lunes, 17 de abril de 2017

SUSANA MORFFE, HUEVOCRACIA O LA MADRE DE TODAS LAS BOMBAS

ENTRE CIELO Y TIERRA

El mundo está mostrando su poderío nuclear y “artesanal” como respuesta a los adversarios que intentan dominar a las poblaciones con ataques terroristas y dictaduras disfrazadas de democracia y sus tintes ilegítimos e inconstitucionales.

Cuando las dictaduras se disfrazan no puede haber dudas  de que las animaladas irán apareciendo y con ellas el malestar, las (&/%$*) entre la gente que las vive aumenta hasta perder  el estribo del caballo, luego aparece un troyano que fija su objetivo hacia lo que más entorpece el camino, país, convivencia, etcétera.

Sobre armas, ¿Cuál es ahora la similitud entre Estados Unidos y Venezuela?

En un país dominado por armamento nuclear contra enemigos de fuerza y Estados Unidos, quizás esté apertrechado un poco más o un poco menos que otras naciones, y Venezuela dominada por la corrupción, no hay una gran diferencia para desencadenar una guerra con pretensiones de “poner orden” o desatar la enloquecida batalla que se ha venido anunciando y  así demoler  la gusanera que estorba a los intereses de propios y contrarios.  El gustazo se lo ha dado recientemente Mr. Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos que hoy causalmente está atravesando una gran desunión,  al lanzar una  bomba no-nuclear calificada como la “Mamá de todas las bombas”, directo  al corazón de túneles del Estado Islámico, con precisión en la provincia de Nangarhar (Afganistán). A Donald lo tildan de mediático, pero ciertamente autorizó a las Fuerzas Armadas de su país para que procedieran, hasta ayer se cuentan 92 muertos del grupo yihadista. Un buen susto y advertencia para los terroristas islámicos.

En Venezuela hemos sido más folclórico, pero no menos agresivos en momentos cruciales para hacer un buen lanzamiento del arsenal pollino o gallináceo que tenemos por ahora a la mano para imponer el descontento que se ha generalizado en el país con la dictadura disfrazada de democracia. En honor a ella nace la “huevocracia”, forma legítima de defender y disparar hacia el objetivo que interrumpe la vida democráticamente cotidiana y civilizada en el país. Grandes aplausos para esta expresión colectiva que indica el alza del rechazo al régimen comandado por el mandatario Nicolás Maduro y su corte.

Lo que ocurrió en la ciudad de San Félix, estado Bolívar, la semana pasada, no se puede ver con otros ojos que los de la verdad. Estaban esperando salir del ensueño y la pesadilla se hizo realidad, al tener la oportunidad de  “disparar“contundentemente porque los venezolanos llegaron a su nivel máximo de capacidad de aguante y han desbordado la furia por tan penosas carencias y despojos que hoy vive la Venezuela haitiana.

Con el presupuesto del país se ha invertido grandes cantidades de dinero en compra de armamentos para la destrucción de los mismos venezolanos, ese es el propósito de la dictadura; entretanto la población se defiende de frente con lo que tiene, caminar, hacer colas y pasar penurias hasta para comprar un huevo. Ahora este minúsculo pero poderoso alimento proteico, se convirtió en el arma poderosa, no solo por su precio, sino por su capacidad letal para imponer en el país la “huevocracia” en defensa de los más altos intereses de la patria. Rápidamente las redes sociales establecieron jocosamente que el Tribunal Supremo de Justicia, impondría, con su acostumbrada cómica, la figura jurídica del  “huevocidio”, entre cinco jóvenes que osaron apertrecharse de las posturas de gallina para desencadenar el rechazo a la figura presidencial. Afortunadamente fueron liberados.

Si lo vemos desde el punto de vista folclórico, el asunto mueve a risa, pero desde la óptica social, la postura es el abreboca de lo que está por comenzar, sigue latente, en ebullición y cada día calienta más las calles del país.  Como dato curioso, días atrás se conoció en Argentina, el hallazgo de huevos de dinosaurios que datan de 70 millones de año.

Tal como lo ha hecho el régimen de Maduro y su compinche Vladimir Putin en sus negocios bélicos, los venezolanos debemos voltear la mirada hacia nuestro potencial socio, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, para que nos suministre un buen número de estas posturas arqueológicas para el emprendimiento de las futuras generaciones de Venezuela.  Estamos en guerra por todos los venezolanos que han muerto más recientemente. Llanto y furia es lo que hay y una muy seria decisión por elecciones YA.

Susana Morffe
susana.morffe@gmail.com
@susanamorffe
Nueva Esparta - Venezuela

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