domingo, 17 de abril de 2016

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, PARA EL M/G PADRINO-DESDE EL PUENTE,

El 18 de mayo de 2000, hace 16 años, El Universal publico esta columna con el título “Mensaje a la Fuerza Armada”. La reproduzco. Hoy tiene mayor vigencia que entonces:

“Ojalá y encuentre palabras para expresar la gravedad del momento que vive Venezuela. Con la excepción de Cuba es difícil encontrar otra nación, en este continente, que haya atravesado por una situación como la actual. 

Me dirijo a ustedes, militares venezolanos de cualquier rango, porque las nuevas realidades impiden ser indiferentes ante lo que ocurre. Lo que presenciamos no es una lucha entre partidos por el poder para cumplir con programas previamente debatidos. Estos no existen en el debate actual y aquellos desaparecieron. Ante nuestros ojos se ejecuta un proyecto tenebroso, marxista y fascistoide, tropicalizado con un bolivarianismo ramplón propio de los ignorantes y dirigido por magalómanos perversos.

“Presenciamos la destrucción calculada del aparato productivo del país para eliminar el poder del sector privado de la economía y lograr que nada sirva de contrapeso a la acción del Estado; la multiplicación de la pobreza y la desesperación de los humildes quienes sólo tendrán a los gobernantes como refugio y esperanza; la quiebra moral de periodistas y medios de comunicación; la más espantosa corrupción del último medio siglo de historia en todos los poderes del Estado, bajo una sola jefatura, cuestionable y cuestionada  hasta por quienes hasta ayer fueron sus mejores amigos e íntimos colaboradores. En síntesis, Venezuela está dividida, empobrecida, humillada, reducida a su más mínima expresión. Traicionada en las profundas raíces de su nacionalidad, es decir, en su verdadera razón de ser. Gobernada por títeres tan hiperquinéticos como ineficientes hasta en la ejecución de un proyecto al servicio de intereses extraños.

“Todo el mundo sabe que no existe Estado de Derecho. Que la Constitución actual no es respetada ni respetable. Que la megaelección del 28 de mayo tiene un piso fraudulento que le resta legitimidad. Y, también, que el clima de confrontación generado calculadamente por el Presidente, no tiene salida electoral dentro de la formalidad democrática. Ustedes saben que estamos siendo invadidos por miles de cubanos que trabajan en labores de inteligencia política, asesoría militar y organización social, ingresados legal e ilegalmente. Tienen que saber, además, que al lado de los supuesto médicos llegados cuando la tragedia de diciembre, muchos de ellos ejerciendo ilegalmente y en contra de todo respeto por nuestros profesionales de la salud, están los llamados “brigadistas”, metidos de cabeza en los barrios más pobres y en la caliente frontera colombo-venezolana- Me resisto a creer que no tengan noticias sobre la multiplicidad de arsenales estratégicamente camuflados en todo el territorio nacional, de la creciente actividad de efectivos militares regulares actuando como irregulares y de la estrecha colaboración con la guerrilla colombiana, especialmente con el cartel de las FARC y, en menor medida con el ELN.

“No es un secreto para nadie en el mundo, aunque aquí muchos no lo quieran creer, que la capital de la subversión continental se desplazó de la Habana hacia Caracas, política y económicamente.

“Esto es apenas parte de eso que llaman el “proceso”. Entre otros tiene dos ingredientes adicionales. Uno es la división de la Iglesia Católica, la descalificación del Episcopado y la creación artificial de una iglesia disidente, de los pobres. Otro es definitivo: la destrucción de la Fuerza Armada Nacional. Una milicia con dirección única, ideologizada, politizada y convertida en el verdadero partido del Presidente. La Armada y la Fuerza Aérea serán unidades de apoyo a ese ejército de tierra que tendrá, además, su propia policía en una Guardia Nacional de naturaleza distinta. El esquema está listo. La purga será profunda en todos los terrenos. Nadie puede refugiarse en el estricto marco del trabajo formal. La neutralidad es un crimen. La indiferencia, una traición”.

Nos acercamos al desenlace. General Padrino, su responsabilidad es enorme e inevitable.

Oswaldo Alvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.com
@osalpaz
Desde El Puente
Caracas - Venezuela 

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, PAÍS DE MIEDOSOS, PIDO LA PALABRA, VENTANA DE PAPEL, CONDENADO A LA RUINA

La equivocada y alevosa forma de gobernar a Venezuela, devino en una sociedad infectada de miedo.
Además de la angustia, la desconfianza y la tristeza, también el miedo envolvió la sociedad venezolana. Ante aquella pregunta que sirvió de muletilla en tiempos colmados de esperanzas que incitaron un momento en la reciente vida política nacional, de “¿quién dijo miedo?”, la respuesta hoy cambió de dirección y magnitud. ¿Y cómo no ser otra, ante una situación donde la intimidación ejercida desde la cúpula gubernamental, se potenció logarítmicamente?

El problema que busca disertarse a lo largo de estas breves líneas, tiene una connotación particular. Y ello se debe a que, en medio de la multiplicidad de razones que han llevado el país al atrasado lugar donde ahora está anclado, se tienen otras que alcanzan a explicarse en el ámbito de las emociones. Considerando emociones, aquellos sentimientos que luego de convertirse en actitudes, reflejan la interioridad del individuo de cara a los peligros que vienen arrollando su vida en el fragor de la crisis política, económica y social que, concretamente, está padeciendo Venezuela en lo que va de siglo XXI. Y tiene que ver con el miedo que sobrelleva toda persona al sentir amenazada su vida. Indistintamente de que dicho temor, repercuta sobre cualquier esfera de movilidad de ese individuo que para los efectos de este análisis, es el venezolano común.

Justamente, ese es el problema que marca el comportamiento del venezolano. Cualquiera sea su clase, abolengo o condición política, económica o social. El miedo lo caracteriza. Sin embargo, es posible advertir que, tan intoxicante sentimiento, adquiere formas diferentes según la capacidad del venezolano. Pero no para evitarlo, pues resulta imposible de lograrlo dado el impacto que produce cada situación de zozobra o de inquietud asociada a la inseguridad que la misma pueda acarrear. De manera que el miedo del venezolano, se nota desde distintas perspectivas. Aunque, puede confundirse pues sus expresiones son iguales. Así se tiene, miedo a perder la vida, a verse atrapado entre acusaciones infundadas, a verse defenestrado de posiciones de poder político. Incluso, miedo a perder el trabajo, alguna postura, verse descalificado sentimental, intelectual o hasta moralmente. Miedos éstos que maltratan esperanzas o expectativas en toda persona que lo padezca. En cualquier caso, pudiera pensarse en las siguientes categorías conceptuales como argumentos para ampliar el debate que esta disertación busca animar como razón para hablar de un país de miedosos.

El miedo funcional, está relacionado con la aprehensión de situaciones capaces de producirse en el imaginario de quien a diario se informa acerca de los cuadros de violencia, asedios e incertidumbre que acechan al país en cualquiera de sus calles o lugares. El miedo estructural, vinculado con el estado psicológico, psíquico y biológico que detenta el venezolano como consecuencia de las debilidades y amenazas que a diario lo agobian. El miedo contingente o emergente, asociado con las condiciones políticas, culturales, económicas y sociales que pueden emboscarlo ante la menor duda que ha de observar entre las imprevisiones que perturban al venezolano aferrado a una vida bastante agitada en todas sus acepciones. El miedo subjetivo o espiritual, ligado a la sensibilidad de quienes en medio de una situación de crisis emocional, pueda verse humillado por causa del sarcasmo ejercido con cruda alevosía.

