domingo, 31 de marzo de 2019

HUMBERTO MARCANO RODRIGUEZ, ¿CUANTOS MUERTOS MÁS SE NECESITAN?


El día  23  de marzo  se cumplieron dos meses que  el Diputado, Presidente  de La Asamblea Nacional Juan Guaidó Márquez, se juramentó públicamente  como Presidente Constitucional de Venezuela, y aunque pareciera  que  es poco tiempo, esto se convierte en una eternidad para los  sufrimientos de los millones  de venezolanos que están pasando hambre, que están sufriendo el suplicio de no encontrar  una medicina de urgente necesidad, para los  miles  que deambulan de hospital en hospital con la leve esperanza de encontrar auxilio a graves  enfermedades y que ante la ausencia de  esto se resignan a esperar la muerte, ante los  cientos  de miles  de ancianos que no tienen  comida ni medicina y saben que les  espera inexorablemente una muerte  segura y anticipada, ante los  cientos  de miles  de padres que ven languidecer  sus  menores hijos por falta de  alimentos y medicinas, por  los  que esperan en los alrededores  de los hospitales  con  pacientes  recluidos en los mismos  y que saben  que en esos recintos  no hay medicinas  ni insumos médicos  para   una atención primaria y  que no tienen como adquirir  lo que les  solicitan, que saben  que tanto  los médicos  como el personal de enfermería hacen lo   humanamente posible, pero ante la impotencia de verlos  desfallecer también se  desesperan, drama desesperante  de los millones  de venezolanos  que ante  esas calamidades han tenido que emprender  el camino incierto y lleno de escollos y de la amargura del auto destierro, el desespero  de los millones  de personas  que precariamente hacen una comida diaria y de los  que se acuesten con el estomago lleno de agua, porque lo que escasamente consiguen es para  sus ancianos padres o sus menores hijos, pensando “mañana  será  otro día”, día  que termina  siendo igual o peor que  el pasado, personas con cáncer  que no consiguen la aplicación de un servicio de radio o quimio terapia, y  a todos estos  males  se  suma la falta   casi total  de agua, de  electricidad  y gas.  

ESTO ES  EL DRAMA  QUE  SE ESTÁ VIVIENDO DÍA  TRAS DÍA EN ESTA VENEZUELA, donde  se han robado BILLONES  DE DOLARES, y los  que lo han hecho hoy se encuentran ellos  sus familiares  y cómplices disfrutando  de los mismos, unos  en el país  y otros  en el exterior, en Venezuela  no hay  alimentos ni medicinas, pero  sobra el hambre.

Ante  esta muy cierta tragedia,  es criminal  seguirle  solicitando a la gente  que tenga paciencia, pedirle  que  salgan a concentraciones vacías que al hablar los  que  se montan en la tarima mandan de nuevo a cada  quien  para su casa, es criminal decirle  a la gente,  “VAMOS BIEN”, mentira no vamos bien, vamos cada día peor, porque  cada día hay más  hambre, necesidad, desempleo, mendicidad, más y más gente deambulando por las calles, a   veces  familias  enteras hurgando en las bolsas de  basura en busca  de cosas que comer, Venezuela  está viviendo un  drama  de nunca acabar, y esto  apreciados  y distinguidos lectores, ya no es un problema  solo nuestro, esto se escapo totalmente  a nosotros, hay  que despertar definitivamente, no se lucha contra una  dictadura tradicional al estilo de la Perezjimenista, no  aquí  nos enfrentamos  a una dictadura  narco-terrorista, sostenida  por  el poder  que  da el narco tráfico,  los invasores  cubanos con su ejército de ocupación, las bandas terroristas colombianas  de las FARC y del ELN que han ocupado los estados limítrofes y mantienen un gran tráfico de drogas  convirtiendo a Venezuela  de trampolín hacia USA, Canadá  y Europa, las bandas terroristas islámicas, los criminales  terroristas mal llamados  colectivos y ahora  con el refuerzo abierto,  descarado y provocador  de los rusos, un régimen sostenido por unas  fuerzas armadas  cuyos cuadros  dirigentes  lucen corrompidos y un alto mando militar sancionado  por  el Departamento  del Tesoro de USA, por Canadá y la Comunidad Europea, por tráfico  de drogas, violación de los derechos humanos, lavado de divisas y corrupción, contra todo esto un pueblo  con hambre, inerme y sin  armas , sencillamente no puede   luchar, pretender seguir corriendo la arruga, vendiendo una falsa premisa. (De  que vamos bien, es criminal) Que esto es un problema  de los venezolanos y  que nosotros podemos  resolverlos, es mentirle  descaradamente al pueblo, es engañarlos, ignoro  con que fin se puede estar haciendo, pero esto señores  es lo que en estos momentos  está sucediendo.

