domingo, 20 de enero de 2019

JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ, LOS PUEBLOS NO SE RINDEN

Los pueblos no se rinden, los pueblos no se entregan, los pueblos no pueden claudicar en la recuperación de sus derechos y el respeto a sus libertades. No pueden someterse los pueblos al mandato servil de quienes los dominan, de aquellos que explotan su ignorancia y que lo condicionan a cambio del otorgamiento de lo que les corresponde por justicia alcanzar una existencia digna para vivir y para ser.

En momentos decisivos los pueblos se despiertan, los pueblos se levantan, aprecian su realidad, reflexionan, analizan, juzgan, determinan lo que deben hacer y escogen el camino a seguir. En Venezuela se ha formado una voluntad inconforme de cambios y de transformación que no acepta esta penosa realidad y que la reciente cada día. El pueblo compara los beneficios del pasado y la escasez de todo. Aprecia el dramático contraste entre un país rico que recibió los mayores recursos y cómo ellos se han perdido, extraviado, mal utilizado, sin ningún resultado positivo que permita generar y transmitir la riqueza nacional. Cuestiona, como debe hacerlo, la usura y la especulación, pero también la infame corrupción que se ha desatado sin límites en el país.

El pueblo espera, advierte, precisa la necesidad de un rescate, de un inminente cambio, de una impostergable transformación. La falta de experiencia, formación, capacidad, probidad, responsabilidad ha sido tal, que las promesas ahora de lo que no se hizo y se logró en 20 años, evidencian limitaciones y fracasos insalvables.

Mucho más allá de una apreciación ideológica que existe, los resultados determinan la ausencia de capacidades, recursos y políticas sensatas y creíbles que convenzan, y que agrupen en torno a nuevas acciones. Nuevas concepciones, nuevos hombres, nuevas aptitudes, nuevas políticas de inspiración progresista, transformadora y correctora, se imponen en un esfuerzo nacional capaz de integrar voluntades internas y externas para recuperar a Venezuela de la peor crisis de su historia.

Llegan momentos decisivos en los cuales no pueden contenerse los cambios sin comprometer la suerte y la unidad del país. El interés individual y grupal cede ante la demanda colectiva y la necesidad de subsistir. La nación no puede esperar. El aprecio se impone presionado por la realidad.

Cuando en el pasado Venezuela debía decidir su destino, desde el primer instante del nacimiento de la República, cuando se hizo indispensable escoger entre el pasado y el futuro, entre la monarquía y la República, Venezuela lo hizo en el justo momento de la historia, primero en el Cabildo y luego en el Congreso. Se manifestaron contundentemente las voces inconformes. Los atributos de la razón y del coraje se integraron, se unieron las clases, se consolidaron los intereses, la urgencia del país se impuso, el interés superior privó sobre los demás. Ningún otro como Bolívar en el advenimiento de la declaración de independencia interpretó aquel momento, hizo evidente la determinación ante la historia, en breve, impactante y enérgico mensaje: “…Lo que queremos es que esa unión sea efectiva y para animarnos a la gloriosa empresa de nuestra libertad; unirnos para reposar, para dormir en los brazos de la apatía, ayer fue una mengua, hoy es una traición”, afirmando contra las vacilaciones y las dudas: “…¡Que los grandes proyectos deben prepararse con calma! Trescientos años de calma, ¿no basta?”.

El país requiere reencontrarse, superar esta terrible situación, dar paso a una nueva realidad. Las ambiciones personales y grupales no pueden seguir sacrificando a la nación y al pueblo mismo. La voluntad nacional debe ser escuchada, la voluntad nacional debe ser cumplida. La soberanía debe exhibir todo su mandato.

La libertad y decisión del pueblo es la regla de la democracia; el derecho, la confianza, la virtud debe restablecerse y señalar otra vez, como se hizo en el pasado tantas veces, el destino de honor y de virtud de Venezuela.

José Félix Díaz Bermúdez
@articulistasred

LUIS FUENMAYOR TORO, LA MARCHA DEL 23 DE ENERO


He participado en conversaciones y discusiones con compañeros de lucha de los últimos cinco años, sobre la participación o no en la movilización del 23 de enero próximo, convocada por la Asamblea Nacional (AN). Han sido enfrentamientos conceptuales muy francos, en los que no hemos llegado a un acuerdo unánime, lo que en absoluto significa distanciamientos y separaciones en las actividades políticas, que desde hace un año decidimos llevar adelante en alianza fraternal. 

Hay quienes señalan que ésa es una fecha que le pertenece a todos los venezolanos, que se trata de la conmemoración del inicio de la democracia, que es algo para ser compartido por todo el mundo. En este aspecto pueden existir diferencias en la caracterización de la fecha, pero aceptando que es un acto de todos los venezolanos, la fecha no debería ser secuestrada por nadie, ni por el gobierno ni por ningún grupo opositor. Y secuestrarla significa usarla en favor de la política e intereses de sectores, partidos o grupos.

