domingo, 31 de mayo de 2020

OFELIA AVELLA, METAFÍSICA DE LA TRANSICIÓN

En tiempos difíciles, transidos por ideologías destructoras, algunos de los filósofos en los que me he concentrado han ahondado en el valor de la persona humana concreta y en el dinamismo natural, metafísico, de la realidad. Von Hildebrand escribió una metafísica de la comunidad; Gabriel Marcel ahondó en una de la esperanza. Muchos de ellos, asociados a la corriente de pensamiento conocida como personalismo, vieron la necesidad de profundizar en las relaciones interpersonales, en los fundamentos metafísicos de la comunidad, para iluminar la orientación de una Europa fracturada por la guerra y herida en sus entrañas. Sus reflexiones me han llevado a pensar acerca de una metafísica de la transición. Pienso que es posible describirla si atendemos a lo que es el hombre y el curso histórico (a lo que revela de nosotros, y de la realidad, el hecho de estar sujetos al paso del tiempo).

Todos estos pensadores, muchos de ellos católicos, otros protestantes y otros judíos, se iluminaron unos a otros en una búsqueda común por discernir qué revelaban del hombre los sufrimientos experimentados. Con las variantes propias de cada itinerario personal, todos coincidieron en que la naturaleza humana tiende a la apertura y a la primordial relación con los tú que nos son más próximos. La relación base, es decir, la fundamental de las que dependen todas las demás, es la del yo consigo mismo. La primera gran conciliación o disociación emerge en la intimidad y revela la conexión o desconexión entre nuestra inteligencia y nuestro corazón. Cuando aquí hay rupturas, las relaciones personales se tornan conflictivas e impregnan de desencuentros nuestro entorno. Cuando logramos conciliar las tensiones interiores, con humildad y sinceridad renovada (porque esta revisión es permanente), nos disponemos a acercarnos a los demás y abrirnos a lo real (a lo que es): a no eludir.

La turbación y la angustia, la infelicidad y la desesperación, indican que algo en nosotros no va bien. Esta insatisfacción deja en evidencia la pugna tal vez inconsciente con un contrario que desearíamos tener: esa paz y felicidad difícil de encontrar. Nadie que esté en su sano juicio quiere ser infeliz hiriéndose a sí mismo y a los seres que quiere. Esto evidencia que si bien somos libres y por lo mismo distintos unos de otros, hay sin embargo leyes que rigen la naturaleza humana y ponen de manifiesto -en los efectos, en las consecuencias de nuestros actos- la maldad intrínseca de ciertas decisiones, políticas o ideologías. Nuestra Venezuela fracturada es un perfecto reflejo de estos efectos disociadores.

Los seres humanos somos complejos y las variables que pueden intervenir en esa fractura interior de la que hablo son muchas. El odio, los remordimientos de conciencia, la soberbia, la avaricia, la envidia, la malicia del corazón, y ante todo, la falta de sinceridad para reconocer lo que sucede en nuestro interior y poder así re-conciliarnos con nosotros mismos, son siempre realidades que hacen conflictiva la intimidad. A estas tendencias naturales en todo hombre hay que añadir, en nuestro caso, la violencia disgregadora del régimen, orientada intencionalmente a abrir esas heridas con que todos nacemos. Las carencias y dolores de todo tipo agudizan la desesperanza y paralizan, pues el sufrimiento acumulado e intenso surte el efecto de la anestesia: dopa, adormece las emociones y puede llevar a las personas a rendirse ante la sensación de impotencia. El mucho dolor debilita y es también una variable que puede fracturar la intimidad y hacerla manipulable.

Estos filósofos fueron hombres y mujeres de una profunda calidad humana, pues habiendo vivido sufrimientos intensos y desgarradores, optaron por superar el encierro en sí mismos al que puede conducir todo proceso destructor, para conciliar su razón con su corazón, atendiendo al íntimo deseo humano de felicidad. Y este deseo, para ser satisfecho, precisa de la apertura a la realidad y al perdón. La tendencia a desear algo mejor sugiere ya la intrínseca aspiración a la superación de uno mismo y a un fin que trascienda la mera utilidad práctica y oriente las vidas otorgándoles un sentido más profundo.

Experimentamos las consecuencias de un sistema cerrado: replegado sobre sí mismo y de camino, tal vez sin advertirlo, hacia el suicidio. Todo encapsulamiento del yo genera una profunda tristeza disgregadora y desorientadora. La crisis avisa que la obsesión de imponer un plan que no calza con las necesidades humanas -porque es antinatural e inhumano-, puede conducir al país a la violencia. Y avisa, también, que hemos olvidado la intimidad. Por eso todo proceso destructor es deshumanizador.

Resulta esencial atender a cómo es el hombre y cómo es la realidad, a partir de la observación de la experiencia. Todo sugiere que en lo más íntimo aspiramos a la felicidad, a la paz, a amar y ser amados. La dinámica de la cotidianidad evidencia que las comunidades tienen una base ontológica que funda nuestra natural tendencia al diálogo y a la comunión con los demás. Por eso afectan tanto los golpes que la destruyen.

El hecho de que el hombre camine, además, hacia adelante y se abra siempre a un mañana es también indicio de que el curso histórico (la vida) tiende a un fin que debe tener un sentido que trascienda inclusive este tiempo fugitivo, porque de lo contrario, me pregunto, de verdad, ¿qué sentido tiene vivir si todo acabará con la muerte? ¿Para qué tantos esfuerzos y búsquedas? ¿Por qué amar a los seres queridos si todo acabará un día?