El legítimo Presidente Juan Guaidó Márquez en su última rueda  de prensa, desde la casa sindical de AD  en el Paraíso, rodeado  de los  descoloridos y muy cuestionados  personajes  de la picaresca  politiquería venezolana, Henry Ramos Allup, Manuel Rosales, Henrique Capriles, Edgar Zambrano y Stalin González  entre otros,( estos  mismos  fueron los  que en el 2014 y 2017, no  solo frenaron a  nuestros  estudiantes en sus justas protestas, sino  que los descalificaron, hasta  llamarlos delincuentes y se pusieron abiertamente  al lado del régimen criminal), quienes  aprovecharon  para que  sus equipos  de prensa divulgaran  por  el mundo la foto  de la entrega, Guaido,  fue muy enfático  al declarar sin que  se lo preguntaran  los  periodistas presentes, que en la Asamblea Nacional no se había  aprobado ni era necesario aprobar  la puesta  en ejecución el artículo 183 numeral 11  de la Carta Magna, porque nosotros  estábamos en capacidad de resolver todos  nuestros  problemas, que los problemas de los venezolanos, lo resolveríamos  los venezolanos ( lo que no dijo es cuando y  en que  año será  eso), pero  si llamó  a una a nueva movilización  para  el sábado 30 de marzo, donde  como  siempre una vez  que él hable, todo el mundo se marchará  a  su casa y aquí no ha pasado nada, mi distinguido y respetado Presidente Juan Guaidó Márquez, AMOR  CON HAMBRE NO DURA , dice un  antiguo refrán y este pueblo tiene hambre  de alimentos, medicinas,  de buenos servicios públicos, de verdadera justicia, de democracia y libertad,  si desea  que  el pueblo siga creyendo en usted, USTED TIENE LA PALABRA, ES  AHORA O NUNCA, QUIZÁS  MAÑANA  SEA  DEMASIADO TARDE, NO LE  HAGA EL JUEGO A  ESOS POLITIQUEROS DE OFICIO, SEÑALADOS  COMO COLABORACIONISTAS.

DE TODO UN POCO
La  dignidad de los  seres  no se vende ni se negocia, eso es lo  que  con orgullo y arrogancia han planteado  las Autoridades y Profesoras de nuestras Universidades Autónomas, cuando sus voceros autorizados declararon, si para cobrar  nuestros  salarios  que  constitucionalmente nos corresponden, debemos  reconocer como presidente al usurpador Maduro, daremos clases  de gratis,  eso es una verdadera respuesta digna,  ante la indignidad de la canallesca proposición del régimen usurpador.

No estoy en contra de los Partidos Políticos, como  me  señaló un  asiduo lector, creo  totalmente  en los partidos políticos, porque  son la verdadera base  de una autentica democracia, sin ellos  esto  es imposible  que exista, pero creo en unos partidos políticos  donde haya democracia, con elecciones  libres  para una  verdadera alternabilidad de autoridades, donde  se practique y se enseñe  lo que es la democracia,  lo que no creo  son los cascarones que  sus “dueños” han convertido  en sus  feudos, donde  se les niega cualquier  oportunidad  a las nuevas generaciones.

Humberto  Marcano  Rodriguez
@Hmarcanor

ROMÁN IBARRA, PRESENTE Y FUTURO



Para cualquier venezolano medianamente informado, así como para todos los que sufrimos a diario los rigores de la incompetencia; la falta de profesionalismo; las excusas irracionales, y hasta la mentira cotidiana para intentar justificar el incumplimiento de sus obligaciones a lo largo de estos 20 años desgraciados, nada puede sorprendernos.


Los nuevos apagones ocurridos en el país, son solo el anuncio de lo que llegó para quedarse si no se acometen las inversiones y correcciones en el sistema eléctrico nacional que en su momento no se hicieron, a pesar de que se anunciaron y se otorgaron los recursos para ello, tal como han advertido los expertos del colegio de ingenieros, y otros especialistas.

Pero no se trata exclusivamente del sector eléctrico. Se trata del colapso general del país, en vista de que todos los servicios fueron destruidos por desidia; corrupción; incompetencia, y falta de profesionalismo.

En ese sentido, estamos sufriendo los rigores de los apagones recurrentes; de la insuficiencia del suministro de agua; la destrucción de los sistemas de transporte 
(superficial, subterráneo, marítimo y aéreo); la telefonía fija y celular; los servicios de cable para televisión; internet. Es decir, en apenas 20 años pasamos de ser uno de los países más modernos y avanzados de América Latina hasta convertirnos en un país africanizado de los más pobres.

Hoy somos comparados –por desgracia del socialismo- con los países más pobres del mundo y de peor desempeño económico, social, y político.

La primera etapa fue la del payaso y estafador eterno; quien con su estilo grandilocuente, e hiperbólico celebraba anticipadamente las  ̈obras ̈ que nunca hizo, y cuyos presupuestos fueron a parar a los bolsillos de su pandilla de ladrones y aliados.

Enriqueció a sus amigos, familiares y aliados, sin que al país le quedara absolutamente nada de la orgía multimillonaria de la que dispuso a su antojo, y sin reglas por el secuestro que hizo de las instituciones para ponerlas a su servicio.

