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lunes, 27 de julio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, LA HORA DE LAS CHIQUITICAS, SOBREDOSIS


Es una práctica bastante habitual entre los gobiernos socialistas radicales la de administrar el poder con la mentira como arma de desinformación. Para ellos, la falsedad no va en contravía con lo ético, ni existe nada torcido ni equivocado en inventar y hacer del conocimiento público hechos irreales que pueden ser útiles para los fines de quien detenta el poder. La argucia, siempre, es esconder la verdad o crear, de cara a los administrados, una verdad inexistente que sea útil a sus propósitos.    


 En Venezuela en los últimos años hemos estado sometidos a la constante tergiversación de la verdad con la que se pretende orientar la actuación de la colectividad hacia donde el gobierno quiere que ésta se incline. Cuanto más letrado o informada es una colectividades más cuesta arriba es esta práctica gubernamental de la falacia sistemática. En nuestro caso, la tan precaria educación formal de nuestra población nos convierte en tierra fértil para que la mentira se instale y hasta la abrace el sector de la población. 

En el momento actual y en el caso de Venezuela, esta mentira sistemática practicada en torno a las informaciones relativas a la pandemia del Corona Virus dentro de nuestras fronteras está siendo ampliamente utilizada para crear un espejismo de control estatal sobre el drama que amenaza al país como un gigantesco y mortal tsunami.  Ocurre que la coincidencia de un proceso electoral con la crisis epidemiológica actual puede ser lapidaria para quien detenta el poder, cualquiera que sea el país de que se trate y representa, en todo caso, un costo político de muy difícil manejo.  

Dentro de nuestras fronteras la circunstancia de la exponenciación del mortal virus se ha presentado en un momento de debilitamiento pronunciado del apego de la población de a pie al chavismo. Esta caída es la resultante de una mezcla del cansancio colectivo frente a promesas incumplidas en todos los terrenos con el monumental deterioro económico del país que se manifiesta con flagrancia en el seno de cada hogar. Es el producto de la percepción creciente de una grosera corrupción entronizada en lo más alto del gobierno. Es la consecuencia también del sufrimiento de cada familia por el deterioro pronunciado de los servicios públicos, lo que tiene una relación directa con el desplome de la calidad de vida de las clases menos favorecidas. Ahora es el tema sanitario el que le dificulta la existencia a la población y la amenaza muy seriamente.  

Frente a ello, y con plena conciencia de lo erosivo que el crecimiento exponencial de la pandemia puede ser para un régimen que no ha sido capaz de dotar al país de un sistema sanitario eficiente para enfrentar la crisis y que no cuenta con los recursos médicos ni económicos para aliviar a la población del drama que se le viene encima, de nuevo el recurso a la mentira y a la desinformación son las herramientas a las que se acude en Miraflores para crear una ilusión de avance. Pero están al descubierto. Los reportes efectuados desde la oficialidad sobre el avance de la contaminación en Venezuela contienen groseras falacias que se van a topar con la dramática realidad de un contagio masivo de una voracidad ciclópea y de una velocidad indetenible. 

Este debería ser el momento de efectuar un gesto de conciencia – un movimiento de sobrevivencia propia- que permita, al reconocer la gravedad de lo que se atraviesa en materia sanitaria, concitar la colaboración de todas las fuerzas del país susceptibles de efectuar un aporte para detener el mal o para ralentizar su propagación. Para ello es preciso reconocer el tamaño de la debacle de salud que se está armando frente a nuestras narices y extender una mano a todo el que pueda ayudar a superarla. Ha llegado lo que en toreo se llama “la hora de las chiquiticas”. 

Frente a este fenómeno del Corona virus tan inédito para nosotros como lo ha sido para todo el mundo, es preciso dejar a un lado la estrategia de ocultar las realidades. Este no puede ser un plan de ataque para épocas de normalidad. Debe ser una tarea abordada de manera excepcional en todos los terrenos. Es indispensable empinarse para no endosar a terceros las responsabilidades que son propias. Necesitamos un proyecto estratégico de ataque sanitario, médico y clínico  monumental que recoja el esfuerzo de los empresarios, de la iglesia, de la academia, de los estudiantes, de la banda de las aseguradoras, de terceros países, de los organismos internacionales, de la oposición política, tanto como la dedicación absoluta del régimen que debe olvidar que se encuentra en una etapa pre-electoral.  

Para esta hora y en torno a este mal, todos los liderazgos del mundo han sido sometidos a prueba: el de Donald Trump y el de Xi Jinping, el de la Merkel en Alemania y el de Sánchez en España, el de Duque en Colombia y el de Bolsonaro en Brasil.  

Venezuela no es distinta. Es imperativo hacer gala de generosidad de espíritu, aparcar las diferencias y hacer del rescate de la salud de los nacionales una causa común. Y sobre todo, dejar de mentir.   

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1 

sábado, 30 de mayo de 2020

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ATRAGANTADOS DE “INFORMACIÓN”

En medio de tanta información, el riesgo a desorientarse no siempre es una variable cuyo manejo depende de quien se interesa en tener algún conocimiento en torno al problema foco de interés. Estas situaciones, lucen bastante delicadas. No sólo por el peligro que implica cautivar la atención de personas carentes de la formación y conciencia necesaria para entender debidamente la información revelada. También, por el caos que puede generar si además, la información transcrita no es cierta. O peor aún, si encubre alguna intención capaz de deformar la realidad en cuestión. O que de otra forma, termina induciendo la otra cara del mismo problema. Y que es: la desinformación. 

Es inminente detenerse acá para examinar lo que se halla debajo de cualquier controvertida reseña o noticia contentiva de información dudosa o escandalosa. Y eso es posible, si y sólo sí se cuenta con el conocimiento necesario o suficiente para salir del atolladero. Casi siempre erigido adrede. Es precisamente el riesgo que se corre, una vez que dicha información ha seducido al lector con el “amarillismo” o “sensacionalismo propio que le confiere el manejo conspirativo de realidades desdibujadas con predeterminación. Ello, con el concurso de una alevosa inventiva que modifica noticias robadas o plagiadas para causar el impacto buscado con la saña necesaria. 

La dinámica social, política y económica que moviliza al mundo, contiene elementos  capaces de desfigurar o regenerar realidades. Sin embargo, esa intención no es fortuita. Es manipulada por intereses y necesidades que inducen en el ser humano razones necesarias para situarlo donde mejor convenga respecto de circunstancias oscurecidas a instancia de operadores malintencionados. O a condiciones que el fanatismo o incultura del mismo lector, puede ayudar a crear bajo el efecto de convicciones subjetivas. Y que terminan siendo causal del sometimiento que padece a consecuencia del bombardeo de cifras, noticias, declaraciones e incesantes desmentidos aprehendidos voluntaria o involuntariamente. Pero que quedan pululando en la subconsciencia hasta que se hacen conscientes. Y en adelante, motivan decisiones que pueden atentar contra libertades y derechos. Incluso, disposiciones capaces de transgredir emociones, sentimientos, y hasta la salud psíquica u orgánica. 

Es lo que resulta al desatender el peligro que encubre cuando la persona se ve atrapado entre los siniestros hilos de información retorcida. Quizás, por el manejo perverso de la noticia. O para atraer seguidores (ilusos) que puedan servir de “objetivo” de propósitos malsanos. Y la manera de sortear la trampa que refiere tan urdidos propósitos, es esforzándose en traducir lo que dicen los datos. Entender con la mejor exactitud, lo que hay tras la información que llega a manos del lector. Pues desde el otro lado del problema, ello habrá de convertirse en “desinformación calculada”. 

Aunque no es tan sencillo como parece. Más, si dicho problema se revisa de cara a la crisis provocada por la pandemia del SARS Co-2, o Convid-19. Una primera lectura, concluye que es un asunto de grueso análisis. Es ahí cuando, quien no está advertido del peligro que implica leer información aventurera, cae entonces prisionero de la misma. Se atraganta con la información enviada de cuanto entorno existe. Tanto que ni siquiera vomitándola, puede atenuar tan pesado estado de males. 

