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jueves, 17 de diciembre de 2015

ALEXIS ORTIZ, ES LA HORA DE LA SERENIDAD

No hay que cambiarle la cara al equipo ganador. Billy Martin, ex manager de los Yanquis de Nueva York.
La histeria golpista de los mayordomos de Raúl Castro, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, abrumados por el inmenso rechazo popular que recibieron el 6 de diciembre, no debe conducirnos a los venezolanos democráticos a caer en provocaciones o dejarnos embargar por la ira o la desesperanza.

El duo rabioso se niega a hacerse la autocrítica que la inteligencia recomienda en esos casos de derrotas tan abrumadoras. Siguen repitiendo las necedades de siempre, insultando y amenazando. En el  mundo castrochavista la conducta de ellos crea confusión bochorno y caos.

Por eso debemos actuar con paciencia, prudencia y serenidad. Maduro y Cabello, después del repudio del pueblo, están recibiendo el distanciamiento de los militares democráticos que hicieron cumplir la Constitución la noche peligrosa del domingo 6 de diciembre, y, se tropiezan con gente de sus propias filas que reclama una autocrítica, entre otros, Freddy Bernal, Vielma Mora, Juan Barreto, Giordani, Navarro, Rodrigo Cabezas, la gente de APORREA (estos llegaron a pedir la renuncia de Maduro) y hasta el grupo violento TUPAMAROS, por cierto aplastado electoralmente en los barrios populares.

“No hay que cambiarle la cara al equipo ganador”, decía el antiguo manager de los Yanquis de Nueva York, Billy Martin, esto es que si ganas con una alineación no debes cambiarla, o sea que si triunfas actuando de un modo, debes repetirlo.

La oposición democrática ganó porque hasta un buen porcentaje de los chavistas se obstinó del fracaso Castro-Chávez-Maduro-Cabello: entrega al comunismo cubano, desabastecimiento, corrupción, inseguridad, soborno social, represión, ultraje a la Constitución Nacional…

Porque la oposición utilizó y utiliza un lenguaje de diálogo y reconciliación entre los venezolanos. Porque rechazó y rechaza el revanchismo y el ajuste de cuentas.

Porque resistió la incomprensión y hasta los insultos de nuestros extremistas, no se impacientó, repudió el golpismo y la violencia y se comprometió sin ambages y con coraje con la línea, pacífica, electoral y legalista.

Porque mantuvo la unidad a todo trance y, sin abdicar las diferencias lógicas entre gente democrática, se reunió en la MUD para actuar solidariamente, con liderazgo colectivo y sin caer en la tentación de enamorarse de líderes mesiánicos y/o mediáticos.

Porque no perdió la vocación programática, el interés de proponer soluciones concretas para la ruina creada por el castrochavismo, para la solución de los problemas sentidos de los ciudadanos de todas las clases y tendencias.

En esa línea de acción que nos llevó al triunfo de dos tercios en la Asamblea Nacional, debemos mantenernos. No debemos caer en las histéricas provocaciones del castrochavismo. No perder la sindéresis, mantener la calma, gerenciar con sensatez la mayoría parlamentaria que el pueblo nos dio, respetar el derecho de las minorías como ellos nunca lo hicieron, trabajar contra el odio y por el reencuentro entre los ciudadanos, son las exigencias claves en esta hora optimista que la madre historia nos prodigó. 

Alexis Ortiz
alexisortiz9347@gmail.com
@AlexisOrtizB

Estados Unidos

viernes, 30 de octubre de 2015

BERNARD HORANDE, SALDREMOS... COMO SEA

En días pasados, Maduro hizo una afirmación muy grave sobre las elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre. Afirmó que estas elecciones el oficialismo las ganará “como sea”.

Esta amenaza, dicha en boca de quien ejerce el poder en forma totalitaria en Venezuela, no es para ser ignorada. Un Jefe de Estado que dice ser democrático no puede proclamar que unas elecciones las ganará "como sea".

En ninguna democracia que se precie de ser precisamente eso, una democracia, las elecciones se ganan “como sea”. Las elecciones en un país democrático deben ganarse con votos, con transparencia, sin presiones ni amenazas, con participación libre y soberana de la gente, sin ningún tipo de ventaja para cualquiera de los participantes en la contienda.

Pero ya sabemos que Venezuela dejó de ser una democracia desde el momento en que un militar de baja calaña, pocos escrúpulos y nula formación, utilizó precisamente los propios mecanismos democráticos para hacerse del poder.

