viernes, 28 de junio de 2019

EDILIO PEÑA: SANGRE Y ASFALTO

La novela del siglo XIX quería ser crónica y ficción a la vez. El realismo la sustentaba. Pretendía dejar un testimonio y, con el mismo, trascender en  esa invención perversa  de la humanidad: el tiempo. Con la deliberada intención de que aquellos hechos trágicos nunca más debían volver a repetirse, mas si estos eran determinados por la propia humanidad. Víctor Hugo y Honorato de Balzac, estaban persuadidos de ello. Por lo cual narraban, en sus páginas, desde esa premisa, todas las ilusiones perdidas de los miserables. Entonces, una doble voz se comenzaba a escuchar, desde el río profundo que Heráclito había definido una vez, con esas novelas que querían transmutar la cruda realidad acontecida. La voz que debía oírse en el presente; y aquella otra voz, que apostaba por ser escuchada en el futuro. La novela del siglo XIX idealizaba esa posibilidad que tocaba las puertas de la utopía. Porque el género de la novela realista era inducido por esa sombra que acompañaba al romanticismo: el amor a la trascendencia. La ficción en la novela realista era como la garantía de que la justicia y la verdadera venganza de las víctimas habría de conquistarse en el porvenir. Lo paradójico es que las víctimas, en las que se inspiró la novela del siglo XIX no estarían vivas para ese momento estelar de la redención.

Escribir un libro sobre acontecimientos tan cercanos en el orden individual y colectivo, en este siglo XXI que se inicia, establece un reto mayor para el escritor que testimonia la desgracia en la que ha sido sometida una nación, a la que se le ha negado el horizonte de la libertad, así como a Venezuela la inmensidad del Mar Caribe. A ese desafío apuesta el libro de Carol Prunhuber Sangre y asfalto. Las denuncias que contiene su obra no pretenden ni demandan ser redimidas en el futuro, aunque sí conquistar en el presente la justicia ante los desmanes de la crueldad de una dictadura como la venezolana, inédita en su conformación estructural porque su sustento rebasa cualquier pulsión ideológica o política. Más cuando, en veinte años, hemos pasado de la euforia a la depresión, de la rabia a la impotencia y aún desde la acción política de la civilidad, en todas su formas y expresiones, no la hemos derrotado. Probablemente porque todavía, como dice Elisabeth Burgos: “Se tiene la tendencia de analizar los hechos históricos como si en el momento de suceder se dispusiera de todos los elementos para juzgarlos, cuando en realidad los escenarios son múltiples, los contextos imprevisibles”.

Por eso Sangre y asfalto, de Carol Prunhuber, es un desafío a la memoria. No sólo a la memoria de la razón sino a aquella que resguarda el cuerpo emocional de cada individuo afectado por la tragedia de su país. Esa que se  desgarra en llanto en la soledad de su incertidumbre. La paradoja es que en esta dimensión a veces la memoria pareciera perdurar más en el orden individual que en el orden colectivo, que tiene la tendencia al olvido y, por ello, a repetir los ciclos del horror. Especie de estigma que arrastra como carga la historia de los pueblos de la América Latina. Sangre y asfalto nos describe y muestra la representación visible de los acontecimientos de los últimos años y asoma, en su pormenorizada exposición, las motivaciones secretas de sus determinantes. En este libro, que va más allá de lo testimonial, respira entre su frondosa y luminosa relatoría e imágenes fotográficas una novela, una película, pero también el inapelable y contundente expediente, para un tribunal insobornable, que condene a los victimarios y pusilánimes que, a cambio de grandes beneficios económicos, acompañaron —y acompañan— la ejecución del sistemático horror contra el pueblo venezolano. La conspiración contra  la presidencia de Carlos Andrés Pérez fue  la gran conspiración contra la democracia venezolana. Un crimen que ha quedado impune. Cúpula de partidos políticos, notables intelectuales, empresarios, dueños de medios de comunicación, se juntaron a una facción de militares golpistas que, desde la derrota de la invasión castrista por las Fuerzas Armadas Venezolanas en los años sesenta del siglo XX, se había propuesto tomar el poder para apropiarse de las riquezas de Venezuela. Objetivo conquistado, finalmente, por Fidel Castro cuando Hugo Chávez tomó el poder.

Sangre y asfalto es un libro sobre la visibilidad de un pueblo, a través de las manifestaciones y protestas que se hizo sentir con su presencia ciudadana. Un pueblo que no perdió, en su acción de calle, su dimensión individual. Eso permitió que jamás las manifestaciones se transformaran en expresiones de masas, o muchedumbres ciegas, como las que acostumbran a acompañar, bajo ordenes y amenazas, las movilizaciones de la dictadura. En el libro testimonial de Carol Prunhuber el pueblo se expresa en todos sus contrastes. En sus ideas y sentimientos. La escritora consigna y describe esta épica ciudadana con maestría. Como un diario de guerra que busca, en el fragor de la lucha, no sólo consignar los detalles del combate, por igual, las inflexiones desencadenantes que cambian y alteran lo planificado. Siempre lo narrado está bajo la luz de aquel que testimonia con ojo avizor. El ojo de una conciencia despierta. De manera sistemática y detallada, Carol Prunhuber describe los acontecimientos de calle, convocando reflexiones e interrogantes que nos confrontan. La más capital es la historia de las manifestaciones sucesivas que se vienen repitiendo hace veinte años, en una progresiva y expectante ansiedad de liberarse de la dictadura que agobia a los venezolanos. Esas manifestaciones, que son como el síndrome del eterno retorno, con el cual toda repetición indefectiblemente está condenada al extravió, e inclusive, a la locura.

Estos amargos años transcurridos, con un altísimo porcentaje de manifestaciones y protestas, no agotó ni derribó a la dictadura venezolana, más bien la apuntaló. La conducción opositora creyó que convirtiendo al pueblo en masa manifestante, una y otra vez, era proporcionalmente superior a un individuo capaz de crear, desde su soledad políticamente activa, una táctica y una estrategia novedosa para no darse jamás por vencido y convertirse así en vencedor, o genio conductor de un pueblo para vencer. Esa valerosa y sistemática conducta propia del auténtico hombre rebelde. Sin figuración ni ostentación. Jamás alcanzada por ningún revolucionario. Ese estadio de rebelión donde se combate, ya no desde la clandestinidad de los reduccionismos militantes, sino  desde la existencial invisibilidad, pero mortal contra la trama de la dictadura. Aquel rebelde que no teme convertir la política pensante y actuante, en guerra silente y fulminante contra su declarado enemigo. Interno y externo. Nacional o extranjero. Mucho más cuando el pueblo extraviado y desorientado en manifestaciones inútiles es reprimido, asesinado, encarcelado, torturado, para luego ser rendido en la depresión, la impotencia y la rabia sin norte. La manifestaciones y protestas hacen visible a un pueblo en la calle pero, cuando arranca la represión de la dictadura, quedan en el pavimento los heridos y los muertos. Aquellos desaparecidos que no volveremos a ver. Ni siquiera oír sus gritos en los centros de tortura. Aquellos que perdieron su condición de existencia.

