jueves, 1 de octubre de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, VIERNES 02/10/2020


 

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS, LA ZAFRA
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 5 hours ago
Aquí el dedo del fanfarrón. El indignado dedo del gran dictador, señalando los campos que las manos esclavas tendrán que arañar […] Hay que cortar toda la caña «Ser rico es malo», decía el insepulto. Siendo así, la pobreza sería una virtud, no un problema a resolver, por lo que en una nación relativamente próspera cabría atizar políticas destinadas a empobrecerla, a efectos de tensar la catadura moral de ese “hombre nuevo” que surgiría de la devastación. Para tal labor, el innombrable y su sucesor se entregaron (y con ellos, el país) a la tutela de Fidel Castro, el mismo que lue...
TRINO MÁRQUEZ, LO QUE HAY DETRÁS DE LAS PROTESTAS ES MALESTAR
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 6 hours ago
Durante las dos últimas semanas se han visto unas protestas sociales que se han extendido por buena parte del país. En estados tradicionalmente chavistas, la gente espontáneamente ha salido a manifestar su descontento contra la irresponsabilidad de un clan que lleva más de dos décadas gobernando. A lo largo de buena parte de ese prolongado período, la casta dominante disfrutó de unos ingresos petroleros que habrían permitido convertir el país en una potencia continental. Pero, ese coctel letal formado por la ignorancia, la soberbia y la corrupción insaciable, convirtieron la n...
JOSÉ RAFAEL HERRERA, DE LA POBREZA DE SENTIDO AL SENTIDO DE LA POBREZA
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 6 hours ago
A los zorros viejos, de inaudita candidez. La imaginación, ese reflejo invertido de la ratio técnica, contiene en sí misma los presupuestos inherentes a la ahistoricidad, que luego utiliza, premeditada y alevosamente, como expresión de su habitual modo de representarse la eternidad como ficción. El entendimiento abstracto, de hecho, porta inevitablemente en sus entrañas la mala infinitud, esa suerte de degeneración continua, efímera, de la realidad de verdad, que es, por cierto, la representación originaria sobre la cual se sustenta la abrumadora producción mercantil del presente,...
FREDDY RIOS RIOS, LA INÉDITA SALIDA VENEZOLANA CON LA R2P
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 6 hours ago
La soberanía como responsabilidad se inspira en la frase: “La soberanía de los Estados deriva de los Derechos Individuales” Fernando R Tesón La intervención de Juan Guaido ante los Embajadores asistentes a la Asamblea General de la NU, marca un paso estratégico definitivo en la lucha contra la dictadura ante los reiterados fracasos de sostener una Negociación constructiva y/o una salida electoral legítima, legal, transparente, clara y verificable, al invocar como Presidente Interino, la aplicación de la Doctrina R2P, caso inédito en la historia porque los antecedentes señalan que ...
LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¡ADIÓS 6D!
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 6 hours ago
Las parlamentarias se suman a los crasos errores que enrutaron el alargado final del chavismo, estos errores fueron, en estricto orden: La Asamblea Nacional Constituyente 2017 que marcó internacionalmente un antes y después, tardíamente constataron la ruptura del hilo constitucional, democrático, además de las cruentas violaciones de DDHH que hoy fustiga la ONU. Luego, las Presidenciales 2018 que eliminaron el ultimo vestigio de legalidad que tenía el chavismo, la presidencia. Fue tan grave este error que incluso China dejó de auxiliar económicamente al régimen, se acabaron los cr...
JOSÉ ANTONIO GIL YEPES, POR QUÉ UNA ALIANZA TRABAJADORES-EMPRESARIOS
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 6 hours ago
En la Asociación Civil Centro Democracia estamos trabajando en tres proyectos para desarrollar la alianza trabajadores-empresarios: Uno, consiste en identificar casos concretos, positivos y negativos, en las relaciones entre estos dos segmentos; el segundo, en redactar una nueva Ley del Trabajo de manera conjunta; y el tercero en redactar y divulgar una propuesta de “Reincorporación al Trabajo con Precauciones”. En cuanto a los casos de alianzas trabajadores-empresarios ya hemos seleccionado varios muy positivos para analizarlos, redactar sus respectivos guiones y divulgarlos para...


GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS, LA ZAFRA

Aquí el dedo del fanfarrón. El indignado dedo del gran dictador, señalando los campos que las manos esclavas tendrán que arañar […] Hay que cortar toda la caña 

«Ser rico es malo», decía el insepulto. Siendo así, la pobreza sería una virtud, no un problema a resolver, por lo que en una nación relativamente próspera cabría atizar políticas destinadas a empobrecerla, a efectos de tensar la catadura moral de ese “hombre nuevo” que surgiría de la devastación.

Para tal labor, el innombrable y su sucesor se entregaron (y con ellos, el país) a la tutela de Fidel Castro, el mismo que luego de llevar a Cuba a la ruina, dijera sin rubor que “el modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros«, el mismo que fracasó en sus desatinos visionarios, como bien escribiera Joaquín Villalobos al listar varios de ellos: «la vaca mágica “Ubre Blanca”, los planes arroceros, el plan fresa, las granjas de faisanes […], la producción de quesos que superaría a la de Francia, la zafra de los 10 millones de toneladas de azúcar».

Ya en 1960 había confiscado ingenios y tierras cañeras. La consiguiente reducción de la producción condujo a Castro en 1970 a convertir a todo un pueblo en peones de trabajo forzado, a sembrar y tumbar caña, en frenesí frustrado hacia la extravagante meta. «Muchos se daban un machetazo en una pierna, se cortaban un dedo, hacían cualquier barbaridad con tal de no ir a aquel cañaveral», escribió Reinaldo Arenas. Hoy Cuba, otrora gran exportador de azúcar, apenas cosecha 1,3 millones de toneladas de azúcar, insuficientes para cubrir las necesidades de consumo de su población depauperada.

Esta historia tiene su correlato en Venezuela, luego de su vil subordinación a la isla. Copiando el ruinoso modelo, Venezuela al igual que Cuba ha matado su gallina de los huevos de oro. La producción petrolera, otrora nuestro principal rubro de exportación, ha caído a niveles ridículos por destrucción paulatina de la gran Pdvsa del pasado. Un país que exportaba gasolina, hoy debe importarla.

Al igual que Cuba en 1960, en 2001 el gobierno “revolucionario” de Venezuela promulgó la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario e inició hacia 2003 las expropiaciones y confiscaciones. Me comenta Carlos Machado Allison, colega académico y autoridad en materia agroeconómica, que al violar los derechos de propiedad, «la incertidumbre hizo que muchos productores dejaran de invertir. Sufrimos un brutal atraso tecnológico […]. De más de 800 kg por habitante, en la actualidad apenas superamos los 350. En caña de azúcar, pollos y huevos, cítricos, maíz y arroz, los descensos han sido notables y su calidad se ha afectado. La demanda se ha desplomado por el abatimiento en la capacidad de compra, la inflación y la escasez de combustible».

Una vez destruido el aparato productivo de la nación por adhesión a las políticas primitivas de sus mentores cubanos, las propuestas del régimen no son otras que sembrar conucos, cultivar en balcones y asumir la agricultura urbana para alimentar a la población, en espejo de La Habana, donde tal política habría producido en 2013 alrededor de 6.700 toneladas de alimentos para casi 300.000 personas (apenas 61 gramos diarios por persona, equivalentes a dos hojas de lechuga o una cebolla pequeña).

Ya han comenzado a aplicar oficialmente esa política: hace pocos días, el Consejo Directivo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, en comunicación CD-0146/1658/2020 a los Jefes de Centro, informa que «ha acordado el uso y provecho de los terrenos del IVIC para la creación de huertos en espacios aptos con fines productivos […]. El espíritu de esta decisión está orientado a producir alimentos para el consumo de los residentes del IVIC, con el propósito de modificar gradualmente la cultura consumista que caracteriza a nuestro medio».

