viernes, 31 de mayo de 2019

GABRIEL S. BORAGINA: FORMALIDAD Y RESPETO

Empecemos definiendo los términos a tratar, , y para ello vayamos al diccionario de la Real Academia Española:

formalidad

De formal e -idad.

1. f. Exactitud, puntualidad y consecuencia en las acciones.

2. f. Cada uno de los requisitos para ejecutar algo. U. m. en pl.

3. f. Modo de ejecutar con la exactitud debida un acto público.

4. f. Seriedad, compostura en algún acto.

respeto

Del lat. respectus 'atención, consideración'.

1. m. Veneración, acatamiento que se hace a alguien.

2. m. Miramiento, consideración, deferencia.

3. m. Cosa que se tiene de prevención o repuesto. Coche de respeto.

4. m. miedo (‖ recelo).

5. m. desus. respecto.

6. m. germ. espada (‖ arma blanca).

7. m. germ. Persona que tiene relaciones amorosas con otra.

8. m. pl. Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía. 

(Real Academia Española © Todos los derechos reservados) 

Como el mismo diccionario lo explica sin más análisis que el examen de cada una de las locuciones arriba transcriptas, la formalidad y el respeto -que casi todo el mundo confunde o asimila como si fueran la misma cosa- no guardan punto de contacto entre sí. Se tratan de dos cosas diferentes, que bien pueden ir juntas o separadas, pero que no se confunden ni identifican.

Yo siempre he privilegiado el respeto por sobre la formalidad, porque -para mí- la formalidad tiene que ver con el aspecto extrínseco en materia de relaciones sociales, en tanto que el respeto tiene que ver con el intrínseco.

De donde, se puede ser respetuoso e informal, como asimismo y -en sentido contrario- se puede ser formal e irrespetuoso. Una cosa no va con la otra, como mucha gente cree en contrario.

Siempre he sido enemigo de las fórmulas acartonadas y aparatosas, tan caras a mis colegas de profesión.

A veces, y con personas desconocidas, esto me ha obligado a hacer las aclaraciones respectivas. Con el objeto de lograr un acercamiento y un mejor entendimiento, sobre todo si el contacto es con el objeto de tener un trato más o menos frecuente, en el corto, mediano o largo plazo, cuando me presentan o conozco a alguien comienzo tuteándolo con la expectativa de la devolución de un trato similar por parte de mi interlocutor. En el 99% de las situaciones la devolución se produce y el trato sucesivo se entabla en esos términos, de cordialidad, y mutua confianza. Tengo probado en lo personal que allana el camino y -al menos a mí- me facilita mucho el futuro desempeño laboral -o de otro tipo- con la persona recién conocida.

En el escaso 1% restante, cuando esa devolución no se produce, procedo a aclarar este punto en los mismos términos que aquí lo hago ahora. Explico que con el tuteo no busco faltar el respeto del otro, sino que -en mi caso- es lisa y llanamente una demostración de acercamiento, cordialidad y simpatía hacia el otro. Y que lo interpreto de idéntica manera cuando soy yo el objeto del mismo trato verbal.

Salvo contextos muy puntuales, trato de "usted" a alguien cuando estoy muy irritado (lo que es rarísimo), o cuando específicamente esa persona me irrita o procura hacerlo. Esto es otra demostración de que formalidad y respeto no son sinónimos, porque si bien en estos escenarios suelo ser formal no lo soy con la intención de respetar a quien deliberadamente me está ofendiendo, ya sea con el trato verbal o con su conducta. Pero aun en estos supuestos lo hago como recurso de última instancia. Hasta donde me es posible, intento entablar o restablecer con mi agresor verbal un trato de familiaridad respetuosa. Si no lo logro, pese a mis esfuerzos, entonces cambio de actitud. Fuera de estas circunstancias, sólo dejo de tutear al otro cuando me lo pide, expresamente o por otros medios. Si yo continuara dispensándole un trato que explícitamente me ha pedido que no le dé, yo le estaría faltando el respeto a él (o ella). Y viceversa.

Cuando me veo obligado a tratar de "usted" a alguien (cosa que jamás hago espontáneamente) siento que estoy poniendo una distancia con mi interlocutor que en el hipotético contrario no existiría. En realidad, es quien me obliga a tratarlo de ese modo quien trata de imponer esa distancia de mí y no al revés. Hay personas para las cuales esa distancia es importante para sus vidas de relación. Algo así como una especie de "autodefensa". Pero no es mi cuestión.

Es muy interesante constatar que el uso del "vos" -que alguna gente lo considera no sólo una "informalidad" sino también una "falta" de respeto- comenzó siendo todo lo contrario, es decir, un tratamiento verbal que representaba la forma más elevada de respeto. Así lo explica el siguiente lingüista:

"La lengua castellana, […], no escapa a la dialéctica de la inmutabilidad y la mutabilidad del signo lingüístico, padeciendo mutaciones tanto conscientes como inconscientes, replicando el ritmo en que deviene el mundo de la vida en su despliegue epocal. Nos puede servir también el caso del ‘voseo’ que nos caracteriza como hispanohablantes sudamericanos, a fin de reforzar esta idea que venimos desarrollando. Los españoles que llegaron a nuestro continente durante la Conquista todavía utilizaban el voseo en sus dos vertientes de forma reverencial y de signo de confianza. Este uso del ‘vos’ arraigó en América, en parte a través de la literatura incipiente y en parte porque los españoles mismos lo usaban reverencialmente entre ellos para diferenciarse de los nativos. El tiempo transcurrió y hoy millones de latinoamericanos lo usamos sin reverencialidad alguna. Sin embargo, el voseo comenzó a desprestigiarse en el siglo XVI en España, donde el castellano peninsular decantó unívocamente por el ‘tú’. Como se puede apreciar, estas metamorfosis lingüísticas dependen del devenir de los acontecimientos históricos, que siempre es circunstancial, contingente y orientado por la dinámica del mundo de la vida."[1]

Pero el respeto -insistimos- pasa por otro lado, que trasciende el uso del "vos" o del "usted". Pasa por una actitud integral hacia el otro, que tiene que ver -en parte- con el contenido del lenguaje y no con su forma. Por ejemplo, un insulto siempre será un insulto, sea que se diga en un contexto de "vos" o de "Ud." No será menos insulto porque quien lo emita lo haga en un lenguaje formal, por muy "educado" que dicho sujeto se crea.

Que la formalidad nada tiene que ver con el respeto lo brindan también otros ejemplos por el estilo. La familia es una más de esas muestras típicas. ¿alguien puede imaginar un ámbito donde reine la informalidad más absoluta entre sus miembros que el seno de una familia característica? Y sin embargo ¿alguien puede, asimismo, afirmar que -por dicho motivo- tales miembros de la familia están continuamente faltándose el respeto por tal causa? Creo que nadie en su sano juicio podría aseverar una cosa semejante. Y ello, sin perjuicio que, en algún evento aislado, pudiera registrarse una que otra desavenencia familiar pasajera, pero lo que nos interesa aquí es la regla general, no la excepción, y según aquella, en y dentro de las familias conviven armónicamente tanto la más incondicional informalidad como el más puro respeto.

