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jueves, 27 de abril de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNANDEZ, ESTADO DE GUERRA

DESDE FRANCIA
Una guerra es justa cuando es necesaria, Santo Tomas.

Le hice caso a Bernal y me asomé a la ventana, vi a un pueblo luchando por su libertad, tragando gas lacrimógeno y recibiendo perdigones, que disparan los “malditos soldados” que dirigen sus fusiles contra su propio pueblo… cumpliendo órdenes de Padrino y Maduro.

Vi a una abuela erguida frente a una tanqueta, a un joven flaco y valiente, vestido de sangre y heridas de perdigones, portando como sola protección una Biblia. Vi también a Carlos Moreno, de escasos 19 años, le habían atravesado la cabeza con una bala, tal como Roy Chaderton celebra le hagan a los escuálidos.

Vi a una joven Paola Andreina Ramírez Gómez, de 23 años, yacía en el piso en la plaza de San Carlos en San Cristóbal, asesinada por los colectivos chavistas. Vi a Reverol, ministro de Interior, Justicia y Paz, mintiendo sobre el asesino de la joven y vi también a la madre de la víctima desmintiéndolo a él.

Vi a millones de venezolanos, de Caracas y del interior, de pueblos y ciudades, del este y del oeste, unidos en un solo clamor, pidiendo respeto a la Constitución, democracia, justicia, la renuncia de Maduro, la libertad de los presos políticos y castigo a los corruptos.

Miles de ciudadanos que recorren las calles de Venezuela, armados con la bandera tricolor y con sus deseos de libertad, van cantando abajo cadenas… y este gobierno va a caer.

Estamos en estado de guerra, debemos prepararnos para el conflicto final. Maduro, Diosdado, Jaua, Bernal y Tarek, han lanzado sus tropas, guardias nacionales, policías bolivarianos, colectivos y milicianos, todos… de la misma calaña.

Estamos en estado de guerra, un estado previo a una guerra eventual, comienza con amenazas, moviendo tropas, realizando cortes de luz, discursos agresivos, discriminatorios, repitiendo mentiras, calumniado, lanzando rumores, señalando al pueblo venezolano, mayoritariamente protestando, como si fuera el enemigo.

Sin lugar a dudas entramos en la fase final de la crisis, se acabó la retórica, cedió paso a la acción, el que maneje mejor las estrategias será el vencedor. El Dictador y su banda de gánsteres confiaban en el poder de los recursos petroleros y en la fuerza disuasiva de las bayonetas.

No contaron con la voluntad popular, con la rabia acumulada, con la frustración del venezolano que tienen pasando hambre y que se acostumbraron a humillar. Encumbrados como estaban, entre el poder y las riquezas que acumularon al robar los recursos del pueblo venezolano.

Por más censura que impongan, por más atropellos, amenazas y gas lacrimógeno, por mas asesinatos que cometan. El usurpador, con un puñado de corruptos, narcos traficantes y vende patrias, aunque cuenten con esbirros, colectivos y los traidores vestidos de verde… no podrán doblegar un pueblo dispuesto a todo para recuperar sus sueños y esperanzas… un lugar donde vivir o morir.

Se han quitado las máscaras, los más arrastrados fueron los primeros en pronunciarse, siempre buscando congraciarse con el tirano.

El inefable Chaderton se apresuró a declarar: “Somos la primera potencia militar regional con una enorme capacidad de destrucción” amenaza a las poblaciones de Aruba, Curazao y Bonaire, haciendo creer que atemoriza a Europa y a los EEUU, aunque sabe que no es cierto, tiene la esperanza que el Maduro crea que esta resteado. Como es costumbre en la diplomacia chavista, aprovecha e insulta a México y a Chile, llamándolos “Judas” y “Miserables”, el antiguo diplomático de tanto parecerse a Delcy, ya habla como ella.

Otro que se mostró “histérico” fue el Cabello: “A nosotros no nos importa lo que diga el mundo, no nos importa. A nosotros no nos importa lo que digan los grandes medios de comunicación”. Sus amenazas huelen a miedo, cuando la guerra termine solo tendrá dos salidas: la cárcel o la muerte. Él lo sabe, por eso prefiere arrastrar junto a si a sus compañeros de armas, que bien debían pensarlo, quien ha cometido delitos internacionales es él… no tendrían que inmolarse, por cuidar la fortuna mal habida, del más corrupto de los chavistas.

El experimentado Ramos Allup lo advirtió: “Hay caos nacional y el gobierno responde con más represión. Maduro y el alto mando, creen que militarizando y con colectivos resuelven”. Envió un mensaje al vicepresidente El Aissami, a los militares, al alcalde Jorge Rodríguez, a Bernal y a Cabello: “Amenazando a la oposición con plomo y cárcel no resuelven. El que se alzó es el pueblo de Venezuela”.

De quien no me extrañé fue del Jaua: ¿Quieren más o está bien con lo que están viendo hoy en las calles? todavía no ha perdido su costumbre de encapuchado. De su época de estudiante, cuando se escondía detrás de una máscara para cometer delitos, se le afectó un sentido, no ha visto las manifestaciones de repudio, que le han dado los venezolanos.

Que agregar sobre Iris Varela, que su humanidad no represente, como aspira a Fiscal, declaró también la guerra. Amenazó con el don de la ubicuidad, que Chaderton le explique lo que esto significa.

Trató al bravo pueblo de terrorista y lacayo del imperio, asegura poder estar en todas partes, mejor dicho, en todos los rincones como ella prefiere. La ministro de los rincones y de los pranes, delira y afirma saber todo lo que los venezolanos están haciendo para proteger a los manifestantes, al igual que Jaua sufre de ceguera, tampoco vio manifestantes demócratas por las calles de Venezuela.

