viernes, 12 de julio de 2019

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES: ¡LA DESPOLARIZACIÓN!

La polarización es una enfermedad socio-psicológica cuyo efecto es la exclusión entre las partes, de lo que podría ser un grupo armónico, en dos facciones que desconfían y se agreden. Venezuela es pobre por polarizada, no por falta de recursos. 

Tan polarizadores han sido nuestros gobiernos excluyentes como los opositores que han jugado a excluirlos –y lo han logrado. La proyección a largo plazo de tal enfermedad es el fracaso del cuerpo social, deslizándose hacia la anarquía o descomposición en grupúsculos que van haciéndose fuertes en sus respectivos espacios a como dé lugar: Un país fallido o que deja de serlo. 

Las causas de esta enfermedad son psico-sociales: las determinan el tipo de personas que somos. La polarización es un arma de quienes pretenden tener más poder que los demás. La motivación al poder está asociada a la anómia, síndrome cercano a la anarquía, pues consiste en el desacoplamiento entre los fines que propone la sociedad y los medios disponibles para lograrlos. De allí surge un “sálvese quien pueda”. A lo cual se le suma la desconfianza, síndrome que sirve para justificar la concentración del poder porque… “no se sabe qué puede hacer el otro”: hay que controlarlo. 

El exceso de motivación al poder y la polarización son difíciles de curar. Pero hay excepciones: Sudáfrica, Guatemala, Israel y Egipto, Argentina y Chile, negociaron y lo lograron. Veremos que pasa en nuestras negociaciones. Las opciones contra la polarización son, a corto plazo, fortalecerse para obligar al otro a negociar bajo un enfoque de asertividad y respeto mutuo. A largo plazo, la cura es prevenirla con educación. Sin embargo, mundialmente la educación está sesgada hacia la inteligencia racional, pero no se enseña inteligencia emocional o sesgo asociativo en nuestras relaciones.

 Nos enseñan muchas ciencias y pocas artes, pero nadie nos han dado un taller de autoconocimiento, autocontrol, empatía y destrezas sociales, para aprender a escuchar y comunicar, sin ignorar, ofender ni ceder demasiado. Hasta cualquier religión nos enseña más dogmas y ritos que caridad e inclusión. “La inteligencia sin probidad es un azote”. 

José Antonio Gil Yepes
@joseagilyepes

EDILIO PEÑA: LA TORTURA Y SUS EFECTOS LA EJECUCIÓN DE LOS ASESINOS

Lo más terrible que acontece con los muertos de una dictadura, es que los convierten en números, en estadísticas. En informes pormenorizados.

La muerte es la abstracción más absoluta. Tanto que los muertos no tienen la posibilidad cómo expresarla. No pueden contarla, referirla ni atestiguarla. Ni siquiera el último aliento de alguien que va a morir, es suficiente para invocar una explicación ante aquello que se le avecina desde lo desconocido.

A nadie le importa su último auxilio que ahoga el susurro de la impiedad. Es un umbral que se transita indefectiblemente solo. El mismo Dios se ausenta. Porque los muertos no tienen la posibilidad de regresar. Una vez que alguien es asesinado entra en el proceso del definitivo destierro. 

Sólo el espejismo del espanto lo recuerda brevemente, después es progresivamente olvidado. Los vivos comienzan a recordar a los muertos como ajenos, como un objeto que se puede poner y deponer. Sus pertenencias personales se convierten en una poderosa ausencia que se aferra hasta del estorbo, en ese espacio donde existió. Entonces, hay que deshacerse de ellas. Inclusive, de la última fotografía.

Lo más terrible que acontece con los muertos de una dictadura, es que los convierten en números, en estadísticas. En informes pormenorizados. Los únicos que no habrán de impersonalizar al muerto, así le hayan arrancado su preciada vida, son sus deudos, aquellos afectos más cercanos que estarán condenados a vivir el calvario de llevar a cuesta, por toda su existencia, el perturbador y obsesivo recuerdo de una de las formas más crueles de la muerte: la tortura. Esa lenta agonía que desmiembra el cuerpo, la psiquis y el alma de un ser humano, con un devastador dolor que no se puede describir. 

Pero, sí disfrutar hasta el frenesí, por los verdugos. Negociar con los asesinos de los muertos de una dictadura, es más que un desafío ético, es un acto de impudicia existencial. A menos que el negociador político, en una despierta e inesperada estrategia, se presente en la mesa de negociaciones, con el cadáver de ese ser a quien le borraron los mejores recuerdos de la vida, justo antes de partir para siempre.

Entonces, en medio del escándalo de los mediadores y observadores nacionales e internacionales, el negociador político ejecutará, en un acto impredecible, a los asesinos del cadáver.

Edilio Peña
edilio2@yahoo.com
@edilio_p

LAUREANO PÉREZ IZQUIERDO: EL PRÓXIMO PASO DE RUSIA EN VENEZUELA

La incursión de Moscú en tierra venezolana tiene un final anunciado. La experiencia en otras latitudes

Durante 26 años Omar Hassan Ahmad Al Bashir hizo y deshizo a su antojo en Sudán. No sólo fue su amo y señor, sino algo más. Aterrador. Fue el verdugo de un genocidio racial que se cobró la vida de alrededor de 400 mil personas. Se convirtió en una de las mayores pesadillas africanas de la historia con un oscuro récord: fue el primer mandatario por quien la Corte Penal Internacional pidió captura por sus crímenes contra la Humanidad en Darfur estando aún en funciones.

Cuando ocurrió esto en marzo de 2009 el reflejo del autócrata fue expulsar a organizaciones no gubernamentales que hacían llegar ayuda humanitaria al país. ¿Fuente de inspiración de Nicolás Maduro en Venezuela? Desde entonces la crisis se agudizó hasta alcanzar niveles dramáticos. Millones de sudaneses se vieron desplazados. A pesar de ello, Al Bashir se sostenía en lo más alto del poder.

«Como Fiscal de la Corte Penal Internacional tuve que investigar los crímenes cometidos en Darfur y después de revisar nuestra evidencia la Corte Penal Internacional libró órdenes de arresto contra él por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra», dijo Infobae Luis Moreno Ocampo, quien dirigió la causa contra el sudanés.

