delitos de todo orden, impunidad y en fin, muerte y penurias sin precedente en un régimen. Una crisis que tiene dos condición resolutorias básicas: La salida de Nicolás Maduro y un gesto de desprendimiento de la disidencia que se llama UNIDAD.

¿Se quiere una salida violenta o pacífica? Este es l’état de la question. La violencia en política es lo último en el menú. El uso de la fuerza es la derrota de la razón, de la civilidad. ¿Que con un gobierno criminal no hay conversación posible? Falaz. Es cierto que son criminales pero al peor de los criminales se persuade a entregarse cuando median vidas inocentes. ¿Qué igual el pueblo muere por causa del régimen? Cierto. Pero quien quiera encabezar una guerra civil que la asuma pero no que la encomiende.

El líder de opinión no es un simple espectador. Quien desde una poltrona de TV observa el secuestro de un banco y piensa que a esos secuestradores hay que matarlos sin importar que se pierdan las vidas de los secuestrados, puede hacerlo desde lo que Alain Minc denomina “una opinión súbita, instantánea, espontánea, inmediata, ligera…originada por una imagen, por una impresión, un comentario”. Bajo esta perspectiva cualquier opinión es fugaz, emocional, inmensamente reactiva, quiero decir, ausente de consciencia crítica y análisis responsable. Corresponde al líder de seguridad al mando, agotar todos los recursos necesarios para atrapar a los delincuentes a un costo de vidas igual a cero. Incluso [la vida] de los delincuentes. Es al límite de una situación irresoluta que deberá usar la fuerza. Y ese momento de liberación forzosa lo define quien está a cargo de la operación, no el televidente, por lo que quien opine sobre el evento debe hacerlo con propiedad y vocación objetiva. Es muy fácil sentenciar ¡Vayan y maten a toditos esos *&%*#! ¿Pero el quien vocifera le mete el pecho?

La negociación vs. Banalización

El liderazgo de opinión debe gestionar información. Debe cabalgar sobre argumentos y conceptos sólidos, clásicos, cabales. Informar no es escandalizar sobre lo que le gusta al lector. En estos días algunos “periodistas” se montan más en las tendencias que en la noticia y el análisis objetivo. Entonces son tendenciosos. Son mas influencers que periodistas. Palangrismo digital. Prefieren el “breaking fake news” minado de apocalipsis y falsas expectativas. ¡Ahí vienen los marines. Trump mando las fragatas. Y el realpolitik no es así; la historia no es así: asimilada, asemejada, empotrada.

Cuando apelan [opinadores] a una “intervención militar” desconocen el concepto de intervención. ¿Qué lo tolera, qué lo justifica, qué lo viabiliza, qué lo regula o hace posible? Cuando se elige una línea editorial montada en una “inminente operación del Comando Sur” se crean expectativas sin conocer el alcance real de estas operaciones. Quién lo dirige, a quien se rinde cuenta. Pedir a otra nación que ponga la vida de sus ciudadanos más jóvenes y recursos para salvarnos exige razones muy válidas y sensibles que por cierto deben ser debatidas en el seno del país oferente. Ninguna nación impela intervención salvo que estemos en presencia: i.- De una devastación humanitaria inminente que supondrá una catástrofe social, 2.- que a su vez afecte los intereses de una coalición interventora de forma determinante.

Venezuela sin duda va al filo de una catástrofe más dolorosas y grave a la que padecemos. Un desbordamiento que supone una confrontación civil inédita. Pero apelar al postulado de la responsabilidad de proteger sin agotar las últimas negociaciones persuasivas es irresponsable e ilusorio. La opinión pública no desconoce el dolor de nuestro pueblo. Pero a cuenta de ese dolor y de ansiedades de poder, no puede banalizar a sus líderes por apelar a rutas no violentas.

La salida.

Puede ser forzosa. Pero antes deben agotarse todas las vias de resolución pacifica. ¿Qué toma tiempo? Sin duda. Pero los plazos están cantados y los condiciones también. ¿Cuándo y cómo? Sea en Oslo, Paris, Bogotá o Margarita, hay que sentarse y hacer el intento por coronar sin bajas. ¿Qué lo hemos hecho? Si, pero no teníamos fecha de caducidad, ni el actor político que lidera [Juan Guaidó] , ni el padrinazgo que le asiste. Y eso les duele a muchos. Cálmense.

A los líderes de opinión los invito a tomar consciencia de su rol. En vez de cuestionar a Guaidó planten cara a Maduro. Son momentos estelares pero de mucha inteligencia y persuasión. No de posturas emocionales, desechables, infantiles por irreflexivas e instantáneas. Comunicar bien es darle contenido a la verdad, no a la especulación. Y la salida no le corresponde gestionarla a Guaidó y los ciudadanos, sino atención, también no empacharla y sabotearla a los opinadores y sus vicios

Orlando Viera-Blanco
@ovierablanco
Embajador de Venezuela en Canadá

GABRIEL S. BORAGINA: LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA (5° PARTE)

"Proposición 5: El sistema de precios es un medio de economizar la información que la gente necesita procesar para la toma de decisiones. Los precios sintetizan los términos de intercambio en el mercado. El sistema de precios transmite a los participantes en el mercado la información relevante, ayudándoles a obtener ganancias mutuas mediante el intercambio."[1]

El sistema de precios es una especie de filtro que depura todo tipo de información, descartando lo que podríamos llamar la "información basura", es decir, la que no es relevante para la toma de elecciones, de los datos que si resultan de verdadera importancia y claves para que los operadores del mercado tomen sus arbitrajes finales. Si este sistema se adultera enviando señales distorsionadas, por factores ya sean endógenos o exógenos, es como un tablero de señales (como lo denominara Friedrich A. von Hayek) empieza a fallar y emitirá indicaciones falsas o -al menos- deformadas que impedirá que los agentes económicos adopten las mejores y más oportunas determinaciones.