La declaración de guerra es definitiva Cabello anuncia la movilización de 60 mil motorizados, que no son otros que los colectivos y Maduro puso la torta final, “Le daremos a cada miliciano un fusil para defender la patria”.

El ilegitimo adolece de desmesura, ha trasgredido el límite de lo humano, su anuncio es simplemente, que piensa armar su milicia para asesinar venezolanos, un desprecio temerario a los derechos humanos de cualquier ciudadano. Como un Hitler cualquiera perdió el control de sus propios impulsos, está poseído por un sentimiento de odio y violencia, producto del terror en que se encuentra sumido.

La furia lo ha convertido en un ente irracional y desequilibrado. Como reza el famoso proverbio antiguo: Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco. Por la salud de nuestro pueblo, es hora de salir de él.
Ha comenzado la toma sin retorno de las calles, se llenaron de gente valiente, de jóvenes y adultos decididos. Estamos indignados, tenemos rabia, no pensamos seguir viviendo entre la escasez y la limosna… sabemos que el chavismo se robó todo y estamos dispuestos a exigir cuentas, a acabar con esto y a recuperar un futuro mejor para todos.

Nosotros no escogimos la guerra, una guerra es siempre la peor de las soluciones, pero tenemos que enfrentarla si queremos sobrevivir. “Una guerra es justa cuando es necesaria” afirmó Santo Tomas.

Gente como Maikel Moreno, Tibisay Lucena, Padrino López, Reverol, William Saab, Istúriz, Jaua, Delcy y Jorge Rodríguez, deberían poner sus barbas en remojo… Las de Maduro, Cabello y El Aissami ya están ardiendo.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

sábado, 22 de abril de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNÁNDEZ, EL ENEMIGO

VENEZUELA FUTURA

Ya los conocemos, pero como en Venezuela no hay memoria… mejor apuntalo. El proceso de destrucción que vivimos comenzó con Chávez, quien ejecutó el plan trazado en la Habana. Sin importarle Venezuela, destruyó todo el aparato productivo, acabó con las fuentes de trabajo y permitió que soldados cubanos, extremistas islámicos, narcotraficantes, corruptos, etarras y guerrilleros colombianos se adueñaran del país.

Corrompió las Fuerzas Armadas. Se robaron el ingreso nacional entre miembros del PSUVE, uniformados, pedigüeños latinoamericanos y mucho enchufado, nos pusieron a pasar hambre y colas y dejó multimillonarias a sus hijas. He allí su legado.

Cuando los cubanos lo creyeron conveniente impusieron su ficha, el títere Maduro, la mayoría de la banda ya estaba organizada, solo necesitaban que la mantuviera “aceitada”.

Una banda que no es más que un puñado de personas, apoyada por una minoría de fanáticos y con el control de las armas, cuentan también con colectivos integrados por asesinos y delincuentes y un grupo de funcionarios, colocados allí solo para cumplir órdenes.

Son el enemigo, se encuentran en acción, echándonos “gas del bueno”, como decía el cínico, atropellando nuestros derechos constitucionales y violando los derechos humanos de los venezolanos… representan una vulgar dictadura.

Los escuchamos hace poco, “no entraran en Caracas”, desde sus tribunas protegidas por la guardia nacional, nos insultan, nos amenazan con tomar un kalashnikov, con bañarnos en sangre. Han desconocido la voluntad popular, han violentado el estado de derecho y son culpables de asesinatos de jóvenes, decenas de arrestos y atropellos físico y psíquicos de nuestro pueblo.

Que su palabra vaya adelante, se quitaron la careta, el mundo entero vio el rostro del Dictador. De nuestra parte ya sabemos lo que tenemos que hacer, no pueden tener paz… a costa de la nuestra… el pueblo decidió, se van, su lugar no es un cargo público… es una celda.

Hagamos memoria y apuntemos, en orden según su grado de responsabilidad, iniciamos con Nicolás Maduro y Cilia Flores, culpables de traición a la patria, corrupción, narcotráfico, nepotismo, violación de derechos humanos, asesinatos y persecución. Maduro sabe que la única manera de escapar al juicio que le espera es asilarse en Cuba.

Diosdado Cabello: Corrupto especializado en el narcotráfico y el levado de divisas, Denunciado por un banco alemán en 2006, por poseer una cuenta de 21,5 millones de dolares. La contraloría venezolana oculta un expediente que lo señala del manejo indebido de 230 millones de dólares.

Su antiguo edecán lo colocó en CADIVI y a su hermano en el SENIAT, sufre del mismo mal de Cilia: “el nepotismo”, cuenta con una red de seguidores y familiares colocados en puestos “donde hay”. Es responsable de violaciones constitucionales. A manera emblemática recordamos los nombramientos nocturnos de los sumisos miembros del TSJ, violando procedimientos y requisitos.

Rafael Ramírez, el gran experto petrolero de la revolución, logró lo inimaginable arruinar PDVSA, guisa en familia con su esposa, suegra y cuñado, señalado como el testaferro de las infantas, se sabe intocable por que posee secretos de la corrupción chavista. Se mantiene de bajo perfil desde que le descubrieron las cuentas millonarias en Europa.

El ministro de la Defensa Vladimir Padrino López y el de Interior y Justicia, Néstor Reverol, ambos militares, son los responsables de los atentados contra la integridad de los miembros de la oposición, de los estudiantes y demás manifestantes civiles. De permitir la injerencia cubana en los asuntos de seguridad del Estado y del deterioro institucional de las Fuerzas Armadas Venezolanas.

El Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, protector de terroristas, ha puesto al poder moral al servicio del régimen dictatorial.

El contralor general de la República, Manuel Enrique Galindo Ballesteros, deberá comparecer ante los tribunales por usurpación de funciones y asociación para delinquir. No fue electo ni designado de acuerdo a los procedimientos constitucionales, es responsable del delito de omisión al permitir la violación constitucional.

Delcy Rodríguez, la imitación de Canciller será cómplice de las violaciones de derechos humanos, que se realizan en Venezuela y que ella se empeña en ocultar en el ámbito internacional. Representa perfectamente el tipo de Diplomacia propia al chavismo, con una cancillería formada no por diplomáticos sino por agentes.

Es responsable de la pérdida de credibilidad del país y de la destrucción de todas las alianzas geopolíticas indispensables al desarrollo y a la seguridad de la Patria.

Cuatro verdaderas enemigas del pueblo venezolano, son las comadres del CNE, Tibisay Lucena, Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Tania D’ Amelio, cómplices de todos los asesinatos que se están produciendo. Son responsables de conducir al país a un atolladero y al caos actual, todo por servir a los fines del oprobioso régimen; se mantienen a la cabeza del CNE de manera anticonstitucional.

El presidente del Tribunal Supremo, que es un reo de la justicia venezolana, Maikel Moreno asesino condenado, se encuentra impedido por ley para ocupar el cargo que ostenta, junta a su camarilla de la sala constitucional, violan cínicamente y con el mayor descaro la ley, comparten la misma responsabilidad que de las del CNE, en el origen del caos.

Tarek el Aissami, otro protector del terrorismo, acusado por los EEUU de narco y corrupto. Bernal y sus colectivos, Aristóbulo, la “Almiranta” Carmen Teresa Meléndez, integran también esta lista de enemigos de la primera línea. A la que tendríamos que agregar a Iris Varela y sus pranes y a muchos guardias nacionales que hemos visto asesinar, patear y golpear con sus cascos a inocentes venezolanos.

El espacio impide colocar todos los nombres, la lista de enemigos no es exhaustiva. Pero están identificados, llegó la hora de exigirles cuentas y aplicar justicia. Sus manos desde atrás han disparado las balas que están asesinando al pueblo venezolano.

Una gran mayoría de los delitos que han cometido no prescriben, si no aceptan un acuerdo para renunciar ahora y terminar con esta pesadilla. Tendrán que asumir completamente su responsabilidad y se les aplicará todo el peso de la ley.

La lista de autores que se encuentran en primera línea es importante, pero no por ello debemos olvidar a toda esa fauna que a escondidas ha saqueado al país. Como la mano derecha de Hugo Chávez: el teniente Andrade, jefe del Tesoro nacional, hoy en día rico y tranquilo en Estados Unidos, al igual que una extensa lista de enchufados, marchantes de la miseria, del tráfico, el contrabando y las comisiones.

Gobernadores de estado, como el de Anzoátegui, Nelson Moreno o Rafael Isea en Aragua, aduladores como Escarrá o Isaías Rodríguez, artistas como Roque Valero o el presidente de Tves, Winston Vallenilla, el presentador de Zurda conducta, el ex ministro de Ciencia y Tecnología, Jesse Chacón o el testaferro boliburgués Pedro Torres Ciliberto. Son un ejemplo de lo que “floreció” detrás de la mafia chavista.

No los olvides, tendrán que pagar por cada dólar robado, por cada preso político, por cada joven muerto, por un pueblo humillado sumido en la miseria y con hambre… sin medicina ni hospitales… en el país de las grandes reservas pétroleras

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

jueves, 30 de marzo de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNANDEZ, PELIGRO

EL GARROTE DEL SOCIALISMO

Venezuela está en peligro, como país libre y democrático, no solamente porque la injerencia cubana nos desdibuja como Nación, sino también porque, el gobierno nos ha convertido en un estado forajido, narco traficante, dirigido por una mafia corrupta dedicada a robar el ingreso nacional, a través del lavado de divisas, que transitan a través del sistema financiero internacional.

Inexorablemente, tal situación, ha terminado por convertir el régimen de Maduro en un profundo problema geopolítico, que amenaza con violentar la estabilidad de la región.

Se acostumbra a decir que los países no desaparecen, pero no es cierto, a través de la historia han caído imperios, han desaparecido países y otros nuevos se han formado. Tan solo algunos ejemplos, en 2011, nació Sudán del Sur, en África, que se escindió de Sudán; en 2006, nació Palaos, en el Pacífico Sur, que se independizó de Estados Unidos.

En 1991, nacieron muchos países que formaban parte de la Unión Soviética: Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán. También Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Estonia, Georgia, Kazakstán, Kirguistán y Letonia.

Otros desaparecieron como el antiguo ducado de Prusia, que incluía parte del norte de Alemania y del oeste de Polonia, fue anexado a Alemania en 1933. Entre 1992 y el 2006 desaparece la República Federal de Yugoslavia, desintegrándose en Bosnia, Herzegovina, la República Federal de Yugoslavia, Montenegro y Serbia, y en 2008, nació Kosovo, que se independizó de Serbia.
Por eso alertamos que el país desaparece entre el proyecto de dominación trazado en la Habana y puesto en práctica por Chávez y Maduro, con la complaciente complicidad de las fuerzas armadas venezolanas y una generación de políticos y empresarios que no ven más allá de sus narices.

La pregunta sería, ¿porque la oposición no logra imponerse a una minoría gubernamental? que tiene actualmente tan poca aceptación popular, una respuesta incompleta seria… porque nos faltan armas y dinero.