Pero Al Bashir no resistió en soledad. Para ello recibió la inestimable asistencia de su socio circunstancial: Vladimir Putin. El máximo jerarca le ofreció su respaldo de todo tipo, sobre todo en la arena internacional, donde más debilitado se encontraba el genocida. Fue tal el «compromiso» que hasta le facilitó los servicios de una compañía –M-Invest, con sede en San Petersburgo– con íntima relación con el Kremlin para distribuir fake news que pudieran dispersar las manifestaciones -cada vez más violentas- que jaqueaban al régimen sudanés y para asesorarlo en materia política y represiva.

Pero ese fue sólo un servicio. El país se vio «invadido» por empresas rusas que llevaban a sus propios ejércitos de contratistas para protegerlas de las amenazas externas. Sobre todo, compañías dedicadas a la minería y la extracción subterránea, de acuerdo a un informe publicado por CNN. La oligarquía amiga de Moscú recogió sus beneficios. El gobierno -claro está- también y podría instalar una base militar estratégica en el Mar Rojo.

Fue tal el vínculo entre el petersburgués y Al-Bashir que éste último fue el primer líder musulmán en visitar a Bashar Al Assad desde el estallido de la guerra civil en Siria en 2011. El vuelo entre Jartum y Damasco se realizó en diciembre último, cuando aún el déspota sudanés resistía. El avión que unió ambas capitales no era oficial, sino ruso: fue provisto por M-Invest, la firma de los múltiples servicios.

Sin embargo, en abril de 2019 finalmente cayó. Fue depuesto por sus propios militares quienes le dieron la espalda. Los uniformados no transpiraban agua bendita, pero vieron en la salida del veterano tirano una posibilidad de restituir el orden en la nación africana. Y, fundamentalmente, su tranquilidad. Ningún actor extranjero se preocupó por impedirlo. Hoy está detenido. El abandono fue total. Ni refugio ofreció su antiguo socio. Ya había recogido suficiente y sentado bases sólidas más allá del veterano dictador. Recién en las últimas horas del viernes militares y civiles sudaneses alcanzaron un acuerdo de alternancia en el poder.

Argelia, otro socio abandonado

Por 20 años Abdelaziz Buteflika regió Argelia a voluntad. Y Moscú jamás olvidó su vínculo con el déspota. Las fotos con Putin eran frecuentes. Y en los últimos tiempos el país africano fue de gran auxilio en la guerra civil siria. El gobierno de Argel se volvió el principal comprador de armamento militar ruso en África -aviones cazas, submarinos, misiles anti tanques y helicópteros de combate- y uno de los mayores adquirientes de materia prima agrícola del gigante. Contratos que se cuentan por miles de millones de dólares a lo largo de unos pocos años.

En marzo pasado Buteflika envió a la capital amiga a su canciller Ramtane Lamamra, a visitar a su par Sergéi Lavrov. Necesitaba un respirador ante las crecientes manifestaciones en su contra por presentarse a un quinto intento de mandato presidencial. «Rusia y Argelia abogan firmemente por la no injerencia en los asuntos internos de otros países, creen en la prioridad del diálogo, en la vía pacífica y diplomática para resolver todas las situaciones de conflicto. Quisiera asegurar que lo que ahora sucede en Argelia es un asunto familiar e interno», señaló el ministro local. Es el discurso que el Kremlin emite cada vez que tiene que cuidar de un déspota allegado. Lo hizo en Sudán; lo hizo en Siria; lo hace -por el momento- en Venezuela.

Tiempo después, sus protegidos colapsan. Irremediablemente.

Con el dominio que se le escurría, el argelino de 82 años incluso ensayó distracciones para ganar tiempo. Convocó a la oposición, le prometió lo usual, una transición ordenada y participación en un gobierno futuro. El militar, en tanto, ordenaba aplastar las protestas que se multiplicaban en todo el país. Un mes después de la promesa de protección rusa, el 2 de abril último, Buteflika cayó. A no preocuparse: los negocios entre ambos estados perpetuarán.

El caos, también. Este viernes se cumplieron 20 marchas ininterrumpidas en las calles de la principal ciudad. La encabezan sobre todo los jóvenes quienes reclaman un cambio radical en la administración, aún bajo el manto del anciano dictador. Las elecciones libres están más cerca, dicen, pero el temor continúa.

Siria, casi propia

En septiembre de 2015 Putin ordenó bombardeos sobre ciudades dominadas por los rebeldes sirios. Eran aquellos que ponían en riesgo la autoridad de Bashar Al-Assad, el heredero de la dinastía que se eterniza en lo más alto de la cadena de mando de la nación desde 1971 cuando su padre Hafez -muerto en 2000- comenzó a comandar.

Los vínculos entre Rusia y Siria datan de los tiempos de la Unión Soviética. La asistencia al país árabe fue permanente y la alianza perdurable en el tiempo. Hafez tejió relaciones que le sirvieron a su hijo, décadas después, para aplastar los focos de conflicto en su país. Las víctimas de la guerra civil iniciada en 2011 se cuentan por cientos de miles.

Pero, otra vez, la presencia de los soldados rusos no fue gratuita. El Kremlin logró importantes acuerdos. Empresas nacionales podrán explorar en busca de petróleo y gas en territorio sirio durante los 25 años venideros. Ganancias plenas. El precio de la sangre de los compatriotas de Al-Assad. La obsesión de Moscú por los recursos naturales se repite una vez más. Pero no sólo eso. Hagiógrafos al servicio del ex agente de la KGB redactaron lo que será la nueva constitución siria. El opresor pudo dictar apenas unas pocas y tímidas líneas para simular autoridad.

Además, los beneficios del apego le generaron al imperio la posibilidad de tener su salida al Mar Mediterráneo asegurada por los próximos 49 años. Será en el puerto de Tartus. Al hacerse el anuncio nadie supo si el viceprimer ministro Yuri Borisov ironizaba: «Espero que en primer lugar beneficie a la economía siria», dijo.

No obstante, el arquitecto del desastre sirio está desnudo en su propia tierra. Luego de masacrar a su propio pueblo no puede confiar totalmente en sus aliados por conveniencia. Es que cuando más necesitó de su ayuda los militares que se suponían lo protegerían, le dieron la espalda. Fue en abril de 2018 cuando los Estados Unidos, Francia y el Reino Unido bombardearon puntos estratégicos para Damasco. No hubo escudo ruso alguno que los refugiara.

Ocurrió luego de que Al-Assad ordenara un ataque químico contra su propia población en la ciudad de Duma, en las afueras de la capital. En esa ocasión más de 70 civiles murieron, entre ellos niños, como consecuencia del barril bomba que lanzaron desde un helicóptero. La mayoría de las víctimas perecieron por asfixia. El brutal hecho horrorizó a Occidente. No así a sus socios.