No es ningún secreto que ante la situación actual, agravada desde el 5 y el 10 de enero, no hay consenso sobre el quehacer entre los grupos opositores del país. Esto no debe extrañar, la situación es difícil de comprender por lo compleja y la oposición venezolana está lejos de ser homogénea y de trabajar conjuntamente. Hasta hace nada, en los comicios del 9 de diciembre, hubo quienes participaron y quienes llamaron a la abstención. Es por tanto absurdo pensar que las diferencias iban a desaparecer en tan corto tiempo, sobre todo cuando la oposición que tiene la franquicia no desea la unidad.

Todos celebramos la presencia del pueblo en las calles. Un pueblo en su casa difícilmente pueda enfrentar con éxito la defensa de sus derechos. Volver a ver grandes concentraciones de gente manifestando contra Maduro es muy estimulante, pues nos ratifica el rechazo popular al gobierno, situación que éste debería tener en cuenta para no seguir engañándose con el supuesto apoyo popular que dice tener. La gente está respondiendo a las convocatorias de la AN después de años de inmovilidad y escepticismo.  

Utilizar, por lo tanto, la fecha conmemorativa de la caída de Pérez Jiménez para enfrentar al gobierno ineficaz, corrupto y dictatorial de Nicolás Maduro, para repudiarlo, para denunciar sus atropellos, es correcto según el sentir popular hoy existente, por lo que la asistencia al evento se haría indubitable. Pero convocar para respaldar una forma particular de oponérsele, para apoyar el procedimiento a utilizar, las fórmulas y vías, ya es una situación cualitativamente distinta, que requiere estar de acuerdo con esas proposiciones para poder participar.

El gobierno también organiza una movilización para el 23 de enero y convoca a la gente a asistir a la misma, pero le da a la invitación un signo de apoyo claro a la gestión gubernamental, por lo que quienes no estén de acuerdo con ésta, no pueden asistir a dicha convocatoria. De hecho, sabiendo el poco respaldo que tiene, el gobierno recurre a obligar a los empleados públicos a asistir. Tanto el gobierno como la AN hacen lo que califiqué con anterioridad como un secuestro de la conmemoración.

Por último están las posibles agendas ocultas. Cuando el 11 de abril de 2002, el pueblo manifestaba multitudinariamente contra el gobierno de Chávez, no sabía que sobre su movilización se había urdido un golpe de Estado, ni que sus organizadores esperaban los muertos que deberían producirse, para poder actuar. Espero que no haya agendas ocultas en las movilizaciones del 23 de enero, ni que la impaciencia yugule la interesante acumulación de fuerzas populares actualmente en desarrollo.

Nota: mi solidaridad con Claudio Fermín y Eduardo Fernández ante el ataque sufrido por dar sus opiniones con franqueza, a manos de los extremistas viscerales de las redes, quienes con su sectaria, antidemocrática y grosera actitud no hacen sino repetir las acciones del gobierno nacional que dicen enfrentar. Por actitudes de este tipo, entre otras cosas, el chavecismo se ha mantenido durante 20 años en el poder. Sin duda ninguna están entre sus principales aliados.
  
Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¿FALSAS ESPERANZAS OTRA VEZ?


Seamos sinceros, lo único con que cuenta el chavismo, y que no posee quienes lo rechazan, son armas y la violencia que éstas le permiten, dicho sea de paso, violencia institucionalizada por poderes públicos secuestrados. Por otro lado, la legalidad y la legitimidad están del lado de sus detractores, no del régimen. Es una ecuación inestable que en las condiciones actuales beneficia a quienes tienen la razón, todos los sustentos que soportaban al chavismo han sido socavados por sus irreparables errores y consecuencias.

La comprensión de la actual coyuntura pasa por encima de lo aprendido los años anteriores, axiomas prefabricados y el mito de un gobierno fuerte deben ser superados, por ello, declaraciones como las Claudio Fermín y Eduardo Fernández nos parecen descontextualizadas, a quienes por respetar y admirar no nos obliga secundar todas sus opiniones. En este particular le refutamos ¿Cómo puede haber reconocimiento y aceptación de un delito? El hecho que Maduro continúe en Miraflores no lo inviste como presidente, antes debe haber un proceso electoral legal y legítimo, debe haber proclamación y juramentación con institucionalidad ¡Nada de ello ha ocurrido!

Eel chavismo tiene armas y se autopermisa la utilización de la violencia lato sensu, es como enfrentar alguien indefenso contra alguien armado y acorazado, el segundo le ganaría, pero sí en un lugar de uno enfrentamos a 15, 20, 100 indefensos contra esa persona apertrechada ésta será vencida. Ahora permítannos hacer un ejercicio ilustrativo:

Démosles a los pilares del poder 10 puntos a cada uno: hablamos de legalidad (apego a la ley), la legitimidad (apoyo popular), armas, apoyos internacionales, premiación social (reconocimiento de éxitos), reproche social (responsabilidad ante la crisis), recursos, liderazgos, organicidad y estrategia.

