Mostrando entradas con la etiqueta NUEVO CNE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NUEVO CNE. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de junio de 2020

LUIS FUENMAYOR TORO, EL NUEVO CONSEJO NACIONAL ELECTORAL

Algunos, desde la lectura del título de este artículo de opinión, mostrarán su desagrado y desacuerdo con lo de “nuevo” y pasarán a descalificar la decisión con mil argumentos legales y constitucionales, aparte de señalar que no se ha avanzado nada desde el punto de vista político y que el gobierno hizo lo que quiso con los “colaboracionistas” de la Mesa Nacional de Diálogo. He escrito varias veces (https://t.co/fxiJlp9PQv?amp=1; https://t.co/RddtNqhFZ0?amp=1) que los entuertos legales y constitucionales producidos por gobierno y oposición son de tal magnitud, que es imposible que ninguno de ellos pueda actuar de acuerdo a derecho, por lo que debe construirse acuerdos políticos que eviten la parálisis y permitan avanzar en un proceso de regularización.

Al dividirse la Asamblea Nacional en enero de este año, perdió la posibilidad de designar al CNE con los 2/3 de los votos que la Constitución señala. Esto sólo hubiera sido posible si las “Asambleas” presididas por Parra y Guaidó se reunían en forma conjunta. Eso no ocurrió y la elección de la Asamblea Nacional tiene que hacerse este año, pues su período de cinco años vence el 5 de enero venidero. Hasta ahora, la mayoría de las designaciones de los rectores del CNE han sido hechas por el TSJ y así ha sido aceptado por todo el mundo. Así designaron al TSJ que organizó las elecciones de diputados de diciembre de 2015, donde se eligió la AN considerada legítima por la oposición guaidoista, por lo que no voy a insistir en argumentos.

Hoy tenemos un CNE con tres rectores principales del gobierno y dos de la oposición, uno de ellos acordado entre los partidos de la oposición democrática y el gobierno en la Mesa Nacional de Diálogo, quien además es el Vicepresidente del organismo, y el otro acordado entre el gobierno y el partido Acción Democrática, según información pública dada por el hasta hace poco Secretario de Organización de dicho partido. La oposición tiene además un rector suplente incorporado y tres rectores suplentes. La diferencia es clara si comparamos esta nueva situación con la del CNE saliente, en el cual la oposición tenía entre los principales un único rector. El organismo además sólo ha tenido una reunión formal. Se instaló, pero no ha comenzado a actuar ni a producir decisiones. Descalificarlo “a priori” no parece convincente ni nada sensato. Se trataría de un acto de fanatismo político o de extrema desesperanza en relación con el futuro.

El nuevo CNE debe convocar ya las elecciones de diputados a la AN, pues estamos en el límite de los lapsos que deben cumplirse. La fecha no podría pasar del domingo 13 de diciembre. Hay que efectuar desde ya la solicitud de observadores internacionales del proceso electoral a los organismos que se crea conveniente, entendiendo que deben ser instituciones serias, no prejuiciadas y que no hayan tomado posición en la diatriba política venezolana. 

Creo que la ONU, en la persona de su Secretario General, debe recibir una invitación para el envío de una misión de observación. Y no estoy utilizando los términos en forma alegre: hablo de observación nacional e internacional y no sólo de acompañamiento. La depuración y actualización del Registro Electoral Permanente sería la tercera decisión urgente a ser tomada, dado el tiempo que lleva un proceso de este tipo, sobre todo si entendemos que la crisis económica ha generado una migración interna importante, por lo que deben tomarse medidas para que la gente vote donde actualmente vive.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

viernes, 19 de junio de 2020

AURORA LACUEVA, NUEVO CNE: UNA OPORTUNIDAD

Se estrena un nuevo CNE, lo que puede ofrecernos la oportunidad de elecciones que resulten razonablemente confiables para la gran mayoría, algo que necesitamos. El gobierno y sectores importantes de la oposición llevan años enzarzados en una pelea de creciente intensidad y sin horizonte de resolución. Y lo más grave es que las heridas de esta pelea no las sufren los contendores, sino la población de Venezuela. Impresiona el enorme deterioro en todas las áreas de nuestra vida, generado -es cierto- por la mala gestión gubernamental pero multiplicado por tan nefasta dinámica política y sus secuelas, como lo son las ilegales sanciones de gobiernos extranjeros. Nuestra situación se torna cada vez más precaria. ¿Cuán abajo nos vamos a dejar hundir? Ahora, se empieza a abrir una puerta que nos permitiría salir de esta trampa asfixiante.

Se plantea la posibilidad de retomar de manera seria la ruta electoral, comenzando por las elecciones parlamentarias previstas por la Constitución para este año. No hubo manera de constituir al CNE por vía de la Asamblea Nacional. Pero mediante disposición del TSJ se ha renovado el organismo de modo en principio aceptable, con personas calificadas e importante representación de la oposición. Si hay voluntad para ello, es factible que este CNE conduzca unos comicios dignos. No es solo la presencia más equilibrada de gobierno y oposición en el organismo, sino otros puntos que, como se ha planteado, deben ser parte del acuerdo: observación internacional, mejor representación de las minorías, mayor control de abusos de poder durante la campaña y el día de las elecciones… No creo en la tesis del fraude, pero sí hace falta evitar el uso de recursos del Estado para la campaña de un partido, así como la presión desde arriba a fin de obtener el voto.

La ruta electoral es la que nos puede sacar del foso donde estamos metidos, para movernos hacia la activación de las diversas tendencias políticas, su diálogo intenso con las y los votantes, una campaña y una elección sin graves manchas, la aceptación de resultados y los consensos para la recuperación económica y social. Ojalá todos los sectores entiendan que no es la hora de las triquiñuelas, las aventuras y los atropellos sino del compromiso con una Constitución y con un pueblo.

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
Aurora Lacueva
@AuroraLacueva
@UNoticias

CARLOS BLANCO, LA PAYASADA DEL NUEVO CNE

1.- El tema electoral estuvo sobre la mesa desde comienzos de los diálogos en Oslo y Barbados entre Guaidó, el grupo de partidos que controla la Asamblea Nacional y el régimen; paralelamente se desteñía “el cese de la usurpación”.

2.- La ruta, como se sabe, comenzaba por la salida del régimen, un período transitorio de gobierno presidido por Guaidó y luego elecciones libres y limpias. Poco a poco, ya no era la salida del régimen sino solo de Maduro (hasta acompañados por Padrino López y Maikel Moreno íbamos a quedarnos); luego era que saldrían Guaidó y Maduro de sus “cargos”, para realizar unas elecciones; más adelante la cosa se restringió a un CNE con dos de “ellos”, dos de “nosotros” y uno de común acuerdo. Visto lo visto, la cosa no funcionó.

3.- Bastante se advirtió que el régimen exigía algo que la oposición dialogante no podía dar: fin de las sanciones; y la oposición exigía algo que el régimen no podía dar: el camino voluntario para el fin de su poder. Cuando la oposición exigió sanciones para el régimen, los países amigos –principalmente Estados Unidos– encontraron campo fértil para decisiones que ya habían tomado, lo cual demostraba una convergencia de enfoques entre actores de la comunidad internacional y de la nacional; luego, Estados Unidos no iba a echar hacia atrás medidas engarzadas en su política internacional porque a tal o a cual dentro de Venezuela le conviniera para poder seguir en diálogo con el régimen.

4.- Por su lado, nunca, bajo ningún respecto ni condición, el régimen ha estado en disposición de avenirse a una salida electoral que signifique la mera posibilidad de su salida del poder. Un incorrecto diagnóstico de unos, y una panda de vividores, otros, alentaron ese tema como si tal cosa fuese viable. Lo que no asumen es que el régimen no quiere ni puede, ni siquiera lo contempla, salir del poder por la vía de razonamientos enjundiosos o atribulado por la miseria en la que ha sumido al país. Ya ellos saben que perdieron el apoyo popular y no lo tendrán más nunca; solo les quedan el garrote y las escopetas que usan a discreción.

5.- En ese estira y encoge el régimen obtuvo lo que siempre buscó: tiempo. Cuando lo consideró suficientemente ganado se tiró la faroleada de mandar largo a Kazajstán el diálogo con Guaidó y el G4. En ese lapso logró que se consolidara una oposición dialogante alternativa: la AN de la hoja de Parra, la Mesa de la Casa Amarilla, varios diputados –dicen que algunos encubiertos todavía–, el partido de Henri Falcón, entre otros. Esta oposición, más afín al régimen y menos ambigua en sus aspiraciones burocráticas y política, no esperó tener un CNE 2+2+1, sino que se conformó con 3+2 y lo obtuvo.

6.- Una vez que mareó al G4, ganó tiempo, obtuvo una relativa estabilización en relación con el año pasado y comienzos de 2020, no se quedó con lo ganado sino que avanzó. El nuevo paso es la destrucción de los interlocutores que hasta hace poco utilizó. En esa fila están Voluntad Popular, AD, Primero Justicia y tal vez hasta UNT. Se envolvieron en el diálogo hasta el viernes pasado, mientras Maduro, refocilado en su sillón grasiento, en medio de las risas macabras de sus Jokers, afilaba la navaja.