"De acuerdo con el famoso ejemplo de Hayek, cuando la gente se da cuenta que el precio de la hojalata ha subido, no necesita saber si la causa está en el aumento de la demanda de hojalata o en la disminución de la oferta. En cualquier caso, el aumento en el precio de la hojalata hace que la gente tienda a economizar su uso."[2]

Esta economización del uso de la hojalata operará como en sentido contrario, es decir, bajará la demanda por hojalata, lo que hará que el precio de la misma también tienda a bajar. Es la señal que el precio trasmite al público enviando el mensaje de que el precio está demasiado alto a lo que estaba en algún momento anterior, lo que combinado por la comunicación contraria que el mismo precio envía a los productores y comerciantes del producto, los incentiva a estos últimos a invertir en el sector, con lo que la oferta aumentará y el precio se reducirá hasta el punto en que confluyan oferta y demanda y -al precio del mercado- toda la producción efectiva será vendida.

"Los precios en el mercado cambian rápidamente cuando varían las condiciones subyacentes, lo que conduce a que las personas se ajusten rápidamente a las nuevas circunstancias."[3]

De no haber precios la gente debería invertir una cantidad de tiempo y esfuerzo muy considerable para averiguar cuál sería, y el costo de lo que necesita, y donde encontrarlo, tal y como sucedía en la lejana época del trueque, y en los países comunistas y socialistas en donde los precios no existían o estaban fuertemente desfigurados. Para que el sistema funcione es necesario que preexista propiedad privada de los bienes de producción y de consumo, y la presencia de un mercado libre de regulaciones estatales. Sin estas dos condiciones los precios no aparecen o se falsean, al extremo tal que ya no cumplen su función orientadora.

"Proposición 6: La propiedad privada en los medios de producción es una condición necesaria para la racionalidad del cálculo económico. Los economistas y los científicos sociales han reconocido desde hace largo tiempo que la propiedad privada provee de poderosos incentivos para la asignación eficiente de los recursos escasos. Pero los simpatizantes del socialismo pensaron que el sistema socialista podía superar los problemas de incentivos mediante la transformación de la naturaleza humana. Ludwig von Mises demostró que incluso si se asumiera que la transformación de la naturaleza humana fuera posible, el socialismo fracasaría debido a la incapacidad de los planificadores económicos de calcular racionalmente el uso alternativo que se les otorgue a los recursos [5]"[4]

Como hemos explicado tantas veces, la propiedad privada es un hecho de la naturaleza, surge de la evidencia que los recursos son escasos frente a las necesidades humanas que son ilimitadas. Esta circunstancia insoslayable, que brota de la más pura realidad de la observación del mundo natural en el que vivimos, impone a los seres vivos la necesidad de economizar los recursos habidos, al punto de evitar su consumo irracional. A diferencia de los animales (exceptuando algunas variedades que tienen la extraña propensión a economizar recursos como el hombre) el género humano no sólo debe economizar, sino también debe reponer lo que consume y provisionar para el consumo futuro, lo que -en un mundo de escasez- sólo es posible mediante la apropiación de ciertos recursos, que pueden más tarde ser intercambiados por otros más elaborados y que -a su vez- sean útiles, tanto para el consumo inminente como para el futuro a través del adecuado aprovisionamiento. Sólo mediante la propiedad privada ello puede ser posible, y pese a que se han ensayado (unas mil veces) sistemas alternativos de propiedad común, estos han demostrado recurrentemente su más completo fracaso.

"Sin propiedad privada en los medios de producción, sostuvo Mises, no habría mercado para los medios de producción y, por lo tanto, no habría precios monetarios para los medios de producción. Sin precios monetarios que reflejaran la escasez relativa de los medios de producción, los planificadores económicos serían incapaces de calcular racionalmente el uso alternativo de los medios de producción."[5]

En un célebre ejemplo -que da el profesor Alberto Benegas Lynch (h)- los directores comunistas y socialistas no sabrían si es más económico pavimentar los caminos con oro o con cemento, ya que no les sería posible conocer sus escaseces relativas por obra de la falta de precios. Pero los precios son una consecuencia no una causa, dado que dependen de la efectividad de los mercados que, a su turno y en escala ascendente, son accesorios de la precedencia de propiedad privada de los medios de producción.

La teoría de la imputación -por su lado- demuestra que de nada vale sostener que, conservando la propiedad privada de los bienes de consumo puede eliminarse la de los medios de producción, porque los precios están determinados en cada eslabón de la cadena productiva y de comercialización, desde el producto final y en forma empinada, hasta el bien de producción originario.


[1] Peter J. Boettke. *Hacia una Robusta Antropología de la Economía**La Economía Austriaca en 10 Principios* Instituto Acton Argentina. Trad: Mario Šilar

[2] Boettke, P. ibidem

[3] Boettke, P. ibidem

[4] Boettke, P. ibidem

[5] Boettke, P. ibidem

Gabriel S. Boragina
@GBoragina

ALBERTO BENEGAS LYNCH (H): ¿OTRO SOCIALISMO PARA VENEZUELA?

Ante la confusión de algunos en la oposición que sostienen que lo que ha habido en Venezuela realmente no es socialismo, vale la pena aclarar en qué consiste dicho sistema.

En medio  de las trifulcas para sacar al usurpador en el poder y en medio de sacrificios inmensos de la población venezolana, aparecen algunos comentarios de ciertos así llamados “opositores” que sostienen que en realidad no hubo socialismo allí y que por ende hay que aplicarlo.