Veamos, en legalidad el chavismo obtiene 0 puntos al deber su estancia exclusivamente al rompimiento del hilo constitucional, la oposición 10 considerando sus actuaciones céntricas provienen de la AN legítimamente electa y proclamada. En legitimidad, el chavismo tiene aproximadamente 15% de apoyo, lo que equivale a 1,5 puntos, así al gobierno lo repudian, siendo reservados, 85% de la población, serían 8.5 puntos a sus detractores. En armas el chavismo se lleva 10 puntos, la oposición 0. En apoyos internacionales el chavismo está en minusvalía, recibe apoyos timoratos, China se ha mantenido últimamente discreta, solo la sobrestimada Rusia lo apoya en papel y discurso, démosle 4 puntos, mientras que a la oposición la apoyan la comunidad internacional influyente y determinante, merece el 10.

Según estudios opináticos, el gobierno carece de premiación social, sus “políticas sociales” reciben más criticas que alabanzas, obtiene 3 puntos, la oposición también recibe un débil 3 por este tipo de reconocimiento. En exoneración ante responsabilidad de la crisis, el chavismo no podría obtener puntos positivos, 0 es su valoración, la oposición solo obtendría un anémico 3, mantiene pocos e inhabilitados espacios de poder. En recursos, el régimen, a pesar de las riquezas del país, por la corrupción y opacidad, obtiene 5 puntos, la oposición solo 3. En liderazgo el régimen se encuentra grave, démosle solo 2 puntos. Guaidó ha oxigenado la oposición, posee mayor número de líderes, obtiene un 6. 

Al chavismo le han fallado garrafalmente sus cuadros y organización en los últimos procesos electorales y demás movilizaciones, sin embargo, posee materialmente estructura, se adjudica un 5. La oposición se está reagrupando, activando en la calle, tiene un interesante 7. En estrategias al gobierno se le acabaron las estratagemas, se aferra al garrote, a la violencia y sus peligrosas consecuencias, alcanza 2 puntos, la oposición realiza esfuerzos importantes hoy día, sin embargo, aún le falta, merece un 6.

De este modo, el chavismo obtendría 32.5 puntos en promedio, principalmente armas y recursos. La oposición 56,5 puntos, reflejados en legitimidad, legalidad, renacientes liderazgos, estrategias y apoyos internacionales claves. Más allá de números ello envuelve realidad, factibilidad, un escenario que solo se proyecta positivamente para los detractores del chavismo. El chavismo continuará desapareciendo aceleradamente a la sombra del repudio, pagando con creces sus imperdonables pecados.

Leandro Rodríguez Linárez
@leandrotango

sábado, 19 de enero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DOMINGO 20-01-2019,

FERNANDO CASTRO AGUAYO, MOMENTOS PARA APRENDER

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
Vemos con alegría cómo va surgiendo una dirigencia joven que con cautela y sin mesianismos busca recorrer caminos hacia la recuperación de la institucionalidad.. Todos sobrellevamos las consecuencias de una pésima gestión gubernamental: el sufrimiento inimaginable de tanta gente. Escuchamos los discursos indiferentes a estos padecimientos para buscar causas externas. Reconocer los errores y equivocaciones requiere mucha sencillez y humildad. A la vez, algunos vislumbran luces en medio de tanta oscuridad. Ven estos momentos como de mucho aprendizaje. Hay cambios de actitudes que ge... más »

MIRO POPIĆ, HISTORIAS DEL HAMBRE Y DEL HOMBRE,

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
Cómo se conjuga el hambre? Solo en primera persona. Hay que sentir y oír en carne propia los estragos que nos causa la falta de nutrientes para poder acercarnos a la comprensión de un flagelo universal causado por nosotros mismos. El hambre se sufre en solitario, en las entrañas de cada uno, y en ella se reduce toda la historia del hombre que no es más que la historia del hambre Hay que vivirla para imaginarla y escribirla. Porque, al final, resulta que lo alimentario es un problema político. Se equivocó Malthus con sus especulación demográfica y hay comida suficiente como para al... más »

GABRIEL BORAGINA, POBREZA, MORAL Y RELIGIÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
En el debate sobre la pobreza existen muchos ángulos de opinión que enfrentan a distintos sectores sociales. No obstante, suele existir un consenso generalizado sobre que la pobreza es un estado indeseable de cosas que debe ser suprimido, eliminado o al menos reducido, a cualquier costo y mediante la implementación de medidas de cualquier género. Hay, con todo, posturas que no son del todo claras como sería de querer y, en ese marco, podemos encuadrar la posición de políticos, periodistas, analistas sociales, religiosos y teólogos. Veamos seguidamente un punto de vista católico sob... más »