7.- Por cierto, el paso dado por Bernabé Gutiérrez para ser el instrumento del régimen contra la jefatura de Henry Ramos Allup muestra que está vigente aquella filosofía del sentido común, según la cual el jefe controla todo hasta que pierde todo el control con el más cercano, el “más leal”. Mientras uno dialogaba dentro del G4, el otro dialogaba desde “la mesita”, que se entendió más rápido y mejor con el régimen. Ahora, las bases adecas y los dirigentes no contaminados de “diálogo” tienen, otra vez, despejado el camino para la resistencia.

8.- El régimen se dirige a unas elecciones parlamentarias en las que intentarán participar sus promotores de la oposición representada por la Mesa de la Casa Amarilla y algunos más que se excusarán con el clásico “pañuelo en la nariz”.  Si lo logran, acabarán por la vía de mengua con un interinato ya menguado y reconstruirán un período de pedregosa estabilidad.

9.- Sin embargo, pienso que esas elecciones no ocurrirán; no veo al país en condiciones de soportar otra impostura.

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog

lunes, 9 de marzo de 2020

PEDRO ALCALÁ: ¿PARA QUE IRA LA MUD 2.0/AN/FAVL A ELECCIONES PARLAMENTARIAS?. LA SOCIEDAD VENEZOLANA Y SU LABERINTO.


El día de ayer, la sociedad venezolana se vio sorprendida por las declaraciones de un alto dirigente del partido político PJ, en las que afirma que “Hacer elecciones con Maduro en el poder, no es una farsa.” 


(Acá el link con las declaraciones 
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=148377&sid=416891883a294e55e783bebc8b76a710)

Y si eso no fuese suficiente, el mismo personaje nos informa que “Entre nosotros y el Psuv tenemos suficientes votos para elegir un nuevo CNE.”

(Acá el link con las afirmaciones
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=148446)

Como nadie en PJ ha desmentido al citado personaje, y como tampoco nadie en el G4 ha desmentido la especie, entonces debemos dar como un hecho que el G4 (a nombre de todos los venezolanos) y el psuv van a elegir tan rápido como en un mes, un CNE prêt-à-porter. Y para que se elige un CNE nuevo? Pues para ir a elecciones. Y cuáles son las que siguen? Según la constitución, las parlamentarias.  Olvídense de elecciones presidenciales adelantadas, el cartel de miraflores no las permitirá mientras este en el poder.

Y esta situación extraña, en contrasentido del discurso oficial de Guaidó y a lo expresado por el Secretario de Estado de USA quien bien claro dijo que no apoyarían ninguna elección con Maduro en el poder, nos lleva a formularnos la necesaria pregunta que es la entrada a nuestro laberinto de hoy: ¿Por qué el G4 iría a unas elecciones que sabe que perderá con todas las extraordinarias y graves consecuencias que eso traería al país?

Hay suficientes evidencias de la inquebrantable voluntad del cartel de miraflores de no ceder ningún espacio de poder, excepto el estrictamente necesario para mantener su fachada democrática. Atestiguan esta afirmación el fraude ya se comprobó en la elección del 2014, (Capriles dixit), el desconocimiento y claro robo de la Gobernación de Andes Velásquez en el Estado Bolívar o el caso de los tres diputados indígenas en 2016. Y en la única oportunidad en la que Venezuela tomó desprevenida a la mafia roja, en diciembre del  2015, en una semana el cartel de miraflores anuló la flamante AN opositora usando su también flamante TSJ (inmoral y nauseabundo).

Que el cartel de miraflores haga esas elecciones, para el  G4 significa que si no se presenta a ellas  ya no tendrá acceso  al único espacio de poder que puede manejar, que en términos de la política venezolana, significa que ya no podrá lucrarse de él. Significa que ya no habrá más diputados clap, mas viáticos para viajar por el mundo en nombre de la tragedia venezolana ni grupos de poder apoyando. Al menos, no con la misma fuerza.

Este cronista de lo cotidiano desea de verdad estar bien equivocado en la afirmación que hará  a continuación, pero no hay otra tesis que explique tal actitud. Y la comunidad internacional no suele ser enrevesada cuando se trata de combatir delincuentes que amenazan sus propios países.

Tomando en cuenta que el G4 en su gran mayoría (siempre doy el beneficio de la duda) está compuesto por “dirigentes” que se acostumbraron a ver la política no como una función social sino como una manera de ganarse la vida de manera fácil y opulentamente sin trabajar ni estudiar, la única explicación lógica es que el  G4 va a esas elecciones para garantizarse las curules a sus jefes. 

Ahora bien, el cartel de miraflores necesita aniquilar este estado de cosas con dos AN, dos o tres TSJ y dos Presidentes. Necesita resolver el asunto de manera tal que no existan sospechas de legitimidad institucional para poder seguir medio funcionando como país. Y la verdad es, que para la Comunidad Internacional será complicado mantener el tema de las sanciones al cartel de miraflores  si gana de manera limpia, legal y constitucional las elecciones parlamentarias.

Y cuál es la mejor manera de lograr ese objetivo de legitimad electoral de la hoy principal institución del Estado venezolano?  Pues haciendo que la oposición se integre al proceso electoral desde el inicio. Desde la conformación de un nuevo CNE. De manera, que cuando encontramos como se benefician de esta actitud tanto el  G4 como el cartel de miraflores, tenemos la  respuesta de la pregunta título de esta pequeña crónica.

Y alguno dirá, que el G4 puede participar en la legitimación de esas elecciones sin necesidad de encochinarse más aún eligiendo un CNE. Sucede que el G4 necesita tener control de quienes serán sus candidatos para poder garantizar los cupos de sus jefes. Por tanto, el G4 participaría en la elección del nuevo CNE para evitar que el TSJ (ilegitimo y podrido) le arrebate el control de sus 4 estructuras electorales repitiendo la metodología usada con  Copei. Y cómo haría eso la peste roja? Pues activando las ya múltiples demandas de amparo que ya ha admitido por falta de legitimidad en las directivas de PJ, VP, AD y UNT por violar las obligatorias renovaciones de sus directivas por vía electoral.

Pareciera ser que estamos destinados a buscar una nueva manera de organizarnos como país para poder enfrentar en duro camino que nos tocará vivir desde Enero próximo, cuando se haga evidente que solo quedara un camino para salir de nuestro laberinto.

Ya es urgente la presencia de mujeres y hombres serios para salir de nuestra tragedia. Se acabo el tiempo, y las excusas también

Vae victis.

Pedro Alcalá
pa2a@hotmail.com
@Tazzio1956
Miembro de Vente Canadá.
Desde Canadá

jueves, 13 de febrero de 2020

AURORA LACUEVA: CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA

El camino que nos puede llevar de manera más segura, pacífica y estable a la solución de la gravísima crisis que vivimos es el de un acuerdo de convivencia democrática entre todos o entre buena parte de los factores políticos en pugna dentro de nuestro país. Esto significa que las diversas parcialidades deben reconocerse mutuamente, y aceptar que cada una existe y que tiene derecho a existir en el marco de la Constitución. Aceptar que cada una tiene derecho a hacer política en condiciones justas, y a buscar el apoyo de la ciudadanía. De manera que si una tendencia política organizada alcanza o mantiene cualquier posición de poder no sea porque lo decida la Fuerza Armada, o el Gobierno de los Estados Unidos o el Gobierno de Rusia, sino porque sea la voluntad de la mayoría de la población de Venezuela, expresada en elecciones libres y limpias.

Un acuerdo de convivencia democrática tiene entre sus primeras tareas hoy constituir de modo consensuado un nuevo Consejo Nacional Electoral, que ofrezca confianza a toda la ciudadanía, y que desarrolle las elecciones parlamentarias pautadas para este año. Contando para ello con observadores de organizaciones internacionales aceptadas por las parcialidades en liza, como podrían ser la Celac, las Naciones Unidas o la Unión Europea, entre otras. Y en un marco legal de respeto al principio de la representación proporcional, que protege a las minorías.

A partir de allí podría comenzar una nueva etapa de estabilización y reinstitucionalización del país, con consensos económicos mínimos que permitieran iniciativas de largo alcance como el refinanciamiento de la deuda pública y el estímulo a la inversión. Así como la negociación hacia el levantamiento de las sanciones del Gobierno de Estados Unidos.

El camino de la convivencia democrática no es una autopista y las condiciones pueden no ser las óptimas desde el principio, pero es un camino que se puede ir consolidando. Debemos darle una oportunidad. Porque las otras vías en el horizonte implican todas violencia, destrucción, sufrimiento y atraso para el pueblo de Venezuela. No nos merecemos eso. ¿Serán capaces las dirigencias de los diferentes factores políticos de asumir el reto y construir el camino de la convivencia democrática? Ojalá sea así.

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
Aurora Lacueva
@AuroraLacueva 
@UNoticias

domingo, 24 de noviembre de 2019

CARLOS PADILLA: LA VERDAD

Fue el mexicano José de Vasconcelos quien pronunció la frase "Con la verdad ni ofendo ni temo" la cual fue trocada por el uruguayo José Gervasio Artigas por “Con libertad, ni ofendo ni temo”. Libertad y verdad bellas y nobles palabras que de hacerse efectivas enlazadas con la solidaridad expresada por la célebre "Amaos los unos a los otros" del cristianismo tiende a generar el buen vivir del género humano.  

