jueves, 29 de noviembre de 2018

ELIDES J. ROJAS L., Y LLEGÓ EL MOMENTO


Finalmente, después de las menguadas hallacas y el chorrito de ron y algún toque de cocuy, pues no hay para más, llegamos al 10 de enero de 2019, fecha en la cual el mar se abrirá en dos y pasarán por la arena húmeda que deja a modo de pasillo glorioso montañas de libertad, democracia y buen vivir. Uno escucha esto en la calle, más o menos así, y no queda otra que tratar de descifrar lo que realmente va a ocurrir. Lo intentaremos. Pero nada más lejos de la escena creada por la febril imaginación de los venezolanos. Veamos varios pedazos de la mesa.

Y llegaron los gringos. El Grupo de Lima fue el primero en saltar. Maduro es ilegítimo de toda ilegitimidad. Rompen relaciones de inmediato con el régimen chavista y retiran embajadores a la carrera. Más tarde, la Unión Europea hizo lo mismo. Cuatro países individualmente se unieron a la decisión. Y, para rematar, Estados Unidos, además de meterle candado a la representación diplomática, se fue por todo el medio y prohibió relaciones comerciales con el castrochavismo. Maduro salió en cadena de radio y TV rodeado de militares en horas de la tarde y rechazó enérgicamente lo que calificó como una campaña internacional para derrocarlo, aunque mucha gente todavía busca cómo llegó a esa conclusión tan complicada. Hasta ahora un gran escándalo mundial, pero pura tinta y bulla.

El 14 de enero, en horas de la madrugada, se produjo un apagón que llenó de espantos y fantasmas a todo el país. El chavismo pensó que era lo normal. No hay luz en Venezuela, gran cosa. Ocurre todos los días. Pues esta vez se equivocaron. La invasión había comenzado. Apenas cortaron dos cables y el país se apagó. Cuatro portaviones se apostaron frente a las costas caribeñas y miles de paracaídas se abrieron en el cielo de apenas cuatro ciudades importantes, además de Caracas. La invasión terminó en tres días. Juicios, negociaciones, acuerdos y elecciones en dos años. Gobierno amplio de transición y medidas urgentes para rectificar la economía dejaron todo preparado para que la oposición busque candidato. Todavía están en eso. Lo que quedó del chavismo lidera las encuestas con un solo aspirante, un militar para variar. La oposición acusa a la otra oposición de colaboracionistas por aceptar ir a elecciones contra un chavista que debería estar preso. Llaman a abstenerse. Gana el chavista solo. Y la historia vuelve a repetirse.

Negociación y acuerdo. Estados Unidos, la Unión Europea y el Grupo de Lima, más otros países anti chavismo, lo dicen con claridad. Es ilegítimo, pero Maduro es el que contesta el teléfono en Miraflores. Así que hay que negociar. Pero primero la oposición con la oposición y cuando finalmente estén de acuerdo nos llaman. Ya estamos en el 2021 y no hay acuerdo. Las negociaciones terminaron a insultos en Twitter, mentadas en Facebook aderezadas con historias falsas desde Miami. De hecho ya Trump no es presidente del imperio.

No pasa nada. Este escenario es el más probable. Lo único que lo puede alterar es lo terrible que debe estar el hambre y las necesidades de los venezolanos para enero y febrero del próximo año. Ya Maduro, apoyado en Rusia y China y otros amigos, encontrará la manera de vender pedazos de Venezuela para seguir en el poder y mantener la limosna suprema y eterna a Cuba. La oposición, dividida, discute la nueva directiva de la Asamblea Nacional y asoma el plan para ejecutar el referendo revocatorio por ahí en el 2022.

Y pendientes: llegó la harina a Guaicaipuro y la leche a San Martín. Vaya rápido que se acaba.

elidesr@gmail.com
@ejrl

MARIO JAVIER PACHECO, MARCHAS DESCEREBRADAS


Los militares se entrenan para la guerra de las armas, pero no para la guerra político-doctrinal, y este nuevo viejo frente de batalla, que intensificó su acción en el período Santos, disparando consignas en vez de balas, los está horadando, nos agrede a todos y con nosotros al Estado.

La táctica es deslegitimar la acción del gobierno y de las FFAA mediante una estrategia de desprestigio basada en la mentira; en la descalificación personal y profesional de los funcionarios y en la infiltración en las instituciones del Estado, para carcomerlas ideológicamente, en especial la educación, el arte y la justicia, con el arma más letal de todas que se engatilla en la semántica; impacta en el cerebro y multiplica enemigos: la palabra.

Desocupa el cerebro de la gente al punto que si los estudiantes piden plata y Duque se las da, siguen protestando; si la asigna a los cafeteros y al campo, los campesinos apoyan la protesta; si concierta políticas salariales y laborales con los trabajadores, estos se aborregan ante sus sindicatos y se unen a la protesta y si destina recursos para mejorar las vías, los camioneros quieren sumarse al paro, porque lo que les interesa es el caos y no la superación personal, ni el desarrollo del país; es propiciar la ingobernabilidad, como dijo el senador Bolívar, para desacreditar a Duque y tener argumentos para un cambio de sistema en 2022 , sin que la gente descerebrada perciba el populismo en el discurso de los desestabilizadores.

Cuando el Presidente Iván Duque llega a un municipio, nombra un funcionario o toma una determinación en favor de las comunidades, se activa el mecanismo de oposición y cuando tropas y policías llegan a los pueblos, no los reciben como protectores, sino como violadores, abusadores y culpables de desapariciones forzadas. Es el efecto de la guerra de distorsión del pensamiento, que convierte lo malo en bueno y lo bueno en malo. Fecode adoctrinó estudiantes para que salgan a babosear consignas y las centrales obreras a los trabajadores, todos pagos por el Estado, picando y queriendo destruir la fuente que les da la vida educativa, laboral y jurídica.