En un nivel algo más bajo, lo mismo podría decirse de los amigos, los compañeros de trabajo, de estudios, etc. Se tratan todas de relaciones informales, pero siempre (en la mayoría de las condiciones) de franco respeto reciproco al mismo tiempo.

Esto se puede trasladar perfectamente a otros planos de análisis que exceden las relaciones interpersonales de amistad, negocios, comerciales, laborales, educativas, profesionales, etc.

Un ejemplo son las leyes, que son el paradigma de la formalidad más escrupulosa. No obstante, la gran generalidad de las leyes (al menos las argentinas) constituyen una soberana falta de respeto hacia los legislados por parte de los legisladores. Ejemplo inconfundible son las leyes fiscales, pero no son las únicas. Las leyes que violan las libertades individuales, la propiedad privada y las transacciones comerciales son el modelo, tanto de la formalidad como de la falta de respeto más abyecta que pueda concebirse.


[1] "A propósito del lenguaje inclusivo", por Claudio Marenghi -Pág. 6-Copyright © 2019 Instituto Acton, All rights reserved.

Gabriel S. Boragina 
@GBoragina  

ALFREDO M. CEPERO: LOS DOCTRINARIOS FANÁTICOS

El objetivo normal de los partidos políticos y de los hombres y mujeres que los integran es obtener la mayor cantidad posible de poder. A mayor poder mayores probabilidades de implementar su agenda y de aumentar su influencia. Pero ese poder necesita ser justificado por los beneficios que proporcione a quienes los apoyaron en las urnas. Cuando un  partido político utiliza el poder para servirse a sí mismo e ignora las necesidades de la comunidad a la que está obligado a servir se arriesga a desaparecer. Esa es la situación en que se encuentra actualmente el Partido Demócrata de los Estados Unidos.

Desde hace ya más de tres décadas el partido se ha ido desplazando hacia la izquierda, primero progresivamente y en los últimos 10 años en forma drástica. Barack Obama se propuso llevar a cabo una transformación radical de la sociedad capitalista y conservadora que había sido resucitada y fortalecida por el genio político de Ronald Reagan. Aunque Obama no logró totalmente su meta, sembró la semilla con la que los actuales líderes del partido están acelerando el proceso. Por ejemplo, hace diez años Bernie Sanders era una figura risible que pocos tomaban en serio. Hoy es el mentor de una proporción considerables de jóvenes y de líderes políticos que proponen al socialismo como solución a ancestrales desigualdades y a supuestas injusticias sociales.

Para congresistas como la socialista Alexandria Ocasio-Cortez, la palestina Rashida Tlaib, la musulmana Ilhan Omar y una veintena de damas abanderadas de la izquierda en la Cámara de Representantes ha llegado la hora de la transformación total. Son las damas que se sentaron juntitas, se vistieron de blanco en señal de solidaridad y vociferaron su desagrado durante el último discurso de Donald Trump sobre el Estado de la Unión. Ellas son las revolucionarias que van a cambiar al país y ya sabemos que, para los revolucionarios, la espera es una pérdida innecesaria de tiempo.
Lo más curioso es que, a pesar de ser una minoría dentro de la Cámara de Representantes, cuentan con un gran poder de intimidación. A tal punto, que hasta los aspirantes a la presidencia por el Partido Demócrata repiten sus consignas, adoptan sus políticas y piden su apoyo. Y más significativo todavía es el hecho de que hasta la Presidenta de la Cámara, la temible Nancy Pelosi, les tiene miedo y no se atreve a contradecirlas.

Por eso la Pelosi, aunque se opone a la idea, no se atreve a quitar de la mesa la locura suicida de un juicio político (impeachment)  contra el Presidente Trump. Nancy tiene la suficiente antigüedad en la Cámara para recordar el desastre sufrido por los republicanos cuando trataron de hacer un juicio político a Bill Clinton. Pero eso no es tomado en cuenta por unos socialistas que no tienen partido ni tienen patria. Eso sí, tienen una doctrina que expresan, defienden y promueven en forma fanática.
De ahí que a estos socialistas que navegan en los llamados "medios sociales" no les importe destruir al Partido Demócrata y causar un daño irreparable a los Estados Unidos. Lamentablemente para ellos, sus millones de seguidores en los medios sociales no constituyen seguridad alguna de que asistirán a las urnas el día de las elecciones. La "mayoría olvidada y silenciosa" que puso a Donald Trump  en la Casa Blanca en 2016 no reveló sus preferencias en las encuestas ni navegaba en los medios sociales. Se presentó en las urnas el 8 de noviembre y salvó a los Estados Unidos.

Por otra parte, el golpe más contundente recibido por estos doctrinarios fanáticos ha sido el informe del Procurador Especial Robert Mueller. Durante más de dos años, Bob Mueller fue aclamado por ellos como el arcángel vengador que destruiría a Donald Trump. No estaban preparados para una absolución del presidente y de los miembros de su campaña. Cuando Mueller concluyó su informe afirmando: "No existe el más mínimo indicio de que ningún norteamericano participara activamente en actividad ilegal alguna", se les unieron el Cielo y la Tierra.

Ante la imposibilidad de enfrentarse a los logros de Trump en la economía, el empleo, la política exterior y la seguridad nacional no tienen otra alternativa que seguir hostigándolo con falsas acusaciones e incesantes investigaciones. Quieren repetir las investigaciones concluidas por Mueller sin los cuantiosos recursos con los que contó el Procurador Especial.

Mueller investigó a Trump por 675 días, gastó 25 millones de dólares, entrevistó a 500 testigos, tuvo a su disposición 40 miembros del FBI y contó con la asistencia de 19 abogados, todos ellos simpatizantes de Hillary y del Partido Demócrata. Y con todas esas cartas marcadas no tuvo otra alternativa que exonerar a Trump. Me gustaría preguntarle a Mueller en que momento dentro de este infame proceso se dio él cuenta de que Trump era inocente.

Cuando analizo estos dos años y medio de acusaciones sin fundamento e investigaciones infructuosas llego a la conclusión de que estos enemigos de Trump son , además de fanáticos, unos totales ignorantes. Hubo tiempos en que demócratas y republicanos fueron capaces de coordinar esfuerzos para servir al pueblo norteamericano. Habían diferencias políticas y hasta animosidades personales pero fueron superadas en función de servicio a sus electores.