Estos tipos de miedo, dan lugar a todo un cuadro de encontradas reacciones que atentan contra cualquier estado de ánimo que resida en la actitud de venezolanos asequibles y convencidos de las bondades que pregona la democracia cuando se aplica como sistema político de gobierno. No obstante, estas realidades que hablan del miedo que asfixia al venezolano actualmente, en tanto que puede concebirse como un modo de subsistir en medio de los avatares de un país casi colapsado o al borde del colapso, también puede comprenderse como un modo de escape de un mundo abatido por la violencia y la inseguridad. Justamente, estos eventos pueden incitar efectos peligrosamente extremos. No sólo identificados con el encono o el enardecimiento. También, puede detectarse la ausencia de toda forma de control estimulándose transgresiones al orden establecido para entonces convertirse en causante de caos, disturbios o conflictos de marca mayor.

Así que no existe duda alguna de que la equivocada forma de gobernar a Venezuela, bajo el influjo de la alevosía propia de un proyecto ideológico cargado de serias inconsistencias de fondo, como en efecto ha ocurrido en lo que va de siglo XXI, llevó a arraigar una sociedad infectada de miedo. O sea que por estas razones de apesadumbrada condición, Venezuela se transformó en un país de miedosos.

VENTANA DE PAPEL

CONDENADO A LA RUINA

El ejercicio de la política, no tiene mayor razón, o ninguna, en manos de quienes no saben de política. De hecho, la diferencia entre un país subdesarrollado y otro desarrollado o en vías de desarrollo, no está precisamente, en el arrojo de su economía. Tanto como eso, la diferencia estriba en la capacidad de sus gobernantes para vislumbrar oportunidades de crecimiento, en conjunto con la manera de sembrar ciudadanía y de concienciar formas de trabajo que resulten concordantes con planes trazados con base en el mediano y el largo plazo. Lo contrario, es pura bagatela ya que además de consumir preciados y escasos recursos, termina instituyendo entelequias que sólo apuntan a encubrir problemas. Problemas de tal monta, que se convierten en móviles para pervertir la moral pública y trastocar iniciativas de desarrollo aportadas por el esfuerzo institucional, grupal e individual.

La declaratoria sancionada por el presidente de la República, decretando el lunes 18 de abril no laborable, deja ver la reincidencia de un gobierno no más enredado que ignorante. No atendió ni entendió la frustración que derivó la misma decisión adoptada los días iniciales de la Semana Santa. Asimismo, para los días viernes. Los resultados esperados ante el propósito de “ahorro energético” asumido para entonces, no llegaron a cotejarse con los valores proyectados por falta de consistencia del análisis. La excusa de ahorrar electricidad, ante los efectos del fenómeno climatológico El Niño, sólo expresa el desconocimiento que el aludido régimen tiene respecto no sólo de la importancia del trabajo entendido como la fuente de toda riqueza sobre la cual se crecen esperanzas y realidades. También, del trabajo como inductor de la confianza que requiere la construcción de todo proceso social que comprometa voluntad e ingenio político. Friderich Engels, filósofo alemán, fundador del socialismo científico y coautor junto con Marx del Manifiesto Comunista (1848), refirió el trabajo como “la condición básica y fundamental de toda la vida humana, hasta el punto de poderse afirmar que el hombre llega a realizarse por el trabajo, haciendo que sus manos creen y construyan medios de vida y para sus beneficios”.

Ahora la vagancia, la ineficiencia y la improvisación se impusieron de tal modo, que fungen como criterios de gobierno. Criterios éstos que lejos de contribuir a concienciar actitudes que sumen desarrollo, arrastran el país a embadurnarse más de la crisis económica más severa que haya atravesado en su historia. Justo, en momentos en que el trabajo y la producción se han subrayados como salidas impostergables ante el cuestionado atolladero. Sólo así, se retrotraerá el país a condiciones de excelso primitivismo y deberá reconocerse que ahora Venezuela es un país que, por ineptitud gubernamental, ha sido condenado a la ruina.

“Cuando las confusiones son asumidas como criterios de gobierno, por la ineptitud de sus gobernantes, los efectos en la sociedad son desastrosos. Sobre todo, aquellos que siembran miedo toda vez que la inseguridad se convierte en factor de consecutiva incidencia”

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Merida - Venezuela

ADOLFO P. SALGUEIRO, REFLEXIONES DESDE EL IMPERIO

Estamos en “el imperio”, no recibiendo orientación política ni cobrando el cheque que – según algunos- nos proporciona la CIA sino en la muy importante  peregrinación de visitar a tres hijos y seis nietos que desgraciadamente  forman parte de la ya significativa diáspora venezolana.

Bastantes de las conversaciones que mantenemos con compatriotas, la mayoría de ellos profesionales jóvenes de altísima calificación e importantes responsabilidades, desemboca en la afirmación de ellos en el sentido de que la Asamblea Nacional  “no está haciendo nada” por lo que empieza a nacer la incipiente frustración que en buena  y lamentable medida también encuentra acogida en Venezuela.
Hemos hecho esfuerzos para explicar los mil y un obstáculos que un gobierno en pleno desespero ha puesto, está y continuará colocando para neutralizar el verdadero  Poder Popular representado en la Asamblea Nacional.
 A los norteamericanos también les cuesta mucho entender que el Tribunal Supremo de Justicia sea una agencia del Ejecutivo. Su formación cívica los lleva a creer casi como axioma que si una Corte sentencia que una ley es inconstitucional ello pueda ser  resultado de la sumisión política perpetrada por jueces cuya designación está sujeta a  motivos de descalificación. Sin embargo cuando detallamos varias de las recientes decisiones (Emergencias, Diputados de Amazonas, BCV, Amnistía, etc.) y pasamos revista a algunas de las argumentaciones que fundamentan las mismas, pues es entonces cuando cae el velo y deja al desnudo la incredulidad, especialmente con los episodios de los últimos días que pretenden desconocer la Ley de Amnistía mientras que paralelamente se activa una tal “Comisión de la Verdad”  oficialista bajo el paraguas de UNASUR y con la alcahuetería tarifada del Sr. Samper cuya hoja de vida suscita  reservas. Comisión de cual verdad pregunta  justificadamente Monseñor Ovidio Perez Morales?
Es cierto –y a la vez lamentable- que los temas políticos y éticos de fondo, los que dan o quitan vigencia al sistema democrático- no son los que suscitan el interés de las grandes mayorías ocupadas en las colas y en la lucha diaria por procurarse comida, medicinas, servicios, etc. Tal como nos lo expresó una mujer de pueblo “ojalá que a Leopoldo lo liberen pero la verdad es que a mi me interesa mas que aparezca la harina precocida y mi medicamento para la hipertensión” Podemos ignorar o menoscabar ese clamor?
Cuando se descubre que para entregar bolsas de comida a través de las redes públicas se requiere firmar contra la Ley de Amnistía podemos acaso criticar la deformación de las prioridades y concluir que la Asamblea no ha hecho nada?
Sin embargo, pese a lo anterior, es cada día mas evidente que la presión dentro de la olla aumenta y que  todas las válvulas de seguridad se cierran. No se requiere ser adivino para anticipar que algo grave pueda suceder. Ya las señales de aviso van apareciendo en los  incidentes de violencia que ocurren en las colas, los saqueos, los linchamientos y demás focos de alarma que día a día se reportan.
Entretanto el gobierno nacional que consiguió decretar la emergencia económica desconoce la existencia de la emergencia humanitaria y por tanto rechaza la ayuda que desde el exterior está lista para ser enviada. Hasta han tenido el tupé de encomendar al represente ante la OEA (Bernardo Alvarez) un discurso según el cual la patria de Bolívar está suficientemente abastecida de medicinas e insumos hospitalarios como para permitir que “potencias extranjeras” nos pretendan invadir con dosis de quimioterapia, cateteres y fórmulas lácteas infantiles. Bernardo, date una vueltica por Caracas o por tu Carora natal p’a que veas!
Desde esta columna secundamos el enésimo pedido de la Conferencia Episcopal instando al diálogo. Si no le quieren hacer caso a los curas venezolanos que “tienen el diablo debajo de la sotana “(Chávez dixit) por lo menos oigan al Papa Francisco a quien todavía parecen respetar y a quien  la inefable Delcy  aun no ha incorporado a la lista de injerencistas ni Maduro a la categoría  de “basura”.
A quienes desde el exterior nos honran leyendo nuestras reflexiones semanales los instamos a analizar el día a día del venezolano de a pie dentro del marco y en el clima que se vive en nuestra patria y no desde la diferente realidad que los arropa en el lugar donde han encontrado tranquilidad y futuro.
Adolfo P. Salgueiro
apsalgueiro1@gmail.com
@apsalgueiro1
Internacionalista
Miranda - Venezuela