A pesar de la presencia de organizaciones que buscan enfrentar el desafío que compromete la desinformación que con base en la exagerada información que cursa por las redes sociales, las mentiras o “fake news” causan serios problemas. Problemas que afectan procesos de educación dirigidos a concienciar las implicaciones del coronado virus. 

Las pérfidas mentiras que copan las rutas de la información digital, superan cantidades nada modestas. La falsedad en complicidad con la exageración, cunde los canales informativos lo cual pareciera un objetivo radiado con total animadversión. O en línea con cualquier idea que apueste a desbalancear al mundo en aras de un subdesarrollo propio del más horrendo y diabólico inframundo. 

Todo esto ha obligado a que el mundo se volqué en la búsqueda de un equilibrio. De una medida que establezca una realidad cónsona con el resguardo fehaciente de la salud, de los derechos fundamentales, los derechos individuales y de garantías que permitan vivir al amparo de las anuencias de realidades en el contexto de las tecnologías de la información y de la comunicación. Del disfrute de servicios públicos que favorezcan derechos humanos. Del estimulo de profundos valores morales. Es lo que se persigue y que califica con la denominación de “nueva normalidad”. O “nuevas realidades”. 

Lo contrario, sin duda, será consecuencia de un colectivo imbuido en un mundo sordo. Aunque sin duda, transitorio. Pero un mundo, cuyos episodios versarán sobre eventos que solamente estarán enfocados a colapsar realidades con el auxilio perverso de información desfigurada. O en contradicción con libertades y derechos que corresponde a tan valiosa materia. O sea que de seguir por esa vía de la mentira informativa o exagerada, las realidades tenderían a generar estados de hechos protagonizados por individuos atragantados de “información”.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

miércoles, 20 de mayo de 2020

REINALDO J. AGUILERA R., CHAVISMO CANÍBAL

La paralización o disminución importante en el ritmo de la actividad natural de un país se desdibuja ante una realidad social, política y cultural que se puede definir como un COLAPSO; Venezuela se encuentra con los signos vitales en un decaimiento tal, que pudiéramos decir que está en Terapia Intensiva, parece que ahora si estamos llegando a un callejón sin salida y el mal gobierno está maniobrando por instrumentos, pues no ve ni sabe prácticamente nada de lo que le sucede a los casi 40 millones de compatriotas.

Todos los días, quienes deben resolver, no dan alguna respuesta que sea palpable por los ciudadanos, en esto incluimos a un sector de la oposición que transmite incertidumbre y no claridad respecto a los que pasa a diario, sí, aunque moleste a algunos hay que decirlo, un amplio sector de la oposición, en este momento no sabe ni dónde está parada, de allí mi señalamiento.

Mientras todo un país se cae a pedazos en todos sus aspectos, repito en TODOS los aspectos posibles, el Chavismo se devora desde adentro, tratando de correr la arruga cada vez que le sale un problema al paso, pues lo real es que no tienen ya capacidad de respuesta, no saben cómo lidiar con la situación que les explotó en la cara.

El verano tropical mantiene en sequia a todos los embalses incluyendo al del Guri que, por un lado mantiene seca a la capital de Venezuela y ni se diga al resto del país, dicho sea de paso, la falta del vital líquido el cual hace funcionar a la central hidroeléctrica también, logra que se agrave el problema de electricidad y el colmo es que ante esta coyuntura, la salida del mal gobierno venezolano es que se disminuya el consumo y el que pueda, que autogenere su propia energía eléctrica, lo que ya ni se puede hacer, el asunto de la falta de gasolina se suma a los múltiples asuntos que el régimen no puede corregir.

Así tenemos pues, que los distintos aspectos de normal desenvolvimiento del país están totalmente distorsionados, aun cuando los resultados de la peor política económica y social están a la vista, el régimen Chavista sostiene y mantiene su posición inamovible,

pretendiendo cada día hacer creer a los venezolanos que somos un país “Potencia”, quizás sea cierto, pero potencia en producción de miseria, desigualdad social y largo etcétera.

Cosas impensables están ocurriendo en Venezuela mientras les escribimos, hemos observado por las redes sociales traslado de personas en carretas tiradas por burros o caballos, se han visto cómo llevan hasta cadáveres a causa de la falta de combustible, parece una locura que un país petrolero, con las reservas probadas de crudo más grandes del mundo, se encuentre como está, la destrucción de todo lo que ha tocado la “revolución bonita” ha hecho realidad el mito del Rey Midas pero a la inversa, no transforma lo que toca en oro, por el contrario lo transforma en escombros, en pobreza y soledad.

Es el común denominador en los sitios de concurrencia publica, que las conversaciones de todo lo mal que va el país surjan casi de inmediato, se habla de lo pesado que se hace el sobrevivir en Venezuela en medio de la mal llamada Revolución del Siglo XXI, la impotencia de ver a familiares adelgazar a causa del hambre, de no poder adquirir un medicamento porque es materialmente imposible arrasa y causa rabia y frustración, lo cierto y sin lugar a dudas, es que el país se encuentra en una recesión económica permanente y sin soluciones por el momento.

Por otro lado, amplios sectores de nuestra Venezuela aún mantienen la esperanza de que un evento militar intervencionista los saque en el corto plazo de la pesadilla en la que se encuentran, cosa que es muy posible que no suceda, por lo que hay que actuar y hacerlo rápido, de alguna manera organizarse y remontar la mala ola hasta que se salga nuevamente a mar abierto como país, las posiciones de achantamiento y comodidad no ayudan en nada.

Quien humildemente les escribe piensa que con la toma de decisiones sencillas quizás, se pueda ir avanzando para salir de esta mega crisis en la que estamos inmersos, pero tiene que haber colaboración y disposición de todos, iniciando por el mismo gobierno interino por ejemplo, que pareciera no querer dejarse ayudar solamente se rodea del mismo grupo ya conocido desde siempre y que no está generando confianza en lo absoluto entre los que aspiramos salir de la dictadura y reconstruir desde abajo a la Venezuela correcta, repito, no se dejan ayudar y los últimos acontecimientos así lo demuestran.

Venezuela aún con todo lo negativo que le acontece, tiene gran potencial para ofrecer en muchos aspectos, solo hay que saber y querer desarrollarlos, aquí lo que se necesita entre otras cosas es voluntad política para lograrlo, allí en este momento radica todo, “Reflexionemos”, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.
reinaldoaguilera1968@gmail.com
@raguilera68  

domingo, 15 de marzo de 2020

CARLOS R. HERNÁNDEZ: LA CONJURA DE LOS NECIOS

Un funcionario local declaró en estos días que el coronavirus es una farsa que el kapitalismoa rueda para “vender medicinas”, como en su momento las gripes porcina y aviar. Pese a la vox populi, COVID19 es una estremecedora amenaza global, y por ello la OMC la declaró pandemia, que no es poca cosa. Un análisis antikapitalista, sostiene que es una maniobra contra China. También que el Sida era un virus de probeta liberado por los grandes laboratorios para hacer superventas.

Hace unos años, el ojo avizor alertó que los gringos inventaron un dispositivo para inocular cáncer a los gobernantes poscomunistas latinoamericanos y el único que murió de los afectados, fue el que se trató en Cuba, por su fe en la medicina socialista. El caos en Venezuela durante el 27 y 28 de febrero 1989 fue organizado por unos demiurgos al servicio de Fidel Castro. En noviembre pasado, con mínimo centimetraje, supimos de una convención en Dallas de los Tierraplanistas, que sostienen lo que se supone.

