viernes, 8 de abril de 2016

ELINOR MONTES, ¡REACCIONEN!

Al régimen se le fue de las manos el monstruo de mil cabezas que armó para defender “la revolución bonita” “rodilla en tierra”, inscrito en su táctica: “formas de lucha armada”, que entra en acción cuando la persuasión no ha sido suficiente para que la gente “entienda los beneficios de la revolución” o para crear ingobernabilidad en caso de que se pierda el poder, de allí la frase del difunto, “yo garantizo la paz”, como si no estuviésemos en guerra desde 1999.

Al ex alcalde rojo empieza a salpicarle la sangre que diezma su escudo de protección, propone la militarización de la ciudad para combatir la inseguridad. Atrás como que quedó el buen resultado de la “política del pueblo en armas” que  ejecutó alegremente, cuyo debut el 11-04-2002, avivó la pasión en la construcción de este sistema de control social: impunidad garantizada a los miembros de los colectivos armados -incluido indulto presidencial y encarcelamiento de los policías que les han enfrentado-, reconocimiento público en discursos frenéticos y su incorporación a cargos públicos, tal como ocurrió con los “pistoleros de Puente Llaguno” y los policías de la PM presos injustamente, cuyo cuerpo policial fue eliminado; control y desarme de
las policías municipales; promoción del crimen; entrenamiento militar y entrega de armas a ancianos, adultos, adolescentes y niños, lo cual se patentizó en las fotos que circularon del diputado asesinado en extrañas circunstancias; creación de su propia guerrilla: FBL, vinculaciones con FARC, ETA, etc.,  reparto de vehículos; otros. Jamás imaginaron los rojos en su delirio que algún día las víctimas de tal crimen de lesa humanidad, que ha cobrado más de un cuarto de millón de vidas humanas, podrían ser ellos, esa “medicina”, entre otros, era para curar a los dementes disidentes, para el control-dominio-sometimiento de la gente, garantizarse la lealtad de los colectivos armados, que incluye delincuentes comunes y otros; tal como lo hizo en su momento el partido comunista chino, siguiendo el consejo de sus asesores comunistas soviéticos, que asesoraron a los comunistas cubanos, que asesoraron a los comunistas venezolanos.

Hoy se pierde de vista la dimensión del crimen organizado y su depravación, tanto en el ámbito internacional –obvio en los frecuentes escándalos de venezolanos involucrados en narcotráfico, el último, la liberación de 5 en República Dominicana-, como en el nacional, dueño y señor de las cárceles y de bastas zonas del país, apoyado por una administración penitenciaria y judicial cómplice y por las “zonas de paz”. 

La delincuencia advierte que supera el poder represivo del Estado rojo que le impulsó: dinero, armas de gran poder de fuego, admiración y respeto de los jóvenes que ven esta actividad como deseable para el ascenso social, apoyo de funcionarios del Estado rojo que participan protagónicamente en el reparto del botín, como en Tumemo, al extremo de que corre la especie que los contratistas de misión vivienda para poder operar tienen que pactar con los pranes en sus lujosas habitaciones en las cárceles y son éstos quienes cancelan a los obreros.

La población azotada por el hampa toma la justicia por su propia mano cada vez con mayor crueldad y al éxodo se suma el desplazamiento interno en busca de seguridad.

Mientras la barbarie avanza “a paso de vencedores”, la gente está distraída en las colas y la AN en proposiciones como la renuncia, la enmienda o el RRP, y si ninguno resulta, la constituyente, como si el tiempo sobra y no fuere absurdo agotarse en procesos que obviamente morirán en el TSJ rojo, en vez de concentrar todas las energías en la salida más segura en la estrategia adoptada. 

¡Despierten! Por este camino, cuando reaccionen, no habrá país en el cual vivir.

Elinor Montes
elmon35@gmail.com
@Elinormontes
Miranda - Venezuela

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