Estas manifestaciones no solo desconciertan a cualquier persona con un mínimo de sentido común, sino que alarman a todos los que en verdad han renunciado a parte esencial de sus vidas en una lucha sin cuartel para dejar sin efecto el inexorable autoritarismo y la miseria del socialismo.

Vamos por partes, antes que nada debe definirse el socialismo y concretamente el socialismo del siglo xxi aplicado sin piedad en tierras venezolanas. Socialismo deriva de socializar, lo cual significa convertir en común lo que es privado. Para ir al nudo del asunto no hay más que consultar a Marx y Engels que en su célebre manifiesto concluyen que todo su “programa puede resumirse en la abolición de la propiedad privada”. Y esto es a lo que ha tendido el chavismo en todos los planos posibles.

Tal como se enseña a través de “la tragedia de los comunes” expuesto por Garret Hardin, lo que es de todos no es de nadie. El cuidado de lo propio deja de existir para en su lugar incentivar a todos en creciente aglomeración para que saquen la mejor tajada de lo común con lo que el bien en cuestión de degrada hasta límites inconcebibles. No hay necesidad de estar actualizado con el teorema de Hardin, ya se había planteado el problema desde Aristóteles cuando refutó el comunismo de Platón donde el primero advertía acerca de los peligros de la destrucción de riqueza a través de la propiedad en común.

Es que los recursos son limitados y las necesidades ilimitadas. Como no hay de todo para todos todo el tiempo, deben asignarse derechos de propiedad con lo cual el que la administra bien obtendrá ganancias y quien no lo haga incurrirá en quebrantos. Y lo importante es comprender que en el contexto de una sociedad libre la buena administración se traduce nada más y nada menos en la satisfacción de las necesidades de los demás y la mala administración es no dar en la tecla con las demandas del prójimo. Esto es el mercado libre que se opone a comerciantes que se alían con el poder para obtener privilegios y, de ese modo, explotan a sus congéneres.

En esta situación, los aparatos estatales se limitan a proteger y garantizar el derecho de todos y se abstienen del uso de la fuerza para propósitos agresivos de intervención en los arreglos contractuales libres y pacíficos.

Como también es sabido, el debilitamiento de la institución de la propiedad privada bloquea la posibilidad de contabilidades y evaluación de proyectos con lo que se pierde la noción de cuales son las actividades rentables y cuales las perdidosas puesto que se han reemplazado los precios por simples números impuestos por los burócratas que naturalmente nada significan desde el punto de vista económico.

En el caso venezolano la proliferación de esa contradicción en los términos llamada “empresa estatal” ha acumulado pérdidas gigantescas a lo cual deben agregarse manipulaciones monetarias que eliminaron la moneda, cargas tributarias astronómicas, deudas siderales, reformas agrarias que anularon la producción de alimentos y hasta han arruinado su mayor activo que era el petróleo. Es que como ha dicho Milton Friedman “si se estatizara el desierto del Sahara, el resultado será la escasez de arena”.

Resulta crucial comprender que el derroche a que incentiva el socialismo (de cualquier siglo) perjudica muy especialmente a los más necesitados puesto que las tasas de capitalización disminuyen con lo que los salarios en términos reales se contraen.

En resumen, es de desear que recapaciten urgentemente quienes han insinuado la aplicación del “verdadero socialismo” en Venezuela pues de tener éxito en esta descabellada propuesta, se repetirán las hambrunas y las miserias como ha sido el caso de todos los países que han aplicado esas recetas una y otra vez.

Es indispensable liberar la energía creadora y sacar por completo del medio a los megalómanos que todo lo arruinan a su paso.

Alberto Benegas Lynch (h) 
@abenegaslynch_h 

GUILLERMO A. ZURGA: AL GRUPO DE CONTACTO INTERNACIONAL

El grupo de contacto internacional conformado por: España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, Suecia, el Reino Unido, Costa Rica, Uruguay, Ecuador y Bolivia es considerado el único mecanismo que hasta el momento tiene acceso a todas las partes relevantes en Venezuela, para buscarle una solución negociada al conflicto.

En tal sentido, estaría manipulando al mundo político y diplomático mundial, no solo para favorecer a Venezuela y ayudarla a salir de la crisis terrible que vive. Una segunda razón, sería la de evitar una guerra regional, la cual podría escalar y llegar a proporciones indeseadas, que pudiera afectarles. Una tercera razón, sería la de apoyar al socialismo venezolano y evitar que este desaparezca, debido a su pésimo desempeño logrado como gobierno en Venezuela.

Si no es así, que alguien explique las razones por las cuales, está conformado por países, que mayoritariamente son simpatizantes del socialismo. Mi teoría, es la de que desean resolver contribuir con la solución del problema de Venezuela, y al mismo tiempo condonar a la narco dictadura socialista que actualmente gobierna a Venezuela, a objeto de que siga y permanezca actuando en el país como cualquier otro partido democrático.

Me explico: Al permitir elecciones libres con la participación del chavismo, representado en el partido político PSUV, se estaría admitiendo que, éste es un partido democrático apto y legal para participar en elecciones democráticas en el país, cuando se ha demostrado todo lo contario, por este ser enemigo de la democracia. De permitírsele actuar en unas nuevas elecciones se estarían negando las manipulaciones, abusos de poder, ilegalidades y arbitrariedades cometidas por el chavismo representado en el CNE y su partido político PSUV: En el caso casi probable de que las elecciones sean ganadas por la oposición democrática, se haría difícil para la sociedad y leyes venezolanas del futuro, la incapacitación e inhabilitación política futura de dicho partido, para futuras elecciones, puesto que se habría sentado un precedente por haber participado en la solución del problema.