Como la esencia de una secta es descubrir conspiraciones y enfrentarse a otra parecida, se odian a muerte con la Asociación de la Tierra Plana, que cuenta con 200.000 seguidores en Facebook, según aquellos un “parapeto de las corporaciones para desacreditarlos”. Durante los 80 la izquierda denunció que el FMI provocó la Crisis de la Deuda para apoderarse del Tercer Mundo, y la derecha, que Clinton utilizaba el FMI y el Banco Mundial para gobernar el mundo.

La CIA, Bush y el Mossad derrumbaron las Torres Gemelas para asaltar el petróleo iraquí y ningún avión cayó en el Pentágono, sino un misil lanzado por los propios americanos. En Teoría de la conspiración (Donner: 1997) Mel Gibson relata a Julia Roberts el proyecto HARP, instrumento capaz de provocar un terremoto en China para asesinar al Presidente. El talento criollo descubrió que los decodificadores son un sistema de espionaje del imperio.

Un 747 en cómodas cuotas

Carlos Andrés Pérez era uno de los hombres más ricos del mundo, dotado de una tarjeta con crédito suficiente para comprar un 747, aunque a su muerte la familia tuvo que hacer colecta para pagar los médicos. EEUU no llegó a la luna en 1969, y lo que vimos lo filmó Kubrick en estudio, como lo presenta la cinta Capricornio Uno (Hyams: 1978) y nada menos que James Bond en Los diamantes son eternos (Hamilton: 1971), atraviesa caminando el set donde se rodaba la farsa. La compañía Monsanto diseñó la semilla Terminator para arruinar los agricultores.

Cuando la conjuntivitis por desnutrición se expandió en Cuba, Castro acusó a EEUU de bombardear con el virus. Los sicópatas que dirigieron el Terror en la Revolución Francesa y murieron guillotinados, se acusaban mutuamente de complot. Un burdo folleto aparecido en Rusia en 1903, Protocolos de los sabios de Sión, narra que la trama judía mundial se urdió en presencia del Demonio, y cuando apareció la peste negra en Europa (siglo XIV), que diezmó por lo menos la mitad de la población, acusaron a los judíos de “envenenar las aguas”.

Muchos piensan que instituciones y dirigentes de todo el mundo son tinglados que manejan las corporaciones y gobiernos norteamericanos a través de minorías arcanas y malignas. En Roma culpaban a los cristianos de demoníacas bacanales, promiscuidad sexual en las que violaban y sacrificaban niños para después devorar su carne y sangre. Cuando fueron poder con Constantino, acusaron a las sectas disidentes de hacer eso mismo, y luego a los herejes, judíos y brujas, y de pactos con el Diablo, volar en escobas, montar cangrejos gigantes y celebrar grandes orgías en el Sabbath.

Nunca a todos siempre

Ni Elvis ni Bin Laden están muertos, aunque si Paul McCartney, sustituido por un doble. El centro de la tierra es hueco y vive allí una civilización que la NASA esconde. A Lady “D” la asesinó la Corona Británica. En Roswell, Nuevo México, aterrizaron los extraterrestres que construyeron todas las pirámides existentes. Shakespeare era un seudónimo de Bacon. Imposible resumir los disparates y extravagancias de la teoría de la conspiración, pero hay que distinguir simples memeses, de los crímenes contra la humanidad.

Stalin asesinó millones de personas por conjurar componendas con las potencias imperialistas, pero fue “necesario” para la Unión Soviética. Hitler se inspiró en los Protocolos y exterminó seis millones de judíos. Ahmadinejad hizo un evento en 2008 para que “importantes expertos” desmintieran el Holocausto, mientras ahorcaba todos los días homosexuales y “adúlteras”. Cierto que hay conspiraciones de grupos poderosos para obtener beneficios turbios y enturbiar la realidad, pero su eficacia es episódica y mermada.

Se puede engañar todo el tiempo a alguien y por momentos a todos, pero no a todos todo el tiempo. Esto gracias a la pluralidad de los medios de comunicación libres que viven para cazar complots y romper los monopolios de poder. Y es solo en las sociedades cerradas donde la conspiración puede ser el único modo de acción, mientras los caudillos totalitarios con puño de hierro único, paradójicamente acusaron a las democracias de regirse por cábalas. Los revolucionarios fanatizan, idiotizan, envenenan a sus seguidores y las luchas de poder son solo complot que terminan en muerte.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal

lunes, 2 de diciembre de 2019

LINDA D'AMBROSIO: EN PRO DE LA TRANSPARENCIA

Si hay algo que me agobia en particular, es el secretismo. Siempre he pensado que es la fuente de numerosos problemas y malentendidos. Cierto es que la prudencia debe imponerse sobre todo aquello que se dice, que hay momentos oportunos para que ciertas informaciones salgan a la luz, que hay detalles que es responsabilidad de otras personas divulgar, , o que hay datos que pueden ser dolorosos e inútiles para quien los recibe, pues no puede hacer nada al respecto. En suma: convengo en que a veces es adecuado callar, pero no debe ser la norma.

Estoy convencida de que pocas cosas son tan valorables como la transparencia. Es inútil fingir, correr un velo de silencio sobre algunas situaciones que, para colmo, a veces son tan evidentes que resulta vergonzoso negarlas. Y es que hay un estrecho margen entre el secreto y la mentira, y a menudo la una es hija dilecta del otro. Una patraña se urde tras otra para explicar aquello que no puede ser explicado sin recurrir a lo que estamos ocultando, y en nuestro interior crece el temor a ser descubiertos, a revelar algún detalle que no concuerde con nuestra versión original, y a que se constate, en fin, que somos unos mentirosos. El hallazgo de la verdad puede dar al traste con nuestra credibilidad y lesionar permanentemente la confianza que se tiene en nosotros. 

Pero ¿cuál es la necesidad no solo de callar, sino también de hacer uso de cualquier subterfugio para mantener ocultas ciertas verdades? Lo que me conduce a esta reflexión es el hecho de constatar cuán a menudo el secreto está dirigido a encubrir aquello que no nos parece adecuado en nuestra propia conducta o en nuestros sentimientos. La causa de que haya un secreto es, a menudo, la vergüenza y, consecuentemente, la culpa: pensamos que aquello que ocultamos puede ocasionar sufrimiento y queremos proteger a las posibles víctimas. Y queremos protegernos a nosotros mismos de tener que cargar con ese peso sobre nuestra conciencia, o intentamos eludir el juicio que otras personas puedan hacer de nosotros.

Deberíamos actuar de modo tal que nunca tuviéramos que avergonzarnos, es decir, que ocultar cosas. La alternativa no puede ser engañar, insultar la inteligencia de otros o falsear la realidad, exponiéndolos a un peligro aun mayor: descubrir la verdad y, además, ver su fe mancillada.

Tal vez subestimamos la capacidad de comprensión y la empatía de los otros y, en el peor de los casos, subvaloramos también su capacidad de elaborar sus duelos para sobreponerse al embate de lo que ocultamos. Preferimos proteger a los demás manteniéndoles en una fantasía, confinados a una situación ficticia que ni remotamente se parece a la realidad. 

Pero peor aun es autocondenarnos a vivir en esa dualidad, negando parte de nosotros mismos. En psicología se llama disonancia cognoscitiva: la tensión que experimenta una persona cuando tiene dos pensamientos que están en conflicto, o cuando su conducta no concuerda con sus ideas.

Nadie lo expresaría como Serrat en la letra de Sinceramente tuyo: “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Falsear los hechos lo que hace es postergar un desenlace que con frecuencia sobreviene de todos modos y de manera más traumática, cuando salen a la luz las verdades ocultas, hiriendo adicionalmente a nuestro interlocutor con la sorpresa de cuán poco sabe de nosotros y de cuán poco merecíamos su confianza. Y, sobre todo, debemos evitar autoengañarnos, traicionarnos a nosotros mismos. “Preferiría, con el tiempo, reconocerme sin rubor”, prosigue Serrat en otro punto de la canción. Y es que, quizá, la clave de la felicidad es la coherencia.