DARÍO ACEVEDO CARMONA, LA MARCHA Y LAS IZQUIERDAS, DESDE COLOMBIA

El tema y el tono de las columnas de opinión de la semana pasada giraron en torno a  la marcha promovida por el Centro Democrático y el uribismo para protestar contra el mal gobierno y contra la impunidad en el proceso de paz.

La reacción oficial osciló entre el desprecio, la minimización, la ridiculización y el silencio. Una manera de decir que no les importó aunque de puertas para dentro en el palacio de Nariño debe haber preocupación ante el descontento generalizado y el malestar de la opinión pública con las políticas que en diversos frentes adelanta el gobierno nacional, y que se manifiesta, además, en las encuestas.
El atomizado campo de los grupos y tendencias de izquierda armadas y civiles, moderadas y extremistas, fue unánime en la estigmatización de un hecho que, gústeles o no, tuvo sabor democrático. Resulta paradójico que Uribe, el Centro Democrático y el uribismo hayan logrado lo que esas fuerzas nunca han podido alcanzar, su unidad. Unidad no alrededor de un programa, de un proyecto de país, de fortalecimiento de las instituciones y de la democracia o de crítica a un gobierno desastroso, sino para atacar, hasta el delirio, a quienes consideran enemigos a muerte.
Para mí, como historiador, es inevitable no echar una mirada reivindicativa a algunas marchas de nuestro pasado reciente. Quien apeló a la movilización callejera, desfiles, marchas, concentraciones y otros mecanismos, fue el liberalismo. En la campaña de Benjamín Herrera por la presidencia en 1922, en la de 1930 con Olaya Herrera, miles de personas expresaron con entusiasmo y alegría la convocatoria democrática que renacía después de lustros de ausencia de competencia o de comicios en los que participaban unos cuantos delegados. Luego, desde 1934 y hasta fines de los cuarenta, tanto liberales como conservadores, en uso de reformas que ampliaron los derechos electorales de los ciudadanos, resignificaron la calle y la plaza pública como escenarios de la movilización popular.
Entre tantos caudillos y líderes que sobresalieron en las artes de ganar adeptos cabe recordar a Olaya, a López Pumarejo, pero, sobre todo a Jorge Eliécer Gaitán, el hombre de las multitudes, la política hecha una fiesta. No obstante las tensiones propias del agudo y procaz enfrentamiento ideológico entre rojos y azules, no hay registros de desórdenes, de hechos de violencia o destrucción o de agresión a la policía, sino en casos aislados.
Gaitán, el más eficaz de todos, llegó a causar alarma en razón de las marchas de sus seguidores que portando antorchas recorrían las calles de Bogotá. Pero, nunca hubo un incidente que lamentar. Entonces, sus rivales, entre quienes se encontraban liberales oficialistas, el alto clero, el conservatismo y los comunistas, carentes de argumentos, lo tildaron de fascista, embaucador, demagogo, etc.
A lo que quiero llegar es a una muy breve reflexión sobre la necesidad de asumir las consecuencias del sistema democrático. Parece que los escribanos de las izquierdas, incluidos liberales desteñidos, socialbacanes, académicos del buenismo, desde verde pastel hasta rojos rubí, se fastidiaron con la demostración del 2 de abril. La marcha de multitudes, poco importa el número exacto que no fue de cuatro gatos ni de millones, se destacó por su despliegue cívico, pacífico, ordenado, sin agresiones ni provocaciones, sin llamados a la violencia ni a la guerra.
Las gentes soportaron la lluvia, lanzaron sus consignas de protesta, sus exigencias y reclamos como corresponde en una democracia. El paro armado promovido por una bacrim aliada de las guerrillas en Urabá, cumplió un papel de saboteo de la marcha en algunas localidades.
No había un motivo para que las izquierdas salieran a despotricar contra un hecho propio de la democracia, contra el ejercicio de un derecho que ellos imploran y exigen desde tiempos inmemoriales, como si quisieran que el derecho a protestar les fuera concedido y respetado a ellos y solo a ellos.
He leído, en otras coyunturas, escritos que se lamentan de los yerros de las izquierdas colombianas, de su inmadurez, de su dogmatismo, de su espíritu de turba, de su incapacidad para la autocrítica. En esta ocasión han revalidado todo eso que impide y obstaculiza ser reconocidos como una fuerza democrática. Siguen siendo marginales, estrechos de miras, creyéndose poseedores de la verdad y de la razón amén de vanguardia de un pueblo que no les reconoce esa gracia.
Esas izquierdas ni se inmutan cuando los encapuchados sabotean los desfiles pacíficos de los sindicatos o cuando las guerrillas, en nombre de la paz y de la política sin armas, amenazan con hacer de Colombia un campo experimental de las luchas sociales inspiradas en el odio de clases.
En toda la basura que escribieron sobre la marcha se advierte un tufillo antilibertario y antidemocrático. Es como si desearan, sin reconocerlo, que las fuerzas opuestas les tienen que desocupar el espacio político. Su enfermiza obsesión antiuribista se alimenta en un antiguo y no enterrado anhelo de construir una sociedad homogeneizada. Dicen querer la paz y la reconciliación pero aniquilando a la principal fuerza política de Colombia. Marchar está bien si son ellos los que marchan.
Ruben Dario Acevedo Carmona
rdaceved@unal.edu.co
@darioacevedoc
Colombia

RAUL ZORZON, SEGÚN EL FAVOR O EL FERVOR DE LOS JUECES, DESDE ARGENTINA

Sr José de San Martín, Sr Simón Bolívar, Sr José Bonifacio de Andrada: Lo que sucede y sucedió en las Naciones que Uds emanciparon ya es intolerable. Réquiem a la dignidad.

