jueves, 28 de mayo de 2020

LUIS BELTRÁN GUERRA: RÓMULO BETANCOURT,

Alguien se habrá preguntado qué hubiese escrito Tito Livio en lo concerniente a Rómulo, pero no el amamantado por una loba en la mitología griega. Por el contrario, a uno de los luchadores más exitosos en la construcción de la democracia en el continente. La Venezuela que edificó, hoy no existe.

Las ejecutorias de este “titán” exhiben preparación, laboriosidad, coraje y una alta dosis de jefatura y pragmatismo. Al convencerme de que el viaje a Tierra Santa sería largo, me propuse conversarles de sus ejecutorias, comenzando con el “compromiso explícito y solemne”, firmado en Barranquilla, en el cual jura con compañeros de lucha, oponerse a un gobierno militar para sustituir al régimen gomecista, alegando que la razón, la ideología y sus raíces cívicas no se avienen con la persistencia de los hombres de cuartel en el manejo de la cosa, el destacado venezolano perseguía, desde el inicio, una democracia civil, liberal y constitucional. Así lo revelan, inclusive, otras fuentes.

El “genio criollo” moldea una revolución propiciadora de lo “social y no meramente política”. Encaminada, por tanto, a conquistas primordiales inaplazables, acotando que de no alcanzarse, no iríamos más allá de una de las “clásicas danzas de espadas” venezolanas. Su logro, por el contrario,  pondría término a cien años de fracaso de los ideales democrático, desplazando a los enemigos históricos de la cultura y mejoramiento de las masas.

Nos estamos refiriendo al Plan de Barranquilla, guía para el gobierno democrático del devenir. Un periodo preconstitucional, con civiles en el provisional, pero con la participación del soberano en una Asamblea Nacional Constituyente, para elegir al permanente. Asumo que el documento fue elaborado por el histórico líder.

La secuencia en la lucha del “latinoamericano notable”, consta, asimismo, en “el acuerdo constitucional consensuado” ante la necesidad de un cambio determinante de rumbo del país, única forma de frenar a quienes, en beneficio propio, habían expoliado a la República. Me refiero a la Junta Revolucionaria y cuya razón y propósito radia desde el mismo Miraflores. En una rendición de cuentas al soberano.

No hay dudas de que comprometió su vida a una causa noble, para no abandonarla, y que cumple como un genio. A Rafael Caldera invita a participar en el proceso electoral convocado, cómo para lavarse la cara, por el gobierno dictatorial (1952), ya que toda coyuntura debe aprovecharse. Alguna vez, le dice, hablé contigo en Miraflores con respecto a tu candidatura y hoy vuelvo a recordártela. Se potenciarían sí manejándonos bien, salimos de la tiranía. Predijo, sin dudas, como profeta, el éxito presidencial del fundador de Copei.

En esa gesta de aportes sucesivos, no puedo dejar de mencionar la calificación que hace del gobierno provisional (1945), como “el legítimo personero de la voluntad del pueblo”. Esgrime que derrotado el fascismo, nació el derecho de las naciones para gobernarse. Agrega que la Junta es resultado de una Unión Patriótica Militar, por la falta de atención a una consulta electoral democrática, por el “gendarme” (Medina Angarita), imbuido de orgullo demoníaco.

Prosigue con un Código electoral para una Constituyente, sustitutiva de la caricatura legislativa que abochorna. En aras de pautas claras, los miembros de la provisionalidad no podrán aspirar a la Jefatura del Estado. Su titular, escogido electoralmente. Se establecía así la formula sensata. El pueblo decidiría libremente. Vislumbraba al país camino a la escogencia soberana del próximo Presidente. No equivocándose.

El líder inició sus arengas con “Conciudadanos”, prosiguiendo con la palabra como Presidente de la Junta Revolucionaria, no olvidándola en sus misivas como exiliado, y reverberándola en su campaña electoral para la segunda presidencia democrática que condujo y, por supuesto, durante los 5 años estatuidos, conforme a la nueva Carta Magna. No un día más.

Pudieran preguntarme si manejó un concepto integral de la política? La repuesta: “Un estadista medita sobre las futuras generaciones, al político solo le interesan las próximas elecciones” (B. Disraeli, 1867). “Un sí”, la respuesta.

El predicador posibilita la primera jefatura democrática, presidida por Rómulo Gallegos, el de Dona Bárbara. Después del exilio alcanza por el voto la propia. Se le imputan errores, entre ellos, escisiones en AD al cual dedicara su vida, una por la influencia de Fidel Castro en la juventud, llevándola a la guerrilla. Al dictador cubano le contestó, por haberle solicitado para Cuba 300 millones: “Esos bolívares son para las necesidades de los venezolanos y no para planes de gobiernos ajenos”. Con esa misma sobrada agilidad, respondió a alguien inquieto por sus veleidades comunistas, en Costa Rica: “Yo he puesto mis trastadas fuera de la Nación”. Sin dudas, un erudito de la política, sabiendo combinar la teoría y la realidad práctica. Formula, ciertamente, beneficiosa.

El regreso a Venezuela derrotada la dictadura por el pueblo y sus soldados, lo planea con una misiva a sus compañeros de partido, planteándoles que se reorganizaran, a fin de restablecer un régimen de libertades. Además, les refiere conversaciones con Villalba y Caldera, en procura de lo que terminó siendo “el Pacto de Punto Fijo”, fuente de “una democracia pactada” de 20 años. Ante la pretensión de extremistas para abandonar la Presidencia, dijo: “Al frente del gobierno está una persona que no renuncia, ni la renuncian”.

El tren cercano a Jerusalén. El jesuita Pedro Alfínger ha conversado y Tomas Ortiz, dominico, escuchado. Colocarán su suplica en el “Muro de los Lamentos”: “Jesus, el mismo Dios. Pudieras ordenarle a Pedro que pregunte a Betancourt qué hacer con los latinoamericanos, pues tienen siglos tratando de enseriarse, pero: Bolsonaro con sus locuras, Fernández, la Vicepresidenta, enemiga. Perú, Ecuador y Colombia, económicamente debilitados. Chile, en las consecuencias negativas de la reelección. Bolivia, Morales casi regresando. Venezuela, ni hablar. Hazlo rápido para enviar a Pablo con oraciones y con el fuete para ver si los componemos. Ángel Echamendi, marista, el tercero en el vagón aconseja depositar el mensaje como los judíos, pues el Señor siempre les escucha.

El viaje de regreso termina en Caracas. El gobierno mandando y los venezolanos muriendo. Una historia que no termina. ¿Hasta cuándo Señor?

Luis Beltrán Guerra 
luisbeltranguerra@gmail.com
@LuisBGuerra
www.economiavenezolana.com
https://www.eastwebside.com/luis-beltran-guerra-romulo-betancourt-the-great.html
Eduardo Martínez 
ermartinezd@gmail.com
eduardo rafael martinez
@ermartinezd

LUIS MANUEL AGUANA, DERROCAR ES CONSTITUCIONAL

Con el sugestivo título que encabeza esta nota, la Dra. Carmen Cecilia Pérez, conductora del programa “Políticamente hablando” que se transmite desde Nueva York a través de YouTube por el canal CaracasTVInternacional (ver Caracas TV Internacional, en https://youtu.be/AT6Y6KGcry0), comenzó una importante campaña en las redes sociales que inició con una extraordinaria entrevista a la Dra. Blanca Rosa Mármol de León (ver Políticamente Hablando, 26/mayo/2020, Entrevista a la Dra. Blanca Rosa Mármol de León, en https://youtu.be/cxx3xk83bg4) que explica en preciso detalle jurídico el porqué los venezolanos no solo no cometemos delito al intentar desplazar del poder al régimen de Nicolás Maduro, sino que por el contrario, estamos en la obligación de hacerlo.