La respuesta de los investigadores del IVIC no se ha hecho esperar. En carta fechada el 24/09/2020 hacemos notar el cinismo de invocar una «cultura consumista» como pecado a enmendar (¡ah, la moralina marxista!) en un personal que en su gran mayoría gana a duras penas entre 4 y 20 dólares mensuales para mal vivir, una fracción irrisoria de la canasta básica alimentaria que ya en julio de 2020 sobrepasaba los US$ 277 ó 185 salarios mínimos.

Nuestro reclamo al Consejo Directivo abunda en detalles técnicos. No obstante, obvia el aspecto ideológico detrás de la carta de las autoridades, no otro que el de la zafra cubana de 1970: una vez empobrecidos, sojuzgarnos y sumirnos en una agricultura preindustrial, primitiva, que nos mantendrá tan ocupados en producir una lastimosa cosecha, que no habrá tiempo para conquistar una vida más llevadera en libertad y democracia, en esa sociedad propia del siglo XXI del conocimiento a la que tenemos derecho.

Ese y no otro es el propósito: el vasallaje del pueblo a un sistema retrógrado que perpetúe la dictadura. Está en nosotros no permitirlo.

Gioconda San-Blas
gsanblas@gmail.com 
@daVinci1412
@DiarioTalCual

TRINO MÁRQUEZ, LO QUE HAY DETRÁS DE LAS PROTESTAS ES MALESTAR

Durante las dos últimas semanas se han visto unas  protestas sociales que se han extendido por buena parte del país. En estados tradicionalmente chavistas, la gente espontáneamente ha salido a manifestar su descontento contra la irresponsabilidad de un clan que lleva más de dos décadas gobernando. A lo largo de buena parte de ese prolongado período,  la casta dominante  disfrutó de unos ingresos petroleros que habrían permitido convertir el país en una potencia continental. Pero, ese coctel  letal formado por la ignorancia, la soberbia y la corrupción insaciable, convirtieron la nación en una sociedad miserable. El resultado ha sido el opuesto del que la sensatez y la inteligencia habrían logrado.

Frente a la rebeldía de la gente, la respuesta de los burócratas oficialistas repite el patrón de siempre. Primero, niega la existencia de los problemas por los cuales los ciudadanos se movilizan. ¿Por qué protestan si no existen motivos que lo justifiquen? Venezuela, al igual que Cuba, navega en el mar de la felicidad. Luego, denuncian que detrás de la insurrección popular se encuentra la mano peluda de la oposición. Primero Justicia y Voluntad Popular, dicen los gobernadores y alcaldes maduristas donde el pueblo se ha alzado, son los motores impulsores de la sacudida. Si no fuera por esos canallas apátridas, el pueblo estaría disfrutando de la comodidad que les brindan el Ejecutivo nacional y el regional. El cinismo más desvergonzado.

En realidad, lo que sorprende es que la revuelta popular no se haya producido antes, que sea más extendida y más persistente, pues las condiciones de vida de la gente se han deslizado por una pendiente muy inclinada a partir de 2013, cuando los precios del crudo comenzaron a descender del pico donde se habían encaramado. Además de la inflación –la más alta del mundo durante siete años consecutivos-, el otro componente básico de la erosión del nivel de vida es el colapso de los servicios públicos. Desplazó a la inseguridad personal como principal causa del envilecimiento del entorno social. Las encuestadoras más importantes del país –entre ellas Consultores 21, Datanálisis y Delphos- y el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos, han registrado y documentado ese declive con precisión. El retroceso de los servicios básicos constituye la fuente fundamental de la agitación ciudadana.

La gente no acepta que en un país cruzado por ríos caudalosos, que llegó a poseer algunas de las represas más grandes y modernas de Sur América, el agua no llegue a las tuberías de los hogares; hay familias que pasan semanas sin recibir en sus casas ni una gota del líquido. Tampoco se cala que en la nación con las reservas petroleras más grandes del hemisferio occidental, las bombas no expendan gasolina, que la poca que se produce se le regale a Cuba y que Nicolás Maduro le compre el combustible con lingotes de oro a los ayatolas iraníes. No admiten que Venezuela, siendo una potencia gasífera –la octava del planeta- carezca de gas metano y propano, porque los ineptos que gobiernan no fueron capaces en todo este tiempo de desarrollar el proyecto Cristóbal Colón -convertido en Mariscal Antonio José de Sucre-, concebido con el fin de producir gas suficiente para abastecer el consumo nacional y exportar un excedente cuantioso. No admite que, a pesar de contar con el Guri -en su momento entre las represas  más grandes y modernas del mundo- en la actualidad los apagones en toda la nación, se produzcan cada vez con mayor frecuencia y extensión. La ineptitud y el desastre administrativo acabaron con Edelca y con la eficiente Electricidad de Caracas, entre otras empresas encargadas de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica. 

Todos estos datos son obviados por los desvergonzados del gobierno, quienes tratan de refugiarse en las sanciones norteamericanas para explicar el caos y la miseria en la cual hundieron a Venezuela. Pero la gente no les cree, a pesar de la férrea hegemonía comunicacional que ejercen. Menos de 15% de la población considera que las carencias que viven se deben a los castigos aplicados por los norteamericanos y los europeos. La mayoría está convencida de que su sufrimiento tiene un solo responsable: el gobierno de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez y Maikel Moreno .

Las maromas que realiza el régimen para desviar la atención y buscar chivos expiatorios, se han encontrado con la clara percepción de la gente. En los rojos se encuentra el origen del infierno en el que se convirtió la vida. El malestar es la fuerza que empuja las protestas.

Trino Márquez
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

JOSÉ RAFAEL HERRERA, DE LA POBREZA DE SENTIDO AL SENTIDO DE LA POBREZA

A los zorros viejos, de inaudita candidez.

La imaginación, ese reflejo invertido de la ratio técnica, contiene en sí misma los presupuestos inherentes a la ahistoricidad, que luego utiliza, premeditada y alevosamente, como expresión de su habitual modo de representarse la eternidad como ficción. El entendimiento abstracto, de hecho, porta inevitablemente en sus entrañas la mala infinitud, esa suerte de degeneración continua, efímera, de la realidad de verdad, que es, por cierto, la representación originaria sobre la cual se sustenta la abrumadora producción mercantil del presente, el trastocamiento del valor de uso en valor de cambio, el febril afán por lo desechable, lo efímero y contaminante, la abstracta inversión de las causas por los efectos. Mientras más se esfuerza en huir de la inmediatez, la teología filosofante va poniendo en evidencia su insoslayable atracción e íntima necesidad por lo inmediato. Condenada a su propio circulus vitiosus, su declaración pública de renuncia y liberación respecto del ser-ahí es la prueba transtornada, la mejor confirmación esquizofrénica, de su íntima servidumbre.

La pobreza de sentido no es la causa sino la consecuencia palpable de la pobreza del espíritu. No es el sentido el que forma y conforma el espíritu, es el espíritu el que forma y conforma el sentido, transmutado en espíritu. El vacío existencial es el resultado de una sociedad devenida barbarie ritornata, puesta, firmemente convencida de su autosometimiento a la razón instrumental, feliz de padecer el síndrome de Estocolmo. Es el Zauberlehrling, ya advertido por Goethe, abrumado por las fuerzas ocultas que ha invocado y que, aquí y ahora, se ve imposibilitado de poder controlar. Es la tarantella indetenible de la acumulación y cuantificación, ese morir y nacer continuo, esa contradictoria necesidad de no perecer jamás pereciendo a cada instante. El mito del vampiro Nosferatu realizado. En su manía de fragmentación, de ruptura y duplicación de la unidad concreta, la teología filosofante muestra ser la gran precursora, en nombre de sus sagrados dogmas, de sus reliquias de la muerte, de su liturgia. Toda una pionera de la transformación del desgarramiento en naturaleza.

Claro que, según los misterios extraídos del Testamento, la pobreza de espíritu es una bendición que, por cierto, Heidegger, en su momento, pretendió vindicar. Porque, según el “pastor del ser”, mientras mayor es la pobreza espiritual más humilde se es, y, en consecuencia, mayores son las posibilidades de que las puertas del cielo queden abiertas de par en par, para la gloria del Todopoderoso. Como en la lotería, mientras más se juega, es decir, mientras más pobre de espíritu se es, más chance se tiene de ganar el edén. Solo queda, entonces, sustituírla por la pobreza de sentido, lo que significa poner la carreta delante de los burros, y a los burros colgarles la zanahoria de la trascendencia sobre sus hocicos.