Luego, con la proximidad de su muerte le impuso al país al sucesor que sus amos cubanos le ordenaron para preservar el enriquecimiento de la claque comunista de esa Isla. Desde entonces, Venezuela está sometida a los designios del peor y más incompetente régimen de que se tenga memoria en el hemisferio.

Hoy todos somos víctimas de la falta de servicios básicos, pero también de la represión brutal por atrevernos a criticar su forma de actuar, y por intentar organizar en los términos de la Constitución la alternativa para el cambio, generando el renacimiento de la fe y la esperanza de nuestros compatriotas por un futuro mejor.

La intención del socialismo es desmoralizarnos para someternos a perpetuidad, y disponer de nuestras vidas y la de nuestros hijos.

En esta ocasión se equivocaron, pues si bien es cierto que hasta ahora se aprovecharon de la buena fe de la mayoría de los venezolanos que cedieron a la manipulación y el chantaje, se acabó. Nuestra gente, de tanto sufrimiento y engaño, terminó por abrir los ojos para decirles no más.

Toda la gente de bien, en nuestra tierra y allende nuestras fronteras, hemos decidido avanzar para recuperar la democracia y la libertad. Para ello, hemos depositado nuestra confianza en el liderazgo que encarna el Presidente de la Asamblea Nacional, y Presidente (e) de la República, Juan Guaidó.

Nos toca ayudar en el cumplimiento de la agenda diseñada hasta alcanzar elecciones libres y supervisadas. El camino ha sido duro, pero no desmayamos.
Que nadie se rinda, pues la esperanza debemos construirla entre todos y garantizar un futuro luminoso para el país de nuestros hijos. Tenemos todo para lograrlo!

Román Ibarra
@romanibarra  

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DOMINGO 31-03-2019,

CARLOS ALBERTO MONTANER, EL DESENLACE VENEZOLANO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
Los Estados Unidos no intervendrán militarmente en Venezuela. Una cosa es amagar y otra muy diferente desembarcar tropas. El país tendría que sentirse en peligro y eso hoy no sucede. Lo ha explicado brillantemente el profesor Frank Mora, ex subsecretario de Defensa del Hemisferio Occidental de la administración de Obama. Lo han dicho, incluso con pesar, varios analistas bien informados como Andrés Oppenheimer y Jorge Riopedre. En 1965 Estados Unidos intervino en República Dominicana, en medio de una batalla entre facciones de izquierda y derecha, porque el presidente Johnson, dent... más »

GABRIEL S. BORAGINA, INSEGURIDAD JURÍDICA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
La regulación de los fenómenos económicos es una fuente de la inseguridad o inestabilidad jurídica. Se trata de un hecho que, lejos de estar localizado y ser extraño, se ha generalizado a nivel mundial: "Ahora, año tras año, el gobierno expropia más de 40 por ciento de los ingresos de los productores privados, lo que hace que incluso la carga económica impuesta a los esclavos y siervos parezca moderada en comparación."[1] Si bien la cita alude a los Estados Unidos es dable imaginar que en el resto de los países -donde las regulaciones son mucho mayores que en el país del norte- la... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, MALAS IDEAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Sobre Siria se lee en un editorial de “El País” del 19 de marzo de este año: “el nivel de destrucción es tan grande que se puede afirmar que el país que existía antes de 2011 ha desaparecido. Más de 370.000 personas han muerto, unas 100.000 se encuentran desaparecidas, 12 millones han abandonado el lugar en el que vivían (5,6 millones como refugiados y 6,6 como desplazados internos sobre una población de 30 millones) y 1,2 millones han sufrido mutilaciones y heridas permanentes”. Acerca de la patética radiografía de un lugar borrado por la violencia, la información abunda. Hablamos... más »

CARLOS BLANCO, ¿VAMOS BIEN? ¿ÍBAMOS BIEN? ¿VAMOS LENTO?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 51 minutos
Esas preguntas se pueden responder con el piloto automático según las posiciones; sin embargo, son legítimas y merecen alguna reflexión. 1.- Guaidó sigue siendo el factor de aglutinación de la esperanza; no hay otro líder que lo sustituya, al menos hasta el momento y hasta donde se ve; sin embargo, al lado de esa realidad existe otra: ha perdido momentum. Su figura como jefe de una insurrección en marcha se transfigura, a veces, como la de un predicador que sabe los arcanos del camino o la de un candidato en campaña electoral. A pesar de esto, Guaidó no tiene sustituto como aglutin... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¡VAMOS BIEN! O ¿VAMOS BIEN?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 57 minutos
Guaidó en casi tres meses ha logrado afectar al régimen castrista mucho más que la oposición en su conjunto en los 20 años previos, se ha logrado despojar a los rojos rojitos de importantísimos bienes, recursos económicos y financieros que servirán (es lo planteado) para la recuperación de la nación tras sucumbir este oscurantismo, sin embargo, las sanciones ya parecen haber cumplido su vida útil, aparte de afectar en paralelo al pueblo, nuestra nación es inconmensurablemente rica en recursos, recursos que el régimen aún controla y administra. No debemos olvidar que de las casi 50 ... más »