Y es que esa campaña Derrocar es constitucional me hace muchísimo sentido porque el venezolano común está convencido, no solo por los medios del régimen, sino por la misma oposición oficial, que cualquier intento para desalojar por los medios que tengamos a nuestra disposición a los delincuentes que ilegalmente ejercen el poder, constituye un delito, o algo que debe ser castigado por las autoridades que en mala hora gobiernan en Venezuela. Y no es así.

Me llamó particularmente la atención el comentario de la Dra. Pérez, que los venezolanos nos encontramos en un estado de legítima defensa. En otras palabras, nos están matando y tenemos el derecho a defendernos. La Dra. Mármol indicaba: “me gusta destacar del ejemplo que pusiste de la legítima defensa que esas son excepciones porque en ese momento al tratarse de circunstancias semejantes la conducta que en principio sería punible y por lo tanto ilegal, y anti jurídica, que es lo más importante, se legitima porque cuando tú actúas en legítima defensa tú estás defendiendo tu propia vida, que está por encima de cualquier otro bien jurídico, entonces eso hace que sea actuación legítima y no sea delictiva. Es lo mismo, mutatis mutandi, que tú estás diciendo, de Derrocar es Constitucional, tú estás diciendo derrocar es legítimo. Y es legítimo porque? Porque lo que está es inconstitucional y si es inconstitucional es ilegítimo”….”Y es muy importante verlo asi, ir a la raíz porque sabes qué? eso tranquiliza, eso hace que la gente se sienta que está haciendo lo correcto, y que está ejerciendo su derecho que es lo más importante. Porque nosotros tenemos el derecho a ser libres, el derecho a escoger nuestro Presidente en buena lid, a tener unas elecciones confiables…”.

Solo con esa explicación tan nítida de la Dra. Mármol me uno a la campaña de la Dra. Pérez. Todos los venezolanos estamos en la obligación de prestar nuestra colaboración para la restitución del orden constitucional en Venezuela. Eso no es más que lo que dicen las letras de los Artículos 333 (todo ciudadano investido o no de autoridad esta en el deber de colaborar en el restablecimiento de la vigencia de la constitución) y 350 Constitucionales (todos los venezolanos desconocerán cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos).

Digo que la oposición oficial ha colaborado para que el venezolano sienta que se está cometiendo delito cuando se procede en contra del régimen al no actuar con el ejemplo. Las incursiones que históricamente se han hecho en el pasado para el rescate de la libertad han sido comandadas por venezolanos, comenzando por las de Francisco de Miranda. Y siempre fueron consideradas por el status quo oficial como insurrecciones (desde los españoles hasta los delincuentes del presente).

Y ustedes dirán, pero si hacemos eso el régimen nos perseguirá y nos pondrá presos. Y eso es verdad, ya que tienen la fuerza de su lado. Pero una cosa es a usted, que difícilmente puede llevar alimento a su casa debido a una pandemia, se meta en una operación libertaria y otra muy diferente es que lo hagan aquellos a quienes nosotros delegamos esa responsabilidad el 6 de diciembre de 2015, y que tienen los medios (los reales) y el reconocimiento internacional para realizarla. Incluso con la colaboración de los efectivos militares que les dieron su respaldo al desertar del régimen y presentarse en Colombia para ponérseles a la orden.

Y a eso se refirió la Dra. Mármol al indicar que si todos estos efectivos se organizaran con Juan Guaidó a la cabeza, quien en ejercicio de su cargo se mueva desde el exterior al rescate del país con el apoyo de la Comunidad Internacional, ese acto no constituiría una “invasión” en los términos del régimen ni de nadie, ya que estos serían venezolanos en cumplimiento de una obligación constitucional plenamente establecida. Y en el mismo acto también convocaría a los militares activos dentro del país a acompañar esa acción de rescate de la libertad. Ese “derrocamiento” sería plenamente constitucional y no se podría llamar en ningún caso Golpe de Estado.

Pero lamentablemente hemos visto que esa no es precisamente la tónica de la oposición oficial de Venezuela, quien es la interlocutora opositora de los venezolanos ante el resto los países del mundo. La oposición oficial, con Guaidó a la cabeza, en lugar de proceder como lo menciono la Dra. Mármol, está recogiendo firmas para que vuelva DirecTV. Si no fuera tan patético causaría risa.

¿Qué podemos hacer los venezolanos ante esta realidad tan dramática, donde quienes deben estar haciendo algo decidieron convivir con nuestros secuestradores? Primero que nada entender la situación que tenemos frente a nuestros ojos. Que en este momento la oposición oficial se apresta a convocarnos de nuevo a unas elecciones con el régimen. Esas elecciones hasta ahora no gozan del visto bueno de la Comunidad Internacional encabezada por los Estados Unidos.

El régimen está dando pasos concretos para el nombramiento de un CNE de cohabitación. El primero y más importante ha sido la ratificación del Diputado Luis Parra como Presidente de la Asamblea Nacional, prohibiendo la instalación de un Parlamento paralelo o virtual, desbancando a Juan Guaidó y su Directiva (ver Sala Constitucional del TSJ ratifica a Luis Parra como presidente de la AN, en https://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Sala-Constitucional-del-TSJ-ratifica-a-Luis-Parra-como-presidente-de-la-AN-20200526-0064.html).

Este paso, que había tardado mucho tiempo, acelerará el nombramiento de los nuevos Rectores del CNE desde el seno de esa Asamblea Nacional. Lo segundo será la convocatoria a elecciones en diciembre por ese nuevo CNE. Pronto sabremos si continuará la postura de los Estados Unidos de no reconocimiento de nuevas elecciones con el régimen en Miraflores, ante esa nueva elección parlamentaria, y la nueva posición de Juan Guaidó después de ese fallo.