Si, ciertamente, la sociedad se ha ido organizando como “la sociedad del espectáculo”, no menos cierto es que la teología filosofante no solo forma parte de semejante divertissement, sino que ha contribuido notablemente en la construcción de sus sólidas bases. Por eso insiste en su pretensión de interpretar escrupulosamente, y no sin aparente afectación, los preceptos de la Ley religiosa, de una ética de mandatos sazonados de mala infinitud, atendiendo más a sus letras que, precisamente, al espíritu, al que ha renunciado por completo. Sus quejas son similares a las del fariseo. Las tramas no dependen del capítulo final, dependen de su recorrido, del movimiento in fieri -toda determinación es negación-, sin el cual carece de importancia la precipitación del final. Por eso mismo, no se trata de cerrar la secuencia de la historia, sino de abrirla en su complejidad, porque la historia escrita no es una historia independiente de la historia viva. Es, en todo caso, el resultado consciente de su experiencia y, a un tiempo, el punto de partida de su próxima estación.

Las buenas gentes “se vuelcan” al entretenimiento para evadir el peso de un mundo que lo ha obligado a re-volcar-se en el charco del desquicio de las abstracciones de una vida ficticia, transversalmente atravesada por la ilusión de la espera. Sí: de la esperanza. Es la condena de Sísifo y, al mismo tiempo, el nada nuevo bajo el sol. Son las flores sobre las cadenas y los suspiros de la criatura agobiada. El “vacío existencial” es la consecuencia de la adecuación -invertida- de una plenitud vaciada de ser, desprovista de sustancia, de contenido. O lo que es igual, provista de la aridez de las formas en las que pretende insistir -y recetar- el teólogo, con el propósito de “salvar el mundo” de la obesidad, del sexo y de la drogadicción. El razonamiento, en el fondo, es muy sencillo. Por ejemplo, si los consumidores de estupefacientes y sustancias tóxicas no tuviesen a su disposición “suficiente poder adquisitivo”, entonces se verían obligados a no consumir drogas, con lo cual se verían impelidos a hacerse adictos al “Bien total, trascendente” y, de ese modo, superar definitivamente la “alienación”. Se comprenderá que la solución sugerida por el teólogo es propia de la reencarnación de Girolamo Savonarola. Maquiavelo hablaba de esos filósofos que se dedicaban a construir castillos sobre las nubes. Pero, en este caso, la solución del teólogo casi toca con la punta de sus dedos no al creador del fresco de Buonarroti sino al mismísimo paroxismo envuelto en paños, mostrando, en alguna medida, sus “gracias” u ocultando sus “vergüenzas”, que para el caso da lo mismo. Después de semejante propuesta, uno llega -¡finalmente!- a comprender cómo fue posible que un puñado de golpistas, que irrumpieron contra el hilo constitucional, terminaran siendo indultados y destrozando a todo un país.

Todavía, detrás de los ecos de sus cuitas por el agua derramada, la obsesión teológica insiste en convocar la vuelta a la tradición contra la modernidad. Para él, en el fondo, el gran culpable de los males de Venezuela sigue siendo el presidente Carlos Andrés Pérez, quien, a pesar de lo que se quiera decir, puso todo su empeño en construir un país a la altura de su tiempo. El fantasma del “Benemérito” ronda los oscuros laberintos del conservatismo, cuya consecuencia última es la objetivación del gansterato que empobreció el espíritu de toda la población venezolana. Para él, era preferible seguir viviendo en la aldea pastoreña del siglo XIX. Fuera de la historia no es posible superar y conservar a un tiempo la propia historia. Porque la historia no son los esqueletos -la arqueología- que va dejando el pasado, sino el sujeto-objeto en acto continuo, el hacer que es un pensar y el pensar que es un hacer. Ni la verdad ni el valor son trascendentes: son inmanentes porque son históricos. Como decía Benedetto Croce, y muy a pesar de la teología filosofante, la vida toda es historia y nada más que historia.

José Rafael Herrera, 
jrherreraucv2000@gmail.com
@jrherreraucv

FREDDY RIOS RIOS, LA INÉDITA SALIDA VENEZOLANA CON LA R2P

La soberanía como responsabilidad se inspira en la frase: “La soberanía de los Estados deriva de los Derechos Individuales” Fernando R Tesón

La intervención de Juan Guaido ante los Embajadores asistentes a la Asamblea General de la NU, marca un paso estratégico definitivo en la lucha contra la dictadura ante los reiterados fracasos de sostener una Negociación constructiva y/o una salida electoral legítima, legal, transparente, clara y verificable, al invocar como Presidente Interino, la aplicación de la Doctrina R2P, caso inédito en la historia porque los antecedentes señalan que no se puede desconocer que existe una “práctica creciente de los Estados, Organizaciones Regionales y del propio Consejo de Seguridad” en las Intervenciones Humanitarias en Somalia, Liberia, Sierra Leona, Rwanda, Bosnia y Herzegovina y Kosovo”, es decir, que llegó la hora de no ponernos exquisitos con elucubraciones teóricas; estamos en la hora de inventar Pompeyo Márquez dixit, “inéditas”, apropiadas y prácticas para salir del chavismo.

En el Documento Final de la Cumbre Mundial del 15 de septiembre de 2005, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Doctrina de la Responsabilidad de Proteger. En esa histórica Plenaria de Alto Nivel de los líderes mundiales de la Asamblea General, los jefes de Estado y de Gobierno llegaron a un acuerdo sobre la Responsabilidad de Proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes de “lesa humanidad”

Es preciso recalcar que dicho Documento Final, emitió la Resolución 1674, del Consejo de Seguridad de 2006, señalando: “[..] y reafirmamos la necesidad de respetar debidamente la soberanía y el derecho a la libre determinación.“ y adelanta a continuación que “Reafirmamos nuestra determinación de apoyar todos los esfuerzos encaminados a preservar la igualdad soberana de todos los Estados, respetar su integridad territorial e independencia política [....]” Vale la pena añadir y acotar  que el Consejo de Seguridad del Siglo XXI debería entender, comprender y obligarse a no ejercer el derecho a Veto por intereses políticos, sino sólo en aquellos casos que pongan en peligro sus intereses vitales y que ni la Soberanía, ni la No Intervención pueden constituir una guarimba jurídica contra los Delitos de Lesa Humanidad, incluyendo en el paquete a China y Rusia.

Vale la pena traer a colación lo que expresan Edward y Berger: “El nuevo secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, por su parte, no se sienta a mirar en qué dirección sopla el viento.  Al principio de su mandato, nombró a un asesor especial, Edward Luck, para trabajar con los estados miembros en la identificación y desarrollo de las capacidades necesarias para la acción colectiva.  En enero de 2009 presentó un informe redactado por el Sr. Luck, que ayuda en gran medida a aclarar el concepto de R2P, en particular al dividir las tareas necesarias en tres “pilares”: las responsabilidades del Estado individual, la asistencia internacional y la creación de capacidad, y  “Respuesta oportuna y decisiva”. Aunque no fue aprobado formalmente, el informe atrajo comentarios favorables de una amplia gama de Estados miembros durante el debate de la Asamblea General de julio de 2009.”

Lo anteriormente expuesto debería significar que ninguna Dictadura y menos las facho-stalinistas, como la chavista devenida en Crimen Organizado Transnacional puedan invocar la Soberanía para no ser sancionada por los Delitos de Lesa Humanidad cometidos y probados suficientemente en el Informe de la OEA, los 2 de la Alta Comisionada Michelle Bachelet y por último y radicalmente en el Informe de la Misión del Consejo de DD.HH, que culmina probando, Detenciones, Torturas, Desapariciones y Asesinatos. 

