martes, 19 de abril de 2016

ANTONIO SEMPRUN, HOLOCAUSTO EN VENEZUELA

Habrá quienes piensen que utilizar el termino “holocausto” para describir lo que ocurre en Venezuela es una exageración, pero no lo es, el termino describe con precisión lo ocurrido en la  Alemania de Adolf Hitler en la que se produjo una matanza masiva de más de seis millones de judíos por el régimen nazi durante la segunda Guerra Mundial.

Durante el tiempo que el partido nazi permaneció en el poder,  millones de judíos murieron no solo en las cámaras de gas, también murieron  por enfermedad, por agotamiento físico, por hambre ó asesinados  debido a la política de intimidación, miedo y violación de Derechos Humanos con las que también exterminaron sus riquezas materiales y espirituales.

La grave situación social, política y económica que enfrenta Venezuela  como consecuencia del saqueo, la corrupción y el robo al que a sido sometida por una camarilla de rateros, hace que las cifras  superen las 250  mil muertes y asesinatos de venezolanos, lo que equivale decir que el Estado Portuguesa habría desaparecido durante los diecisiete años  en los que el PSUV partido político de la “revolución bonita” ha permanecido en el poder.

De este dantesco escenario es responsable un régimen raquítico que como un borracho se tambalea sin terminar de caer debido al apoyo de una cúpula militar corrupta y a una oposición política, a la que para darle el beneficio de la duda no se ha cuenta que el territorio nacional está convertido en un ambiente de penuria  y sacrificio donde en las interminables colas convertidas en ring de boxeo para encontrar un paquete de Harina Pan, las venezolanas traen un hijo al mundo y un hombre de la tercera edad muere de un infarto.

La falta de medicinas, la inseguridad desbordada convirtió a Venezuela en un país donde sus habitantes están desprotegidos y a merced de una delincuencia  que ha cotidianizado el asesinato y la muerte en complicidad con los poderes del estado  arrodillados a un régimen que les cambio el honor personal y profesional por dinero y cuotas de poder.

Venezuela es victima de un grupo de rateros que en su ambición por el poder “ignora"  que madres venezolanas se suicidan por la impotencia y la angustia que les  produce el hambre y la falta de medicinas que necesitan para combatir la enfermedad terminal que las ataca. Las calles venezolanas son los lugares desde donde se puede expulsar del poder a la dictadura que asesina a los venezolanos, pero aún  permanecen vacías.

Coronel Antonio Semprun
coronelantoniosemprun@gmail.com
@AntonioSemprun
Caracas - Venezuela

No hay comentarios:

Publicar un comentario