En el hombre, todo indica que tendemos a la apertura, al mañana, a la trascendencia de esta vida y a un modo de enlazar con los otros que supera el pragmatismo. Por eso, toda transición comienza en la propia intimidad, cuando reconocemos nuestros focos de maldad y nos abrimos al otro, reconociendo sus necesidades. La verdadera realidad se está imponiendo y nos pide ser mejores. Sin abrirnos al “rostro” del otro, como diría Lévinas, tampoco descubriremos el nuestro. Y por este camino no nacerá un “nosotros” ni una nueva Venezuela.

La transición se concreta en acuerdos; rehace y fortalece vínculos y ante todo, construye: ordena las partes de un todo aclarando el panorama con propósitos orientadores. Todo lo que cada uno hace o deja de hacer, calla o dice, surte efectos en cadenas y en medio de unas circunstancias que nos han forzado a salvarnos por nuestra cuenta, hay que tomar conciencia de que el trabajo es comunitario. Nada deja de tener efectos. Lo pone de relieve la progresiva fragmentación del caos que vivimos.

Empecemos por nuestra intimidad y no olvidemos que el futuro es abierto.

Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com
@ofeliavella
@ElNacionalWeb

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, PELIGROSAS DESVIACIONES, DESDE EL PUENTE

Con mucha preocupación notamos importantes desviaciones en la lucha actual por la libertad y la democracia. Lo importante es abandonar todo lo secundario y centrarnos en lo que realmente importa. No podemos darnos el lujo de perder más tiempo cuando ya deberíamos tener resuelta buena parte de la problemática nacional.

Una de esas desviaciones consiste en la comparación retórica entre esta dictadura socialista y comunistoide con los gobiernos de Juan Vicente Gómez y/o de Marcos Pérez Jiménez. Por supuesto que son cosas distintas, pero la creciente comparadera no ayuda en nada a la solución anhelada. Todos fueron dictadores, aunque cada uno con sus características distintivas, pero en lugar de estar mirando a un pasado que muy pocos venezolanos de la actualidad conocieron, debemos centrar los esfuerzos en el presente con una clara visión hacia el futuro. Si esto no lo tenemos claro seguiremos dando vueltas en un círculo vicioso que contribuye a demorar el cambio que el país necesita. Estamos en contra de todas las dictaduras, de cualquier régimen violador de los derechos humanos y de los principios fundamentales de la vida en democracia y libertad.

Otra de las cuestiones preocupante es la tendencia de algunos opinadores, politólogos y hasta constitucionalistas, ahora hay sobreabundancia de las tres categorías de variada calidad y competencia, a atribuir la responsabilidad de esta tragedia a la “clase política” que gobernó e influyó de manera determinante por sus errores de acción y omisión, en el derrumbe de la mal llamada IV República. Según esta gente, de esa situación surgieron el castro-chavismo, el “socialismo del siglo XXI” y lo peor de todo, el régimen dirigido por Nicolás Maduro y el combo narcoterrorista. Por supuesto que estos análisis se hacen desde una supuesta perspectiva opositora, pero hace más daño que bien centrarse en estas consideraciones que en definitiva ayudan al régimen. Cuando todo esto termine, dejemos que los historiadores se ocupen de analizar la historia contemporánea de Venezuela. Habrá serias diferencias en esos estudios y serán muy útiles para la comprensión final de cuánto ocurre, pero en este momento no tiene sentido.

El adversario está al frente, bastante debilitado por cierto, aunque algunos piensen que lo de la pandemia y la cuarentena lo ha ayudado. Falso. Sin luz, sin agua, sin gasolina, con hospitales, clínicas y centros de salud desmantelados, sin escuelas ni centros de educación activos, sin internet, sin alimentos al alcance de la familia para la vida diaria y paremos de contar para no hablar de la televisión con la salida de Directv, Maduro lejos de estar fortalecido se encuentra en plena decadencia.

El adversario, el enemigo si se quiere, está al frente y no a los lados, aunque puedan haber voces que por debilidad, ignorancia o cálculo oportunista le hagan el juego. No perdamos tiempo en ellos.

Oswaldo Álvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.com
@osalpa

JOSE LOMBARDI, LA DICTADURA DE LAS REDES SOCIALES

Según el último informe realizado por Cisco: “The Role of Technology in Powering an Inclusive Future”, en el año 2023 habrá 29.300 millones de dispositivos electrónicos conectados a Internet en el mundo, y la mitad de ellos serán objetos del “Internet de las Cosas”.

En la actualidad, cerca de 3.700 millones de personas aún no tienen acceso a Internet, pero se espera que en el año 2023 esta brecha digital se haya reducido y que dos de cada tres personas en el mundo puedan conectarse a la Red de redes hasta llegar a los 5.300 millones de internautas.

Definitivamente el internet se está convirtiendo en algo tan vital como el agua, electricidad o cualquier servicio básico, a través de este han surgido nuevas formas de comunicación y sociabilización propias y necesarias de los Seres Humanos, una de ellas son las Redes Sociales, sin embargo esta conexión humana paradójicamente es digital, el contacto personal está siendo sustituido por esta nueva forma de interacción que desfigura de alguna manera al Ser Humano y genera consecuencias sociales devastadoras.

Estamos cabalgando hacia la deshumanización, sociedad superficial y fría, incapaz de ir más allá de lo que nos pretende vender como realidad, una realidad construida en base a intereses definidos por unos pocos, quienes a través del engaño y la manipulación logran sus objetivos de enriquecimiento y poder, sus armas son las Redes Sociales y el internet que junto al “Big Data” moldean a una sociedad a la medida de sus intereses, las Redes Sociales terminan siendo hilos de marionetas.