La Brookings Institution nos provee de razones jurídicas adicionales para la aplicación en Venezuela de la R2P al establecer sin lugar a dudas de ninguna naturaleza que: “para quienes el avance de los valores democráticos y de derechos humanos ha traído consigo la erosión del concepto tradicional de soberanía. Consecuentemente ésta debe ser legítima y es la responsabilidad la que le da legitimidad:(...)” No hay duda del embroque jurídico de legitimidad con responsabilidad.

Por lo anterior es necesario ir modernizando conceptos al paso que marcó Jean Monet al criterio de soberanía, El Taita de la UE y de los Mercados Comunes, explano: “Es imposible resolver los problemas europeos entre Estados que conservan su plena soberanía.” Como resultado y sus consecuencias están la UE y sus Instituciones. Además ello conlleva a un nuevo e inédito intervencionismo que no agrede la Soberanía. Ejemplos múltiples encontramos en las organizaciones multilaterales y plurilaterales: OMC, OMA, Mercosur, ALADI, GA, etc etc.

Kofi Annan un adelantado en la progresividad de la defensa de los DD.HH fue claro al interpretar que: “La intervención humanitaria es una cuestión delicada, plagada de dificultades políticas y sin soluciones fáciles. Pero sin duda no hay ningún principio jurídico -ni siquiera la soberanía- que pueda invocarse para proteger a los autores de crímenes de lesa humanidad (...)”, lo anteriormente  expuesto es definitivo cuando se considera que tres prestigiosas instituciones internacionales han llegado a la misma conclusión. El chavismo ha cometido delitos de Lesa Humanidad y lo sigue cometiendo, lo cual amerita una solución plurilateral como lo solicita el Presidente Interino Juan Guaido con la aplicación de la R2P, y sino es la NU por el Derecho a Veto en el Consejo de Seguridad que sea la OEA que tiene por interés legítimo defender la democracia y los DD.HH.

C-C Añañasos una estudiosa de la materia estableció con claridad: la “responsabilidad de proteger” suscribe también la doctrina del bellum iustum que se remonta a San Agustín y que, en su núcleo fundamental, acepta justificaciones al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”

La profesora Añañasos recalcó claramente: el ‘bellum iustum’, “el recurso a la guerra como instrumento político está prohibido, (..) con fines de carácter humanitario debe permitirse, pues asegura la protección de una población determinada cuando es (..) víctima de determinados crímenes o corre peligro de serlo”

Es evidente que la aplicación de la Doctrina de la Responsabilidad de Proteger no es sencilla, es materia compleja y complicada no por su justificación y propiedad jurídica sino por la connotación geopolítica de dos conceptos: Intervención y Soberanía en el Foro, que muchos, olvidando los antecedentes de la Intervención Humanitaria de la OTAN en Kosovo después del fracaso de la OSCE.

Es de hacer notar que para poner término o a violaciones graves y masivas de derechos humanos ante la inacción del Consejo de Seguridad ONU, existe una “verdadera capacidad de intervenir” porque el Consejo de Seguridad está limitado por el veto, Kofi Annan sostenía que lo precedentes constituían antecedentes válidos.

En el caso venezolano no existiría, ni intervención ni violacion de soberanía toda vez que por cuanto el  Crimen Organizado con apoyo de la cúpula militar usurpa al gobierno del país el Presidente del único poder legítimamente electo, solicita a la comunidad internacional actuar para detener la violacion masiva y sistemática de DD.HH y recuperar constitucionalmente el sistema de derecho establecido en la Constitución.

Por último no está demás señalar la afirmación de Luisa Salomón, que “La Misión Internacional recomienda, entre otras cosas, que otros Estados consideren la posibilidad de abrir investigaciones sobre las violaciones ocurridas en Venezuela y que la Corte Penal Internacional investigue los crímenes (...)” lo cual concuerda en un todo con lo que firmaron, todos los miembros de las Naciones Unidas en el Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, que establece que: “Cada estado individual tiene la responsabilidad de proteger a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes de lesa humanidad.  Esta responsabilidad entraña la prevención de tales delitos, incluida su incitación, por los medios adecuados y necesarios. En este contexto, nosotros [la comunidad internacional] estamos dispuestos a emprender acciones colectivas a través del Consejo de Seguridad sobre una base de caso por caso.”

Manos a la obra.

Freddy Rios Rios 
friosrios@gmail.com
@doserre

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¡ADIÓS 6D!

Las parlamentarias se suman a los crasos errores que enrutaron el alargado final del chavismo, estos errores fueron, en estricto orden: La Asamblea Nacional Constituyente 2017 que marcó internacionalmente un antes y después, tardíamente constataron la ruptura del hilo constitucional, democrático, además de las cruentas violaciones de DDHH que hoy fustiga la ONU. Luego, las Presidenciales 2018 que eliminaron el ultimo vestigio de legalidad que tenía el chavismo, la presidencia. Fue tan grave este error que incluso China dejó de auxiliar económicamente al régimen, se acabaron los créditos y financiamientos a raíz del desconocimiento internacional de Maduro. Desde enero 2019, el régimen debe cancelar antes de cualquier envío de cualquier bien, producto o insumo por parte de sus exprimidores aliados. 

En tercer lugar, las parlamentarias del 6D, un proceso en idénticas condiciones a los celebrados desde 2017, con las principales figuras opositoras inhabilitadas al margen de la ley, con los principales partidos opositores expropiados, con la imposición de candidatos, partidos, electores y unos resultados 100% predecibles en estas condiciones, además de todo lo ilegal que se desprende de una desinstitucionalización como la nuestra, donde las instituciones del Estado son sedes del Psuv. 

Ante el fracaso de una falsa oposición, sin arraigo ni arrastre popular, se alzó un Henrique Capriles que, aunque inhabilitado, prestó su apoyo a estas elecciones, lo que llamó la atención de los electores opositores menos radicales, pero el encanto duró poco, ante la negativa internacional de reconocer estos comicios, la amenaza estadounidense de sancionar a quienes participen en estos y, sobre todo, el impresionante repudio popular al 6D, este 30 de septiembre decide retirar su apoyo alegando no consiguió mejorías en las condiciones. 

Con esta decisión, Capriles dio el tiro de gracia al 6D, un proceso electoral abandonado a su suerte, ahora es una fiesta exclusiva del Psuv y de sus colaboradores más íntimos. Así como ningún proceso de primarias escogió directivas de partidos ni candidatos, estas parlamentarias se quedaron sin votantes. 

¿El régimen continuará con su faena? Por supuesto que sí… sí fue capaz de perpetrar una constituyente desafiando toda ley, todo precepto democrático, reprimir como lo hizo, estas parlamentarias representan un esfuerzo minúsculo. Al igual que en la ANC y demás procesos electorales desde esa fecha, divulgará las cifras que le plazca, eso le costó la incondicionalidad de Smartmatic quien en cuidado de sus contratos mundiales no podía seguir avalando lo que el CNE informaba. 

Para colmo, Maduro informa al país un proyecto de “Ley Antibloqueo” cuyo contenido son refritos de las mismas trágicas políticas y decisiones económicas de sus casi luengos 8 años de mandato, cuando lo único que puede levantar las sanciones, disparar el crecimiento, el desarrollo de Venezuela es la reconquista de la senda democrática y constitucional. Mientas Venezuela continúe bajo mismos derroteros chavistas la descalidad de vida no solo será peor, sino más acelerada. Como dijo alguna vez el mentor de todo lo que padece el país citando una cita bíblica  “Todo está consumado”. 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES, POR QUÉ UNA ALIANZA TRABAJADORES-EMPRESARIOS

En la Asociación Civil Centro Democracia estamos trabajando en tres proyectos para desarrollar la alianza trabajadores-empresarios: Uno, consiste en identificar casos concretos, positivos y negativos, en las relaciones entre estos dos segmentos; el segundo, en redactar una nueva Ley del Trabajo de manera conjunta; y el tercero en redactar y divulgar una propuesta de “Reincorporación al Trabajo con Precauciones”.

