miércoles, 6 de mayo de 2020

LUIS MARÍN, ¿BAJO CONTROL MILITAR?

“Venezuela: militares bajo control”, es el título de un artículo de Foreign Affairs Latinoamérica, que logró algo que parecía imposible en estos tiempos: generar cierta polémica en un ambiente empantanado entre cuarentena y falta de combustible. La razón, que intenta voltear de revés la hegemonía de la alianza “militar-civil” del bloque en el poder por su contrario, una novedosa “civil-militar” exactamente en sentido contrario.

“Consideramos que el poder civil –con el PSUV como vehículo- infiltró al poder militar y anuló la posibilidad de que ahí surgieran mandos unificados que pudieran rebelarse.” Añadiendo que: “Por eso la estrategia de inducir divisiones dentro de las fuerzas armadas para que una parte abandonara la coalición gobernante no funcionó”.

De manera que “no fue la bota militar la que menoscabó la democracia venezolana, sino el aparato ideológico civil que preparó el fin de unas fuerzas armadas profesionales y debilitó a una sociedad con aspiraciones democráticas”.

En conclusión: “El verdadero poder es civil y reside en el PSUV”. Cito in extenso porque los autores se refutan a sí mismos, ante cualquier observador imparcial; no obstante, vale la pena introducir algunos comentarios antes de otras citas textuales.

Lo primero que salta a la vista es lo tardío de la aparición del PSUV, fundado por Chávez en el 2008, cuando ya tenía 10 años en el poder, 16 de haber insurgido en el escenario político y otros innumerables de conspiraciones cuartelarias. Sus antecedentes fueron el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 y el Movimiento V República, de los que no puede decirse que fueran fuerzas civiles que cooptaron a las fuerzas armadas.

El PSUV considerado aisladamente, sigue privilegiando al factor militar sobre el civil. Fundado por el teniente coronel Chávez, organizado en “batallones, pelotones y escuadras”, su ideólogo fue el general de división Alberto Müller Rojas, militar en condición de activo, miembro del Estado Mayor Presidencial, quién además fue el primer vicepresidente del partido, detrás del propio Chávez.

Desde el principio Müller confesó que las fuerzas armadas estaban politizadas, declaró que no hay militar que no sea político y que lo de fuerzas armadas apolíticas y no beligerantes era, en su opinión, la mentira más grande que jamás se les hubiera inculcado.

La cuestión del papel de los civiles en la alianza ya había sido resuelta incluso antes de los golpes de estado de 1992, en los que las facciones civiles se quedaron esperando unas armas que nunca llegaron, por la desconfianza que los conjurados siempre les dispensaron.

Pero insisten los redactores de FAL en que “el chavismo civil ha desarrollado formidables capacidades de control sobre las fuerzas armadas venezolanas, especialmente por vía de transferencia de conocimientos y experiencias políticas del régimen cubano”.

Doble error sólo explicable por una de las taras del izquierdismo que siempre que habla de dictaduras militares agrega “del cono sur”, como si las del norte del cono no fueran también militares. Desde el principio, la alianza de Castro con Chávez fue una conjura militar (ambos eran caudillos militares) y la transferencia de conocimientos y experiencias opera entre aparatos armados, de inteligencia y contrainteligencia castrenses.

“Esta intervención del poder civil sobre el militar ha fragmentado el mando militar y le ha restado eficacia operativa a las fuerzas armadas (que) han sido larga y duramente intervenidas por el partido de gobierno con el fin de evitar rebeliones militares”.

La condición de país petrolero y la captura de la industria petrolera hicieron que “la cooptación de las fuerzas armadas haya pasado parcialmente desapercibida”. A raíz de los sucesos de abril de 2002 “el partido cooptó a los militares y las fuerzas armadas incorporaron la ideología del gobierno, adoptaron posteriormente el inconstitucional nombre de Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los lemas del PSUV”, algo tanto más sorprendente visto que ese partido todavía no existía.

Hay un “poder civil sobre el militar”. Incluso, “la revolución es comandada por fuerzas civiles y ya no temen la injerencia militar sobre sus cuotas de poder ni el mando en Venezuela”. Así FAL nos propone su prisma renovado de “autoritarismo civil policíaco y no militar, con fuerza en la ideología, la propaganda y el control social estructural”.

“El nuevo papel de los militares en Venezuela es obedecer a ese poderío expresado en el PSUV”. Debe comprenderse el nuevo razonamiento de la FANB: “Guardiana del PSUV”.

En verdad, nunca los militares han tenido tanto poder como hoy que además de político es también económico, para lo que huelgan los ejemplos. En casi dos siglos de vida republicana este país ha sido gobernado siempre por militares, salvo el breve ínterin de José María Vargas en el siglo XIX, que naufragó en esas aguas y ahora hasta le quitaron el nombre a su estado, y los “40 años” del siglo XX de gobierno civil bajo tutela militar.

Sin embargo, vale la pena aclarar que el PSUV no tiene el ascendiente que afirma FAL. No es un partido de combate, forjado en la lucha por el poder, etcétera. Más bien es un partido gobiernero, que recuerda las Agrupaciones Cívicas Bolivarianas del General Eleazar López Contreras y a los Partidarios de las Políticas del Gobierno del General Isaías Medina Angarita que dieron origen al Partido Democrático Venezolano; o bien al Frente Electoral Independiente del General Marcos Pérez Jiménez.

Salvando las distancias, porque aquellos eran partidos conservadores y éste pretende ser un partido revolucionario, pero que está al final del proceso y no al principio, es de la fase de institucionalización, si se permite la expresión, cuando ya la insurgencia ha terminado.

En Venezuela se suele decir que más que un partido es una empresa del estado, porque su nómina la paga el gobierno. Su primer vicepresidente, el general de división Alberto Müller Rojas, repelía la caterva de oportunistas gritándoles que “quien no aguante dos charlas doctrinarias no puede entrar aquí”.

Su actual vicepresidente, el teniente Diosdado Cabello, que se esmera en superar los modales y el lenguaje sutil del anterior, no ha cambiado la impresión de que menos que militantes, simpatizantes y amigos, le siguen una cáfila de busca puestos.

En su dirección no hay ni rastro de “profundas raíces en la izquierda histórica, castrista, guerrillera, universitaria, intelectual, gremial, sindical y policial en el ejército y sus componentes”, como pretende el artículo de FAL, en cambio, pueden encontrarse militares golpistas, resabios adecos y copeyanos, saltimbanquis y volatineros.

Es absolutamente innecesario demostrar que los llamados chavistas originarios, centauros, juramentados del Samán de Güere o como se les llame, integran una logia militar que de tener alguna doctrina sería el “putschismo”, que inspira cada una de sus actuaciones.

