viernes, 6 de diciembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: EL PASO POR DELANTE

El pasado 20 de noviembre se conmemoró una fecha especialmente señera para la historia de España: se cumplen 44 años de la muerte del “heroico caudillo”, también tenebroso dictador, Francisco Franco. El aniversario, que aterriza en ambiente caldeado por la reciente exhumación de los restos del gobernante y su traslado desde Valle de los Caídos al Cementerio de Mingorrubio-El Pardo, brinda excusas para revisar el crucial trecho que recorrió España a partir de 1975. Momento que marca la transición a la democracia, y cuya vorágine hace pensar que la sociedad española, tenaz y al acecho, esperaba por una ocasión para salir de la oscurana impuesta durante casi cuatro décadas.

Sí: la rapidez que signó a estas transformaciones no deja de sorprender. Las imágenes de la famosa serie documental sobre la transición, escrita y narrada por Victoria Prego, desgranan ese brinco entre el aquelarre nacionalista previo y el luminoso después. El mismo país que apenas meses antes de la muerte del dictador era testigo del apego que a no pocos aún inspiraba esa leyenda minada por el mal de Parkinson y la cardiopatía, franquistas que copaban las calles de Madrid y clamaban “¡viva España, muera Europa!”, pareció rearmarse de la noche a la mañana en virtud de la mudanza propuesta por los reformistas. Un milagro, podría decirse. Pero como suele suceder en política, el milagro no fue tal, y así lo aclaran protagonistas y entendidos. He allí la obra de un liderazgo que respondió efectiva y coherentemente a la enfocada presión de una sociedad civil, ávida de evolución.

Lo que es racional es real, y viceversa: el imperio de la razón parecía manifestarse a través de una constelación de actores inesperados. Contra los diques del determinismo, eso sí, Adolfo Suárez -un “falangista converso”, hombre surgido de las vísceras del régimen moribundo y cuyo ascenso fue tachado enseguida por la prensa crítica como “El error Suárez”, “un paso atrás”, “un disparate”- asume un rol estelar en medio de las muchas imprecisiones sobre el qué hacer.

Paradójicamente, la incertidumbre reinante parecía trocar en elemento que favorecía la transición. Algo que abona a favor de las tesis de Josep Colomer, cuando indica que los procesos de democratización ocurridos a finales del s.XX refutan “el determinismo estructural con que el cambio de régimen había sido analizado en las ciencias sociales a mediados de siglo… Un régimen democrático puede ser establecido mediante un pacto entre diferentes fuerzas políticas y sociales en la medida en que aparece como acuerdo convencional acerca de unas nuevas reglas del juego”. Proceso, en este caso, a merced de decisiones siempre por formularse y de políticas provisionales, atentas a las fluctuaciones de la coyuntura.

Al exponer avances cuya puesta en práctica desarmó toda ojeriza inicial, la transición española contiene referentes preciosos para los desencantados venezolanos. Obviamente, el paisaje de desarticulación que acá prevalece a duras penas se compara con lo que ocurría en un país donde el liderazgo se propuso enterrar dogmas y desarrollar destrezas para sintonizar su discurso con el ethos mayoritario; para descifrar “señales procedentes desde abajo, desde una sociedad civil crecientemente movilizada y demandante de nuevas y mayores libertades políticas”, según escribe Martín García. “En España, la sociedad civil iba por delante de los políticos”, convenía por estos días el diplomático español José Hornero. Cabría preguntarse si la sociedad civil venezolana, aún en medio de esta sequía de razón que nos acogota, lidiando con sus muchas roturas y heridas sangrantes, no es capaz de remontar el trastorno y dar pasos “por delante” de nuestra desconcertada élite política.

Las sombras que sobre parte de la dirigencia opositora arrojan las denuncias de Calderón Berti o la investigación de Armando.info, anuncian no sólo nuevos menoscabos en la relación líderes-ciudadanos, sino tiempos en los que importa conjurar los vacíos de conducción, de estrategias realistas y flujos comunicativos eficientes. La incertidumbre obliga así a adoptar la plasticidad como premisa, en trecho que también supondrá reconsiderar posturas como las de la abstención reciente. No sabemos qué reservan las calendas de enero, pero hasta entonces no caerá mal evaluar lo que se ha apoyado, y si esos cursos fueron o no fructuosos.

Lejos aún de una transición -a pesar de las compulsivas previsiones de inicios de año- quizás procede reorganizarse desde esas bases y con los remanentes anímicos que van quedando, para movernos hacia ese centro donde respira el cambio democrático. “Fue la sociedad española la que impuso la moderación a sus políticos… la gente exigía tolerancia, rechazo al revanchismo, dio una lección de sensatez; y los políticos supieron leer ese mensaje”, apunta el embajador de España en Venezuela, Jesús Silva. Conscientes de cuán descuadernados andamos, ¿no es justo impulsar acá esa reflexión que al liderazgo le está costando tanto asumir?

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

TRINO MÁRQUEZ: LA DOLARIZACIÓN SALVAJE

Como ocurre con todo lo que hace el régimen, la dolarización de la economía venezolana ha sido anárquica y salvaje. Está provocando una forma aún más agresiva de segmentación de los ciudadanos. Cedice ha planteado desde hace años la conveniencia de dolarizar la economía de forma ordenada. Sus argumentos fueron rechazados por “neoliberales”. Ahora se impuso la realidad del mercado, que sometió al gobierno, solo que de forma caótica, sin plan ni concierto. 

La línea divisoria se da entre quienes poseen dólares y quienes se encuentran excluidos de este privilegio. Incluso, dentro de los que  acceden a la divisa existen varios estratos: quienes poseen sus ahorros en la moneda norteamericana, quienes reciben remesas de forma permanente u ocasional, el reducido sector de profesionales que cobran sus honorarios en verdes y los trabajadores a destajo (plomeros, albañiles, electricistas, buhoneros) que exigen el pago en esa moneda. Frente a la evaporización del bolívar, la divisa estadounidense surgió como refugio. Cerca de 35% de las operaciones comerciales se realizan bajo esa modalidad.  

Al contrario de lo dicho por Nicolás Maduro frente a José Vicente Rangel, la dolarización no es un símbolo del éxito de la política económica del régimen, sino una manifestación inequívoca de su estruendoso fracaso. El proyecto socialista de Hugo Chávez y Nicolás Maduro ha significado un desastre para la nación, especialmente para los grupos más pobres. El Primer Plan Socialista de la Nación (2006-2013) y el Plan de la Patria (2013-2019) -cada uno de los cuales tuvo su propia reconversión monetaria, creando, uno, el Bolívar Fuerte (2008), y el otro, el Bolívar Soberano (2018)- pulverizaron la moneda nacional, el bolívar, la única aceptada por la Constitución del 99, aprobada cuando Chávez se encontraba en la apoteosis del poder. Desde entonces el bolívar se devaluó tantas veces, que los venezolanos no quieren guardarlo en sus bolsillos porque se los quema.