Si Juan Guaidó no se empodera de su condición de Presidente Encargado y hace lo que tiene que hacer después de esa decisión esperada del TSJ del régimen, no puede esperar otra cosa que la persecución y la cárcel. En otras palabras, creo que ésta será su última oportunidad para terminar de entender que Derrocar es constitucional…

Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
http://ticsddhh.blogspot.com/

HUMBERTO J. MARCANO R. PEDRO JOSÉ CAMEJO. TENIENTE DEL ARMA DE CABALLERÍA, REFLEXIONES DEMOCRÁTICAS

El teniente  del arma de caballería  Pedro Camejo,  históricamente conocido  como “El negro primero”, lo cual en realidad no fue un apodo, era un título otorgado por  sus compañeros, del cual  se  sentía orgulloso, ganado en los campos  de batalla, ya   que en el momento de entrar  en combate, no aceptaba  que  nadie  se le pusiera  por  delante, solía  constantemente  repetir esta frase, “por  delante  de mí  en combate, solo la cabeza de mi caballo”, Pedro Camejo, fue un humilde  soldado  de la gesta  libertaria  independentista, nació esclavo en los llanos venezolanos, esclavo y analfabeta, pero  llegó a  entender lo que en realidad era la libertad y la independencia, soñaba con poseer un bello  uniforme  de oficial y  su  sueño  se le cumplió antes  de la batalla  de Carabobo, cuando  lució por vez primera  su  regio uniforme  de Teniente  del arma  de Caballería, lamentablemente  fue  precisamente en esa batalla  donde perdió la vida y con su muerte  El General Páez a  su más  fiel amigo y contendor en las batallas,( el General y Doctor e historiador Eduardo Blanco en su memorable libro “Venezuela Heroica”, vilipendiado por su prosa  heroica  algunos escritores, aclamado por  uno de los más  grandes historiadores venezolano Doctor Manuel Caballero Agüero, llamado  el militante  de la disidencia;   relata  que  en el fragor de la batalla  de Carabobo, El Negro Primero abandona  la batalla y con tres  graves  heridas producto  de  su temeridad, se  acerca al General Páez, quien al verlo lo increpa, acusándolo   de  abandonar el campo de batalla a lo que Camejo le responde “Mi General, vengo a despedirme  de usted, porque estoy muerto”, dice  el historiador  Eduardo Blanco que al momento de caer  del caballo  Pedro Camejo, Páez  se bajo  del suyo y lo cubrió  con una cobija y al terminar la batalla, lo busco  para  darle personalmente cristiana sepultura. 

Pedro José Camejo, nació en San Juan de Payara, Apure, en el año 1790, muriendo trágicamente  el  24 de junio de 1821 en plena Batalla  de Carabobo, combatiendo  contra los realistas al frente  de su escuadrón de lanceros, su muerte es consecuencias de tres mortales  heridas recibidas, producto  de  su impetuosidad al cargar como era   su costumbre contra las fuerzas realistas- 

Hay una gran coincidencia en la vida  de  tres figuras de importancia en la  gesta  emancipadora, José Antonio Páez, (El centauro de los llanos), Pedo Camejo (El negro primero) y Juana Ramírez (La  avanzadora);  los tres  nacieron el mismo año 1790, los  tres deben  sus  sobre nombres  a  su impetuosidad en  el combate,  los tres  en el momento de entrar en combate no querían  sino ser  el primero en atacar y estar siempre en primera fila, pero tanto  Pedro Camejo  como Juana Ramírez nacieron esclavos  y eran de raza negra, Páez  y Camejo eran llaneros, Juana la  avanzadora  era monaguense  de Maturín. 

No  siempre  estuvo Pedro Camejo combatiendo  al lado de los patriotas, sus primeros  combates  fueron en las  filas  de los realistas; su amo un español llamado Vicente Alfonso, le tenía mucha confianza  y como era un experto en caballos y en el manejo de la lanza  se lo entregó  al jefe español José Antonio Yáñez para  que lo incorporara como  soldado  en las  filas de Boves, allí estuvo hasta  el año 1813  cuando decide  desertar y se marcha  al Apure  donde  ha  de permanecer en forma montaraz  hasta 1816, cuando  se  le presenta  al General José Antonio Páez, quien  al observar la  franqueza   en el hablar  y el conocimiento  en el trato  con los caballos  así  como  su destreza  con las  armas en especial  con la lanza, lo admite en sus filas y desde ese  momento nace  entre ellos una gran amistad. Dos  hechos   van  a corroborar esta  amistad, la primera  es  que  Pedro  Camejo decide casarse y  quien le  sirve  de padrino y corre con todos los gastos  de  esa boda es  el General Páez, el otro caso se  trata  de José María Córdova quien era  teniente y estaba acusado injustamente  de  desertor y condenado a  muerte, fue  tan vehemente la defensa  que hizo Pedro Camejo ante el General Páez, que este  se convenció  de la inocencia de  Córdova, que no  solo  lo perdono  sino  que le restituyo su grado el mando  que tenía, se  cuenta  que  siendo Córdova Coronel se entero de la tragedia  de la muerte de  Pedro Camejo y   lloró  públicamente por la desaparición  del recordado amigo. Históricamente  se  sabe  que  fue  sobre  el General de Brigada José María Córdova en  quien descanso  el triunfó de la batalla  de Ayacucho, en el momento de mayor crisis en medio de la batalla, Sucre se  dirige personalmente  a Córdova y le ordena  que  ataque,  que todo está en ese momento en sus manos, y en una  carga  impetuosa   sin precedente al frente  de  su  división logra arrollar totalmente  a las  fuerzas realistas consolidando el triunfo total  de la batalla de Ayacucho, este  glorioso hecho de armas le valió  al General Córdova  su ascenso a General de División en pleno campo de batalla, y es un hecho histórico que  al recibir el ascenso, miro  al cielo y dijo “Dios  te bendiga Pedro Camejo,  todo te lo debo a ti”.

Pedro Camejo en el combate, era un león, atacaba  con una impetuosidad total, llevándose por delante todo  lo que se le presentaba, a la vez  que  arengaba constantemente   a la gente de  su escuadrón, audacia  que  causaba  admiración entre  los  suyos y pavor entre los enemigos, contagiando  con su  valentía e impetuosidad  a los otros  escuadrones  de caballería, pero luego en la calma de los campamentos solía divertir  a  sus compañeros  con sus comentarios y chistes  subidos  de  color, logrando con ello  que le hicieran  rueda para escucharlo por la forma franca  de decir las cosas.

El Historiador y Antropólogo José Gil Fortul en su Historia Constitucional de Venezuela afirma;  que Pedro Camejo nació en San Juan de Payara en el año 1790 y que ingresó  al ejército  del General José Antonio Páez  en el año 1816 y  que cuando conoció  a Bolívar en el año 1818 ya  tenía el grado de Teniente  de Caballería y era jefe de un escuadrón de lanceros, por  los relevantes méritos acumulados en las batallas donde intervenía.  Aparte  de la Batalla  de Carabobo  donde perdió   la vida, Pedro Camejo participó en las batallas  de Achaguas, Mucuritas, Las  Queseras  del Medio, donde fue uno  de los 150 seleccionados  por  el General Páez  entre los mejores  de su ejército, batalla por la que recibió de manos  del Libertador “La orden de los Libertadores”, la cual lucía  con orgullo, por recordarle la Magna Empresa llevada  a cabo  en esa  batalla, San Antonio  de Apure, sitio y toma  de San Fernando, Mata  de Miel, Yagual,  Yaracal y en decenas  de otros encuentros,  siempre victorioso, nunca derrotado.