Linda D´ambrosio
linda.dambrosiom@gmail.com
@ldambrosiom
@ElUniversal

domingo, 10 de noviembre de 2019

SOLEDAD MORILLO B.:FALSEDADES, MEDIAS VERDADES Y MENTIRAS

La AN no está en desacato. Eso es un disparate de marca mayor. Ella, la AN no puede dar por válida tal calificación, no importa quien así lo determine

Las dicen sin miramiento alguno, sin que les tiemble el pulso, sin que se les mueva un músculo de la cara. Las adornan con "faralaes" y argumentos grandilocuentes con los que pretenden impresionarnos. Es el ejercicio del descaro con propósito. Algunas son directamente mentiras; otras suponen agarrar algo que es verdad y adosarle algo que no lo es, para que entonces el resultado sea una distorsión; y también hay siembra de falsedades. Con eso rellenan programas de opinión en tv y radio y saturan las redes.

Así, sin empacho, sueltan que la AN está en contra de elecciones, cuando la verdad es otra muy distinta. La AN, que quede claro, quiere que se nombre un nuevo CNE siguiendo al pie de la letra los procedimientos de ley para que el organismo electoral dirigido por nuevos rectores haga todos los cambios estatutarios, reglamentarios y operativos que garanticen procesos electorales limpios, justos, transparentes, confiables y en los se garantice la participación de electores y elegibles. La AN no quiere nombrar un CNE para unas aisladas elecciones parlamentarias. Eso no bastaría. Porque el lío de un presidente cuyo origen está en unas elecciones ilegales (lo cual lo vuelve constitucionalmente ilegítimo) es mayúsculo y solo se resuelve con una elección presidencial, para lo cual es imprescindible un nuevo directorio del CNE que arregle los entuertos provocados por un directorio que, con la anuencia de un TSJ con unos cuantos magistrados ilegalmente sobrevenidos y una ANC ilegal e ilegítima, convocó y montó una elección presidencial ilegal e inconstitucional, que por ende originó un presidente inconstitucional e ilegal.

La AN no está en desacato. Eso es un disparate de marca mayor. Ella, la AN no puede dar por válida tal calificación, no importa quien así lo determine, razón por la cual debe proceder a hacer lo que tiene que hacer. De allí que haya iniciado el proceso de designación de nuevo directorio del CNE. Cómo debe ser.

No es cierto que no queremos participar en elecciones. Eso es mentira. Sí queremos. Pero queremos elegir, no conformarnos con votar en procesos amañados y manipulados en los que la verdadera decisión del pueblo sea maniatada, confiscada o anulada. Repito, queremos elegir. Queremos que las elecciones sean la manera pulcra de limpiar el sucio institucional. No queremos un país donde se derrame más sangre, ni queremos que continúe este miserable estado de cosas. 

Pero tampoco queremos un país condenado a la mediocridad del peor es nada. No se construye un nuevo país, decente, próspero y productivo, con conformismos propuestos por gentes con cerebros mononeurónicos que no hacen sinapsis, gentes que plantean falsos dilemas (que presentan como reales) y que como sobreviven en esta fangosa agüita tibia (algunos incluso se han magnatizado) pretenden que el país entero se convierta en una nación condenada al decadedente tercermundismo en el que a ellos les va muy bien. No hay un miligramo de grandeza en el peor es nada.

Hay en Venezuela suficientes ciudadanos decentes, preparados, honestos y de calidad para ocupar todos los cargos públicos de elección popular o escogencia de segundo nivel. Hay que negarse a ser tolerantes a la mediocridad, a la falta de escrúpulos, a la moral y ética torcidas por conveniencias. Hay que oponerse con fuerza al "diez es nota y lo demás es lujo", a la brutalidad que improvisa, al oportunismo que recurrentemente se asoma por las esquinas. No se logra el cambio que necesitamos aceptando la teoría de la zanahoria o el garrote.

Mienten, falsean, tuercen la verdad.

Soledad Morillo Belloso
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

viernes, 20 de septiembre de 2019

LUIS UGALDE: ASALTO A LA UNIVERSIDAD

Me impresiona cada día más el terco empeño del dictador en borrar la trágica realidad nacional con mentiras, invento de guerras e invasiones, atentados, drones asesinos, milagros económicos, próximas cosechas ubérrimas y supuestos entusiasmos revolucionarios de gente acarreada. ¿No hay sensatez ni capacidad para reconocer la muy dolorosa verdad y abrir puertas para rehacer el país? Aunque no puedan encabezar la reconstrucción democrática, al menos permitirla y no dejar la cárcel cerrada botando la llave.

Entre los últimos golpes desesperados han utilizado a la Sala Constitucional del TSJ para decretar unas ilegítimas elecciones en las universidades autónomas (Sentencia del 27-8-19 en plenas vacaciones del poder judicial). Refuerzan el ridículo -no sabemos si por error o por rabia- incluyendo en la sentencia a la UCAB, con otro modo legítimo y aprobado de elegir y de nombrar autoridades.

Nadie en su sano juicio puede pensar que de la nueva ilegal fórmula electoral venga la solución de los gravísimos problemas que vive la Universidad, arrastrada por el cerco sectario y por la ruina del desastre nacional. Si la dictadura creyera en la fórmula electoral que quiere imponer para las autónomas, hace años que la hubieran aplicado en Cuba, suplantando el dedo castrista que impone rectores; también la hubieran implantado en las “universidades experimentales” en Venezuela, donde sin elecciones el Ejecutivo pone rectores a dedo para formar "revolucionarios “serviles.

Las reacciones no se han hecho esperar con razones jurídicas contundentes. Mencionaré solo el excepcional comunicado de las ocho Academias Nacionales unidas que denuncian la anticonstitucional suspensión de tres artículos de la Ley de universidades, “en franca violación de la autonomía universitaria y pretensión de establecer “un inconstitucional régimen”. Todo ello “usurpando las funciones de la legítima Asamblea Nacional”, para imponer un absurdo e inviable sistema electoral cambiando los integrantes de la comunidad universitaria reconocidos en la Constitución.

No es la primera vez en nuestra República que los dictadores quieren asaltar la Universidad arrancando de raíz su autonomía, es decir el derecho y el deber de desarrollar el libre pensamiento y la responsabilidad intelectual en una universidad clave para el desarrollo democrático del país.

Logros de la Universidad democrática (1958-1998)

Cuando moría el dictador Gómez no llegaba a 1.000 el número de estudiantes universitarios; al amanecer del 23 de enero de 1958 eran menos de 8.000, incluidas las dos privadas y el Pedagógico. Con la democracia la educación superior se extendió por todo el país con una gran variedad de instituciones y en 1998 el número de estudiantes era ampliamente superior al 1.000.000. Esa universidad en democracia fue una maravillosa oportunidad de ascenso social; se formaron universitarios en centenares de miles de familias que salían de la Venezuela rural y analfabeta para responder a la rápida urbanización e “industrialización sustitutiva” que demandaba millones de profesionales. La autonomía se respetó incluso en los años sesenta cuando varias universidades eran el epicentro de la lucha armada; muchos de los que querían imponer el modelo cubano fueron autoridades y gozaron de generosas becas en el extranjero pagadas por los gobiernos que ellos querían derrocar. Con tensiones y problemas… pero la autonomía no pereció.

Cuando el Régimen actual vio que electoralmente no podía ganar las universidades libres y autónomas, intentó rendirlas por hambre y por imposición de autoridades. Los presupuestos en términos reales fueron reduciéndose, en reparto con las improvisadas y numéricamente infladas universidades bolivarianas y militares, semilleros de “revolucionarios” clientelares. El asedio a las universidades autónomas fue apretando con un empobrecimiento presupuestario alarmante. Hasta que hace un año -más por incapacidad que por intención programada- les estalló la hiperinflación quitando todo estímulo al trabajo y a la producción nacional y vaciando la universidad de profesores, investigadores, empleados, estudiantes, trabajadores… Simplemente no se puede vivir con 2, 10 ó 20 dólares al mes y los jóvenes no ven futuro en el país para sus estudios. A pesar del asedio no pudieron tomarla, ni rendirla por hambre. Ahora con esta decisión esperpéntica y anticonstitucional, anuncian el asalto final, pero lo que queda de universidad resistirá sabiendo que el futuro de la universidad libre y autónoma (como deben ser todas) necesita la liberación del régimen usurpador para que el país y la universidad vuelvan a ser viables. Es imprescindible la salida del dictador y el cambio de régimen.