El PSUV es su correa de transmisión, una herramienta y de civil no tiene ni la fachada.

Luis Marin  
lumarinre@gmail.com 
@lumarinre 

JESUS ALEXIS GONZALEZ PONCE, LOS CONTROLES LA RUTA SOCIALISTA HACIA EL HAMBRE

El presente artículo, hace referencia al caso de Venezuela, bajo la obvia premisa que el consumo de alimentos no es susceptible del denominado costo de oportunidad(dejar de comprarlos para dedicar los ingresos a otro uso).

El referente ideológico contra la economía de mercado explota en 1998 con la llegada de H. Chávez al poder, quien con un discurso populista y la oferta de un indefinido “proyecto bolivariano” en aras de retornar al crecimiento económico interrumpido durante 1980-1990  hasta en un -16% del PIB Per Cápita. 

Vale recordar, que H.Chávez contó con la súbita elevación del precio del petróleo desde unos 9$/b hasta 120$/b ( 2011-2013); hecho que le facilitó impulsar el control de las que Chávez calificó como “empresas privadas parasitarias no productivas” ; siendo que la ruta hacia el socialismo puede ubicarse en el año 2003 cuando el régimen fijó precio a ¡120 artículos! a la luz de una planificación centralizada (¿?) que se incorporó en el Plan de la Patria 2003-2007, al tiempo de crear (04/2003) la Misión Mercal (distribución de alimentos), e igualmente  fundar el mismo año la Comisión Nacional de Administración de Divisas (CADIVI). 

Luego en 2004, y bajo el supuesto de impulsar la soberanía alimentaria (realmente un sustento electoral con base  al ReferéndumRevocatorio Presidencial previsto para el 8/15/2004), se inició la puesta en marcha de múltiples Misiones tal como la Misión Che Guevara (instauración del modelo económico socialista comunal); la Misión Alimentación  (redes  para la distribución de alimentos); en íntima vinculación con la bastante promocionada Gran Misión Agro Venezuela (Comunas productiva ).

El tamaño del  régimen en el ámbito de los alimentos, se amplió con el Plan Integral de Desarrollo Agrícola 2008-2009 en el marco de un Plan de Batalla por la Soberanía Alimentaria 2006-2015 en aras de impulsar (señalaron) un modelo de producción agrícola-socialista (¿?) en torno a los  Fundos Zamoranos(sistemas de cooperativas de comunidades agrícolas).

Posteriormente ponen en marcha el Programa de la Patria 2013-19 en  pro de fortalecer un sistema de distribución directa de los insumos (¿?) mediante cadenas estatales, comunales y mixtos para atender un total de ¡¡22.000 Centros de Abastecimiento!! adscritos a Mercal; al tiempo de incorporar otros elementos de control tal como la tarjeta electrónica para consumo, captahuellas, registro biométrico, colas humillantes, y el ”bachaqueo” (“compra” de productos subsidiados para revenderlos más caros). Tal escenario, fue muy reforzado con la Ley Orgánica de Precios Justos (11/2015) donde se fijaron las normas (¿?) para la determinación de los márgenes de ganancia, al igual que las formas de comercialización y los tipos de control.

Un largo e improvisado peregrinaje, para apenas terminar implementando en abril 2016,  la distribución, de una Caja de Alimentos (CLAP) sustentada en criterios partidistas; que en la práctica se tradujo y se mantiene como un “eficiente” mecanismo dominación social, al ser superior al salario mínimo; al extremo que según el Informe Global sobre las Crisis Alimentarias 2020, Venezuela es el cuarto país con la peor crisis alimentaria del mundo (2019) ; a la luz de un sueldo promedio de  2$/mes mientras que la canasta básica promedia unos 300$/mes, y por tanto “tal salario” apenas permite cubrir el 6,6% del total; aunado a una caída acumulada del PIB (bienes y servicios) 2013-2019  que alcanzó un -75% (unas 3/4 partes).

En fin, se hace urgente que “reaparezca” la condición de ”bravo pueblo” en Venezuela para exigir  al amparo constitucional la  importante así como vital ¡¡soberanía alimentaria!! en el entendido que la ruta socialista constituyó un ¡¡rotundo fracaso!!

Econ. Jesús Alexis González.
jagp611@mail.com
@jesusalexis

OMAR ÁVILA, NI LOS UNOS NI LOS OTROS

Hace mes y medio cuando nos enteramos de la llegada coronavirus a Venezuela, decíamos que nos había agarrado el “catarro sin pañuelo” porque desde antes de la crisis de la pandemia, Venezuela transita por la recesión económica y asfixiante más larga de la historia contemporánea.  

En términos de mediciones modernas para el desarrollo, podemos decir que atravesamos por una catástrofe multifactorial, que nos ubica en el ranking de los países más vulnerables ante la sobrevenida pandemia del Covid-19, otras enfermedades contagiosas y por supuesto, un país con menos posibilidad de crecimiento y desarrollo debido al nefasto manejo macroeconómico por parte del régimen. 

Desde hace un mes, hemos visto distintos actores políticos del país, a pesar de las diferencias ideológicas e incluso personales, proponer la unidad de esfuerzos para superar el Covid-19 en Venezuela, exhortando firmemente a las partes del conflicto político venezolano a construir los acuerdos que estén a la altura de la emergencia, propuestas que desde Unidad Visión Venezuela hemos apoyado y vamos a seguir apoyando en pro de la unidad nacional para reconstruir la República. 

La crisis que vive Venezuela requiere de entendimientos, por ejemplo Juan Guaidó puede facilitar el acceso de las finanzas represadas en el extranjero, a nuestra República, y que esos recursos sean administrados de forma transparente; y por otro lado, los distintos actores políticos del país -incluida la sociedad civil- tengan acceso a la supervisión y contraloría de los mismos.  

Los venezolanos debemos entender, que en el marco de la actual crisis económica mundial, si la gente no trabaja, se muere de hambre; por lo tanto, urge activar protocolos prácticos y seguros para oxigenar la microeconomía.  

Para nadie es un secreto que la crisis política, social y económica que venimos padeciendo, cada vez con mayor fuerza, es producto de 28 meses en hiperinflación, de un PIB que se ha contraído en más de 70% en los últimos 3 años y en consecuencia, un tercio del país requiere de ayuda humanitaria. 

Ahora toca flexibilizar por sectores, con condiciones de bioseguridad para identificar los casos asintomáticos. Por ejemplo, el sector productivo alimentario, transporte, textil y sanitario deben incorporarse dentro de un esquema de contingencia funcional, para asistir a la sociedad venezolana. 