Actualmente los restos  del Teniente  de Caballería Pedro José Camejo reposan en  el Panteón Nacional.   En San Fernando  de Apure hay una plaza  dedicada  a  su memoria y donde  aparece en una estatua  a tamaño natural   a caballo blandiendo una  lanza  dirigida  hacia  el cielo, en el Estado Apure  hay un Municipio, llamado Pedro Camejo  cuya Capital es  San Juan de Payara y   el ejército venezolano tiene una  Misión  que  se llama  “Misión Negro Primero”

BIBLIOGRAFÍA  CONSULTADA

Biografía  del General José Antonio Páez                                      José Antonio Páez
Historia Constitucional de Venezuela                                                  José Gil Fortul
Biografía  del Negro Primero                                              Carlos Solórzano Márquez
Historia de Venezuela                                                                       J.M. Siso Martínez
Venezuela Heroica                                                                                Eduardo Blanco
Batallas  de Venezuela 1810---1824                                       Edgar Esteves González
Narrativa de la Batalla  de Carabobo                         Gobernación Estado Carabobo
Batalla  de Carabobo                   Glosa de Pedro Briceño Méndez y José Gil Fortul


Humberto Jesúss Marcano Rodríguez 
hjmrodriguez@gmail.com     
@Hmarcanor

miércoles, 27 de mayo de 2020

ACTUALIZACIÓN, NACIONALES, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 28/05/2020

RAQUEL GAMUS, IRÁN ¿AMIGO?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 8 minutos
El ingreso de Estados Unidos en la II Guerra Mundial significó un giro importante para Venezuela al convertirse en proveedor principal de petróleo a ese país, lo que no solo tuvo importantes efectos en la modernización del país, sino que también representó un cambio importante en el posicionamiento en el mercado petrolero mundial, de la mano con la anexión decisiva al hemisferio occidental que se mantuvo hasta el segundo gobierno de Rafael Caldera, en 1998. Así como el desarrollo venezolano está indisolublemente vinculado al petróleo independientemente de los efectos negativos del... más »

CARLOS BLANCO, CAP: UN HOMBRE PARA LA HISTORIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
Contra la imagen que sus enemigos quisieron forjar, el presidente Carlos Andrés Pérez solo tenía una confesada ambición: la historia. Le obsesionaba la manera en que su papel fundamental en toda la segunda mitad del siglo XX venezolano sería registrado. Tal vez este haya sido su motor y su determinación más importante para atreverse a intentar cambios de profundidad inimaginable en su segundo gobierno. CAP no llegó a culminar su formación académica, sin embargo, leía, reflexionaba y, sobre todo, tenía una inmensa capacidad para absorber el conocimiento de sus contertulios. Una etap... más »

EDUARDO MARTINEZ, LLEGÓ LA HORA DE LAS SOLUCIONES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
Los venezolanos llevamos varios lustros en un crisis caracterizada por agravamiento creciente. En todo este tiempo, nos hemos acostumbrado a oír y repetir diagnósticos; a leer declaraciones de expertos donde se enfatiza el deterioro de los indicadores económicos; a asistir a foros, conferencias y conversatorios. En todos estos eventos y publicaciones, los foristas nos han hablado de un colapso inminente. En este punto de nuestra crisis, ya no hay que convencer a los venezolanos de un colapso. Ya los venezolanos vivimos en colapso. Es errática la prestación de los servicios público... más »

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, APRENDIZAJE PRESENCIAL VS VIRTUAL UN ENFOQUE PARA DISCURRIR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 37 minutos
Es por demás evidente, que como consecuencia del aislamiento generado por la pandemia impulsada por el COVID-19, se actualizó con fuerza el discurrir (acción de crear, imaginar o trazar algo) en relación a la conveniencia de transitar hacia un modelo de aprendizaje que reste importancia al espacio físico escolar como centro de comunicación. Al propio tiempo, se materializó un atrincheramiento discursivo (capacidad para deducir unas cosas a partir de otras) donde las partes formulan “obstáculos” para oponerse entre sí en aras de defender la posición que sostienen; con el agrava... más »

OSCAR ARNAL, AL MAL TIEMPO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 57 minutos
“Psicología y buena vida” es el curso que la profesora Laurie Santos dicta en la Universidad de Yale, convirtiéndose en un verdadero fenómeno de masas. También ofreció online su curso “La ciencia del bienestar” y se hizo muy popular en la red. El ser humano busca la felicidad. “Algo que nos enseña la ciencia es que, aunque todos buscamos la felicidad, no solemos hacerlo bien. Tenemos ideas preconcebidas sobre las cosas que pueden hacernos felices, pero a menudo nos equivocamos. Creo que ahí puede ayudarnos la ciencia, porque lo que nos sugiere es que hay cosas muy simples que podem... más »

FROILÁN BARRIOS, CORONAVIRUS Y TERRORISMO ANTILABORAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Mientras la mayoría de los gobiernos en todo el mundo dedican las 24 horas a impulsar políticas orientadas a superar los nefastos efectos de la pandemia, lamentablemente existe una minoría de mandatarios cuya permanente estrategia es esconder la cruenta realidad que azota a sus habitantes. En América Latina varios presidentes se han dedicado, cual ruleta rusa, a subestimar el drama que ha ocasionado alrededor de 350.000 fallecidos en todo el planeta y cerca de 50.000 en nuestro continente. Tal es el caso de Daniel Ortega en Nicaragua, quien califica a los infectados por el covid-19 ... más »

VÍCTOR ANTONIO BOLÍVAR CASTILLO, 25 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LOS HÉROES DE LA LUCHA CONTRA EL TOTALITARISMO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Witold Pilecki fue un héroe polaco de la resistencia que dio lo mejor de sí en la lucha contra el nazismo, al punto de ser única persona conocida que por propia voluntad se internó en Auschwitz, cuando para aquel entonces se ignoraba aún la dimensión del horrible destino de sus prisioneros. Luego, desde allí, organizó la resistencia en el macabro campo de concentración e informó al exterior acerca de las atrocidades del Holocausto que el mundo desconocía. Escapó en 1943 y participó en el levantamiento de Varsovia. Después de esa confrontación, luchó contra el régimen comunista insta... más »

JUAN DE DIOS RIVAS VELÁSQUEZ, DERROTEMOS EL MAL GOBIERNO CON RESILIENCIA Y COGOBIERNO SOCIAL, LÓGICAS Y UTOPÍAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Es urgente unirnos para Salvar a Venezuela y Derrotar el Mal Gobierno con Resiliencia y Cogobierno Social, que ponga fin a la pobreza, malos gobiernos, malos servicios públicos, hiperinflación, escases de producción, corrupción prolongada en toda la administración pública, el tráfico de droga, clanes de testaferros, familiares y enchufados sin moral y ética dañando todo y no aportan nada al desarrollo social. El significado de la resiliencia. El término resiliencia es probablemente uno de los que más ha crecido en las últimas décadas. El término resiliencia procede del latín, de... más »

RONNY PADRÓN, VENEZUELA ES LA TUMBA DEL SOCIALISMO MUNDIAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
A estas alturas, cuando nada queda por esperar a lo interno que ponga fin a su demolición en curso, solo nos resta el consuelo de ser la mejor evidencia contemporánea del fracaso del socialismo como alternativa. No es cualquier cosa la destrucción de un país petrolero en apenas 20 años de gestión política si lo consideramos en términos históricos. Resulta una verdadera hazaña en negativo. Solo vista en escenarios de guerra convencional y aun así el exterminio socialista de nuestro país destaca. La Venezuela en ruinas es la tumba del socialismo mundial. Sin atenuantes. Es una situac... más »

RAQUEL GAMUS, IRÁN ¿AMIGO?