El 28 de octubre el presidente instaló en Ocaña la Fuerza de Despliegue Rápido, FUDRA, indispensable para la seguridad y el progreso del abandonado Catatumbo, y ya el 4 de noviembre circulaba entre petristas y profarianos el libro “Catatumbo, memorias de vida y dignidad”  del Centro Nacional de Memoria Histórica, que hasta la página 280 hace apología a la guerrilla como organizador social de las comunidades del Catatumbo y muy poco de sus horrores, mientras  resalta desde la página 293 los crímenes y brutalidad del paramilitarismo, que se muestran en complicidad con la Fuerza Pública, como agresora y culpable de los males de la región.

Este libro, que se está usando para que los habitantes del Catatumbo reciban con hostilidad al ejército, se presenta hoy con acto ceremonial en Ocaña, para que los “intelectuales” del Catatumbo puedan despotricar argumentalmente contra el presidente y las FFAA, mientras el ELN, hace circular un panfleto en el cual previene que las brigadas odontológicas, médicas, etc., del ejército, son en verdad avanzadas de la nueva violencia de Estado.

Durante 8 años Santos dio vía libre al adoctrinamiento general y dejó al pueblo en disposición de respaldar a Petro, cuya victoria no hubiera significado la simple transición en el gobierno entre un partido democrático y otro, sino la suplantación de la democracia por un Estado totalitario, con experiencias fatales en la Latinoamérica de Castro, Lula, Ortega y otros apologistas de la violencia, que vendieron una fachada socialista, para fungir ellos mismos como Estado y succionar sus recursos hasta arruinarlo.

Era la suerte que esperaba a Colombia y que se frustró con la victoria del presidente Iván Duque.

Ahora que tenemos la posibilidad de un futuro promisorio, con la conducción de un estadista de verdad, no podemos permitir que lo arruinen los partidarios de la polarización, de la rabia y del interés de quienes abanderan ideologías violentas y arcaicas.

Las marchas y las protestas contra un gobierno que inicia y que está dispuesto al diálogo nacional, no tienen otro fundamento que la imbecilidad

Mario Javier Pacheco

@mariojpachecog




PEDRO CORZO, EL CASTRISMO Y SUS TUMORES MALIGNOS


Misterioso, pero las metástasis dictatoriales de la dinastía cubana, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, atraen más repudio y rechazo internacional que el cáncer matriz radicado en La Habana hace 60 años. Las críticas más severas contra la tiranía castrista no son  consecuencias de los crímenes cometidos contra los isleños, sino porque asiste, con sus esbirros especializados en espionaje y represión, a esos regímenes.

Tal parece que el desastre humano y material provocado en Cuba por el totalitarismo castrista es irrelevante para la mayoría de los líderes políticos latinoamericanos. Exceptuando la Venezuela de Rómulo Betancourt  y  la generalidad de los gobiernos de Estados Unidos, los cubanos han contado con muy poco apoyo en sus esfuerzos por instaurar una sociedad democrática en su país.

Causa vergüenza ajena recordar que algunos de los presidentes con mayores credenciales democráticas invitaban al decano de los dictadores, Fidel Castro, a la inauguración de sus gobiernos, en momentos en que en la isla cientos eran fusilados, miles se consumían en las cárceles y centenares se ahogaban en el mar, mientras, el hambre y la miseria se extendían por toda Cuba.

La estulticia de tantos dirigentes de Las Américas coincidía con la voluntad castrista de subvertir el orden continental para situar a sus títeres al frente de los gobiernos. Sabían que el castrismo entrenaba y preparaba a los subversivos, que numerosos académicos, periodistas, sindicalistas y políticos contaban con el respaldo económico y asesoría de la dictadura insular, no obstante, se apretaban voluntariamente la soga que tenían al cuello y eran incapaces de facilitar a los que luchaban en la isla recursos para que combatieran la tiranía que los asfixiaba a pesar de que los Castro si entrenaban y armaban a quienes intentaban derrocarlos. Tampoco, cuando la desesperanza cundió en Cuba, estuvieron dispuestos a abrir sus fronteras a los que huían, como sí hicieron Venezuela y Estados Unidos.

Lo paradójico del encanto del castrismo es que ni  los gobiernos más identificados con la derecha política, incluidas las dictaduras militares de Argentina, Chile, Brasil y Paraguay, aunque fuera por elemental sobrevivencia,  mostraron disposición a orquestar directa o indirectamente una conspiración que atacara el centro desde el cual se fomentaba el derrocamiento de todos.

Pero lo insólito fue que dirigentes democráticos decidieran no ver que el entramado de odio y sectarismo que gestó el castrismo era el nutriente fundamental  de las propuestas de Hugo Chávez, quien con los recursos de la nación venezolana y la falsa imagen de redentor de Luis Inacio Lula da Silva, más la logística del régimen cubano, reinventaron el socialismo real haciéndolo parecer para los incautos menos carnívoro.

El Foro de Sao Paulo, bajo el comando de Fidel Castro, Hugo Chávez, Lula da Silva,  Néstor y Cristina Kirchner, Daniel Ortega y Rafael Correa, fue el principal promotor del también fracasado Socialismo del Siglo XXI, lo que no hubiera sido posible si muchos líderes políticos y sociales, como los de la Concertación de Chile junto a otros dirigentes de la progresía y presidentes legítimamente electos, no hubieran optado por un silencio cómplice ante las tropelías de los hermanos Castro y Hugo Chávez.

La constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, y la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, fue consecuencia directa de los planes hegemónicos del castrochavismo que procuraban en el menor tiempo posible extender su control para manipular el hemisferio a su antojo. Los mandatarios genuinamente democráticos debieron haberse opuesto a esas propuestas, pero la corrección política de la unidad latinoamericana y disentir de Estados Unidos, determinaron su conducta.

Venezuela vive una profunda crisis humanitaria con un claro origen político, trance al que se incorporó Nicaragua y es de esperar la Bolivia de Evo Morales,  si este sigue empecinado en perpetuarse en el poder a pesar del plebiscito en el que la mayoría de la población rechazó otra postulación suya.

Sin embargo, estas tres autocracias no pasan de ser siervos de la gleba del Castrismo, en consecuencia, lo apropiado es una gestión colectiva de hombres libres que en asociación con la oposición interna de cada país, instrumenten una estrategia que termine con el tumor central y sus metástasis.

Pedro Corzo
@PedroCorzo43

ROMÁN IBARRA, CADENA PERPETUA


Al haberse declarado culpable de recibir sobornos por mil millones de dólares, y siendo el soborno un delito que compromete, no sólo al sobornado, sino también a quien soborna, no hay dudas de que estamos en presencia de un par de delincuentes de alta gama; Alejandro Andrade y Raúl Gorrín.

El primero acaba de ser sentenciado en una Corte del Sur de la Florida al cumplimiento de una pena de diez años, bajo un esquema de colaboración con la justicia norteamericana para denunciar a otros cómplices y autores de más casos de corrupción en nuestro país, a cambio de recibir una sentencia menos fuerte, o larga en términos de duración.

En cuanto al segundo, se sabe que vive en Venezuela, que es prófugo de la justicia norteamericana, pero contra quien el Fiscal impuesto por la ANC, no ha movido un dedo hasta el presente, esto es, no se conoce ninguna averiguación en su contra, a sabiendas de que es dueño de un canal de televisión, así como de bancos y empresas de seguro.
Vale la pena advertir que los sujetos de marras han tenido vinculación con la más grande corrupción conocida en el mundo, gracias a que una estructura corporativa criminal dirigida por Chávez-Maduro, lo ha permitido.

Es decir, el gobierno de los últimos 20 años en nuestro país, a nombre del tramposo socialismo del siglo XXI, estructuró toda una banda para asaltar las arcas de la República, como en efecto ha ocurrido; y extenuadas éstas, dar manos libres para la participación en cualquier tipo de negocios, entre los cuales se cuentan: tráfico de armas; contrabando de gasolina; extracción de oro y otros minerales; protección a la guerrilla colombiana en nuestro territorio; financiamiento del terrorismo, y hasta narcotráfico, todo en perfecto conocimiento y con la connivencia de la cúpula militar, también comprometida hasta los huesos en la corrupción y la entrega de nuestro país para ser colonizado por la dictadura cubana.

Pero volviendo a la sentencia contra Andrade, uno puede comprender que el sistema estadounidense permita reducir las penas de manera considerable a quienes colaboren con una investigación de mayor envergadura que pueda dar alcance a los demás miembros de la trama corrupta. No obstante, nos permitimos diferir de la sentencia en cuestión, por cuanto en primer lugar el delincuente convicto y confeso Andrade, ya había engañado a las autoridades norteamericanas al no decir toda la verdad, lo cual, lo hace reo de perjurio.

De otro lado, el juez de la Corte ha debido tomar en cuenta que junto a la comisión de este delito, se cometieron  otros como la violación de los derechos humanos de los venezolanos, hoy impedidos de acceder a hospitales de calidad; a comida suficiente; a servicios de transporte público, entre otros servicios, en virtud de que delincuentes vinculados al gobierno, se combinaron para estafar los recursos que tenían que ser utilizados en el bienestar y desarrollo de nuestros ciudadanos.

Los jueces en su misión de buscar la verdad, deben concluir que este tipo de delitos tienen conexión directa con la inviabilidad de la vida de los ciudadanos venezolanos, por lo cual, esta pena de 10 años, con la posibilidad de reducirla a la mitad, o a un tercio, termina siendo doblemente mala porque ofende la dignidad humana, y deja impune la violación de derechos humanos fundamentales.

Basta con ver las cifras de muertos entre niños, mujeres, ancianos, y demás ciudadanos por la imposibilidad de acceder a alimentos, medicinas, hospitales, educación, empleo, entre otros derechos consagrados en la Constitución.

Entendemos, pero no compartimos la sentencia. Merecen cadena perpetua en EEUU!

Román Ibarra
@romanibarra

miércoles, 28 de noviembre de 2018

ACTUALIZACIÓN HOY JUEVES 29-11-2018, EL REPUBLICANO LIBERAL

  ********ACTUALIZACIÓN HOY JUEVES 29-11-2018 ********             
EL REPUBLICANO LIBERAL 
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PALABRAS DEL PADRE LUIS UGALDE EN EL CONGRESO VENEZUELA LIBRE.


Estoy emocionado al vivir en estos días el Congreso Venezuela Libre en todos los 24 estados del país y ahora  en esta hermosa aula magna de la emblemática UCV que vence las sombras y no se rinde a la tiranía. Permítanme compartirles con cuatro breves palabras mi emocionada esperanza.