Será que nos falta vivir profundamente ese valor esencial de libertad, que brinda fuego, pasión y legitimidad a la lucha, aun estando consientes que se acompaña de riesgos, temores y persecución. Estaremos escasos de fe, de sacrificio o de sueños, que nos permitan luchar por un ideal, por el que vale la pena vivir o morir.
No incluyo en estas reflexiones innumerables ejemplos de personas que están dando lo mejor de sí, sino a esa inmensa mayoría que está esperando que otros hagan el trabajo, Los ideales no bastan sino están acompañados por la acción.

Frente a los “ideólogos” del garrote del Socialismo del siglo XXI, que nos arrastran a la hambruna, al aislamiento internacional, al sometimiento por el chantaje, a las enfermedades o la guerra civil. La única salida son un proyecto de país distinto, héroes y el efecto de masa.

Solo así lograremos la reacción necesaria para garantizar el cambio, la salida necesaria. El gobierno tiene miedo, sabe que una chispa puede prender el incendio, por eso arrecia la dependencia, la escasez, aumenta las colas, las necesidades y la amenazas.

Ante los ideales, los valores y las aspiraciones de los hombres libres, el Dictador cierra sus tenazas autoritarias, dispuesto a violar la Constitución y las leyes para evitar su salida y garantizarse el poder.

Todo sucede ante los ojos de las naciones vecinas, que solamente ahora parecen percibir la tragedia que se vive al lado y el peligro que puede representar, para sus propias realidades.

El héroe necesariamente va a ser atacado, desacreditado, insultado, amenazado, con la intención de desmoralizarlo o hacerlo pasar por culpable. El héroe debe deslastrarse, sobreponerse al dolor, a la prisión, a la calumnia y al riesgo de morir, hacer uno con sus ideas, valores y gestos.

Venezuela está en peligro, por que destruyeron PDVSA y se robaron las divisas, por eso no hay gasolina, ni electricidad, ni dólares. Hay hambre y escasez por que destruyeron la producción nacional, no hay trabajo, porque se acabó la inversión, desde que el régimen eliminó la seguridad jurídica y expropió tierras productivas, cementeras, compañías eléctricas, arroceras, productoras de pastas, azúcar y harina, también bancos, medios de comunicación, edificios, galpones, estacionamientos, universidades, envasadoras, papeleras, frigoríficos, hoteles, centros comerciales, textileras, supermercados y panaderías.

El país actual representa un peligro en Latinoamérica y el mundo, porque el Presidente permitió carteles de droga gubernamentales, porque funcionarios, familiares, banqueros y empresarios ligados al gobierno, se encuentran incursos en el lavado de capitales. Porque tiene como Vicepresidente al promotor del extremismo islámico en la región, el que dio verdaderos falsos pasaportes a terroristas y permite que una red de financiamiento funcione desde nuestro territorio.

La nación peligra porque sus recursos los maneja Raúl Castro, por que las autoridades militares, los sistemas de defensa e identificación nacional están en manos de cubanos… y peligra porque el Ministro de la Defensa, solo sirve para mantener un equilibrio entre corruptos, contrabandistas, narcos y agentes extranjeros, quienes se encuentran a la cabeza de los ejércitos.

Peligramos porque la violencia es promovida desde las altas esferas, por la permisividad ante los delitos del hampa común, porque se armaron los colectivos y las milicias, porque la ministra de las prisiones, Iris Varela, es amiga de los pranes… y les permite salir y entrar a su antojo, mientras continúan controlando sus bandas y “despachando” desde sus celdas.

El país se cae por que no existe la Justicia, ni el respeto al orden jurídico, desde el TSJ hacia abajo, la institución se encuentra al servicio del gobierno y para perseguir la oposición.

Estamos en peligro porque el país está dividido en bandos que se odian, donde el minoritario oprime a la mayoría, esta grave porque muchos dirigentes democráticos solo piensan en cargos y en elecciones. Por que impera el desánimo, la incomprensión y el desengaño.

Entonces ¿cómo conseguir, la reacción popular que necesitamos? ¿cómo recuperar la fe y la esperanza? En primer lugar, el proyecto de país debe ser trasmitido por un líder, accesible a la colectividad en pocas ideas, trasmisibles a través de los nuevos medios de comunicación. Tenemos que estar informados y motivados por fuentes reconocidas.

El compromiso debe ser claro, contundente, creíble y en sintonía con las necesidades, imprescindible cumplir con la palabra empeñada. Se debe confiar en los otros y actuar unidos, las posturas fingidas son evidentes, Si logramos trasmitir que el país que queremos es posible y que será producto de la participación de todos, recuperaremos la esperanza, la voluntad y el compromiso.

Le daremos una oportunidad a la solidez y a la coherencia, humanizaremos la lucha con un mensaje responsable y realista. Pasaremos de la utopía a lo posible, si demostramos que no vamos a retroceder, que luchamos por los intereses nacionales y no los personales, que el país que soñamos puede ser una realidad y que nos guían valores y principios.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
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Venezuela-Futura,  
Francia

martes, 21 de marzo de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNÁNDEZ, MANUAL PARA DESTRUIR EL PAÍS

EL GUION EXTRANJERO

Lo escribió Fidel para el chavismo, era preciso contar con un traidor para asumirlo, pero eso no fue un problema. Luego le diría: al principio mantén ocultas las verdaderas intenciones, habla de la Patria sin parar, sobre todo para justificar cualquier locura que necesitemos implementar.

Siembra odios, culpa a los ciudadanos que producen, estudian, escriben, crean, trabajan… de ser los responsables de los males que aquejan a la sociedad. Es necesario destruirlos, normalmente las personas con cierta preparación e independientes económicamente son difíciles de someter.

