sábado, 13 de junio de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, SÁBADO 13/06/2020

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, LA VENTANA DE INCERTIDUMBRE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
A expensas del limbo en el que estuvo sumido el Comité de Postulaciones, las recientes, tensas, atropelladas diligencias para renovar el CNE indican que, contra todo trance, el gobierno se alista para convocar los comicios previstos para este año. Anulado queda el barrunto de que la pandemia abriría un paréntesis largo en la dinámica política, la ilusión de que a estas alturas el equilibrio inestable desembocaría en milagroso “quiebre”, o que reveses como la quema de las máquinas de votación enfriaría el interés de los autócratas electorales por reconquistar “limpiamente” el parlam... más »

OSCAR ARNAL, GOBIERNO DE EMERGENCIA Y SALVACIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
Los números de los infectados por coronavirus comienzan a dispararse. Las cifras se harán semejantes a las de Brasil, Perú, México y el resto de América Latina. Científicamente no puede ser de otra manera. Lo grave es que nuestra infraestructura sanitaria es mucho más precaria. Sin gasolina suficiente, ni recursos para enfrentar la pandemia, el desgobierno seguirá colapsando y tendrá que sacar a los militares a las calles para tratar de controlar al país. Esto generará un gran foco de contagio entre los hombres de uniforme. En este momento las cifras de infectados son mucho más alt... más »

LUIS “BALO” FARÍAS, MADURO, AÚN CON LAS PIERNAS FLOJAS LUIS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
El pueblo venezolano en ejercicio de su SOBERANÍA (art 5) aplicó una dupla que aún mantiene al régimen “con las piernas flojas” y que si no ha caído, ha sido por la falta de coherencia de la dirigencia política. La dupla fue: No participar en la elección presidencial del 2018, organizada por el regimen y sus colaboradores de la polémica Asamblea Nacional Constituyente, y en paralelo organizar la pacífica y electoral manifestación de la sociedad civil lograda a través de la masiva asistencia a la Consulta popular* (art 70* Constituciona) del 16 de julio de 2017, el día en el que má... más »

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, DE LAS CASTAS SOCIALES A LAS MAFIAS, EN VENEZUELA, ABC DE LA POLÍTICA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
Las castas es un sistema de estratificación social que identifica los grupos dominantes y dominados. Así, en la Colonia se clasificó a sus habitantes por su origen étnico indios, españoles o negros. Entre ellos el español y el blanco criollo (mantuanos), eran minorías dominantes. Mientras que los castizos (español con mestizo), mestizo (español con indígena), zambo (indígena con negro), mulato (español con negro), moriscos (mulato con español), salto atrás (albino con español)… fueron mayorías dominadas. Esa mezcla quedó después de la independencia cuando se conformó, además, una c... más »

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, CÓMO Y CUÁNDO SE VENDE LA DIGNIDAD …

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
¿Sabe usted lo que representa la dignidad? Seguramente, no del todo. Aunque presume saberlo. Aún así, el problema no es tanto conocer el alcance de su significación. Como si lo es. O desconocer las implicaciones o repercusiones que su praxis es capaz de determinar en el curso de la vida. No obstante, son muchas sus definiciones o conceptos que presumen su exactitud semántica y utilidad dialéctica. Lejos de lo que comprende el concepto de dignidad, en tanto virtud que brinda consistencia a la moral y ética en todo ser humano, se ha convertido en un cuestionado convencionalismo. Ést... más »

SIXTO MEDINA, REPÚBLICA Y DEMOCRACIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
Fundidas y confundidas como si fuesen hermanas gemelas, la república y la democracia parecen destinadas- por de pronto en estas latitudes- a obrar a la manera de los sinónimos. En parte debido a la tentación, tan común entre nosotros, de generalizar al voleo términos y realidades que desconocemos, y, en parte, merced a ciertas razones de concesión política, la citada coyunda conceptual ha echado raíces, al extremo de presentarse cual si fuese una verdad revelada. Si todo no pasase de una disputa académica, el asunto carecería de importancia, más allá, claro, de los cenáculos dedica... más »

XIOMARA RONDÓN, CAMBIEMOS LA HISTORIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 27 minutos
Venezuela está en boca de todos, no precisamente por ser modelo a otras naciones sino por la crisis que padecemos a diario. Tenemos un país deteriorado, donde a los venezolanos se nos va la vida buscando soluciones para mermar tantos problemas, y ustedes, tanto del gobierno como de la oposición, parece que nos les importa, andan en sus mundos; unos en busca de afianzarse más en el poder con políticas erradas y el otro en busca de ese poder, pero cada día metiendo la pata, olvidándose de Venezuela y su gente. El clamor es de todos y queremos que cesen las confrontaciones que conll... más »

ROMÁN IBARRA, AUTODESTRUCCIÓN (V)

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 31 minutos
En los capítulos anteriores de esta serie, estuvimos descubriendo como las conspiraciones y alianzas diabólicas contra natura de gente aparentemente disímil, fueron posibles gracias a resentimientos, y odios sin medida, y conductas irresponsables que apuntaban, como ha quedado demostrado, a sus intereses particulares y ambiciones infinitas, pero deletéreas para el conjunto de la nación. Las evidencias del crecimiento económico del país en esos años, no fueron suficiente argumento para los desleales que jamás renunciaron a llegar al poder por cualquier vía, aunque con ello se llevar... más »

