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lunes, 21 de octubre de 2019

RICARDO GIL OTAIZA: EL LIBERALISMO Y SUS DEFENSORES

Con su más reciente libro de no ficción, titulado: La llamada de la tribu (Debolsillo, 2019), Mario Vargas Llosa sacude las conciencias de los estadistas de Occidente, al lograr la difícil empresa de concatenar el pensamiento de siete figuras claves del denominado liberalismo, doctrina asociada a los gobiernos democráticos del orbe, que buscan a toda costa la defensa de la libertad individual. Esas figuras son: Adam Smith (1723-1790), José Ortega y Gasset (1883-1955), Friedrich August von Hayek (1899-1992), Sir Karl Popper (1902-1994), Raymond Aron (1905-1983), Sir Isaiah Berlin (1909-1997) y Jean François Revel (1924-2006). 

Logra Vargas Llosa una lectura profunda de la vida y de la obra de estos pensadores, que le dieron sustento a su vacío ideológico una vez producido su dramático desencanto (a finales de los años sesenta) con la revolución cubana, y que halló su más clara expresión y ruptura en 1970, a raíz del muy sonado caso del poeta Heberto Padilla, quien por criticar la política cultural del gobierno de la isla, fue atacado ferozmente desde la prensa oficial y luego encarcelado en condiciones infames. 

La llamada de la tribu es un ensayo mayor del Nobel peruano, quien desde su juventud se hizo lector de las figuras hoy retomadas, y ya en su madurez intelectual transforma todos estos esfuerzos en siete sólidos textos, perfectamente imbricados, que no ha dudado en calificar como autobiográficos, ya que han sido estos autores quienes lo han acompañado durante buena parte de su existencia, en la comprensión de la evolución que se ha dado en la doctrina del liberalismo, que permite sortear, siempre en libertad, las vicisitudes propias de aquellas naciones que anhelan verdadero progreso para sus ciudadanos. 

Como se advierte en la lectura, el título de la obra deviene de “la idea de que en el pasado existió una sociedad homogénea donde todos se entendían, que es una falacia, jamás existió eso”, nos acota el autor. Esa noción, por cierto, busca desde siempre disolver las fronteras del individuo, para llevarlo a una condición arcaica, en la que gobiernos autoritarios y represivos buscan a toda costa anular las diferencias de cada persona: sus capacidades, sus talentos, su pensamiento, su inventiva y sus derechos. Es decir, regímenes a los cuales solo les interesa la desaparición de la persona y su inmersión en ese magma primigenio que es la tribu, en la que nadie piensa ni actúa por sí mismo, y todo se supedita a la voz de un jefe. 

Fue descomunal y titánico el trabajo de Vargas Llosa para este libro, ya que los autores seleccionados, si bien llegaron a ese mar definitivo que es el liberalismo, sus vidas y sus obras (complejas a más no poder), muchas veces se antagonizan, aunque hay en todos ellos un punto en común: la moral pública, que solo es posible en sociedades democráticas y liberales, que reconocen y enmiendan sus errores, que no preconizan jamás el liberalismo como dogma, porque éste exige una fe ciega que anula la libertad. 

Siempre he afirmado en mis cursos de escritura creativa, que los ensayos no concluyen, sino que se abandonan, pero en este caso siento que al libro le faltó el necesario cierre (no conclusivo, claro está), que amalgamase en pocos párrafos lo alcanzado a todo lo largo de su denso recorrido por el vasto mundo de las ideas liberales, y su peso e importancia en el mundo contemporáneo. En todo caso, el introito es explícito, y le corresponde al lector sacar sus propias cuentas acerca de lo leído, y tomar posición frente a su realidad. 

Ricardo Gil Otaiza
rigilo99@hotmail.com
@GilOtaiza 

lunes, 2 de septiembre de 2019

MARIO VARGAS LLOSA: RETORNO A LA BARBARIE

El segundo hombre fuerte de Venezuela, Diosdado Cabello, enfurecido porque, debido a la vertiginosa inflación que azota a su patria, el bolívar ha desaparecido de la circulación y los venezolanos sólo compran y venden en dólares, ha pedido a sus compatriotas que recurran al “trueque” para desterrar del país de una vez por todas a la moneda imperialista.