El contenido de las Redes Sociales es prefabricado y busca neutralizar el pensamiento crítico, están diseñadas para establecer líneas de pensamiento único por parte de quienes las dominan, todo aquel que desvié o ponga en peligro esta línea de pensamiento será inmediatamente neutralizado por el ejército de marionetas digitales que ha creado la propia red y que terminan neutralizando a cualquier enemigo por medio de su arma letal el “bullying digital” y si esto no es suficiente será el botón tiránico de “cerrar la cuenta” el encargado de hacerlo.

Esta elite de poder y dinero niega el pensamiento crítico porque este desnuda la realidad artificial que han creado, venden un mundo libre en donde el ser humano puede expresar sus opiniones sin restricciones, pero la verdad es que es solo una sensación de libertad, todo movimiento social dentro de estas redes que amenace la realidad impuesta será pulverizado.

La felicidad y el confort que nos venden hoy es una mentira disfrazada de lo que realmente queremos ser, nos están convirtiendo en discapacitados mentales y mercancía, pensar y crear no son compatibles con las Redes Sociales, estas prefieren un ser humano frívolo y superficial que se conforma con lo que le venden como “Calidad de Vida o Moda”. Las Redes Sociales o “enjambre digital” al que ser refiere el filósofo Chul-Han terminan siendo sitios de reclusión de seres humanos con enfermedades mentales, un inmenso hospital psiquiátrico digital.

El principal enemigo de las redes sociales es el pensamiento crítico porque este no se doblega ante la superficialidad, es valiente y atrevido, nace del alma y nos perfecciona como seres humanos, decía coloquialmente mi abuela Letizia que pensando mal acertaría, allí nace el pensamiento crítico, negar lo que se nos quiere imponer como verdad, luego vendrá la reflexión y el análisis quienes en definitiva nos darán la respuesta propia para negar, aceptar o generar un criterio propio sobre lo que se nos vende como esa verdad absoluta.

Es interminable la cantidad de laboratorios mediáticos que han sido denunciados en las redes sociales, el famoso caso de “la injerencia rusa en las elecciones de Estados Unidos” es uno de ellos, es ingenuo pensar que quienes controlan estas redes sociales no sepan cómo operan y donde están estos laboratorios, si quisieran pudieran neutralizarlos pero pareciera que no hay voluntad sino interés, algo parecido ocurre con el negocio ilegal del narcotráfico, en donde los grandes consumidores cuentan con los recursos económicos y tecnológicos para erradicarlo pero prefieren mantener una misteriosa “lucha o guerra contra las drogas” continuada que año tras año genera miles de millones de dólares y nunca acaba, algo así como la rueda del hámster.

El pensamiento crítico es reflexionar, discernir, pensar, buscar e indagar sobre las cosas que no se ven, detrás de una verdad siempre habrá otra, esta cadena de pensamientos es la que hace al hombre libre, la verdad absoluta no existe y quien pretenda imponerla no es más que un dictador, la libertad humana es indomable, esta tarde o temprano siempre triunfa.

Jose Lombardi
jjlombardiboscan@gmail.com
@lombardijose

sábado, 30 de mayo de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 31/05/2020

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, LA COSECHA DEL MIEDO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
La historia da cuenta de sus efectos en la polis: el miedo quebranta la resistencia, arrebata anclas a la psique, nos supedita al insano vaivén de la incertidumbre. Frente a tales tarascas, no extraña saber de sociedades que se han dejado deslumbrar por las ficciones suicidas que les ofrecen presuntos salvadores, duchos en estrujar la ansiedad de la multitud devenida en rebaño. Es la ruta que va del miedo espontáneo –como el que desata la pandemia- al miedo reflejo, condicionado; ese que hace que los demonios internos tomen el control, que cunda la sospecha, que la supresión del di... más »

VICENTE BRITO: LA SOCIEDAD CIVIL DA LA CARA Y ASUME SU ROL CIUDADANO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
Los últimos análisis de opinión publica realizados por distintas organizaciones que se especializan en estudiar tendencias de aceptación popular, indican que existen cuatro instituciones nacionales que superan el 50% de aprobación popular; estas evaluaciones incluyeron a mas de 30 organizaciones que conforman el ámbito político, social, económico y también las que integran el estamento del Estado Venezolano. Estas instituciones son en este orden: Primero, la iglesia que supera el 70% de aprobación y credibilidad. La segunda, está conformada por las universidades. Tercero, los estu... más »

CARLOS PADILLA, EL CAMINO POPULISTA Y CÓMO TOMAR LA RUTA DE LA CIVILIZACIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Ya el inicio de la ruta populista nos es conocida y su finalidad también. La base del guion. es “ser rico es malo” y el todo para quienes practican el populismo es hacerse ricos ellos. No voy a mencionar a los populistas de este siglo, y de los pasados, pues tengo la seguridad de que todo el mundo sabe quiénes son y más o menos a cuánto asciende su exorbitante riqueza personal. de la cual disfrutan ellos y sus allegados. Los populistas como flautistas de Hamelín entonan la melodía de la demagogia, de pan y circo, ofreciendo villas y castillos a los desposeídos para luego hace... más »