PLINIO APULEYO MENDOZA, ¿OTRO 23 DE ENERO?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
Hay quienes piensan que con el apoyo de China y Rusia es imposible una caída de Maduro. Rafael Nieto Navia sostiene que “tenemos Maduro para rato”. Esto no lo dice la extrema izquierda, sino un objetivo analista de la realidad continental como es él. Nos recuerda que en Cuba, en Nicaragua y en Bolivia, las dictaduras de estirpe marxista se mantienen en el poder. Pero la historia nos demuestra que en Venezuela puede ocurrir otro 23 de enero. Es, por cierto, una fecha que los venezolanos nunca olvidan. También yo la viví como periodista radicado en Caracas. Recuerdo el solitario avió... más »

STALIN GONZÁLEZ, CONSTRUYAMOS EL PAÍS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
Estamos en una coyuntura que significa una oportunidad de oro para salir adelante y construir el país que merecen nuestros hijos, de hacer las mejores propuestas como sociedad, como parlamento, gremios, universidades y como jóvenes; y conseguir una solución a la crisis que vivimos los venezolanos. Los cambios sociales no se decretan, se construyen con la participación de todos, desde una orientación política que está encabezando nuestra Asamblea Nacional, representante de todos los venezolanos, con propuestas y trabajo mancomunado de todos y cada uno de los sectores de la sociedad.... más »

JOSÉ MACHILLANDA, DESPUÉS DE LA BARBARIE… LA DEMOCRACIA LIBERAL

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 3 minutos
NM y su régimen después del intento de apresamiento policial del presidente de la asamblea nacional –que conduce una acción política legítima para reinstalar la democracia- se atreve a provocar la indignación social, cuando disparatadamente violenta el derecho sagrado a que el ciudadano, cristiano por excelencia, pueda orarle a la Divina Pastora. Su torpeza y la intención de privación sobre el venezolano lo ha llevado a crear un detonante mayor cuando con sus anuncios económicos del día de la Divina Pastora genera un alza repentina de los precios, que ya ahogan a la mayoría de los ... más »

FERNANDO CASTRO AGUAYO, MOMENTOS PARA APRENDER


Vemos con alegría cómo va surgiendo una dirigencia joven que con cautela y sin mesianismos busca recorrer caminos hacia la recuperación de la institucionalidad..

Todos sobrellevamos las consecuencias de una pésima gestión gubernamental: el sufrimiento inimaginable de tanta gente. Escuchamos los discursos indiferentes a estos padecimientos para buscar causas externas. Reconocer los errores y equivocaciones requiere mucha sencillez y humildad.

A la vez, algunos vislumbran luces en medio de tanta oscuridad. Ven estos momentos como de mucho aprendizaje. Hay cambios de actitudes que generan acciones personales de mejoramiento pero no de resignación, que tendrán repercusiones sociales. Ejemplos: valoramos más la comida, aprendemos a contar el poco dinero que tenemos, reconocemos el valor del agua, la ausencia de electricidad nos exige ser más cuidadosos con los aparatos eléctricos en casa. Ante la situación de ausencia de transporte, pensamos dos veces una salida, aprovechamos para apoyar a un vecino o un familiar que también tiene que salir.

Aprender de esta situación, buscar aquellos aspectos que podemos valorar y mejorar. Es un camino sensato dar una visión positiva y esperanzada de todo esfuerzo de paz, desarrollo y armonía.

Vemos con alegría cómo va surgiendo una dirigencia joven que con cautela y sin mesianismos busca recorrer caminos hacia la recuperación de la institucionalidad. Se trata de revertir el desmantelamiento de país que se ha llevado a cabo en estos años. Ellos no creen en el “Día D” que cobró miles de vidas antes de llegar a Berlín.

“Jugar en posición adelantada” exigiendo lo imposible a quienes trabajan y dan la cara por el país, por sus comunidades, es una insensatez. Es hora de aprender, para entonces de modo articulado, todos forjar. Esa actitud abierta es cristiana: emplear las mejores energías de la persona para sembrar el bien, semilla que siempre germina y puede llegar a ser el árbol que un día cobije a todos en una Venezuela posible, sin que sea lógicamente perfecta.

Fernando Castro Aguayo
@monscastro

MIRO POPIĆ, HISTORIAS DEL HAMBRE Y DEL HOMBRE,


Cómo se conjuga el hambre? Solo en primera persona. Hay que sentir y oír en carne propia los estragos que nos causa la falta de nutrientes para poder acercarnos a la comprensión de un flagelo universal causado por nosotros mismos.

El hambre se sufre en solitario, en las entrañas de cada uno, y en ella se reduce toda la historia del hombre que no es más que la historia del hambre

Hay que vivirla para imaginarla y escribirla. Porque, al final, resulta que lo alimentario es un problema político.

Se equivocó Malthus con sus especulación demográfica y hay comida suficiente como para alimentar a todos los habitantes del planeta, al menos teóricamente. Hay capacidad productiva para lograrlo. Las dificultades surgen con la repartición y el manejo ideológico ya que, como dice Paolo Rossi, las hambrunas son muy a menudo “el resultado de decisiones políticas equivocadas o imprudentes”. Eso lo sabemos nosotros hoy mejor que nadie.