La dolarización madurista es un signo de la hipocresía y cinismo del régimen. Maduro le dijo a Rangel que se siente feliz por la circulación de los dólares, sin embargo, mantiene el sueldo mínimo y las pensiones en cuatro dólares al mes. El salario de los maestros, las enfermeras, los profesores de bachillerato y universitarios apenas llega a ocho dólares mensuales. En el mismo orden se encuentra la mayoría de los empleados públicos. Venezuela exhibe el salario mínimo y el salario promedio más bajos de toda América Latina, incluidos países miserables como Cuba y Haití. 

La dolarización no es el resultado de la diversificación del aparato económico y el crecimiento de las industrias exportadoras, del aumento de la producción petrolera y el fortalecimiento de Pdvsa, de la expansión del turismo, de la transformación de Venezuela en un país que brinda eficaces servicios a la economía mundial. Nada de eso ha ocurrido. Los dólares que entran en el torrente circulatorio lo hacen de formas extrañas. Una parte proviene de las remesas. Una franja de los cinco millones de compatriotas que han huido al exterior envía ayuda a sus familiares. Otra capa utiliza sus ahorros para mantener su calidad de vida en medio del deterioro global. Ese es el dinero que sirve para el menudeo, para las pequeñas y modestas operaciones. Hay otro grupo que no puede justificar el lujoso tren de que vida que lleva, argumentando que recibe la ayuda de un hijo o un sobrino. Nada de eso. La procedencia de esa masa de dinero que se gasta en boato y ostentación es de dudosa procedencia. ¿De dónde sale, si las empresas están semiparalizadas, el desempleo crece, la informalidad aumenta, la productividad es cada vez menor? No adelanto ninguna hipótesis, pero esos grupos son sospechosos de incurrir en prácticas cuestionables.

La dolarización ha convertido al país en una sociedad cada vez más regresiva, desigual y polarizada. Vino acompañada de una liberación subrepticia  de los precios, sin que se hubiese estimulado con medidas financieras o fiscales el ascenso de la producción, y sin que el Gobierno hubiese elevado su capacidad importadora. Utilizando el Índice de Gini, tan manoseado por la izquierda continental, Venezuela aparece entre las naciones con ingresos más regresivos, concentrados, de todo el continente, caracterizado ya de suyo por la desigual distribución del ingreso.
La dolarización, al igual que la estatización de las empresas que antes estuvieron en manos privadas, demuestra la desidia, incompetencia y corrupción insondables de los maduristas. Ninguna de las empresas que en el pasado fueron eficientes, generaban  ganancias a sus dueños y accionistas y pagaban impuestos al Estado, hoy producen beneficios. Son lastres con los cuales debe cargar la nación, para que Maduro y su gente hagan ejercicios de demagogia socialista a través de la red de medios oficiales. Esas empresas han sido útiles para enriquecer a sus directivos, generalmente militares activos o retirados, pero no para mejorar la oferta de bienes y servicios para la gente.

Maduro y el socialismo del siglo XXI son destructivos. Son el verdadero y único enemigo de Venezuela. ¿Cuándo los demócratas entenderemos esta verdad inapelable?

Trino Marquez Cegarra
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

jueves, 5 de diciembre de 2019

OVIDIO PÉREZ MORALES: CORRUPCIÓN CREATIVA

La biografía de la corrupción ofrece un material abundante, pues cubre toda la historia de la humanidad, dado que esta es pecadora desde el inicio, como leemos en el libro del Génesis. Y si la corrupción es amplia en su extensión, es de una gran riqueza en comprensión. En su vasto escenario se despliegan de modo impresionante la inteligencia, la imaginación, la creatividad y la innovación humanas.

La corrupción, fenómeno multiforme, se ejemplifica en el trueque que hizo la dirigencia sacerdotal de Israel con el apóstol Judas: un inocente profeta galileo por treinta monedas contantes y sonantes. Jesús, que vino a salvarnos del mal uso de la libertad y comunicarnos vida nueva, sufrió en su persona las consecuencias de uno de los primeros pecados capitales, la avaricia. En los libros del Antiguo Testamento encontramos casos patentes de trampas -aun en los patriarcas Abraham y Jacob- al igual que una repetitiva condena de faltas morales como sobornos, balanzas fraudulentas y falsos testimonios.

El pecado no es, por cierto, un tema que aparece en los libros de economía y política, como tampoco en los de tecnología, ya que son su lugar propio, pero sí se manifiesta muy activo en quienes administran bienes, manejan la res pública y utilizan los maravillosos inventos comunicacionales.

La corrupción administrativa y política está hoy sobre el tapete de la actualidad nacional. Pero ¿cuándo no lo ha estado? Antes de hacer memoria resulta pertinente, sin embargo, reflexionar acerca de la admonición del Señor Jesús a los acusadores de una mujer sorprendida en flagrancia: “Aquel de ustedes que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra” (Jn 8, 7).


Los obispos de Venezuela en 1904 -por entonces eran solo una media docena- en una Instrucción Pastoral dirigida al clero y demás fieles del país, dice en el capítulo titulado “De la obligación de extirpar los vicios” algo que parece escrito en estos finales de 2019: “De semejante perturbación del criterio moral proceden los fraudes y latrocinios y otros horrendos crímenes contra la justicia que mancillan las conciencias y llevan la miseria a infinitos hogares” (No. 667).

Abuso del lector citando in extenso lo que denunciaron entonces los obispos porque nos debe servir para la urgente reconstrucción nacional: “Lamentamos aquí el robo no solo en una forma ordinaria y vulgar (…) sino muy particularmente en la forma que llamaríamos decente si pudiera caberle tal epíteto a tan fea iniquidad. Nos referimos, en efecto, a ese género de fraude ya tan generalizado que consiste en apropiarse con harta facilidad lo ajeno por medio de ganancias exageradas en negociaciones ilícitas: nos referimos a la lepra del peculado, que corroe todo el organismo nacional, siendo ya principio aceptado por la casi universalidad de los criterios que defraudar el erario público no es pecado; por lo cual ya nadie se contenta con los proventos legítimos de su empleo, sino que cada uno se sirve del suyo para aumentar por medios reprobables sus recursos y fortuna, o para dilapidar mayores sumas de dinero en las exigencia del lujo y la satisfacción de todos los apetitos de la sensualidad: nos referimos a los contratos escandalosos (…) ya casi no se conceptúa como robo sino la obra brutal y grosera del ratero o del salteador, mientras el campo vastísimo de las otras especies de latrocinio, de donde proviene el mayor desequilibrio moral y material de los pueblos, está completamente abierto a la humana codicia (…) no hay remisión posible para los pecados de que tratamos si a la penitencia no se agrega la restitución”(Instrucción  667). No sobra subrayar que la corrupción se da tanto en lo público y como en lo privado.