Muy pocos seres humanos han sido más diferentes que el Presidente republicano Ronald Reagan y el Presidente demócrata de la Cámara de Representantes Tip O'Neill. Quizás lo único que tenían en común era su ascendencia irlandesa. Por otra parte, Reagan era un conservador que desconfiaba de un gobierno con excesivo poder. O'Neill un izquierdista que consideraba al gobierno la solución a todos los problemas sociales.

En público ambos se atacaron mutuamente. En privado pusieron a un lado sus diferencias. Dos días después de que Reagan fuera electo presidente por mayoría abrumadora, O"Neill declaró: "Vamos a cooperar con el presidente. América esta primero y el partido después". Ganaron sus dos partidos y, sobre todo, el pueblo de los Estados Unidos. Es obvio que Nancy Pelosi y sus apandillados doctrinarios fanáticos son incapaces de profesar el patriotismo e imitar el pragmatismo de Ronald Reagan y Tip O"Neill.

Un ejemplo similar fue dado más tarde por una improbable alianza entre el Presidente demócrata Bill Clinton y el Presidente republicano de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. En la noche del 28 de octubre de 1997, Newt Gingrich visitó la Casa Blanca para supuestamente discutir los detalles del presupuesto de 1998.

En realidad, Clinton y Gingrich estaban dando los últimos toques a una coalición política centrista con la capacidad de resolver los problemas confrontados por los planes de Medicare y del Seguro Social. Todo había sido mantenido en secreto para evitar que el proyecto fuera descarrilado por los ataques de los extremistas en ambos partidos. Unos días más tarde, Clinton se dirigió a la nación y declaró: "Se acabaron los tiempos del estado todopoderoso". Hoy esto hubiera sido una blasfemia que le habría costado la presidencia a Bill Clinton.

Me temo que en estos tiempos de turbulencia y desesperanza estos ejemplos de patriotismo y servicio no tienen probabilidades de repetirse. No nos queda otra alternativa que invocar la intercesión divina y pedirle a Dios que "Salve a América".

Alfredo M. Cepero
lanuevanacion@bellsouth.net
@AlfredoCepero
 Director de www.lanuevanacion.com

ESTEBAN FERNÁNDEZ: AQUELLOS HIPÓCRITAS BARBUDOS

La mayoría del pueblo los recibió en 1959 como si hubieran ganado la tercera guerra mundial. Lo primero que me llamó erróneamente la atención fue que tal parecía que había más comandantes que soldados. Un grupo de andrajosos -hoy en vía de extinción- que fueron convertidos en héroes por una cretinada cubana. Al recordar esa etapa inicial de nuestra tragedia me parece que estoy escribiendo sobre los dinosaurios en la era Mesozoica.

Al único que conocí personalmente -y siempre nos llevamos mal- fue a “Pepe” Duarte Oropesa a quien acusaban de haberse puesto él mismo los gradoCOMO QUINCE, s y cuando yo en California le toqué el tema se rió y me dijo: “Si, es cierto, pero todos los demás, -más o menos- hicieron lo mismo o ¿quiénes tú crees que les pusieron las estrellas en los hombros a Fidel y a Raúl? Pues, ellos mismos…”

Se hicieron famosos de sopetón. Ya para mayo del 59 yo me sabía los nombres de la mayoría de ellos. Y todo esto lo escribo de memoria. Parecían -con los rosarios y escapularios en sus cuellos- buena gente, pero resultaron ser -en un 99% de los casos- tremendos H.P.

El más joven era Joel Iglesias, el más chusma era Efigenio Ameijerias y el más viejo era el traficante Crescencio Pérez. El único con prosapia familiar era Raúl Chibás. El penúltimo en fallecer -que yo sepa- fue Víctor Bordón Machado y después en el Jackson Hospital falleció, Jaime Costa.

Fue ascendido a comandante en enero de 1959, después de haber perdido las dos piernas y una mano como resultado de su actividad terrorista.

En el grupo de comandantes estaba un sinvergüenza delincuente común condenado como falsificador de cheques llamado Raúl Menéndez Tomassevich. Fue en la prisión de “Boniato” donde se empató con los Castro. El primero en morir fue “Paco” Cabrera destrozado por la hélice del avión en el viaje inicial a Venezuela del dictador.

Cristino Naranjo fue balaceado a la entrada de Columbia por Manuel Beatón. Faustino Pérez se choteó completamente al frente del Ministerio de Recuperación de Bienes. De “león” contra Batista resultó ser un “ratón” durante el castrismo.

Me caía bien mi coterráneo Raúl Díaz Torres y como una patada en el estómago Raúl Castro, el Che Guevara, Ramiro Valdés y Faure Chomón. A Fidel Castro ni lo cuento porque mi padre me había inculcado un odio feroz contra él casi desde el mismo ataque al Moncada. Camilo, a pesar de la guataquería popular nunca fue santo de mi devoción.

Algunos como Pedro Luis Díaz Lanz, Ramón Güin, Aldo Vera Serafín, y casi todos los comandantes del Segundo Frente del Escambray abandonaron y se separaron del castrismo. Unos se fueron para Miami y otros sufrieron años de cárcel.

Como siempre me ha dicho Jorge Rodiles el primero en rebelarse, desde la misma Sierra, fue Higinio “Nino” Díaz. Las broncas entre “Nino” y Raúl fueron legendarias. Rolando Cubela participó en una conspiración para matar a Fidel Castro pero su actuación en la prisión dejó mucho que desear.

El caso más inverosímil fue el de Eloy Gutiérrez Menoyo que se escapó en bote, luchó contra el castrismo con las armas en sus manos, desembarcó allá, sufrió prisión, y a última hora “la defecó” yéndose para Cuba a vivir y murió siendo detestado por ambas partes del conflicto. Provenientes del antiguo ejército estaban Ramón Barquín, José Ramón “el gallego” Fernández, Enrique Borbonet y José Quevedo.

Huber Matos le envió una carta a Fidel Castro protestando contra la penetración comunista en el gobierno y cumplió largos años de prisión, pero no obstante eso muchísimas personas no le perdonaron nunca su actuación en Camagüey y siempre lo han acusado de haber fusilado a mucha gente. Matos fue detenido por el comandante güinero -antiguo empleado de “El Congo” de Catalina- Arsenio García Dávila.

Otros se acomodaron y utilizaron sus meses en las montañas como si se hubieran comprado el billete premiado de la lotería. Han vivido “como Carmelina” con el ‘tumbao’ de ser “Comandantes Históricos de la Revolución”, dos buenos ejemplos son los descarados Guillermo García Frías y Universo Sánchez. Otros que se hicieron conocidos del público fueron Rodiles, Lussón, Escalona, Acevedo, Casas Regueiro, Gálvez, Miret, Vallejo, Castilla. Y torturando en Vietnam estaba Fernando Vecino Alegret.