RUBÉN CONTRERAS, LOS SIMBOLOS HISTÓRICOS DEL ESTADO VARGAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Al instalarse la Asamblea Legislativa del Estado Vargas, en enero de 1999, presidida por el famoso basketero y Gloria del deporte nacional Gabriel Estaba, se designó una Comisión para elaborar los símbolos del nuevo estado Vargas. Dicha Comisión fue creada con signos y amplio Espíritu democrático y de ella formamos parte, personalidades como Manuel Felipe Sierra, Luis Brito García, Luis Oscar Martínez Cronista de La Guayra, Richard García Director de la Escuela de Música Pablo Castellanos, el Director de La Escuela de Música José Ángel Lamas, Carmen Michelena Directora del Museo de... más »


CARLOS ALBERTO MONTANER, EL DESENLACE VENEZOLANO


Los Estados Unidos no intervendrán militarmente en Venezuela. Una cosa es amagar y otra muy diferente desembarcar tropas. El país tendría que sentirse en peligro y eso hoy no sucede.  Lo ha explicado brillantemente el profesor Frank Mora, ex subsecretario de Defensa del Hemisferio Occidental de la administración de Obama. Lo han dicho, incluso con pesar, varios analistas bien informados como Andrés Oppenheimer y Jorge Riopedre.

En 1965 Estados Unidos intervino en República Dominicana, en medio de una batalla entre facciones de izquierda y derecha, porque el presidente Johnson, dentro de los esquemas de la Guerra Fría, quiso evitar que surgiera una segunda Cuba en el Caribe. Bastantes dolores de cabeza le daba la primera. Johnson, incluso, vivió y murió convencido de que el Comandante había matado a Kennedy y lo había hecho a él presidente. Finalmente, consiguió armar una operación con otros países de la OEA. Los más feroces fueron los soldados brasileños.

En 1983 le tocó el turno a la pequeña isla de Granada en el Caribe. Reagan se aprovechó de un absurdo y cruento golpe dado por Bernard Coard y el general Hudson Austin contra Maurice Bishop. Fue un golpe ultra comunista contra el hombre de La Habana. Lo fusilaron junto a nueve de sus colaboradores cercanos, incluida su amante. El pretexto de Washington para intervenir fue la protección de unos cuantos centenares de estudiantes estadounidenses que allí seguían la carrera de medicina. Arroparon la operación con la petición de otras dos islas caribeñas.

En diciembre de 1989, Bush (padre) invadió Panamá. El general Noriega, hombre fuerte del país, estaba enloquecido. Confiaba en que sus previos servicios a la CIA lo protegerían. Entonces se decía que Noriega “no se vendía”. Se alquilaba por periodos breves al mejor postor. Sus partidarios habían matado a un soldado norteamericano y habían violado a la mujer de un oficial con total impunidad.

La disyuntiva de Bush era abandonar Panamá, incluso las bases famosas, o intervenir. Decidió lo segundo y no se detuvo siquiera a buscar un pretexto o agregar aliados. Era una narcodictadura y eso bastaba. Hasta 72 horas antes de iniciada la invasión trataron de convencer al general de que se fuera con su fortuna (200 millones de dólares) a España para evitar la invasión. Noriega no lo creyó y murió encarcelado casi tres décadas más tarde.

Nicolás Maduro provoca el mayor de los rechazos y están intentando salir de él, pero sin recurrir a la violencia. Por ahora, se trata de liquidarlo utilizando las sanciones y la guerra psicológica. Donald Trump repite como un mantra que “todas” las acciones están sobre la mesa. Eso incluye la guerra frontal, pero la lógica y la observación indican lo contrario.

Trump es un aislacionista. Es un frío “hombre de negocios”. No cree que Estados Unidos es la cabeza de Occidente, de donde se derivan responsabilidades especiales. No es el único que piensa de ese modo. Kissinger, a su manera, sostiene lo mismo. Trump preside una nación con intereses, esencialmente económicos. Esa visión lo lleva a enfrentarse en el tema de los aranceles a sus aliados de Europa, o a Canadá y México, y a menospreciar la OTAN, quintaesencia del “globalismo” que tanto lo mortifica. 

Le gustaría que Venezuela tuviera un comportamiento democrático y sensato. Por eso respalda a Juan Guaidó y recibe en la Casa Blanca a su esposa Fabiana Rosales, pero difícilmente pase de las sanciones y el apoyo político y diplomático a una guerra abierta para desalojar del poder a Maduro y a sus 40 ladrones.

Destruir el aparato militar de Venezuela es fácil. A una nación como Estado Unidos le tomaría pocas horas hacerlo desde el aire y el mar con armas convencionales. Tiene el arsenal y la cuenta bancaria que se necesita. Pero ocupar una nación grande (el triple de Alemania), enfrentarse a las bandas armadas, celebrar elecciones y crear una policía capaz de sostener la autoridad, es una tarea que puede durar un par de años y Trump no está dispuesto a llevarla a cabo.