Desde el pasado 24 de marzo propusimos desde Unidad Visión Venezuela instalar una Mesa de Consenso entre demócratas, socialistas y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), sólo para abordar la crisis pandémica en Venezuela. Hasta el momento, no vemos la más mínima voluntad de parte de los convocados a dar un paso al frente para iniciar una tregua en beneficio de la mayoría del país, que en realidad, se encuentra padeciendo en medio de una pugna política bastante disfuncional y tóxica, pero bastante lucrativa para algunas individualidades políticas.

En vista de escasa iniciativa consensual, desde Unidad Visión Venezuela, hemos presentado a la opinión pública y a las fuerzas políticas en pugna, una propuesta con tres acciones fundamentales: En primer lugar, generar una directriz de operaciones humanitarias; en segundo lugar, solicitar un despliegue del Programa Mundial de Alimentos en el país; y en tercer lugar -y no menos importante- poder generar una plataforma de apoyo a emprendedores. Sin embargo, el elemento más importante es la liberalización: Hay que liberar de aranceles, impuestos y limitaciones la importación de materias primas alimentarias, agrícolas y agroindustriales (incluida maquinaria). Autorizar la importación privada de combustibles. Evaluar - Iniciar el concesionamiento de plantas inactivas de generación termoeléctrica. Reactivación del crédito bancario. 

El objetivo es generar confianza y condiciones favorables para el sector privado, entendiendo que poseen el capital, el arraigo, los medios de producción y libres de sanciones. 

En resumen, el venezolano común debe entender que la falta de consenso entre las fuerzas políticas que dominan al país, nos tienen sometidos en una recesión interminable, donde la mayoría sobrevive gracias a su fuerza de voluntad, recursos propios y la esperanza de un cambio de sistema en el mediano plazo. 

El pueblo debe entender que a punta de bonos (vengan de donde vengan) no se puede salir de la recesión. Aparte de ser una solución excluyente, populista y demagógica, en lugar de liberarnos, nos esclaviza cada día más. No necesitamos bonos, solo servicios públicos óptimos para generar condiciones de empleo, ocupación productiva, información, acceso a materias primas y recursos tecnológicos. En estos momentos, cuando los gobiernos fracasan, los ciudadanos deben empoderarse y tomar la rienda de su porvenir. 

El derecho a sobrevivir con dignidad no puede ser manipulado ni entorpecido por aquellos que detentan el poder; muy por el contrario, su éxito y permanencia se justifica en la medida en que son capaces de proporcionar los medios para mejorar nuestra calidad de vida. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@omaravila2010 
Diputado a la Asamblea Nacional

martes, 5 de mayo de 2020

ACTUALIZACIÓN, NACIONALES, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MIÉRCOLES 06/05/2020

GLADYS SOCORRO, LAS CRIPTOMONEDAS NOS DEJAN SIN LUZ

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
La minería de criptomonedas nos tiene sin electricidad. Sí, así como lo lee. Mientras unos pocos se llenan los bolsillos con transacciones virtuales, millones de venezolanos padecemos apagones diarios que pueden variar entre 3 y 16 horas, dependiendo del estado. ¿Se ha preguntado usted por qué con 5 millones de habitantes menos en el país, sin fábricas ni industrias funcionando y con comercios y escuelas cerradas, cada vez son más frecuentes y extendidos en el tiempo los apagones? Avancemos y le explico. La profunda crisis eléctrica que hoy padecemos va más allá de la destrucción ... más »

ROMÁN IBARRA, PRIMERO DE MAYO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
Me toca escribir este artículo en una fecha memorable para casi todo el mundo, excepto para la sufrida Venezuela, bajo la dirección lamentable de los más criminales y crueles patronos; la tiranía comunista de Chávez-Maduro, tutelados por sus amos cubanos. La gesta histórica de los mártires de Chicago de 1886, masacrados por plantear la lucha por la consecución de la jornada laboral de 8 horas, dio origen al movimiento obrero moderno. Esa fue la génesis de las luchas de los trabajadores universalmente considerados. En Venezuela, especialmente en tiempos de la democracia civil, el s... más »

JESÚS BOLÍVAR,¡GANAREMOS LA BATALLA!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
“Cada vez que nos lancen una piedra, debemos devolverles una rosa. Por que el amor es el único antídoto contra el odio,” una hermosa frase del maestro de la medicina venezolana, Jacinto Convit. Su significado nos permite ver un mundo nuevo, que seguramente saldrá de esta lucha contra la pandemia del Coronavirus, que por momentos parece haber logrado lo imposible. Lo inimaginable, mostrarnos vulnerables como humanidad, y otorgar un puesto preponderante a los verdaderos héroes de blanco en una épica batalla. Una contienda contra un enemigo desconocido es la que libran esos genios del... más »

LUIS FUENMAYOR TORO, LA PANDEMIA Y LAS ACCIONES DEL GOBIERNO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
Discutir si el gobierno lo está haciendo bien, regular o mal, en relación a la pandemia del coronavirus es muy difícil en el país, pues la pugna entre éste y parte de la oposición política no permite arribar a valoraciones sociales de consenso. El tema tampoco ayuda, pues su comprensión no está al alcance de la mayoría de la población, al ser un campo profesional especializado. Tampoco se tiene la información necesaria, pues el gobierno es el único con acceso a la misma y, si bien diariamente hay unas tres alocuciones sobre la pandemia, éstas sólo brindan información muy gruesa: nú... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, PARA SALVAR A VENEZUELA DEBEMOS....

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
Es difícil para una nación como la nuestra emprender rutas de transformaciones verdaderas cuando la génesis de nuestros males tiene dos arraigos claves; la constitución y una mentalidad explotable. El Estado político impreso en la carta magna 99’ no difiere de las constituciones anteriores, es una oda al presidencialismo que nos ha hecho tanto mal. Desde siempre, la figura presidencial se edifica jurídicamente como un hegemon, con las competencia y facultades Estatales más importantes, determinantes. Por sí fuera poco, dicha patología ha sido gravemente empeorada con las innumera... más »

ANTONIO MONAGAS, ¿EN EL FRAGOR DE NUEVAS REALIDADES?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Cuando la incertidumbre acecha la vida, colectiva o individual, es cuando más surge el interés y la necesidad por despejar las incógnitas retenidas en las honduras del problema en cuestión. La situación azuzada por la crisis humanitaria que está padeciendo el mundo entero con la incursión clandestina del Convid-19, confirma la inminencia de tan inaplazable acción. Por eso, el planeta completo vive la fase de saber cómo va a ser ese contexto de nueva normalidad una vez aislado de la amenaza que se ha cernido sobre gruesas capas de la población. Sin embargo, al momento de asomar la ... más »


GLADYS SOCORRO, LAS CRIPTOMONEDAS NOS DEJAN SIN LUZ

La minería de criptomonedas nos tiene sin electricidad. Sí, así como lo lee. Mientras unos pocos se llenan los bolsillos con transacciones virtuales, millones de venezolanos padecemos apagones diarios que pueden variar entre 3 y 16 horas, dependiendo del estado. ¿Se ha preguntado usted por qué con 5 millones de habitantes menos en el país, sin fábricas ni industrias funcionando y con comercios y escuelas cerradas, cada vez son más frecuentes y extendidos en el tiempo los apagones? Avancemos y le explico.

