viernes, 29 de enero de 2016

LUIS GARRIDO, ¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD?

Las garantías que ofreció Padrino en la espera impaciente de los resultados una vez concluido el proceso electoral del 6 de diciembre, tuvo varias interpretaciones.  Convencido como estaban los venezolanos de que el gobierno había perdido las elecciones y no teniendo Tibisay argumento alguno  para desviar la fuerza del viento que venía  en su contra, nadie más apropiado que el ministro de la defensa, quien dio  la cara por el gobierno y aplacó lo que para el régimen sería una tragedia, acostumbrado a cobrar con solo el pronunciamiento del órgano electoral.  Lo dicho en ese momento por el  ministro cumplió un objetivo y las aguas mansas volvieron a su cauce: la democracia cobró  su victoria.  
 
¿Sobre quién recae la responsabilidad del por qué la frialdad entre pueblo y  ejército?  La Constitución es  clara en la afirmación  de que la Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la nación y asegurar la integridad geográfica     mediante la defensa militar.  Sin extendernos más en su contenido hacemos referencia al punto que establece la contradicción  entre las Fuerzas Armadas de esta Constitución y la que en la práctica se traduce en  la opinión adversa del pueblo hacia sus militares.   

Una ligera sensación nos permite pensar que entre los más importantes responsables   figura el general Padrino, a quien aún cuando no se lo criticamos,  si le exigimos respeto para la propia Constitución.  Esos frecuentes  eventos militares -vistos por todo el país- tienen más sabor político que de celebraciones históricas.  Muy legítimo es que, el partido de gobierno use la simbología que considere para mantener viva la imagen de su difunto líder;  pero ¿cuál sería el razonamiento del por qué también nuestros militares hacen  comparsa con el nombre del desaparecido?        

¿En qué parte, la Constitución  establece los calificativos del ejército "socialista" que se exhiben  frente a los cuarteles donde sobresale la figura de Hugo Chávez?   A eso que ahora han dado en llamar "El Cuartel de la Montaña" lo convirtieron en  cementerio  con vigilia permanente, para rendirle tributo a quien  profanó los restos del Libertador, modificó la bandera,  implantó el retrato a su capricho  y hasta  cambió la posición del caballo.  En estas horas difíciles el pueblo quiere claridad,  tanto  en la palabra como en la lealtad. 
      
Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela            

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