Insúltalos, ponle apodos, calúmnialos, enfréntalos al desprecio público, mejor si alguna revolucionaria los agrede públicamente. Haz el payaso, se chabacano, inculto, diferénciate de un universitario educado para después poder ir contra ellos. nivela a la sociedad por lo bajo, para evitar que quieran progresar, no vaya a ser que se superen y se conviertan en escuálidos… nada de eso fue tampoco un problema para el insepulto.

Luego miente, destruye, persigue, viola las leyes impunemente, desmoraliza, empobrece al pueblo lentamente y así acabaras con la voluntad de rebelarse… elimina el aparato productivo. La pérdida de empleos, el racionamiento de comida y medicinas, las colas, la escasez, los convertirá en dependientes, no se atreverán a reaccionar; después culpa de la falta de alimentos, de insumos médicos, agua y electricidad… a la guerra económica, al Imperio y a los dirigentes de la oposición.

Mete preso a personalidades seleccionadas, a los otros los paralizará el miedo, no te excedas, así la reacción internacional será escasa. Financia aliados en el continente, paga deudas externas, regala petróleo, corrompe a las fuerzas armadas, como resultado nadie se meterá contigo.

Paralelamente controla las instituciones, contamínalas, que el pueblo pierda la fe en ellas, mientras más mediocres sean los que pongas a dirigirlas, más serviles serán.

Chávez siguió a pies juntillas el manual, solo que no conocía el final, estaba previsto que, llegado el momento, lo sustituirían por una ficha formada en la Habana: Nicolás Maduro.

No solo fue Chávez quien enfermo, la sociedad también se contaminó, el chavismo se convirtió en epidemia, gracias a ellos, hoy en día el 80% de los venezolanos vive en pobreza y cerca del 74% han perdido hasta 8 kilos de peso durante el último año.

La desnutrición, el hambre, la falta de higiene, las epidemias, la muerte por falta de medicamentos dejaron de ser una posibilidad circunstancial y se convirtieron en la dura realidad. Los recursos de la república dejaron de estar al servicio de los venezolanos, se convirtieron en la fuente de financiamiento del programa de Raúl Castro.

Por ello, después de disminuir su condición a los ciudadanos y a las instituciones, les tocó el turno a los espacios democráticos de libertad, la arremetida contra toda fuerza opositora, comenzando por los partidos políticos. En la nueva etapa, cero prensa libre, cero universidades autónomas, cero elecciones y destrucción de la Asamblea Nacional, ya que ahora no contaban con el parapeto de Diodado para controlarla.

Por eso vemos el mundo al revés, un Poder Electoral dedicado a impedir elecciones y el referéndum, pasando por encima de la norma constitucional, al Poder Judicial, integrado de manera ilegal por personas que no cumplen los requisitos para ser parte del organismo y presidido por un delincuente con prontuario judicial, dedicado exclusivamente a legitimar las acciones ilegales del régimen y vemos a un Poder Ciudadano conformado por militantes partidistas, que dan la espalda al pueblo que están obligados a defender.

El Manual previó irrespetarlo todo, una clásica forma de desmoralizar las personas honestas y exacerbar los malos instintos. Desde las cámaras de televisión se autorizó a robar; se destruyó PDVSA, despidiendo a 22 mil empleados calificados; se denigró a sacerdotes y obispos, se insultó a presidentes de países amigos, se atacó a Israel desde lo más profundo de sus entrañas, se condenó a prisión sin juicio; se les rindió homenaje a terroristas, guerrilleros y a colectivos asesinos.

Pero sobre todo se deshonoró el legado de Bolívar, colocando su apellido a lado del desastre nacional.

Se armó a los amigos de Iris Varela, los de Lina Ron, de Robert Serra, de Mata Figueroa, con ellos realizaron el trabajo sucio.

El cinismo se convirtió en política de estado, así nadie podía entender esta realidad, hablaron de amor y asesinaron estudiantes, los colectivos, brazo armado de la revolución, se presentaron como asociaciones culturales.

Si perdían una alcaldía o gobernación le quitaban el presupuesto y las atribuciones, al perder la Asamblea Nacional recurrieron a los amanuenses del TSJ. Robaron las riquezas producida por otros y lo llamaron expropiación.

Fomentaron el submundo del delito, traficantes, corruptos, comisiones, las empresas de maletín, testaferros, contratos a dedo. Todo fue valido y con tres objetivos, enriquecerse aceleradamente, corromper para silenciar y comprar conciencias, y por ultimo conseguir apoyo irrestricto civil y armado, en el ámbito nacional e internacional.

Siempre se han sentido cómodos del otro lado de la legalidad, no en balde siempre han sido comunistas, milicianos castristas, asalta bancos, asesinos o encapuchados.

Todo parecía funcionarles, algunos todavía se sienten poderosos, otros por el contrario están raspando la olla y con ganas de perderse fuera del país. Las infantas ya están instaladas en el extranjero con sus testaferros.

Intuyen que el pueblo considera a Maduro un fraude y están conscientes que el modelo castro-marxista fracasó. Por eso le tienen miedo a cualquier proceso electoral… ya no tienen pueblo, vienen más “Villa Rosa”, los veremos con terror a circular… 2017 será el fin del chavismo y seremos testigos de un nuevo cambio.

El trabajo de reconstruir el país será arduo, habrá que atender lo urgente y lo importante paralelamente, para poder atender todos los frentes: político, económico, social y moral.