Sin embargo, ninguna persona informada tiene duda de que Maduro y su pandilla han creado un narcoestado, aliado a Irán y a los terroristas del Medio Oriente, dirigido por Cuba, militarmente asistido por Rusia, que constituye un grave peligro para sus vecinos y, a medio plazo, para los propios Estados Unidos, especialmente desde que Moscú ha hecho acto de presencia en el conflicto con un centenar de militares y abundante armamento.

Si las sanciones y la guerra psicológica no logran su cometido, lo más indicado es dividirse las funciones. Estados Unidos destruiría las instalaciones militares del narcoestado y con sus misiles y drones haría rodar las cabezas de los jefes. Después de la demolición entrarían los países del Grupo de Lima, encabezados por Brasil y Colombia, los más afectados, pero con el concurso de Chile, Argentina, Perú y Paraguay. Ocuparían el territorio, invocando la cláusula democrática, y organizarían las condiciones del retorno a la democracia y la restauración de la economía bajo la dirección de Luis Almagro y la participación de la OEA.

Ese duro desenlace tiene en contra la escasa tradición latinoamericana de forjar una política exterior activa, aunque exista “el deber de proteger” invocado por el ex diplomático Diego Arria. Si las democracias hispanoamericanas no lo hacen, seguramente la incapacidad del régimen de Maduro provocará una hambruna terrible en la que morirán dos o tres millones de personas, presumiblemente niños y ancianos desvalidos.

En cualquier caso, se trata del mínimo instinto de conservación que deben tener las naciones. Peligran los frágiles países de la zona como consecuencia de la “bomba demográfica” que estallará. Entre siete y diez millones de venezolanos abandonarán en poco tiempo el país, casi todos rumbo a América Latina. Sencillamente, las democracias sudamericanas no pueden convivir con una pandilla de maleantes en el vecindario. Tienen que erradicarla porque en ello acaso les va la vida.

Carlos A. Montaner
@CarlosAMontaner 

GABRIEL S. BORAGINA, INSEGURIDAD JURÍDICA


La regulación de los fenómenos económicos es una fuente de la inseguridad o inestabilidad jurídica. Se trata de un hecho que, lejos de estar localizado y ser extraño, se ha generalizado a nivel mundial:

"Ahora, año tras año, el gobierno expropia más de 40 por ciento de los ingresos de los productores privados, lo que hace que incluso la carga económica impuesta a los esclavos y siervos parezca moderada en comparación."[1]

Si bien la cita alude a los Estados Unidos es dable imaginar que en el resto de los países -donde las regulaciones son mucho mayores que en el país del norte- la situación no puede ser mejor. Mas allá de la posible exageración en cuanto a la comparación con el régimen de esclavitud, debemos tener en cuenta que es bastante probable que el autor citado se esté refiriendo a los esclavos norteamericanos que, en comparación con el resto de los esclavos a nivel mundial, se encontraban en una posición relativamente mejor al de sus pares de otras latitudes.

"El oro y la plata han sido reemplazados por dinero de papel fabricado por el gobierno, y a los estadounidenses se les roba continuamente su dinero a través de la inflación."[2]

Las monedas metálicas -especialmente durante la vigencia del patrón oro (hoy en día derogado en todo el mundo)- imponían severos límites a los gobiernos en su afán de manipular el dinero. Fueron, desde luego, también necesarios instrumentos legales para permitir semejante confiscación de activos. De tal suerte, los gobiernos dictaron legislaciones que suprimieron el patrón oro e impusieron las tristemente célebres leyes de curso forzoso y legal para obligar a sus ciudadanos a aceptar dinero envilecido. Naturalmente el hecho de que el precio de la moneda quede al arbitrio de los bancos centrales mundiales es otra fuente de incertidumbre jurídica, porque implica que el gobierno se reserva la facultad de establecer el precio de las transacciones y su volumen.

"El significado de la propiedad privada, alguna vez aparentemente claro y fijo, se ha convertido en oscuro, flexible y fluido. De hecho, cada detalle de la vida privada, la propiedad, el comercio y la contratación está regulado y re-regulado por una creciente montaña de leyes de papel (la legislación)."[3]

Tal hemos adelantado, resulta inevitable que esta maraña de normas se superponga y se contradigan entre sí (como es lógico) si se tiene en cuenta que se estatuyen en el tiempo -y no instantáneamente- por diferentes gobiernos que -a su vez- se componen de distintas extracciones ideológicas, y que en oportunidad de ocupar el poder pujan por hacer valer en la legislatura sus proyectos, algunos de los cuales lucen como los más disparatados.

Estas leyes quedan sancionadas y promulgadas y perduran junto con las normas que prescribirá la próxima legislatura que, siguiendo el mismo patrón, vendrá a engrosar la lista de disposiciones legales que limitan, dificultan e impiden, en muchos casos, a los ciudadanos del llano disponer de sus bienes privados, los que pasarán a tener de "privados" únicamente el sentido retórico de la palabra.