Maduro, y la soledad irremediable

Maduro sabe que hoy el tiempo es su principal fuente de oxígeno. Y que depende mucho de la asistencia extranjera para subsistir en el Palacio de Miraflores. Oficiales del Ejército que están a las órdenes de Vladimir Padrino López sospechan que más temprano que tarde sus «amigos» de Moscú los abandonarán a su suerte. Repiquetea en sus cabezas las experiencias de Al-Assad, Buteflika y Bashir a quien Putin les prometió amistad infinita.

Pero Rusia -como quedó en evidencia en los otros tres países- sólo está interesado en sus recursos naturales. Una vez cobradas todas las deudas marchará con los bolsillos llenos. Sobre todo de aquellos productos brillantes que extrae de la Cuenca del Orinoco, donde están empresas bajo la lupa rusa y militares cubriéndole las espaldas. En esta riquísima área pueden encontrarse todo tipo de minerales: petróleo, gas, hierro, aluminio… pero sobre todo diamantes y oro. Mucho oro.

Es extraño el intercambio. Venezuela está inmersa en una gran crisis humanitaria pero los aviones que parten desde bases militares moscovitas no transportan ayuda. Ni alimentaria ni sanitaria. Sólo trasladan personal militar capacitado en tecnología y en custodia de sus intereses. Eso sí: los Antonov-124 retornan súper cargados a su hogar. Es la paga extraída de las entrañas de la tierra y que desangra el futuro del país.

Incluso, los analistas rusos dudan de la capacidad de Maduro para arreglárselas por sí. Saben a la perfección que depende de ellos y la inteligencia cubana para perpetuarse en el poder sobre la base del espionaje interno y la represión a su gente. ¿Cuándo será el momento en que lo abandonen a su suerte?

Otro punto preocupa al Kremlin: cómo será su relación con los demás países de la región si insiste en ayudar al dictador al que nadie -salvo marginales excepciones- quiere en América Latina. ¿Podría hacer negocios o entablar relaciones más fluidas con la Colombia de Iván Duque? ¿Y con el Brasil de Jair Bolsonaro, un mercado más atractivo aún? Estos países son quienes más apoyan a Juan Guaidó, el presidente encargado que reúne el reconocimiento de la mayoría de las naciones del mundo.

Rusia abandonará a Maduro. Cree que ya está preparada para trabajar con otros chavistas renovados y que reúnan consenso dentro del territorio y prometan una transición ordenada -y no sangrienta- hacia elecciones libres. El tiempo del usurpador de Miraflores está ahora, súbitamente, en su contra.

Laureano Pérez Izquierdo
laureano@infobae.com
Toti Pérez Izquierdo
@TotiPI

GABRIEL BORAGINA: LA ECONOMÍA ATACADA POR LEYES ANTIECONÓMICAS

Generalmente, se culpa al gobierno de turno por los fracasos económicos que acaecen durante su gestión. No cabe duda que un gobierno puede cometer torpezas económicas y -de hecho- la mayoría de ellos (sino todos) lo hacen cada vez que tienen la oportunidad.

Nuestra mirada cortoplacista nos hace pensar que la culpa completa de los desastres económicos (grandes o pequeños) son del gobierno al mando del momento. Sin embargo, suele pasarse por alto que cuando un partido llega al poder, pesarán sobre sus espaldas y maniatarán su campo de maniobra de acción todo el peso de las leyes que le precedieron, y que en el país rigen desde décadas atrás.

En el caso argentino -al menos- la gran mayoría de estas leyes no sólo son inconstitucionales, sino que también son antieconómicas, y el partido gobernante (a menos que desee y pueda convertirse en una tiranía al estilo de la Venezuela chavista) está obligado a respetar todas y cada una de esas leyes, siendo el poder ejecutivo, meramente, el encargado de su aplicación.

Además de esto, también se soslaya que, no sólo gobierna el poder ejecutivo, y que este debe limitarse a rol de aplicar las leyes que ya existían y existen antes de la llegada del partido gobernante, sino que también gobierna el poder legislativo, que no para de sancionar leyes que, por lo general, también son cada vez más inconstitucionales y -por consiguiente- más antieconómicas. A pesar del tiempo transcurrido, creo que quien mejor expuso esto, que aquí simplemente delineamos, fue el prócer argentino Juan Bautista Alberdi en su maravillosa obra Sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución de 1853.

Alberdi fue el inspirador más importante de la Constitución de la Nación Argentina, la que pese a las graves mutilaciones sufridas con la reforma del 1994 todavía conserva parte del espíritu de aquella Constitución Fundadora. En la obra señalada antes, el insigne Alberdi detalla cual es el verdadero espíritu de esa Constitución, y que puede resumirse en una sola palabra: libertad.

Podemos decir que, un país es lo que sus leyes expresan y no lo que sus accidentales gobiernos -en suma, pasajeros- dicen que es o quieren demostrar que es.

Es cierto que en el caso argentino la gran mayoría de los gobiernos han querido (y seguramente seguirán queriendo) estar por encima de las leyes (Constitución Nacional incluida) y a veces consiguen ejecutar actos que circunstancialmente les permiten estarlo. Pero hay todo un entramado o tejido social subterráneo al gobierno y que este -por muy grande y poderoso que sea- no puede controlar, y que está construido por la burocracia, las leyes administrativas y un gran armazón de enmarañada y compleja red de reglamentaciones, resoluciones y disposiciones que no hacen más que entorpecer la vida de los usuarios y ciudadanos comunes que son, en definitiva, quienes configuran el motor económico de una nación.

Porque la economía no la hacen los gobiernos ni las leyes, sino los seres humanos que son los únicos que pueden producir o impedírseles de hacerlo, y para esto último están precisamente las leyes, dado que para producir el hombre no necesita de ninguna ley, sino sólo de su esfuerzo y voluntad de trabajar y ofrecer un servicio o bien con el cual será retribuido por alguien que esté dispuesto a pagar por él.

Las leyes -sobre todo cuando son excesivas como en el caso argentino- sólo pueden obstruir e impedir el desenvolvimiento económico y productivo de la nación, jamás al revés. Porque aún sin leyes, el hombre tuvo que descubrir -después de salido de las cavernas- que la única manera de prosperar pacíficamente era intercambiando con sus semejantes bienes o servicios que otros necesitaban para obtener lo que él quería.