El ingreso de Estados Unidos en  la II Guerra Mundial significó un giro importante para Venezuela al convertirse en proveedor principal de petróleo a ese país, lo que no solo tuvo importantes efectos en la modernización del país, sino que también representó un cambio importante en el posicionamiento en el mercado petrolero mundial, de la mano con la anexión decisiva al hemisferio occidental que se mantuvo hasta el segundo gobierno de Rafael Caldera, en 1998.

Así como el desarrollo venezolano está indisolublemente vinculado al petróleo independientemente de los efectos negativos del rentismo sobre el que se ha cortado mucha tela,  ha sido  pilar fundamental de la política exterior, escenario en cuya utilización son menores las oscilaciones y controversias.

En esta larga historia en la cual todos los gobiernos independientemente de su énfasis y su inclinación intentaron mejorar el posicionamiento del petróleo hay que destacar, como indudable hito fundamental, la creación en 1960 de la OPEP como corporación mundial de países productores, en la cual como sabemos tuvo un papel fundamental Juan Pablo Pérez Alfonso en representación de Venezuela.

La crisis energética de los años setenta permitió a la OPEP vivir su mejor momento, lo que le  posibilitó la fijación unilateral de los precios, decisión en la que Venezuela fue pionera, obligando de esta manera a los países consumidores a sentarse a negociar.

En Venezuela correspondió a los primeros gobiernos de Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez (1969-1979) utilizar esa coyuntura para impulsar una política exterior autonomista y multipolar, cuya expresión más notable fue  el diálogo Norte-Sur presidido por el venezolano Manuel Pérez Guerrero, en el que el reto de las desavenencias con los países del Norte se condujo en términos de conciliación.

Además de herramienta de negociación el petróleo lo fue también de cooperación, en especial hacia Latinoamérica y el Caribe, lo que permitió a Venezuela ocupar un papel de potencia media en el continente.

Con la llegada al poder de Hugo Chávez hubo un cambio radical, no solo en la perspectiva geopolítica que prescinde de la ubicación occidental  para redimensionar  las alianzas regionales. Sustituye a  Estados Unidos y Colombia como aliados y socios naturales más importantes y desplaza las posibilidades de integración con otros gobiernos latinoamericanos en procura de una relación menos desigual con la potencia del norte,  empeñado en la ilusión de liderar un eje antiimperialista con su  protagonismo personalista  y una retórica conflictiva, cabalgando sobre el aumento exorbitante de los precios y por ende ingresos petroleros. La petrochequera se manejó discrecionalmente a diestra y siniestra para comprar voluntades dentro y fuera del país con ese fin protagónico e iluso.

La destrucción de la industria petrolera que se inició con los despidos de los gerentes y 20.000 trabajadores de Pdvsa con amplia experiencia y formación, sustituidos por incondicionales incompetentes, continuó con    el desvío de su rumbo al convertirla en vendedora de pollos y caraotas,  acompañado con una corrupción desmesurada, y que desembocó al cabo de 20 años en una chatarra que se desmorona por todos los costados.

El caos obligó a la importación de la gasolina que se regalaba al usuario, y como el cuento del lobo, la escasez de gasolina tan anunciada se presentó, para colmo de males, en tiempos de pandemia. El  gobierno de Maduro no se planteó buscar una manera de negociar una solución nacional y sensata del problema sino que optó por  acudir al auxilio de su remoto y conflictivo aliado Iraní. Después de una larga espera e interminables colas en las estaciones de servicio, vienen llegando los buques que paliarán a discreción algunas emergencias por tiempo muy limitado.

Pero la solidaridad iraní vale oro, literalmente, venden sus excedentes a precios altísimos eso sí, enarbolando las banderas de la soberanía; la solidaridad y el antiimperialismo.

Maduro se ha deshecho en halagos y agradecimientos hacia “…el presidente Hasán Rohaní (…) y a toda Irán, desde el corazón, por su solidaridad, por su apoyo, por su valentía, por su decisión”. Y como si fuera poco, adeptos al régimen de Nicolás Maduro izaron la bandera de Irán en las Torres de El Silencio, en Caracas. Esto como un símbolo de la alianza iraní-venezolana.

Circo y más circo para tratar de encubrir esta tragedia a la que nos han traído y que nos cerca más y mas cada día.

Raquel Gamus
@gamusraquel
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CARLOS BLANCO, CAP: UN HOMBRE PARA LA HISTORIA

Contra la imagen que sus enemigos quisieron forjar, el presidente Carlos Andrés Pérez solo tenía una confesada ambición: la historia. Le obsesionaba la manera en que su papel fundamental en toda la segunda mitad del siglo XX venezolano sería registrado. Tal vez este haya sido su motor y su determinación más importante para atreverse a intentar cambios de profundidad inimaginable en su segundo gobierno.

CAP no llegó a culminar su formación académica, sin embargo, leía, reflexionaba y, sobre todo, tenía una inmensa capacidad para absorber el conocimiento de sus contertulios. Una etapa crucial de su formación intelectual, ya en su madurez, fue el período que media entre sus dos presidencias. En ese tiempo viajó mucho por el mundo y se puso en contacto con líderes mundiales; periplos en los cuales tuvo un importante papel quien después sería su ministro de la Secretaría y Canciller, Reinaldo Figueredo.

Cuando CAP se propone la segunda presidencia entiende que Venezuela necesita cambios muy profundos. Comienza a hilvanar una transformación inédita que le permitiera a Venezuela salir del rentismo petrolero, para lo cual se requerían no solo adecuadas políticas económicas sino transformaciones políticas e institucionales de inmensa magnitud. Era consciente –alguna vez lo conversamos– de que su primer gobierno había reforzado casi inevitablemente el rentismo debido a la abundancia de recursos imprevistos que le correspondió administrar.

Las reformas

La Comisión para la Reforma del Estado (Copre) fue creada por el presidente Lusinchi, a la cual le dio un apoyo consistente durante poco más de un año. Cuando se planteó la elección popular de gobernadores y alcaldes, Lusinchi le retiró el apoyo a la Copre tanto del gobierno como de Acción Democrática. Sin embargo, CAP en forma discreta, pero no secreta, se interesó en el trabajo que se realizaba y compartió la idea de que la reforma del Estado debía ser el gran objetivo de su gobierno. Logró ser el candidato de AD de abajo hacia arriba y desde afuera hacia adentro en una campaña que se convirtió en imparable, a pesar de la oposición de la dirección de su partido y del gobierno encabezado por sus propios compañeros. Aquí se sembró la distancia y el odio fratricida que después tanto aportarían al derrocamiento de CAP.

El 23 de enero de 1988 a los 30 años de la caída de la dictadura, ya convertido en candidato oficial de su partido, el presidente Pérez pronunció un discurso en la sesión del Concejo Municipal de Caracas en el que planteó sin ambages su compromiso con la reforma del Estado. Tal compromiso conmovió a los miembros de la dirección de AD contrarios a las reformas.