"Con el aumento de la legislación, se ha creado cada vez más inseguridad jurídica y riesgos morales, y el caos ha sustituido a la ley y al orden."[4]

 Resulta ser la tendencia mundial que, lejos de simplificar la legislación esta ha proliferado por donde se mire. Hay que agregar a la lista leyes que favorecen a ciertos grupos en detrimento de otros, por ejemplo, empresarios; sectores sociales considerados "marginales"; grupos de presión o de poder según alguna nomenclatura en boga, e incluso a algunos individuos determinados en perjuicio de otros. Todo lo cual nos lleva a recordar el famoso libro de Fréderic Bastiat que -titulado precisamente La Ley- daba cuenta tempranamente en el siglo XIX de este tipo de desastres, convirtiéndolo en un visionario de lo que estaba por venir. Y la temática de la seguridad jurídica va de la mano con lo que algunos autores dieron en llamar calidad institucional:

"Estados Unidos es un país que ocupa la novena posición en lo que se refiere a calidad institucional (ver cuadro 2, abajo) y muestra debilidades que son comunes a todos los países, ya que a partir de la eliminación del patrón-oro las instituciones monetarias implementaron políticas discrecionales o, en algunos casos, ataron sus monedas a otras de países que practicaban tales políticas."[5]

Como dijimos, la inestabilidad monetaria -fruto de la inestabilidad jurídica- es la generadora de la mayor cuantía de los males sociales, porque de lo que se trata es del instrumento que permite o facilita la transacción de los derechos de propiedad de los particulares. Si la moneda está sujeta a la inestabilidad jurídica eso figura que toda la institución de la propiedad privada está afectada de la misma inestabilidad, lo que -en términos de Ludwig von Mises- simboliza lisa y llanamente su abolición. El caso de Estados Unidos se presenta como el más preocupante, porque en épocas no muy lejanas resultó ser un ejemplo de respeto irrestricto a la propiedad privada y un celoso defensor de las leyes que la protegían, situación que ha varado hasta la actualidad.

"Todo el sistema monetario internacional está sujeto a la discrecionalidad de las autoridades monetarias de los Estados Unidos, al ser el dólar la moneda internacional por excelencia y a las de otras monedas importantes como el euro, la libra esterlina o el yen. De la misma forma que la “discrecionalidad” jurídica significa inseguridad jurídica, la “discrecionalidad” monetaria significa inseguridad monetaria y financiera, lo cual representa una mala calidad institucional en esta área en particular."[6]

En realidad, el sistema monetario mundial está regulado por leyes, por cuanto los conceptos de inseguridad o inestabilidad jurídica son enteramente aplicables a cualquier propiedad, incluyendo la monetaria. En un sistema donde los bienes se intercambian por dinero y este -a su vez- por bienes, que las leyes tengan la potestad de modificar a su antojo el precio del dinero (usualmente se habla del valor, pero esto no es técnicamente correcto) representa que esas mismas leyes deciden el precio de todos los bienes y servicios que componen una economía especifica donde las leyes confieran a las autoridades semejantes facultades. 

[1] Hans-Hermann Hoppe. "Sobre la Imposibilidad de un Gobierno Limitado y Perspectivas de una Segunda Revolución en América". Artículo publicado en el Blog del Instituto Mises - Articulo Diario – junio 28 de 2008, Pág. 7

[2] Hoppe, H.H.  ibidem.

[3] Hoppe, H.H.  ibidem

[4] Hoppe, H-H. ibidem

[5] Martin Krause. Índice de calidad institucional 2009. Pág. 7

[6] Krause, M. ibidem.

Gabriel S. Boragina
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, MALAS IDEAS


Sobre Siria se lee en un editorial de “El País” del 19 de marzo de este año: “el nivel de destrucción es tan grande que se puede afirmar que el país que existía antes de 2011 ha desaparecido. Más de 370.000 personas han muerto, unas 100.000 se encuentran desaparecidas, 12 millones han abandonado el lugar en el que vivían (5,6 millones como refugiados y 6,6 como desplazados internos sobre una población de 30 millones) y 1,2 millones han sufrido mutilaciones y heridas permanentes”. Acerca de la patética radiografía de un lugar borrado por la violencia, la información abunda. Hablamos del vivo horror que se desprende del testimonio de las víctimas, los mártires que nunca pidieron serlo; el rostro lleno de sangre y polvo de Omran Daqneesh, de apenas 5 años, por ejemplo, tras un bombardeo ruso. Del emblemático caos de una ciudad como Alepo, la promiscua afluencia de huestes extranjeras y guerrillas locales, el avance de las tropas de Al-Asad a través de los escombros. Y el vacío, la escabechina, la carrera hacia la hondura, la paz que no llega, un desgaste que luce inacabable para la población civil. Eso y no otra cosa es la guerra.


Los eventos y sus causas nunca son idénticos, claro, pero los efectos de la hostilidad a gran escala muestran implacables coincidencias. “Los habitantes de Mosul, Al Raqa, Kobani, Sirte, Faluya, Ramadi, Tahuerga y Deir Ez Zor han muerto como árboles que se van cayendo en un bosque”, nos cuenta Nicolas J. S. Davies. Basta atreverse a repasar con serenidad estos y otros casos para divisar el riesgo de flirtear con invasiones, por más “piadosas” o quirúrgicas que se estimen. Sí: antes de enterrar la política e invocar la mano destructiva de Ares, asumiendo que nuestra historia será “radicalmente distinta”, es vital examinar cruda y conscientemente los potenciales espejos.