Uno de los problemas de la democracia en Latino América, es precisamente el de la existencia “legalizada” de partidos políticos abiertamente ganados a las dictaduras, como el nuevo partido de las FARC colombianas, aceptados por ley a competir en elecciones generales en ese país, cuando su ideología política sigue siendo la del marxismo leninismo o comunismo, el cual como sabemos, es un sistema de gobierno totalitario, inaceptable para ningún país de la democracia americana.

En tal sentido, en lugar de incentivar la instauración del socialismo en la región, debemos tener presente que, el socialismo marxista leninista, con el ejemplo actual, real y nefasto representado en Cuba y en Venezuela, no tiene ningún derecho a ser una opción de gobierno en nuestra región, puesto que ha sido muy dañino para ésta y su democracia y además, representa un peligro para la seguridad continental de América.

Son 20 años de atrocidades cometidas por el chavismo y su partido político PSUV, en Venezuela, como para pretender darles el derecho a participar en nuevas elecciones, con la oportunidad de seguir gobernando y permitir continúen operando legal y políticamente, cuando han violado infinidad de artículos de la constitución, y manipulado muchas elecciones; con el claro propósito de instaurar al socialismo en nuestro país y destruir al país, tal como lo han hecho, con la narco dictadura instaurada aún vigente.

Esa opción de las negociaciones, ha sido descartada por el mismo pueblo democrático de Venezuela, y por su dirigencia política opositora, el cual reclama justicia, eficiencia, orden y libertad. Para ello, es necesario el cese de la usurpación del poder por el régimen y que este se retire pacíficamente en la conducción del país, preferentemente en forma pacífica. De ser necesario, aún existiría la opción del uso de la fuerza militar, para sacarlos del poder. Únicas opciones a la fecha, para no permitir más indulgencias, ni debilidades.

Las próximas elecciones en Venezuela por; ley, moral, lógica, dignidad y respeto al pueblo de Venezuela y a su democracia, deben ser realizadas una vez limpiada la podredumbre y suciedad que ha dejado el chavismo y el CNE en Venezuela, e incluso, cuando se haya decantado de la existencia del paramilitarismo militar impuesto por los irregulares colectivos, creados por Hugo Chávez, para amedrentar y matar al pueblo democrático e instaurar su dictadura. Eso debe ineludiblemente debe ser corregido, antes de llamar a nuevas elecciones. “Amanecerá y veremos”.

Guillermo A. Zurga
@Apresivo

miércoles, 22 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 23-05-2019


MARIANELLA SALAZAR: UNA PROPUESTA INDECOROSA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 7 minutos
El usurpador tira la parada en “las oposiciones” a ver quién la agarra y cae en el juego de participar en unas elecciones legislativas, como ya lo hizo en mayo de 2018 Henri Falcón, en la farsa electoral donde sirvió de esquirol para darle viso de legalidad a una reelección presidencial en la que 80% de la población demostró su repulsa unánime. Los resultados de esa patraña, convocada por la ilegítima asamblea nacional constituyente fueron desconocidos por la comunidad internacional, que de forma determinante reconocen al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presi... más »

GUIDO REVETE: ELECCIONES PLURIPARTIDISTAS EN CONTEXTOS AUTORITARIOS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 13 minutos
La oposición tradicional se ha aventurado en un camino sin retorno que no solamente la direcciona hacia su muerte política sino que impulsa la transformación paulatina del régimen desde un autoritarismo-electoral hacía un autoritarismo cerrado, dificultando aún más cualquier escenario de transición política en el país. A un año de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, los resultados son evidentes: Nicolás Maduro continúa ejerciendo el poder; el liderazgo de la oposición tradicional se encuentra mermado y perseguido; la comunidad internacional no tiene margen de maniobra pes... más »

CARLOS PADILLA: UNA PROPUESTA A LAS OFERTAS ELECTORALES ENGAÑOSAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 32 minutos
Al mejor estilo cubano leninista de huir hacia adelante, el principal vocero del madurismo oferta,como vía de solución a la innegable crisis que sufre el país,adelantar las elecciones parlamentarias en violación evidente a los lapsos planteados por la Constitución vigente con sola intención de acallar las voces parlamentarias disidentes que allí defienden a la democracia y sus procedimientos apegados a la Carta Magna de la República. Esa argucia hay que rechazarla de plano pues ya conocida su intención, de ganar tiempo en busca de un segundo aire, no será acogida por ningún sector... más »

LEANDRO AREA PEREIRA: USLAR Y CABRUJAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Tal vez no sea más que una afirmación extravagante pero, oh sorpresa, con el tiempo se me parecen más Arturo Uslar Pietri y Jesús Ignacio Cabrujas. Cada quien en su lugar, a pesar de sus diferencias éticas y estéticas que seguro las hay más allá de corbatas y peinados, se funden ambos por románticos y vaya usted a saber por cuántas cosas más, en una perspectiva pesimista de y sobre lo venezolano. Por encima de apariencias, posiciones políticas, biografías y méritos personales, poseen un sentido en común que los hace hiper-críticos es decir en el fondo idealistas frente a lo que hem... más »

LUIS UGALDE: LA IMPORTANCIA DE CAZAR RATONES

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 51 minutos
Deng Xiaoping -el líder comunista decisivo en la transformación de la economía china- al llegar al poder en 1978 practicó lo que había dicho 16 años antes y fue acusado de contrarrevolucionario y derechista en la maoísta “revolución cultural”: no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones. Llegado al gobierno demostró cómo se podía afianzar el poder político dictatorial comunista por medio de una exitosa economía capitalista. El gato caza ratones pone por encima de dogmatismos ideológicos el pragmatismo de los resultados. Nada más necesario en la actual encrucijad... más »