Un descalabro de proporciones se abate sobre el hemisferio sud americano; algunos han perdido el timón, hay miedo y convulsión. Venezuela languidece y Brasil está inmerso en una tormenta de inmoralidad que llevan a su presidenta a juicio político. En nuestro país después de tanta perversión un horizonte nuevo se vislumbra, otra es la sensación. Hemos elegido un cambio que construirá otra historia. Sí, sabemos dónde no queremos volver.
El régimen fanático que se instaló en Argentina fue una verdadera orgía que se resistía a terminar. Pero llegó la hora de la verdad y la ciudadanía dijo basta. Una caja de pandora se abre ahora y despide una escoria nauseabunda que impregna los cimientos del partido político que gobernó los últimos doce años.
Un populismo carnívoro se había atravesado como modo de hacer gobierno cuyo objetivo fue la caja del Estado, e intentaron ir por todo, ¿Qué es ir por todo? El vocablo lo expresa. La obra pública fue el trampolín para succionar las arcas oficiales y desviar fondos millonarios a sociedades fantasmas y cuentas negras en paraísos fiscales; también a estancias en la austral Santa Cruz.
Cifras escandalosas fueron transferidas a Uruguay, EEUU, Panamá, Suiza, Bermudas, Seychelles, Belice y varios lugares más. Fue una mega estafa jamás vista.
La consigna era robar. No hay organismos del estado nacional en donde no se encuentren deudas, desprolijidades, fraudes, chantajes, propios de una organización subversiva.
Para formar una banda delictiva, o una organización sediciosa se necesitan varias cosas; entre ellas un grupo de delincuentes sin escrúpulos y un objetivo determinado: el delito a consumar.
“Eso pasó en Argentina”.
Para cumplir ese delirio se ideó una técnica endemoniada basada en la división de la sociedad para que fluya un odio exacerbado entre compatriotas y crear la división, es decir: La Grieta. Luego fueron por los gobernadores, partiendo de la premisa sos nuestro amigo o sos un traidor, y forjaron un relato armado para delinquir con mecanismos que confunda a toda la sociedad. En el parlamento tenían mayoría en ambas cámaras que le allanaban el camino.
Doce años no es una eternidad, siempre y cuando ese período sea, por lo menos, normal. Pero lo ocurrido en nuestro país forma parte del espanto. Nunca se vio semejante saqueo y  destrucción en forma tan agresiva. Ver a una banda conexa en un video contando montañas de dólares disparó las alarmas.
Todos los ilícitos se desmentían sin pestañar, vociferado por medios y periodistas adictos a cambio de mucho dinero, renunciando hasta su dignidad. Y acusando de denuncias políticas tendenciosas, o ser un opositor  neoliberal al que se atrevía a descubrirlos.
Pero fueron más allá todavía, cercaron a la justicia con una mordaza que muchos jueces y fiscales obedecieron por temor o complicidad, acorralándolos en una horda contenciosa llamada “justicia legítima”, que no era otra cosa que perseguir a quienes pensaban distinto. A los más díscolos, a los que se atrevían al desafío, les caían con toda clase de injurias para enmudecerlos y amenazarlos con un juicio político; varias veces lo intentaron. Al Fiscal Campagnoli le costó ocho meses de suspensión y al ex Fiscal Nisman le costó la vida. Dominar con agresión era la manera, y se acostumbraron a lo que no iba a durar.
 Sabían que la mayor injusticia es la justicia dominada;  pero no midieron que tanta ambición desordenada siempre termina en un castillo derrumbado.
La pirámide del mando era selecta y circunscripta a un grupo reducido. La enfermedad del poder es también un bien transable en competencia con la economía; es un montículo de egos y ambiciones que se negocian y se cruzan para acumular fuerzas y de ese modo condicionar también en temas económicos. Y eso ocurrió con la complicidad de empresarios amigos.
Ahora en el llano - hoy - cuando el sol les quema como un infierno si puertas, o cuando no haya leña para calentarse en el invierno duro que se avecina, en medio de un  tembladeral, entre corridas y pedidos de auxilio por escapar del sismo, comienza la dispersión de esa estructura mafiosa. Solo resisten por ahora los más fanáticos.
Que el kirchnerismo haya acumulado más de 790 causas delictivas en la justicia federal habla a las claras de los días por venir. Licitaciones escandalosas en la obra pública, facturas apócrifas, retornos millonarios, malversaciones de caudales públicos, todo enmarcado en un sistema recaudatorio tan apabullante que dejo huellas digitales por todos lados, punta de un iceberg por dónde empezar a investigar.
Las denuncias de un joven malhechor y ambicioso, usado para lavar dinero, y ahora dispuesto a hablar todo lo que sabe a cambio de su libertad, ponen en jaque a los principales cabecillas de la organización encabezada por el extinto ex presidente, la ex presidenta y su hijo, que hoy es diputado para ampararse en fueros que lo protejan para no ir preso.
La transparencia judicial debe ser inapelable. El concejo de la magistratura deberá desempeñar un rol categórico para que no haya más favores, Es hora que fiscales y jueces hablen por sus sentencias que deben ser categóricas. Y también haya un “fervor” manifiesto en administrar una auténtica justicia.
La ex presidenta llegó a Buenos Aires, no de regreso; tuvo que venir a declarar que es muy distinto. Un grupo de exaltados y varios imputables la acompañaron en tribunales; la pregunta es: ¿Ciegos al mirar y ojos que no ven? ese apoyo es propio de masoquistas. En la audiencia solo presentó un escrito y dijo que no tiene miedo, que si va presa no la van a hacer callar. ¿Profecía de los días que vendrán? Verla bailar en ese balcón es el síntoma del temor.
Finalmente la Argentina vuelve al mundo desarrollado y este la recibe con los brazos abiertos. Pero la ruta del dinero robado se deberá investigar en ese universo. Corresponde seguir las pistas a fondo y resolver con imparcialidad. Y será entonces, recién entonces, cuando volveremos a creer en una justicia independiente y eficaz.
Tanto latrocinio no puede quedar impune. Los argentinos exigimos que devuelvan el dinero robado y paguen sus delitos en cárceles comunes como corresponde.
Solo así se terminará de una buena vez con tanta corrupción y tanta impunidad.

Raul R. Zorzon
rzorzon@malabrigo.com
Argentina

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO, TSUNAMIS Y JUECES VENCIDOS, DESDE ARGENTINA

"La cuestión moral existe desde hace tiempo, pero ahora se ha convertido en la principal y más importante cuestión política, porque de su solución dependen la recuperación de la fe en las instituciones, la gobernabilidad del país y la viabilidad del régimen democrático". Enrico Berlinguer

El vencimiento de los contratos de alquiler que vinculaban al kirchnerismo con casi todos los jueces federales que residen en Comodoro Py ha comenzado a mostrar sus efectos, tras una lógica espera de los interesados hasta ver desde qué punto del cuadrante venían los nuevos vientos sociales. En la medida en que éstos se han descontrolado, se han convertido en un verdadero tsunami y su fuerza tiene mucho que ver con el humillante y grosero modo en que el poder fue ejercido durante la década relatada.

