lunes, 29 de febrero de 2016

CESAR AUGUSTO MANZANO ZAVALA, LA HORA DEFINITIVA

Hasta la saciedad se ha dicho que el pasado 6D el pueblo reaccionó y le concedió un amplio mandato a las fuerzas de la oposición, a través del poder Legislativo. Sin embargo, todas las iniciativas de la MUD son bloqueadas por el gobierno que tiene secuestrado al poder judicial, tal es el caso de los diputados del estado Amazonas, inconstitucionalmente suspendidos por el tsj. Han transcurrido 3 meses y no hay aún un pronunciamiento del tribunal y se mantiene a la población de un estado sin la representación que el pueblo eligió.

Además de una violación a la Norma, es una burla al pueblo que decidió a través de unos comicios efectuados con “el mejor sistema electoral del mundo”, que en el Parlamento ocuparan al menos 2/3 de los curules, cuidado si más, dirigentes políticos opuestos al oprobioso régimen que en mala hora se instaló en el poder.
Todo lo anterior es harto conocido por la población que se desespera porque lo que no conoce bien es lo que la dirigencia política de la oposición lleva a cabo o piensa llevar a cabo en el futuro inmediato. Hasta ahora lo que sí hemos visto es un desprecio total del gobierno por las decisiones tomadas por el Poder Legislativo. Los ministros y altos funcionarios no comparecen ante la AN cuando son citados. No hay consecuencias por la violación del mandato constitucional. En días pasados se suspendió la sesión de la AN por saboteo de las barras del oficialismo, pero lo insólito es que según lo declaró el Presidente de la AN, la orden de desalojar las barras no fue ejecutada por la GN, encargada de la seguridad. ¿Qué significa esto, insubordinación o desobediencia ordenada por los superiores de estos efectivos? ¿No es ésta razón suficiente para citar de inmediato al Comandante del Regimiento y ejercer de una vez por todas el control del poder civil sobre la fuerza militar, por mandato del soberano? Se debería actuar de inmediato para sentar un precedente, porque de no ser así, se corre el riesgo de que en cualquier momento se repita un “monagaso”.
Día tras día asistimos al deterioro total del país. Los casos de la corrupción más desvergonzada, ya no nos sorprenden. Nos dirigimos, si es que no estamos ya, a una situación de anarquía total, de anomia. Las instituciones que podrían mantener a la sociedad dentro de los límites del buen vivir ya no existen. Hace tiempo que la política se divorció de la ética. Se ha perdido por completo el sentido de la autoridad. El régimen sigue con la burla hacia el pueblo al inventar “motores de  desarrollo”, “consejos económicos” y demás mentiras que identifican al populismo marxista. Mientras tanto estamos a corta distancia del colapso absoluto del servicio de energía eléctrica. El régimen demuestra con desparpajo que no efectuará cambio alguno en lo que al sistema económico se refiere por lo que sus llamados al diálogo, son un engaño y una burla más. Por otra parte, la inseguridad sigue tan campante, sin atisbo de acciones efectivas que logren superarla.
Ante ésta realidad, los gremios, los colegios profesionales, los sindicatos, las cámaras de producción, los estudiantes, las universidades, los partidos políticos, los medios, la iglesia, las academias, los comerciantes, la población en general, parecen haber caído en un letargo profundo que los incapacita para organizar una protesta pacífica bien planificada y mejor dirigida, que logre ejercer la suficiente presión sobre el régimen para así encontrar la solución definitiva. Hasta ahora solo se observan reacciones aisladas, violentas, desarticuladas, con lo cual se corre el riesgo de un caos incontrolable, que quizás sea la apuesta del régimen.
Llegó la hora de la Política y de los políticos. La hora de ponerse al frente de un pueblo que clama por acciones que produzcan resultados tangibles en el corto plazo. La hora definitiva.
¡¡Venezuela se desangra señores!! El tiempo apremia.

Cesar Augusto Manzano Zavala
neptuno42@gmail.com

Miranda - Venezuela

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