Pero parece ser que la verdad es una y trino al conjeturar "Existe mi verdad, tu verdad y la verdad. Yo me quedo con la última que no es otra que la absoluta verdad la cual es aquella que se compadece con los hechos que comprobamos en la realidad. Esta no se adapta a una mera opinión personal que se corresponde con "mi verdad" o con "tu verdad" la cual podrá ser comprobada o no después de chequearla objetivamente con los hechos precedentes o actuales. Mas como nada es permanente "nadie puede bañarse dos veces en el mismo río pues las aguas cambian y el ser también" se puedo tener una verdad hoy y otra mañana siempre y cuando cada una sea comprobada en su debido momento.   

Pero alejémonos un poco de la filosofía, de la reflexión sobre la vida y el mundo, y ensayemos nuestras actuales verdades a la luz de las realidades presentes. Por pésimo que consideremos al actual gobierno oficial, aunque conjeturemos sobre su legalidad y su inmenso no reconocimiento, existe, está allí, controla la vida nacional y no ha podido ser vulnerarlo con las acciones realizadas por la legal Asamblea Nacional Venezolana en sus repetidos ensayos para cumplir con el mantra "Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres". Y como nada es permanente, sobre todo, si no logra   alcanzar sus objetivos ha decidido iniciar el proceso de realización de un proceso electoral, cuyo objetivo aún no está claro, con la tarea de designar un nuevo Consejo Nacional Electoral.  

La Constitución plantea para el 2020 la elección de una nueva Asamblea Nacional, lo cual es verdad, dadas las elecciones anteriores la oposición tiene mayoria para la iniciación de tal proceso, pero este no será posible si previamente mediante convenios entre oposición y gobierno se logran consensos importantes.   

Lo que sí parece cierto es que elecciones parlamentarias habrá por lo que todos los factores políticos deben alistarse para participar en ellas tal como afirma Mercedes Malavé desde Copei "en el terreno de los derechos políticos: organización, estructura electoral, respeto al debate plural, trabajo de hormigas, preservación de espacios democráticos. En definitiva: ¡Poco ruido y muchas nueces!" 

O como hace Acción Democrática, con los liderazgos de Henry Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez, alistando pacientemente, a paso de león, su maquinaria electoral y política que ha sido comprobada en variadas oportunidades.  

O como hacen los partidos agrupados recientemente en la Mesa de Negociación Nacional bajo los liderazgos de Claudio Fermín, Henry Falcón, Timoteo Zambrano, Felipe Mujica y otros factores que se irán sumando progresivamente a este nuevo polo de actividad política.

Todos sabemos que el PSUV intenta superar a la oposición en unas elecciones legislativas y se prepara para ello.

Carlos Padilla 
@Carpa1301  

sábado, 16 de noviembre de 2019

PEDRO ALCALÁ: ¿NEGOCIAR O LUCHAR?

Nuestra columna de hoy, comienza con unas declaraciones dadas por el secretario de organización nacional de AD (el segundo mandamás), el Sr. Bernabé Gutiérrez, en un acto de ése partido en el Estado Guárico la semana pasada. Allí dijo el Sr Gutiérrez: ”Con el nuevo CNE los venezolanos derrotaremos electoralmente al régimen de Maduro”. (SIC).
https://twitter.com/Presidencia_VE/status/1193565228853841920

El FAVL había planteado como ruta para la recuperación de la democracia, una secuencia de acciones que ya todo sabemos bien. En este momento, no tiene sentido alguno nombrar autoridades electorales cuando no se ha salido aun de la usurpación. Más aun, cuando se anuncia, que ése cne no organizará las elecciones parlamentaria del 2020 porque el FAVL no se prestará a esa “comedia electoral”. Curiosamente, esas elecciones parlamentarias, son las únicas constitucionales y legales que siguen en nuestro devenir electoral.

Porqué entonces se pierde valioso tiempo y recursos en elegir, de manera por demás ilegal, un cne que no funcionará nadie sabe en cuánto tiempo? La única explicación posible (nadie ha dado otra), es evitar afrontar el necesario paso previo de acabar con la usurpación.

Y porque se evade ese paso previo? Esa respuesta es la entrada de nuestro laberinto de hoy.
Este escritor sostiene, que no se afronta ese paso necesario por miedo, por cobardía. Miedo disfrazado de evitar un baño de sangre, de pasos previos impuestos por la comunidad internacional… disfrazado del uso de la política, de la negociación, para resolver nuestra tragedia por vías pacíficas.
Y porque hago una afirmación tan atrevida? Sigamos.

El uso de la negociación como herramienta para resolución de conflictos, tiene un límite. Y ese límite viene marcado, cuando ninguna de las dos partes (o solo una de ellas), logra lo que quiere de esa negociación. De hecho, se define una negociación exitosa, como aquella donde “ambas partes quedan parcialmente satisfechas”, pues eso indica “que el procedimiento fue llevado a cabo de forma correcta ya que ninguno de los bandos obtiene todo lo que desea ni pierde todo lo que posee.” En otras palabras, ambas partes cedieron  en sus posiciones para poder construir un espacio de acuerdos.

Cuando se constata, como de hecho ya se demostró muchas veces en nuestro caso, que nunca vamos a lograr que el cartel de miraflores ceda en ninguna condición que le haga perder el control y manipulación  de un proceso electoral  (que es la única forma pacífica de relevarlos), entonces es momento de parar y buscar otras opciones. O sea, es necesario comenzar a luchar. No toda lucha es guerra, pero si toda lucha es confrontación por la vía de los hechos.

Pero luchar, implica confrontación, riesgos, peligros y empezar a poner la carne propia en el asador.
Y es eso lo que no hay en la MUD 2.0  ni en la AN. No hay ánimo de lucha ni de confrontación,  solo de negociación. La diferencia básica entre luchar y negociar, es que el fin de la negociación es logar acuerdos y en la lucha no. En la lucha sólo existe ganar o perder. En la lucha te esfuerzas por ganar no por ceder. Y cuando tratas de negociar con gente (el cartel de miraflores) que no cederá porque se les va la vida en ceder, entiendes (yo lo entiendo) que la salida no es negociando sino luchando. Nuestro principal problema ahora. es que la dirigencia del FAVL y la AN evade decirle a la sociedad, que se intentó resolver negociando pero no se pudo, y por tanto debemos prepararnos para la lucha.
La rápida solución de la situación en Bolivia, se dió porque la dirigencia opositora entendió de inmediato que no había espacio para negociaciones. Morales debía salir, no se negocia con delincuentes, punto. Y abordó sin titubeos la vía de la lucha y la confrontación. Al hacerlo así, las fuerzas armadas no tuvieron tiempo de debatir el asunto con los políticos, y rápidamente se pusieron en una posición segura, ¿dónde?, al lado de la institucionalidad. Dubitar alrededor de diálogos habría dado tiempo para negociar con los generales y la situación todavía estaría en desarrollo. Ya sabemos cómo termina eso.
Hace mucho tiempo ya, leyendo no recuerdo cual libro, me quedo grabada esta idea que describe perfectamente nuestra situación actual como sociedad: “Cuando un hombre está luchando contra un leopardo en medio de un estanque, no está en condiciones de huir.” O sea, hay situaciones en las cuales la lucha es no solo necesaria, sino inevitable.
Nuestra tragedia no es que el cartel de miraflores nos este moliendo como país y nación, sino que ésta dirigencia actual del FAVL sigue en un  proceso estéril e infinito de negociación, porque le temen a la lucha. Y no luchan, porque no está en su carácter hacerlo. No pelean, tal ves, porque no saben pelear. Porque nunca lo han hecho. Y es natural que así sea,  hicieron carrera política negociando, transigiendo, porque para ellos, la política no es una responsabilidad con el país, sino una forma de ganarse la vida. Y aunque tengan el valor para la lucha, pero la evaden, el efecto es el mismo que si la evadieran por cobardía.
Con ellos, estamos condenados al estancamiento y a perecer por mengua.
Y es en el cambio de ésa dirigencia que lleva adelante esta absurda comedia de negociación, donde está la puerta de salida de muestro laberinto de hoy y de nuestra miseria.
Y tengo un fuerte pálpito, que ésta AN no irá al proceso electoral parlamentario del 2020 porque sabe que será relevada. Y es por eso que el cartel de miraflores es el socio obligado del FAVL en esa empresa, porque a ellos tampoco les interesa para nada una dirigencia opositora sin miedo al conflicto. Se les va la libertad en ello. Cuando hay intereses comunes, es fácil negociar y llegar a acuerdos.
Es época de líderes serios, que entiendan, que si no pueden con el encargo deben entregarlo. Si no, Dios y la Patria se los reclamará. Que no quepa duda, y no será agradable.
Montreal, 16/11/2019.

Vae victis.

Pedro Alcalá
Vice-presidente nacional de Solidaridad Independiente en el exilio
pa2a@hotmail.com
@tazzio1956

viernes, 15 de noviembre de 2019

EDUARDO FERNÁNDEZ: LECCIONES DE BOLIVIA

Lo de Bolivia tiene cantidad de enseñanzas para todos los países del mundo, pero particularmente para nosotros los venezolanos. Es un error muy grave intentar perpetuarse en el poder. La democracia por definición es alternabilidad en el ejercicio del poder.