JUAN DE DIOS RIVAS, CREEMOS RIQUEZA Y CAMBIEMOS A LOS MALOS GOBERNANTES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 34 minutos
Los venezolanos debemos beneficiarnos de las riquezas que están en el suelo de nuestra Patria y crear iniciativas, emprendimientos e igualdad social con solidaridad, unidad, participación y protagonismo democrático. Venezuela no tiene derecho a tener una sociedad pobre y con desigualdades. La Justicia Social nos da la igualdad ante Dios, logros y la ley. Hoy los venezolanos somos víctimas de los malos gobernantes, dictadores, socialistas/comunistas y corruptos que han propiciado populismo que degrada al hombre y mujer al hambre, pobreza, mala educación, pésimo servicios públicos, s... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, LA VENTANA DE INCERTIDUMBRE

A expensas del limbo en el que estuvo sumido el Comité de Postulaciones, las recientes, tensas, atropelladas diligencias para renovar el CNE indican que, contra todo trance, el gobierno se alista para convocar los comicios previstos para este año. Anulado queda el barrunto de que la pandemia abriría un paréntesis largo en la dinámica política, la ilusión de que a estas alturas el equilibrio inestable desembocaría en milagroso “quiebre”, o que reveses como la quema de las máquinas de votación enfriaría el interés de los autócratas electorales por reconquistar “limpiamente” el parlamento y legitimar su permanencia en el poder. Las señales ratifican así el avance de un plan que, una vez más, encuentra a una dirigencia opositora fragmentada, perdida en sí misma, víctima de sus incongruencias y sin estrategia precisa. Atrapada, a la sazón, por el consabido dilema: ¿votar o no votar?

En suerte de crónico déjà vu, los argumentos de abstencionistas y pro-voto retornan al debate público, esta vez aderezados por un revelador antecedente. La gesta abstencionista de gran calado urdida en el seno del G4, Frente Amplio y sus cófrades a raíz de las presidenciales de mayo 2018, no ha podido demostrar su eficacia.

A contramano del envión que en 2019 llevó a creer que la transición era “irreversible”, que el anhelo tendría finalmente chance de concreción –todo cabalgando a lomos de la épica enarbolada por una AN legítima, el rechazo moral al régimen junto al contundente involucramiento internacional, con EEUU y Trump a la cabeza- los balances lucen hoy decepcionantes. La compulsiva repetición del mantra no conjuró la falta de poder fáctico, tampoco hubo intervenciones “piadosas” o desembarco de marines, ni la crisis humanitaria se tradujo en estallidos sociales liberadores. El cese de la usurpación sigue pendiente, en fin, y los sectores democráticos, en lugar de fortalecerse, pierden credibilidad, recursos y espacios. Entretanto, mientras las sanciones asfixian a la gente común pero no les quitan las ganas de bailar a los mandones (ocupados en fortalecer alianzas con países también sancionados, como Irán), los desbarros de cierto voluntarismo que sin rubores propone insurrecciones “por encargo”, evidencian el nocivo influjo de sectores opuestos a la vía política y casados con el “Vete ya”, el espejismo de la ruptura violenta.

Al advertir las contradicciones que estos desvíos encajan a una ruta cuya legitimidad dependía, en primer término, de la auctoritas de la institución desde la cual se opera (algo que, lógicamente, impone límites, condiciona la índole de la estrategia, exige compromiso no sólo con convicciones sino con procedimientos) y temiendo por un nuevo entrampamiento, una nueva dilución de oportunidades, lo que ahora se plantea es qué hacer frente al hecho político ineludible. El fantasma de 2005 acecha, muestra su sonrisa de dientes desportillados, le avisa a los impacientes que despachar otra rendija porque no asegura mudanzas inmediatas ni absolutas podría significar un costosísimo retroceso. Y lo peor: en la hora de mayor vulnerabilidad de la oposición.

Luego de tanta bochornosa incursión en los terrenos de la política-ficción, convendría evaluar lo que expertos dicen respecto a participar en elecciones organizadas por regímenes autoritarios. En línea con los hallazgos de Matthew Frankel o las contribuciones de Andreas Schedler, especialmente, Jennifer McCoy nos recuerda que esto plantea un juego a dos niveles, el de la competencia y el de la presión por reformas. “Los oponentes deben participar en cada elección donde tengan posibilidad de superar manipulaciones y ganar efectivamente, mientras también trabajan para cambiar las reglas del juego político más amplio”. La abstención en los disparejos escenarios de la elección viciada, añade, sólo entrega poder al régimen. “Tal entrega no le cuesta nada al vencedor, pero exige un alto precio por parte de la oposición y sus partidarios al perder el control local de los recursos (...) Por lo tanto, es mejor participar y obligar al gobierno a competir, que permitir que el gobierno gane sin ningún esfuerzo”.