El delincuente común Juan Almeida fue uno de esos que su cercanía con Fidel Castro, y su sumisión absoluta, lo llevó a vivir como un marajá hasta el día de su muerte. Sin embargo, por mucho que he tratado no he podido conseguir un solo incidente que lo coloque participando de la represión en la Isla. “Vive bien” sí fue, pero parece que torturador no. Desde luego, él hizo buena la frase de “tanta culpa tiene el que mata la vaca como él que le aguanta la pata”.

Había algunos que eran más bien conocidos por su alias o “nombres de guerra”: “Diego”, “Villa”, “Nicaragua”, “Aníbal”, “Papito”, “Piti”, “Pinares”, “Polito”, “Olo”, “Lalo”, “Furry”, ” San Luis”. Llegó al exilio a través del puerto del Mariel -donde falleció- el comandante Víctor Mora quien fuera el primer jefe del Regimiento Agramonte en Camagüey. En Santo Domingo, desde hacía muchos años, estaba Delio Gómez Ochoa.

El repugnante del “Che” donde único se distinguió fue como asesino en serie y después como “carne de cañón” en Bolivia creyéndose que de verdad en la Sierra Maestra se había convertido -gracias a unas cuantas escaramuzas- en un verdadero guerrillero. Con anterioridad le habían dado varios puestos importantes y en todos fracasó.

Varios, como Félix Pena y Augusto Martínez Sánchez, se suicidaron, y fusilaron a William Morgan, a Humberto Sorí Marín, a Plinio Prieto, a Miguel Beatón y a Jesús Carrera. Otro criminal nato resultó ser el comunista Félix Torres en La Campana, Las Villas.

Hubo -y todavía algunos están ahí- varios que se fueron a estudiar en los países detrás de la cortina de hierro. Unos en el arte de la guerra y otros en “inteligencia, contra inteligencia y la represión” y alcanzaron los grados de generales.

Los peores esbirros han sido Ramiro Valdés, José Abrahantes y Manuel Piñeiro Losada alias “Barba Roja”. El soldado más sobresaliente de esa jornada fue el general Arnaldo Ochoa y precisamente por distinguirse tanto lo fusilaron.

Al final de la jornada fueron una monumental decepción para la tonta mayoría que creyó fanáticamente en ellos. Fue la primera ocasión en que me di cuenta de que la mayoría muchas veces se equivoca.

En resumidas cuentas, de ese grupo de barbudos con las estrellas en sus hombros yo creo que no quedan ni 15 vivos y son octogenarios pero como ninguno de ellos tiene vergüenza ni conciencia dudo mucho que internamente carguen con la pena de haber sido participes e iniciadores de la debacle en Cuba.

Enviado a nuestros correos por
Alfredo M. Cepero
@AlfredoCepero
lanuevanacion@bellsouth.net

jueves, 30 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, VIERNES 31-05-2019

GLADYS SOCORRO: LA ÚLTIMA CARTA PACÍFICA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
Todos los caminos conducen a Roma. Llueve, truene o relampaguee se buscará transitar la vía electoral para salir de la crisis por encima de la arremetida bélica, la antipolítica y el juego perverso de la abstención. ¿Cómo y cuándo? Eso está por definirse. Lo cierto es que es el único camino sensato que nos llevaría a la pacificación interna del país una vez que ni chavistas ni opositores han podido desaparecerse entre sí. El Grupo de Contacto liderado por la Unión Europea y las conversaciones en Noruega son la última carta pacífica y diplomática que ambos bandos tienen a mano. Cual... más »

TRINO MÁRQUEZ: HAY QUE APOYAR A NORUEGA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
Gracias al golpe de audacia dado en enero por la oposición representada en la Asamblea Nacional, la dictadura y el drama venezolano pasaron a ser de nuevo tema central de la agenda internacional. No ha sido opacado ni por la crisis política nicaragüense, ni por el descalabro económico del gobierno de Mauricio Macri, que puso, de forma insólita, a la señora Cristina Kirchner a puntear las encuestas para la presidencia de Argentina. Como se sabe, en un giro inesperado, la conocida viuda decidió optar por la vicepresidencia para evitar un todos contra Cristina y aprovechar al máximo ... más »

CARLOS PADILLA: NEGOCIACIÓN CON MUERTE ANUNCIADA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 31 minutos
Se negocia con un delincuente que nos amenaza, se negocia con un vendedor regateando precios; pero no se puede negociar con quien utiliza ese mecanismo de supuesto entendimiento para fines no relacionados con los aspectos o asuntos de la negociación y si para sus propios fines que trata infructuosamente de ocultar. Todo negociador, que pudiéramos llamar “bien intencionado”, lleva al encuentro tabuladas las aspiraciones que quisiera lograr en máximas, intermedias y mínimas pues si solo lleva máximas la negociación fracasará. No se debe ir a una negociación a entregarlo todo. Eso n... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LA OPOSICIÓN ROSA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
La Belle Epoque enmarcó la vida europea haciendo alusión a una “bella época” que se circunscribió a la vida de ese continente antes de los horrores de la primera guerra mundial, conflicto bélico que agudizó las añoranzas. Sin lugar a dudas, el mundo comenzó ser distinto luego de la primera guerra mundial, el trabajo se hizo necesario aún para las clases pudientes, las armas se especializaron a raíz de esas crueles batallas, las naciones comenzaron a recelarse unas a otras… la guerra pasó ocupar un lugar preponderante en las políticas de Estado, es decir, mucho más. En Venezuela ex... más »

ENRIQUE CONTRERAS RAMIREZ: NUESTRAS UTOPÍAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 49 minutos
Hay quienes creen o creemos que la democracia es una utopía, que no es posible mientras se siga dando en nuestras sociedades latinoamericanas y particularmente en Venezuela, la influencia colonialista y dominante del eurocentrismo, quienes impusieron los modelos de sociedad que actualmente imitamos, me refiero a esos dos modelos que nos presenta el socialismo y el capitalismo, pues los intereses de los que lo impulsan niegan en la practica la posibilidad real del ejercicio democrático, en esa línea de la verticalidad y relaciones de poder que se esconde detrás de un llamado Estad... más »

JOSE LUIS ZAMBRANO: CON LA VERDAD SALDRÍA EL RÉGIMEN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 57 minutos
La libertad de un país encadenado a un sistema oprobioso, no se destraba con sueños apacibles. No es un hallazgo mental ni una conjetura por atragantarme de emociones. Las mafias del poder tienen sus aviones de príncipes, sus alcobas señoriales, sus entuertos medidos y sus ganas inmensas de continuar traficando con la paz de un pueblo. Se requiere más que un paraíso discursivo o una mera premisa para alcanzar la meta hartamente señalada. Los abusos dejaron de camuflarse para volverse evidente en el mundo entero. El mercado de almas perturba a todos, pues el hambre descalabra al vec... más »


GLADYS SOCORRO: LA ÚLTIMA CARTA PACÍFICA

Todos los caminos conducen a Roma. Llueve, truene o relampaguee se buscará transitar la vía electoral para salir de la crisis por encima de la arremetida bélica, la antipolítica y el juego perverso de la abstención. ¿Cómo y cuándo? Eso está por definirse. Lo cierto es que es el único camino sensato que nos llevaría a la pacificación interna del país una vez que ni chavistas ni opositores han podido desaparecerse entre sí.