Es seguro que los desdichados venezolanos no le van a hacer el menor caso, porque la dolarización del comercio no es un acto gratuito ni una libre elección, como cree el dirigente chavista, sino la única manera como los venezolanos pueden saber el valor real de las cosas en un país donde la moneda nacional se devalúa a cada instante por la pavorosa inflación —la más alta del mundo— a la que han llevado a Venezuela sus irresponsables dirigentes multiplicando el gasto público e imprimiendo moneda sin respaldo. La alusión al trueque de Cabello es una diáfana indicación de ese retorno a la barbarie que vive Venezuela desde que, en un acto de ceguera colectiva, el pueblo venezolano llevó al poder al comandante Chávez.

El trueque es la forma más primitiva del comercio, aquellos intercambios que realizaban nuestros remotos ancestros y que algunos pensadores, como Hayek, consideran el primer paso que dieron los hombres de las cavernas hacia la civilización. Desde luego, comerciar es mucho más civilizado que entrematarse a garrotazos como hacían hasta entonces las tribus, pero yo tengo la sospecha que el acto decisivo para la desanimalización del ser humano ocurrió antes del comercio, cuando nuestros antecesores se reunían en la caverna primitiva, alrededor de una fogata, para contarse cuentos. Esas fantasías los desagraviaban del espanto en que vivían, temerosos de la fiera, del relámpago y de los peores depredadores, las otras tribus. Las ficciones les daban la ilusión y el apetito de una vida mejor que aquella que vivían, y de allí nació tal vez el impulso primero hacia el progreso que, siglos más tarde, nos llevaría a las estrellas.

En este largo tránsito, el comercio desempeñó un papel principal, y buena parte del progreso humano se debe a él. Pero es un gran error creer que salir de la barbarie y llegar a la civilización es un proceso fatídico e inevitable. La mejor demostración de que los pueblos pueden, también, retroceder de la civilización a la barbarie es lo que ocurre precisamente en Venezuela. Es, en potencia, uno de los países más ricos del mundo, y cuando yo era niño millones de personas iban allá a buscar trabajo, a hacer negocios y en busca de oportunidades. Era, también, un país que parecía haber dejado atrás las dictaduras militares, la gran peste de la América Latina de entonces. Es verdad que la democracia venezolana era imperfecta (todas lo son), pero, pese a ello, el país prosperaba a un ritmo sostenido. La demagogia, el populismo y el socialismo, parientes muy próximos, la han retrocedido a una forma de barbarie que no tiene antecedentes en la historia de América Latina y acaso del mundo. Lo que ha hecho con Venezuela el “socialismo del siglo XXI” es uno de los peores cataclismos de la historia. Y no sólo me refiero a los más de cuatro millones de venezolanos que han huido del país para no morirse de hambre; también a los robos cuantiosos con los que la supuesta revolución ha enriquecido a un puñado de militares y dirigentes chavistas cuyas gigantescas fortunas han fugado y se refugian ahora en aquellos países capitalistas contra los que claman a diario Maduro, Cabello y compañía.

Las últimas noticias que se han publicado en Europa sobre Venezuela muestran que la barbarización del país adopta un ritmo frenético. Las organizaciones de derechos humanos dicen que hay 501 presos políticos reconocidos por el régimen, y, pese a ello, se hallan aislados y sometidos a torturas sistemáticas. La represión crece con la impopularidad del régimen. Los cuerpos de represión se multiplican y, el último en aparecer, ahora operan en los barrios marginales, antiguas ciudadelas del chavismo y, debido a la falta de trabajo y la caída brutal de los niveles de vida, convertidos en sus peores enemigos. Las golpizas y los asesinatos a mansalva son incontables y quieren, sobre todo, mediante el terror, apuntalar al régimen. En verdad, consiguen aumentar el descontento y el odio hacia el Gobierno. Pero no importa. El modelo de Venezuela es Cuba: un país sonámbulo y petrificado, resignado a su suerte, que ofrece playas y sol a los turistas, y que se ha quedado fuera de la historia.