Para reconstruir el país no basta el cambio de dirección política. Se requiere, junto a medidas contraloras y judiciales efectivas, un cambio moral y cultural. La corrupción ha penetrado hasta los tuétanos. Se roba desde las alcabalas de guardias y policías, hasta los altos mandos de las empresas, pasando por notarías, alcaldías y servicios públicos. Por eso la Venezuela de las mayores reservas petroleras del mundo está en lo que en criollo llamamos “la carraplana”. Pero ¡ánimo!, saldremos adelante con nuestro esfuerzo y el favor de Dios.

Mons Ovidio Pérez Morales
coroconcert@hotmail.com
@OvidioPerezM

JURATE ROSALES: POR SEGUNDA VEZ, SE REPITE LA TRAMPA

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, afirma el dicho. En este caso, es incluso peor, porque las  piedras que los venezolanos tienen en su camino para tropezar nuevamente son dos: una sería la de volver a votar con aparatos electrónicos. La otra piedra, mucho más inmediata, sería elegir un Consejo Nacional Electoral al gusto de Nicolás Maduro si los diputados de la oposición siguen sin ponerse de acuerdo. Lo cual sería muy grave para Venezuela, para todos los venezolanos y para el futuro del país.

Empecemos con los votos digitalizados y su más reciente ejemplo, ocurrido hace un par de días durante una votación en Estados Unidos. La semana pasada corrió el desconcierto al ver los resultados de una votación por el cargo de juez en el condado de Northampton, en Pennsylvania. De una cantidad total de 55.000 votos en 100 mesas de votación, el candidato del partido demócrata sólo había obtenido 164 votos. Dado que ese resultado fue considerado imposible, cundió el pánico en cuanto a la fidelidad de las máquinas electrónicas de votación.

Los miembros de las mesas se tomaron su tiempo para anunciar el resultado y procedieron a un recuento de todos los papelitos depositados por los votantes en las urnas. El resultado fue que por un pequeño margen, el ganador resultó ser el candidato que la electrónica había dado de perdedor.

El caso –que data de menos de una semana– acaba de ser relatado con infinidad de detalles por el periodista local que reportaba sobre esas elecciones para el diario “The New York Times”, Nick Corasaniti, quien seguramente a partir de allí sacará punta a su reportaje, cuidado si para escribir todo un libro. Por el momento, en su largo artículo se contentó con analizar cada uno de los eventuales errores que pudieron arrojar ese fantasioso resultado electrónico.

Su primera indagación fue para revisar la contratación de la empresa que puso las máquinas de votación, la americana ES&S.  Su nombre es conocido en Venezuela por un escándalo que ocurrió cuando se trataba de las elecciones generales del año 2000 y cuando esa empresa desistió de trabajar en elecciones venezolanas, aduciendo presiones e incluso amenazas. (En ese año 2000 sus técnicos, llegados al país para las labores de escrutinio, fueron presionados incluso con una pistola en la boca; se refugiaron en una embajada; rompieron el contrato y más nunca volvieron a Venezuela.  La fecha de las elecciones tuvo que ser cambiada y para las siguientes apareció por primera vez la empresa Smartmatic, que desde entonces cumplió con todos los requisitos del chavismo).

En el caso presente de la elección de un juez en Pennsylvania, al aparecer dudas sobre el resultado electrónico, hubo que recurrir al modo  manual para contar los votos. Lo cual, una vez más, arroja dudas en cuanto a lo impredecible del conteo con máquinas electrónicas.

Muchos países europeos siguen contando todos los votos manualmente y tienen razón. Cabe recordar que nada menos que el fundador de Microsoft, Bill Gates, hace unos años advirtió que «la última cosa para la cual nunca se debe utilizar la informática, son las elecciones”, al explicar la facilidad con la que es posible alterar los resultados (IP, 12 de  octubre 2016).

En cuanto a las más de dos décadas de toda clase de elecciones venezolanas con la empresa venezolana Smartmatic, es de recordar que sólo hubo dos veces en que el resultado no fue el “programado” por el chavismo: en el intento de Chávez de cambiar su propia Constitución para asemejarla a la cubana, y en las elecciones legislativas de 2015, cuando una treta inesperada impidió arrojar un resultado deseado por el gobierno.

Los venezolanos mayores de 40 años seguramente recuerdan ambos eventos. El primero ocurrió en las elecciones del año 2007 para aprobar por votación universal el texto de una segunda Constitución chavista y ésta fue rechazada por los votantes. Esa noche, el Estado Mayor de la Fuerza Armada, al conocerse el resultado que todavía no había sido publicado y según el cual los votantes habían rechazado el nuevo texto constitucional, visitaron a Chávez y exigieron que el verdadero resultado fuese publicado y respectado. Está el relato de la furia de Chávez esa noche frente a los generales, pero el rechazo por los votantes de esa segunda constitución calcada en la de Cuba, tuvo que ser respetado gracias a los generales que, de aprobarla, hubieran perdido el monopolio de la Fuerza Armada.

La otra única votación que el gobierno no pudo manejar a su antojo, fue la de la elección del parlamento en 2015. Lo que ocurrió ese día lo sabemos por un relato del general (r) Carlos Julio Peñaloza (“Zeta”, 18-12-2015), quien describió en detalle cómo un grupo de oficiales retirados, expertos en guerra electrónica, lograron bloquear la transmisión de supuestos “resultados” enviada en directo desde el centro cubano de Copextel, situado en la isla. Es cuando se supo que las máquinas de votación utilizadas en Venezuela siempre fueron bidireccionales. Razón suficiente para nunca más hacer una elección  que no fuera de escrutinio manual.