El régimen sabe que esta sentencia no va a ser acatada por las universidades y en ella anuncian la verdadera intención: en ese caso el Poder Ejecutivo “designará a las autoridades que les parezca, sin participación alguna de la comunidad universitaria”. Total fraude para tomar por asalto las universidades autónomas, luego de haberlas vaciado con un presupuesto que no llega al 10 % de las necesidades. Pero no van a poder. 

SJ. Luis Ugalde
lugalde@ucab.edu.ve
Caracas - Venezuela
@LaMujica
fernandamujica@gmail.com

martes, 11 de junio de 2019

CARLOS E. AGUILERA: EL PERIODISMO EN DICTADURA

Repugna a quienes somos demócratas por convicción, y más aún periodistas de oficio, escuchar a Maduro, presumiendo ser un hombre de estricto apego de la democracia y las libertades públicas, de las cuales se ufana a diario en sus charlatanerías, que a diario esgrime en cadena por la televisora del Estado, y los medios radiales que conforman el poder mediático a sus órdenes.

El cierre de numerosos periódicos, entre otros, El Nacional,  Panorama de Maracaibo, El Tiempo de Puerto La Cruz, La Nación de San Cristóbal y otros regionales, que en total sobrepasan de 39, desnuda la mentira del inquilino de Miraflores, con preaviso de desalojo, pues en los últimos cinco años para no ir muy lejos, los estados Amazonas, Apure, Barinas. Portuguesa, Sucre y Zulia se quedaron sin medios impresos, como lo refiere el colega y amigo Nelson Bocaranda en sus columna "Runrunes", con datos suministrados por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS).

La iracundia de Maduro con el periodista mexicano Jorge Ramos es una clara demostración de su talante dictatorial, pues ante las preguntas del enviado especial de CNN, lo amenazó tajantemente y se levantó de la silla, no sin antes ordenar a sus envalentonados espalderos que custodian su grotesca figura, incautar el material grabado y los equipos, con el propósito de evitar que saliera a la luz pública, lo grabado hasta ese momento. Pero, afortunadamente, alguien del entorno del usurpador le hizo llegar al periodista mexicano el material decomisado con la entrevista que hace pocos días salió a la luz, lo cual no solo constituyó un “tubazo”, como denominamos en la jerga periodística las primicias, sino un golpe al hígado al Hussein tropical.

El periodismo es un apostolado para quienes ejercemos el oficio, por lo que nos induce a formular algunas consideraciones particulares, pues aun cuando la objetividad es condición esencial del periodismo, nunca satisfará a quienes detentan el poder y se creen dueños absolutos de la verdad, como es el presente caso del socialismo del siglo XXI, que utiliza a su libre albedrío los recursos del Estado para adquirir, diarios, revistas, televisoras, emisoras, semanarios y medios comunitarios, para utilizarlos ilimitadamente con fines perversos.    

Claro está que quienes constituyen este maléfico poder mediático, que incluye hasta una empresa que controla y distribuye el papel periódico que requieren los medios de comunicación independientes (Corporación Maneiro), desconocen la visión valorativa de los medios y de los comunicadores sociales que califican los sucesos de acuerdo con su mayor o menor densidad social y ética, verdadera función del periodismo crítico.

La ignorancia de algunos personeros del régimen, enquistados en el poder desde hace 19 años, que desconocen absolutamente algunos temas como el periodismo, los induce a cometer dislates que ponen en evidencia más su perverso fin, ajeno a la crítica propiamente dicha, pues están divorciados del hábito de la libre expresión del pensamiento, lo cual los induce a pretender soslayar dicha función valorativa y atribuir la visión de la violencia, a un malintencionado culto que “contraría los valores de una supuesta revolución socialista”, mal llamada bolivariana y marxista, que el propio Fidel Castro la denominó en cierta ocasión comunista.

Los periodistas venezolanos, poseemos una certera intuición de los límites legales y morales de la autonomía expresiva, conscientes del papel preponderante que desempeñamos en la sociedad como trabajadores sociales a su servicio, en los holgados territorios donde deberíamos desenvolvernos con amplitud y disfrute de una absoluta libertad de expresión y de prensa. Pero quienes detentan el poder con Maduro a la cabeza, desconocen que un medio de comunicación es el único documento humano capaz de recoger la memoria integral del hombre. Ignoran igualmente que por la fuerza expansiva de sus reprimidas proyecciones, no han valorado en el periodismo la expresión del talento de quienes ejercemos una profesión que exige muchos sacrificios y que en algunas ocasiones el lector ansioso de identidad entre pensamiento y acción, exalta la firmeza, audacia y civismo de quienes nos empeñamos en revelar verdades abruptas.

En memorable discurso pronunciado en sesión solemne del Congreso Nacional el 4 de mayo de 1945, el poeta cumanés Andrés Eloy Blanco, seleccionado unánimemente como orador de orden en homenaje al general José Gregorio Monagas, al referirse a las Constituciones venezolanas, subrayó: “La Constitución de 1936, como ustedes saben, trae una disposición conocida bajo el nombre de Inciso VI, según la cual se consideran contrarias a la independencia, a la forma política y a la paz social de la nación, las doctrinas comunista y anarquista y los que la proclamen, propaguen o practiquen, pues serán considerados como traidores a la patria y castigados conforme a las leyes”.

¡Lástima que fue derogada en el año 1945!

Carlos E. Aguilera
careduagui@yahoo.com 
@_toquedediana

jueves, 4 de abril de 2019

TRINO MÁRQUEZ, ELECTRICIDAD: EL ROSTRO DEL ATRASO Y LA REPRESIÓN


Los cortes intempestivos y prolongados del flujo eléctrico le han dado un revolcón a nuestra vida cotidiana. Han golpeado la dinámica individual, familiar y colectiva. Todos los servicios que hacen más amable  y llevadera la actividad diaria, han sido trastocados de forma repentina.

La electricidad permite encender los bombillos y alumbrar ambientes oscuros. Mueve el motor de la nevera, fundamental para mantener  los alimentos. Permite encender las cocinas, los televisores, los radios, los microondas, las lavadoras, secadoras y computadoras. Si se sale del hogar, la electricidad mueve las fábricas, los ascensores donde operan las empresas, permite bombear la gasolina que surte los tanques de los automóviles. Internet, la telefonía móvil y los teléfonos inalámbricos, también se alimentan de la electricidad. El agua llega a las casas y centros de trabajo porque dispositivos eléctricos la impulsan. Pocas actividades u objetos escapan de la presencia de ese flujo energético, cuya existencia se conoce desde la antigüedad, pero que fue producido y aprovechado en gran escala  a partir de finales del siglo XIX, cuando Thomas Alba Edison inventó la bombilla incandescente y Nikola Tesla trabajó en el uso de la electricidad alterna en grandes proporciones.

El uso intensivo de la electricidad aparece en todos los textos e informes sobre el desarrollo económico y social, entre los indicadores fundamentales que miden el bienestar alcanzado por un país. Entre progreso y demanda de electricidad se da un vínculo concomitante. Salvo que la energía eléctrica sea remplazada por una fuente alternativa, como la energía solar, no es posible que se produzca una caída del uso de la electricidad que no refleje una contracción del Producto Interno Bruto y la riqueza de una nación.