Por desgracia, no sólo Venezuela retorna a la barbarie. Argentina podría imitarla si los argentinos repiten la locura furiosa de esas elecciones primarias en las que repudiaron a Macri y dieron 15 puntos de ventaja a la pareja Fernández / Kirchner. ¿La explicación de este desvarío? La crisis económica que el Gobierno de Macri no alcanzó a resolver y que ha duplicado la inflación que asolaba a Argentina durante el mandato anterior. ¿Qué falló? Yo pienso que el llamado “gradualismo”, el empeño del equipo de Macri en no exigir más sacrificios a un pueblo extenuado por los desmanes de los Kirchner. Pero no resultó; más bien, ahora los sufridos argentinos responsabilizan al actual Gobierno —probablemente, el más competente y honrado que ha tenido el país en mucho tiempo— de las consecuencias del populismo frenético que arruinó al único país latinoamericano que había conseguido dejar atrás al subdesarrollo y que, gracias a Perón y al peronismo, regresó a él con empeñoso entusiasmo.

La barbarie se enseñorea también en Nicaragua, donde el comandante Ortega y su esposa, después de haber masacrado a una valerosa oposición popular, han retornado a reprimir y asesinar opositores gracias a unas fuerzas armadas “sandinistas” que se parecen ya, como dos gotas de agua, a las que permitieron a Somoza robar y diezmar aquel infortunado país. Evo Morales, en Bolivia, se dispone a ser reelegido por cuarta vez como presidente de la República. Hizo una consulta a ver si el pueblo boliviano quería que él fuera de nuevo candidato; la respuesta fue un no rotundo. Pero a él no le importa. Ha declarado que el derecho a ser candidato es democrático y se dispone a eternizarse en el poder gracias a unas elecciones manufacturadas a la manera venezolana.

¿Y qué decir de México? Eligió abrumadoramente a López Obrador, en unas elecciones legítimas, y en el país prosiguen los asesinatos de periodistas y mujeres a un ritmo aterrador. El populismo comienza a carcomer una economía que, pese a la corrupción del Gobierno anterior, parecía bien orientada.

Es verdad que hay países como Chile que, a diferencia de los ya mencionados, progresa a pasos de gigante, y otros, como Colombia, donde la democracia funciona y parece hacer avances, pese a todas las deficiencias del llamado “proceso de paz”. Brasil es un caso aparte. La elección de Bolsonaro fue recibida en el mundo entero con espanto, por sus salidas de tono demagógicas y sus alegatos militaristas. La explicación de ese triunfo fue la gran corrupción de los Gobiernos de Lula y Dilma Rousseff, que indignó al pueblo brasileño y lo llevó a votar por una tendencia contraria, no una claudicación democrática. Desde luego, sería terrible para América Latina que también el gigante brasileño comenzara el retorno a la barbarie. Pero no ha ocurrido todavía y mucho dependerá de lo que haga el mundo entero, y, sobre todo, la América Latina democrática para impedirlo.

Mario Vargas Llosa
vargas_llosa@gmail.com
@Mariovargasllo
España
http://www.diarioeltiempo.com.ve/noticias/mario-vargas-llosa-retorno-la-barbarie

lunes, 4 de marzo de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DEL MARTES 05-03-2019,

MARIO VARGAS LLOSA, LA TRAGEDIA DE UCRANIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
Anne Applebaum relata la hambruna premeditada por Stalin para someter a la población de Ucrania, frenar todo intento de nacionalismo y liquidar a las organizaciones que se resistían a integrarla a la URSS En 1928 Stalin hizo un viaje por Siberia que duró tres semanas. Había derrotado a sus adversarios dentro del Partido Comunista y era ya el amo supremo de la URSS. Comenzaban a escasear los cereales en el inmenso territorio y, luego de aquello que vio y oyó en ese recorrido, Stalin sacó las conclusiones ideológicas pertinentes. De acuerdo a la doctrina marxista, la culpa la tenían ... más »

ALBERTO BARRERA TYSZKA, LA INVASIÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
Es un buen título para una película, como bien lo apunta Jean Maninat en su excelente artículo del pasado viernes. En el cine, las invasiones suelen ser emocionantes, épicas. No salpican a la sala las heridas. Se terminan cuando se enciende la luz y todos podemos pararnos e irnos, sabiendo que jamás tendremos que regresar a ese combate. En eso que conocemos como la vida real, las cosas son distintas. Fuera de la pantalla, las balas sí hacen daño y el humo se queda pegado en la piel. Las invasiones suelen durar muchos años. Los extras se mueren de verdad. Escribo todo esto porque,... más »