CARLOS BLANCO: LA MESA DE LAS OPCIONES NO TIENE PATAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 59 minutos
¿Las negociaciones, diálogos o acuerdos con el régimen de Maduro pueden conducir a que el régimen se vaya? Si la respuesta es positiva, desde luego que sería excelente noticia; si la respuesta es negativa, tales tratativas son inútiles y peligrosas. El régimen no cesará porque sus próceres se cansen o se atengan a algún código de honor que los obligue a apartarse si pierden el favor popular o si el mundo los rechaza; para este régimen esos son motivos más contundentes para aferrarse al poder; después no los espera un posible come back o el disfrute plácido en una dacha estilo Putin... más »

MARIANELLA SALAZAR: UNA PROPUESTA INDECOROSA

El usurpador tira la parada en “las oposiciones” a ver quién la agarra y cae en el juego de participar en unas elecciones legislativas, como ya lo hizo en mayo de 2018 Henri Falcón, en la farsa electoral donde sirvió de esquirol para darle viso de legalidad a una reelección presidencial en la que 80% de la población demostró su repulsa unánime.

Los resultados de esa patraña, convocada por la ilegítima  asamblea nacional constituyente fueron desconocidos por la comunidad internacional, que de forma determinante reconocen al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela. 

En su intento desesperado de disolver al único poder legítimo en Venezuela lanza esa propuesta indecorosa de hacer elecciones legislativas. Maduro se comporta como lo que es, un dictadorzuelo que hace mal uso del poder, que persigue, secuestra, encarcela, tortura, logra que se asilen en embajadas o abandonen el país a más de 30 diputados, entre ellos, el primer vicepresidente del Parlamento, Edgar Zambrano, quien  se negó a  bajarse de su automóvil para ser detenido y de forma brutal fue arrastrado en una grúa hasta su sitio de reclusión. Así el usurpador le demuestra al mundo que es capaz de ejecutar cualquier acto de barbarie. 

En su intento por aislar y aniquilar a Juan Guaidó -que se mantiene como la esperanza de todos los venezolanos y la única oportunidad de cambiar ésta trágica historia-, pretende recortarle su mandato y se “bypassea” la Constitución al intentar adelantar las elecciones legislativas con el concurso de un tramposo Consejo Nacional Electoral, que fue capaz, entre otras muchas tropelías, de arrebatarle descaradamente la Gobernación del estado Bolívar al dirigente político Andrés Velásquez. 

El régimen viene desconociendo al Poder Legislativo (no podemos olvidar cómo impidieron la incorporación de los diputados electos y proclamados por el estado Amazonas), irrespeta la inmunidad parlamentaria, para eso cuenta con el auxilio de un Tribunal Supremo de Justicia en manos de un ex presidiario que autoriza enjuiciar a los diputados sin la aprobación de la Asamblea Nacional, que tiene en exclusividad esa competencia. Además de las atrocidades judiciales, los diputados están siendo víctimas -incluso en sus residencias- de actos de repudio por parte de grupos paramilitares conocidos como colectivos, unos facinerosos cargados de odio que son capaces de los actos más abominables y viles. También se les impide el acceso a la sede del Capitolio, como lo hacen con la prensa y los empleados de la Asamblea, a quienes se les niega el paso con prácticas rocambolescas, como las supuestas desactivación de bombas, con la toma por parte de contingentes de la GNB, o con la violencia verbal o física de sus colectivos. 

Es toda una odisea, sortear esos desafueros para sesionar en la cámara, como lo hicieron ayer los  valientes diputados, encabezados por su presidente Juan Guaidó, para  rechazar el fraude electoral del 20 de mayo  de 2018 que ha provocado la crisis política, social y económica más devastadora y sin precedentes en la historia del país. 

El intento de usurpar el Poder Legislativo empeora la situación del tambaleante dictador, le ocasiona un alto costo político que solo refuerza el clamor de su salida inmediata. En cualquier tipo de negociación su desalojo del poder es la única opción para salvar al país de la debacle que ha producido. Maduro y sus secuaces, cada vez más crueles y erráticos  no dejan otra alternativa que el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Marianella Salazar
@AliasMalula

GUIDO REVETE: ELECCIONES PLURIPARTIDISTAS EN CONTEXTOS AUTORITARIOS

La oposición tradicional se ha aventurado en un camino sin retorno que no solamente la direcciona hacia su muerte política sino que impulsa la transformación paulatina del régimen desde un autoritarismo-electoral hacía un autoritarismo cerrado, dificultando aún más cualquier escenario de transición política en el país.

A un año de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, los resultados son evidentes: Nicolás Maduro continúa ejerciendo el poder; el liderazgo de la oposición tradicional se encuentra mermado y perseguido; la comunidad internacional no tiene margen de maniobra pese a sus intentos de cercos diplomáticos; la soberanía del país se encuentra seriamente comprometida con las sanciones internacionales; la aventura guerrerista cada vez evidencia más sus rasgos caricaturescos; y las condiciones materiales de existencia de las grandes mayorías se encuentran disminuidas a niveles inauditos en la historia contemporánea del país.

Sí somos rigurosos en el uso de las categorías de análisis, tenemos que decir que la dirigencia opositora ha renunciado a su capacidad de crear amenazas verticales al régimen político mediante el uso del voto para refugiarse en amenazas externas que no controlan con la intención de crear amenazas horizontales en un cuerpo castrense sobre el cual no tienen capacidad de mando.

Esta estrategia no solo ha desnudado su impotencia en el control del monopolio de la violencia del Estado, sino que también nos muestra el talante poco democrático de la oposición tradicional. A su vez, resulta una estrategia errada que va a contracorriente de la evidencia empírica de las transiciones políticas exitosas de la historia contemporánea.

¿Por qué participar en elecciones pluripartidistas en contextos autoritarios?

El investigador Andreas Schedler (2016) destaca que si bien la mayoría de las elecciones realizadas en contextos autoritarios no desembocan de manera inmediata en una transición democrática, no menos cierto es que la mayoría de los avances democráticos están relacionados con la realización de elecciones.

