viernes, 28 de abril de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNANDEZ, ESTADO DE GUERRA

DESDE FRANCIA
Una guerra es justa cuando es necesaria, Santo Tomas.

Le hice caso a Bernal y me asomé a la ventana, vi a un pueblo luchando por su libertad, tragando gas lacrimógeno y recibiendo perdigones, que disparan los “malditos soldados” que dirigen sus fusiles contra su propio pueblo… cumpliendo órdenes de Padrino y Maduro.

Vi a una abuela erguida frente a una tanqueta, a un joven flaco y valiente, vestido de sangre y heridas de perdigones, portando como sola protección una Biblia. Vi también a Carlos Moreno, de escasos 19 años, le habían atravesado la cabeza con una bala, tal como Roy Chaderton celebra le hagan a los escuálidos.

Vi a una joven Paola Andreina Ramírez Gómez, de 23 años, yacía en el piso en la plaza de San Carlos en San Cristóbal, asesinada por los colectivos chavistas. Vi a Reverol, ministro de Interior, Justicia y Paz, mintiendo sobre el asesino de la joven y vi también a la madre de la víctima desmintiéndolo a él.

Vi a millones de venezolanos, de Caracas y del interior, de pueblos y ciudades, del este y del oeste, unidos en un solo clamor, pidiendo respeto a la Constitución, democracia, justicia, la renuncia de Maduro, la libertad de los presos políticos y castigo a los corruptos.

Miles de ciudadanos que recorren las calles de Venezuela, armados con la bandera tricolor y con sus deseos de libertad, van cantando abajo cadenas… y este gobierno va a caer.

Estamos en estado de guerra, debemos prepararnos para el conflicto final. Maduro, Diosdado, Jaua, Bernal y Tarek, han lanzado sus tropas, guardias nacionales, policías bolivarianos, colectivos y milicianos, todos… de la misma calaña.

Estamos en estado de guerra, un estado previo a una guerra eventual, comienza con amenazas, moviendo tropas, realizando cortes de luz, discursos agresivos, discriminatorios, repitiendo mentiras, calumniado, lanzando rumores, señalando al pueblo venezolano, mayoritariamente protestando, como si fuera el enemigo.

Sin lugar a dudas entramos en la fase final de la crisis, se acabó la retórica, cedió paso a la acción, el que maneje mejor las estrategias será el vencedor. El Dictador y su banda de gánsteres confiaban en el poder de los recursos petroleros y en la fuerza disuasiva de las bayonetas.

No contaron con la voluntad popular, con la rabia acumulada, con la frustración del venezolano que tienen pasando hambre y que se acostumbraron a humillar. Encumbrados como estaban, entre el poder y las riquezas que acumularon al robar los recursos del pueblo venezolano.

Por más censura que impongan, por más atropellos, amenazas y gas lacrimógeno, por mas asesinatos que cometan. El usurpador, con un puñado de corruptos, narcos traficantes y vende patrias, aunque cuenten con esbirros, colectivos y los traidores vestidos de verde… no podrán doblegar un pueblo dispuesto a todo para recuperar sus sueños y esperanzas… un lugar donde vivir o morir.

Se han quitado las máscaras, los más arrastrados fueron los primeros en pronunciarse, siempre buscando congraciarse con el tirano.

El inefable Chaderton se apresuró a declarar: “Somos la primera potencia militar regional con una enorme capacidad de destrucción” amenaza a las poblaciones de Aruba, Curazao y Bonaire, haciendo creer que atemoriza a Europa y a los EEUU, aunque sabe que no es cierto, tiene la esperanza que el Maduro crea que esta resteado. Como es costumbre en la diplomacia chavista, aprovecha e insulta a México y a Chile, llamándolos “Judas” y “Miserables”, el antiguo diplomático de tanto parecerse a Delcy, ya habla como ella.

Otro que se mostró “histérico” fue el Cabello: “A nosotros no nos importa lo que diga el mundo, no nos importa. A nosotros no nos importa lo que digan los grandes medios de comunicación”. Sus amenazas huelen a miedo, cuando la guerra termine solo tendrá dos salidas: la cárcel o la muerte. Él lo sabe, por eso prefiere arrastrar junto a si a sus compañeros de armas, que bien debían pensarlo, quien ha cometido delitos internacionales es él… no tendrían que inmolarse, por cuidar la fortuna mal habida, del más corrupto de los chavistas.

El experimentado Ramos Allup lo advirtió: “Hay caos nacional y el gobierno responde con más represión. Maduro y el alto mando, creen que militarizando y con colectivos resuelven”. Envió un mensaje al vicepresidente El Aissami, a los militares, al alcalde Jorge Rodríguez, a Bernal y a Cabello: “Amenazando a la oposición con plomo y cárcel no resuelven. El que se alzó es el pueblo de Venezuela”.

De quien no me extrañé fue del Jaua: ¿Quieren más o está bien con lo que están viendo hoy en las calles? todavía no ha perdido su costumbre de encapuchado. De su época de estudiante, cuando se escondía detrás de una máscara para cometer delitos, se le afectó un sentido, no ha visto las manifestaciones de repudio, que le han dado los venezolanos.

Que agregar sobre Iris Varela, que su humanidad no represente, como aspira a Fiscal, declaró también la guerra. Amenazó con el don de la ubicuidad, que Chaderton le explique lo que esto significa.

Trató al bravo pueblo de terrorista y lacayo del imperio, asegura poder estar en todas partes, mejor dicho, en todos los rincones como ella prefiere. La ministro de los rincones y de los pranes, delira y afirma saber todo lo que los venezolanos están haciendo para proteger a los manifestantes, al igual que Jaua sufre de ceguera, tampoco vio manifestantes demócratas por las calles de Venezuela.

La declaración de guerra es definitiva Cabello anuncia la movilización de 60 mil motorizados, que no son otros que los colectivos y Maduro puso la torta final, “Le daremos a cada miliciano un fusil para defender la patria”.

El ilegitimo adolece de desmesura, ha trasgredido el límite de lo humano, su anuncio es simplemente, que piensa armar su milicia para asesinar venezolanos, un desprecio temerario a los derechos humanos de cualquier ciudadano. Como un Hitler cualquiera perdió el control de sus propios impulsos, está poseído por un sentimiento de odio y violencia, producto del terror en que se encuentra sumido.

La furia lo ha convertido en un ente irracional y desequilibrado. Como reza el famoso proverbio antiguo: Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco. Por la salud de nuestro pueblo, es hora de salir de él.
Ha comenzado la toma sin retorno de las calles, se llenaron de gente valiente, de jóvenes y adultos decididos. Estamos indignados, tenemos rabia, no pensamos seguir viviendo entre la escasez y la limosna… sabemos que el chavismo se robó todo y estamos dispuestos a exigir cuentas, a acabar con esto y a recuperar un futuro mejor para todos.

Nosotros no escogimos la guerra, una guerra es siempre la peor de las soluciones, pero tenemos que enfrentarla si queremos sobrevivir. “Una guerra es justa cuando es necesaria” afirmó Santo Tomas.

Gente como Maikel Moreno, Tibisay Lucena, Padrino López, Reverol, William Saab, Istúriz, Jaua, Delcy y Jorge Rodríguez, deberían poner sus barbas en remojo… Las de Maduro, Cabello y El Aissami ya están ardiendo.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

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