El Grupo de Contacto liderado por la Unión Europea y las conversaciones en Noruega son la última carta pacífica y diplomática que ambos bandos tienen a mano. Cualquier otra vía ya ha sido cerrada. Llegar a la intervención militar sería el peor de los escenarios para todos los involucrados, comenzando por el venezolano de a pie. Todos sabemos cuando comienza pero no cuándo ni cómo termina, además de la inestabilidad sociopolítica que podría desatarse debido a la alta polaridad que arropa al país.

A nadie le conviene llegar al extremo bélico. Aunque estén listos para todo, Estados Unidos intentará minimizar sus riesgos en el caso Venezuela. Apoyan el encuentro en Noruega para quemar todos los cartuchos en la búsqueda de una salida pacífica a la crisis nacional. "Lo único que hay que negociar con Nicolás Maduro durante la mesa de negociaciones que tendrá lugar en Oslo son las condiciones de su partida", dijeron en un comunicado.

Pero de no llegarse a ningún acuerdo por esa vía, sin duda tomarían medidas más agresivas para sacarlo del poder y preservar así su seguridad nacional y la del continente.

Nicolás Maduro y su grupito saben que eso sería su exterminio, por lo que no les ha quedado más opción que aceptar el salvavidas negociador de los europeos. Sin embargo, harán todo lo posible por dilatar cualquier acuerdo, aunque les sería cuesta arriba con los ojos del mundo puestos en ellos.

En la otra esquina, si bien el presidente Juan Guaidó subió el tono de su discurso esta semana al increpar a Maduro a decidir si quiere salir por las buenas o por las malas de Miraflores, está claro que busca una salida pacífica en Noruega. Con sus palabras del domingo lo dijo todo: "Habrá una mediación, no un diálogo ni una negociación". Si fue tan enfático en la separación de términos es porque debe estar claro en sus significados. Según la Real Academia Española, el término mediación se refiere a "interponerse entre dos o más que riñen o contienden, procurando reconciliarlos..." o "tomar un término medio entre dos extremos".

¿Llegarán a cohabitar las dos posiciones? ¿Será eso posible? ¿A la oposición le tocará ceder en algunas cosas para alcanzar el objetivo supremo del cese de la usurpación? ¿Maduro negociará la silla a cambio de algunas prebendas de salvación? ¿Quiénes serán los sacrificados en el toma y dame? Muchas cosas están por definirse en los próximos días. El tiempo juega en contra de Guaidó debido a la crítica profundización de los problemas de los venezolanos. Mientras tanto, los radicales aprovechan para darle rienda suelta a su verbo incendiario e invocar acciones militares sin reparar en sus consecuencias impredecibles, a la par de los abstencionistas que ya llaman a no votar sin que ni siquiera se haya decidido algo al respecto. Para cuándo y cómo se hará no lo se, pero el trabajo mundial está enfocado en la ruta electoral y para eso hay que estar preparados.

Gladys Socorro
@gladyssocorro

TRINO MÁRQUEZ: HAY QUE APOYAR A NORUEGA

Gracias al golpe de audacia dado en enero por la oposición representada en la Asamblea Nacional, la dictadura y el drama  venezolano pasaron a ser de nuevo tema central de la agenda internacional. No ha sido opacado ni por la crisis política nicaragüense, ni por el descalabro económico del gobierno de Mauricio Macri, que puso, de forma insólita, a la señora Cristina Kirchner a puntear las encuestas para la presidencia de Argentina. Como se sabe, en un giro inesperado, la conocida viuda decidió optar por la vicepresidencia para evitar un todos contra Cristina y aprovechar al máximo los números que la favorecen.

La crítica situación venezolana constituye un problema regional mayúsculo por la estampida que ha desatado. El último informe de Acnur habla de al menos 3.700.000 venezolanos  que han huido de las garras de Maduro. Esta fuga se ha producido durante lo que va de la segunda década del siglo XXI. 

La diáspora venezolana, unida a la pavorosa pobreza que azota a la inmensa mayoría del país, al colapso de los servicios  públicos,  a la escasez creciente de gasolina, a la multiplicación de las protestas callejeras y a la violación sistemática de los derechos humanos de ciudadanos comunes y corrientes y de dirigentes políticos, han llevado a numerosas naciones a la conclusión según la cual en Venezuela se han creado las condiciones objetivas para que estalle la violencia en gran escala, y que conviene actuar cuanto antes para prevenir que la ira popular se desate o que la oposición se incline por alternativas armadas, como ocurrió en Nicaragua cuando la obstinación del sandinismo bloqueó los caminos democráticos.

Uno de los gobiernos que se ha sensibilizado frente a nuestra calamidad es el de Noruega, con amplia experiencia ejerciendo de facilitador y mediador en conflictos tan complejos como el que tiene lugar en Venezuela. Noruega se suma a los países que propician una salida al descalabro nacional: Estados Unidos, Canadá, Grupo de Lima, Unión Europea y Grupo de Contacto Internacional. Lo hace desde una perspectiva distinta, por ejemplo, a la de Estados Unidos y el Grupo de Lima. No sé si su estilo  contemporizador de aproximarse al problema es más eficaz que el otro, mucho más pugnaz y confrontacional. De lo que sí estoy seguro es de que el esfuerzo de Noruega es complementario y clave. Ese país, por su experiencia y conocimiento en el tratamiento de conflictos agudos, puede dar una enorme contribución, tal como lo hizo en su momento con los árabes y los israelitas o entre el gobierno español y la ETA, para solo mencionar dos casos representativos.

El régimen de Nicolás Maduro tratará de darle largas al asunto. Hará lo posible por ganar tiempo para intentar capear el temporal y permanecer el mayor tiempo posible en Miraflores. Señalar estos presupuestos para descalificar el esfuerzo no resulta muy ingenioso, como tampoco lo es tratar de inventar la rueda. Estamos hablando  de un grupo al que no le importa gobernar sobre los escombros. Eso lo sabe la oposición venezolana y, podemos suponer, lo han entendido los expertos noruegos. El gran reto para los nórdicos, al igual que para el resto de la comunidad internacional que evita el uso de la fuerza, reside en obligar a un régimen quebrado, aislado, y desprestigiado en el plano internacional, e inmensamente impopular en el ámbito doméstico, pero que posee la armas, a que encuentre una solución acordada a las penurias  que sufren los venezolanos. La piedra angular del convenio, ellos lo saben, es el pacto por unas elecciones libres, competitivas, transparentes y supervisadas por la comunidad internacional. Aunque entre las peticiones se encuentra la desactivación de los colectivos violentos, nadie pide que depongan las armas y se pacifiquen, como ocurrió en Colombia con las Farc. Se trata de algo tan naif como recuperar la dignidad del voto y la soberanía popular, aplastadas con la elección de la asamblea constituyente y con los comicios del 20-M de 2018. Así, sencillo. Inobjetable desde la perspectiva democrática.