1-         Verano y Samán

Durante 25 años desde 1970 fui asesor en Apure de la escuela granja de Fe y Alegría de La Guanota. En mis frecuentes viajes de Caracas a San Fernando en los meses de febrero-marzo y hasta la entrada de lluvias, me parecía desoladora la inmensa llanura prendida en incendios y humaredas, con el ganado famélico y muriéndose por falta de agua y alimento. Así luce hoy a primera vista Venezuela: un paisaje desolador y sin esperanza.  En aquellos desiertos resecos de pronto me sorprendían unas manchas verdes con ganado refugiado a su sombra: Soberbios samanes que - gracias a la profundidad de sus raíces - resistían la sequía y generosos acogían a su sombra al ganado y lo alimentaban con su semilla rica en proteínas. ¿Cuál era el secreto de esos samanes cuando todo parecía morir? ¿Cómo se mantenían verdes y majestuosos abriendo sus brazos  con sombra y comida? ¿Cuál es el secreto del samán para vencer al verano? Es su raíz profunda hasta conectar con el agua subterránea y así mantenerse vivo.

En el terrible verano, preñado de desolación y de muerte que vive hoy Venezuela, vemos en miles de lugares de nuestra amplia geografía numerosos puntos verdes que se resisten a morir y abren sus brazos de esperanza. Ustedes son sus mensajeros que  vienen a decir a Venezuela que no todo está muerto y que ya se acerca la entrada de lluvias. Cada uno de ustedes y sus organizaciones, gracias a sus profundas raíces, han resistido y vienen al encuentro  de otros testigos de la esperanza.

2-         El Desierto Reverdece

Cuando parece que todo muere de sed, arde de desolación y nos hace pensar que nunca más reverdecerá, con las primeras lluvias se produce el milagro  y descubrimos que las raíces no estaban muertas sino ocultas. De pronto la pradera brota, el desierto reverdece, la alegría renace en el hombre del campo y en el canto de los pájaros, el ganado celebra la vida y el trabajador vuelve cantando a soñar y a preparar  la tierra  para que la vida florezca y la cosecha sea generosa. Descubrimos que las raíces estaban ocultas pero vivas. La desolación y la muerte se transforman en esperanza y vida por el prodigio del desierto convertido en vergel. La lluvia es generosa y común para árboles, hierbas y ganado, pero no los uniforma, sino que cada uno revive con su identidad propia. La lluvia común se transforma en vida diversa. Así es el Congreso de Venezuela Libre.

3-         Nacer de Nuevo

 En 1902 en la Rusia zarista, el país más atrasado de Europa, con gran parte de su población en régimen de semi-esclavitud campesina Lenin se preguntó en su libro Que Hacer para liberarla. Qué hacer es la pregunta de los pueblos en tiempos de grave dificultad y de perplejidad. Que hacer es hoy la pregunta de cada uno de nosotros y de todos juntos. Hace 2.000 años un sabio judío Nicodemo lleno de inquietud y de búsqueda fue de noche a visitar al Maestro de Nazaret con la misma pregunta Qué hacer. Jesús le sorprendió con su respuesta: hay que nacer de nuevo. Nacer de nuevo en Espíritu y en Verdad.

De la misma manera hoy esta Venezuela de muerte está con dolores de parto y  necesita nacer de nuevo: la política, la economía, la sociedad, el alma de Venezuela, necesitamos nacer de nuevo. No se trata de pequeños cambios superficiales, sino de renacer profundo, en Espíritu y en Verdad, dejando atrás lamentables prácticas políticas del pasado y del presente. Realmente el renacer ciudadano será nuevo y nos hará libres, si mi verdad sin sectarismos va abierta al encuentro de tu verdad, de la verdad del otro, para llegar juntos tú y yo a  nuestra verdad.

4-         Verdad que nos hará libres

Hoy en este magnífico y rebosante escenario de la UCV se encuentran y se  complementan verdades diversas, que incluso a veces vienen de negarse mutuamente.  Pero ahora se encuentran en un solo abrazo de la verdad de la Venezuela libre y plural, la verdad de NOS-OTROS.

En ese abrazo de vida y esperanza, juntos queremos proclamar tres cosas:

1) Basta ya de la ruina y hundimiento del país,  con millones de venezolanos  huyendo en busca de vida en otros países, y muchos millones más sobreviviendo en depresión y resignados a la agonía.

2) Todos unidos en el rescate de la Constitución democrática cínicamente violada y ahora amenazada de muerte por un poder que descaradamente se proclama supra-constitucional y decidido a perpetuar su dominio tiránico y desolador.

3) Todos con la mirada y las acciones puestas en el necesario y constitucional cambio de gobierno el 10 de enero de 2019. El cambio vendrá, no porque la dictadura lo facilite, sino porque la movilización de Venezuela entera que quiere renacer y recuperar la vida se hará indetenible, con unidad en la diversidad, y la libertad reverdecerá con pluralidad 
democrática productiva y creadora. Estamos en la entrada de lluvias y nos apresuramos a preparar la tierra, pues descubrimos que los samanes no están muertos y que la hierba de la pradera logró salvar sus raíces del fuego para volver a sonreír al primer beso de la lluvia generosa.

Hoy ustedes, este Congreso Nacional de Venezuela Libre, entrelazados en los 24 estados y empeñados en una unidad superior, ustedes traen las primeras lluvias de alegría y de esperanza. Unidad superior que, con la bendición de Dios y nuestro esfuerzo responsable, logrará que todos nos pongamos en marcha hacia una pronta Venezuela libre, democrática y próspera.