La profunda crisis eléctrica que hoy padecemos va más allá de la destrucción de las termoeléctricas del país y del progresivo deterioro del Sistema Interconectado Nacional. En un nota de prensa publicada por el periódico digital zuliano Qué Pasa el pasado 28 de abril, coin.dance, comunidad online que maneja estadísticas y servicios de Bitcoin, precisó que solo entre el 20 y el 25 de abril recientes se transaron 722.000 millones de bolívares equivalente al cambio del día a 4 millones de dólares en la plataforma P2P (persona a persona) en LocalBitcoins. No obstante, entre marzo y abril, es decir, durante la cuarentena impuesta por la pandemia del coronavirus, se han transado en este mercado local un volumen de más de 27 millones de dólares, teniendo en cuenta la variación en los precios de Bitcoin en el mercado de criptomonedas entre 4.000 y 7.700 dólares, según datos del portal CoinMarketCap.

Recordemos que la minería de criptomonedas reclama un elevado consumo de electricidad puesto que las máquinas utilizadas requieren un ambiente frío para funcionar las 24 horas del día. En países donde se ha desarrollado este negocio se hacen acuerdos previos con las empresas eléctricas a fin de modificar las cargas y costos para no afectar a la población. De hecho, un estudio de Digiconomist de 2018 asegura que una transacción con Bitcoin consume tanta energía como 100.000 transacciones con Visa. Entonces, ¿puede imaginarse cuántas maquinitas se necesitan para producir 27 millones de dólares en 2 meses?

Sin duda, estas máquinas se chupan lo poco que queda de generación de electricidad en el país para garantizarle a unos pocos una cuarentena extremadamente lucrativa con el mínimo esfuerzo. Nos dejan a oscuras, y de paso, también pudieran estarse abasteciendo con la poca gasolina que queda en el país en caso de que estén funcionando con un tipo de planta que requiera este combustible.

Pero este incremento descomunal en las transacciones de criptomonedas no se queda solo en el tema eléctrico. Estos millonarios movimientos virtuales que se hacen en Venezuela abren un amplio abanico de preguntas, como por ejemplo: ¿se estará utilizando esta vía para lavar dinero o sus restricciones de funcionamiento serán tan claras como para detectar y evitar este delito? ¿Podría estar el gobierno aprovechando este mecanismo para obtener dinero y financiar los subsidios directos que recibe parte de la población? ¿Por qué reina el silencio en torno a este tema tanto desde el bando oficial como desde el opositor?

En el caso específico del Zulia, es importante recordar que en la primera quincena de abril del año 2018 se anunció, como polítíca de estado, la creación de tres granjas de minería de criptomonedas entre Maracaibo, San Francisco y Cabimas. La noticia la ofreció el propio gobernador, Omar Prieto, desde el auditorio del Banco Central de Venezuela con la venia de la Presidencia de la República. Para entonces detalló que serían 3 granjas con 9.000 máquinas cada una, lo que hacía un total de 27.000. Todas funcionarían bajo el nombre de Criptolago y participarían 25 empresarios. El mandatario regional adelantó que serían alimentadas por generación propia. Después de esas declaraciones nunca más ha vuelto a hablar del tema.

Gladys Socorro
Blog: gsocorro.wordpress.com 
gsocorro@gmail.com
@gladyssocorro
@ElNacionalWeb  

ROMÁN IBARRA, PRIMERO DE MAYO

Me toca escribir este artículo en una fecha memorable para casi todo el mundo, excepto para la sufrida Venezuela, bajo la dirección lamentable de los más criminales y crueles patronos; la tiranía comunista de Chávez-Maduro, tutelados por sus amos cubanos.

La gesta histórica de los mártires de Chicago de 1886, masacrados por plantear la lucha por la consecución de la jornada laboral de 8 horas, dio origen al movimiento obrero moderno. Esa fue la génesis de las luchas de los trabajadores universalmente considerados.

En Venezuela, especialmente en tiempos de la democracia civil, el sindicalismo moderno sirvió para la reivindicación de las demandas de los trabajadores organizados, y también para la consecución de los mecanismos de la gobernabilidad.

Las comisiones tripartitas compuestas por el Estado; los empresarios, y los trabajadores organizados en sus centrales sindicales, mucho ayudaron en la consecución de la paz social para alcanzar los objetivos mayores del desempeño societal en ambientes de relativa armonía.

Han sido muchos y muy valiosos los líderes sindicales que en Venezuela han contribuido con la modernización del sindicalismo, y sus agremiados, para bien de la democracia civil, y el país todo.

También vale la pena recordar que en tiempos de la civilidad democrática se creó el Instituto de Altos Estudios Sindicales (INAESIN), para mejorar la formación de sus dirigentes, institución ésta que hoy lucha a brazo partido para sobrevivir, en medio de la incomprensión de un régimen que se fanatizó en contra de los trabajadores, y aprieta para su desaparición.

Hoy, con 21 años de ejercicio ininterrumpido del poder político total en nuestro país, la tiranía de Chávez-Maduro, ha hecho de todo no solo para dividir al movimiento sindical, en vista de que no lo pudo controlar electoralmente, sino para destruirlo y desaparecerlo.

Cuenta para ello con ¨dirigentes obreros¨ dispuestos a arrastrarse ante el poder omnímodo para conseguir prebendas en el orden económico personal y familiar, sin importar que los trabajadores vivan hoy la peor crisis de su historia.

Los salarios de los trabajadores en todos los niveles son miserables y de hambre; se desconocen y violan conquistas laborales anteriores; se desconocen y vulneran contratos colectivos; se expropian empresas dejando en la calle a los trabajadores con la consecuente pérdida del sustento del trabajador y su familia.

Eso no es todo, porque frente a ese cuadro horrendo de injusticias, hay que sumar la persecución de los líderes sindicales electos por las bases de los trabajadores; el encarcelamiento de figuras importantes de la dirigencia laboral, y sometidos a la jurisdicción militar de manera arbitraria y absurda.