Para obligar a Maduro a negociar están en marcha varios procesos. El primero, la colosal tragedia nacional que sigue su propio ritmo y avanza sin que el régimen tenga la menor posibilidad de resolverla. Los problemas y carencias que confrontamos en la actualidad, se agravarán mientras Maduro se encuentre al frente del Ejecutivo. Luego hay que anotar los conflictos y temores dentro del Psuv. Existen sectores en el oficialismo convencidos de que la permanencia a rajatabla de Maduro en el poder, erosionará al partido y a la opción política que ellos representan. Es mejor negociar ahora que pueden obtener ventajas, que hacerlo cuando todo esté perdido. Hasta podría aceptarse que Maduro sea candidato; el dilema más serio reside en si lo hace como Presidente en ejercicio o como candidato fuera de Miraflores. Para los militares las conversaciones en Noruega también deben de tener un significado especial. Allí nadie amenaza al país con invasiones militares, ni violencia de ningún género. Solo se trata de admitir la crisis de gobernabilidad y representatividad del régimen, y buscarle una solución en el marco de la Constitución y la democracia.

Por estas razones y otras más, debemos apoyar a Noruega.

Trino Márquez
@trinomarquez

CARLOS PADILLA: NEGOCIACIÓN CON MUERTE ANUNCIADA

Se negocia con un delincuente que nos amenaza, se negocia con un vendedor regateando precios; pero no se puede negociar con quien utiliza ese mecanismo de supuesto entendimiento para fines no relacionados con los aspectos o asuntos de la negociación y si para sus propios fines que trata infructuosamente de ocultar.  

Todo negociador, que pudiéramos llamar “bien intencionado”, lleva al encuentro tabuladas las aspiraciones que quisiera lograr en máximas, intermedias y mínimas pues si solo lleva máximas la negociación fracasará. No se debe ir a una negociación a entregarlo todo. Eso no tiene sentido. No se debe ir a una negociación para aparecer tan solo como dispuesto falazmente a perder en ella y ganar prebendas posteriores. Eso tampoco tiene sentido ni político ni ético.   

No se puede ir a una negociación cuando ambas partes tienen una posición de todo o nada; tampoco cuando se sabe la carta que tiene la contraparte escondida bajo la manga y mucho menos cuando se reconoce a uno de los receptores como emisor público de mentiras. 

Lenin lo expreso claramente: "Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos; por medio del diálogo alcanzamos aquellos objetivos a corto y mediano plazo para ganar tiempo, y cuando efectivamente seamos más fuertes, entonces tomamos sin contemplaciones lo que queremos y sin que nos conmuevan las reclamaciones y las apelaciones de los enemigos venidos a menos."  

Estamos seguros de la buena fe de los que se muestran partidarios de un dialogo con aquellos que no son comunistas, ni socialistas, ni nada; pero que se ponen ese disfraz para ocultar sus incapacidades y corruptelas y utilizan las estrategias y tácticas aprendidas en los cenáculos castristas para mantenerse en el poder a costa de lo que sea. 

En sus recientes intentos de distraer, el madurismo usando al catalizador noruego, impulso un encuentro de mediación con un sector de la oposición venezolana que sobrevive en la Asamblea Nacional. Pero ese intento está integrado por posiciones irreductibles tendientes a garantizar su permanencia en el poder para usufructuarlo depredadoramente.  

 El planteamiento llevado por los demócratas no era otro que el de “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”. Es decir, todo lo contrario de lo que quiere el régimen.  

Como se podrá apreciar allí no puede haber acuerdo alguno y si ganancia de tiempo para apretarse los gastados tornillos que sostienen a la oligarquía madurista de los 500 sentados sobre las bayonetas en su precario disfrute del poder.  

Como demócratas no nos queda más que agradecer a Noruega su intermediación para la búsqueda de soluciones a la tragedia venezolana y solicitarles a sus autoridades que se sumen a los otros sectores que apoyan el retorno de la democracia a Venezuela tales como con el Grupo de Lima y el Grupo de Contacto en la búsqueda de la solución anhelada por el sufrido pueblo venezolano. Si los contactos entre los representantes de la Asamblea Nacional y  el madurismo continúan bajo los auspicios de Noruega esperamos que el talante autoritario del régimen recapacite y acepte una salida honorable a la crisis de gobernabilidad que atosiga al pueblo venezolano.    

No desechamos el dialogo per se. Somos partidarios de un dialogo entre factores opositores que ha fin de cuentas tenemos el mismo objetivo estratégico con algunas diferencias tácticas y mantenemos la posición de la búsqueda de la solución de la crisis que nos castiga mediante una salida deseada como pacífica, constitucional, democrática y electoral.  Todo ello dentro de la ruta indicada por los auténticos caminos democráticos, un contador de votos idóneo, garantías electorales firmes, salvaguarda del secreto del voto, actualización del padrón electoral y certificación internacional.  

Carlos Padilla 
@carpa1301 

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LA OPOSICIÓN ROSA

La Belle Epoque enmarcó la vida europea haciendo alusión a una “bella época” que se circunscribió a la vida de ese continente antes de los horrores de la primera guerra mundial, conflicto bélico que agudizó las añoranzas. Sin lugar a dudas, el mundo comenzó ser distinto luego de la primera guerra mundial, el trabajo se hizo necesario aún para las clases pudientes, las armas se especializaron a raíz de esas crueles batallas, las naciones comenzaron a recelarse unas a otras… la guerra pasó ocupar un lugar preponderante en las políticas de Estado, es decir, mucho más. 

En Venezuela existe en el seno de la oposición un preocupante cúmulo de líderes que, al parecer, viven en la “Belle Epoque”, tras 20 años de chavismo parecen no darse cuenta que a lo que nos enfrentamos los venezolanos es al castrismo puro, sistema dictatorial que no se va por votos aunque los promueva, que no se va con diálogos aunque sea su estandarte, que no se va con sanciones pues controla las riquezas de, probablemente, el país más rico del mundo. Sistema dictatorial que no se va con marchas, contra marchas ni con protestas solas, pues usa las armas y las instituciones públicas como escudo de sus intereses. Esa es una oposición rosa absolutamente equívoca, contraria a los objetivos patrios, lamentablemente con mucha tarima pública.  