AURORA LACUEVA, MAESTRAS Y MAESTROS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
En estos días he estado pensando en mis maestras y maestros, con quienes cursé la primaria en Caracas hace ya bastantes décadas. Cierto que mayoritariamente sus clases eran lo que podríamos llamar “tradicionales”, pero ahora valoro rasgos de mis docentes que entonces daba por sentados: casi nunca -por no decir nunca- dejaban de asistir a su aula, una vez allí estaban pendientes de que tuviéramos trabajo que hacer, y su trato hacia nosotros era considerado. Un caso especial fue el maestro Enrique en segundo grado: el último día de la semana lo cerraba contándonos cuentos. A todos no... más »

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ATRAGANTADOS DE “INFORMACIÓN”

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 54 minutos
En medio de tanta información, el riesgo a desorientarse no siempre es una variable cuyo manejo depende de quien se interesa en tener algún conocimiento en torno al problema foco de interés. Estas situaciones, lucen bastante delicadas. No sólo por el peligro que implica cautivar la atención de personas carentes de la formación y conciencia necesaria para entender debidamente la información revelada. También, por el caos que puede generar si además, la información transcrita no es cierta. O peor aún, si encubre alguna intención capaz de deformar la realidad en cuestión. O que de otra... más »

FRANCISCO POLEO, CONSECUENCIAS DE LA CHAPUZA MERCENARIA, INFORME POLÍTICO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
La aventura de los mercenarios en Venezuela ha logrado desviar la atención del problema determinante: la salida del poder del régimen de Nicolás Maduro. Con la renuncia de los dos asesores de Juan Guaidó que montaron la chapuza, podemos dar por concluida la polémica interna en el gobierno legítimo venezolano. Una serie de eventos desafortunados crearon esta que ha sido la primera gran crisis interna en el equipo de Guaidó. Ciertamente ha habido otros sacudones -el ingreso de la ayuda humanitaria, los eventos en Cúcuta y la insurrección del 30 de abril del 2019-, pero ninguno de est... más »

RAYZA E. GONZÁLEZ , HISTORIA DEL HOMBRE QUE INVENTÓ LA HARINA PRECOCIDA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 horas
En el año 1954 se presentó por estos lares un ingeniero venezolano, inteligente, acucioso, que había estudiado en Chile entre 1925 y 1929, y se había graduado de ingeniero mecánico. Se trata de Luis Alberto Caballero Mejías, inventor de la harina precocida de maíz… Sí, la que se conoce en Venezuela desde hace más de 50 años para la elaboración de nuestra rica arepa. Caballero Mejías nació en Caracas el 12 de diciembre de 1903. Como había trabajado en la Escuela de Artes y Oficios de la nación austral, a su retorno a Venezuela trae la idea, y funda la Escuela de Artes y Oficios de ... más »

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES, ECONOMÍA DE BAJO CONTACTO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 horas
La economía que surgió con la cuarentena por el coronavirus se caracteriza no sólo por desacelerar la actividad económica sino también porque cualquier actividad que aspire a reactivarse necesita ser una “Low Touch Economy” o economía de bajo contacto para protegernos del contagio mientras no se descubra un tratamiento eficaz o la vacuna. Es muy importante desarrollar estas prácticas, sobretodo para quienes creemos que no podemos atacar la enfermedad sin atender, simultáneamente, la necesidad de la mayoría de los habitantes de la tierra de “salir a trabajar para ganarse el sustento... más »

JUAN DE DIOS RIVAS VELÁSQUEZ, DERROTEMOS EL MAL GOBIERNO CON RESILIENCIA Y COGOBIERNO SOCIAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 horas
Es urgente unirnos para Salvar a Venezuela y Derrotar el Mal Gobierno con Resiliencia y Cogobierno Social, que ponga fin a la pobreza, malos gobiernos, malos servicios públicos, hiperinflación, escases de producción, corrupción prolongada en toda la administración pública, el tráfico de droga, clanes de testaferros, familiares y enchufados sin moral y ética dañando todo y no aportan nada al desarrollo social. El significado de la resiliencia. El término resiliencia es probablemente uno de los que más ha crecido en las últimas décadas. El término resiliencia procede del latín, de r... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS, LA COSECHA DEL MIEDO

La historia da cuenta de sus efectos en la polis: el miedo quebranta la resistencia, arrebata anclas a la psique, nos supedita al insano vaivén de la incertidumbre. Frente a tales tarascas, no extraña saber de sociedades que se han dejado deslumbrar por las ficciones suicidas que les ofrecen presuntos salvadores, duchos en estrujar la ansiedad de la multitud devenida en rebaño. Es la ruta que va del miedo espontáneo –como el que desata la pandemia- al miedo reflejo, condicionado; ese que hace que los demonios internos tomen el control, que cunda la sospecha, que la supresión del distinto se juzgue como necesaria, que la mira del afectado se disloque y a cuenta de la percepción de la propia impotencia, acepte la rendición heteronómica.

Mandones, agitadores de oficio, fanáticos y otros devotos de la antipolítica encuentran allí un envión favorable a sus juegos. Penosamente, a merced del pánico generalizado cebando expectativas cada vez más desfiguradas (vórtice donde se juntan tristeza y alegría inconstantes; el “miedo al dolor” y la “esperanza de placer”, dice Spinoza, pasiones que dominan nuestro intercambio) esas descolocadas audiencias suelen acabar solicitando ternuras a sus verdugos.