Estamos viviendo el peor tiempo posible para la existencia del movimiento de los trabajadores, y a eso se le añade esta de pandemia del Covid-19, en el que el distanciamiento social impide la conmemoración del tradicional desfile de los trabajadores para exigir las reivindicaciones a que tienen derecho, especialmente contra un sujeto que se autodenomina ¨presidente obrero¨, y ha resultado ser la peor calamidad para los trabajadores, y emprendedores por cuenta propia.

Hay que seguir luchando y acompañando a los trabajadores por la recuperación de los derechos y reivindicaciones vulneradas por este régimen corrompido hasta los huesos, el cual, erige su maldad y ejercicio de poder sobre la ruina de todo el país, pero especialmente de los trabajadores.

Todos los venezolanos amantes de la democracia civil como sistema de libertades y progreso para alcanzar el desarrollo en paz, tenemos que continuar la lucha por la unidad de todos los factores y con ellos presionar interna e internacionalmente por la consecución de un acuerdo político que nos lleve a celebrar elecciones libres y supervisadas por organismos internacionales para garantizar su pulcritud. Que vivan los trabajadores!

Román Ibarra:  
romanibarra@gmail.com
@romanibarra

JESÚS BOLÍVAR,¡GANAREMOS LA BATALLA!

“Cada vez que nos lancen una piedra, debemos devolverles una rosa. Por que el amor es el único antídoto contra el odio,” una hermosa frase del maestro de la medicina venezolana, Jacinto Convit. Su significado nos permite ver un mundo nuevo, que seguramente saldrá de esta lucha contra la pandemia del Coronavirus, que por momentos parece haber logrado lo imposible. Lo inimaginable, mostrarnos vulnerables como humanidad, y otorgar un puesto preponderante a los verdaderos héroes de blanco en una épica batalla.

Una contienda contra un enemigo desconocido es la que libran esos genios del sistema de salud, en todos sus niveles. Y es que en gran parte del mundo, todas las noches cuando el reloj marca las nueve, bajo un estruendoso aplauso, con música, con gritos, tratamos de darles un simple: “gracias hombres y mujeres al dar su vida por la humanidad, puñado de valientes, gracias por permitirnos reconocer su importancia que tanto subvaloramos, haciendo ahora mea culpa todos unidos”.

Gran parte de la humanidad no olvidará estos momentos por ser claves para observarnos, y reconocer que hemos hecho mal, por qué debemos cambiar, y cómo podemos hacerlo. Una imagen de lo necesario de reformarnos como conglomerado son los continuos debates que observamos en medio de la cuarentena, y es que temas como las nuevas tecnologías y su papel en nuestras vidas, además de la novedad de la impresión 3D para los respiradores, y la lucha entre totalitarismos y formas democráticas para el control de la pandemia, ocupan hoy la palestra de discusión.

La insistencia en la tecnología que se ha de ir involucrando más en nuestras vidas era algo que se percibía antes de la crisis del COVID-19, pero hoy la realidad empuja brutalmente la concreción de ese postulado. El trabajo desde casa, la necesidad de reformas laborales ajustadas al siglo XXI, la ebullición de una nueva Revolución Industrial son ahora palpables, con diferencias en relación a tiempos anteriores, cuando el vapor fue el zumo de ese quiebre histórico.

En ese mismo contexto ahora se entiende la necesidad de que la sociedad, los Estados, las instituciones concernientes a este campo destinen mayores recursos en salud y ciencia. Los recortes en sectores clave son ahora contrastados, por implicar una disminución de la capacidad de los gobiernos para socorrer a las victimas de la pandemia COVID-19. Un viraje es necesario para avanzar, de no ser así poco se habrá trascendido y se seguirá por el mismo sendero.

Pero al mismo tiempo que las Revoluciones Industriales y los presupuestos de salud hoy se vislumbran con agudos desequilibrios, en medio de la crisis del COVID-19 también se encienden disyuntivas sobre el papel de los parlamentos en el mundo y su protagonismo en la discusión mientras que la pandemia actúa. La articulación de la biodefensa y la bio-ciencia como apuesta del presente y futuro se sitúan en el arco mundial Y a su vez la escabrosa materia penitenciaria ocupa un lugar en esta nueva realidad que ha sorprendido a todos.

En ese mismo fragor es claro aclarar que las pandemias tampoco son algo nuevo en el mundo. Virus, enfermedades que han causado estragos se han observado a lo largo de nuestra historia. Un paseo rápido nos permite trasladarnos cientos de años atrás, con una mirada acuciosa y perspicaz por algunas de ellas:

-Europa 1346-1347, la denominada Peste Negra asoló el importante continente europeo, supuestamente los roedores con pulgas infectadas trasladaron la enfermedad desde Asia. Los estragos fueron espeluznantes, la cantidad de muertos aún se desconoce por la precariedad de la época. La bacteria Yersinia Pestis transmisora de la Peste Negra, mediante mordeduras de los ratones a personas contagiaba a los pobladores europeos.

Según datos de la época, Europa que contaba con una población de 80 millones de personas quedaría reducida a la cantidad de 30 millones de habitantes tras la pandemia, producto de las miles de muertes como consecuencia de la denominada Peste Negra. No fue hasta finales del siglo XVIII cuando la enfermedad desapareció, dejando consigo un marasmo de cambios en gran cantidad de áreas.

Y es que la ebullición de la Peste Negra en Europa sacudió los estamentos de la sociedad, en un tiempo que el mundo estaba atravesando estragos con la disentería, la lepra, y el sarampión, ahora se sumaba una nueva realidad en forma de pandemia. La oscilación de la sociedad fue crucial en ese tiempo histórico, porque una crisis sanitaria dejó percibir que en temas de esta naturaleza se quebró la estructura social: ricos-pobres. Las victimas caían sin importar ocupación, creencias o riquezas.

Tanto significaría la Peste Negra, que tras su manifestación Europa cambiaria radicalmente. Los avances y estudios en ciencias y medicina serian desde ese momento más constantes. Se cree en ese contexto que el paso a la modernidad en Europa responde en gran parte a esa crisis de pandemia.

Como dato importante el nombre de Peste Negra se debe a que los cuerpos de los contagiados empezaban a mostrar manchas oscuras, lo que sirvió para reconocer síntomas de forma más clara.

-1696, el Nazareno de San Pablo, contundente el poeta Andrés Eloy Blanco con su obra el Limonero del Señor va a relatar un acontecimiento que entrelaza lo mágico y lo real, en eso que el popular Gabo llamaría: Realismo Mágico. Y es que el denominado Vómito Negro o Fiebre Amarilla, transmitida por un mosquito llamado Aedes Aegipty en plena regencia de la Capitanía General de Venezuela, cuando la corona española ejercía el poder sobe el territorio, estuvo presente.