En cuanto a los casos de alianzas trabajadores-empresarios ya hemos seleccionado varios muy positivos para analizarlos, redactar sus respectivos guiones y divulgarlos para que quien quiera pueda copiarlos. Lo mismo estamos haciendo con casos negativos, en los cuales persisten la desconfianza, la polarización, la percepción de que lo beneficia a uno de los dos segmentos perjudica al otro o, peor, se practica la lucha y el odio de clases, cosas absurdas que terminan perjudicando a ambas partes. Entre las herramientas concretas que ya hemos identificado para construir relaciones de cooperación e interdependencia entre trabajadores y empresarios encontramos algo tan sencillo como es el enfoque y la actitud: cuando preguntamos, ¿A qué cree Ud. que se debe que las relaciones trabajadores-empresarios sean positivas (o negativas) en esta empresa? Las respuestas para explicar las relaciones positivas son del tipo…”es que siempre estamos pendientes, le damos respuesta a los problemas de la gente…”, entre otras. En cambio, en los casos de relaciones negativas, predominan respuesta como…”es que el gobierno…” o…” es que el sindicato.” El mensaje que aparece aquí es que en los casos positivos la gerencia tiene una actitud proactiva y asociativa; mientras que en los casos negativos…”la culpa es de otro”. Otra cosa que hemos aprendido es que las alianzas trabajadores-empresarios también deben incluir a las familias de los trabajadores, los vecinos, los proveedores y distribuidores locales y los consejos comunales. Es decir que las empresas necesitan gerenciar el equilibrio en sus relaciones con todos los actores relacionados con la empresa. Y esta amplitud no les sale más cara porque más costoso es no ocuparse y dejar que las sinergias negativas entorpezcan las actividades de las empresas.

En cuanto a la redacción de una nueva Ley del Trabajo, ya hemos encontrado que tanto trabajadores como sindicalistas están claros que la Ley vigente está basada sobre el antagonismo entre trabajadores y empresarios y que ese antagonismo ha contribuido a la ruina de ambas partes. En este caso estamos comparando la Ley del Trabajo que dejó Teodoro Petkoff, con la actual y redactando una versión propia de un país moderno que le proponga al trabajador alcanzar un nivel de vida adecuado en función de contribuir a elevar su productividad, en vez de inculcarle odio contra la mano que le da empleo.

En relación con la propuesta de Reincorporación al Trabajo con Precauciones, tanto los dirigentes sindicales como los empresarios y gerentes que estamos trabajando en este proyecto estamos de acuerdo en que la cuarentena radical no es la respuesta adecuada al Covid-19 pues el 94% de la población venezolana que no tienen ahorros no puede quedarse en casa porque se muere de hambre. Por ello las mayorías salen a trabajar, pero lo hacen sin recibir la orientación adecuada ni los apoyos, como mascarillas, geles, instrucciones para laborar con precaución. Esto quiere decir que la respuesta a la pandemia no puede ser lineal, sino que debe responder a un dilema: salud o hambre. En este aspecto, estamos estudiando las mejores opciones y las razones que las acompañan para motivar al gobierno, organizaciones y ciudadanos a cambiar una política que nos lleva a la ruina y a más sacrificios para la población que la enfermedad. Enfermarse y morir es una probabilidad y muy baja, mientras que pasar necesidades, hambre o desnutrición es una certeza para la mayoría.

La razón de ser de una alianza trabajadores-empresarios no es sólo el avance socioeconómico sino también promover el desarrollo de una democracia política más plural. En la política de los países subdesarrollados predominan las relaciones verticales entre cada sector y los gobernantes: los hilos verticales; siendo mínima la existencia de las relaciones horizontales, por ejemplo, la alianza entre trabajadores y empresarios. Las ideologías de los gobernantes y sus políticas más bien se encargan de promover la desunión entre actores no gubernamentales por aquello de ”divide y vencerás.” En este caso, estamos tejiendo hilos horizontales -alianzas- entre dos sectores que trabajan codo a codo y cuyos intereses comunes superan con creces sus diferencias, como lo estamos evidenciando a través de las consecuencias catastróficas que ambos sufren por la destrucción de la empresa privada y sindicatos. ¡Será juntos que nos recuperaremos!  

José Antonio Gil Yepes
prensayradio9@gmail.com
@joseagilyepes
Director de Datanalisis
Contacto: 0424.9909099

miércoles, 30 de septiembre de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 01/10/2020



GRISELDA REYES, EL TEMA URGENTE
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 11 hours ago
La situación venezolana llama con razón al interés y la preocupación de la comunidad internacional. Durante dos décadas los enfrentamientos y la polarización política, en un cuadro que muchos asimilan a una nueva versión de la guerra civil, ha significado la división de los venezolanos con las consecuencias que ello representa para la estabilidad institucional y el equilibrio de los poderes públicos. De allí que los recientes informes de organismos internacionales sobre violación de los derechos humanos- a diferencia de otros países- se explican por los alcances de la crisis nacio...
CARLOS BLANCO, GUERRA O NEGOCIACIÓN
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 11 hours ago
1.- La furtiva maniobra de los negociadores con Noruega, Barbados y ahora con la delegación de la Unión Europea, ha sido la de dejar colar ante la opinión pública nacional que el dilema es guerra/enfrentamiento/caos, o negociación. En términos lógicos es la falacia del falso dilema o bifurcación: ya que nadie puede querer la guerra, entonces hay que caer inexorablemente en la negociación; pero, ¿cuál negociación? Desde luego, la mía. 2.- El problema de la negociación que se ha llevado a cabo y que parece continuar a espaldas de la opinión pública es que precisamente esa está llen...
LUIS FUENMAYOR TORO, LAS PROTESTAS RECIENTES
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 11 hours ago
En los últimos días se han producido una serie de manifestaciones populares de protesta en varias ciudades del país, aunque las del estado Yaracuy han sido las que han llamado más la atención, entre otras cosas por involucrar a por lo menos tres ciudades importantes: Chivacoa, Yaritagua y Nirgua. Pero además por su número y duración, por la numerosa participación de la población, por el carácter de las demandas efectuadas y por la vehemencia y valentía de los manifestantes, al defenderse de los cuerpos de seguridad del Estado. Han sido además directamente aludidas por funcionarios ...
VÍCTOR A. BOLÍVAR, CREO MÁS EN YARACUY QUE EN LA ONU
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 12 hours ago
“No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso”. Walt Whitman Insistiremos en poner el acento en la mayor o menor viabilidad de las salidas que se proponen para resolver la gran tragedia de un país que ya se desdibuja en el imaginario del venezolano. Con esa angustia, entre tanta penuria, está ganado a creer todo aquello que lleve consigo cualquier expectativa. Solo hemos pedido sinceridad desde estas líneas, pues, como bien dice un buen amigo “tantos orgasmos fallidos dejan un desencanto insalvable”. Dos hechos trascendentales para e...
LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, SANCIONES VS. PROTESTAS
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 12 hours ago
Sí existe algo que frenéticamente tema el régimen es la protesta, la presión social, incluso teme más que a las sanciones internacionales las cuales evade sin mucho esfuerzo. Las protestas sociales de hoy nada se parecen a las de 2002, 2003, 2014 ni 2017 en las cuales existían justificados motivos políticos, jurídicos y venezolanistas, las de hoy son enteramente por dignidad, por la más pura sobrevivencia, por justicia en todos los aspectos. En primer lugar, el régimen se encuentra absolutamente desconocido por la comunidad internacional determinante de occidente, casi todas las ...
OSCAR ARNAL, EL PAÍS EN LLAMAS Y LA UNIDAD OPOSITORA
Unknown, EL REPUBLICANO LIBERAL II - 12 hours ago
La protesta toma cuerpo en todo el país. El pueblo está en la calle protestando por la crisis terminal de los servicios públicos, la falta de gasolina y la hiperinflación desbordada. El régimen se ve desbordado. Mientras tanto en los cuatro puntos cardinales de Venezuela y en el mundo democrático el reclamo es por la unidad de los distintos líderes opositores. No se justifica ante la crisis humanitaria compleja y el informe demoledor de la O.N.U. sobre las graves violaciones a los Derechos Humanos que tengamos divergencias públicas que son aprovechadas por el régimen. Nos tienen q...