La campaña electoral de 1988 estuvo signada fundamentalmente por las reformas que debían llevarse a cabo en el sistema político. CAP y Eduardo Fernández, los dos principales candidatos, las tuvieron como banderas; tanto que el 29 de agosto de 1988 –antes de las elecciones– los dos aspirantes llevaron a sus partidos a aprobar la Ley de Elección y Remoción de los Gobernadores de Estado. La dirección dominante de AD lo hizo a regañadientes porque sus miembros sabían que perderían poder. Se venía de aquella operación del gobierno de Lusinchi en la cual se designaron a los secretarios generales regionales de AD como gobernadores de estado, para, con la descentralización, tener que compartir el poder en los estados por obra de la elección popular.

Igualmente, tuvo clara conciencia de la necesidad de darle un vuelco a la economía. Tuve la fortuna de estar presente en encuentros de CAP con Gerver Torres, Moisés Naím, Gustavo Roosen, y de saber de su búsqueda de talentos entre gente joven y formada. Especial papel cumplió la estrecha relación que estableció con Miguel Rodríguez, cuya inteligencia y verbo con pedigrí lo impresionaron; sobre todo, la claridad en relación con el programa que debía desarrollarse en el gobierno. También apeló a quienes estando vinculados a su partido tenían posiciones propias y hasta controversiales como Armando Durán y Simón Alberto Consalvi y a amigos entrañables como Beatrice Rangel, Antonio Ledezma y Reinaldo Figueredo. Igualmente, figuras de su partido entre las que descolló un hombre bondadoso como Alejandro Izaguirre y algunas concesiones forzadas a Gonzalo Barrios y otros dirigentes adecos. En enero de 1989, en presencia de Antonio Ledezma me propuso la presidencia de la Copre.

La reforma económica y la reforma política serían los buques insignia de su gobierno.

El Caracazo

A los 25 días de gobierno estalla el Caracazo. Esa rebelión no fue ni un plan de Fidel Castro ni una expresión pura de desencanto popular por la crisis social de la década de los ochenta; fue un estallido espontáneo que, a las horas, fue colonizado por grupos organizados de la izquierda sumergida e insurreccional. Como las hipótesis de conflicto que había estaban fundamentalmente hacia las zonas fronterizas, Caracas no poseía importantes unidades militares para manejar estas crisis de orden público y la policía estaba penetrada por el malandraje radical, al menos en un sector. Entre la perplejidad, la comprensión tardía de lo que ocurría, la ausencia de tropas en Caracas, y la velocidad en que los medios de comunicación desplegaron los incidentes, se retardó la respuesta y la crisis se hizo mayor.

Una de las razones del retardo en sacar a las fuerzas del orden público a la calle fue –y eso casi nadie lo comenta– porque CAP quería suspender las garantías para hacerlo y no lo iba a hacer sin el apoyo de todos los partidos políticos. Después del Consejo de Ministros del 28 de febrero en la mañana, el presidente convocó a los partidos. A AD y Copei al mediodía y al resto de los partidos un tanto después, como a las 2:00 pm. AD y Copei respaldaron al presidente inmediatamente; los demás partidos, MAS, La Causa R, MEP y otros, se empataron en una discusión interminable, mientras CAP, el ministro Izaguirre y los jefes militares encabezados por Ítalo del Valle Alliegro, esperaban y esperaban para tomar medidas que no podían tomar si no se suspendían las garantías y no se suspendían porque los partidos menores discutían y discutían, y al final no respaldaron al presidente. Recuerdo cómo el general Alliegro, gran militar y gran demócrata, comentó en mi presencia y con extrema impaciencia: si no se suspenden las garantías no puedo sacar las tropas a la calle. Así se respetaban las leyes en ese tiempo.

La demora política permitió que la rebelión avanzara hasta niveles incontrolables y el uso del Ejército en terreno desconocido ocasionó más víctimas que las que una acción temprana de contención habría permitido. Fueron casi 300 ciudadanos los muertos en el Caracazo. Nada de los miles que argumentaba Chávez y siguen argumentando algunos; pero, esa cifra de 300 es lo suficientemente trágica como para no necesitar por politiquería barata aumentarla más. La información la reportaba el ministro de la Defensa cada cierto número de horas al Consejo de Ministros reunido de forma permanente.

Ese evento fue un golpe noble al gobierno del cual nunca se recuperó completamente. Se generó la narrativa según la cual el “paquete neoliberal”, que ni era neoliberal ni se había aplicado, salvo los 25 céntimos de bolívar del aumento de la gasolina, había provocado el Caracazo. Esa narrativa tal vez podría haberse contrarrestado pero AD se sumó a la lucha contra el “neoliberalismo” gubernamental. Es la segunda ruptura de AD con Carlos Andrés Pérez.

Dos días después, en un almuerzo en la cual estábamos Armando Durán y yo, le pregunté al presidente su opinión sobre el Gabinete que había nombrado un mes antes. Respondió que le parecía magnífico, que era de primera. Allí Armando Durán le dijo: Presidente, eso podía haber sido hasta el 27 de febrero, pero de entonces en adelante es otro Gabinete el que se necesita.

La ruptura con AD

Hay tres procesos que marcan la ruptura entre AD y CAP. El primero es la designación del Gabinete. Los dirigentes con mayor poder consideraban que el partido no estaba adecuadamente representado entre los ministros. El segundo fue la descentralización política que dio como resultado en la primera elección de gobernadores y alcaldes el siguiente resultado: de los 20 gobernadores electos, 11 correspondieron a AD, 7 a Copei, 1 a La Causa R y 1 al MAS y de los 269 alcaldes electos, 149 correspondieron a AD, 99 a Copei, 11 al MAS y 10 a otras fuerzas políticas. El partido pasó de tener todo el poder regional a tener la mitad. El tercero fue el proceso de reforma económica que significaba la apertura de la economía, la competencia del sector privado con sus pares foráneos, la libertad de invertir, la privatización de bienes en poder del Estado que habían permanecido como piezas del clientelismo y no de la eficiencia productiva, la reforma comercial, la libertad cambiaria y otras transformaciones que no desaparecían el rol del Estado sino que lo innovaban. Reformas que, por cierto, eran apoyadas retóricamente por el empresariado pero que a puertas cerradas muchos de sus integrantes se les oponían por precipitadas e imprudentes, ya que los obligaban a cambiar su molicie de tanto estar recostados al Estado.

Las relaciones fueron de estira-y-encoge permanente entre partido y gobierno. Recuerdo una reunión en La Casona entre el gobierno y el partido. Miguel Rodríguez hizo una convincente intervención ante un grupo de dirigentes adecos que le estaban buscando la caída; también habló Pedro Tinoco, presidente del BCV. Alfaro Ucero se quejó del gobierno y de “algunos ministros” –refiriéndose a mí; lo haría después igual en un CDN- que escriben en los periódicos “en contra del partido”; la verdad es que no escribía “en contra” sino que planteaba críticas a la conducta de AD. En esa reunión el único dirigente que habló con intención constructiva y analítica fue Luis Piñerúa Ordaz, hombre de gran honradez intelectual y política, adversario de Pérez en los momentos de gloria del presidente y solidario compañero y amigo en las horas amargas de la adversidad; hizo preguntas, indagó y criticó. Al salir de esa reunión, Octavio Lepage me comentó sobre la intervención de Miguel Rodríguez y como para excusar la falta de participación de los demás dirigentes en el debate, “es que Miguelito es un encantador de serpientes”, refiriéndose a su talento y elocuencia.