Fue un grave error de Evo Morales intentar perpetuarse en el poder. Es también un grave error de Nicolás Maduro. Son muy sabias las Constituciones que prohíben la reelección presidencial. Es un error muy grande el mesianismo, el caudillismo, la soberbia. Ya lo dijo hace muchos años un inglés muy sabio, Lord Acton: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

El poder debe ejercerse con modestia y con humildad. Sentirse un caudillo imprescindible y una figura mesiánica es un error que se paga muy caro. Sobre todo cuando al mismo tiempo se pretende mantener una apariencia de democracia. ¡Qué error tan grande es no escuchar la voz del pueblo! Los dictadores tienden a oír solamente a los áulicos, a los incondicionales, a los cortesanos. Pocas veces advierten que “el pueblo está bravo”. El pueblo en Bolivia estaba muy bravo. El pueblo en Venezuela está muy bravo.

Es un error muy grave negociar sin verdadera intención de acordar medidas que ayuden a resolver los problemas. Sentirse muy inteligentes porque negocian “para ganar tiempo” y no para lograr consensos indispensables para la salud de la República. Evo Morales terminó ofreciendo un nuevo Consejo Nacional Electoral y unas nuevas elecciones. Ya era muy tarde. Tenía que haberlo hecho temprano.

Lo hizo muy tarde. Nicolás Maduro está a tiempo de contribuir a que Venezuela tenga un nuevo CNE y un proceso electoral transparente para elegir presidente de la República y Asamblea Nacional. Ojalá no retrase esta decisión. Una lección adicional de la experiencia boliviana: !Qué importante es que la oposición participe en los procesos electorales! 

No se participa para legitimar a las dictaduras.Se participa para derrotarlas y para desenmascarar las.
La oposición boliviana no desperdició la ruta electoral. Todo lo contrario. Aprovechó la ruta electoral, con todas sus limitaciones, para movilizar al pueblo, a los ciudadanos, a la opinión pública nacional e internacional. No hay instrumento más eficiente para movilizar a un pueblo que un proceso electoral. Seguiremos conversando.

Eduardo Fernandez
efernandez@ifedec.com
@EFernandezVE
Miranda - Venezuela

domingo, 10 de noviembre de 2019

SOLEDAD MORILLO B.:FALSEDADES, MEDIAS VERDADES Y MENTIRAS

La AN no está en desacato. Eso es un disparate de marca mayor. Ella, la AN no puede dar por válida tal calificación, no importa quien así lo determine

Las dicen sin miramiento alguno, sin que les tiemble el pulso, sin que se les mueva un músculo de la cara. Las adornan con "faralaes" y argumentos grandilocuentes con los que pretenden impresionarnos. Es el ejercicio del descaro con propósito. Algunas son directamente mentiras; otras suponen agarrar algo que es verdad y adosarle algo que no lo es, para que entonces el resultado sea una distorsión; y también hay siembra de falsedades. Con eso rellenan programas de opinión en tv y radio y saturan las redes.

Así, sin empacho, sueltan que la AN está en contra de elecciones, cuando la verdad es otra muy distinta. La AN, que quede claro, quiere que se nombre un nuevo CNE siguiendo al pie de la letra los procedimientos de ley para que el organismo electoral dirigido por nuevos rectores haga todos los cambios estatutarios, reglamentarios y operativos que garanticen procesos electorales limpios, justos, transparentes, confiables y en los se garantice la participación de electores y elegibles. La AN no quiere nombrar un CNE para unas aisladas elecciones parlamentarias. Eso no bastaría. Porque el lío de un presidente cuyo origen está en unas elecciones ilegales (lo cual lo vuelve constitucionalmente ilegítimo) es mayúsculo y solo se resuelve con una elección presidencial, para lo cual es imprescindible un nuevo directorio del CNE que arregle los entuertos provocados por un directorio que, con la anuencia de un TSJ con unos cuantos magistrados ilegalmente sobrevenidos y una ANC ilegal e ilegítima, convocó y montó una elección presidencial ilegal e inconstitucional, que por ende originó un presidente inconstitucional e ilegal.

La AN no está en desacato. Eso es un disparate de marca mayor. Ella, la AN no puede dar por válida tal calificación, no importa quien así lo determine, razón por la cual debe proceder a hacer lo que tiene que hacer. De allí que haya iniciado el proceso de designación de nuevo directorio del CNE. Cómo debe ser.

No es cierto que no queremos participar en elecciones. Eso es mentira. Sí queremos. Pero queremos elegir, no conformarnos con votar en procesos amañados y manipulados en los que la verdadera decisión del pueblo sea maniatada, confiscada o anulada. Repito, queremos elegir. Queremos que las elecciones sean la manera pulcra de limpiar el sucio institucional. No queremos un país donde se derrame más sangre, ni queremos que continúe este miserable estado de cosas. 

Pero tampoco queremos un país condenado a la mediocridad del peor es nada. No se construye un nuevo país, decente, próspero y productivo, con conformismos propuestos por gentes con cerebros mononeurónicos que no hacen sinapsis, gentes que plantean falsos dilemas (que presentan como reales) y que como sobreviven en esta fangosa agüita tibia (algunos incluso se han magnatizado) pretenden que el país entero se convierta en una nación condenada al decadedente tercermundismo en el que a ellos les va muy bien. No hay un miligramo de grandeza en el peor es nada.

Hay en Venezuela suficientes ciudadanos decentes, preparados, honestos y de calidad para ocupar todos los cargos públicos de elección popular o escogencia de segundo nivel. Hay que negarse a ser tolerantes a la mediocridad, a la falta de escrúpulos, a la moral y ética torcidas por conveniencias. Hay que oponerse con fuerza al "diez es nota y lo demás es lujo", a la brutalidad que improvisa, al oportunismo que recurrentemente se asoma por las esquinas. No se logra el cambio que necesitamos aceptando la teoría de la zanahoria o el garrote.

Mienten, falsean, tuercen la verdad.

Soledad Morillo Belloso
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

viernes, 8 de noviembre de 2019

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: EL SECRETO DEL CHAVISMO ES…

Lo que muchas veces se ignora en política es que las oposiciones también disfrutan de las mieles que se le derraman al poder, en todo el mundo, sobre todo donde los regímenes son tan ilegales e ilegítimos como el chavismo. De allí que surjan cuentos e historias, algunas ciertas otras falsas, pero cuando el rio no deja de sonar es porque rocas trae, más aún cuando hay tantas evidencias y ambos bandos, seguros uno del otro, desechan las apariencias dejando todo al más impúdico exhibicionismo… a ver sí nos explicamos:  

Lo del CNE es probablemente la puñalada trapera que más duele a los demócratas venezolanos en los últimos 5 años, la participación pagana en las presidenciales 2018 de un sector colaboracionista al régimen pasó por debajo de la mesa, era demasiado obvio la pantomima, pero el que la oposición formal/única (la de Guaidó) haya aceptado en la AN conformar un “nuevo CNE” sí que duele… no ahondaremos en los razonamientos pues ya los hemos explayado (Artículo anterior “Nuevo CNE ¡Fin de la oposición!”). Sea como sea, queda al desnudo el secreto del chavismo.  

Ese secreto no son las oposiciones serviles y tarifadas que le han dado un falso matiz democrático. Tampoco lo es el populismo salvaje que buenos fruto les da. La violencia institucionalizada, una de las patas fuertes del taburete donde reposa un poder amenazado por propios y extraño, es determinante si… pero el secreto que mantiene al chavismo anclado en el poder es: La domesticación de la calle.  

El castrismo venezolano, alias chavismo, sabe el único antídoto contra su mortífero veneno es la explosión social, así lo fue cuando se derrocó a Chávez en 2002, cuando trastabilló en 2014 y 2017, solo la violencia atroz pudo frenar ese sentimiento popular, pues el pueblo quedó solo ante el equívoco destino de las armas del Estado. De este modo, el chavismo supo que el fin supremo fue y será evitar la calle coja vuelo... allí se les va lavida.  

El boom petrolero puso unas barandas ficticias, era cuestión de tiempo (más bien duró demasiado) para que la corrupción, despilfarro y la desidia dieran al traste con el frágil proyecto, tanto que en 2011, con Chávez gobernando, Pdvsa comenzaba mermar su producción, de ese modo, imposibilitados de pagar conciencias, lo electoral desde 2015 dejó de ser una opción y la violencia institucionalizada pasó ser (definitivamente) la única herramienta efectiva para domar oposiciones, calmar las in crescendo exigencias populares… retener el poder.  

Lo del CNE ha dejado a los demócratas de buena fe boquiabiertos, dejando también al descubierto que muchísimas historias tejidas en torno a una oposición aliada del régimen tienen asidero. Al igual que las presuntas presidenciales 2018, la elección de los nuevos rectores en este marco de inconstitucionalidad, de desdemocratización, al más inhumano margen de las urgentes necesidades de la población, dejó de ser un cuento y se convirtió en un triste hecho. 

A los venezolanos nos falta aprender todavía, nos falta asimilar que la única ideología útil a la nación es la búsqueda/exigencia de gobernantes capaces, las demás ideologías idiotizan, generan élites enclaustradas al poder y pueblos oprimidos, manipulables a través de necesidades inducidas. Debemos aprender, en política no hay mesías, ni en filas gubernamentales ni opositoras, solo deben existir funcionarios públicos momentáneos. Creer en comandantes eternos o supremos, en líderes incuestionables es cuna de atraso, de tercermundismo, de lo que exactamente ocurre en esta Venezuela desnaturalizada. 