Y fue Adam Smith el que reveló que, gracias al egoísmo de los hombres las sociedades salen a flote, aun cuando esos seres egoístas no lo desearan. Simplemente, están naturalmente compelidos a colaborar con la sociedad -aun involuntariamente- proveyéndola de bienes y de servicios como condición sine qua non para poder llevar a su casa lo que él y su familia necesitan para subsistir y progresar. El egoísmo es el motor humano -como dirían los economistas clásicos- que no necesita de ninguna ley del parlamento para que la sociedad adelante por sí misma.

La hiperinflación legislativa es un fenómeno típico del intervencionismo más extremo, creando el síndrome que dimos en llamar de legalitis o legismanía, que podría definirse como pasión por las leyes o por legislar todo lo legislable y también lo no legislable.

Esto no quiere decir que no deberían existir las leyes -lo que sería un contrasentido, más proviniendo de una persona que ejerce la profesión de abogado- sino que, como todas las cosas de la vida, lo que debe evitarse es su exceso, ya que todos los extremos son peligrosos, y no debe haber ni déficit ni superávit de leyes, porque la ley no es un fin en sí mismo, sino un medio para un fin, que es que allí donde se quiebre la convivencia -por cualquier motivo que sea- debe existir una ley que permita reestablecerla y punto. La ley no debe cumplir otro rol que el indicado: ser un correctivo para normalizar una situación anormal, si es que esta no puede solucionarse por sí misma o -mejor dicho- por los interesados e involucrados en la controversia. Y, por supuesto, deben existir las leyes penales, sólo para evitar la justicia por mano propia y no por otras razones más sofisticadas.

Ahora bien, todo lo que exceda lo anterior, sobra, y termina siendo nocivo para la sociedad, porque lejos de aventar los conflictos, los atrae, genera y retroalimenta. Maxime como sucede hoy en día, donde hay -prácticamente- leyes para todos los gustos, grupos y personas, y donde la velocidad con la que el congreso las expide hace que todos quieran tener "su" ley, hecha a su medida e intereses, o para su colectivo preferido, sindical, empresarial, laboral, religioso, docente, LGTB, feminista, abortista, etc. Lo que crea no pocos enfrentamientos entre estos diversos conjuntos y otros no nombrados aquí, que como queda visto demuestran que la proliferación de leyes lejos de traer paz social trae inquietud y tensión social.

En rigor, basta una sola ley. Aquella que simplemente dice: "la propiedad es inviolable".

Gabriel S. Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina  

jueves, 11 de julio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, VIERNES 12-07-2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: LA ÉPICA DE LA NORMALIDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 9 minutos
Entre los relevantes hallazgos de la encuesta Delphos-UCAB (imposible pasar por alto, por cierto, ese 64,6% que ante unas hipotéticas elecciones presidenciales convocadas para el fin de semana dice estar dispuesto a votar) no deja de llamar la atención lo relativo a los sentimientos predominantes entre venezolanos. Para mayo 2019 el estudio registra 57,6% de “activadores” (esperanza, rabia) frente a 36,5% de “inhibidores” (tristeza, desilusión, depresión), con aumento de 9% entre los primeros respecto al socavón emocional de noviembre 2018. Aparejada con el miedo, como diría Spinoz... más »

CARLOS BLANCO: EL CARRUSEL DEL DIÁLOGO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
1. Se puede dialogar con criminales. Sin embargo, aun en ese caso debe haber una dimensión ética para los demócratas; tal vez lo fundamental sea no confundir los fines con los medios. En nuestro caso, la libertad con los caminos hacia ella; la salida del régimen con maniobras electorales que no conducen a ese fin. 2. Lo del “mecanismo de Oslo”, ahora en Barbados, es objetable desde mi punto de vista no porque hay que hacerle ascos a sentarse en una misma mesa con los emisarios del régimen, sino porque es una estrategia errónea: eventualmente podría obtener resultados co... más »

TRINO MÁRQUEZ: EL EFECTO BACHELET

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
El detallado y filoso informe de la doctora Michelle Bachelet acerca de la situación de los derechos humanos en Venezuela tuvo efectos cataclísmicos sobre el régimen de Nicolás Maduro. Hasta el momento de su publicación, Maduro había asumido el papel de víctima. El gobernante de un modesto país latinoamericano estaba siendo acorralado con sanciones financieras por la primera potencia militar y económica del mundo. ¡Qué asimetría! Los fariséicos principios de la no injerencia, la soberanía de las naciones y la autodeterminación de los pueblos, estaban sirviéndole para ocultar l... más »

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: EL LEVANTAMIENTO DE LOS BÓXER EN CHINA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 35 minutos
Hoy China al parecer busca inmiscuirse en la autonomía político-económica de la próspera “Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China” para seguramente intentar integrarla al totalitarismo político de Pekín. Se trata de una metrópolis en la costa del mar de China con una superficie de 1.104,4 km cuadrados, una población de 7.500.000 habitantes que habla chino e inglés con un ingreso per cápita de US$48.650 (China continental hoy registra $18.109). Inglaterra le extiende soberanía el 1 de julio de 1997. Las recientes, manifestaciones e incluso acciones ... más »

JEAN PASQUALI: LOS ENEMIGOS DE LA CONSTITUCIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
*El Contrato Social * Los seres que viven en sociedad lo hacen porque ésta provee a sus miembros ventajas sobre aquellos seres que sólo mantienen encuentros casuales entre miembros de su propia especie. El hecho de mantener contactos o relaciones frecuentes o constantes con los demás miembros de la sociedad y de que cada individuo es distinto, implica que las ventajas de vivir en sociedad vienen acompañadas de las desventajas de tal condición. Para que la sociedad se mantenga como una organización estable es preciso que haya un orden o un conjunto de reglas que propicien un buen a... más »

RAUL SANZ MACHADO: A 200 AÑOS DEL NATALICIO DE LA INEFABLE REINA VICTORIA DE INGLATERRA.