La importancia de la electricidad y su nexo con el crecimiento y el bienestar fue entendida a plenitud por los distintos gobiernos nacionales desde la muerte de Juan Vicente Gómez, en diciembre de 1935, hasta el ascenso de Hugo Chávez al poder. En el Programa de Febrero, presentado en 1936 a la nación por el general Eleazar López Contreras, para aplacar las protestas desatadas en Caracas y otras ciudades tras la desaparición del tirano, ya se señala como prioridad la electrificación del país. Esa visión modernista se mantuvo como constante en los gobiernos posteriores; e impulsó los grandes proyectos para la construcción del Sistema Eléctrico Nacional. Incluso, Hugo Chávez entendió que sin energía eléctrica no era posible alcanzar un modelo autosostenido de crecimiento. El Plan de la Nación 2001-2007 y el Primer Plan Socialista, 2007-2013, destacaron la relevancia de mantener el SEN en óptimas condiciones. Lo que ocurrió después fue que colocó en manos inexpertas y voraces esa enorme responsabilidad. La impericia destruyó el sistema; y la voracidad se tragó los miles de millones de dólares que la bonanza petrolera permitió destinar al logro de ese objetivo.

La labor de demolición del SEN fue continuada con mucho ánicmo por Nicolás Maduro. A partir de 2013, cuando asume la presidencia de la República, la desidia dominante durante los trece años anteriores, se convierten en abandono y saqueo obsceno. El retroceso al pasado antediluviano se emprendió a toda marcha. Los informes de Víctor Poleo y Damián Prat, entre otros expertos en la materia, resultan inapelables y estremecedores. Los venezolanos hemos visto en vivo  el desplome de un sistema que era motivo de orgullo nacional: en él trabajaron nuestros mejores profesionales; y era modelo de eficiencia en América Latina y el mundo.

Nicolás Maduro, auxiliado por su impresentable ministro de Comunicación, trata de controlar los daños y ocultar su responsabilidad en el colapso de los servicios de electricidad y agua. La estrategia adoptada es sencilla: adultera la realidad a través de las cadenas de radio y televisión; reprime con violencia las protestas populares; desinforma a través de la Red de Medios Públicos, por donde se transmiten hasta el hastío las explicaciones estrambóticas inventadas por el régimen; e intimida y obliga a guardar silencio a los grandes medios de comunicación masivos, incluidos los circuitos radiales, a los que se les prohibió organizar operativos especiales para informar a la ciudadanía acerca de los apagones. Conatel se convirtió  en el rostro oculto del Sebin, la GNB, la PNB, las Faes y los colectivos. Es el brazo desarmado de la represión, pero igual de agresivo.

El madurismo representa la encarnación del atraso y la violencia. Afortunadamente, el descalabro del sistema eléctrico y de la distribución de agua ocurren en un momento en el cual la oposición se reorganiza en torno a Juan Guaidó. No le será fácil evitar pagar el costo del martirio al que somete a los venezolanos.

Trino Marquéz
@trinomarquezc
           

domingo, 17 de marzo de 2019

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LAS MENTIRAS DEL CHAVISMO


“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.” Esta conocida frase  atribuida al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Abraham Lincoln, podría resumir muy bien lo que han sido estos  últimos veinte años de gobiernos chavistas en Venezuela. Esto es, una larga secuencia de falsedades, algunas de ellas increíbles.

Si bien la demagogia o el populismo como prácticas políticas,  pudieran servirnos para explicar por qué la clase política dirigente no cumple con sus promesas o programas electorales, o por qué a veces dice una cosa y después hace otra; ninguna de ellas nos permite entender como se pueden decir mentiras gordas, de esas  que van en contra del sentido común, de la sensatez e incluso de la ciencia y de la historia.

Pero la verdad sea dicha, esos embustes en forma de artimañas dialécticas  y cambios camaleónicos, no empiezan con ninguno de los gobiernos de Chávez, sino desde el momento mismo en que él es candidato a la presidencia de la república y hace sus primeras apariciones públicas vendiendo ilusión a la gente y cubriendo las apariencias. Aún no habla de socialismo ni de revolución y aunque sus biógrafos aseguran que su nuevo evangelio lo empieza a predicar en el 2005, debemos recordar que en alguna entrevista televisiva como la que le realizó, un día antes de las elecciones de 1998, el polémico periodista Jorge Ramos, llegó a reconocer expresamente que Cuba si era una dictadura; lo cual no explica como se alió mas tarde con Fidel Castro, salvo que la justificación fuese que deseaba lo mismo para Venezuela.

En aquella interviú también aseguró que nunca confiscaría un medio privado de comunicación, pues bastaba con el que tenia el Estado, como tampoco nacionalizaría la empresa privada y que dejaría el poder si era un fiasco o cometía un acto de corrupción en sus primeros cinco años. En otra entrevista anterior, en octubre del 2018 con Marciel Granier, justificó el golpe de estado contra Carlos Andrés Pérez por su nefasto gobierno y haberle ordenado disparar al  pueblo durante los saqueos del Caracazo. Estos eventos, mas tarde, se convertirían en actos revolucionarios.

Después vendría la mentira de la constituyente y sus dos nuevos gobiernos, con la supuesta lucha contra la pobreza y la corrupción, que contuvo la primera por un tiempo mientras hubo dinero , y llevó a una dimensión internacional la segunda; la reforma de la Constitución para un tercer mandato y la  acentuación de la estructura comunal para el socialismo del siglo XXI.

Con Maduro, el embaucamiento de Chávez pasó a ser calumnia y falsificación burda. Una seguidilla que se inició con la forma en como se manejó la información  sobre el estado de salud de Chávez, a partir del año 2011 y que se continuaría hasta el día del anuncio de su muerte el 5 de  marzo del 2013. Como a  Chávez la estrategia  de echarle la culpa a la oposición, no solo nacional sino también internacional, de todo lo malo que ocurriese en el país le había dado tan buenos frutos, a Maduro no se le ocurrió nada diferente, convirtiéndola en receta diaria. De ese modo, los efectos desdichados de las políticas internas, ya sea alto costo de la vida, inflación, escasez de alimentos y medicinas, destrucción de los servicios públicos, baja producción de PDVSA, devaluación del bolívar, inseguridad en las calles y apagones, entre otros, les fueron automáticamente achacados  a terceros, sin importar si se trataba de algún personaje nacional o internacional. Los actos de sabotaje pasaron a ser una constante, sin que nunca se mostrase a los responsables, así como los intentos de magnicidio frustrados, una particularidad dirigida al pueblo sentimental que Chávez igualmente supo explotar y que mejora el curriculum de un jefe revolucionario. 

Adicionalmente, si Chávez  tuvo la desfachatez, en el 2007, de  nacionalizar la Faja Petrolífera del Orinoco y más tarde, en el 2009, las empresas contratistas petroleras que prestaban servicios en el Lago de Maracaibo, sin que nadie dijera nada sobre aquella farsa, pues la industria petrolera había sido ya nacionalizada por Carlos Andrés Pérez en 1975, haciendo imposible volver a repetir aquel acto de ejercicio de la soberanía sobre alguna de sus partes; ¿que le impedía entonces a Maduro seguir representando todo tipo de patrañas y fingimientos?. Si algo había quedado demostrado en todos estos años es que al pueblo y al no-pueblo, se le puede engañar fácilmente una vez seducido.

Por eso, que después de tener por más de tres días a todo un país sin electricidad, la culpa venga a ser de Trump, de Guaidó y de alguien mas en Colombia, como consecuencia de un ataque cibernético, electromagnético, digital, o cósmico, no debería tener nada de raro y los venezolanos se lo tragarían. Además, nunca faltará alguien como el señor Morales, el dictador electo de Bolivia, o Juan Carlos Monedero en España, que apoye la versión, pues como dice este último, eso es típico de los americanos. 