La única otra oportunidad en la que Alfaro Ucero y el CEN que controlaba apoyaron a CAP fue con ocasión del 4 de febrero de 1992, a un costo alto para el presidente. Un mes después del golpe habría cambio de Gabinete y salimos de nuestras responsabilidades Miguel Rodríguez, Gerver Torres, Imelda Cisneros, Virgilio Ávila Vivas, Armando Durán, y yo, entre otros, con el propósito de darle más participación a la gente del partido, con excepción de Cordiplan, en el cual el sustituto de Miguel fue Ricardo Hausmann. CAP pensaba, equivocadamente, que así obtendría respaldo del partido. No lo obtuvo y las reformas no pudieron avanzar mucho más. Miguel pasó unos días como presidente del BCV del cual fue eyectado por la inquina de AD en su contra.

Pedro Tinoco es otro capítulo aparte. Fue gran amigo personal del presidente. Hombre de pocas palabras y certero en su razonar. Respetaba y creía mucho en Miguel Rodríguez; fue impulsor, también él, del Gran Viraje. Sin embargo, fue un desacierto su nombramiento como presidente del BCV y en una conversación entre el presidente, su hija Sonia, Armando Durán y yo, después de un almuerzo, cuando los otros ministros se habían retirado, le planteamos al presidente la inconveniencia de Tinoco en el BCV no por las razones que esgrimían sus enemigos contra el Gran Viraje sino porque no se podía venir de la presidencia del Banco Latino y de la Asociación Bancaria a ser presidente del BCV. Lo podía haber nombrado ministro de Hacienda; sin embargo, AD se tiró en el piso por ese cargo.

No todo el partido estaba en contra del presidente. Hubo dirigentes importantes pero sin poder interno que apoyaron y en algunos casos lideraron las reformas: Arnoldo José Gabaldón, Pedro París Montesinos, Héctor Alonso López, Antonio Ledezma, Carlos Canache Mata, Marco Tulio Bruni Celli, Aura Celina Casanova, entre algunos más.

Nuestros errores

He sostenido que los miembros independientes del gobierno cometimos, en mayor o menor grado, errores importantes. También el presidente. Esos errores fueron básicamente, en primer lugar, los de la arrogancia política e intelectual. En un doble sentido: algunos estimaron que las políticas a aplicar serían tan eficaces que sus propios resultados inmediatos exonerarían de los tragos amargos que en lo inmediato provocarían. Tinoco lo expresó una vez con una frase original que quedaría para nuestra historia: “La mejor política social es una buena política económica”. En otro sentido, la arrogancia se manifestó en la idea de que los jefes adecos eran unos ignorantes incapaces de discutir los temas que la ilustración del Gabinete desarrollaba y, por tanto, podíamos desentendernos de sus dudas y sus silencios; en clara impericia de este lado ya que podían no saber pero tenían inmenso poder. No supimos neutralizar su oposición y menos ganarnos su respaldo. Tal vez no era posible pero el intento no fue entusiasta, salvo por quienes dentro del gobierno equivocadamente les hacían concesiones a sus caprichos clientelares.

El otro error le corresponde al presidente. Quien esto escribe estaba totalmente de acuerdo con el Gran Viraje, sin embargo estaba convencido que sin apoyo político no sería viable. La descentralización había conseguido un gran respaldo en la opinión pública, no así la reforma económica; a pesar de que el Gran Viraje llevó a la economía a crecer a tasas altísimas, en 1990 fue de 7% y en 1991 de 10%, con una reducción sustancial del desempleo a un nivel de 6%. Tengo como imborrable la vez en la que le presenté mis dudas sobre el curso que llevábamos sin el suficiente apoyo político, tesis que compartíamos Durán, Ledezma, Izaguirre, Pastor Heydra, entre otros, y la respuesta que me dio el presidente fue tajante: “Ministro, hagan ustedes su trabajo que yo me ocupo de darles el apoyo que necesitan”. Al final, su capital político no dio para tanto.

En una oportunidad muy temprana y ante la seguridad de que AD no lo apoyaría, le propusimos que se fuera a la calle a recabar y organizar el apoyo popular que tenía y que podía incrementar. Ledezma organizó una primera gira a Cumaná que fue apoteósica y le planteamos seguir en ese camino. No lo hizo y quedó amortiguado solo por su capital político que perdió fuelle a velocidad asombrosa. AD desdeñaba a Pérez, pero este no podía darse el lujo de desdeñar a AD y no trabajó lo suficiente para convencer a varios de sus dirigentes. Hay quien dice que ese trabajo solo habría significado cuotas de  poder –como ocurrió después del golpe del 4-F–, mientras otros consideran que podría haberse obtenido apoyo con más interacción personal. Era un problema de economía política que nunca sabremos si podría haber tenido otro resultado.

La Convención de AD en 1991 la podía haber ganado un hombre solidario con CAP, Héctor Alonso López. La verdad es que el presidente no puso su peso político (¡y mucho menos recursos!) para que López ganara: perdió por 78 votos la Secretaría General, mientras la estructura cuaternaria del partido anuló delegaciones y con algunos fraudes se impuso.

La venganza del gomecismo

El gomecismo, en su evolución hacia el “lopecismo” y el “medinismo”, representados por los generales López Contreras y Medina Angarita, nunca perdonó a los adecos el golpe de 1945. Ese gomecismo se desparramó y licuó en la historia, pero quedó vivo en manos de una élite política representada por Arturo Uslar Pietri.

Uslar y el grupo de notables que se aglutinó a su alrededor también se uncieron al tropel de las reformas. En la Copre fueron invitados permanentes y en varios aspectos ayudaron a ampliar su significación en la opinión pública. Algunos pensamos que este esfuerzo conjunto iba a permitir superar las resistencias que en el mundo partidista se producían hacia el gobierno que las impulsaba. No fue así. Cuando CAP perdió el apoyo de su partido, Uslar y los notables arremetieron desde otro frente: primero dijeron que los cambios no eran suficientes y luego que CAP no podía desarrollarlos porque la corrupción que representaba –según su criterio- era abominable. Varias veces conversé con el escritor sobre el tema y se mostraba proclive a apoyar los cambios y en el curso de ese proceso en realidad lo que se proponía era quitarle todo pilar de sustentación al gobierno. De allí a pasar a exigir la renuncia del presidente no hubo sino un pequeño trecho.

En el fondo, la posterior victoria de Chávez y la tragedia conocida, fue la venganza del gomecismo representado por sus más ilustres herederos: Arturo Uslar Pietri, José Vicente Rangel y los Notables.

Un aliado inesperado de los Notables desde una perspectiva histórica fue Rafael Caldera. Durante el gobierno de CAP consideraciones especiales fueron dadas a Caldera. Fue Presidente de la Comisión Bicameral de Reforma Constitucional desde 1989 y la Copre le dio todo su apoyo para que el ex presidente cumpliera su misión. CAP estimuló este apoyo, especialmente cuando se programaron las Jornadas Constitucionales Jóvito Villalba presididas por Caldera, para discutir las reformas de la Carta Fundamental. Sin embargo, por diversas razones psicológicas, políticas e históricas, Caldera tenía aborrecimiento hacia Carlos Andrés Pérez que este no tenía hacia él y a pesar de la distancia condescendiente con la que se trataban, cuando Caldera lo percibió débil le saltó a la yugular. Su vuelta a un segundo período no tenía el carácter de una nueva propuesta sino de una revancha.