La difícil y precaria situación de esa época, así como la pobre destreza y avance de políticas sanitarias permitieron que la cantidad de victimas en territorio americano fuera considerable. Permitiéndonos hacer un paréntesis América desde la época de la Conquista hasta la llegada de Hernán Cortez, y su avance sobre la culta población Azteca ha sufrido los estragos por enfermedades, que por ejemplo en ese último caso ocasionaron que murieran indígenas en proporciones considerables.

Para terminar brevemente esta parte del relato propio de la rica y hermosa Caracas, cuenta la historia que la caída de limones al chocar con un árbol la figura del Nazareno de San Pablo en procesión provocó que la población consumiera los limones y sanará milagrosamente. Una historia que seguramente muchos venezolanos cuentan cada año, con gran fe y amor por la tierra que habitan.

-1871, Argentina, la Fiebre Amarilla bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, autor de la preciosa obra “Facundo”, el territorio del sur de América padeció una crisis colosal, una pandemia que cobraría la vida de más de 14.000 personas. La higiene fruto de la inexistente política sanitaria, permitió que un mosquito provocara la muerte de centenares de argentinos.

La presencia de la Fiebre Amarilla en Argentina desde 1871, permitió que por ejemplo la ciudad de Buenos Aires trasformara su composición territorial, y que su planeamiento urbano viviera fuertes virajes. Por ello se reafirma que las crisis de pandemia producen efectos duraderos en todos los planos, como hoy los observamos con el Coronavirus.

En materia urbana hoy la ciudad de Buenos Aires responde en su organización territorial en parte por la crisis de la Fiebre Amarilla. Por ejemplo la Zona Norte fue ocupada por las clases con mayor poder adquisitivo, alejándose de los territorios más carenciadas de la capital del país austral. Y en su momento el popular cementerio de Chacarita por ejemplo fue edificado e inaugurado para dar cristiana sepultura a las victimas de la pandemia, desde 1871.

El impacto en el ámbito sanitario fue gigantesco, principalmente en la ciudad de Buenos Aires como corolario se generaría mayor interés de la política nacional hacia esa sensible área, con la incorporación de trabajos para que el flujo de agua corriente y la instalación de cloacas fuera una realidad en la capital de Argentina. Demostrándose así que la rápida propagación de la enfermedad en gran parte se debía a las deficientes medidas de higiene practicadas por la población bonaerense.

-España, 1918-1920. La Influenza conocida como Gripe Española terminó con la vida de alrededor de 40 millones de personas en todo el mundo, la Primera Guerra Mundial (1914-1918), serviría de criadero para condensar la pandemia que generaría además conmoción en los Estados Unidos.

A pesar de que la influenza recibió el nombre de Gripe Española se ha planteado que antes de que en España se presentaran casos de personas infectadas, ya en parte de Europa, en zonas francesas concretamente se habían producido situaciones de personas infectadas.

Es importante referir que en pleno choque del mundo bajo la Primera Guerra Mundial, la propagación del virus fue considerablemente rápida.

La poca presencia de avances en ciencia y medicina provocaron que las consecuencias de la Gripe Española fueran enormes, además que el cuadro de guerra, necesario de recalcar como un caldo de cultivo con otras enfermedades fue severamente perjudicial para avanzar en la resolución de una situación tan crítica.

Por tanto es palpable que los virus y pandemias cada cierto tiempo han atacado a la humanidad, el soporte de la sociedad es la ciencia, la salud y la tecnología, sectores que hoy es preciso recalcar un millón de veces en su importancia, aunado a lo fundamental que son para superar este tipo de crisis. Las analogías de tiempos pasados con el presente deben servirnos para avanzar y no caer en errores del pasado.

La humanidad demanda unidad de cara a la pandemia del COVID-19, consciencia en la virtud de saber que nuestra vulnerabilidad solo puede ser entendida y aplacada mientras se mantenga más cohesionada la sociedad. Porque se vislumbra un mundo nuevo después de la pandemia, que con fuerza debe ser mejor.

Finalmente a los pueblos del mundo con una frase resumimos su lucha día a día:

¡Ganaremos La Batalla!
We will win the battle!
Nous gagnerons la bataille!
Viceremo questa batagglia!

Fuerza…

Jesús Bolívar
jesuseduardobolivar@live.com
@bolivarjesus

LUIS FUENMAYOR TORO, LA PANDEMIA Y LAS ACCIONES DEL GOBIERNO

Discutir si el gobierno lo está haciendo bien, regular o mal, en relación a la pandemia del coronavirus es muy difícil en el país, pues la pugna entre éste y parte de la oposición política no permite arribar a valoraciones sociales de consenso. El tema tampoco ayuda, pues su comprensión no está al alcance de la mayoría de la población, al ser un campo profesional especializado. Tampoco se tiene la información necesaria, pues el gobierno es el único con acceso a la misma y, si bien diariamente hay unas tres alocuciones sobre la pandemia, éstas sólo brindan información muy gruesa: número de contagiados y su procedencia geográfica, número de pacientes recuperados y fallecidos y pruebas diagnósticas efectuadas, sin discriminar entre las que miden anticuerpos y las que detectan ARN viral.

De resto, son disertaciones donde la información limitada que se da se mezcla con arengas políticas, con demagogia, con propaganda y últimamente con acusaciones hacia terceros que no tienen el control de la situación. Así, se da un brote en Margarita y se culpa sólo a los afectados y al gobernador del estado. No lo estoy defendiendo. No sé qué ha hecho. Pregunto sólo si la autorización del vuelo desde República Dominicana a Maiquetía ya iniciada la cuarentena, que trajo a los contagiados, la hizo el gobernador o fue una autoridad nacional la responsable. Pregunto, además, si el ingreso por el aeropuerto de Maiquetía está bajo el control de ese gobernador, pues si no lo está y alguien pasó sin ser sometido a las medidas sanitarias debidas, los responsables son otros y deberían ser investigados.

El gobierno ha querido actuar solo. No consultar a nadie. Decidir todo. No aceptar recomendaciones, como no sean las de los médicos chinos y cubanos, y ojo, no estoy contra estas asesorías y esa ayuda, pero pienso que deben ser extendidas dentro del país a otros profesionales competentes, conocedores del tema y con mucha experiencia. Los hay y bastantes, y garantizarían un mejor manejo sanitario y hospitalario de la pandemia. Julio Castro, Carlos Walter, Oscar Noya, Edgar Capriles, son nombres que me vienen a la cabeza. Pero volviendo al tema, si lo han decidido de esa manera, pues quieren capitalizar políticamente el triunfo sobre el coronavirus sin compartirlo con nadie, pues asuman valientemente sus responsabilidades y no pretendan esconder sus errores achacándoselos a quienes no deciden.