Y si bien la literatura especializada no encuentra opiniones uniformes sobre el rol que juegan las elecciones dentro de los regímenes autoritarios, lo cierto es que las elecciones pluripartidistas, aun siendo manipuladas por los actores en el poder, se convierten en una oportunidad que las fuerzas democráticas no deberían dejar de aprovechar.

Resulta evidente que las elecciones pluripartidistas en regímenes autoritarios no cumplen con mínimos democráticos de empoderamiento político, libertad de oferta, libertad de demanda, inclusión de la comunidad, libre expresión de preferencias ciudadanas, integridad en los mecanismos y efectos decisivos en los resultados, lo que significa sin más, que las reglas de juego están diseñadas de manera especial para que gane el partido oficial. No obstante, esto no significa que no existan oportunidades de desestabilización del régimen para las alternativas democráticas.

En los autoritarismos contemporáneos la división de poderes no existe de manera real aunque veamos todas las fachadas de las instituciones de la democracia-liberal. Al contrario, lo que tenemos es una escenificación que esconde la existencia de poderes delegados. Sin embargo, los poderes delegados no significan necesariamente soberanía autocrática, uniformidad en las decisiones o fortaleza institucional.

En el caso venezolano, contrario a los rasgos de invencibilidad que se esfuerza en proyectar el Gobierno y que encuentran eco en los discursos de la dirigencia opositora tradicional, estamos en presencia de un régimen que no logró hegemonizar las instituciones públicas, al contrario lo que lo que ha realizado de manera sistemática es el desmantelamiento institucional.

Dicho desmantelamiento, sumado a la necesidad de control sobre los agentes delegados del poder tiende a generar problemas de agencia masivos, aumentando las amenazas de rupturas internas las cuales se ven maximizadas en contextos de alta incertidumbre informacional al momento de realizar elecciones en el país.

En este sentido, hay que entender que las elecciones pluripartidistas realizadas bajo regímenes autoritarios implican un doble tablero de lucha que se ejerce en paralelo: la lucha tradicional, caracterizada por la necesidad de captar el mayor número de votantes posibles; y la lucha institucional, caracterizada por la necesidad de modificar las reglas del juego y la captación de los agentes gubernamentales.

Cuando un gobierno autoritario acepta ir a elecciones pluripartidistas, es porque entiende que su hegemonía política pasa necesariamente por la necesidad de contarse en votos, si no, no realizaría ningún esfuerzo por movilizar a sus votantes. Asimismo, aunque ha modificado las reglas del juego electoral a su favor, al participar en elecciones pluripartidistas acepta que expone sus vulnerabilidades al castigo del voto y si bien su participación está sujeta a cálculos de costos y oportunidades, esto no significa que no se expongan al fracaso. De hecho, está demostrado que dentro del mundo de los regímenes autoritarios, los regímenes electorales-autoritarios tienden a ser los más inestables de la familia.

Además de los factores antes mencionados, parte de la inestabilidad que otorgan las elecciones a estos regímenes es que estas no solamente son el momento en el cual los partidos políticos ajenos al Gobierno ejercen más abiertamente su rol de oposición, sino que también se convierten en una oportunidad para que los actores disconformes deserten de las filas del bloque de poder.

De igual forma, en contextos autoritarios, la convocatoria electoral se convierte en la mejor oportunidad que tienen las fuerzas democráticas en tiempos de paz para movilizar a millones de ciudadanos con un único objetivo político.

La renuncia del todo o nada

La oposición tradicional renunció de manera abierta a cualquier posibilidad política electoral para refugiarse en escenarios insurreccionales patrocinados por ejércitos extranjeros. De igual forma, cuando han decidido participar en la arena electoral lo hacen negando un principio de realidad política: las oportunidades no aparecen solas, se generan. Aun generándolas no siempre son aprovechadas. Y aun siendo aprovechadas no hay garantías de éxito.

La realidad es que los regímenes autoritarios-electorales participan en elecciones porque independientemente de las condiciones manipuladas de la contienda cuentan con un grupo de electores que está dispuesto a votar por ellos. En este sentido, las experiencias de transiciones políticas exitosas pueden ser muy diversas, graduales o repentinas, lo que es cierto es que hoy parece improbable –aunque no imposible- la realización de “elecciones fundacionales” que garanticen una apertura democrática inmediata.

En cambio, las investigaciones de Hadenius y Teorell al respecto proyectan que las elecciones en contextos autoritarios son pasos intermedios hacía la democratización en una relación compleja y sin tiempo determinado. No obstante, al ver el historial de transiciones políticas, podemos asegurar con evidencia empírica que se tratan de los escenarios con más probabilidades de éxito.


Referencias

Hadenius, A. Y Teorell, J. (2007). Pahtways from Authoritarianism, Journal Of Democracy, vol.18, núm. 1 (enero), pp.143-156.
Schedler, A. (2016). La política de la incertidumbre en los regímenes electorales autoritarios. Fondo de Cultura Económica. Centro de investigación y Docencia Económicas.

Guido Revete
@guidorevete
 

CARLOS PADILLA: UNA PROPUESTA A LAS OFERTAS ELECTORALES ENGAÑOSAS

Al mejor estilo cubano leninista de huir hacia adelante, el principal vocero del madurismo oferta,como vía de solución a la innegable crisis que sufre el país,adelantar las elecciones parlamentarias en violación evidente a los lapsos planteados por la Constitución vigente con la sola intención de acallar las voces parlamentarias disidentes que allí defienden a la democracia y sus procedimientos apegados a la Carta Magna de la República.  

Esa argucia hay que rechazarla de plano pues ya conocida su intención, de ganar tiempo en busca de un segundo aire, no será acogida por ningún sector democrático nacional o internacional. 