En Venezuela la dirigencia política apostó a que el pueblo se hiciera visible en cada manifestación. No se pasó de la manifestación a la rebelión, ni de esta a la insurrección. Entonces el combate final no fue posible. Cuando las manifestaciones no cesaron con la represión brutal, el gobierno optó por una sofisticada y eficaz manera de reprimir: el hambre y las enfermedades. Debilitó el cuerpo, la psiquis y el alma. El pueblo quedó inerme en su propia indefensión. El país fue convertido en un inmenso campo de concentración. Escribir es más que un peligro. Es una sentencia de muerte garantizada. Pero hemos aprendido a escribir en la oscuridad. La mayor crisis humanitaria del país terminó por abrirle los ojos al mundo al enterarse de lo que realmente sucedía en Venezuela. Este despertar de la comunidad internacional se tradujo en una coalición nunca antes lograda a favor de un país del hemisferio, pero fue abortada por las cúpulas que se apropiaron, con su protagonismo e inoperancia política, del urgente acto supremo de la liberación de Venezuela. Tuvieron miedo de activar la acción cruenta y culminante contra el enemigo del pueblo venezolano. En ese punto de inflexión comenzó la desconfianza hacia los líderes políticos venezolanos. Una fatiga existencial medró la voluntad política e insurreccional que privaba en cada ciudadano. Prosperó la desconfianza hacia algunas instancias internacionales y sus representantes, ocurrió hacia la alta comisionada para los derechos humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, al legitimar esta el horror de la tragedia venezolana con una visita a Venezuela, donde afianzó (subtextualmente) en su declaración ambigua, ante los medios de comunicación, las nuevas formas de gobernabilidad de la izquierda en la América Latina, que deberán ser tratadas, no de maneras tribunalicias y coercitivas, como merecen las dictaduras de derecha, sino de formas  diplomáticas infinitas,  que corresponden favorablemente a las dictaduras de izquierda. Así estas hayan nacido de un aborto ideológico.

La voracidad de China, Rusia e  Irán,  las FARC, el ELN, Hezbolá, se han sumado al festín de las grandes riquezas  que se encuentran en la Venezuela profunda. Entonces, en medio de este ardoroso dolor tropical, el pueblo venezolano no solo se halla en el reto de derrotar a una dictadura delincuencial conformada por las Fuerzas Armadas y sus servicios de inteligencia,  sino de enfrentar a un enemigo vasto que la apoya internacionalmente, el cual sólo puede ser aniquilado por la invisibilidad de una inteligencia opositora capaz y fulminante que tenga conciencia de la trama compleja y múltiple en que se ha agravado el problema venezolano. Ya el plan contra los criminales no puede ser político. Ha de ser quirúrgicamente militar en su impredecible acción.

Con esta reflexión, celebro este libro conmovedor y valiente, Sangre y asfalto, de Carol Prunhuber. Editado por Kalanthos.

Edilio Peña
edilio2@yahoo.com
@edilio_p

NOEL ÁLVAREZ: HAZ LO QUE DIGO, PERO NO DIGAS LO QUE HAGO

Eduardo Galeano, escritor uruguayo, dijo en la novela Días y noches de amor, lo siguiente "Pensé que conocía unas cuantas historias buenas para contar a los demás, y descubrí, o confirmé, que escribir era lo mío. Muchas veces había llegado a convencerme de que ese oficio solitario no valía la pena si uno lo comparaba con la militancia o la aventura. Había escrito y publicado mucho, pero me habían faltado h… para llegar al fondo de mí y abrirme del todo. Escribir era peligroso, como hacer el amor cuando se lo hace como debe ser. A partir de allí, me di cuenta de que yo era un cazador de palabras. Para eso había nacido. Ésa iba a ser mi manera de estar con los demás después de muerto y así no se iban a morir, del todo, las personas y las cosas que había querido". Yo me siento modestamente reflejado, en los conceptos expresados en este párrafo por Galeano.

La citada novela fue escrita en tiempos difíciles para redactar un párrafo y llevarlo a la prensa, controlada por las dictaduras de Argentina y Uruguay. Galeano percibía la complicidad entre las dictaduras y muchos “demócratas” que veían a los medios como vecinos incómodos que deberían darle apoyo a los gobernantes sin cuestionarlos en absoluto, en cumplimiento de aquella frase que algunos investigadores suelen atribuir a Lucio Séneca y otros a Sigmund Freud: Haz lo que digo, pero no digas lo que yo hago. Cuando los autócratas detentan el poder, imponen sus agendas a los medios y cuando lo pierden, redescubren de golpe las ventajas de que, esos mismos medios ofrezcan espacios para discursos y narrativas alternos a los oficiales. 

Perseguido por los dictadores, Galeano se preocupaba por el destino de sus compañeros universitarios y se decía: “A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición, y que soy culpable del privilegio de seguir vivo y libre”. Con una visión que incomodó a propios y extraños, reflexionaba sobre el hondo contenido de esa frase que le llevó a darle la razón al cacique Huilca, en el Perú, quien hablando ante las ruinas que dejan las dictaduras en su efímero paso por los pueblos dijo: “Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. Pero no lo han conseguido, porque estamos vivos. Estar vivos: una pequeña victoria. Estar vivos, o sea: capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes”.

Galeano fue un hombre con una pluma fuerte en contra de las dictaduras que no eran de su agrado, pero muy manso con Fidel Castro, Guevara, Hitler y otros depravados autócratas. Sobre La Revolución Cubana escribió: “Sometida a un acoso imperial incesante, sobrevivió como pudo y no como quiso. Mucho se sacrificó ese pueblo, valiente y generoso, para seguir estando de pie en un mundo lleno de agachados”. Para Cuba y otros países gobernados por dictadores, Galeano nunca pensó en elecciones libres, ni en la cantidad de masacrados por sus amigos. “Cuba duele”, escribió sobre el fusilamiento de tres cubanos que intentaron secuestrar una lancha de pasajeros, para más adelante señalar: “La

profundización de la democracia en Cuba es un asunto de los cubanos y solo de los cubanos. Desde siempre creo que la autodeterminación de los pueblos es sagrada”.

Sobre la autodeterminación de los pueblos, dicen los críticos que, este tema solo se anida en el pensamiento del idiota latinoamericano. Vargas Llosa define a estos personajes como: "un grupo de intelectuales; quienes a través de un rebuscado lenguaje, pretenden imponer su ideología, a un continente que duda de su identidad”. Surge “el idiota”, como respuesta a lo que algunos denominan "la cultura dominante”, y se nutre de los nuevos pensadores, pero también de la incertidumbre del pueblo, ansioso de que le digan lo que él anhela escuchar.

Álvaro Vargas Llosa dice: “somos el fruto de un complot histórico. “El idiota” es quien exige sacrificios al pueblo, otro clan similar, ya se los exigía a los soviéticos, con promesas de cambio” ¿Se cumplieron esas promesas? Los idiotas hablan de la democracia, de ideologías y de los derechos fundamentales. Alguien dijo que las ideologías son: el reemplazo barato para la falta de ideas. El idiota latinoamericano es un ser impregnado de ideología: producto envasado, al que, muy pocos, se atreven a contradecir. Concluyo este escrito, con un concepto lapidario expresado por Vargas Llosa: “el problema no es haber sido idiota, sino continuar siéndolo”.

Noel Álvarez 
@alvareznv
*Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE
Noelalvarez10@gmail.com

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: DETENER EL DOMINIO INSÓLITO DE CUBA ES LA PRIORIDAD. SAINETE EN CÁPSULAS

Trato de seguirle la pista a los acontecimientos. A veces llego al tedio y en otras ocasiones me demuele la inquietud. La naturalidad a lo nefasto ya parece incrustada en el acontecer y en las diatribas públicas. Por eso ya nada asombra, pues nos han acostumbrado a la confusión y a combatir con el pesimismo.