Entiéndase, lograr la Venezuela añorada no está en manos de gobernantes, siempre susceptibles a aferrarse al poder, ni en ningún político autoproclamado insustituible, está exclusivamente en manos de su gente, de su población, en su capacidad de exigir y jamás rendirse. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com
@leandrotango   

sábado, 2 de noviembre de 2019

CARLOS PADILLA: LA IMPORTANCIA DE VOTAR Y LA INÚTIL ABSTENCIÓN.

En las últimas elecciones venezolanas la abstención recomendada por la comunidad internacional con la intención de deslegitimar al régimen trajo como única consecuencia atornillar a la oligarquía madurista en el poder. Todo ello más allá de todo intentó de deslegitimación por propios y extraños  

No podemos afirmar que las gestiones que ha realizado la oposición que lidera el presidente de la Asamblea Nacional, con el carácter de presidente interino, han sido pocas ya que han sido intensivas, pero no han logrado el paso indicado como previo en la triada:  cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Ello a pesar de los múltiples apoyos nacionales e internacionales.  Debo afirmar mi respeto por esa importante institución que denominamos Legitima Asamblea Nacional y los esfuerzos realizados en pro de la reinstitucionalización de la vida nacional. 

Hemos afirmado que como ciudadanos tenemos un compromiso con la salida democrática, constitucional y electoral de la crisis que nos castiga. 

Bajo esta perspectiva el voto se vuelve la pieza clave en el accionar para recuperar la plena vigencia constitucional y todo el sistema democrático que incluye la independencia de los Poderes Públicos.  Sabemos que en la democracia lo electoral no es el único elemento que debe distinguirlo porque la democracia es mucho más que el simple ejercicio de votar; pero ello permite dirimir conflictos entre instituciones políticas y sociales posibilitando el logro de consensos al comprender que el peso de las decisiones está relacionado con la voluntad de las mayorías y no la de intereses individuales. Claro está siempre que los procesos electorales sean libres, exceptos de toda posibilidad de fraude, bajo la responsabilidad de un organismo idóneo para ello y la debida supervisión internacional.  

El sufragio activo, es decir, el derecho a votar a las personas que nos representarán políticamente parece inherente a la humanidad y ese derecho entendido como inherente a la persona humana hace que no le demos la importancia debida olvidando todo lo que implicó no hacerlo cuando no se tenía ese derecho y lo que implicó el lograrlo con sacrificios de toda índole.  

Votar es decidir, elegir, protestar, apoyar y opinar. No votar es todo lo contrario, es no tener voz Es sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tener un ciudadano, por lo que debemos ser conscientes de la enorme responsabilidad que es ejercer el voto. Y comprender que hacerlo   no significa pertenecer a un partido político, simplemente es un acto de participación ciudadana que ejercemos de acuerdo a nuestros ideales e intereses. 

No podemos olvidar que las personas que serán elegidas en cada cita electoral tendrán en sus manos representar nuestra voluntad durante varios años. No sirve de nada quejarse de cómo se hacen las cosas y luego no moverse para cambiarlo. La democracia de las mayorías carece de sentido si el pueblo no vota, por eso hay que sentirlo como una obligación democrática.  

En la lógica de nuestro sistema electoral, los votos nulos y las abstenciones sólo tienen efectos estadísticos para medir la afluencia de votantes o no votantes. Esas prácticas no se cuentan a los fines de una decisión electoral.  

No hay mejor forma de favorecer nuestros intereses colectivos que votando en la lucha por lograr una mejor y auténtica democracia. Por ello me gustaría animar a los partidarios de la democracia a ejercer el derecho de un voto activo cuando se presente la oportunidad de hacerlo. 

Carlos Padilla
@carpa1301

viernes, 1 de noviembre de 2019

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: NUEVO CNE ¡FIN DE LA OPOSICIÓN!


El que la oposición formalmente reconocida, la de Guaidó, haya aceptado en la Asamblea Nacional el punto impuesto por el régimen a la oposición ficticia de Timoteo y compañía, es un muy duro golpe a las esperanzas libertarias de la nación. Da cuenta de una pérdida absoluta de objetivos, de convicción, sobre todo, de sintonía con las verdaderas exigencias/necesidades de los venezolanos… es algo que lamentamos muchísimo, que nos hace transitar en pantanos de desesperanza. 


En el supuesto onírico que los 5 rectores electos sean imparciales, la respuesta a la interrogante ¿Qué hacemos con ese nuevo CNE? Es la misma a la ¿Qué haríamos con un presidente opositor aún en usurpación? ¡NADA! porque las instituciones del Estado continuarían secuestradas. Entiéndase, el núcleo del problema no es Maduro, el castrismo en Venezuela prescindió del mismo Chávez, a casi siete años de su fallecimiento el régimen continúa ahondando en su proyecto contra vientos y mareas, el núcleo es toda la usurpación, la desinstitucionalización reinante que obra al margen de la constitución, con violencia sin límites, auto permisada.. 

Menos útil (y más sospechosa) se hace esa elección condicionada cuando son solo 2 rectores a elegir, cuando a la AN se le ha impuesto un inexistente desacato, cuando quienes han sido intermediarios con el castrismo venezolano para esta elección han sido los mismos que cedieron a las pantomimas de las presidenciales 2018, cuando se hace de cara a las elecciones parlamentarias y no ante unas necesarias elecciones de todo los poderes… todos deben pasar por el tamiz de la constitucionalidad, de la legitimidad ¡TODOS! Comenzando por unas presidenciales.

Pero seamos realistas, la política es realidad. Pregúntese ¿Usted cree el régimen va permitirse perder el CNE? Obviamente no, veremos cómo al final de esta perdedera de tiempo será el TSJ rojo rojito quien escogerá los nuevos rectores, también rojos rojitos ¿Por qué el régimen nunca levantará la ficción del desacato a la AN? Porque una AN en plenas facultades tiene entre sus deberes investigar la corrupción, rango donde el chavismo tiene todas las de perder. Además de aprobar e investigar todos los convenios suscritos por el ejecutivo, hecho éste que el castrismo venezolano nunca aceptará por los riesgos que implica al escudriñar en el colosal “elefante rojo” del Fondo Chino, demás convenios chinos, rusos, cubanos y demás yerbas comunistoides.

Un pretendido CNE en las actuales condiciones, con las presiones visibles y no visibles del régimen, con una bancada del Psuv que hace años abandonó su curul y muchos de ellos delinquen al usurpar supuestos cargos “constituyentes”, con una AN arando en el mar con un desacato que jamás desaparecerá, solo servirá para que el régimen fabrique su argumento para justificar la elección de estas autoridades vía TSJ o ANC. 

Más aún ¿Elecciones? Está más que demostrado el venezolano, mientras exista usurpación, ¡NO VOTARÁ! así se demostró ante el mundo desde la “constituyente” aguas abajo, procesos dizque electorales con abstenciones históricas que la misma Smartmatic tuvo que confesar para salvar pellejo ante sus clientes internacionales. El castrismo prepara un escenario que sabe jamás perderá: otro CNE rojo rojito, otras elecciones que, en previsible abstencionismo, les dará todas las plazas públicas, con misma esencia de no reconocimiento internacional que le sabe a “blusf” pues aún controla las riquezas e instituciones del país ¡Fin! 

Con este desatino del CNE, otro final al cual referirnos es al de la oposición del momento, tanto a la ficticia como a la del (con profundo pesar lo escribo) sobrestimado Guaidó. De este modo, las esperanzas de recobrar la constitucionalidad y la democracia en Venezuela sufre un duro revés, atrasa la meta. Seguro estamos, ese liderazgo atinado y con coraje llegará, a la par de un drama social que poco a poco se hace incontenible.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango         

miércoles, 25 de septiembre de 2019

OMAR ÁVILA: LAS NECESARIAS INCLUSIÓN Y UNIDAD

El acuerdo firmado recientemente por un sector de la oposición que incluye la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral –ente que debe ser nombrado por la Asamblea Nacional- donde somos mayoría. Sin los votos de Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia y Voluntad Popular, nada ocurriría. Por ello el primer entendimiento y acuerdo debe darse dentro de las fuerzas democráticas. Para ello, desde Unidad Visión Venezuela hemos venido proponiendo un Encuentro Nacional de Oposición

Venezuela es mucho más grande que estos polos, pensemos y actuemos en función de ella. Hay que terminar de entender que la exclusión total de un sector político y el triunfo aplastante de otro, no es posible, pero además que todos sin excepción hacemos falta. Aquí todos somos minoría, nadie puede solo.

Es urgente que se logre el cambio del CNE ¿o acaso es mejor que siga Tibisay Lucena presidiendo el Poder Electoral?. También debemos apostar a que se liberen los presos políticos, nadie en su sano juicio y con un mínimo de sensibilidad, debe molestarse porque ya esté en la calle el colega Edgard Zambrano, primer vicepresidente del Parlamento, así como los 56 presos más que han anunciado serán liberados en los próximos días. Nuestra apuesta es -por supuesto- que no quede ni un solo privado de libertad por razones políticas.

Además, se habla de la reinstitucionalización de país; con lo que cesaría ese “desacato” inexistente en la legislación venezolana, y así poder elegir al ente electoral. Aprovechemos esa reinstitucionalización para usar la mayoría que somos para aprobar leyes a favor del pueblo. Vamos a escoger el Comité de Postulaciones para poder elegir el nuevo CNE.