Mientras en el mundo la paradoja es que hay mil millones de personas que sufren de sobrepeso y ochocientos millones que no tienen lo suficiente para comer, lo que pasa entre nosotros es que habiendo suficiente capacidad de producción somos incapaces de abastecernos no por razones económicas sino políticas. Aquí todo el mundo está a dieta. Obligado.

Nuestro devenir humano ha estado marcado siempre por la comida porque sin comida nada de lo demás es posible. Se requieren fuerzas para luchar y hay quienes piensan que los hambrientos no se rebelan porque para rebelarse hay que tener músculo, fuerza, y no hay nada más débil que un hambriento sumido en la inacción. Sin embargo, luchamos.

Hubo una época en que la gente se ganaba la vida dejando de comer. Ahí tenemos, por ejemplo, el relato de Frank Kafka sobre el artista del hambre. Kafka cuenta la historia de un ayunador de oficio encerrado en una jaula donde la gente acudía para ver hasta donde aguantaba. Incluso tenía vigilantes para que no cometiera fraude. Era un ayunador de oficio y al final confiesa que simplemente no comía porque no encontraba comida que le resultara atractiva. Entre nosotros este ayunador de hoy moriría de hambre ante tanta competencia. Nos hemos convertido en artistas de la subsistencia.

Tratando de entender la diáspora venezolana, la primera causa que nos viene en mente es la comida. Es la motivación originaria desde que el humano convertido en cazador comenzó a emigrar en busca de los grandes mamíferos, es decir, el alimento. Desde entonces, no nos hemos detenido. Seguimos el instinto de los primeros cazadores y nos desplazamos hacia donde está la comida. Nadie se va de la abundancia. Nadie se va de donde hay comida. El hambre ha sido compañera de viaje en toda la historia de la humanidad.

Es tiempo de volver a sentarse a la mesa. Tenemos derecho al golpe. No ha uno, sino a los tres golpes diarios que instauró la democracia y que hoy, para muchos, no son más que nostalgia.

Miro Popic Editor
@miropopiceditor

GABRIEL BORAGINA, POBREZA, MORAL Y RELIGIÓN


En el debate sobre la pobreza existen muchos ángulos de opinión que enfrentan a distintos sectores sociales. No obstante, suele existir un consenso generalizado sobre que la pobreza es un estado indeseable de cosas que debe ser suprimido, eliminado o al menos reducido, a cualquier costo y mediante la implementación de medidas de cualquier género. Hay, con todo, posturas que no son del todo claras como sería de querer y, en ese marco, podemos encuadrar la posición de políticos, periodistas, analistas sociales, religiosos y teólogos. Veamos seguidamente un punto de vista católico sobre el tema, que por supuesto, no lo agota:

"Al igual que sucede con la idea de “justicia social”, la expresión “opción preferencial por los pobres” es parte del lexicon católico. Algunos utilizan la frase para insistir en la aplicación de políticas económicas de corte intervencionista. El Magisterio Social de la Iglesia católica, sin embargo, conduce a conclusiones más matizadas –tanto a nivel económico como teológico."[1]

Lo expuesto en el párrafo anterior podría llevar a la apresurada suposición de algún lector de que la Iglesia católica no ha sido o no es partidaria de adoptar "políticas económicas de corte intervencionista", pero quien esto concluyera de la cita del autor comentado estaría cayendo en un gran error. La Iglesia ha sido y lo sigue siendo en alguna medida favorable a la adopción de tales políticas como instrumento para suprimir o -al menos- reducir la pobreza, lo que la conduce a posiciones más que ambiguas en torno a la cuestión. La Iglesia a menudo ha exhortado (y aun lo hace) con mucho mayor énfasis a que los estados-nación patrocinen políticas intervencionistas en favor de los pobres.

"La expresión "opción por los pobres" cobró fuerza en el pensamiento católico hacia finales de la década del ‘60 y durante los ‘70. El término sirvió de inspiración para varias formas de teología de la liberación durante esa época, pero afirmaciones de este tipo tienden a restar importancia al hecho de que la Iglesia siempre ha mantenido una especial predilección por los pobres."[2]

Esto ha hecho pensar en muchos que la Iglesia ha presentado a la pobreza como una virtud, como un ejemplo de conducta, como algo a seguir, a imitar, una preferencia o forma de vida. Y ciertamente no han sido pocos los representantes de la Iglesia católica que se han manifestado en tal sentido y han condenado la riqueza como pecaminosa y merecedora del infierno, fuente de toda culpabilidad y el peor de los pecados. Esa predilección se ha interpretado como una preferencia por una forma de vida querible. 

Cuanto más miserable la condición económica de las personas más elevados se encuentran espiritualmente ante los ojos de la Iglesia. Naturalmente no compartimos esa exégesis. Solo la exponemos.