Recuerdo a mi profesor de sociología en las aulas polvorientas de la universidad, que daba explicaciones abarrotado de ideologías y con sentido poco práctico de la política. Pero sus precisiones sobre la cotidianeidad eran impecables y certeras.

“Los países se acostumbran a las guerras”, decía sin perder sus emociones algo divertidas. “Irán e Irak vivieron ocho años de enfrentamientos. Tras el cese de estas ofensivas, sus ciudadanos quedaron perturbados. Lo bélico era ya cotidiano. Les hacía falta el estrago de la guerra”.

Algo de ese sentimiento nos salpica, pese al dolor estremecedor de la destrucción nacional. Todo el panorama lacrimoso se ha vuelto común. La conflagración y hasta los discursos torpes que nadie cree, son habituales y solo generan comentarios esporádicos.

Ya se hace usual el encolerizarnos sin remedio por un hecho y cambiar el tema en cuestión de segundos. Que todos los servicios estén mermados, el hambre atosigue y todo en general esté de cabeza ya no produce la extrañeza de antes.

Llegamos hasta a padecer del dolor conformista y rutinario. Por eso desprestigiar hasta de los esfuerzos más esperanzadores también es frecuente. Ese paquete insólito de rara resignación viene envasado desde Cuba, apretado en sus estrategias y confinado a ser ley, como el pan amargo de cada día.

Muchos están equivocados al considerar que no existe apremio para soltarle las ataduras a esta Venezuela distorsionada. No existe indigestión de perseverancia. Claro, se evidencia tachaduras en la libreta de planes, respecto a aquello que no funcionó. Dudo que Guaidó esté a tientas y more en algún trastorno por el fracaso.

Antes bien, debe cumplirse el tiempo programado. La intervención militar sería la última fase. Lo reiteró la semana pasada el jefe del Comando Sur, Craig Faller, con la convicción de siempre y sin mayores aspavientos: “nuestro trabajo es estar siempre listos y no hablamos más allá. No decimos lo que vamos a hacer, porque sería informarle a Maduro y a sus actores en qué andamos”.

No puede revelarse, por lógica bélica, cómo sería la sacudida final. Mientras, continúan realizando ejercicios en el Atlántico y en el Pacífico, midiendo sin estrés la capacidad de su fuerza naval.

Pero las recientes declaraciones de Donald Trump, a poco tiempo de anunciar sus pretensiones de allanar el camino hacia su reelección, no dejan duda alguna sobre dónde cortarán los hilos del poder en nuestro país. “Vamos a encargarnos de Cuba”, lo enfatizó mascullando en su propio orgullo. Lo expresó a un periodista de la cadena Telemundo, con la claridad hábil de que los escuchaba la comunidad latina.

Dijo que la salida del régimen es un proceso, reconociendo la presencia de 25 mil miembros de tropas cubanas en nuestro territorio. “¿Quién va a ser más severo con Venezuela y con Maduro que yo?”, se preguntó de forma enérgica y convencida, a pesar de su mala fama de charlatán y de negociador desmesurado.

No podemos enfrascarnos en nuestros delirios de frustración. Contamos ahora con varias piezas dispuestas y solo faltan unas pocas para la solución de nuestros dilemas. Por lo tanto, estamos casi obligados a defender con ferocidad esta oportunidad, al contar con tantos países conscientes de nuestro infortunio.

No estamos atascados, pese a la complejidad maléfica del adversario. No la tenemos fácil, pero se vislumbra un escenario más dispuesto a las definiciones anheladas. El secreto es la firmeza y no denigrar de la batalla, pese a tener grandes lecciones de cómo estar desilusionado por parte de los maestros cubanos.

Vendrán tiempos turbulentos. Lo sabemos con el reconocimiento de estar rodeados de mercenarios carentes de conciencia. Apostaremos a los movimientos simultáneos del plan, sin hacer eco de los rumores y de los comentarios insufribles de las redes sociales. Estamos en el año en que cada día del calendario cuenta. Debemos entonces equiparnos de una fe resuelta y protegida de la fatiga; con el sueño intacto por la libertad.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571

OSCAR ARNAL: GRAVES VIOLACIONES A DERECHOS HUMANOS

Entre lo más importante de la visita de  Bachelet a Venezuela está que se queda una delegación para la fiscalización de las violaciones a los Derechos Humanos, con acceso a los centros de detención. Interesante será ver si el desgobierno respeta sus actuaciones.

La Bachelet al despedirse hizo un llamado urgente “a contener la situación de pobreza que se continúa agudizando” y a liberar a todos los presos políticos y relató que "Fue tortuoso escuchar a las víctimas de Derechos Humanos". "La lucha de todas esas víctimas es importante...es importante que haya justicia para cada uno de ellos, sean el color que sean".

La Alta Comisionada de DD.HH. de la ONU reconoció la escasez de medicinas y alimentos. También el aumento de la mortalidad por la crisis alimentaria y hospitalaria. Entre lo que dijo dejó claro que la crisis humanitaria compleja es preexistente a las sanciones, lo que desmontó un argumento sostenido del gobierno usurpador.

Sandra Hernández, esposa del Sargento de la Guardia Nacional (GNB) Bandres Figueroa, quien desconoció la autoridad de Maduro junto a otros 24 efectivos en Cotiza, detalló las graves violaciones que sufrió su pareja en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, Caracas: “Lo amarraron, lo golpearon, lo guindaron por ocho horas o más”. “Fue electrocutado, lo colgaron de los pies hasta que se desmayaba, luego lo mojaban y lo electrocutaban para despertarlo”, declaró la joven mientras Bachelet escuchaba atentamente.

Pero las vejaciones no se detuvieron allí. Según su pareja, a Figueroa “le colocaron una bolsa para asfixiarlo, intentaron violarlo con un palo, le abrieron las piernas entre dos personas y le golpeaban los testículos. Lo golpeaban tanto que defecaba y lo obligaban a comerse sus heces fecales, cosa que era imposible y vomitaba…”.

El padre de Requesens aseguró que “Bachelet lloró ante el testimonio de un familiar de un preso político”. La hija del general Baduel a Bachelet: “Usted sabe lo que siento al ser hija de un preso político”. Y es que más de 200 familiares de presos políticos se reunieron con Bachelet y también le solicitaron presionar para eliminar al FAES. Mientras tanto, los miembros de la Cátedra de Derecho Constitucional de la UCV, a la que pertenezco, nos pronunciamos sobre las siguientes acciones: a) Tomar las imprescindibles medidas que permite el Derecho Internacional Humanitario así como aquellas dirigidas a eliminar la situación de riesgo y conflictividad que derivan de una permisiva relación con la dictadura usurpadora. b) Velar por el cumplimiento de los Tratados Internacionales dirigido al respeto de la condición de refugiados de los ciudadanos venezolanos impelidos a huir al extranjero. c) En cuanto a la efectiva vigencia del Pacto de San José que establece la dogmática regional sobre Derechos Humanos, presionar al régimen de facto por todos los medios para que se cumpla el instrumento contentivo de Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas; y las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos adoptadas en el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente en 1955 y aprobadas por el Consejo Económico y Social, en la delicada situación que se encuentran los presos políticos venezolanos a los que se les violenta su integridad

personal y que son seres humanos secuestrados objetos de negociación.

El sentido práctico de su visita, el único que visualizamos, está en orden de provocar medidas concretas que deriven en la libertad de los presos políticos, contener el mensaje belicista de los factores diversos que integran el Régimen de Facto y frenar la represión brutal y el uso de la violencia institucionalizada contra una población indefensa. Específicamente, usted puede ser decisiva en la lucha por garantizar la vigencia del artículo 5.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el cual establece la prohibición a la tortura y las penas o tratos crueles, inhumanos y degradantes; y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. Repetimos, su acción sería decisiva y salvaría muchas vidas.