Justamente “como sea” es que estos pésimos gobernantes han logrado que Venezuela, de ser una potencial tacita de plata en el continente, se convierta en una pocilga donde la escasez, la inflación y la inseguridad son récords mundiales.

Por el canal del estado, VTV, que hace tiempo dejó de ser de “todos los venezolanos” para erigirse en el canal de los rojorojitos, se transmite una cuña de TV insólita: un grupo de malencarados motorizados, con más pinta de malandros que de decentes trabajadores, amenazan con salir a la calle, alertándonos de la siguiente forma: "yo te voy a hablar claro… aquí somos bastante... los motorizados nos ponemos a la orden de la revolución con nuestros caballos de hierro para movilizar como sea este 6 de Diciembre a quien haga falta". Y cierra con una frase final: "Defendamos la Patria ¡como sea!"

La mención de la palabra “hierro” no es casual. En Venezuela sabemos su significado.

Estas amenazas no buscan sino amedrentar a la gente. Buscan la abstención de las mayorías democráticas. Son muestras de desesperación. Es bien conocido que, históricamente, todo dictador o pichón de dictador suele proferir amenaza tras amenaza hasta…. pues ¡hasta el minuto anterior al momento en que sale del poder…!

Afortunadamente, ya la gran mayoría de la población se ha dado cuenta de la enorme farsa “revolucionaria” y de que quienes han controlado a nuestro país durante 16 años son realmente unos delincuentes oportunistas, ansiosos de disfrutar de fortunas malhabidas, vociferando como socialistas y viviendo como capitalistas.

La respuesta contundente la daremos masivamente los venezolanos el 6 de Diciembre.

Y aquí sí aplica el "como sea".

Porque saldremos a ejercer libremente nuestro voto “como sea”.

Saldremos a hacer valer contundentemente nuestro voto “como sea”.

Saldremos a defender democráticamente nuestro voto “como sea”.

Ante el derrumbe progresivo del chavismo-madurismo en todo el país, el venezolano cada vez está más claro que el 6D daremos el primer paso para recuperar con votos limpios - no con votos trampeados del tipo "como sean" - la democracia y la libertad en Venezuela.

Bernard Horande
bhorande@gmail.com
@bhorande
@APlumazoLimpio

Miranda – Venezuela

miércoles, 28 de octubre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, EDITORIAL, CON EL TIEMPO COMPRENDES

Con el tiempo comprendes que los héroes no solo existen en la ficción del También los hay en esta dura realidad que padecemos todos los venezolanos desde hace ya rato. 

Esos héroes somos nosotros, que hemos podido sortear tantas calamidades para no arrodillarnos ante tanta pesadumbre y miseria. No nos vamos del país. Quizás la excusa mejor es que amamos esta “tierra de gracia”. Y que también sabemos que la plenitud total de vivir en libertad es una realidad que debemos conquistar a pesar de la ignorancia de algunos que aun apoyan a esta clase política sin una pizca de ética. 

La gloria y la paz también se conquistan y eso estamos haciendo poco a poco los amantes de la libertad. No hay manera de que, a pesar de tanta propaganda a través de los medios del estado, que son casi todos, nos logren desviar del foco que la mayoría ya tenemos. 

Ese foco es, poder vivir en democracia y plena libertad. Es una obsesión instalada en lo más profundo de nuestras mentes. Tampoco hay manera de evitar que esa misma gente sea desplazada desde donde ahora está por las razones que todos, sin excepción ya sabemos, a pesar de que esa pequeña minoría, no sea capaz de reconocerlo en público, pero sí en círculos privados. 

Mientras el heroico país productor insiste en el trabajo fecundo y constante, simultáneamente y poco a poco se van cayendo las máscaras que culminarán con el final de la pesadilla. 

El aliento incansable de una Venezuela que respira evolución ya puede sentirse en el ambiente. Los cambios en la vida política de las naciones son indetenibles y ningún régimen en la historia, por más poderoso que haya sido, ha podido detener el empuje de la gente que quiere progresar. 

Todos, sin excepción, han cedido ante la fuerza de la evolución y la búsqueda de una mejor calidad de vida. Así ha sido y así seguirá siendo porque no hay posibilidad de volver atrás. Etapas que inexorablemente se cumple en la historia de la humanidad.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx

@lopezvillegas7

martes, 27 de octubre de 2015

LUIS VICENTE LEÓN, ¿POR QUÉ SE ATACA A POLAR?