Tendremos que reinventar la Fuerzas Armadas, limpiarlas de la corrupción, de los que permitieron oficiales cubanos en los cuarteles y no defendieron la soberanía nacional. Se convertirá una prioridad recuperar PDVSA y el mercado petrolero, las empresas básicas el Guayana y el Arco Minero del Orinoco, sin olvidar insertarnos en las nuevas metas internacionales de protección de la naturaleza.

Será necesario recuperar la noción de servicio público y limpiar ministerios e instituciones de agentes partidistas, sin caer en la persecución del ciudadano trabajador. Devolverle la dignidad al Claustro Universitario, implementar un proceso de devolución, financiamiento y ayuda a la empresa privada, fomentando la inversión para crear empleos.

Reconstruir hospitales y promover las industrias y las empresas de producción de alimentos y de la salud. Igualmente, la industria del turismo y las editoriales.

El sistema carcelario y las policías, forman parte de las urgencias a resolver, sin olvidar la repatriación de los capitales mal habidos y el castigo ejemplarizante de los culpables de este desastre.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
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Francia

jueves, 9 de marzo de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNÁNDEZ, ATRAPADOS POR LA HISTORIA

CASO VENEZUELA

La inercia del venezolano se ha convertido en un misterio insondable, sumido en el fatalismo no ve la salida del túnel. Golpeado por el alto costo de la vida, por la escasez de productos médicos y alimenticios, encerrado en su casa desde tempranas horas, para alejar lo que podría ser una muerte segura, en manos del hampa bolivariana, Preocupado… sin saber que le depara el mañana… sin trabajo y sin esperanzas.

La melancolía se ha instalado en el alma del pueblo, se sabe traicionado, burlado, humillado, tiene que pasar su vida en una cola sin derecho a protestar. Unos para no perder su trabajo como empleados publicos o de una empresa que no quiere problemas con el régimen, otros para no perder su bolsa CLAP.
En silencio, para conseguir una pequeña cantidad de productos escasos, vendidas con un sobreprecio hasta del 50%, sobre los precios regulados, sometido a que lo marquen como al ganado, con un número.

Nadie se rebela ¡una incongruencia!, como el país con las mayores reservas petroleras pudo llegar a esto… Un país con hierro, aluminio, oro, diamantes, tierras fértiles, una naturaleza exuberante, ríos, playas, montañas, selvas… propicias al turismo. Donde en apenas 16 años, una banda de hampones, traficantes, corruptos con vocación totalitaria y vendidos al Castro-comunismo, convirtieron a una Nación líder de la región, en una de las realidades más empobrecidas del mundo.

Un país que declina a paso militar, donde tampoco se revela un líder que sea capaz de dirigir y convencer, a una multitud inconforme que no encuentra como canalizar su descontento, que permanece con los brazos caídos, la cabeza baja, quejándose de su suerte.

Un país con un pasado glorioso y espíritu férreo, tierra de Libertadores, que parece borrarse lentamente de su propia historia. Olvidado estos últimos años, por todas esas naciones que recibieron acogida sin límites en nuestras tierras, cuando en sus respectivas realidades no existían garantías democráticas.

Habíamos desaparecido del radar latinoamericano, o peor aún, los intereses económicos y petroleros pesaron más que la Democracia y la libertad en Venezuela. Cuál será el estado de civismo y de valores de las democracias latinoamericanas, dispuestas a traicionar sus principios por petróleo barato, bastó con cerrar los ojos o mirar en dirección contraria.

De todo esto debemos aprender, sobre el mesianismo, sobre la probidad de las fuerzas armadas, sobre la solidaridad en la región, sobre la rectitud de los lideres… mitos que se han caído por su propio peso… y por la falta de honestidad.

Hemos aprendido de la traición, del palanqueado, del mediocre envalentonado con su padrino, del oportunista, del enchufado, del titiritero… del mercader de miseria. De todo aquel que no podía ver más lejos que su propio ombligo.

Hemos sido el país del hablar aproximado, del resolver al último minuto, del relativismo en los plazos y en el tiempo. Pero también el de Jacinto Convit, de José Gregorio Hernández, de Teresa Carreño, de Gallegos, de Reverón, de Soto, Simón, Zapata, Nazoa, Fernandez-Moran y tantos otros.

No fue casualidad que Bolívar, Urdaneta, Sucre o Páez nacieran aquí, ni que esta tierra produjera estadistas de visión universal y patriótica como Betancourt, Leoni, Caldera o Calvani. Ni es producto del azar la UCV, ni la PDVSA de la Cuarta, ni el sistema de orquestas, ni el museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber, nada de eso existiría si faltara talento, seriedad, trabajo y profesionalismo.

Tampoco nuestras universidades, aun en medio de la peor crisis vivida en nuestra historia, estarían dando la talla con los profesionales que se forman en sus aulas. Ni los estudiantes estarían sacrificándose por la libertad.

Algo de la geografía, de la historia y de sus habitantes ha determinado esta tierra, donde sus montañas, playas, selvas y llanos permanecen inmutables, a la espera de presenciar un nuevo ciclo existencial. Porque en medio de nuestras angustias, sin lugar a dudas esta surgiendo esa generación que liberará, reconstruirá y fomentará un mundo culto, preparado, respetuoso de la ley y trabajador.

Otra Venezuela se está construyendo, no la percibimos, aturdidos con los gravísimos problemas. De los escombros del chavismo, surge un país sensibilizado con la cuestión social, más solidario, más humilde, consciente de sus errores y de lo que no quiere ser.

La oposición democrática debe percibir lo que se vislumbra, escuchar el murmullo que se repite, leer en los labios y sentir con el alma, debe convertirse en un verdadero parámetro de cambio, para así recuperar la credibilidad. Sigue siendo la alternativa, pero debe sintonizar con la angustia del que ya no tiene más nada que perder.