Pero, ¿qué pasa si la elección es flotar en el aljibe del optimismo a ultranza, y no querer ver más allá del deseo, la ira o la desesperación; ni aceptar que tales acciones involucran a seres humanos inermes, rotos, famélicos, profundamente vulnerables? Si la defensa de la vida se pone en el centro de la preocupación ética más básica, la muerte nunca debería ser canjeada por otras muertes, las bajas no deberían ser admitidas a priori como aséptico “daño colateral”… ¿de qué ha valido entonces que la humanidad, crónicamente pinchada por la astilla de esa “barbarie interior” de la que habla Oswald Spengler, haya cometido errores tan tremebundos, si no se puede apreciar en ellos algún aprendizaje útil para el futuro?

De esa desazón no nos libramos en Venezuela. Recientemente, tras la fatigosa relación de los estragos en países que como Siria, Libia, Yemen, Somalia o Irak han caído en el hueco de esos extendidos conflictos, alguien respondía: “Y esto, ¿para qué? ¿Acaso quieren asustarnos?” Lo que pretendía contrarrestar la frívola visión de la guerra que campea en redes, al final destapaba el muro, la trinchera urdida por la psique. Nada más retador que lidiar responsablemente con el miedo. El menú de reacción ante la amenaza también incluye ignorarla, torear su vis amarga, meter la progresión de los hechos en una elipsis que omita los mordiscos de la realidad y sus brutales gestiones. Sólo así, despojados del dato desalentador, se puede abrazar lo incierto sin pizca de duda, y contar con la esperanza de una solución “justa” que barra con el mal radical y no importune a quien está “del lado correcto de la historia”. (Como si la utopía pudiese prescindir del manual de procedimiento; como si la sola fe bastase para adelantar el final feliz.)

Eso recuerda la seducción que despliegan las ideas interesantes, aunque no necesariamente ciertas. Pero los políticos, como advierte Michael Ignatieff, “no pueden darse el lujo de tener en cuenta ideas que sean meramente interesantes. Tienen que trabajar con el escaso número de ideas que son ciertas y con el todavía más escaso de las que sirven para la vida real”. Lo anti-ético es sacrificar el conocimiento por corazonadas sin sustento, por esa versión dulcificada de la atrocidad que a expensas del “como sea” lleva a fantasear con victorias redondas, rápidas y sin costos. No, eso no existe.

No en balde Craig Faller, Jefe del Comando Sur de EEUU, tras reunirse con socios de la región para discutir el tema venezolano reveló que “nadie, absolutamente nadie, piensa que la opción militar es una buena idea". Suponemos que las decisiones que se barajan en los cautos terrenos de la diplomacia –aún cuando no falten demostraciones de fuerza y rumbosas movidas para demarcar áreas de influencia geopolítica, algo que también cuenta para una negociación- no evaden las nítidas secuelas de las malas ideas. Aún hay tiempo; aunque algunos acá ahora tapan sus oídos cuando habla la otrora sagrada Comunidad Internacional, no es secreto que el afán de los últimos tiempos apunta a una dirección: la salida política a través del logro de elecciones libres y justas, en el menor tiempo posible. Por algo será.

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

CARLOS BLANCO, ¿VAMOS BIEN? ¿ÍBAMOS BIEN? ¿VAMOS LENTO?


Esas preguntas se pueden responder con el piloto automático según las posiciones; sin embargo, son legítimas y merecen alguna reflexión.

1.- Guaidó sigue siendo el factor de aglutinación de la esperanza; no hay otro líder que lo sustituya, al menos hasta el momento y hasta donde se ve; sin embargo, al lado de esa realidad existe otra: ha perdido momentum. Su figura como jefe de una insurrección en marcha se transfigura, a veces, como la de un predicador que sabe los arcanos del camino o la de un candidato en campaña electoral. A pesar de esto, Guaidó no tiene sustituto como aglutinador en el corto plazo.

2.- La falla estratégica fue ofrecer lo que no se pudo -¿se podía?- cumplir. Después se pueden echar todos los cuentos del universo, pero la idea era que el 23 de febrero o alrededor de esa fecha, se producirían la entrada de la ayuda humanitaria, el quiebre del Alto Mando militar y la salida de Maduro. Esa fue la oferta que se entendió. Y falló.

3.- Se puede decir que eso que se creyó –la salida de Maduro- no fue exactamente lo ofrecido. En realidad fue lo asumido y no desmentido por el liderazgo encabezado por Guaidó. Hago un breve inciso: Carlos Andrés Pérez en la campaña electoral de 1988 no ofreció volver a la Gran Venezuela de su primer período porque sabía lo que ocurría en la economía; pero, el país entusiasmado leyó en el regreso de CAP el de la bonanza de los 70. Cuando volvió llevó a cabo un programa económico exitoso liderado por Miguel Rodríguez y el país creció a las más altas tasas del mundo, pero como la Gran Venezuela no volvió, CAP perdió base social y el apoyo de AD, entonces se montó la conspiración de los “notables” y de Chávez.