"Los profetas del Antiguo Testamento se expresaron rotundamente contra la opresión de los pobres, por no mencionar las palabras de Cristo, donde Él mismo enseña que se le puede reconocer entre los pobres y los que sufren persecución. Más aún, el amor por los pobres y los marginados se puso en práctica desde los mismos inicios de la Iglesia. En tiempos del Imperio Romano, por ejemplo, los paganos –griegos y romanos– quedaban asombrados ante el afán que manifestaban los católicos por ayudar a los enfermos y discapacitados, los ancianos y los abandonados, independientemente de que estos fueran cristianos o no."[3]

Aquí se mezclan varias cuestiones diferentes. Una es la opresión de los pobres, y otra distinta el amor por ellos. Serían opuestos. Se podría decir que la distinción es obvia, pero no es clara entonces cual sería la opción o preferencia. La lógica indica que la opción será optar por la no opresión de los pobres, pero ¿Qué tipo de opresión debería evitarse contra ellos? Suponemos que la económica. Esto definiría, pues, la opción o predilección como aquella conducta que no oprima a los pobres y amarlos. Ese amor se expresaría con no oprimirlos. Pero hay una cuestión que se omite en todo lo visto hasta aquí y lo que queda por verse del tema y de la que nos hemos ocupado en otras partes. Y es aquella que muchos pobres optan voluntariamente por su estado de pobreza y se niegan a salir del mismo. Ergo, desde nuestro propio punto de vista, la opción debería ser, no por no oprimir a los pobres sino por la de la libertad de estos ¿Qué tipo de libertad? La libertad de permitirles ejercer su propia opción por permanecer pobres o por salir de su pobreza. Este último análisis suele estar ausente en textos como el que ahora nos encontramos examinando. No obstante, a nosotros esta última cuestión nos parece de mayor importancia que la primera.

"La comprensión católica de la pobreza, sin embargo, no comete el error de imaginar que la pobreza se reduce al problema de la privación de bienes materiales. Durante los años ‘80, en medio de la más aguda crítica a la Iglesia hecha por la teología de la liberación, bajo influencia del marxismo, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) recordó a los católicos que la pobreza tiene un significado bastante más amplio en el contexto de la fe, el pensamiento y la praxis cristianas."[4]

La principal dificultad reside -a nuestro juicio- en no haber entendido que el Señor Jesús exaltó la pobreza en espíritu (conforme enseña Mateo) y no la pobreza material. Textualmente: "Mat 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos". No hay pues una referencia concreta y directa a la pobreza material: "los pobres en espíritu. La frase en espíritu modifica a pobres, que normalmente se refiere a los que no tienen posesiones materiales ni para las necesidades de la vida. Aquí los pobres, lo que no tienen es el egoísmo y la arrogancia de los fariseos que creían que sus esfuerzos y méritos les habían concedido una posición especial delante de Dios (cp. Lc 18:9–14)."[5]

En suma, la palabra "pobres" ha de aplicárseles a los humildes de corazón y no a los carentes de recursos materiales. La pobreza material no es pues una virtud, ni un estado óptimo para los seres humanos como se ha querido interpretar. Sino que lo ambicionado es la pobreza entendida como actitud como disposición de ánimo.


[1]Samuel Gregg. "LA EMPRESA Y LA OPCIÓN POR LOS POBRES". Fuente: Legatus Magazine http://www.legatusmagazine.org/business-and-the-option-for-the-poor 1 de febrero de 2014

[2] Gregg S. ibidem

[3] Gregg S. ibidem

[4] Gregg S. ibidem

[5] LA BIBLIA DE LAS AMÉRICAS. Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation. Comentario a Mateo 5:3

Gabriel Boragina
@GBoragina

PLINIO APULEYO MENDOZA, ¿OTRO 23 DE ENERO?


Hay quienes piensan que con el apoyo de China y Rusia es imposible una caída de Maduro. Rafael Nieto Navia sostiene que “tenemos Maduro para rato”. Esto no lo dice la extrema izquierda, sino un objetivo analista de la realidad continental como es él. Nos recuerda que en Cuba, en Nicaragua y en Bolivia, las dictaduras de estirpe marxista se mantienen en el poder. Pero la historia nos demuestra que en Venezuela puede ocurrir otro 23 de enero.

Es, por cierto, una fecha que los venezolanos nunca olvidan. También yo la viví como periodista radicado en Caracas. Recuerdo el solitario avión que pasó sobrevolando los techos de la ciudad en la madrugada, al tiempo que se abrían ventanas y balcones y estallaban gritos de júbilo. El omnipotente dictador Pérez Jiménez había caído, gracias a un inesperado golpe militar, y acababa de emprender la fuga hacia Santo Domingo.

Semanas antes, el derrocado dictador parecía inamovible. Nadie se atrevía a levantar un dedo en su contra. Los jefes de la oposición habían tomado el camino del exilio. No había, pues, ninguna esperanza de cambio cuando se produjo un inesperado levantamiento militar en la base aérea de Maracay que, aunque no prosperó, dejó ver el descontento que florecía entre los mandos militares. Finalmente, el 23 de enero de 1958 se produjeron la caída del dictador y el restablecimiento de la democracia.