Todo lo que esta oposición rosa propone ya se ha intentado con anterioridad aquí en Venezuela y en Cuba, con mismos resultados catastróficos para el pueblo. Ahora, sin lugar a dudas, la presión social es indefectiblemente necesaria, pero debe estar acompañada de otras acciones contundentes, como por ejemplo, todo el peso de la diplomacia internacional, donde los socios del chavismo tienen papel preponderante en acción y omisión, China (al parecer) ya dio su brazo a torcer con el chavismo, se percató que sus inversiones no peligrarán, al contrario, estarán mejores resguardadas de la mano de otra dirigencia nacional ajena al chavismo, fanal de corrupción y desidia. 

El chavismo sí ha comprendido cabalmente su condición y momentum, sabe depende exclusivamente de la violencia institucionalizada, tanteó a Guaidó y guardó postura hasta conocer, al menos, sus primeros pasos, luego redobló su tradicional manera de tiranizar a todo un pueblo a través de las necesidades que él mismo creó y, circunstancialmente, las sanciones internacionales agravan, lo que le ha servido de excusa para mantener engañada a su remanente de seguidores.  

El camino es electoral ¡Claro que sí! pero primero hay que reinstitucionalizar la nación, acudir a nuevos procesos electorales hoy incurriría en los mismos errores en que cayeron Avanzada Progresista, Copei y el Mas, abstenciones históricas promovidas por la carencia absoluta de confianza en las instituciones públicas, lo que ha hecho que el voto pierda sus tres principales características; premiar, castigar y generar cambios, en ese afligido escenario gana quien pueda arrastrar más votantes, es decir, el régimen. Quienes nos oponemos a procesos electorales hoy día somos más demócratas que quienes lo promueven a sabiendas de su farsa.  

Se necesita una oposición con los pies en la tierra, no romántica ni soñadora ¡Realista! Que comprenda que así como lo supiera Bolívar, Miranda y demás próceres, esta es una guerra que no podemos librar solos los venezolanos, ameritamos mediación internacional, de lo contrario estamos condenados ser la segunda Cuba de la historia.

Leandro Rodríguez Linárez 
 @leandrotango      

ENRIQUE CONTRERAS RAMIREZ: NUESTRAS UTOPÍAS

Hay quienes creen o creemos que la democracia es una utopía, que no es posible mientras se siga dando en nuestras sociedades latinoamericanas y particularmente en Venezuela, la influencia colonialista y dominante del eurocentrismo, quienes impusieron los modelos de sociedad que actualmente imitamos, me refiero a esos dos modelos  que nos presenta el socialismo y el capitalismo, pues los intereses de los que lo impulsan niegan en la practica la posibilidad real del ejercicio democrático, en esa línea de la verticalidad y relaciones de poder  que se esconde detrás de un llamado Estado, donde el mismo no se encuentra al servicio de la gente, sino es la gente en una relación de servidumbre la que tiene que estar al servicio de ese Estado, en una sociedad que cada vez exige mayores libertades y mejores modos de vida, para la realización plena de nuestras  condiciones humanas. 

Tal situación, para muchos es irremediable y de allí proviene la resignación –esta realidad hay que aceptarla- porque no hay una salida, ni se ve en el horizonte de la patria, perdiendo la esperanza y su propia fe en el porvenir y es aquí donde está el problema, porque tal tipo de conducta asume la derrota, además de ser una derrota inducida, sembrada, motivada para que se tome en ese teatro del que no hay nada que hacer. Al respecto el profesor Victor Bravo al referirse a la situación planteada nos indica: “Sólo el hombre desprovisto de los escudos de la fe, como diría Kierkegaard, sean estos no sólo religiosos sino también políticos, sociales, culturales, podrá rozar el sentimiento de la angustia y del absurdo de más allá de los limites y preguntar sobre el sentido de la existencia.” (BRAVO, Victor (1998).Editorial Universidad de los Andes. Mérida). 

Si el logos en términos filosóficos, es asumir una actitud racional ante el mundo, ante la vida. La adoración, el fanatismo, la pleitesía,  la subordinación y la servidumbre a los que ejercen el poder, no puede ser parte de la naturaleza  humana, al contrario, la naturaleza humana es la que  hace que la humanidad  sea inteligente y en seres inteligentes no puede tener cabida  semejantes escenarios. Es por ello que cuando hablamos de libertad, para los que ejercen el poder bien sea en el socialismo o el capitalismo, es como si estuviésemos invocando –para ellos-  los poderes demoniacos, además les parece monstruoso y siniestro pues esa libertad que por naturaleza pertenece a la humanidad, es lo que coloca en crisis el orden establecido, porque esa libertad implica libertad de acción, de pensamiento, sin imposiciones ni impedimentos. Es cuando hay capacidad de razonar pensar y concientizar como se debe actuar ​ y obrar según la propia voluntad de la persona en comunión con los otros, en igualdad de condiciones, es un proceso ontocreador en busca de ese bienestar colectivo que el Libertador sintetizo como “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de bienestar social y la mayor suma de estabilidad política”. Una utopía propia de la inteligencia humana, cuando se es sujeto histórico capaz de transformar los modelos socio-económicos  que oprimen  a la humanidad y que por analogía deducimos, que ese era el centro de su “delirio” que le inspiro el volcán del Chimborazo en tierras de Ecuador. “…El tiempo, no ha podido detener la marcha de la libertad (…) Al fin, la tremenda voz de Colombia me grita: resucito, me siento, abro con mis propias manos mis pesados parpados: vuelvo a ser hombre, y escribo mi delirio.” Es la pasión que inundo el alma de nuestro Bolívar y con su ejemplo exalto y se sigue exaltando la lucha por la libertad, libertad hoy negada como en el ayer, por quienes dicen ser defensores de la misma, desde los pináculos del poder. 

 MATAR LAS UTOPÍAS 

Hoy más que nunca, el mensaje utópico del Libertador, es la de la esperanza, la posibilidad real de realización de nuestros pueblos, pueblos que siguen y seguimos indagando sobre el horizonte originario de la patria latinoamericana, sigue investigando y tratando de construir en la lucha caminos por la libertad y más cuando hoy día tanto el capitalismo como el llamado socialismo, nos quieren aplicar el pensamiento único de sus concernientes ideologías, ideologías que se esconden detrás de las utopías de los pueblos, para seguir engañando y manipulando a los de abajo. 