 

GRISELDA REYES, EL TEMA URGENTE

La situación venezolana llama con razón al interés y la preocupación de la comunidad internacional. Durante dos décadas los enfrentamientos y la polarización política, en un cuadro que muchos asimilan a una nueva versión de la guerra civil, ha significado la división de los venezolanos con las consecuencias que ello representa para la estabilidad institucional y el equilibrio de los poderes públicos. De allí que los recientes informes de organismos internacionales sobre violación de los derechos humanos- a diferencia de otros países- se explican por los alcances de la crisis nacional y no solo por la comprobada actuación represiva de un gobierno.

A ello se añade un verdadero colapso de la economía tradicionalmente sustentada en el recurso petrolero. En la práctica la quiebra de Pdvsa no es la quiebra de una empresa importante sino mucho más: es el colapso del principal resorte financiero del Estado. Habría que pensar lo que ello significa cuando asistimos en los últimos años al grave deterioro de las condiciones sociales del venezolano. Basta con padecer los efectos de la hiperinflación y la casi desaparición del bolívar como la moneda histórica de la nación. Basta con solo ver el deterioro de los servicios públicos, la desaparición de las fuentes de empleos y el cuadro de desolación de las ciudades y pueblos del interior que en los últimos días han salido a protestar no por simples razones políticas y partidistas sino como un grito desesperado de sobrevivencia.

A esa realidad se le añade el costo que representa la cuarentena del coronavirus que significa gigantescas pérdidas financieras, altas cifras de desempleo y desinversión y caída de los niveles sanitarios en los países de mayor desarrollo económico del mundo. Habría que calcular lo que ello significa para un país que ya soporta un derrumbe económico y social sin que se apliquen las medidas necesarias y pertinentes en busca de soluciones.

Todo un cuadro que exige un gran esfuerzo por supuesto de las autoridades y poderes del Estado cuya responsabilidad en lo que ocurre es obvia, sino también de los partidos políticos y las instancias de la sociedad civil que padecen los estragos de la crisis y que solo superándola en lo posible, podrán encontrar espacio para su actuación y la conquista de sus objetivos. Desgraciadamente todo indica que no se trabaja en esa dirección. La llamada dirigencia política sin exclusiones aparece divorciada de ese tema urgente y prioritario. Lo demuestra la manera como está siendo encarada la próxima elección de la Asamblea Nacional prevista para el venidero 6 de diciembre. Resulta lógico que se preste atención a la mejor selección de los candidatos y que se aceiten las maquinarias para la mejor campaña electoral, pero al mismo tiempo ahora es necesario y en este caso indispensable que se asuma el compromiso de juntar esfuerzos y de presentar salidas consensuadas mediante proyectos de leyes y acuerdos para que el país retorne a una normalidad mínima que permita tranquilidad y confianza a los venezolanos que sin distinción de colores ni de ideologías, son víctimas de una enorme catástrofe cuya prolongación implicaría la verdadera ruina de la patria. Ese es el tema urgente...

Griselda Reyes
griseldareyes@gmail.com
@griseldareyesq

CARLOS BLANCO, GUERRA O NEGOCIACIÓN

1.- La furtiva maniobra de los negociadores con Noruega, Barbados y ahora con la delegación de la Unión Europea, ha sido la de dejar colar ante la opinión pública nacional que el dilema es guerra/enfrentamiento/caos, o negociación. En términos lógicos es la falacia del falso dilema o bifurcación: ya que nadie puede querer la guerra, entonces hay que caer inexorablemente en la negociación; pero, ¿cuál negociación? Desde luego, la mía.

2.- El problema de la negociación que se ha llevado a cabo y que parece continuar a espaldas de la opinión pública es que precisamente esa está llena de trampas, medias verdades, ocultamientos, que no conducen al fin propuesto y asumido por la mayoría del país que es el cambio de régimen sino el de su consolidación porque “es lo que hay”. ¿Y el reemplazo? Para más adelante.

3.- Lo primero es saber a nombre de quién negocian los que negocian. Si lo hacen por su cuenta están asumiendo una representación de manera arbitraria y a espaldas de la sociedad venezolana; si lo hacen en nombre de Guaidó y su grupo, la situación es otra porque tendrían representación del presidente interino. Suponiendo que sea este último el caso, lo que habría que ver es qué se negocia.

4.- Guaidó recibió un mandato por medio del cual se convirtió en interino. Ese mandato no surge de ninguna elección popular sino de un mecanismo constitucional en virtud de que Maduro no fue electo en 2018 de manera legítima; de lo cual surge el preciso mandato de conducir al reemplazo del régimen de Maduro, objetivo que además asumió explícitamente con el famoso -y olvidado por su promotor- “cese de la usurpación”.

5.- De tal manera que cualquier negociación debe estar enderezada a lograr el objetivo del reemplazo del régimen. Es aquí donde los negociadores se equivocan o creen que son más vivos que Tío Conejo. Si la negociación es para sustituir a Maduro y la Banda Presidencial cometerían grave error de amateurs si estiman que la lógica irrefutable de sus argumentos va a convencerlos: “Ni ustedes ni nosotros queremos esta crisis, ni sanciones, ni bloqueos; así es que, por favor, gentilmente, salgan de Miraflores por aquella puerta”. Como esta ilusión es inviable, la única negociación posible es simultáneamente construir la amenaza creíble que obligue a la salida ordenada del régimen, la cual no es posible por la magia de un razonamiento convincente.

6.- ¿Por qué unas buenas razones no convencen a los jerarcas rojos? Porque su proyecto ya descontó la falta de apoyo popular, la crisis brutal de la sociedad, el cerco internacional; saben que no pueden aspirar a revertir ese proceso, aunque se busquen al Zapatero de ocasión para que les tienda la mano cuando están a nivel de ahogo. La lógica del régimen –como la del cubano- es mantenerse en el poder al costo que sea porque estiman que las olas van y vienen como les ha ocurrido por más de 20 años.

7.- La construcción de una amenaza creíble, concentrada en tres instrumentos (R2P, 187.11 y TIAR) es lo que puede llevar a Maduro a otra mesa de negociación, con otros negociadores y con otra agenda para concretar la salida de su régimen del poder. Esto requeriría que Guaidó encabezara sin ambages este proceso, como el presidente que es reconocido internacionalmente. Esto no lo puede hacer en este momento sino él; por eso es de una necedad monumental que se le diga a los que plantean este camino que por qué no lo hacen ellos; sencillamente porque no pueden, es tarea que le corresponde al interino.

8.- De manera que negociar sobre condiciones electorales no es solo abandonar la ruta para la cual se designó a Guaidó sino volver a alimentar la estabilización del régimen. Obsérvese cómo hay en el país dos conversaciones paralelas y sin conexión una con otra: la de la protesta creciente de la ciudadanía y la de las elecciones en la élite dirigente, que ignora una vez más aquella protesta y, al final, busca acallarla. No es casual que desde 2014 –desde mucho antes, en realidad–, cuando la protesta sube se abre una negociación que no la emplea como arma sino que promete rebajarla para que el régimen ceda; por supuesto no cede porque cuando aquella cesa el régimen se siente manos libres.

9.- En la actualidad hay un tejemaneje de Borrell y miembros de la Unión Europea en estado de zapaterismo puro, con el propósito de avanzar en unas “condiciones mínimas”, lo cual es nombre código para unas elecciones que jamás esos europeos aceptarían en sus países. Es la tesis de que esta gente de América, situada al borde del Caribe, si ya no se conforman con espejitos y lentejuelas, tal vez se conformen con elecciones chimbas. Se sabe que Capriles y otros andan en eso, solicitan aplazamiento y observación europea, pero si lo europeos van a requerir sus “condiciones mínimas” ya se sabe que cualquier cosa puede ser “mínima”.

10.- En sana rectificación Guaidó ha solicitado recientemente la aplicación de la Responsabilidad de Proteger para Venezuela. Está muy bien, le correspondería aprobar en la Asamblea Nacional el 187.11 y trabajar con dedicación a reconstruir el mecanismo del TIAR, porque su misión es “el cese de la usurpación” y no otra. Es de esperar que los “Comandos por la libertad y elecciones libres” que propone se centren en la libertad, mediante la salida del régimen y luego de la transición en las elecciones libres. No resulta congruente con esa posición lo que algunos negociadores plantearon a los europeos: “renuncia” de Guaidó y de Maduro, conformación de un gobierno de transición con los próceres rojos (estilo mamarrachada del 30 de abril) y elecciones con el mismo régimen rojo en el poder para finales de 2021.