GUILLERMO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, LA IGNORADA Y ESPANTOSA AMENAZA ECOLÓGICA DEL SOCIALISMO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
La solución a la catástrofe ecológica no está en el socialismo. El marxismo originalmente entendió la escasez como fenómeno social producto de la explotación capitalista, profetizando en la etapa superior del socialismo una abundancia ilimitada; asumió que los recursos serían abundantes y no escasos. En la realidad material objetiva es exactamente al revés: la escasez es un hecho económico del que únicamente nos libramos parcialmente a través de economías capitalistas de mercado y el socialismo se ha revelado como un sistema económico inviable que mientras se sostiene está signado ... más »

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ, EL MISERERE DE MADURO CHAVISTA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 50 minutos
Venezuela ha caído en una crisis nunca registrada en la historia de América Latina desde la llegada de Cristóbal Colón a la isla de San Salvador el 12, octubre, 1492; una crisis en que la patria de Bolívar hace de “carne cañón” de ambiciones de fuera de Venezuela. Desde el comienzo del coloniaje los americanos hemos tenido momentos intrincados por aliviar el trabajo de los nativos y el estatus de los criollos (sermón del padre A. de Montesinos, Leyes Nuevas, Fray B. de Las Casas, Leyes de Indias, rebeliones, conatos y guerras tras nuestra libertad: T. Katari, S. Bolívar, P. Hidalgo,... más »

OMAR ÁVILA, ASÍ VAMOS VENEZUELA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 58 minutos
Vamos para año y medio en hiperinflación, el poder adquisitivo del 90% de los venezolanos se encuentra prácticamente en cero, al punto de que ya el salario de nueve de cada diez trabajadores no le alcanza ni siquiera para alimentarse un día como debe ser. Las cifras de Cáritas de Venezuela son alarmantes, la misma declara la emergencia humanitaria basada entre otras cifras en que el déficit de medicinas básicas ya está por el orden del 98%; alrededor de 4,5 millones de venezolanos comen una vez al día, la desnutrición infantil aumentó 25%, lo que coloca a unos 300 mil niños que pud... más »

PEDRO R. GARCÍA, ¿CULMINARÁ JUAN GUAIDO SU VIAJE A ÍTACA?...

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta, es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no lo llevas dentro de tu alma, si no lo yergue tu alma ante ti”. (C. P. Cavafis, Antología Poética. Alianza Editorial Madrid 1999). *Una acotación necesaria...* Cuando la filosofo Hannah Arendt, en 1951 p... más »

MARIO VARGAS LLOSA, LA TRAGEDIA DE UCRANIA

Anne Applebaum relata la hambruna premeditada por Stalin para someter a la población de Ucrania, frenar todo intento de nacionalismo y liquidar a las organizaciones que se resistían a integrarla a la URSS

En 1928 Stalin hizo un viaje por Siberia que duró tres semanas. Había derrotado a sus adversarios dentro del Partido Comunista y era ya el amo supremo de la URSS. Comenzaban a escasear los cereales en el inmenso territorio y, luego de aquello que vio y oyó en ese recorrido, Stalin sacó las conclusiones ideológicas pertinentes. De acuerdo a la doctrina marxista, la culpa la tenían los campesinos retrógrados, que, gracias a la expropiación de los latifundios y la liquidación de los kulaks, habían pasado a ser pequeños propietarios y contraído las taras características de la burguesía. ¿La solución? Obligarlos a ceder sus granjas y dominios e incorporarse a las granjas colectivas que harían de ellos proletarios, la fuerza pujante y renovadora que reemplazaría su mentalidad burguesa por el fervor solidario de los bolcheviques.

Este es el origen, según Anne Applebaum, en su extraordinario libro Hambruna roja. La guerra de Stalin contra Ucrania, de la caída en picado de la agricultura en todos los dominios de la URSS, pero que golpearía sobre todo, con ferocidad inigualable, a Ucrania, causando, en los años 1932 y 1933, varios millones de muertos y escalofriantes escenas de suicidios, asesinatos de niños, saqueos y canibalismo. La investigación que la autora lleva a cabo revela al mundo, en su apocalíptica dimensión, un acontecimiento que, por lo menos en sus características reales, había sido ocultado por la censura estalinista, pese a los aislados esfuerzos de algunos historiadores como Robert Conquest, en The Harvest of Sorrow, por difundirlo. Pero sólo ahora, con la independencia de Ucrania, los documentos y testimonios relativos a aquel holocausto han podido ser consultados, y Anne Applebaum, que a todas luces domina el ruso y el ucraniano, lo ha hecho con minucia y escrupulosa objetividad.