En una oportunidad Francis Fukuyama (1992), le señalo al mundo que la única utopía posible, se encontraba en la llamada “democracia  liberal” y sostenía que esa “democracia liberal” era el punto final de la evolución ideológica de la humanidad, semejante villanía y obscenidad, confundió a más de uno de los llamados “intelectuales” de academia, cuando lo que se quería era la de consolidar el corpus doctrinario –sobre todo en materia económica del paradigma globalizador- que ve el planeta como simple mercancía y a las muchedumbres como un gran obstáculo para el desarrollo del gran capital y de esta propuesta eliminar los sueños de los pueblos a ser libres, matar sus utopiás, con la complicidad de los gobiernos que en la actualidad tenemos en América Latina y cuyo ejemplo más claro lo tiene  Venezuela, que a nombre de un socialismo le entrega toda su riqueza a los grandes conglomerados del imperio del capital, tal y como lo está haciendo con el Arco Minero –incluso-  sin medir las consecuencias ambientales catalogados por muchos científicos ambientalistas de pronósticos irreversibles. 

Si pretendemos hacer un vuelo pindárico, hemos conocido que a lo largo de los tiempos históricos, la humanidad siempre ha sido quimérico, soñador y ha impulsado sus luchas para tener un mundo donde desaparezca la pobreza y la miseria tanto intelectual como material, la desgracia de la injusticia social, la represión del que domina en esas relaciones de poderes perversas que ha conducido a la humanidad al hambre y la violencia. La propia historia nos describe y sobre todo en la edad media, de cuentos y leyendas nacidas del seno del propio pueblo, aspirando a vivir en un modelo social y económico perfecto, fábulas y mitos que germinaban del imaginario popular donde evocaban un lugar, un espacio, un sitio carente de angustia, sufrimiento y desde luego, poder disfrutar de los placeres que se hallaban por doquier. 

De todo esto, podemos concluir en la necesidad de buscar un “Tercer Camino” o “Terceros Caminos” que sea inventiva de un colectivo llamado América Latina, ya que dentro de los actuales modelos (capitalismo o socialismo) nuestros pueblos están condenados al sufrimiento y  la muerte. Es la utopía del TERCER CAMINO. Inventamos o Erramos, como nos dijo el maestro del Libertador, nuestro Simón Rodríguez. 

Hoy más que nunca, la palabra utopía – sembrada en nosotros por Bolívar y Simón Rodríguez- sigue representando la esperanza de realización de nuestros pueblos, pueblos que siguen y seguimos buscando el horizonte originario de la patria latinoamericana. “Inventamos o Erramos”.  

Enrique Contreras Ramirez 
@enriqcontrerasr 

JOSE LUIS ZAMBRANO: CON LA VERDAD SALDRÍA EL RÉGIMEN

La libertad de un país encadenado a un sistema oprobioso, no se destraba con sueños apacibles. No es un hallazgo mental ni una conjetura por atragantarme de emociones. Las mafias del poder tienen sus aviones de príncipes, sus alcobas señoriales, sus entuertos medidos y sus ganas inmensas de continuar traficando con la paz de un pueblo.

Se requiere más que un paraíso discursivo o una mera premisa para alcanzar la meta hartamente señalada. Los abusos dejaron de camuflarse para volverse evidente en el mundo entero. El mercado de almas perturba a todos, pues el hambre descalabra al vecino y no está en un continente lejano como el africano.

Por eso desmerito sobremanera la afirmación de un colega, quien a través de un tuit descomunal, aseguraba más con una erudición de baja monta que con una convicción verdadera, que “la comunidad internacional impondrá a Venezuela unas elecciones vigiladas, pero con la participación del chavismo. Hay que unirse para ganarlas”.

  Es tan mala, vulnerable y rudimentaria esa hipótesis desafiante, que echaría al trasto la visión de transición defendida por Guaidó casi con sangre. Es apoyar a la usurpación y a sus sufragios de fantasía. Sobre todo, no veo al veterano periodista con oráculos entrañables y precisos, ni tan poco oigo ecos dispersos en el mundo que concilien en ese postulado.

Lo que sí empuño como un paso hacia adelante es la aprobación de un proyecto de ley para enfrentar nuestra enervante crisis, cuyo propósito real es restaurar la democracia en el país. Tal propuesta -considerada como la legislación más severa y amplia hasta la fecha en torno a nuestra realidad-, fue admitida por el comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos.

El mencionado estamento tiene por nombre: Ley de Ayuda de Emergencia, Asistencia para la Democracia y Desarrollo de Venezuela (VERDAD). El proyecto, apuntalado por senadores demócratas y republicanos, muestra un camino providencial de que no existe en el congreso norteamericano, rebatiñas entre partidos ni vacilaciones perdidas, sobre la necesidad de devolverle la capacidad democrática a la nación con mayores reservas petroleras del planeta.

Marco Rubio fue uno de los precursores de esta idea genial. “Es un esfuerzo significativo por parte de EEUU” -dijo sin dispersar su foco sobre la restauración del estado de derecho y el orden democrático-, “acompañado de nuestros aliados regionales y de la comunidad internacional”.

El senador demócrata Bob Méndez, otro de los artífices de esta cruzada, no tuvo empachos para referirla como un paso trascendental para apoyar a los venezolanos, en el oscuro y difícil capítulo de lucha por recuperar al país del régimen de Nicolás Maduro y restaurar un proceso democrático.

El loable y oportuno proyecto VERDAD establece, no solo 400 millones de dólares en ayuda humanitaria, revocar visas a diestra y siniestra, sancionar el endeudamiento indebido de Maduro y el comercio de oro, sino reconoce los esfuerzos del presidente Guaidó para acelerar la planificación, con instituciones financieras internacionales, en la reconstrucción de Venezuela posterior a la salida del tirano.

Ningún país mojaría tanto sus barbas y mucho menos uno tan poderoso como el yanqui, si no tuviese planes reales y rigurosos para desquebrajar las barreras de la dictadura venezolana.

El cese de la usurpación es una meta irremplazable. Nada ni nadie nos puede imponer a la usanza de los últimos comicios, un proceso electoral viciado y con el mismo esquema turbulento. Hoy se cuenta con más cartas para ganar la partida. El sendero está lleno de obstáculos inadecuados, con zancadillas terribles y con el estruendo de risotadas de unos forajidos sin una pizca de humanidad, que no quieren desenroscarse del poder. Pero la lucha tiene una perspectiva medida y clara.

Mientras Maduro aprueba recursos para la activación del proyecto de creación de una línea de producción de la ametralladora Caribe, calibre 9.19 mm, y un país entero padece de una hambruna incomparable por tener todos los estándares de producción alimenticia paralizados, existe otro proyecto en marcha en el senado norteamericano para cambiarle la cara a la calamidad.

Hace seis años escribí en redes sociales una frase a las volandas, que hoy tiene más vigencia: “al superar con fe, la tormenta más aciaga y llena de truenos, siempre florece un arcoíris en forma de sonrisa, como premio de Dios”. Nunca mi cursilería sin remedio ha sido más oportuna.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571