11.- Una cosa es con guitarra y otra cosa es con bandola. Una negociación que perpetúe el régimen es una cosa y otra es la que conduzca a su salida, lo cual requiere rodearla de las condiciones de fuerza para que se produzca. De manera que el dilema no es guerra o negociación, sino negociación con fuerza o negociación boba.

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog

LUIS FUENMAYOR TORO, LAS PROTESTAS RECIENTES

En los últimos días se han producido una serie de manifestaciones populares de protesta en varias ciudades del país, aunque las del estado Yaracuy han sido las que han llamado más la atención, entre otras cosas por involucrar a por lo menos tres ciudades importantes: Chivacoa, Yaritagua y Nirgua. Pero además por su número y duración, por la numerosa participación de la población, por el carácter de las demandas efectuadas y por la vehemencia y valentía de los manifestantes, al defenderse de los cuerpos de seguridad del Estado. Han sido además directamente aludidas por funcionarios del gobierno nacional, lo que implica que les han llamado la atención y les atribuyen cierta importancia. Adicionalmente, un alcalde “gobiernero” local ha dado una respuesta amenazante de carácter fascistoide a los manifestantes, lo cual por supuesto ha enervado más los ánimos.

En otras partes también se han producido manifestaciones parecidas, aunque no tan masivas. San Mateo, Maiquetía, Mochima, Nueva Esparta, Cumaná. En realidad, en el país se producen a diario decenas de protestas por las carencias extremas de bienes fundamentales como la electricidad, el gas, el agua, la gasolina, a las que se suman los ridículos salarios, el altísimo costo de la vida, la inseguridad personal, el desempleo, la insalubridad, la corrupción, el “matraqueo” y abuso de funcionarios policiales y militares, la represión ante los justos reclamos populares y las restricciones por la pandemia de la covid-19. Esto ha hecho que, en las últimas movilizaciones, la gente vaya más allá en sus demandas y comience a exigir derechos de naturaleza política o ciudadana. En una masiva manifestación en Yaritagua, la gente exigía “libertad” y vociferaba contra el gobierno de Maduro y contra la represión y la indolencia, ante los graves y continuos sufrimientos del pueblo.

La respuesta gubernamental regional ha sido la usual: el uso de las fuerzas policiales para terminar con las movilizaciones de protesta. A los gases lacrimógenos y los disparos de perdigones se suman las amenazas e insultos por parte de los alcaldes oficialistas y las consabidas detenciones. La respuesta nacional del gobierno ha sido también la de siempre: culpar a sus enemigos políticos de ser los causantes de las movilizaciones. Es decir, para Maduro no hay razones para protestar ni derecho a hacerlo. Para ellos, las protestas no tendrían ningún asidero en las pésimas condiciones de vida actuales. La miseria existente no tendría nada que ver con los sucesos, ni en Yaracuy ni en ningún otro sitio. Vivimos en el mar de la felicidad, según el gobierno, y la gente sale sólo por la instigación maligna de Voluntad Popular y sus líderes López y Guaidó aupados por el “imperio”.

Nadie en Venezuela se chupa el dedo. Todos sabemos que, en toda protesta importante, siempre aparecen líderes políticos opositores que la acompañan, que tratan de ganarlas para sus políticas, de conseguir adhesiones para sus partidos y grupos o para hacer creer que las dirigen. También pueden aparecer para impulsarlas, para redirigirlas hacia objetivos particulares que consideren importantes. Es así y siempre lo será. Los extremistas pueden incluso tratar de crear hechos y situaciones violentas, en sintonía con su política nacional y con la creencia de que las mismas desembocarán en una caída del régimen o conducirán a la tan anhelada invasión “humanitaria”.

Pero lo que es una falacia es considerar que, sin la existencia de condiciones socioeconómicas y políticas desesperantes, se pueden generar movilizaciones masivas de la gente. Si no hubiera razones para la protesta, ésta no se produciría. Se puede organizar pequeños grupos de activistas violentos, como los usados en las llamadas “guarimbas”, y en ello es experta Voluntad Popular. Pero no se puede movilizar a numerosas personas si no existen las condiciones materiales para ello. Es decir, las protestas tienen dentro de sí todas las fuerzas necesarias para su desarrollo, sin la necesidad de intervención de factores externos. Estos pueden existir, pero su contribución no tiene carácter causal. La gente protesta en Venezuela porque tiene que protestar ante unas condiciones de vida infames, que para muchos ya rayan, además, en el límite de la subsistencia.

La gente tiene derecho a manifestar su inconformidad y hacer sus demandas en forma pacífica, según lo garantiza la Constitución venezolana, sin necesidad de solicitar ningún permiso previo. Es un derecho constitucional que el gobierno debe ser el primero en acatar. En esas manifestaciones siempre hay personas exaltadas proclives a realizar acciones violentas de baja intensidad. Puede haber incluso gente infiltrada a tal efecto o con intenciones mayores. Así ha sido siempre y lo será por muchísimo tiempo más. Y no es un fenómeno circunscrito a nuestro país. Lo vemos en el resto del mundo, sin importar el desarrollo económico de las naciones. El gobierno tiene que actuar ante estas desviaciones en forma muy comedida, sin excesos que violenten los derechos ciudadanos, sin acciones excesivas de fuerza que pongan además en peligro la salud de los manifestantes.

Pero lo principal a hacer por el gobierno es oír los reclamos del pueblo y trabajar seriamente para resolverlos. No es con represión como se solucionan los problemas de los venezolanos. Es con trabajo duro, serio, eficaz y honesto como se puede afrontar el dificilísimo reto actual. Se olvidaron de la participación protagónica del pueblo y han trasladado el protagonismo a las fuerzas militares y policiales, que hacen lo único que saben hacer: usar la violencia. Han llegado al colmo de autodenominarse gobierno cívico-militar-policial. Es hora de recapacitar o irse y abrirle campo a otros que hayan demostrado ser patriotas, amantes de la nación venezolana, activistas por la paz y la democracia y defensores de la soberanía y desarrollo nacional.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

VÍCTOR A. BOLÍVAR, CREO MÁS EN YARACUY QUE EN LA ONU

“No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso”. Walt Whitman

Insistiremos en poner el acento en la mayor o menor viabilidad de las salidas que se proponen para resolver la gran tragedia de un país que ya se desdibuja en el imaginario del venezolano. Con esa angustia,  entre tanta penuria, está ganado a creer todo aquello que lleve consigo cualquier expectativa. Solo hemos pedido sinceridad desde estas líneas, pues, como bien dice un buen amigo “tantos orgasmos fallidos dejan un desencanto insalvable”.

Dos hechos trascendentales para el país, aún en curso, lo constituyen la invocación de la responsabilidad de proteger (R2P) en el marco de la Asamblea de la ONU y la reactivación -por combustión espontánea-  de fuertes protestas de calle, con Yaracuy como epicentro. Desde esta columna, hemos abordado, en extenso, el tema de la eficacia y viabilidad de posibles salidas propuestas en el ámbito internacional, como también de aquellas que pudieran surgir en una Venezuela contestataria que pase a la acción, dejando la sumisión.

Con respecto a la propuesta del R2P, tantas veces requerida y pocas veces entendida, debemos asumirla en su verdadero alcance: Mostrar al mundo entero el alto grado de desesperación que nos lleva al extremo de su invocación. Articulada con el informe elaborado por la Misión de Determinación de los Hechos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, específicamente en lo que refiere a la perpetración de delitos de lesa humanidad, la pertinencia de la solicitud es incuestionable. Pudiera tener sentido a los efectos de una mayor sensibilización de la comunidad internacional y, posiblemente, alguna disuasión en el accionar criminal de aquellos que al descubierto quedan por los términos del informe. Igual puede imprimirle alguna fuerza a la iniciativa en la jurisdicción penal internacional. Hasta allí.