Puesto así, la no-participación implicaría renunciar a un espacio institucional desde donde ha sido posible movilizar a la sociedad, amarrar reconocimientos y demostrar superioridad cuantitativa, sin ninguna garantía de encontrar sustitutos más ventajosos que desde fuera del sistema permitan cohesionar fuerzas a la hora de una eventual negociación, por ejemplo. ¿Quién pierde, quién gana, para qué sirve esto? Por lo visto, la propuesta de despolitizar el conflicto para convertirlo en lucha existencial, el empeño en no reconocer en el otro una mínima racionalidad política, buscaría atribuir a este la condición de entidad electoralmente inderrotable; un encuadre moralista y estrafalario que, al mismo tiempo, endurece la percepción de la propia impotencia pero justifica el camino de la mutua aniquilación… ¿está acaso la oposición preparada para esta clase de pulso?

La maximización de expectativas en momento de disminución del músculo nos mete en un atolladero. Es la pelea del bello deseo contra lo disponible, pero… ¿por qué no considerar la sinergia? La realidad señala topes, sí, que también son pistas para ese abordaje que da carne al ideal. Sin potestas para impulsar cambios radicales, viendo la elección no como evento fundacional y sí como una nueva fase de la gradual democratización, lo que cabría entonces es estrujar el mutuo interés para exigir las mejores condiciones posibles en circunstancias no-democráticas; disputar, vía voto, los términos de la legitimidad, e ir resquebrajando así toda base de respaldo del régimen. La clave acá es persistir, claro, desmantelar el invalidante clima de opinión, hablar con verdad a la gente y convencerla de que su participación es lo decisivo.

Dice Schedler: “aun cuando los gobernantes traten de robarse las elecciones, reprimir a los disidentes, debilitar a los partidos de oposición, crear divisiones artificiales y establecer reglas y condiciones de competencia inequitativas, de todos modos los ciudadanos pueden votar en su contra”. A pesar del desdén que despierta entre algunos “avispados” estrategas, el potencial de esa ventana de incertidumbre nunca será poca cosa.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal 

OSCAR ARNAL, GOBIERNO DE EMERGENCIA Y SALVACIÓN

Los números de los infectados por coronavirus comienzan a dispararse. Las cifras se harán semejantes a las de Brasil, Perú, México y el resto de América Latina. Científicamente no puede ser de otra manera. Lo grave es que nuestra infraestructura sanitaria es mucho más precaria. Sin gasolina suficiente, ni recursos para enfrentar la pandemia, el desgobierno seguirá colapsando y tendrá que sacar a los militares a las calles para tratar de controlar al país. Esto generará un gran foco de contagio entre los hombres de uniforme.

En este momento las cifras de infectados son mucho más altas que las oficiales, que se basan en los despistajes diarios, que no guardan proporción con la totalidad de la población. Apuntando solo a los casos sintomáticos y a la gente enferma.

La comida se agota. Estamos a las puertas de una hambruna. Y ante un gobierno sin recursos para responder.

A Venezuela le cayeron las 7 plagas. Falta de gasolina, agua, luz eléctrica, gas, hospitales decentes, alimentos, servicios públicos en general e hiperinflación.

La producción petrolera cayó a mínimos y las sanciones no permiten que se comercialice lo poco que hay. Maduro, antes de perder el control del país, tiene el recurso de negociar con el legítimo parlamento presidido por Guaidó. Esto sería lo más sensato y evitaría el colapso mayor. Es la hora de un gobierno de emergencia, salvación y unidad nacional. De nombrar un Consejo de Estado de cinco miembros buscando consensos.

Las elecciones parlamentarias que se adelantan, no resolverán la crisis terminal. Lo positivo es que si se logran acuerdos para cambiar y equilibrar el C.N.E., se avanza en algo. Sin embargo, la hora aciaga exige mucho más. La semana pasada un acuerdo entre Maduro y Guaidó permitió que entren recursos para enfrentar el Covid-19 a través de la Organización Panamericana de la Salud. Ese es el ejemplo que hay que seguir. 

La propia Organización de Naciones Unidas hizo un llamado a moverse en esta dirección. La pandemia ha provocado en casi todo el mundo una tregua por rivalidades politiqueras. Aprovechar la coyuntura es clave para buscar una salida estructural al problema. Ya basta de peleas estériles. El dramático momento no espera. Es ahora, o mañana quizá ya no habrá ni siquiera país.

Oscar Arnal
oscar.arnaln@gmail.com
@OscarArnal

LUIS “BALO” FARÍAS, MADURO, AÚN CON LAS PIERNAS FLOJAS LUIS

El pueblo venezolano en ejercicio de su SOBERANÍA (art 5) aplicó una dupla que aún mantiene al régimen “con las  piernas flojas” y que si no ha caído, ha sido por la falta de coherencia de la dirigencia política.

La dupla fue: No participar en la elección presidencial del 2018, organizada por el regimen y sus colaboradores de la polémica Asamblea Nacional Constituyente, y en paralelo organizar la pacífica y electoral manifestación de la sociedad civil lograda a través de la masiva asistencia a la Consulta popular* (art 70* Constituciona) del 16 de julio de 2017, el día en el que más de 7 millones de venezolanos dijeron SÍ a los votos libres y transparentes.

A el régimen “le tocó y fue solo a la contienda” y por supuesto “las calles permanecieron vacías, casi sin electores” lo que los desnudó ante el mundo.

Estas dos actividades en ejercicio de su soberanía popular (constitucionalmente hablando), dio origen inmediatamente despues de estos eventos (abstencion y consulta popular) al desconocimiento y repudio MUNDIAL de más de 60 paises y con ellas a la ilegitimidad de Maduro.