Algo de optimismo se desprende del dolor, del hambre y la desesperación. De allí surge la fuerza, la valentía, el coraje y la decisión. Aunque pareciera reinar el desconsuelo, cada día son más los que se atreven a hablar, a denunciar, a decirle al régimen sus cuatro verdades, todos dispuestos a actuar.

Muchos han pagan en carne propia, presos políticos, ciudadanos con sus derechos atropellados, jóvenes asesinados. Derechos humanos violados, la constitución irrespetada, delitos que no debemos olvidar, ni nosotros ni ellos, porque la de los ojos vendados tarda, pero llega.

Se lo debemos a los caídos y a sus familias, para que se haga justicia, se dé una lección, se recuperen bienes y riquezas mal habidas… y se limpie este país de traidores a la patria

La ignorancia y la improvisación del chavismo, lo llevó a implementar un proyecto fracasado donde quiera que se implementó, El régimen de Maduro es producto del desconocimiento de realidades geográficas, históricas y económicas.

Su indiferencia al sufrimiento, la ruina del aparato productivo, el irrespeto a las creencias religiosas, las violaciones a la ley y a la constitución y la insuperable improvisación en las relaciones diplomáticas, no le permiten al régimen recuperarse, la arrogancia, el cinismo, la borrachera de poder y la corrupción generalizada firmaron su muerte.

Maduro, Diosdado, Tarek, José Vicente, Jaua, Jorge y Delcy Rodríguez y Vladimir Padrino López… elites del régimen, están desesperados tratando de presentar a un muerto como si estuviera vivo, como está muerta también la revolución bolivariana.

La palabra a esa nueva Venezuela, para hablar en nombre de la historia, de ese pasado glorioso de hombres, visionarios, honestos y que dieron lo mejor de sí por la Patria y que hoy en día continúan, con un esfuerzo responsable dirigido hacia el futuro, las nuevas promociones de la UCAB, de la Simón Bolívar, de la Central o del Zulia.

Llegó la hora de escribir otras páginas de esa Venezuela que parecía dormida, que vive en nuestras almas y en el corazón… impaciente por convertirse en nuestra nueva realidad.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

viernes, 3 de marzo de 2017

ANTONIO J. BENÍTEZ, LA EDUCACIÓN ES LA MEJOR DEFENSA

EDUCAR PARA LA DEMOCRACIA Y LA TECNOLOGÍA

Durante la era colonial, la educación era privilegio de unos pocos. No obstante, un pueblo aunque no tenga mucha educación, con estrategias y objetivos claros y bien definidos, puede contribuir de manera decisiva y  vital en causas transcendentes para su propio bien. Pero paradójicamente, un pueblo ignorante puede también ser llevado a acometer acciones innobles que le inflijan sufrimiento hasta llegar incluso a poner en riesgo su propio bienestar. 

La derrota del imperio español que llevó a cabo el Libertador Simón Bolívar fue gracias a la participación de un ejército de aguerridos soldados, que guiados de manera inteligente por sus líderes, lograron una hazaña histórica, premiada por la libertad y la derrota del despotismo, aún cuando la mayoría de sus miembros no había disfrutado de una buena educación.  

Pero vaya paradoja, cuando ocurrió el terremoto de 1812, ese mismo pueblo que engendró a tan bravos soldados,  se rindió a las tropas realistas después de escuchar las arengas de Monteverde  y los mensajes de los obispos, clamando que el terremoto era un castigo de Dios por haber apoyado a los independentistas en contra del Rey y la voluntad de Dios.   Así,  ingenuamente lo creyó todo, no apoyó mas a los independentistas, renunció a la libertad y de nuevo se sometió al despotismo contribuyendo al triunfo de Monteverde y a la pérdida de la primera república.

Esto demuestra que un pueblo ignorante, desprovisto de educación, representa un peligro para su propia identidad nacional, para su sociedad y hasta para la independencia misma del país.  Y valga un ejemplo más. En 1902, por poco no perdimos nuevamente nuestra independencia cuando  las cañoneras de Inglaterra y Alemania, invadieron a Venezuela y ocuparon nuestros puertos solicitando el pago de deudas gubernamentales contraídas por varios gobiernos cuyos líderes, ignorantes de las reglas básicas de buena gobernanza, hipotecaron al país endeudándolo más allá de su capacidad de reembolso, poniendo así en riesgo la soberanía nacional. 

Es evidente, que en las dos situaciones, la actitud y actuación del pueblo correspondía a la costumbre que tenía hasta  ese momento. Durante tres siglos, había estado acostumbrado a la sumisión impuesta por un gobierno absolutista, arbitrario y por la Iglesia, obligado a obedecer a Dios y al Rey. 

Luego del triunfo definitivo de la independencia, el pueblo y sus líderes, sin experiencia en la sana conducción de un país, comenzaron por violar las leyes y en particular la Ley suprema: la Constitución. Grupos de civiles y militares optaron por disputarse el poder, no por la vía democrática sino a punta de golpes de estado. Con ese aprendizaje, aunado a la herencia colonial, el pueblo se acostumbró a la arbitrariedad, irrespetando las leyes y aceptando gobiernos efímeros, en medio de un ambiente de permanente inestabilidad política, enguerrillamiento y ausencia de formas elementales de convivencia y civilidad.    