Le manifestamos nuestro profundo respaldo en la lucha por estos valores y le deseamos el mayor de los éxitos en su misión. Un trabajo que debe evitar caer en las maniobras de represores, torturadores y autoridades ilegítimas que solo ven en su visita una oportunidad para consolidarse en el poder.

Los primeros días de julio la presidenta Bachelet presentará el informe anual sobre Venezuela en la ONU, y lo ya adelantado augura que el desgobierno arderá como Troya.

Oscar Arnal
@OscarArnal

miércoles, 26 de junio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 27-06-2019

JURATE ROSALES: UNA CARTA A MICHELLE BACHELET

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 9 minutos
El viaje de la señora Bachelet a Venezuela la obligó, por la fuerza de las circunstancias, a constatar que entre comunismo y fascismo -en su caso entre Maduro y Pinochet- la única diferencia radica en los nombres de los sistemas, mas no en sus métodos de represión. Le habla una lituana, Jurate Rosales, de 90 años de edad. Cuando llegué para radicarme en Venezuela en el año 1950 y explicaba a los venezolanos que no existía diferencia alguna entre fascismo y comunismo, porque había vivido bajo ambos regímenes y había visto que sólo se distinguían en que unos asesinaban en hornos de g... más »

CLAUDIO FERMÍN: LO URGENTE ES LA DISTENSIÓN POLÍTICA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
El sistema de confrontación extrema, de aniquilación del contrario, no nos sirve a los venezolanos. Buscamos salir de abajo, no exterminar a quienes piensan o actúan distinto de nosotros. Una de las causas de la incesante conflictividad política y de la destrucción de la economía ha sido el esquema de lucha de clases adaptado a la idiosincrasia partidista criolla, el creer que persiguiendo y acabando con quienes tomaron o se beneficiaron de decisiones equivocadas resuelve el problema. Ese procedimiento, aplicado desde el poder los últimos veinte años, ha hecho del país un infier... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: LAS IDEAS DE LA LIBERTAD, EL DEBATE SIGUE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
Gloria Álvarez ha vuelto a la carga. Ha escrito Cómo hablar con un conservador. Este volumen es la deriva lógica de otro texto suyo muy exitoso y muy polémico: Cómo hablar con un progre. Su nueva obra lleva dos reclamos bajo el título: “Por qué en lugar de fomentarla el conservadurismo obstruye la libertad en nuestras sociedades” y “Por qué el liberalismo es mucho más efectivo que el conservadurismo para aniquilar el marxismo cultural”. Obviamente, Gloria le concede a la palabra "liberalismo" el sentido que se le da en Europa y América Latina. En Estados Unidos "liberalismo" es al... más »

RAMÓN ESCOVAR LEÓN: RAÚL LEONI

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 35 minutos
La transferencia de la banda y el collar presidencial de Rómulo Betancourt a Raúl Leoni Otero, el 12 de marzo de 1964, presenta la imagen de la época civil y de una democracia en el camino de consolidación. La entrega del poder de un presidente electo mediante el sufragio universal directo y secreto a otro electo de la misma manera le permitió a Betancourt cumplir su promesa de que no estaría en el poder “ni un día más, ni un día menos” de los previstos en la Constitución. Este simbólico hecho, hasta ese momento inédito en nuestra historia constitucional, refleja una característica... más »

JESUS ELORZA: EMBUSTE, EMBUSTE…

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 45 minutos
-En uno de los salones del Instituto Nacional de Deporte IND, se encontraban reunidos los atletas, entrenadores y dirigentes deportivos que forman parte de la delegación que nos representará en los Juegos Panamericanos Lima 2019. La razón de estar allí, era la de escuchar las palabras del usurpador en una rueda de prensa desde el Palacio de Miraflores relacionadas con la asistencia al magno evento deportivo. Todos los asistentes estaban a la expectativa de los anuncios que formularía el usurpador. -Vamos a ver con que coba nos viene ahora, dijo uno de los entrenadores. ¿Cómo así? ... más »

OMAR A. ÁVILA H.: POR UNA VENEZUELA HONESTA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 54 minutos
Quienes desde el régimen se permiten hablar del supuesto robo de la ayuda humanitaria, y hacer toda una alharaca, están pasando por alto el hecho de que ellos se robaron todo lo que los venezolanos humanamente necesitábamos para vivir. La verdad es que la sinvergüenzura de estos señores que por ahora nos desgobiernan no tiene límites. La verdad no entiendo cómo la fiscalía venezolana anuncia que investigará un supuesto acto de corrupción en Cúcuta entre organizaciones privadas. Resulta más que extraño, que se preocupen por corrupción en Cúcuta, cuando en casa (Venezuela) tiene tant... más »

JURATE ROSALES: UNA CARTA A MICHELLE BACHELET

El viaje de la señora Bachelet a Venezuela la obligó, por la fuerza de las circunstancias, a constatar que entre comunismo y fascismo -en su caso entre Maduro y Pinochet- la única diferencia radica en los nombres de los sistemas, mas no en sus métodos de represión.

Le habla una lituana, Jurate Rosales, de 90 años de edad. Cuando llegué para radicarme en Venezuela en el año 1950 y explicaba a los venezolanos que no existía diferencia alguna entre fascismo y comunismo, porque había vivido bajo ambos regímenes y había visto que sólo se distinguían en que unos asesinaban en hornos de gas y los otros con campos de exterminio en Siberia  -nadie me creía.  Los venezolanos necesitaron padecer los 20 años de comunismo chavista para, por fin, convencerse de que el sistema instaurado mancomunadamente por Fidel Castro y Hugo Chávez en América es tan mortífero como lo fueron los de Hitler o de Pinochet. Porque en materia de represión, cárcel y asesinatos,  discrepancia no hay y nunca la ha habido. Sólo que cada uno se disfraza con otra etiqueta. En criollo se diría que era y es “el mismo musiú con diferente cachimbo”.

Uno de los signos más delatores de los miedos que sufren los torturadores es que en ambos casos se obvia una norma que era respetada hasta por el antiguo imperio romano: el delito es individual. Los hijos y la mujer de un acusado no pueden ser condenados.  Pues ni el comunismo, ni el fascismo de Pinochet jamás han respetado algo que sigue siendo una norma jurídica desde por lo menos dos mil años.

Basta mencionar dos ejemplos de los que el primero me ha tocado personalmente y el segundo es parte muchas veces comentada, de la vida de Michelle Bachelet. En mi caso, mi padre fue arrestado por los comunistas en Lituania, torturado y allí desapareció. Mi madre, con mi hermana menor y yo, fuimos incluidas en las listas de deportación a Siberia. Si en mi caso evité, siendo todavía niña, ese destino donde la mayoría morían, fue porque mi madre, al existir contra nosotras una orden de deportación, cuando de noche  vinieron  a buscarnos, saltó con sus hijas por una ventana trasera, corrimos y nos escondimos. En el caso de Michelle Bachelet, en Chile, su padre fue arrestado, torturado y murió preso, mientras que su madre y ella fueron arrestadas y torturadas. En ambos casos, como puede verlo, sólo cambia la etiqueta política. Lo demás es idéntico.