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 58 minutos
En mayo pasado se cumplió el bicentenario de la Reina Victoria, quien ademas fue Emperatriz de India, en 1876; una mujer que dejó una extraordinaria hoja de vida, de carácter recatada, sobriamente autoritaria, a lo largo de sus 63 años de reinado, sólo superado por la actual Reina Isabel II. quien ocupa el trono británico desde hace 67 años. Se le consideró la monarca mas poderosa e influyente de su tiempo. Victoria nació el 24 de mayo de 1819 y transcurrió la mayor parte de su vida en el Palacio de Buckinghan. Fue la venerable esposa de su príncipe consorte Alberto de Sajonia ... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: LA ÉPICA DE LA NORMALIDAD

Entre los relevantes hallazgos de la encuesta Delphos-UCAB (imposible pasar por alto, por cierto, ese 64,6% que ante unas hipotéticas elecciones presidenciales convocadas para el fin de semana dice estar dispuesto a votar) no deja de llamar la atención lo relativo a los sentimientos predominantes entre venezolanos. Para mayo 2019 el estudio registra 57,6% de “activadores” (esperanza, rabia) frente a 36,5% de “inhibidores” (tristeza, desilusión, depresión), con aumento de 9% entre los primeros respecto al socavón emocional de noviembre 2018. Aparejada con el miedo, como diría Spinoza, persiste la esperanza; y esa relación no es poca cosa si en lo adelante no se camina para dotarla de potencialidad. 

La lectura de esos datos comporta retos sustanciales para un liderazgo que, diferenciándose de lo que Kant llamó el “moralista político” no pone el propio deseo, su “honor” y moral privada por encima de sus semejantes, vistos como fines en sí mismos y no como simples medios; uno que además responde a esa “verdad efectiva de las cosas”, a decir de Maquiavelo. Organizar la volátil rabia y dar contenido a la expectación para distinguirla de la fe; canalizar el malestar, convertirlo en acción transformadora y superar el atasco que ofrece el mero refocilamiento en la narrativa del descontento, abriría espacios para el cambio en paz que las mayorías demandan. 

Tras el tsunami de hitos mochos marcando los primeros 6 meses del año y la cojera de una épica inmediatista más cercana al cortijo de la prepolítica que al de la política, la gestión de las candelas internas de una sociedad pasa, por supuesto, por hacer reconteo cabal de los cañones, por reparar con serenidad en el músculo y haberes disponibles. En ese sentido, la reanudación de la negociación auspiciada por Noruega -justo después de que la oficina de la Alta Comisionada de ONU lanzara el informe que ratifica violaciones graves de DDHH en Venezuela- indicaría, de hecho, que del otrora vasto menú de opciones sobre la mesa ha quedado lo que aparecía como postrera diligencia: bregar por nuevos comicios. En busca de una fórmula ganar-ganar, habilitar esa vidriosa ruta exigirá sensatez, persistencia, aplomo y no inane pirotecnia. 

Los mimos a la afiebrada queja de sectores empecinados en confundir ese proceso con una gesta de índole moral, cuasi-religiosa y sentenciada por las rigideces del todo-o-nada, contaría entonces como un atolondrado desperdicio de recursos siempre finitos. ¿Cómo interpretar, por ejemplo, la reedición del espejismo del TIAR cuando los propios aliados internacionales, remando en una sola dirección, se manifiestan contra la tarasca de la guerra y a favor del apremiante escenario de la negociación? ¿Es justo atender a las contorsiones de una minoría anti-diálogo, anti-voto, anti-acuerdos, anti-otredad, cuando el tiempo corre feroz en nuestra contra? 
He allí otro desafío para un liderazgo atrapa-todo y amenazado por el desgaste: evaluar cuáles visiones contribuyen o no al logro del objetivo y prescindir con gallardía del lastre que sólo añade peso muerto a la estrategia. 

La disposición anímica de una población ávida de concreciones hace que los costos de cada decisión aumenten. Volvamos a Delphos-UCAB: si bien la oposición aún cuenta con considerable respaldo (42,1% de consultados se identifica como opositor, frente a 26,3% del chavismo; 31,6% se define como no-alineado) el 36,4% respondió que su confianza en Guaidó ha disminuido; 35,5% indicó que se mantiene igual y 26,3% que ha aumentado. La ausencia de resultados incontestables en cuanto al itinerario de los 3 pasos y el entrampamiento en un discurso radical que se resiste a abrazar sin desvíos la vía del acuerdo político -que incluiría no sólo acciones que incorporen activamente al ciudadano, sino un pacto de gobernabilidad gestionado por y para todos los venezolanos- podría estar creando cortocircuitos y afectando la expectativa. 

Pinchado por la necesidad de remontar la distorsión que alientan las redes sociales y sus imperfectos espacios de debate para más bien asir ese “corazón imperturbable de la realidad” que invocaba Parménides, al liderazgo corresponde entonces replantear su misión: re-conducir fuerzas, influir limpia y constructivamente en la opinión pública, convencer (no sin antes convencerse a sí mismo) sobre la virtud de la negociación como lo éticamente aprovechable. 

Sí, lejos de desplazar culpas a la ciudadanía por omisiones e inconsistencias de la estrategia o de hacer cabriolas para amarrar la adhesión del insaciable extremismo, es hora de enfocarse en el logro posible, no importa cuán modesto luzca al lado de la homérica oferta de principios de año. El giro sería zambullirse en esa “épica de la normalidad” que sin duda bordea el oxímoron, como nota Manuel Cruz: porque “la normalidad es por definición, poco épica… a no ser que la narremos de tal manera que aparezca como algo excepcional”. Una invitación sugerente considerando cuán urgidos estamos del más llano sentido común. 

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

CARLOS BLANCO: EL CARRUSEL DEL DIÁLOGO

1.       Se puede dialogar con criminales. Sin embargo, aun en ese caso debe haber una dimensión ética para los demócratas; tal vez lo fundamental sea no confundir los fines con los medios. En nuestro caso, la libertad con los caminos hacia ella; la salida del régimen con maniobras electorales que no conducen a ese fin.

2.       Lo del “mecanismo de Oslo”, ahora en Barbados, es objetable desde mi punto de vista no porque hay que hacerle ascos a sentarse en una misma mesa con los emisarios del régimen, sino porque es una estrategia errónea: eventualmente podría obtener resultados contradictorios con el objetivo fundamental.

3.       El régimen de Maduro está muy debilitado: tragedia económica y financiera (no tienen recursos), descontento social abrumador, fragmentación, aislamiento internacional y sanciones a sus jerarcas. Sin embargo, ante la ausencia de golpes decisivos, ha ganado tiempo, y como con los infartos que no matan, la sangre busca sus meandros para fluir. La ausencia del colapso final les permite una temporal, indecisa y frágil supervivencia, acompañada del crimen y del terror en contra de los disidentes.