Fue el golpe mortal que inició una larga agonia que aún mantiene al régimen *“con las piernas flojas”*

Asistir a participar nuevamente, en contra del mandato popular  y sin ninguna garantia a “Elecciones”, seria un error, aún más grave de los que hasta ahora se han cometido.

¿Que hacer al día de hoy?

*La propuesta política de LA REBELIÓN DE LAS REGIONES, basada en el creciente  poder de la gente en las provincias del país, que se mantiene allí latente, desconfiado,  y en observación permanente nos permite asegurar que una estrategia basada en reforzar lo que hasta ahora nos dio ese inolvidable triunfo que permitió el actual apoyo internacional logrado y la manifestación inequívoca de que somos una mayoría ciudadana de proporciones mundiales es: nuevamente organizar, ahora con el apoyo internacional que se posee,  UNA GRAN CONVOCATORIA MUNDIAL A LA SOBERANÍA POPULAR*, a través de una constitucional consulta popular, pero esta vez con el *APOYO INTERNACIONAL* que hoy existe y “*HACERLO CUMPLIR*” (cosa que no se hizo el 16J y que marcó la distancia existente entre el pueblo y la dirigencia que no acató el mandato de las mayorías)

Esta vez, dada la profundización de la crisis política, económica, social y humanitaria existente, *LA SOBERANÍA POPULAR QUE RESIDE EN EL PUEBLO, solicitaría y aprobaría de una vez la renuncia de todos los ÓRGANOS DEL ESTADO que están sometidos a esa SOBERANÍA POPULAR (art constitucional 5) y su inmediato desalojo con apoyos internacionales incluidos de ser necesarios*

Así una actividad mundial realizada con un gran apoyo internacional que además es *pacífica, electoral y constitucional*, marcaría el camino definitivo para el cese de las funciones de todos los órganos del estado que mantienen a nuestro país sumido en esta espantosa Crisis sin precedentes en la historia Republicana vivida durante los 208 años transcurridos desde la independencia.

Allí también se tomaría la opinión de los venezolanos referente a la aplicación de los mecanismos suscritos por venezuela para la aplicación de los convenios internacionales, para preservación de los DDHH de la población y para la organización y cumplimiento de este mecanismo que es constitucional, pacífico y electoral y que emanaría del pueblo en ejercicio de su poder soberano.

El gran reto: organizacion y cumplimiento del mandato que de allí emane.

Uds tienen la palabra.

Luis Farias
balofarias@gmail.com
@LuisBaloFarias
0414 7085357
*La Rebelión de las regiones*

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, DE LAS CASTAS SOCIALES A LAS MAFIAS, EN VENEZUELA, ABC DE LA POLÍTICA

Las castas es un sistema de estratificación social que identifica los grupos dominantes y dominados. Así, en la Colonia se clasificó a sus habitantes por su origen étnico indios, españoles o negros. Entre ellos el español y el blanco criollo (mantuanos), eran minorías dominantes. Mientras que los castizos (español con mestizo), mestizo (español con indígena), zambo (indígena con negro), mulato (español con negro), moriscos (mulato con español), salto atrás (albino con español)… fueron mayorías dominadas.

Esa mezcla quedó después de la independencia cuando se conformó, además, una casta Oligarca palaciega, conservadores latifundistas, que pasó a ser la minoría dominante, que se mantiene durante el siglo XIX, con la diversidad social que produjo la migración de canarios, sur y centro americanos.

La Democracia dio derechos, pero también solidificó la economía y con ello vino la migración europea que impactó nuestra diversidad. Entonces se consolidan tres clases sociales diferenciadas, Alta, Media y Baja.

Una clase Alta económica y política, de minoría dominante. Una Media profesional, trabajadores… como sostén de la economía y la Baja de mayorías excluidas y dominadas, pero con posibilidad de ascenso social.

Injusticia que germinó la necesidad de cambio político. Apareció, el encanta serpientes de, Hugo Chávez con el discurso populista de igualar la estatificación social. Sin embargo, lejos de eliminar la pobreza la agudizó, de nivelar las clases las depauperó y de fortalecer la clase media la desdibujó. Creando un esquema infame en la informalidad mediante el cual la clase media diezmada y empobrecida es el sostén de la baja, que a su vez es el brazo ejecutor de las mafias del bachaqueo, contrabando, carteles… Un andamiaje hecho milimétricamente y con filigrana.

En esta perversidad la clase Alta es la menos afectada porque vive e invierte fuera del país, no sufren los efectos la deficiencia de servicios públicos, ni del desabastecimiento. La Media quedó reducida al consumo de sus ahorros para la sobrevivencia. Mientras, la Baja para sobrevivir tiene que meterse en las mafias o esperar el bono y la bolsa Clap.

Entonces se ha creado otro grupo dominante, las mafias, minorías dominantes. Allí están todos, Alta, Media y Baja en la extracción ilegal de minerales, reventa de gasolina, alimentos…desde el que lleva los productos hasta el jefe de la mafia. Es una cadena de corrupción, en lugar de producción, personas que en cada escalón encarece el costo del producto, sin agregar valor al mismo. Esa es la minoría dominante.

El país estancado y su población deprimida sin producción, donde se ha oficializado la informalidad, lo paralegal, los caminos verdes el Vivo Criollo elevado a Bachaquero. Así pasamos ser una sociedad de castas sociales a una sociedad de ¡mafias especuladoras y delincuenciales!

