viernes, 13 de noviembre de 2015

ARTURO MOLINA, POPULISMO EN INCREMENTO

La perplejidad se ha perdido de vista en el escenario que representa el régimen de Nicolás, ante la crisis por ellos impulsada para someter a los ciudadanos a sus caprichos.

El sistema económico adelantado por el oficialismo va en detrimento de la sociedad y el peculio familiar, para favorecer el sistema político pretendido, pasándose la constitución por la parte trasera de sus cuerpos.

El control de las divisas extranjeras le ha permitido al régimen estimular la inflación, contrabando, bachaqueo, escasez, pobreza y corrupción, para luego arremeter contra lo poco que queda de producción privada, a través del populismo, llamado PRECIOS JUSTOS, buscando ganar adeptos para las elecciones del 6 de diciembre.

Es el populismo de la barbarie ilimitada, desmoralizador, corrupto, excluyente y expropiador. Es simplemente la vulgaridad traducida en operación irrespeto.

Impulsan la inflación para obligar al ciudadano a quedarse en la inopia económica, y por consiguiente aumenta la recaudación impositiva, para llenar las arcas del tesoro nacional y facilitar posteriormente el saqueo de la misma a las mafias instaladas en la alta esfera gubernamental; es un atraco desproporcionado al maltratado salario de los trabajadores.

Las elecciones del seis de diciembre, donde por cierto, se elijen diputados a la nueva Asamblea Nacional, representantes de las entidades federales, en ciento once procesos eleccionarios distintos, y no en uno sólo, debe servir para rescatar el debate de los grandes problemas afrontados por los ciudadanos, y accionar los mecanismos constitucionales para obligar al régimen a respetar lo estipulado en la carta magna.

Es una mentira que el seis de diciembre se cambia al Presidente de la República. Lo que se puede cambiar es la correlación de fuerzas en el Poder Legislativo, y desde allí ejercer los controles pertinentes, para contrarrestar el abuso y la regaladera del peculio venezolano a otros países, y avanzar en opciones constitucionales, que por añadidura, y dependiendo de la verdadera intención de los parlamentarios electos, surjan a raíz del cuadro político nacional.

Es mentira, que quienes permiten la violación de la Constitución, pretendan posteriormente hacerla respetar. El tejido social venezolano está resquebrajado en lo ético y lo moral, reconstruirlo no es cuestión de horas, se van a necesitar muchos días.

El populismo se ha apoderado de los bandos generadores de la polarización y hacen promesas en falso que se pueden traducir en soberbia frustración.

Hay que salir del actual régimen, las formas están establecidas en la Constitución y allí radica el futuro de la patria. Es mentira que votando por el que sea se sale del actual desastre, al contrario, se puede profundizar.

Las opciones y oportunidades de seleccionar alternativas reales y distintas a las que se esconden detrás de tarjetas impulsadas con muchísimo recurso económico, pero carentes de propuestas serias y responsables, existen.

El seis de diciembre la cita es para cambiar la actual representación en el Parlamento Nacional. El populismo irá cada día en crecimiento. La conciencia ciudadana también.

Josue Arturo Molina Suarez
jarturomolina@gmail.com
@jarturoms1
Tachira - Venezuela

Candidato Lista a Diputado

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