4.       La oposición, después de la poderosa unidad de los primeros meses de 2019, se ha debilitado. La sarta de errores (23-F “sí o sí”, el derrocamiento de Maduro por parte de Maduro el 30 de abril, el manejo del asunto de los bonos, el inicio de la aventura Noruega, las contradicciones de Guaidó y su partido, el manejo del tema de Cúcuta y la inexplicable marginación del embajador en Colombia, Humberto Calderón Berti) han licuado buena parte de la fuerza opositora. A esto se suma el cambio de estrategia con el diálogo que ha llevado a la política de exclusión de sectores y liderazgos, entre los cuales se destacan María Corina y Antonio Ledezma, objeto de permanentes ataques por parte del aparato comunicacional de Guaidó. Se cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, pero ahora el dinamismo y el fuego de enero, febrero y marzo, con el aterrizaje de barriga en Oslo, ha cedido paso a una tibieza tolerante.

5.       Cuando escribo no sé si habrá resultados. En todo caso, pienso que no hay “cese de la usurpación” ni parece concebible que la corporación criminal congenie con la idea de salir eyectada mediante elecciones limpias. Los cambios militares y el fin de la conseja según la cual Diosdado Cabello estaba marginado, hacen pensar que lo que se ha sabido por veinte años sigue vigente: no están dispuestos al relevo del núcleo en el poder, cueste lo que cueste.

6.       A veces es inútil escribir sobre las filigranas que tejen propios y extraños: tácticas, maniobras, chismes, etc. El caos que se ha apoderado del país, producto de la destrucción masiva de todas las instituciones, hace que el ejercicio predictivo no pueda ir más allá de un par de días (estas predicciones incluidas). Así es que veremos lo que ha de verse.

Carlos Blanco
@carlosblancog

TRINO MÁRQUEZ: EL EFECTO BACHELET

     El detallado y filoso informe de la doctora Michelle Bachelet acerca de la situación de los derechos humanos en Venezuela tuvo efectos cataclísmicos sobre el régimen de Nicolás Maduro. Hasta el momento de su publicación, Maduro había asumido el papel de víctima. El gobernante de un modesto país latinoamericano estaba siendo acorralado con sanciones financieras por la primera potencia militar y económica del mundo. ¡Qué asimetría! Los fariséicos principios de la no injerencia, la soberanía de las naciones y la autodeterminación de los pueblos, estaban sirviéndole para ocultar los desmanes, maquillar la corrupción y barnizar la insondable incompetencia de su administración. A los mandatarios más incautos, o más oportunistas, según el caso, Maduro lograba enternecerlos con el cuento del bloqueo económico, los castigos contra Pdvsa y las limitaciones para negociar los bonos y papeles venezolanos. Con el reporte de la Bachelet se produjo un giro copernicano.

La violación de los derechos humanos es sistemática y continua. Todos los espacios de la vida social están siendo vulnerados. El derecho a la salud, a la educación, a la libre información, al empleo digno, a la disidencia política y a vivir en Venezuela. No hay rendija que no haya sido taponada. En los hospitales escasean las medicinas y los aparatos quirúrgicos. En la educación, faltan profesores y maestros. Los medios de comunicación están mediatizados por la censura oficial. El empleo es precario y los salarios miserables. La oposición es perseguida, encarcelada, asesinada o lanzada al exilio. El deterioro global de la calidad de vida arroja a cada vez más venezolanos al exterior; la diáspora no para de crecer. En medio de este cuadro calamitoso, los países afectados por el éxodo se preguntan, ¿dónde fue a parar el torrente de petrodólares que durante casi una década ingresó a Venezuela y que hubiesen servido para desarrollarla y convertirla en una potencia económica regional y hemisférica? Ya las excusas y justificaciones no son creíbles. Maduro, además de arruinar la nación, la martiriza. Incumple principios esenciales de todo gobernante. Resulta evidente que solo le interesa permanecer en el poder por el placer morboso que le produce. En ese camino, los gobernantes de las naciones más poderosas de la Tierra no están dispuestos a servirle de comparsa. No aparecerán asociados a un personaje que, además de arruinar la nación en el plano material, la ultraja sin misericordia.

El reinicio de la ronda de discusiones en Barbados es efecto del giro que introdujo el informe Bachelet. Las descalificaciones de Maduro, Cabello, Arreaza y Tarek William solo han servido para reafirmar lo que señalan esas líneas. El régimen ha quedado al descubierto. Para el Alto Mando la situación también cambió. Permanecer atado a un grupo de civiles que utiliza la Fuerza Armada para quebrantar los derechos humanos, no resulta cómodo. Esa clase de delitos no prescriben, según establece el Estatuto de Roma.

La combinación entre el informe de Bachelet y las sanciones internacionales formaron una mezcla letal para Maduro. No le será sencillo evadir la suerte. A Barbados, la oposición llega más fortalecida que en cualquier otro momento. Según ha trascendido, uno de los puntos centrales de la agenda es la realización de  elecciones presidenciales en menos de un año a partir del momento que se logre el acuerdo. Otro tema importante se relaciona con el levantamiento de las sanciones. El primer asunto corresponde estrictamente a los factores internos que se encuentran reunidos: gobierno y oposición. El otro se relaciona con una variable externa: Estados Unidos y la Unión Europea, fundamentalmente. Las sanciones solo se reducirán si los países que las adoptaron evalúan que hay una actitud sincera de parte de Maduro. Si la ronda fracasa por su tozudez, el castigo se acentuará. Vendrán peores días para el régimen, y más dramáticos para los venezolanos.

La oposición, por su parte, deberá entender que si bien Maduro está muy debilitado y aislado, aún le queda la opción de no ceder. Puede permanecer engrapado a Miraflores, aunque arrastre al país hacia una ruina aún mayor. Puede aferrarse a sus incondicionales: la milicia, la GNB, los colectivos, las Faes, los reductos del ELN, los presos de Iris Varela.

        Las negociaciones en Barbados, o donde sea que se realicen, deberán llevarse adelante con sentido pragmático y realista. En la actualidad, la salida electoral cuenta con un amplio respaldo. Hasta China y Rusia, que no son precisamente modelos democráticos, están de acuerdo con que la solución de la crisis nacional se fundamenta en una consulta comicial creíble y confiable para las partes en conflicto. 

