miércoles, 2 de diciembre de 2015

GERMÁN GIL RICO, LA TRANSICIÓN

En una tarde de esparcimiento hípico corría Angelical, ejemplar de multipropietarios con las peores opciones. Franz Conde Brand dueño de algún pelo del animal comento que ese tenía dos opciones: ganar, para sorpresa de todos incluyendo propietarios o, para variar, perder. A tal conclusión llegó Conde Brand cuando en el Padock el ejemplar presentaba intensa sudoración. Dijo que la abundante sudoración era señal de que estaba en crisis y que esos estados son el punto culminante de una enfermedad, cuya fuerza impulsa a la vida o la muerte. Angelical ganó. Yo también, pero los demás no dieron crédito a la sapiencia de Franz. Perdieron hasta el ticket del estacionamiento.

Venezuela está saturada de crisis y fallidas transiciones. Hastiada de la mortandad y miseria que han dejado en el camino. Los intentos por pasar de una situación a otra han resultado mutaciones traumática, desgarradoras hasta la sangre. Los saltos desde la condición de colonia a la acariciada ilusión de Simón Bolívar, a la de República de Colombia, la grande, para luego dejar de ser colombianos y asumirnos ciudadanos de la República de Venezuela, con escudo, himno y bandera, sobre un territorio enruinas, donde el denominador común era el hambre y la inseguridad; asolado por una sucesión de guerras entre caudillos, hasta que la Revolución Liberal Restauradora detuvo el desangramiento metiendo en cintura los gamonales y, con el “reventón” petrolero, comprando voluntades y prodigando mieles del poder a usufructuarios que dieron piso a la hegemonía militar-regional iniciada en 1909 y desplazada en 1945.
El 18-10-1945 la juventud militar con respaldo civil protagonizó un quiebre que se creyó la salida de la crisis histórica. Sin embargo, la saga de gomecista alentó al sector militar para la defección. Queda trunca la transición de la hegemonía militar-regional a la democracia. El 24-11-1948 se abre un interregno dictatorial que puso a prueba el temple del ciudadano democrático decidido a no volver al pasado y hacer valer su derecho a trazar la ruta hacia el destino de progreso en libertad.
El 23-01-58 se desmorona la dictadura. Una más en medio de la añeja crisis generado por el choque civilización-barbarie. Las “condiciones objetivas” del momento no permitieron que el quiebre político profundizara, en lo esencial, hasta la doctrina militar. El sector continúa impermeable al ideario democrático, salvo honrosas individualidades. Se mantienen en la creencia de ser los únicos con derecho a gobernar. ¿A caso los “herederos” del Libertador no son dueños del país?. Sin embargo, esa realidad no detiene las acciones tendentes al desarrollo económico con acento social.
La crisis histórica está lejos de concluir. Varios alzamientos de militares en asocio con la extrema derecha o la izquierda fueron sometidos. El castro-comunismo optó por la Guerra de Guerrillas, urbana y rural. Salieron derrotados, mas no exterminados. De nuevo insurgen. Un militar felón y demagogo captura el poder. Individualidades del mundo Intelectual y empresarial se postraron al influjo de un “encantador de serpientes”, predicando hasta los más apartados centros poblados la oferta populista, condimentada con estímulo al odio social y la promesa de venganza. La democracia se fue al carajo.
Hoy estamos a bordo de la misma crisis. La que irrumpió en 1830. No será a tiros que la superaremos sino abriendo la puerta a la libertad y el desarrollo integral con la poderosa arma del voto ciudadano. Pro para reinstaurar el sistema democrático con acento social es menester un gran esfuerzo de cada venezolano. Será necesario afrontar, con decisión y mucho coraje, el derrumbe económico y social heredado del Socialismo del Siglo XXI, además del terrorismo  que, seguramente, desatarán los talibanes rojos-rojitos.
Ahora bien, si durante el tiempo transcurrido entre 1830 y 2015 el venezolano, con fe de carbonario, escogió la democracia para vivir y convivir en sociedad no ha desfallecido hoy, cuando “no es tiempo para rosas rojas”, no podemos fallarle a los grandes que desde antes del 19 Abril de 1810 soñaron  una patria libre y desarrollada social y económicamente.  
German Gil Rico
gergilrico@yahoo.com
@gergilrico

Miranda - Venezuela

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