Todos fuimos electos diputados por la fallecida MUD. Lamentablemente el sectarismo de un grupo ha llevado a que hoy existan varias fracciones, dentro de una Unidad que es inexistente en este momento.

Sin lugar a duda, nadie puede negar el daño tan terrible que le han hecho los egos exacerbados a la oposición. Un fuego cruzado de acusaciones insultos y exclusiones donde solo a privado la mezquindad. Mientras tanto, Maduro se frota las manos. La pregunta es: ¿Rectificaremos a tiempo?

En fin, ocupémonos de solucionar y no de crear más problemas: No hay verdades absolutas, pero si objetivos comunes.

Hay que estar claros que en las dictaduras no hay acuerdos óptimos, solo se dan acuerdos posibles y, la política es el arte de lo posible.

A propósito de los “mini partidos”; que califica hoy en Venezuela, que un partido es “mini” cuando entre todas las organizaciones políticas que nos oponemos a este régimen, no llegamos ni al 25%. Con lo que me pregunto: ¿Quién califica a quién para decir que representa a la mayoría del país? Los únicos, que a nuestro juicio pueden representar a ese 93% que solicitan cambios, serán aquellos que planteen soluciones viables a la crisis y no utopías generadores de desencanto y desesperanza, siendo, estas últimas, las mejores armas del régimen, alimentadas por la oposición de los atajos.

Nicolás Maduro debe irse, con votos o con armas; y nosotros lo que tenemos son votos. Más del 80% de los venezolanos queremos un cambio. Así que a organizarnos para celebrar elecciones con nuevo CNE.

Omar Ávila 
dip.omaravila@gmail.com 
www.unidadvisionvenezuela.com.ve
@OmarAvilaVzla

sábado, 7 de septiembre de 2019

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ESCENARIOS (DIZQUE) ELECTORALES

Paradójicamente, hoy lo electoral no debe ser abordado desde lo político, mucho menos desde la ceguera partidista, debe ser afrontado desde la venezolanidad. Aseverado esto, debemos ponderar la conveniencia de cualquier proceso electoral inmerso en una crisis estructural sin precedentes, donde para nadie es un secreto todos los organismos públicos parecen sedes del partido del gobierno. Asimismo, con casi 5 millones de venezolanos fuera del país debe ser prioritario agotar todos los esfuerzos para que ellos ejerzan su derecho al sufragio antes de cualquier elección, su participación es determinante.  

Por otro lado, es indispensable auditar el registro electoral permanente, así como todos los registros SAIME, despejar todas las dudas que se ciernen sobre éstos. La ingeniería electoral que va desde el marco normativo, circunscripciones y centros de votación exigen misma revisión. Es por todos estos requerimientos, por todas las tinieblas que levantan, que el pueblo venezolano en su amplia mayoría está renuente a votar, pues continuar haciéndolo en este oscurantismo ha llevado a que el voto no premie, no castigue, ni genere cambios. En estas condiciones de severo rechazo a las instituciones públicas, de desesperanza en el voto, forzar procesos electorales produciría estos escenarios:  

Elecciones con nuevo CNE: Este escenario pareciera ser el más trabajado por la dirigencia opositora, presidenciales con nuevo ente rector electoral, sin embargo, sí el chavismo se viera obligado aceptarlas y las perdiera, no debemos olvidar cuál ha sido la suerte de alcaldes, gobernadores opositores electos popularmente y el de la propia Asamblea Nacional, el chavismo institucionalizado, llámese ANC, TSJ y demás poderes públicos psuvizados, les ha castrado competencias, recursos, infringido inhabilitaciones, persecuciones y encarcelamientos. Así, un nuevo presidente opositor muy seguramente correría misma suerte. Por eso, esperar la sola elección de un CNE nuevo e imparcial sea la solución es una forma muy simplista de abordar la problemática real, el pueblo lo sabe y este escenario tampoco aseguraría una participación importante. 

Quienes aluden esta elección sería “vital” para comprobar la ilegitimidad de todo el régimen, les aclaramos que ello no está en discusión desde hace tiempo, en la forma tan flagrantemente ilegal e ilegitima como fue (des)electo Maduro el 20 de mayo de 2018, quedó fehacientemente demostrado, la comunidad internacional determinante e influyente así lo certifica con su no reconocimiento e incontables sanciones ¿llover sobre mojado? Este mismo escenario se aplicaría sí la oposición accediese a las pretensiones del régimen de afrontar por acuerdo un adelanto de parlamentarias.  

Elecciones convocadas por el chavismo: Muy a su usanza, sí unilateralmente el régimen vía ANC-CNE y demás instituciones rojas rojitas decidiese convocar elecciones, por ejemplo, adelanto de las parlamentarias, el resultado sería exactamente el mismo al de los últimos 6 “procesos electorales”, otra abstención histórica, el chavismo sumaría otro poder público ilegal, ilegítimo, no reconocido mundialmente, la crisis del país continuaría su acelerado rumbo de caotización.  

Dos conclusiones, la primera apunta a que el reto para la democracia venezolana (y de la región) no es salir solo de un presidente, sino de toda una usurpación, no olvidemos todo cuanto detenta el chavismo hoy día es ilegal, ilegitimo, sostenido a través de la violencia institucionalizada, salir solo del “presidente” quedando su institucionalidad nada cambiaría. 

En segundo lugar, ya es hora de haber asimilado que los procesos electorales JAMÁS deben ser desarrollados en “condiciones mínimas” pues ello ha deparado la tragedia país que hoy nos desintegra y mata. Los procesos electorales deben ser SIEMPRE consumados en condiciones óptimas, sino es así se convierten en parte del problema. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com
@leandrotango      

domingo, 28 de julio de 2019

HÉCTOR SILVA MICHELENA: DE LAS PESADILLAS DE BARBADOS AL SUEÑO DEL TIAR

Escribe el gran periodista Juan Carlos Zapata: “Rusia no quiere que fracasen las negociaciones entre Juan Guaidó y Maduro. Rusia quiere que la crisis tenga una salida política. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha dicho en otra ocasión que ‘se necesitan dos para bailar un tango’ en referencia a Estados Unidos y Rusia. Y es hacia donde quiere apuntar ahora Rusia respaldando las negociaciones que cuentan con la mediación del gobierno de Noruega […] Son palabras de Lavrov. Y ya la frase de que Moscú ‘explica a los partidarios de Juan Guaidó’, dice mucho del tiempo que el gobierno de Vladímir Putin le puede estar dedicando a la oposición. Este es otro cantar” (en Al Navío, 24 de julio de 2019).

Medio año después de ser proclamado jefe de Estado provisional, por una asamblea de ciudadanos, no ha conseguido sacar al dictador del poder.Tampoco después de la “insurrección militar”, mal émulo de Radio Rochela, a la que llamó el 30 de abril, con la que ilusamente creyó que se iniciaba la "fase definitiva del cese de la usurpación" de Maduro. Ahora, Guaidó, ante la parálisis política, se esfuerza por mantener el optimismo entre sus seguidores y la unidad en las filas de la oposición, mientras sus negociadores intentan arrancar concesiones del gobierno en el proceso de diálogo que se sigue en Barbados bajo la mediación de la diplomacia noruega. Tras seis meses en los que la oposición lo vio como líder único al que respaldar, las grietas se reabren en el seno de los rivales de Maduro.

El analista Luis Vicente León, presidente de la firma demoscópica Datanálisis, pese a ello, cree que la oposición debería ser más realista. Preguntado si es posible que sin una salida negociada la oposición pueda presionar la salida del gobierno por la fuerza y la presión internacional, respondió: “No parece el escenario más probable". El meollo de la discusión en la mesa de diálogo reside en los requisitos que, lógica y políticamente, exige la oposición: un calendario de comicios presidenciales y un nuevo Consejo Nacional Electoral aceptable para ambas partes. Ahí está el nudo gordiano. Este es el asunto clave.

¿De cuánto tiempo más dispone Guaidó? Luis Vicente León cree que "aún no se está cerca de una solución negociada"."Ni el gobierno siente indispensable negociar una salida porque no está en peligro extremo, ni la oposición está preparada para convencer a élites y bases de que el cambio debe integrar a su adversario y garantizar poder a los militares". Que la solución no esté cerca complica las cosas para Guaidó.

Aunque Guaidó parece haber perdido algo del arrastre que mostró cuando saltó a la escena pública, a sus mítines ya no acuden las multitudes que lo hacían al principio, pero las pocas encuestas disponibles indican que conserva gran parte de su popularidad. Eso, y el gran apoyo internacional con que cuenta, reconocido como presidente por Estados Unidos, la Unión Europea y la mayoría de países de Latinoamérica, serán seguramente sus grandes bazas en las batallas políticas por venir.

Según El Nacional, Elliott Abrams afirmó: “Europa debe aumentar presión contra el régimen de Maduro”. El enviado especial de Estados Unidos para Venezuela consideró que para que las negociaciones en Barbados tengan éxito, se deben seguir imponiendo sanciones. Sí, pero urge el despertar de un pueblo adormecido a pesar de su diarios sufrimientos y calamidades. ¿Qué pasa?

A lo cual el jaquetón Maduro respondió, según Tal Cual: “Ni con un millón de sanciones detendrán los CLAP”. Bueno, es su negocio, y el de su pandilla.