Ahora, las mayorías, hasta ahora dominadas, trabajadores, emprendedores… que necesitan en un país de derechos y de esfuerzo ¿se conformará con que mafias tengan el control del Estado? o ¿Asumirá rol de vigilante de la ética y moral que impulse el cambio político?

Carlota Salazar Calderón 
Carlotasc@gmail.com
@carlotasalazar

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, CÓMO Y CUÁNDO SE VENDE LA DIGNIDAD …

¿Sabe usted lo que representa la dignidad? Seguramente, no del todo. Aunque presume saberlo. Aún así, el problema no es tanto conocer el alcance de su significación. Como si lo es. O desconocer las implicaciones o repercusiones que su praxis es capaz de determinar en el curso de la vida. No obstante, son muchas sus definiciones o conceptos que presumen su exactitud semántica y utilidad dialéctica. 

Lejos de lo que comprende el concepto de dignidad, en tanto virtud que brinda consistencia a la moral y ética en todo ser humano, se ha convertido en un cuestionado convencionalismo. Éste, insanamente aprovechado por el discurso político para exaltar actitudes que tienden a devenir en la consolidación del proselitismo como terreno del activismo político que asegura el poder político. Indistintamente de la forma empleada para lograrlo.  

El ejercicio de la política de coyuntura, se ha valido de la explotación de valores y de principios morales y éticos. Todo, con el perverso propósito de escamotear condiciones políticas y sociales de fácil provecho. Es, justamente, el tiempo en que políticos de oficio escudriñan oportunidades que pueden prestarse para convulsionar realidades que sean de factible ajuste a intereses propios de tramoyas o enredos. Pero que además, sirvan al reacomodo de proyectos y planes de maliciosa intervención política. 

Constituye el momento para tramar cuanto promesa puedan estos personajes de marras. De esa manera, pueden aprovecharse de necesidades causadas por crueles condiciones forjadas con la alevosía que la situación permite. Por eso el autoritarismo y el totalitarismo, se valen de viscerales medidas para inducir el hambre, el desempleo y la precariedad capaz de quebrar fortalezas, engrosar debilidades y articular espacios de fácil penetración. 

Es ahí cuando buscan urdir la dignidad, depreciándola mediante promesas que sólo son entendidas como excusas para de ese modo apropiarse del pensamiento de individuos apagados por las carencias que, la misma política macabra, sabe bien instrumentar. Y aunque la dignidad es, de alguna forma, manifestación de esfuerzo, perseverancia, entereza y ponderación para actuar ante las dificultades, siempre cunde la saña de la política marginal al conseguir caminos para allanar la dignidad que se torne inconsistente y anémica. 

Es cuando la creatividad del perverso, obtiene la respuesta que potencia la avidez requerida por quienes reconocen la vida como una sucesión de momentos de fácil allanamiento. Particularmente, porque la  dignidad no anda por rutas de sencillo abordaje. Pero que su complejidad puede ser intervenida. Razón por la que se vuelve un acto de alguna simpleza, especular con los sentimientos y emociones que suelen sembrarse sobre terrenos que albergan necesidades y clamores, urgencias y exigencias.  

Y es así por cuanto la dignidad del hombre reside en sus pensamientos y sentimientos, sueños y esperanzas. Solo que cuando la desesperanza es aprendida a fuerza de bayoneta y látigo, amenaza, humillación e insulto, la dignidad tiende a ceder a razones ajenas a lo que exalta la vida. Es ahí, precisamente, cómo y cuándo se vende la dignidad …

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

SIXTO MEDINA, REPÚBLICA Y DEMOCRACIA

Fundidas y confundidas como si fuesen hermanas gemelas, la república y la democracia parecen destinadas- por de pronto en estas latitudes- a obrar a la manera de los sinónimos. En parte debido a la tentación, tan común entre nosotros, de generalizar al voleo términos y realidades que desconocemos, y, en parte, merced a ciertas razones de concesión política, la citada coyunda conceptual ha echado raíces, al extremo de presentarse cual si fuese una verdad revelada.

Si todo no pasase de una disputa académica, el asunto carecería de importancia, más allá, claro, de los cenáculos dedicados al estudio de las ideas. Pero el asunto excede con creces el ámbito de la reflexión teorética. Entre otros motivos, porque, aun cuando no parezca, puede condicionar el derrotero institucional del país.

Sin necesidad de desandar la historia para prestarle atención a los orígenes del problema, la democracia y la república ni son gemelas ni nacieron hermanadas ni arrastran en su trajinar características semejantes que permitan trazar, a su respecto, un denominador común. Las dos hicieron su aparición en el mundo antiguo-una en Grecia, y la restante, en Roma- y desde entonces siguieron caminos coincidentes o divergentes según las circunstancias. La democracia ateniense no era republicana, de la misma manera que la republica romana no era democrática.