He dicho que estoy entre quienes desean que el gobierno controle la epidemia y que adverso a quienes, por motivaciones políticas, quieren que fracase. Las declaraciones de Leopoldo López en ese sentido las considero perversas y totalmente condenables. Al igual que una serie de juicios cuyo carácter parcializado y politiquero se advierte en forma inmediata. Pero eso no me impide exigir mayor transparencia en la información. El gobierno no ha explicado cómo logró pasar de un centenar de camas de terapia intensiva a varios miles de las mismas. Ni las ha presentado distribuidas entre los distintos centros de salud de referencia para la pandemia. 

Tampoco nos dice cómo está haciendo con las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que sólo se realizan en el Instituto de Higiene, cuya capacidad en ese sentido no supera los cien exámenes diarios.

La cuarentena fue decretada en forma oportuna, lo que ha logrado un número hasta ahora reducido de contagiados. El uso del portal patria para localizar posibles infectados también ha sido acertado, pues abarca un porcentaje mayoritario de la población, cosa que ninguna encuesta lograría. Buscar a los contactos en sus viviendas ha sido también una decisión procedente. Nos preocupa, en lo que atañe a la etiopatogenia de la virosis, la ausencia de información sobre los resultados de las autopsias que han debido efectuarse, ya que sólo el estudio anatomopatológico post mortem puede darnos con certeza la causa de la muerte. Y esto es importantísimo para evaluar el tratamiento médico que se sigue. No es lo mismo tratar una neumonía que una trombosis en todos los vasos pulmonares.

Todas son informaciones que le darían más confianza a los gremios de la salud y a la población en general. No creo que exigirla sea mucho pedir.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, PARA SALVAR A VENEZUELA DEBEMOS....

Es difícil para una nación como la nuestra emprender rutas de transformaciones verdaderas cuando la génesis de nuestros males tiene dos arraigos claves; la constitución y una mentalidad explotable. El Estado político impreso en la carta magna 99’ no difiere de las constituciones anteriores, es una oda al presidencialismo que nos ha hecho tanto mal.  

Desde siempre, la figura presidencial se edifica jurídicamente como un hegemon, con las competencia y facultades Estatales más importantes, determinantes. Por sí fuera poco, dicha patología ha sido gravemente empeorada con las innumerables leyes habilitantes y un Estado paralelo que el chavismo ha erguido desde época de Chávez hasta la actualidad, robusteciendo aún más la figura presidencial. Estas competencias y facultades medulares deben recaer equilibradamente entre los poderes nacionales, no solo en uno. Hasta que esto no sea corregido Venezuela seguirá viviendo bajo las sombras de caudillos autoengrandecidos.  

Otro factor determinante es superar la petróleodependencia, Chávez la llevó al nivel máximo. El pilar del crecimiento no debe estar en el subsuelo sino en las infinitas capacidades y talentos de una población tan ingeniosa como la nuestra, se debe fomentar la educación de vanguardia y el apoyo al emprendimiento. Nuestro país figura entre los últimos en cuanto a calidad educativa y a libertades económicas y facilidades para emprender, ello debe cambiar sí queremos resurgir, la educación debe ser la máxima prioridad (junto a la salud) y la creación de empresas debe ser un procedimiento lo más cercano a la inmediatez. Sí no hay cambio al respecto jamás superaremos la esclavitud a nuestro subsuelo, al tercermundismo.  

La reelección indefinida debe ser eliminada de raíz, los cargos públicos deben contar solo con un periodo de reelección posible, además, en el caso de la presidencia de la nación debemos reducir su periodo a 5 años, la larga permanencia en el poder crea terribles vicios, ya lo hemos aprendido. Del mismo modo, tampoco debe permitirse candidatos a cargos públicos con antecedentes penales.  

Otro cambio necesario es lo civil, debe recobrar su vital espacio, los militares deben circunscribirse estrictamente a sus funciones profesionales de seguridad territorial, resguardo de la soberanía y de la constitución. Todos los niveles de gobernanza deben ser civiles, desde 1958 hasta 1999 el país lo había logrado. Lo propio ocurre con la partidización de las instituciones públicas, deben recobrar su profesionalismo, el apego a la ley, volver prohibirse toda manifestación partidista en instituciones del poder público. El que nos veamos obligados hacer esta petición denota el terrible grado de partidización en el que nos hemos empantanado.  

Otro factor determinante, necesario incluir en la próxima constitución, es prohibir a los gobiernos de Venezuela mantener relaciones con regímenes tiránicos, ello es imprescindible. Por otro lado, es de suma importancia que el ente rector de las telecomunicaciones no puede ser controlado por el gobierno, es necesario conformar un ente compuesto por representantes de los distintos medios de comunicación, los usuarios, representantes del gobierno… en fin, un ente equilibrado que garantice la imparcialidad, la idoneidad de las decisiones. Lo que hoy acontece en el país es una afrenta a la libertad de prensa e información.  

Corrigiendo estas espantosas anomalías (y otras), el venezolano finalmente comprenderá que no hay gobernante por encima de la ley, que éstos (desde el presidente hasta un concejal) son simples empleados obligados a dar frutos positivos, sin derecho a excusas. Así, cuando llegue otro político con ínfulas de “eterno o supremo” los ciudadanos sabrán qué hacer con él. 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango 

ANTONIO MONAGAS, ¿EN EL FRAGOR DE NUEVAS REALIDADES?

Cuando la incertidumbre acecha la vida, colectiva o individual, es cuando más surge el interés y la necesidad por despejar las incógnitas retenidas en las honduras del problema en cuestión. 

La situación azuzada por la crisis humanitaria que está padeciendo el mundo entero con la incursión clandestina del Convid-19, confirma la inminencia de tan inaplazable acción. Por eso, el planeta completo vive la fase de saber cómo va a ser ese contexto de nueva normalidad una vez aislado de la amenaza que se ha cernido sobre gruesas capas de la población. Sin embargo, al momento de asomar la presente disertación, no es posible anticipar nada. Menos aún, en los predios de un escenario en que las certezas son nulas. En se ámbito, se escucha hablar de decisiones complejas. Tanto, como de la falta de experiencias previas en contextos aproximados a lo que ha significado la pandemia del peligros y temido SARS CoronaVirus. 

Distintas son las especulaciones a este respecto. Aunque por ahora, se insiste en la prevención adoptada a partir de tres medidas que no por elementales, no dejan de ser prioritarias. A saber: distancia interpersonal, lavado de manos e higiene y el uso de la mascarilla. No obstante, hasta ahí llegan las sugerencias relacionadas con la prevención. Pero la idea de esta disertación, busca pasearse por consideraciones que rocen el futuro. Más, cuando en lo sucesivo, se determinará cómo las sociedades habrá de integrarse a la dinámica de este planeta pintado de azul esperanza, de azul vida y de azul energía. 