Las mismas trochas llevaron al poder a más de un autócrata en el pasado. Y por ellas siguen cruzando los neo-populistas de estos tiempos, prestos a asaltar la magullada consciencia colectiva: tanto resucitadores del zombi socialista como ultranacionalistas, fachos antiglobalización, xenófobos, patrocinadores de muros, vendettas y reverdecidos feudos; normofóbicos y enemigos de las instituciones democráticas, mandones variopintos pero emparejados a santo de sus modos. Por sus lenguas desatadas los conoceréis.

Lo cierto es que del miedo -dispositivo que también está en la base de la supervivencia, una manifestación de esa paradójica impulsividad que distingue al hombre hobbesiano- no podemos prescindir tan fácilmente. Es temor a recibir daño, también, lo que mueve al hombre a ser lobo del hombre, y lo que lo llevaría al mismo tiempo a aceptar el terror despótico. Sabiendo entonces cuánta anomia y desintegración puede anunciar su desbordamiento, ¿qué cabe esperar de un país donde la población se debate entre el natural miedo a morir, y el miedo a seguir viviendo en las peores circunstancias posibles?

Para nuestra tragedia, la de Venezuela ha sido una sociedad crónicamente aterrorizada. Lo fue antes, cuando a merced de la deletérea prédica de “notables” (zancadilla que Carlos Raúl Hernández bien bautiza como la “traición de las élites”) y la embestida contra un sistema que, irónicamente, habilitó la difusión de las mismas ideas que lo crucificaron, se despachó la ocasión de enderezar esa democracia de la que la revolución se sirvió, y que deshizo. Lo fue después, sometida por el chantaje que aplicó un Leviatán que no escatimó en recursos -los de la nación- para garantizar que el proyecto del caudillo contase con mansos adeptos, votantes seducidos por la oferta del “mar de la felicidad”, clientes amenazados por la horrorosa exclusión. Y lo es ahora, sometida por la degradación y la mengua, víctima del clima de inseguridad perenne que a conveniencia fragua un Estado autoritario, ahora en plan de “nueva normalidad vigilada”; una sociedad emplazada por el discurso extremista que la obliga a elegir entre uno y otro bando, azotada por el latiguillo del “estás conmigo o estás contra mí”. Esto, mientras más de un venezolano atrapado por su aciaga circunstancia, se pregunta ante la cámara que lo interpela si la opción es no estar: no estar en lo absoluto.

El lado más acre de la angustia colectiva –y, admitámoslo, no han sido pocas ni leves las razones para experimentarla- estriba justamente en la sensación de la pérdida del autocontrol. Cosa fatal: pues sin autocontrol, sin noción cierta de autonomía, la condición de ciudadanía también boquea. Es este el terreno ideal para la instalación de certezas invalidantes: “solos no podemos”, el rival “es invencible”, “nada de lo que hagamos cambiará las cosas”, todo eso que lleva a concluir que de la piadosa gestión del mundo depende salir del propio infierno. Un locus de control externo en el que también se agazapa, claro está, la obvia subestimación de la acción política.

Las resultas de ese pensamiento hoy nos abofetean: un gobierno impopular manda, atropella, corta cabezas, reprime, encaja bruscos jabs, hace planes a largo plazo, se mueve a sus anchas sabiendo que no encontrará ningún contendor en el ring doméstico. Desde la pendenciera ágora virtual, entretanto, el brío de una oposición invertebrada apenas se percibe. Una respuesta reducida a amenazas sin posibilidad de concreción atornilla todavía más la parálisis, el círculo vicioso del miedo.

¿Cómo zafarse de lo que parece ser una astilla hondamente clavada en nuestro ethos social? ¿Cómo rehabilitar el conatus colectivo, el potencial de una ciudadanía que desde hace rato trajina con ese espanto que la condena a su propia anulación? Ante el esguince de base, el liderazgo civil no puede darse el lujo de seguir extraviado en su propio terreno. Si partimos de la cruda certeza spinoziana de que cuando "la multitud acepta ser conducida como por un solo espíritu, no lo hace bajo el mandato de la razón, sino por la fuerza de alguna pasión común", habría que convenir en la necesidad de dotar de renovado sentido, de virtud democrática, de credibilidad y propósito nítido, de “razón apasionada” a esa conducción.

Nada fácil, sabiendo cuánto desmedro exhiben hoy las no menos acoquinadas fuerzas democráticas. Aceptar la desventaja, sin embargo, obliga a abordar el problema con criterio descarnadamente realista: y a actuar distinto, para ser distinto. Recordemos a García Pelayo cuando habla de las condiciones que todo político debe dominar: saber qué se quiere, qué se puede, qué hay qué hacer, cuándo hay que hacerlo y cómo hay que hacerlo. Sin consciencia de la finalidad, de la posibilidad; sin conocimiento de la instrumentalidad, sin sentido de la oportunidad y de la razonabilidad trabajando en sintonía con el potencial de situación, la cosecha del miedo seguirá siendo una promesa.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal

VICENTE BRITO: LA SOCIEDAD CIVIL DA LA CARA Y ASUME SU ROL CIUDADANO

Los últimos análisis de opinión publica realizados por distintas organizaciones que se especializan en estudiar tendencias de aceptación popular, indican que existen cuatro instituciones nacionales que superan el 50% de aprobación popular; estas evaluaciones incluyeron a mas de 30 organizaciones que conforman el ámbito político, social, económico y también las que integran el estamento del Estado Venezolano.

Estas instituciones son en este orden: Primero, la iglesia que supera el 70% de aprobación y credibilidad. La segunda, está conformada por las universidades.  Tercero, los estudiantes y de cuarto, la empresa privada. Entre todas,  las tres últimas superaron el 50% de aprobación.  Lo que  nos indican el alto grado de apoyo popular alcanzado por quienes han sostenido posiciones en defensa del interés nacional y del común de los ciudadanos.