Los diputados electos en ese diciembre de 2015 terminan su cadencia en diciembre 2020 y cabe admirarlos por una labor que inicialmente era totalmente ad honorem y con muchos riesgos, incluyendo el de perder la libertad, tener que exilarse, o verse víctima de un atentado. Es notable que durante todos estos años no pasen ahora de cuatro o cinco los parlamentarios que encontraron una teta de dudosa procedencia para subsistir. Sin embargo, temo que pese al estoicismo de la mayoría, las trampas del Tribunal Supremo chavista para desactivar a los diputados indígenas, y ahora las de dividir a la oposición con acusaciones de recibir dinero de fuentes dudosas,  dificulten que se logre la mayoría necesaria para elegir un nuevo Consejo Electoral -condición absoluta para sanear las futuras elecciones.

De los topos que siempre han existido en ese cuerpo colegiado llamado Asamblea Nacional, algunos se destaparon de inmediato –como el suplente de María Corina Machado, el exlíder estudiantil Ricardo Sánchez, quien se pasó con armas y bagaje al otro lado del hemiciclo. Otros se evidenciaron cuando traicionaron al entonces presidente del parlamento, Henry Ramos Allup, el día  en que intentaba lograr una votación para elegir  un nuevo Consejo Nacional Electoral. Era en diciembre de 2016 y era el último día de sesiones de ese año. Lo relató en su memoria y cuenta del año 2016 el propio Ramos Allup: “Sobre la suspensión de designación de rectores del CNE, cuando constatamos que no teníamos los 109 diputados, dijimos no vamos a votar, porque nosotros no somos ellos (gobierno)”. Para el quorum faltaron cuatro diputados que ese día no aparecieron, de los que dos eran del partido de Manuel Rosales, Un Nuevo Tiempo. Esperemos que esta vez, no repitan la “hazaña”.

Estamos ahora en diciembre del 2019 y en enero empezará el último año de vigencia del actual parlamento, actualmente presidido por Juan Guaidó, quien además asume el cargo de presidente interino de la república, con la tarea de organizar elecciones presidenciales. Para eso, por segunda vez, se considera necesario elegir un nuevo Consejo Nacional Electoral. Repito: por segunda vez, puesto que ahora, nuevamente, el parlamento inició el procedimiento para la elección de los miembros de un nuevo CNE, y nuevamente, para la sesión de esta semana donde era previsto adelantar el proceso, no hubo quorum, porque faltaron los diputados de Un Nuevo Tiempo. A ver si se enserian.

Por el momento, nuevamente, para elegir al nuevo CNE, ahora en 2019, ya faltó una vez de nuevo el quorum. ¿Quiénes faltaron? ¿Otra vez, de los faltantes dos son del partido –UN Nuevo Tiempo. ¿Tendrán remedio? ¿Han pensado en lo que hacen?  ¡Qué dice sobre este repetido descalabro el jefe del partido Un Nuevo Tiempo y excandidato presidencial, Manuel Rosales, devuelto a Venezuela del exilio de una mano, digamos que bondadosa?

Jurate Rosales
@RevistaZeta
@enpaiszeta
Directora de la Revista Zeta, columnista en El Nuevo País con la sección Ventana al Mundo. Miembro del Grupo Editorial Poleo.

GABRIEL BORAGINA: POLÍTICOS RICOS, PUEBLOS POBRES


La aparente paradoja por la cual líderes políticos que sostienen y defienden un discurso "de izquierda" (socialista, valga la aclaración en estas épocas de alta confusión semántica) ganan adhesiones y elecciones al mismo tiempo que se hacen ricos cuando alcanzan alguna cuota de poder, e inmensamente ricos cuando asumen todo el poder posible sin perder seguidores y adictos sino -por el contrario- incrementarlos tiene explicación -en mi opinión- en lo siguiente:


La ideología marxista se ha extendido por todo el planeta y domina la mente humana, claro que en diferentes grados que van del 1% al 100%. En el extremo del 100% encontramos al marxismo-leninismo, aunque afortunadamente no son muchas las personas que aglutinen explícitamente a esta corriente hoy en dia. Y en escala decreciente al marxismo gramsciano.

Por debajo de ese 100% hallamos a todos los individuos que dicen "no ser" ni comunistas, ni socialistas, ni de izquierdas, etc. pero que, sin embargo, están de acuerdo con opiniones tales como la que "los ricos deben pagar más impuestos y en mayor alícuota que los pobres", que "el gobierno debe redistribuir la riqueza", "igualar rentas y patrimonios", etc. Lo que en los hechos implica aceptar (aunque ellos lo nieguen) que los ricos explotan a los pobres, al menos en alguna medida mayor o menor, pero dar, por cierto -de una forma o de otra- la teoría de la explotación marxista. Niegan para sí mismos el rótulo de marxistas, no obstante, el menor dialogo con cualquiera de ellos y las respuestas a nuestras preguntas denotan que piensan como verdaderos marxistas, mal que les pese.

Poca gente tiene buena opinión sobre el capitalismo, a la vez que está convencida que es el sistema que "domina al mundo", idea que impregna no solo a los pobres sino a sujetos de posición acomodada.

En esta mitología popular el gobierno es el instrumento de "la justicia social" que "debe" combatir al capitalismo "imperante" y destruirlo o -al menos- disminuir su poder, para (acto seguido) redistribuir la riqueza "mal habida" de los "capitalistas" y repartirla entre los pobres. Por eso, el súbdito populista no ve con malos ojos el enriquecimiento de sus cabecillas populistas sino al contrario, lo que ellos "ven" es que cuanto más ricos son los políticos populistas más pobres son los representantes del "capitalismo" mundial o local. Esto explica que personajes nefastos y siniestros como Hitler, Mussolini, Stalin, Perón, Fidel Castro, Chávez, como hoy Maduro, Evo Morales, los Kirchner y muchos otros hayan sido o sean enormemente ricos, porque la mayoría de las masas lo ve como el botín arrebatado a los "capitalistas" que será -hoy o mañana- repartido entre los más desfavorecidos.

Encuentro aquí la razón por la cual lo que yo califico como enriquecimiento por corrupción de los jefes populistas un seguidor populista no lo ve de ese modo y lo defiende de palabra y luego en las urnas con su voto al que -para mí- es un corrupto socialista (en realidad, la corrupción es inherente al socialismo).

Si de algo se culpa a los gobiernos (en esta mentalidad tan popularmente extendida) es de no ser eficaces en cuanto a la expropiación de los capitalistas, y la pobreza se atribuye a esto, y no a su verdadero motivo: la inexistencia de tal "capitalismo" que sólo habita en la mente enfermiza de populistas y socialistas. Los dirigentes populistas inculcan a las masas que el hambre y la miseria no son culpa de los gobiernos "de izquierda" sino de los "de derecha" que "no quieren" combatir al capitalismo. Ellos entienden por "capitalismo" a los grupos empresarios, banqueros y -en algunos casos- grandes comerciantes y punto.