Pero, sin embargo, nos atrevemos ofertarle al sector del Socialismo del Siglo XXI que busca su supervivencia política que aúpen la idea de hacer posible la realización de unas elecciones democráticas que contemplen también la elección presidencial además de la renovación de los otros poderes públicos. 

Sabemos que la cúpula de la oligarquía madurista no aceptará esta propuesta pues saben del inmenso rechazo popular que actualmente tienen las destructivas acciones del régimen que tiene a todo el país destruido y en fase terminal.  

Claro está que nuestra propuesta incluye la realización de unas elecciones dentro de la ruta enmarcada en los auténticos caminos democráticos, CNE independiente, garantías electorales firmes, salvaguarda del secreto del voto, actualización del padrón electoral y certificación internacional. 

He aquí nuestra propuesta que sabemos compartida por muchos y conveniente para aquellos que estén pensando en la supervivencia como partido político del chavismo 

Carlos Padilla 
@carpa1301 

LEANDRO AREA PEREIRA: USLAR Y CABRUJAS

Tal vez no sea más que una afirmación extravagante pero, oh sorpresa, con el tiempo se me parecen más Arturo Uslar Pietri y Jesús Ignacio Cabrujas.

Cada quien en su lugar, a pesar de sus diferencias éticas y estéticas que seguro las hay más allá de corbatas y peinados, se funden ambos por románticos y vaya usted a saber por cuántas cosas más, en una perspectiva pesimista de y sobre lo venezolano.

Por encima de apariencias, posiciones políticas, biografías y méritos personales, poseen un sentido en común que los hace hiper-críticos es decir en el fondo idealistas frente a lo que hemos sido y por tanto pesimistas en relación a lo que fuimos o a lo que podemos llegar a ser.

Para muestra dos botones: el Doctor Uslar afirma en algún lugar que, “construida con petróleo transitorio se alza en Venezuela una nación fingida. De calidad tan transitoria como el petróleo con que está construida esa apariencia. No más verdadera que una declaración de teatro”.

Cabrujas por su parte, hace decir a Guzmán, uno de sus personajes de “El Americano Ilustrado”: “¡Brindemos entonces! ¡Por el nuevo ministro de Asuntos Exteriores! ¡Y digo asuntos exteriores porque un país como el nuestro, en el caso de que lo sea, no puede tener relaciones exteriores sino asuntos exteriores! (Ríe)”.

Esta visión pesimista, ¿realista?, desdeñosa y sin fe sobre nosotros mismos ha tenido una terrible influencia en las formas como se ha entendido y ejercido la política a lo largo de toda nuestra existencia como nación.

El poder y la urdimbre social que lo acompaña, argumentan, se han organizado como vehículo para administrar a favor de unos pocos la Conquista, la Colonia, la emancipación, el botín, el caudillo, el gendarme necesario, los andinos en el gobierno, el Nuevo Ideal Nacional, la democracia, la Gran Venezuela o la Revolución Bonita, también conocida como el Socialismo del Siglo XXI.
Aquí adentro y en el exterior se nos concibe como país de tres patas, a saber : geografía, caudillos y petróleo.

Alguna que otra batuta, científico o artista, guante o bate de béisbol sobresalen, pero socialmente carecemos de raíz próspera y generosa más allá del pasaporte que nos da identidad de pasajeros en tránsito.

Éxito personal de lotería, producto de la corrupción y por qué no y a veces del esfuerzo.
En tal sentido Uslar y Cabrujas no hicieron sino reproducir y multiplicar ese arquetipo satanizado y definitorio de lo que supuestamente somos.

Y como prefiero la obra al obrero digo que su huella no ha sido ni la que ellos mismos esperaban que era supongo la de retratarnos, cada quien en su estilo, para que pudiéramos salir del laberinto en el que seguimos siendo.

Más bien nos hemos ido convenciendo de que así somos, !y qué!, para justificar nuestras realidades y derrotas, y así embaular cariñosamente nuestras crisis y fracasos.

Valdría la pena detenerse a valorar estos detalles ahora, para que la Sexta República, la que vendrá, no sea, deseo, idéntica a las anteriores.

Leandro Area Pereira
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Leandro Area
@leandroarea 

LUIS UGALDE: LA IMPORTANCIA DE CAZAR RATONES

Deng Xiaoping -el líder comunista decisivo en la transformación de la economía china- al llegar al poder en 1978 practicó lo que había dicho 16 años antes y fue acusado de contrarrevolucionario y derechista en la maoísta “revolución cultural”: no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones. Llegado al gobierno demostró cómo se podía afianzar el poder político dictatorial comunista por medio de una exitosa economía capitalista.

El gato caza ratones pone por encima de dogmatismos ideológicos el pragmatismo de los resultados. Nada más necesario en la actual encrucijada venezolana que la efectividad de las respuestas a la ruina económica, social y política del país: efectiva reactivación económica, con drástico freno a la inflación, estímulo a la inversión, productividad, empleo e ingresos; con paz, rescate de las libertades democráticas y respeto a la Constitución.

Hoy se habla del “milagro portugués” luego de apenas tres años de gobierno “socialista” con economía liberal. Sus éxitos se atribuyen a un sano pragmatismo y heterodoxia. Hace ocho años Portugal estaba en la ruina y pidió un rescate de 78.000 millones de euros. En los últimos años tiene un crecimiento cercano al 3% (alto para Europa), el desempleo cayó del 16 al 9,4 %, se incrementaron la inversión y el flujo de capitales, aumentaron mucho las exportaciones, creció el turismo y mejoró llamativamente la educación. Obra del heterodoxo gobierno minoritario del socialista Antonio Costa (con apoyo parlamentario de la izquierda, incluso del partido comunista) que ha recibido la felicitación del FMI. Socialistas aplicando medidas liberales para salvarse; ya vimos en la última crisis norteamericana liberales pidiendo intervención estatal para salvar a sus empresas privadas y superar  la crisis.