Según ella, la hambruna fue premeditada por Stalin y su cortejo de cómplices —Mólotov, Kaganóvich, Voroshílov, Póstishev, Kosior y algunos más— para someter a Ucrania, frenar todo intento de nacionalismo en su seno y liquidar a las organizaciones que se resistían a integrarla a la URSS bajo la férula de Moscú. Y da como pruebas el que en aquellos mismos años el Politburó soviético redujo drásticamente la publicación de libros y periódicos en ucraniano, así como la enseñanza de esta lengua en las escuelas y universidades, e impuso el ruso como idioma oficial del país.

Sea como fuere, desde el año 1929 se pone en marcha la disolución de las pequeñas propiedades agrícolas a fin de incorporarlas a las granjas colectivas. Los campesinos, que habían visto con simpatía la revolución, se resisten a entregar sus tierras y ganados, y asociarse a las enormes empresas colectivas, que, dirigidas por burócratas del partido, suelen ser poco eficientes. Las instrucciones de Stalin son terminantes: aquella resistencia sólo puede provenir de los enemigos de clase que quieren acabar con el socialismo y debe ser aplastada sin misericordia por los revolucionarios. Las brigadas comunistas recorren los campos, confiscando propiedades, ganados, aperos, semillas y enviando a prisión a quienes no colaboran. Uno de los jefes del Gulag, en Siberia, envía un telegrama a Moscú diciendo que no le envíen más detenidos porque ya no tiene cómo darles de comer. Al mismo tiempo, un prisionero escribe a su familia: “¡Qué maravilla! ¡Me dan un panecillo cada día!”.

Entre 1932 y 1933 hay varios millones de muertos y escenas escalofriantes de suicidios, asesinatos de niños y saqueos

Las cosechas han comenzado a encogerse, los robos y ocultamiento de alimentos se multiplican por doquier, Stalin insiste en que el partido debe ser “implacable” en su lucha contra los saboteadores de la revolución y el hambre hace su aparición con sus terribles secuelas: robos, asesinatos, suicidios, aldeas que desaparecen porque todos sus habitantes han huido a las ciudades con la esperanza de encontrar en ellas trabajo y alimentos, y los cadáveres son ya tan numerosos que quedan tendidos en las calles y caminos porque no hay gente suficiente para enterrarlos.

Los testimonios que reúne Anne Applebaum ponen los pelos de punta: hay padres que matan a sus hijos con sus manos para que no sufran más y, los más desesperados, para alimentarse con ellos. Ya se han comido todos los perros, caballos, cerdos, gatos y hasta ratas y ratones que podían coger, y los comunicados que llegan a Ucrania de Moscú son cada día más apremiantes: negar la hambruna y, sobre todo, el canibalismo y los suicidios, y castigar sin complejos a los verdaderos causantes de esta catástrofe: los enemigos de clase, los fascistas, los kulaks, verdaderos responsables de las calamidades que se abaten sobre Ucrania.

Para el estalinismo, la resistencia procedía de los enemigos de clase y debía ser aplastada

¿Cuántos murieron? Unos cinco millones de ucranianos, por lo menos. Pero no hay manera de saberlo con exactitud, porque las estadísticas estaban fraguadas por la disciplina partidaria que lo exigía o por el miedo de los burócratas del partido a ser castigados como responsables de la hambruna. El Kremlin impuso, además, una versión oficial de los sucesos que no sólo la prensa comunista obedecía; también la capitalista lo hacía a través de periodistas venales o cobardes, como el repelente Walter Duranty, corresponsal aquellos años de The New York Times, quien, comprado con casas y banquetes por Stalin, se las arreglaba para, en artículos que parecían redactados por un moderno Poncio Pilato, presentar un panorama de normalidad y desmentir las exageraciones de ciertos testimonios que lograban filtrarse al exterior de lo que de veras ocurría en la URSS y, sobre todo, en Ucrania. Una de las excepciones fue el británico Gareth Jones, quien consiguió recorrer a pie el corazón mismo de la hambruna durante varias semanas y contar a los lectores ingleses de The Evening Standard los horrores que en Ucrania se vivían.

Leer un libro como el que ha escrito Anne Applebaum no es un placer, sino un sacrificio. Eso sí, obligatorio, si uno quiere conocer a los extremos a que puede conducir el fanatismo ideológico, la ceguera y la imbecilidad que lo acompañan, y la irremediable violencia que es, a la corta o a la larga, su consecuencia. La hambruna y las muertes en Ucrania ayudan a entender mejor el terrorismo yihadista y la bestialidad irracional que consiste en convertirse en una bomba humana y hacerse volar en un supermercado o en una sala de baile, pulverizando a decenas de inocentes. “¡Nadie es inocente!” era uno de los gritos del terror anarquista según Joseph Conrad, que describió mejor que nadie esa mentalidad en El agente secreto.

Si leer este libro provoca escalofríos, ¿cómo habrá sido pasarse los años que tomaron a su autora el escribirlo? Me la imagino muy bien, inclinada horas y horas, en polvorientos archivos, leyendo informes, cartas de suicidas, sermones, y descubriendo de pronto que tiene la cara empapada por las lágrimas o que está temblando de pies a cabeza, como una hoja de papel, transubstanciada con aquel apocalipsis. Debió de sentir una y mil veces la tentación de abandonar esa tarea terrible. Y sin embargo continuó hasta el final y allí está ahora ese testimonio atroz, al alcance de todos. Ocurrió hace casi un siglo allá en Ucrania, pero no nos engañemos: no es cosa del pasado, sigue ocurriendo, está a nuestro alrededor. Basta tener el coraje de Anne Applebaum para verlo y enfrentarlo.

Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2019. © Mario Vargas Llosa, 2019.

Mario Vargas Llosa
vargas_llosa@gmail.com
@Mariovargasllo

lunes, 11 de febrero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DEL MARTES 12-02-2019,

CARLOS ALBERTO MONTANER, BUKELE Y CÓMO TERMINAR CON LA POBREZA, EL ÉXODO Y LA VIOLENCIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
Nayib Bukele arrasó en El Salvador. Bukele es un outsider que utilizó GANA como vehículo electoral, un partido de derecha desgajado de ARENA. Lo usó, pese a que su fundador, el expresidente Tony Saca, está preso y condenado a diez años de cárcel, acusado de apropiarse indebidamente de 300 millones de dólares. A nadie le importó esa circunstancia. GANA era sólo una boleta. El partido apenas obtuvo 11 del total de 84 diputados. Bukele liquidó a los comunistas del FMLN (23 diputados) y a los liberales-conservadores de ARENA (37). Salvador Sánchez Cerén (FMLN) abandonará la presidenci... más »

JOSÉ RAFAEL AVENDAÑO TIMAURY, MILITARES

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 15 minutos
Aproveché los recientes días para leer la Tesis Doctoral que presentó Ismael Rodríguez Vásquez para optar el título de Doctor en Ciencias, mención Ciencias Políticas en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Centro de Estudios de Posgrado, de la Universidad Central de Venezuela (Noviembre 2015). No se trató de una lectura al azar destinada a “matar el tiempo”. Lo hice, sencillamente, en virtud de la agobiante crisis nacional que confrontamos todos los venezolanos. Donde la presencia del estamento militar tiene un rol preponderante en el mantenimiento o modificación de la c... más »

ORLANDO AVENDAÑO, DE LA DESESPERANZA A GUAIDÓ

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
*Cómo se orquestó la toma del poder en Venezuela* Como algunos quieren hacer creer, la gran toma del poder en Venezuela no fue tramada por un solo mariscal, desde su jardín, de forma maquiavélica Juan Guaidó en evento ante la sociedad civil en la Universidad Central de Venezuela. (EFE) Esta crónica se elaboró luego de consultar varias fuentes que prefirieron mantenerse en el anonimato y no ser citadas. En agosto de 1943 se empezó a tramar la famosa Operación Overlord. Era la toma de la Bastilla, el asalto al Palacio de Invierno o el ataque de los liberatores; de la Segunda Guerra ... más »

OMAR ÁVILA, EN ESPERA DEL DESENLACE

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
Quiero comenzar dejando bien claro que ciertamente ha sido -y es- importante el apoyo de la mayoría de los países del mundo, pero también hay que reconocer el trabajo en equipo de años, que no llegó de la noche a la mañana, ni por arte de magia. Por supuesto que la figura de Juan Guaidó ha sido una pieza fundamental, junto a toda la dirigencia política y la Asamblea Nacional, pero sobre todo a una ciudadanía que se ha sumado nuevamente a la lucha por el cambio, en fin, aquí no hay protagonista, es un trabajo en equipo y unidad, que debe cuidarse y mantenerse para poder culminar con... más »

JESÚS ELORZA, 4F EVOLUCIÓN FASCISTA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 32 minutos
Durante las celebraciones del 27º aniversario del 4F, los colectivos armados de la parroquia 23 de Enero, La Piedrita, Alexis Vive y los Tupamaros, recorrían todo el sector gritando consignas alusivas al régimen: ……..Chávez y Maduro / construyen el futuro. ……..Con hambre y sin empleo / con Maduro me resteo. ……..Maduro seguro / al gringo dale duro: Otros habitantes de la zona, reunidos en una de las licorerías del sector comentaban entre sí el desarrollo de los acontecimientos. Esos muchachos no tienen la más mínima idea de lo que están haciendo, dijo uno de ellos. A lo mejor están... más »

MARIO VARGAS LLOSA, LARGO CAMINO HACIA LA LIBERTAD

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Algún día, no lejano, se escribirá una gran novela tolstoyana sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro. Y el final será, por supuesto, un final feliz Algún día se escribirá un gran libro sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro, que recuerde los sufrimientos que ha padecido todos estos años sin cesar de resistir, pese a los torturados y a los asesinados, a la catástrofe económica —probablemente la más atroz que recuerde la historia moderna— que ha llevado a un país potencialmente muy rico a la ham... más »

MARIO VARGAS LLOSA, LARGO CAMINO HACIA LA LIBERTAD


Algún día, no lejano, se escribirá una gran novela tolstoyana sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro. Y el final será, por supuesto, un final feliz

Algún día se escribirá un gran libro sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro, que recuerde los sufrimientos que ha padecido todos estos años sin cesar de resistir, pese a los torturados y a los asesinados, a la catástrofe económica —probablemente la más atroz que recuerde la historia moderna— que ha llevado a un país potencialmente muy rico a la hambruna colectiva y ha obligado a cerca de tres millones de ciudadanos a huir, a pie, a los países vecinos para no perecer por la falta de trabajo, de comida, de medicinas y de esperanza. Menos mal que el martirio de Venezuela parece llegar a su fin, gracias al nuevo ímpetu que han inoculado Juan Guaidó y otros jóvenes dirigentes a la resistencia. 

Parece imposible, ¿no es cierto?, que una dictadura rechazada por todo el mundo democrático, la OEA, la Unión Europea, el Grupo de Lima, las Naciones Unidas y, cuando menos, por tres cuartas partes de su población, pueda sobrevivir a esta última arremetida de la libertad con la proclamación, por la Asamblea Nacional de Venezuela (el único organismo más o menos representativo del país), de Juan Guaidó como presidente encargado de convocar nuevas elecciones que devuelvan a la nación la legalidad perdida. Y, sin embargo, el tirano sigue todavía allí. ¿Por qué? Porque las Fuerzas Armadas aún lo protegen y han tendido un escudo protector en torno suyo. Los hemos visto, allí en la televisión, a esos generales y almirantes empastelados de medallas, mientras el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, juraba lealtad al régimen espurio. Lo que explica esta supuesta lealtad no son afinidades ideológicas. Es el miedo. El recurso del que se valió Chávez, y que continuó Maduro con esta cúpula militar para asegurar su complicidad, fue comprarla, entregándole prácticamente el negocio del narcotráfico, de tal manera que buen número de estos oficiales se han hecho ricos y tienen sus fortunas en paraísos fiscales. Pero casi todos ellos están fichados internacionalmente y saben que, cuando caiga el régimen, irán a la cárcel. Las promesas de amnistía que les ha hecho llegar Guaidó no los tranquilizan, porque sospechan que no valen fuera del territorio venezolano, y sus sucias operaciones están perseguidas y serán penadas por tribunales internacionales a lo largo y ancho del planeta. 

¿Pero por qué no se rebelan, entonces, contra la tiranía de Maduro esos jóvenes oficiales —tenientes, capitanes— y soldados a los que golpea la atroz crisis económica igual que al resto de la población venezolana? Por una razón también muy simple. Por la vigilancia estricta e implacable que ejercen sobre las Fuerzas Armadas de Venezuela los técnicos y profesionales de Cuba, a quienes el comandante Chávez entregó prácticamente el control de la seguridad militar y civil del régimen que implantó. Se trata de algo sin precedentes; un país renuncia a su soberanía y entrega a otro el control total de sus Fuerzas Armadas y policiales. Y los comunistas, como ha sido comprobado hasta la saciedad, arruinan la economía, destruyen las instituciones representativas, regimentan y aplastan la cultura, pero han llevado la censura y la represión de toda forma de insumisión y rebeldía a poco menos que la perfección artística. No olvidemos que todas las instituciones militares venezolanas han sido sometidas a purgas sistemáticas y que hay varios cientos de oficiales expulsados o encarcelados por no ser considerados “seguros” para la dictadura. 