Esto demuestra también porque habitantes de zonas muy pobres o carenciadas votan a gobernadores ricos que los mantienen en esa condición mientras estos lucran de sus impuestos y hechos de corrupción, al tiempo que siguen siendo elegidos masivamente comicios tras comicios. Aun para la persona más ignorante parece "evidente" que no es el gobierno el que lo conserva en ese estado y en la pobreza sino el "maldito capitalismo". Y que cuando la pobreza aumenta es por dos "razones" posibles: o el gobierno donde ello ocurre es ineficaz para combatir al capitalismo, o bien se ha convertido en cómplice de los capitalistas. No existe para dicho tipo de masa ninguna otra explicación, o no están preparados para aceptar razonamientos más profundos y consistentes. Menos aún para aceptar la verdadera causa de la pobreza: la ausencia de capitalismo.

De esta manera se puede entender -aunque no excusar- el hecho innegable de más pobres votando o apoyando implícita o explícitamente a políticos ricos, o justificándolos cuando asumen poderes de facto. Todas las tiranías se disculpan a sí mismas discurseando que se tuvieron que convertir en tiranías para enfrentar "el creciente poder" del "imperialismo capitalista", "grupos económicos", etc. es decir, aceptando el planteo fundamental de Marx y de Engels (la dictadura del proletariado) tan errado por estos como por sus "modernos" continuadores.

Es por eso que los políticos más "moderados" evitan hablar del capitalismo en términos elogiosos, y se cuidan mucho de prometer en sus campañas electorales que si llegaran al gobierno promoverán el capitalismo o medidas afines a este, porque saben que tales declaraciones les restarían votos si las incluyeran en sus plataformas electorales, y porque tampoco la mayoría de ellos cree en ese sistema, excepto cuando suponen utilizarlo para incrementar sus propios patrimonios. Pero desconocen que no se hacen ricos por poner en práctica los principios del capitalismo sino los contrarios al mismo. Dado que lucrar a costa de los contribuyentes no es capitalismo, es simple y llano latrocinio y rapiña.

Cuando un partido quiere desalojar a otro de la competencia electoral no hay arenga más estratégica, demagógica y más efectiva para semejante propósito que acusar a los partidos contrarios de querer defender o representar a "los ricos" y a "los capitalistas", esto genera entusiasmo y apegos entre las multitudes y votantes. Es decir, esta perorata sumada a que en la mente de los sufragantes está implícito el Dogma Montaigne por el cual "la riqueza de los ricos es consecuencia de la pobreza de los pobres" brindan al demagogo la fórmula perfecta para aumentar su caudal de votos en cualquier elección. Por ejemplo, en el caso argentino el peronismo opositor predicó desde el comienzo mismo del mandato del presidente Macri que este "gobernaba para los ricos" (lo que desde luego era falso) y así, finalmente, logró vencerlo en las elecciones respectivas.

Gabriel S. Boragina
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina

ALBERTO BENEGAS LYNCH (H): EL PAPEL DE LA NUEVA OPOSICIÓN, CASO ARGENTINA

Es una verdad de Perogrullo que todas las personas de bien desean lo mejor para su país. En nuestro caso venimos de fracaso en fracaso desde que se estrenó el populismo en nuestro medio y se revirtió el formidable éxito que hizo que fuéramos un ejemplo de progreso moral y material en el concierto de las naciones civilizadas, debido a la aplicación de recetas compatibles con la sociedad abierta. Luego vino la avalancha de estatismos que bajo diversas denominaciones nos empobreció bajo la ficción de que recursos gubernamentales operarían de la nada, como si no fueran producto del saqueo al fruto del trabajo ajeno.

En el actual contexto, sería lamentable que el gobierno saliente estime que el apoyo logrado en distintas manifestaciones y marchas proselitistas y el respaldo obtenido en las urnas se deben a un apoyo a su gestión, puesto que ha sido como expresión de la imperiosa necesidad de preservar las instituciones republicanas, de modo muy especial la libertad de prensa y lo que queda en pie de la Justicia. Este apoyo, así concebido, permitió establecer una oposición de peso en ambas cámaras, si bien resulta mucho más notoria en Diputados que en el Senado.

A esta altura debe recordarse que el sistema republicano se basa en cinco columnas fundamentales en el contexto del reaseguro de la libertad de expresión, sin límite de ninguna naturaleza. Estas cinco bases son la igualdad ante la ley anclada en la Justicia como "dar a cada uno lo suyo", la responsabilidad de los gobernantes ante la ciudadanía por lo realizado, la nítida división de poderes, la transparencia de los actos de gobierno y la alternancia en el poder a través de elecciones confiables.

Esto es lo que debe defender a capa y espada la nueva oposición durante la próxima gestión gubernamental, para lo cual, desde luego, resulta primordial poner en claro que la gestión hoy en funciones ha fracasado rotundamente en cuanto a lo más acuciante, es decir, a la incapacidad para reducir el tamaño elefantiásico de un Leviatán desbocado. De esta situación se sigue la presión tributaria, la deuda exponencial, el adiposo déficit total y el haber generado una inflación mensual equivalente a la anual en naciones normales.

No caben pretextos y el relato de anécdotas irrelevantes, solo importan los resultados. Está en juego la supervivencia de la República, antes de que se promulgue una "ley de medios" como subterfugio para amordazar la libertad de expresión, antes de reformas constitucionales nefastas, de modificaciones en el esquema judicial y de revocar, frenar y revertir fallos que quitan sustento a la corrupción administrativa.

El comienzo del gobierno macrista estuvo adornado con el bailecito del presidente en la Casa Rosada con la banda presidencial, lo cual dista mucho de un gesto republicano. La primera medida en el plano económico fue la irrupción de nuevos ministerios y la primera medida en el terreno institucional fue la pretensión de designar por decreto a dos ministros de la Corte Suprema.

Es perentorio consolidar la nueva oposición, alejada de los personajes que contribuyeron al referido fracaso. Sería del todo impropio que pretendan constituirse en referentes de la oposición a partir de la asunción del gobierno recién electo aquellos que cargan las pesadas mochilas de la deplorable administración que, entre muchas otras cosas, termina con cepos cambiarios y otras múltiples regulaciones dignas del estatismo más exacerbado.

Además de lo aludido sobre las fallas del gobierno que termina (que es lo principal para descartar la idea de mantener la misma dirección), como una nota a pie de página debe tomarse en cuenta que es probable que la actual cabeza del Ejecutivo esté obligada a acudir a Tribunales en varias causas en su contra, que por más que resultaran injustas debilitan y desgastan la capacidad de maniobra de un referente en la oposición.