Algo parecido puede ocurrir en la Venezuela de hoy. Es cierto que Maduro ha ofrecido a la cúpula militar toda suerte de gabelas para asegurarse el apoyo del ejército. Basta recordar la desmesurada fortuna que ha logrado Diosdado Cabello, segundo hombre del régimen, gracias a sus vínculos con el narcotráfico. Estos favores no ocultan la catástrofe de la economía venezolana, el descontento popular ni la condena internacional, encabezada por trece países latinoamericanos.

Sí, la situación económica es verdaderamente caótica. La inflación, según el célebre economista venezolano Pedro Palma, puede alcanzar este año la escalofriante cifra de 12 millones por ciento. Nueve de cada diez venezolanos están hundidos en la pobreza. Hay una dramática disminución de alimentos y medicinas. El salario mínimo es equivalente a 2,40 dólares mensuales, que solo alcanzan para pagar un kilo de carne. El petróleo, que en el siglo pasado hacía de Venezuela el país más rico del continente, ha bajado hoy su producción de manera alarmante. Ante una situación tan agobiante, millones de venezolanos, agrupados en tristes caravanas, emigran hacia toda Latinoamérica y principalmente hacia Colombia.

El joven y valeroso presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, declaró ilegítimo el segundo periodo de Maduro y asumió las competencias para la confirmación de un gobierno de transición. Al mismo tiempo convoca para el 23 de enero, justamente el 23 de enero, una multitudinaria marcha en rechazo al gobierno de Maduro. ¿Qué ocurrirá? Es un desafío inesperado y valioso. No sería extraño que los mandos medios del ejército se vean obligados a actuar por fin en favor del bravo pueblo.

Al paso que Maduro cubre su pésima gestión con el rótulo y la bandera de una "revolución bolivariana", en Colombia avanza un valioso y desapercibido programa que puede cambiar el futuro del país. El presidente Duque realiza sus talleres Construyendo País. Cada semana visita un pueblo para informarse de sus problemas y ofrecerle soluciones concretas de primera mano, evitando así la intervención de manzanillos y caciques que no buscan otra cosa que sus retorcidos intereses políticos.

Karen Abudinen, consejera presidencial para las Regiones, es la encargada de organizar y realizar estos talleres (18 hasta el momento) y verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Presidente. Hasta el momento son 560, de los cuales ya se han cumplido 193.

Construir o destruir. El primero pertenece al empeño de Duque. El segundo, a la funesta "revolución bolivariana". ¡Pobre Venezuela!

Nota: Sí, lo de este jueves 17 en Bogotá fue sin duda un ataque miserable. Es hora de que la izquierda dé muestras de su divorcio con el terrorismo.

Plinio Apuleyo Mendoza
@PlinioApuleyoM

STALIN GONZÁLEZ, CONSTRUYAMOS EL PAÍS


Estamos en una coyuntura que significa una oportunidad de oro para salir adelante y construir el país que merecen nuestros hijos, de hacer las mejores propuestas como sociedad, como parlamento, gremios, universidades y como jóvenes; y conseguir una solución a la crisis que vivimos los venezolanos.

Los cambios sociales no se decretan, se construyen con la participación de todos, desde una orientación política que está encabezando nuestra Asamblea Nacional, representante de todos los venezolanos, con propuestas y trabajo mancomunado de todos y cada uno de los sectores de la sociedad.

Ahora el futuro podemos construirlo con la participación de todos. Y para eso debemos abocarnos a construcción de un país de oportunidades. Desde el año pasado, hemos articulado con los miembros de la sociedad civil, un Plan País para la construcción de una nueva Venezuela.

No es casual que la crisis se haya instalado el día que Maduro asumió la presidencia. Luego de 6 años de terrible gobierno, Venezuela acumula 6 años de recesión económica, con un retroceso terrible en todas las condiciones de vida del país, en un deterioro generalizado de todos los servicios públicos, y en la migración de una cantidad enorme de familiares y amigos. De la misma manera, la crisis en el país acabará cuando Maduro y su gobierno salgan.

Y para ese momento nosotros debemos estar preparados para establecer las mejores políticas, los mejores acuerdos y, de esta manera, levantar al país para que, de forma definitiva, Venezuela entre en el Siglo XXI y se ponga a la par de las economías más avanzadas de la región, asumiendo un puesto al frente de las discusiones sociales más adelantadas en todo el mundo.