Tal vez a contramano de la voluntad del Juez Sebastián Tortuga Casanello, la declaración de Leonardo Fariña reventó los opacos cristales de la catedral pingüina; mientras éste evacuaba durante doce horas, se ordenaron allanamientos varios y, de inmediato, el Fiscal Guillermo Marijuan imputó penalmente a Cristina Kirchner, a Julio de Vido, a Ernesto Clarens (uno de los "financistas" que más trabajó con el trono) y a varios personajes más. Todavía resulta inexplicable que Martín Báez, cuyo padre ya está preso, continúe en libertad pese a habérselo visto contando toneladas de dinero, en pesos, dólares y euros; si hubiera sido detenido, sus progenitores se sentirían más que dispuestos a revelar también los secretos de la emperatriz. Una versión, en cierto modo confirmada por el propio Luis Amor D'Elía, atribuye el silencio de Báez y Ricardo Jaime a amenazas a la vida de los hijos de ambos.

El adelanto de las indagatorias en la causa de "La Rosadita" se debió a un hecho que puede traer aparejadas terribles consecuencias para funcionarios y empresarios: la semana próxima, Marijuán, que debía estar presente en ellas, viajará a Estados Unidos para acceder a la investigación que abrió la SEC (que controla a las empresas que cotizan en las bolsas norteamericanas) por la auto-denuncia de British Petroleum por las coimas pagadas en la inusitada extensión de la concesión del yacimiento de Cerro Dragón, en la Provincia de Chubut, donde los británicos con socios de PanAmerican Energy, de los Bulgheroni.

Es que el saqueo perpetrado mientras el relato imperó superó todos sus antecedentes históricos, menemismo incluido, y los montos involucrados son de tal magnitud que, si fueran recuperados, permitirían solucionar algunos de los grandes déficits sociales: salud, educación, vivienda. Baste pensar que se reveló que un secretario privado de Néstor, el que le llevaba a las cajas fuertes de Río Gallegos los bolsones de dinero, compró nada menos que ¡ochenta departamentos en Miami!

Si sumamos las cifras mencionadas por Federico Elaskar y Fariña, los saldos descubiertos en las cuentas suizas de Bóvedas, las increíbles compras de trenes chatarra y aviones de Embraer, los fondos desaparecidos de Santa Cruz, los retornos de los subsidios al transporte, los "sueños compartidos" por Hebe Bonafini y Sergio Shoklender, las confesadas coimas de Skanska, los negociados con bonos con la Venezuela de Hugo Chávez, las varias valijas de Antonini Wilson, los diamantes de Angola, las "escalas técnicas" en las Seychelles, las ventas de terrenos fiscales a precios irrisorios, las gigantescas estancias de Lázaro, los hoteles y las joyas presidenciales, las compras de gas licuado y miles de etcéteras, no puede dudarse de esa afirmación.

La lectura de ese incompleto recordatorio permite ver la enorme diferencia que existe entre los Kirchner y Mauricio Macri, y desechar rápidamente la maniobra intentada mediante los "Panamá papers" que, sin embargo, se habían transformado en un problema político para el Gobierno, que reaccionó con demasiada lentitud frente a la ofensiva que el cristinismo resistente y recalcitrante lanzó en su contra, con la obvia intención de mezclar, "en el mismo lodo y todos manoseados", a los delincuentes desalojados del poder y a quienes han venido a recuperar la República.

Porque lo cierto es que la actitud de Mauricio Macri frente a las acusaciones y denuncias, aunque criticable por su morosidad, marcan una sideral diferencia con quienes lo antecedieron, que literalmente mataban (¡Nisman!) a los acosadores y desplazaban, sin pudor alguno, a fiscales y jueces incómodos. El Presidente, por el contrario, se ha puesto a disposición de la Justicia. Hubiera sido mejor, sin embargo, que fuera la propia Oficina Anticorrupción o hasta él mismo quienes reclamaran la investigación, ya que eso hubiera mojado la pólvora de los cañones que ahora le apuntan.

Basta con comprobar que en los directorios de las empresas cuestionadas figuran -no fáciles testaferros, a diferencia de las compañías armadas para Bóvedas y Néstor- el propio Franco Macri y su hijo para comprender que no se pretendía ocultar nada. La creación de empresas offshore no constituye delito, salvo que se las utilice para lavar dinero o para evadir impuestos y, si ese hubiera sido el caso, el padre del Presidente no hubiera cometido tal torpeza. 

Me genera urticaria la probabilidad de que el Presidente acepte, esta semana, la renuncia presentada por el emblemático Juez Norberto Oyarbide, tal como denunció Lilita Carrió, pero comprendo que será lo mejor, para ofrecer a otros colegas cuestionados el puente de plata necesario para convencerlos de dejar sus puestos; además, el rechazo de esa renuncia, por mucho que hubiera permitido continuar con el proceso de destitución que se está incubando en el Consejo de la Magistratura, hubiera irritado al sector de la ciudadanía más alejado de los entresijos legales, que lo quiere fuera ya mismo.

De todos modos, muchos de los hechos cometidos por este repugnante individuo podrán ser ahora investigados por la Justicia, ya que habrá perdido todos los privilegios de los que hasta ahora gozaba; será cuestión, solamente, de impedirle fugar del país para instalarse en alguno de los paraísos "gay friendly" a los que se ha mostrado tan afecto.

Ante el mazazo inflacionario que estamos soportando es útil recordar que la industria nacional ha recibido enormes subsidios a través de tarifas de electricidad baratas y, aún así, no ha aprovechado ese mágico momento para actualizar su parque de producción de modo de competir con éxito en el mundo. Si ahora sigue aumentando los precios de sus productos, pescando en la bañadera y cazando en el zoológico, me parece que ha llegado la hora de mandarle un aviso concreto: en un plazo cierto, la economía se abrirá y esa competencia internacional será forzada.

No pretendo que el Presidente nos haga volver a la época en que Cristina nos atosigaba, casi diariamente, con sus monumentales peroratas en cadena oficial, pero creo que hubiera sido mejor si hubiera recurrido a esa herramienta para explicar claramente al país, antes de que sus ministros anunciaran los aumentos en los servicios públicos, en qué estado lo encontró, qué convertía a esos incrementos en esenciales, cuál es el plan económico y en qué plazo estima que surtirá efecto sobre la inflación y el desempleo, vía supresión del IVA a los productos de la canasta básica y licitar obra pública.

La enorme mayoría de la población no entiende de macroeconomía, ni puede pedírsele que lo haga. Para ella, algunas medidas en particular resultan inexplicables (baja en las retenciones a la agricultura y la minería), las consideran mayores privilegios para los ricos y, así, se convierte en fácil blanco para las falsedades que el kirchnerismo y los populismos que lo acompañan como idiotas saben difundir tan bien.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1avogadro@gmail.com
@egavogadro
Argentina

DOMINGO ALBERTO RANGEL, LA FIFA, OBAMA Y LOS PAPELES PANAMEÑOS

La filtración panameña es una revancha de Obama a quien le metieron el dedo en el ojo con Wikileaks pero todo comenzó en el futbol

¡A los ingenuos que se frotan las manos a raíz de la mayor filtración de datos sobre famosos y políticos, que esconden sus haberes, mal o bien habidos, algo redundante en esta sociedad regida por las reglas del espectáculo, llena de choros y delincuentes, y me refiero al escándalo que en la historia será conocido como los “Panamá Papers”, este escribano les recomienda que abandonen toda esperanza, tal como supuso Dante que le ocurría a las almas una vez atravesadas las puertas del infierno!