Los recientes documentos presentados por la Conferencia Episcopal y el grupo conformado por Fedecámaras, Centrales Obreras y Gremios de Profesionales. Son coincidentes en el reclamo necesario de lograr soluciones inmediatas a la complejidad política, económica y social que nos envuelve, en tan precaria incertidumbre en que nos encontramos y que afecta nuestra forma de vida.

Estas instituciones representan a la mayoría de las principales organizaciones que conforman la sociedad civil nacional y hacen vida activa en el acontecer del país. Estos documentos presentados a la opinión nacional en las últimas horas plasman el sentimiento mayoritario de los ciudadanos que reclaman a viva voz soluciones inmediatas a sus limitaciones y a la evidente desmejoras que han tenido las familias; agravada aun mas por la falta de propuestas o alternativas viables por los responsables de la conducción publica.  Donde solo se observa un elevado crecimiento de los niveles de confrontación y de diferencias que lucen insalvables.

Las últimas encuestas indican que un 80% de los venezolanos manifiestan algún tipo de desacuerdo con el momento actual en que nos encontramos y solicitan urgentes soluciones. Los elevados niveles de incertidumbre y carencias nos afectan a casi el 95% de la población Venezolana. Incluye a todos los niveles sociales de las clases E, D, C y B;  solamente el 5% de la clase A no luce afectada por las limitaciones que desmejoran al resto del conglomerado nacional.

Es por ello necesario que estos magníficos y representativos documentos presentados por las principales organizaciones civiles del país, sean atendidos y reciban la correcta respuesta a sus observaciones.  Una expresión genuina de la gran mayoría de los ciudadanos.

Sigamos el ejemplo de quienes en representación de la sociedad civil asumen su rol cívico y dan la cara por nosotros.

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.

CARLOS PADILLA, EL CAMINO POPULISTA Y CÓMO TOMAR LA RUTA DE LA CIVILIZACIÓN

Ya el inicio de la ruta populista nos es conocida y su finalidad también.  La base del guion.  es “ser rico es malo” y el todo para quienes practican el populismo es hacerse ricos ellos. 

No voy a mencionar a los populistas de este siglo, y de los pasados, pues tengo la seguridad de que todo el mundo sabe quiénes son y más o menos a cuánto asciende su exorbitante riqueza personal.  de la cual disfrutan ellos y sus allegados.

Los populistas como flautistas de Hamelín  entonan la melodía de la demagogia, de pan y circo, ofreciendo villas y castillos a los desposeídos para luego hacerlos sus esclavos y dependientes de mendrugos, que les entregan con criterios de escasez, para solventar medianamente sus necesidades básicas y de seguridad conculcando la libertad, la igualdad ante la ley, la fraternidad y el bienestar, igualando a las poblaciones. en la base de la pirámide social y manteniéndose ellos en la cúspide del disfrute de todas las prebendas que les proporciona el poder, constituyendo oligarquías depredadoras de la riqueza que pertenece a la colectividad ante un país quebrado. 

Mientras más necesidades insatisfechas tengan los pobladores los controlaran mejor teniéndolos como prisioneros de una esperanza de satisfactores que nunca llegan. pues si llegaran dejarían de generar la obediencia que hace fuertes a los opresores que recurren a la represión ante quien se atreve a levantar una voz de protesta. El populismo es el sendero por el cual toman los que juegan con las necesidades de las gentes prometiendo demagógicamente hasta lo que es imposible de lograr aprovechándose de la miseria y bloqueando la racionalidad para imponer así la dictadura. 

La salida del populismo la consiguen los ciudadanos construyendo una república, originada democráticamente, conservándola y defendiéndola de sus degeneraciones, con una clara división de poderes autónomos y en sinergia con un poder ejecutivo limitado por un estado de derecho que genere un camino a los emprendedores hacia una descentralización responsable y autónoma. 

Se que hay muchos que pensamos así, pero " cada cabeza es un mundo", cada cual tratando de abrirse camino en solitario, sin darnos cuenta que solo uniéndonos en una sola fuerza coaligada  podremos logar  nuestros ideales de bienestar en libertad. 

Estas ideas están dirigidas a todos los que desean acercarse a mis modestas letras pero especialmente a quienes identificándose como liberales, por autodenominación  o por planteamientos, creen fementidamente que son especiales y de un estrato de singularidades. A ellos, que afortunademente son pocos, les pedimos que se den cuenta del error en que están inmersos. 

Me despido de mis amables lectores con la expresión final con la cual cierra sus notas Raul Amiel,   "Y recuerda… Ciudadano en acción. ¡Juntos es mejor!"

Carlos Padilla 
carpa1301@gmail.com 
@carpa 1301 

AURORA LACUEVA, MAESTRAS Y MAESTROS

En estos días he estado pensando en mis maestras y maestros, con quienes cursé la primaria en Caracas hace ya bastantes décadas. Cierto que mayoritariamente sus clases eran lo que podríamos llamar “tradicionales”, pero ahora valoro rasgos de mis docentes que entonces daba por sentados: casi nunca -por no decir nunca- dejaban de asistir a su aula, una vez allí estaban pendientes de que tuviéramos trabajo que hacer, y su trato hacia nosotros era considerado.