¿Y el Tratado de Asistencia Recíproca? No dudo de que fue un enorme paso, pero no es inmediato. Para que el TIAR actúe se requiere que el órgano consultivo de la OEA lo admita, lo que es muy probable pues está integrado por todos los países que no son socios, es decir, los que son amigos de Venezuela. Los pasos previos son dos: (1) que el país esté atacado o invadido, que no es el caso; (2) que el país esté recibiendo ataques contra su soberanía, y su integración territorial. Venezuela llena estos requisitos.

Se sabe, a ciencia cierta, que la seguridad de Venezuela está en manos de los cubanos, así como toda su base de datos. Controlan férreamente a la FAN, son su “sistema nervioso”: la motorizan, sienten y piensan por esa otrora republicana institución. Nuestro territorio, es muy claro, está ocupado por disidentes de las FARC, el ELN, Hezbolá, Hamás, el Cartel de Sinaloa y otros grupos irregulares armados, que agreden a una población pacífica e indefensa.

En el informe de la fundación InSightCrime.org, de julio de 2018, se lee: “En lugar de dejar de lado a los acusados ​​de tráfico de drogas, Maduro los ha promovido a los cargos más altos, quizás calculando que si el régimen cae ellos serán los que más tengan que perder. Y por eso luchará lo más duro para preservarlo. Las figuras más poderosas del régimen bolivariano ahora tienen la esencia de la droga”. Menciona a los grandes capos del régimen, pero la luz del entendimiento me hace ser muy comedido.

Venezuela es, pues, no solo un Estado fallido, es un Estado mafioso. Estas pueden ser las medidas que tome el TIAR ante tales evidencias: reunión de embajadores para discutir y tomar decisiones, la ruptura de relaciones, imposición de un aislamiento económico y, finalmente, la invasión militar. La decisión final la toma el Órgano de Consulta de la OEA y el Consejo Permanente. ¡Largo camino a la redención!, y a esto se añade que hay que esperar qué produce Barbados en la reunión que rueda. El TIAR debe esperar hasta que se “agoten” las negociaciones.

Pero ¿quiénes son lo que estamos no solo agotados, sino con el cuerpo cubierto de llagas infectas a causa de la cruenta dictadura que nos martiriza? El cronómetro está muy cerca del punto cero. El conservador FMI ha dicho que Venezuela está cerca de una implosión. A prepararse para recoger y armar  los vidrios rotos, con un bandera en alto: ¡Libertad!

Héctor Silva Michelena
@hectorsilvam 

domingo, 7 de julio de 2019

AMÉRICO MARTÍN: MICHELLE BACHELET

La oposición, los activistas de DDHH y los periodistas son blanco de discursos que los tildan de traidores y agentes desestabilizadores… Los medios progubernamentales difunden esa retórica…

La Alta Comisionada registró 66 manifestantes muertos entre enero y mayo de 2019. Muchos manifestantes fueron detenidos arbitrariamente, maltratados y torturados. La Alta Comisionada considera que el gobierno ha utilizado las detenciones arbitrarias como uno de los principales instrumentos para intimidar y reprimir a la oposición política… En la mayoría de estos casos, se sometió a mujeres y hombres detenidos, a una o más formas de tortura o trato o pena cruel, inhumano o degradante, como la aplicación de corriente eléctrica, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, palizas, violencia sexual, privación de agua y comida, posturas forzadas y temperaturas extremas…

DDHH en Venezuela (enero 2018-mayo 2019)

Los fragmentos citados son una pálida muestra del contenido del impresionante documento y sus conclusiones, en una de las cuales pide, sin tapujos, la disolución de la FAES. No tengo espacio para referir sus duras opiniones sobre el drama de la salud y muchos otros componentes de la crisis humanitaria compleja, abordados por la Alta Comisionada, pero lo transcrito puede reflejar sus crudos alcances. Todo el material está disponible desde el 4 de julio. Influirá sin duda en la opinión mundial.

Nunca acepté el trato desconsiderado que dieron algunos, no sé por qué, a esta mujer ejemplar. No dudé de su firmeza moral, capacidad e intenciones. En modo alguno, su visita legitimó a nadie, como con ligereza se afirmó. Hoy tenemos a la vista un informe contundente que debe ser usado para que la nación, ojalá unida, supere esta sombría situación. La horrenda tortura que llevó a la muerte al c/c Acosta Arévalo y menoscabó la vida de un estupendo muchacho de 16 años, bachiller lleno de hermosos valores, dramatizó más, si cabe, el testimonio de Bachelet.

Ha perdido terreno la invasión. Me opuse a esa falsa puerta. Pero desafueros como los mencionados por Bachelet podrían hacer que hasta lo imposible muestre su rostro o, per contra, impulsar con más vigor la negociación electoral si el escándalo sirve cuando menos para aumentar la presión planetaria que quiere una salida democrática para Venezuela.

La cúpula de Miraflores tendría que pronunciarse sin diversionismo retórico sobre elecciones libres, supervisadas de veras, con nuevo CNE y demás pormenores. Un intento de salirse por la tangente reeditaría extremos desenlaces.

Connotados chavistas como Juan Barreto, reflejando un ardiente malestar interno, proponen agendas nuevas. Abolir el crónico “desacato” para devolver sus funciones a la AN, convocar elecciones en Amazonas, abusivamente despojado; y organizar las generales en condiciones democráticas; salir de la ANC. Supongamos que en dirección similar marche la comunidad internacional ¿se opondrían Guaidó, la AN y la oposición democrática? La respuesta del líder opositor, si bien ambigua, fue interesante.

Por ahora, nada de diálogos. ¿Por qué tal reserva?

“El pulso” es un auxiliar del cerebro. El torturado hasta morir C/c Acosta Arévalo (“de fragata” post morten por sabia decisión de la AN) y el bachiller Rufo Chacón, tupido su rostro de perdigones, sin vista pero con vida y esperanza, claman castigo. Venezuela no tiene consuelo. Los bárbaros no tienen perdón. “Llevarle el pulso a la situación” es atender primero lo inaplazable: honrar el heroísmo de los perseguidos no permitiendo la impunidad. Hay que vencer en elecciones intachables. Es el “todo” emanado de múltiples controversias. Es la gran e ineludible tarea que nos espera.

Américo Martín 
@AmericoMartin

lunes, 17 de junio de 2019

SOFÍA TORRES: LA OPOSICIÓN REQUIERE DE UN DIÁLOGO INTERNO. ENTREVISTA A DANIEL SANTOLO.

En las negociaciones debe haber una sola voz que diga al país hacia dónde vamos

Tras seis meses de la implementación de una política que buscaba "dar al traste" con el gobierno de Nicolás Maduro por parte de un sector de la oposición, ahora solo queda una alternativa, una consensuada para un acuerdo que conduzca a elecciones en la que participen todos los factores políticos.

Este planteamiento corresponde a Daniel Santolo, especialista en procesos y sistemas electorales, quien señala que surgen nuevas propuestas provenientes de organizaciones y partidos políticos, que atienden a la petición de la ciudadanía: resolver el conflicto "fatídico", a través de una nueva ruta.

El también doctor en Ciencias Políticas y profesor de postgrado de la UCV, considera que hay dos temas de fundamental importancia para "desatar el nudo" que debe ser resuelto en una mesa de negociación. El primero, la rehabilitación de la Asamblea Nacional, que incluye la eliminación del desacato vía TSJ y la reincorporación de la fracción integrada por el Psuv y el Polo Patriótico. Y el segundo, la conformación de un nuevo CNE, como lo estipula la Constitución.

"Si mañana Maduro renuncia y se convoca a elecciones en 30 días, con ese órgano comicial que responde a una línea partidista, no habrá garantías para participar".

Una prédica, un mantra 

"Debemos recordar cuando el diputado Stalin González presentó un cronograma en la AN para realizar un proceso electoral, se habló de 10 meses a partir del cese de la usurpación. Pero la estrategia, llamada el mantra de Guaidó, no cumplió su cometido, el gobierno no renunció, ni hubo golpe de Estado, ni invasión militar."

Santolo asegura que hay una prédica del cese de la usurpación, mientras la gente se pregunta cómo es eso, cómo se logra y en cuánto tiempo. Agrega que hay quienes creen que ya es momento de enseriar las discusiones y poner en el tapete las necesidades del venezolano para resolverlas.

La contraoferta electoral   


Unas elecciones presidenciales deben pasar por un acuerdo -indica el politólogo- aunque no es tan fácil proponerlas, porque la oposición no tiene la fuerza para hacerlo y no están dadas las condiciones debido a la conflictividad política en el país.


Por otro lado, explica que unas elecciones generales no son viables, ya que se juegan demasiadas instancias de poder. Y rememora que ese proceso jamás se ha realizado en Venezuela, y cuando se hizo el intento, fracasó porque no hubo la capacidad técnica.

"La contraoferta del gobierno se centra en unas elecciones parlamentarias. La oposición pudiera aceptarlas si se efectúan igualmente unas presidenciales. Sin embargo, eso pasa por un acuerdo, que amerita definir cómo será la organización, quién las regirá y si se abrirá el Registro Electoral.".

El analista hace hincapié en que una solución consensuada lleva tiempo, es posible casi un año de conversaciones. Advierte que el gobierno no va a asistir a una mesa de diálogo a entregar la presidencia, las gobernaciones y alcaldías, "pero hay que tener claro que en una negociación no se gana todo pero tampoco se pierde todo".