Se requiere la suficiente cintura y reflejos políticos para proceder sin demora en el sentido señalado. A nuestro juicio, quienes podrían asumir las nuevas responsabilidades son políticos de la Unión Cívica Radical más cercanos a la tradición inaugurada por su fundador, Leandro Alem, desviada a partir de la Declaración de Avellaneda de 1945. Esto no solo debido al extraordinario ideario en su tramo original, sino a que se trata de una expresión de lo que hasta ahora ha sido una coalición electoral que debería apuntar a ser en el futuro una coalición de gobierno que recoja la mencionada tradición original.

En este contexto debe tenerse muy presentes pensamientos de gran trascendencia de Alem. En el debate sobre la federalización de Buenos Aires, en 1880, expresó: "Más el poder es fuerte, más la corrupción es fácil. Para asegurar el poder legítimo, es necesario impedir a todo trance que él exagere sus facultades". Recomendaba además "una política liberal que deje el vuelo necesario a todas las fuerzas y a todas las actividades" y concluía: "gobernad lo menos posible porque mientras menos gobierno extraño tenga el hombre, más avanza la libertad, más gobierno propio tiene y más fortalece su iniciativa y se desenvuelve su actividad".

En igual línea argumental, Alem, a contracorriente de la sandez de "vivir con lo nuestro", patrocinaba la completa apertura de las fronteras al comercio en "El Argentino", en 1894, en un texto titulado "El proteccionismo y el pueblo" y en 1891 en el "Manifiesto Radical" se refiere a los peligros de la inflación monetaria que firma Alem como presidente y lo secundan Joaquín Castellanos, Carlos Estrada, Daniel Tedín y Abel Pardo. Allí se resume el cuadro de situación al sostener que "Es un axioma ante la conciencia argentina que el mal se ha producido por exceso de oficialismo."

Lo dicho no es óbice para la necesaria tarea de trabajar en otros espacios para contribuir a la difusión y ejecución de plataformas liberales y las faenas que se vienen desarrollando al efecto de dar la batalla cultural. Pero insistimos que para que esto último tenga lugar y se amplíe su radio de acción es menester conservar los principios esenciales del sistema republicano. No es responsable poner la carreta delante de los caballos. Primero hay que asegurar lo esencial de la República, para lo cual debe fortalecerse la nueva oposición gracias a la oportunidad que le brindaron las urnas en las elecciones del 27 de octubre. No debe confundirse el plano académico con el político, pues son dos esferas sustancialmente distintas.

Ahora bien, si las bancadas de la nueva oposición van a competir por la promulgación de las medidas estatistas que nos han asfixiado hasta el presente, para eso es mejor evitar disimulos y asociarse a la alianza del gobierno recién electo.

Por último, hago votos para que no se recurra a las absurdas y contraproducentes expresiones de "ajuste" o "shock" si es que se quiere liberar recursos atrapados en las pesadas telarañas estatales al efecto de engrosar los bolsillos de la gente. Ya bastantes ajustes y shocks padecen cotidianamente los argentinos desde hace mucho tiempo para soportar nuevos embates de ese calibre.

Alberto Benegas Lynch (h): 
@abenegaslynch_h 
Autor del libro El poder corrompe (2019).

miércoles, 4 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 05/12/2019

CARLOS BLANCO: EL SISTEMA DE CORRUPCIÓN… ES EL SISTEMA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
1. El chavismo construyó una articulación de la mayor parte de los elementos del Estado y de la sociedad para hacerlos funcionales a su proyecto de dominación. Al principio Chávez tenía el gobierno, más adelante la Asamblea Nacional, luego el TSJ y el CNE. Después de 2002 se embutió Pdvsa, la Fuerza Armada y el Banco Central. Finalmente, gobernaciones, alcaldías y otros agentes del Estado, engullendo o neutralizando instituciones de la sociedad civil. 2. Para que este nuevo orden pudiera funcionar, el chavismo tenía la necesidad de controlar el sistema circulatorio de l... más »

AMÉRICO MARTÍN: DE GONZÁLEZ PRADA A CALDERÓN BERTI

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Para comentar la declaración de mi amigo Humberto Calderón Berti debí cambiar el artículo que tenía escrito para TalCual. Y aunque quedé satisfecho con las páginas retiradas, las incidencias que concurrieron a explicarla justificaban las expectativas que levantó su comentario. El ex embajador del presidente Guaidó no ocultó situaciones que no pueden ser obviadas, pero no incurrió en la debilidad de aprovechar el incidente para fines propios ni contribuyó a socavar la relación Guaidó-AN, eje de las fuerzas del cambio democrático, sin ocultar irregularidades que, para superarlas, es ... más »

JOSE LOMBARDI:LA ALEGRÍA MISTERIOSA DE LA MUERTE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
A mi santa Madre Lilia y a todas las santas madres Escribir sobre la muerte de mi madre es doloroso, han sido días de intensa reflexión en donde sentimientos de todo tipo confluyen en una misma dirección, creando un vacío y confusión existencial solo explicable por quienes los han padecido, corrientes inesperadas de brisas de incertidumbre que en algunos casos quitan el deseo de vivir, se pierden las fuerzas y entras en una inercia que solo la soledad contemplativa, el tiempo (Dios) y el acompañamiento de seres queridos ayudan a aliviar. Escribe mi madre en uno de sus poemas: “Cre... más »

ANA CRISTINA ARISTIZÁBAL URIBE: CÓMO ANULAR A UNA PERSONA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 54 minutos
Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades. Regálele todo: la comida, la diversión y todo lo que pida. Así le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconocía y desplegar su creatividad. Quien vive de lo regalado se anula como persona, se vuelve perezosa, anquilosada y como un estanque de agua que por inactividad pudre el contenido. Aquellos sistemas que por "amor" o demagogia sistemáticamente le r... más »

SADCIDI ZERPA DE HURTADO: ¿ACUERDOS O DESACUERDOS COMERCIALES?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Cada día aumentan los partidarios de la idea de que el libre comercio multilateral lleva a la desaceleración de la economía. Ello es resultado de la incapacidad de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para asegurar reglas claras al comercio internacional, así como por el reducido apoyo que está recibiendo dicha institución por parte de sus países miembros; la proliferación de posiciones proteccionistas que acrecientan los conflictos comerciales entre naciones, por ejemplo, China-Estados Unidos, India-Estados Unidos, Corea del Sur-Japón; la incertidumbre que genera la salida d... más »