El informe de Michelle Bachelet, junto a las sanciones, reabrió las posibilidades de un acuerdo para resolver el conflicto. Le corresponde a la dirección opositora concretarlo. No se dejen avasallar por los guerreros del teclado. El país sensato los acompañará.

Trino Márquez C,
@trinomarquezc

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ: EL LEVANTAMIENTO DE LOS BÓXER EN CHINA

Hoy China al parecer busca inmiscuirse en la autonomía político-económica de la próspera “Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China” para seguramente intentar integrarla al totalitarismo político de Pekín. Se trata de una metrópolis en la costa del mar de China con una superficie de 1.104,4 km cuadrados, una población de 7.500.000 habitantes que habla chino e inglés con un ingreso per cápita de US$48.650  (China continental hoy registra $18.109). Inglaterra le extiende soberanía el 1 de julio de 1997. Las recientes, manifestaciones e incluso acciones de millones de manifestantes contra una propuesta política de exilio de disidentes se mostraron multitudinariamente vociferantes y persistentes. Así, la Jefe Ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lang, dijo este 9 de julio que el proyecto de ley de extradición de ciudadanos… “estaba muerto.” Pekín también añora “recuperar” Formosa para su hegemonía. Por eso EEUU la semana del 7 de julio hizo saber que había aprobado la posible venta de armamento a Formosa.

Pero ¡ojo! si se trata de cuadricular las libertades de chinos contra la voluntad de la mayoría de éstos, he ahí la rebeldía, organización y determinación demostradas por un segmento del pueblo chino en lo que vino a llamarse “el levantamiento de los bóxer” (o I Ho Ch’uan: en chino “puños justificados y armoniosos”): nombre otorgado por los ingleses por las artes marciales que practican. La rebelión se produce hacia finales del siglo XIX a tiempo que las potencias europeas y Japón obligan a la dinastía china gobernante, Qing, a aceptar el control extranjero de la política económica y comercial de China que, por su lado, había resistido la penetración extranjera en las guerras del opio y sino-japonesa que conllevaron reacciones populares a un costo de millones de muertos en parte porque los chinos carecían de la organización y el equipo castrense modernos. Ya en 1898, la antiimperialista viuda noble Tzu’u Hzi decide apoyar a I Ho Ch’uan y sus bóxer que adquieren rápidamente poder hasta que en 1899 atacan a extranjeros y a chinos cristianos en Pekín. En Junio de 1900 más de 100.000 bóxer rodean el barrio diplomático de la ciudad, agreden, prenden fuego a las iglesias y destruyen la línea ferroviaria Peking-Tientsin. La intromisión y el abuso de ingleses, japoneses y alemanes en China hacia fines del siglo XIX provoca la reacción de los bóxer que ocupan Pekín donde ultiman a varios europeos incluyendo al embajador de Alemania, barón von Ketteler, y sitian embajadas.

Mientras las potencias occidentales y Japón preparan una reacción, el sitio de las sedes diplomáticas dura semanas… y se defienden precariamente con guardias y civiles exhaustos. Recién el 14 de agosto de 1901, tropas inglesas, rusas, americanas, francesas, japonesas y alemanas, de una alianza aún más amplia, entran por el intrincado norte del país y toman Pekín. Las subsecuentes desavenencias entre europeos y Japón impiden repartirse China. En septiembre se firma el Protocolo de Pekín que da por terminada la rebelión de los bóxer, extiende facilidades de comercio muy favorables a los europeos y Japón, permite que tropas extrajeras permanezcan en Pekín, y China se compromete a pagar US$333 millones por la rebelión… lo que la convierte por entonces en un país súbdito… que solo las guerras mundiales rescatarán… para nada menos que un Mao Zedong… que luego logra un sitial en la historia China a un costo de millones de vidas…

Jorge V. Ordenes-Lavadenz
@JvordenesV 

JEAN PASQUALI: LOS ENEMIGOS DE LA CONSTITUCIÓN

El Contrato Social  

Los seres que viven en sociedad lo hacen porque ésta provee a sus miembros ventajas sobre aquellos seres que sólo mantienen encuentros casuales entre miembros de su propia especie. El hecho de mantener contactos o relaciones frecuentes o constantes con los demás miembros de la sociedad y de que cada individuo es distinto, implica que las ventajas de vivir en sociedad vienen acompañadas de las desventajas de tal condición. Para que la sociedad se mantenga como una organización estable es preciso que haya un orden o un conjunto de reglas que propicien un buen ambiente de vida para el individuo y, al mismo tiempo, corrijan de manera efectiva aquellos comportamientos que discrepen con esas reglas.  

Para sociedades como las de las hormigas y abejas esas reglas parecen haberse desarrollado durante su evolución como especie, por haber sido exitosas en el cumplimiento de sus funciones. Para Homo sapiens el desarrollo de esas reglas ha sido más complejo. La distribución geográfica global de la especie ha dado como resultado a sociedades de muy distintos tamaños y distintas condiciones ambientales. Estas condiciones incluyen a las sociedades vecinas de la misma especie. No es de sorprenderse que existan muchos y muy diferentes conjuntos de reglas para estas sociedades y que éstas difieran en su efectividad para cumplir sus funciones.  

En tiempos modernos las sociedades más populosas han formalizado sus reglas de convivencia— que comúnmente denominamos contrato social—en un documento llamado Constitución. Este documento, no sólo incluye las reglas de comportamiento para los miembros de la sociedad sino también define la estructura organizativa a través de la cual se hacen cumplir dichas reglas y se determinan los lineamientos para las relacionarse con otras sociedades humanas.  

La Constitución para una sociedad o un país es la ley de mayor rango, con la cual, a todas las demás, no le es permitido entrar en contradicciones. Comúnmente la Constitución no le es impuesta a los miembros de la sociedad, sino debe ser aprobada por la mayoría de sus ciudadanos.  

La Constitución Venezolana  

La última Constitución venezolana fue aprobada por la mayoría del Pueblo el 15 de diciembre de 1999. Es la Constitución actual. No podría aseverarse que es la Constitución vigente porque no se cumplen las condiciones de vigencia que estipula el Diccionario de la Real Academia Española. La definición de vigente del Diccionario es: “Dicho de una ley, de una ordenanza, de un estilo o de una costumbre: Que está en vigor y observancia”. A su vez la definición de vigor es: “Fuerza de obligar en las leyes u ordenanzas”; y la de observancia es: “El cumplimiento exacto y puntual de lo que se manda ejecutar, como una ley, un estatuto o una regla”. Es entonces la Constitución actual, pero no está vigente porque no se cumple.  