4.- Ahora se cometió el error de creer que Maduro estaba fuera de juego. Y no estaba. Cierto que está cercado; que no preside un gobierno sino una mafia; que no es reconocido; que no inspira apoyo sino miedo; que está muy débil. Su falta de respuesta inicial puede haber sido porque estaba grogui de la tunda de mazazos recibida; pero, respiraba, y sobre todo se preparaba para actuar.

5.- La acción de Maduro no podía ser contra Guaidó, inicialmente. Se replegó, y sitiado en su ciudadela reorganiza su juego: desmantela el entorno de Guaidó; promueve apoyos en los centros de poder (“hands off Venezuela”); hace de China su aliado cercano; impulsa negociaciones “a la dominicana”; reprime brutalmente; gana tiempo y, sobre todo, nos recuerda que los rusos también juegan. Y rudo.

6.- Frente a esta realidad, con el inmenso apoyo que tiene Guaidó, con la desesperación ciudadana por salir del caos, con el sustento internacional existente, hay la oportunidad de reorganizar las fuerzas internas si se abandona el sectarismo y se replantea la lucha.

Carlos Blanco
@carlosblancog

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¡VAMOS BIEN! O ¿VAMOS BIEN?


Guaidó en casi tres meses ha logrado afectar al régimen castrista mucho más que la oposición en su conjunto en los 20 años previos, se ha logrado despojar a los rojos rojitos de importantísimos bienes, recursos económicos y financieros que servirán (es lo planteado) para la recuperación de la nación tras sucumbir este oscurantismo, sin embargo, las sanciones ya parecen haber cumplido su vida útil, aparte de afectar en paralelo al pueblo, nuestra nación es inconmensurablemente rica en recursos, recursos que el régimen aún controla y administra. No debemos olvidar que de las casi 50 dictaduras existentes en el planeta todas han sido sancionadas hasta la saciedad y allí permanecen en el poder…muchas por décadas.

Otro logro de Guaidó es la unión opositora, misma que es relevante en cuento logró extrapolar las barreras partidistas; educadores, obreros, trabajadores, amas de casa, etc. se han unido bajo una misma meta: Democratizar al país. Ahora, el presidente interino debe cuidar las formas, creemos cuenta con mucho asesoramiento externo lo cual lo distancia un poco de la realpolitik venezolana, recibe mucho asesoramiento influenciado por culturas políticas distintas a la nuestra, por tal motivo, incurre en ciertos errores. Haberse retratado con Rosales y Capriles lo percibimos como un error táctico, una de las características más importantes de Guaidó es su frescura política, su condición de relevo, lo cual no debe colocar en riesgo. Las uniones y estrategias político partidista son importantes, pero deben tener bajo perfil.

La calle es importante, probablemente es lo más importante, la presión social es la joya de la corona. Las marchas, protestas, concentraciones, en fin, todo cuanto haga saber al régimen, al mundo, a las instituciones que deberían ser del pueblo y hoy están secuestradas por una maleva élite inhumana, es vital, ello mantiene viva la llama del cambio, es el detonante para las grandes transformaciones. Pero hay más, el venezolano anhela, necesita cambios prontamente, a pesar que en la política invisible, la de las alianzas/estrategias Guaidó suma puntos diariamente, en la política visible, la palpable, el desgaste ante el desespero de una nación conducida intencionalmente a pobreza, se le agota la paciencia, pueblo que además se encuentra fuertemente controlado a través de la violencia institucionalizada del castrismo venezolano.

En el plano internacional lo propio, Guaidó suma los apoyos más importantes de los gobiernos, pueblos e instituciones más importantes/determinantes del globo terráqueo, ha logrado como cabeza de una circunstancia histórica reconocimiento oficial como presidente encargado, desplazando a Maduro y su régimen. Maduro probablemente cuenta solo con China como protectorado determinante, el asunto es que los chinos no son amigos ni aliados incondicionales, son inversionistas, solo velan por sus propios intereses, en el momento que China se convenza que un gobierno distinto al chavismo garantiza de mejor manera sus inversiones en Venezuela hasta ese momento Maduro ocupará Miraflores. Las demás naciones que “apoyan al hijo de Chávez” solo prestan servicios de represión al pueblo, control mediático y persecución a los opositores, tretas del todo insuficientes para retener el poder.

¡Vamos bien! O ¿Vamos bien? En lo que respecta a ese slogan guaidiano la respuesta es afirmativa no interrogativa, Guaidó y su proyecto de transición ¡va bien! el asunto es que va lento, paso a paso y ello, ante el desespero de un pueblo arrastrado a una sobrevivencia indigna, es lo que genera inconformidad. Asimismo, debe procurar tropicalizar su asesoramiento externo para no incurrir en más errores tácticos. En líneas generales, creemos que Guaidó va firme en la obtención de sus objetivos.

Leandro Rodríguez Linárez
@leandrotango