Durante los últimos meses el desabastecimiento se ha convertido en la preocupación número uno de los venezolanos, superando a la inseguridad. No se debe a que esta última haya mejorado. Simplemente, el crecimiento del desabastecimiento ha sido explosivo, originando que 85% de la población evalúe negativamente esta situación. Este problema ha afectado la popularidad del presidente y del chavismo causando una caída sustancial en la evaluación de gestión del gobierno y en la disposición de voto por el chavismo.

Además del impacto económico del intervencionismo—la inflación más alta del mundo, caída severa del PIB, masiva pérdida de poder adquisitivo, destrucción de capacidad productiva e inversiones y un pico histórico de desabastecimiento y escasez—se trata de analizar el impacto político. El uso de la guerra económica como justificación de la crisis, no tiene credibilidad en un 76% de la población, según arrojan las encuestas de opinión.
Ello hizo al gobierno moverse hacia excusas más tangibles como las acusaciones de contrabando, el paramilitarismo y los inmigrantes ilegales en la frontera. El impacto de esta estrategia en términos de popularidad ha sido nulo. El 95% evalúa mal la acción del gobierno frente al problema. Un 65,4% atribuye la escasez a la falta de acción oficial para abordar la crisis, mientras que 84% considera que las expropiaciones e intervenciones de empresas privadas empeoran todo.
Pero el gobierno parece preso de su caída de popularidad y de los beneficiarios de las distorsiones que se han creado con su modelo. Se niega a adoptar medidas racionales, concentrándose en más control e intervención, reforzando la causa de la crisis. Mientras tanto, se dedica a construir chivos expiatorios para tratar de evadir los costos políticos.
A este último punto perteneces las últimas declaraciones contra Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar. No se trata de un ataque personal sino de un ataque corporativo, que es sólo la guinda de múltiples acusaciones sin fundamento contra la empresa y una catajarra de arbitrariedades que se han cometido en su contra, mientras la empresa se empeña en mantenerse activa, tratando de garantizar su contribución al abastecimiento nacional.
Es obvio que la acusación presidencial y su llamado a investigar a Lorenzo Mendoza, por una conversación ilegalmente grabada con el profesor de Harvard Ricardo Hausmann, es sólo una excusa para desviar la atención del problema de fondo: la incapacidad del gobierno para atender la crisis. Lo dicho en la conversación presentada como “prueba” de un complot, no es más que el intercambio de opiniones entre un empresario preocupado por el país y un profesor venezolano de alto nivel internacional, quienes discuten la necesidad de aplicar cambios profundos al modelo económico y de buscar apoyo en organismos internacionales para afrontar la espeluznante situación que se avecina. Proponer soluciones no sólo es un derecho sino también un deber de quienes tiene la formación y las posibilidades de cooperar.
Que el Dr. Hausmann se reúna con amigos de organismos internacionales para debatir posibilidades de financiamiento no significa de ninguna manera hablar “por” el país, pues el FMI nunca lo consideraría así porque sólo atiende solicitudes de gobiernos, como el mismo organismo ha manifestado públicamente. No hay en esa conversación telefónica algún acto ilegal y sólo plantearlo es una acción hostil, innecesaria e inadecuada, en momentos en que el país necesita más bien integración nacional.
Parece que el presidente cree que este ataque a Mendoza y a Empresas Polar, puede tener un impacto positivo en su imagen interna cara a las elecciones, pero el análisis del entorno indica lo contrario. El presidente ataca al representante de una empresa que tiene cerca de 90% de evaluación positiva por el bienestar del país. Además, 75% respalda a Polar cuando indica que hace sus mejores esfuerzos para mantener la producción en Venezuela, pero la escasez de materia prima los asfixia y sus plantas no son suficientes para cubrir los huecos dejados por otras empresas, principalmente aquellas expropiadas por el Estado.
Aparece con claridad lo que busca el presidente atacando a Empresas Polar, en el medio de la campaña parlamentaria a la que asiste navegando en una balsa electoral endeble, en el medio de una tormenta económica. Es una estrategia política. Pero lo que indica la opinión de los venezolanos es que esa acción sólo traería como consecuencia un mayor deterioro económico, la pulverización de la confianza de los inversionistas, la caída de la capacidad productiva, un drama en la distribución y, por cierto, un empeoramiento de la evaluación de gestión del gobierno y el presidente, exactamente lo contrario al objetivo que ellos mismos persiguen.
Luis Vicente Leon
luisvleon@gmail.com
@luisvicenteleon

Venezuela