Traer a comento estos datos no tiene por objeto ensayar una comparación imposible entre Pericles y Cicerón y nosotros, sino poner entre el tapete un principio- el mayoritario- que el gran ateniense apuntó en su famoso discurso del año 441 antes de Cristo, al despedir a los primeros ciudadanos muertos en la Guerra del Peloponeso. Cuando en esa oportunidad dijo el orador- que el gobierno democrático recibe su nombre en razón de que no depende de una pocos, sino de la mayoría- sigue siendo aun hoy, la condición necesaria de este régimen político. La democracia es, al mismo tiempo, una ideología de la igualdad y una técnica- no necesariamente neutral. Para determinar la manera como se distribuye y ejerce el poder en correspondencia con los votos obtenidos por los partidos.

Tiene, pues, por base limitar el número. De aquí que no haya faltado a la verdad Carl Schmitt al sostener: “El 51 por ciento de los votos en las elecciones da por resultado la mayoría parlamentaria; el 51 por ciento de los votos del Parlamento produce el derecho y la legalidad”. Es cierto que, si la mitad más uno se obtuviera aherrojando los derechos y garantías de las demás facciones políticas y de la ciudadanía en general para competir electoralmente en igualdad de condiciones, no habría democracia. Sino alguna variante devaluada que haría usurpación de título.

Por eso, nadie consideraría seriamente que las democracias populares de Europa comunista o el PRI mexicano en sus épocas de dominio hegemónico o las denominadas democracias orgánicas de ciertos regímenes con reminiscencias fascistas fuesen sistemas en los que la legitimidad descansara sobre la voluntad de la mayoría transparentada en elecciones libres de toda coacción. Salta a la vista que, en cualquiera de las experiencias mencionadas, ni el principio mayoritario era tomado en cuenta ni existía una oposición digna de ese nombre que tuviera la posibilidad de transformarse en alternativa de poder.

Es evidente que, ante la ausencia de unanimidad en cuanto hace al manejo de los asuntos públicos de una sociedad cualquiera, debe gobernar el más votado. Pero si todo se agotara en este dato, quedaría satisfecha la democracia e insatisfechos el Estado de Derecho y la república.

Lo antes expuesto lleva a conclusiones que no riman con lo que es costumbre escuchar en las discusiones de carácter político. La idea de que la democracia- dicha así, a secas, sin ningún calificativo ulterior- es santa inmaculada e inmarcesible en cuanto a sus valores resulta una falsedad manifiesta. La cuestión no se prestaría a tantos y dolorosos malentendidos si no diéramos por sentada la sinonimia conceptual a la que hicimos referencia al principio de este artículo. El error de creer a pie juntillas que la democracia supone necesariamente el respeto a las minorías, la división de poderes, la periodicidad de los cargos y la renovación permanente de los funcionarios que lo ejercen, importa una confusión peligrosa. La democracia puede ser republicana y atenerse a los preceptos del Estado de Derecho, aunque no siempre lo hace porque no está obligada a ello. Pero también puede hacer valer el peso del número, y el número- ya lo sabemos- es indistintamente liberal, conservador, radical, fascista o comunista.

Sixto Medina
sxmed@hotmail.com
@medinasixto  

XIOMARA RONDÓN, CAMBIEMOS LA HISTORIA

Venezuela está en boca de todos, no precisamente por ser modelo a otras naciones sino por la crisis que padecemos a diario. Tenemos un país deteriorado, donde a los venezolanos se nos va la vida buscando soluciones para mermar tantos problemas, y ustedes, tanto del gobierno como de la oposición, parece que nos les importa, andan en sus mundos; unos en busca de afianzarse más en el poder con políticas erradas y el otro en busca de ese poder, pero cada día metiendo la pata, olvidándose de Venezuela y su gente. 

El clamor es de todos y queremos que cesen las confrontaciones que conllevan más a empeorar la crisis, buscando soluciones, no tapando pequeños huecos para que, irremediablemente, otros se abran. Así nos tienen y lo vivimos todos los días, a cada rato, esperando un cambio que, ante los actuales escenarios, y con sus pretensiones particulares, parece que nunca va a llegar.   

Basta señores que ostentan el poder, ustedes  alardeaban de la Constitución Bolivariana de Venezuela sancionada en el 99, que era la mejor, entonces deben apegarse a ella, no interpretarla para sus conveniencias e intereses particulares. La Carta Magna desde su preámbulo, sostiene la preeminencia de los Derechos Humanos, pero desgraciadamente ha quedado en letra muerta. No es un secreto para nadie la vulneración de esos derechos. Aquí hay carencia de todo, cada día se agrava más la crisis, más pobres, menos calidad de vida, recordando que no es con dadiva que se levanta una nación, es con trabajo. 

Por otra parte, tenemos una oposición más dividida que nunca, que no entienden que el adversario esta en la esquina del frente. Existe no solo egoísmo, entre los distintos sectores de la oposición, pero además quienes por ahora siguen al frente de la dirección política continúan de error en error, de fracaso en fracaso. No hacen, ni dejan hacer, y esto lamentablemente consolida más al régimen. 

Se debe recordar que esta emergencia que vivimos viene dada por decisiones políticas, el quiebre del Estado de Derecho, y una negativa en reconocer los problemas, culpando todo lo que sucede en nuestro país a las sanciones económicas restrictivas contra Venezuela, sin reconocer que este proceso que se agudiza cada vez más, viene produciéndose desde hace años. 