Me dicen que ahora estando en su cargo de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de reciente visita a Venezuela, durante el encuentro con los familiares de presos políticos, Michelle Bachelet lloró al escuchar los relatos de las torturas. Ignoro si es cierto o no, si se le aguaron o no los ojos. Pero de ser así, observo que uno no llora por el otro, siempre lo hace por su propio sentir y en el caso de Michelle Bachelet me pregunto si no era por darse cuenta de un error de percepción de toda su vida.

Creo que le queda a Michelle Bachelet (después de haberse desempeñado como primera mujer presidente de su país, dos veces electa para ese cargo en cuyo desempeño logró un porcentaje de aprobación récord para cualquier mandatario) dar el paso definitivo en su brillante carrera forjando el sello de cierre definitivo a la mayor desgracia mundial del siglo XX y principios del XXI: la absurda división política mundial creada por la intromisión del comunismo.



En vez de complementar la ominosa lista de nombres iniciados con Stalin, Mao y Pol Pot (asesinos de millones de seres humanos) y todos los dictadores “rojos” en Asia y Europa, complementada por los también asesinos como Castro y el Ché, terminando con los recientes y actuales dictadores venezolanos, con ella misma incluida históricamente en ese grupo debido a su trayectoria ideológica, es probable que la vida misma le haya deparado a Michelle Bachelet el rol de la justiciera que pone fin a la desgracia. Su actual cargo que, por definición es mundial, y cuya jurisdicción abarca a absolutamente todos los países del mundo, o sea los que están en la ONU, le permite iniciar el camino de cierre de las desgracias que plagaron ese mundo en los últimos cien años y que no eran otras, que la tenaza del comunismo y fascismo.

Nos encontramos actualmente delante de un nuevo peligro, también mundial, como lo es el criminal uso de la cibernética para diseminar las “fake news” y torcer la voluntad electoral de los pueblos. Es cuando más urge extirpar de raíz las mortíferas secuelas de  dos grandes movimientos asesinos, como lo son el comunismo y el fascismo. El destino colocó a una mujer en el lugar más universal para emprender esa tarea. Falta que dé la talla.

Como Jurate, vuelvo a dirigirme directamente a Michelle: mi padre fue el secretario general del partido de gobierno en la Lituania independiente de la preguerra, cuando ese país era una nación próspera, pacífica y democrática. El suyo era embajador de Chile en Washington y luego desempeñó uno de los más altos cargos en la administración chilena, en uno de los países más adelantados en aquel momento de Suramérica. Sin embargo, casi desde niñas, ambas hemos vivido con el peso de ver la célula familiar destrozada y tener que reivindicar y vengar al padre.



Su brillante trayectoria la colocó en el lugar exacto para poner punto final a los millones de caminos que como el suyo y el mío destruyeron vidas y núcleos familiares en dos universos antagónicos, los que hoy se ve, siempre fueron idénticos por  las demoníacas aplicaciones de “razón política”, cárcel, tortura y asesinatos.

No es posible continuar con mortíferos errores que marcaron varios continentes y han sido fuente de enormes sufrimientos de millones de personas. La tarea que la espera, Michelle, es titánica e histórica. Le deseo fuerza y suerte.

Jurate Rosales
@RevistaZeta
@enpaiszeta
Directora de la Revista Zeta, columnista en El Nuevo País con la sección Ventana al Mundo. Miembro del Grupo Editorial Poleo.

CLAUDIO FERMÍN: LO URGENTE ES LA DISTENSIÓN POLÍTICA

El sistema de confrontación extrema, de aniquilación del contrario, no nos sirve a los venezolanos. Buscamos salir de abajo, no exterminar a quienes piensan o actúan distinto de nosotros. 

Una de las causas de la incesante conflictividad política y de la destrucción de la economía ha sido el esquema de lucha de clases adaptado a la idiosincrasia partidista criolla, el creer que persiguiendo y acabando con quienes tomaron o se beneficiaron de decisiones equivocadas resuelve el problema. 

Ese procedimiento, aplicado desde el poder los últimos veinte años, ha hecho del país un infierno. Pero curiosamente hay quienes se empeñan en repetir la dosis desde la oposición.

Señalar culpables y perseguirlos sin descanso, con saña, puede ayudar a crear la imagen del vengador implacable que castigará al mal y a los malhechores, reales o inventados. Además, aparta del camino a competidores marcándolos para siempre. Así creen vengar a la sociedad y suponen despejado el camino para su objetivo político. Vieja treta. Nada nuevo bajo el Sol. 

La cultura de la confrontación ha tenido grandes aliados en el mundo publicitario. El mercadeo de imágenes, la venta de popularidad y la búsqueda de atajos para la fabricación de “grandes líderes” ha dejado un reguero de odios y enfrentamientos. Es sumamente tentador convertirse en el justiciero y hacerlo ya. 

Hasta hace semanas esos activistas plantearon y reclamaron una invasión militar extranjera que pusiera fin a lo que ellos no han podido disminuir ni vencer con las guarimbas, con la agitación permanente ni con la abstención. Por lo contrario, llamando a no votar garantizaron el continuismo de lo que tanto dicen combatir. 

Esa ocupación militar extranjera, bajo el eufemismo de “todas las opciones están sobre la mesa”, nos presentó los vergonzosos espectáculos de políticos venezolanos pidiendo audiencias a militares extranjeros y arrodillándose ante países que cargan en su negro expediente haber despojado a Venezuela de territorios mediante tortuosos procederes. 

Se aliaron con políticos que en sus países promueven el diálogo y que de la boca para afuera son defensores de la solución pacífica de las controversias, pero para el caso venezolano les venía como anillo al dedo el odio y la violencia promovido por ese tipo de opositores. Así era más rápido para sus intereses. 

Para lucir más resueltos y satisfacer cuanto antes la urgente necesidad de cambio que los venezolanos tenemos, reclamaron más sanciones contra el país. Hicieron punto de honor que se impidiera la venta de nuestro petróleo, que se le dificultara a Venezuela el manejo de esa industria y para ello llegaron al colmo de servir en bandeja de plata falsos pretextos para que Citgo saliera del control nacional. 

La violencia militar solicitada y la violencia económica practicada han puesto al país en zozobra y a la defensiva. Intentos de rectificación de las malas políticas del gobierno son inviables en ese contexto. Las sanciones no han sido la causa de la destrucción del aparato productivo, pero todo lo empeoran. 

Criminal esa estrategia de un sector poderoso de la oposición de ir contra Venezuela con tal de desgastar y disminuir al gobierno que se quiere desplazar. 

Enrarecieron el ambiente político, amellaron y oxidaron sus partidos en el entreguismo. Pisotearon sus viejas proclamas anti-imperialistas. Pero los resultados no llegaron. Todo fue mentira. 

Queda atrás la ficción de la unidad total de la oposición. Ese concepto debe ser replanteado. La unidad ha de ser alrededor de la recuperación de Venezuela. Gran esfuerzo de autocrítica y de contrición deben llevar adelante quienes en su ceguera pidieron que ejércitos extranjeros mancharan nuestro suelo y reclamaron que otros países asfixiaran nuestra ya debilitada economía. 

Satanizaron el diálogo, aunque fueron los responsables de sus primeros fracasos. Hoy, después de estas amargas experiencias y nuevas frustraciones, el país conviene en que la negociación es la única salida. 

Con confrontación extrema no hay nada. Ni inversiones para recuperar la economía, ni transición ni cambio. 