Pierden el tiempo quienes suponen que pronto le pondran los ganchos a Mauricio Macri, pero también quienes esperan que los administradores de PDVSA den la cara y mucho menos devuelvan el dinero robado.

Sólo la inocencia, campo fértil para las boberías que la polarización mete en las mentes de sus militantes, podría creer que han sido periodistas independientes quienes pacientemente juntaron los trapos sucios de la corrupción mundial escondida en Panamá.

Para llegar al origen de esta madeja de pudrición hay que retroceder en el tiempo hasta otra famosa filtración: ¿Se acuerdan de Wikileaks?

No cabe en esta nota apretada explicar lo que significó Wikileaks más allá de dos asuntos poco señalados en la prensa, que por muchos motivos es superficial: Uno, que aquella filtración de datos comprometedores se origina en que un patriota estadounidense, molesto por la manera inconstitucional con que el gobierno yanqui espiaba no solo a sus ciudadanos, sino a mandatarios aliados, decidió sacar a la luz pública una montaña de documentos secretos a los que Edward Snowden, el nombre del patriota ahora asilado en Moscú, tenía acceso como programador del NSA.

Y dos, que aquella filtración fue un dedo en el ojo del gobierno estadounidense al punto que desde ese día en USA tuvieron que ponerle límites a los espionajes electrónicos en ese país porque allí las instituciones funcionan y el equilibrio de poderes también.

Como era de esperar los yanquis, ahora liderados por Barak Obama, quien poco a poco está rehaciendo el liderato mundial de su país, comenzando por el finiquito del pleito con los hermanos Fidel y Raúl Castro, jugada de gran alcance, diseñada para ponerle coto a chinos y moscovitas en el continente americano, no se iban a quedar de brazos cruzados.

La paciente y elaborada revancha de Obama comenzó por un objetivo aparentemente fuera de la política:  Digamos que los yanquis atacaron primero a la ultra podrida dirigencia de la FIFA, institución que durante años se negó a otorgarle a USA la sede de un mundial.

A este punto es bueno recordar que el gobierno estadounidense jamás le pagará comisiones millonarias a la podrida dirigencia de la FIFA para que les otorguen la sede del campeonato mundial.

Además a los yanquis les parece –y con razón- que es un insulto a la inteligencia  otorgarle mundiales a países desordenados, sin estadios y afición, como Sudáfrica o Catar, o donde el terrorismo anda por la libre, como Rusia, y por el contrario negar la sede al país que tiene la mejor infraestructura deportiva del mundo, la gente dispuesta a pagar los altos precios de las entradas y que además tiene las compañías que financian el tinglado donde una vez se mecía cual trapecista maese Esquivel, ahora juzgado bajo fianza en Nueva York.

¿Un país que intenta recobrar su puesto en la jefatura del mundo occidental podía aceptar mansamente que la podrida dirigencia de la FIFA le otorgará mundiales a Rusia, el país que le dio asilo a Edward Snowden y a Catar, donde tendrán que jugar en el invierno porque las temperaturas alcanzan los 50 grados centígrados en verano, luego del pago de jugosas comisiones, en vez de reconocer que el futbol mundial vive de la propaganda de Coca Cola, Visa, Mc Donald´s y Nike… compañías yanquis?

Eso explica que en la listica de los honestos tinterillos Mossack Fonseca, aparezca el nombre de Mauricio Macri, no por político sino por estar asciado, junto a su familia al malandraje de la FIFA que en nuestro país se llama FVF.

Pero también los “Panamás Papers” intentan ser un golpe directo al ojo de la izquierda mundial.

El más notorio de los gobernantes que a la vez fungen como empresarios que esconden churupos mal habidos tenía que ser Vladimir Putin, a través de sus muy honestos asociados. ¿Quién más?

A Putin y a los militares venezolanos, que aparecen a cada rato en los papeles panameños, los acompañan otros socialistas hipócritas como el cineasta Pedro Almodóvar que hace películas con dinero del fisco español y esconde sus haberes para dejar de pagar sus obligaciones impositivas... con las que paradojicamente se nutre el Fondo Español Para la Cultura Cinematográfica.

Pero también aparecen en esa lista de vagabundos los muy honestos administradores de PDVSA y otros venezolanos que ya tendrán oportunidad de salir acompañando los financistas de Keyko Fujimori, a un ministro de Hollande y hasta periodistas venezolanos, radicalmente opositores, porque la hipocresía no es monopolio de los Bolichicos ni son estos pajarracos los únicos supuestos adversarios de Nicolás Maduro que a la vez han participado en los robos y vagabunderías a las que nos tiene acostumbrados el bolivarianismo.

Llama la atención por otra parte que entre los deportistas y estrellas del espectáculo señalados en la filtración no aparezcan peloteros estadounidenses.

¿Cómo así, diría un cachaco?

Simple: En ese país donde manda Obama, el pago de impuestos sigue siendo sagrado y los equipos descuentan la parte del Tio Sam antes de pagarle al interesado. A diferencia de las muy corruptas sociedades europeas y latinoamericanas donde sigue prevaleciendo la cultura “del vivo”.

Si me preguntan qué va a pasar, contesto: Nada.

Al menos nada en nuestro país, donde hermanados por la corrupción encontramos a militares chavistas de bajo perraje y Bolichicos de la rancia oligarquía. Tampoco pasará nada en Argentina donde es cierto que las instituciones no están secuestradas y a Macri le abren juicio, pero para pbligarlo a negociar con Cristina y montar un escandalete.

Maduro ofrece apoyar la investigación, como siempre, pero ni puede ni quiere.

Más serio en su apreciación fue el presidente Obama quien palabras más, palabras menos, dijo: Los archivos del bufete Mossack Fonseca posiblemente no tengan nada ilícito, pero no es correcto que solo quienes tienen dinero para pagar abogados costosos y paraísos fiscales, puedan evadir sus obligaciones, a diferencia de los estadounidenses comunes y corrientes que tienen que pagar sus impuestos completos.

Yo añadiría que ese tipo de sinvergüencerías ocurren cuando el estado oprime a la sociedad, con altísimos impuestos, caso Europa, o con cantidad de barreras que favorecen la corrupción como es el caso de nuestro socialismo vernáculo.

Domingo Alberto Rangel
doalra@yahoo.com
@DomingoAlbertoR
Liberal

Miranda - Venezuela

KITTY SANDERS, ¿POR LA RAZON O LA FUERZA? DESDE ARGENTINA

Hoy, en este contexto de los escándalos de corrupción, de las protestas masivas en varios países y los problemas generales asociados a los presidentes, quiero hablar un poco sobre el fenómeno “impeachment" (juicio político), no en términos jurídicos. Que es un impeachment?