Mientras los venezolanos llenos de incertidumbres, pensando que cada día puede ser peor, sin encontrar una salida. Para completar su angustia y su desesperación, llegó el COVID-19 y el régimen entre las medidas para evitar el contagio, se aferra de las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con un confinamiento obligado que agrava más la situación. Sin embargo, la gran mayoría de los venezolanos, opinan que es más mortal lo que han venido padeciendo que los efectos del virus. Saben sobre la protección del lavado de manos, pero carecen de lo más indispensable como es el agua y jabón; ni siquiera los hospitales están dotados de lo fundamental. Señores urge una salida ante tanta precariedad. 

En consecuencia, nuestra organización política Unidad Visión Venezuela, ha venido reiterando algunas propuestas al Ejecutivo Nacional sobre cómo salir de la crisis, pero han hecho caso omiso. Siendo una las propuestas eliminar el carnet de la patria y en su defecto utilizar la cedula de Identidad, para obtener al menos, una de las ayudas sociales con el interés de que llegue a todos en estos momentos tan aciagos. En cuanto a la gasolina, da tristeza y vergüenza, que siendo un país petrolero y con seis refinerías, tengan que importar gasolina de otro país. Sin embargo, la que llegue al país debe ser distribuida equitativamente para evitar matraqueos y contrabando. 

También dar prioridad al sector agrícola y pecuario, a las empresas y distribuidores de alimentos, para que puedan distribuir sus productos y así el pueblo pueda abastecerse para la dieta diaria, igualmente a las empresas farmacéuticas para la distribución de las medicinas. Desde Unidad Visión Venezuela a lo largo y ancho de todo el país, estamos comprometidos a ayudar para solventar la crisis, por ello hemos venido haciendo un llamado a los venezolanos y venezolanas a solidarizarse con nuestros hermanos ayudando a la medida de lo posible. Se debe buscar la salida más favorable para todos, es hora de unión, juntos podemos, basta de alimentar de ilusiones al pueblo. Recuerden que lo importante de la vida es la libertad, no dejemos que nadie nos manipule y encadenen. Cambiemos la historia.  

Xiomara Rondón
vivzla@gmail.com
@xrondon_v
Secretaria general
Unidad Visión Venezuela Falcón

ROMÁN IBARRA, AUTODESTRUCCIÓN (V)

En los capítulos anteriores de esta serie, estuvimos descubriendo como las conspiraciones y alianzas diabólicas contra natura de gente aparentemente disímil, fueron posibles gracias a resentimientos, y odios sin medida, y conductas irresponsables que apuntaban, como ha quedado demostrado, a sus intereses particulares y ambiciones infinitas, pero deletéreas para el conjunto de la nación.

Las evidencias del crecimiento económico del país en esos años, no fueron suficiente argumento para los desleales que jamás renunciaron a llegar al poder por cualquier vía, aunque con ello se llevaran por delante, no solo la precaria institucionalidad de entonces, sino también la tranquilidad y el potencial desarrollo del país, y la gente común, cuyos deseos de crecimiento familiar y personal habían sido largamente postergados.

El Presidente Pérez, y su plan del Gran Viraje, se propusieron recomponer la situación económica del país con un conjunto de reformas estructurales, que su gabinete económico de reconocidos, y muy calificados profesionales logró implementar, así como importantes propuestas modernizadoras en lo político y lo económico, impulsadas desde la Comisión para la Reforma del Estado (COPRE), quienes también encontraron respaldo en la visión de Pérez, y que produjeron de manera inmediata un refrescamiento de la política venezolana con la elección directa de Alcaldes y Gobernadores.

No obstante, los conspiradores jamás renunciaron al empeño de destruirlo todo para acceder al poder, y prefirieron dar golpes certeros, aunque con ello arrastraran tanto al gobierno, como a las instituciones del Estado, y al sistema democrático en general. Así se montaron en la ola del Caracazo de 1989, y luego con los golpes de estado del 4/F, y 27/N 92, dieron una estocada muy fuerte al gobierno de CAP II.

Armaron un proceso judicial en el que como se demostró, mezclaron delitos incompatibles como la malversación de fondos de la partida secreta, y peculado doloso, amplia y magistralmente denunciados por la defensa de Pérez, encabezada por el muy reputado catedrático, Alberto Arteaga Sánchez. Quedó demostrado en el juicio que no hubo apropiación, que no hubo enriquecimiento de fondos públicos, que Pérez no se había cogido un cnetavo; sin embargo, era necesario alcanzar la meta de destruir al gobierno con la destitución política, revestida de un ¨pulcro¨ proceso judicial.

Cumpliendo con los pasos ordenados por la Constitución vigente entonces, había que dar paso al nombramiento del encargado de la Presidencia de la República, en este caso, el Presidente del Congreso de las República, el Senador Octavio Lepage, quien luego dio paso al interinato que por acuerdo de las fuerzas mayoritarias representadas en el parlamento, recayó en la figura prominente del Dr. Ramón J. Velásquez, luego de la destitución definitiva de CAP. Velásquez, hombre de amplia trayectoria política e intelectual y reconocido por toda la nación.

Asumió como Presidente interino de la República para dirigir los destinos de la nación por un breve lapso que comenzó el 5 de junio de 1993, hasta el 2 de febrero de 1994, fecha en la que asumiría el presidente electo.

Su mandato estaba destinado esencialmente a mantener el orden constitucional y llevar al país en paz a la realización de las elecciones presidenciales como expresión de la soberanía popular.