"La oposición tiene que llegar a un acuerdo político para fijar objetivos comunes y una estrategia antes de asistir a una negociación. Necesita un diálogo interno. El llamado de varios dirigentes ha sido precisar qué se quiere y cuál será la ruta, para sentarse con el gobierno, que sí tiene su estrategia clara: no ceder espacios de poder".

¿Qué se va a negociar? ¿las elecciones presidenciales? ¿el cambio del CNE? ¿la reinstitucionalización del país? ¿cuánto tiempo se le darán a las conversaciones? Para Santolo esas son parte de las preguntas que la oposición debe hacerse.

Sofía Torres
@soficarol21

Daniel Santolo
@Daniel_Santolo

jueves, 13 de junio de 2019

GLADYS SOCORRO: PRESIDENCIALES Y NUEVO CNE SON INNEGOCIABLES EN NORUEGA


Fecha de elecciones presidenciales y depuración total del Consejo Nacional Electoral. Estas son las condiciones innegociables que ha puesto la oposición venezolana para continuar con las conversaciones en Noruega. Exigen reglas claras para el proceso electoral que podría destrabar, por la vía pacífica, la crisis política, social y económica que mantiene a Venezuela en el foso.



El Grupo de Contacto encabezado por la Unión Europea, el Grupo de Lima y, por supuesto, Estados Unidos impulsan todos los movimientos diplomáticos para evitar acciones militares en el territorio nacional. No obstante, la papa caliente está en manos de Nicolás Maduro. Tiene la oferta electoral en la mesa, pero con tiempo limitado. ¿Lo toma o lo deja? Eso está por verse en los próximos días. Sin embargo, el segundo al mando dentro del chavismo, Diosdado Cabello, aseguró el fin de semana desde Cuba que no complacerían ni a la oposición ni a la comunidad internacional con unas elecciones presidenciales.

La hoja de ruta de la oposición en Oslo, liderada por el presidente Juan Guaidó, es clara. Entre otras cosas incluye elecciones con un nuevo CNE, revisión del Registro Electoral Permanente, la observación internacional durante todo el proceso y la facilitación de los mecanismos para que los cuatro millones de venezolanos que han tenido que salir del país puedan votar. Si bien la oposición venezolana no la tiene fácil, no es menos cierto que Maduro está entre la espada y la pared. Las conversaciones en Noruega tienen fecha de caducidad, por lo que se le ha hecho imposible comprar más tiempo para tener margen de maniobra.

Lamentablemente para los venezolanos, los tiempos en política y en la diplomacia internacional no son tan rápidos como lo requiere un país en emergencia humanitaria, con una migración que amenaza con superar los 6 millones de personas al cierre de 2019 y colapsar las estructuras de todos los países del continente; con una hiperinflación de 10.000.000%, con la muerte de 4.800 pacientes renales por falta de medicamentos, y la cada vez peor escasez de agua, gasolina y electricidad, entre muchos otros problemas que día a día consumen las esperanzas de la gente ante una posibilidad real de ponerle punto final a la tragedia que se vive bajo la hegemonía del chavismo.

Si la mediación en Noruega fracasa, todo parece indicar que se agotaría la última carta pacífica para retomar el camino democrático en Venezuela. Se llegó a Oslo para intentar un punto medio entre un grupo que tiene el poder de hecho y otro al que lo amparan la Constitución, el respaldo popular interno y el reconocimiento de la comunidad internacional. Mientras tanto, las sanciones políticas y económicas sobre Maduro y su entorno se profundizan, aunque muchas de ellas generan nefastas consecuencias sobre el venezolano de a pie.

En caso de que las conversaciones en Noruega abrieran el camino para la realización de unas elecciones presidenciales con la mayoría de las condiciones exigidas, entonces el reto para la liberación definitiva de Venezuela quedaría en manos de la oposición: elección o selección de un candidato único, organización y activación de la plataforma electoral de todos los partidos políticos a lo largo y ancho del país y, por supuesto, el voto masivo de los venezolanos.

Gladys Socorro
@gladyssocorro
Blog: gsocorro.wordpress.com

lunes, 3 de junio de 2019

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: RAZÓN Y PASIÓN

La vida humana se rige por esos dos principios antagónicos y según filósofos de la cultura, las notorias diferencias entre sociedades y períodos históricos tal vez se deban al predominio colectivo de alguna sobre la otra. Entre nosotros estamos viviendo desde hace casi treinta años la edad de la ira, la destrucción, Leviatán. Tanto en la política como en la guerra y en cualquier actividad humana, el choque mal resuelto entre las dos fuerzas desgarra al hombre. Colón tenía la razón renacentista, la fuerte convicción de la redondez de la Tierra, pero no hubiera cambiado el mundo sin el fuego interior que lo hizo salir de la comodidad a retar su destino. 

Así forcejeó años por hacer posible su alocada expedición, para luego embestirle al infinito mare tenebrosum. Sin pasión habría sido como miles de navegantes innominados que también sabían lo que él. Sócrates no habría inventado el conocimiento sin tentar a la muerte. Nada importante se logra sin voluntad, en una batalla que se da primero en el corazón y señala el destino de cada uno, aunque la cultura y las instituciones fuerzan a controlarla en beneficio de la razón, por lo menos en el dominio público. En el fuero interno la lucha es tan feroz que puede llevar al nirvana o a la destrucción.

Homero las encarna en dos personajes eternos. Aquiles, la violencia, “que soltó chorros de sangre negra”, incapaz de soportar la contradicción, esclavo de la soberbia, aplastante e inderrotable, salvo por su única fragilidad. El talón que simboliza su debilidad por dos seres, Criseida y Patroclo, su extraña pasión bipolar. Por él se dirige a la muerte y por ella muere. Aquiles un semidiós, cae a los veintinueve años. La otra es Ulises, el estratego, que a diferencia vive hasta muy anciano, un extraordinario coraje embridado por la razón, no para aplastarlo sino para triunfar. El valor no lo domina sino él domina su valor. 

Simpatía por el diablo

No va perderse el canto de las sirenas seductoras y asesinas, pero se hace amarrar al mástil para no sucumbir a ellas. Es por ese equilibrio que logra conducir la guerra y ganarla, retornar a Itaca en la terrible Odisea y, casi perdidas sus propiedades y Penélope, utiliza la inteligencia para recuperarlo todo. Según documento confidencial del gobierno americano una intervención en Venezuela costaría miles de muertes, años de presencia militar, decenas de millones de dólares y no se sabe qué quedaría después de lo que fue un país. 

El otro Moloch conduce a ahorcar la ciudadanía por hambre. Claro que la destrucción se debe al modelo socialista como en todas partes donde se aplicó, pero las sanciones operan como si a un presidiario enfermo, hambriento y debilitado, lo ponen a correr media maratón en vez de hospitalizarlo. ¿Existe algo o alguien con quien Ud. no hablaría para evitar que su país se destruya? “¡No se puede negociar con delincuentes!”, vociferan almas cándidas que piden guerra sin saber lo que dicen y a quienes nunca les secuestraron un familiar. Hablar hasta con el diablo si fuera necesario, y Fausto incluso pactó con él. 

Pero por fin se enciende un bombillo con la reunión en Oslo, cosa que hay agradecer profundamente al gobierno Noruego. Que parlamenten, se vean, se sienten juntos civilizadamente, que hagan uso de todas las triquiñuelas y astucias odiseas, pero que lleguen en algún momento a un acuerdo, y aunque este encuentro no ofreció mucho, sirvió para que trastabillara el odio por las soluciones pacíficas en los gruppies y fans. Estimula ver en las redes a los mismos que excomulgaban la posibilidad de dialogar, comenzar su camino de Damasco. 

Tripa vacía vs. fusil

Así es posible que aprendamos a no dejar escapar la palabra definitiva, a no pisar el terreno del letrero que dice “quien llegue hasta aquí, pierda toda esperanza”. A no incinerar los recursos de la razón, paz, elecciones, negociaciones, convivencia, tolerancia, ante los pies de dioses de la pasión desenfrenada, Moloch que se apaciguan con la sangre y el olor a grasa quemada de los sacrificios bárbaros. Cuando eliminamos o desacreditamos los instrumentos de la política civilizada, la sociedad se queda inerme, cede la capacidad de decidir a los fusiles de los que carecemos o a fuerzas exógenas que disponen de nosotros. 

De las peores secuelas de abandonar las vías democráticas y electorales, es que perdimos la melena y el poder, y pasamos a ser cachorros en manos de otros. Citaba el dramaturgo José Tomás Angola una frase clásica: “para cualquier perro su amo es Dios. Por eso muchos hombres prefieren los perros a otros humanos”. Los conductores que hicieron historia, para bien o para mal, se cuidaron de dejar abiertas puertas para la oportunidad. Nixon negoció y pactó con Mao Zedong, Bolívar con Morillo, los norteamericanos con los vietnamitas. 

El diálogo de Oslo está atrapado entre dos mantras de hierro, que confiamos puedan derretirse: Maduro no se va y cese de la usurpación. Si hay una posibilidad de cambio real, las elecciones supervisadas por el mundo entero debían darse con garantías para ambos bandos. Cambio del CNE, un reclamo masivo, y mecanismos y transicionales en manos que hagan institucionalmente imposibles las venganzas con o sin Maduro en el cargo. Pero llevamos casi tres décadas de tochadas irracionales… 

Carlos Raúl Hernández
@CarlosRaulHer