Luis Ugalde S..J.
lugalde@ucab.edu.ve

ORLANDO VIERA BLANCO, LA SALIDA DE CAP

El 4 mayo de 1993, hace 25 años, la CSJ decidió el ante juicio de mérito de CAP, Jefe de Estado. La ponencia estuvo a cargo del Magistrado Gonzalo Rodríguez Corro. 9 magistrados votaron a favor y 6 salvaron sus votos. Una condena que no sólo sentenció a Pérez sino al país entero. Una conjura impulsada por “los notables”, desde cuyo pedestal -puro y moralista- ellos o sus vástagos aun pretenden dar lecciones de ética y política. Cuánta hostilidad, reconcomio y arrogancia comportó la salida de Pérez.

Aún flota, .Aún la padecemos.

La denuncia fue hecha por José Vicente Rangel. El 11 de marzo de 1993, el Fiscal General Ramón Escovar Salóm solicitó el ante juicio de mérito ante la CSJ. La solicitud también incluía a los ex ministros Alejandro Izaguirre y Reinaldo Figueredo Planchart y a otros funcionarios. Dos días después un grupo de notables respaldaron al Fiscal General. Caldera a la cabeza. Uslar en la retaguardia y toda una rebelión de náufragos (Dixit Mirtha Rivero), que jamás le perdonaron a Pérez ser presidente dos veces.

Caldera y el Chiripero

El cuadro político era otro. Caldera se hizo candidato del MAS y otras organizaciones que adoptaron el mote: “El Chiripero”. COPEI se dividió y nace “Convergencia”. Oswaldo Álvarez Paz derrota la maquinaria de Eduardo Fernández y se alza con la denominación copeyana. Claudio Fermín se impuso al caudillo Alfaro Ucero, derrotando a su candidato Carnero Lauría como aspirante por AD, y Andrés Velásquez de la Causa R sorprendía como fenómeno electoral. El presidente del Senado Octavio Lepage cubrió el interinato por un mes, al tiempo que el Congreso Nacional elegía como presidente provisional al historiador Ramón J. Velásquez. La noche del 20 de mayo Pérez se dirige al país y lanza su presagio: “Hubiese preferido otra muerte”, y concluyó: “(…) quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse”.

Caldera asumió el poder tras su victoria electoral en diciembre de 1993. Más tarde sobreseía a Hugo Chávez Frías de su leva de armas. Se cerraba el ciclo de la conjura política de mayor envergadura de la era democrática, mordida de poder que nos conduciría como un tren desenfrenado a los tiempos de mayor crispación social, política y económica que haya conocido la república. Tiempos de tempestades anunciados por Pérez como el peor retroceso histórico desde nuestra gesta de independencia. Una involución republicana nacida de una profunda mezquindad e inmadurez política que hoy pagamos todos con el precio de la devastación indiscriminada.

Vale decir que a partir de este antecedente, le queda muy grande muchos notables-de antes y de ahora- acusar a las nuevas generaciones políticas de colaboracionismo y traición.

La humildad: Lección no aprendida

El antejuicio de mérito de CAP sin duda significó el precedente inmediato perverso que abonó el camino a la llegada de Hugo Chávez Frías. Pérez lo advirtió… ‘De ganar Chávez Venezuela entrará a una dictadura violenta, de asesinos y facinerosos de la cual será muy difícil salir.’ Palabras proféticas por apocalípticas pero además devastadoras de cara al conocimiento que tenía Pérez de todos los entornos minados de inquina y sed de venganza. No sólo de una izquierda trasnochada, sino peor, de “colinas y tepuyes” indigestos. Y esta falta de nobleza y humildad en el entendimiento del poder y la política es la que nos mantiene como perro que se muerde la cola en un laberinto de miseria, sangre y anarquía.

Pérez predijo, cito: “Como no soy un acumulador de resentimientos, me equivoqué al suponer que todos actuábamos así y que las diferencias y los duelos políticos nunca serían duelos a muerte. Supuse que la política venezolana se había civilizado y que el rencor y los odios personales no determinarían su curso. Me equivoqué.” No hay que ser un letrado para concluir que nada hemos aprendido de esta lección de quiebre y fracturas históricas provocadas por duelos políticos a muerte como sentenció Pérez. Y como extirpe marcada por la huella perenne de la irreverencia y la intemperancia, seguimos patinando en esta historia de miserables y desplazados que se repite una y otra vez desde arriba hasta abajo, hoy día en todos los sectores.

Ni vencido ni derrotado

Así se despidió Pérez desde Miraflores, al abandonar el cargo de Jefe de Estado en mayo de 1993. Un mensaje corto pero contundente y reflexivo: “pido a mis compatriotas que entiendan estas reflexiones no como expresión nostálgica o dolida de quien se siente vencido o derrotado. Mis palabras son una convocatoria a la reflexión de mis compatriotas sobre los duros tiempos que nos esperan… ojalá que nos sirva la lección de esta crisis. Que se inicie una rectificación nacional de las conductas que nos precipitan a impredecibles situaciones de consecuencias dramáticas para la economía del país y para la propia vigencia de la democracia que tanto sacrificio ha costado a nuestro pueblo”.

Lamentablemente no hemos reflexionado ni rectificado nada de nada. Las alegóricas penurias que alertó Pérez llegaron para quedarse. Pues nada. Parafraseando su prédica al tiempo de su caída: “Venezuela toda hubiese preferido otra muerte”.

Orlando Viera Blanco
@ovierablanco

VÍCTOR RODRÍGUEZ CEDEÑO, LA VERDAD Y LA JUSTICIA EN UN PROCESO DE TRANSICIÓN IRREVERSIBLE


Las noticias sobre la congelación de cuentas y la confiscación de bienes en el extranjero de ex funcionarios y allegados al régimen chavista/madurista muestra el criminal saqueo del que ha sido objeto Venezuela durante los últimos veinte años, en medio de la mayor impunidad y la más despreciable complicidad de unos y otros.