Ese objetivo lo logró, y su breve período estuvo caracterizado por la concordia relativa, aunque se vio manchado por dos eventos importantes. Uno de carácter fundamentalmente económico porque no pudo controlar la crisis financiera que devenía de la caída del gobierno anterior. El otro episodio de ingratos recuerdos para una figura de su trayectoria, fue el indulto al narcotraficante Larry Tovar Acuña, episodio que terminó tardíamente con la derogatoria del Decreto, habida cuenta de que ya había sido liberado y emprendido su partida hacia destino incierto. Continuará.

Román Ibarra: 
romanibarra@gmail.com
@romanibarra

JUAN DE DIOS RIVAS, CREEMOS RIQUEZA Y CAMBIEMOS A LOS MALOS GOBERNANTES

Los venezolanos debemos beneficiarnos de las riquezas que están en el suelo de nuestra Patria y crear iniciativas, emprendimientos e igualdad social con solidaridad, unidad, participación y protagonismo democrático. Venezuela no tiene derecho a tener una sociedad pobre y con desigualdades. La Justicia Social nos da la igualdad ante Dios, logros y la ley. Hoy los venezolanos somos víctimas de los malos gobernantes, dictadores, socialistas/comunistas y corruptos que han propiciado populismo que degrada al hombre y mujer al hambre, pobreza, mala educación, pésimo servicios públicos, salarios miserables, esclavos de mafias de enchufados y bandidos conchupados con los regímenes que nos racionan y manipulan para engañarnos y utilizarnos. Es sorprendente que Venezuela ya no tiene Gasolina, Gas, Agua, Electricidad, Comida, Medicina, Hospitales, IVSS y Libertad de opinar, organizarse, elegir y protestar.

Si en los próximos años no logramos igualdad social para comprar comida, medicina, vivienda, bienes, equipamiento, estudiar, emprender y actuar con absoluta libertad. Si no salimos de los malos gobernantes, con seguridad los años que vienen seremos más pobres, esclavos desiguales, llenos de complejos, enfermedades, tristezas y sufrimientos. Mientras los corruptos bandidos que nos ha gobernados, seguirán dándose la buena vida en paraíso fiscales con los reales que nos han robado.

El gran salto que los venezolanos debemos dar… es emprender socialmente, planificar a corto, mediano y largo plazo. Adicionalmente debemos ser muy solidario y unirnos en la comunidad para desarrollarnos, mejorar y poner a funcionar los bienes comunes, crear riqueza social y comunal. Debemos implantar y lograr que los nuevos gobernantes que elijamos se comprometan con todos los venezolanos, sin sectarismos, vicios corruptos, a rendir cuenta de lo actuado y Cogobernar y Desarrollarnos Unidos para acabar la pobreza y malos gobiernos.

Debemos proteger a los Adultos Mayores, Niños, Mujeres, Inválidos, Enfermos y Empresarios para un mejor y buen vivir.

Los Gobernantes deben oír al pueblo y darle participación en sus comunidades, deben oír a los más pobres, desposeídos y emprendedores que tienen iniciativas para salir de la pobreza y vivir sin desigualdades. Sin Justicia Social no hay buena Política y desarrollo igualitario.

Los ciudadanos debemos ser muy optimistas, emprendedores, solidarios, unitarios, responsables, motivados y motivadores para poder vivir muy bien, en paz y felicidad.

Nadie debería caer en tentaciones, vivezas, malos comportamientos sociales y humanos. Nuestra participación en política debe ser para oír y aportar ideas que beneficien, nos liberen del caos, crisis, pobreza y mal vivir. Todos tenemos derechos a una convivencia en paz, armonía, felicidad y de provecho social con bienestar.

Lograr riqueza social para todos por igual Salvara a Venezuela de mayores males y guerra civil. Hay que volver a ser un País donde todo el mundo quiere vivir,  trabajar dignamente y honestamente. Unamos nuestras mentes, corazones y manos para lograrlo muy pronto, por el bien de todos.

Todos debe iniciar los esfuerzos creativos para producir “Ideas, Grupos de Trabajo, Proyectos, Emprendimientos, Sistemas de Transporte y Alternativas¨; que unan las Comunidades y habitantes en soluciones para un mejor vivir y bien común.

Debemos unirnos en Construcción y reparación de Escuelas, Unidades Médicas (APS), Proveedurías, Casas, Geriátricos, Centro Cívicos, etc., etc. Con materiales reciclables que se preparen en los pueblos, caseríos y zonas de Venezuela.

Necesitamos Reparación de Equipos del Hogar, Maquinarias, Carros, Ascensores, Bombas de Agua y Otros Servicios, Bienes, Necesidades, etc., sin pagar en Dólares que no tenemos y posibilitan especulación y apoyo a mafias de bandidos y enchufados que trafican, roban al pueblo y nos empobrecen más.

Necesitamos alternativas para proveerse y almacenar Gas, Gasolina, generar Electricidad “Plantas, Solar y otras” y Perforación de Pozos de Agua, suministro y colocar depósitos de agua en todas las comunidades de Venezuela.

Animemos, motivemos, demos solidaridad y soluciones a los venezolanos para salir de la pobreza, miseria, mal vivir y malos gobiernos.

Juan de Dios Rivas Velásquez
rvjuandedios@gmail.com
@rvjuandedios