miércoles, 5 de abril de 2017

EUGENIO MONTORO, IDEAS POST RÉGIMEN

APERTURA INTERNACIONAL
       
  Aunque se habían hecho algunas observaciones del fenómeno fue Thomas Alva Edison quién le dio el impulso requerido.

         Edison determinó que la corriente eléctrica podía viajar sin cables en el vacío. Usando los avances sobre su principal invento, colocó una placa metálica dentro de un bombillo y observó que pasaba la corriente desde el filamento incandescente hasta la placa sin nada que los conectara. Esto luego se bautizó como “el efecto Edison” en su honor y significó la creación de las llamadas “válvulas electrónicas” que permitían un casi infinito mundo de aplicaciones. De allí aparecieron radios, televisores, sistemas de comunicación, radares y otros miles de aparatos. Luego vinieron los transistores que reemplazaron a las válvulas electrónicas y permitieron un rápido avance especialmente en telecomunicaciones.

         Así, cuando encendemos un celular o una computadora hay una relación histórica con aquél tenaz observador que fue Edison.

         Casi todo el progreso humano ha sido de esa manera, un avance sobre otro y en Venezuela sucedió lo similar y pasamos de ser un país rudimentario a uno de ciudades modernas apoyados en la casualidad del petróleo. Pero sea como fuere el País con el tiempo elevó su nivel de conocimientos y talento en forma marcada.

         La llegada de los comunistas disfrazados al poder significó una parada brusca al proceso natural que se venía dando. Sus ideas de un nuevo orden social y la creación de un nuevo ciudadano fueron equivalentes a quemar los apuntes de Edison y a poner presos a los inventores del transistor. Los resortes que empujaban el progreso fueron de pronto aplastados y esto nos han llevado al desastre social y económico que tenemos.

         Cuando este régimen termine, será como soltar ese resorte comprimido, pero, para sorpresa de todos, no volverá a su posición original. Se quedará allí trancado por el óxido que significa el no disponer de recursos. Tendremos un País que sabe lo que hay que hacer, pero no lo puede hacer pues le falta dinero. Es como conocer dónde están los peces grandes pero el bote tiene agujeros.

         En nuestra opinión para destrancar el resorte del progreso o reparar el bote vamos a necesitar mucho dinero y talento. Buena parte del talento existe, pero lo que no tenemos es dinero. Es de anticipar que cualquier préstamo que se obtenga se dirija primero a resolver asuntos graves de alimentación y salud, pero también se requieren grandes cantidades para reactivar al resto de las funciones.

         Aunque luzca exagerado Venezuela necesita una especie de plan Marshall para su recuperación. Tal vez no hemos sido bombardeados pero los efectos son similares. Promover una “invasión” de empresas e inversiones es una opción, pero debe establecerse un mecanismo muy grande, fuerte, especial y contundente.

         Cualquier paño caliente para una recuperación lenta es un error. Este desastre solo se corrige con hombres talentosos y probos-que los tenemos-y un impulso excepcional de recursos que hay que obtener.
 
Eugenio Montoro
montoroe@yahoo.es
@yugemoto67
Zulia - Venezuela

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