En la actual dramática crisis venezolana hay que buscar la reactivación con resultados en la inversión y en la elevación del consumo de la población al borde de la hambruna. Economía de mercado y recreación del tejido social y de las instituciones solidarias: activación de mecanismos económicos liberales con decididas políticas estatales. Ambas se necesitan para que el gato cace ratones; si no, el hambre se comerá al fracasado e inútil gato.

En Nicaragua, el sandinismo en crisis fue derrotado electoralmente por Violeta Chamorro, que encarnó el descontento mayoritario con la “revolución” de altas palabras y lamentables resultados. Pero luego de dos gobiernos poco exitosos, el pueblo votó por el regreso al sandinismo; ahí está atornillado y convertido en represor dictador. Muchos esperaron salvar a Argentina con el antikirchnerista Macri y que su política liberal cazaría ratones. Pero la realidad, con inflación creciente y otras limitaciones, no acaba de convencer y resurge el populismo que ofrece sustituir a un gato ineficaz por una promesa populista engañosa.

En Venezuela el chavomadurismo ha demostrado su tiránica ineptitud. Necesitamos que la alternativa democrática no sea una reacción pendular cargada de ideología, sino producción de resultados con verdadero alivio para la población desesperada. Además de establecer reglas económicas claras con estímulos a la inversión y a la productividad, el próximo gobierno necesita políticas decididas que la población valore y asuma  como oportunidades de oro  para  transformarse en ciudadanos responsables y productores, con capacidad de producir y oportunidades para hacerlo. No basta probar que el libre mercado y la economía capitalista  sean  salvación para los “ricos”, sino que debe probarse su bondad para los “pobres”. Como demostró la Alemania de “economía social de mercado” y libertades, su inmensa superioridad sobre la economía estatista de la Alemania Oriental  y su sociedad policial  tras el Muro de Berlín.

Sería fatal que por fanatismo ideológico se piense que el liberalismo de mercado libre sin más, traerá soluciones mágicas para 70% de los venezolanos que no están en condiciones de participar exitosamente en el mercado de trabajo, ni en el de consumo. Hay que invertir para que puedan ser exitosos con una educación que transforme las personas hoy recostadas en el Estado, en personas productivas, económica y con ciudadanía. Ya nuestra educación no puede ser para obtener un cartón-diploma “para acceder al reparto de la riqueza existente” (como se ha practicado), sino una educación con nueva actitud, capacitación y oportunidades para producir la riqueza que no existe. Aprender a cazar ratones en democracia, no importa el color del gato mientras sea democrático.

Luis M. Ugalde O. s.j.
@lacatolica

CARLOS BLANCO: LA MESA DE LAS OPCIONES NO TIENE PATAS

¿Las negociaciones, diálogos o acuerdos con el régimen de Maduro pueden conducir a que el régimen se vaya? Si la respuesta es positiva, desde luego que sería excelente noticia; si la respuesta es negativa, tales tratativas son inútiles y peligrosas.

El régimen no cesará porque sus próceres se cansen o se atengan a algún código de honor que los obligue a apartarse si pierden el favor popular o si el mundo los rechaza; para este régimen esos son motivos más contundentes para aferrarse al poder; después no los espera un posible come back o el disfrute plácido en una dacha estilo Putin sino la furia popular doméstica o la justicia internacional, con las salvedades de quienes faciliten el tránsito a la libertad.

Es indispensable entender que lo que gobierna a Venezuela no es solo la sangrienta dictadura de Maduro sino una corporación criminal que integran cubanos y rusos, narcotraficantes, Hezbolá, mafias mineras, FARC, ELN, y todo ese bichaje que ha encontrado madriguera al amparo del chavismo. Aunque algunos del madurismo puedan tener la tentación del salto en el acantilado a ver si allá abajo flotan, solo lo harán los que estén en los márgenes.

En esa Corporación Criminal las acciones de Maduro pueden estar a la baja, pero los otros socios están dispuestos a mantener el control del territorio nacional, indispensable para sus tropelías, beneficios y fechorías particulares; eso explica que ni que Maduro quiera negociar –que no quiere- lo van a dejar.

Por eso es una ilusión (ciertamente muy perversa) imaginarse un gobierno de Guaidó, como dicen que algunos pretendían el 30 de abril, flanqueado por Padrino López y Maikel Moreno; es un tipo de gobierno que acabaría con Maduro y Guaidó, al mismo tiempo.

Es obvio que los generales del Alto Mando y varios oligarcas rojos envían mensajes cifrados de tiempo en tiempo; pero, a estas alturas, se debería haber aprendido que cuando no son maniobras cubanas de diversión, son seguros contra todo riesgo que tratan de comprar en la acera de acá.

Lo nuevo de este proceso es que los intentos de marginar, por ejemplo, a Diosdado Cabello, para dejar a Maduro mayor capacidad de maniobra, se han traducido en que Cabello se coló por el hombrillo, y hecho el tonto, saltando sobre cauchos y haciendo de gordito rampando, se puso al frente de “la solución militar” del régimen, eso sí, con la plegaria diaria por el diálogo que él dice adorar.

Los fracasos del 23 de febrero y del 30 de abril, de la controversia sobre el pago de los intereses de los bonos 2020, de la amenaza de invocar el TIAR pasándolo luego a una comisión, la omisión del llamado a la Responsabilidad de Proteger y al artículo 187.11, cualquier fuerza negociadora que podría haberse necesitado, ha mermado.

Carlos Blanco
@carlosblancog