El hecho que la Constitución de un país no se cumpla es lamentable y merece ser investigado para encontrar sus causantes. Una forma de hacerlo es analizando las instituciones y las personalidades que tienen la mayor responsabilidad de actuar en su defensa. Otra forma sería el analizar quienes podrían sacar provecho de su incumplimiento. Esto no es muy difícil de hacer, pero yo no lo voy a intentar aquí. Sólo voy a intentar detectar quienes están a favor de una Constitución vigente, quienes están en contra y quienes no expresan públicamente su opinión o preferencia. Para este ejercicio he incluido a la población venezolana y a las naciones, organizaciones y personalidades extranjeras.  

El primer asunto que debo considerar es el conocimiento que los individuos o las organizaciones han adquirido sobre la Constitución en cuestión. ¿La habrán leído, entendido, discutido y relacionado con los hechos acaecidos en Venezuela en los últimos veinte años, es decir, desde su aprobación? 

Ciertamente los ciudadanos venezolanos deberían haberla leído, en especial porque hay artículos claves de la Constitución que han sido interpretados de manera diferente por especialistas en la materia. En estos casos es esperable que cada quién establezca su propia opinión. 

Las personalidades y organizaciones extranjeras que se dispongan apoyar soluciones para la crisis venezolana actual también deberán estar enteradas de su contenido porque, preferiblemente, ha de conservarse el orden social que el Pueblo venezolano aprobó, antes de apoyar procedimientos que le sean extraños. Seguidamente, para la conveniencia del lector incluyo los enlaces de la Constitución en castellano y en inglés: https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_venezuela.pdf y https://www.constituteproject.org/constitution/Venezuela_2009.pdf .  

El segundo asunto es—sobre la base de hechos y actitudes indubitables—construir la lista de individuos y entidades que: 

Están a favor y actúan a favor de la vigencia de la Constitución; 

Están a favor y actúan en contra de la vigencia de la Constitución; 

No están a favor y actúan en contra de la vigencia de la Constitución; y 
No han expresado si están a favor o en contra de la vigencia de la Constitución, quizás por ignorancia o porque no han tenido la oportunidad de hacerlo.  

Yo he hecho el ejercicio y he quedado preocupado. No deseo presentar mis resultados por temor a que sean parcializados, a pesar de haber hecho un esfuerzo para evitarlo. Más bien, lo que le puedo sugerir al lector es que haga sus propias listas. Adicionalmente le informo que los artículos de la Constitución que más me han servido de guía son los números: 3, 5,7, 62, 68, 70, 71, 72, 233 y 234. La lectura de esos diez artículos toma unos siete minutos.  

Relación Entre la Crisis Venezolana y la Constitución  

La crisis venezolana ha sido el producto del irrespeto continuado en la observancia de la Constitución. Ha dejado al país en una situación de desorden político y una población en penuria. Imponer dicha observancia, obviamente, daría inicio a un periodo de ordenamiento y recuperación. 

La causa de la crisis no ha sido la Constitución, ni la estructura organizativa a través de la cual se la hace cumplir, es responsabilidad de aquellas personalidades y organizaciones que no han cumplido con sus deberes determinados en la Constitución.   

Los mismos que han creado o mantenido la crisis—obviamente—son incapaces de arreglarla. Si no fuera así, ya lo hubiesen hecho durante todo el tiempo en que lo han intentado. Las estrategias ensayadas, como las demostraciones populares en la vía pública, se han visto retribuidas con una larga lista de muertos, heridos y encarcelados; sin que el Poder Judicial haya determinado con eficiencia y precisión a los diversos tipos de responsables de tales hechos. Mientras que las diversas negociaciones entre factores de poder han sido—hasta ahora—una pérdida de tiempo; acompañada de las urgentes y graves consecuencias que esa pérdida de tiempo implica.  

Con esta información, debo concluir que el Gobierno—la representación del Pueblo—le ha estado fallando desde hace mucho tiempo. En este caso el Pueblo se debe a sí mismo la oportunidad y el deber de cambiar su representación y decidir cuándo y cómo hacerlo. Afortunadamente la Constitución contiene la forma de llevar a cabo la tarea sin más dilaciones y de manera pacífica.  

Está claro que la situación es apremiante.  

Jean Pasquali 
38jcaj@gmail.com

RAUL SANZ MACHADO: A 200 AÑOS DEL NATALICIO DE LA INEFABLE REINA VICTORIA DE INGLATERRA.

En mayo pasado se cumplió el bicentenario de la Reina Victoria, quien ademas fue Emperatriz de India, en 1876;  una mujer que dejó una extraordinaria hoja de vida, de carácter recatada, sobriamente autoritaria, a lo largo de sus 63 años de reinado, sólo superado por la actual Reina Isabel II. quien ocupa el trono británico desde hace 67 años.  Se le consideró la monarca mas poderosa e influyente de su tiempo.

Victoria nació el 24 de mayo de 1819 y transcurrió la mayor parte de su vida en el Palacio de Buckinghan. Fue la venerable  esposa de su príncipe consorte  Alberto de Sajonia Coburgo, con quien procreó 9 hijos, quienes a su vez procrearon 42 nietos. Vaya descendencia. Aunque cuando se casó no uso la corona real para otorgarle igualdad real a su marido,  el principe consorte Alberto no era extraño al sueño de la silla real, sueño que podría realizar. según revela la fotógrafa y biógrafa real Lucy Worsley, mientras la reina estuviera embarazada según los chismes de palacio.

Se  señaló que era una madre mas bien fría y poco amable, pero el Museo de Londres reveló fotos que derriban ese mito. La Reina Victoria, reveló a su hija mayor que había vivido una infancia muy infelíz, pero en verdad sus recuerdos eran muy complejos, lo que pudo incidir en la rigidez de su carácter. Era una soberana de carácter severo, crítico, pero amaba a sus hijos y de manera especial a su esposo.

A la muerte de su esposo Alberto, la Reina Victoria vistió de luto rígido durante el resto de su vida.  Después de un largo reinado próspero, la venerable monarca británica falleció en 1901-  El pueblo ingles le ofreció innumerables homenajes,  y el correo británico emitió colecciones de estampillas en su honor.  La Reina Victoria supo reafirmar las bases fundamentales del reino inglés.


Raul sanz machado
rsanzmachado@gmail.com
@rsanzmachado