El único resultado inmediato que podemos alcanzar pacíficamente en beneficio del país es aunar voluntades para crear un entramado de distensión política. La crisis económica; la represión y los presos políticos; el golpismo y los llamados a intervenciones militares extranjeras; la inseguridad jurídica y el abuso de poder; la recuperación del funcionamiento de la Asamblea Nacional; la conclusión del trabajo de la Asamblea Nacional Constituyente; recuperar la confianza en el Consejo Nacional Electoral. Esos son, entre otros, los temas que se convierten en material de trabajo para construir un país en el que la política sea para tomar decisiones provechosas y no para seguir cavando un oscuro hoyo que conduce a la nada. 

La transición comienza con la distensión política. Sin distensión no hay cambio. Comencemos ya. 

Claudio E. Fermín
@claudioefermin 
claudioefm@gmail.com

CARLOS ALBERTO MONTANER: LAS IDEAS DE LA LIBERTAD, EL DEBATE SIGUE

Gloria Álvarez ha vuelto a la carga. Ha escrito Cómo hablar con un conservador. Este volumen es la deriva lógica de otro texto suyo muy exitoso y muy polémico: Cómo hablar con un progre. Su nueva obra lleva dos reclamos bajo el título: “Por qué en lugar de fomentarla el conservadurismo obstruye la libertad en nuestras sociedades” y “Por qué el liberalismo es mucho más efectivo que el conservadurismo para aniquilar el marxismo cultural”.  Obviamente, Gloria le concede a la palabra "liberalismo" el sentido que se le da en Europa y América Latina. En Estados Unidos "liberalismo" es algo afín a la socialdemocracia, al menos en lo que al gasto público se refuere.

Por una punta, los progres, los socialistas y (especialmente) los comunistas, se sintieron justamente aludidos e increparon a Gloria: “¿es que sólo la izquierda comete errores?”. “¿Cómo es posible provenir de una nación como la guatemalteca, con un 65% de pobres, y predicar las virtudes del mercado y del gobierno mínimo?”. Gloria les responde inteligentemente. Pero, por la otra punta, la derecha conservadora también la atacó. Gloria es militantemente atea y los creyentes suelen ser intolerantes con quienes no adoran “al dios verdadero”, que es, claro, el suyo. Gloria es feminista a la manera liberal, es decir, sin disfraces de falsa moralina. Es ecologista, al extremo de lanzar en su país en el 2012 una organización dedicada a la reforestación. 

Gloria es, por encima de todo, un espíritu libre. Cree en la despenalización de la prostitución y del consumo de drogas. Las personas pueden hacer con sus cuerpos lo que deseen, porque ése es el terreno más urgente de la libertad. Incluso, tienen el derecho a cometer errores como fumar marihuana, aspirar cocaína por las fosas nasales, inyectarse heroína o untarse sustancias en los genitales que aumenten el placer sexual. No les corresponde al conjunto de la sociedad, y mucho menos al Estado, dictar cómo debe ser la conducta en la cama. Lo que dos adultos, o más, hagan en la intimidad de una alcoba sólo es un asunto de ellos.

A una fiesta de “orgullo gay” Gloria asistió con una camiseta con una leyenda “heterosexual” a darles apoyo a los manifestantes. No hay que ser gay para sentirse solidario con la causa de los gays. Gloria no los propone, y mucho menos los recomienda, pero sabe que la libertad incluye comportamientos y actitudes variados. La libertad, incluso, abarca el derecho a morir dignamente. Como dejó escrito un suicida español: “vivir es un derecho, no un deber”. 

Como advierten los trillados comunicadores, las ideas de Gloria suelen provocar dos actitudes contradictorias. La mala, es que a todo eso suele oponerse el más rancio conservadurismo. La buena, es que el liberalismo ha ido paulatinamente derrotando las ideologías que lo adversaron desde que fue parido en la atmósfera de la Ilustración en los siglos XVII y XVIII. Los conservadores, los marxistas, los colectivistas de todo pelaje, incluso los creyentes, aunque no lo reconozcan, han tenido que incorporar ideas y creencias liberales ante la evidencia racional innegable.

¿Por qué, entonces la resistencia a las ideas de la libertad? A mi juicio, porque surgen de la particular naturaleza sicológica de ciertas personas. Gloria es un espíritu libre porque tiene confianza en sí misma. Su ideología surge de su estructura sicológica y no al revés. Gloria no le teme a la vida. No obstante, hay innumerables personas que están llenas de pánicos y prefieren sentirse protegidas por una entidad superior. Ésta es la gente devota de los gobiernos fuertes, de los partidos únicos o de los caudillos. Por eso los liberales, los libertarios, los anarco-capitalistas son una minoría. Una formidable minoría que ha impregnado al resto de las formaciones ideológicas, pero sigue siendo el comportamiento de los emprendedores y de los espíritus libres y sin miedo.

Eso me hace pensar que es muy probable que Cómo hablar con un conservador tenga éxito en penetración y en ventas, como lo tuvo Cómo hablar con un progre, pero difícilmente logre convencer a quienes sustentan una visión conservadora de los seres humanos. Es posible cambiar de ideas, como se demuestra con mil ejemplos válidos que van desde Octavio Paz a Mario Vargas Llosa, pero mucho más difícil es renunciar a la estructura psicológica y a la autopercepción. En todo caso, el debate sigue y es muy positivo que Gloria Álvarez sea la abanderada de las virtudes de las ideas de la libertad. Es excelente. 

Carlos A. Montaner
@CarlosAMontaner 

RAMÓN ESCOVAR LEÓN: RAÚL LEONI

La transferencia de la banda y el collar presidencial de Rómulo Betancourt a Raúl Leoni Otero, el 12 de marzo de 1964, presenta la imagen de la época civil y de una democracia en el camino de consolidación. La entrega del poder de un presidente electo mediante el sufragio universal directo y secreto a otro electo de la misma manera le permitió a Betancourt cumplir su promesa de que no estaría en el poder “ni un día más, ni un día menos” de los previstos en la Constitución. Este simbólico hecho, hasta ese momento inédito en nuestra historia constitucional, refleja una característica esencial de todo régimen democrático: la alternancia y transmisión pacífica del poder. (Esto último está actualmente afectado por el deseo revolucionario de gobernar a perpetuidad).

A esta importante característica se le debe añadir la estabilidad política y, especialmente, el control civil sobre el militar. Raúl Leoni demostró que la democracia venezolana había logrado alcanzar ambas, pues al final de su período le entregó el poder a Rafael Caldera, candidato del partido contrincante al suyo.

El presidente Raúl Leoni ejerció la política con amplitud y respeto por los valores constitucionales. La sucesión del poder de Betancourt a Leoni tiene importancia capital, además –hay que insistir– de lo mucho que significó la entrega del mando presidencial entre dos presidentes demócratas elegidos mediante el sufragio, porque gracias a la Constitución de 1961 no había sucesión presidencial inmediata, sino que se debía esperar dos períodos. Posteriormente la historia demostró que habría sido más sano permitir la sucesión por una sola vez y limitar el período presidencial a cuatro años. Betancourt, luego de su elección en 1958, gobernó durante un período y renunció a la posibilidad de optar nuevamente a la candidatura presidencial cuando la Constitución se lo permitiera. La espera de dos períodos durante los cuales el ex presidente permaneciera concentrado en un nuevo mandato, fue más bien factor de perturbación y de conflictos para sus partidos.

Aunque podría pensarse que Betancourt no apoyaba a Leoni para su sucesión, sino más bien a Luis Augusto Dubuc, los hechos apuntan en otra dirección por el respeto que le tenía Betancourt a Leoni, y por el sólido apoyo que le brindaban Luis Beltrán Prieto Figueroa y el dirigente sindical Augusto Malavé Villalba. Esto no es de extrañar, porque Leoni entendió la trascendencia del sindicalismo dentro de AD, al punto de haber sido funcionario de la Organización Internacional del Trabajo. Por otra parte, importa destacar que Betancourt se marcha a vivir a Europa para evitar a Leoni la presión que podría significar su presencia en Venezuela.

Para recordar estos hechos, el historiador Tomás Straka, con la lucidez que lo caracteriza, dictó una charla en la Fundación Rómulo Betancourt, el 5 de junio pasado, sobre Raúl Leoni. Lo hizo en presencia de Carmen Sofía y Luisana Leoni Fernández, hijas del ex presidente. Fue una oportunidad para escuchar y conversar sobre aspectos inéditos de la vida de un hombre que ejerció la política con prudencia, coraje, probidad y respeto por los valores republicanos y familiares.

Hasta su llegada al poder, Raúl Leoni había vivido a la sombra de Betancourt, pero como presidente se elevó sobre los intereses partidistas para alcanzar el talante de estadista. En efecto, en los cinco años de su gobierno, Venezuela desarrolló una política exterior de logros importantes, como la firma del Acuerdo de Ginebra entre Venezuela, el Reino Unido y la Guayana Británica (17-2-1966); hubo crecimiento económico y demográfico, y estabilidad política.

Cuando Leoni asciende al poder, la democracia venezolana no había dejado de recibir las agresiones de Fidel Castro, quien tenía una obsesión por el petróleo venezolano. Esto quedó evidenciado con “el desembarco de Machurucuto”, operación dirigida por el propio Castro y que incluía guerrilleros venezolanos y militares cubanos, y, por fortuna, derrotada por el ejército venezolano. Al presidente Leoni, apoyado sin vacilar por el poder militar, le tocó vencer definitivamente a la guerrilla y abrir las puertas de la pacificación. En esto último no pudo hacer más, debido a que las Fuerzas Armadas volcaban sus energías en la lucha contra la insurgencia comunista. No era posible tomar este tipo de decisiones sin la aprobación del sector militar, que libraba una lucha incansable contra el castrismo. Pese a estos inconvenientes, Leoni inició un proceso de pacificación que luego terminó el presidente Rafael Caldera.

Durante el mandato de Raúl Leoni destacó la presencia de su esposa, Carmen Fernández (“doña Menca”), que popularizó la expresión “primera dama” para distinguir a la cónyuge del presidente. La primera dama no se inmiscuía en los asuntos de gobierno. Esta pareja fue un homenaje al matrimonio ideal, basado en la solidaridad y en el compromiso con los elevados valores de la familia venezolana. La discreción y la sobriedad fue rasgo distintivo en esta pareja presidencial.

Leoni creía en los acuerdos políticos y en la idea de compartir el poder, lo que fue la esencia del Pacto de Puntofijo. El presidente se formó al calor del mejor sindicalismo posible, lo que le dio los instrumentos necesarios para la negociación y el compromiso, que fue lo que caracterizó a su gobierno. Además de las razones políticas, era necesario repartir la renta petrolera en búsqueda de la estabilidad institucional. Los adecos aprendieron de los errores cometidos durante el trienio (1945-1948), caracterizado por la hegemonía de AD y el sectarismo.

En vista de que Copei pasa a la oposición y AD pierde en 1964 el control de la Cámara de Diputados, bajo el impulso del ministro de Relaciones Interiores, Gonzalo Barrios, el gobierno busca una alianza, lo que cristaliza el 5 de noviembre de 1964 en lo que se llamó “Ancha Base”, con la que entran al gobierno Unión Republicana Democrática (URD) y el Frente Nacional Democrático (FND), partido surgido de los distintos grupos que apoyaron a Arturo Uslar Pietri en las elecciones de 1963. Esta alianza tuvo una vida corta en vista de que el FND, constituido por una amalgama de propuestas políticas incompatibles entre sí, decidió salir del gobierno en marzo de 1966.

Leoni concluye su gobierno con la entrega de los símbolos del poder al candidato del partido opositor: Rafael Cadera. Y ello a pesar de la escasa diferencia de votos; inferior a 30.000. Así, el cambio del mando es entre dos ex funcionarios de la OIT: otro hecho inédito en nuestra historia. Esta segunda imagen evidencia un sistema democrático ya consolidado y, al parecer, de larga proyección en el tiempo, porque respetaba el principio democrático de la alternancia en el poder y era respetado por el sector militar.

Posteriormente, y debido a los errores cometidos, como no haber prestado suficiente atención al proceso de adoctrinamiento que se estaba produciendo en las Fuerzas Armadas, salieron a flote los demonios de la democracia, para derrumbar lo que se había logrado a fuerza de intuición, esfuerzo y madurez política. El sistema de partidos inició un proceso indetenible de agotamiento hasta que saltaron los demonios del militarismo para hacer renacer nuestra eterna dolencia: el predominio del sector militar sobre el civil.

En la hora presente, conviene que la cultura política venezolana conozca y reconozca a una figura sobresaliente de la democracia, como lo fue Raúl Leoni.

Ramón Escovar León
@rescovar

JESUS ELORZA: EMBUSTE, EMBUSTE…

-En uno de los salones del Instituto Nacional de Deporte IND, se encontraban reunidos los atletas, entrenadores y dirigentes deportivos que forman parte de la delegación que nos representará en los Juegos Panamericanos Lima 2019. La razón de estar allí, era la de escuchar las palabras del usurpador en una rueda de prensa desde el Palacio de Miraflores relacionadas con la asistencia al magno evento deportivo. Todos los asistentes estaban a la expectativa de los anuncios que formularía el usurpador.

-Vamos a ver con que coba nos viene ahora, dijo uno de los entrenadores.

¿Cómo así? expresó un atleta.

-No te acuerdas que en el homenaje que le hizo a Yulimar Rojas, nuestra Campeona Mundial de Salto Triple, para dárselas de sabrosón y de que se las sabe todas, dijo “que cuando era estudiante en los campeonatos escolares había ¡¡¡saltado dos metros!!! en la prueba de salto alto”…mentira que nadie le creyó a excepción de los enchufaos jalabolas que lo rodeaban que aplaudieron como focas.

Verdad que sí, tienes razón, es mejor que esperemos a ver que dice, señalaron los presentes.

En eso se le escuchó decir al usurpador que «Ya se han clasificado 277 atletas venezolanos para Lima y tengo fe y confianza que la participación en los Panamericanos va a ser la mejor en toda la historia.

-Sabía yo, que no se iba a aguantar de tratar de engañarnos con falsos anuncios, expresó malhumorado un dirigente deportivo. Para nadie es un secreto que en los tres últimos ciclos olímpicos hemos tenido la mayor falta de recursos en toda la historia deportiva del país. Nunca nos fueron aprobados los Planes Operativos Anuales y la preparación de nuestros atletas nunca tuvo el respaldo de las autoridades. Siempre ocultaban su incompetencia con banales argumentos como el cerco imperialista o la guerra económica. Pero se hacían los pendejos con los altos niveles de corrupción. Ahora, el usurpador nos sale con que vamos a tener la “mejor actuación de la historia”.

No si así es que es que, dirían en mi pueblo, continúo explicando el dirigente. El usurpador pasa por alto que desde el 2011 hemos venido retrocediendo en los diferentes eventos del ciclo olímpico, llegando al imperdonable extremo de perder la supremacía en los Juegos Bolivarianos frente a Colombia.

En el caso específico de los Juegos Panamericanos, hasta el momento nuestra mejor actuación ha sido en el año 1983, en los juegos celebrados en Caracas, en donde ocupamos el 5º lugar en la tabla de posición por país con un total de 73 medallas. Solo fuimos superados por Estados Unidos, Cuba, Canadá y Brasil. En la gestión revolucionaria no hemos pasado del 8º lugar desde el 2007.

En Lima 2019, señalar sin fundamento alguno, que vamos a superar el histórico de 1983, es una irresponsabilidad del usurpador que pretende tapar con sus mentiras el fracaso de una gestión incompetente y corrupta. Creo que un criterio más sincero sería decir, parafraseando a Gracia Márquez, que esos pronósticos son una crónica de un desastre anunciado

Para fortalecer sus palabras, el usurpador apeló a la chequera y comenzó asignar millones de euros a diferentes áreas del sector deportivo:

* 6 millones 600 mil euros para financiar toda la preparación y participación de nuestros atletas en los Juegos Panamericanos. 

-La respuesta de los oyentes fue “Tarde piaste pajarito”… anuncias recursos a menos de 50 días para el evento...con la seguridad que los corruptos ya estarán preparando su festín de distribución asegurándose que solo lleguen a sus bolsillos mas no a los deportistas.

*He dispuesto la flota completa de Conviasa y los aviones presidenciales al servicio de los deportistas venezolanos: “Si las delegaciones que van a Lima necesitan el avión presidencial, pues está a la orden para que los lleve y los traiga con sus medallas.

-Todos en el salón se miraron las caras y a una sola voz se preguntaron ¿Y esos camastrotes todavía vuelan? También, repreguntaron Si el avión presidencial está en funcionamiento ¿por qué el usurpador viaja en otro avión y no en ese?... guillo con esa propuesta dijeron los entrenadores.

* 10 mil 992 millones de bolívares, como recursos complementarios para los atletas, entrenadores y glorias deportivas, mediante becas, pagos por servicios, adquisición de materiales y atención integral del deportista.

-Si Luis, dijo un entrenador. Llevamos más de12 años esperando la homologación de los salarios, pensiones y jubilaciones y hasta ahora es puro bla, bla. 

Las becas a los atletas son pírricas, no alcanzan ni para pagar el pasaje para trasladarnos a nuestros sitios de entrenamientos, señaló un grupo de deportistas.

*5 mil 500 millones de bolívares para los Juegos Deportivos Comunales.

-Juegos que no existen y además, corresponden a una supuesta estructura anti-constitucional que solo pretende favorecer el pago y la manutención de los colectivos armados del régimen

*9 mil millones de bolívares para los Juegos Deportivos Nacionales a realizarse en diciembre de este año.

-Juegos que hasta el momento llevan ¡¡¡ocho años suspendidos!!! Y que con la eliminación del proceso de descentralización, los estados quedaron a la deriva y sin recursos para preparar sus delegaciones y asistir a esos juegos.

*Trece millones 300 mil euros para la reparación de instalaciones deportivas, entre ellas, el gimnasio vertical del Instituto Nacional de Deporte (IND), el complejo de piscinas del Parque Naciones Unidas, los Centros Nacionales de Judo, de Boxeo y Levantamiento de Pesas, el de BMX La Fragua en Miranda y el complejo Brgido Iriarte.

-Eso representa menos del 2% de las instalaciones deportivas del país. Y todos dicen “Ver para creer” en virtud del anuncio mil veces realizado pero nunca cumplido.

Al finalizar la rueda de prensa, el usurpador y sus focas se abrazaban y gritaban “La Generación de Oro Revolucionaria” alcanzará en Lima 2019 el mayor triunfo en la historia de los Juegos Panamericanos… vamos a estar en los cuatro primeros lugares.

Por otra parte, los atletas, entrenadores y dirigentes al mejor estilo de Manolo Monterrey abandonaron el salón cantando a coro:

Embuste, embuste / que no te va a dar na’

Ya verás, ya verás.
Jesús Elorza G.
@jesuselorza 

OMAR A. ÁVILA H.: POR UNA VENEZUELA HONESTA

Quienes desde el régimen se permiten hablar del supuesto robo de la ayuda humanitaria, y hacer toda una alharaca, están pasando por alto el hecho de que ellos se robaron todo lo que los venezolanos humanamente necesitábamos para vivir. La verdad es que la sinvergüenzura de estos señores que por ahora nos desgobiernan no tiene límites.

La verdad no entiendo cómo la fiscalía venezolana anuncia que investigará un supuesto acto de corrupción en Cúcuta entre organizaciones privadas. Resulta más que extraño, que se preocupen por corrupción en Cúcuta, cuando en casa (Venezuela) tiene tanto trabajo atrasado. Por cierto esto incluye a la antigua fiscal Luisa Ortega Díaz.

Quiero dejar claro que con esto no justifico lo ocurrido en la hermana república, porque ladrón es ladrón aquí, allá o en la conchinchina, sea una curita o un sukoi que se roben. Y esperamos que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables de estos hechos.

Como esperamos que más temprano que tarde se castigue a los responsables de haberse robado más de 330 mil millones de dólares del erario público en nuestro país.

Y es que la transparencia en el ejercicio de la función pública es fundamental para generar la confianza del país en sus gobernantes. 20 años de corrupción chavista dejaron a Venezuela arruinada.

Cuando menciono la transparencia, me refiero a que desde los políticos que hoy están en el exterior, deben decir cómo se sostienen, otros ¿Cómo viajan, quien cubre esos gastos? ¿De qué viven los embajadores? ¿Cómo se sostiene la llamada Operación Libertad?

Uno no quiere que se roben nada, pero ante la presunción de corrupción, cuánto gusto ver que impere la decencia promovida por Juan Guaidó; y cuánto contraste respecto a los que en los últimos 20 años se lo han robado todo, hasta el futuro del país.

Díganme una rueda de prensa convocada por el régimen para aclarar algunos de los cientos de hechos de corrupción cometidos en esta mal llamada revolución del socialismo del siglo XXI.

Hay gente que dice que el dueño de PanAm Post es primo de María Corina. Y por eso, publicó ciertos elementos que destaparon una cloaca de corrupción de la gente de Juan Guaidó. Curioso que esa misma gente hace un silencio sepulcral con respecto a Gorrín, Odebretch y Derwick.

¿Recuerdan quienes quebraron el Banco Industrial de Venezuela? Quedarán atónitos con los nombres azules y rojos responsables, investigación que por cierto la hizo también el PanAm Post. Desde Unidad Visión Venezuela esperamos que también saquen la lista de los beneficiarios de los bonos 2020.

Que se rinda cuenta del dinero de Citgo, embajada de Washington, en fin, que se muestre con hechos desde ya que se van a hacer las cosas diferentes, con transparencia.

En fin, el cambio que desde Unidad Visión Venezuela promovemos tiene que ver con volver a la Venezuela decente, honesta, adecentar la política. Para poder lograr esa Venezuela de primera, ese país de primer mundo que nos merecemos.

En resumen, debemos darle un parao al robo más importante de todos: el futuro de los venezolanos, las jubilaciones de quienes trabajaron toda su vida, la educación de nuestra juventud a todos los niveles, un parto de calidad para nuestras madres y un más largo etcétera.

Finalizo haciendo un llamado a la responsabilidad de los medios. Somos defensores de la libertad de expresión, pero exigimos el uso responsable de la misma.      

Omar A. Ávila H.
@OmarAvilaVzla