Vale reflexionar de cara a la intención de considerar el paso del ser humano de una circunstancia a otra. Que no es asunto de sencilla explicación. Ello pudiera devenir en una fractura o abandono del estado de bienestar alcanzado anteriormente, por otro de nueva factura. Habida cuenta, la vida es una sucesión de eventos cuya correlación no siempre se ajusta a la necesidad más apremiante. Es decir, la vida es como una cadena entendida como una conexión de eslabones, uno a uno. Y que visto este desde la perspectiva de la vida, da cuenta que los empalmes son como momentos atados entre sí. 

De manera que sólo la seguridad de la continuidad, le infunde importancia al hecho que significa entender que es más seguro un afianzamiento entre empalmes  basado en coincidencias que en diferencias. En esto, innegablemente, cabe la noción de “justicia”. Particularmente, si se entiende que el ser humano no ha terminado de reconocer que la vida no cede mayor espacio si lo que se interpone en ella son las miserias y mediocridades que el mismo hombre suele motivar en cada diatriba que acusa su discurrir. Vale pues esta párrafo, a manera de comprender la dinámica de la vida. Y por tanto, así aceptar sus limitaciones. 

La política y la economía en el centro del análisis

Pero volviendo al objetivo de esta disertación, cualquier teoría  que a dicho respecto pueda dilucidarse, no busca competir con alguna de las profecías de Michel de Nôtre-Dame o Miguel de Nostradamus. Nada de eso. Tampoco con plagiar alguno de  los pensadores de la antigüedad, cuando se atrevieron a actuar de profetas de su tiempo. La idea es trazar consideraciones que bien pudieran ser indicativos de decisiones futuras. Decisiones que pueden aventurarse a calibrar expectativas asentidas con la suficiente cautela para no desdibujar lo conseguido hasta ahora. Con el debido respeto a los derechos y libertades. 

Se habla de una nueva forma de vida a la que ahora tendrá que adaptarse la sociedad. Ya Peter Drucker, de quien se dice ser “el padre de la Ciencia de la Administración” según la revista Time, las nuevas realidades fue un tema que dio mucho que pensar en el ocaso del siglo XX. En su libro “Las nuevas realidades”, (1989), Drucker refirió que las mismas serían “(…)distintas de las cuestiones sobre las cuales se siguen escribiendo libros y haciendo discursos los políticos, los economistas, los eruditos hombres de negocios y los dirigentes sindicales”. 

De manera que no hay duda de que las nuevas realidades se verán configuradas por una especie de “reseteo” de las actuales. A pesar que serán ocupadas por procesos que no van a finalizar en poco tiempo. O porque se definirán como resultado de lo que el juego político determine mediante el decreto de un presunto “estado de alarma”. Escribía Drucker, que una  prueba convincente de esto, “es el profundo sentido de irrealidad que caracteriza gran parte de la política y de la teoría económica”.

Es así que con razón, el discurso de la economía se ha visto renovado ya en la antesala del siglo XXI. Más, en su ínterin. La economía se ha venido formulando con miras a atender nuevas realidades. Sobre todo, realidades afectadas por la dinámica de una oferta y demanda que tomará otro giro. Sino distinto en términos de sus procederes, su operatividad sufrirá algún desplazamiento motivado por las controversias que serán realidades en lo que la inmediatez permita. 

El fondo del asunto 

Políticamente, podría conjeturarse un gran pacto de Estado que, en la onda del Pacto Social formulado por pensadores de la talla de Rousseau y de Locke, pretenda cambios a nivel de la administración de gobierno. Especialmente, en lo que corresponde a la delegación de facultades y autoridad. Esto pudiera devenir en procesos de mayor amplitud a la hora de integrar factores políticos a las decisiones gubernamentales que mejor se correspondan con la pluralidad como condición básica de la política. 

La transparencia en la administración de gobierno, jugará un papel determinante de arraigo a la democracia. Asimismo, el papel del gobernante pulsara cada decisión a elaborar con la participación de actores no siempre comprometidos con la ideología del proyecto gubernamental. Pero las condiciones imperantes, harán reflotar tan eximio valor político. De esta forma, la diferencias ya no serían óbice para mantener a raya cualquier impugnación o contrariedad expuesta ante le jefatura de gobierno. 

Será innegable la inminencia de actuar en conjunto ante los nuevos desafíos geopolíticos que emergerán. Encarar dichos retos, será asunto de una política pública de suma trascendencia que debe convertirse en un todo un proyecto nacional. Las exigencias forzarán a los países a endeudarse más de lo previsto. Y esto se logrará en acuerdo y conformidad con los actores políticos previamente sumados al trabajo mancomunado. Por consiguiente, las medidas adoptadas habrán de garantizar la seguridad en todos los sentidos. Desde el jurídico hasta el operativo.

Las novedades a considerarse, se considerarán con base en nuevas realidades caracterizadas por sus implicaciones políticas, económicas, sociales, culturales. Pero particularmente, humanísticas, cívicas, ambientales, organizacionales, empresariales, comerciales y sanitarias. Incluso, militares, tecnológicas y de carácter emotivo que comprometan riesgos ya vividos. Asimismo aquellas actitudes que sigan patrones ortodoxos, se verán replegadas a fin de evitar que el miedo irradie hacia situaciones ya superadas. 

Esto ha de significar el vuelco inmenso que habrá de vivirse a instancia de nuevas formas de socialización. O de encauzar emociones y sentimientos. Y aunque será difícil comprender lo busca traducir “remar en una misma dirección”, será difícil cuestionar el giro que tomará la sociedad dado los cambios que necesariamente deberán adoptarse. 

Es indudable que la vida social, política y económica, por considerar estas esferas pivotes de las restantes actividades humanas, será distinta. La lección impartida por esta pandemia, obligará al hombre a actuar al margen de antivalores relacionados con la soberbia, la egolatría, la terquedad, la envidia, la avaricia y los males capitales que tanto daño han causado a la humanidad a lo largo de su historia. 

Está en juego el tiempo de vida del ser humano. Como si al momento de ir de un lado a otro, su camino transcurriera sobre el filo de una navaja. Pareciera que todo fuera un atolladero mental. O una cerrazón emocional y sentimental lo que ha hecho mal funcionar al mundo actual. 

Aunque se ha especulado que superada la actual pandemia, sobrevendrá otra. Tan peligrosa como la del Convid-19. O aún mayor. Y será la intolerancia. Así habrá que tolerar al intolerante. O acaso será una de las tareas primordiales exigidas para vivir ¿en el fragor de nuevas realidades?

Antonio José Monagas 
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas