domingo, 24 de abril de 2016

GUSTAVO ROOSEN, MÁS QUE PRODUCCIÓN

Los actores políticos han tomado la bandera de la productividad. Eso, al menos, parece deducirse de su discurso. Desde la esquina oficial se habla de la agenda económica y de los motores; desde la oposición, de una Ley para la Activación y Fortalecimiento de la Producción Nacional. El tema se repite en espacios de opinión marcados tradicionalmente por el debate puramente político e interesa incluso a personajes públicos caracterizados hasta ahora por el silencio o el apego disciplinado al pensamiento institucional.

De pronto parece que hubiera un acuerdo en poner el foco en uno de los problemas más acuciantes de la gente, el económico. Y hasta se repite, desde casi todos los frentes, el argumento de la necesidad de superar una economía deformada por el rentismo y montar una economía productiva. Hay quienes lo hacen por convicción y con seguridad, otros con no poca reticencia ideológica, por no desentonar, por ajustarse a la corriente expresada en los estudios de opinión.

¿Hablan todos de lo mismo? No, desde luego. La productividad como aspiración tiene sus variantes. Desde una perspectiva de corto plazo puede confundirse con un simple aumento de la producción. Esa es la oferta de quienes, sosteniendo sin declararlo un esquema básicamente rentista, proponen una suma de condiciones o acciones para estimular transitoriamente la producción. Se disfraza, en la práctica, el rentismo tradicional con una aspiración de seudoproductividad y se confunde reparto con estímulo a la producción. 

Difícil pensar que se tiene la voluntad de superar el rentismo cuando se observa, por ejemplo, la prisa para acelerar contratos para la explotación de diamantes, oro y otras piedras y minerales preciosos mientras se desoyen los reclamos por una economía diversificada y realmente productiva. Y difícil conciliar una verdadera voluntad de activar la economía cuando los discursos y promesas conviven con una sensible disminución de la actividad del sector industrial como la registrada durante el primer trimestre de este año.

La productividad, base de la competitividad, es algo más que producción. Está vinculada ciertamente con los volúmenes y con la creación de valor, pero lo está especialmente con la cultura del trabajo, con el esfuerzo, el método, los procesos, la planificación, la innovación, la tecnología. El Reporte de Competitividad Global 2014-2015, elaborado por el Foro Económico Mundial, resalta el talento y la innovación como los factores que más impulsan la productividad de las empresas y de los países. Las economías más prósperas no son necesariamente aquellas en las que se dedica más horas al trabajo, sino aquellas en las que el rendimiento es mayor porque, entre otras razones, se trabaja por objetivos, se fomentan la motivación y el compromiso y se apoya la creatividad, la tecnología y los criterios de eficiencia. Solo concebida de este modo la productividad se convierte en factor estable y seguro de competitividad, más allá de la abundancia de riquezas naturales o de los vaivenes de los mercados. La productividad no se decreta, es una cultura, un modo de hacer, de hacer más con menos y de hacerlo mejor.

Quienes interpretan las encuestas revelan las aspiraciones inmediatas de la gente: mercado abastecido, control de la inflación. Sería, sin embargo, una interpretación incorrecta si no se percibiera que las personas aspiran a la larga a una solución estable, concretada en oportunidades para formarse, trabajar, producir y crecer. Allí se expresa una de las diferencias básicas entre simplemente aumentar la producción para sortear la crisis y sentar las bases para una verdadera productividad nacional. Venezuela necesita de lo segundo. 

Si aspira a ser una economía competitiva, que con el actual desactualizado aparato productivo no lo es, tiene que pensar en los factores que crean competitividad y atender prioritariamente la formación de una cultura vinculada al trabajo bien hecho, a la eficiencia, a la innovación, a la tecnología, a la creación de saber en las universidades y centros de investigación y a la formación y promoción del potencial de su gente.

Gustavo Roosen
nesoor10@gmail.com
@roosengustavo
Miranda - Venezuela

VICENTE BRITO, CON REDUCIDAS RESERVAS DEL BCV Y PRECIOS PETROLEROS ESTATICOS ¿QUE NOS ESPERA?... ¡POBREZA Y HAMBRE!, RED POR LA DEFENSA AL TRABAJO, LA PROPIEDAD Y LA CONSTITUCIÓN,

Las reservas del BCV han llegado a niveles muy bajos, se han reducido en unos 30 mil millones de dólares en los últimos 6 anos. Lo más preocupante es que en 15 meses hemos utilizado parte del oro, para pago de deuda, intereses o cubrir importaciones. Afectando aún más los niveles de esas reservas. Estamos por debajo de los 13.000 millones de dólares y lo más lamentable es que los fondos de ahorros paralelos como el FONDEM, Fondo Chino, Bandes, Fondo Sucre y otros se encuentran prácticamente sin mayores recursos en divisas extranjeras y la deuda de Petrocaribe por venta de petróleo luce difícil su cobro, ya que estos países tienen largos plazos y algunos lo consideran como una regalía.

Igual observamos con los precios del petróleo, si bien han tenido una mejora en el 2016. Para lograr ingresos suficientes y cubrir las necesidades más urgentes, se requiere alcanzar los 70 $ el barril para nuestro petróleo, lo cual significa doblar el precio que hoy se recibe. Lo cual luce muy difícil por cuanto la economía mundial atraviesa por una recesión y la producción de petróleo en varios países sigue aumentando, creando un mayor volumen para la venta muy por encima de la demanda.

Lamentablemente nuestra política petrolera de vender refinerías en Estados Unidos y Veba Oíl en Europa, nos redujo posibilidades de exportar más petróleo a esos países, convirtiéndonos hoy en altamente dependiente del consumo Chino, el cual ha adelantado montos elevados en dólares que hoy se pagan con buena parte del petróleo que se envía y el transporte es costoso.

La gran mayoría de los venezolanos nos preguntamos. ¿QUE NOS ESPERA? y responden POBREZA y HAMBRE.

La solución le corresponde al gobierno que sigue tercamente sosteniendo la imposición de un modelo económico ideológico que lleva a la RUINA de la NACION, pretendiendo IGNORAR el impacto de la crisis que hace destrozos en nuestros niveles SOCIO-ECONOMICOS.

Ocasionándole graves problemas a las familias, para sostener sus más perentorias necesidades, sobre todo en alimentos y medicinas. La política oficial de constantes anuncios de mejoras económicas y de crecimientos productivos, solo han sido de expectativas que desaparecen al observar como cada día que pasa, se reducen aún más la actividad productiva nacional y se minimizan más las importaciones.

Sosteniendo el gobierno su esquema de proyectos COMUNALES y de MICROEMPRESAS para producir pretendiendo hacerle ver a los venezolanos que nuestra futura alimentación serán llevadas adelante en el esquema COMUNAL. A la vez insiste en sostener un aparataje económico público semi paralizado e improductivo que nos complica más aun las finanzas de la nación al requerir más y más dinero para cubrir la ineficiencia y evidente malversación de los recursos otorgados.

Nos permitimos señalar algunos de los más RELEVANTES  factores que nos AFECTAN  y a la vez desmejoran el consumo a las familias Venezolanas.

1. NIVELES EN CALIDAD DE VIDA.
Indica las calamidades que más perjudican a la población nacional. Destacando que es la dramática desmejora en calidad de vida la principal causa que afecta a las familias tales como: caída de salarios, desaparición de productos básicos, imposibilidad de iniciar una nueva actividad o conseguir empleo, drásticas DESMEJORAS en los niveles de DESARROLLO HUMANO así como limitaciones para superar las complejidades que nos afectan.

Estamos entre los últimos 20 países del mundo con menor calidad de vida, además nos encontramos en los peores del Continente, cuando hace 20 años éramos de los 5 países con mayores ingresos en $ per cápita en las Américas y calidad de vida.

2. INFLACION. Es la mayor del mundo, estimada por analistas financieros nacionales e internacionales que alcanzara el 500% y hasta más en el 2016, lo cual nos indica que nos encontramos en una HIPERINFLACION, estando muy por encima de los otros 10 países que tienen alta inflación en el mundo.

Esta la crea el propio gobierno con la emisión masiva de dinero inorgánico por parte del BANCO CENTRAL, para financiar el DEFICIT FISCAL y las crecientes e incalculables perdidas del andamiaje EMPRESARIALPUBLICO. Su efecto en el costo de vida por pérdida del poder adquisitivo es atroz.

3. ESCASEZ.  Oscila entre 70% y 85% en la mayoría de los alimentos y productos esenciales, la cual nos ubica en las 10 mayores del mundo. Lamentablemente la hemos visto crecer a más del doble en los últimos 18 meses. No encontrándose alguna indicación que al menos no seguirá aumentando. La poca producción nacional y una reducción sustancial en las importaciones son las principales razones de sus altos niveles. Para muchas familias estas dificultades significan que al no tener acceso a los alimentos que requieren y no poder consumir las 3 comidas necesarias, tenemos a la mayor parte de los venezolanos pasando HAMBRE.

4. POBREZAY MÁS POBREZA. Los niveles de pobreza han crecido impactantemente, se estima que aumentaron al doble en los últimos 2 anos. Estudios de organizaciones académicas y analistas sociales la ubican por encima del 80% y la pobreza extrema en 35%. Esta se ha visto afectada por los elevados niveles de COSTO DE VIDA, que han reducido el poder adquisitivo de las familias Venezolanas a menos de la mitad en los últimos 2 años, como resultado del creciente aumento de precios que si bien se mantienen regulados, la adquisición de los alimentos se obtienen buena parte de ellos en la REVENTA, como resultado de la alta ESCASEZ.

5. CIERRE DE EMPRESAS y AUMENTO DEL DESEMPLEO. Este año se estima que cierren o reduzcan aún más sus actividades miles de empresas, las cuales se encuentran sin poder producir las cantidades necesarias para cubrir sus costos operativos y financieros o por no disponer de las mercancías suficientes para con las ventas cubrir gastos. Su efecto en el empleo es preocupante, al encontrarnos con que no hay nuevas ofertas de empleo, así como la creación de nuevas empresas es mínima.

La nación no había vivido una situación coyuntural económica y social tan compleja en los últimos 100 años y sin posibilidades de recuperarnos en el mediano plazo. Las políticas del gobierno han sido antagónicas a las empresas privadas al  sostener un sistema de expropiaciones, controles y regulaciones que limitan más aun LA ACTIVIDAD ECONOMICA NACIONAL.

Hoy la nación Venezolana atraviesa por una compleja situación, donde los ciudadanos hemos sido desmejorados en nuestra forma de vida y EMPOBRECIDOS, por las políticas aplicadas por un gobierno empeñado en imponer un sistema ideológico antagónico a nuestra forma de pensar y actuar, lo cual no justifica que mientras se pidan sacrificios al PUEBLO se observa el súbito ENRIQUECIMIENTO de quienes han tenido RESPONSABILIDADES EN EL MANEJO DEL PAIS.

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
redporladefensaaltrabajo@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, LA OSADÍA DE LA IGNORANCIA, POBRES LOS VENEZOLANOS POBRES, PIDO LA PALABRA, VENTANA DE PAPEL,

La fantasía del cuento Alicia en el País de las Maravillas, luce ensombrecida ante la inspiración de los genios de la política que refundaron la República para establecer una sociedad que sólo sirvió para desgraciar su historia de luchas.
La osadía no sólo es atrevimiento o audacia para superar alguna dificultad. También es imprudencia o arrojo excesivo que raya con la desvergüenza o la insolencia al momento de sobrellevar una necesidad. 

Por justificada o no que parezca o sea. Es la incitación que ha llevado a algunos a no rendirse a las contingencias que irrumpen la continuidad de la vida. Pero también, a enmudecer a quien por crítico, se atreve a protestar las aberraciones con las cuales se tropieza en su periplo por las realidades que configuran su discurrir.

En política, la osadía adquiere una connotación un tanto similar. Aunque tiene la particularidad de incitar actitudes o de impulsar decisiones que van contra toda lógica. Por eso, la osadía política no deja de ser peligrosa ya que muchas veces se asocia con el manejo equivocado de la incertidumbre. O mejor dicho, de las dificultades que acompañan cualquier determinación contaminada por la imprevisión o la inmediatez bajo la cual la irreverencia política plantea sus fines o propósitos. Muchas veces, equivocados.

Es el caso de quien, por osado, pueda darle rienda suelta a presunciones que son parte de un tramado ideológico directamente vinculado con intereses propios. La referencia es de aquel osado que al pecar de iluso, se ve tentado por el brillo que despide la ignorancia, su ignorancia. Es el caso del politiquero que creyéndose “salvador”, se transforma en el osado capaz de prometer lo posible y lo imposible para quedar mal parado después de todo los intentos realizados por demostrar, amparado en su verbosidad y en el poder, que es capaz hasta de dominar las fuerzas de la naturaleza.

Venezuela, tristemente, se convirtió en adecuado terreno para politiqueros osados. El populismo, dio paso al populacherismo que a su vez brindó las mejores condiciones para reivindicar la osadía como condición dialéctica y fáctica que restituyó el primitivismo que una vez, siglos atrás, caracterizó el territorio venezolano. Sólo que ahora, luce disfrazado de “socialismo bolivariano” con el ridículo añadido de ser supuestamente: del Siglo XXI.

La osadía de estos personajes de marras, ataviados de gobernantes revolucionarios, ha sido tan exitosa, que les permitió fabular una Venezuela que no podría compararse, ni siquiera, con el maravilloso país de Alicia. O sea, la fantasía del cuento de Lewis Carroll, luce ensombrecida ante la inspiración de los genios de la política que refundaron la República para establecer una sociedad presuntamente “democrática, participativa y protagónica”. Su obstinada osadía no tiene parangón. Tanto que no conforme con los preceptos sobre los cuales formalizaron el supuesto “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia” al cual refiere la Constitución de la República, se dieron a la tarea de forjar conceptos como “guerra económica”, “Venezuela potencia”, “Estado Comunal” entre otros no más rimbombantes y huecos, con la idea de desmembrar la institucionalidad democrática y así fraguar un país sometido y de aduladores que pueda maniobrarse a su entero antojo.

De manera que el proyecto pretendido por el alto gobierno, no va en la dirección que dictamina la Constitución al describir que el gobierno del país “es y será siempre democrático, responsable, pluralista (… )”. Nada de eso. Ya no puede ocultarse lo que en principio pretendió hacerse mediante discursos engañosos que exhortaban libertades, garantías y derechos. La osadía del régimen indujo a sus dirigentes a ejercer una política tendenciosa, que sin dejar de ser fantasiosa, se ocupara de hastiarle la vida a los venezolanos. Es decir, de cansarlos, ofuscarlos, humillarlos, sancionarlos, invisibilizarlos, hostigarlos, subordinarlos, acusarlos, penalizarlos, aterrorizarlos, idiotizarlos y en fin, todo aquello que posibilite su empobrecimiento económico, cultural, moral, social y político. Pero también su acoquinamiento o involución en todas las instancias posibles pues así le resulta fácil al régimen convencerlos de las “bondades” de la revolución bolivariana. Aunque en el fondo, ello es producto de la obtusa gestión de un gobierno cuyas decisiones se han elaborado bajo una perversa estrategia situacional. Impulsada, claro está, gracias a la osadía de la ignorancia.

VENTANA DE PAPEL

POBRES VENEZOLANOS POBRES

Lo que fue una vez opulencia que bien distinguió a Venezuela del resto de países latinoamericanos, y que fue legítimo motivo de orgullo del gentilicio venezolano, rápidamente se convirtió en cruda indigencia. Las cuentas del Banco Central de Venezuela referidas por corporaciones internacionales dedicadas a informar al resto del mundo sobre el comportamiento de economías en transición, revelaban los cambios que venían favoreciendo el desarrollo económico y social que mostraba el país.

Desde luego, el mercado petrolero configuraba buena parte de tales realidades. Pero también, el sistema político sobre el cual descansaba la economía nacional era igualmente causa de justificación para reconocer el esfuerzo que dejaba verse de cara a las exigencias del mundo industrializado. Sin embargo, el país comenzó a atorarse. Su desarrollo, tal como se había estructurado, vino retrasándose a nivel de casi todos sus indicadores.

Hoy, a diecisiete años de 1999, año en que la conducción del país cambia de  manos, Venezuela se vino a pique. La gestión gubernamental no escarmentó las recomendaciones de analistas económicos y políticos., tanto como de instancias académicas, profesionales y de universidades, sobre las posibles y distintas maneras de librarse de las dificultades que le asaltaron toda vez que para el régimen su primera ocupación iba a ser el pesado y absorbente proselitismo por aquello de justificar, fundamentar y consolidar la revolución socialista.

Todo el tiempo, fue destinado a eso. Los recursos se invirtieron en darle sentido y valor político a las distintas propuestas que supuestamente requería la “refundación de la República”. Pero además, la creación de entidades internacionales que generarían el apoyo preciso necesario para establecer casi un gobierno suramericano y centroamericano, fundamentalmente Un seudo gobierno que siguiera los lineamientos de acción dictados desde Caracas e inspirados en el proyecto político revolucionario.

Lejos de tan petulante ideario, las realidades demostraron que todo había sido una entelequia. La situación internacional, empezó a resistirse a los embates del aludido proyecto. Aunque peor aún fueron los resultados que se observaron Las fisuras se vieron por todos lados. En alimentos, medicamentos y servicios públicos.  La oferta y la demanda se invirtió estancando el país hasta niveles dramáticos.

Inclusive, el agua y la electricidad, a pesar de que el alto gobierno obtuvo mediante excusas que fabricó con base en el fenómeno El Niño, algunas razones que utilizó para evadir impugnaciones y cuestionamientos. Aún así, el país se desarregló profundamente. No obstante tales enredos y reveses, así estaba estipulado por el proyecto político que ha servido al régimen en la ejecución de sus múltiples intenciones. Pero tan cierto como que el sol no puede taparse con un dedo, tampoco podrá negarse que el venezolano está viviendo su ruina. O sea, un tanto para inferir: pobres venezolanos pobres.

“La ignorancia es para el politiquero de oficio, el recurso mejor resuelto del cual se sirve al momento de accionar razones que justifican las fechorías que su desvergonzada osadía determina”

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Merida - Venezuela

ADOLFO P. SALGUEIRO, EL TRANSITO EN EL ESTE DE CARACAS Y LA DIASPORA VENEZOLANA, DESDE ESTADOS UNIDOS,

El título de estas líneas puede lucir extraño o al menos caprichoso sin embargo aspiramos a que al  llegar al final de las  mismas podamos convenir en que sí  hay alguna relación entre el tránsito en nuestra golpeada capital y la cada vez mas nutrida diáspora venezolana que ya a estas alturas cobra proporciones social y económicamente significativas.

En efecto, a lo largo mas o menos el último año , quienes vivimos en el este o sureste de Caracas hemos venido advirtiendo una ya notoria disminución del tránsito automotor en la vialidad  del sector lo cual revela que hay menos gente que se desplaza por calles, bulevares y avenidas, incluyendo las horas “ pico”. Sin recurrir a mayores elucubraciones demográficas podemos concluir que lo que pasa es que bastante gente se ha ido. No es que creamos en las cifras que el año pasado dio el Consejo Nacional Electoral para poder escamotear un diputado al circuito mas antichavista del país (Baruta) según las cuales el mismo habría experimentado una sensible disminución en el número de sus habitantes, pero a simple vista se percibe que algo  hay y por eso uno se pone a pensar en las causas que puedan producir  ese fenómeno.
No se precisa ser muy avispado ni  pecar  de “clasista” para percatarse que desde hace al menos diez años  muchísimos jóvenes y hasta familias enteras han emigrado en busca de mejores oportunidades,  mas seguridad personal y futuro mas auspicioso. De ello dan cuenta las cifras – muy variables pero siempre altas- de conciudadanos que se han mudado para los Estados Unidos, Union Europea, etc. la mayoría de los cuales poseen títulos profesionales, especializaciones u oficios de alta demanda. Tampoco es “clasista” – sino totalmente realista- afirmar que una apreciable proporción de quienes tienen esos atributos han de ser los que habitan o habitaron las zonas de mejor nivel económico de la capital que suele coincidir con el educacional que –quiérase o no- en Caracas se ubica en el Este y Sureste. Suponemos que algo similar ocurrirá en las otras grandes ciudades venezolanas.
Este columnista , que sigue en el “imperio” en  gira de visita a tres hijos y seis nietos, ha podido en estos días vivir de cerca –desde la otra punta- la realidad que acabamos de apuntar.
En efecto, eventos familiares (cumpleanos, primeras comuniones, parillas, etc.) nos han puesto en contacto con multitud (no eufemísticamente sino de verdad: multitud) de jóvenes familias del mas alto nivel de preparación en las que uno o ambos cónyuges ocupan cargos de mediana, alta o altísima responsabilidad en corporaciones nacionales o multinacionales de variados tamaños y diferentes rubros. Todos ellos añoran a su patria pero también todos aprecian la perspectiva de seguridad y futuro que han encontrado. Ante la interrogante que formulamos acerca de si alguno regresaría a Venezuela la respuesta unánime fue un rotundo no o apenas un tímido sí sujeto a la previa concreción de cambios que , obviamente, no se darán en Venezuela a corto o mediano plazo ni aun cuando hubiese sustitución de modelo o de dirigentes. Cada uno de esos muchachos tiene uno o dos vehículos que en lugar de circular por las calles de Caracas lo hacen por las de Miami, Houston, Madrid, Galicia y para Ud. de contar.
La anterior constatación , dramática, nos deja con la interrogante de quienes serán los profesionales, gerentes, artesanos etc. que pudieran dirigir una futura Venezuela en recuperación?  En la tan denostada IV República se implementó el plan de becas Gran Mariscal de Ayacucho que benefició a miles de profesionales sin distinción de estamento social ni económico  (también con su dosis  vernácula de amiguismo) con el único compromiso de regresar a la patria y prestar servicios en ella por un cierto número de años. Muchos no regresaron, otros se volvieron a ir pero la mayoría fueron los que gerenciaron la época de oro de nuestro país “cuando éramos ricos y felices  y no lo sabíamos”.
Será –como dicen algunos- que el objetivo del “socialismo del siglo XXI” era, como en Cuba, eyectar a las elites y conservar la mediocridad para mantener el control político y social ?  En verdad será una política de Estado aquello de promocionar  lo de “al que no le guste que se vaya”? 
En todo caso, esté Ud. o no de acuerdo con el análisis aquí esbozado, lo que es indiscutible es que uno o dos millones de venezolanos se fueron. En Miami –donde a mas de un cuarto de millón de compatriotas los castigaron mudando el Consulado a Nueva Orleans distante mil kilómetros-  existe un periódico  y un canal de televisión (abierta y por cable) con el nombre de “El Venezolano”, muchos restaurantes , areperas y hasta el alcalde de uno de los municipios del área (Doral) es venezolano de origen.  En el avión Air Force One con el que Obama hizo su histórico viaje a Cuba viajó un compatriota nuestro requerido por el Jefe de Estado norteamericano para que lo asesore en materia de las inversiones que se van a requerir en la nueva etapa de relaciones entre los dos países.
Así pues, esperamos que usted lector a lo mejor también pueda ahora reconocer que existe una relación entre la disminución del tránsito caraqueño y la descapitalización humana que causa la existencia de una diáspora cada vez mas numerosa. Solo falta que Venezuela –igual que América Central- pase a sustituir el ingreso de los dólares petroleros por las remesas familiares como principal fuente de ingreso de divisas.  
Adolfo P. Salgueiro
apsalgueiro1@gmail.com
@apsalgueiro1
Internacionalista

Miranda - Venezuela

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL, EN VENEZUELA HAY NIÑOS QUE ESTÁN PASANDO HAMBRE, DESDE COSTA RICA,

La escasez alimentaria en Venezuela es un hecho real, desde hace meses se viene acrecentando el problema, las interminables colas para comprar alimentos es el diario vivir del venezolano y confirman una realidad que el gobierno no ha querido aceptar.

El panorama para los niños de los sectores más desprotegidos en Venezuela no se mira nada bien, la situación económica ha llegado a extremos jamás pensados para el país con más reservas de petróleo en el mundo.

Los últimos datos oficiales disponibles sobre el hambre en Venezuela son del 2013, para ese momento se afirmaba que el Instituto Nacional de Estadística había informado que “El hambre –medida por consumo de calorías– afectaba a un 5% de los venezolanos”.

El sitio notitotal publicó una nota informando que, Dayana Mendoza había solicitado a todos sus seguidores de Instagramn para que aporten un granito de arena y ayuden a disminuir la situación en que estos niños se encuentran. A través de ese medio, la ex Miss Universo 2008 manifestó que “en Venezuela los niños en los hospitales están durmiendo sin comer.” al tiempo que pidió “¡vamos a ayudarlos!” Puso de ejemplo el caso del Hospital JM de los Ríos.  http://notitotal.com/2016/04/09/dayana-mendoza-pidio-ayuda-para-los-ninos-en-los-hospitales-que-duermen-con-hambre-en-venezuela/

Un artículo publicado en BBC Mundo el 21 de abril de 2016 señala entre otras cosas  “Los venezolanos –y entre ellos la población más vulnerable, los niños– están comiendo menos y en menor calidad”.

Y añade la misma fuente que “Las encuestadoras lo reportaron recientemente: Datos encontró que 90% dice comprar menos alimentos, Venebarómetro estima que 31% asegura comer menos de tres veces al día y Encovi halló que 15% considera su alimentación monótona o deficiente”. 

Como se sabe, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, niega constantemente que haya dicha crisis, y culpa de todos los problemas a lo que él considera “una guerra económica de especuladores y contrabandistas para sabotear su gobierno”, recientemente afirmó “En Venezuela no hay hambre, pasamos un momento difícil pero el pueblo tiene acceso a sus bienes”.
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160412_venezuela_hambre_escasez_dp

La encuesta Encovi arriba mencionada informó que cuando se les preguntó a los venezolanos qué comen, un 12% afirmó que comen dos o menos veces al día y que un 40% de lo que comen es maíz, arroz, pastas y grasas, agregaron que al 87% no le alcanza la plata para la comida.

Lamentablemente nosotros vemos que el asunto se pondrá más cada día más difícil, y sin ser alarmista, la desnutrición infantil  irá aumentando pues el modelo económico de este gobierno chavista  no va a solucionar este problema y mucho menos lo hará ahora que los precios del petróleo están por el suelo.

Carlos Vilchez Navamuel
carlosvilcheznavamuel@gmail.com
@carlosvilchezn 
http://www.carlosvilcheznavamuel.com/
Costa Rica

JUAN JOSE MONSANT ARISTIMUÑO, JUICIO POLITICO, CASO BRASIL

A la presidenta Dilma Rousseff se le observa desconcertada. Su rostro denota sorpresa, anonadamiento; no de indignación, miedo o cólera ante el mundo que se le vino encima. Comete errores políticos inaceptables para su alta investidura, incluso para su pasado combativo, y su experiencia en los anteriores cargos públicos, como Ministra de Minas y Energía y Jefe de Gabinete presidencial de Lula; que, luego del Presidente, son los dos cargos más importantes del Poder Ejecutivo en Brasil. Y justamente uno de esos errores políticos  fue nombrar a su antiguo jefe, investigado por corrupción, en el cargo que ella misma ocupara en años anteriores: Jefe de Gabinete. Nombramiento que obviamente fue tan grave como el delito que se imputa a su mentor, por cuanto fue una vulgar jugada de viveza para evadir o entorpecer la administración de la justicia, lo cual provocó la esperada reacción de la sociedad, cansada ya de las trampas y trampitas de sus dirigentes políticos.

Y el otro error, quizá por eso la cara de desconcierto de ¿por qué a mí?, fue contraatacar señalando que se le quiere dar un golpe a través de un juicio político, lo cual repiten Lula, Maduro, Morales, Cristina desde su castillo y, por supuesto, Ernesto Samper desde su atalaya bien pagada de Unasur.

La  realidad es que sí. Se le quiere hacer un juicio político, figura jurídica prevista en la Constitución de Brasil. Tal como en el pasado se le hizo a Collor de Melo, a Fernando Lugo en Paraguay, a Abdalá Bucaram en Ecuador, a Carlos Andrés Pérez en Venezuela, a Manuel Zelaya en Honduras y a Otto Pérez Molina en Guatemala; también a Richard Nixon y al propio Bill Clinton en los Estados Unidos.

A todos ellos, sus respectivos Congresos y la sociedad les siguió un juicio político.

A esta altura, se impone precisar que el juicio político o impeachment como se le denomina en el derecho anglosajón, es para determinar la responsabilidad de los funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos a) por mal desempeño, b) delitos cometidos en ocasión del ejercicio de sus funciones o delitos comunes.


Mal desempeño, todos los nombrados anteriormente, quizá con la excepción de Clinton, que el Congreso conoció su caso no por el affaire con Mónica Lewinski, sino por haberle mentido a un fiscal federal.

Los antecedentes de nuestro juicio político hay que buscarlos en  las Leyes de India, y en el impeachment anglosajón, nacido por supuesto en Inglaterra, en su histórica lucha por controlar el poder del Rey, sus abusos, valga decir. La Rousseff tiene suerte, porque de estar en el siglo XIV no solo la encierran en la Torre, sino la decapitan, como acostumbraban hacer los hijos de Albión, a los hallados culpables.
El juicio político, es uno de los mecanismos más auténticamente democrático inventado por el hombre, para controlar los abusos o desaciertos de sus gobernantes que pongan en peligro la paz social, la moral pública o el orden legal establecido.

Igual pasa con el maduro de venezuela (esas palabras en minúscula). Grita, clama, se queja, amenaza que lo quieren sacar. Pues sí, lo queremos sacar por inútil y corrupto, por violador de los Derechos Humanos, y porque así lo prevé la Constitución de Venezuela y lo exige la nación.

Juan Jose Monsant Aristimuño
jjmonsant@gmail.com
@jjmonsant

El Salvador

MILOS ALCALAY, CUANDO LA TELEVISIÓN, DERRUMBÓ AL COMUNISMO, CASO RUMANIA

Sergio Dahbar comenta  en su columna del 23 de abril la epopeya del pueblo Rumano en rechazo silencioso al totalitarismo represivo del estalinismo balcánico en el país latino de Europa Oriental,  al referirse al documental  presentado por Nestflix  que relata  cómo desde 1985 un número cada vez mayor  de televidentes clandestinos de Bucarest,  Brasov, Timisoara, Constanza, se arriesgaban para desplazarse  ficticiamente fuera de Rumania en sus anhelos por alcanzar la libertad.

En una sala minúscula atiborrada de espectadores en un apartamento cualquiera, se daban cita secreta profesionales de diferentes formaciones, ancianos, jóvenes, niños  para escapar de la pesadilla de un régimen  que  se creía eterno. Cada uno de esos televidentes volcaron sus sueños por la libertad  dándole utilidad a sus ociosos televisores.

Los “dignificados” del “paraíso comunista” a quienes no se les permitía protestar, no se les podía prohibir el poder soñar . Por eso se arriesgaban: estaban cansados de presenciar  el culto a la personalidad de Ceauseuscu y las falsas maravillas pregonadas por el régimen totalitario transmitidas por el único canal: el del Estado.

Era la forma también de evadir  tanta propaganda y tantas mentiras  transmitidas diariamente durante dos horas monótonas y reiterativas. Prefirieron arriesgarse  y  usar su televisor para darle rienda suelta a la magia del VHS-  y olvidarse del sufrimiento de las interminables colas, de los salarios miserables, de viviendas inadecuadas, de servicios médicos colapsados, de penurias por el desabastecimiento, de racionamiento de electricidad, y tantas otras limitaciones acumuladas por una “revolución fracasada e inútil”

En las películas se escuchaba la voz de la traductora Irina Nestor que traducía a todos los actores con una sola voz monótona, pero que les sonaba a gloria, ya que los televidentes  se transportaban  con la valentía contra el dragón rojo  que enfrentaban valientes héroes  como Rocky o Rambo  o luchadores contra la corrupción como Jean Claude Van Damme o Chuk Norris. Miles de películas se reproducían una y otras vez, mientras que la temible securitate, allanaba los apartamentos para llevarse las video-grabadoras y las películas piratas para sumarse ellos también,  al deleite de fines del Siglo XX sin consignar ante sus superiores los aparatos “expropiados”.

Pero la historia no termina allí. Pocos años más tarde, nuevamente es la Televisión Rumana la que transmite en vivo y en directo  la valentía de los manifestantes que supieron enfrentarse al mayor aparato represivo de los países del Pacto de Varsovia repudiaron en la Plaza Unirea al dictador Nicolas y a su esposa Helena. La masacre hizo que los militares y fuerzas policiales se unieran al pueblo, segudio por el trágico juicio que los condenó a la pena máxima, siendo transmitido por la Radio y Televisión Rumana.

La formación del Gobierno Provisional de Salvación Nacional escogió como sede inicial de los encuentros de exiliados, ex presos políticos y dirigentes marginados del Partido Comunista a la sede de la Televisión Rumana que  se dedicó a transmitir de manera interminable una catarata de intervenciones de los nuevos dirigentes. Por allí desfilaron los políticos mas divergentes:  Ion Iliescu, Petre Roman, Radu Campeanu, Coposu, Mazili. Ellos fueron los actores que  protagonizaron la etapa histórica cuando la television derrumbo al comunismo.

Milos Alcalay
milosalcalay@yahoo.com
@MilosAlcalaym
Internacionalista

Miranda - Venezuela

JOSE FELIX DIAZ BERMUDEZ, CERVANTES, 400 AÑOS,

Tras la gloria inmortal del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, obra cumbre de las letras españolas, se olvida, por la celebridad del libro, el origen y los infortunios de su autor, don Miguel de Cervantes Saavedra.

Hijo de Rodrigo de Cervantes, “hombre hixodalgo, e muy pobre, que no tiene bienes nengunos”, y de Leonor de Cortinas, fue “procreado de legítimo matrimonio”. Algunos de sus ancestros fueron “de alta sangre”, “hombres ricos de León y Castilla”.

A sus 30 años se registra en testimonios de su época que “poco más o menos, y de diez años a esta parte a servido como buen soldado a Su Magestad el Rey Don Felipe” en las más penosas circunstancias, entre ellas: “en las guerras que a tenido en Italia, y la Goleta, y en Tunez, y en la batalla naval que el Señor Don Joan de Austria tubo con el Armada del Turco”, donde fue herido “de dos arcabuzazos en el pecho, y otro en la mano izquierda” (1571).

Héroe con pundonor, estuvo muy enfermo en la acción, y a pesar de que sus compañeros le indicaron que se guardarse bajo la cubierta de una galera, Cervantes respondió “que no hacía lo que debía, metiéndose so cubierta, sino que mexor era morir como buen soldado, en servicio de Dios y del Rey”, tal y como lo exigía su deber a favor de la cristiandad en la batalla de Lepanto. Por su valor recibió “quatro ducados más”.

Otro hecho se destaca cuando “captivo, que está en la cibdad de Argel” (1575) estuvo cinco años encarcelado, intentando escapar. Arnaute “le tenía mucha estima” al haber encontrado las cartas con las cuales Don Juan y el duque de Sessa indicaban sus méritos ante el rey y aspirando recibir un rescate, le respetó la vida.

Desesperado por su propia suerte, Cervantes quiso venir a América para ocupar “un oficio en las Indias”, solicitando entre varias posiciones “la contaduría del Nuevo Reyno de Granada o la Gobernación de la Provincia de Soconusco, en Guatemala, o Contador de las Galeras de Cartagena, o Corregidor de la ciudad de La Paz”, las cuales no les fueron concedidas; España y el Mediterráneo eran su destino.

Comisario de abastos en Sevilla (1587), preso en Castro del Río (1592), estableció su casa sobre una taberna en Valladolid (1603), donde escribió la primera parte del Quijote, para gloria de España y de su nombre. Murió el 22 de abril de 1616 en Madrid: “Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son”.

Jose Felix Diaz Bermudez
jfd599@gmail.com
@jfdiazbermudez

Anzoategui – Venezuela

LEONARDO ALFREDO MONTILLA DELGADO, EL PEOR GOBIERNO DE LA HISTORIA EN VENEZUELA

(A propósito de unos diálogos, homenaje para algunos amigos de la izquierda fracasada)  
                                                                      
No hay Venezolano en este momento, sea de uno u otro bando, este ubicado donde esté ubicado, en cualquier extremo o en el medio de la polarización existente que no exprese esta frase, este definitivamente es “el peor gobierno que la historia republicana de la patria de Bolívar  haya conocido”.
El deterioro de la vida social del país tiene ahí precisamente su razón de ser; la ilegitimidad del presidente actual así como del régimen ideológico seudomilitar comunista que han pretendido vender, ha llevado a la destrucción de todo el Estado Venezolano que ve hundido en la decadencia sus instituciones, su territorio, la población y el alto desprestigio internacional.
Una elite militar cívico que utilizando la simbología de la reivindicación social y popular ha colocado al pueblo en la escalera ascenderte del sufrimiento y el padecimiento con una total perdida del contexto de bienestar y desarrollo individual y colectivo; mientras las elites y sus allegados disfrutan los mayores privilegios de los negocios hechos al tenor de los dineros públicos. La inmoralidad de este régimen presidido por Maduro no tiene comparación alguna con los dramas que se tenían en el pasado. Pobreza, exclusión, violencia, inseguridad ciudadana, incertidumbre, corrupción, deslegitimación de las instituciones, pérdida de valores, escasez, hambre, miseria, desempleo, mala educación, robos, asaltos, narcotráfico, frustración, odio, perdida de la calidad de vida, destrucción del aparato productivo, falta de comida, colapso  servicios públicos donde unos vivianes se robaron los dineros del mantenimiento y actualización de los servicios de distribución de energía eléctrica, es el balance del fracaso socialismo del siglo 21 y de una izquierda borbónica que se alió a lo peor del componente socio institucional para satisfacer su sed de poder a costa de la destrucción del país. Llevándose por delante, inclusive, hasta las buenas intenciones, si alguna vez las tuvo, de justicia social del fallecido y ya casi olvidado Hugo Chávez.
Existen algunos amigos, ex compañeros de militancia de esa izquierda fracasada y algunos que desde otras latitudes del pensamiento sucumbieron a este circo, que todavía defienden esta tragedia llamada pretensiosamente “Revolución Bolivariana”. Ahora a estas alturas, yo me pregunto, ¿qué será lo que defienden? La corrupción de algunos militares que en su condición de mando, porque los militares no saben gobernar, saben es mandar y una cosa es mandar y otra es gobernar, supuestamente tienen en todos los organismos e instituciones, desprestigiando y acabando con una de las más históricas y nobles fortalezas del Estado Venezolano como es su fuerza armada, o defenderán los negocitos que con la comida hacen los vivianes de turno; o defenderán el padecimiento de todos los estratos sociales en la búsqueda intensiva de comida, o el llanto de las madres por ver morir los hijos en manos de la violencia, o mejor dicho será que defienden la falta de medicinas para todo aquel que sufre así sea de una simple gripe, o la crisis hospitalaria, la falta de empleo, la exclusión, el abuso, ¿yo me pregunto será eso lo que se plantean como cambio social’? Este mis amigos es el peor gobierno que hemos tenido. Como decía Jorge Eliecer Gaitán, frase propia para este momento “Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una multitud anónima de siervos.”
Leonardo Alfredo Montilla Delgado
montillaleoa@gmail.com
@LeoMontilla
Trujillo - Venezuela

GOLFREDO DÁVILA, EL 1ERO DE MAYO Y EL VALOR DEL TRABAJO

Se acerca el Día Internacional de los Trabajadores, en medio de la crisis más grave que ha sufrido Venezuela en toda su historia republicana. Ha sido un proceso devastador para la clase trabajadora y la sociedad en general, se han perdido derechos y conquistas adquiridas en el tiempo; se violenta la Constitución y los Derechos Humanos; se perdió la progresividad en las leyes y se niegan las contrataciones colectivas y la libertad sindical.

La lucha de los trabajadores de Chicago aquel abril y mayo de 1886, se fue reproduciendo en todo el mundo y en medio de caminos empedrados se fueron conquistando derechos y reivindicaciones económicas, políticas y sociales. Sin embargo, en nuestro país se produjo un retroceso abismal, lo inaudito es que en 17 años, con ingresos por más de 2 billones de dólares, el régimen se dio el lujo de destruir la economía, deteriorar la calidad de vida y trabajo de la población, cercenar los derechos laborales y terminar de hundir al movimiento sindical que ya venía en declive desde varias décadas atrás, llevándolo a la actual diáspora y parálisis.

En medio de esa estrategia, la esencia del trabajo como medio de realización del ser humano y como único instrumento de transformación de la sociedad, se desvalorizó. Se instituyó la politiquería, el maltrato a los trabajadores, el chantaje y las amenazas para someterlos a salarios de miseria que se pulverizan ante una inflación de más de 300%; decretan salarios mínimos inflacionarios por no tener respaldo en la producción de bienes; se refuerza la economía informal, al trabajo precario y surge una nueva forma de explotación de pueblo contra pueblo, inserta en la cultura de la sobrevivencia, el bachaqueo, “sálvese quien pueda”, figura que emergió al amparo del poder para aliviar las tensiones producidas por la escasez y el desabastecimiento, resultando peor remedio que la enfermedad.

Ahora bien, la crisis del movimiento sindical es de larga data, si algo hizo este régimen fue agravarla y aprovecharse de ella para cometer desmanes contra los trabajadores. Recordemos que junto al deterioro del régimen puntofijista, el sindicalismo se partidizó, se corrompió, se burocratizó, se desnaturalizó y abandonó la lucha por derechos laborales. La negociación colectiva, se convirtió en un medio de lucro para el dirigente, proliferó la venta de empleos, feneció la democracia sindical, a estos entre otros males, le anexamos en los últimos 15 años, el afán fascista del régimen de convertirlo en cuerpo del Estado, aparecieron los pseudos sindicalistas haciéndose eco de su discurso disque obrerista, se criminaliza la protesta y la disidencia y nace el morbo del sicariato sindical.

Todo lo descrito plantea dos grandes tareas para el sindicalismo libre y autónomo;
1. Impulsar magnas jornadas de protesta para condenar el actual modelo hambreador y

2. Realizar grandes esfuerzos por reconstruir el movimiento sindical cimentarlo en los principios de la autonomía, la libertad, la democracia, el pluralismo y el protagonismo de los trabajadores.

La Unidad de Acción Social, Sindical y Gremial de Venezuela, ha venido dando pasos en esa dirección. Ojalá todas las corrientes sindicales podamos desechar el espíritu de parcela y trabajemos en un proceso de reconducción de todas las centrales de trabajadores hasta llegar a la meta de crear una sola central, que nos colocaría en mejores condiciones para defender el trabajo, el presupuesto familiar y la producción nacional, además de contribuir desde allí a la creación de un gran frente social, donde participen los profesionales, la sociedad civil, la comunidad organizada, los empresarios, las iglesias y las academias, alrededor de un proyecto de cambio político para el país. Asumir ese compromiso sería una buena noticia este 1ero de Mayo.

Golfredo Davila
golfredodavila@gmail.com
@golfredodavila
Vanguardia Popular
Zulia - Venezuela

CESAR GUILLEN CITTERIO, LA DESVIACION DEL DESCONTENTO A LO ELECTORAL.

Somos una sociedad agotada y en franco deterioro, ni esta enorme crisis ha producido cierto despertar. El límite de la humillación no tiene dimensiones, todo el país salvo la burocracia del PSUV y los enchufados, sobreviven deambulando para buscar los ya escasos alimentos y medicinas. Sin embargo, los  voceros políticos en quien se confió para impulsar la transición, adormecen al pueblo con firmas, elecciones y hasta hablan del 2019 como la solución final. Cambiaron el discurso.

Enorme desengaño al creer que Obama y el Papa Francisco nos solucionarían el problema sin que hiciéramos lo necesario. Que el FBI, La CIA y el Pentágono vendrían a buscar a los Narco Soles, mientras mandábamos chistes por las redes. Con su cinismo burlón los vemos a diario en la televisión y su arrogante afrenta nos recuerda que siguen estando al mando.

Hay una tendencia interesada en buscar en el pasado político la solución de nuestro presente, se debe recordar que ello fue el caldo de cultivo para lo que hoy padecemos. No es cierto que aquello estaba bien y esto es peor, que de hecho lo es. Aquello no andaba nada bien y todos lo sabemos, buscamos la solución en políticas del pasado, para no enfrentarnos con firmeza con este incierto presente.

En política poco importan las cosas buenas, son las malas las que traen consecuencias. Los actuales dirigentes del gobierno  son producto de ese esquema solo que con ideas más dañinas como lo son el nacionalismo redentor y el socialismo Cubano.  Los corruptos de entonces igual que los Boliburgueses, tienen bienes en Miami, España, Francia y Panamá. No hay patria, solo interés, lo demuestra el hecho de que a la fecha aún no se ha llamado al prometido gran acuerdo nacional.

Igual al pasado todas las clases sin excepción han desarrollado una particular forma de adaptarse. Esto obedece a que seguimos necesidades particulares, bien sea en las licorerías esperando “Cuadrar un Bachaqueo” o en lujosos restaurantes invirtiendo en futuras elecciones o cerrando un contrato con los robolucionarios. Con el atropello evidente del TSJ, ante cualquier intento legal de detener esta locura, qué nos hace  pensar que será diferente con las firmas y las elecciones. Hasta cuando tanta idiotez.

Mientras, se sigue financiando  el socialismo en américa y al régimen Cubano con el dinero de los venezolanos. Ahora pagamos las consecuencias de tamaña cabronería e irresponsabilidad. Es por ello que al Intentar forzar soluciones negociadas para cohabitar hasta el 2019, se apuesta a un cruento desenlace que puede acabar con familias enteras. No se confíen en que nada pasará.

Cesar guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com

"Adhuc Stantes"
Caracas - Venezuela

JOSE ERNESTO PONS, EL POPULISMO EN MATERIA DE SEGURIDAD CIUDADANA

La seguridad ciudadana es uno de los temas recurrentes en el discurso de los candidatos y gobernantes; sin embargo, no ha sido un tema de debate. La inexistencia de discusión política responde principalmente a la ausencia de propuestas y estrategias para prevenir y disminuir la diversidad de violencias que el concepto de seguridad ciudadana pretende abordar.

Para los aspirantes a la presidencia, la seguridad ciudadana se agota en los problemas de la seguridad pública y delincuencia, lo cual, de partida, es una reducción conceptual. Más allá de la pobreza teórica de las visiones de seguridad ciudadana que manejan los gobernantes y candidatos en sus propuestas de campaña, es preocupante que la mayoría de ellos no haya expresado una posición clara frente a cuestiones fundamentales del sector seguridad pública y ciudadana. Hoy en Venezuela fundamental.

Los discursos presidencial, en lugar de proponer políticas para enfrentar los problemas institucionales en alianza con las demás estructuras del Estado (sea reestructuración, desmilitarización, democratización y trabajo conjunto), afirma que se entregarán más recursos para mejorar la capacidad de la policía. Esto en pocas palabras significa que gane quien gane se terminará aumentando la fuerza represiva del aparato de seguridad del gobierno; lo cual aparentemente no sólo es innecesario sino que es perjudicial para el mejoramiento de la seguridad ciudadana.

Los enunciados políticos de los candidatos y gobernantes denotan que poco saben del asunto, las formas tradicionales logran volver a ser utilizadas y en materia de rehabilitación social son nulos o desinformados. Ninguno ha propuesto una política pública de cambios, basados en enfoques novedosos al extremo que la reinserción social y laboral de la gente encarcelada, cada día se convierten en jugadas magistrales de mafias, como de nacimientos de nuevos pranes bien organizados en el país.

Los resultados se ven a simple vista, el discurso privilegia la construcción de más cárceleso grande clubes de paranes; sin considerar que la prisión no es una solución al problema de la delincuencia; por el contrario, agrava y general generan más violencia.

Ninguna institución de la actual administración, menos los gobernadores y sus secretario de seguridad, como menos los alcaldes y sus Cámaras desean que el tema los chispee. Hay una profunda necesidad de redefinir la política criminal del país. Por ejemplo, lo que se ha logrado de hecho un “Estado de Excepción Permanente•, pero el tema no fue ni es  discutido en los debates del actual estamento político venezolano sea el GPP o La MUD.

El discurso represivo en materia de seguridad ciudadana; incluso, en algunos casos la oportunidad de escuchar a expertos se ha obviado y se ha teñido de signos de populismo perverso donde nuestras juventud, sus familias y las comunidades pagan la consecuencia de tales estragos de la ignorancia de este sector.  Sumemos un esfuerzo creador y una reconciliación practica.

Jose Ernesto Pons Briñez
joseponschene@hotmail.com
@joseponsb
Mas Zulia
Zulia – Venezuela