Las prácticas de corrupción durante estos años son conocidas. Los autores y los montos no son un misterio. Lamentablemente, hacer pública la verdad no ha sido fácil. El poder tenía la capacidad de ocultar esta realidad. Los tribunales y los órganos de justicia nacionales, en lugar de hacer su trabajo, han actuado como cómplices, ejecutando las directrices políticas que les imponen desde las más altas esferas del poder.

Dada la magnitud del saqueo y el impacto en otros países, es decir, su carácter transnacional, esta aberración ha abierto el espacio a órganos extranjeros que han investigado y comprobado la desviación de recursos públicos venezolanos, sobornos de todo tipo, pagos indebidos, el saqueo, en pocas palabras, en perjuicio de un país destruido y sumergido en una crisis humanitaria compleja. Una situación que finalmente se le fue de las manos al régimen, aunque ahora, sin mayores argumentos ni razones, soliciten con mucho afán, la extradición de algunos emblemáticos a quienes quizás convenga mas tener en el país que fuera, en función de cooperadores.

En Venezuela, durante este nefasto período que ya se acerca a los 20 años se han cometido además de crímenes internacionales y violaciones sistemáticas de derechos humanos, graves delitos de alcance transnacional relacionados con la corrupción, el narcotráfico y el apoyo al terrorismo, cuyos autores enfrentarán la justicia dentro o fuera del país, lo que no quiere decir, de ninguna manera, que se les castigue por venganza, retaliación o simplemente por un pase de facturas.

Muy lejos de eso. No es así de simple. No podemos desconocer la necesidad de reencontrarnos y de transitar juntos, sin discriminación, hacia una reconciliación nacional, en la que el perdón, sin impunidad, no está excluido; en el que la verdad debe establecerse y en el que la justicia deberá aplicarse cuando se determine la responsabilidad de los autores de tales crímenes y sean procesados y castigados.

No se trata, insisto, de promover la venganza. Nada más ajeno a eso. Hay espacio en la aplicación de la justicia que habrá de permitir su más sana y conveniente consideración. La verdad, el perdón, la preservación de la memoria histórica son instituciones sobre las que debemos reflexionar para avanzar en el proceso de reconstrucción del país. Invocar la justicia no puede ser contradictorio con ninguna negociación política que conduzca a acuerdos para superar la catástrofe, pero no puede ser parte de ella.
Determinar la verdad es quizás lo más importante en estos momentos. Debemos saber qué pasó realmente y por qué.

En un período de transición que más temprano que tarde tendremos ante nosotros, deberá crearse una Comisión para el Esclarecimiento de los hechos. No puede ser una Comisión más, como las creadas hasta ahora con fines meramente políticos y movidos más que todo por la venganza, el odio y la mentira.  Esa Comisión deberá crearse mediante una Ley en la que se establezca su estructura, su composición, su mandato, sus objetivos, el alcance de sus trabajos, la naturaleza de sus conclusiones, que deberán ser vinculantes, sin pretender otorgarle un carácter jurisdiccional.

Debe constituirse entonces una Comisión que integrada por personalidades nacionales y extranjeras del mayor prestigio garantice dentro y fuera una investigación independiente y responsable sobre los hechos ocurridos desde 1992, hechos hasta ahora confusos, no esclarecidos todavía, cuando emerge el proceso que nos ha hundido en la miseria. Tendría la facultad esta Comisión de investigar y determinar los hechos relacionados con crímenes de lesa humanidad y violaciones sistemáticas de los derechos humanos, pero también, con un mandato más amplio, que le permita conocer otros hechos igualmente graves relacionados con la corrupción y el narcotráfico.

A estos efectos, en particular, la Comisión deberá incluir un Grupo de Expertos sobre la corrupción y delitos conexos, que identifique y cuantifique los delitos; establezca los mecanismos necesarios para recuperar los capitales en manos de entidades extranjeras y constituya y ponga en marcha un Fondo para que con esos recursos se proceda a la reparación a las víctimas y de sus familiares por todos los actos y arbitrariedades cometidas en este periodo; se atienda con prioridad la crisis humanitaria compleja que nos golpea y se ocupe también del retorno de miles de venezolanos que por huir de la crisis dejaron el  país, un tema que ya ha sido abordado por la Asamblea Nacional.

Victor Rodriguez C.
@vitoco98

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, FORMACIÒN MORAL Y CÍVICA


Los escándalos de las últimas semanas no nos sorprenden. Se empieza a hacer público lo que era conocido por casi todo el mundo, incluido el alto gobierno. Pero se comentaba en voz baja. Para nadie es un secreto que estamos ante el peor gobierno de la historia. 

Palabrero, ineficaz y muy corrompido. Impresionan las acusaciones entre los señalados por hechos imperdonables. Las acciones que en el mundo se adelantan ponen las cosas en su sitio. Resulta que la justicia de Estados Unidos, España, Colombia y algunos otros países se han convertido en los mejores y más eficaces aliados de la decencia y de la rectitud que se exige de todos cuantos tienen acceso al poder.

He recordado mucho las lecciones sobre Moral y Cívica que eran obligatorias empezando el bachillerato. Los curas jesuitas del Colegio Gonzaga, en Maracaibo, le ponían mucho empeño agregando lo relativo a la ética y el respeto a los principios fundamentales. Todo eso y mucho más fue inyectado en nuestros cuerpos y almas con vigencia plena hasta el día de hoy. Estoy seguro del drama interior que deben padecer quienes recibieron esta formación pero han caído en la tentación de delinquir para enriquecerse traicionando las lecciones recibidas. Vale la pena recordar que lo relativo a la formación Moral y Cívica también era de obligatoria enseñanza y estudio en los colegios y liceos públicos. Estos institutos eran buenos y algunos hasta mejores que los privados.