ADRIANA MORAN: LA NÁUSEA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Por supuesto que es difícil controlar la náusea. Que los que con infinita tristeza hemos visto como desangraron a un país y se llenaron bolsillos propios y extraños con la miseria de millones no podemos dejar de ver en otra denuncia de saqueo de lo que debería ser de todos, una prueba más de la miseria humana y esta vez de parte de quienes dicen representarnos. Que sin siquiera ver una luz al final del largo y oscuro túnel éste se sigue estrechando para poner una vez más a prueba nuestras fuerzas y nuestra decisión de salir hacia un lugar en el que podamos respirar una bocanada de ... más »

CARLOS BLANCO: EL SISTEMA DE CORRUPCIÓN… ES EL SISTEMA

1.       El chavismo construyó una articulación de la mayor parte de los elementos del Estado y de la sociedad para hacerlos funcionales a su proyecto de dominación. Al principio Chávez tenía el gobierno, más adelante la Asamblea Nacional, luego el TSJ y el CNE. Después de 2002 se embutió Pdvsa, la Fuerza Armada y el Banco Central. Finalmente, gobernaciones, alcaldías y otros agentes del Estado, engullendo o neutralizando instituciones de la sociedad civil.

2.       Para que este nuevo orden pudiera funcionar, el chavismo tenía la necesidad de controlar el sistema circulatorio de la sociedad, el financiero, proveedor de los recursos para hacer que marche –en la medida en que sea– el aparato económico. Para este propósito procedió, a comienzos de siglo, a seducir o amedrentar, según las necesidades y posibilidades, a empresarios de la vieja República. Sin embargo, una vez que los precios del petróleo escalaron niveles inimaginables se les hizo indispensable fabricar una “nueva clase”: la boliburguesía, con sus vástagos bolichicos.

3.       Algunos de los integrantes de la nueva burguesía roja eran viejos empresarios menores reciclados; otros, realmente nuevos, enlazados con la mafia roja. Pero era imposible que coparan todos los espacios de la economía de una vez; por esta razón ha habido empresarios que no han formado parte de la mafia y que para seguir trabajando dentro del país bajaron su perfil, pasaron muchos por las horcas caudinas de Cadivi y sucedáneos, y han buscado sobrevivir. Algunos han hecho mucho dinero en medio de altos riesgos y muchos han perdido todo su capital al intentar continuar.

4.       A esa economía roja se le sumó desde muy temprano el narcotráfico. El trasiego de droga a través de Venezuela tiene como contrapartida inevitable la circulación de miles de millones de dólares que necesitan ser lavados para luego circular en la banca internacional. Pdvsa, ciertas empresas y algunos bancos han cumplido esa misión. El resultado ha sido un revoltijo infernal que ha contaminado todos los estratos y actividades del país.

5.       Se formó un sistema, un orden engranado, una manera de existir, que contaminó e incorporó a las nuevas élites del régimen y de sectores opositores, unos porque se rindieron a lo que pensaban era una evidencia (“o nos acomodamos o nos morimos”) y otros porque carecieron de valores y sucumbieron a la idea de que el fin justifica los medios, sin saber (¿o sabiéndolo?) que los medios pueden pervertir el fin.

6.       La villanía se acentúa en la política porque está prohibido el financiamiento público; el privado proveniente de fuentes honradas es perseguido implacablemente; y el ilegal se ofrece para comprometer conciencias y sellar alianzas.

7.       No es solo que hay corruptos sino que el sistema es la corrupción. La tarea es aún más difícil: quebrar el sistema.

Carlos Blanco
@carlosblancog

AMÉRICO MARTÍN: DE GONZÁLEZ PRADA A CALDERÓN BERTI

Para comentar la declaración de mi amigo Humberto Calderón Berti debí cambiar el artículo que tenía escrito para TalCual. Y aunque quedé satisfecho con las páginas retiradas, las incidencias que concurrieron a explicarla justificaban las expectativas que levantó su comentario. El ex embajador del presidente Guaidó no ocultó situaciones que no pueden ser obviadas, pero no incurrió en la debilidad de aprovechar el incidente para fines propios ni contribuyó a socavar la relación Guaidó-AN, eje de las fuerzas del cambio democrático, sin ocultar irregularidades que, para superarlas, es preciso exponerlas.

Por no conocer pormenores me resulta imposible pronunciarme sobre cuánto haya de verdad en lo anticipado, como tampoco lo hace el propio Humberto, quien solo enfatiza la necesidad de investigar sin concesiones. Investíguese pues, sin temor a sus resultados ni a la pretensión inútil de demoler la Asamblea Nacional, único poder en Venezuela cuya legalidad y legitimidad goza de inconmovible aceptación mundial y nacional. Debe significar algo bueno para el cambio democrático que cada vez que una autocracia desaparezca en esta Región, entre sus primeras reacciones está voltear la mirada hacia Venezuela y reconocer al eje AN-Guaidó.

En fin, no encuentro señales de mala fe en Humberto y por el tono civilizado que de nuevo utiliza, lo recomendable es que se hable con él para llevar sus objeciones a útiles conclusiones. Es lo que personalmente haré cuando pueda verlo, que no es fácil en la incomunicada y acuartelada nación nuestra.

No obstante uno de los temas abordados por Calderón no necesita ser investigado sino a lo sumo explicado: el del lugar de los políticos según su edad. Es cómico en cierta forma porque el valor del aporte público está en la significación que éste tenga más que en la edad del autor.

Si de edad se habla, quiero subrayar que un gran número de expresidentes de las FCU de todas las universidades de Venezuela dondequiera y en la condición en que se encuentren (presos, en el extranjero y en nuestro atormentado país) y de todas las edades hemos creado de la nada un movimiento para salvar la autonomía universitaria y la libertad académica que son emblemas hispanoamericanos desde la Reforma iniciada en 1918 en la pequeña universidad de Córdoba, Argentina.

La Reforma se expandió como río de azogue encendido por el subcontinente. “Los jóvenes vivimos en trance de heroísmo” consignó el primer manifiesto de Córdoba. Y toda esa justa y noble exaltación de la juventud arrancará declaraciones de admiración en intelectuales tan brillantes como Ortega y Gasset, Eugenio D’ Ors, Jiménez de Azúa, Rodó, Ingenieros, Vasconcelos.

¡Qué clase obrera ni qué ocho cuartos! -clamaron-, en Latinoamérica la vanguardia para la libertad y modernidad es la juventud.

En la misma línea se manifestó el intelectual peruano Manuel González Prada, quien era reconocido como maestro de las letras por Haya de la Torre, Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, César Vallejo.