Impeachment es una forma legal de cumplir la voluntad de la gente. Si un presidente no quiere entender y escuchar a su gente, no quiere solucionar los problemas que ellos tienen o sòlo quiere robar plata y romper las reglas de la Constitución de su país, entonces hay sólo 2 posibilidades de detenerlo:

1.- vía violenta. Por ejemplo: revolución, golpe de estado
2.- vía civilizada. Impeachment.

En la historia de América Latina hubo varios ejemplos en donde la gente necesitaba este procedimiento jurídico, pero ellos no lo tenían y por eso comenzaron una vía violenta. Pero ahora estamos en siglo XXI y ¿en serio? queremos nuevos golpes?
Obvio, que no podemos utilizar el "impeachment" como solución para cada problema.
Pero en los casos más graves es necesario.

Por ejemplo, ahora, en las calles de Venezuela hay una masacre contra estudiantes y opositores de Maduro. Los “colectivos” (agrupaciones armadas progubernamentales) matan a muchas personas y amenazan a otras. Y la oposición en el parlamento no puede cortar eso, ni tampoco puede liberar a los presos políticos.

O veamos el caso de Bolivia, donde Evo Morales trata de reformar la Constitución para ser presidente un tercer periodo. Ahora la mayoría del pueblo (incluidas las poblaciones indígenas!!!!) está contra su presidente. La situación en el país está tan mal que la provincia de Santa Cruz de La Sierra quiere separarse. Y, sabemos que los bolivianos son muy patriotas pero ellos están ahora tan mal que quieren separarse!

O, miremos, más cerca! Aquí! El caso de la Argentina. Todos recordamos el caso de Nisman. Casos de corrupción... matar gente... todos casos de Christina Kirchner. Y en la “Marcha del silencio” (Argentina) recuerdas cuanto miles de personas participaron? Y, en realidad, que deberia hacer a la gente para eliminar a los K del gobierno? ¿Sacarla con sus propias manos fuera de la Casa Rosada? O hacer un golpe?
Imaginate, si por ejemplo, faltan 3 años hasta las elecciones en Argentina? ¿Deberían esperar 3 años en esta situación terrible? ¿ En serio?

Y que pasaría con todos estos casos si existiera el "Impeachment"?

Yo te lo contesto! En Venezuela no habría ningún Maduro! Porque Chavez no podría estar tanto tiempo como presidente y no podría pasarle el poder a Maduro. Y ahora en Venezuela HABRÍA comida … mucha comida…y también papel higiénico!

En el caso de Bolivia, habría otro presidente y no existiría la agrupación “Ponchos Rojos” quienes matan a los perros ante las cámaras diciendo "Esto va a pasar con todo los opositores de Morales".

Y en el caso de Argentina. Cristina no se habría quedado tanto tiempo en el poder.
¿Recuerdas cuando después del asesinato de Nisman, Laura Alonso (dirigente del PRO) dijo que se debería crear e implementar el procedimiento del Impeachment?

¿Sabes por qué en varios países no existe este procedimiento? Porque los corruptos saben que es muy peligroso para ellos. Por eso aplastan cualquier intento de aplicar el juicio político en esos países.

Por ejemplo, recordemos el caso de Honduras en 2009: Cuando José Manuel Zelaya quiso reformar la Constitución para permanecer un periodo más en el poder. La Constitución hondureña prohibía un cuarto periodo, por lo tanto el Tribunal Supremo le prohibió que convocara a un referéndum, pero Zelaya, apoyado por Chávez (Venezuela), Correa (Ecuador) y Ortega (Nicaragua), y basado en los sindicatos y los paramilitares rojos revolucionarios, desobedeció las òrdenes del Tribunal Supremo, dio un golpe de estado. Finalmente, luego de situaciones violentas el Tribunal Supremo dispuso orden de arresto y finalmente se exilió del país. Oficialmente en Honduras no existe el procedimiento Impeachment, y eso es lo que sucedió en la realidad.

Y que dijeron los otros países? Venezuela, Ecuador, Nicaragua dijeron que hubo un golpe, hubo un gran escándalo, Venezuela amenazó con una invasión militar. Y porque? Porque el procedimiento del Impeachment no está desarrollado jurídicamente. Por eso, los "amigos" tienen la excusa de decir que hubo un “golpe”.

O por ejemplo, veamos el caso opuesto: Paraguay en 2012:
En Paraguay, Fernando Lugo fue expulsado por juicio político, por el tema de la muerte de 10 campesinos. En su lugar, Federico Franco se convirtió en el presidente interino, y un año después ganó la elección Horacio Cartes. Jurídicamente está todo muy claro y correcto. Es un impeachment normal.

A consecuencia de eso… los paises del bloque Mercosur bloquearon a Paraguay! Porque? Porque este procedimiento de impeachment destruye todos los planes de los corruptos! Un corrupto (como Lula por ejemplo) roba y tiene una estrategia para cuidar sus espaldas: colocar a Dilma como presidenta. Ella después lo protegerá a él.
Con un impeachment en lugar de 4 años de robo habrá 2 años (la gente puede pedir juicio polìtico en cualquier momento, por ejemplo después de 2 años) y entonces todos los planes de robo no se han concretado!
Por eso ellos siempre tratan de prolongar el tiempo de la propia presidencia y la de sus amigos cómplices.

Y si no existe el procedimiento del impeachment o es imposible instrumentarlo, esto sólo provocará la utilización de la única vía que queda: la violencia.

Por ejemplo en Rusia, existe una dictadura por eso es imposible hacer un impeachment. Pero existe una larga tradición de solidaridad rusa (desde los años 1930-x) que siempre lucha contra el totalitarismo, el comunismo y ahora contra el putinismo. Actualmente están representados por la organización "Blog fact". Ellos son personas muy buenas, patriotas. No son delincuentes. Pero en esta situación donde no hay posibilidades legales para eliminar personas corruptas del poder ellos se ven obligados a utilizar métodos ilegales. Como por ejemplo la quema de símbolos etc. para mantener viva la protesta y provocar sacudones a los funcionarios corruptos, por ejemplo los jueces que encarcelan a los jóvenes opositores.
Entonces, la carencia de impeachment legal conduce solo a la violencia para solucionar los problemas.

Ojala que ahora el PRO se ocupe de desarrollar el concepto de impeachment desde el punto de vista jurídico, para que no tengamos que utilizar la opción violenta, en casos como el de Chávez, Morales y otros, que no dejan opinar libremente a su pueblo. 

Kitty Sanders
kitty@kittysanders.com
@kisanders
Editor-in-Chief of "Visión Independiente"
Argentina

LUIS MARIN, ESPERANDO EL APAGÓN

Se está apagando Venezuela y la revolución socialista es el tema que pone en discusión la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela en su foro realizado el pasado lunes 11, catorce aniversario de los llamados sucesos de abril de 2002.

El contexto es el esperado colapso del sistema hidroeléctrico del Guri que, según todos los pronósticos técnicos, debe alcanzar su cota mínima en apenas dos semanas, lo que traería como consecuencia la interrupción del suministro eléctrico en todo el país.

Para el profesor Víctor Poleo la crisis eléctrica es intencional, un pretexto para capturar renta petrolera mediante el montaje la estafa eléctrica, que va desde la sobrefacturación en la adquisición de plantas de segunda mano, traídas hasta de Tanzania, los bombillos ahorradores, la entrega del proyecto Tocoma a la empresa Odebrech, concluyendo en la sobreexplotación del complejo hidroeléctrico del Caroní, hasta llevarlo a la extenuación.