Nada funciona bien en la Venezuela de hoy. Todo camina hacia peor. Se ha tejido una sociedad de cómplices, como se calificaban antes, para saquear a un país que ya no aguanta más. Se le han agotado las riquezas disponibles y los anuncios que se hacen para superar la crisis son disparatados, empujan a la nación a un trauma sin precedentes cuyas consecuencias ya las está sufriendo el pueblo.

Es importante que todos los ladrones, peculadores y traficantes de cualquier género ilícito sean sancionados. En el exterior y aquí también por supuesto, pero llegó la hora de plantear con máxima seriedad la necesidad de cambiar al régimen actual. No hay solución posible mientras los mismos se mantengan. Esto tiene que hacerse a corto plazo. No hay tiempo para más demoras ni es posible caer en las conocidas trampas de conversaciones, diálogos y supuestas negociaciones todas marcadas por el fracaso con relación al objetivo del cambio.

Me muerdo los labios para no caer en la tentación de disparar hacia los lados. Pero, por favor, ya basta de seguir en la prédica de que cualquier salida tiene que ser “pacífica y electoral”. Quienes a estas alturas siguen con la misma prédica les diré que están al margen de las obligaciones constitucionales, morales y cívicas que estamos obligados a atender.

Oswaldo Álvarez Paz
@osalpaz

RUBÉN CONTRERAS, LA CINTA COSTERA DE VARGAS, O LA EGOLATRÍA DEL NARCISO.


En días pasados se hizo viral en las redes sociales la caída de unas columnas en una de las obras prioritarias para el ciudadano gobernador de Vargas, ubicada entre Punta de Mulatos en La Guayra y la entrada de Macuto, conocida como La Cinta Costera.

Dichas columnas, consideramos que forman parte de algún esperpento diseñado por quienes idearon ese boulevard, como la muestra más espectacular de avanzada de la nueva arquitectura robolucionaria, para significar la creatividad que tiene este gobernador en aras de proveer al litoral Vargas de una estructura recreacional, que sirva de atractivo para quienes pretendan caminar y disfrutar de la brisa marina en algún momento de solaz.
Obviamente que, todo lo que se construya para mejorar y embellecer el entorno litoralense debe ser aplaudido y recibido con satisfacción por quienes ansiamos que nuestro litoral Vargas, cada día que transcurre, presente y tenga mejores condiciones para hacerle la vida más grata a sus habitantes, eso no lo podemos negar, porque nosotros tenemos sembrado nuestro ombligo en esta franja costera y en ella compartimos las alegrías, penas y sinsabores, con nuestros paisanos y coterráneos.

El quid de la cuestión, con relación a la construcción de La Cinta Costera del Mar, es que ante tantas necesidades y problemas que confrontamos quienes vivimos en Vargas, observamos que esa obra, a nuestro juicio no representa una prioridad para mejorar la calidad de vida de los varguenses, ya que ante las penurias que estamos padeciendo en materia de servicios, salud, alimentación, seguridad, palpamos que el ciudadano gobernador de Vargas, no le pone la misma pasión ni le presta ni pone el mismo interés, como se lo ha puesto a sus obras monumentales y recreativas.

La Cinta Costera tiene una longitud de varios kilómetros y comprende varias estructuras ornamentales como la pirámide de agua, ubicada frente a Guanape, a la altura de la pasarela y la parte aledaña a Macuto, en la cual exhibe portentosamente un avión, que en algún tiempo sirvió para unir los pueblos venezolanos, lo cual genera ahora, reminiscencias y añoranzas, por lo caótico que está el servicio de transporte aéreo, como todo en el país, prácticamente esta cruda, sin terminar y ya está anunciada su inauguración para los primeros días diciembre, lo que demuestra, tal como me expresó un patriota cooperante de la gobernación, que esa cinta costera era una obsesión del ciudadano gobernador.

Una pregunta, entre tantas que nos hacemos quienes transitamos por esa vía a diario y observamos los trabajos de dicha obra, es cuánto cuesta esa obra, quien la financia, ya que ante la hegemonía comunicacional que practica este gobierno, en todos sus niveles, parece que es secreto de estado, para el ciudadano común, el saber o conocer el origen de los fondos que se utilizan, tanto en las obras públicas, así como en el gasto público. No tiene dicha obra ninguna valla que oriente y señale quien la construye, ni organismo responsable, los ingenieros residentes e inspector, lo que nos tienta a decir, que posiblemente a lo mejor ni maestro de obras tiene, ya que si están haciendo unas columnas de ornamento y se caen por una corriente de aire, eso deja mala espina es decir, correrá la cinta costera la misma suerte que el puente de Macuto en El Pavero, que tuvieron que demolerlo por lo mal hecho, o como el puente de la urbanización de La Llanada, que lo inauguraron con los estribos rotos.

Son tantas las interrogantes que despierta esa obra, que nos lleva a conjeturar que algo significa para el ciudadano gobernador, a quien no le vemos el mismo interés por poner a funcionar los cientos de autobuses Yutong a la intemperie en Camurí Chico, perdiéndose ante la indolencia de los organismos contralores de la res pública, así como tampoco en solucionar los problemas que presentan los centros dispensadores de salud como la maternidad de Macuto o El Periférico de Pariata, por señalar solo dos; o el problema que confrontamos a diario por la carencia de agua potable. Pero como el pueblo es sabio, un patriota cooperante nos indicó, que las comisiones crematísticas que dejaban tanto el movimiento de tierra, como la compra de cemento y de mosaicos, eran inconmensurables que permitían comprar varios pasajes ida y vuelta para Dubái.