Entendemos su aprovechamiento para denunciar el drama nacional,  pese a su obviedad, pero sería irresponsable hacerle ver a los venezolanos que de verdad tenemos por delante una panacea que resuelva nuestros problemas. De la ONU y sus órganos poco podemos esperar los venezolanos para la efectiva y definitiva solución de la grave crisis humanitaria que nos aqueja. Su estructura burocrática e instrumentos normativos son limitantes insalvables; principalmente el Consejo de Seguridad que por su integración y el derecho a veto impedirían una acción sintonizada con nuestra terrible realidad. Allí va a parar nuestra solicitud y allí van a morir nuestras expectativas. Sería absolutamente irreal creer que China y Rusia le den paso franco; y mucho mas irreal, que ambos países pasen a ser factores de solución cuando son parte esencial de nuestro problema. Los venezolanos debemos entender que puede solo venir apoyo puntual de la ONU que nos ayude a sobrellevar la crisis, pero no nos la resolverán. A este régimen les resbalará cualquier otra sanción emanada de la ONU, saben que jamás vendrían los cascos azules.

La misma suerte corren las expectativas sobre el informe y una cónsona decisión por la mayoría de los integrantes del Consejo de Derechos Humanos, entre los que se encuentran países de la misma cilindrada que tiene este régimen en materia de violación de DDHH como son Nicaragua, Somalia, Filipinas, Sudán, China, Libia, Nigeria, Eritrea y la República Democrática del Congo, entre otros.  ¿Así, o más claro?

La Venezuela contestataria, ya en efervescencia con su epicentro en el valiente Yaracuy, por su lado, representa sí una viva llama que no ha podido extinguir el régimen. Es el corazón que aún late para desconcierto de los perpetradores de la destrucción del país. Es salir de la animación suspendida, en la que nos postró la sumisión, para desafiar con coraje a la dictadura y vencerla. Solo falta un liderazgo genuino que no calcule sus pasos en función de intereses partidistas.

Definitivamente, creo más en Yaracuy que en la ONU.

Víctor Antonio Bolívar Castillo 
vabolivar@gmail.com
@vabolivar

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, SANCIONES VS. PROTESTAS

Sí existe algo que frenéticamente tema el régimen es la protesta, la presión social, incluso teme más que a las sanciones internacionales las cuales evade sin mucho esfuerzo. Las protestas sociales de hoy nada se parecen a las de 2002, 2003, 2014 ni 2017 en las cuales existían justificados motivos políticos, jurídicos y venezolanistas, las de hoy son enteramente por dignidad, por la más pura sobrevivencia, por justicia en todos los aspectos. 

En primer lugar, el régimen se encuentra absolutamente desconocido por la comunidad internacional determinante de occidente, casi todas las naciones de este lado del mundo no le dan valor legal ni legitimo, debilitándolo enormemente en comparación a las protestas anteriores donde generosamente aún era reconocido como gobierno. 

En segundo lugar, al no ser reconocido, limita enormemente su capacidad de apaciguar dichas protestas tal como ha ocurrido anteriormente. En los años anteriores, según palabras del mismo Ministro de Defensa Vladimir Padrino López, la FANB protagonizó actuaciones “atroces”, además de permitir colectivos armados que dejaron alrededor de tres centenares de muertos, donde la ley brilló por su ausencia. En las tres ocasiones aún no se conocen culpables materiales e intelectuales. Difícilmente la comunidad internacional permita otro episodio como esos “sin gobierno”. 

En tercer lugar, el informe definitivo de la ONU que certifica las violaciones de derechos humanos por parte del régimen de Maduro coloca en el ojo del huracán al chavismo, además de estar presuntamente implicada en otros delitos como narcotráfico (según Estados Unidos/sus aliados) y vínculos terroristas. La alianza fortificada Maduro-Irán hace la región redoble esfuerzos para que retorne la democracia y la constitucionalidad a Venezuela. 

En cuarto lugar, algo determinante. En 2020 no salen a protestar estudiantes, sectores políticos, tampoco militancia partidista, hoy día salen las amas de casa, los padres de familia, nuestros abuelos, los enfermos, los trabajadores, las comunidades desde lo más profundo… sencillamente porque los venezolanos no contamos ni con lo básico para la subsistencia. Más de 20 años de chavismo destruyeron a Venezuela desde sus cimientos, amén que padecemos un proyecto país impuesto a la fuerza que hace 13 años, en aquella reforma constitucional que perdió Chávez en 2007, dijimos no queríamos vivir ¡Que injusto sufrimiento! 

El régimen desde sus vocerías, desde su inconstitucional control mediático, intenta inútilmente desvirtuar la realidad, lo que todo venezolano sabe; la destrucción de Venezuela por corrupción, desidia y por la imposición del modelo cubano que crea gobernantes idolatrados a la fuerza, sostenidos a través de la violencia institucionalizada, sometiendo una nación premeditadamente llevada a la miseria.  

Se viven horas cruciales, momentos determinantes, en que la escasez de agua, gasolina, gas, electricidad, hospitales, escuelas y universidades aptas, alimentos por falta de poder adquisitivo, dan cuenta de lo perjudicial que resulta, no solo el espectro comunistoide, sino toda ideología antepuesta a la realidad, al pragmatismo que en política lo es todo. 

Para finalizar, nunca olviden que en política lo determinante es lo que no se ve, pero cuando lo que se ve es tan contundente, es porque lo inevitable ocurrirá pronto. 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango

OSCAR ARNAL, EL PAÍS EN LLAMAS Y LA UNIDAD OPOSITORA

La protesta toma cuerpo en todo el país. El pueblo está en la calle protestando por la crisis terminal de los servicios públicos, la falta de gasolina y la hiperinflación desbordada. El régimen se ve desbordado. Mientras tanto en los cuatro puntos cardinales de Venezuela y en el mundo democrático el reclamo es por la unidad de los distintos líderes opositores. No se justifica ante la crisis humanitaria compleja y el informe demoledor de la O.N.U. sobre las graves violaciones a los Derechos Humanos que tengamos divergencias públicas que son aprovechadas por el régimen. Nos tienen que unir los principios, la necesidad del cambio y de reconstruir nuestra nación.

La cátedra de Constitucional de la U.C.V. ha reafirmado que concurrir al proceso electoral parlamentario es convalidar un fraude a la ley. Es prestarse para el juego del oficialismo, al que le exigen todos los sectores posponer los comicios, para que pueda venir una observación electoral independiente y profesional. Sin embargo, como el único objetivo de Maduro es acabar con la Asamblea Nacional y con la designación de Guaidó como presidente interino, hace cualquier cosa para tratar de pasar su aplanadora. De cualquier manera, bajo la tesis legítima de la “continuidad administrativa” a partir del 5 de enero el actual parlamento seguirá en funciones.

Es el empate catastrófico del que se habla. Un poder de facto y otro que se opone, reconocido por las democracias de occidente. El gobierno de Maduro se hunde sin recursos y plagado de sanciones. Hasta ahora la población es la que más sufre. ¿Hasta donde aguanta un país? en cesación de pagos, sin producción petrolera, agotándose las reservas y con una hiperinflación sin fin. Ni hablar de las colas por la gasolina, la escasez de agua, las fallas eléctricas y unos servicios públicos en el subsuelo. Las grandes mayorías que no tienen acceso a divisas van muriendo de mengua o de coronavirus. Las siete plagas de Egipto se quedaron cortas.

Ante el descalabro no queda sino exigir la unidad de la alternativa democrática. Cuando alguien de la oposición alza la voz contra otro u otros, el repudio y desconcierto es general. Para llegar a la democracia en Venezuela fue vital “el espíritu de unidad del 23 de enero”, el “Pacto de Punto Fijo” y el “Programa Mínimo Común”. Hay que seguir el ejemplo de quienes fundaron los partidos modernos en Venezuela. A pesar de sus diferencias ideológicas y de que se disputaban el poder, se pusieron de acuerdo para acabar con las inveteradas dictaduras. Es de nuevo la tarea de hoy. El cambio está cerca.

Oscar Arnal 
oscar.arnaln@gmail.com
@OscarArnal