Para el chavismo esta es otra consecuencia de la “guerra económica”, que ha devenido en una potencia metafísica que permite explicar desde la escasez de medicinas hasta el nivel de agua de las represas,  pasando por las colas para adquirir alimentos.

Nos toca exponer el apagón institucional cuya expresión más visible es la confrontación cotidiana entre el llamado tribunal supremo de justicia, en su sala constitucional, contra la asamblea nacional, síntoma de causas más profundas, en particular, lo que hemos bautizado como “Justicia Partisana”, otro oxímoron.

El desplazamiento de la controversia política a los tribunales trajo como consecuencia la judicialización de la persecución política; el hecho de que la fiscalía general de la república se convirtiera en un ariete político contra la oposición, de manera que su monopolio de la acción penal no sólo impide que se intenten acciones contra los autores de la estafa eléctrica sino que terminan siendo procesados quienes los denuncien.

En Venezuela es vox populi que primero se encarcela a quien quiera el régimen y luego se busca qué imputarles con resultados a veces francamente estrambóticos.

La máxima según la cual el primer requisito para ser juez es la imparcialidad ha sido invertida a favor de la figura de jueces partisanos, con lo que quien ha salido perdiendo es la justicia.

La justicia revolucionaria es la justicia de partido.

EL ESTADO DEL PARTIDO

Tradicionalmente los Presidentes al asumir el cargo se liberaban de disciplina partidista en beneficio de la idea de que lo eran de toda la Nación y no de una parte de ella, a despecho de que el partido siguiera siendo el soporte político del gobierno y su principal proveedor de personal. Chávez al contrario se mantuvo formalmente como jefe de su movimiento político, actitud cuyas consecuencias no se han valorado suficientemente.

Como en casi toda cuestión esencial, su desenvolvimiento es contradictorio: Insurgió contra el Estado de Partidos siguiendo la letanía bolivariana “si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”. La unidad que predicaba Bolívar es bajo su mando, por lo que termina como dictador de Colombia.

Su reticencia hacia los partidos continúa y prefiere hablar de “movimientos” como el Bolivariano 200 y el subsiguiente V República, de hecho, en la Constitución de 1999 al garantizar los derechos políticos de los ciudadanos se habla de asociaciones y organizaciones con fines políticos, pero no de partidos.

No es sino diez años después de haber tomado el poder, cuando ya se ha materializado la ocupación cubana, que se plantea la creación del partido que no por casualidad tiene un nombre semejante al Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, creado por Fidel Castro con la fusión de su Movimiento 26 de julio, el Directorio Revolucionario y el Partido Socialista Popular; hasta que el Partido Comunista histórico le cede sus banderas para transformarse en Partido Comunista de Cuba, en 1965.

Redacta el artículo 5º de la Constitución en estos términos: “El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la Nación, es la fuerza dirigente superior de la Sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.”

Chávez también fracasó en este punto: los partidos del Polo Patriótico no se disolvieron ni se fusionaron en un partido único, ni siquiera el PCV, que tampoco hubiera tenido sentido que cediera sus banderas y su nombre porque ya la URSS había desaparecido, como los mayores partidos de occidente, el PCI y el PCF.

Tampoco logró proscribir a los demás partidos, como hizo Castro, para establecer un sistema unipartidista, por lo que muy a su pesar el sistema pluralista conservó cierta vigencia, aunque la intención hegemónica ha permanecido en el ambiente.
El núcleo militar originario del movimiento bolivariano y del V república se trasladó íntegramente al nuevo partido, designándose como ideólogo al general de división activo Alberto Müller Rojas, entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA. Para variar, también contradictorio, porque a la vez se quejaba de la politización de las FFAA y decía que eso de militares apolíticos y no deliberantes era la mayor mentira de la democracia representativa.

No debe subestimarse que el vicepresidente del PSUV, segundo después de Maduro, el capitán Diosdado Cabello, califique de “infiltrados” en los organismos públicos a quienes no se identifiquen con su revolución, a manera de rechazo a los valores clásicos de objetividad e imparcialidad en la función pública.

La poca institucionalidad que se había construido en casi un siglo, se destruyó en menos de veinte años.

La mezcolanza de militares, partido, gobierno y Estado es explosiva y venenosa, lo que ocurra primero.

CRIMEN Y REVOLUCIÓN

La revolución, como transgresión radical del orden legal establecido, tiene una relación  originaria con las actividades criminales y así como los revolucionarios son calificados frecuentemente de bandidos, se tiene a los delincuentes como revolucionarios naturales.

Esta relación puede ilustrarse con Lenin antes de la URSS y Putin después de la URSS. El primero nunca ocultó sus simpatías por los bajos fondos, de hecho, se mofaba de los jefes del partido socialdemócrata ruso que manifestaban escrúpulos por sus tratos con el hampa. Veía más potencial revolucionario en la desfachatez de estos marginales que en la hipócrita beatitud de los miembros del comité central imbuidos, según él, de prejuicios pequeño burgueses.

De modo semejante Vladimir Putin le ha concedido patente de corso a las mafias post soviéticas, que aprecia como el potencial creativo de la nueva Rusia. Es licito a estas alturas preguntarse, ¿cuál es la ideología de Vladimir Putin? Más allá de esa suerte de realismo cínico que lo caracteriza.

Sin duda es la mentalidad del crimen organizado transnacional, esa mezcla de escepticismo moral, sentido práctico y absoluta falta de escrúpulos que hace tan eficaces y eficientes a las mafias a nivel global.

Así se pasa del Estado del Partido al Estado de la Mafia, sin solución de continuidad.

La simpatía por el crimen en Venezuela alcanzó nivel académico con Elio Gómez Grillo y sus seguidores, tuvo su administrador en Manuel Quijada, reformador del sistema judicial y su mejor ejecutor en Iris Varela, la ministro de prisiones.

La teoría de la sociedad criminógena es de una sencillez rampante. No hay delincuentes en cuanto tales. Es la sociedad quien se crea sus propios delincuentes, estigmatizando ciertas conductas como criminales, mientras santifica otras quizás peores como, por ejemplo, el comercio y la banca.

En consecuencia, la relación víctima-victimario se invierte; gracias a la revolución, ahora los delincuentes resultan ser las víctimas de la sociedad y más que ser pasibles de sanción son más bien acreedores de protección.

Así como Rafael Caldera en sus tratados de Derecho del Trabajo acuño el concepto del trabajador como débil jurídico digno de protección especial del Estado, Elio Gómez Grillo convirtió al delincuente en débil jurídico igualmente demandante de apoyo.

El resultado es un sistema penal no punitivo (otro contrasentido), se pretende superar la cárcel en una institución protectora del delincuente, se repudia la idea de castigo a favor de la “reinserción”. De aquí al empoderamiento de los Pranes no hay ni un paso.

Si la revolución en sí misma es una larga sucesión de crímenes, asesinatos, robos, secuestros, es comprensible que sus beneficiarios sean ellos mismos criminales.

Un problema, no el único ni el más grave, es que quien pierde es la gente decente.

Luis Marin
lumarinre@gmail.com
@lumarinre
Caracas - Venezuela