Sin embargo, la URSS se desplomó como un castillo de naipes, y también sus satélites centroeuropeos se desmoronaron y hoy día son verdaderos baluartes contra aquel régimen que había prometido bajar el paraíso a la tierra y más bien creó las peores satrapías que conoce la historia. El régimen de Maduro se ufana de la protección que le prestan dictaduras como la rusa, la china, la turca, y la solidaridad de otras tiranías latinoamericanas como Cuba, Nicaragua o Bolivia. Vaya compañeros de viaje, para quienes vale el famoso refrán: “Mira con quién andas y te diré quien eres”. 

En el caso de Rusia y de China, ambos países han hecho préstamos tan extravagantes a la dictadura de Maduro —que sólo sirvieron para agravar la corruptela reinante— que temen, con muchísima razón, que jamás podrán cobrarlos. Lo tienen bien merecido: querían asegurarse fuentes de materias primas fortaleciendo económicamente a una tiranía corrupta y lo más probable es que terminen siendo también parte de sus víctimas. La fiera que va a morir se defiende con uñas y dientes y no hay duda que el régimen, ahora que se siente acorralado y presiente su fin, puede causar mucho dolor y derramar todavía más sangre inocente. 

Por eso es indispensable que los países e instituciones democráticas internacionales multipliquen la presión contra el Gobierno de Maduro, extendiendo los reconocimientos a la presidencia de Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional, y logrando el aislamiento y la orfandad del régimen a fin de precipitar su caída antes de que haga más daño del que ha causado a la desdichada Venezuela. 

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo ha dicho con claridad: “No hay nada que negociar con Maduro”. Todos los intentos de diálogo se han visto frustrados porque la dictadura pretendía utilizar las negociaciones sólo para ganar tiempo, sin hacer la menor concesión, y conspirando sin tregua, gracias a la ayuda que le prestaban gentes ingenuas o maquiavélicas, para sembrar la discordia entre las fuerzas de oposición. Las cosas han ido ya demasiado lejos y la primera prioridad es ahora acabar cuanto antes con la dictadura de Maduro a fin de que se convoquen elecciones libres y los venezolanos puedan por fin dedicarse a la reconstrucción de su país. 

La movilización del mundo democrático, empezando por los países occidentales, ha sido algo sin precedentes. Yo no recuerdo haber visto nada parecido en los muchos años que tengo. Al mismo tiempo que diversos gobiernos, empezando por los Estados Unidos y Canadá y los principales países europeos, reconocían a Guaidó como presidente, la Unión Europea, la OEA, las Naciones Unidas y todos los países democráticos latinoamericanos, con excepción de Uruguay y México (algo previsible), rompían con la dictadura y se movilizaban a fin de apresurar la caída del régimen sanguinario de Maduro. No hay que olvidar, en estos momentos en que por fin se ve una luz al final de este largo camino, que nada de esto hubiera sido posible sin el sacrificio del pueblo de Venezuela, que, si en un primer momento se rindió a los cantos de sirena de Chávez, luego reaccionó con ejemplar valentía y ha mantenido todos estos años su resistencia, sin dejarse amilanar por la ferocidad de la represión. 

Gracias Julio Borges, María Corina Machado, Leopoldo López, Lilian Tintori, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Juan Guaidó y los miles de miles de mujeres y hombres que los siguieron todos estos años demostrando en las calles, y en los calabozos y en el exilio, que América Latina ya no es, como en el pasado, tierra de sátrapas y de ladrones, y que un pueblo que ama la libertad no puede ser indefinidamente encadenado. Algún día, no lejano, un retoño de uno de esos grandes escritores que ha dado ya Venezuela a nuestra lengua escribirá esa gran novela tolstoyana sobre lo que ocurrió y está ocurriendo allá. Y el final será, por supuesto, un final feliz.

Mario Vargas Llosa
@Mariovargasllo