Este influyente poeta modernista inflaba un poco su retórica quizá por su condición anarquista. Cerró un breve pero memorable discurso, en el teatro Politeama, con una frase impactante parecida a la verdad, sin serlo, que no le hubiera gustado a mi apreciado Calderón:

-¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!

En su válida exaltación de los jóvenes, aunque manchada por su inesperado decreto de muerte contra los mayores –siendo él uno de ellos– de hecho, su explosiva retórica lo arrojaba al suicidio.

- Por lo visto, pasar de 50 ya es sospechoso, musita Calderón.

La edad de oro, como generalmente toda mitificación, atenta contra el más caro de los anhelos del momento: la plenitud democrática, la libertad, la paz y prosperidad perdidas en la maraña de utopías afortunadamente en retroceso. No hay más camino que la unidad sin exclusiones ni diferencias estamentales, burocráticas o “etarias”. La unidad para lograr ese cambio fundamental que ya asoma en el horizonte debe incorporar recomendaciones como las de Humberto.

Pero eso supone borrar del mapa la enfermiza suspicacia y la de dar por veraces las descalificaciones emanadas de la rivalidad y el interesado ensañamiento.

Todos caben en la unidad incluso quienes provengan de la otra acera. La justicia no es venganza y tampoco impunidad, pero una dirección acertada no puede excluir flexibilidades que nos ayuden a derrotar la desgracia entronizada sin arriesgar el gran cambio democrático en ciernes.

Arnold Toynbee explica la dinámica histórica no con dogmas como la lucha de clases sino como los retos que los seres humanos reciben en cada momento de su vida y que al vencerlos o no transforman el medio, los instrumentos de trabajo, de defensa y su visión del mundo. Habló entonces de la ley del desafío y la respuesta. Los desafíos nos ponen a prueba, las respuestas suponen cerebro frío, corazón ardiente, unidad amplia y diversa, estilo unitario y serenidad para aprovechar la experiencia acumulada.

Esos desafíos no excluyen a ningún amigo del cambio democrático. Los llaman a todos.

-Excluyendo según la edad, diría González Prada

-Incluyendo a todos, respondería Calderón.

Porque si los desafíos de que habla Toynbee son enormes las respuestas tendrán que ser descomunales.

Américo Martín
@AmericoMartin

JOSE LOMBARDI:LA ALEGRÍA MISTERIOSA DE LA MUERTE

A mi santa Madre Lilia y a todas las santas madres 

Escribir sobre la muerte de mi madre es doloroso, han sido días de intensa reflexión en donde sentimientos de todo tipo confluyen en una misma dirección, creando un vacío y confusión existencial solo explicable por quienes los han padecido, corrientes inesperadas de brisas de incertidumbre que en algunos casos quitan el deseo de vivir, se pierden las fuerzas y entras en una inercia que solo la soledad contemplativa, el tiempo (Dios) y el acompañamiento de seres queridos ayudan a aliviar. Escribe mi madre en uno de sus poemas: “Crecieron las raíces del mal en todas partes, en todos los caminos, en todos los lugares, en un cielo oscuro con cenizas en las alas, y Dios no dice nada, sigue absorto y callado mirando el espectáculo del fracaso rotundo de los hombres de barro”

Es un poema duro y real, este era el tema que le inquietaba, consciente de ello coloco una coraza de alegría y optimismo en su exterior, que brillaba con su sonrisa única y especial, era el sacrificio que hacia por proteger a quienes amaba, fue a través de sus poemas que pudo trasmitir las angustias humanas, desnudo su alma para darle a su familia y al mundo una visión de quienes somos: “los amigos me preguntan ¿Por qué escribo versos tristes con las palabras heridas? Dos alforjas siempre llevo, una esta llena de gozo, la otra tiene el sentimiento de los dolores pasados”

La dulzura y la amargura son características de la vida humana, así fuimos creados por un ser superior que con deliberada intención nos dio el libre albedrío para que, desde el interior, cada ser humano tome sus propias decisiones, una libertad para ser administrada sin restricciones pero que tiene consecuencias, este será el legado personal de cada uno o como diría Jorge Luis Borges “Que cada hombre construya su propia catedral”  

La catedral de mi madre es hermosa, esta en sus poemas, sus hijos, nietos, amigos y especialmente en su alma gemela a quien le dice: “Te miro y me quedo en tus ojos para siempre”, Lilia no ha muerto, vive hoy más que nunca, es fuente de inspiración, hija predilecta de Dios, la agonía la vivió feliz desbordando bendiciones y sonrisas para todos, nunca dejo de crear y hoy sigue creando: “No quiero amarguras, No quiero torturas, No quiero derrotas. Yo quiero que mi vida sea una apertura de puras cosas bonitas. Donde la luz, donde el amor, donde tu y mis hijos, todos estemos juntos. Donde no nos hagamos daño, donde cada palabra me pertenezca y nos pertenezca a todos, donde cada libro sea de todos, yo quiero ser todo y todo y nada, yo quiero ser un búcaro tu y yo y todos quepamos.”

Jose Lombardi
jjlombardiboscan@gmail.com
@lombardijose

ANA CRISTINA ARISTIZÁBAL URIBE: CÓMO ANULAR A UNA PERSONA

Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades.

Regálele todo: la comida, la diversión y todo lo que pida.

Así le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconocía y desplegar su creatividad.

Quien vive de lo regalado se anula como persona, se vuelve perezosa, anquilosada y como un estanque de agua que por inactividad pudre el contenido.

Aquellos sistemas que por "amor" o demagogia sistemáticamente le regalan todo a la gente, la vuelven la más pobre entre las pobres. Es una de las caras de la miseria humana: carecer de iniciativa, desaprovechar los talentos, potencialidades y capacidades con que están dotados casi todos los seres humanos.

Quien ha recibido todo regalado se transforma en un indigente, porque asume la posición de la víctima que sólo se queja. Cree que los demás tienen obligación de ponerle todo en las manos, y considera una desgracia desarrollarse en un trabajo digno.

Es muy difícil que quien ha recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para sí mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien, y cuando esa "ayuda" no llega, culpa a los demás de su "desgracia" (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar). Solo los sistemas más despóticos impiden que los seres humanos desarrollen toda su potencialidad para vivir. Creen estar haciendo bonito, pero en definitiva están empleando un arma para anular a las personas. (No quiere decir que la caridad de una ayuda temporal no sea necesaria en momentos especiales).

Ana Cristina Aristizábal Uribe 
anacauribe@gmail.com
@AnaCrisAU
El Colombiano, Medellín