Particularmente, después de escuchar la exposición del señor Maduro sobre la agresión sufrida con alta tecnología que solo posee los Estados Unidos, creemos que es preferible la excusa de la iguana dada anteriormente, para justificar alguno de los otros múltiples cortes de  luz que vienen afligiendo al pueblo venezolano desde hace ya años .

José Luís Méndez La Fuente
@xlmlf

lunes, 17 de diciembre de 2018

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY, BOMBARDEO DE MENTIRAS, SAINETE EN CÁPSULAS


A veces pienso que la polémica en Venezuela es imperturbable. Que un tormento tapa otro, con los viles argumentos de la confusión y por lo grande del atrevimiento. Pareciera ser esa la estrategia irreprimible para mantenerse en el poder y lograr torcerle el rumbo a todo un país, con ese rigor deshumanizado, feroz y despiadado, de no importarle matar a quien sea por continuar en la usurpación del trono.



En nuestro país hace mucho tiempo que no se efectúan comicios verdaderos. Pero en los últimos tiempos la capacidad histriónica del gobierno ha ido en detrimento y sus actores pierden las facultades hasta para creerse ellos mismos, el infalible guion elaborado desde Cuba.

Acabamos de terminar un proceso de “selección de concejales” por parte del régimen. Fue tan poca la afluencia de ciudadanos decididos a seguir en el infortunio y tan nítido el rechazo de la gran mayoría a la burla, que Maduro debió reconocer la baja asistencia a las urnas y maquillar las cifras con desenvoltura.

El gobierno señaló que la abstención llegó a 72,6 por ciento, cuando en realidad rosó el 90 por ciento de votantes desinteresados, a sabiendas que en Venezuela impera una soberbia electoral, en la que el autoritarismo se paga y se da el vuelto sin el menor decoro y hacen mofa de su propia insolencia.

Lo lamentable es que nadie esperaba un resultado contrario. Los medios de comunicación y los gobiernos de todo el mundo ya reconocen que fue un acto de cinismo y muchos ya lo catalogan de farsa, demagogia y fatalidad.

Por ello, el Ejecutivo venezolano aprovechó la ocasión para renovar la alianza económica y militar con Rusia. Lo ha hecho con unas ansias exasperadas por protección ante los vaticinios de que EEUU pudiera tomar alguna determinación de resolver a su modo la falta de democracia en el país.

El peligro subyace en qué busca Moscú con estos convenios. Tal vez los rusos tengan un deseo empecinado por demostrar que tienen más aliados y roncarles a los norteamericanos en las faldas de su propio continente.

No sólo enviaron bombarderos nucleares a nuestra nación, sino tuvieron la temeridad de sobrevolar el Mar Caribe con el mayor desparpajo y haciendo guiños de guasa a los gringos.

Las maniobras duraron 10 horas, sostenidas con el alegato insalvable del Kremlin de ejercitar a sus pilotos para largas distancias. Mientras, la Casa Blanca conminó a retornar a esas aeronaves a sus tierras gélidas en Europa, considerando esta provocación como una muestra de despilfarro de los fondos públicos de dos gobiernos corruptos, sin importarles lo que sufren sus pueblos.

Podría existir una realidad oculta en estos controversiales ejercicios militares. Lo ha dicho el propio secretario de la OEA, Luis Almagro, exigiendo que se tomen las medidas necesarias para verificar si Venezuela no posee armas nucleares en su territorio.

Desde hace varios años se habla de que Irán explota uranio en zonas boscosas de nuestra nación. Que lo utiliza para fabricar energía nuclear y que se abastece pese a las restricciones ya conocidas que ha recibido sobre el tema. No sería descabellado pensar sobre una posible acción conjunta de estos dos países contra la nación estadounidense. Tampoco que estas aeronaves rusas sofisticadas, puedan transportar algún armamento nuclear elaborado o tal vez oro y retornar con sus almacenes repletos.

Pero a la vez, existen sobrados indicios de que se han perdido las divagaciones y las miradas compasivas del planeta sobre lo que sucede en Venezuela. No existen elecciones libres. Se extraviaron los modos democráticos. Que las sanciones seguirán a sus personeros hasta llegar a una determinación extrema. Por eso Maduro tratará de guarecerse con sus aliados y prevenirse de algún desenlace inevitable.

No sé hasta cuándo Rusia le seguirá el juego o qué negociación tendrán detrás de la cortina. Las posibilidades están sobre la mesa de las derivaciones, mientras la comunidad internacional lo tiene todo muy claro respecto a Maduro y su camarilla de deshumanizados.

Esperemos que pronto retorne la paz a un país que merece el privilegio de la tranquilidad. Cada día se les acaban las baterías a las excusas para la calamidad y el propósito de aislar a Venezuela del resto del mundo. Algo se espera en esta lucha por salvar a nuestro amado país.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571

jueves, 30 de marzo de 2017

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, CARTA DEMOCRÁTICA CON TINTE CUBANO Y SIN PRESIÓN DE CALLE

“Miente que algo quedará
 y cuanto más grande sea la mentira más gente la creerá”. 
Joseph Goebbels

EL tema de la Carta Democrática Interamericana (CDI), lo hemos abordado en otros dos artículos: “Entre la Carta Democrática y la autocracia venezolana” (28/03/16) y en “Percepción sobre la viabilidad de la solicitud a la OEA por la CDI” (01/06716); donde entre otros aspectos, mencionamos que siendo la CDI una Resolución de la Asamblea General de la OEA (y por tanto no obligatoriamente vinculante como un Tratado o Convenio) que en caso de  ser aplicada adquiere la figura de una recomendación que solo puede surtir efecto si es ratificada por el Estado Miembro afectado; que de no hacerlo impulsaría a lo sumo una suspensión con obvios efectos negativos en el campo financiero internacional, que paradójicamente aumenta las calamidades del pueblo con la alta posibilidad de no generarse un cambio de gobierno.

Vale recordar, que Luis Almagro  actual Secretario General de la OEA solicitó al Presidente del Consejo Permanente (30/05/16) una sesión urgente, luego de presentar un Informe de 132 páginas sobre el caso venezolano donde expuso la necesidad de considerar la crisis institucional y la alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático de Venezuela lo cual demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo, a riesgo de caer en una situación de ilegitimidad. Luego de unas diez horas de reunión, los Estados Miembros desestimaron la propuesta de L. Almagro en cuanto a la aplicación “formal” de la CDI y en su lugar apoyaron (04/06/16) una “Política de dialogo entre el Gobierno y la oposición”; lo cual no impidió una “sugerencia” de N. Mauro en cadena de radio y televisión: “Señor Almagro, enrolle la CDI en un tubito, y métaselo por donde le quepa, a Venezuela se le respeta y nadie le va a aplicar ninguna Carta” (31/05/16); asumiendo una impresionante abstracción  del momento cuando en 2002 la OEA aprobó (con el voto favorable de Venezuela) la Resolución 833 condenando la “alteración inconstitucional de la democracia” al tiempo de invocar una “solución pacífica, democrática, constitucional y electoral”; a diferencia del comportamiento asumido por el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez luego de las intentonas militares de golpe de Estado de no invocar la CDI, así como la de Rafael Caldera de dejar en libertad a los cabecillas.

Desde la creación de la OEA en el año 1948 Cuba participó como Estado Miembro, hasta el momento de la Conferencia de Punta del Este (22/01/1962) cuando EEUU propuso y logró su suspensión (Fidel Castro se había alineado desde 1961 con la URSS) la cual se mantuvo hasta el año 2009 cuando en la 39ª Asamblea General los 34 países aprobaron una Resolución para revocar dicha suspensión, lo que constituyó según el vocero oficial “un momento de regocijo para toda América Latina”, al tiempo de informar que “la Resolución es nítida, al no involucrar ningún tipo de condicionamiento”, al extremo de no se mencionaron palabras como democracia, libertad, y no intervención. Es de obviedad manifiesta, que en aras de alcanzar ese “momento de regocijo” se soslayaron variados acontecimientos tales como que el 26 de julio de 1957 fue publicado en la revista cubana Bohemia el “Manifiesto de la Sierra” donde Fidel Castro prometió restaurar la Constitución, convocar a elecciones libres, democráticas y multipartidistas y la total libertad de prensa ¡en 6 meses! De igual modo,  en enero 1959 declaró a la prensa nacional e internacional: “Sé que están preocupados de si somos comunistas. Quiero que quede bien claro, no somos comunistas”.

Las declaraciones de F. Castro (similares a las posteriores de H. Chávez), facilita recordar que cuando los “revolucionarios” están aspirando alcanzar el poder apelan reiteradamente a la mentira especialmente enfocada en decirle al pueblo que se hace necesario limitar la influencia del gobierno sobre el Estado, manteniendo esa mentira hasta cuando asumen el poder a partir de donde les brota la aspiración de permanecer eternamente a la luz de actuar sin restricciones constitucionales, al punto de sacrificar la verdadera fuente de riqueza nacional: la economía de mercado como sistema social y la Sociedad Civil como fuerza emprendedora. En tal contexto, estimulan el populismo con la intención soterrada de hacer desaparecer el necesario binomio esfuerzo-recompensa, en aras de propiciar un parasitismo social generador de borregismo que sacrifica su libertad política al reprimirseles sin resistencia  la libertad económica hasta configurar “una nueva forma de servidumbre”.

Tan contradictoria revocación de la Resolución de suspensión de Cuba, se sucede luego de haber transcurrido casi medio siglo de “revolución” en una etapa que les ha permitido configurar, entre muchos males, un partido único para aparentar la celebración de “muchas elecciones libres”, una continua represión por motivos políticos que para 2016 se materializó en cerca de 10.000 oposicionistas detenidos, de unos 1,5 millones emigrantes a los EEUU, de unos 85.675 muertes provocadas directamente por la “revolución”, y de unos 77.800 muertos en el mar intentando huir de la “isla de la felicidad” (¿?). Tan nefasto historial, no ha sido “suficiente” para que la OEA acuerde al menos una Resolución contentiva de una especie de “Moción de Critica” a pesar de ser Cuba la cabeza de puente del comunismo en el continente americano; con el agravante que Raúl Castro durante la Cumbre de Estados del Caribe (05/06/16) expresó: “En nuestra opinión, la OEA desde su fundación fue, es y será un instrumento de dominación imperialista. Por eso Cuba jamás regresará”.

Retomando el caso venezolano, es conocido que L. Almagro presentó un Segundo Informe (14/03/17) donde ratifica que los ciudadanos hemos quedado a merced de un régimen autoritario que niega los más elementales derechos habida cuenta que el “gobierno ha convertido su Constitución en papel mojado”. El Consejo Permanente de la OEA, discutirá este Informe el próximo 28/03/17 cuyo resultado, nos atrevemos a pronosticar, será una Resolución “escurridiza” que solo podrá tomar al corto plazo un perfil coherente en la medida que asumamos ser “ciudadanos democráticos” que exigimos a gritos en la calle nuestros derechos como p.ej. la celebración de elecciones en el momento justo que corresponda  legalmente. Tal proceder, será mucho más eficiente que la cómoda postura de esperar que la OEA nos declare antidemocráticos como condición para impulsar acciones en pro de rescatarla; hecho que de igual modo obliga  ¡abandonar  la  sumisión!

Jesús Alexis González       
jagp611@gmail.com        
@jesusalexis2020
@jesusalexisgon     
Observatorio 2012
Miranda - Venezuela

viernes, 20 de enero de 2017

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, MENTIRAS, MEDIAS VERDADES Y ALGO MÁS

TODOS HACEMOS FALTA

Cierra el 2016, punto a favor del equipo del gobierno, que luego de perder abrumadoramente la Asamblea Nacional en diciembre del 2015, en el 2016 se dedicó a recuperarse. Cierra filas en el control absoluto de los poderes públicos, desconoce y vacía de competencias a la Asamblea Nacional. Se pertrecha con Jueces en el Tribunal Supremo de Injusticia y Rectores del Conejo Incondicional Electoral “autónomos en la ley”, pero, “dependientes en la realidad”, dispuestos a todo para salvar la Involución del Siglo XXI. Y otros ecos no menos importantes como el Contralor General, Defensor del Pueblo y Procurador General.

Por ello, cuando comienza el trámite para que tenga lugar el Referéndum  Revocatorio, lo pueden truncar, en el medio del camino, con una excusa de menor cuantía, como los Tribunales que lo ordenaron. El presupuesto de la nación lo aprueba el Tribunal Incondicional de Justicia, no convoca elecciones regionales, enrosques de Gobernadores por Ministros, crean entes públicos y les dan presupuesto, sin autorización de la Asamblea Nacional, en fin: “lo que a ellos les da su gana”. Entonces, el gobierno es todo poderoso porque tiene toda la institucionalidad bajo su control.

En el ínterin, bajó el petróleo. Pero nuestra economía rentista y la política de debilitamiento de la producción nacional, causan largas e inhumanas colas para comprar los productos de la canasta básica, que junto al desabastecimiento de todos los rublos de primera necesidad, especialmente en los alimentos y medicinas, se creyó que el gobierno caía porque la gente no aguantaba más.
¿La economía tumba gobiernos? Hay quien dice que sí y hay quien dice que no, se han visto casos. Pero lo cierto es que el gobierno se ha dedicado a crear un colchón, para que la gente se rebusque: bachaqueo, delincuencia, remesas familiares… ¿Hasta dónde aguanta eso?, no sé.

Por su parte, los partidos políticos opositores agrupados en la MUD, consideraron que no tenían contendor y que si se distribuían el país, según sus intereses, arrasaban en cualquier elección. Olvidándose de la sociedad civil, que es quien realmente aporta los votos en esas contiendas, porque los partidos políticos, incluyendo el PSUV, están muy disminuidos en el seno de la sociedad venezolana.

Ni una cosa ni la otra. Ni gobierno ni oposición están sacando bien las cuentas. Ni el gobierno es todo poderoso con el control institucional, que se le puede ir en un momento, como se le fue a los gobiernos autoritarios: Túnez, Zine el Abidine Ben Alí, con 24 años en el poder, lo perdió en menos de un mes; al igual que en Egipto Hosni Mubarak, 30 años; Muamar Gadafi 42 años o al mismo Sadam Hussein...

Regresando a nuestra realidad, ni el gobierno cae ¡¡¡ya!!! Ni es que no tiene a ¡¡¡nadie!!!

  Este gobierno tiene un proyecto político en el texto, en el plan de patria, que no es el mismo que ejecutan, pero es el que le venden a la gente, y como los espejitos de los españoles venden ilusiones, con un ingrediente clientelar y utilitarista perverso. Mientras, la MUD tiene varios proyectos políticos, el año pasado se centró más en el fortalecimiento de candidaturas y posiciones partidistas, que en el conformar una verdadera unidad con la sociedad civil y partidos pequeños. Entonces, claro, sin un sentido de conjunto, sucumben ante cualquier beneficio personal.

Es mentira que la gente no quiere diálogo, sí queremos diálogo, pero también transparencia. No se abrieron espacios para involucrar a la sociedad, para que las decisiones tuvieran legitimidad. Era #DiálogoYCalle.

Lo que sí es cierto es que para salir de esta crisis necesitamos mucha unidad, no sólo de los partidos políticos, de la sociedad civil, de propósitos, proyecto, acciones y mensaje. Parafraseando a Obama en su último discurso, el cambio ocurre cuando las personas comunes y corrientes se unen para pedirlo. Esa unidad es de todos, todos hacemos falta.

Carlota Salazar Calderón
carlotasc@gmail.com
prensaanzoplural1@gmail.com
@carlotasalazar
Anzoategui Plural
Anzoategui - Venezuela