Otra interrogante que nos hacemos es que servicios va a tener dicha cinta costera, como va a hacer el ciudadano común para disfrutarlos. Tendrá los servicios básicos sanitarios para atender las necesidades fisiológicas de los visitantes, así como como conchas acústicas para la presentación de espectáculos, restaurantes al aire libre, y habrá vehículos de transporte para que los ciudadanos puedan llegar a dicha cinta costera y tendrá iluminación permanente no sabemos, es una incógnita, porque hasta ahora no se aprecia nada de eso.

Ante eso, viendo la aceleración de las obras, solo nos queda recordar a nuestro amigo cooperante, quien nos manifestó que esa obra era una obsesión del gobernador, ante lo cual podemos decir que dicha obra a nuestro juicio, demuestra la banalidad narcisista del ciudadano gobernador por satisfacer un ego personal, ya que ningún varguense ante la falta de agua potable podrá bañarse en la pirámide de agua que esta pronta a concluirse, pero el susodicho funcionario sentirá el glamour de verse en el espejo de agua y decir, esto lo hice yo para que los varguenses vean el agua que no les puede llegar por la tubería de sus casa.

Rubén Contreras G.
@RubenContreras

SIXTO MEDINA, EL RETO DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA


Se habla con insistencia de la oposición venezolana, de su división, de disentir en su estrategia, de su atomización y de su incapacidad para asumir el papel que le corresponde en la actual crisis política, económica y social del país.

Si bien estas afirmaciones abren un debate profundo sobre la actualidad política son también aplicables a una concepción hegemónica del ejercicio del gobierno. Allí está la clave de un peligro que acecha a la oposición democrática: la evidente tentación de un partido gobernante que tiende a ver a la oposición como un mero conglomerado de representaciones que rechazan las políticas oficiales.

Medir con esta vara a la oposición es no sólo menospreciar sus funciones, sino desnaturalizar su papel: es considerarla tan sólo como vocero de los sectores opositores al proyecto del oficialismo, con lo que se le ubica lejos de su función, que es controlar lo que hace el gobierno y expresar alternativas a las medidas que va adoptando.

En teoría, el gobierno de la república está a cargo del oficialismo y de la oposición: ambos comparten la responsabilidad de encauzar al país por la senda del progreso y del crecimiento. Sin embargo, para que esto se convierta en práctica política real, es necesario que el gobierno entienda y dignifique la función y la naturaleza de la oposición, que acepte las reglas de la convivencia, el disenso, las críticas y las alternativas propuestas a la hora de fijar políticas oficiales.

Que reconozca a la oposición como control y alternativa y no que pretenda encasillarla en el papel de testigo silencioso. Que asuma que la oposición representa a aquellos sectores sociales que no se identifican ideológicamente con su sistema de gobierno, como tampoco con su proyecto político, y que encarna otras alternativas, que expresan ideas diferentes y que pueden contribuir a modificar el rumbo adoptado.

La marginación y exclusión de la oposición ha sido en diversas oportunidades una realidad en la historia política venezolana. Los resultados son hartos conocidos. El peligro que encierra esta inclinación, este concepto de la política y de la construcción del poder -gobernar sin oposición- apunta directamente al corazón del sistema democrático, porque desnaturaliza su esencia, al ignorar la representación de quienes no concuerdan con los actos del oficialismo. 

Se rechaza el libre juego de las alternativas, de la confrontación de ideas y de la existencia de otros caminos posibles, borrando así la posibilidad de una búsqueda conjunta de soluciones de fondo para los problemas de toda la sociedad

Resulta indudable que el posible protagonismo de la oposición venezolana está en íntima relación con la capacidad que ella posea para que la sociedad acepte sus propuestas y para buscar transformar significativamente aquellas políticas en curso que se consideran equivocadas.

En consecuencia, frente a un gobierno que se muestra incapaz -pese a su inmenso poder- de resolver los más elementales problemas; que desconoce al órgano político encargado de elaborar, reformar y aprobar las leyes; que ha vaciado de sustancia la propia democracia, es necesario una oposición política muy activa para que se produzca la transformación real del país, con la renovación y el desarrollo permanente de las ideas.

Pero ésta será efectivamente posible en la medida que los partidos políticos opositores puedan: 1) romper el cerco, de la incomunicación con el país y recuperar la confianza y la credibilidad; 2) regular las contradicciones que existen en el campo de la oposición, buscar un mecanismo que procese las divergencias y al mismo tiempo permita y facilite las coincidencias; 3) tomar en las manos los problemas reales, los problemas del pueblo, para convertirse en legitimo portavoz de los mismos; 4) dar prioridad a la cuestión organizativa, proyectando una política que comprenda todos los sectores y que le permita al ciudadano vincularse con la oposición.

Los desacuerdos y conflictos en una sociedad pueden manifestarse de manera violenta sino existen canales adecuados para su expresión, pero también puede encontrarse vías pacíficas para hacerlo. Así, la oposición puede y debe organizarse y actuar debidamente articulada, siendo la fórmula más idónea mediante organizaciones partidistas. 

Los partidos opositores tienen el deber de redefinir su estrategia y pensar de nuevo de qué manera se fortalecerá la oposición, ante las enormes tensiones políticas y sociales, donde el gobierno tiene entre manos varias crisis de amplitud nacional

Sixto Medina
@medinasixto