Un caso especial fue el maestro Enrique en segundo grado: el último día de la semana lo cerraba contándonos cuentos. A todos nos encantaba esa hora, nos congregábamos cerca de él y escuchábamos atentamente. Enrique había emigrado de un país abatido por la pobreza y la opresión: su vida no debía de haber sido fácil, pero él se mostraba siempre afable.

En tercer grado empecé a necesitar lentes y quien se dio cuenta fue la maestra, ella se ocupó de alertar a mis padres sobre un problema que no era pequeño. Su hermana, la maestra Pilar, fue mi docente al año siguiente.

Recuerdo que en la fiesta de Navidad se me dañó con algún líquido el suéter, y cuando mi papá me vino a buscar la educadora se nos acercó presurosa para explicarle que no había sido mi culpa, sino resultado involuntario de juegos entre niños. ¿Qué le hizo tomarse esa molestia? Supongo que quiso evitarme un castigo. Ella no sabía que ese riesgo con mi papá era nulo.

Regularmente llegaba a mi escuela la revista Tricolor, con sus temas de historia, geografía, cuerpo humano, animales y plantas. Siempre había algún poema para nosotros, escrito por una maestra: Morita Carrillo.

Hoy, nuevas generaciones de docentes siguen allí, educando a niñas y niños, velando por ellas y ellos. Las y los docentes organizan y propulsan el trabajo pedagógico, a la vez que aseguran que resulte continuo y sistemático. Son figuras de las más cercanas a la infancia y de influencia decisiva en su desarrollo. ¡En sus manos hay tanto! Preocupa ver como su profesión se desvaloriza día a día en nuestro país.

Es urgente que, en medio de la crisis que vivimos, el Gobierno dirija a este sector políticas económicas y sociales especiales. Porque ¿qué futuro nos espera si no cuidamos a nuestro magisterio y no lo apoyamos para una mejor labor?

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
Aurora Lacueva
@AuroraLacueva
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ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ATRAGANTADOS DE “INFORMACIÓN”

En medio de tanta información, el riesgo a desorientarse no siempre es una variable cuyo manejo depende de quien se interesa en tener algún conocimiento en torno al problema foco de interés. Estas situaciones, lucen bastante delicadas. No sólo por el peligro que implica cautivar la atención de personas carentes de la formación y conciencia necesaria para entender debidamente la información revelada. También, por el caos que puede generar si además, la información transcrita no es cierta. O peor aún, si encubre alguna intención capaz de deformar la realidad en cuestión. O que de otra forma, termina induciendo la otra cara del mismo problema. Y que es: la desinformación. 

Es inminente detenerse acá para examinar lo que se halla debajo de cualquier controvertida reseña o noticia contentiva de información dudosa o escandalosa. Y eso es posible, si y sólo sí se cuenta con el conocimiento necesario o suficiente para salir del atolladero. Casi siempre erigido adrede. Es precisamente el riesgo que se corre, una vez que dicha información ha seducido al lector con el “amarillismo” o “sensacionalismo propio que le confiere el manejo conspirativo de realidades desdibujadas con predeterminación. Ello, con el concurso de una alevosa inventiva que modifica noticias robadas o plagiadas para causar el impacto buscado con la saña necesaria. 

La dinámica social, política y económica que moviliza al mundo, contiene elementos  capaces de desfigurar o regenerar realidades. Sin embargo, esa intención no es fortuita. Es manipulada por intereses y necesidades que inducen en el ser humano razones necesarias para situarlo donde mejor convenga respecto de circunstancias oscurecidas a instancia de operadores malintencionados. O a condiciones que el fanatismo o incultura del mismo lector, puede ayudar a crear bajo el efecto de convicciones subjetivas. Y que terminan siendo causal del sometimiento que padece a consecuencia del bombardeo de cifras, noticias, declaraciones e incesantes desmentidos aprehendidos voluntaria o involuntariamente. Pero que quedan pululando en la subconsciencia hasta que se hacen conscientes. Y en adelante, motivan decisiones que pueden atentar contra libertades y derechos. Incluso, disposiciones capaces de transgredir emociones, sentimientos, y hasta la salud psíquica u orgánica. 

Es lo que resulta al desatender el peligro que encubre cuando la persona se ve atrapado entre los siniestros hilos de información retorcida. Quizás, por el manejo perverso de la noticia. O para atraer seguidores (ilusos) que puedan servir de “objetivo” de propósitos malsanos. Y la manera de sortear la trampa que refiere tan urdidos propósitos, es esforzándose en traducir lo que dicen los datos. Entender con la mejor exactitud, lo que hay tras la información que llega a manos del lector. Pues desde el otro lado del problema, ello habrá de convertirse en “desinformación calculada”. 

Aunque no es tan sencillo como parece. Más, si dicho problema se revisa de cara a la crisis provocada por la pandemia del SARS Co-2, o Convid-19. Una primera lectura, concluye que es un asunto de grueso análisis. Es ahí cuando, quien no está advertido del peligro que implica leer información aventurera, cae entonces prisionero de la misma. Se atraganta con la información enviada de cuanto entorno existe. Tanto que ni siquiera vomitándola, puede atenuar tan pesado estado de males. 

A pesar de la presencia de organizaciones que buscan enfrentar el desafío que compromete la desinformación que con base en la exagerada información que cursa por las redes sociales, las mentiras o “fake news” causan serios problemas. Problemas que afectan procesos de educación dirigidos a concienciar las implicaciones del coronado virus. 

Las pérfidas mentiras que copan las rutas de la información digital, superan cantidades nada modestas. La falsedad en complicidad con la exageración, cunde los canales informativos lo cual pareciera un objetivo radiado con total animadversión. O en línea con cualquier idea que apueste a desbalancear al mundo en aras de un subdesarrollo propio del más horrendo y diabólico inframundo. 