A partir del golpe de Chávez el descontento adquirió el rostro de un oficial del Ejército, pero quien podía recoger la efervescencia y la inquina social fue Caldera quien la empleó a fondo en su marcha desde “la reserva” hasta el estrellato. Después del 4-F el presidente estaba muy débil y muchas iniciativas se disolvieron en la crisis gravísima derivada de un gobierno arrinconado.

En una oportunidad, antes del segundo golpe del 27 de noviembre de 1992, fuimos a visitar a Caldera Joaquín Marta Sosa, Andrés Stambouli y yo. Tuvimos una conversación larga y allí le planteamos que se reuniera con CAP para que entre los dos líderes abortaran la crisis talla mamut que se avecinaba. Caldera en su sillón enlazó sus manos a la altura de las rodillas, bajó la cabeza en actitud reflexiva y al cabo de unos segundos preguntó: ¿el presidente Pérez sabe de esta reunión?, le dijimos que no. Luego nos respondió: no puedo… moralmente no puedo. Así se abortó una iniciativa que la pensamos como instrumento para domesticar el conflicto.

Los jinetes del apocalipsis ya andaban juntos: Uslar Pietri, José Vicente Rangel, Ramón Escovar Salom y Rafael Caldera, mientras en la sala de máquinas Alfaro Ucero, secretario general de AD y sus sargentos preparaban el derrocamiento del presidente.

Los militares

Las Fuerzas Armadas fueron factor esencial para la recuperación y luego la estabilidad democráticas. Nunca dejó de haber en su seno murmuraciones, trapisondas y conspiraciones, tal vez menores en las presidencias de Raúl Leoni, Caldera I y CAP I. Cuando Carlos Andrés Pérez llega a su segunda presidencia ya se sabe que Chávez y su gente andaban conspirando desde hacía rato y también había un bochinche de generales: pugnaban entre sí altos oficiales con formación intelectual y, si no aspiraciones, al menos posiciones políticas militantes. La competencia entre varios de ellos limitaba la colaboración entre organismos y convertía la inteligencia recabada en disputas interminables.

CAP subestimó las informaciones sobre la conspiración de Chávez. Lo hizo por dos razones: no se concebía en ese entonces y él menos que nadie, que pudiera haber intentos de golpe contra la democracia ya considerada estable; y consciente como estaba de la pugna entre generales, atribuía en alguna medida el manejo de informaciones y rumores a esa causa. Aunque la verdad es que todo el mundo hablaba de golpe y Uslar Pietri lo anunciaba; en los trabajos de la Copre, ya a finales de los años ochenta se planteaba que de no adoptarse las reformas hasta el golpe de estado podría estar planteado.

Al producirse el 4-F, CAP se colocó al mando con los eventos conocidos. Sin embargo, no tenía en sus manos el control militar completo y ese golpe descompuso la situación institucional aún más. Muchos dentro del gobierno, del partido y en sectores políticos pensaban que el general Ochoa Antich, ministro de la Defensa, era parte del golpe. CAP nunca lo creyó; decía que “los Ochoa son locos, pero no traidores” (exceptuaba al padre, a quien quería mucho, de tal crítica). Lo cierto es que la desconfianza en Ochoa se basó en que desobedeció las órdenes del comandante en jefe en dos oportunidades; una, de la cual fui testigo presencial y alguna vez discutí hace pocos años con Ochoa. Este hablaba con el comandante de la Aviación y el presidente le ordenó que bombardeara La Planicie. El ministro desobedeció transmitiéndole un parecer diferente en voz baja al jefe de la Aviación Militar. De seguidas, CAP, en Consejo de Ministros, nos dijo: van a pasar nuestros aviones de combate para bombardear; no se preocupen. Pasaron y no dispararon ni un tirito… El otro episodio fue la presentación de Chávez “en vivo”, lo que el presidente había prohibido expresamente. Ambos hechos los ha discutido Ochoa en diversas oportunidades; sin embargo, dejaron un ambiente de sospecha sobre muchos mandos militares, lo que se corroboró con el nuevo alzamiento del 27 de noviembre de ese mismo año.

La caída

Al final la tremenda popularidad inicial de CAP se había diluido. La alianza liderada por la revancha gomecista, encabezada por Arturo Uslar Pietri y José Vicente Rangel, logró sumar a personalidades relevantes del país. Allí concurrieron los Notables, Rafael Caldera, Copei, el MAS, las insurrecciones militares, varios medios de comunicación importantes, empresarios que fueron sus amigos, y, desde luego, el golpe de gracia con la traición de Acción Democrática. Al término del breve gobierno de Ramón J. Velásquez llegó Caldera y después de dos años de cumplir al pie de la letra su Carta de Intención con el Pueblo Venezolano, que significó una crisis financiera y económica brutal, firmó su Carta de Intención con el denostado FMI para adoptar con Teodoro Petkoff el programa “neoliberal” contra el cual había basado su largo camino de nuevo al poder. Entonces el líder social cristiano contó con el auxilio de Acción Democrática, auxilio que este partido le había negado a su compañero Presidente y que ahora prodigaba en abundancia para desarrollar con Caldera las mismas políticas que con CAP condenaba.

En esa soledad que precede a la caída, CAP vio desfilar a sus enemigos alborozados y a muchos de sus antiguos compañeros y amigos. La asquerosa trama judicial desarrollada desde la Fiscalía por Escovar Salom y desde la Corte Suprema por magistrados cuyo ascenso Pérez había apoyado, conformaron la hoja de parra con la que se cubrió lo que de otra manera no podría sino ser calificado como derrocamiento.

Carlos Andrés Pérez soportó con estoicismo la destitución; las infamias de sus enemigos, ahora con carne de cárcel para morder; la prisión en El Junquito; la prisión domiciliaria; el exilio; la soledad; y, al final, una senda injusta y tortuosa hacia la muerte. Sus enemigos yacen en la cuneta del olvido o en el desprecio de los ciudadanos que hoy padecen las consecuencias del irreversible disparate de entonces. Varios dolores le conocí y dos me impresionaron para siempre: la muerte de Jóvito Villalba que tuvo para Pérez un significado muy hondo, del cual no tenía noticia; y la traición de AD, de sus compañeros, de su partido, de una parte casi completa de su vida.

Otra vez: la historia

Poco a poco Carlos Andrés Pérez retorna a la senda de la gloria a la cual aspiró y con la misma cadencia, con paso firme y sonrisa franca, logra el objetivo que tuteló su vida: llegar a la historia como un gran hombre que, como todos, tenía muchos defectos y excelentes virtudes.

Fue condenado y derrocado no por los errores que cometió sino por los aciertos que tuvo. Fue condenado y derrocado no por el pueblo sino por las élites. Algún día será reivindicado plenamente y los que trabajamos con él estaremos allí, orgullosos del intento más completo de transformación emprendido en el último medio siglo.

Carlos Blanco
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@carlosblancog