lunes, 26 de octubre de 2015

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, MAS - LÓPEZ – MENDOZA Y LA DEMOCRACIA.

Como sigo por estos lados del charco le hice seguimiento a los independendistas  catalanes, pero sin dejar de revisar las noticias de mi terruño. Por ello necesito hacer la odiosa comparación, por abismal, entre los casos: Mas - López y Mendoza. Resulta que entre todos los intentos que ha hecho el Presidente de la Generalidad, Artur Mas, para que los catalanes decidan acerca de su futuro, está un llamado a referéndum, que era inconstitucional, por resolución del Tribunal Constitucional. Por ello, la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha decidido allanar el camino para que  se tramiten las denuncias contra Mas, una por organizar la consulta, delito de desacato, y otras por prevaricación, usurpación de funciones y malversación de fondos. Hace un tiempo Mas enfrentó una serie de denuncias que llamaron el 3% porque era la comisión, que supuestamente, cobraban por contratos. Es decir, nada que con lo que no estemos familiarizados.
Lo que quiero significar es que Mas está enfrentando un juicio político y de propio la sentencia lo es. Sin embargo, está en la calle haciendo su trabajo, buscando y recibiendo respaldos, para que no lo condenen o para que esa condena no cuente con apoyo popular. Es decir, está haciendo política y sus  opositores están buscando por todos los medios legales y políticos de destruirlo, por debajo le darán puntapiés, pero abiertamente están en la arena de la lucha cada uno con sus armas, ya veremos quién gana.  El Estado español no entra en este juego directamente.
En Venezuela no. En Venezuela no son los actores los que se enfrentan, es el Estado. Leopoldo López hizo un llamado a unas protestas pacíficas “la salida”, y está preso e incomunicado. Porque ahora todas las muertes por efecto de las “guarimbas”, son responsabilidad de él, según la inefable sentencia que lo condena, sin pruebas. Independientemente de estar de acuerdo con “la salida” o no, que no lo estuvimos nunca, es el hecho, el acto antidemocrático por medio del cual un líder político está preso, sin defensa alguna porque todo el peso del Estado está sobe él y sobre su familia. Leopoldo López no puede hacer política como Mas, no puede buscar aliados, no puede convencer a nadie, no. Esta condenado por el Gobierno.
Lorenzo Mendoza en un acto normal y cotidiano de conversar con un amigo expresa una opinión “creo que Venezuela debe pedir dinero al FMI”, palabras más palabras menos, el gobierno se entera porque había grabado la conversación, lo cual es ilegal y abusivo, se arma el zafarrancho, amenaza con cárcel, adelantando que tiene muchas celdas libres, para todos los que osen opinar igual.  Quiere decir, que el presidente decretó el delito de “pensar diferente”.
Acciones diametralmente opuestas, la institucionalidad española donde los poderes públicos son independientes, permiten el juego democrático de los consensos y disensos. En Venezuela es el Estado el que hace política y quien no esté de acuerdo lo aplasta. Urge en Venezuela recobrar el juego democrático, restablecer la pluralidad, diversidad de opiniones y recobrar la política de manos de la intolerancia y la mediocridad que nos gobierna, para ello un buen escenario el 6D, cuando debemos votar por los candidatos de la Unidad Democrática. NO TE EQUIVOQUES, que lo que pasa es muy grave.
Carlota Salazar Calderón
carlotasc@gmail.com
@carlotasalazar


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