miércoles, 30 de noviembre de 2016

LUIS GARRIDO, PRUDENCIA Y SENSATEZ

HABLA LA CONCIENCIA

Todo lo que desenmascare los procedimientos arbitrarios de este gobierno será bien acogido,  por cuanto el desespero de la población no admite treguas que den la sensación de debilidad.  Nadie pudiera dudar que los arrebatos de locuras de Nicolás Maduro y las decisiones inconstitucionales tomadas por los órganos del régimen son indicativos de que la derrota está tocando en  su puerta;  por tal razón, cada paso de la Mesa Democrática debe orientarse  por el sentido lógico, cuyo significado vaya a la par del anhelo del pueblo.  Las dudas sobre el diálogo son inquietantes, pero debemos ser los últimos en pararnos de la mesa.        

Los errores cometidos  son naturales si los admitimos como humanos, pero en política y a esto le agregamos que engolosinados por la exitosa "Toma de Venezuela" nos fuimos más a lo emotivo que a lo real.  El comercio venezolano si se quiere es la principal víctima de esta ignominia nefasta;  es el primero en declarar la ruina viéndose acosado por las decisiones populistas de la politiquería del llamado socialismo revolucionario.  Los irresponsables aumentos de sueldos  extienden la brecha de la inflación, del desempleo, del cierre de más empresas y la quiebra del comercio menor;  cualquier decisión en este campo debe ser iniciativa de las cámaras que agrupan al sector.  

En las expectativas despertadas por la marcha hacía Miraflores, con objetivos claros y contundentes sobre el abandono del cargo y la incompetencia de Nicolás,  está vivo el recuerdo de los sucesos del 11 de abril del 2002.  En la memoria están los asesinados por el gobierno y en la cárcel las víctimas  inocentes de los montajes judiciales para justificar los crímenes.  Pero si algo faltaba  -y esto tomémoslo como advertencia-  Diosdado Cabello se  llenaba  la boca amenazando con que el gobierno desbordaría las adyacencias a Miraflores con sus cuerpos represivos y sus movilizaciones tarifadas;  no ocultaron su intención de volver a disparar cuantas balas fueran necesarias para hacer sentir la bota del déspota.  Quiso la Providencia que a petición del Vaticano  se marcara la tregua que dará pié a nuevas acciones.       

Esta dictadura nos lleva hacia una confrontación explosiva;  lo cual  indica que  si el diálogo es la vía para retomar el camino electoral y pacífico, debemos permanecer muy unidos para enfrentar  las tradicionales prácticas violentas del régimen.  Atentos a los resultados, sin embriagarnos de optimismo.    
 

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela                              

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