Todo esto ha obligado a que el mundo se volqué en la búsqueda de un equilibrio. De una medida que establezca una realidad cónsona con el resguardo fehaciente de la salud, de los derechos fundamentales, los derechos individuales y de garantías que permitan vivir al amparo de las anuencias de realidades en el contexto de las tecnologías de la información y de la comunicación. Del disfrute de servicios públicos que favorezcan derechos humanos. Del estimulo de profundos valores morales. Es lo que se persigue y que califica con la denominación de “nueva normalidad”. O “nuevas realidades”. 

Lo contrario, sin duda, será consecuencia de un colectivo imbuido en un mundo sordo. Aunque sin duda, transitorio. Pero un mundo, cuyos episodios versarán sobre eventos que solamente estarán enfocados a colapsar realidades con el auxilio perverso de información desfigurada. O en contradicción con libertades y derechos que corresponde a tan valiosa materia. O sea que de seguir por esa vía de la mentira informativa o exagerada, las realidades tenderían a generar estados de hechos protagonizados por individuos atragantados de “información”.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

FRANCISCO POLEO, CONSECUENCIAS DE LA CHAPUZA MERCENARIA, INFORME POLÍTICO

La aventura de los mercenarios en Venezuela ha logrado desviar la atención del problema determinante: la salida del poder del régimen de Nicolás Maduro. Con la renuncia de los dos asesores de Juan Guaidó que montaron la chapuza, podemos dar por concluida la polémica interna en el gobierno legítimo venezolano.

Una serie de eventos desafortunados crearon esta que ha sido la primera gran crisis interna en el equipo de Guaidó. Ciertamente ha habido otros sacudones -el ingreso de la ayuda humanitaria, los eventos en Cúcuta y la insurrección del 30 de abril del 2019-, pero ninguno de estos había sacudido la unidad opositora más allá de los grupos minoritarios que hacen vida en los extremos. Esta vez los partidos opositores que sustentan la presidencia interina se desmarcaron inmediatamente de ese camino, haciendo énfasis en la conformación de un Gobierno de Emergencia Nacional como el único camino real para salir de la crisis. Primero Justicia, el de mayor representación parlamentaria en las filas opositoras, fue más allá al hacer pública su petición de que los asesores Sergio Vergara y Juan José Rendón fueran destituidos. Los aurinegros fueron quienes dieron el paso públicamente, pero el malestar era palpable en el resto de las toldas.

La respuesta de Guaidó fue un discurso ambiguo, enlatado e insustancial que terminó de encender la pradera. Del mismo sólo se puede rescatar que se desmarcó de las aventuras de Rendón y Vergara, personajes de la picaresca política que nunca debieron tener tanto poder -aunque se maneja la teoría de que Guaidó aprovechó el incidente para zafarse de personajes a quienes se prefiere no tener como enemigos. El hecho es que el lunes amanecimos con la renuncia de ambos.

La fábula de los mercenarios quedará para los anales de la Historia Bufa. El régimen de Maduro pierde, con la renuncia de Rendón y Vergara, la mecha de la chapuza que pretende convertir en su Bahía de Cochinos. Esta conspiración, con todo y su legitimidad, estuvo a la altura de una ópera bufa, con el punto dramático de que terminó con muertos y presos que la dictadura no termina de identificar formalmente. Sobre Rendón y Vergara, ¿cómo se les ocurrió sacar a licitación internacional una invasión mercenaria? ¿Cómo se les ocurrió firmar, ¡firmar!, un contrato para esos efectos? ¿Cómo no se les ocurrió que formaban parte de un gobierno legítimo, no de un grupo rebelde, y por lo tanto no pueden actuar paralelamente a la Ley? ¿Cómo se les ocurrió actuar de espaldas a los aliados internos y externos? ¿Cómo se les ocurrió no averiguar que el mercenario elegido es un discapacitado mental, así diagnosticado por la administración de veteranos de guerra de Estados Unidos? Demasiadas pifias para quienes cobran millones por sus consejos. Y, siendo ellos mismos unos mercenarios, cabe preguntarse si hubo alguien que les pagó más.

Guardando esas preguntas en la caja fuerte del cerebro, ahora toca reencauzar la lucha hacia lo único real que existe para salir de la crisis venezolana: la conformación de un Gobierno de Emergencia Nacional. Para eso sigue siendo vital alguna parte del chavismo. Y la Fuerza Armada Nacional que, extrañamente, no tomó la batuta de la respuesta del régimen de Maduro ante la supuesta invasión mercenaria, ella que se mete en todo aunque no le corresponda. La respuesta gris sugiere que a Vladimir Padrino López y su camarilla Moscú no les ha modificado la instrucción de negociar una transición ordenada, el punto en el cual nos quedamos hace un par de semanas.

En estas mismas líneas dijimos que lo único que podía trastocar esa transición a la democracia es lo mismo que, en otras ocasiones, había dado al traste con todo: los egos. Y también en estas mismas líneas les dijimos, hace un par de meses, que Guaidó debía tener cuidado con su entorno, recomendándole la soltura con la que Adolfo Suárez transitó una situación similar. Presidente, que ese entorno no siga intoxicando su mayor apoyo, ese que es la garantía hasta del soporte internacional. No deje que lo alejen de los partidos políticos y demás instituciones internas. No busque a Dios por los rincones.

Francisco Poleo
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