Lo que se esperaba de los primeros cien años de independencia era la instauración de la democracia y la unidad de un solo pueblo consciente de los valores de respeto mutuo y solidaridad entre ciudadanos,  el desarrollo de un Estado de Derecho, el equilibrio de poderes (Montesquieu), una justicia independiente y el comienzo y consolidación de la costumbre de un irrestricto respeto a las leyes.  Desafortunadamente,  la realidad ha sido otra.  La instauración de la democracia no figuraba entre las prioridades de nuestros primeros líderes.  Sin una misión clara, prevaleció una guerra de cien años entre nosotros mismos que nos desvió del objetivo primordial, la construcción de la Republica. Pese a todo,  no se puede pensar que todas las acciones de incivilidad jurídica y de desgobierno desplegadas durante los primeros años de existencia como nación independiente, hayan sido dirigidas deliberadamente contra Venezuela. Lo que sí se puede afirmar en base a las razones expuestas, es que simplemente, dichos actores no sabían lo que hacían, eran incapaces de percibir la magnitud del daño que le estaban causando al país, a la sociedad y por ende a ellos mismos.

Así, cuando comienza el siglo XX nos damos cuenta que prácticamente, debemos recomenzar a sentar bases sólidas para la consolidación de la Republica. Pero el momento para ese “recomenzar” cada vez se aleja a la velocidad de un espejismo. Ha continuado la desunión al amparo de un caudillismo residual que dio origen a nuevos golpes de estado hasta 1958. Inclusive la era democrática que se inicia a partir de esa fecha, no escapa a los múltiples intentos de subvertir el orden establecido, poniendo en peligro nuevamente, la soberanía nacional.  Civiles y militares seguían aplicando la experiencia de lo único que habían aprendido, vivir en la arbitrariedad donde la regla es irrespetar las leyes y usurpar el poder supremo que reside en el pueblo, para sustituirlo por gobiernos de facto. La clave de este comportamiento está en la educación. Aunque hasta ahora se ha avanzado muchísimo, especialmente a partir de 1958, se deduce que la educación que  hemos recibido no ha servido para erradicar esa costumbre nociva para la sociedad, vieja de doscientos años.

Para mejorar nuestra suerte debemos comenzar por entender que, civiles y militares somos un mismo pueblo, oriundos de una misma cultura y sistema de educación; no somos etnias peleando por un pedazo de territorio. Nada nos separa, debemos integrarnos a una sola sociedad y juntos reconocer que nos hemos equivocado en la conducción del país y que por ello estamos pagando un alto precio. Somos  los únicos responsables de haber relegado el país a un puesto poco honorable en el concierto de naciones.

Debemos  tomar consciencia que tenemos todo para modernizar al país en lo político, social y económico y llevarlo al rango de país desarrollado.  Esa consciencia debe llevarnos a reconocer que estamos inmersos en un banco de arena movediza que no nos deja avanzar.  Se requiere reconocer que el precario estado de desarrollo en que nos encontramos, solo ha sido posible porque quienes se han colocado en posición de líderes, no se han trazado una misión coherente de gran transcendencia para la construcción definitiva de la República. Ha privado entre ellos, más el interés mezquino por el bienestar grupal que el interés nacional, vicio social que nos persigue hasta nuestros días.  Ante esta indiferencia, el pueblo, huérfano de guía de verdaderos líderes, ha cedido a la tentación de la viveza, a la arbitrariedad engendro de la ignorancia, grillo que nos ha agobiado durante doscientos años.

Afortunadamente este daño no es irreversible. Es reversible con más y mejor educación, acompañada de un fuerte componente de educación cívica para que el individuo desde la escuela aprenda los principios de la democracia y respeto a las leyes.  Solo así se podrá llegar a reducir este pesado fardo a niveles que, de una vez por todas, permita que el hilo constitucional fluya serenamente a través del tiempo durante los siglos por venir. Esta será la mejor manera de rendirle honores al ideal de moral y luces del Libertador y pedirle que con su antorcha ilumine el camino de las futuras generaciones.  Para ello se requiere profundizar el conocimiento y modernización del país. Necesitamos un ejército de ciudadanos instruidos para hacer de cada venezolano un soldado de la democracia y del desarrollo.

Para asegurar este ideal en el largo plazo, es vital llevarlo a la práctica desde la primera infancia.  Así, de manera progresiva iremos cambiando de mentalidad, reforzando nuestra capacidad de pensar y reflexionar y entender lo que significa la letra y espíritu de la Constitución y las leyes, conocer y entender nuestros deberes y derechos como ciudadanos y las formas de cómo defenderlos.

Llevemos adelante, por fin, la siembra del petróleo, sembrando el país de universidades, institutos científicos y tecnológicos, laboratorios de investigación, multiplicar el IVICS, el IESA y claro está, la multiplicación de centros de formación profesional con un gran componente de tecnología digital para dar apoyo al comercio, la industria y la agricultura. Es vital la participación de nuestras academias, universidades, centros de investigación científica y tecnológica  y de todas las organizaciones y colegios profesionales en la creación y administración de instituciones universitarias y de nuevos centros de estudios avanzados a través del país. Demás está recalcar que un proyecto de esta envergadura solo será posible si cuenta con la voluntad política y la participación de los entes gubernamentales afines.

Como premio a este esfuerzo tendremos un pueblo educado y dotado de civismo, consciente de su responsabilidad de garantizar la salvaguarda de la democracia y la defensa de la soberanía nacional. Las generaciones beneficiarias de esta enseñanza, irán dejando como herencia la costumbre y orgullo de vivir en democracia y con claridad, verán como comienzan a desaparecer 200 años de engaño, durante los cuales estuvimos creyendo que la “viveza”, quiero decir, la arbitrariedad nos llevaría a un mundo mejor.


Antonio J. Benitez
abenitezj@aol.com
@kuikense 
Saubion, Francia