Nuestro reto, hoy, es mantenernos firmes en nuestra posición de legitimidad y defensa de la Constitución y de los principios democráticos que han caracterizado al país en los últimos 60 años. Para eso tenemos la fuerza de la razón y el apoyo de la inmensa mayoría que quiere un cambio político en el país. La Unión política de todos los factores nos ha llevado a este momento, y la participación de todos los sectores de la sociedad civil nos ha permitido tener una propuesta de país, que ofrezca a las generaciones presentes y futuras una visión de que es posible una Venezuela mejor



Stalin González
ivanstalin@gmail.com
@stalin_gonzalez

JOSÉ MACHILLANDA, DESPUÉS DE LA BARBARIE… LA DEMOCRACIA LIBERAL


NM y su régimen después del intento de apresamiento policial del presidente de la asamblea nacional –que conduce una acción política legítima para reinstalar la democracia- se atreve a provocar la indignación social, cuando disparatadamente violenta el derecho sagrado a que el ciudadano, cristiano por excelencia, pueda orarle a la Divina Pastora. Su torpeza y la intención de privación sobre el venezolano lo ha llevado a crear un detonante mayor cuando con sus anuncios económicos del día de la Divina Pastora genera un alza repentina de los precios, que ya ahogan a la mayoría de los venezolanos.

NM se amarra a la antipolítica junto al militarismo obsecuente, muestra odio por la política, la desprecia y con una interpretación errónea y descentrada, quiere resolver por medio de la polemología una delicada coyuntura política envuelta en la conflictividad extrema. NM muestra una conducta personal que habla del pánico, pánico que sufre frente a la realidad del fracaso de su revolución. Está ahorcándose y no cree en la transición política, menos en la conciliación y, por ende, niega la negociación que obligaría a un diálogo… Pero esta vez con el 82% que está dispuesto a ejecutar un proceso de transición política.

NM y su bestiario militarista no quieren saber de la sociedad venezolana, esa que ya se hastió, que está dispuesta a accionar ya como ciudadano repúblico. Ciudadano repúblico quien se le obligó a obedecer a una mafia instrumentada por la presencia revolucionaria comunista cubana, que nada tiene que ver con el gentilicio democrático de los venezolanos. Ese venezolano demócrata que básicamente desprecia el militarismo y el cubanismo simplista e inmoral, que no sabe de la raza venezolana y su talante y abultado coraje para vivir en decencia, con libertad y seguridad.

El ciudadano venezolano hoy está diciendo lo que ha dicho desde el 20 de octubre de 2016 ¡Ya basta! El ciudadano venezolano demandó un referéndum revocatorio, que arbitrariamente lo negó el Estado Polémico, Estado Barbarie, que aún pretende imponer sin comprender que la mayoría de los venezolanos están dispuesto a construir mediante la transición política una nueva república, república que frenará la violencia y la antipolítica, pero además desechará la ideologización anclada en el hambre y la autocracia militarista.

El ciudadano reclama el ejercicio de la política entendida como la actividad que permite conciliar todos los intereses hasta los divergentes, en esto que se conoce como sistema político venezolano y el protagónico papel y respeto a la Constitución. El ciudadano está claro que después de 18 años y haber pasado toda la arbitrariedad, engaño y maniobra del postchavismo castrista, este proyecto demoníaco y atrabiliario llegó a su fin. Fin que es el inicio de una Participación Política Contendiente, para que por vía de la Transición Política Concertada surja y crezca una respuesta política mediante la resistencia civil, que tiene como fundamento la desobediencia al gobierno y se alcance la democracia liberal.

Democracia liberal que es política, es el empleo de la política con y mediante un gobierno de una comunidad civilizada, con un ciudadano repúblico donde se orillan las intrigas, el conflicto y las rivalidades para que crezcan distantes al primitivismo social soluciones con límites. Límites para que se fortalezca la paz social, para que se otee el futuro y para que crezca, cada vez más, la democracia liberal. Los ciudadanos venezolanos en el 2019 no están dispuestos a tolerar más un régimen militarista y el oprobioso patriota cooperante, desgracia y vergüenza que muestra el modelo del postchavismo cubano.

Entonces, la democracia liberal más el ciudadano vigilante interesado en la política, orillarán el conflicto y la conflictividad para que crezca la decisión venezolanista de reemplazar y desplazar la vergüenza de la revolución bonita, a los generales marxistas, al dolo, a la exponencia corrupción, responsables todos de la destrucción del sistema político venezolano. La democracia liberal y el ciudadano, centro y pivote de esta transformación, serán capaces de contener al conflicto y la conflictividad, entonces crearán nuevos umbrales para la paz social.

La democracia liberal y el ciudadano dispuesto a ejercer la transición política como una real acción política colectiva, cerrarán este ciclo vergonzoso donde la huella de regresión en la política de unos desalmados dará paso a la transición. Es tiempo para la política, para el imperio de la Constitución, para el brillo del saber y el conocimiento con lo cual surgirá la nueva república. Una república que, alejada del conflicto improductivo y una sociedad abrazada a la civilidad y la política, sirvan de expresión a la postmodernidad en la cual se privilegia el espacio público propio de la ciudadanía, de una gran nación que deberá esforzarse en tener instituciones justas y distantes de la perversión ideológica y del maldito militarismo.

José Machillanda
@JMachillandaP
Director de CEPPRO